Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

miércoles, 3 de octubre de 2012

¿Y tú, cuánto cuestas? (Documental)

Excelente documental. Consumismo, irresponsabilidad empresarial, el poder de la publicidad, control de masas, guerras, energía, agua, petróleo...
¿Realmente necesitamos las cosas que creemos necesitar? ¿Es cierto todo lo que nos dicen los medios? Compártanlo.



martes, 2 de octubre de 2012

28 años del asesinato en combate de Pakito Arriaran en El Salvador

Fuente : Askapena

"...Por mi parte os digo que no corro apenas peligro, el enemigo no puede apenas llegar, son verdaderos territorios liberados los que tenemos, donde la vida se hace libertad, se hace revolución, donde las relaciones van cambiando, donde hay un objetivo; llegar al poder. Que manden los obreros, los campesinos, todos a los que han querido pisotear, humillar. Todos los que han sido brutalmente asesinados". Extracto de la última carta enviada a su familia, desde la selva donde militaba en la guerrilla.
Nacido en Euskal Herria (País Vasco), comprometido con ETA, hace suya la lucha de los pueblos centroamericanos y muere en El Salvador el 30 de setiembre de 1984.
Natural de la localidad guipuzcoana de Arrasate (Mondragón), procedía de una saga de jugadores de pelota vasca de renombre.
Pakito es el primogénito de los tres hijos de Kristina y Pako, intendente de frontón de la empresa Eskulari en sus últimos años de vida. Ya fallecido, Pako Arriaran no dudaba en afirmar que "a Pakito el genio le venía de familia". Su carácter independiente se percibe en él desde niño, desde sus tiempos de escuela en San Viator y el curso de COU en el Instituto de Oñati que le abocarán a la Facultad de Derecho en Donostia (San Sebastián) en el año 1973.
"No sé si se lo tomó demasiado en serio, indica su madre, creo que para entonces estaba ya metido en ETA. Venía a casa los fines de semana, pero desde que fue a Donostia hasta su muerte sus estancias aquí eran esporádicas: algún mes, algún año, pero siempre interrumpido o por las detenciones o el servicio militar. Después vino el exilio en Iparralde (País Vasco norte, bajo dominación francesa) y luego Latinoamérica y Centroamérica".

Tiempos de fiestas y política

En sus relaciones de cuadrilla (un enorme grupo formado por treinta jóvenes), es considerado como "un tipo tranquilo, pacífico, quizás hasta demasiado". No obstante, el sentimiento abertzale (patriota-revolucionario) que impregna a este grupo es común a Pakito. "Aunque en torno a los catorce años, su mundo se resumía prácticamente a su equipo de fútbol, la entrada en el Club Batasuna, sirvió para que todos nos concienciáramos de una realidad política que estaba a la vista.
Además de llas fiestas y los primeros escarceos amorosos, hablábamos de Franco, de la Guardia Civil y, cómo no, de ETA y sus acciones. Incluso el emblema de la sociedad era muestra de nuestra sensibilidad hacia la situación política: Una gran piedra rodeada de cadenas, como expresión de la opresión al pueblo vasco".
En 1975, cuando Pakito tiene diecinueve años, la Policía le detiene en su casa de Arrasate. "Fue el 27 de abril (afirma su madre). Estaba en vigencia el estado de excepción que duró tres meses. Hubo muchas detenciones por la zona y aquí mismo se llevaron a muchos jóvenes. Al principio estuvo en Basauri, pero esta cárcel se llenó de tal forma que tuvieron que trasladar a algunos a Carabanchel, y entre ellos al nuestro. En Navidades de ese mismo año salió en libertad, un mes después de morir Franco. Luego cumplió el servicio militar".


"Quiero que me conozcan como Arriaran Arregi"

El regreso a casa dura poco tiempo. En 1978, una noche de noviembre, Pakito Arriaran consigue escapar del cerco policial que rodea su casa y llega al Norte de Euskal Herria. Un año después, en calidad de refugiado político, viaja a Venezuela donde, en compañía de otros refugiados vascos, monta una cooperativa para trabajar en la limpieza de los contenedores de basura.
Coincidiendo con el viaje de su padre para unos partidos de pelota en Caracas, Paco Arriaran le propone echar mano de sus muchas amistades para conseguirle un trabajo más cómodo. La respuesta no puede ser más clara: "El trabajo que consiga aquí, lo conseguiré por mí mismo. Tú eres muy conocido aquí, pero yo prefiero que me conozcan como Arriaran Arregi, no como el hijo de Arriaran II". Ni siquiera acepta que pague las cuotas que el grupo tiene pendientes en el Centro Vasco de Caracas: "No tenemos dinero para pagarlas; pues que nos expulsen si creen que deben hacerlo. Ellos saben que no podemos pagar las cuotas".
Su periplo sudamericano tiene viaje de vuelta a Euskal Herria, con el consiguiente gozo para la familia que puede tenerle cerca, al otro lado de la frontera divisoria. "Y después de un tiempo (recuerda Kristina Arregi), nos llama para comunicarnos su decisión. Nos dice que no nos vamos a ver en mucho tiempo y que se va a Centroamérica; que no nos preocupemos si no tenemos noticias suyas enseguida". Su hermano Félix asegura que no le dieron más vueltas al tema. "Fue muy claro. Quería ir allí, veía que tenía un papel que cumplir".

Un vasco feliz, en la guerrilla salvadoreña

Su destino era El Salvador y su misión estaba en la guerrilla del FMLN. A nadie de la familia le extraña la decisión, al margen de la inquietud que le produce. Su padre lo resumía de esta forma: "Pakito no consentía las situaciones injustas; sufría con ellas. La diferencia de clases era para él insoportable y, si esto no hubiera sido así, estoy seguro de que no habría seguido el camino que él mismo eligió. Yo creo que realizar un acto de estas dimensiones necesita de algo innato en la persona. No, no creo que sea cuestión de años, ni de vivencias. Es toda una forma de ser, la propia personalidad la que es decisiva a la hora de optar por una u otra vía. Y el mejor concepto que definía a Pakito era su humanidad. Una humanidad de gigante".
Aunque pocas, las cartas que Pakito envía desde el El Salvador son auténticas cargas de profundidad. "Soy un hombre feliz", dice en una de sus misivas y manifiesta: "No pertenezco a nadie, nadie me ha vendido, a nadie reporto beneficios, a nadie doy cuentas; sólo a vosotros, sólo a este pueblo, sólo al pueblo que me vio nacer. [...] Un día de éstos me di cuenta de lo que es pertenecer al mundo, de lo que es ser vasco, de lo que es ser luchador, lo que significa ser de aquí, lo que es tener dos pueblos para amar, un mundo por el que luchar. No me puedo dividir, no puedo elegir aquello no, esto sí; aquello sí, esto no".

Pakito el cojo

El médico internacionalista Francisco Metzi participa entre 1983 y 1985 en la guerrilla en el frente de Chalatenango, donde se encuentra Pakito Arriaran. Su libro "Por los caminos de Chalatenango. Con la salud en la mochila" dedica un apartado a Pakito, "compañero internacionalista a quien se le tuvo que apuntar la pierna derecha". Desde entonces, le llamarán el Cojo. Metzi relata de esta forma la vida y la muerte de Pakito Arriaran:
"Había sido herido durante un ataque a La Laguna, poblado de cierta importancia en la carretera hacia Chalatenango. Llevaba pocos meses en el frente cuando le tocó participar en el asalto al puesto de la Guardia Nacional en esa localidad. Pegándose a las paredes, llegó hasta la mera comandancia y colocó una carga explosiva que perforó una de las paredes. Así, los compas pudieron entrar y tomar prisioneros a todos los guardias. Pero, en el momento de retirarse, una bala le alcanzó la pierna.
"No tenía fracturas, era una herida bastante corriente. Pero en los días siguientes nos invadieron unos 18.000 soldados, entre hondureños y salvadoreños, lo cual provocó la famosa guinda de noviembre de 1982, un momento muy duro. No supimos porqué, pero a los pocos días de la guinda la pierna de Pakito se gangrenó, lo cual es bastante raro en el frente. En tres años, sólo conocí dos casos de gangrena. En esa época casi no teníamos material médico, ni suero endovenoso.
"La amputación de una pierna era una operación delicada en aquellas condiciones, y mucho más en presencia de un microbio feroz. A pesar de esto, la operación se realizó bajo una ceiba, cortando el hueso con una navaja del ejército suizo, la cual cuenta con un pequeño serrucho y utilizando el agua de varios cocos como suero.
"Pakito se convirtió en un permanente, no por causa de la amputación, sino debido a una afección muy rara en la piel, la cual se le desarrolló en las extremidades y poco a poco le llenó todo el cuerpo, hasta la misma cara. Se le curaba una parte de la piel, pero progresaba en otra y reemplazaba donde se había curado. Hasta el día de hoy no sé qué tuvo. Por último, Juan y los compas responsables decidieron que, curado o no, le darían una tarea, lo cual implicaba sacarlo del hospital. Lentamente, cuando ya tenía varios meses de trabajar, la infección desapareció y sólo regresó para recibir atención leve en los años siguientes".

"Sea como sea, cojos, hechos mierda, podemos avanzar"

"Como Pakito amaba vivir y siempre fue muy activo, lleno de energía, imagino el esfuerzo que significó para él adaptarse a ser cojo; aunque nunca lo demostró. Se quedaba callado durante largos ratos; pienso que en esos silencios se estaba formando una nueva imagen de sí mismo. Recuerdo una vez, durante una reunión, en la cual los pacientes estaban criticando duramente a las sanitarias, que Pakito tomó la palabra: "Miren, quizás a mí me dejaron cojo porque las sanitarias cometieron errores, o quizás eso no tuvo nada que ver. Por un tiempo anduve en eso y me amargué. Pero, después de eso me dije, ¡vale ya! ¿En qué me ayuda a pensar que sí o que no? Estamos en guerra y la guerra está hecha de errores y de avances. Lo importante es ganarla. Y, sea como sea, cojos, hechos mierda, podemos avanzar este proceso si le ponemos empeño".
A él le habían asignado una tarea delicada, controlar las rutas logísticas. Era una tarea que podía realizar sentado. Se burlaba de sí mismo llamándose "burócrata de la guerrilla". Revolucionario activo, con sólo 25 años, ¿cómo no le iba a costar adaptarse a ser de la "clase burócrata", vulnerable en cualquier invasión? Cuando éstas se producían, había que pasarlo a caballo hacia la retaguardia. A mí me preocupaba, pues ¿qué pasaría el día en que la retirada a caballo no fuese posible? Seguro que muchos se lo preguntaban... él también. Sin embargo, esto no fue motivo de grandes pláticas. Por cariño, por conciencia, por amor a la vida y a la lucha, Pakito no sólo había aceptado ser cojo, sino que aceptó serlo en un lugar donde lo más estratégico eran las piernas".

La última granada, ante el enemigo

"En setiembre de 1984, hubo una fuerte invasión. El mismo día en que se iba a canjear a un grupo de lisiados del FMLN por oficiales del Ejército. Esta ofensiva nos obligó a esconder a los lisiados en una cueva y, entre ellos, a Pakito. Pasar una ofensiva enemiga en un refugio así es de lo más horrible que puede haber en esta guerra; uno se siente en una trampa.
"A Pakito se le ofreció salir del país como parte del canje, pero lo rechazó porque no quería abandonar su lugar. En la siguiente invasión ya no quiso refugiarse otra vez en una cueva, sino que se escondió con unos compas de seguridad, en un lugar recóndito. El último día de la invasión, una patrulla enemiga empezó a peinar el lugar. Un cojo no tenía posibilidad de salir vivo de ahí. Insultó a los compas para que se salvaran a sí mismos y se quedó solo.
"El enemigo se acercó y Pakito hizo esfuerzos por retirarse, pero sus muletas se habían roto al entrar en el charral. Tenía una pistola 22 y dos granadas; una no estalló, la otra sí. Después de la invasión encontramos su cuerpo, hecho pedazos, a unos doscientos metros del lugar donde lo había dejado la escuadra de seguridad. El cráneo simplemente no existía, tampoco las manos. El pecho estaba lleno de ráfagas. Al parecer los soldados le gritaron que se rindiera: "Con tu pistolita no vas a hacer nada". Como muchos otros, Pakito había entendido que Revolución o Muerte no era sólo una consigna. Sabiendo que llevaba en su memoria información estratégica para el pueblo, ¿cómo podía dejarse capturar?"
Fue el 30 de setiembre de 1984 cuando sucedió, aunque en Euskal Herria (País Vasco) la noticia se conociera casi un mes más tarde, mediante un comunicado en el que ETA reivindica la figura de Pakito Arriaran y su militancia en esta organización y subraya "el orgullo de haberle contado entre nuestras filas".

“Luchamos por un Nuevo País”


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lunes, 1 de octubre de 2012

Carta A Rafael Aguiñada Carranza


Dagoberto Gutiérrez

Un abrazo, Chele.  Vos siempre fuiste un inmenso pozo de  energía, todo lleno de disposición, y siempre fuiste dueño de una inmensa capacidad de trabajo, no parecías cansarte nunca, de modo que no resultaba fácil trabajar con vos.

En la década del setenta, del siglo pasado, fuimos diputados. Te acordás que estuvimos en la Asamblea Legislativa por el Partido Unión Democrática Nacionalista, miembro de la Unión Nacional Opositora, cuyos otros dos miembros eran la Democracia Cristiana y el Movimiento Nacional Revolucionario. Esta fue una alianza política que utilizamos para derrotar electoralmente al Partido de Conciliación Nacional.Es bueno que contemos, Rafael, que en aquellos años, un diputado ganaba cerca de dos mil colones, pero que el salario de nosotros era de 500 colones; el resto servía para financiar la lucha popular. En ningún caso y en ningún momento, ser diputado significaba ser privilegiado, y mucho menos, ser empresario, o dedicarse a negocios utilizando su cargo ventajosamente.

La Asamblea Legislativa era un teatro de operaciones y un instrumento al servicio de las luchas del pueblo, y nosotros la convertimos, precisamente en eso, en caja de resonancia de las luchas de la gente. Y siempre fuimos, como vos te recordarás, luchadores en una cancha gubernamental. Nunca fuimos funcionarios, es decir, nunca confundimos en nuestras cabezas la función pública y el instrumento; nunca pensamos que la función era un fin y nosotros un medio, como piensan muchos funcionarios. Siempre supimos que el fin eran las luchas de la gente y el aparato era un instrumento.

Te acordás, Chele, como, en esos años, estallaron las acciones campesinas de ocupación de tierras, en respuesta a las acciones terratenientes de desalojo de esas mismas tierras, y como usábamos los fines de semana para visitar a los campesinos de la costa del departamento de La Paz. Los compañeros nos esperaban en los manglares y en cayucos nos conducían, durante la noche, a las playas donde hacíamos las reuniones de trabajo. Las nubes de zancudos zumbaban en los alrededores, y en medio de todos, nosotros. El humo de las fogatas no parecían afectarlos y, tenaces, tal como son los zancudos, nos acompañaban toda la noche.

Te acordarás bien que en esos años estallaron las matanzas de campesinos, porque la guerra ya había estallado y la contra insurgencia se adelantaba a la insurgencia, y nosotros, como reales diputados del pueblo, llevábamos la denuncia real del pueblo real, al foro legislativo. Ahí llevábamos la denuncia de la matanza de La Cayetana, o Tres Piedras, y otras matanzas.
De tu parte, pusiste toda tu experiencia y talento organizativo, y tu inagotable energía, en la construcción de una Central Única de Trabajadores. Se trataba de unificar a la clase obrera para las luchas que se venían encima. Ser diputado era ser un luchador político muy calificado, capaz de pelear en un terreno infectado de provocaciones, porque todo estaba diseñado para que el compromiso político se disolviera y la cabeza política se confundiera. Nada de eso ocurría con nosotros.

La década de los años setenta fue el momento histórico en el que la lucha revolucionaria se ensanchó y nuevas fuerzas y sectores se incorporaron, y como suele ocurrir siempre, lo hicieron con todo su pensamiento, su visión, su estilo y sus métodos. Se enfrentaban a la dictadura militar de derecha, también a la oligarquía. Luchaban contra una política pero no siempre se enfrentaban al sistema capitalista ni a un régimen inspirado por este sistema, tampoco luchaban, necesariamente, por el socialismo, ni por una sociedad comunista que liberara al ser humano de la explotación y de la opresión. Ante estos ojos, nuestro trabajo, nuestra filosofía, nuestras utopías científicas, nuestros estilos y métodos, eran amenazantes y obstaculizaban sus caminos.

En septiembre de 1975, mes y año en que caíste asesinado, toda esta tensionante confrontación estaba caminando y desembocó en tu vida, en vos, en tu trabajo y en tu convicción inagotable de luchador revolucionario invencible. Y esa noche de ese septiembre, hace 37 años, es decir, hace un segundo, los fogonazos de los disparos asesinos troncharon tu vida, fueron segundos o fracciones de segundo, y los asesinos se perdieron en la bruma, en las sombras, y fueron devorados por los minutos y los segundos, pero vos, a 37 años, estás más vivo que nunca y más fuerte que nunca y más saludable que nunca, y seguís moviéndote en tu volvo ronrón, y seguís con tu camisa de fuera, con tu risa y tu rostro de desafío, listo para enfrentarte al futuro.

Los diputados sabrán en su momento, cuando el pueblo tenga sus representantes, y cuando la Asamblea sea escenario de lucha del pueblo, que tendrán que ser como vos, y tendrán que conocer tu escuela, tu práctica y tu estilo. Es bueno que sepas, Rafa, que estamos trabajando para eso, no te impacientes mucho que estamos avanzando, de manera tenaz, inquebrantable e indetenible.


Lea también:



A treinta y siete años del asesinato del “Chele” Aguiñada
 
Raúl Leiva Jiménez


Este 26 de septiembre se cumplen 37 años del asesinato de Rafael Aguiñada Carranza, quien al momento de su muerte era Secretario General de la Federación Unitaria Sindical (FUSS), hecho ocurrido en el centro de San Salvador, a pocas cuadras del antiguo edificio de la Policía Nacional.
Aguiñada Carranza, quien a la vez era diputado a la Asamblea Legislativa por el partido Unión Democrática Nacionalista (UDN), se distinguió por sus ideas y práctica revolucionarias a favor de la unidad de la clase obrera y por la defensa de los intereses de los desposeídos en El Salvador.
En el año 1975 se vivía en nuestro país una escalada represiva de corte fascista, en contra de las organizaciones populares y sus dirigentes, a través de los llamados cuerpos de seguridad y los grupos paramilitares auspiciados por el régimen que se ocultaban en el anonimato y la impunidad.

En fechas recientes ya habían ocurrido asesinatos deleznables como el del sindicalista Alberto Morán Cornejo en Apopa y masacres como las del cantón La Cayetana en Tecoluca y San Agustín 3 Calles contra sectores campesinos, y la perpetrada contra indefensos estudiantes que se manifestaban pacíficamente por las calles de San Salvador, el 30 dejulio de ese mismo año.

Los restos de Aguiñada fueron sepultados el 29 de septiembre de 1975 en el Cementerio Central y fueron acompañados por miles detrabajadores, estudiantes y representantes de sectores populares. La crónica del sepelio publicada en el semanario “Voz Popular”, narraba que ante sus restos hicieron uso de la palabra dirigentes
sindicales y de organizaciones populares, así como de partidos políticos, entre ellos el Diputado Mario Zamora Rivas, quien el 4 de marzo de 1980 también sería masacrado por esbirros al servicio del régimen, siendo Procurador General de la República y alto dirigente del Partido Demócrata Cristiano.

El “Chele” Aguiñada como cariñosamente se le conocía, perteneció a una familia de revolucionarios que fue víctima como pocas, de la barbarie asesina y contra insurgente registrada en El Salvador en las pasadas décadas.

En febrero de 1968 fue asesinado por integrantes de la Guardia Nacional su hermano Oscar Gilberto Martínez Carranza junto a Saúl Santiago Contreras, obreros de la construcción, después de ser capturados por solidarizarse con la huelga reivindicativa que en ese entonces efectuaban maestros pertenecientes a ANDES 21 de Junio. El 11 de abril de 1981 fue asesinado su hijo Rafael Aguiñada Deras, “Lito” como le llamaban sus compañeros, cuando se disponían a capturarlo miembros de un Escuadrón de la Muerte en San Salvador.
En diciembre de 1989 fue muerta en combate en la zona guerrillera de Guazapa su hija menor, Margarita. Años antes fue herido en combate, capturado vivo y desaparecido, su sobrino Alex.

En honor a este insigne luchador comunista, las Fuerzas Armadas de Liberación del Partido Comunista de El Salvador, bautizaron con su nombre, Rafael Aguiñada Carranza, al batallón creado por esa organización durante el recién pasado conflicto armado, el cual posteriormente fue disuelto para impulsar la lucha guerrillera en
pequeñas unidades.

A 37 años el crimen sigue impune, como lo están los de miles de salvadoreños que lucharon por librar a este pueblo del yugo y la opresión. Honremos su memoria, su firmeza, entrega y valentía, redoblando esfuerzos y luchando por las causas por las que Rafael ofrendó su vida, que aún siguen vigentes.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El cielo abierto - Monseñor Óscar Arnulfo Romero

El cielo abierto - Monseñor Óscar Arnulfo Romero:
 
Repetidamente, algunos de  los sacerdotes  conservadores que  rechazaron inicialmente las disposiciones del Concilio Vaticano II experimentaron gradualmente una profunda transformación de conciencia que los condujo a abrazar los Evangelios desde  la lectura social de la teología de la Liberación.
Y se les tachó de comunistas,  revolucionarios, incendiarios. 
 
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Manual del perfecto ateo.(Libro)


Titulo: Manual del perfecto ateo.
Autor: Rius


-Si bien es cierto, este libro no es para nada un estudio teológico, nos lleva a entender el concepto de “Dios”

Pero no desde el punto de vista espiritual sino que desde una visión más profana, más real, que nos explica su utilización como argumento para la satisfacción de intereses nada espirituales.
El libro se compone de varios capítulos, entre ellos:
1.- Breve biografía de Dios: En este capitulo se hace una pequeña reseña histórica de Dios, los diferentes dioses que han existido a lo largo de los tiempos. En resumen es la historia de como el hombre comenzó a creer en dios, o mejor dicho crear dioses…
2.- Dios, S.A. En este capitulo se tratan las bases en que se sustentan las religiones, y como es que han aprovechado el temor de algunos hombres para su propio beneficio…
3.- Dios - Obras completas. Aquí se tratan algunos errores de la “sagrada” biblia y las diferentes versiones de la creación de algunas religiones…
4.-Creyendo que se cree Donde; se trata de demostrar que dios existe (desde luego no por el autor…)
5.- La explotación del Cristo por el hombre. Aquí se aborda el tema de los manuscritos del mar muerto, y de los problemas que ha tenido la iglesia para defender su estupida creencia…
6.- Cogito, ergo sum Pienso, luego existo hace una pequeño reseña de pensamientos atheos, y el porque es mejor poner ante todo la razón y no la fe, es decir el hombre sostenido por si mismo

Entrevista de Hechos AM con Dagoberto Gutiérrez y Romeo Lemus

Aquí compartimos los links de la entrevista de Hechos AM con Romeo Lemus y el analista político, Dagoberto Gutiérrez quien expresó que El Salvador esta atravesando una profunda crisis, la cual nos explica que se ha venido extendiendo por diversas circunstancias, las cuales se tienen que resolver lo más pronto posible para aliviar en cierta parte al país de la crisis...
Dagoberto Gutiérrez quien aseveró que el Movimiento Nuevo País no tiene patrocinios grandes, ni pequeños y tampoco aceptará dinero de burgueses poderosos, a la vez manifestó que el MNP es un movimiento Político amplio y pueden participar personas de diferentes ideologías.
 "para triunfar la clave no es la fuerza, sino el poder." - Dagoberto Gutiérrez











martes, 25 de septiembre de 2012

Asamblea Departamental de San Salvador.




"Rodea al congreso"









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Movimiento Social, Movimiento Popular, Movimiento Político


Tendencia Revolucionaria

El pueblo, en relación con el Estado, resulta ser el súbdito;  en relación a la Constitución Política, resulta ser el lugar donde reside la soberanía.El aparato del Estado es algo de donde emana el poder público; este poder público no es ejercido por el pueblo sino por los funcionarios, los cuales actúan en calidad de delegados del pueblo.

Aquí es importante establecer la diferencia entre un delegado y un representante ya que, por ejemplo: todos los diputados son funcionarios, pero no todos los funcionarios son diputados. Un diputado resulta ser representante, en tanto diputado, pero al mismo tiempo delegado, en tanto funcionario.Toda esta urdimbre jurídica ha sido elaborada, aplicada y desarrollada por sectores que dominan las sociedades;  y estas elaboraciones no llegan al pueblo, que no logra advertir que el derecho no es más que la organización normativa del poder político, y que en esta tela de araña, el pueblo aparece como depositario de lo que se llama soberanía.

Esta es la expresión que sintetiza el poder del Estado – una figura que justifica todo el poder concentrado monopólicamente por el aparato llamado Estado - aunque legitimado por el sentido popular que a esta soberanía se le otorga formalmente.

En el mundo social, es decir, en la sociedad que ocupa un país como su territorio, resulta que el pueblo es la parte mayoritaria de la población, es el conjunto de los trabajadores que carecen de los medios de producción, que carecen de riqueza, que son vendedores de su fuerza de trabajo; y lo que antropológicamente se llama la gente, venida de la  palabra gens, referida a la primitiva agrupación de humanos que constituyeron la base de la sociedad.La gente es esa base humana de la población; en tanto que el pueblo resulta ser, jurídicamente, la parte de esa población que ejerce derechos políticos, los cuales, para el caso de El Salvador, resultan ser raquíticos y mínimos, porque se corresponden con el régimen político que impera en la sociedad.
El pueblo vive y funciona en relación con la economía, con la religión, con el poder, con la cultura, con la naturaleza, con otros pueblos y consigo mismo. Toda esta realidad determina que invariablemente la noción de pueblo sea suficientemente dinámica y permanentemente basada en el juego inestable y encontrado de los intereses, los cuales resultan ser necesidades organizadas.

Como estas necesidades son diferentes para cada sector social, toda vez que las sociedades no son homogéneas, el juego confrontativo de los intereses resulta ser una especie de motor que da vida a las sociedades humanas, a partir de sus confrontaciones internas. Y solo dentro de estas confrontaciones es que podemos advertir a las sociedades humanas dentro del movimiento social,  y al movimiento social adentro de las sociedades humanas.Así las cosas, hemos de aproximarnos a la idea de que ese movimiento conjuga las relaciones entre las personas a partir de los intereses homogéneos de los sectores y de las relaciones con la naturaleza, con la riqueza, con las ideas y con el poder.

Cuando el poder es entendido en tanto poder político y se advierte que la disputa social es confrontación justamente por ese poder político, que es lo que permite a un sector contar con un aparato de Estado que gobierna en su beneficio -lo que en el mundo del derecho se llama poder público-, entonces, y justamente entonces, este movimiento social que se corresponde con la naturaleza de la sociedad, puede ser considerado movimiento popular.Y aquí, la conciencia de sí mismos existe, y danza en la cabeza y en la conducta de los participantes, de los actores y de los sujetos. Es la conciencia de sí mismos que permite comprender que la participación resulta ser la única manera de ser, efectivamente, parte de un todo que, dependiendo de mi, también determina mi situación, mi condición y mi calidad de parte. La participación, en realidad, se establece en relación con la economía, la política, el Estado y la vida humana, y la vida toda, incluyendo lo no humano. Es más, la participación es lo que constituye la esencia humana de lo político, del poder político y de la democracia. Desde luego resulta ser el presupuesto sin el cual no podría existir la representación.

Es, desde la participación, que se decide la representación y esta última no podrá existir sin depender de esta participación.Situados en el terreno del juego contradictorio entre quienes participan y quienes representan, quienes son representados y quienes son participantes, es que el movimiento popular deviene en movimiento político, toda vez que superando su condición de actor político, lucha por convertirse, esta vez, en sujeto político.Se trata del encuentro con una realidad, del choque con esta realidad, y de la lucha por construir otra realidad alternativa.

Ser sujeto, entonces, es un proceso en donde el ser humano se descubre así mismo en relación con la realidad, y descubre al mismo tiempo, que esto que llamamos realidad no depende, en realidad, de lo que se piense de ella, pero esto que se piense de ella, resulta clave para transformarla y negarla por otra realidad acorde con mis intereses. Aquí el sujeto deja de ser objeto -calidad en la que actúa cuando es actor- y se convierte en dueño y constructor de una alternativa.

En esta alternativa, y para la misma, juega un papel fundamental la capacidad del pueblo organizado de disponer del poder político suficiente o necesario para la defensa de sus intereses. Este movimiento político no es institución ni institucionalizable -y no debe ser institucionalizado-. Se mueve respaldado por legitimidad, actúa multicolormente en un pluralismo ideológico, con múltiples agendas que expresan intereses, se mueve en múltiples áreas y territorios y pasa de participar en política a hacer política, pero desde abajo y desde adentro, es decir, desde debajo de la sociedad y desde adentro de la vida de los seres humanos y  de la naturaleza. El movimiento político así constituido, es una especie de red construida en todos los rincones de la vida social que no está exento ni de contratiempos ni de desencuentros.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

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