Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 24 de marzo de 2015

“En un juicio, la información que recabamos habría resultado en la condena de D´Aubuisson"




Douglas Cassel, abogado miembro de la Comisión de la Verdad


José Luis Sanz y Carlos Martínez
El Faro 


Este catedrático de la Universidad de Notre Dame reivindica el rigor de las investigaciones y las conclusiones de la Comisión de la Verdad, y la fortaleza de su informe. Dice que la llegada de Clinton a la Casa Blanca facilitó el trabajo de la Comisión, que la Ley de Amnistía de 1993 fue producto de la amenaza de los militares a Cristiani, y que con la información que recogieron, D'Aubuisson, Ponce y otros habrían sido condenados.

La Comisión de la Verdad para El Salvador, producto de los Acuerdos de Paz firmados entre el Gobierno encabezado por Alfredo Cristiani y la guerrilla del FMLN, tenía tres miembros: el expresidente de Colombia Belisario Betancur; el excanciller de Venezuela Reinaldo Figueredo, y Thomas Buergenthal, que en esa época acababa de dejar de ser juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De la mano de este último llegó como asesor a la Comisión Douglas Cassel, un hombre práctico, de conversación distendida en un español casi perfecto, doctor en derecho por Harvard y hoy profesor de derecho internacional en la Universidad de Notre Dame.

“Tom era amigo mío. Es mi mentor. Yo ya había trabajado en El Salvador un par de veces antes. Fui observador del colegio de abogados de los Estados Unidos en el juicio contra los militares del caso jesuitas en el 91. Cuando Tom me llamó para pedirme que fuera su asesor, mi respuesta fue que él no necesitaba ningún asesor, que él era de los mejores juristas del mundo, pero él dijo que necesitaba ayuda y yo acepté venir.”

Y vino. Cada comisionado nombró a un asesor. El venezolano nombró a un exdecano universitario, el colombiano a un excanciller, y una vez nombrados los tres asesores funcionaron como un equipo y supervisaron todas las investigaciones de la Comisión. Decidían con los comisionados las prioridades de investigación, colaboraban con los investigadores en algunas entrevistas con los testigos más delicados, y supervisaban los procedimientos de verificación de datos. Con 22 mil denuncias de casos sobre la mesa decidieron que no podían investigar todos a fondo e hicieron una selección de 30 que consideraban más trascendentales o representativos. El resto los sistematizaron para extraer cifras que ilustraran patrones de actuación, el perfil de las violaciones de derechos humanos más habituales durante la guerra civil.

El resultado fue un informe de título optimista -“De la locura a la esperanza”- y contenido estremecedor. Un documento del que Cassel fue editor principal y que desde su presentación el 15 de marzo de 1993 ha estado, en El Salvador, sometido a la polémica y los cuestionamientos político partidarios e ideológicos. Solo los académicos y algunos intelectuales reivindican todavía el valor esclarecedor de aquel trabajo de investigación sobre la barbarie, documentado y escrito entre los rescoldos de la guerra y bajo amenazas.

Eran ustedes solo tres delegados, tres asesores y un grupo de investigadores.
Sí. Cuando yo llegué a la Comisión ya se había contratado a los investigadores. Ninguno era salvadoreño. No era seguro en aquella situación y por eso se tomó esa decisión, al igual que se había decidido que ningún comisionado fuera salvadoreño. Creo recordar que tuvimos una secretaria administrativa que era salvadoreña, pero todos los demás –muy a propósito- no eran salvadoreños, no solo por temas de seguridad, sino porque nadie en El Salvador iba a confiar en un salvadoreño que pudiera estar del otro lado. Si un investigador era salvadoreño, el acusado lo podía usar para intentar desacreditar el informe de la Comisión.

Ustedes, los asesores, participaron también en el proceso de entrevistas, recolección de archivos, datos…
Sí, pero no tan directamente como los investigadores. Recabamos datos en diversas formas. En primer lugar abrimos sucursales para recibir a las víctimas, que vinieron a diario en gran número y pasaron horas ante un equipo especializado en recibir denuncias. Luego recuperamos todo eso en unas cifras que fueron analizadas por un experto español en manejo de datos. Y después comenzamos con una lista de 85, 90, 100 casos que consideramos de trascendencia para la sociedad, porque ese fue uno de nuestros mandatos. Pero nos dimos cuenta, primero, de que no había tiempo para investigar 90 casos a fondo, y en segundo lugar, de que en unos casos había pistas y en otros no. Así que decidimos que algunos de los casos más importantes -como Romero, jesuitas, El Mozote- obviamente no podíamos dejarlos de lado; y en otros casos tal vez no tan trascendentales pero que eran ejemplo de patrones de violencia, como desapariciones forzadas, los seleccionamos por el hecho de que teníamos pruebas suficientes. De los 30 casos que finalmente investigamos, en 28 llegamos a la convicción moral de quién lo hizo y en dos casos, uno de ellos el asesinato del esposo de Mirna Perla, Herbert Ernesto Anaya Sanabria, como había indicios por los dos lados no pudimos descartar la posibilidad de que él hubiera sido asesinado por el propio Frente, aun habiendo sido director de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador. Mirna se enojó mucho, conmigo en especial, porque siempre ha sostenido que fue el gobierno quien lo hizo, pero nosotros tuvimos que manejar criterios fuertes, morales y legales, porque sabíamos que la única arma de la Comisión era su credibilidad y si alguien detectaba una sola equivocación en un caso lo podría aprovechar para desmentir y desprestigiar todo el informe. Por eso tuvimos una regla muy rigurosa de no sacar conclusiones sobre ningún hecho de importancia sin tener al menos dos fuentes independientes, y eso tuvo resultados positivos y negativos. Positivos porque, hasta donde yo sé, nadie nunca ha podido desmentir ninguna de nuestras conclusiones. Eso no significa que no hubo errores, pero en lo humanamente posible los evitamos con esa regla de doble prueba y con el escrutinio muy de cerca por parte de los asesores.

Nadie los ha desmentido a través de un proceso de investigación, pero sí…
Me refiero a una acusación creíble de que mentimos. No la hay, al menos que yo sepa. Pero el resultado negativo de aquel proceso fue algo que frustró mucho a varios de los investigadores. Por ejemplo, en  el tema de las desapariciones forzadas. Los investigadores eran muy buenos, investigaron el tema, vincularon con el financiamiento de escuadrones de la muerte a unos ricos salvadoreños que vivían en Miami, y llegaron a nosotros con un informe de 30 páginas. A mi juicio todo era verdad, pero en 28 de esas 30 páginas había solo una fuente. Publicamos solo dos páginas.

Porque el resto no cumplía el requisito de la doble fuente.
Correcto. ¿Qué pasaría si alguien se equivocara o estuviera mintiendo? No pudimos asumir el riesgo de equivocarnos en eso. Y por lo tanto estoy convencido de que no contamos toda la verdad que conocimos en el momento. Por prudencia.

Pese a su esfuerzo por evitar que se desacreditara el informe, no se ha logrado superar el constante enfrentamiento entre dos supuestas verdades acerca de lo que pasó en la guerra.
Sí. Eso se debe a una serie de motivos: en primer lugar, la Comisión de Naciones Unidas para El Salvador es casi la única comisión de la verdad en las últimas décadas -y ha habido como 70 u 80 comisiones de la verdad en distintos países- que fue totalmente internacional. Tal vez era necesario por razones de credibilidad y seguridad, como mencioné, pero eso tuvo la desventaja de crear una comisión de la verdad paracaidista, es decir, que llegó y salió del país, por lo que los mismos salvadoreños no son dueños de la comisión. La UCA intentó hacer algo, difundir el informe, pero nadie más. El FMLN, como por razones de credibilidad y honestidad también denunciamos fuertemente a Joaquín Villalobos y a otros líderes del Frente, tampoco tuvo interés en maximizar el impacto del informe. Y, por otro lado, al salir el informe, la junta militar organizó una rueda de prensa con todos ellos presentes, desde el más alto nivel, para acusar a la Comisión de falta de ética, parcializada, atrevida, politizada... no recuerdo todas las palabras pero se pueden encontrar en la web. Así que la derecha en El Salvador se quedó con esa versión de los militares, y la izquierda y la sociedad civil no se sintieron dueñas del informe, como en otros países. Y el gobierno hizo todo lo posible para reprimir el informe, no por la vía de la censura, pero sí por la vía de no publicarlo, no publicitarlo, no utilizarlo en las escuelas como se hace en otros países. Por eso no me sorprende para nada que las dos versiones todavía existan hoy. Pero para nosotros lo más importante en ese momento fue sacar la verdad, y a nivel internacional el informe fue aceptado totalmente. Por eso hubo fuerte presión para que la junta directiva de los militares saliera y la Corte Suprema de El Salvador entera fue efectivamente destituida un año después. Y tuvo otros resultados positivos, pero eliminar las dos versiones de la historia no fue uno de ellos. Tal vez por  eso cuando yo doy clases de justicia transicional en la universidad de Notre Dame o en otros lugares digo que no se debe seguir este ejemplo, el de una comisión sin miembros nacionales, a menos que sea absolutamente necesario.

Ustedes sabían desde un principio que el informe no sería legalmente vinculante.

Los Acuerdos de Paz decían que las conclusiones de la Comisión de la Verdad sobre quién hizo qué cosa no podrían tener efecto vinculante, porque no éramos un tribunal, no organizamos juicios con derecho a defensa de los acusados. Les dimos entrevistas, oportunidad para explicarse: “Señor coronel, ha sido señalado como responsable de participar en la reunión donde se ordenó el asesinato de los jesuitas, ¿qué dice usted?” Pero en primer lugar varios de ellos no quisieron comparecer ante nosotros, y en segundo lugar, como no era un juicio, ellos podían decir lo que querían pero nosotros llegábamos a nuestras conclusiones sin que ellos pudieran citar testigos. Nos basábamos en nuestras propias investigaciones. Tampoco recomendamos en aquel momento que los casos se pasaran a los tribunales, porque en esa época pasarlo a los tribunales habría resultado en condenas contra el Frente y sentencias absolutorias para los militares. Habría sido totalmente perverso e injusto. En el mismo informe decíamos que no podría haber justicia jurídica hasta que se reformara el sistema judicial de El Salvador, lo cual se inició y se dieron grandes pasos. La primera Corte Suprema después del informe, elegida en el 94, incluyó a Chema Méndez padre, uno de los mejores juristas de El Salvador, y a otros jóvenes. Pero hasta la fecha todavía hay impunidad para todos esos delitos. Había un compromiso político en los Acuerdos de Paz por el que el gobierno se comprometía a cumplir con nuestras recomendaciones, pero los militares no permitieron a Cristiani hacerlo. Le amenazaron.

Hay cables de Estados Unidos que hablan de cómo el gobierno de Cristiani siempre estuvo sometido a conjuras de parte de los militares.
Por eso no cumplió con su compromiso de cumplir las recomendaciones. Pero después de nuestra salida se quedó Onusal hasta 1996 y tuvieron una oficina de derechos humanos encabezada por Diego García Sayán, ahora juez de la Corte Interamericana, que había sido jefe de la comisión de juristas en Lima. Diego quedó encargado de dar seguimiento a todas nuestras recomendaciones y se cumplió de hecho con la mayoría de las cuestiones formales, como por ejemplo aceptar la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que es un factor actual muy importante para El Salvador. Aunque hay una recomendación que Diego se negó a hacer cumplir.

¿Cuál?
Habíamos recomendado que quienes fueran señalados como responsables de graves violaciones a derechos humanos no pudieran tener cargos públicos durante cinco años y cargos en seguridad durante 10 años. Diego opinaba que con eso violábamos los derechos humanos de los señalados, al quitarles un derecho político sin haberles permitido pasar por un juicio. Ahora creo que Diego tenía razón y nosotros no, aunque me parecía una buena idea en su momento, ja, ja, ja, ja... porque el temor era que si ellos se quedaban en política la situación en El Salvador era tan frágil, tan reversible, que todo el proyecto democrático estaba en riesgo.

Parece una cuestión de costo de oportunidad. Inhabilitarlos podría haber regenerado el sistema político, pero posiblemente los hubiera convertido en protagonistas ocultos del juego de poder.
El acusado de mayor grado en el informe fue Ponce, que en ese momento era ministro de Defensa. Si nosotros aceptábamos que ese señor pudiera seguir en su cargo o que pudiera ser destituido el viernes y tomar otro cargo el lunes… ¡Hombre! ¡Él era el mayor responsable de los actos cometidos por militares! Eso lo teníamos que evitar, y lo evitamos... Todavía creo que tendría un buen debate con mi amigo Diego sobre ese tema.

Saber de antemano que el informe no tendría efectos legales ni presentaría batalla en un juicio, ¿no relajó los estándares probatorios que usted conoce como jurista?
Mmmmm… eso es debatible. Nuestros estándares se publican en el capítulo jurídico del informe y fueron de tres niveles: para señalar a una persona necesitábamos tener pruebas “contundentes”, para señalar a una institución prueba “sustancial”, y para un hecho por el que no señala a nadie pero que está comprobado, aplicábamos un balance de probabilidades. Si eso se compara con los estándares de prueba que se aplican en un juicio penal, donde se piden pruebas “más allá de la duda razonable”, nuestra segunda y tercera categoría no llegan a eso, pero hay que entender que ese “más allá de la duda razonable” se pide para condenar a una persona por un delito. Yo creo que el estándar de prueba “contudente” es en la práctica lo mismo que “más allá de duda razonable”, y además en un juicio civil, en el cual una persona demanda a otra por daños, en muchos sistemas jurídicos el estándar no es “más allá de duda razonable” sino la mayor probabilidad a partir de las pruebas que se presentan. Es técnicamente complicado responder a tu pregunta.

Usted, como abogado, ¿estaría en capacidad de sostener ante un juez, por citar quizá el caso más célebre, que Roberto d’Aubuisson es el responsable de la muerte de Óscar Arnulfo Romero?
Sí, sin lugar a dudas.

¿Hubiera estado en capacidad de sostenerlo en juicio en el caso de que el informe hubiera sido vinculante? Los elementos recogidos por la Comisión, plasmados en el informe, ¿cree que serían suficientes para condenar a Roberto d'Aubuisson?

Si hubiera sido posible llevarlo ante un tribunal, creo que habría resultado en una condena. Ninguno de los comisionados y ninguno de los tres asesores tuvimos la menor duda en este caso, porque nos entrevistados con testigos clave, que sabían lo que ocurrió. Pero en un juicio penal la pregunta es si esos testigos voluntariamente comparecerían, y la respuesta, al menos en esa época, era “no”. Ellos temían por su vida. Ya fue de hecho muy difícil convencerlos para dar su testimonio a la Comisión, aun a sabiendas de que no íbamos a revelar su identidad. Sobre el caso jesuitas, por ejemplo, hubo militares que no quisieron darnos testimonio en El Salvador. Yo tuve que entrevistarme en un hotel cerca del aeropuerto de Chicago con uno de ellos, que me pidió que no revelara su identidad ni siquiera a los comisionados. Yo le dije: “Eso no puedo hacerlo, pero le garantizo que no lo identificaré a menos que los comisionados lo estimen necesario”. Él era el “testigo 72” o algo así. Presenté su testimonio a los comisionados, y era coherente con las pruebas que ya conocíamos, así que ellos decidieron que no tenían que preguntarme el nombre del testigo si yo explicaba qué cargo tenía, qué conocimiento directo tenía, etcétera. No era un testimonio único, sino parte de la abundante prueba que teníamos en ese caso.

Aún hoy cuesta encontrar gente dispuesta a reconocer, incluso sin grabadora delante, verdades del pasado. Es llamativo que, a pesar del miedo, en 1992 tanta gente tuviera ganas de hablar con ustedes para dar testimonios comprometedores.
Eran elementos de conciencia, pero también tuvimos herramientas de presión. Por ejemplo, a un testigo clave en el caso Romero lo encontramos en Estados Unidos y le dijimos: “Bueno, señor, ¿quiere usted quedarse en este país o que le manden a El Salvador? ¿Quiere colaborar con nosotros?” Recuerden que la comisión se instaló a mediados del 92 y sacó su informe el 15 de marzo del 93. Y el 20 de enero del 93 entró al gobierno Bill Clinton y salió Bush padre. El mismo día de ese cambio de gobierno se nos abrieron muchas posibilidades que no habíamos tenido antes. Amigos y colaboradores nuestros entraron en el gobierno. Decir a un testigo en Estados Unidos que si quería quedarse sería prudente colaborar con nosotros era imposible antes del 20 de enero, pero después ayudó a que recibiéramos el testimonio más clave para resolver el caso Romero.

¿Era real esa amenaza? ¿Había ese nivel de compromiso de la nueva administración estadounidense con el informe de la Comisión?
Sí. Por supuesto, Bill Clinton no sabía nada de esto, pero personas de confianza en tercer o cuarto nivel del gobierno, que trabajaban en el tema de relaciones internacionales y Derechos Humanos en la casa blanca y en el Departamento de Estado sí estaban comprometidas con la Comisión. Ya les habíamos adelantado que nos estaba corriendo el reloj, para que cuando entraran nos abrieran esas puertas. Y lo hicieron.

Pero, más allá de los vínculos personales, ¿era un compromiso político del gobierno de Estados Unidos?
Eran decisiones de personas de tercer o cuarto nivel. Por ejemplo: habíamos intentado acceder a los archivos de… creo que de la CIA, y en el gobierno de Bush acordaron que solamente Tom Buergenthal, ni yo ni los otros gringos en la Comisión, podría ver los archivos relevantes, sin sacar fotocopias ni tomar notas, solo verlos en una sala secreta. Pero entra Clinton y en cuestión de días tenemos permiso para que uno de nuestros investigadores pudiera ir allá y pasar todo el tiempo necesario tomando notas. Lo que trajo a su regreso nos ayudó a corroborar algunos casos. Así que eran decisiones por parte de oficiales menores, no sé si por escrito o solamente orales. Nosotros recibimos las autorizaciones en forma oral.

Soy de la generación cuya infancia se desarrolló en la guerra civil, tengo 32 años. Parte de la generación de personas que participó en la guerra de uno y otro bando, le insisten a mi generación en que el hecho de que el informe de la Comisión de la Verdad no fuera vinculante fue una condición para firmar la paz. Es decir, nos sugiere que la guerra terminó porque el informe de la Comisión de la Verdad no iba a tener carácter vinculante. ¿Qué opina?
Habría que preguntarle a Álvaro de Soto. No sé si en algún momento alguien dijo exactamente eso. Pero en el contexto me suena posible. Lo que buscaba Naciones Unidas era poner fin a la guerra, y que el informe fuera o no vinculante me parece un punto muy técnico. Aunque fuera vinculante, muchas veces los gobiernos no cumplen con la ley y aun si fuera ley nacional, la Corte Suprema de esa época no iba a hacer nada. Y a nivel de derecho internacional, ¿a dónde se puede acudir para seguir un juicio o buscar una sentencia que haga cumplir con un Acuerdo de Paz? No habría tribunal con jurisdicción. Si a mí me hubieran hecho esa pregunta en el 91 o el 92 yo hubiera dicho que lo importante era un compromiso político del gobierno, con un seguimiento muy de cerca de Naciones Unidas y con el apoyo de Estados Unidos, que tiene mucha plata y podía presionar al gobierno salvadoreño. No puedo constatar que pasara eso, pero me parece creíble. Y además, yo hubiera estado de acuerdo con los negociadores en ello.

Otra de las máximas que se suele repetir es: para llevar presos a los militares o los guerrilleros que violaron derechos humanos, hubiera sido necesario que alguien ganara la guerra. Abrir esos casos cuando no hubo vencedores ni vencidos es hacer trampa al espíritu de los Acuerdos de Paz, que...
Para nada.

Eso se dice.
Se dice, pero para nada es así. En los Acuerdos de Paz se habla, explícitamente, de la necesidad de superar la impunidad. Incluso, el compromiso de amnistía que aparece en los Acuerdos de Paz excluye explícitamente a cualquier persona nombrada por la Comisión de la Verdad. Está clarísimo que en los Acuerdos no se aceptó la idea de que la paz necesita impunidad.

Una amnistía que excluyera a los nombrados por la comisión...

Eso se dijo y se aceptó antes de que se conociera nuestro informe. Pero después de nuestro informe los legisladores, bajo amenaza militar, adoptaron una amnistía sin excepciones. Y esta fue respaldada en mayo del 93 por la Corte Suprema de Mauricio Gutiérrez Castro, señalado por nosotros como violador y encubridor de violaciones a los derechos humanos. Pero en septiembre del año 2000 la Corte Suprema de El Salvador, la Sala de lo Constitucional, falló algo así como -no recuerdo las palabras exactas-: “Las graves violaciones de derechos humanos quedan fuera de la Ley de Amnistía”. O sea que en El Salvador desde septiembre de 2000 la puerta está abierta, bien abierta, jurídicamente, para procesar a los responsables. El problema es falta de voluntad política, la dificultad de recabar pruebas a estas alturas, y el temor de los testigos. Muchas de nuestras pruebas clave (en la Comisión de la Verdad) eran testigos, y no creo que esos testigos vayan a comparecer ahora ante un tribunal y decir la verdad.

¿Usted estaría dispuesto a testificar ante un tribunal?
No puedo hacerlo. Por dos motivos. Primero, el mío sería un testimonio de oídas; no soy testigo directo. Pero por encima de eso prometimos confidencialidad a nuestros testigos, y testificar sería una violación de ese compromiso. Ese mismo problema ha surgido en algunos tribunales internacionales y a veces no se ha respetado el compromiso de confidencialidad, pero si eso me pasara a mí, tendría que pensar bien, como un punto de conciencia, qué hacer.

Hay quien defiende que el informe de la Comisión de la Verdad contradice el espíritu de los Acuerdos porque rompe la concordia, y que la amnistía es la verdadera clave para asentar la paz. Usted dice que la Ley de Amnistía, tal y como se redactó, contradice el espíritu de los Acuerdos.
Por supuesto. Y refleja un gran cambio por parte de los militares. A mediados del 92, ¿qué decían los militares sobre la Comisión de la Verdad? Decían: “Bueno, puede haber habido excesos por parte de algunas manzanas podridas. Por favor, señalen y denuncien ustedes a esas malas personas, a esos pocos individuos, que no manchan a toda la institución de la Fuerza Armada”. Pero en octubre del 92 se dan cuenta de que vamos a señalar a altos mandos militares, porque nos están interviniendo las comunicaciones telefónicas. ¡Y cambian su versión! Empiezan a decir: “Por favor, señalen responsabilidad institucional, pero no señalen responsabilidad individual”. Incluso enviaron una misión a Nueva York. Creo que iba el canciller, y no sé si David Escobar Galindo fue parte de esa misión... pero tres salvadoreños de mucho peso diplomático internacional fueron al Consejo de Seguridad para pedir que ordenara a la Comisión de la Verdad que no citara nombres. Afortunadamente Boutros Ghali, Estados Unidos y otros miembros del Grupo de Países Amigos rechazaron ese acercamiento. También el presidente Betancur y Tom fueron a Naciones Unidas para explicar la situación y confirmar que en el informe íbamos a nombrar a generales, coroneles, etcétera. Y así fue: terminamos señalando tanto responsabilidad institucional como individual. Decir que eso contradice los Acuerdos de Paz es una simple mentira, utilizada para justificarse posteriormente.

Sin embargo sí cree que la posterior amnistía excedió lo contemplado en los acuerdos.
No hay lugar a dudas. Es explícito. Lo que pasa es que los militares amenazaron a Cristiani. “De acuerdo, no habrá golpe de Estado, pero usted tiene que darnos amnistía”. Y por supuesto se las dio.

¿Usted tiene pruebas de lo que está diciendo ahorita, o solo cree que los militares amenazaron a Cristiani?
No tengo las pruebas en mi mano, pero en aquel momento me lo contó alguien, ya no recuerdo quién, que lo sabía directamente. En octubre de 1992 el Departamento de Estado llamó a Tom y le dijo: “Su vida y la de Doug corren peligro en El Salvador. No deben regresar. Y si regresan, tengan en cuenta que son amenazas bien acreditadas por las fuentes de inteligencia.” Tom me llamó, lo hablamos, y por supuesto decidimos regresar a El Salvador de todos modos. Pero tomamos nuevas precauciones. Vivíamos aquí, en este mismo edificio en el que estamos, en este hotel, pero nuestras oficinas estaban en el antiguo hotel Sheraton, así que todas las noches, al salir del Sheraton, nos acompañaban seis guardaespaldas de Naciones Unidas que eran ex marines estadounidenses, y ocupábamos rutas distintas para hacer el recorrido entre los dos hoteles, y si nos cruzábamos con otro vehículo parábamos el nuestro y los guardaespaldas se ponían en guardia mientras pasaba. Y al llegar aquí nos quedamos en el hotel y no salíamos a no ser que hubiera una entrevista o algo así. Además, vehículos sospechosos aparcaban a menudo frente a las casas de nuestros investigadores. Las amenazas eran tan fuertes que a mediados de diciembre, cuando estimamos que habíamos terminado casi toda la investigación en El Salvador y solo faltaban entrevistas con testigos fuera de El Salvador, decidimos sin previo aviso mudar a todos nuestros colaboradores y todos nuestros documentos a Nueva York. Y más o menos desde la Navidad de 1992 hasta el 15 de marzo de 1993 trabajamos en las oficinas centrales de Naciones Unidas, porque no era seguro hacerlo aquí. También fue público que a finales de octubre o principios de diciembre vino a El Salvador Colin Powell (entonces presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos). Él tenía una reunión de no sé qué en Buenos Aires, o en algún lugar de Suramérica, y de regreso paró en San Salvador. ¿Por qué? Porque algunos militares, que poco después serían citados por nosotros en el informe, estaban amenazando con un golpe de Estado. El propósito de la visita era que Colin Powell les dijera que Estados Unidos no iba a apoyar ningún golpe. Eso creo que se ha publicado en diversos lugares, pero nosotros lo supimos en el mismo momento en que sucedió.

¿Ponce encabezaba ese movimiento golpista?

Creo que no era Ponce, sino Bustillo y otros más. Ponce era un poco más diplomático que el resto.

También era más cercano al presidente Cristiani.

Y era una figura más importante. Tenía más que perder si el golpe no prosperaba.

Otra de las cosas que se dice es que, si 20 años después de los Acuerdos de Paz somos uno de los países más violentos del mundo, es en parte porque la violencia es hija de la impunidad y tras los acuerdos no se castigó a los violadores de derechos humanos.
Tal vez yo no sea la persona más indicada para opinar sobre esto, pero no estoy de acuerdo. Yo creo que la impunidad por violaciones de derechos humanos propicia más violaciones de derechos humanos, es decir, ataques, amenazas y asaltos por motivos políticos. Pero la violencia de la calle la analizo desde un enfoque distinto. Y según mi análisis personal no tiene nada que ver con lo que dijo o no la Comisión de la Verdad. Este país sufre ante todo de injusticia económica y social. La ha sufrido durante décadas. Y también fue víctima de fraudes políticos, sobre todo en los años 70. Yo vi la violencia de la rebelión como una respuesta a la injusticia: los chicos de la clase media se fueron a la montaña frustrados por la imposibilidad de un cambio político pacífico y recibieron el apoyo de muchos campesinos y pobres por su situación de exclusión social, de la que culparon con razón a los ricos y a quienes protegían a los ricos, es decir, a los militares. ¿Qué pasa con los Acuerdos de Paz? Los Acuerdos son un instrumento político que integra al Frente en la Asamblea, que saca un informe sobre los abusos... ¿Pero qué pasa con la pobreza? ¿Qué pasa con la exclusión social? No se tomaron en serio las necesidades económicas y sociales del pueblo salvadoreño. Todas las recomendaciones que hicimos a Naciones Unidas para que hubiera reparaciones económicas, inversión en las víctimas y los pobres de este país, no se tomaron en cuenta. Incluso Álvaro de Soto y una colega publicaron un artículo allá por 1995 sobre la falta de articulación entre el brazo político de las Naciones Unidas y los brazos económicos, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. No se puede resolver una crisis económica, social, militar y política, enfrentando solo la parte militar y política. Si se ignora la pobreza extrema, la desigualdad absurda, entonces la violencia toma otra forma. Después de 1992 la sociedad salvadoreña ya no quería más revolución por la fuerza de las armas, pero los pobres reaccionaron de manera anárquica e individualizada a su situación de injusticia, de desempleo. Agravado por el hecho de que muchos ya tenían armas y sabían cómo utilizarlas. ¿Por qué no robar o incluso matar por algo que deseo? Yo lo veo como una segunda fase de respuesta a algunos de los mismos problemas que impulsaron la guerra civil. Insisto, es mi análisis muy personal.

¿Es capaz de percibir los efectos que ha tenido a largo plazo aquel documento de la Comisión? ¿Ve rasgos heredados de aquel “De la locura a la esperanza” en El Salvador de hoy?

Sí, los hay. No creo que el trabajo de la Comisión haya transformado El Salvador, pero sí hay secuelas importantes. Por ejemplo, El Salvador es ahora Estado parte de la Convención Interamericana de Derechos Humanos y se somete a la Corte Interamericana, y eso ha tenido efectos positivos y en el futuro puede ser de mayor importancia todavía. Aislar el impacto de una ley, del fallo de una corte, de un informe, de la llegada a un país de un nuevo político como Gandhi o Mandela... intentar aislar el efecto de una sola cosa, cuando todo interactúa entre sí, siempre me ha parecido poco realista. Hay que preguntarse por el impacto acumulado de todas las reformas que se han impulsado, de todos los cambios culturales que se han logrado. A mí me parece que en El Salvador la cultura de las élites es ahora más pacífica, más democrática, más dispuesta al estado de derecho que en los años 70 y 80; pero la cultura de los pobres -e insisto en que a lo mejor la mía no es una opinión autorizada porque no estoy lo suficientemente cerca de ellos- incorpora la violencia igual que antes, o peor aun. Porque las élites han visto los beneficios económicos y sociales de la paz, de la participación pacífica en la Asamblea. Pero, ¿qué beneficio han visto los más pobres y los jóvenes sin empleo?

viernes, 20 de marzo de 2015

DECLARACION DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO



La Juventud Comunista de Bolivia sigue con preocupación la reciente escalada de agresión que viene gestándose por el imperialismo, especialmente el norteamericano contra el pueblo venezolano y su gobierno elegido democráticamente y apoyado por la mayoría de su pueblo.

El Presidente de los Estados Unidos Obama afirma que Venezuela es una amenaza para la seguridad de su país, dicha afirmación nos causa indignación, ya que no es Venezuela ni su presidente quienes cometen actos de genocidio contra ningún pueblo del mundo, sino por el contrario es el gobierno de los Estados Unidos a la Cabeza de Obama y el cual es dirigido por los grandes monopolios quienes han provocado y vienen provocando en la actualidad masacres y genocidio contra los pueblos Libio, Sirio, Ucraniano, Iraquí, Palestino y todo aquel pueblo que lucha por su libertad y soberanía en contra del imperialismo que mantiene intacto su carácter guerrerista y genocida.

Desde la juventud comunista de Bolivia condenamos todo tipo de amenaza, injerencia y agresión del imperialismo norteamericano contra el hermano pueblo de Venezuela y su gobierno a la cabeza del compañero Nicolás Maduro.

Recientemente nuestra organización ha formado parte de la MISION INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON LA REVOLUCION BOLIVARIANA organizada por la FEDERACIÓN MUNDIAL DE JUVENTUDES DEMOCRÁTICAS (FMJD) realizada en Venezuela en febrero de este año, en la cual pudimos evidenciar los logros y avances de este proceso a favor de su pueblo y de la juventud Venezolana.

Nos solidarizamos con el hermano pueblo venezolano, con su juventud, con las fuerzas progresistas que luchan diariamente contra el sabotaje y ataques del imperialismo y su Burguesía apátrida.

Expresamos toda nuestra solidaridad a nuestros camaradas de la JUVENTUD COMUNISTA DE VENEZUELA, quienes se encuentran en primera línea de combate por la defensa y profundización de su proceso, hacia la construcción del Socialismo.

Convocamos a toda nuestra militancia y a la juventud de nuestro país a solidarizarse en todos los espacios posibles con el pueblo Venezolano y su proceso democrático.
 ¡EL IMPERIALISMO NO PASARA!

Dirección Nacional de la Juventud Comunista de Bolivia

martes, 17 de marzo de 2015

Alba rechaza ataques injerencistas de Estados Unidos contra Venezuela (+Declaración Final)




Reiteran que Venezuela no representa amenaza para ningún país

El presidente Nicolás Maduro leyó las decisiones adoptadas en la cumbre extraordinaria donde solicitan al presidente Obama derogar el decreto contra la Patria de Bolívar al que califican de decisión injustificada e injusta

Los jefes de Estado, Primeros Ministros y cancilleres de los países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), manifestaron este martes su compromiso y apoyo irrestricto con Venezuela en la búsqueda de los mecanismos de diálogo con el gobierno de los Estado Unidos para que cesen las agresiones contra el país suramericano.

Desde el Palacio de Miraflores, en Caracas, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, fue el encargado de leer las conclusiones impulsadas por los 11 países que integran la Alba, donde destacaron el profundo rechazo de las medidas tomadas por el presidente Barack Obama el pasado 9 de marzo contra la Patria de Bolívar ya que la misma socava la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, en particular el principio de no intervención.

Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Granadinas, Santa Lucía y Venezuela, son los países latino-caribeños que integran la alianza creada por los comandantes revolucionarios Hugo Chávez y Fidel Castro en 2004, bajo los principios de la solidaridad, la complementariedad, la justicia y la cooperación.

El Alba-TCP es uno de los bloques regionales de la unidad latinoamericana y caribeña, al que se han sumado otros organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

DECLARACIÓN FINAL DE LA CUMBRE ALBA – TCP

1.- Declaramos nuestro rechazo a la orden ejecutiva emitida el 9 de marzo de 2015 por el gobierno de EEUU sobre la base de que esta orden Ejecutiva es injustificada e injusta, que constituye una amenaza de interferencia contra el principio de soberanía y no intervención en los asuntos internos de los Estados.

2.-Nuestro compromiso con la aplicación del derecho internacional, la resolución pacifica de los conflictos y los principios de no intervención y llamar a los gobiernos a actuar en el marco de los principios universales y la carta de las Naciones Unidas, en particular la necesidad y la disposición de los gobiernos de abstenerse del uso de recursos coercitivos unilaterales que violen el derecho internacional

3.- Nuestra solicitud soberana y sincera al gobierno de EEUU para acoger y establecer un diálogo con el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela como alternativa al conflicto y a la confrontación fundamentado en el respeto permanente de la soberanía y la autodeterminación delos pueblos de los estados y naciones independientes.

4.- Nuestra propuesta de conformar un grupo de facilitares de nuestro hemisferio y sus instituciones Celac, Unasur, Alba-Tcp para facilitar una diplomacia de compromiso entre los gobiernos de EE. UU. y la República Bolivariana de Venezuela para aliviar las tensiones y garantizar la resolución amigable.

En tal sentido, decidimos:

1. Ratificar nuestro compromiso y apoyo irrestricto con la hermana República Bolivariana de Venezuela, en la búsqueda de los mecanismos de diálogo con el Gobierno de los Estados Unidos, para que cesen las agresiones de este gobierno contra Venezuela.

2. Reafirmar que América Latina y el Caribe es una Zona de Paz, donde las naciones impulsan procesos de integración y relaciones de amistad, con el fin de seguir garantizando la mayor suma de felicidad para nuestros pueblos.

3. Enfatizar que la hermana República Bolivariana de Venezuela no representa amenaza para ningún país, siendo una nación solidaria que ha demostrado su voluntad de cooperación con los Pueblos y Gobiernos de toda la región, convirtiéndose en garantía para la Paz Social y la estabilidad en nuestro continente.

4. Exigir al Gobierno de los Estados Unidos que cese de inmediato el hostigamiento y agresión contra el Gobierno y pueblo venezolanos, por cuanto dicha política alienta la desestabilización y uso de la violencia por parte de sectores de la oposición venezolana.

5. Resaltar que la Orden Ejecutiva aprobada por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, desconoce flagrantemente la “Declaración de Solidaridad y Respaldo a la Institucionalidad Democrática, al Diálogo y la Paz en la República Bolivariana de Venezuela” aprobada por el Consejo Permanente de la OEA el 7 marzo de 2014.

6. Denunciar la feroz campaña mediática internacional contra la hermana República Bolivariana de Venezuela y su gobierno, encaminada a desacreditar la Revolución Bolivariana, intentando crear las condiciones para una intervención de mayor escala y ajena a la solución pacífica de las diferencias.

7. Reiterar el más firme respaldo al gobierno democráticamente electo y legítimo de la presidenta de la hermana República Federativa del Brasil, Dilma Rousseff, contribuyendo al fortalecimiento y consolidación de los valores y principios democráticos, de la libertad y solidaridad en Nuestra América.

8. Manifestar las más profundas palabras de solidaridad y apoyo con la Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner y demás funcionarios de su gobierno, quienes están siendo sometidos a una campaña de desprestigio personal e institucional por parte de sectores de la derecha política y mediática de su país, a la vez de ser agredidos por los fondos buitres y el capital financiero internacional.

9. Saludar el diálogo constructivo sostenido en la XX Reunión de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), realizada en Antigua-Guatemala el pasado 10 de marzo de 2015, acerca de la desproporcionada Orden Ejecutiva firmada por el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, contra la República Bolivariana de Venezuela.

10. Instruir a los Embajadores de los países miembros del ALBA – TCP en todo el Mundo, a desarrollar una campaña de información y difusión, acerca de la verdad sobre lo que ocurre en Venezuela, y las amenazas que sobre ella y la región se ciernen.

11. Exhortar a los movimientos sociales, obreros, estudiantes, campesinos, indígenas, mujeres, a movilizarse de manera permanente y a mantenerse en vigilia para informar al Mundo entero y a los Pueblos de nuestra América, que Venezuela y el Gobierno legítimo del Presidente Constitucional, Nicolás Maduro, no están solos y que los Pueblos del Mundo rechazan de manera categórica esta nueva intervención imperial en la Patria grande, cuyas consecuencias pueden ser nefastas para la Paz y la estabilidad de la región.

12. Reafirmar que el ALBA-TCP continuará promoviendo la unidad, integración, solidaridad, convivencia pacífica como expresión del ideal y compromiso latinoamericano y caribeño por la construcción de una región y un mundo de paz, como base fundamental para consolidar las relaciones entre los pueblos.

Además, declaramos y reiteramos, en el contexto de un compromiso eficaz de no confrontación, nuestro respaldo a la “Carta al Pueblo de los Estados Unidos de América: Venezuela no es una amenaza”, emitida por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en particular en lo que se refiere a los siguientes aspectos:

a) El compromiso de Venezuela con la libertad, la independencia y el multilateralismo.

b) La creencia fundamental de Venezuela en la paz, la soberanía nacional y el derecho internacional.

c) La realidad de Venezuela como una sociedad abierta y democrática de acuerdo a su Constitución y las aspiraciones de su pueblo.

d) La amistad de larga data de Venezuela con el pueblo de Estados Unidos.

e) La acción falsa e injusta, unilateral y desproporcionada en los términos de la Orden Ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos de América mediante la cual se declara a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos de América.

f) La declaración por parte de Venezuela del carácter sagrado de su soberanía.

En consecuencia, nosotros, los líderes del ALBA-TCP, nos solidarizamos con Venezuela. Conocemos nuestras libertades fundamentales y hacemos valer nuestros derechos. Respaldamos inequívocamente a Venezuela en la defensa de su soberanía e independencia y el hecho de que lo haga de pie y no de rodillas.

En este sentido, solicitamos al Gobierno de Estados Unidos de América, y específicamente al Presidente, Barack Obama, derogar la Orden Ejecutiva aprobada el 9 de marzo de 2015, por cuanto constituye una amenaza a la soberanía y una intervención en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela.

Adoptada en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, el 17 de marzo del 2015.

Bolívar el Hombre de las Dificultades




Venezuela está en guerra. El país se encuentra dividido en dos mitades. Hay familias enteras desgajadas en bandos opuestos.

Corre el año de 1815 y la Segunda República cae estrepitosamente. El gran derrotado es Simón Bolívar, recién nombrado Libertador, quien sale fugitivo desde Cartagena, con la muerte pisándole los talones.

Bolívar llega a Jamaica en medio de las peores dificultades, sin dinero ni amigos. Busca ayuda de otras naciones para liberar a América. Europa le cierra las puertas. El presidente de la rebelde Haití acepta recibirlo y escuchar sus propuestas. Esta noticia le devuelve el ánimo. Lo que ignora es que ya en la isla está listo un complot para asesinarlo. La conjura falla, pero Bolívar se va hacia Haití muy abatido.

En Haití los problemas no cesan. Allá llegan los patriotas venezolanos que huyen de la caída Cartagena, dispuestos a bajar del pedestal de jefe al Libertador. En medio de una acalorada asamblea, Bolívar propone liberar a los esclavos para escándalo de muchos, pero será esta propuesta la que cambie los vientos de victoria a su favor.

Bolívar zarpa de Haití como comandante de una pequeña pero valiente flota, dispuesta a dar la vida por sus ideales. Se inicia una nueva batalla de las muchas que librará el Hombre de las Dificultades por llevar la libertad a la América hispana.

Bolívar, el hombre de las dificultades, es una producción de la Villa del Cine, Alter Producciones Audiovisuales y el Instituto de Arte e Industria de Cuba, en coproducción con Wanda Films de España Lusa Films y TVE. Todos ellos se unieron, en el marco de la "Colección Libertadores", para retratar el año del destierro caribeño de Simón Bolívar. Una historia poco conocida que cuenta uno de los años más dramáticos en la vida de El Libertador, desde mayo 1815 a mayo 1816, en toda su dimensión humana.

"Bolívar, el hombre de las dificultades", fue realizada por un equipo de más de 200 personas desplegado en Argentina, España, Cuba, Antigua, Guadalupe, Estados Unidos y Venezuela. Contó con 3000 extras y un elenco de grandes figuras: Roque Valero, Jorge Reyes, Beatriz Valdés, Paula Woyzechowsky, Robny Piñango, Gilbert Laumord, Camila Arteche, Juvel Vielma, Alberto Alifa, Rafael Gil, Daniel Rodríguez y Samantha Dagnino.

"Bolívar, el hombre de las dificultades", conjuga drama, romance y aventura en una película dirigida por Luis Alberto Lamata, cineasta responsable de contar los más interesantes capítulos de la historia de Venezuela en la gran pantalla.



Presidente Maduro envía carta al pueblo de los Estados Unidos




“Venezuela no es una amenaza”

“Por nuestra larga amistad, alertamos a nuestros hermanos estadounidenses, amantes de la justicia y la libertad, por la ilegal agresión que está cometiendo el gobierno en su nombre”, destacó el Jefe de Estado venezolano

Carta al Pueblo de los Estados Unidos:

Venezuela no es una amenaza

Somos el pueblo de Simón Bolívar, creyente en la paz y en el respeto a todas las naciones del mundo.

Libertad e Independencia

Hace más de dos siglos, nuestros padres fundaron una República sobre la base de que todas las personas son libres e iguales bajo la ley.

Nuestra nación sufrió los mayores sacrificios para garantizar a los americanos del sur su derecho a elegir sus gobernantes y aplicar sus propias leyes hoy.

Por eso siempre recordamos el legado histórico de nuestro padre: Simón Bolívar; hombre que dedicó su vida para que nosotros heredásemos una Patria de justicia e igualdad.

Creemos en la Paz, la Soberanía Nacional y la Ley Internacional

Somos un pueblo pacífico. En dos siglos de independencia nunca hemos atacado a otra nación. Somos un pueblo que vive en una región de paz, libre de armas de destrucción masiva y con libertad para practicar todas las religiones. Defendemos el respeto a la ley internacional y a la soberanía de todos los pueblos del mundo.

Somos una Sociedad Abierta

Somos un pueblo trabajador, que cuida a su familia, y profesa la libertad de culto. Entre nosotros viven inmigrantes de todo el mundo quienes son respetados en su diversidad. Nuestra prensa es libre y somos entusiastas usuarios de las redes sociales en internet.

Somos Amigos del Pueblo de los Estados Unidos de América:

La historia de nuestros pueblos ha estado conectada desde el inicio de nuestras luchas por conquistar la libertad. Francisco de Miranda, héroe venezolano, compartió con George Washington y Thomas Jefferson durante los primeros años de la naciente nación estadounidense los ideales de justicia y libertad, que fueron conceptos fundamentales en nuestras luchas independentistas. Nosotros compartimos la idea de que la libertad y la independencia son elementos fundamentales para el desarrollo de nuestras naciones.

Las relaciones entre nuestros pueblos siempre han sido de paz y respeto. Históricamente hemos compartido relaciones comerciales en áreas estratégicas. Venezuela ha sido un proveedor responsable y confiable de energía para el pueblo norteamericano. Desde 2005, Venezuela ha proporcionado “heating oil” subsidiado a comunidades de bajos ingresos en los Estados Unidos a través de nuestra empresa CITGO. Este aporte ha ayudado a decenas de miles de ciudadanos estadounidenses a sobrevivir en condiciones difíciles, dándoles un alivio muy necesario y el apoyo en tiempos de necesidad, y ha mostrado cómo la solidaridad puede construir alianzas poderosas tras fronteras.

Sin embargo, increíblemente, el gobierno de los EUA nos declara como una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de los EEUU

En un acto desproporcionado, el gobierno de Obama se ha declarado en emergencia porque considera a Venezuela una amenaza para su seguridad nacional. (Executive Order, 09-15-2015). Estas acciones unilaterales y agresivas realizadas por el Gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país no sólo son infundadas y en violación de los principios básicos de la soberanía y la libre determinación de los pueblos bajo el derecho internacional, sino que también han sido rechazadas por unanimidad por los 33 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y los doce Estados miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). En una declaración hecha el 14 de marzo de 2015, UNASUR reiteró su firme rechazo a estas medidas coercitivas que no contribuyen a la paz, la estabilidad y la democracia en nuestra región y exigieron al presidente Obama derogar su orden ejecutiva contra Venezuela.

Rechazamos el unilateralismo y la extraterritorialidad

El Presidente de los EEUU, sin autoridad para intervenir en nuestros asuntos internos, de forma unilateral inició una serie de sanciones contra funcionarios venezolanos y ha abierto la compuerta para continuar con este tipo de sanciones, interfiriendo en nuestro orden constitucional y nuestro sistema de justicia.

Abogamos por un mundo pluripolar

Creemos que el mundo debe regirse por las normas del Derecho Internacional. Sin intervenciones de otros países en los asuntos internos de los demás. Con la convicción de que relaciones de respeto entre las naciones son el único camino para consolidar la paz y la convivencia, así como la consolidación de un mundo más justo.

Nosotros honramos nuestras libertades y mantendremos nuestros derechos.

Nunca antes en la historia de nuestras naciones un presidente estadounidense intentó gobernar por decreto a los venezolanos. Es una orden tiránica e imperial que nos empuja a los días más oscuros de las relaciones de los Estados Unidos con América Latina y el Caribe.

Por nuestra larga amistad, alertamos a nuestros hermanos estadounidenses, amantes de la justicia y la libertad, por la ilegal agresión que está cometiendo el gobierno en su nombre. No permitiremos que nuestra amistad con el pueblo de los Estados Unidos sea afectada por esta decisión absurda y sin fundamento del presidente Obama

Nosotros demandamos:

1- Que cesen las acciones hostiles del gobierno de los EEUU contra el pueblo y la democracia en Venezuela.

2- Que se derogue la orden ejecutiva que declara a Venezuela como una amenaza, tal como lo ha solicitado la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).

3- Que se suspendan las injuriantes y pretendidas sanciones contra honorables funcionarios venezolanos quienes sólo obedecieron nuestra constitución y nuestras leyes.

Nuestra soberanía es sagrada

El lema de los padres fundadores de los EEUU es repetido hoy con la misma dignidad por el pueblo de Simón Bolívar. En nombre de nuestro común amor por la independencia nacional esperamos que el gobierno del presidente Obama reflexione y rectifique este paso en falso.

Estamos convencidos que la defensa de nuestra libertad es un derecho al que no renunciaremos jamás, porque allí también reposa el futuro de la humanidad. Como bien los decía Simón Bolívar: “La libertad del Nuevo Mundo es la esperanza del universo”.

“Venezuela no es una amenaza, es una esperanza”.

“Independencia o nada¨

Simón Bolívar

Nicolás Maduro Moros

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela



Adiós a los ataúdes. Llegan las vainas orgánicas que convierten al fallecido en un árbol

 YTM

La idea de regresar al punto de partida de dónde venimos atrae a muchos de nosotros, independientemente de nuestra fe (o falta de ella). Una idea captada perfectamente por este hermoso y nuevo método de entierro que llega desde Italia. El proyecto Capsula Mundi, desarrollado por los diseñadores Anna Citelli y Raoul Bretzel, consiste una cápsula entierro orgánico y biodegradable que convertirá el cuerpo del fallecido en nutrientes para un árbol que crecerá sobre de sus restos.

Después de ser encapsulado en posición fetal, el difunto es enterrado y un árbol se planta por encima de la cápsula. Ya cuentan con un buen número de árboles diferentes para elegir. Aún con todo, la idea no puede desarrollarse porque la legislación italiana prohíbe tales entierros.


Una alternativa ecológica a los ataúdes


    En lugar de cementerios, los seres queridos podrán visitar bosques sagrados

 
    Cada cliente podrá elegir su árbol favorito

 Las personas enterradas dentro de las vainas se convertirán en nutrientes para sus árboles elegidos

lunes, 16 de marzo de 2015

Las últimas horas de Jaime Bateman narradas por García Márquez



El carismático Jaime Bateman, fundador del M-19, que le inspiró este texto a Gabo, no estuvo en los acuerdos de paz hace 25 años. Había muerto en un accidente aéreo en 1983 


2Orillas


La avioneta monomotor Piper PA 28 con matrícula colombiana HK 2139P y piloteada por el político conservador Antonio Escobar Bravo, salió del aeropuerto “Simón Bolívar” de Santa Marta a las 7:45 de la mañana del pasado 28 de abril con un plan de vuelo visual cuyo destino final era el aeropuerto civil de Paitilla en la ciudad de Panamá. Sin embargo, 7 minutos después aterrizó a pocos kilómetros de la población de Ciénaga, en una antigua pista comercial fuera de servicio, donde la esperaba un grupo de 10 personas. Tres subieron a bordo: dos hombres y una mujer. El más alto de ellos, flaco y un poco escuálido, con una camisa de mezclilla azul y una gorra de capitán de barco, era el hombre más buscado de Colombia desde hacía 5 años: Jaime Bateman Cayón comandante máximo del M-19 .

Sólo ellos y unos pocos miembros de la organización sabían que la avioneta debía hacer una escala clandestina en otro aeropuerto fuera de servicio cerca de Montería, donde estaba prevista una reunión con delegados del Ejército Popular de Liberación (EPL), para discutir los pormenores de un programa de acciones conjuntas. Después debía proseguir hacía Panamá, donde se suponía que iba a llegar un emisario personal del presidente Belisario Betancur, para entablar conversaciones de paz. La avioneta hizo un último contacto con el control aéreo de Panamá 2 horas y 17 minutos después de decolar de Santa Marta, y cuando se encontraba a 55 millas náuticas del aeropuerto de Paitilla, pero no aterrizó nunca. Esto es todo cuanto se sabe con seguridad absoluta cuatro meses después de la desaparición de Jaime Bateman, y al cabo de una búsqueda intensa por tierra, mar y aire durante 70 días. Todo lo demás son suposiciones.

RECOGIENDO SUS PASOS

La suposición más arraigada –contra toda evidencia- es que no ha muerto. Cada quien tiene un argumento propio y una esperanza distinta para seguir en el engaño, como ocurre con Emiliano Zapata en México, como ocurrió durante tantos años en el mundo con Adolfo Hitler, y como ha ocurrido desde siempre con otros tantos que han sido devorados por la leyenda. En cambio, los únicos que creen que en efecto está muerto sin ninguna duda son algunos amigos de la infancia de Bateman que estuvieron con él en Santa Marta en los días previos a su desaparición. Pero su certidumbre tampoco se funda en ningún análisis racional, sino todo lo contrario, en la creencia caribe de que hay seres con el privilegio sobrenatural de volver a los sitios de sus afectos y repetir los mismos actos de sus mejores recuerdos en los días anteriores a su muerte. Se dice entonces que esa persona está “recogiendo sus pasos”. Bateman, en efecto, se comportó en la última semana de su vida como si lo estuviera haciendo.

Había llegado a la costa caribe el 19 de abril, cuando concedió la que había de ser su penúltima conferencia de prensa en algún lugar cercano a Cartagena, con motivo del decimotercer aniversario de su movimiento. Si bien trataba siempre de darle algún contenido histórico a aquella fecha, nunca fue muy cuidadoso con su propio cumpleaños –cinco días después–, y muchas veces, inclusive, lo olvidaba.

Este 24 de abril sería diferente. A pesa de los riesgos enormes que corría permaneciendo en una región donde todos los servicios oficiales de seguridad debían saber que se encontraba, se empeñó en celebrar su cumpleaños en la ciudad de su nacimiento –Santa Marta–, a donde no iba por razones de prudencia elemental desde hacía 7 años. Allí estaban las querencias de su juventud: nombres y lugares que le revolvían la nostalgia. Las relaciones con su padre eran más bien inciertas, y las que mantuvo con sus hermanos eran buenas pero ocasionales. En cambio, las que mantuvo con su madre –la brava Clementina Cayón– tenían la misma esencia pasional de las que tuvieron con las suyas el padre Camilo Torres y el Che Guevara, que parecían condicionadas por una dependencia umbilical al mismo tiempo entrañable y conflictiva. Algunos compañeros cercanos de Bateman han contado que en las noches de peligro de la clandestinidad, o en las erráticas y solitarias de la selva, soltaba un largo suspiro que le salía del alma: “¡Ay, Clementma Cayón, qué será de tu vida!”.

Se veían con frecuencia, siempre en lugares distintos y secretos, porque la casa de ella estuvo sometida durante mucho tiempo a una vigilancia constante. Una vigilancia que tenía la misma carga de humanidad de quien la soportaba y de la ciudad donde se ejercía, que es tal vez la más doméstica del país. Clementina Cayón –no se sabe si por indulgencia o por astucia- veía al pobre vigilante parado en la esquina bajo el tremendo sol de las doce, y le ofrecía una silla para sentarse, le mandaba un jugo de guanábana, o un plato de sancocho, o un cigarrillo, y al poco tiempo tenían que cambiarlo porque ya se había vuelto como si fuera de la familia. Con todo, el riesgo del cumpleaños en Santa Marta era enorme, pero Bateman lo decidió de un modo tan terminante, que hasta sus servicios de seguridad, tan contrarios a esta clase de complacencias sentimentales, tuvieron que doblegarse.

El grupo completo que había asistido a la conferencia de prensa viajó de Cartagena a Santa Marta por carretera al amanecer del 20 de abril. La costa Caribe estaba en tiempo de sequía y el olor de la guayaba era más intenso en el aire ardiente. Bateman se convirtió en un guía nostálgico, en especial de los dos compañeros del comando superior –Alvaro Fayad y Carlos Toledo Plata–, que viajaban en el mismo automóvil, y que eran de otros mundos de nostalgias distintas.

En cada sitio del camino hizo una evocación. Después del estrecho puente que separa el mar y la Ciénaga Grande –muy cerca de donde había de abordar una semana después la avioneta de su mal destino– ordenó una parada para desayunar con mojarras fritas y tajadas de plátano en una de las fondas de la carretera. Luego no pudo resistir la tentación de volver a su tierra cómo había vuelto tantas veces en su juventud, y le quitó el volante al conductor y siguió manejando él hasta Santa Marta, con una parada más para tomarse una cerveza matinal en el Rodadero. Días antes, Bateman había visto en Panamá la película española “Volver a empezar”, que este año obtuvo el Oscar de la mejor película extranjera, y que cuenta la historia de un hombre que vuelve, ya maduro y famoso, a su pueblo natal de Oviedo. Aquella mañana tuvo de pronto la revelación –y así lo dijo a sus compañeros- de estar protagonizando una versión viva de aquella película.

Ni en ese momento, ni en ninguno de los días siguientes, Bateman hizo nada por ocultarse ni por disimular su identidad. Visitó en Santa Marta todos los lugares que habían dejado algún rastro en su memoria, y tal vez lo único que no volvió a hacer como en su juventud fue jugar fútbol con bolas de trapo en la playa. Se vio varias veces con su madre, por supuesto, pero nunca en la casa de ella, y le pidió noticias de los amigos más remotos y de varias novias olvidadas. Recordaba de un modo especial a sus condiscípulos del Liceo Celedón, donde no pudo terminar el bachillerato por su conducta revoltosa. Todos, hasta donde fue posible, recibieron una invitación verbal para la fiesta de sus 44 años.

TIEMPO DE MANGOS

Cómo no fue descubierto en una ciudad donde todo el mundo se conoce y donde andan por todas partes los agentes secretos de la guarnición militar, de la policía y de la Dirección Administrativa de Seguridad, es algo que cuesta trabajo creer. Una razón, sin duda, es que Bateman era muy popular en su tierra, y había muy pocas probabilidades de encontrar a alguien que quisiera denunciarlo, aun si estuviera en desacuerdo con él. Pero había otra razón real y además divertida. Uno de los varios hermanos de Bateman se parecía a él como si fuera su gemelo, y al igual que él era un mamador de gallo de los grandes. Desde que aparecieron en la prensa las primeras fotografías del comandante clandestino, el hermano hizo todo lo posible por aumentar el parecido: un peinado afro, un escuálido bigote de lampiño, una camisa azul, unas botas de monte. Durante un tiempo se burló de los policías amigos, sembró el desconcierto en los lugares públicos de Santa Marta, se divirtió y divirtió cuanto quiso, hasta que todo el mundo se acostumbró a la suplantación. Pero cuando el que apareció fue el Jaime Bateman de verdad, muchos que lo vieron en los mismos sitios de siempre debieron pensar que no era él sino el otro, que había resuelto seguir mamando gallo con una gorra de lobo de mar. En todo caso, ni el detective más perspicaz se hubiera atrevido a creer que el Bateman real fuera capaz de andar por la calle con su propia cara.

No es posible concebir una fiesta más rara que la de aquel cumpleaños. Bateman había alquilado una casa en una de las tantas playas cercanas a Santa Marta, cuyo acceso en automóvil era posible pero difícil. Abril es tiempo de mangos, que era su fruta favorita, y no sólo se hizo llevar varias cajas para él y sus invitados, sino que algunos de ellos le llevaron otras de regalo. Había ron blanco a pasto, y whisky para quien quisiera, pero la bebida oficial era la favorita de Bateman desde mucho antes de que se pusiera de moda: piña colada.

Las rígidas normas de seguridad enrarecieron mucho más la fiesta. Por lo menos cien invitados estuvieron en ella a lo largo del día, pero nunca hubo más de 10 al mismo tiempo. En efecto, el único modo de llegar eran los botes del alquiler al otro lado de la bahía, y sólo cabían ocho personas en cada viaje. Un bote iba y otro venía para evitar aglomeraciones en la fiesta. De todos modos, cerca de la casa había dos lanchas rápidas, dos automóviles, y toda una columna guerrillera de seguridad que hubiera podido enfrentarse a cualquier ataque sorpresivo.

Bateman era un hombre de parranda, pero a su modo. Bailaba bien la salsa y el vallenato, y le gustaba hacerlo, pero era un bebedor moderado. Como buen caribe, era tímido y triste, pero disimulaba esa doble condición con su simpatía natural explosiva. Su comportamiento de cumpleaños fue lo menos convencional que pueda imaginarse. Recibía a sus invitados en pantalón de baño, brindaba con ellos, conversaba entre grandes carcajadas, bailaba un poco con un conjunto de vallenatos contratado, y comía mangos. De pronto se echaba al agua y nadaba por un largo rato mientras sus invitados seguían la fiesta, y tal vez era ese su momento más feliz, pues desde niño era un nadador rápido y ágil. Clementina Cayón llegó hacia el medio día con un cargamento de refuerzo de piña colada, y su presencia alborotó la parranda. Alguien grito, en la pausa de un vallenato: “Clementina Cayón: tienes una matriz de oro”. Los servicios de seguridad, en todo caso, estuvieron pendientes de que a nadie se le fuera la mano con la piña colada.

MENSAJE INTEMPESTIVO

Hasta ese momento, Bateman no pensaba ir a Panamá. Su proyecto era atravesar por tierra todo el país para entrevistarse con el segundo comandante del M-19, Ivan Marino Ospina, quien dirigía las guerrillas del Caquetá. Por su parte, Alvaro Fayad iría a Bogotá y Toledo Plata a Cali, y todos volverían a encontrarse tres meses más tarde en las selvas del Putumayo para una reunión plenaria del comando superior. Estos planes cambiaron de pronto porque Bateman recibió un mensaje intempestivo de Panamá, según el cual se esperaba allí un emisario personal del presidente Betancur que deseaba entrevistarse con él. Al parecer, el mensaje no era muy explícito, pero hacia suponer que se trataba de una personalidad de alto rango y Bateman esperaba una ocasión como esa desde que se frustró la posibilidad de entrevistarse con el presidente de Colombia en Nueva Delhi durante la conferencia de los No Alineados. De modo que en menos de 24 horas cambió todos sus planes inmediatos y decidió el viaje imprevisto que lo condujo al desastre.

El interés que tenía Bateman de entrevistarse con Betancur para entablar un diálogo de paz sin intermediarios se había convertido en una obsesión. Pero en aquel momento estaba convencido, por numerosos indicios, de que el gobierno no quería dialogar con él. El último de esos indicios –el 3 de abril- parecía demasiado evidente. De regreso de Cancún, donde se entrevistó con los otros presidentes del grupo de Contadora, Betancur había hecho una escala breve en Panamá. Bateman lo había esperado ahí con la ilusión de verlo, y durante todo el día se mantuvo a la expectativa a muy pocas cuadras del lugar en que Betancur conversó por más de una hora con el entonces coronel Manuel Antonio Noriega, jefe de los servicios de seguridad de la Guardia Nacional de Panamá, y su comandante actual. Betancur y Noriega trataron entre otras muchas cosas sobre las actividades del M-19 en Panamá, pero en ningún momento se planteó la posibilidad de una entrevista con Bateman. Desilusionado una vez más, éste le escribió al presidente una carta en la cual insistía en la urgencia de una tregua para entablar un diálogo de paz. La carta fue entregada al presidente de Panamá, Ricardo de la Espriella, quien se la leyó por teléfono a Betancur el 21 de abril, cuando Bateman estaba en Santa Marta. Tal vez éste pensó que el envío de un emisario presidencial a Panamá fuera el resultado de esa carta, y por eso resolvió viajar a Panamá con tanta urgencia. Sin embargo, ninguna fuente colombiana ha podido confirmar que en realidad existiera la disposición presidencial de mandar un emisario a Panamá por aquellos días. Lo único que ocurrió fue una diligencia de sondeo que hizo el presidente de la Comisión de Paz, Otto Morales Benítez, –poco antes de su renuncia– pero era una tentativa tan vaga que el presidente Betancur no estaba enterado de ella ni merecía un viaje tan apresurado de Bateman a Panamá.

PILOTO DE CONFIANZA

Durante su semana en Santa Marta, Bateman se vio varias veces con un viejo amigo: el político conservador Antonio Escobar Bravo a quien había conocido muy joven, y con quien había vuelto a hacer contacto a través de Toledo Plata, cuando ambos eran representantes a la Cámara. Muy pocos sabían entonces que Escobar era un piloto con la experiencia necesaria para andar por cualquier parte del país en su avioneta monomotor. Había hecho su curso completo en el Aeroclub del Atlántico, en Barranquilla, donde había obtenido la licencia de piloto privado número 767 por resolución número 3550 de la Dirección Aeronáutica Civil en 1976. Esa licencia le permitía pilotear una nave con un peso máximo de 5.670 kilos, y su avioneta sólo pesaba 1.156. De acuerdo con su hoja de vida, su conducta como aprendiz había sido buena, su aptitud también buena, y además entusiasta y constante. Su chequeo de vuelo el 15 de febrero de 1983 –dos meses antes del accidente– había sido satisfactorio, y su examen médico fue calificado como perfecto para volar. Sin embargo, en términos profesionales estrictos, no podía considerarse un piloto experto, pues esta calificación requiere entre 3 mil y 4 mil horas de vuelo, y Escobar sólo tenía 800, incluídas las de la escuela.

Su avioneta estaba bien equipada con un sistema doble de radio VHF, un sistema doble de navegación VOR que permite determinar desde tierra la posición de la nave, un sistema de radioayuda (ADF) y un sistema ILS para aterrizar por instrumentos. Sin embargo, por su nivel de experiencia, Escobar no estaba autorizado para servirse de este último sistema. La única falla grande de ese equipo era la falta de un radar, que hubiera sido lo más útil de todo en la emergencia de Panamá. Pero muy pocas avionetas como la de Escobar lo tienen instalado de origen, y su instalación posterior es de un costo muy elevado. En todo caso, Bateman le tenía confianza. De modo que cuando se planteó en Santa Marta la urgencia de viajar a Panamá lo llamó a la playa donde vivía, y se pusieron de acuerdo para irse al día siguiente.

La diez personas que esperaban la avioneta en el aeropuerto fuera de servicio cerca de Ciénaga, eran las siguientes: Bateman, Toledo Plata, Nelly Vivas, Conrado Marín, dos miembros de la dirección nacional y cuatro miembros de la seguridad del movimiento. Llegaron en varios automóviles antes del amanecer, y esperaron la avioneta en un rincón discreto. Aterrizó a las 7:52, que era más o menos la hora prevista. Los tres que la abordaron de inmediato eran Jaime Bateman, Nelly Vivas y Conrado Marín, que iban hacia el frente del Caquetá por la vía de Panamá. Nelly Vivas era una bióloga caleña, especializada en París durante ocho años, y profesora en el colegio Santiago de Cali. Había ingresado al M-19 unos 6 años antes, formaba parte en la actualidad del comando superior, y había sido la encargada de hacer los primeros contactos con el ex presidente Carlos Lleras Restrepo, cuando éste dirigía la Comisión de Paz bajo el gobierno de Turbay Ayala. Conrado Marín era un campesino de Florencia que había ganado el grado de mayor en las guerrillas del Caquetá. Fue uno de los primeros que se acogieron a la ley de amnistía del presidente Betancur, pero cuatro compañeros suyos amnistiados junto con él fueron asesinados por desconocidos en el curso de pocos meses en las calles de Florencia.

Temiendo correr igual suerte, Marín se reincorporó al movimiento después de entrevistarse con Bateman en Santa Marta. Fayad no estaba en el aeropuerto porque había viajado a Bogotá por carretera la noche anterior.

Entre el aterrizaje y el decolaje de la avioneta no debían transcurrir tres minutos, pero hubo un retraso imprevisto, cuando Bateman apareció en la puerta y pidió una cajetilla de cigarrillos a los compañeros que se quedaban. Estaba satisfaciendo sin duda un deseo de última hora de alguno de los pasajeros, o tal vez del piloto, porque él había dejado de fumar desde hacía 8 años. Fue una demora sumplementaria de 4 minutos.

Bateman ocupó el asiento en que viajaba siempre: el del copiloto. Había viajado tanto allí, que estaba seguro de poder improvisar un aterrizaje de emergencia, sólo por lo que había visto en tantas horas de vuelo. Viajaba tranquilo, con su buen humor de siempre, pero había declarado alguna vez que era capaz de todo en la vida menos de lanzarse en paracaídas. Cuando se movía en automóvil llevaba una pistola Browning metida en el cinturón debajo de la camisa, una metralleta, y por lo menos una granada al alcance de la mano. Pero antes de aquel último vuelo le había dejado la metralleta a Alvaro Fayad, y llevaba sólo la pistola y dos granadas.

Su único equipaje era un maletín de mano con una muda de ropa, dos mil dólares en efectivo, un cassette con las canciones de Celina y Reutilio, y la edición en español de “Doña Flor y sus dos maridos”, del brasilero George Amado, que había querido leer después de ver la película. Llevaba un walky talky VHF con un alcance de 18 kilómetros, con el cual solía comunicarse desde el aire con algunos comandos de tierra del M-19, como pensaba hacerlo antes de aterrizar cerca de Montería para estar seguro de que no lo esperaba ninguna sorpresa en el aeropuerto secreto. Llevaba también un pasaporte colombiano con una foto auténtica pero con un nombre distinto. Pero el objeto más insólito que llevaba era un equipo emisor de señales luminosas, capaz de lanzar bengalas rojas y azules a grandes alturas. Estaba diseñado para casos de pérdidas en el mar o en la selva, y Bateman lo había comprado en su último viaje a Panamá.

No era extraño, pues su afición por los juguetes electrónicos fue siempre objeto de burlas cordiales de sus compañeros, pero sus amigos caribes lo habrían interpretado sin duda como un acto premonitorio. Más tarde, durante las búsquedas inútiles en la selva, la certidumbre de que Bateman llevaba aquella máquina de salvación fue una de las esperanzas más firmes de las comisiones de rescate. Pero cuando la avioneta partió del viejo aeropuerto de Ciénaga nadie debió pensar en eso. El cielo era diáfano y sin una sola nube, como para un viaje feliz. Sin embargo, a esa hora exacta, el satélite meteorológico de los Estados Unidos estaba fotografiando la vasta extensión desde Urabá hasta Nicaragua, que empezaba a cubrirse de espesas nubes e malos presagios.

OTRO TIPO DE CONTRABANDO

Alvaro Fayad llegó a Bogotá esa misma tarde, después de una larga noche de carretera, y pensó que a esa hora Bateman debía estar tranquilo en Panamá. Se alegró de que no lo hubiera acompañado en el largo viaje por tierra, como estaba previsto, porque su automóvil había sido detenido seis veces por patrullas del ejército, de la policía de aduanas y del control de tráfico de drogas. En todos los casos, los ocupantes habían tenido que identificarse, por lo menos en tres les iluminaron las caras para compararlas con los retratos de las cédulas de identidad, y los sometieron a rápidos cacheos. Tal vez Bateman no hubiera podido pasar por tantos filtros, no sólo por su estatura inconfundible y porque ya había sido visto muchas veces en la televisión, sino porque tenía una seña de identidad más reveladora que las mismas huellas digitales: su pierna derecha.

En efecto, a los 9 años de edad, Bateman fue atropellado por un camión cuando jugaba fútbol con una bola de trapo en una calle de Santa Marta. La pierna le fue enyesada sobre la herida y con el hueso astillado, y aquella chapucería le causó una gangrena cuyos estragos no sanaron jamás. Fueron inútiles incontables tratamientos y varios injertos de hueso. Su tibia sin carne estaba apenas cubierta por una piel tensa y apergaminada que volvía a ulcerarse al menor tropiezo. Las largas marchas en la selva eran un martirio perpetuo, y en muchas ocasiones tuvo que retirarse de la lucha para someterse a nuevos tratamientos. Era una marca imborrable que todos los servicios secretos conocían, y siempre que encontraban a alguien que pudiera ser Bateman le levantaban la bota del pantalón para ver el estado de su pierna. En la única ocasión en que era él en realidad, tuvo la suerte inconcebible de que el soldado le levantó la bota de la pierna sana, y lo dejó seguir.

Fayad durmió aquella noche sin recibir ninguna noticia de Bateman. Al día siguiente muy temprano, dos miembros del equipo de comunicación de Bogotá le avisaron que la avioneta de Escobar no había llegado a su destino, pero él pensó que tal vez había aplazado el vuelo. Sin embargo, poco después le confirmaron que en efecto la avioneta habia salido de Santa Marta a la hora prevista, pero no había hecho la escala en Montería ni había llegado a Panamá. Entonces llamó a Toledo Plata, que aún estaba en Santa Marta, y éste le confirmó la verdad: la avioneta había sido declarada en emergencia el día anterior a las 12.28 por la Aeronáutica Civil de Panamá, y la búsqueda aérea había empezado de inmediato. Hasta el momento, 24 horas después, no se había encontrado el menor rastro. Fayad sólo dijo una palabra cuando colgó el teléfono: “¡Mierda!”. Días después, hablando con unos amigos, resumió el impacto de aquel día con una frase: “Se me apagó la luz “.

El 30 de abril, “El Tiempo” publicó en su página 9 una foto de Escobar, con la noticia de que se había perdido en su avioneta sobre territorio panameño. No eran más de 20 personas que sabian, al leer aquella noticia, que detras de ella había otra mucho más espectacular. Lo sabian, por supuesto, Fayad y Toledo Plata, los miembros de la seguridad que estaban en el aeropuerto de Santa Marta, y los dos miembros del equipo de comunicaciones que habian manejado la noticia en Bogotá. Lo sabian además otros seis miembros del equipo de seguridad, los dos miembros de la dirección nacional que seguían con Toledo Plata, el representante del M-19 en Panamá y el encargado de la seguridad de Bateman en ese país que se habian quedado esperando en el aeropuerto, y por último los seis que se quedaron esperando en Montería. Aunque Santa Marta es una ciudad donde resulta casi imposible guardar un secreto tan grande, lo cierto es que éste logro controlarse durante 22 días, hasta que el jefe de redacción de “El Universal” de Cartagena, Angel Romero, lo descubrió por una casualidad que parece inverosímil. Poco antes, sin embargo, la base Howard del Canal de Panamá –a la que la Aeronáutica Civil de Colombia habia pedido ayuda para buscar la avioneta de Escobar– contestó con un cable que hace pensar sin ninguna duda que allí sabian quiénes iban en ese vuelo. “Esa nave no llevaba droga –decía el cabíe–sino otro tipo de contrabando”.

LOS MINUTOS QUE FALTAN

Lo que ocurrió en realidad desde que la avioneta salió del aeropuerto de Ciénaga, sólo ha sido posible vislumbrarlo por la grabación de los distintos contactos que hizo Escobar con el control aéreo de Panamá. Gracias a la Dirección de Aeronáutica Civil de Colombia, y de sus técnicos mejor calificados, que nos ayudaron a descifrarla, se puede decir que el primer contacto fue hecho a las 9:52. Después de identificarse, le preguntaron a qué hora habia salido de Santa Marta, y Escobar contestó que a las 7:51. El dato era falso: en realidad habia salido 6 minutos antes, pero el piloto acumuló los seis que habia necesitado para recoger a sus pasajeros en el aeropuerto secreto, de modo que no quedara ninguna pista de ese aterrizaje clandestino. Fue su único dato falso. Nunca dijo que viajaba solo –como se publicaria más tarde–, aunque es probable que lo hubiera dicho si se lo hubieran preguntado, para no entrar en contradicción con su plan de vuelo de Santa Marta. En cuanto a la escala en Montería, no se sabrá nunca por qué no la hizo ni cómo la habria justificado si la hubiera hecho, pero la foto del satélite demuestra que las condiciones del tiempo no eran propicias para un aterrizaje visual.

En su primer contacto informó que estaba ascendiendo de 6 mil pies –que era la altura autorizada sobre el mar- para alcanzar la de 9 mil pies. La maniobra era normal, porque en frente debia estar viendo la serranía de El Darién, que es la más alta de Panamá.

El rumbo que llevaba era correcto para llegar al aeropuerto de Paitilla. A las 9.57, volando ya a 9 mil pies, volvió a hacer contacto para decir que tenia mal tiempo en frente. El controlador de vuelo le sugirió que subiera a 10.500 pies, donde el tiempo era mejor, y que se mantuviera allí mientras consultaba con el control de radar cuál era la ruta con mejor tiempo. El controlador de radar se la comunicó a través del controlador de radio. El problema en ese momento era que la avioneta de Escobar no podia ser identificada en el radar, porque no disponia del equipo adecuado para darse a conocer. En cambio, era posible localizarla en el DF (Direction Finder), mediante una señal de radio emitida desde la avioneta.

Escobar hizo un nuevo contacto a las 10.04 para informar que volaba a 10.500 pies de altura, y que tenia mal tiempo adelante, pero que veía algunos huecos en las nubes por donde podia pasar. Su voz era tranquila, y sus cálculos y decisiones eran las de un buen navegante. Entonces el control de radio le pidió que oprimiera el botón de radio para localizarlo en el DF, y Escobar lo hizo por un instante, antes de que su señal se interrumpiera para siempre. En ese momento se encontraba a 55 millas al noroeste del cerro de Ancón, que está en el límite de la ciudad de Panamá con la zona del Canal. Esto quiere decir que aún tenia combustible para volar 2 horas y 40 minutos más, pero aún estaba sobre el Atlántico y a 30 millas de distancia de la serranía del Darién. Si el percance ocurrió en el momento en que se interrumpió la señal de radio, no hay ninguna duda de que cayó en el mar.

Pero no hay ninguna prueba de esto. Pudo haber volado todavia todo el trayecto marino sin hacer un nuevo contacto radial –que tal vez ya no fuera necesario– y encontrarse con el mal tiempo insalvable cuando ya volaba sobre la serrania del Darién. Entonces no es probable que hubiera podido intentar un nuevo contacto, pues cuando una nave como esa penetra en una mala turbulencia es como si atravesara una batidora inmensa: el piloto más experto tiene que concentrar sus cinco sentidos en mantener a toda costa la estabilidad del avión, y no tiene ni manos ni alma para ocuparse del radio. Una sacudida demasiado violenta puede arrancarle un ala de cuajo. Pero si penetra por error en un cumulo nimbus, se destroza en pedazos, y sus escombros pueden dispersarse a muchas millas a la redonda.

PALMO A PALMO

La Aeronáutica Civil de Panamá hizo la exploración aérea de rutina durante 8 días. La familia de Escobar, con toda clase de colaboraciones oficiales y privadas, insistió varias semanas más. Las patrullas del M-19 cuadricularon un inmenso territorio de casi 50 mil kilómetros cuadrados durante 70 días. Exploraron palmo a palmo el universo deshabitado de la selva de Urabá, desde Montería hasta el Tapón del Darién, por el lado de Colombia. Y del otro lado, desde la frontera con el Chocó hasta la misma capital de Panamá. Sólo en esta última zona –según dato de las comisiones de rescate– han caído entre 20 y 30 aviones desde la Segunda Guerra Mundial, de los cuales se han encontrado cuatro.

Una de las patmllas que buscaban la avioneta de Escobar encontró los escombros de un avión desaparecido en 1963, y estaban enredados entre la maleza, a sólo 20 metros de un camino muy transitado. Otras encontraron equipos de comunicaciones de la defensa de los Estados Unidos, perdidos desde quién sabe cuánto tiempo. Es un reino sin limites de frondas y pantanos donde apenas si penetran unas gotas de sol, y que se cierran de inmediato tan pronto como alguna nave cae en el fondo de sus entrañas.

La única manera de orientarse, cuando no se tiene una brújula, es observar la dirección de las hojas, que se inclinan siempre hacia el oriente. No es probable que Escobar hubiera podido salir solo, pero Bateman y Marín sabian como hacerlo. Este último era campesino del Caquetá y lo sabía desde la infancia. Bateman lo habia aprendido, y había demostrado saberlo cuando se perdió con seis de sus hombres en la selva del Caquetá, el año pasado. Lo curioso es que el M-19 no supo en aquella ocasión que estaba perdido, hasta que no aparecieron todos sanos y salvos al cabo de un mes y medio.

En los métodos de orientación hay discrepancias entre los guerrilleros urbanos y los campesinos. Aquellos se sienten perdidos si no tiene una brújula. Los campesinos, en cambio, se orientan más por el instinto, y creen que las brújulas pueden ser alteradas por distintos fenómenos. Los cálculos que hizo el M-19 desde el principio indicaban que si Bateman o Marin estaban sanos después del accidente, podian salir por sus propios medios al cabo de 15 días, que es el tiempo en que podian cruzar completa la selva de Panamá. Si quedaban vivos, pero heridos como para no poder moverse, hubieran podido hacer campamento.

Tango del “Che”





Miguel Ángel Olivera


“...para grabar a punta de suncho en las cafúas
el nombre del más taura que conoció el reaje.

Carlos de la Púa

“...y se irá sin llevar ni una herida
el último guapo, del viejo arrabal “

Riel y Aznar

Él tiene un póster de todos nosotros
allí donde esté...
no lo tiene colgado
sino sobre su mesa de campaña...
lo mira -nos mira-
pasa lista -revista- rostro por rostro
tacha alguno
todos los días y también se divierte
garabateando algún bigote
una barba
un par de guampas...
y dice:
fulano se cambió de bando (y lo tacha)
mengano se murió de cáncer (y lo llora)
zutano es diputado electo en un parlamento burgués (y se calienta)
perengano se dedicó de lleno a la poesía...(y se ataca de asma)
fulanito es rey -reina pero no gobierna- (y le viene una cefalea ideológica)
pero este pibe -señala- este pibe
sigue más firme que nunca (y se toma una a su salú...)
luego traza un círculo rojo en la cara del pibe
y lo recorta después y lo pega
en otro póster que tiene en la cabecera del catre...

antes de dormir
todas las noches antes de soñar
sueña y se dice
señalando los redondelitos:
“éstos son los que me aguantarán la mirada...”
Y se chifla despacito el tango Sur (“ paredón y después...”)

domingo, 15 de marzo de 2015

Nicolás Maduro ¡Pueblo y FANB! Unión Cívico-Militar. Venezuela, 15 de marzo, 2014

PODER POPULAR

 Presidente Maduro: Gloria al bravo pueblo que está unido en fuerza cívico-militar

Caracas , 15 Mar. AVN.- El presidente de la República, Nicolás Maduro, destacó este sábado que el pueblo venezolano está unido en la fuerza cívico-militar, lo cual fue reafirmado con la gran movilización de hoy en la que participaron civiles y efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

"Vamos a iniciar estas palabras de reflexión, de saludo, de reafirmación patriótica cantando el Himno de la Patria, el Himno de la victoria en la voz del comandante Chávez, Gloria al bravo pueblo, que está unido en fuerza cívico-militar", expresó el jefe de Estado en cadena nacional de radio y televisión, desde el Paseo Los Próceres de Caracas.

Maduro recordó que hace un año, justo a las 2:00 de la tarde, un día como hoy estaba el Paseo Los Pŕoceres colmado de pueblo para despedir a Hugo Chávez.

"Hace un año exactamente recorría por última vez, despidiendo estos espacios sagrados, el féretro de nuestro comandante eterno Hugo Chávez, y un año después el mejor homenaje que podíamos hacer era demostrar en la calle la fuerza de la unión cívico-militar en su honor y en honor a todos los caídos en la lucha por la independencia y el socialismo", dijo Maduro.

"Que viva la FANB, que vivan los hijos e hijas de Chávez, que viva el pueblo de Venezuela. Extraordinaria jornada hoy 15 de marzo, precisamente una jornada que viene a culminar la jornada nacional e internacional de homenaje al comandante Chávez", recalcó.

Plan de magnicidio por parte de EEUU

Denunció, asimismo, que el gobierno de Estados Unidos pretende ejecutar un plan para asesinarlo como medida extrema para generar una crisis en el país.

Ante esto, el presidente Maduro le expresó a su homólogo de Estados Unidos: "Debe saber que sería el peor error de su vida firmar el asesinato del presidente Nicolás Maduro para llenar de violencia" a Venezuela.

Indicó que está al tanto de un "conjunto de recomendaciones, algunas de ellas extremistas", que desde el Departamento de Estado y el Pentágono le proponen a Barack Obama autorizar su magnicidio y un golpe de Estado en Venezuela.

"Si algún día ellos ejecutaran ese plan este pueblo debe continuar en las calles haciendo Revolución, unidas las Fuerzas Armadas y el pueblo. Y debemos extender los brazos de la Revolución más allá de esta patria venezolana", instó.

Maduro comentó que "son los funcionarios de la embajada estadounidense quienes se están moviendo para acabar con la Conferencia de Paz, son los funcionarios de la embajada quienes hablan con jefes políticos como Julio Borges para decirle que se sume al golpe de Estado".

Comisión de alto nivel para respetar la soberanía

El mandatario propuso, de igual forma, la creación de una comisión de alto nivel, presidida por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, para tratar la relación bilateral con Estados Unidos con base en la paz y el respeto de la soberanía nacional.

El pasado jueves, Kerry irrespetó una vez más al gobierno democrático de Venezuela con declaraciones injerencistas en las que desestimó los esfuerzos del Gobierno venezolano por promover el diálogo, a través de la Conferencia Nacional por la Paz.

El secretario de Estado norteamericano instó a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a los aliados internacionales a intervenir en los asuntos internos de Venezuela, pese a que la semana pasada el organismo internacional aprobó una declaración de solidaridad con el gobierno venezolano y los diálogos de paz que impulsa el Ejecutivo.

Desde el pasado 12 de febrero grupos fascistas han asesinado en el país a más de 20 personas y perpetrado actos vandálicos en algunos municipios gobernados por la derecha, los que también han significado cientos de heridos y daños materiales a instituciones y vías públicas, con el fin de un golpe de Estado que retire al pueblo el poder conquistado.

Chávez arquitecto de la unión cívico-militar

Parte de esas conquistas del pueblo, logradas durante los últimos 15 años, fueron ideadas por el comandante Hugo Chávéz, también arquitecto y obrero de la poderosa unión cívico militar que ha sido atacada de todos los flancos y que los enemigos de la patria han tratado de mancillar y destruir.

Añadió que tomará las acciones necesarias para terminar de liberar en los próximos días los espacios que han sido tomados por grupos fascistas.

Rumbo victorioso de la Revolución

"Comandante Chávez, tu pueblo y tus soldados tenemos que decirte: ¡Misión cumplida!, la Revolución Bolivariana sigue su rumbo victorioso", ratificó.



Así se desarrollaron los ejercicios militares en todo el territorio nacional (VIDEOS+FOTOS)


 N24/www.diariorepublica.com

100.000 hombres, con anfibios chinos y misiles rusos, participan este sábado en un Ejercicio Militar Especial convocado por el presidente de la República, Nicolás Maduro, tras haber sido calificada Venezuela como una “amenaza inusual” para la seguridad de los Estados Unidos.


Video: VTV, 14 de marzo de 2015

Desembarcos de infantería de marina en zonas de refinerías, prácticas de tiro de brigadas blindadas en el occidente hacia la frontera con Colombia, y ejercicios con sistemas antiaéreos de origen ruso conforman las maniobras, informó el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López.

Estos ejercicios “identifican más al soldado con su tarea, su misión, su voluntad de vencer”, dijo Padrino López desde Fuerte Tiuna en Caracas.

El general, quien además retiene su anterior cargo de jefe del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, unificando el control político y operativo de las fuerzas armadas, precisó que estos ejercicios se prolongarán 10 días con la participación de 80.000 militares y 20.000 civiles.

Padrino López habría explicado el pasado viernes que la actividad “es un ejercicio de articulación cívico militar“, debido a que la Fuerza Armada y todo el país “es su unión cívico militar y es la mayor fortaleza que nosotros tenemos”.

Aseguró que “no son ejercicios de demostración bélica de nuestro sistema de armas, es más que todo de articulación con nuestro pueblo”.

Ante la interrogante si soldados y buques rusos participarán en la actividad, Vladimir confirmó ayer que con la visita del ministro ruso hace días atrás “convenimos como hemos venido haciéndolo, esto no es nada nuevo, hay tripulación de tanques nuestros que han viajado a Rusia para participar en competencia con ellos y así mismo ellos están viniendo a acompañar nuestro ejercicio, no hay nada nuevo”.


3.200 combatientes realizan ejercicio de defensa en Puerto Cabello, Carabobo

3.200 combatientes entre fuerzas regulares y pueblo organizado participan este sábado en el ejercicio de defensa que ejecuta la Armada Nacional Bolivariana (ANB) en Puerto Cabello, estado Carabobo.

El comandante Naval de Operaciones de la Armada, vicealmirante Antonio Díaz Clemente, explicó que este ejercicio militar lo ejecutaron en cuatro fases con el despliegue de las unidades de superficie en las zonas Oriental, Central, Atlántico y Occidental.

Asimismo, mencionó entre las unidades que acompañaron la actividad: tres patrulleros oceánicos de vigilancia con la Brigada número 1 de la Infantería de Marina y vehículos anfibios.
317 combatientes están desplegadas en unidades flotantes en Sucre

317 hombres y mujeres están desplegados a los largo de cinco plataformas y aeronavalesen la base naval Francisco Javier Gutiérrez en el estado Sucre.

 

Video: VTV, 14 de marzo de 2015

El despliegue de las unidades flotantes se ha efectuado en unrecorrido aproximado de 4.539 millas náuticas con todas las unidades, así como una vigilancia efectiva aproximada de 308.000 kilómetros cuadrados. Igualmente, se ha realizado un control de tráfico marítimo sobre unas 74 unidades mercantes y a unos 27 buques de pesca.


Militares y civiles simulan el rescate del terminal portuario en Anzoátegui

El ejercicio militar de defensa integral de la nación en el estado Anzoátegui se desarrolla con la participación del cuerpos de combatientes de seguridad marítima en las instalaciones de Bolivariana de Puertos en Guanta.

Los integrantes de la Milicia Bolivariana y el pueblo organizado que realizan esta práctica,simulan el rescate del terminal portuario oriental que fue tomado por fuerzas extranjeras.


“Ejército al combate, marchemos valientes al combate”

El mayor general Luis Motta Dominguez indicó que la Fuerza Armada Nacional tiene la potestad de defender a la patria ante cualquiera situación que se presentara.



Video: VTV, 14 de marzo de 2015

Añadió que este ejercicio militar consta de varias fases. Este sábado se ejecutó la primera, la cual fue una marcha táctica administrativa de aproximación que terminó en el Poliedro de Caracas para arengar a las tropas y al pueblo antes de cualquier situación que llegara a presentarse.

“Nosotros somos un pueblo de paz y queremos la paz. pero para tener la paz, tenemos que prepararnos con el apresto cívico militar“, dijo al dirigirse a los militares y civiles asistentes al entrenamiento.

Asimismo, explicó que esta práctica cuenta, por primera vez, con la sociedad civil porque “la contingencia” debe estar preparada.

“Ejército al combate, marchemos valientes al combate”, concluyó.


700 hombres y mujeres se concentran en el ejercicio militar de Bolívar

El comandante de la Zona Core 8, Ricardo Pérez Lugo, indicó que en el estado Bolívar se concentraron unos 700 efectivos de la Guardia Nacional más los equipos de mantenimiento de orden interno y restablecimiento del orden público.

“Esta es una fase complementaria a la que se está realizando a nivel de las empresas básicas y la segunda etapa del ejercicio es la correlación del mantenimiento del orden interno en el municipio Caroní”, explicó el comandante Pérez Lugo.


El plan de defensa deberá repeler a las personas que pretendan tomar la planta Termoeléctrica de Táchira

El comandante de la Milicia para la Redi en Los Andes, Jhon Acevedo, informó que el plan de defensa en el estado Táchira se desarrolló en la planta Termoeléctrica de la región, en función de actuar en caso de posibles sabotajes que afecte el desempeño de la misma.

En la práctica del ejercicio militar, Acevedo indicó que se establecieron cuatro supuestos casos para adiestrar al contingente.

En este sentido, el primer contingente se preparó en el supuesto caso de que los trabajadores realicen un paro, el segundo conocimiento fue dado si se desactiva la carga de combustible a la planta generadora. La tercera fase se debió a la atención y solución de ocurrir algún accidente y por último un intento de asalto a la planta para afectar el servicio.

Acevedo concluyó que en el caso que se intente tomar la planta Táchira, el plan de defensa deberá repeler a las personas que pretendan entrar a la fuerza al lugar.



Foto: @ceofanb
Foto: @AviacionFanb
Foto: EFE
Foto: @armadaoficial
Foto: @armadaoficial
Foto: @armadaoficial

Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...