Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 11 de marzo de 2013

Significado de Chávez (Parte I)


Ernesto Carmona 

Chávez señaló nuevos caminos para las viejas aspiraciones de un mundo mejor de los latinoamericanos. Primero, hizo despertar a Venezuela del letargo social, político y ético de 40 años de traición socialdemócrata (Acción Democrática, AD) a los principios de la Junta Patriótica, alianza popular que en 1958 logró expulsar al dictador militar Marcos Pérez Jiménez. Y en sólo 14 años de gobierno adquirió un liderazgo transnacional que sacó a América Latina de la desesperanza en que la dejaron las dictaduras militares de los 60/70 y sus herederos civiles neoliberales de diferente signo pro-Estados Unidos en los ‘80 y ‘90.

Sin ninguna organización previa, el desconocido oficial de ejército de 37 años remeció, el 4 de febrero de 1992, a una Venezuela adormecida políticamente y sumergida en una pobreza paradojal, con más de 80% de excluidos por la corrupción bipartidista AD-Copey (partido Socialcristiano). El teniente coronel -grado superior a mayor e inferior a coronel- trató de derribar al presidente AD Carlos Andrés Pérez (CAP) en el tercer año de un mandato que tampoco terminó porque en mayo 1993 fue destituido por el Congreso. Motivo: corrupción.

AD y Copey se alternaron en el poder desde 1958-1998, 40 años de “democracia” con represión selectiva y terrorismo de Estado encubierto. La enorme riqueza petrolera no salpicaba a una población mayoritariamente condenada a la pobreza perpetua. El 27 de febrero de 1989, cuando CAP apenas asumía su segundo gobierno y regresaba eufórico del foro da Davos con la receta de “sincerar” el precio de la gasolina, estalló en todo el país la sublevación popular de dos días recordada como el “Caracazo”. Allí comenzó todo.

Las dos jornadas 27-28F fueron un NO rotundo a la medidas neoliberales. Los saqueos de masas excluidas se esparcieron a todo el país por combustión espontánea, sin ninguna conducción ni orientación política. La izquierda prácticamente no existía en esa Venezuela: el PC tenía una expresión mínima, pero abundaban pequeños grupos de izquierda y extrema izquierda que hoy juegan en la oposición (MAS, Causa R, Tercer Camino, Bandera Roja, etc.). El 27F comenzó en Guarenas, Caracas, pero fueron los grandes medios (TV) quienes movilizaron al resto del país, sólo con informar qué estaba ocurriendo en la capital. ¿Por qué nosotros no?, parecían preguntarse en el interior. Y en todas las ciudades hicieron lo mismo.

Sin salir de su sorpresa, el presidente asumido apenas el 2 de febrero, ordenó al ejército y a las policías sofocar la rebelión con muerte. Nunca se supo exactamente cuántas víctimas hubo el 28 y 29 de febrero. Aún se buscan cuerpos de personas desaparecidas.

Con el preámbulo de ese caldo de cultivo, emergió el fallido intento de golpe del teniente coronel Chávez a la cabeza de “otros militares”. Pocos civiles sabían que desde 1982 Chávez era el fundador del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200), constituido por oficiales de baja graduación aludiendo los dos siglos del natalicio de Bolívar.

El fallido 4F de 1992 fue una respuesta a la desesperación popular de muchas décadas de absorción de la renta del petróleo sólo por un pequeño sector de la sociedad. El único político que, sin tratar de justificar a Chávez hizo un discurso parecido a una autocrítica en el Senado -y desde el punto de vista de la falta de ética en la clase política-, fue el ex presidente copeyano Rafael Caldera. Sólo por eso logró ser elegido de nuevo presidente. Pero esta vez excluido del Copey como si fuera “traidor”. Caldera indultó a Chávez en marzo 1994 y le terció la banda presidencial el 2 de febrero de 1999.

La clase política venezolana y los propios medios -que en 1998 ya se creían embriones de partidos políticos-, pavimentaron la carrera al poder del teniente coronel surgido del 4F. Una vez que pagó su intento con 2 años de prisión, se postuló a la presidencia en 1998. Los grandes diarios prácticamente destruyeron a los partidos AD y Copey y algunos, como El Nacional, apoyaron a Chávez con la idea de “controlar” el poder, pero el fracaso de esta movida los volvió en su contra.

Estigmas: “militar y “socialismo”


Chávez derrotó varios estigmas. El principal fue demostrar que aún existen “otros militares”, distintos a los del Cono Sur y Centroamérica, y reluctantes a someterse a la concepción estratégica del Pentágono y el Comando Sur de Estados Unidos. Su impronta de militar progresista evoca otras figuras que gobernaron en la región, como el general Juan Velasco Alvarado (Perú, 1968-1975), general Juan José Torres (Bolivia, 1970-1971), Francisco Caamaño Deño (R. Dominicana, 1965), y otras más antiguas: Juan D. Perón (Argentina, 1946-1955), Jacobo Arbenz (Guatemala, 1951-1954), coronel Marmaduque Grove (artífice militar de la República Socialista en el Chile de 1932) y otros más lejanos como Gamal A. Nasser (Egipto, 1956-1970). Chávez heredó la doctrina militar antiimperialista y nacionalista formulada en Perú en la década de 1920, cuando el APRA era de izquierda.

El otro estigma que venció Chávez fue la rescatar el concepto “socialismo” y a pocos años de la desintegración de la URSS y la caída del muro de Berlín. Pero el Socialismo Bolivariano o Socialismo del Siglo 21 de Chávez no tiene que ver con el adefesio estalinista del capitalismo de Estado que supervivió más de 7 décadas en el este de Europa. Se parece más a las dos áreas de la economía que trató de levantar Salvador Allende, una social y otra privada, coordinadas por el Estado, que no fue permitida por las clases propietarias y su correlato en derecha política, incluida la DC, quienes pidieron auxilio a los militares para tumbarlo en 1973 con el triste resultado de la dictadura Pinochet (1973-1990).

Pero la Revolución Bolivariana no es exportable, principalmente porque se financia con petróleo. Por eso pudo sobrevivir a la huelga patronal que siguió al fallido golpe de 2002, mientras Allende no consiguió ayuda financiera de la URSS para poner término al boicot y la escasez artificial orquestada por la burguesía, la clase política derechista y Estados Unidos.

Sin embargo, la irradiación de la Revolución Bolivariana de Chávez renovó las esperanzas de los trabajadores, los pobres y los excluidos en la gran diversidad de países de la región que tienen diferentes historias y fuentes de riqueza. Venezuela estimuló la configuración de la actual América Latina y el Caribe, surgieron gobiernos progresistas de diferente signo que se han fortalecido en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, la misma Cuba, y otros países. En febrero, Keith Mitchell, del Nuevo Partido Nacional, de tendencia progresista, ganó las elecciones en la pequeña Granada, la olvidada isla caribeña invadida por Estados Unidos en 1983, tras el asesinato de Maurice Bishop. (Continuará).

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

Las Venas Abiertas de América Latina (Libro)


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Las venas abiertas de América Latina es un ensayo del escritor uruguayo Eduardo Galeano publicado en 1971, el autor analiza la historia de América Latina de modo global desde la Colonización europea de América hasta la América Latina contemporánea, argumentando con crónicas y narraciones el constante saqueo de los recursos naturales de la región por parte de los imperios coloniales, entre los siglos XVI y XIX, y los Estados imperialistas, el Reino Unido y los Estados Unidos principalmente, desde el siglo XIX en adelante.

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viernes, 8 de marzo de 2013

Si tengo un hermano


¨"El enigma de los dos Chávez" *

Gabriel García Márquez

 Carlos Andrés Pérez descendió al atardecer del avión que lo llevó de Davos, Suiza, y se sorprendió de ver en la plataforma al general Fernando Ochoa Antich, su ministro de Defensa. "¿Qué pasa?", le preguntó intrigado. El ministro lo tranquilizó, con razones tan confiables, que el presidente no fue al Palacio de Miraflores sino a la residencia presidencial de La Casona. Empezaba a dormirse cuando el mismo ministro de Defensa lo despertó por teléfono para informarle de un levantamiento militar en Maracay. Había entrado apenas en Miraflores cuando estallaron las primeras cargas de artillería.

Era el 4 de febrero de 1992. El coronel Hugo Chávez Frías, con su culto sacramental de las fechas históricas, comandaba el asalto desde su puesto de mando improvisado en el Museo Histórico de La Planicie. El presidente comprendió entonces que su único recurso estaba en el apoyo popular, y se fue a los estudios de Venevisión para hablarle al país. Doce horas después el golpe militar estaba fracasado. Chávez se rindió, con la condición de que también a él le permitieran dirigirse al pueblo por la televisión. El joven coronel criollo, con la boina de paracaidista y su admirable facilidad de palabra, asumió la responsabilidad del movimiento. Pero su alocución fue un triunfo político. Cumplió dos años de cárcel hasta que fue amnistiado por el presidente Rafael Caldera. Sin embargo, muchos partidarios como no pocos enemigos han creído que el discurso de la derrota fue el primero de la campaña electoral que lo llevó a la presidencia de la República menos de nueve años después.

El presidente Hugo Chávez Frías me contaba esta historia en el avión de la Fuerza Aérea Venezolana que nos llevaba de La Habana a Caracas, hace dos semanas, a menos de quince días de su posesión como presidente constitucional de Venezuela por elección popular. Nos habíamos conocido tres días antes en La Habana, durante su reunión con los presidentes Castro y Pastrana, y lo primero que me impresionó fue el poder de su cuerpo de cemento armado. Tenía la cordialidad inmediata, y la gracia criolla de un venezolano puro. Ambos tratamos de vernos otra vez, pero no nos fue posible por culpa de ambos, así que nos fuimos juntos a Caracas para conversar de su vida y milagros en el avión.

Fue una buena experiencia de reportero en reposo. A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?

El argumento duro en su contra durante la campaña había sido su pasado reciente de conspirador y golpista. Pero la historia de Venezuela ha digerido a más de cuatro. Empezando por Rómulo Betancourt, recordado con razón o sin ella como el padre de la democracia venezolana, que derribó a Isaías Medina Angarita, un antiguo militar demócrata que trataba de purgar a su país de los treintiséis años de Juan Vicente Gómez. A su sucesor, el novelista Rómulo Gallegos, lo derribó el general Marcos Pérez Jiménez, que se quedaría casi once años con todo el poder. Éste, a su vez, fue derribado por toda una generación de jóvenes demócratas que inauguró el periodo más largo de presidentes elegidos.

El golpe de febrero parece ser lo único que le ha salido mal al coronel Hugo Chávez Frías. Sin embargo, él lo ha visto por el lado positivo como un revés providencial. Es su manera de entender la buena suerte, o la inteligencia, o la intuición, o la astucia, o cualquiera cosa que sea el soplo mágico que ha regido sus actos desde que vino al mundo en Sabaneta, estado Barinas, el 28 de julio de 1954, bajo el signo del poder: Leo. Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez Delgado, que es uno de sus héroes tutelares.Sus padres sobrevivían a duras penas con sueldos de maestros primarios, y él tuvo que ayudarlos desde los nueve años vendiendo dulces y frutas en una carretilla. A veces iba en burro a visitar a su abuela materna en Los Rastrojos, un pueblo vecino que les parecía una ciudad porque tenía una plantita eléctrica con dos horas de luz a prima noche, y una partera que lo recibió a él y a sus cuatro hermanos. Su madre quería que fuera cura, pero sólo llegó a monaguillo y tocaba las campanas con tanta gracia que todo el mundo lo reconocía por su repique. "Ese que toca es Hugo", decían. Entre los libros de su madre encontró una enciclopedia providencial, cuyo primer capítulo lo sedujo de inmediato: "Cómo triunfar en la vida".

Era en realidad un recetario de opciones, y él las intentó casi todas. Como pintor asombrado ante las láminas de Miguel Ángel y David, se ganó el primer premio a los doce años en una exposición regional. Como músico se hizo indispensable en cumpleaños y serenatas con su maestría del cuatro y su buena voz. Como beisbolista llegó a ser un catcher de primera. La opción militar no estaba en la lista, ni a él se le habría ocurrido por su cuenta, hasta que le contaron que el mejor modo de llegar a las grandes ligas era ingresar en la academia militar de Barinas. Debió ser otro milagro del escapulario, porque aquel día empezaba el plan Andrés Bello, que permitía a los bachilleres de las escuelas militares ascender hasta el más alto nivel académico.

Estudiaba ciencias políticas, historia y marxismo al leninismo. Se apasionó por el estudio de la vida y la obra de Bolívar, su Leo mayor, cuyas proclamas aprendió de memoria. Pero su primer conflicto consciente con la política real fue la muerte de Allende en septiembre de 1973. Chávez no entendía. ¿Y por qué si los chilenos eligieron a Allende, ahora los militares chilenos van a darle un golpe? Poco después, el capitán de su compañía le asignó la tarea de vigilar a un hijo de José Vicente Rangel, a quien se creía comunista. "Fíjate las vueltas que da la vida", me dice Chávez con una explosión de risa. "Ahora su papá es mi canciller". Más irónico aún es que cuando se graduó recibió el sable de manos del presidente que veinte años después trataría de tumbar: Carlos Andrés Pérez.

"Además", le dije, "usted estuvo a punto de matarlo". "De ninguna manera", protestó Chávez. "La idea era instalar una asamblea constituyente y volver a los cuarteles". Desde el primer momento me había dado cuenta de que era un narrador natural. Un producto íntegro de la cultura popular venezolana, que es creativa y alborazada. Tiene un gran sentido del manejo del tiempo y una memoria con algo de sobrenatural, que le permite recitar de memoria poemas de Neruda o Whitman, y páginas enteras de Rómulo Gallegos.

Desde muy joven, por casualidad, descubrió que su bisabuelo no era un asesino de siete leguas, como decía su madre, sino un guerrero legendario de los tiempos de Juan Vicente Gómez. Fue tal el entusiasmo de Chávez, que decidió escribir un libro para purificar su memoria. Escudriñó archivos históricos y bibliotecas militares, y recorrió la región de pueblo en pueblo con un morral de historiador para reconstruir los itinerarios del bisabuelo por los testimonios de sus sobrevivientes. Desde entonces lo incorporó al altar de sus héroes y empezó a llevar el escapulario protector que había sido suyo.

Uno de aquellos días atravesó la frontera sin darse cuenta por el puente de Arauca, y el capitán colombiano que le registró el morral encontró motivos materiales para acusarlo de espía: llevaba una cámara fotográfica, una grabadora, papeles secretos, fotos de la región, un mapa militar con gráficos y dos pistolas de reglamento. Los documentos de identidad, como corresponde a un espía, podían ser falsos. La discusión se prolongó por varias horas en una oficina donde el único cuadro era un retrato de Bolívar a caballo. “Yo estaba ya casi rendido –me dijo Chávez–, pues mientras más le explicaba menos me entendía”. Hasta que se le ocurrió la frase salvadora: "Mire, mi capitán, lo que es la vida: hace apenas un siglo éramos un mismo ejército, y ése que nos está mirando desde el cuadro era el jefe de nosotros dos. ¿Cómo puedo ser un espía?". El capitán, conmovido, empezó a hablar maravillas de la Gran Colombia, y los dos terminaron esa noche bebiendo cerveza de ambos países en una cantina de Arauca. A la mañana siguiente, con un dolor de cabeza compartido, el capitán le devolvió a Chávez sus enseres de historiador y lo despidió con un abrazo en la mitad del puente internacional.

"De esa época me vino la idea concreta de que algo andaba mal en Venezuela", dice Chávez. Lo habían designado en Oriente como comandante de un pelotón de trece soldados y un equipo de comunicaciones para liquidar los últimos reductos guerrilleros. Una noche de grandes lluvias le pidió refugio en el campamento un coronel de inteligencia con una patrulla de soldados y unos supuestos guerrilleros acabados de capturar, verdosos y en los puros huesos. Como a las diez de la noche, cuando Chávez empezaba a dormirse, oyó en el cuarto contiguo unos gritos desgarradores. "Era que los soldados estaban golpeando a los presos con bates de beisbol envueltos en trapos para que no les quedaran marcas", contó Chávez. Indignado, le exigió al coronel que le entregara los presos o se fuera de allí, pues no podía aceptar que torturara a nadie en su comando. “Al día siguiente me amenazaron con un juicio militar por desobediencia –contó Chávez–, pero sólo me mantuvieron por un tiempo en observación”.


 Hugo Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez DelgadoFoto Ap
 


 Hugo Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez DelgadoFoto Ap

"El presidente Hugo Chávez Frías me contaba esta historia en el avión de la Fuerza Aérea Venezolana que nos llevaba de La Habana a Caracas", narra Gabriel García MárquezFoto Roberto García Ortiz   
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Hugo Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez DelgadoFoto Ap   

Pocos días después tuvo otra experiencia que rebasó las anteriores. Estaba comprando carne para su tropa cuando un helicóptero militar aterrizó en el patio del cuartel con un cargamento de soldados mal heridos en una emboscada guerrillera. Chávez cargó en brazos a un soldado que tenía varios balazos en el cuerpo. "No me deje morir, mi teniente"… le dijo aterrorizado. Apenas alcanzó a meterlo dentro de un carro. Otros siete murieron. Esa noche, desvelado en la hamaca, Chávez se preguntaba: "¿Para qué estoy yo aquí? Por un lado campesinos vestidos de militares torturaban a campesinos guerrilleros, y por el otro lado campesinos guerrilleros mataban a campesinos vestidos de verde. A estas alturas, cuando la guerra había terminado, ya no tenía sentido disparar un tiro contra nadie". Y concluyó en el avión que nos llevaba a Caracas: "Ahí caí en mi primer conflicto existencial".

Al día siguiente despertó convencido de que su destino era fundar un movimiento. Y lo hizo a los veintitrés años, con un nombre evidente: Ejército bolivariano del pueblo de Venezuela. Sus miembros fundadores: cinco soldados y él, con su grado de subteniente. "¿Con qué finalidad?", le pregunté. Muy sencillo, dijo él: "con la finalidad de prepararnos por si pasa algo". Un año después, ya como oficial paracaidista en un batallón blindado de Maracay, empezó a conspirar en grande. Pero me aclaró que usaba la palabra conspiración sólo en su sentido figurado de convocar voluntades para una tarea común.

Esa era la situación el 17 de diciembre de 1982 cuando ocurrió un episodio inesperado que Chávez considera decisivo en su vida. Era ya capitán en el segundo regimiento de paracaidistas, y ayudante de oficial de inteligencia. Cuando menos lo esperaba, el comandante del regimiento, Ángel Manrique, lo comisionó para pronunciar un discurso ante mil doscientos hombres entre oficiales y tropa.

A la una de la tarde, reunido ya el batallón en el patio de futbol, el maestro de ceremonias lo anunció. "¿Y el discurso?", le preguntó el comandante del regimiento al verlo subir a la tribuna sin papel. "Yo no tengo discurso escrito", le dijo Chávez. Y empezó a improvisar. Fue un discurso breve, inspirado en Bolívar y Martí, pero con una cosecha personal sobre la situación de presión e injusticia de América Latina transcurridos doscientos años de su independencia. Los oficiales, los suyos y los que no lo eran, lo oyeron impasibles. Entre ellos los capitanes Felipe Acosta Carle y Jesús Urdaneta Hernández, simpatizantes de su movimiento. El comandante de la guarnición, muy disgustado, lo recibió con un reproche para ser oído por todos:

"Chávez, usted parece un político". "Entendido", le replicó Chávez.

Felipe Acosta, que medía dos metros y no habían logrado someterlo diez contendores, se paró de frente al comandante, y le dijo: "Usted está equivocado, mi comandante. Chávez no es ningún político. Es un capitán de los de ahora, y cuando ustedes oyen lo que él dijo en su discurso se mean en los pantalones".

Entonces el coronel Manrique puso firmes a la tropa, y dijo: "Quiero que sepan que lo dicho por el capitán Chávez estaba autorizado por mí. Yo le di la orden de que dijera ese discurso, y todo lo que dijo, aunque no lo trajo escrito, me lo había contado ayer". Hizo una pausa efectista, y concluyó con una orden terminante: "¡Que eso no salga de aquí!"

Al final del acto, Chávez se fue a trotar con los capitanes Felipe Acosta y Jesús Urdaneta hacia el Samán del Guere, a diez kilómetros de distancia, y allí repitieron el juramento solemne de Simón Bolívar en el monte Aventino. "Al final, claro, le hice un cambio", me dijo Chávez. En lugar de "cuando hayamos roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español", dijeron: "Hasta que no rompamos las cadenas que nos oprimen y oprimen al pueblo por voluntad de los poderosos".

Desde entonces, todos los oficiales que se incorporaban al movimiento secreto tenían que hacer ese juramento. La última vez fue durante la campaña electoral ante cien mil personas. Durante años hicieron congresos clandestinos cada vez más numerosos, con representantes militares de todo el país. “Durante dos días hacíamos reuniones en lugares escondidos, estudiando la situación del país, haciendo análisis, contactos con grupos civiles, amigos. “En diez años –me dijo Chávez– llegamos a hacer cinco congresos sin ser descubiertos”.

A estas alturas del diálogo, el presidente rio con malicia, y reveló con una sonrisa de malicia: "Bueno, siempre hemos dicho que los primeros éramos tres. Pero ya podemos decir que en realidad había un cuarto hombre, cuya identidad ocultamos siempre para protegerlo, pues no fue descubierto el 4 de febrero y quedó activo en el ejército y alcanzó el grado de coronel. Pero estamos en 1999 y ya podemos revelar que ese cuarto hombre está aquí con nosotros en este avión". Señaló con el índice al cuarto hombre en un sillón apartado, y dijo: "¡El coronel Badull!"

De acuerdo con la idea que el comandante Chávez tiene de su vida, el acontecimiento culminante fue El Caracazo, la sublevación popular que devastó a Caracas. Solía repetir: "Napoleón dijo que una batalla se decide en un segundo de inspiración del estratega". A partir de ese pensamiento, Chávez desarrolló tres conceptos: uno, la hora histórica. El otro, el minuto estratégico. Y por fin, el segundo táctico. "Estábamos inquietos porque no queríamos irnos del ejército", decía Chávez. "Habíamos formado un movimiento, pero no teníamos claro para qué". Sin embargo, el drama tremendo fue que lo que iba a ocurrir ocurrió y no estaban preparados. “Es decir –concluyó Chávez– que nos sorprendió el minuto estratégico”.

Se refería, desde luego, a la asonada popular del 27 de febrero de 1989: El Caracazo. Uno de los más sorprendidos fue él mismo. Carlos Andrés Pérez acababa de asumir la presidencia con una votación caudalosa y era inconcebible que en veinte días sucediera algo tan grave. "Yo iba a la universidad a un posgrado, la noche del 27, y entro en el fuerte Tiuna en busca de un amigo que me echara un poco de gasolina para llegar a la casa", me contó Chávez minutos antes de aterrizar en Caracas. "Entonces veo que están sacando las tropas, y le pregunto a un coronel: ¿Para dónde van todos esos soldados? Porque sacaban los de Logística que no están entrenados para el combate, ni menos para el combate en localidades. Eran reclutas asustados por el mismo fusil que llevaban. Así que le pregunto al coronel: ¿Para dónde va ese pocotón de gente? Y el coronel me dice: A la calle, a la calle. La orden que dieron fue esa: hay que parar la vaina como sea, y aquí vamos. Dios mío, ¿pero qué orden les dieron? Bueno Chávez, me contesta el coronel: la orden es que hay que parar esta vaina como sea. Y yo le digo: Pero mi coronel, usted se imagina lo que puede pasar. Y él me dice: Bueno, Chávez, es una orden y ya no hay nada qué hacer. Que sea lo que Dios quiera".

Chávez dice que también él iba con mucha fiebre por un ataque de rubéola, y cuando encendió su carro vio un soldadito que venía corriendo con el casco caído, el fusil guindando y la munición desparramada. "Y entonces me paro y lo llamo", dijo Chávez. "Y él se monta, todo nervioso, sudado, un muchachito de 18 años. Y yo le pregunto: Ajá, ¿y para dónde vas tú corriendo así? No, dijo él, es que me dejó el pelotón, y allí va mi teniente en el camión. Lléveme, mi mayor, lléveme. Y yo alcanzo el camión y le pregunto al que los lleva: ¿Para dónde van? Y él me dice: Yo no sé nada. Quién va a saber, imagínese". Chávez toma aire y casi grita ahogándose en la angustia de aquella noche terrible: "Tú sabes, a los soldados tú los mandas para la calle, asustados, con un fusil, y quinientos cartuchos, y se los gastan todos. Barrían las calles a bala, barrían los cerros, los barrios populares. ¡Fue un desastre! Así fue: miles, y entre ellos Felipe Acosta". "Y el instinto me dice que lo mandaron a matar", dice Chávez. "Fue el minuto que esperábamos para actuar". Dicho y hecho: desde aquel momento empezó a fraguarse el golpe que fracasó tres años después.

El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Vi por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: "Nos vemos aquí el 2 de febrero". Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.

* Este artículo fue publicado originalmente en la revista Cambio, de Colombia, en febrero de 1999, y ahora tomado del libro Gabo periodista, Antología de textos periodísticos de Gabriel García Márquez, con autorización del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

jueves, 7 de marzo de 2013

ESTO ES EL ENEMIGO:De El Salvador a Irak: el “asesor” de los escuadrones de la muerte

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James Steele (der.) y el ex jefe de los comandos especiales de la policía iraquí, general Adnan Thabit (centro).
 
Un veterano de la guerra en El Salvador fue el hombre elegido por el gobierno estadounidense para entrenar escuadrones paramilitares en Irak responsables de torturas, según un documental coproducido por el Servicio Árabe de la BBC y el periódico británico The Guardian. 


El programa, emitido el miércoles, relata lo que describe como “una de las grandes historias no contadas de la guerra en Irak”, un conflicto que a diez años de la invasión al país árabe ha dejado más de 120 mil muertos, incluyendo cerca de 4.400 soldados estadounidenses.


“Nada se movía en El Salvador sin la autoridad de Steele y el objetivo era erradicar la guerrilla”

Celerino Castillo


El documental, titulado “James Steele, el hombre misterioso de EE.UU. en Irak”, investiga no sólo cómo Washington “financió una letal fuerza paramilitar para combatir a los opositores a la presencia estadounidense”, sino “la historia del hombre enviado por el Pentágono al país árabe por su experiencia en operaciones de contrainsurgencia en territorio salvadoreño”.

“Cuando supe que James Steele iría a Irak pensé que implementarían allí lo que se conoce como la ‘opción salvadoreña’ y eso es exactamente lo que sucedió. Me quedé desolado, porque sabía que ocurrirían en Irak las atrocidades que ocurrieron en El Salvador”, dijo uno de los entrevistados, Celerino Castillo, exagente de la oficina antinarcóticos de EE.UU., DEA, en El Salvador, entre 1984 y 1991.

¿Pero quién es James Steele y por qué fue elegido por el Pentágono para ir a Irak?

Asesor en El Salvador


El documental relata que Steele sirvió en la guerra de Vietnam, donde integró el regimiento Black Horse entre 1968 y 1969. Pero fue en el conflicto salvadoreño donde ganó su reputación de experto en contrainsurgencia.

El coronel Steele llegó al país centroamericano en 1984, como jefe de un grupo de asesores militares estadounidenses que trabajaban con el ejército salvadoreño.

Celerino Castillo destaca que por ser Steele comandante del grupo de asesores en El Salvador “nada se movía sin su autorización y el objetivo era erradicar la guerrilla. Está bien documentado que se cometieron grandes masacres”.

Los productores de la BBC plantearon las acusaciones a James Steele, pero no recibieron ninguna respuesta.

Al final de la guerra en el país centroamericano, al menos 75.000 civiles habían muerto y un millón de refugiados abandonado el país.

La derrota de la guerrilla fue vista en Washington como un éxito, hasta tal punto, señala el programa, que “un joven y entonces ambicioso mayor de 33 años, David Petraeus, visitó El Salvador para estudiar la campaña de contrainsurgencia”.

El documental señala que 18 años después, el ahora general Petraeus, posteriormente comandante de la fuerza multinacional en Irak, recurrió a la experiencia de Steele para combatir a la insurgencia en el país árabe.
Comandos especiales en Irak


En un comienzo los arquitectos de la guerra en Irak no anticipaban una insurgencia, por lo que enviaron policías civiles retirados como Douglas Brand y Jerry Burke para enseñar técnicas policiales básicas.

Brand llegó a Irak en 2003, el mismo año en que Steele arribó a Bagdad presentándose inicialmente como un consultor en temas de energía, relata el documental.


La intensidad de la insurgencia y el creciente número de soldados estadounidenses muertos sorprendió a Washington. El programa señala que el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld decidió implementar un cambio de estrategia y armar milicias de chiítas, los viejos enemigos de Saddam Hussein y sus simpatizantes sunitas.

“Rumsfeld decidió que el entrenamiento policial sería hecho por militares”, señaló Brand. El resultado fue el surgimiento de los llamados comandos policiales especiales, comandados entre 2004 y 2006 por el general Adnan Thabit.

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La violencia sectaria llegó a cobrar más de 3.000 muertos cada mes en Irak.

“Petraeus me visitó y me envió dos asesores, Steele y el coronel James Coffman, y prometió que nos apoyaría. La primera ayuda que recibimos fue un envío de 150 camionetas pick up”, le relató Thabit al documental.


“Nos colgaban del techo”

Nos quedamos en una base en Samarra y escuché a soldados estadounidenses que decían haber visto prisioneros colgados de barras como animales después de una cacería y habían sido testigos de torturas”

Peter Maass, New York Times.


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Petraeus negó tener conocimiento de la presencia de milicias en los comandos policiales.

La ciudad de Samarra, uno de los centros de operaciones de los comandos especiales, fue donde un equipo de The New York Times (NYT) constató la conexión entre Steele y las actividades de los comandos.

El periodista Peter Maass y el fotógrafo Gilles Peress convencieron al general Petraeus de que les permitiera visitar los comandos en Samarra. Su guía fue James Steele.


“Nos quedamos en una base en Samarra y escuché a soldados estadounidenses que decían haber visto prisioneros colgados de barras como animales después de una cacería y habían sido testigos de torturas”, dijo Maass.

Uno de los detenidos estaba gritando y Steele justo estaba fuera lavándose las manos, abrió la puerta y vio al prisionero colgando de sus piernas cabeza para abajo, pero no reaccionó. Cerró la puerta y volvió a la oficina de los asesores”

Muntadher al-Samari, general del ejército iraquí entre 2003 y 2005

Un ex prisionero de Samarra que pidió permanecer anónimo le dijo a la BBC: “Nos esposaban con los brazos por detrás de la espalda y nos tapaban los ojos, nos colgaban del techo hasta que se nos dislocaban los hombros”.

Peter Maass recibió un llamado de Steele invitándolo a entrevistar un insurgente saudita y es así como el equipo del NYT logró un acceso sin precedentes al centro de interrogación en la biblioteca de Samarra.
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“Entramos y lo primero que ví fue un guardia iraquí golpeando un prisionero, pero me llevaron no al hall principal sino a otra oficina donde trajeron al saudita y había sangre goteando de un lado de un escritorio. Durante la entrevista se escuchaban gritos tan fuertes y aterradores que Steele se paró y fue a ver qué ocurría. Mientras estuvo fuera pararon los gritos, luego volvió y seguimos con la entrevista”.

Muntadher al-Samari, quien fue general del ejército iraquí entre 2003 y 2005, relató al documental cómo quedó consternado por las torturas que presenció y trató de detener en la biblioteca local, donde los comandos policiales interrogaban detenidos.

El fotógrafo Gilles Peress y el periodista Peter Maass lograron acceso a los comandos policiales especiales de Irak.

“Recuerdo un joven de 14 años atado a una de las columnas de la biblioteca con sus piernas por encima de la cabeza. Todo su cuerpo estaba azul del impacto de los cables con los que había sido golpeado”, dijo el ex militar iraquí.


En una entrevista con el programa Frontline de la TV pública en EE.UU, PBS, Petraeus afirmó: “No vi milicias en las fuerzas especiales de policía mientras estuve en Irak”.
Por su parte, Thabit le dijo a la BBC: “Hasta que yo dejé mi cargo los estadounidenses sabían todo lo que hacía, sabían lo que pasaba en los interrogatorios y parte de la inteligencia sobre los detenidos provenía de ellos. Están mintiendo”.

“Testigo de tortura”

De acuerdo con las convenciones internacionales, las fuerzas extranjeras que son testigo de abusos de prisioneros están obligadas a intervenir para intentar detenerlo.

Muntadher al-Samari relata un caso específico en que Steele fue testigo de tortura en la base de los comandos policiales en Bagdad.

“Uno de los detenidos estaba gritando y Steele justo estaba fuera lavándose las manos, abrió la puerta y vio al prisionero colgando de sus piernas cabeza para abajo, pero no reaccionó. Cerró la puerta y volvió a la oficina de los asesores”, dijo el ex militar.

Un sobreviviente de los interrogatorios asegura que en cierto momento “los comandos comenzaron a liberar algunos detenidos diciendo que volverían con sus familias, pero los mataban y tiraban sus cuerpos en las calles de Bagdad”.

Para Jerry Burke, “era obvio que se trataba de actividad criminal a manos de los comandos especiales que estaban eliminando sus opositores y aterrorizando a la comunidad sunita”.

“Dispuesto a declarar”

La publicación de miles de cables diplomáticos estadounidenses por Wikileaks en julio de 2005 dejó en evidencia que la embajada en Bagdad informó a Washington sobre el abuso cometido por comandos policiales, según el documental.

Uno de los cables reza: “Nos siguen inquietando los informes de que las unidades comandadas por Thabit se han pasado del límite”.

Entre los comunicados divulgados por Wikileaks está una orden militar conocida como Frago 242, que indica a las tropas estadounidenses “notar pero no investigar la tortura de iraquíes por iraquíes salvo que reciban orden de actuar”.

James Steele y David Petraeus abandonaron Irak en 2005. Un año después la guerra sectaria cobraba la vida de hasta 3.000 personas al mes.

Rumsfeld renunció como secretario de Defensa a fines de 2006 y nunca respondió las solicitudes de la BBC para una entrevista. Steele, quien no respondió a ninguna de las solicitudes de la BBC, vive en Texas.

Por su parte, Muntadher al-Samari renunció al ministerio del Interior diciendo temer por su vida y huyó a Jordania. El exmilitar iraquí aseguró que está dispuesto a declarar sobre los acontecimientos que atestiguó en su país.

“Estoy dispuesto a ir a la Corte Internacional y jurar que altos oficiales como James Steele fueron testigos de crímenes contra los derechos humanos en Irak, pero no pusieron fin al abuso ni castigaron a los perpetradores”.

“Cuando supe que James Steele iría a Irak pensé que implementarían allí lo que se conoce como la ‘opción salvadoreña’ y eso es exactamente lo que sucedió. Me quedé desolado, porque sabía que ocurrirían en Irak las atrocidades que ocurrieron en El Salvador”Celerino Castillo, ex agente de la oficina antinarcóticos de EE.UU., DEA, en El Salvador”

Hasta que yo dejé mi cargo los estadounidenses sabían todo lo que hacía, sabían lo que pasaba en los interrogatorios y parte de la inteligencia sobre los detenidos provenía de ellos. Están mintiendo”General Adnan Thabit, jefe de los comandos especiales de la policía iraquí entre 2004 y 2006

Libro para descargar: Chávez Nuestro (+ PDF)




Cubadebate regala hoy a sus lectores el libroChávez nuestro , de los periodistas cubanos Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, un clásico de la bibliografía del Presidente venezolano Hugo Chávez. Escrito en el 2004, en los días del previo de la votación por el Referendo Revocatorio organizado contra el líder bolivariano, los autores recorrieron Venezuela y entrevistaron a vecinos de Barinas -el pueblo llanero donde nació Chávez- y a familiares, amigos y compañeros de armas del Presidente. Concluye con una entrevista en Miraflores al mandatario, que narra por primera vez detalles de su vida familiar, sus sueños y sus esperanzas en la unión latinoamericano.

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Chávez nuestro (990 Kb, en PDF)

Para descargar o ver el libro en Scribd:

Chavez Nuestro: un clásico de la biografía de Hugo Chávez  by cubadebate


domingo, 3 de marzo de 2013

El Fundidor de fusiles


Historias de la guerra guerrillera en El Salvador, sobre las gentes que la hicieron 

Por Armando Salazar 

SAN SALVADOR - Recién se había consolidado el primer pelotón de Unidades de Vanguardia Nacionales después de la gran operación del ejército sobre La Montañona en octubre de 1981. En La Laguna Seca, el Negro Hugo era su nuevo jefe, después de que cayera Tamba Aragón. Conociendo las fibras de sus hombres, Dimas, Chamba y Gérman seleccionaron a los más socados.

Pocos días después se forma también el primer pelotón de las UV Zonales, las UVZ de Chalate, jefeado por Gérman Serrano y es allí donde ingresa el chele Arnulfo como combatiente.

Con el ombligo en los encajes de La Montañona, Arnulfo a sus casi 13 años, ya se había salvado en la masacre del Sumpul. Era bueno para correr, aún con zapatos de hule y los pies sangrados de tanto caminar aquella noche lluviosa y de guinda, previa a las ráfagas del amanecer. Desde el cerro Chichilco, al otro lado del río, vio la humazón y las fogatas donde los uniformados quemaban parte de los cuerpos que quedaron inanimados en Las Aradas.

Junto a otros bichos lograron llegar hasta Guarita, Honduras, y a la semana regresaron monteando buscando subir a La Montañona. En los primeros conteos de la comunidad ya los daban por muertos o desaparecidos. Arnulfo ya no dudó en integrarse a los campamentos guerrilleros que surgían y empezó a conocer eso de hacer mucho ejercicio físico y manejar algunas pistolas y viejos fusiles bajo la instrucción de Toñito, un líder campesino surgido de la criba de la Unión de Trabajadores del Campo UTC.

Pocas semanas después, Gérman lo integra como correo (mensajero) de las unidades guerrilleras y para la Ofensiva de enero del 81, cuando se atacaba el cuartel de La Sierpe, iba desde El Jícaro hasta Upatoro, pasando por La Montañita, porque en esos días no había radios de comunicación. Las órdenes o información iban por veredas campesinas en puros papelitos doblados y sudados. “Mi arma de equipo era una pistola 38, que quizá ni servía la mierda”.

Estando en las UV chalatecas, con Gérman y Héctor Martínez al mando, les dan la orden de trasladarse de La Laguna Seca a la zona de El Tremedal, al norte de San Francisco Morazán, una marcha de dos días. Informaron que un grupo de soldados del puesto militar de San Fernando andaban realizando emboscadas e incursiones a los incipientes y mal armados campamentos guerrilleros en la zona de El Trigalito, El Izotalillo y El Candelero.

El “Diablo”, que le decían, era el jefe de esos soldados, lo llamaban también Sebastián. Este sargento era un legendario matarife. Este fue quien, en septiembre de 1981, montara una emboscada al primer pelotón de las UV que jefeaba Tamba (Carlos Aragón), cuando marchaban un día después de la toma político-armada del poblado de San Ignacio. Producto de la emboscada, Tamba por rescatar a los compas heridos fue rafagueado.

El Diablo, le quitó la pistola al Tamba y con la misma, lo mató.

Pero cuando los pelotones de las UV llegaron a la zona, para seducir al Diablo, el Diablo no asomaba. Pasaron días esperándolo, pero no llegó. El Diablo ya se había salvado por pelos en el asalto guerrillero a la comandancia de San Fernando en los primeros días de 1982.

Los pelotones de UV pasaron días moviéndose en la zona, haciendo campamentos y nada. No aparecía a quien buscaban. Quién sabe dónde estará hoy este sujeto. De pronto, estando en los pinares de El Jocotal, a dos mil metros de altura, les dan la orden de atacar las recientes posiciones del Batallón élite Atonal en la zona de El Jardín-El Barrancón, que son vertiginosas alturas al pie de la Troncal del Norte.

“Y nos dan la orden. Y nos dejamos ir. Nosotros íbamos en el pelotón de Gérman. Hugo iba al mando”.

El Alto Mando del ejército también comenzaba a desplegar los nuevos batallones élites en el terreno y en la zona de El Barrancón habían asentado a una o dos compañías del Batallón Atonal, con base en el oriental Usulután. A cada escuadra UV le asignaron objetivos.

“La posición que nos tocaba, eran 20 soldados que estaban en ese cerro, en esa altura. Nueve éramos en la escuadra de UV. Iniciamos a la 11 de la noche porque la idea era atacar, aniquilar o hacer lo que se pudiera hacer en el transcurso de la noche, porque los refuerzos del ejército iban a ser cabrones. Fue un combate a muerte. ¡Ese sí fue a muerte! No habíamos definido y a las 5 de la mañana Gérman nos dijo: ¡Vámonos! Todo mundo se retiró. Solo nosotros estamos aquí”.

Al amanecer varias compañías de la Cuarta Brigada de El Paraíso avanzaron para envolver a la fuerza guerrillera que atacaba al Atonal, incluso subiendo un batallón al Candelero, al norte de Dulce Nombre de María, una predecible zona de paso guerrillera para retornar a La Montañona.

“En ese momento, se gritaba la consigna de retirada. Gérman nos decía que ya nadie había. Que ya todos se habían retirado. Y a esa hora, solo se reportaba que habían aniquilado a un oficial, un jefe de la compañía, más dos soldados y se habían recuperado 3 fusiles. A mí me dolió el alma retirarme y sin llevar nada, porque… allí no se sabía cuántas bajas habíamos hecho, porque estábamos casi fusil con fusil.

“Diría mentira, pero si estábamos a dos metros era lejos. Porque lo único que nos cubría era un bordito. Entonces como a las 5 yo les gritaba tráiganme granadas. Héctor andaba dos granadas y Gérman andaba otras dos granadas.

“Y yo les gritaba que me llevaran las granadas. Yo consideraba que con esas granadas resolvía. Y Gérman insistía: ¡Báje. Que nos vamos!

“Nos hemos bajado hasta donde ellos. Y yo le dije a Héctor: por favor, deme esas granadas que esos fusiles los llevamos. Y Héctor repetía: Mirá que la orden es… y que ya el refuerzo… Y ya el refuerzo peleando con la escuadra de contención que estaba en la altura siguiente. Esa escuadra la jefeaba una compa rellenita llamada Yeni.

“Y entonces Gérman le dijo: Héctor, dále las granadas a Arnulfo y aquí están las mías.

“Y decimos para arriba. Que allí éramos ya solo tres nada más en una entrada tan reducida, que estrictamente los tres cabíamos… era un caminito hijueputa. Y digo yo adelante y llegamos a la misma posición: y se abre aquello… y les digo: ¡Apóyenme! Y en lo que ellos me apoyan yo agarro la primera y pummm. Pum, pum, pum. Puta: si estábamos así de cerquita. Y la otra, pum... El asunto es que tiré tres granadas: ¡Y para dentro hermano! A las 6 en punto de la mañana, ya con el refuerzo encima, estábamos asaltando. Ya allí… cruzados los fusiles. La M-60 la partimos por la culata: ¡Partida venía por fusilería, a puro balazo!

“Y bueno, el que sobrevivió fue porque se tiró. Se tiró de una altura altísima y sobrevivió porque bajó a la calle. Ya de allí nos hemos ido con 18 fusiles y la M-60 y lamentablemente, el compañero que iba a mi izquierda murió. Y mueren también otros dos compañeros que quisieron subir, pero les dieron.

“De allí ya subió Héctor, subió Gérman y todos gritando UV, UV, UV, mientras los otros compas ya iban en retirada. Y nosotros UV, UV, UV… y todo el mundo gritando UV… Ah, por cierto… porque yo fundí el M-16 en ese asalto. ¡Fundí el M-16!, porque el cañón quedó todo fundido. Si yo terminé disparando con un fusil ya recuperado. Tuve el gusto de andar mi primer fusil nuevito, quitado al Atonal, nuevito, nuevito. Todavía yo creo que ni lo habían limpiado bien, porque en la parte de la culata había un resorte que todavía tenía grasa original”.

viernes, 1 de marzo de 2013

¿Qué es la Política?



 Leonardo Gabriel Ogaz Arce
 
Ante el desprestigio de la política y los políticos nos vemos obligados a preguntarnos en qué consiste la política y si podemos prescindir de ella.

Suele confundirse la práctica social que es la política, con el estudio de esta práctica social, por eso no es del todo correcto definir a la política como la ciencia que estudia los asuntos de Estado o la relaciones políticas.

La política es por una parte una praxis social e individual de ejercicio del poder, por otra  parte es un componente de la vida de la sociedad o comunidad, este componente es indispensable, insoslayable, no puede existir la sociedad sin esta función, porque toda sociedad o comunidad necesita organización y toda organización necesita una dirección, necesita conducción, esto es verdadero incluso para los pequeños grupos o núcleos de personas ya sea organizados formalmente o informalmente. Con mucho más razón los grandes conglomerados humanos organizados estatalmente o bajo otras formas de organización social, tribal, federativa etc., es decir, la organización social, presupone la actividad política esta es consubstancial a la misma, por eso no se puede prescindir de la política.

En tanto componente de la vida de la sociedad organizada, es el ámbito de la dirección y las decisiones de la misma, de tal manera que no es cualquier componente, es un componente se suma importancia, es en ese ámbito donde se resuelve, se decide la vida de la comunidad, a ella pertenece por tanto el gobierno, las leyes tanto del campo normativo sujeto a legislación del orden, como las leyes en tanto campo de la justicia.

El gobierno necesita de fuerza física y moral,  por tanto la política está indisolublemente ligada al poder y este es fuerza física en primer término expresada militar o policialmente u otras formas de coacción además el poder también es fuerza moral, requiere de legitimidad, de hegemonía entendida como fuerza ideológica y cultural. (Gramsci). El gobierno necesita de capacidad persuasiva tanto física como argumental e ideacional.

Ahora bien, el poder no solo es el poder estatal, el poder es también una red que se extiende por todo el tejido social, hay relaciones de poder en la familia, en la escuela, en los clubes deportivos, etc., y además necesita un discurso, es en alguna medida un discurso, luego la política está presente en todas la actividades humanas organizadas. Existe como señala Foucault una microfísica del poder.

Históricamente la política nace en el seno de las acciones grupales como actividad de dirección y organización de la vida colectiva esas dos funciones se mantienen a lo largo del tiempo, pero con el desarrollo de la sociedad se van complejizando y cambiando de formas hasta llegar a los modernos estados nacionales de hoy  que están en plena crisis superados tanto por los problemas, como el ecológico por ejemplo, como por las realidades socioeconómicas impuestas por las multinacionales como la globalización, cuestión que tiene  como respuestas iniciales organizaciones tipo Unión Europea o con mucho menos desarrollo Mercosur, UNASUR, ALBA. Pero que configuran una tendencia de desarrollo hacia el futuro que apuntan a organizaciones supranacionales, quizás un gobierno mundial, un estado confederado mundial de organizaciones regionales. Por eso la política internacional ya no es tanto una cuestión exterior, la frontera entre lo interno y lo externo en alguna medida se está reformulando.

Ahora la definición de la política como arte de gobernar no es mala, pero sí demasiado general, en diccionario Larouse se la define como: “Arte, doctrina opinión referente al gobierno de los Estados.” Se agrega también la acepción de modo de dirigir los Estados.

Etimológicamente política viene del griego “polis” y ha de entenderse en términos generales como los asuntos de la ciudad, pero las ciudades eran en Grecia ciudades Estados: Atenas, Esparta, etc., es decir se trata en definitiva de asuntos de Estado.

Rodrigo Borja en su “Enciclopedia de la Política” señala que: “La política…es un acervo de conocimientos tocantes a la realidad social y la aplicación de ellos a situaciones concretas.” (Borja 19977.P.788). En esta definición se entiende como un conocimiento que se aplica. El caracteriza entonces esta actividad social un poco académicamente, ya que si bien la política supone esta aplicación esencialmente es lucha por obtener y mantener el poder. (Maquiavelo)

Cuando se dice que poder es la capacidad de influenciar a otro (Weber) debe agregarse que se puede ejercer influencia sobre otros ya sea porque se posee una fuerza física, capacidad de coacción económica o un predominio cultural o ético, ahora en los tiempos modernos habría que agregar comunicacional a veces estos elementos actúan conjuntamente, otras actúan separadamente o en combinaciones específicas y en dosis diferentes. Por eso hoy en día la comunicación de masas es un ingrediente fundamental de la política, por la forma en que incide en la influencia sobre otros.

Si desglosamos los diversos aspectos de la política ubicaremos los siguientes: liderazgo, capacidad de tomar decisiones, capacidad de aplicar creativamente conocimientos a las prácticas de gobierno, capacidad de conducción o dirección, tener un programa, un conjunto de ideas a llevarse  a cabo, capacidad de generar leyes o normas, capacidad de usar  el poder. Otro aspecto sumamente importante de la política, es la capacidad de gestión, es decir el aspecto administrativo de la política.

La política además requiere de las siguientes habilidades que son parte importante de esta praxis, competencias para persuadir, llegar acuerdos, convencer, negociar, para lograr metas y objetivos. Cuando decimos que la política es el ejercicio del poder, estamos haciendo alusión a imposiciones a obligar a otros a realizar o mantener ciertas prácticas o actitudes, es decir la política tiene que ver con la práctica de la dominación, por eso lo viable en política depende de una determinada correlación de fuerzas, si hay fuerza es posible lograr ciertos objetivos políticos si no la hay o se la reúne o no se puede lograr los objetivos, por eso es importante en política las alianzas, los acuerdos, los consensos, como procesos de acumulación de fuerza.

La política expresa desde que históricamente se constituyeron las clases y el Estado  siempre una lucha de intereses, los intereses de las clases dominantes en contra de los dominados, los dominados finalmente deben ser gobernados, las clases pudientes son las que ejercen este poder, a través de una clase política que está a su servicio, cuando los dominados adquieren el poder en contra de los antiguos dominadores estamos en presencia de una revolución. En las sociedades burguesas modernas es la clase empresarial la que ejerce el dominio para imponer una ideología, una cultura, un tipo de estado, esto lo hace no solo con su aparato represivo sino tambén con sus aparatos ideológicos, educación, medios de comunicación etc.

La política en definitiva es el terreno de las contradicciones de clase, por tanto hay políticas que defienden los intereses de los dominados y políticas que defienden los intereses de los dominadores, políticas que defienden los intereses de los empresarios y políticas que defienden  los intereses de los trabajadores, también hay políticas que tratan de conciliar los intereses entre dominados y dominadores, pero en última instancia siempre terminan al servicio de las clases dominantes.

La política supone programas, planes estrategias, tácticas tanto para obtener el poder, como para la realización de los programas o las propuestas que llevan a conservar y mantener el poder. La propaganda, la comunicación en definitiva, la movilización de las personas, el lograr adeptos, el ganar la mayoría cuando se trata de democracias son los elementos primordiales para lograr objetivos políticos. La organización política, el partido político es el eje vertebrador de la actividad política. Cuando los partidos políticos no existen, se constituyen movimientos que siguen generalmente a un líder y se estructuran estructuras populistas clientelares, también los partidos se burocratizan y corrompen, creándose especies de castas privilegiadas. Lo ideal es una propuesta un proyecto de sociedad, un estilo de gobierno que comparte un sector social o varios sectores o clases sociales que se proponen alcanzar el poder para realizar las propuestas.

El otro sentido de la política (como policies) se define como un conjunto de principios  normas y aspiraciones que señalan un curso definido de acción, una directriz, indican un sentido, marcan un rumbo que se adopta consciente y deliberadamente para conseguir ciertos objetivos. Es cuando se dice la política de esta institución es la interculturalidad por ejemplo.

Las corrientes políticas, los partidos políticos explícitamente o no explícitamente se sustentan en ideologías, doctrinas, idearios, filosofías, teorías políticas, existe una rama especializada de la filosofía que se preocupa de estos fundamentos. Por ejemplo las corrientes de derecha hoy día se sustentan en el liberalismo y el neoliberalismo, las corrientes de izquierda en las diversas opciones de socialismo. El programa político de las organizaciones son o deberían ser las concreciones de sus concepciones filosóficas, los que se declaran pragmáticos e independientes de cualquier determinación filosófica o ideológica hacen también ideología en el más bajo nivel, generalmente en defensa del orden establecido.

En la difícil relación entre  ética y política y cuando vemos que los políticos del sistema, en España por ejemplo, han perdido toda la credibilidad ante importantes sectores de ciudadanos, donde vemos a los corruptos del PSOE acusando a los corruptos del Partido Popular, postulamos que es distinta la política que se hace en función de un proyecto de liberación que la que se hace para sostener el decadente orden burgués. Aquí sí el fin debería determinar los medios.

Bibliografía.


Borja, Rodrigo, “Enciclopedia de la Política”, Fondo de Cultura Económica, México, 1977. Segunda Edición.

Contreras, Adalid, “Imágenes e imaginarios de la comunicación desarrollo”, CIESPAL, Quito, 2000.

García- Pelayo Ramón y Gross,  “Diccionario, Pequeño Larousse Ilustrado”, Buenos Aires, 1981.

Foucault, Michel, “La microfísica del poder”, Ediciones La piqueta, Madrid, 1979, Segunda edición.

Gramsci, Antonio, “Cuadernos de la Cárcel” Juan Pablos editor, México, 1975

Machiavelli, Niccolò, “El príncipe” Mestas ediciones, Madrid, Octava edición 2009. Año de la publicación original 1552.

Weber, Max, “Economía y Sociedad”, Fondo de Cultura Económica”, Madrid, primera edición el Alemán 1922. Décima reimpresión, 1994.

miércoles, 27 de febrero de 2013

No te rindas

Mario Benedetti

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
 
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
 
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
 
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
 
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
 
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

27 de febrero de 1989 en Venezuela. ¿Anarquía o insurrección obrera contra el capital? ¿Espontaneísmo o Dirección Revolucionaria?


El internacionalmente conocido “Caracazo” es una de las insurrecciones populares más fuertes acaecidas en América en los últimos 50 años. 


Sobre ese evento se han construido y reforzado, teorías y políticas de largo aliento que permitieron la muerte del histórico bipartidismo (socialdemócratas y socialcristianos). Tal evento, abrió la brecha para golpes de Estado (febrero y noviembre de 1992) y un clima de ingobernabilidad que allanó el camino para la democracia popular chavista y una larga ristra de códigos de gobierno, que venidos del 27-F, son pautas del “progresismo” del siglo XXI. Acá, expresaremos algunos aspectos que tratan de romper con cierta mitología populista que envuelve el evento, y el gorilismo que se empeña en no aprender nada de lo allí sucedido.

 El contexto internacional y el ahogo de la dinámica de acumulación rentística venezolana

Venezuela dentro de poco será catalogada como la primera reserva mundial de petróleo, la “fertilidad” de sus pozos y la facilidad de extracción permitieron que tras algunas duras luchas, se nacionalizase (precariamente) la explotación de hidrocarburos y el país viviera épocas donde la burguesía y las capas medias pudieron hacer del derroche, la suntuosidad y la chocarrería su leit motiv. Los años de recuperación del capitalismo 60-70 y hasta la depresión mundial del 71-74, le dieron al país cierta estabilidad, bajo las democracias asesinas devenidas del Pacto de Punto Fijo, firmado en octubre de 1958. Las crisis energéticas y la construcción de la OPEP le proveyeron a Venezuela la posibilidad de captar rentas diferenciales de gran magnitud, que se tradujeron en bonanza efímera y una especie de pacto social donde a pesar de haber mucha pobreza, habían capas medias muy gastadoras que drenaban la renta en importaciones pomposas. Todo ello se basó en una moneda sobrevaluada y un ingente gasto público asistencialista y populachero.

Pero ese “paraíso” sufrió un serio revés con la crisis de los 80. El endeudamiento y la baja de los precios de los hidrocarburos (por la contracción de la demanda mundial, bajaron de 30USD a 10USD el barril en el fatídico año 83) revirtieron el “oasis” de la acumulación rentística y mostraron de “golpe” la incapacidad de la Burguesía Nacional de llevar adelante las tareas de desarrollar las fuerzas productivas y mantener los niveles de crecimiento.

La extorsión de la deuda y el genocidio planificado


Así, los huecos fiscales empujaron a que del año 75 al 80, la deuda externa creciera en casi 600%, causando que Venezuela entrase en moratoria de pagos en los años 83 y 88. La tasa de interés estadounidense que en el año 77 se ubicó alrededor del 5%, subió para 1981 a un impagable 19%.  No bastando con eso, las corredoras de riesgo (ahora quebradas) consideraban muy “arriesgada” a la nación y le aumentaron vertiginosamente el Riesgo País, lo que obligaba a pagar más aún por préstamos cuyos intereses eran astronómicos.

El servicio de la deuda en relación al PIB subió en América Latina del 14% al 34% en sólo dos años (1982-1984). En 1973 la deuda total de A.L. era de 137 millardos de USD$, en 1979 ascendió a 390 millardos de USD$ y ya para el año 1985 la deuda llegó a 860 millardos de US$[i].  Así, las burguesías más fuertes, emprendieron un fantástico plan de recuperación de la tasa de ganancia, que caía en picada. De esa forma, eliminaron a buena parte de capital “sobrante”, arruinaron a los capitales menos productivos y relanzaron la acumulación. Todo ello se realizó con mecanismos de centralización y concentración de capital que proletarizaron a millones y se empobreció a otros tantos.

 El estallido de la depresión mundial y la miseria atroz en el país.

La explosión de la crisis se tradujo en un empobrecimiento brutal de la población. Según, Sonia Barrios : “el 90% de los barrios que albergan al 40% de la población se asientan en el 10% del territorio de la ciudad”[ii]  y González Silveiro añade: “en 1950, los barrios de Caracas albergaban a 117.000 habitantes, en 1981 dicha cifra se elevó a 1.440.000 personas“[iii] Por ello, ante la crisis, se experimentó un terrible deterioro de las condiciones de vida del obrero. La pobreza explotó.

El caos fue colosal. Las reservas operativas disminuyeron a casi 1.000 millones de dólares. La inflación llegó a 35%, en 1988. La tasa de interés real negativa y la fuga de divisas para el periodo (1982-1988) de 25 millardos de dólares.

El gran viraje, el ala de la burguesía comercial y financiera toman la batuta. Adiós a la protección y bienvenidos al abaratamiento del trabajo

En enero de 1989 asume la Presidencia de la República el “señor” Carlos Andrés Pérez (CAP) quien había tenido un gobierno de fuerte carácter populista que gozó de ingresos ingentes que desarrollaron el clientelismo de manera exponencial. Pero, como decía Hegel y luego completaba Marx en El 18 Brumario…: “todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces… una vez como tragedia y la otra como farsa”[iv]. Así, apareció este Mesías del populismo que vino a enfriar la lucha de clases con un lanzallamas llamado: Plan de Ajuste Estructural (PAE).

    Así como Constantino I “se le apareció” en el año 312 una cruz cristiana en los cielos de un campo de batalla, una inscripción: “in hoc signo Vinces”[v] , CAP imaginó a una cohorte ideal de planificadores del relanzamiento de la acumulación capitalista en base a salarios de miseria, teniendo a la Devaluación de la moneda como buque insignia de una “sinceración económica” que traería beneficios que jamás llegaron. De la misma forma, se planteó la teoría del Shock (muy de Milton Friedman) y los aparatos ideológicos de la derecha (medios de comunicación) empezaron a irrigar la “urgente” necesidad de reajustar la economía, parar el derroche (gasto público para la educación, salud, cultura etc.), reducir el estado y modernizar al país.

Como nos cuenta el maravilloso trabajo de José Honorio Martínez el gobierno buscaba: “obtener préstamos por 4.500 millones de dólares en los siguientes tres años…intensificando los compromisos con el FMI, anunciando, el 16 de febrero, la aplicación de un paquete macroeconómico”[vi]  El “paquetico Rodríguez” como se conoció dicho plan, fue diseñado por el economista  Miguel Rodríguez (ex”marxista” progresista) fue una bendición para el ala más parasitaria de la burguesía, que de haber sido visto por los más neoliberales y “dulces amigos del pueblo”: Carl Popper, Raymond Aaron y Von Hayek lo hubieran quizás considerado demasiado drástico para el país. Pero como dice E Sartelli, los pequeños patrones o capataces de la burguesía que vienen del proletariado, suelen ser peores y más reaccionarios que a quienes defienden.[vii]

El Paquete, la desgraciada Devaluación y el caldo de cultivo para la sublevación.

Siendo sucintos podemos resumir el PAE:


•         Uniformidad en los tipos de cambio, es decir, devaluación de 150% (medida que los “progresistas de nuevo cuño, tildan de revolcuionaria). Lo que resultó en una modesta inflación de 80%.

•         Reducción del déficit fiscal eliminando gastos “innecesarios”, subsidios, gasto social, protección a jubilados,  etc. Privatización.

•         Liberalización de los precios y aumento de los mismos en los servicios públicos. Aumentos de la gasolina, electricidad, teléfono, acero en: 110%, 150%, 40% y 100 % respectivamente.

•         Entrada al GATT, antigua OMC. Eliminación a las trabas a la entrada de mercancías y de capitales al país. Reducción general de aranceles.

•         Elevación general de los tipos de interés (se vieron tasas de hasta 40%)

No hace falta ser un súper comunista para entender que el resultado de estas políticas iba a deparar en mayores miserias. José Honorio nos cuenta  que: “mientras la remuneración del trabajo (en salarios) era de 61,2% en 1960 [la participación de la clase obrera en el Ingreso Nacional], de 50,4% en 1970, de 27% en 1980, a finales de los ochenta disminuyó hasta 15%[viii]. (cifra a nuestro entender exagerada, pero quizás correcta con una medición más exhaustiva, que la del FMI, que se utiliza)

La forma como le imputaron la crisis a la clase fue obrera fue descarada y el ajuste iba a arruinar directamente a la burguesía “productora”, los iba a poner a disputarse mercados sin las “ayuditas” del estado. Por ello, el ala socialdemócrata y de los pequeños capitales se opusieron al PAE y a soto voce planearon un regreso por una vía Blanquista tropical.

La terrible insurrección, saqueos, cortes de rutas e incendios.

El 27 de febrero en Caracas los transportistas convocan a un paro general. La casi duplicación del precio de la gasolina (medida que viene en 2011) los empujaba a descargar el peso del aumento, con un “módico” incremento del pasaje. Como era de esperarse, el epicentro de las iniciales protestas se dio en Guarenas y en los municipios del estado Miranda, que colinda con la capital. Allí, la protesta se tornó muy violenta y la quema de cauchos inicialmente, y luego de autobuses para cerrar las rutas, fue el detonante principal de lo que se vendría.

Ante todo ello, las víctimas burguesas del Paquetico, azuzaron y atemorizaron a la población, aumentando vertiginosamente los servicios, especulando y acaparando alimentos para forzar a las masas a una insurrección. Las capas medias aguantaron un poco de escasez, pero las zonas donde se concentra las barriadas más pobres, reaccionaron abalanzadas a la calle a buscar lo que le habían arrebatado. Por ello, en los barrios de Catia, 23 de Enero, El Valle, La Vega, Caricuao, y en La Guaira; estallaron los  saqueos. Buena parte de los trabajadores en situación precaria salieron a buscar alimentos, enseres y cualquier cosa que no pudieran comprar.

 La burguesía a la defensa de privilegios del capital “productor”

Los pequeños y grandes locales empezaron a saquearse y el capital “víctima” del paquete trató de montarse en la ola y construir de facto su propia “Sociedad del 10 de Diciembre”[ix] una organización acéfala de lumpen dispuesto a morir en el vandalismo, para apalancar su asalto al poder. De esa forma, se urdió un complot con organismos policiales (quienes andaban en motos lanzando consignas contra el gobierno e incitando al saqueo) y mercenarios para dotar de algunas armas de fuego y herramientas (patas de cabra, para abrir locales) a quienes saqueaban, estimular los enfrentamientos con el ejército e incitar a destruir tiendas y calles.[x] El plan era desestabilizar y regresar al poder por la vía del ahogo económico. La conspiración estaba en el aire, sin embargo, las fuerzas eran poco maduras y las condiciones débiles para el triunfo.

            Otro factor interesante fue el “poyo” mediático que en las primeras horas tuvo el estallido social. Decenas de periodistas entrevistaban a saqueadores y a líderes comunitarios quienes enarbolaban consignas relacionadas a la justicia social y al hambre del pueblo. Cientos de imágenes que “invitaban” al saqueo, disfrazadas de noticia, fueron permitidas por muchas horas en Televisión y “publicitadas” por radio. Lo que indica eso no es la permisividad del gobierno, sino la intención manifiesta de algunos poderes en desestabilizar al país. El 13 de abril de 2002, cuando el pueblo y sectores militares medios, fueron al rescate del presidente, ningún mal llamado “medio de comunicación” (en realidad aparatos de propaganda ideológica burguesa) mostró imagen o sonido alguno, se limitaron a pasar comiquitas y series cómicas de EEU (en serio). Y lo hicieron debido a la necesidad de ocultar la realidad y dejar al pueblo encerrado en casa. El 27 F hicieron lo contrario, con fines (a nuestro criterio) abiertamente golpistas[xi].

Siendo justos, hay que reconocer que luchadores sociales anticapitalistas y populares se lanzaron a las calles a tratar de enrumbar el alzamiento, hacia una insurrección de carácter político que cuestionará la base del poder capitalista, e incluso lo suplantase. Fueron ellos perseguidos y torturados con un encono escalofriante por los aparatos de represión del Estado. Es vergonzoso que muchos de esos torturadores, continúen en sus labores burocráticas como sino hubieran cometido esa andanada de crímenes.

 La represión sangrienta, el desorden, el espontaneísmo.


El aciago 28 de febrero el Ministro del Interior declaró la suspensión de las garantías constitucionales y en las siguientes 36 horas las Fuerzas Armada tomaron la ciudad, sembrando el pánico entre los manifestantes. La represión tuvo ribetes de insólita crueldad, las órdenes fueron exterminar todo brote de protesta de raíz. No hubo gases lacrimógenos, ni ballenas, ni advertencias; policías y ejércitos usaron ametralladoras y todo tipo de arsenal bélico para asesinar a todos cuanto pudieron. El “toque de queda” fue la Noche de las Narices Frías en Venezuela.

La disolución del conflicto se hizo muy rápidamente. Las ejecuciones y martirios que cobardemente infligieron los organismos represivos del Estado se hicieron extensivas. De hecho soldados comentaban: “Aquí han matado soldados y cuando eso pasa arreciamos nuestro trabajo (matar) no es fuerte, porque ya uno está adoctrinado, acostumbrado y psicológicamente preparado”[xii]. Las cifras indican que hubo cerca de 3 mil asesinatos, que para lo poco que duró el estallido, lo focalizado y estrictamente orientado a protestas de hambre, fue una cruenta demostración de que cuando la burguesía pone orden, los crímenes más abominables le quedan cortos.

El movimientismo, autonomismo y su evidente fracaso. Lecciones básicas.


La masacre acaecida en los espacios de resistencia fue terrorífica y no condujo a ningún logro político para quienes trataron de organizar una insurrección o incluso saquear. Para el ala promotora de la burguesía que se beneficiaba de las medidas económicas, fue un tremendo éxito. Una demostración de opresión y terror que permitiría darle una derrota tremenda al pueblo pobre en Venezuela, y que no impidió el desarrollo de medidas económicas hambreadoras y genocidas.

Los caídos y luchadores sobrevivientes que honestamente intentaron radicalizar u orientar políticamente los saqueos y las protestas hacia algo orgánico, chocaron desde el inicio y desarrollo del estallido, con un andar anárquico que bajo peticiones abstractas y sin un partido político que pudiese direccionar la protesta de hambre, hacia la conformación de una organización que se hiciese del poder político. Todo ello conllevó a la muerte de miles. De hecho, meses después CAP y sus bandidos recibirían más créditos del FMI y profundizarían sus políticas.

Contrabandistas ideológicos, anticomunistas de “izquierda” y tránsfugas como Negri, Hardt, Holloway y los postmodernos “filósofos” se aprovecharon de estos hechos para fundamentar fruslerías como: cambiar el mundo sin tomar el poder, la inutilidad o caducidad del sindicato y del Partido. El 27 de febrero es una prueba de lo contario. Es un acta que revela lo erróneo del camino.

El 27 F, fue una catástrofe, un episodio de arrojo popular que terminó en tragedia. Beatificar el espontaneísmo, como sustitución de la organización y dirección política ha sido un burdo resultado de una derrota histórica que aún nos pesa. Claro, lejos de  criticar la chispa de ilusión revolucionaria del acto insurreccional que las bases desarrollaron en varios espacios, se reflexiona acerca de lo importante que la dirección consciente, que pueda impulsar y aprovechar al máximo hasta la última gota de energía revolucionaria e insurreccional del pueblo. Ya lo decía Lenin en el ¿Qué Hacer? en su crítica al espontaneísmo, las bases politizadas ameritan de organización y teoría revolucionaria (formarse en el socialismo científico) que permita orientar sus fuerzas en el camino más expedito al triunfo sobre sus opresores.  

Publicitar este episodio, como modelo de insurrección popular hacia el triunfo sobre el capital, es un acto es una irresponsabilidad histórica y se constituye como factor de dispersión y confusión. El 27 F condujo a un reflujo conservadurista en la lucha de clases. Si bien fue una chispa de ilusión revolucionaria, la inexistencia de dirección organizada, muestra que el arte de la insurrección, las mezclas de la lucha legal e ilegal, la construcción del partido y la organización leninista rigurosa, es aún, la única estrategia (comprobada) de transformación política profunda, que puede llevar a los oprimidos a la victoria definitiva sobre el capital.

 El movimientismo, el autonomismo y esa ristra de aventuras pequeñoburguesas, son vías expeditas al fracaso. La tarea en la actualidad es ardua, el reto que tenemos es aún mayor, trabajemos por el triunfo de la clase trabajadora, antes que el capital destruya y envilezca aún más el planeta.

*Este trabajo es un pequeño extracto de una investigación acerca del 27 F, que se envío a modo de Ponencia al Congreso Internacional de Historia en la Universidad de Buenos Aires, en noviembre de 2009. Quien desee el trabajo completo se lo podemos hacer llegar por correo:  manuel1871@gmail.com

 Manuel Sutherland

Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)


manuel1871@gmail.com

Ccs. 25/02/2010

Referencias:

[i] Cifras y datos extraídos del sistema de cuentas nacional del BCV y del Comité para anulación de la Deuda del tercer Mundo (CADTM).

[ii] Barrios Sonia, “Problemas urbanas y políticas urbanas en países exportadores de petróleo: el caso del área metropolitana de Caracas”,  Caracas, Cendes, 1998

[iii] González, Silverio, “La ciudad venezolana, una interpretación de su espacio y sentido en la convivencia nacional”. Fundación para la cultura urbana, Caracas, 2005

[iv] Carlos Marx, El 18 Brumario de Luís Bonaparte, Edición digital, capítulo 1, disponible en www.Marxist.org

[v] “en este signo vencerás”, historia contada por el historiador Eusebio de Cesarea.

[vi] José Honorio Martínez Causas E Interpretaciones Del Caracazo, Universidad Nacional Autónoma de México, México Publicación 15 Junio 2008.

[vii] Eduardo Sartelli, La cajita infeliz. Ediciones RyR, Argentina 2004. Un libro maravilloso, sobre el cuál hacemos trabajos de formación.

[viii] Ibíd. Nota viii.

[ix] Detalles de esto son relatados por Haleis Dávila, testigo de excepción y analista del 27F.

[x] Ver más detalles en: Provea, Informe de Situación de Derechos Humanos en Venezuela octubre de 1988-septiembre de 1989.

[xi] Hay pocos ensayos sobre esta tesis, igualmente, alguna tesis de grado de comunicación social sobre el tema (la de Sonia Vergel) refleja en buena medida estaaudaz teoría.

[xii] Ibíd. Cit. X
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...