Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

sábado, 20 de julio de 2013

Todos somos sospechosos




Marcelo Colussi

Algunos años atrás, luego de los atentados contra las torres del Centro Mundial de Comercio en Nueva York en el año 2001, el gobierno estadounidense lanzó el Acta Patriótica como inicio de lo que en ese momento la administración Bush llamó “guerra total contra el terrorismo”. Así se pusieron en marcha: 1) las llamadas guerras preventivas, y 2) el control –por cierto anticonstitucional– de su propia población.

En nombre de la “defensa de la patria” se pisoteó la soberanía de todos los países del mundo, pasando por encima de la Organización de Naciones Unidas, comenzándose una serie de invasiones a países supuestamente “focos de terroristas” (en realidad: grandes reservas de petróleo, de gas, de agua dulce o de campos de amapola, con la que se elabora la heroína –de la que la DEA es el principal cartel traficante–). Y en lo interno, siempre con esa arrogante política de corte fascista, se conculcaron derechos históricos de la población estadounidense, haciendo de cada ciudadano un posible objeto de espionaje sujeto eternamente a control.

En esa lógica, convirtiendo a la humanidad completa en “sospechosa”, se desarrolló la iniciativa TIA: Total Information Awareness, en inglés (traducida como “Conocimiento total de la información”), también conocida como Terrorism Information Awareness (Conocimiento de la información sobre el terrorismo). El programa formó parte de la Ley de Seguridad Nacional y, tras su creación en enero de 2003, fue gestionado por la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA). Para ello, la DARPA inició la adjudicación de contratos para el diseño y desarrollo de los componentes del sistema TIA en agosto del 2002, por medio de muchas empresas contratistas (por ejemplo: Booz Allen Hamilton, donde luego trabajaría Edward Snowden, el controversial técnico que recientemente develó algunos secretos del ciberespionaje). Al hacerse público el proyecto, muchas organizaciones de derechos humanos y defensa del ciudadano alzaron la voz, protestando ante esa grosera intromisión del Estado en la privacidad de cada estadounidense. Ello trajo como consecuencia que el Congreso se viera forzado a detener el programa, dejándolo de financiar. Pero poco tiempo más tarde, hacia el 2006, diversas filtraciones a la prensa informaron que el software desarrollado se había desplazado a otras agencias de espionaje, en particular la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). En otros términos, ahora no existe el proyecto TIA, pero sí sus elementos fundamentales, que son utilizados a diario por las agencias federales de control.

Unos años atrás, no muchos, todo esto parecía una loca idea de ciencia-ficción, propia de un drama orwelliano; hoy día ese panóptico universal es una realidad: sistemas de control absoluto de la población planetaria. Ese control, debe aclararse, tiene dos vías: por un lado, las empresas disponen de toda la información necesaria para afinar sus estrategias de mercadeo (¿qué le gusta a cada persona?, ¿qué necesita?, ¿cuáles son sus debilidades?, ¿qué compra habitualmente?, ¿qué ofrecerle?). Por otro lado, las agencias gubernamentales de espionaje pueden examinar todos los datos de la vida de cada ciudadano, estableciendo el grado de “peligrosidad” que representa para el sistema.

El engendro surgido con la administración Bush se concreta hoy día, con otro nombre pero con similares objetivos. El mismo complementa –y supera con creces– la Red Echelon (compleja trama de espionaje mantenida igualmente por los Estados Unidos y algunos de sus socios, consistente en un tejido de antenas, estaciones de escucha, radares y satélites, apoyados por submarinos y aviones espía, unidos todos a través de bases terrestres, y cuyo objetivo es controlar todo tipo de comunicaciones mundiales, entre las que se encuentran correos electrónicos, envíos de fax, comunicaciones por cable, por satélite, transmisiones radiales, conversaciones telefónicas).

El dispositivo en cuestión permite a la potencia hegemónica mantener un espionaje total, continuo y avasallador no sólo de las comunicaciones –parte medular de lo que desean controlar, y que de hecho ya está haciendo– sino también de las transacciones financieras, los registros de vuelo, las declaraciones de impuestos, la venta de paquetes accionarios, los movimientos de tarjetas de crédito, los archivos médicos de la población mundial. En definitiva: una forma de control absoluto de cada ser humano sobre la faz del planeta; control que se ejerce no sólo sobre sus comunicaciones sino –esto es lo aterradoramente novedoso que comenzó a desarrollarse con TIA– sobre sus características biométricas (el tramado del iris, las huellas dactilares, la voz, sus hábitos motores como la forma de caminar), todo lo cual permitirá un monumental banco de datos universales que posibilitará a los agentes de inteligencia buscar y hallar por satélite a una persona en cualquier lugar del mundo y con una velocidad pasmosa.

En otras palabras: estamos ante el fin de la vida privada de la humanidad, ante un dios omnipotente que –sin ningún lugar a dudas– lo sabrá todo. A partir de este super cerebro omniabarcativo, todos pasamos a ser un número más de una lista; nuestras vidas quedan en sus manos.

Rápidamente explicado, estos sistemas del que TIA fue el precursor –desarrollado en ese entonces por el Comando de Inteligencia Naval de los Estados Unidos– consisten en una combinación de tecnologías de punta del campo de la informática (entre las que se cuenta una monumental base de datos que permite almacenar información personal de los más de 7.000 millones de habitantes actuales del planeta, incluyendo vídeos, fotos y parámetros biométricos de cada ingresado al programa), con la capacidad de localización por satélite e identificación de seres humanos a distancia por medio de las características biométricas almacenadas. En otros términos: un espía global del que nadie, absolutamente nadie se puede escapar.

Apoyan y complementan la iniciativa un traductor universal, que puede convertir instantáneamente en texto una grabación de voz, capaz de intervenir conversaciones telefónicas en cualquier parte del mundo, así como un sistema para “interpretar” las relaciones entre distintos sucesos aislados o que, aparentemente no tienen conexión. Éste detecta patrones comunes en la actividad de diversas personas, grupos, empresas, movimientos financieros, viajes, compras; es decir: cualquier movimiento que se quiera investigar.

Sumados todos estos elementos, el complejo mecanismo de espionaje –en palabras de Steven Wallach, antiguo ejecutivo de la empresa Hewlett-Packard y que fuera consejero del presidente Bush cuando nació la idea algunos años atrás– “podrá asociar una foto de Malasia tomada por un satélite con una llamada realizada en Francfort y con un depósito bancario en Pakistán, para luego relacionar todos esos elementos con algo que pasará en Chicago”. Y obviamente, permitiendo actuar en consecuencia.

Lo que acaba de revelar el técnico Edward Snowden (¿ataque de conciencia y remordimiento personal?, ¿jugada preparada con agenda oculta?, ¿distractor?) es parte de un largo proceso de control que el gobierno de Washington viene realizando. El proyecto TIA, amparado en el Acta Patriótica que aprobaron los republicanos luego de los atentados del 11 de septiembre, no prosperó tal como fue concebido en su momento; pero los mecanismos de control sí. No importa con qué nombre actúan; lo importante es que actúan. El ciberespionaje es un hecho.

PRISM: una herencia de TIA

Las explosivas declaraciones que hiciera recientemente Snowden permiten ver que los programas diseñados hace una década atrás en la administración Bush, hoy día son una realidad, no importando qué partido gobierne en la Casa Blanca. Según aseguró el ahora ex agente, el programa de la NSA no se limita a la recolección de datos sobre la inteligencia extranjera, sino que también actúa sobre todas las comunicaciones que transitan dentro de Estados Unidos. En ese sentido, el programa PRISM es la más brillante creación del espionaje de Washington. Todos, absolutamente todos estamos controlados, vigilados, espiados.

El centro de operaciones principal para la vigilancia digital está en el Estado de Utah, cerca de la pequeña ciudad de Bluffdale, en el condado de Salt Lake. Allí se alza un complejo de hormigón que, en apariencia, no tiene nada de especial. Pero está fuertemente custodiado. Una línea de alambre de púas lo aísla del exterior. Y ahí comienzan las interrogantes. En Google Earth no aparece ninguna obra en ese sitio, sólo un campo vacío marcado por huellas de neumáticos. Alguien, de todos modos, ha calificado el lugar con el sugestivo nombre de “Centro de Datos de Utah”. ¿Qué hay ahí realmente?

En un artículo publicado por James Bradford en el Wired Magazine en marzo de 2012, se reveló que la obra, de 2.000 millones de dólares de costo, funcionará como mega-almacén de información digital de la Agencia de Seguridad Nacional. Bradford sostiene que el centro cuenta con la capacidad más grande concebida para almacenar datos de vigilancia electrónica de todas partes del mundo: la unidad de capacidad para guardar esa información se mide en cientos de exabytes (cada uno equivalente a más de mil millones de gigabytes). El centro de espionaje utilizará la energía eléctrica de la pequeña ciudad vecina para tener los servidores en marcha y millones de litros de agua para mantenerlos frescos. Alrededor del perímetro de la construcción una serie de sensores de detección de intrusos dará la seguridad necesaria para trabajar tranquilos, apoyados por guardias armados. La NSA no lo niega; por el contrario, llamándolo Centro de Datos de la Comunidad de Seguridad Cibernética Iniciativa Nacional Integral, afirma que ayudará a proteger las redes civiles de los ataques cibernéticos. Sin embargo, esto no es competencia de la Agencia de Seguridad Nacional. De hecho, en su investigación Bradford afirma que el centro se utilizará para albergar una increíble cantidad de datos interceptados, tomados dentro y fuera de los Estados Unidos. En ello, las llamadas redes sociales (Facebook, Twitter) son pieza especialmente importante.

Con las recientes revelaciones de Edward Snowden, el tamaño y la monumental capacidad del centro de datos de Utah toman sentido. Los documentos filtrados por el ex agente detallan, entre otras cosas, un programa integral denominado PRISM, que absorbe grandes cantidades de información personal de las empresas de telecomunicaciones y de internet como Google, Apple y Verizon, combinándolos en una base de datos única. Snowden afirmó, en una entrevista con el diario británico The Guardian, que la base de datos PRISM permite vigilar y espiar a quienquiera en cualquier parte del mundo. La privacidad personal desaparece así: todos somos sospechosos potenciales, todos estamos observados. El panóptico ya no es algo de ciencia ficción: está aquí, vigilándonos.

No hay dudas que la imaginación queda corta ante tamaña parafernalia; el poder de la tecnología es subyugante, pero al mismo tiempo ofende a la condición humana: tanta inteligencia puesta al servicio de la delación policial es simplemente una vergüenza en términos éticos. Lo más probable es que este modesto artículo también sea chequeado por estos fenomenales poderes. No sé qué grado de “peligrosidad” tendrá. Al menos, es mi deseo, ya que escribimos en contra de todo esto, que se nos considere con una buena nota. ¡Es lo menos que pedimos! De todos modos, esto lleva a preguntas de fondo: con tamaños poderes que nos controlan a diario, ¿cómo es posible plantearse cambios contra el sistema dominante? Pensemos, sólo como ejemplo, en la operación de exterminio del comandante Raúl Reyes, de las FARC, en marzo del 2008 en plena selva y por la noche: con precisión milimétrica se pueda matar a alguien desde el aire, no importando dónde se esconda. El poder que parecieran detentar quienes contralan el mundo se muestra infinito. ¿Lo será?

¿Qué hacer ante todo esto? Esconderse no, porque no es posible. Podría parecer absurdo querer enfrentarse a tanto poder. Indudablemente las condiciones en que quedamos los mortales de a pie ante esta nueva deidad no son muy alentadoras: el super poder todo lo ve, todo lo oye, todo lo sabe. Por tanto, siempre se nos adelantará. ¿Resignarse entonces?

La historia no ha terminado, aunque cada vez más se escriba con las directivas del ganador. El nuevo dios que se está pergeñando, en definitiva es un dios humano; y como tal, falible. Aunque lo sepa todo, también tiene puntos débiles: los hackers por ejemplo. Pero la conflictividad de base ahí está, aunque se la espíe, se la trate de maniatar, de condicionar, de eliminar. Es cierto que hoy no hay grandes esperanzas, porque se desbarataron con la caída del campo socialista. Pero si hay conflictos (¡y los hay, por cierto!), la reacción de los seres humanos siempre está ahí presente, lista para saltar, para movilizarse. ¡Eso es la esperanza! La idea que la utopía sigue siendo posible. Hoy día padecemos una gran parálisis en estos temas de rebelarse. Los actuales mecanismos de hiper control nos la refuerzan; pero en tal caso es oportuno recordar las palabras de la dirigente boliviana Domitila Barrios de Chungara: “Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro ” .

Cerramos con la Carta que Edward Snowden escribiera relatando su actuar con relación al ciberespionaje:

Hola. Me llamo Ed Snowden. Hace poco más de un mes tenía familia, un hogar en el paraíso y vivía con gran comodidad. También tenía la capacidad de buscar, capturar y leer las comunicaciones de ustedes sin necesidad de orden judicial alguna. Las comunicaciones de cualquier persona, en cualquier momento. Es decir, el poder de cambiar el destino de las personas.

Es también una grave violación a la ley. La Cuarta y Quinta Enmiendas a la Constitución de mi país, el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y numerosos estatutos y tratados prohíben tales sistemas invasivos de vigilancia en masa. Aunque la Constitución de Estados Unidos marca como ilegales tales actos, mi gobierno afirma que veredictos judiciales secretos, que el mundo no tiene permitido ver, legalizan de alguna manera un acto ilícito. Esos fallos simplemente corrompen la noción más elemental de justicia: que los actos deben estar sujetos a escrutinio. Lo inmoral no puede volverse inmoral mediante el uso de una ley secreta.

Creo en el principio declarado en Nuremberg en 1945: Los individuos tienen deberes internacionales que trascienden las obligaciones nacionales de obediencia. Por lo tanto, los ciudadanos individuales tienen el deber de violar las leyes nacionales para prevenir que ocurran crímenes contra la paz y la humanidad.

Por consiguiente, hice lo que creí correcto y emprendí una campaña para corregir esos ilícitos. No busqué enriquecerme. No busqué vender secretos de Estados Unidos. No me asocié con ningún gobierno extranjero para garantizar mi seguridad. Lo que hice fue llevar lo que sabía al público, para que algo que nos afecta a todos pudiera ser discutido por todos a la luz del día, y pedí justicia al mundo.

Esa decisión moral de revelar al público un espionaje que nos afecta a todos ha sido costosa, pero fue lo correcto y no me arrepiento de ella.

Desde ese momento el gobierno y los servicios de inteligencia de Estados Unidos han intentado ponerme de ejemplo, de advertencia a otros que pudieran hablar como yo lo he hecho. Me han convertido en un apátrida y un perseguido a causa de mi acto de expresión política. El gobierno de Estados Unidos me ha colocado en una lista de personas que no pueden abordar un avión. Exigió al gobierno de Hong Kong que me repatriara dentro del marco de sus leyes, en violación directa al principio de no represión: la Ley de las Naciones. Ha amenazado con sanciones a los países que respalden mis derechos humanos y el sistema de asilo de Naciones Unidas. Incluso ha dado el paso sin precedente de ordenar a sus aliados militares detener en tierra el avión de un presidente latinoamericano, en su búsqueda de un refugiado político. Estas peligrosas escaladas representan una amenaza no sólo a la dignidad de América Latina, sino a los derechos fundamentales que comparten todas las personas, todas las naciones, de vivir libres de persecución, y de buscar y gozar de asilo.

Sin embargo, aun a la vista de esta agresión históricamente desproporcionada, naciones de todo el mundo han ofrecido apoyo y asilo. Estas naciones, entre ellas Rusia, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, tienen mi gratitud y respeto por ser las primeras en oponerse a las violaciones a los derechos humanos perpetradas por los poderosos, más que por los carentes de poder. Al negarse a transigir en sus principios ante la intimidación, se han ganado el respeto del mundo. Es mi intención viajar a cada uno de esos países para expresar en persona mi gratitud a su pueblo y sus líderes.

Hoy anuncio mi aceptación formal de todas las ofertas de apoyo y asilo que me han extendido y todas las demás que se me hagan en el futuro. Con, por ejemplo, la garantía de asilo ofrecida por el presidente Maduro de Venezuela, mi estatus de asilado ya es formal, y ningún Estado tiene fundamento para limitar o interferir con mi derecho a disfrutar de ese asilo. Sin embargo, como hemos visto, algunos gobiernos de los estados de Europa occidental y Norteamérica han demostrado disposición a actuar fuera de la ley, y esa conducta persiste hoy. Esta amenaza ilegal me hace imposible viajar a América Latina y disfrutar del asilo que me ha sido concedido allá de conformidad con nuestros derechos compartidos.

Esta intención de estados poderosos de actuar en forma extralegal representa una amenaza para todos nosotros, y no se debe permitir que la lleven a cabo. En consecuencia, solicito la ayuda de ustedes para exigir garantías de salvoconducto a las naciones relevantes para asegurar mi traslado a América Latina, así como solicito asilo en Rusia hasta el tiempo en que esas naciones accedan a cumplir la ley y permitan mi traslado legal. Presentaré hoy mi solicitud a Rusia, y espero que la respuesta sea favorable.

Si tienen alguna pregunta, contestaré lo que pueda.

Gracias.

CHINA | DIA | DA PARADA NACIONAL 2009

jueves, 18 de julio de 2013

Un expreso del futuro

Julio Verne


-Ande con cuidado -gritó mi guía-. ¡Hay un escalón!

Descendiendo con seguridad por el escalón de cuya existencia así me informó, entré en una amplia habitación, iluminada por enceguecedores reflectores eléctricos, mientras el sonido de nuestros pasos era lo único que quebraba la soledad y el silencio del lugar.

 
 

¿Dónde me encontraba? ¿Qué estaba haciendo yo allí? Preguntas sin respuesta. Una larga caminata nocturna, puertas de hierro que se abrieron y se cerraron con estrépitos metálicos, escaleras que se internaban (así me pareció) en las profundidades de la tierra... No podía recordar nada más, Carecía, sin embargo, de tiempo para pensar.

-Seguramente usted se estará preguntando quién soy yo -dijo mi guía-. El coronel Pierce, a sus órdenes. ¿Dónde está? Pues en Estados Unidos, en Boston... en una estación.

-¿Una estación?

-Así es; el punto de partida de la Compañía de Tubos Neumáticos de Boston a Liverpool.

Y con gesto pedagógico, el coronel señaló dos grandes cilindros de hierro, de aproximadamente un metro y medio de diámetro, que surgían del suelo, a pocos pasos de distancia.

Miré esos cilindros, que se incrustaban a la derecha en una masa de mampostería, y en su extremo izquierdo estaban cerrados por pesadas tapas metálicas, de las que se desprendía un racimo de tubos que se empotraban en el techo; y al instante comprendí el propósito de todo esto.

¿Acaso yo no había leído, poco tiempo atrás, en un periódico norteamericano, un artículo que describía este extraordinario proyecto para unir Europa con el Nuevo Mundo mediante dos colosales tubos submarinos? Un inventor había declarado que el asunto ya estaba cumplido. Y ese inventor -el coronel Pierce- estaba ahora frente a mí.

Recompuse mentalmente aquel artículo periodístico. Casi con complacencia, el periodista entraba en detalles sobre el emprendimiento. Informaba que eran necesarios más de tres mil millas de tubos de hierro, que pesaban más de trece millones de toneladas, sin contar los buques requeridos para el transporte de los materiales: 200 barcos de dos mil toneladas, que debían efectuar treinta y tres viajes cada uno. Esta “Armada de la Ciencia” era descrita llevando el hierro hacia dos navíos especiales, a bordo de los cuales eran unidos los extremos de los tubos entre sí, envueltos por un triple tejido de hierro y recubiertos por una preparación resinosa, con el objeto de resguardarlos de la acción del agua marina.

Pasado inmediatamente el tema de la obra, el periodista cargaba los tubos (convertidos en una especie de cañón de interminable longitud) con una serie de vehículos, que debían ser impulsados con sus viajeros dentro, por potentes corrientes de aire, de la misma manera en que son trasladados los despachos postales en París.

Al final del artículo se establecía un paralelismo con el ferrocarril, y el autor enumeraba con exaltación las ventajas del nuevo y osado sistema. Según su parecer, al pasar por los tubos debería anularse toda alteración nerviosa, debido a que la superficie interior del vehículo había sido confeccionada en metal finamente pulido; la temperatura se regulaba mediante corrientes de aire, por lo que el calor podría modificarse de acuerdo con las estaciones; los precios de los pasajes resultarían sorprendentemente bajos, debido al poco costo de la construcción y de los gastos de mantenimiento... Se olvidaba, o se dejaba aparte cualquier consideración referente a los problemas de la gravitación y del deterioro por el uso.

Todo eso reapareció en mi conciencia en aquel momento.

Así que aquella “Utopía” se había vuelto realidad ¡y aquellos dos cilindros que tenía frente a mí partían desde este mismísimo lugar, pasaban luego bajo el Atlántico, y finalmente alcanzaban la costa de Inglaterra!

A pesar de la evidencia, no conseguía creerlo. Que los tubos estaban allí, era algo indudable, pero creer que un hombre pudiera viajar por semejante ruta... ¡jamás!

-Obtener una corriente de aire tan prolongada sería imposible -expresé en voz alta aquella opinión.

-Al contrario, ¡absolutamente fácil! -protestó el coronel Pierce-. Todo lo que se necesita para obtenerla es una gran cantidad de turbinas impulsadas por vapor, semejantes a las que se utilizan en los altos hornos. Éstas transportan el aire con una fuerza prácticamente ilimitada, propulsándolo a mil ochocientos kilómetros horarios... ¡casi la velocidad de una bala de cañón! De manera tal que nuestros vehículos con sus pasajeros efectúan el viaje entre Boston y Liverpool en dos horas y cuarenta minutos.

-¡Mil ochocientos kilómetros por hora!- exclamé.

-Ni uno menos. ¡Y qué consecuencias maravillosas se desprenden de semejante promedio de velocidad! Como la hora de Liverpool está adelantada con respecto a la nuestra en cuatro horas y cuarenta minutos, un viajero que salga de Boston a las 9, arribará a Liverpool a las 3:53 de la tarde.¿No es este un viaje hecho a toda velocidad? Corriendo en sentido inverso, hacia estas latitudes, nuestros vehículos le ganan al Sol más de novecientos kilómetros por hora, como si treparan por una cuerda movediza. Por ejemplo, partiendo de Liverpool al medio día, el viajero arribará a esta estación alas 9:34 de la mañana... O sea, más temprano que cuando salió. ¡Ja! ¡Ja! No me parece que alguien pueda viajar más rápidamente que eso.

Yo no sabía qué pensar. ¿Acaso estaba hablando con un maniático?... ¿O debía creer todas esas teorías fantásticas, a pesar de la objeciones que brotaban de mi mente?

-Muy bien, ¡así debe ser! -dije-. Aceptaré que lo viajeros puedan tomar esa ruta de locos, y que usted puede lograr esta velocidad increíble. Pero una vez que la haya alcanzado, ¿cómo hará para frenarla? ¡Cuando llegue a una parada todo volará en mil pedazos!

-¡No, de ninguna manera! -objetó el coronel, encogiéndose de hombros-. Entre nuestros tubos (uno para irse, el otro para regresar a casa), alimentados consecuentemente por corrientes de direcciones contrarias, existe una comunicación en cada juntura. Un destello eléctrico nos advierte cuando un vehículo se acerca; librado a su suerte, el tren seguiría su curso debido a la velocidad impresa, pero mediante el simple giro de una perilla podemos accionar la corriente opuesta de aire comprimido desde el tubo paralelo y, de a poco, reducir a nada el impacto final. ¿Pero de qué sirven tantas explicaciones? ¿No sería preferible una demostración?

Y sin aguardar mi respuesta, el coronel oprimió un reluciente botón plateado que salía del costado de uno de los tubos. Un panel se deslizó suavemente sobre sus estrías, y a través de la abertura así generada alcancé a distinguir una hilera de asientos, en cada uno de los cuales cabían cómodamente dos personas, lado a lado.

-¡El vehículo! -exclamó el coronel-. ¡Entre!

Lo seguí sin oponer la menor resistencia, y el panel volvió a deslizarse detrás de nosotros, retomando su anterior posición.

A la luz de una lámpara eléctrica, que se proyectaba desde el techo, examiné minuciosamente el artefacto en que me hallaba.

Nada podía ser más sencillo: un largo cilindro, tapizado con prolijidad; de extremo a extremo se disponían cincuenta butacas en veinticinco hileras paralelas. Una válvula en cada extremo regulaba la presión atmosférica, de manera que entraba aire respirable por un lado, y por el otro se descargaba cualquier exceso que superara la presión normal.

Luego de perder unos minutos en este examen, me ganó la impaciencia:

-Bien -dije-. ¿Es que no vamos a arrancar?

-¿Si no vamos a arrancar? -exclamó el coronel Pierce-. ¡Ya hemos arrancado!

Arrancado... sin la menor sacudida... ¿cómo era posible?... Escuché con suma atención, intentando detectar cualquier sonido que pudiera darme alguna evidencia.

¡Si en verdad habíamos arrancado... si el coronel no me había estado mintiendo al hablarme de una velocidad de mil ochocientos kilómetros por hora... ya debíamos estar lejos de tierra, en las profundidades del mar, junto al inmenso oleaje de cresta espumosa por sobre nuestras cabezas; e incluso en ese mismo instante, probablemente, confundiendo al tubo con una serpiente marina monstruosa, de especie desconocida, las ballenas estarían batiendo con furiosos coletazos nuestra larga prisión de hierro!

Pero no escuché más que un sordo rumor, provocado, sin duda, por la traslación de nuestro vehículo. Y ahogado por un asombro incomparable, incapaz de creer en la realidad de todo lo que estaba ocurriendo, me senté en silencio, dejando que el tiempo pasara.

Luego de casi una hora, una sensación de frescura en la frente me arrancó de golpe del estado de somnolencia en que había caído paulatinamente.

Alcé el brazo para tocarme la cara: estaba mojada.

¿Mojada? ¿Por qué estaba mojada? ¿Acaso el tubo había cedido a la presión del agua... una presión que obligadamente sería formidable, pues aumenta a razón de una “atmósfera” por cada diez metros de profundidad?

Fui presa del pánico. Aterrorizado, quise gritar... y me encontré en el jardín de mi casa, rociado generosamente por la violenta lluvia que me había despertado. Simplemente, me había quedado dormido mientras leía el articulo de un periodista norteamericano, referido a los extraordinarios proyectos del coronel Pierce... quien a su vez, mucho me temo, también había sido soñado.

martes, 16 de julio de 2013

Comision para magistrados, Veto Presidencial, ley del fonat_8enpunto 17 ...

La campaña electoral, fuerzas corrientes



 Dagoberto Gutiérrez

Toda campaña electoral depende, en última instancia, de su contexto político, aunque el texto electoral pueda tener una relativa autonomía respecto a lo político; pero en pocas campañas aparece esta relación intensa como en la actual. En la coyuntura, es tan encendida la boda entre lo electoral y lo político, que lo prolongado de la misma no logra despegarse de la hondura y extensión de la crisis política e histórica que sacude al país.

Esta verdad aparece, casi gráficamente expuesta, en las tres fuerzas actuantes de manera fundamental. Hay que precisar antes que se trata de tres agrupamientos de derechas: uno, oligárquico, tradicional, que es ARENA, el otro, burgués oligárquico, que es el partido FMLN, y el agrupamiento de UNIDAD de Tony Saca, expresa una posición burguesa. Se trata de una campaña en la que no participan las izquierdas como partido político, pero sí en el contexto político.
La oligarquía tradicional expresada por ARENA es este sector que ha perdido el control del aparato del Estado; aunque una pequeña franja de esa oligarquía, donde se ubica gente como Ricardo Poma, los Simán, Murray, Callejas, integrantes del asocio para el crecimiento, son sectores con una cabeza política oligárquica muy atrasada, aunque con un capital vinculado a las poleas actuales del capital transnacional. Estos son los dueños de este partido. ARENA cuenta con el respaldo del gobierno estadounidense que prefiere a los más conocidos. Es cierto que este partido sufre una revuelta interna provocada, en primera instancia, por la resistencia al control partidario de estos sectores ya referidos, y además por visiones diferentes sobre la manera de construir alianzas y de hacer la economía en el país, es decir, la clase de país que se necesita.

El partido FMLN cuenta con una cúpula burguesa por el origen exógeno de su capital, por los nexos y sus vías de desarrollo. Por supuesto que los dos grandes sectores expresados por ALBA PETROLEOS y la empresa partidaria, son dos áreas que es necesario diferenciar para entender las correlaciones de fuerza volátiles y las alianzas inestables que el manejo requiere. Es evidente que estas empresas necesitan del control del aparato del Estado como cualquier empresa partidaria, porque la atención a su clientela electoral necesita repartir el botín de la cosa pública, pero sobre todo, usar el aparato del Estado en beneficio y al servicio de sus negocios e inversiones. Por cierto, esta es la historia inveterada del desarrollo del capitalismo. El control del Estado resulta ser un presupuesto del poder.  Esta cúpula empresarial parece y aparece con un ejercicio del poder político oligárquico. Por un lado, por sus finanzas y su actividad económica puede entenderse como burguesía, pero en el terreno político se comporta como oligarquía, es decir, de manera primitiva y atrasada, muy atrás y muy lejos de lo que sería una democracia burguesa. Esto es lo que explica su confrontación inevitable con la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, porque su declarado propósito en el gobierno y con el aparato de Estado, todo lo que ARENA y la derecha hacen y han hecho, choca con la democracia constitucional – que es la posición de la Sala – que exige el sometimiento real a la Constitución.

Este es un puente que vincula a esta cúpula partidaria y empresarial con la cúpula de ARENA, que es también empresarial y partidaria. Por supuesto que el nexo entre estos dos sectores es la base para un eventual bipartidismo que resulta ser la mayor amenaza para el proceso político del país.

El agrupamiento de Tony Saca expresa una posición burguesa, no oligárquica, y su confrontación, hasta ahora no conciliable con ARENA, se alimenta de una historia de confrontación sobre la manera de relacionar el aparato del Estado con el mercado; así como sobre el sentido social, es decir, el compromiso público con la gente, y, en fin, con aspectos propios de la democracia burguesa.

La campaña electoral es el escenario en donde los sectores contendientes se enfrentan entre sí y con un pueblo lleno de dudas, temores y desconfianzas. En una atenta mirada, los tres sectores están diciendo lo mismo, evitando contaminar lo electoral con lo político, eludiendo hablar del país verdadero que vivimos, y evadiendo la presentación de proyectos políticos reales que determinen sus compromisos reales ante la gente real que decida votar. Las tres fuerzas han llegado a una meseta electoral cuya superación requerirá movimientos y alianzas más o menos audaces.

Fraude y saqueo en las pensiones




Uno de los temas que está dando de qué hablar en las distintas esferas de la sociedad y que afecta el futuro de las jubilaciones y pensiones del país, es sobre el reciente comentario hecho por Ministro de Hacienda, acerca de la eliminación de pensiones vitalicias. Sobre este tema, me permito retomar algunos elementos importantes para conocimiento de la población.

José María Barrera Lemus

Según el Ministro de Hacienda, el colapso del fondo de pensiones, es tal que para remediar en alguna medida su crisis, es necesario realizar una serie de acciones, cuya tendencia orienta hacia el descalabro de los mismos pensionados y pensionadas que hoy por hoy, ya se encuentran paladeando el sabor amargo de lo que fuera un proyecto que se pintó entre comillas y negrita, como de “único y exitoso” en la historia de las pensiones en el país, como parte del Gobierno del presidente Armando Calderón Sol, quien depositó su confianza para su ejecución en Francia Brevé y el actual Superintendente de Pensiones.

La población no debe olvidar el antecedente que dio origen a tal propuesta a finales de los noventa, pues con la implantación del Sistema de Administración de Pensiones (SAP), en 1998, se fortalecía también el Sistema Bancario, a través de la venta de acciones a Bancos extranjeros que serían inyectados con los Fondos de Pensiones en sus diversas cuentas pasivas. Bajo esta estrategia oculta, sus fundadores, engañaron a miles de trabajadores que ya estábamos en los Sistema antiguos y se llevaron de encuentro a todo aquel que se iniciaba en el ámbito laboral formal. Todo bajo la perspectiva de que el dinero iba a ser invertido para generar amplia rentabilidad.

El pueblo debe acordarse de que la Ley SAP, desde sus inicios estableció tres clases de rentas: Renta Programada, Renta Vitalicia y Renta Diferida. Hasta ahora, la única renta que ha operado en el mercado, es la renta programada, debido a que las rentas vitalicias, que ofrecerían a las aseguradoras nunca salieron al mercado y mucho menos, las diferidas que aún se encuentran durmiendo el sueño de los justos.

La manera como opera la renta programada, es a partir de la imposición al pensionado, para optar por la programación de sus ahorros para el tiempo que estipulen las AFPs, a fin de obtener entre comillas “utilidades mayores”.

El pueblo no debe olvidar tampoco que durante el inicio de tales Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), los principales inversionistas fueron los mismos funcionarios de los Gobiernos de ARENA, que además formaron parte de los accionistas de los nuevos Bancos. Su principal inversor, Don Alfredo Félix Cristiani y uno que otro inversionista de menor peso, que poco a poco tuvieron que salir del negocio. Únicamente quedaron las que conocemos actualmente por sus iniciales CONFÍA Y CRECER.

Por suerte, muchos no caímos en la trampa de las AFP privadas y preferimos quedarnos en las instituciones del Estado, supongo, previniendo cualquier jugarreta que pudiera darse en el tiempo y de la cual ahora, damos fe de que así se ha venido haciendo.

La propuesta que ha caldeado los ánimos de la población trabajadora, es la de que se espera para los próximos meses, la eliminación de la renta vitalicia, aprobada según Decreto 100, del año 2006, para más de 130,000 pensionados. El caso es que dicho Decreto, fue aprobado haciéndole los cálculos pertinentes y tomándole la palabra al Fondo Monetario Internacional (FMI), principal interesado en que se derogue tal decreto como parte de las reformas propuestas a nivel de la región centro y latinoamericana. Sobre este tema profundizaré en el siguiente artículo.

La pregunta del millón es la siguiente: ¿Cómo opera este sistema? Cada mes que pasa, las AFP, reciben sendos miles de dólares en concepto de Ahorros para pensiones, de los cuales se quedan con una parte para la “Administración” de los mismos. El caso es que todo el fondo pasa a formar parte de las cuentas corrientes y de ahorro que las administradoras abren en los diferentes bancos del país; con estos fondos, los bancos fortalecen su pasivo, el cual nos lo devuelven  en préstamos a altas tasas de interés y sendas comisiones. Otros montos son colocados en bolsas de valores, que es donde se obtienen los intereses que generan la rentabilidad.

El pasivo es el dinero de todos los trabajadores; éste es manejado según criterio de cada AFP en asocio con los bancos. Dicen por allí, -a mí que me registren- que dicho dinero, el de las AFP y el de otros cientos de empresas, gracias a la tecnología que cada día “nos abruma”, cada noche es trasladado a bancos europeos para ponerlos a trabajar a fin de que durante las horas en las que nosotros estamos descansando, ganen intereses y regresen por la mañana, un tanto aumentados.

De aquí entonces surge otra pregunta: ¿Si el interés de las AFP, consiste en buscarle mayor rentabilidad a los fondos de los futuros pensionados, por qué entonces no  ponerlo a trabajar directamente con los mismos beneficiarios que tanto los necesitan, en lugar de caer con la banca privatizada?

Este modelo funcionó de manera excelente, durante los primeros veinte años del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP) y del Fondo Social de la Vivienda (FSV). Personalmente, puedo reafirmar que fui uno de los miles de beneficiados en préstamos personales e hipotecarios por parte del INPEP. Gracias a este sistema, logré adquirir mi vivienda y solventar muchas otras necesidades. Créanme que con solo ese apoyo ya me siento servido por el Sistema.



Que el pueblo juzgue… lo que está a la vista no necesita anteojos.

*José María Barrera Lemus
Consultor y catedrático Universitario
Jmbarrera1957@yahoo.com.mx

miércoles, 10 de julio de 2013

Raza, historia e identidad: “Condicionantes histórico-sociales para la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817”



Mabys Castillo Cruz - Alejandro L. Perdomo Aguilera (Desde Cuba)

Resumen


En el trabajo se aborda el contexto histórico en el cual se dieron las condiciones para que tuviera lugar la aprobación de la Real Cédula del 21 de octubre de 1817. Para ello se trata el influjo del proceso emancipador en Haití, valorando el impacto que tuvo en la sacarocracia cubana, así como en las autoridades españolas de la Isla. En ese contexto, se analiza el impacto de la aprobación de Real Cédula, caracterizando los conflictos étnicos y raciales a que condujo, así como otras problemáticas sociopolíticas que marcaron las primeras décadas del siglo XIX. Desde esta perspectiva, se consideran las bases que condujeron a la llamada colonización blanca, para limitar el aumento de la población negra en la isla.

Palabras claves: Real Cédula, etnia, raza, identidad, cultura, nacionalidad, emancipación.
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Introducción

La sociedad cubana se formaba por aquellos años, heredera de un rico híbrido cultural, de la tradición española dominante y la africana esclavizada, pero poderosa ante su mayoría demográfica; se fue imponiendo paulatinamente la presencia de las costumbres, la cultura, el idioma y hasta las expresiones extra-verbales, imbuidas de la música, la danza, y otras artes, que dieron lugar al maravilloso ajiaco cubano, como lo dignificara don Fernando Ortiz.

En ese contexto, donde arreciaba el comercio triangular, viniendo de África los esclavos, de Cuba el azúcar y otros productos agrícolas y de España la manufactura, se fue conformando el sincretismo cubano, en los primeros indicios de la formación de la nacionalidad y la lucha por la emancipación desde las expresiones culturales y artísticas, que reconocían la presencia de un pueblo multirracial, con una mezcla de la religión católica y la africana, especialmente de la religión yoruba, la regla de Ocha y de Palo Monte.

Fue en este contexto donde el pensamiento cubano, influido por la Revolución Francesa y las guerras de independencia y emancipación de Nuestra América de las primeras décadas del siglo XIX, que se acrecientan las preocupaciones de las autoridades españolas de la Isla, sobre el temor a una réplica de los hechos acontecidos en Haití donde los negros tomaron el poder.

Por otra parte, la evolución del pensamiento criollo irrumpía contra las mentalidades coloniales, con la influencia de intelectuales como Félix Varela, José Antonio Saco, José Francisco Arango y Parreño, Domingo del Monte y José María Heredia. Este ambiente amplió las bases del pensamiento reformista e introdujo señas de liberalismo y emancipación en una Metrópolis que frenaba el desarrollo de la Isla, no sólo en el plano económico-comercial sino también en el cultural y el político.
En el interior de la naciente sociedad cubana, se fundía un sincretismo peculiar, que permitió una mayor tolerancia en sectores intelectuales. Ello posibilitó que fuera presentado en las famosas tertulias de Domingo Del Monte a un poeta negro, que había sido cimarrón.

Conflicto étnico-racial

El conflicto étnico-racial de la etapa colonial entre la élite de poder de la Isla y el crecimiento de la población negra (afro descendiente) se acrecienta ante el temor de que los aires libertarios de los revolucionarios haitianos penetraran en la creciente población negra de Cuba.

Por otra parte, el temor a que cultural y racial a que Cuba fuera una población cuya raza preponderante fuera la negra y a que estos aumentaran sus cuotas de representatividad en la vida de la isla, llevo a que en el plano jurídico comenzaran a potenciarse formas para limitar la preponderancia de la raza negra en la Isla.

Este proceso no estuvo exento de racismo, miedo al negro tanto por su raza como por sus costumbres, su cultura y formas de expresión, que era de preocupación no sólo del poder colonial, sino también de parte importante de la élite criolla que ya se preocupaba por aspectos más profundos del futuro de la Isla.

Desde este pensamiento conservador, que resultaría muy simplista valorar desde en pensamiento de nuestros días pero que para aquella época llamaba la atención no sólo de ricos hacendados plegados al poder colonial, sino también de pensadores progresistas que aún mantenían sus reticencias respecto a la ascendencia de los negros de la vida de la Isla, por las implicaciones que tenía y por su repercusión en la demografía del país.

En aquellos años se configuraba la evolución de las raíces de un pensamiento, una forma de vida y una identidad autóctona, que mostraba los antecedentes de la más genuina identidad del criollo, en una etapa de transición del modelo colonial al propiamente cubano. Debe precisarse que no existían aún las condiciones para hablar de la nacionalidad cubana, era precisamente la etapa de su formación, de modo que existía un ferviente dilema entre lo español, lo africano y aquel curioso sincretismo que daría en sí, lo cubano.

En ese sentido desataron los conflictos desde el pensamiento de la clase dominante de la época, que se preocupaba por tomar las medidas a tiempo para evitar la preponderancia negra en la isla. Obviamente la guerra de independencia de las Trece colonias, la revolución haitiana y las guerra emancipadoras de Latinoamérica tuvieron su influencia en lo que acontecía en la Isla.

Era una época de ensueño, de aires libertarios, con movimientos como Soles y Rayos de Bolívar, la Conspiración de Aponte, la de la Escalera, en fin, todo un manjar de luchas emancipadoras, por los derechos del hombre y del ciudadano, y por el reclamo de una autoctonía, para un identidad naciente. En este contexto, se desarrollaron los conflictos de etnicidad y religión, con un irrespeto a la otredad, propio de tiempos de civilización y barbarie, al decir de Darcy Ribeiro.

En esos tiempos de colonialismo imperial y guerras emancipadoras, de transición del feudalismo al capitalismo pre-monopolista donde la burguesía asumía un carácter revolucionario, se rompían las castas de la nobleza, por una nueva élite del poder formada entre las autoridades coloniales y los ricos hacendados. Fue esta élite de poder la impulsora de la Real Cédula de 1817.

Eran los antecedentes de la formación de la nacionalidad, la transición del colonizador en colono, del colono en criollo; la partera del pensamiento cubano en las obras de Félix Varela, José Antonio Saco, José Francisco Arango y Parreño, Domingo del Monte y José María Heredia y de los regímenes militares de los Capitanes Generales, del dilema entre reforma y revolución, la lucha por la emancipación.

La aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817

La Real Cédula fue aprobada del 21 de octubre de 1817, en respuesta a las propuestas del Ayuntamiento, el Consulado y la Sociedad Económica de La Habana. Esta cédula, compuesta incentivaba el crecimiento de la población de raza blanca en Cuba. Entre otras explicaciones, se justificaba la medida ante la necesidad de incrementar el cultivo en tierras sin explotar con fines de exportación.

El blanqueo de la Isla no sólo llevaba a implicaciones raciales sino también de lenguaje y cultura, pues para ello comprendía el incentivo de la inmigración de otros países de Europa occidental, cuyo idioma también era diferente, por lo que el documento debió redactarse también en inglés y francés. No obstante, se cuidaba de que la religión fuera la católica.

Esta situación incentivaba un proceso que comenzó a mediados del silgo XVIII, con la oleada inmigratoria francesa a la Isla por la década del 60 de esa centuria, con el Pacto de Familia ratificado por las dos familias borbónicas europeas con el afán de debilitar a Inglaterra.

La Revolución Haitiana incentivó el refugio de franceses provenientes de Saint-Domingue, pero este fenómeno fue mirado con recelo por las autoridades coloniales de la Isla, que previendo paganas inter-imperiales, tomaron medidas de control e incluso de expulsión a varios ciudadanos franceses a fines del siglo XVIII.

 Estos conflictos no sólo eran de índole política, sino que la llegada de franceses con sus esclavos, y la introducción de formas más avanzadas de producción en el oriente cubano, conllevó a nuevas pugnas de índole económica y comercial, a la vez que la inyección de mayor población negra alentaba los debates respecto a como atenuar un fenómeno que temían que se les fuera de control. Para que se tenga una idea “(…) con la Paz de Basilea de 1795 y la extensión del conflicto en Haití – ex Saint-Domingue – en los últimos años del siglo XVIII y primeros del XIX, se produjeron unas 30 000 nuevas llegadas, sobre todo en el Oriente cubano, principalmente en la región de Santiago.” (1) Según Tomás Iriarte “(…) en 1857 los franceses refugiados en Cuba, introdujeron máquinas y procedimientos desconocidos en el país para elaborar el azúcar, y así dieron un gran impulso a esta industria´” (2)

Entre los beneficios que recibían los inmigrantes europeos en Cuba se destacaban, los derechos civiles concedidos, como el de llevar armas. Por otra parte, debían adherirse a la fe católica y demostrar su subordinación al colonialismo español. De esta forma, la Metrópolis española pretendía acentuar su hegemonía en cuanto a raza y credo ante las transformaciones demográficas, raciales, étnicas y culturales que se producían en la Isla. Fue con este propósito se aplica la Real Cédula de 1817.

Condicionantes histórico-sociales que influyeron en la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817


La situación a nivel internacional iba dejando su huella en la sociedad cubana. En mayor o en menor medida, una serie de acontecimientos internacionales de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX se convierten en condicionantes sociales que hicieron posible que el 21 de octubre de 1817 se aprobara la Real Cédula de la colonización blanca de Cuba.

Debe entenderse que este cuerpo legal pretendía fomentar, a partir de los derechos y las concesiones legales que ofrecía, la entrada de blancos a la Isla, con el objetivo de contrarrestar el aumento de la población negra (3). Los acontecimientos políticos y socioculturales, influyeron en la realidad colonial Europa en su política colonial, de lo que no fue ajena Cuba.

Hacia el interior del mapa social de la Isla fueron teniendo lugar una serie de acontecimientos que influyeron directamente sobre la estructura poblacional y racial de la Isla, lo que condujo a la aprobación de la Real Cédula.

En relación con este proceso deben señalarse como fenómenos fundamentales que incidieron en la aprobación de la Real Cédula de 1817: la independencia de la Trece Colonias Inglesas de América del Norte, la ocupación napoleónica de España y la Revolución de Haití, el ascenso y desarrollo de la sacarocracia cubana y el Censo poblacional del año 1817.

La independencia de las Trece Colonias Inglesas de América del Norte


Indudablemente el proceso histórico que condujo a la independencia de las Trece Colonias tuvo una repercusión psicológica y espiritual notable sobre la población cubana, fundamentalmente sobre los criollos con ideas contestatarias al régimen colonial.

Si bien este proceso revolucionario tenía actores sociales (industriales, comerciantes, banqueros) muy diferentes a los que pudiéramos encontrar en una colonia española como Cuba, en sus exigencias a la Metrópolis pueden encontrarse coincidencias de intereses, sobre todo en el plano comercial, que explican la influencia de ese territorio sobre el Gran Caribe, en los primeros años del siglo XIX.

Tanto los criollos como los comerciantes españoles, anhelaban una libertad comercial, que dinamizará sus producciones, pero la realidad que enfrentaba la Metrópolis española le imposibilitaba de tales transformaciones. Obviamente que este espacio sería ocupado paulatinamente por una economía en crecimiento como la del naciente Estados Unidos de América, que ya en el siglo XIX apuntaba a su ascenso como potencia.

En este contexto, se estrechan los vínculos comerciales con la Isla, beneficiados por la cercanía geográfica y un modo de producción y comercio mucho más acorde con los nuevos tiempos. De esta forma, la Mayor de las Antillas fue convirtiéndose en uno de los principales abastecedores de azúcar para el mercado norteño.

Pero este comercio ameritaba de un aumento de la producción, que incidía en la necesidad de mano de obra esclava. Por tanto, pronto se incrementaron los vínculos entre traficantes de ambas partes. Hasta la compra-venta de esclavos resultó lucrativa, no sólo para los compradores sino también para los traficantes, que hacía de este negocio unos de los primeros vínculos de dependencia de la Isla hacia ese país.

Como puede apreciarse, este acontecimiento aun cuando tiene lugar a kilómetros de distancia de Cuba, influyó directamente en el aumento de la producción y del comercio. La compra de mano de obra y el tráfico de esclavos aumentaron, y con ello la población negra, con un impacto demográfico considerable. A esta situación se agrega la declaración del Rey Carlos IV –años más tarde-.proclamando el libre comercio de esclavos.

La toma de La Habana por los ingleses

La toma de la habana por ingleses, en 1762 desde el punto de vista del sistema de derecho no recibió ninguna influencia. Desde el punto de vista social, fue diferente. La corta y localizada estancia de los ingleses, tuvo un impacto social que aun décadas después podía apreciarse, particularmente en la producción y el comercio y en la composición racial de la sociedad.

Por primera vez, los comerciantes de La Habana podían comerciar con los negreros ingleses de manera directa, la posibilidad de compra de esclavos se negociaba sin necesidad de intermediarios, lo que provocó la entrada de un gran número de negros esclavos al país. Estos procedían fundamentalmente de África y de los depósitos que tenía Inglaterra en la isla de Jamaica, lo que ampliaba las variantes de trasiego para traficantes y hacendados.

Se calcula, según cifras oficiales de la Aduana, que en aquel momento más de 4000 negros esclavos entraron por el Puerto de La Habana cifra que, en el corto período que tuvo la ocupación inglesa de La Habana, resulta extremadamente alta. Durante la dominación española, una cantidad similar de esclavos habría tardado años en entrar a la Isla.

Toda esta mano de obra fue asimilada en la producción, fundamentalmente azucarera. La naciente sacarocracia aprovechó esta oportunidad para desarrollar los vínculos comerciales, hacia un mercado en ascenso, donde se vincularon la mano de obra esclava-producción-comercio-ganancia, que ya no se detendría hasta empezada la segunda mitad del siglo XIX.

En este período de ocupación inglesa, con el auge del comercio generó una amplia gama de empleos en la ciudad que hasta ahora no existían o eran escasos. Nuevamente, la mano de obra resultaba necesaria para el “desarrollo” económico de esa sociedad.

Ocupación napoleónica de España

Pudiera parecer a simple vista que la ocupación napoleónica de España carecía de fuerza vinculante para considerarse un condicionante social influyente en la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817. Sin embargo, la ocupación napoleónica de España, además del impacto sociopolítico que dejó, tuvo una incidencia directa en nuestra legislación. Con el derrocamiento del Rey Fernando VII muchos españoles reclamaron por su regreso, incluso por parte de las autoridades locales, protesta que llegó al resto de las colonias de ultramar.

En tales circunstancias, se propagó una situación de incertidumbre, debido a que los habitantes que no reconocían al rey francés, por lo que se quedaron sin órgano de poder superior al que dirigirse, ni a quien consultar la solución de sus problemáticas, ya que este constituía la última instancia. Fue en ese contexto que se crearon en los virreinatos de América las Juntas de Gobierno.

Las Juntas de Gobierno fueron integradas por los criollos, que si bien comenzaron proclamando su fidelidad al Fernando VII, terminaron reclamando la independencia de sus territorios. Con este proceso nace el Movimiento Juntista, que propició el inicio de los movimientos libertadores en las colonias españolas de ultramar.

Si bien Cuba no se incorporó en esa fecha al movimiento emancipador, puesto que las condiciones histórico-concretas resultaban diferentes, en gran parte de Nuestra América se prendió la llama de la independencia. Ante el temor a los resultados de las luchas emancipadoras, la inmigración europea hacia América Latina y el Caribe se frenó.

Hasta ese momento, entre los destinos preferidos por los españoles en América se encontraba Cuba. Esta interrupción temporal en el flujo migratorio se evidenció en el Censo Poblacional del 1817 con una disminución en el por ciento de la población blanca. Este fenómeno contribuyó a que la población blanca no aumentara por estos años, mientras que la población de raza negra continuó su proliferación, con una mezcla de autoctonía que se fundió en la identidad de los pueblos americanos.

La Revolución de Haití

La Revolución de Haití, y sus consecuencias tanto al interior de ese país como en el Gran Caribe, tiene múltiples aristas para ser considerada como uno de los más relevantes factores que condicionó la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817. En primer lugar, esta Revolución provocó un éxodo de colonos franceses hacia Cuba, que se asentaron principalmente en el Oriente del país, fundando grandes cafetales en las zonas montañosas. También hubo amplios asentamientos en la zona de Matanzas. Se calcula que alrededor de 30.000 colonos franceses llegaron a la Isla.

Pero estos colonos franceses que emigraron hacia acá no venían solos, sino que lo hicieron con sus dotaciones de esclavos o, por lo menos, con una parte considerable de estas, que dadas las circunstancias en que arribaban, no siempre era declarado el número real de la dotación. Es por ello que resulta muy difícil precisar el número de negros esclavos que entró al país por esa vía con certeza.

Los niveles de producción de los principales productos exportables haitianos (azúcar y café) decayeron notablemente al iniciarse la guerra y aún al culminar esta en 1804, no se lograba recuperar su espacio en el mercado internacional. Este periodo fue aprovechado por los productores cubanos para asumir el lugar de Haití en la producción de azúcar y café, en el área del Caribe fundamentalmente; lo que acentuó la esclavitud en la Isla, prolongando las jornadas de trabajo en los cañaverales y cafetales, necesitando más mano de obra para la creciente demanda.

Los franceses también trajeron la práctica del “apareamiento forzoso”, costumbre que consistía en aparear esclavos jóvenes y sanos, los llamados sementales, con negras jóvenes e igualmente sanas, por regla general, del servicio doméstico.

Para el fomento de esta práctica los franceses llegaron incluso a construir un pequeño barracón independiente, en las haciendas cafetaleras que ocupaban. De esta forma disminuían un gasto en fuerza de trabajo, cuando podían proveerlas los propios esclavos y así lograban una mayor producción.

Más allá de su aportación numérica a la entrada de esclavos y a la producción de café, los franceses también dejaron su huella cultural en la genealogía cubana, que se pude apreciar hoy en los apellidos franceses con que los dueños identificaban a sus esclavos y en la danza con la Tumba francesa.

La Revolución de Haití tuvo una marcada influencia en la vida cultural, económica y política de la Isla, pero además constituyó un referente ideológico y psicológico, que insertó en la opinión pública de la época, la posibilidad de una rebelión esclava, sembrando el temor entre los hacendados y el régimen de la Isla. Estas circunstancias favorecieron, sin lugar a dudas, la aprobación de la Real Cédula de 1817.

La Real Cédula que autoriza el libre comercio de esclavos en el año 1789


El alcance social de esta norma la hace convertirse en una condicionante social por excelencia, que propició la aprobación de la Real Cédula, el 21 de octubre 1817. Resulta evidente que un problema social de tales magnitudes como el tráfico de esclavos, necesitaba del amparo de una legislación, y esta nacería de la voluntad Real.

La esclavitud como modo de producción y como realidad social, estaba aceptada y discurría sin mayores contratiempos para todos aquellos que de ella se beneficiaban. Cuando la firma del Rey queda estampada en un documento legal, llámese en este caso Real Cédula e incluso tratados o licencias reales que autorizaban a compañías mercantiles y navieras para operar en las costas de África, debe entenderse como un derecho que se atempera a una situación social determinada y que trata de solucionarla.

El aumento del número de esclavos negros que llegó a las colonias de ultramar fue tan elevado, que además de regular su compra y su tráfico, a instancias del propio Rey Carlos IV, fue redactado un cuerpo legal conocido en la Historia del Derecho Colonial como Código Negro Carolingio (4), que se encargaba de regular todo lo concerniente al trabajo y la vida de los esclavos, como instrumentos de trabajo, y piezas fundamentales para el desarrollo económico de esa sociedad. En este sentido, se limita la cantidad de horas de trabajo y se establece la obligatoriedad de los dueños de proveerles de alimento y vestido, así como de instruirlos en la fe cristiana.

Más allá de las valoraciones éticas y morales que pudieran hacerse hoy, este derecho para el momento histórico en que aparece es consecuente con el desarrollo social, y se adecuó a los intereses de la clase que detenta en el poder. En ese orden, satisface sus necesidades, propiciando legalmente la entrada a la Isla de un elevado número de negros esclavos. Súmese a ello que cuando las voces del abolicionismo se comienzan a sentir, la élite de poder que dirigía los renglones fundamentales de producción en la Isla no estaba en condiciones de realizar el tránsito. Esta situación, sumada a la pujanza de las mentalidades racistas que imperaban en la Isla, imposibilitó que la historia del abolicionismo cubano tuviera un fin más inmediato que el de la mayoría de las colonias de ultramar.

Tal fue el caso que recoge la historiografía del derecho ocurrido en 1817, de 2.600 negros esclavos que habiendo sido declarados libres porque el barco que los transportaba fue capturado, y en cumplimiento de los tratados internacionales y de la presión de abolicionista británica, procedía conforme a derecho, que una vez llegado a puerto cubano fueran asimilados a la población esclava y vendidos como tales. Las razones alegadas por las autoridades competentes en su momento fueron: el temor a que se convirtieran en un foco de conflictos y desordenes sociales, y la necesidad de mano de obra para la producción del azúcar.

Como realidad aceptada, no tendría mayores consecuencias si no fuera porque su crecimiento demográfico comenzó a marcar una incipiente curva en ascenso de la población negra, que años más tarde causaría una alarma en la oligarquía criolla.

El desarrollo y ascenso de la sacarocracia cubana

La presencia de la sacarocracia cubana como condicionante social que influyó en la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817, debe verse como el motor impulsor en la producción y luego en el comercio del azúcar, que alienta la continua compra de negros esclavos y, en un segundo momento, como el sector que promovía las reformas de la época en contraste con el desarrollo socioeconómico y cultural que iban obteniendo.

A partir del boom azucarero de finales del s XVIII, la economía cubana cambia lo útil por lo necesario, entendiéndose por necesario aquello que redundara en beneficio económico para la clase en el poder. El azúcar desplazó al tabaco, enmarcando los años que Don Fernando Ortiz llamara de “contrapunteo entre el tabaco y el azúcar”.

Este concepto de priorizar lo útil por lo necesario, llevó al establecimiento de ingenios por toda la isla. Y donde no había condiciones para una producción competitiva y el control efectivo de las plantaciones, comenzaron a aumentar los palenques de esclavos. En la medida en que más esclavos se compraban, mayor era el por ciento que huía hacia esos reductos y se perdía de vista el número real de esta población.

Independientemente de que la sacarocracia cubana tuviera formas comerciales del capitalismo de la época, seguía produciendo con métodos esclavistas, manteniendo sus barracones repletos de esclavos, en condiciones de hacinamiento deplorables. Esta realidad incrementó las contradicciones internas de la Isla que paulatinamente fueron condicionando las bases de la emancipación.

La esclavitud era el soporte fundamental de la producción azucarera, pero también de la cafetalera y la tabacalera, por eso en buena medida la oligarquía criolla se desentendían del tema de la abolición de la esclavitud. “El negro fue la gran solución a la mano de obra azucarera (5)”, una frase que a pesar de haber sido acuñada más de un siglo después, pone al desnudo la realidad social de ese momento.

La compra de esclavos era potenciada cada día más por esta poderosa clase, que ya afincada como productora de azúcar a escala mundial, compraba en condiciones legales o ilegales los brazos esclavos. Resultaba la misma cosa si el tráfico de esclavos estaba autorizado o estaba prohibido, nunca la Isla estuvo desabastecida de esta mano de obra.

Los aires de la ocupación napoleónica de España no fueron del todo bien recibidos por los magnates del azúcar. Las ideas de igualdad, libertad y fraternidad eran solo una frase, la economía azucarera necesitaba brazos para trabajar y en busca de ellos andaba. La restauración absolutista con el regreso de Fernando VII trajo de vuelta el silencio con relación al tema la abolición de la esclavitud. Y el número de estos siguió en ascenso. A sabiendas de que el sistema de esclavitud solo se mantendría bajo la sombra de la Metrópolis española, la fidelidad a la Corona se mantuvo y un reformismo de corte económico resultaba más que suficiente para estos actores sociales.

Las primeras voces que se escucharon desde la isla, pertenecían a la corriente de pensamiento reformista. Uno de los principales impulsores de esta corriente era el hacendado habanero Francisco de Arango y Parreño, quien ajustado al pensamiento de la época, a pesar de reconocer que la trata negrera era “un miserable comercio”, consideraba que en Cuba eran muy bien tratados.

No faltaron los elogios para la política española con relación a los esclavos. Convencidos firmemente de la necesidad de la explotación de su trabajo, su voz se alzó clara en defensa de la esclavitud. No obstante, al preponderar la población negra, es precisamente Arango y Parreño quien se encarga de elaborar el “Proyecto de Colonización Blanca para la Isla de Cuba”.

¿Qué podía preocupar ahora a este hombre que con su actuar y su proyección ideológica, había contribuido como pocos, a la entrada miles y miles de negros esclavos a la isla?

Baste para ello, recordar su Discurso sobre la Agricultura de La Habana donde planteó: “La suerte de nuestros libertos y esclavos es más cómoda y feliz de lo que era la de los franceses. Su número es inferior al de los blancos y además de esto debe mantenerlos la guarnición respetable que hay siempre en la ciudad de La Habana. Mis grandes recelos son para lo sucesivo, para el tiempo en que crezca la fortuna de la isla y tenga dentro de su recinto quinientos mil o seiscientos mil africanos. Desde ahora hablo para entonces, y quiero que nuestras precauciones comiencen desde el momento” (6)

Respecto al censo de población del año 1817

En el año 1817 se lleva a cabo un Censo Poblacional, por las autoridades oficiales de la Isla. Los dos censos poblacionales que le antecedieron a este en 1804 y en 1810 no se consideraron del todo fiables. Este censo, fue considerado el más fiable hasta el momento.

Los datos censales que arroja no podrían comprenderse sin conocer la evolución histórica social de la isla. Para este estudio, son el complemento de expresado en números, de una serie de condicionantes sociales que incidieron y determinaron la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de1817 de la colonización blanca de la Isla. Los datos en cuestión arrojaron que de un total de 553033 habitantes en Cuba, 239 830 pertenecían a la raza blanca y 313 203, eran de raza negra.

De la población presente, como a partir de entonces se le llamó, resultaba una realidad la superioridad numérica de la raza negra, que no solo comprendía a esclavos, sino también a los no blancos libres (negros y mulatos). Resultaba llamativa también, la diferencia entre la cantidad de hombres y mujeres de raza negra que se constató. Esto respondía por supuesto a la rentabilidad en el trabajo productivo que aportaba el sexo masculino.

Pero ¿qué grado de certeza podían ofrecer los resultados del censo? Era sabido que muchos propietarios ocultaban el número real de esclavos. Se presume que la razón por la cual ocultaban o falseaban este dato, era por temor a un incremento en los impuestos que pudiera luego sobrevenir.

Siguiendo esa lógica de pensamiento pudiéramos concluir que la población negra de la Isla, debía ser superior a lo regido en el Censo poblacional de 1817. No obstante, en el propio año de 1817, mientras se mostraban los resultados del arduo trabajo censal, los Registros de Aduana contabilizaron la entrada a la Isla de más de 67 000 esclavos africanos que se incorporaron a la producción azucarera en su casi totalidad.

Y debemos considerar además una cantidad que, aunque mínima, quedaba fuera del censo y me refiero a los esclavos que se encontraban en los palenques. Ante estos datos, la alarma de pánico circuló entre la población blanca. El temor a la superioridad numérica de los negros, era una realidad. Al vislumbrarse un conflicto social en potencia, una nueva norma jurídica fue aprobada respondiendo a los intereses de la clase económicamente dominante.

Conclusiones

De manera general, puede considerarse que las condicionantes socio-históricas principales, que influyeron en la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817, hicieron posible a partir de su desarrollo y evolución, que la entrada de esclavos africanos a la Isla fuera más que una necesidad, una realidad. Con la Independencia de las Trece Colonias Inglesas de la América del Norte, a la Real Cédula que autoriza el libre comercio de esclavos y a la Revolución de Haití. En cuanto a la ocupación napoleónica de España, influyó como condicionante social pero de forma contraria a las anteriores, o sea frenando la entrada de blancos a la Isla, al detener la oleada migratoria a América y en este caso particular a Cuba. Esto influyó directamente en la necesidad posterior de regular la situación a través de la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de1817.

Las condicionantes sociales internas que influyeron en la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de 1817 y de manera especial dentro de ellas la toma de la Habana por los ingleses y el desarrollo y ascenso de la sacarocracia, en su carrera hacia las posibilidades de un libre comercio, un aumento de la productividad y consecuentemente un mayor poderío económico, contribuyeron y protagonizaron a la entrada de negros esclavos africanos por cientos de miles a la Isla. Como colofón de esta realidad, el Censo de Población de 1817expresóen forma de números toda la influencia de los factores anteriores en nuestra realidad social. Esto influyó directamente en la necesidad posterior de regular la situación a través de la aprobación de la Real Cédula de 21 de octubre de1817.

De los autores:
- Mabys Castillo Cruz, Licenciada en Derecho. Profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y del Colegio Universitario de la Universidad de La Habana.
- Lic. Alejandro L. Perdomo Aguilera: Licenciado en Historia por la Universidad de La Habana y Maestrante de Relaciones Internacionales del ISRI. Ha cursado varios postgrados en la maestría de Historia Contemporánea y Relaciones Internacionales de la Facultad de Filosofía e Historia. Fue Investigador del Centro de Estudios sobre América (CEA) de 2009 a 2010 y desde 2010 se desempeña como investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI) adscrito al ISRI.

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Notas
1) El proyecto de colonización. La Real Cédula de 1817. Disponible en: http://cienfuegoscuba.galeon.com/larealc1817.htm
2) El proyecto de colonización. La Real Cédula de 1817. Disponible en: http://cienfuegoscuba.galeon.com/larealc1817.htm
3) Entre estos derechos y concesiones figuraban: para los no españoles, la posibilidad de transcurrido un periodo convertirse en súbditos de la Corona; para el resto: la posibilidad de portar armas, la exención temporal de impuestos sobre sus producciones, la entrega a su llegada a cada colono de 1 caballería de terreno cultivable, la entrega oficial de instrumentos de labor, de animales de trabajo y de animales de corral, igualmente podían entrar todos sus bienes y capitales exentos de impuestos de importación y al momento que decidieran podían retornar a sus lugares de orígenes sin que nada se los impidiera.
4) Este Código no se llegó a aprobar por el Rey, ante la oposición manifiesta de los esclavistas. No tenía disposiciones de carácter beneficiosas para los esclavos, más allá de garantizarles lo mínimo imprescindible para sobrevivir. Ya después, casi a la mitad del siglo XIX, el Capitán General de la Isla dictó un reglamento similar, pero aunque se aprobó, nunca se cumplió.
5) Moreno Fraginals, Manuel. “El Ingenio” Tomo I, pag.52. Poligráfico Osvaldo Sánchez. 1977.
6) Arango y Parreño, Francisco. “Discurso sobre la agricultura de la Habana y medios de fomentarla” pag.190. Biblioteca de la facultad de Derecho, Edición digital.

martes, 9 de julio de 2013

Red de espionaje EEUU alcanza a El Salvador

VerdadDigital

Estados Unidos tiene programas de espionaje en varios países latinoamericanos, como Argentina, Colombia, Ecuador, México y Venezuela, para recolectar información de temas como energía y petróleo, según datos publicados el martes por el diario brasileño O Globo.

Según la investigación periodística, El Salvador también fue espiado "de manera constante", como el resto de países de América Latina, "aunque con menor intensidad" que los gobiernos sudamericanos. Está práctica de la Agencias de Seguridad y de Inteligencia de Estados Unidos (NSA y CIA), de control de la información, es cotidiana y común en países como los nuestros.

La red de espionaje de Estados Unidos, denunciada por el exanalista de la CIA Edward Snowden, se expandió por toda América Latina y tuvo un especial foco en Brasil, México y Colombia, según afirmó hoy el diario O Globo.

La publicación, que en los últimos días reveló la recolección de mensajes telefónicos y electrónicos en Brasil, citó documentos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA por sus siglas en inglés), según los cuales lo mismo ocurre en varios otros países de la región.

Las informaciones recogidas se refieren a temas militares y de seguridad, además de asuntos de petróleo en Venezuela y energía en México. Sin embargo, al parecer los documentos no hacen referencia a empresas específicas que fueron blancos de espionaje.

Señaló que Colombia fue uno de los blancos prioritarios del espionaje de la NSA, superado por Brasil y México en el volumen de información recolectada. Los datos muestran un flujo elevado de mensajes obtenidos en Colombia entre 2008 y marzo de 2013.

La publicación no ofrece números sobre el volumen de mensajes recolectados, pero cita mapas con una escala de colores que identifican la intensidad de las acciones de espionaje. Con base en los mapas, el diario informó que Colombia fue un blanco tan relevante como México y Brasil, entre 2012 y 2013.

Asimismo, en Venezuela se produjo una intensa actividad de vigilancia norteamericana, después de la muerte del presidente Hugo Chávez en marzo de este año, informó O Globo.

Según los documentos citados por el diario, equipos de la NSA operaron en las capitales de Colombia, México, Panamá y Venezuela, además de Brasil, por lo menos hasta 2002, en una misión de espionaje conocida como Special Collection Service (servicio especial de recolección).

El reportaje del martes en el diario brasileño fue coescrito por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, uno de los que reveló la red de espionaje norteamericana con base en documentos obtenidos por su coterráneo Edward Snowden, un técnico en informática que trabajó para la NSA.

Reveló que este año la NSA utilizó, al menos, dos programas de espionaje en América Latina: Prism, en febrero; y Boundless Informant, de enero a marzo.

Prism permite acceso a correos electrónicos, conversaciones por internet y llamadas de voz de usuarios de empresas como Facebook, Google, Microsoft y YouTube, aunque su alcance es limitado y no permite acceso a gran cantidad de comunicaciones telefónicos y de internet.

Con él, la NSA obtuvo datos sobre petróleo y adquisiciones militares de Venezuela, energía y narcóticos en México, y siguió los movimientos de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Otro programa, conocido como X-Keyscore, fue utilizado al menos en 2008 para espiar a Colombia, Ecuador y Venezuela. El programa permite identificar la presencia de extranjeros en un país a través del idioma utilizado en sus correos electrónicos.

X-Keyscore, que puede identificar la presencia de un extranjero en un país a través del idioma usado en e-mails, ha sido usado por la NSA en Colombia, Ecuador y Venezuela en 2008, precisamente en la época en que militares colombianos invadieran el territorio de Ecuador para asesinar a un dirigente de las FARC, lo que generó una grave crisis en política en la región.

El diario reveló que fueron espiados, de manera constante aunque con menos intensidad, Argentina, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Paraguay, Chile, Perú y El Salvador.

La portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Jen Psaki, dijo que "hemos sido claros en que Estados Unidos sí recoge información en el extranjero, del mismo tipo recogido por todas las naciones".

"Es seguro, también, que la NSA mantuvo, al menos hasta 2002, una base de cosecha de datos en Centroamérica, ubicada en Sábana Seca, en el distrito de San Juan de Puerto Rico, según los mapas de la agencia", afirma el texto, que agrega que no ha sido posible confirmar si las actividades en Puerto Rico siguen o no en curso.

Mujeres huyen de maras a Nicaragua



EL NUEVO DIARIO.Com.Ni
 

 Son personas a las que generalmente les han matado a sus maridos u otro familiar en los países del llamado “Triángulo del Norte”, afirma representante del Cepad

Todas las semanas por alguno de los “puntos ciegos” que tiene la frontera de Nicaragua con Honduras pasan mujeres solas o con sus hijos huyendo de la violencia del crimen organizado en los países del “Triángulo del Norte”, como se le llama a la región conformada por Guatemala, El Salvador y Honduras.

Las mujeres que toman la decisión de buscar refugio en territorio nicaragüense lo hacen después de haber perdido a su pareja o cualquier otro miembro de su familia a manos de las terribles maras, dijo Blanca Fonseca, funcionaria del Consejo de Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional, Cepad.

“Son mujeres de escasos recursos económicos que antes de buscar refugio en Nicaragua se han desplazado de una ciudad a otra en sus países, después que sus maridos o cualquier otro familiar fue asesinado por no pagar el impuesto de guerra”, explicó Fonseca a El Nuevo Diario.

El impuesto de guerra es la extorsión que cobran las maras a quienes tienen un negocio por pequeño que sea y quienes se resisten son asesinados ellos o cualquier miembro de su parentela.

En la mayoría de los casos los pequeños núcleos familiares que emigran a Nicaragua lo hacen por la zona de El Guasaule, pero también hay quienes lo hacen por el sector de Las Manos, indicó la entrevistada.

Fonseca no brindó el número exacto de las refugiadas en Nicaragua por esta razón, pero dijo que ya son centenares.

Mientras más largo mejor

A diferencia de la creencia que todos preferían radicarse en Managua, una vez que salen de los centros de albergue, hay quienes optan por establecerse en la parte sur de Nicaragua, como una manera de sentirse más seguros.

“Es tanto, el daño causado por violencia vivida en sus países (de origen) que cuando oyen el ruido que producen las motocicletas o el andar de los gatos en el techo de las casas, creen que es alguien que anda buscándolas para matarlas”, relató la entrevistada.

Estas familias prefieren invisibilizarse entre la sociedad por el mismo temor a ser descubiertas por los criminales, llegando al extremo que no salen a la venta ni a comprar una libra de arroz.

“Cuando se les lleva alimentos tenemos que llamarlos al teléfono celular que tienen registrado para decirles que ya estamos en la puerta de la casa, para que nos dejen pasar”, explicó Fonseca.

Impunidad en sus países


La mayoría de estas mujeres al llegar a Nicaragua no solo resienten la violencia que viven en su país, sino también la impunidad de la que son víctimas, porque las autoridades no llevan ante la justicia a quienes les han quitado la vida a sus seres queridos.

Estando en Nicaragua, quienes les asisten también les explican que no deben tener temor de acercarse a un agente policial o cualquier otra autoridad en caso de presentársele alguna emergencia.

Pasada la etapa de adaptación, estas mujeres que en muchos casos son viudas, logran emplearse en las empresas de zona franca, pequeños negocios o ponen sus propias ventas de comida.

Mareros asedian

A pesar de que las autoridades gubernamentales y otros organismos no gubernamentales les albergan en lugares seguros y les legalizan su situación migratoria de la mejor manera posible, presuntos mareros han intentado ubicarlos.

Uno de los casos que más alarma causó se produjo cuando hasta la casa de una de estas familias un desconocido le pasó tirando un papelito con un funesto mensaje: “No olvides el pago que dejaste pendiente”.

El pago mencionado era en alusión al impuesto de guerra o extorsión no cancelada por la persona que llegó a Nicaragua huyendo de la violencia.

Otro mecanismo utilizado por los mareros para procurar localizar a sus víctimas es haciéndose pasar como parientes de ellos.

A las familias refugiadas, principalmente cuando tienen adolescentes o jóvenes entre sus miembros, se le recomienda evitar comunicaciones vía facebook, correos electrónicos o decir la dirección de su domicilio.

Iglesias, primer refugio


Las mujeres desplazadas por la violencia que se vive en el norte de Centroamérica, al ingresar a territorio nicaragüense lo primero que buscan es la protección de la iglesia, sea católica o evangélica, indicó Fonseca.

Una vez que logran establecer el primer contacto en territorio nicaragüense, se comunican a las oficinas del Cepad en Managua, que es la agencia social que en este país representa al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur.

Las mujeres que emigran hacia Nicaragua junto con sus pequeños hijos, procedentes del llamado “Triángulo de la Violencia” solo cargan la ropa que andan puesta y una mochila o bolso donde llevan otra mudada, relató la funcionaria del Cepad.

Estremecedora carta de Edward Snowden a Rafael Correa, presidente del Ecuador

 

Pocas veces un presidente es digno de palabras como las escritas para Rafael Correa del Ecuador, por el ex agente de la CIA; Edward Snowden, ahora perseguido por Barack Obama al haber publicado la red de espionaje cibernético de los Estados Unidos hacia los ciudadanos del mundo.

Pocas veces palabras tan simples soportan actos tan heróicos, más allá de la literatura épica. Hoy, Snowden y Correa, le regalan a la humanidad una luz de esperanza, sin distinción de nacionalidades, si es la lucha por la justicia lo que impera.




Oficio  Rojo

CARTA ESCRITA POR SNOWDEN AL PRESIDENTE DE ECUADOR, RAFAEL CORREA:


“Existen pocos líderes mundiales que arriesgarían estar del lado de los derechos humanos de un individuo frente al gobierno más poderoso del planeta, y la valentía de Ecuador y su pueblo es un ejemplo para el mundo.

Debo expresar mi profundo respeto por sus principios y mi sincero agradecimiento por la acción de su gobierno al considerar mi solicitud de asilo político.

El Gobierno de los Estados Unidos de América ha montado el mayor sistema de vigilancia del mundo. Este sistema global afecta a toda vida humana vinculada a la tecnología; grabando, analizando y sometiendo a un juicio secreto a cada miembro del público internacional. Supone una grave violación de nuestros derechos humanos universales cuando un sistema político perpetúa el espionaje automático, generalizado y sin garantías contra personas inocentes.

De acuerdo a esta creencia, revelé este programa a mi país y al mundo. Mientras el público ha expresado apoyo a la luz que he arrojado sobre este sistema secreto de injusticia, el Gobierno de los Estados Unidos de América ha respondido con una cacería extrajudicial que me ha costado mi familia, mi libertad de movimiento, y mi derecho a una vida pacífica, sin miedo a una agresión ilegal.

Mientras yo enfrento esta persecución, ha habido un silencio por parte de aquellos gobiernos temerosos del Gobierno norteamericano y sus amenazas.

Ecuador, sin embargo, se erigió para defender el derecho humano de buscar asilo. La acción decisiva de su Cónsul en Londres, Fidel Narváez, garantizó que mis derechos fueran protegidos durante mi salida de Hong Kong – Nunca me podría haber arriesgado a viajar sin esto.

Ahora, como resultado, me mantengo libre y capaz de publicar información que sirve al interés del público.

Sin importar los días que me resten de vida, me mantendré dedicado a luchar por la justicia en un mundo desigual. Si alguno de esos días contribuye al bien común, el mundo deberá agradecer a los principios del Ecuador.

Por favor, acepte mi gratitud a usted, como representante de su Gobierno y del pueblo de la República del Ecuador, así como mi gran admiración personal por su compromiso para hacer lo que es correcto, antes que lo que genera recompensa”.

Edward Joseph Snowden.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

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