Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 21 de septiembre de 2015

Las manos de Víctor Jara (42 años de su muerte)

 
 
Rubén Buren para el Periódico Diagonal

Se cumplen 42 años del asesinato de Víctor Jara, el cantor de la democracia chilena, ejecutado en el Estadio Nacional de Chile.

¿No os sucede que la mayoría de los días pasáis por alto las pequeñas cosas: la belleza de las calles y las aceras, del invierno, la cálida mirada de las limpiadoras del metro?... Luego aparecen los días perdidos en el bolsillo de un pantalón, recoges la casa y un disco te devuelve a la vida real. Tengo 41 años y me siento más joven cada día, quedan tantas cosas por hacer, por reír, por vivir... los mismos años que tenía él cuando le mataron.

Hace 40 años torturaron y asesinaron impunemente a una generación entera de chilenos. Lo recuerdas porque, en la vida real, los mismos que patrocinaron el golpe de Pinochet siguen invictos, aniquilando iraquíes, afganos o somalíes, y no entiendes muy bien cómo se puede liberar a alguien matándole antes o vendiendo armas a quien es un asesino.

Incluso parece gracioso que el mismo fastuoso general fuese aplaudido, amnistiado, por haber masacrado a infames como Víctor Jara que se atrevieron a cantar canciones al pueblo, a enarbolar la poesía como arma de futuro; por enseñarnos a amar esas pequeñas cosas que hacen que un país, una ciudad, sea una, grande y libre no por su petróleo, las empresas o los ridículos destinos imperiales, sino por su paisanaje.

Deberíamos pensarlo cada vez que subimos a un escenario, pensar que realmente estamos armados, "las palabras son el espejo de la acción", decía Solón. Él mismo pareció presagiar su final en 1966 en su Canción del soldado: ‘’Soldado, no me dispares / soldado. Yo sé que tu mano tiembla / soldado, no me dispares. / ¿Quién te puso las medallas? / ¿Cuántas vidas te han costado? / Dime si es justo soldado / con tanta sangre, ¿quién gana? / Si tan injusto es matar, / ¿por qué matar a tu hermano?".

"Tú eres ese maldito cantante, ¿no?", le dijo un suboficial al tiempo que lo golpeaba en la cabeza, lo derribaba y le pateaba el vientre y las costillas. Llamó a los guardias y añadió: "No permitan que se mueva de aquí. Éste me lo reservo". Después, Víctor fue trasladado al sótano donde se le ve fugazmente en un pasillo, el mismo en el que con tanta frecuencia se había preparado para cantar, ahora cubierto de sangre y tumbado en un suelo lleno de orina y excrementos.

Al día siguiente, viernes 14 de septiembre, Víctor, ligeramente recuperado, preguntó a sus amigos si alguien tenía lápiz y papel y comenzó a escribir su último poema. Víctor garabateaba a toda prisa e intentaba registrar parte del horror al que se estaba dando rienda suelta en Chile, a fin de que el mundo lo supiera.

Al borde de la histeria y perdido el dominio de sí, el oficial apodado "El Príncipe" le golpeó y le gritó: "Canta ahora si puedes, hijo de puta". Después de cuatro días de sufrimiento, la voz de Víctor sonó en el estadio para cantar un verso de "Venceremos", el himno de la Unidad Popular.

A continuación, fue golpeado y evacuado a rastras para someterle a la última etapa de su agonía. Un grupo de guardias fue a buscarlo y él le pasó el papelito a un compañero, que lo escondió en el calcetín mientras se lo llevaban. Cada uno de los amigos intentó aprenderse de memoria el poema a medida que era escrito para poder sacarlo del estadio. No volvieron a ver a Víctor.

(Fragmento del libro Víctor Jara, una canción inacabada, de su viuda Joan Turner. Ediciones B).

Luego le cortaron los dedos, la lengua y le machacaron las manos, para que no pudiera tocar más su guitarra, ni trovar por los chilenos. Y su cuerpo apareció con 44 impactos de bala. ¿Cuánto odio?, demasiado para un pobre cantor que recorría los pueblitos cantando a los niños pobres.

Luego piensas de qué madera tendría que estar hecho un tipo que en medio de la tortura escribe un verso y canta para apaciguar a sus compañeros presos, y te sientes ínfimo, aunque feliz, fuerte por no perder la memoria y hacerle vivir.

Agradecido por hacerte recordar la esencia que nos hace humanos y no animales. Con ganas de gritar, de cantar: "No me asusta la amenaza, patrones de la miseria, la estrella de la esperanza continuará siendo nuestra".

Aquel 16 de septiembre de 1973 Víctor Jara no murió, sólo le cortaron las manos y ya no puede tocar su guitarra. Su voz sigue intacta.


El Salvador, el Popol Vuh y el origen de las culturas de Mesoamérica. (Libro)




Carlos Rolando Vela

Tengo el gusto de obsequiarles este libro que consiste en una recopilación de los posts que cuentan la historia arcaica de El Salvador y Mesoamerica. Se llama: El Salvador, el Popol Vuh y el origen de las culturas de Mesoamérica. Que este documento sirva como la primera edición para la compresión de esta historia, la que iré ampliando para contribuir a la divulgación de estas investigaciones.

Leer o descargar el libro

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Mujeres


Silvio Rodríguez

Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos
Hacia la estrella de aquella otra madre mayor
Y como los recogía del polvo teñidos
Para enterrarlos debajo de su corazón

Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo
Siempre a la sombra y llenando un espacio vital
Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos
De la melena invencible de aquel alemán

Me estremeció la muchacha
Hija de aquel feroz continente
Que se marchó de su casa
Para otra de toda la gente

Me han estremecido un montón de mujeres
Mujeres de fuego, mujeres de nieve

Pero lo que me ha estremecido
Hasta perder casi el sentido
Lo que a mi más me ha estremecido
Son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos

Me estremeció la mujer que parió once hijos
En el tiempo de la harina y un kilo de pan
Y los miró endurecerse mascando carijos
Me estremeció porque era mi abuela además

Me estremecieron mujeres
Que la historia anotó entre laureles
Y otras desconocidas, gigantes
Que no hay libro que las aguante

Me han estremecido un montón de mujeres
Mujeres de fuego, mujeres de nieve

Pero lo que me ha estremecido
Hasta perder casi el sentido
Lo que a mi más me ha estremecido
Son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos
 
 

Partidocracia, perversión de la democracia


Carlos Ayala Ramírez
Director de Radio YSUCA


Teóricamente hablando, la democracia es la forma de gobierno o régimen en el cual el pueblo es el soberano. Algunos de sus principios doctrinarios más importante son la realización de elecciones regulares y libres, la separación y balance de poderes, libertad de información y de culto, la rendición de cuentas de los gobernantes y el derecho a exigirla, y la existencia de una sociedad civil activa, capaz de ejercer funciones de contraloría social sobre el Gobierno y los grupos de interés. La democracia admite y presupone una visión crítica de la misma; por ejemplo, se habla de dos modelos de democracia: la representativa y la participativa. El primero es el gobierno querido por el pueblo, porque este vota para elegir a sus representantes, aunque no ejerce el poder directamente. El segundo es el gobierno ejercido por el pueblo a través de la participación ciudadana directa, la cual no solo tiene lugar en los momentos electorales, sino sobre todo en los diferentes procesos y etapas del quehacer público, tanto local como nacional.

Ahora bien, uno de los instrumentos fundamentales de la democracia representativa son los partidos políticos, cuya función primordial es constituirse es uno de los vehículos que le facilitan al elector escoger a sus representantes en los gobiernos nacional o municipal. En consecuencia, a este tipo de democracia le es necesario que haya partidos políticos, a condición de que estos desarrollen una institucionalidad también democrática. La legitimidad y confianza que la ciudadanía pueda otorgar a los partidos políticos dependerá, en gran medida, de la capacidad y disponibilidad de estos para cambiar sus prácticas tradicionales de hacer política; especialmente, la práctica de acumular y concentrar los espacios políticos excluyendo a la sociedad civil: lo que se ha dado en llamar el mal de la partidocracia. Esta se puede definir como una perversión del papel que les corresponde a los partidos políticos en la democracia representativa. La teoría política distingue, al menos, cuatro rasgos principales de la partidocracia.

En primer lugar, el monopolio partidario de la representación. En El Salvador, por ejemplo, la Constitución, en el artículo 85 inciso 2.º, expresa que los partidos políticos son el único instrumento para el ejercicio de la representación del pueblo dentro del Gobierno. Esta exclusividad legal representa serias limitaciones para que los ciudadanos puedan ejercer un voto libre y directo: a la hora de votar, no hay más remedio que hacerlo entre las opciones que ofrece el partido. Además, por lo general, los partidos escogen a los candidatos para los cargos públicos entre personas que garanticen primero los intereses partidarios; las necesidades de la ciudadanía no suelen ser prioridad. Por eso, en las reformas electorales recién aprobadas ha habido una insistencia en que se mantenga la opción de marcar la bandera del partido. Al final de cuentas, el pueblo vota, pero no elige; y las candidaturas independientes quedan sin posibilidades reales de ganar.

El segundo rasgo de la partidocracia es el control partidario sobre los representantes elegidos. Los diputados, por ejemplo, deben seguir la línea del partido y no necesariamente el programa legislativo que se ofreció al electorado, con lo cual no hay en la práctica independencia del legislador y este se convierte en un vocero del partido, no en un representante del pueblo. El funcionario rinde cuentas a su partido —que es en última instancia quien lo elige como candidato—, no a la población a quien, se supone, debe servir. Una muestra clara de lo que afirmamos lo constituye la aprobación —activa o pasiva— del decreto 743, y la negativa a derogarlo, como pide buena parte de la ciudadanía. El 743 es, según lo declarado por los mismos partidos, una especie de cerrojo para —entre otras cosas— frenar las reformas electorales que puedan disminuir o eliminar su control y hegemonía, y evitar que se declare la inconstitucionalidad de la ley de amnistía. La línea fue detener las sentencias de inconstitucionalidad que pudieran perjudicar sus intereses, aunque eso implicara violar el principio democrático de los pesos y contrapesos del Estado.

El tercer rasgo es el llamado patrimonialismo partidarista, que consiste en hacer uso de la posición institucional para apropiarse o repartirse recursos del Estado. Un ejemplo emblemático de esta práctica lo tenemos en la Corte de Cuentas de nuestro país. Por muchos años estuvo en manos del Partido de Conciliación Nacional (PCN) gracias a “acuerdos” entre fracciones legislativas. Se esperaba que la elección de las nuevas autoridades no fuera producto de componendas partidarias, sino que estuviera basada en criterios de idoneidad e independencia para garantizar eficacia y eficiencia en la contraloría de los fondos públicos. Estas expectativas nuevamente fueron frustradas y la institución se convirtió, otra vez, en una especie de botín compartido; la necesidad de una Corte técnica y no partidaria quedó nuevamente como una asignatura reprobada.

El cuarto rasgo es la partidización de la sociedad civil; es decir, los partidos buscan tener influencia sobre las organizaciones sociales para la consecución de su propia agenda política y estas, a su vez, mantienen una vinculación orgánica con los partidos como condición de posibilidad para incidir en las políticas públicas. En todo caso, esta relación desigual conlleva el peligro de la pérdida de autonomía que requiere la recta politización de la sociedad civil. De ahí la importancia de fortalecer la organización y la movilización social. Los grupos locales de indignación ciudadana suscitados a raíz del decreto 743 son un buen signo de esperanza en ese sentido.

¿Qué hacer entonces ante la partidocracia? Lo primero, trabajar por una democracia incluyente que valore la necesidad de promover la organización de la sociedad civil, los medios de comunicación independientes, la política económica orientada hacia los derechos humanos y la separación de poderes. Pero de eso hablaremos en otra ocasión.

martes, 15 de septiembre de 2015

PIERO en "Cómo hice": (Mi viejo) - Canal Encuentro


Emilio del Guercio charla con Piero y José Tcherkaski sobre la canción que se convirtió en un homenaje de todo hijo a su padre. Muy difundida en los países de habla hispana, "Mi viejo" es uno de esos clásicos que sobreviven al paso del tiempo. 



El Acta de Independencia de Centroamerica


Dagoberto Gutiérrez


Este es el documento más secreto que alguien puede conocer. Jamás ha sido pensado públicamente, aunque ha sido y es mencionado de manera grandilocuente, es referido a la Patria, pero no a las condiciones políticas e históricas, no es trabajado con referencia a los intereses de los protagonistas que lo concibieron, redactaron y aprobaron; en fin, el acta ha sido despojado de su valor histórico propio, y en consecuencia, ha sido enterrado y soterrado, hasta ahora.

En el documento se refleja la actuación de dos partes enfrentadas y con diferentes intereses y protagonismos: por un lado, los funcionarios del poder colonial, que maniobran contradictoriamente entre sí, y por otro lado, el pueblo de la ciudad de Guatemala que presiona, realmente, por una real independencia de España.

En el bloque de los funcionarios estaban los que no querían la independencia de España, los que estaban dispuestos a firmar un acta de independencia para anexionarse después al Virreynato de Nueva España (México), y en el caso de los criollos de San Salvador, los que querían, sobre todo, los que querían sacudirse el predominio económico de los criollos de Guatemala sobre la provincia de San Salvador.

Vistas las cosas así, resulta que los hombres reunidos el 15 de septiembre de 1821, en el Palacio Nacional de Guatemala, no eran rigurosamente independentistas frente a la metrópoli española, y que los verdaderamente independentistas eran el pueblo que estaba en la calle exigiéndola a gritos, y metiéndole miedo a los señores perfumados que vacilaban al interior del palacio.

Esta lógica es la que explica el texto del acta, porque como sabemos, para interpretar un texto hay que conocer su contexto, y en este caso su contexto histórico. El acta en referencia puede dividirse en 5 partes, y en sus 18 numerales encontramos una atención al Congreso que, posteriormente, en el mes de marzo de 1822, determinaría la independencia de España.

Esto quiere decir que el 15 de septiembre no es la fecha definitiva de la independencia. Luego viene la parte que va del número 7 al 9, en donde se establece claramente que se trata de una independencia sin independencia, o una especie de cambio pero sin cambio.

La tercera parte, que va del número 10 al 11, establece el poderío de la iglesia católica, en tanto que el número 12 es el texto que garantiza el orden y tranquilidad, y del 13 al 18, se establece el protocolo y los actos oficiales correspondientes.

En el número 1 del documento encontramos la confrontación histórica real de la coyuntura de 1821. El texto dice que la independencia debe ser pública “para prevenir las consecuencias que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo”. Aquí encontramos el sentido excluyente de este texto y la voluntad política de quienes lo redactaron o firmaron.

Lo cierto es que revela la existencia de la confrontación real entre los sectores populares realmente independentistas y la de los funcionarios y miembros de las elites políticas y económicas que consideraban que era necesario evitar que el pueblo hiciera en realidad la independencia, porque en ese caso, dicen los señores en su texto, que las consecuencias serían temibles.

A continuación, y confirmando que el acta del 15 de septiembre no era el documento definitivo, se pasa a organizar la convocatoria al Congreso que el siguiente año, 1822, debía decidir “el punto de independencia general y absoluta, y fijar en caso de acordarla, la forma de gobierno y ley fundamental que deba regir”.

En los siguientes numerales se desarrolla el procedimiento de convocatoria; mientras tanto, el Brigadier Gavino Gainza, funcionario español, nombrado por España para gobernar la Capitanía General de Guatemala, dice el texto, “continúe con el gobierno superior político y militar”, es decir, que no hubo ninguna independencia, y mas bien fue una maniobra para aplacar las exigencias populares y ganar tiempo para sus intrigas palaciegas.

Pero, además, los señores disponen formar “una Junta Provisional Consultiva” para que el gobierno continuista de Gainza “tenga el carácter que parece propio de las circunstancias”. Por si esto fuera poco, ocurre que esta Junta Provisional Consultiva, que debía ser consultada por Gainza, es la que debía consultar al señor jefe político “en todos los asuntos económicos y gubernativos”. Esto quiere decir, ayer, hoy y siempre, que estos no eran independentistas, y no tenían interés en romper con la metrópoli.

La iglesia católica tenía un papel político muy importante en los acontecimientos y el texto le asegura el monopolio de esta fe, los cargos ocupados y, además, a los ministros eclesiásticos seculares y regulares les garantiza protección “en sus personas y propiedades”, y se les da la tarea política de sofocar la pasión independentista del pueblo para que no se dividan los ánimos y no se produzcan “funestas consecuencias”.

En esta parte, el texto llega a ser perverso y antipopular y nos muestra el miedo profundo que se le tenía al pueblo independentista, al que había que controlar mediante la fuerza y el trabajo ideológico de la iglesia católica. Lo que sigue en el documento hasta el número 18 es el protocolo de la ocasión. Hay que hacer notar que en el número 13, Gabino Gainza debía publicar un manifiesto informativo de lo que se había hecho, pero sin una fecha concreta para hacerlo.

En realidad, el acta de independencia del 15 de septiembre de 1821, debe ser tratado históricamente, y debe ser salvado en esa calidad, pensado, estudiado, discutido, en su contexto histórico, para revelar la lucha política, los intereses enfrentados y el papel del pueblo y las elites, dentro de la coyuntura. Es necesario romper, desde abajo y desde arriba, el silencio sobre este documento, para poner en su sitio, desde las diferentes visiones e intereses actuales, el pasado histórico, de manera de encontrar ahí las pistas que necesitamos para enfrentar y resolver nuestros problemas actuales.

El mayor fracaso histórico que se engendraba en 1821 era que Centroamérica, como realidad política, necesaria, vital e imprescindible, actualmente, no estaba apareciendo en las cabezas, en los bolsillos y en los propósitos de las fuerzas, personas e intereses, reunidos en el Palacio Nacional de Guatemala, y hasta hoy, 5 pequeños, pobres y atrasados países, se debaten entre la miseria de los pueblos y la opulencia ofensiva de los dominadores.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Atila, rey de los hunos (Pelicula)


Atila (Gerard Butler), joven caudillo de las hordas bárbaras conocidas como los Hunos, entra en conflicto con las legiones romanas al atacar territorio vasallo en Roma. El emperador Valentino (Reg Rogers), pusilánime y sólo preocupado por las diversiones y espectáculos palaciegos, minusvalora el potencial del ejército de Atila. Pero el general romano Flavio (Powers Boothe), sospechando las posibilidades y capacidad de los Hunos, formará una alianza con las tribus visigodas para hacer frente a los invasores del este.

El diálogo de América (Documental)




Histórico diálogo entre Fidel Castro y Salvador Allende

Por estos días la televisión pública argentina difundió El Diálogo de América, charla en noviembre de 1971 entre el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el extinto presidente Salvador Allende, durante la visita de tres semanas realizada por el primero a Chile.
Una información de Prensa Latina señala que filmado por el cineasta Álvaro Covacevich y con la participación, como entrevistador, del destacado periodista chileno y asesor personal de Allende, Augusto Olivares, El Diálogo de América fue estrenado mundialmente en París en abril de 1972 como testimonio de la lucha por el proceso chileno.

Hace referencia a que el diario argentino Página 12 recuerda que sus presentadores entonces fueron el fallecido escritor y poeta chileno Pablo Neruda y el actor Marcel Marceau.

Este documental, restaurado por la televisión pública argentina fue difundido por primera vez en el país, tras ser recuperado recientemente entre el patrimonio de Covacevich, quien luego del golpe militar de 1973 se exilió en México.

La distendida conversación tuvo lugar en los jardines de la casa presidencial, en la cual temas como la llamada Vía chilena, emprendida por la Unidad Popular (UP) para encaminar las transformaciones en el país, o la decisiva participación de la clase obrera en los procesos de cambio en una y otra sociedad, fueron analizados por ambos estadistas.

También se refirieron a los principales obstáculos enfrentados por la UP para llevar adelante su programa, y por la Revolución cubana para lograr su supervivencia y avanzar.

Estos obstáculos, precisó Allende en aquel entonces, nacen de una oligarquía con bastante experiencia que defiende muy bien sus intereses y tiene el respaldo del imperialismo.

En el caso de Cuba, Fidel Castro indicó que el principal obstáculo era de orden exterior, y mencionó al imperialismo norteamericano, que ejerce, dijo, una formidable oposición, utilizando para ello armas políticas, económicas y militares, pese a lo cual no tiene -aseguró- la más remota posibilidad de aplastar a la Revolución.




Colombianizar a Venezuela: la estrategia de los EEUU


Juan E. Romero J


Para entender la actual conflictividad, que en el contexto internacional enfrenta Venezuela, debemos ver el alcance e implicación del concepto de espacio vital, que se construye desde la Geopolítica. Karl Haushofer, militar y geógrafo alemán en el siglo XX, le dio sentido amplió al concepto de espacio vital, para el diseño dela política exterior. Espacio Vital (Lebensraum en alemán) se debe entender como la tierra que un Estado es capaz de defender o conquistar, con la finalidad de permanecer creciendo y reproduciéndose.

En el pensamiento del imperialismo colectivo dominante (EEUU-Unión Europea-Japón), el espacio vital ha adquirido nuevo impulso, producto de tres circunstancias claves. Una, la escasez de reservas de petróleo de las grandes economías-mundo, integrantes del denominado G-7 (EEUU, Rusia, China, Inglaterra, Francia, Alemania, Japón). La única excepción, por sus reservas de petróleo, es Rusia y en ese aspecto, hay que entender la agresión de la cual es objeto por el binomio EEUU-Unión Europea. Dos, la escasez de reservas de aguas. Europa y EEUU (los imperialismos colectivos) solo tienen respectivamente reservas de agua dulce por 7.580 Km3 y 6428 Km3 mientras que sólo Suramérica tiene 17.273 km3. Tres, la disponibilidad de tierras cultivables, es cada vez más reducida. De 148 millones de tierra emergida del planeta, solo 31 millones es cultivable y esa cifra, se reduce, a un promedio de 0,3 anual. Eso hace un promedio de tierra cultivable por humano de 4430 m2, que se estima se reduzca a 3875 m2 en 2018 y a 3345 m2 en 2025. Como se observa, esos tres elementos se conjugan para que los imperialismos colectivos, actúen directamente (intervenciones, invasiones) o a través de acciones encubiertas operaciones negras o black operations).

Dado el alto costo, tanto en términos económicos como humanos, de las últimas guerras en la que actuó los EEUU (Irak y Afganistán), que generaron más de 500.000 muertos y 3.000.000 de víctimas civiles, y un gasto de más de 2 trillones US$, en las operaciones Libertad Duradera y Libertad Iraquí, las acciones directas, características del denominado poder duro (hard power) han sido descartadas (como primera instancia) en Nuestra América. Se ha optado, por las operaciones encubiertas bajo la estrategia denominada rollerback (retorno o regreso, volver atrás). Se trata, de acciones de intervención ejecutadas con el financiamiento de los imperialismos colectivos (esencialmente EEUU a través de la USAID), empleando segundos países (Colombia y Guyana, en nuestro caso, Turquía e Irak en el caso de Siria).

Cuando hablamos de Colombianización de Venezuela, no expresamos xenofobía, sino que caracterizamos una estrategia articulada entre los imperialismos colectivos y Colombia (su élite gobernante), para lograr una situación de caos y crisis, que mezcle alternativamente lo emocional y lo real. Lo emocional, causando miedo, neurotizando a los ciudadanos a través del juego de la violencia paramilitar (asesinatos selectivos, secuestro, abigeato, drogas) y la vinculación de estos con el contrabando de extracción, que sólo en el caso de la gasolina ha costado unos 9.000 millones de US$ anuales. Lo real, incrementando la desestabilización a través del debilitamiento intencional de la moneda, a través de la resolución 8 del año 2000, permitiendo un cambio fluctuante y especulativo en la relación peso/Bsf/dólar. ¿Cuál es el sentido de esta estrategia?

Son múltiples los objetivos. En primer lugar, controlar el espacio vital venezolano de la frontera, rico en recursos hídricos, recursos energéticos y reservas agrícolas por su biodiversidad. Para los EEUU, la actuación avalada por la inacción, del Estado Colombiano, permitiendo el desplazamiento hacia los 2.219 km2 de frontera de paramilitares, permite el impulso e intento de consolidación de "espacios liberados" de la presencia formal y exclusiva de la institucionalidad del Estado venezolano. Se trata de desdibujar la presencia del proyecto bolivariano y acrecentar un "estado paralelo", con base paramilitar y perfectamente articulado al binomio EEUU- Oligarquía Colombiana. En segundo lugar, es la ejecutoria de la tesis de intervención de los EEUU, a través de la privatización de la guerra, que es mucho menos costosa que una intervención militar directa. En tercer lugar, en el diseño de la estrategia de control geopolítico imperial, torpedear la continuidad y proyección de las prácticas anti-imperialistas de Venezuela en el contexto de Nuestra América, es esencial. En cuarto lugar, Colombia sirve para construir un marco interpretativo de contraste, entre el modelo liberal impulsado por los EEUU y el modelo de las democracias insurgentes, encabezado por Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Ese contraste, busca mostrar que las democracias insurgentes, han fracasado y que la opción es el modelo liberal. Lo peligroso de la estrategia de rollerback, impulsada por EEUU en base a la disposición de Colombia, es que trata de penetrar en el control de territorio venezolano. La acción paramilitar en zonas del Estado Táchira, Zulia, Apure y Amazonas, requiere una acción que comience por la articulación, dentro de la Misión Frontera de Paz, de una pequeña misión, que pudiéramos denominar Robinson Fronteriza, cuyo objetivo sería lograr "alfabetizar" a todos los venezolanos, en el conocimiento de la muy diversa y compleja realidad de la frontera. No se puede defender, lo que se desconoce. Finalmente, advertimos que como última instancia, los EEUU ante la posibilidad del fracaso del rollerback, puede recurrir a la intervención militar conjunta, presentando a nuestro país como una amenaza a la estabilidad de la región, tal como lo hacen en Siria. Es la lógica expresada por Spinoza "Quisquis tantum juris habet, quantum potentia valet" (Se tienen tantos derechos, como fuerza se posea)

Cuba: en la ola envolvente del reformismo anti socialista


Roberto Cobas Avivar



La deriva cubana hacia el socialismo capitalista. ¿Consenso sobre una asepsia republicana o sobre una base de principios vitales?.

Introductorio

Tras la Conferencia del PCC, la aprobación por los miembros del Partido del rumbo socio-liberal de lo que sigue llamándose oficialmente Revolución Cubana, y el VI Congreo del PCC, se cuece en el horno del pensamiento reformista el consenso político sobre la transición capitalista en Cuba. El PCC prepara en dicho horno los “lineamientos del socialismo” para asumirlos en el VII Congreso.

Para no llover sobre mojado retomo el análisis de plena actualidad publicado del 21 de julio del 2007(!) sobre las aristas de la transición capitalista cubana.

El escenario ha seguido variando pero el rumbo permanece. Llega a Cuba el Papa argentino Francisco, un revolucionario de la teología de la liberación que tanto combatiera con rancia fe católica el Papa polaco Juan Pablo II. A este montado en el avión con rumbo a la Habana se le ocurrió la majadería de que el marxismo ya había muerto, por lo tanto el socialismo no tiene razón de ser. Francisno viene de una gira histórica por América Latina, donde no dejó dudas sobre el hecho de que lo que está matando a los pueblos es el capitalismo. Su encíclica Laudato Si debe ser publicada masivamente en Cuba para su recibimiento.

Se mueve en Cuba un debate acerca de la conciliación entre cubanos de adentro y afuera, derechistas contrarrevolucionarios antisocialistas, revolucionarios de izquierda socialista y pro capitalistas de toda laya, de cara a una “república con todos y para el bien de todos”. Se apela al beneficio de la duda para los EEUU con su decisión de acercarse a la Isla, no importa que el vocero de la Casa Blanca, J. Kerry, haya dejado bien claro en la capital caribeña, que lo que ellos, los yanquis, ven claro, es que la fruta ha madurado.

Tras el llamado de Fidel Castro, en la Esclalinata de Universidad de la Habana en 2005, a construir el socialismo capitalista, ese que Marx identificó como socialismo vulgar en su definitiva crítica a la idea socialdemócrata de socialismo, las voces orgánicas al establishment del partido-estado celebran. Silvio Rodríguez, grita desde la Embajada de Cuba en Washington “Cuba sí, y Yanquis también”. Es el mismo Silvio que le quitara la “r” a revolución hace ya un tiempo, quien declara hoy para un diario español, que “la revolución deverá esperar mejor momento, hoy hay que evolucionar” ¿hacia dónde?, el poeta no tiene versos adecuados para aclararlo. El destacado escritor y ensayista Guillermo Rivera nos habla sobre la posibilidad de que surja una bien educada burguesía nacional en Cuba y tire p’alante el carro del progreso. El igualmente destacado economista cubano Omar Everleny, habla sobre la posibilidad de que Cuba se incorpore al FMI y al BM. El capital transnacional sin control democrático de los trabajadores y obreros, de la sociedad cubana, por cuanto así lo han definido los lineamientos del reformismo socioliberal del PCC, se alza en salvador del socialismo. La empresa capitalista estatal bajo el mando de la burocracia pequeño burguesa ya se encargará de ello. La democratización del capital a través de su socialización no cuenta.

Texto

Por controvertido que parezca, el consenso se pone en baño de maría alrededor de una curiosa propuesta del llamado en la Florida empresario “cubano”-americano Carlos Saladrigas. El vehículo comunicacional no es directamente el Granma. La plataforma de debate es Espacio Laical. Un espacio político abierto que el PCC le ha conferido a la Iglesia Católica en Cuba. La tolerancia política del Partido-Estado se desplaza hacia un actor que siendo claramente opositor ideológico al orden socialista en Cuba, no incurre ahora en el error táctico de los años sesenta; el mismo error que deslegitimiza de manera evidente a la oposición interna que se auto asume mercenaria y trabaja en función de los intereses económicos y políticos especialmente de los EEUU y la UE contra Cuba y América Latina.

Pero lo que llama la atención y no puede pasar inadvertido, no es el evidente reposicionamiento de las fuerzas anti-socialistas alrededor de la Iglesia Católica, cuyas manifestaciones políticas en el debate que articula en Cuba – a través de Espacio Laical – han ido pasando de la academia analítica a la subjetivación política, sino la inclinación de voces referentes del socialismo marxiano a vindicar la corriente reformista que, desde ese espacio político, se construye como apoyo político-intelectual al reformismo economista impuesto por el PCC a la nación cubana, con los llamados “Lineamientos de Política Económica y Social”- LPES.

El problema de la reconciliación cubana deviene el leitmotiv del consenso político que se busca desde Espacio Laical. El tema es apropiado para una institución como la Iglesia Católica. La bondad cristiana se asume como el valor universal, a pesar de que conozcamos que el amor al prójimo constituye valor ético y no apropiación religioso-confesional. Cuando P.Campos se refiere a la eticidad en F.Sautié, viendo en su fondo religioso un fundamento conciliatorio para la nación cubana, asume una interpretación idealista de las condiciones sobre la tolerancia y el consenso. Desde el imperativo kantiano sobre la ética de la moral ello ya no puede ponerse en duda. Menos aún desde la ética marxiana, afincada tan saludablemente en la idea de igualdad socioeconómica como condición de libertad individual. El problema nunca ha sido – a la luz de la irrefutable teoría del materialismo histórico – la distribución misericordiosa delos panes y los peces, sino de las relaciones sociales de producción que inciden en que el modo de su multiplicación no deje – como nunca hasta nuestros días lo ha dejado la historia del capitalismo – el espacio necesario y suficiente para la caridad incondicional. Con claridad meridiana lo expone Marx en su crítica inapelable al programa del partido obrero alemán. ¿”Después que las cosas están dilucidadas, por qué – se pregunta –volver atrás”?

Pedro Campos en su artículo “Reconciliación, peligros y cambio de modelo”1 define lo que viene a ser una “repentina” bendición al posicionamiento reformista en Cuba, cuando categóricamente define que en el “diálogo por el consenso” la ruptura se da si nos referimos “a las diferencias que puedan existir con Saladrigas o con las otras propuestas”… “Si por ahí empezamos, – afirma – allí terminamos”. De ahí el que prefiera en un primer intento referirse “a las coincidencias, a los marcos generales y a futuras cotas eventualmente compartidas”.

Una vez que el PCC ha sabido, por las conveniencias de sus definiciones políticas, ignorar las corrientes de pensamiento socialista, a las mismas no le va quedando, al parecer, alternativa que sumarse al debate con la oposición ideológica que el Partido-Estado tolera. El posicionamiento sobre lo que se está intentando definir como “consenso de la nación cubana”, es endeble políticamente, por cuanto se asume: primero, que las propuestas de C.Saladrigas se desmarcan de la esencia ideológica del llamado Proyecto Varela, y segundo, porque se asume que los LPES del PCC se diferencian de las propuestas del empresario C.Saladrigas y del Proyecto Varela – en el sentido de doctrina sociopolítica y económica.

No hablamos, por supuesto, de diferencias cosméticas, sino de las diferencias de principios, esas que han de definir – al contrario de como parece reconsiderar P.Campos – las plataformas de consensos. Porque no se trata de cualesquieras consensos. No pueden existir “coincidencias, marcos generales ni futuras cotas eventualmente compartidas” (P.Campos) allí donde las diferencias de principios no son las que establecen las condiciones del consenso sobre el rumbo marxiano revolucionario de la transformación socialista sistémica cubana. A menos que aceptemos sin el doble discurso de los consensos reformistas que, definitivamente, la transformación socialista en Cuba no puede dejar de pasar por el interregno capitalista. Con lo que también estaríamos asumiendo el cambio necesario desde la dialéctica marxiana. Pero ese debate es la harina del otro costal que no está decidido a enfrentar el PCC ni, por supuesto, los representantes del pensamiento reformista que animan el debate en Espacio Laical.

En tal sentido es importante pautar la diferencia que en el debate alrededor de las propuestas de C.Saladrigas en Espacio Laical, establece el pensamiento del Francotirador del Cauto, una voz aparentemente anónima porque en realidad puede llevar el apellido de muchos revolucionarios socialistas cubanos. En tal sentido sus dos artículos enfrentando las posiciones reformistas que dominan el debate de Espacio Laical pautan un parteaguas de principio tan inobjetable como militante2.

El hecho de que el Partido-Estado haya silenciado eficazmente desde el poder autoritario que detenta todo debate sobre el rumbo socialista del proceso de transformación socioeconómico y político cubano, incide en que tanto las Propuestas para el Socialismo Democrático y Participativo (PSDP) del Grupo “P.Campos y Cros”, así como una serie de ideas y proyecciones socialistas de grupos e individuos en Cuba, no hayan podido madurar sobre la base del análisis mancomunado crítico. La ausencia de consenso entre dichos grupos de pensamiento para articularse como sujeto político ha conducido al debilitamiento del “movimiento” por el socialismo en Cuba. La falta de creencia en la legitimidad de la independencia política de tal movimiento, como necesario contrapeso al poder autoritario del sistema Partido-Estado en la lucha por el rumbo socialista, somete a dichos actores al rol de auto-marginados políticos. En ese constante repliegue defensivo no es posible que el pensamiento crítico revolucionario cobre cuerpo colectivo.

De todo ello se deriva el creciente mar de ambigűedades conceptuales y contradicciones políticas que comienza a ahogar a dichas corrientes de pensamiento y compromiso revolucionario. Reflejo de lo cual pueden asumirse los textos que ahora presenta P.Campos.

Cuando se expresa que los cambios – reconcialiación y consenso mediante – no pueden llevar al estado prerevolucionario (anterior a 1959), lo que se está haciendo es establecer precisamente la diferencia de principio que determina el consenso. El consenso no es sinónimo de consenso político entre todos acerca de alguna asepsia republicana – según la manipulada idea martiana de “con todos y para el bien de todos” -, sino del consenso entre aquellos cubanos que ven el socialismo revolucionario como el fundamento del porvenir cubano. Ese consenso supone un «pacto sociopolítico» entre la mayoría democráticamente establecido. No existe aquí el precondicionamiento de conciliación entre los residentes y la emigración, porque lo que establece la base del consenso democráticamente asumido son principios políticos vitales.

De igual manera podría establecerse el consenso sobre el principio de una transformación capitalista neoliberal, socio-liberal o socialdemócrata. Si la mayoría de los cubanos decidiera democráticamente una andadura por algunos de esos trillados caminos significaría una opción legítima. Hablamos de los cubanos en el sentido democrático de asumirlo como el «único soberano». Por supuesto, y he aquí el detalle, bajo la condición sine qua non del debate abierto democrático en Cuba sobre tales derroteros. Justamente lo que no ha sucedido, es decir, lo que ha impedido el PCC. Todo consenso es espurio cuando no se conoce y no se debate sobre el objeto de interés. Por ello son espurios los LPES del PCC cubano. Por cuanto han impuesto a la nación cubana un programa de transformación reformista que no resulta de ese debate, que no resulta de ese nivel de cognocimiento. Popularmente, para entendernos sin medias tintas, se toman decisiones determinantes anti democráticas, bajo la impunidad que da la posibilidad de vender gato por liebre en un improcedente “corta y clava” político. Y aquí no importa que las decisiones las tome la cúpula burocrática del PCC o las tomen mil miembros de ese Partido en uno de sus Congresos. De ahí que los LPES hayan dejado, como lo han hecho, el camino abierto hacia la transición capitalista en Cuba.

No es ahora menester repetir análisis fundamentales sobre el problema ya publicados. Pero sí marcar que esos análisis no han sido rebatidos en esencia ni por el oficialismo partidista ni por la intelectualidad política orgánica al mismo (sin hablar de los lebreles de la ignorancia beligerante que motu propio o designados han pretendido lidiar con el pensamiento crítico socialista y revolucionaio que hemos representado). Lo que ha venido sucediendo ha sido todo lo contrario.

El PCC, ante la evidencia de sus desviaciones ideológicas confesables e inconfesables, ha tenido que asumir, por conveniencia de intereses, muchos de los componentes de dicho pensamiento. Como el asumir una crítica tangencial al problema de la “gran burocracia”, de la cual se auto excluye y no se auto reconoce como fundador y amamantador; para de ahí derivar hacia el discurso coyunturalista de la “descentralización del estado”, deslegitimando de paso a tantos estado-centristas que han venido saliendo a la palestra para combatir a los “enemigos de la revolución” (a los “estadofóbicos” , según uno de lo voceros principales de dicha intelecto-cracia).

Ante tales circunstancias no es nada casual que Espacio Laical y los intelectuales cubanos que allí debaten sobre el futuro de Cuba – tanto los posicionados ideológicamente contra el socialismo, como los que se mueven en las aguas del reformismo político y económico liberal – a la luz de los ELPES de PCC, no consideren que tienen una tarea pendiente. El debate con el pensamiento socialista revolucionario que, a contracorriente del oficialismo estado-partidista, ha venido exponiendo un pensamiento crítico propositivo sobre lo que considera el rumbo que define el porvenir del pueblo, su ser o no ser-social.

Dicho lo anterior, lo que verdaderamente importa es el consenso sobre el socialismo en Cuba. Hay que ir más allá del referendum que años atrás definió un consenso al respecto, refrendado en la Constitución. Porque ni teníamos socialismo, como no lo tenemos, ni teníamos conciencia crítica, como no se tiene, de qué horizontes socioeconómicos son los que están en juego hoy más que ayer. La Constitución de la República ha de ser modificada sobre la base de un consenso que redefina un pacto sociopolítico por el socialismo en Cuba. La redefinición conceptual y estructural de esa idea ha de resultar del debate nacional acerca de los significados del socialismo como encarnación de democracia. No hay democracia suspendida en el vacío. Por lo tanto, como la negación del sistema de relaciones sociales de producción e intercambio capitalistas, en tanto proceso de transformación y transición socialista.

En consecuencia, no puede existir consenso de índole estratégica sin someter anegación política dialéctica el actual sistema de “socialismo de estado”. De ello depende que el rumbo reformista anti socialista establecido por Raúl Castro pueda ser reconducido hacia un real empoderamiento del pueblo: empoderamiento popular económico y político. Esa democratización del poder está en la base de la sostenibilidad de la reproducción como sociedad y nación. En la base, es también decir, de la soberanía del pueblo cubano. Sin esa democratización del poder – que por definición y por intención no pueden garantizar propuestas como las de C.Saladrigas ni la de los LPES del PCC, ni la simbiosis natural de ambas – no existirá consenso cubano capaz de proyectar a Cuba en todas las potencialidades de desarrollo económico, progreso social y humanismo cultural de la que puede ser capaz, y de la que necesita para ser la propia América Latina.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...