Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Peligros de un nuevo militarismo

  
Editorial UCA

Uno de los compromisos fundamentales de los Acuerdos de Paz era la desmilitarización de los cuerpos de seguridad. Y ello con un amplio consenso, que exigía reducir tanto el tamaño de la Fuerza Armada como su influencia y peso en la vida salvadoreña. Desde los años treinta del siglo pasado hasta el fin de la guerra civil, los militares habían gobernado El Salvador o bien habían tenido un poder excesivo en la conducción política del país. Su peso en la defensa de los intereses oligárquicos y retardatarios, su implicación en la represión de aspiraciones democráticas, su protagonismo en graves violaciones a los derechos humanos, su corrupción y enriquecimiento ilícito aprovechándose del poder fueron evidentes en esos sesenta años de influencia y poder. La desmilitarización de El Salvador era, pues, indispensable para vivir en paz y democracia.

El ambicioso programa de desmilitarización de los Acuerdos de Paz, que entre otras intenciones y pactos tenía la superación de la impunidad, se cumplió solo parcialmente. El Ejército se redujo drásticamente en número, la doctrina militar fue revisada, los cuerpos de seguridad vinculados a la Fuerza Armada dejaron de existir, al igual que los macabros batallones de reacción inmediata. Sin embargo, la impunidad se consagró gracias a la ley de amnistía. La depuración del Ejército no afectó a los protagonistas de las más duras violaciones a derechos humanos, y los militares continuaron con injerencia en las labores de inteligencia, a pesar de la expresa prohibición consignada en los Acuerdos de Paz. Además, los sucesivos Gobiernos tras la firma de Chapultepec han sido incapaces de poner al frente de la Fuerza Armada a un civil, pese a la afirmación de los Acuerdos de Paz en torno a la posibilidad, e incluso conveniencia, de dar ese paso.

Esta realización a medias de los Acuerdos ha generado en los últimos años un retorno del militarismo. Inicialmente, la guerra de Irak, a donde fue un contingente militar salvadoreño, a pesar de la clara opinión pública en contra, significó un camino de recuperación de influencia. Al mismo tiempo, fueron ganando peso y número las fuerzas de tarea en que policías y soldados patrullaban juntos zonas problemáticas. La propaganda insistía en que la participación del Ejército lograría reducir la delincuencia. Pero viendo las estadísticas, lo cierto es que, con Ejército o sin él, la criminalidad siguió creciendo ante el deterioro económico y social, unidos a la débil institucionalidad del país. Según datos ofrecidos por el Ministerio de Defensa, la participación de militares en labores de seguridad ha venido creciendo de un modo sistemático y abrumador desde 2006. Efectivamente, en ese año el Ministerio reportaba que 897 militares habían participado en tareas de seguridad pública. El número ha ido ascendiendo año tras año hasta llegar en 2010 a 8,200 soldados. Cifra que se mantiene en 2011.

Esta mayor participación de militares ha corrido en paralelo con el auge y aumento de los homicidios. Homicidios que solo han descendido a partir de la tregua entre las maras, sin que haya pesado en ello el aumento de soldados en las calles o que el Ejército haya duplicado su presupuesto destinado a seguridad pública. Sin embargo, con la excusa de su participación en esa tarea, la Fuerza Armada ha crecido en número de nuevo, casi duplicando la cantidad más baja de soldados a la que había llegado en tiempos de desmilitarización del país. Y, por supuesto, ha aumentado notablemente su presupuesto.

En una realidad de institucionalidad débil, con una historia muy poco democrática y con una tradición de militares politizados y antidemocráticos, el crecimiento del Ejército no augura nada positivo. La necesidad de mejorar la institucionalidad, la capacidad y el número de agentes de la Policía no se ha trabajado en la misma proporción en la que ha crecido el Ejército. Y eso, evidentemente, es un error político y una traición a los Acuerdos de Paz. Mientras otros temas son objeto de discusión permanente, la participación masiva del Ejército en tareas de seguridad y, sobre todo, su enorme crecimiento, así como los rasgos crecientes de autonomía militar y culto a violadores de derechos humanos, están ausentes del debate público. Alertar frente al peligro de un nuevo militarismo es indispensable, así como lo es retomar los Acuerdos de Paz y poner a la Fuerza Armada bajo un efectivo control civil. Los candidatos presidenciales deben pronunciarse al respecto, al menos para que los ciudadanos sepamos si piensan seguir apoyando el desarrollo e influencia del Ejército o cumplir de una vez por todas con el espíritu de los Acuerdos de Paz.

martes, 20 de noviembre de 2012

Vasili Arjipov, el hombre que impidió una guerra nuclear


Edward Wilson

  Si nació usted antes del 27 de octubre de 1962, Vasili Alexandrovich Arjipov le salvó la vida. Fue el día más peligroso de toda la historia. Un avión espía norteamericano había sido abatido sobre Cuba, en tanto que otro U2 se había perdido, desviándose al espacio aéreo soviético. Y mientras estos dramas hacían rechinar las tensiones más allá de un punto de quiebra, un destructor norteamericano, el USS Beale, comenzaba a lanzar cargas de profundidad sobre el B-59, un submarino soviético dotado de armas nucleares. El capitán del B-59, Valentin Savitsky, no tenía manera de saber que las cargas de profundidad eran una serie de descargas no letales "de práctica" destinadas a obligar al B-59 a subir a la superficie. Al Beale se le sumaron otros destructores norteamericanos que se apiñaron para aporrear al B-59 sumergido con más explosivos. Un agotado Savitsky dio por hecho que su submarino estaba condenado y había estallado la Tercera Guerra Mundial. Dio la orden de que se preparase el torpedo nuclear de diez kilotones del B-59 para su lanzamiento. Su objetivo era el USS Randolf, el gigantesco portaviones que dirigía la fuerza especial. Si el torpedo del B-59 hubiera hecho volatilizarse al Randolf, las nubes nucleares se habrían extendido rápidamente del mar a la tierra. Los primeros blancos habrían sido Moscú, Londres, las bases aéreas de Anglia Oriental (Inglaterra) y las concentraciones de tropas en Alemania. La siguiente oleada de bombas hubiera barrido "objetivos económicos", un eufemismo que designaba a la población civil: habría muerto más de la mitad de la población del Reino Unido. Mientras tanto, el SIOP (Single Integrated Operational Plan, Plan Único Operativo Integrado) –un escenario apocalíptico que reflejaba la orgía a lo Götterdämmerung del Dr. Strangelove– habría lanzado 5.500 armas nucleares contra un millar de blancos, entre los que se contaban estados no beligerantes como Albania y China.

Qué le habría sucedido a los EE.UU. no es seguro. La razón misma de que Jruschov enviara misiles a Cuba estribaba en que la Unión Soviética carecía de ICBMs (misiles balísticos intercontinentales) de largo alcance como forma de disuasión creíble contra un posible ataque norteamericano. Lo que parece probable es que Norteamérica habría sufrido menos bajas que sus aliados europeos. El hecho de que Gran Bretaña y Europa Occidental fueran consideradas por algunos en el Pentágono como alfiles prescindibles era el gran tabú inconfesable de la Guerra Fría. Cincuenta años después, ¿qué lecciones se pueden sacar de la crisis de los misiles cubanos? Una es que, durante una crisis, los gobiernos pierden el control. La peor pesadilla del secretario de Defensa norteamericano, Robert McNamara, consistía en el lanzamiento sin autorización de armas nucleares. McNamara ordenó que se adosaran cerrojos PAL (Permissive Action Links, conexiones que permiten ponerlos en marcha) a todos los ICBMs. Pero cuando se instalaron los PAL, el SAC (Strategic Air Command, Mando Aéreo Estratégico) puso todos los códigos en 00000000 para que los candados no impidieran un rápido lanzamiento en el curso de una crisis. La seguridad de las armas nucleares siempre será un asunto humano, a todos los niveles. En cierta ocasión, Jimmy Carter, el más sensato de los presidentes norteamericanos, se dejó los códigos de lanzamiento nuclear en el traje cuando lo mandaron a la tintorería.

La Guerra Fría ha concluido, pero las infraestructuras termonucleares de los EE.UU y Rusia continúan en su lugar. Y el riesgo de un intercambio nuclear entre las superpotencias sigue siendo bien real. En 1995, un radar ruso de alerta temprana confundió un cohete meteorológico noruego con un misil balístico lanzado desde un submarino norteamericano. Se envió una señal de emergencia al "Cheget" del presidente Yeltsin, la maleta nuclear con los códigos de lanzamiento. Yeltsin, presumiblemente con el vodka a mano, tuvo menos de cinco minutos para adoptar una decisión sobre un ataque de represalia. "Mientras sigan existiendo las armas nucleares, las posibilidades de supervivencia de la especie humana son escasas". Todos los estudios de análisis del riesgo a largo plazo apoyan la afirmación de Noam Chomsky. Ploughshares [literalmente “Arados”, organización pacifista norteamericana por la reconversión de las armas nucleares] calcula que existen hoy en el mundo 19.000 cabezas nucleares, 18.000 de las cuales se encuentran en manos de los EE.UU. y Rusia. Sea cual sea la cifra exacta, los arsenales nucleares norteamericanos/rusos son los únicos capaces de destruir por completo toda vida humana. Tal como apuntan los asesores de seguridad Campbell Craig y Jan Ruzicka: "¿Por qué tienen que respetar la proliferación Irán o Corea del Norte cuando los estados más poderosos que les sermonean poseen arsenales tan enormes?"

Por encima de todo, la crisis de los misiles de Cuba demostró que el problema son las armas mismas. Gran Bretaña se encuentra ahora en una posición de salida destacada para encabezar una "carrera de desarme nuclear". En una carta al Times en 2009, El mariscal de campo Lord Bramall y los generales Lord Ramsbotham y Sir Hugh Beach denunciaron los Trident [submarinos del programa de armamento nuclear británico] como algo "completamente inútil". Deshacerse del sistema puede ser algo para lo que no hacen falta muchas luces, de acuerdo con los generales, pero no lo es para los políticos temerosos de una opinión pública que hace equivalentes las armas nucleares a vagas nociones de "ser fuertes". Y con todo, librarse de los Trident otorgaría al Tesoro británico una ganancia inesperada de más de 25.000 millones de libras, suficiente para financiar un millón de viviendas asequibles. La decisión de no iniciar la Tercera Guerra Mundial no se tomó en el Kremlin o en la Casa Blanca sino en la sofocante sala de control de un submarino. El lanzamiento del torpedo nuclear del B-59 requería del consentimiento de los tres oficiales superiores a bordo. Arjipov fue el único en negar su permiso. Es cierto que la reputación de Arjipov fue un factor clave en la discusión en la sala de control. El año anterior el joven oficial se había expuesto a graves radiaciones en un intento de salvar un submarino con un reactor sobrecalentado. Esa dosis radioactiva contribuyó a su muerte en 1998. Así que al alzar nuestras copas el 27 de octubre, no podemos más que brindar en tu memoria. Gracias, Vasya.

Entrevista a James Petras: Pueblo latino de Estados Unidos reelige guerra y promesas incumplidas de Obama


Indira Carpio Olivo y Ernesto J. Navarro 

“Obama es como Capriles promete el cielo, pero labra el infierno” (...) En EE.UU, "No va a cambiar la política anti-inmigrantes, ni la ley antiterroristas contra latinos en EEUU con la reciente reelección" (...) “Mientras Chávez ganó prometiendo más gastos sociales, en Estados Unidos la campaña se basó en el recorte de gastos sociales”. “Le envío un saludo al pueblo venezolano y a mi amigo Hugo Chávez”.

Dos noticias destacan tras la reciente y multimillonaria elección presidencial de Estados Unidos. Una buena y otra mala. La Buena: PERDIÓ MITT ROMNEY y la mala: GANÓ BARACK OBAMA.

En entrevista exclusiva para el programa La Brújula del Sur (1), James Petras (2), explicó que la ambas opciones presidenciales (demócrata y republicana) ofrecían lo mismo: recortes al gasto público y eso fue el eje de la campaña electoral.

“Muchos electores se taparon la nariz y votaron por Obama”, dijo. Al referirse al voto latino aseguró que las opciones eran Obama que expulsó 1.5 millones de latinos o Romney que ofrecía expulsar 3 millones.

Para James Petras el sistema electoral estadounidense sólo ofrece garantías a los partidos que gastan millones y millones de dólares, mientras que las opciones independientes, nada tienen que buscar en un sistema que funciona al ritmo de la danza de los billetes verdes.

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La entrevista completa escúchela aquí:
http://soundcloud.com/labrujuladelsur3/james-petras-08noviembre2012

Para ampliar las informaciones:

1) La Brújula del Sur es un programa que se transmite en la emisora del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Alba Ciudad (, @albaciudad, 96.3 FM) y Radio Rebelde (radiorebelde.info, @radiorebelde915, 91,5 FM), conducido por Ernesto J. Navarro y producido por Indira Carpio Olivo.
2) James Petras, sociólogo estadounidense. Doctor en filosofía y profesor emérito de la Universidad del Estado de Nueva York en Binghamton.

Los jóvenes y la violencia


Marcelo Colussi 

El paso de la niñez a la edad adulta, en ninguna cultura y en ningún momento histórico, es una tarea fácil. Es, definitivamente, un pasaje duro que necesita de un cierto esfuerzo. Pero en sí mismo, ese momento al que llamamos adolescencia no se liga por fuerza a la violencia. ¿Por qué habría de ligarse? La violencia es una posibilidad de la especie humana, en cualquier cultura, en cualquier posición social, en cualquier edad. No es, en absoluto, patrimonio de los jóvenes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la violencia es un creciente problema de salud pública a nivel planetario que asume formas de lo más variadas. De acuerdo a los datos de esa organización, cada año más de dos millones de personas mueren violentamente y muchas más quedan incapacitadas para el resto de sus vidas. La violencia interpersonal es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 44 años, el suicidio es la cuarta, la guerra la sexta y los accidentes automovilísticos la novena. Por el número de víctimas y las secuelas que produce, la violencia ha adquirido un carácter endémico y además se ha convertido en un serio problema de salud en numerosos países, dice la OMS. Además de heridas y muerte, la violencia trae consigo un sinnúmero de problemas sanitarios conexos: profundos disturbios de la salud psicológica, enfermedades sexualmente transmisibles, embarazos no deseados, problemas de comportamiento como desórdenes del sueño o del apetito, presiones insoportables sobre los servicios de emergencias hospitalarias de los sistemas de salud. Ampliando la mira, podríamos decir que es un problema no sólo de salud: es multifacético (educativo-cultural, político, social). Produce disfunciones sociales, crea modelos de relacionamiento insostenibles, atrae otras desgracias humanas. La violencia produce más violencia, y ese círculo vicioso aleja de la convivencia armónica.

En ese marco se inscribe la violencia juvenil, fenómeno que se expande en todo el mundo con cifras alarmantes. El aumento de la drogadicción y de la delincuencia asociado a las pandillas juveniles son síntomas que muestran la magnitud y profundidad de un problema de adaptación e inserción de los jóvenes en el mundo de los adultos. Los indicadores de violencia juvenil, además, se van expandiendo peligrosamente también al mundo infantil, al punto de convertirse hoy en una de las principales causas de muerte de la población entre los 5 y 14 años de edad. A nadie sorprende ya que haya sicarios profesionales a una edad de 12 o 14 años.

La violencia no es nueva en la historia de los seres humanos, ni tampoco la dificultad de atravesar el período de la adolescencia. De todos modos, lo que resalta como altamente preocupante es la ecuación que se va estableciendo –cada vez con fuerza más creciente– entre juventud y violencia. Crece el desprecio por la vida, y las nuevas generaciones absorben cada vez más violencia. ¿Por qué? Y más aún: ¿qué hacer?

El problema es especialmente complejo, siendo imposible entenderlo –y menos aún aportarle alternativas de solución– a partir de un prejuicio criminalizador donde los jóvenes son los culpables. En todo caso debemos partir de la premisa que crece la violencia, y los jóvenes lo expresan de un modo más trágico, más explosivo que otros sectores. Las armas que utilizan o las drogas que consumen las producen adultos, no olvidarlo.

La sociedad capitalista moderna, hoy expandida globalmente, ha representado enormes avances en la historia humana. Los progresos técnicos de estos últimos siglos son fenomenales y contamos hoy con una potencialidad para resolver problemas que no se había dado en millones de años de evolución. También crece el avance social; hoy día existen legislaciones racionales que favorecen como nunca las relaciones humanas: ya no dependemos de los caprichos del emperador de turno, existen sistemas de previsión y seguros, hemos avanzado en el campo de los derechos humanos, se legisla cada vez más sobre la vida y la muerte. Pero el malestar y la violencia continúan.

Si bien existen cada vez más comodidades materiales, asistimos también a un creciente vacío de valores solidarios, de desprecio de la vida (si no, no serían causa de muerte tantos hechos violentos como se mencionaba más arriba, a lo que habría que sumar el crecimiento imparable del consumo de drogas y de armas). En las complejísimas sociedades urbanas de hoy, moldeadas cada vez más por los medios masivos de comunicación –que ya avanzaron en la escala y no son más el "cuarto poder", constituyendo hoy el corazón de lo que se ha dado en llamar "guerra de cuarta generación"–, crecientes cantidades de jóvenes se enfrentan a un malestar difuso, ausencia de perspectivas, a un inmediatismo hedonista. Sin caer en visiones apocalípticas ni en moralismos ramplones, y sin generalizar, vemos que una parte significativa de la juventud –no toda, por supuesto, pero el fenómeno aumenta– se encuentra a gusto en formas violentas de relacionamiento.

Hay un estereotipo prejuicioso que liga jóvenes con infractores. Obviamente eso es prejuicio, puro y descarado prejuicio. Pero lo que efectivamente sí sucede es que cantidades cada vez más numerosas de adolescentes encuentran normal la violencia. En ese horizonte no es tan quimérico ver la delincuencia –y si se quiere: la integración de pandillas juveniles– como una consecuencia posible, como una tentación incluso, siempre a la mano.

Las pandillas son algo muy típico de la adolescencia: son los grupos de semejantes que le brindan identidad y autoafirmación a los seres humanos en un momento en que se están definiendo las identidades. Siempre han existido; son, en definitiva, un mecanismo necesario en la construcción psicológica de la adultez. Quizá el término hoy por hoy goza de mala fama; casi invariablemente se lo asocia a banda delictiva. De grupo juvenil a pandilla delincuencial hay una gran diferencia. Pero no hay ninguna duda –ahí están los datos hablando por sí solos– que las pandillas con conductas delincuenciales crecen. Es un fenómeno nuevo, de unas décadas para acá, que va de la mano de un aumento de ciertas formas de violencia que inundan el mundo.

El fenómeno se da más en los estratos sociales pobres, pero también puede verse en capas acomodadas. En su génesis se encuentra una sumatoria de elementos: necesidad de pertenencia a un grupo de sostén, dificultad/fracaso en su acceso a los códigos del mundo adulto; la pobreza sin dudas, sin que sea eso lo determinante. Pero en muy buena medida –quizá lo definitorio– se encuentra como causa la falta de proyecto vital; y por supuesto eso es más fácil encontrarlo en los sectores pobres, siempre expuestos a la sobrevivencia en las peores condiciones. Jóvenes que no encuentran su inserción en el mundo adulto, que no ven perspectivas, que se sienten sin posibilidades a largo plazo, pueden entrar muy fácilmente en la lógica de la violencia pandilleril. Una vez establecidos en ella, por distintos motivos, se va tornando cada vez más difícil salir. La sub-cultura atrae (cualquiera que sea, y con más razón aún durante la adolescencia cuando se está en la búsqueda de definir identidades).

Constituidas las pandillas juveniles –que son justamente eso: poderosas sub-culturas– es difícil trabajar en su modificación; la "mano dura" policial no sirve. Por eso, con una visión amplia de la problemática juvenil, o humana en su conjunto, es inconducente plantearse acciones represivas contra esos grupos. De lo que se trata, por el contrario, es ver cómo integrar cada vez más a los jóvenes en un mundo que no le facilita las cosas, que se les hace hostil, los rechaza. Es decir: crear un mundo para todos y todas.

La violencia es algo siempre posible en la dinámica humana; en los jóvenes –por su misma situación vital– ello se potencia. Las sociedades capitalistas modernas, las urbanas en especial, con su invitación/exigencia al consumo disparatado (¿para qué hay que consumir tanto?), son una bomba de tiempo respecto a la violencia si no democratizan las posibilidades reales para todos sus miembros. La violencia estructural del sistema genera violencia interhumana igualmente loca, sin sentido. Si, como dice Eduardo Galeano, "la televisión te hace agua la boca y la policía te corre a bastonazos"; es decir: si los modelos de desarrollo social crean esta locamente injusta realidad que es el mundo que vivimos, entonces uno de los síntomas posibles de esa exclusión de base es la violencia por la violencia misma tan fácilmente constatable en esos peculiares clubes que son las pandillas juveniles.

Un rubio "cabeza rapada" con su ropa negra, cadenas y estandartes nazis en Europa, o un tatuado consumiendo crack en cualquier ciudad estadounidense o latinoamericana –negro, rubio o latino, es lo mismo– hablan de la inviabilidad de los modelos de desarrollo que el capitalismo ha forjado. ¿Por qué hay que demostrar la valentía en peleas callejeras? ¿Por qué hay que consumir cada vez más drogas y más fuertes? ¿Por qué se llega a un tal alto desprecio por la vida? ("La naranja mecánica" de Kubrick hace más de 30 años adelantaba lo que hoy puede verse cada vez más comúnmente en Los Ángeles, San Salvador o Río de Janeiro).

Dato curioso: en las experiencias socialistas –quizá, hay que reconocerlo, muchas de ellas monstruos para olvidar y no repetir nunca jamás– no se da el fenómeno. ¿Son más felices ahí los jóvenes? No necesariamente; pero dentro de la humildad de medios hay más posibilidades. Lo que queda claro es que cuanta más exclusión se genera –violencia, sin dudas– más violentos son, para decirlo en términos psicoanalíticos, los síntomas del retorno de lo reprimido.

domingo, 18 de noviembre de 2012

PUEBLO, LA POLÍTICA NECESITA DE TI.


Tu Opinión Ciudadana

Cuando en uno de nuestros artículos nosotros mencionábamos que el coronel Sigifredo Ochoa había sido catapultado para asegurarse una diputación por la maniobra de Mauricio Funes, algunos incrédulos se mofaron de esta verdad.

Hoy con los meses la realidad nos indica que aparte de tener la razón se concretiza otra táctica sucia, cínica y oscura. Urgentemente hay que decírselo al pueblo que la sociedad Tony Saca, Funes y la dirigencia del FMLN, vienen de una forma contundente a secuestrar todas las instituciones, para imponer su autoritarismo.

Detrás de esta sociedad vil se encuentran laborando gentes como Rene Figueroa, Porfirio Chicas, Irving Tochez, Flores del ISSS, Mauricio Sandoval, Munguía Payes y sus compinches militares, Herberth Saca quien tiene las tareas sucias del partido GANA, sicariato y amedrentamiento, Guillermo Gallegos, Sigfrido Reyes, José Luis Merino, Julio Rank, periodistas, sindicalistas, magistrados, funcionarios, etc., etc, en fin, nadie dimensiona en el grave peligro en el cual nuestro país se encuentra y lo que nos espera en el futuro.

Por ejemplo nadie se pregunta del porque el criminal Mecafe que ha dejado la presidencia de la CIFCO y sus razones, en complicidad con casa presidencial. Recordemos que el local de la feria internacional ha sido el burdel predilecto del presidente con abundancia de adolescentes, whiskey y habanos.

Muchos no se percatan que Alex Segovia ira como presidente de una coalición al igual que Tony Saca que andan comprando a medio mundo. El partido Político que se encuentra formando Jonás, el Partido Social Demócrata y quien asimismo preside Protección Civil, se pondrá al servicio de Segovia. A esto se le sumaran los cerca de 30 mil votos que los veteranos de guerra y cuya manipulación se encuentra del ex guerrillero Dilio Rosales.

De seguro Ochoa y los militares se unirán a las alianzas de Tony Saca o a las del mismo Segovia, juntamente con uno de sus apéndices llamados GANA. Es importante mencionar que Saca no correrá con GANA, por el contrario se edificara asimismo como el creador de la gran alianza por la unidad nacional.

Vaya Munguía Payes como candidato por el CD, Segovia por el PSD y Tony Saca por cualquiera de estas fuerzas, la realidad es que sus estrategias son terminar de continuar en el control del poder y las finanzas del estado, taparse de cualquier investigación incluyendo el mismo Funes y que el FMLN se reenganche.

Es tal el colmo de estas estructuras mafiosas que mediante los meses que llevan las negociaciones con los militares y pandillas, se han asegurado que las familias de estos que suman unas 30 mil personas, vengan a ser parte de su electorado.

Al partido en construcción de Jonás el PSD, se le negó entre comillas por Tribunal Supremo Electoral el derecho a ser reconocido aun cuando estos presentaron 62 mil firmas. En Diciembre iniciaran un nuevo intento, pero esto es mas una maniobra para hacerle la competencia de firmas al partido Nuevo País.

Todos estos manejan dinero a manos llenas, primero por las instituciones que manejan como la presidencia del ejecutivo, Fomilenio, los fondos que constantemente se desvía desde el Ministerio de Hacienda a la chequera de Mauricio, la presidencia de la Asamblea, los maletines llenos de dinero que les llegan a los militares vía Organismo de Inteligencia y Ministerio de Seguridad y Defensa; esto solo por poner algunos ejemplos sin contar que parte de las extorsiones y el narcotráfico engalanan los bolsillos de alguna de esta gentuza.

Será esta democracia o institucionalidad? Nuestra gente solo ve superficialmente el triste dilema del tema del fiscal general y su impase en la elección. Lo que hay detrás no solo son la compra de voluntades para volver a intentar romper a los tricolores, no! Lo que intentan hacer es sacar el ultimo estorbo como lo siguen siendo los cuatro magistrados, chantajear libremente desde la corte de cuentas y la misma fiscalía, que impere el narcotráfico en manos del oscuro fiscal Rodolfo Delgado y sus aliados los comisionados y militares, entrar aun mas en un estado fallido, que continúe el gran negocio de las extorsiones mientras ellos se protegen con seguridad del estado y que el pueblo siga poniendo los muertos.

Es esto lo que las mayorías desean, con un discurso disfrazado que el gobierno del Cambio necesita seguir concretando medidas de fachada? Creyendo en la decencia y honestidad que aun reina en miles de hogares salvadoreños, la respuesta es NO!

La contraparte de la derecha le apuesta a que los Poma y los otros cuatro invitados especiales de Funes y que supuestamente regresaron a la mesa del CES, le inyecten nitidez impecable a la capital ante el desalojo de los miles de vendedores. Estos están seguros que la clase media que podría ser determinante será seducida por la nueva imagen de San salvador, mayormente en su centro histórico.
Por otra parte con sus aliados del poder mediático tienen trazada la manipulación de radio, televisión y prensa escrita que nuestro país económicamente va en decadencia por la falta de inversión, siendo su disco rayado de penetración en las mentes débiles e ingenuas de nuestra población, cuando ellos y su modelo de libre mercado  sumado a los miles de millones en evasión y privilegios fiscales y en subsidios, tienen e nuestro país en el peor escenario de Latinoamérica.

Por eso es urgente que el Sur llegue a El Salvador. Allá con Rafael Correa la prensa ya no ladra ni muerde. En Bolivia los movimientos sociales defienden los cambios y no necesitan marufadas para mantenerse en el poder. En Venezuela la democracia ejemplarizante mando al carajo a la oligarquía, al gran capital y sus subsidiarias.

En Argentina una presidenta, mediante la unidad y organización formo un escudo contra los cacerolazos que la ultraderecha paga.

En el Sur el imperio dejo de ser y vive con la cola entre las patas, mordiéndose el no poder hacer mas que desestabilizar mediante el financiamiento, comprando a militares y gremiales llamadas tanques de pensamiento.

Pero aquí en un país de los mudos y de la indiferencia, carecemos de mayorías que de manera efectiva deseen hacer política incidente, para defender lo que por derecho y constitución les pertenece.

Por eso anda por allí un instrumento queriendo formarse como partido del pueblo. No es mas de lo mismo porque su referente y secretario general, en su trayectoria como luchador social jamás se ha puesto a los pies del dinero, del imperio, mucho menos volverse un vulgar burgués.

El corazón de Dagoberto Gutierrez y su pensamiento, aun mantienen latentes las miles de vidas que quedaron regadas con sangre, por un Salvador mas justo, mas igualitario, mas progresista, mucho menos corrupto y asediado y dominado por hienas políticas, que cada vez sucumben como lacras, convirtiendo la política en una bacinica en donde todos ellos la llenan.

Dagoberto Gutiérrez no es la solución a la problemática estructural de nuestro pobre país ni su movimiento Nuevo País. Será el pueblo como adhesión, cohesión y compromiso que utilicen este instrumento para pasarle la guillotina a todo este escenario montado, que obedece intereses personales y partidarios alejados del BUEN VIVIR de nuestra gente!

Dago y NP sin el apoyo y compromiso de todos nosotros, es como llegar al mar rojo sin la vara de Dios. Continuaran los egipcios sometiéndonos a tareas negreras, explotación laboral, inducidos subliminalmente al consumismo, exterminando nuestros recursos naturales, separando mas familias con la forzada emigración, adjudicándose la riqueza que es de todos y aumentando los índices de la extrema pobreza, fortaleciendo los imperios mediáticos, fomentando la dictadura político partidaria, encaramando préstamo sobre préstamo y siguiendo el mismo paso, muchas pero muchas familias salvadoreñas ya sobre endeudadas.

GRUPO DE EXTERMINIO PARAMILITAR ORDEN. UNA HISTORIA QUE NO DEBEMOS DE OLVIDAR.


Movimiento Nuevo Pais

ORDEN (organización Udc-Union Democratica Ciudadana
a Nacionalista) fue el instrumento del ejército salvadoreño para recoger la información imprescindible para los servicios de inteligencia, a la vez que actuaba como fuerza operativa para los trabajos sucios de contra insurgencia y como base social para el reclutamiento inmediato. Después de 1967, su existencia y funcionamiento se hicieron públicos y sirvieron como base de apoyo electoral para el PCN, el cual, como hemos visto, "gana" todas las elecciones desde 1962.

La importancia de ORDEN reside en haber sido una organización compuesta por campesinos y asalariados agrícolas, quienes se encargaban de la represión en su propio medio. En 1967, esta estructura paramilitar llegó a movilizar a más de cien mil personas.

A partir de la elección de Sánchez Hernández, el Presidente de la República pasó a ser su jefe máximo. La estructura contrainsurgente en El Salvador quedó completada después de 1.965, cuando todas las fuerzas militares, paramilitares y otros servicios anexos, quedaron atados en un único sistema de información: ANSESAL (Agencia Nacional de Seguridad). Un informe de 1.983 indica que uno de cada cincuenta salvadoreños era informante de ANSESAL. Su estructura está formada por altos mandos militares responsables directamente ante el Presidente de la República, y funciona como el cerebro de una red de seguridad que abarca todo el país, proporciona información y ordena el funcionamiento de los escuadrones de la muerte.

Por otra parte, a partir de 1962, la economía salvadoreña entra en una etapa de franco desarrollo de las exportaciones de café, algodón y caña de azúcar. De esta manera, la coyuntura favorable de los precios de los productos primarios en el mercado mundial, permite a las clases dominantes y al Estado la captación de un mayor excedente económico susceptible de financiar la continuidad del modelo de desarrollo capitalista, auspiciado por la fracción más "modernizante" de la burguesía, modelo que los sucesos de 1.960 y 1.961 habían puesto en peligro.

El auge de las exportaciones, junto a la puesta en marcha de la estrategia contrainsurgente de la "Alianza para el Progreso", produjo en el interior del país una especie de "boom" económico que alcanzó a sectores medios y populares del área urbana. Esta situación permitió poner en práctica algunas medidas de corte populista abriendo a la vez algunos espacios políticos para la oposición.

Fue precisamente en esta etapa cuando se legalizó el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y se adoptó la representación proporcional de los municipios en la Asamblea Legislativa, permitiéndose incluso la participación encubierta y restringida del Partido Comunista salvadoreño por medio del PAR (Partido de Acción Renovadora) en el proceso electoral de 1967. Una característica sobresaliente de este periodo la constituye el hecho de que los grupos económicos dominantes ejercen un control limitado del Estado, prefiriendo actuar a la sombra de la reorganización del sistema bancario y fortaleciendo sus inversiones en la industria y el comercio en el marco de un proceso de integración económica centroamericana.

Este auge de la economía finaliza en 1.969, año en el cual se unen dos hechos de enorme trascendencia económica y política: los precios del café declinan abruptamente y se rompe el esquema de integración económica centroamericana a raíz de las disputas entre las burguesías industriales de Honduras y El Salvador, hecho que culmina con la llamada Guerra de las Cien Horas o, irónicamente, Guerra del Fútbol, así llamada por haber estallado tras los incidentes producidos a raíz de un discutida decisión arbitral en un partido de la tercera ronda de clasificación para la Copa del Mundo. A pesar de su brevedad, el conflicto fue serio, produciendo más de cinco mil muertos, decenas de miles de heridos y refugiados y la destrucción de la principal refinería de petróleo de El Salvador.

Por otra parte, la guerra fue un golpe inesperado para el CONDECA. Honduras se distanció de la organización regional, mientras que El Salvador se vinculó más estrechamente a ella. La reacción norteamericana ante el fracaso del CONDECA fueron los tratados bilaterales con cada país centroamericano. Durante este periodo, la doctrina Nixon, inspirada en el informe Rockefeller, fomentó el desarrollo de la capacidad militar de los ejércitos nacionales para luchar contra el comunismo, de modo que se pudiera evitar, dentro de lo posible, la intervención directa norteamericana, absolutamente impopular tras el fracaso de Vietnam.

En consecuencia, no sólo se reconoció a los regímenes militares como gobernantes legítimos, sino que incluso se fomentó el gobierno militar por encima del civil democrático, siempre que el primero fuera más ventajoso que el segundo para los intereses norteamericanos. De todo ello se puede concluir que la ruptura de la "comunidad de seguridad centroamericana" producida por la guerra entre El Salvador y Honduras, el incremento de la actividad armada de grupos guerrilleros y el crecimiento de la protesta popular, dieron base a las fuerzas armadas para su fortalecimiento militar en varios países de la región, entre ellos en El Salvador. En este periodo, las fuerzas armadas se convirtieron en el eje articulador del sistema político, responsable de la seguridad y del orden interno, redefinido teórica y técnicamente para la contrainsurgencia, oscilando ente su voluntad bonapartista y su fatalidad pretoriana.

 El final de esta etapa de auge económico significó, además, el fin de la línea populista de los Gobiernos militares en El Salvador y el cierre de los limitados espacios políticos existentes hasta entonces. A partir de 1969, da inicio una etapa de autoritarismo y de represión del movimiento social que alcanza su máxima expresión en el fraude electoral en El Salvador. En esa ocasión, los militares le roban declaradamente el triunfo al candidato de la oposición José Napoleón Duarte, del Partido Demócrata Cristiano, quien se había presentado a la contienda como líder de una coalición de partidos de centro-izquierda e izquierda, la Unión Nacional Opositora (UNO). Jose Napoleon Duarte El flamante candidato "electo" del PCN, el coronel Arturo Armando Molina, anuncia inmediatamente su voluntad de iniciar un proceso de reforma agraria tendiente a modernizar el capitalismo salvadoreño y a neutralizar las demandas de la oposición política.

Sin embargo, estas pías intenciones son vetadas por la fracción agraria de la burguesía salvadoreña y los militares optan en adelante por abandonar el reformismo populista como doctrina y, en su lugar, asumen la Doctrina de la Seguridad Nacional como ideología oficial. En nombre de esta doctrina se persigue cada vez con mayor intensidad a la oposición política y se fortalecen los mecanismos represivos del Estado, generando un creciente malestar social que se traduce en mayores grados de organización y movilización.

sábado, 17 de noviembre de 2012

De espías y terroristas


ALBERTO PIRIS (*)

Uno de los miembros del comando de las fuerzas especiales de la Armada de
EE.UU. (conocidas como SEAL), que en mayo del pasado año participó en la
operación de asalto aéreo que puso fin a la vida de Bin Laden, acaba de
publicar bajo seudónimo sus recuerdos de lo que él juzga como "una de las
más importantes misiones en la historia militar de EE.UU.".

Con un título que pudiera traducirse al castellano como No fue un día fácil:
relato de primera mano de la misión que mató a Osama bin Laden (No Easy Day:
The Firsthand Account of the Mission That Killed Osama bin Laden), este
libro parece formar parte de una reciente tendencia que en varios países del
mundo occidental, incluida España, impulsa a algunos veteranos de los
servicios de inteligencia y de las fuerzas especiales a escribir sus
memorias o narraciones recopilatorias de las operaciones en las que han
participado.

Sorprende al público que asuntos que por su propia naturaleza son reservados
o secretos, y que están sometidos a la legislación correspondiente, vean la
luz pública, a menudo en la pluma de los mismos que intervinieron en ellos.
En ocasiones, ese tipo de publicaciones revela cierto afán de revancha de
quien se sintió maltratado o poco valorado por el Estado para el que
trabajó, u obedecen a un ajuste de cuentas por quienes han vivido al borde
de la legalidad al servicio del Gobierno y no se han sentido respaldados por
este en situaciones críticas.

El caso aquí comentado, por el contrario, parece responder a una cierta
necesidad de publicidad para las fuerzas especiales estadounidenses y sus
servicios de inteligencia, a fin de promover entre los lectores un mayor
interés por sus actividades y facilitar el reclutamiento de nuevos miembros
tanto en la CIA como en las SEAL, en la línea de lo escrito antes por
novelistas populares en este género, como Graham Greene, Le Carré o Mailer.
En tales circunstancias, los originales suelen ser presentados a las
autoridades responsables para evitar la publicación de datos críticos para
el servicio correspondiente.

Mark Owen (seudónimo de Matt Bissonnette, un veterano de las SEAL) asegura
que no ha solicitado ningún permiso oficial, sino que él mismo ha censurado
la información secreta que pudiera resultar comprometedora. Aunque desde el
Pentágono se asegura que ha infringido la legalidad, la imagen positiva que
ofrece tanto de la CIA como de las SEAL parece protegerle contra cualquier
posible persecución.

Dejando aparte lo anterior, los de-talles que Owen describe en su relato de
la operación no dejan en buen lugar a los políticos de Washington ni a los
militares del Pentágono, pues desmontan algunas declaraciones oficiales que
se hicieron justo después de la operación. Ni Bin Laden se resistió a los
asaltantes empuñando un arma, ni se produjo un tiroteo, ni el famoso
terrorista utilizó a las mujeres que le rodeaban como escudo para
protegerse, detalles que entonces se publicaron para desprestigiar al odiado
terrorista saudí.

La descripción de lo que ocurrió en el edificio paquistaní de Abbottabad
donde se refugiaba Bin Laden revela varios detalles significativos: se
respetó cuidadosamente a las mujeres y a los niños que allí habitaban, pero
el comando invasor tenía un objetivo claro: dar muerte a Bin Laden y evitar
por todos los modos que pudiera rendirse o entregarse. Para justificar que
una vez derribado el terrorista se siguiera disparando a bocajarro sobre un
cuerpo ensangrentado que se retorcía en el suelo, el autor explica que es
norma básica tirar contra un hombre abatido, porque este siempre puede
disparar un arma oculta o hacer explotar un chaleco. No parece muy
convincente.

En realidad, la decisión de matar y no apresar, se tomó al más alto nivel:
en la Casa Blanca. Owen narra la opinión de una autoridad judicial sobre
esta cuestión: "Si Bin Laden aparece desnudo, con las manos en alto, no le
podrían disparar. Pero yo no les voy a decir cómo tienen que actuar". Obama
dio la orden de ejecutar la operación y se establecieron unas normas de
actuación que ha-cían prácticamente imposible que Bin Laden fuera capturado.

Poco quedaba de aquellas iniciales ideas de Obama sobre el imperio de la ley
y la justicia democrática para combatir el terrorismo sin recurrir a los
asesinatos premeditados. Del candidato a la presidencia que aseguraba que
podía cambiar todo lo que reprochaba a su predecesor, al pragmático
presidente que hoy se enfrenta a una realidad que entonces no había sabido
calibrar, se ha producido un salto cualitativo en sentido muy negativo.

Todavía es posible mantener la esperanza de que la presidencia de EE.UU.
recupere los ideales que públicamente dijo sostener hace cuatro años. Obama
dispondrá ahora de otros cuatro años para demostrar, si es capaz, que la
lucha contra el terrorismo será más eficaz a largo plazo si se respetan la
legislación internacional y la de EE.UU., si se apresa y se juzga
públicamente a los terroristas y se les condena a las penas que les
correspondan. Lo contrario, lo que se viene haciendo hasta ahora (incluyendo
los asesinatos mediante drones), solo contribuye a reforzar el reclutamiento
de nuevos terroristas y a exacerbar sus odios. (Tomado de Rebelión)

(*) General de artillería en retiro.--

jueves, 15 de noviembre de 2012

La Batalla por el Agua, segunda parte


 Luis Francisco López

- Segunda Parte -

La finalidad de convertir el agua en mercancía ocurre en un contexto mundial de profundas desigualdades. Por ejemplo, las actividades productivas en manos del capitalismo se apropian del 50% del agua dulce líquida del mundo, mientras UNICEF y la OMS revelan que 783 millones de personas en el mundo no tienen acceso al agua potable, y unas 2.500 millones de personas, carecen de sistemas adecuados de saneamiento de aguas residuales.

La situación hídrica no promete ser mejor en el futuro, ya que aun cuando en la escuela se nos enseñó que el agua era un recurso “renovable”, no se nos explicó que aun cuando el agua siempre se encuentra en la misma cantidad en el planeta, no toda es apta para consumo humano, sólo el 2.5% de los 1.4 mil millones de km3 de agua de la Tierra es potencialmente dulce, la mayor parte de este porcentaje es inaccesible, cerca de un 70% está ubicada en glaciares, nieve y hielo.

En esta realidad de escasez hídrica, se nos presenta el Cambio Climático afectando los recursos hídricos en todo el mundo, aumentos en el nivel medio global del mar en 1.75 mm cada año, desde la segunda mitad del siglo XX, conlleva la salinización de acuíferos de agua dulce; el deshielo de glaciares no polares, reduce drásticamente los flujos de agua durante la estación seca, amén del aumento de temperatura, inundaciones y sequias.

El contexto nacional es fiel reflejo de la mala gestión hídrica mundial. A pesar de su reducido territorio, El Salvador es rico en ecosistemas, su posición geográfica, latitudinal, historia geológica y su compleja topografía, se conjugan para ofrecer una variedad de ecosistemas terrestres y marinos de importancia internacional.

La oferta natural hídrica no es despreciable, con una precipitación anual promedio de aproximadamente 1784 mm de lluvia, un promedio de 56,052 millones de m3 de agua por año, de los cuales, cerca del 59% (32,840 millones de m3) regresa a la atmósfera debido a la evapotranspiración.

El 41% restante, se distribuye en aguas superficiales (32% equivalentes a 18,252 millones de m3), y aguas subterráneas (9% equivalentes a 4,960 millones de m3). Sin embargo, debido a un proceso sistemático de desprecio al ambiente por parte de la gran industria, no tenemos fuentes de agua superficiales de agua, cuya calidad sea excelente.

El agua calificada como buena bajó a 2% en el año 2010, y el agua regular y mala aumentó a 65% y a 27% respectivamente, en el mismo año, y respecto de datos comparables con el año 2006; por su parte, la CEPAL estima que la disponibilidad per cápita anual de agua en el país es de 1,752 millones de metros cúbicos, situando al país en una condición de Estrés Hídrico, datos que permiten concluir lo errático de las Políticas Públicas y que, además, evidencian que una eventual solución no vendrá de la buena voluntad del sector privado.

El agua ha sido tratada por la legislación salvadoreña como “tierra de nadie”, se ha visto y regulado como parte de los tradicionales Res Nullius o bienes de nadie. Según la ortodoxa visión del Derecho Romano, donde cada uno puede disponer del agua conforme y fundamentalmente según su capacidad económica, dicho sea de paso, es aquí donde la gran empresa privada toma ventaja.

El Estado es un simple actor más y cada persona deberá resolver sus necesidades individuales o limitarse a vivir sin agua. No hay un marco normativo que refleje la importancia estratégica del agua, que resuelva los conflictos derivados de su inadecuado uso, lo que abunda son cuerpos normativos que responden a realidades e intereses distintos y hasta contrapuestos, provocando contradicciones y vacíos legislativos, que se resuelven mediante prebendas económicas, políticas o, en el peor de los casos, mediante la intervención de la fuerza pública y el Ministerio Público, a quien poco le cuesta acusar de criminales a defensores y defensoras ambientales.

En El Salvador, el Partido Político ARENA ha sido quien más promueve y defiende todo tipo de privatizaciones, es su figura jurídica por excelencia, la que impera en los regímenes del libre comercio, por ello toda expresión “en defensa de las libertades”, no debe interpretarse como en defensa de las libertades ciudadanas o individuales, se refiere al libertinaje del mercado vinculado a intereses oligárquicos donde se invierte poco y se gana mucho, en su mundo apropiándose de lo público y espolear al obrero, proletario e incluso, a la auto denominada clase media, es sólo parte de un juego macabro que inevitablemente deja daños colaterales.

Sin embargo, ahora ARENA está debilitada, orgánica e ideológicamente. Para sustentar lo primero solo hay que remembrar los últimos años de gobierno de Antonio Saca y ver en la fotografía del actual ARENA, la “cara de poema” que tienen sus dirigentes, porque aquello de: “graníticamente unidos” pasó a ser un eslogan, ¡que ni pueden vender, ni la gente les compra!

Pero, el problema de ARENA no es cuantitativo (de hecho ahora tiene más diputados/as), su verdadero hoyo negro, radica en la ausencia de referente teórico, que se derrumbó junto con Lehman Brothers en el año 2008 y, desafortunadamente para ellos, Adam Smith, David Ricardo y Milton Friedman ¡están bien muertos!

Solidaridad con el pueblo palestino


miércoles, 14 de noviembre de 2012

“Salvaje (The savage)”


La cárcel de Kravavi aloja a los peores delincuentes de toda Rusia. Es una de las últimas cárceles medievales de máxima seguridad que quedan en el país. Cada día, una cadena de presidiarios es llevada a construir una línea de ferrocarril interminable a través de peligrosos campos de minas. Kyle Lord es un ingeniero petrolífero que es detenido en Moscú y condenado a Kravavi por el asesinato del violador y asesino de su esposa, tomándose la justicia por su mano. Dadas las circunstancias, Kyle podría haber sido absuelto alegando demencia temporal o quizá incluso condenado por un cargo menor de homicidio sin premeditación, pero el hecho de que matara a ese hombre dentro del juzgado, no mostrando ningún respeto por la ley, envía a Kyle a Kravavi.


Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...