Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

sábado, 10 de octubre de 2015

Vladimir Vladímirovich Putin

 
 
Webguerrillero Sandinista

7 de octubre de 1952 nace Vladimir Vladímirovich Putin, en Leningrado, Unión Soviética (actual Rusia), cumple 63 años, político ruso que será el segundo presidente de Rusia tras la desaparición de la URSS.
Vladímir Putin ejerce su tercer mandato presidencial. Anteriormente presidió Rusia durante dos mandatos consecutivos, entre 2000 y 2008. Desde mayo de 2008 hasta mayo del 2012 estuvo a la cabeza del Gobierno, como primer ministro. Tras ganar en la primera ronda las elecciones presidenciales celebradas el cuatro de marzo de 2012. Putin ocupará la jefatura de Estado hasta el año 2018, de acuerdo con la enmienda constitucional aprobada en 2008. Es el primer presidente ruso elegido para este cargo por tercera vez.

Vladímir Vladímirovich Putin nació en Leningrado (actual San Petersburgo), el 7 de octubre de 1952, en el seno de una familia sencilla de trabajadores. Aunque fue el tercero de tres hermanos, creció como hijo único: el primero de los hermanos falleció pocos meses después de nacer y el segundo no sobrevivió a las penurias del bloqueo de Leningrado impuesto por las tropas alemanas nazis en la Gran Guerra Patria.

Durante la invasión nazi de la URSS, su padre, Vladímir Spiridónovich Putin, tomó parte activa en el conflicto como soldado de comando especial y resultó gravemente herido. Después de la guerra trabajó en la fábrica de construcción de vagones de metro en Leningrado. La madre de Vladímir Putin, María Ivánovna Shelómova, trabajaba en la misma fábrica. Su abuelo paterno fue cocinero de los líderes soviéticos Lenin e Iósif Stalin.

A los once años Vladímir Putin comenzó a practicar sambo y más tarde yudo. En su libro autobiográfico Ot pérvogo litsá ("En primera persona"), publicado en abril de 2000 en formato de entrevista, Putin explica su predilección por el yudo:

“No es solo un deporte, sino una filosofía, es el respeto hacia la gente de edad mayor, hacia el adversario. En yudo no hay flojos”.
En 1976 Vladímir Putin fue campeón de Leningrado y sigue siendo yudoca con cinturón negro hoy día.

Al finalizar la secundaria, en 1970, Putin ingresó en la facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Leningrado, donde conoció al profesor Anatoli Sobchak, un hombre que habría de influir decisivamente en su destino. En aquel libro-entrevista del año 2000 Putin enfatizó que su biografía podía resumirse de forma muy sencilla, tan visible “como la palma de la mano”:

“Acabé la escuela, fui a la universidad. Me gradué en la universidad, y pasé al KGB. Terminé en el KGB e ingresé de nuevo a la universidad. De la universidad, fui a trabajar con Sobchak. Después de trabajar con Sobchak llegué a Moscú, a la cancillería presidencial. Después pasé a la Administración Presidencial. Y de allí al FSB. Después me nombraron primer ministro. Y ahora soy presidente interino. Eso es todo”.

En la época soviética todos los licenciados de los institutos superiores y universidades tenían asegurado el empleo. Debían ocupar la plaza laboral asignada por el Estado y no cambiarla durante tres años, al margen de que les gustara o no el trabajo. En el caso de Vladímir Putin, sus aspiraciones y las del Estado coincidieron: él quería ser oficial de los servicios especiales y el KGB también lo acogió con mucho gusto porque desde hacía años un inspector del departamento de personal de la universidad seguía de cerca los estudios y el comportamiento personal del posible CANDIDATO Putin. Así, en 1975 comenzó su formación en una escuela del KGB, en Leningrado. Sus primeras misiones fueron de contraespionaje. Tras un año de capacitación en el centro preparatorio de Moscú fue transferido al departamento de Inteligencia Exterior de San Petersburgo.

En 1980 conoció a Liudmila Shkrébneva, una azafata de las líneas aéreas. El primer encuentro tuvo lugar en compañía de varios amigos en un teatro de Leningrado. Vladímir y Liudmila fueron novios durante más de tres años y se casaron en 1983. La esposa de Putin se graduó en la facultad de filología de la Universidad de Leningrado y habla español y francés. Del matrimonio nacieron en 1985 la primera hija, María, y en 1986 la hija menor, Yekaterina.

En 1985 la carrera de Putin en el KGB dio un paso al frente: fue enviado a la ciudad de Dresde, en Alemania Oriental. En su autobiografía Putin asegura que allí estuvo realizando labores de Inteligencia política “de rutina”. La misión principal era la de recopilar y analizar la información sobre la OTAN, enemigo número uno de la Unión Soviética y del bloque del Pacto de Varsovia. En Dresde Putin permaneció junto con su familia hasta enero de 1990. Ya de regreso en Leningrado trabajó en la universidad, preparando su tesis de CANDIDATO a doctor en ciencias económicas.

Carrera política
Inicios en la política

Además de su motivación hacia los asuntos económicos, a Putin le interesaba también el ámbito político y administrativo, y se unió al político liberal Anatoli Sobchak, su antiguo profesor universitario, que el 12 de junio de 1991 ganó los comicios a la alcaldía de Leningrado. El veintiocho de junio del mismo año Putin fue nombrado presidente del comité de relaciones exteriores de la alcaldía de San Petersburgo. El 19 de agosto de 1991 tuvo lugar el fallido intento de derrocar al presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov. Vladímir Putin, valorando negativamente el papel que jugó el KGB en el golpe de agosto, renunció al servicio secreto soviético.

En la alcaldía de San Petersburgo Putin estuvo a cargo de la promoción de las relaciones internacionales e inversiones extranjeras, así como del registro de las empresas extranjeras en San Petersburgo.

Siguió desarrollando esta labor hasta 1996, cuando el alcalde Anatoli Sobchak perdió los comicios urbanos. Junto con todo su equipo, Putin renunció a su cargo en la alcaldía, pero su talento organizador no habría de quedar por mucho tiempo en el olvido, ya que pronto fue llamado a Moscú para trabajar en la Administración del primer presidente de la Federación de Rusia, Borís Yeltsin. Durante dos años seguidos fue subjefe de la Administración presidencial ocupándose de asuntos jurídicos y de las propiedades estatales rusas en el exterior.

En 1998, dos años después de entrar en el equipo del presidente Yeltsin, Putin fue nombrado director del FSB (Servicio Federal de Seguridad), la agencia que sucedió al KGB. En agosto de 1999 Yeltsin lo nombró primer ministro. Pocos esperaban que Putin, en aquel entonces prácticamente un desconocido para el público en general, se mantendría en el cargo más tiempo que sus predecesores. Además, en esa época el país atravesaba tiempos difíciles debido al estallido de una nueva crisis en el Cáucaso Norte de Rusia.

La transición

El 7 de agosto de 1999 extremistas comandados por Shamíl Basáyev penetraron en el territorio de la república caucásica rusa de Daguestán. Su objetivo pasaba por separar a todo el Cáucaso de Rusia y proseguir su invasión por las demás repúblicas caucásicas del país. En su libro autobiográfico Vladímir Putin opina que la invasión de Daguestán creaba un ambiente propicio para acabar con Rusia:

"Había que pararlo inmediatamente… Yo tenía que hacerlo pagando el precio de mi carrera política."
Entonces fue cuando se tomó la decisión, apoyada por el presidente Yeltsin, de emprender acciones de combate a gran escala contra los extremistas. En un mes fueron derrotados en Daguestán, y a finales de septiembre de 1999 el ejército federal inició la operación antiterrorista en territorio checheno. En diciembre comenzó el asalto a la capital de la república rusa de Chechenia, Grozny, que cayó a principios de febrero de 2000. El gobierno ruso, con Putin al frente, declinó todas las propuestas de tregua. Las autoridades rusas no quedaron intimidadas por los actos terroristas con decenas de víctimas fruto de las explosiones de bloques de viviendas en Buinaksk, Moscú y en Volgodonsk (septiembre de 1999). A finales del marzo de 2000 concluyó la fase activa de los combates y los extremistas pasaron a la táctica de guerrilla. La mano dura de Vladímir Putin en el Cáucaso Norte le granjeó el apoyo de los ciudadanos del país y, en especial, durante las elecciones presidenciales.

El 31 de diciembre de 1999 el presidente Borís Yeltsin citó al primer ministro al Kremlin a las 9.30 de la mañana. En el transcurso de la reunión el mandatario ruso nombró a Vladímir Putin presidente interino del país y le entregó uno de los mayores símbolos del poder, el ‘maletín atómico’, enlace portátil con el mando de las fuerzas estratégicas misilísticas. “Cuide de Rusia”, le dijo Yeltsin a Putin.

A mediodía el primer presidente ruso anunció su renuncia en una alocución televisada. Le faltaban aún seis meses para concluir su mandato, y Yeltsin se expresó de esta manera en relación a su sucesor:

“El país dispone de un hombre fuerte, digno de ser presidente, con el que prácticamente cada ruso vincula sus esperanzas de futuro. No voy a molestar, no hace falta esperar medio año más”.
La fiesta del Año Nuevo 2000 fue toda una sorpresa para los regimientos del ejército federal acantonados en la ciudad chechena de Gudermés, ya que para felicitarles arribó el presidente interino, que voló desde Moscú.

Vladímir Putin viajó a la república rusa de Chechenia acompañado por su esposa Liudmila. Ella recuerda que los helicópteros que partieron desde la capital de la república rusa de Daguestán, Majachkalá, no pudieron aterrizar en Gudermés a causa de la neblina y los pilotos decidieron regresar. En pleno vuelo a bordo del helicóptero Liudmila Pútina, Vladímir Putin y su comitiva brindaron con champaña por la fiesta. A su regreso a Majachkalá Putin insistió en viajar nuevamente a la república rusa de Chechenia en automóvil. En la madrugada del uno de enero de 2000 las tropas formadas en la plaza central de Gudermés saludaron al futuro presidente y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Rusia.

Presidente de Rusia (2000 - 2008) Primer mandato
Tres meses más tarde, en marzo de 2000, Putin ganó las elecciones presidenciales en primera vuelta con un 52,94 % de los votos. La primera ley promulgada por el nuevo jefe del Estado fue la que garantizaba la inmunidad del ex presidente Borís Yeltsin y de los miembros de su familia. Les fue garantizada residencia oficial, transporte, protección y otras facilidades.

Durante el primer mandato de Vladímir Putin la situación económica en el mundo y, en especial, el alza de los precios de las materias primas, favoreció a Rusia y facilitó una mejora económica del país, que había sufrido una profunda crisis en 1998. El presidente emprendió la reforma bancaria y de las pensiones, promulgó el nuevo código de tierras que formalizó el derecho a la propiedad y estableció el mecanismo para la compra y venta de tierras agrícolas.

Putin realizó cambios importantes en la estructura del poder, acabando con los anhelos extremistas y reforzando la llamada ‘vertical del poder’. Para ello introdujo medidas como el nombramiento de representantes plenipotenciarios del presidente en siete distritos federales -la nueva forma de división administrativa introducida por Putin- o la creación del Consejo del Estado. En muy poco tiempo quedó limitada la influencia de los magnates financieros e industriales -oligarcas- que trataron de hacerse con las riendas del poder durante la época del presidente Yeltsin. Esas medidas fueron bien recibidas por el pueblo ruso, que culpaba a los empresarios millonarios de la severa crisis económica de 1998. El nivel de pobreza disminuyó del 29 % en 2000 al 18 % en 2004.

En política exterior Putin llevó a cabo un giro estratégico, iniciando un acercamiento a Occidente. En particular, Rusia se solidarizó con Estados Unidos tras el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001.

Los desafíos extremistas en el Cáucaso Norte seguían estando a la orden del día y cobraron la forma de atentados a gran escala. En octubre de 2002 fueron tomados como rehenes más de mil espectadores y artistas en la sala de conciertos Dubrovka de Moscú. En la operación de rescate murieron 130 rehenes. Rusia quedó estremecida en septiembre de 2004 por otro secuestro masivo, en este caso de alumnos y profesores en la escuela secundaria en la ciudad de Beslán, república de Osetia del Norte. Perecieron más de 300 niños y adultos. A cada uno de los atentados el gobierno del presidente Putin respondía con duros golpes contra los terroristas y con el recrudecimiento de las medidas de seguridad en todo el territorio nacional.

En 2000 el submarino atómico Kursk se fue a pique tras una explosión. En la catástrofe perecieron 118 marineros, después de lo cual Putin dijo:

“Ha sido un golpe moral duro para las Fuerzas Armadas, para el país y para mí también. Resultó imposible hacer algo para salvar a la tripulación, porque los constructores del submarino en los años 80 no diseñaron ni pensaron medios de salvamento para una catástrofe de tales dimensiones”.
Segundo mandato

En 2004 Putin fue reelegido para un segundo mandato ganando en primera vuelta con el 71 % de los votos.

El mandatario continuó con las reformas estructurales del poder. Fueron suspendidas, en particular, las elecciones de gobernadores provinciales. Durante el primer mandato Putin separó a los gobernadores de la cámara alta del parlamento (el Consejo de la Federación) que pasó a quedar formada por representantes provinciales que, a diferencia de los gobernadores, ya estaban trabajando permanentemente en Moscú. Las elecciones a la Duma, la cámara baja del parlamento, comenzaron a celebrarse en base a listas de candidatos que presentaban los partidos.

Según las encuestas de opinión, Putin restauró la estabilidad -algo que el país apenas había vivido desde los años 90 del siglo pasado- así como una sensación de orgullo en una población cansada ya de tantas crisis. El presidente mantuvo su costumbre de celebrar conferencias televisivas anuales con los ciudadanos que duraban varias horas y tocaban todo tipo de cuestiones.

Durante gran parte de su segundo mandato, el país creció económicamente y se reinventó como superpotencia energética. El nivel de vida aumentó y ambiciosos programas sociales vieron la luz. Se introdujo una reforma fiscal que incluyó diferentes medidas como la introducción del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas de un 13 %, y una bajada del 24 % del impuesto sobre la propiedad, así como el recorte de otros impuestos y tasas (en conjunto una disminución de un 33 % en la cantidad de impuestos). Esta reforma contribuyó a la mayor recaudación de tributos y estimuló el crecimiento económico. Los expertos valoraron los cambios tributarios como uno de los éxitos más serios del presidente Putin.

Las inversiones extranjeras aumentaron considerablemente: en el año 2000 el índice fue de 11 000 millones de dólares, mientras que en 2007 ya alcanzó los 120 000 millones de dólares.

Los expertos, en particular el rotativo The Wall Street Journal, destacaron que Rusia no solo recuperó sus posiciones perdidas en los años 90, sino que creó el sector de servicios, que prácticamente no había existido en una escala considerable en el país. Las reservas de oro y divisas pasaron a ser las terceras por su volumen en el mundo después de China y Japón. El Banco Mundial resumió que se podía considerar a Rusia como uno de los islotes de estabilidad económica en el mundo, lo que se reflejaba en la calidad de la política macroeconómica, el crecimiento de la demanda interna, las reservas de oro y de divisas ahorradas, así como en la recaudación del fondo de estabilización, creado a partir de los beneficios de los altos precios del crudo ruso.

En política exterior tuvo lugar un enfriamiento de las relaciones entre la Federación de Rusia y algunos países de la Comunidad de Estados Independientes, como Ucrania y Georgia, y del mismo modo con Estados Unidos. Putin fue muy crítico con la política exterior de EE. UU. y, en especial, con el programa de emplazamiento de cohetes y radares antimisiles en Europa del Este. En 2007 el presidente ruso pronunció un discurso memorable durante una conferencia sobre seguridad en Múnich, donde arremetió contra los intentos de EE. UU. de gobernar todo el planeta e hizo un llamamiento para crear un mundo democrático y multipolar.

(...) nadie me ha explicado ante qué amenaza se prepara la OTAN con ese despliegue en nuestras fronteras (...) La OTAN es una organización político-militar con unos fines muy determinados
10 de febrero de 2007
En su segundo mandato Vladímir Putin se enfrentó nuevamente a los desafíos terroristas. En mayo de 2004 una bomba colocada bajo de las tribunas de un estadio en Grozny mató a Ajmat Kadyrov, líder de la república rusa de Chechenia. El veinticuatro de agosto de 2004 dos terroristas suicidas destruyeron en pleno vuelo dos aviones que despegaron del aeropuerto moscovita de Domodédovo. Estos y otros atentados explican la postura intransigente del mandatario ruso frente a las críticas en relación al endurecimiento, a la centralización del poder estatal y a otras medidas que tuvo que emprender Putin para proteger a los ciudadanos rusos.

Sin embargo, a lo largo de sus primeros ocho años de mandato, aproximadamente el 70 % (y en ocasiones hasta más del 80 %) de los rusos mostraron su apoyo a Putin.

Primer ministro (2008-2012)
Según la Constitución rusa, en 2008 Putin no tenía derecho a presentarse a un tercer mandato presidencial consecutivo. En los comicios parlamentarios de diciembre de 2007, el jefe de Estado saliente encabezó la lista electoral del partido Rusia Unida, agrupación que obtuvo el 64,3 % de los votos, que se tradujeron en 315 escaños en la Duma estatal.

A finales de 2007, a unos meses de las elecciones presidenciales, Vladímir Putin anunció que apoyaría la candidatura del primer viceprimer ministro, Dmitri Medvédev, al cargo de presidente. Por su parte, Medvédev, aseguró que, de ganar las elecciones, nombraría a Putin primer ministro. Medvédev se impuso claramente en la primera vuelta electoral con el 70,28 % de los sufragios.

El ocho de mayo de 2008, Vladímir Putin encabezó por segunda vez el gabinete de ministros de Rusia. Bajo su cargo, el poder ejecutivo mantuvo un rumbo encaminado al desarrollo estable. El jefe del Gobierno se centró en desarrollar proyectos nacionales prioritarios relacionados con la sanidad, la educación, la vivienda y la agricultura, además del programa de subsidios a las familias con varios hijos. De este modo, Putin continuó con el curso trazado durante sus primeros mandatos presidenciales.

En 2008 Rusia se vio involucrada en la crisis financiera mundial. Sin embargo, en menos de un año la situación en la zona quedó estabilizada.

En el país se emprendieron grandes proyectos para asegurar la primacía mundial del sector energético ruso. En noviembre de 2011 entró en funcionamiento el gasoducto Nord Stream, que atraviesa el mar Báltico y garantiza el suministro de combustible ruso directamente a Alemania y de allí a otros países de Europa Occidental. Un proyecto similar, South Stream, será lanzado en el sur de Europa en diciembre de 2012.

Durante su gobierno, Rusia aceleró también los preparativos para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014, que se celebrarán en la ciudad de Sochi, a orillas del mar Negro, donde ya se han construido numerosas instalaciones necesarias para la práctica de los deportes de invierno.

El 24 de septiembre de 2011, en el congreso del partido Rusia Unida, Dmitri Medvédev, tal como había asegurado anteriormente, propuso a Vladímir Putin para la carrera presidencial que culminó en los comicios del cuatro de marzo de 2012 con la victoria contundente de Putin en la primera ronda.

Elecciones presidenciales 2012
Durante el Congreso del Partido Rusia Unida, celebrado en septiembre de 2011 en la capital Moscú, el presidente ruso Dmitri Medvédev y colega dentro del partido, anunció la candidatura de Putin con vista a las elecciones de marzo de 2012. Medvedev pidió a su partido que nomine a Putin como candidato, una propuesta que el jefe de gobierno aceptó de buena gana, instando a su vez a que sea Medvedev quien encabece las listas de las elecciones al Parlamento del próximo 4 de diciembre, en una decisión que sorprendió a los analistas y que desató los aplausos de los alrededor de 10.000 delegados del congreso.

Posteriormente, Rusia Unida lo nombró por unanimidad como candidato oficial durante una votación para la presidencia de Rusia en las elecciones que se celebrarían el 4 de marzo en las que tendría como contendientes al el líder comunista, Guennadi Ziuganov, y el jefe del Partido Liberal Democrático de Rusia, Vladimir Zhirinovski. Sale vencedor en dichas elecciones obteniendo el 63,97 por ciento de los votos tras el escrutinio del 98,09 por ciento de los sufragios de la primera vuelta de las elecciones.

Tercer mandato presidencial
Putin asumió la presidencia el 7 de mayo de 2012 en una solemne ceremonia en el Gran Palacio del Kremlin, en la Sala Andreivski, donde pronunció su juramento presidencial.

Luego del juramento como jefe de Estado, por primera vez por un período de seis años, Putin escuchó el visto bueno del presidente del Tribunal Constitucional ruso, Valeri Zorkin, quien declararó de forma oficial la entrada al cargo del estadista.

En su condición de nuevo jefe de Estado, Putin, quien dirigió el Kremlin de 2000 a 2008, recibió de manos de Medvedev los símbolos presidenciales y el mando de las fuerzas nucleares estratégicas.

viernes, 9 de octubre de 2015

Jorge Zabalza Acto Aniversario Che Pando 8 octubre 2015

 
 
Habla: Jorge Zabalza
Con la poesía de Miguel Ángel "Cristo" Olivera y la música de Ezequiel Fascioli
Realizado en Local de ADEOM, Canelones 1330
Videos de Pablo Marrero Resonando
 
 
 
 
 
 

jueves, 8 de octubre de 2015

El guevarismo

 
En un mundo signado por la creencia en la eternidad del capitalismo, está bueno no olvidar algunos conceptos: "El guevarismo"

Jorge Zabalza 
Ernesto Ché Guevara...¡presente! 
Jorge Salerno....¡presente! 
Alfredo Cultelli....¡presente! 
Ricardo Zabalza...¡presente! 
 EL GUEVARISMO 

La corriente de pensamiento fundada por Ernesto Guevara puede abordarse desde varios ángulos. Un punto de partida para hablar del guevarismo podría ser su visión del tránsito hacia el socialismo como un proceso en que “la sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela”, donde los individuos “van adquiriendo cada día más conciencia de la necesidad de su incorporación activa a la sociedad y, al mismo tiempo, de su importancia como motores de la misma” .

El comunismo pensado como “un fenómeno de consciencia”, de mujeres y hombres que se van liberando de los valores en que los educaron durante siglos de capitalismo y propiedad privada. Concepción que derivó hacia la crítica radical a la construcción del socialismo con las “armas melladas del capitalismo” y la tesis sobre la importancia de los estímulos morales en el desarrollo de la gestión planificada de la economía. Verdadera recreación de cuestiones ya analizadas por Carlos Marx en su juventud, que llevó al Ché Guevara a burlarse ferozmente de los “ladrillos soviéticos” o sea los manuales estalinistas sobre filosofía.
Otro enfoque podría centrarse en su porfiada prédica al imperialismo en la ONU, en la Conferencia de los Países No Alineados, en la Tricontinental y en Punta del Este, palabras que lo condujeron al Congo y a Bolivia para ser consecuente con sus dichos: “Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y una clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo de la humanidad: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar donde nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda a empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria”.
Sin embargo, el pensamiento del Ché no podría haberse desarrollado, en ninguno de sus múltiples aspectos, sin el triunfo de la revolución del pueblo cubano sobre el ejército de la dictadura de Batista y sobre el imperialismo en Playa Girón. Triunfo obtenido, entre muchas otras cosas, gracias a que el Ché era extraordinariamente inteligente en lo militar, como dijo Fidel en su discurso de la Plaza de la Revolución al informar del asesinato de Ernesto Guevara en Bolivia. 
Ser guerrillero fue, sin dudas, uno de los rasgos centrales de la personalidad del Ché, “un reformador político que toma las armas” como explica en su ensayo “Guerra de Guerrillas”. Un pensador extraordinario que se planteaba con crudeza la cuestión del acceso al poder para emprender el tránsito al socialismo. Por todo eso he preferido referirme al guevarismo desde el punto de vista del quehacer revolucionario, el aspecto paradigmático y central en la vida del Ché. 

 La admirable alarma 

 En febrero de 1962, la Segunda Declaración de la Habana reafirmó que “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución.
Se sabe que en América Latina y en el mundo la revolución vencerá, pero no es de revolucionarios sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo. El papel de Job no cuadra con el de un revolucionario (...) Porque esta gran humanidad ha dicho ‘¡Basta!’ y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente ¡Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia!”.
Es que, en aquel entonces, nadie dudaba que el mundo marchaba hacia el socialismo, que estaba llegando el fin del capitalismo. Fenómeno imposible de entender con la cultura política de este Uruguay y esta América Latina de hoy, dominadas por el mito de la eternidad del capitalismo. Ese sentimiento de vivir la época del socialismo fue la base subjetiva que impulsó revoluciones por todo el mundo, en China, Vietnam, Cuba y Argelia, los movimientos juveniles de 1968, en París y en la plaza Tlatelcoco, las guerrillas en toda América Latina.
En La Habana se reafirmó lo que ya se sabía: la Revolución no era para un mañana difuso en el que se dieran todas las condiciones objetivas y subjetivas por haber. Estaba demostrado que era posible derrotar al ejército de la clase dominante para, de inmediato, emprender el tránsito al socialismo, había que hacer la Revolución hoy, ahora. Fue un llamado a la responsabilidad individual de cada una y cada uno.
En ese clima transcurrió la epopeya de Ernesto Ché Guevara. Aunque se sintieron como diez siglos, apenas diez años de historia separaban el desembarco del Granma y su asesinato Quebrada de Yuro. El tiempo se dilataba por la intensidad emotiva conque se vivían los acontecimientos. Lejos de atemorizar y desestimular la lucha, la muerte del guerrillero heroico lo convirtió en leyenda y la leyenda se transformó en aluvión incontenible. Ernesto Ché Guevara logró inflamar la imaginación de la juventud latinoamericana, que cargó su mochila a la espalda y se lanzó a hacer la revolución. Dedicar la vida a revolucionar la humanidad fue la esencia del guevarismo. 
El 8 de octubre de 1969, Alfredo Cultelli, Jorge Salerno y Ricardo Zabalza pusieron sus vidas en juego para convertir el socialismo en realidad y homenajear al Ché. 

 La tesis política del guevarismo

 En “Guerra de Guerrillas”, a partir de la experiencia cubana, Ernesto Guevara explicaba su tesis sobre las condiciones en que se dan los procesos insurreccionales: “Es necesario demostrar claramente ante el pueblo la imposibilidad de mantener la lucha por las reivindicaciones sociales dentro del plano de la contienda cívica. 
Precisamente la paz es rota por las fuerzas agresoras que se mantienen en el poder contra el derecho establecido. En esas condiciones, el descontento popular va tomando formas y proyecciones cada vez más afirmativas y un estado de resistencia que cristaliza en un momento dado en el brote de lucha provocado inicialmente por la actitud de las autoridades. Donde un gobierno haya subido al poder por alguna forma de consulta popular, fraudulenta o no, y se mantenga por lo menos la apariencia de legalidad constitucional, el brote guerrillero es imposible de producir por no haberse agotado las posibilidades de lucha cívica”.
 
El Ché entendía que no se debían desaprovechar las libertades y derechos burgueses mientras les permitieran luchar por soluciones para el pueblo. No se trataba de una romántica aventura descolgada de la realidad o producto del idealismo de algunos “iluminados” que se lanzaban a la fosa de los leones. Veía en la guerrilla un método de acción política, diferente a los electorales o parlamentarios, cuya aplicación sólo era posible en ciertas circunstancias, cuando algunos sectores populares entendieran que se habían agotado las otras vías para obtener sus aspiraciones y sólo les quedaba tomar las armas.
Ernesto Guevara señala que no son los pueblos quienes rompen la legalidad, pues prefieren solucionar sus problemas con el mínimo de sacrificio y esfuerzo, si es posible tomando mate en la cocina. Es la clase dominante, llevada por sus intereses, la que descarta el modo pacífico de dominación, quiebra su propia legalidad, reprime y, en última instancia, instala una dictadura. La ruptura de la paz social por los de arriba era para el Ché la condición previa a la indignación del abajo, a que cunda la bronca y la gente reaccione contra el régimen. Dada esa base subjetiva mínima, la acción del grupo guerrillero puede crear el resto de las condiciones subjetivas (consciencia, organización).
El guevarismo no se afilió a la concepción que atribuía poderes mágicos a la violencia revolucionaria y creía que con ponerla en práctica bastaba para transformar la sociedad. Por el contrario, Guevara inscribía la acción armada en una concepción encaminada a transformar la subjetividad del movimiento de masas. La acumulación de fuerzas vista como el desarrollo de la comprensión política del pueblo trabajador no es simplemente una cuestión de tirar tiros. Las armas entendidas como un instrumento político, que al disparar debían enviar un mensaje entendible por las mayorías y compartible por los sectores más avanzados. De otra manera se estaba simplemente disparando al aire.

La importancia de lo subjetivo 

Actualmente la masa salarial es bastante más reducida que la del Uruguay de los años '70 (era un 40% del PBI al golpe de estado y es el 30% hoy día). La propiedad de la tierra está doblemente más concentrada que en aquel entonces, fenómeno que ha expulsado la población del campo, convirtiéndolo en un desierto. Las corporaciones transnacionales adjudicaron al Uruguay el rol de productor de materias primas, dependiente de decisiones económicas que se toman en los países centrales del capitalismo global. 
Hoy día la vida del pueblo trabajador depende de la deuda externa en un grado mucho mayor que en la época del pachequismo. En resumen, la explotación y la dependencia presentan caracteres mucho más graves que los de medio siglo atrás y, en ese sentido, habría condiciones objetivas mucho más valederas para que el pueblo uruguayo echara a andar. ¿Por qué entonces no lo hace? Más allá de los desastres que está provocando el capital (matanzas genocidas, aluviones de refugiados, crisis alimentarias, caída de los salarios, injusticia sin límites) hoy día no se vislumbra una posible revolución social.
 Al repliegue contribuyen decisivamente el desánimo provocado por las derrotas sufridas en los '70 y una especie de vago e intangible temor consecuencia del terrorismo de estado; también influye enormemente la caída de la URSS que, a ojos del sentido común, aparece como el triunfo del capitalismo.
El “progresismo” llegó a América Latina para fortalecer esa sensación de que hay capitalismo para rato. Ha demostrado que se pueden favorecer las ganancias de los grandes capitales, ahondando la injusticia social, a la par que se mantienen los pueblos en la pasividad con retórica de izquierda complementada por políticas de asistencialismo. La hegemonía que ejerce el progresismo distorsiona la percepción de la realidad y por eso la subjetividad actual tiene un signo totalmente contrario al que caracterizó los años '60. En Uruguay, en particular, ha incidido fundamentalmente el viraje de los ex-guerrilleros que se integraron a las filas del sistema. 
Se han convertido en el instrumento más eficiente para consolidar la hegemonía del capitalismo, que les paga sus servicios con elogios desmedidos y catapultándolos internacionalmente. Son un factor clave para mantener pasivo al movimiento popular. Han levantado un cerco entorno a las ideas revolucionarias, estrechando al mínimo los espacios donde es posible sembrarlas. Ninguna ley de la acción política prescribe que el agravamiento de las condiciones en que se vive determine mecánicamente una reacción de rebelión popular. Solamente cuando constatan que sus reclamos son sistemáticamente rechazados y se reprime severamente las luchas populares, las multitudes salen a expresar su bronca en la calle. 
Ejemplos claros que comprueben esa afirmación fueron la última marcha del silencio (20 de mayo del 2015) y la manifestación del 27 de agosto rechazando la declaración de esencialidad en la enseñanza pública. Cuando “se den cuenta” que no aguantan más, las pequeñas mujeres y los pequeños hombres de todos los días se transformarán, espontáneamente, en los gigantes que salieron a revolucionar el mundo en los '70. Se aprende en los hechos.

 ¡Qué difícil es todo!

 Ni el más enardecido de los discursos es capaz de sacudir la pasividad de todo un pueblo pero, sin embargo, la intención revolucionaria desaparecería de la faz de la tierra, si no existieran los núcleos que conservan encendida la llama. 
De cierta manera, el espíritu insurrecto de los pocos que persisten en su intención de hacer la revolución en tiempos de sequía, se anticipa a la insurrección masiva de los espíritus. En sus consciencias ha saltado la térmica antes que el cortocircuito incendie la pradera y, por eso mismo, adquieren la capacidad de explicar las cuestiones que hacen al problema del poder, de sembrar mensajes de combatividad y clasismo, de divulgar el debate sobre la realidad económica, política y social. Son provocadores del debate, sus planteos revulsivos despiertan los pensamientos que duermen su siesta en los más profundo de la consciencia colectiva.
 Sus vocaciones son la revolución social pero, ¿cómo hacerla en un contexto subjetivo tan desfavorable como el de hoy día? ¿cómo transmitir al movimiento de masas la intención revolucionaria? Por supuesto, no hay una respuesta única, apenas estoy señalando algunos aspectos que me parecen relevantes y que son producto de la experiencia de los '60, cuando la lucha revolucionaria era lucha a brazo partido contra los ejércitos de la oligarquía y el imperialismo.
Al anticiparse al desarrollo de los acontecimientos, los que se proponen hacer una revolución se colocan en la vanguardia pero, al mismo tiempo, como la fuerza determinante es la voluntad de las masas y no las suyas, están de hecho caminando en la retaguardia de los pueblos, a la espera de la transformación espontánea de la subjetividad general. Solamente les resta contribuir pacientemente a la maduración del fenómeno subjetivo, vincularse con las luchas sociales, debatir puerta a puerta, el trabajo hormiga de sembrar ideas mano a mano en el sindicato, el gremio estudiantil, la cooperativa de viviendas y el barrio.

Es muy difícil que la opinión general comprenda y acompañe un proceso revolucionario en sus inicios, pero ello no es excusa para renunciar al trabajo de agitación cuyo destinatario son precisamente esas grandes mayorías. Las revoluciones no son un acto de revolucionarios profesionales, sino un acto de creación de las grandes multitudes que se organizan y protagonizan los grandes acontecimientos históricos.

El rol de los núcleos revolucionarios es inducir la atmósfera cultural e ideológica que estimula el big bang del movimiento de masas, sea al ocupar un terreno para vivir, tierra para trabajar o los lugares de trabajo y de estudio. Se encargan de volcar elementos para que la gente analice por sí misma y cobre consciencia de la realidad, el revolucionario contribuye al desarrollo político del movimiento de masas, contribuye pero no determina. Su responsabilidad política consiste en asumir consciente y planificadamente esa dialéctica que lo une irremediablemente al desarrollo espontáneo.
La inacción del que pretende ser un revolucionario prolongaría el repliegue una eternidad pero, a la vez y sin contradicciones, es mínima la incidencia de su acción en el proceso de experiencia y aprendizaje del movimiento de masas. Su voluntad de hacer la revolución no es lo decisivo. En esa contradicción debe moverse, sin dejarse arrastrar por el repliegue, pero respetando puntillosamente la independencia en el desarrollo de la subjetividad. En algún momento, entusiasmado por un aumento en la receptividad, el núcleo activo puede apresurarse demasiado y su acción ser poco comprendida a nivel general. 
Es preciso ser muy cuidadoso en lo táctico y puntual, no intervenir antes de tiempo y fuera de lugar. El menor desliz crea condiciones que favorecen la acción anestésica del discurso hegemónico. El desacople entre las velocidades del movimiento revolucionario y del movimiento de masas fue una dinámica en la cual, particularmente, cayó el MLN (T) en los '70. El aparato guerrillero pasando a toda velocidad por el costado del movimiento de masas, sin considerar su grado de compresión política. Tanto con una acción militar como lanzando una piedra, se pueden colocar los intereses de un grupo político por encima del interés en el desarrollo político del pueblo trabajador. El aparatismo no fue un invento de la guerrilla ni terminó con su derrota.

martes, 6 de octubre de 2015

Siete años de matrimonio (Pelicula)



Sinopsis:

La historia contará como un matrimonio llega a los 7 años y consiguen alcanzar una etapa difícil donde la pareja no sabe si seguir o terminar, lo que se verá dependiendo las situaciones de cada uno.

REPARTO: 
Víctor González, Ximena Herrera, Jacqueline Andere, María Sorté, Montserrat Olivier, Roberto Palazuelos, Fernando Becerril, Katherine Porto, Christian de la Fuente, Alex Sirvent.
 
 

“Cuando ves la dirigencia de ARENA entiendes que todos los caminos llevan a Poma”


"Sucede lo que popularmente se afirma: quien paga el mariachi pide la canción", dice Roberto Cañas, firmante de los Acuerdos de Paz



David Ernesto Pérez 
Diario1

Foto D1: Archivo

Roberto Cañas, firmante de los Acuerdos de Paz, habló claro y categórico: el problema de la política es que el dinero de los grandes empresarios la pervierte y para muestra un botón: Jorge Velado, presidente de ARENA, estuvo a un suspiro de ganar la reelección en una competencia sin adversarios pero todo se complicó tanto a última hora que mejor la postergaron hasta septiembre del próximo año.

El mejor respaldo de Velado, considera el analista político, es la enorme capacidad financiera de la familia Poma que lo tiene a él como representante en el principal partido de oposición gracias a los lazos familiares o profesionales que tiene con ella. Pero no es solo él, agrega, sino también la diputada Ana Vilma de Escobar que es esposa de Patricia Escobar Thompson, uno de los hombres más importantes del Grupo Poma.

“Si al final no hay otro financista igual de fuerte volveremos a lo mismo”, auguró.
En la otra esquina están las elecciones que también ha anunciado el FMLN de las que consideró como “una forma extraña de democracia” que en las reuniones del Consejo Nacional –que es el preparatorio de las internas- hayan escuchado las opiniones de los militantes y después uno que tomó nota las mandó a una instancia superior. Y después nadie más ha visto esas conclusiones. Cañas, sin embargo, no se atrevió a calificar el proceso porque no puede tener un juicio desde adentro.
Sobre la violencia, opinó que es limitado creer que solo la guerra entre el Barrio 18 y la Mara Salvatrucha y éstas contra el Estado provocan el promedio actual de 22 homicidios diarios. Hay más. Ejemplificó que en el discurso oficial están vetados el narcotráfico, los desplazamientos forzados, la trata de blanca y que la inseguridad tiene como raíz última la desigualdad, exclusión y la pobreza.
También criticó que el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén haya preferido proponer un impuesto al 10% de la factura telefónica –que calificó como regresivo- y no combatir la evasión y elusión, como lo prometió durante la campaña presidencial entre finales de 2013 y principios de 2014.

¿Se imaginó que sus excompañeros de militancia iban a propiciar el recrudecimiento de la violencia?
Hay que verlo en un contexto más amplio. En primer lugar es un problema estructural, tiene su raíz última en la desigualdad, exclusión y la pobreza. Está equivocada esa manera de evaluar la violencia solo si suben los índices de homicidios en un día, semana o un mes.

Pero indican algo.
Pero no son todo porque es una visión unidimensional. Solo se ven los homicidios y el único delincuente es el pandillero. Y hay más formas de delincuencia y más delincuentes; hay narcotraficantes, crimen organizado, delincuentes comunes. Cuando se reduce a los homicidios y las pandillas, se pierde la visión verdadera. El caso más evidente es el del policía ese…

El que capturó con cocaína la PNC
Es la expresión que sale del problema del narcotráfico que es mucho más delicado  que lo que la gente piensa. Por América Central pasa el 90% de la droga que llega a Estados Unidos. Cuando hay de esos silencios…

Pero es el Estado el que minimiza el problema.
Sí y los medios también lo hacen porque se reducen al “muertómetro”. Usted veía la lucha con el Instituto de Medicina Legal para establecer la estadística más alta de muertos, los medios hasta hacían gráficas de barra, pastel y otros para ilustrar de mil maneras posibles el número de muertos. De esa manera no se puede aterrizar a una visión más completa de la delincuencia. Creo que tampoco se han dimensionado las extorsiones, los desplazamientos forzosos…

Pero el Estado también niega los desplazamientos….
No aparecen ni las formas del narcotráfico, ni el lavado, la trata de blancas… o sea, no se debe reducir a esa visión homicidios versus pandillas. Ciertamente es peligroso el momento que vivimos porque cada vez es más fuerte el señalamiento de ejecuciones sumarias.

Sobre todo cuando se ven las fotos de los operativos en zonas rurales.
Eso es grave porque está en la ilegalidad. Hay casos evidentes en que ha sido mal disimulado el enfrentamiento que resulta en una cosa obvia que ha habido una operación de exterminio.

Parece que el Gobierno ha legitimado eso.
Sí, este… no sé si habrá declaraciones directas.

Pero hay insinuaciones e incluso las reformas legales de los últimos doce meses parecen encaminadas a eso.
Sucede que si es así es una visión equivocada que traerá más violencia. El problema es que hay un doble discurso: el del Plan El Salvador Seguro y el del esto; hay un problema de congruencia, parece que cada vez más hay personas que lo mencionan porque si el río suena rocas debe llevar.

¿Esperaba esto de un gobierno de izquierda?
No. Además habría que plantearse si dentro de la comunidad de gobiernos de izquierda El Salvador tiene uno. Porque si lo vemos desde la economía el modelo neoliberal está intacto. En términos económicos no es un gobierno de izquierda, ni siquiera podemos atisbar una política pública de izquierda.

¿Y en seguridad?
En relación a la política de seguridad pues es buena, cuando uno la lee encuentra cinco componentes buenos: represión, prevención, reforma del sector judicial, reincorporación de los delincuentes y atención a las víctimas. Es buena en el papel pero no se aplica en la práctica; cuando vemos el Plan El Salvador Seguro es términos generales es bueno, lo que pasa es que es como tener un carro del año sin gasolina; está parqueado en el garaje porque no tiene combustible.

¿Por qué no lo tiene?
Porque no hay mecanismo adecuado de recaudación. No nos engañemos, no es posible pensar que los fondos vendrán de la cooperación internacional.

Sería demasiado dinero…
Primero, segundo no está la cooperación para hacer grandes erogaciones. El único que estaba planteado con más certidumbre es la Alianza para la Prosperidad que está parqueado en el Congreso de Estados Unidos. Hay, además, grandes dudas porque se teme la corrupción y el mal uso de los fondos. Es que la buena recaudación implica que así como es el sapo sea la pedrada, es decir, que los que tienen más paguen más.

¿Qué opina de la propuesta de gravar el 10% de la factura telefónica?
Es un impuesto al consumo que grava más al que consume más y no al que tiene más dinero.

Es contradictorio porque el FMLN suele decir que avanza a la progresividad fiscal…
Además en el plan de gobierno de Salvador Sánchez Cerén hay una promesa de campaña orientada a la cero tolerancia contra la evasión y elusión; no hemos visto aún nada encaminado a eso.

Son más de $1,000 millones anuales.
Son asignaturas pendientes. Es que son promesas, debe cumplir lo que prometió. Pero todo está mediado por una aritmética legislativa en la que los números no le dan al Gobierno, el problema de fondo es que quiere pero no puede: quiere impuesto a la telefonía pero no puede, sus aliados quieren impuesto al medio millón de ganancias pero no puede… son 43 votos pero no los tiene.

También parece que el Gobierno se va por lo más fácil porque presenta impuesto a la factura y no a las ganancias de las telefónicas.
Porque tocaría intereses poderosos. Estoy seguro que la población apoyaría medidas de política fiscal progresivas, tendientes a la equidad, pero el problema es que hay dos momentos: el de Alfredo Cristiani que quitó prácticamente todos los impuestos y los redujo a dos –ISR e IVA-; el de Armando Calderón Sol que privatizó las AFP y subió el IVA al 13%; de Francisco Flores que le puso IVA a la canasta básica alimenticia. Ellos tuvieron el valor y las condiciones de política fiscal que quisieron, el problema es que este gobierno no sabemos si tiene el poder y el valor de tomar las medidas que debe para implementar su política.

Parece que no tiene el poder ni el valor.
Parece que no y se queda haciendo más de lo mismo. Una cosa es simplemente estar ahí para no hacer nada o llegar para cambiar las cosas.

¿Le falta liderazgo al presidente?
No se puede reducir a eso. Hay una falla de origen: la pérdida del vínculo con el movimiento social. Le voy a decir algo: una cosa es que implementara una medida sin apoyo social y otra es que la anuncie y tenga 150,000 gentes en la calle apoyándola. Eso causa al FMLN una precariedad en su fuerza.

Da la impresión de orfandad porque ni tiene apoyo social como el que usted dice ni detrás tiene ultra millonarios empresarios…
Lo único que tiene es Alba que en términos proporcionales es muy pequeño para disputar a los grandes poderosos del país que además tienen derecho de veto como poderes fácticos y pueden lograr que se aprueben medidas que les favorezcan o que se rechacen las que les afectan negativamente sus intereses.

¿Qué piensa de la propuesta de ARENA de reducir gastos en bienes y servicios?
Debe hacerse. En Brasil se ha hecho. Es que hay un principio: si siguen haciendo lo mismo obtendrá como resultado lo mismo. Pero el país no está para eso sino para medidas extraordinarias; se necesita una verdadera política fiscal que sea gradual, equitativa y progresiva. ¡Claro que hay que tocar intereses, hay riesgos y consecuencias pero debe hacerse! Es que mire: una cosa es tener poder y otra administrar el aparato del Estado, lo que hace el Gobierno es solo administrar el Estado y tiene como apariencia del poder pero no tiene el poder verdadero para imponer su voluntad porque hay poderes más fuertes.

Que lo pueden frenar sin esfuerzo.
Claro, lo frenan, está el poder económico, de los medios de comunicación. Libra una batalla en la que ha perdido el poder.

También hay en medio un punto de confianza. Cuando se escucha a la gente hablan de que el dinero será robado o despilfarrado.
Hay un hecho simbólico que puede ayudar a construir confianza: que los funcionarios que ganan más de $3,000 destinen un 10% de su salario a la creación de un fondo para las víctimas de la delincuencia. Ese núcleo de funcionarios debería dar el ejemplo. También hay que tomar la decisión –y entra la capacidad de convocatoria del Gobierno y si realmente es un interlocutor válido- para un pacto fiscal. Es lo ideal pero cada vez parece que es más complicado. El caso más patético es el Consejo de Seguridad donde hay más de 70 personas que se reúnen, hacen un organismo pesado y poco viable para la toma de decisiones que exige la seguridad pública.

Eso de lograr un pacto con las élites económicas es bastante difícil sobre todo si se trata de justicia tributaria…
Sí, pero la realidad puede hacerlos llegar porque igual de difícil parecían los Acuerdos de Paz. Todos llegamos al mismo consenso porque la realidad nos decía que era mejor la paz que la guerra. Aunque además hay que entender que es un poder económico transnacionalizado –claro, no se puede llevar sus inversiones en una valija a otro lado- tiene inversiones fuertes en Panamá, Colombia, Nicaragua y otros.

ARENA postergó hasta 2016 las elecciones. ¿De verdad eran internas cuando solo había un candidato?
El problema es que la presencia del dinero privado pervierte la política porque no es el desarrollo de las fuerzas  y tendencias sino la voz dominante que financia en mayor cuantía. Sucede lo que popularmente se afirma: quien paga el mariachi pide la canción. El grupo dominante sostiene todo aunque ahora fue tanta la complicación que lo postergó; lo pasaron dentro de un año para dar la imagen que tendrán una elección competitiva. Si al final no hay otro financista igual de fuerte volveremos a lo mismo. Es que cuando uno ve quien es el presidente del COENA (Jorge Velado), quien es Ana Vilma de Escobar y los vínculos profesionales y familiares todos los caminos llevan a Poma.

¿Por qué?
O sea, Jorge Velado fue gerente de Excel Automotriz; Ana Vilma de Escobar es esposa de Patricio Escobar Thompson, que es una de las personas más importantes dentro de Grupo Poma. Es muy fuerte el peso de esa familia en el financiamiento.

¿Y las internas del FMLN son de verdad o solo la repetición del mecanismo que mantiene en el poder a los veteranos dirigentes?
He entendido que la discusión tiene grandes limitaciones. Entendiendo que hubo reuniones para el Consejo (Nacional), llega alguien con documentos que reparte, escuchan las opiniones sobre ese documento, recogen los documentos y se espera que el que tomó nota de las discusiones las traslade a una instancia superior. Es difícil de administrar que cuando se abre el debate para un congreso puedan circular libremente distintas posiciones y los documentos sean libres. Es como muy extraño a la democracia ese documento.

¿Entonces serán pantomimas las internas?
No las puedo calificar así, no puedo tener un juicio desde adentro. Entiendo que cuando hay oportunidad hay posiciones dentro del FMLN que tienen posiciones muy coherentes, claras. En redes sociales circuló hace poco un video de una participación en Soyapango con posiciones claras, coherentes, articuladas que me sorprendieron positivamente; “no todo está perdido ahí”, pensé.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...