Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
lunes, 6 de mayo de 2013
Esta es la USAID, qué les parece
Por Rubén Ramos para Rebelión
A propósito de su expulsión de Bolivia
En un acto de soberanía que se hacía esperar y que da cuenta de la madurez política de un pueblo puesto de pie, y de la dignidad que orienta sus transformaciones estructurales para la conquista definitiva de su libertad, el gobierno plurinacional del Presidente Evo Morales acaba de expulsar del territorio boliviano a la Agencia internacional para el desarrollo de los Estados Unidos (USAID), instrumento clave de la Secretaría de Estado de los Estados Unidos para la injerencia política, la desestabilización social y el terror en nuestros pueblos.
En reiteradas ocasiones he insistido, en este espacio y en otros, en la acción nefasta que cumplen en nuestros pueblos no sólo USAID, sino toda la institucionalidad financiera y de cooperación técnica del orden mundial capitalista, dependiente de la ONU, de la OEA, de la OCDE, de la OEI. Así como también esas otras instituciones subsidiarias de USAID, del Banco Mundial (BM), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en las acciones conjuntas de sedición y terror. Las evidencias muestran que los pueblos liberados de las imposiciones que ejercen todos estos organismos conjuntamente con el FMI, son los únicos que alcanzan el bienestar y el desarrollo. Y algo que es fundamental, dignidad y capacidad de decisión. No sólo para ejercer el dominio sobre sus recursos sino para su explotación y producción, ahora sí, con sostenibilidad. Cuba, es un ejemplo, tras cincuenta años de “bloqueo” y de no contar con la “ayuda” que incrementa la deuda externa y favorece los lucrativos negocios de los “socios” internacionales de esas instituciones. Lo es Venezuela, Ecuador y Bolivia. Los países que aún insisten en la economía de mercado y la inversión privada extranjera que viene amarrada con los paquetes de “ayuda” internacional, tienen los más altos índices de pobreza y de desigualdad. Y al otro lado de América Latina, en todo Europa, tienen los paquetazos neoliberales de “rescate” financiero del FMI y el BM, que ha puesto a millones de trabajadores en la calle, les ha quitado sus pensiones, sus viviendas, sus seguros de salud, su deseo de vivir, condenando a las futuras generaciones a la mendicidad y el hambre.
Pero, ¡alerta!, el imperio no cesará en su empeño desestabilizador y terrorista. Cuenta con las organizaciones subsidiarias de USAID, como la NED, el IRI, Freedom House, NDI, y con miles de ONGs, una prensa decadente y “compañías” de mercenarios que forman parte de las reformas que el ex-secretario de NNUU, Kofi Annan introdujo durante su gestión recogiendo las sugerencias del Informe Brahimi que le fue encargado a su amigo y actual enviado de esa Organización en Siria, Lajdar Brahimi.
Siendo el Perú uno de los países donde la institucionalidad del orden mundial capitalista define, decide, financia (con cargo a deuda), implementa y ejecuta (a través de sus inversionistas extranjeros y de los tecnócratas de los diferentes sectores), las políticas que nos imponen, me ocuparé ahora de dar cuenta de lo que hace USAID. No sólo en el Perú sino en el mundo. Dada la extensión del trabajo, lo haré en sucesivas entregas sobre sus estrategias, sus programas prioritarios, cómo hacer negocios con USAID, sus socios “peruanos”, sus proyectos en el Perú de la “nueva era”, su atención puesta en la educación, su proyecto AprenDes.
La USAID qué es y qué hace
La historia de USAID se remonta al Plan Marshall de reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial y al “Punto cuatro” del Programa de ayuda a los países pobres de la Administración Truman. Depende directamente de la Secretaría de Estado del gobierno norteamericano. Desde 1961, es la agencia principal de intervencionismo directo de EE.UU en nuestros países.
Desde entonces ha distribuido más de doscientos mil millones de dólares en "ayudas" militares y económicas a los países donde ejerce su dominio en protección de los intereses norteamericanos. Utiliza para este efecto, diferentes modalidades de “ayuda” como: préstamos para el desarrollo, asistencia técnica, fondos para emergencias y, sobre todo, apoyo militar y político con énfasis en estrategias de espionaje, desestabilización, e intervención armada, siguiendo las normas de su “Manual represivo confidencial” que ya el gobierno boliviano había puesto en evidencia, rescatando una revelación hecha por el periódico "Hoy" en su edición del 23 de noviembre de 1978.
Opera en el Africa subsahariana, Asia, América Latina y el Caribe, Europa, Eurasia y Oriente. Decide, financia, dirige y controla planes, programas y proyectos vinculados con el desarrollo de la agricultura, la democracia y la gobernabilidad, el crecimiento económico y el comercio, la educación y las universidades, el medio ambiente y las alianzas mundiales para preservar el nuevo orden mundial capitalista, so pretexto de la asistencia humanitaria.
Maneja los llamados “Programas de corte de la cruz”, orientados a “construir la democracia y la paz, proporcionar servicios esenciales en las comunidades marginadas, apoyar con militares norteamericanos para asegurar una coherente reconstrucción y estabilización, diseñar programas que aborden mejor las causas y consecuencias de los conflictos violentos, otorgar becas de investigación competitiva a través de la Cooperativa de Investigaciones para el Desarrollo (CDR) en convenio con el gobierno de Israel, desarrollar programas urbanos para mejorar las condiciones de vida de los pobres y de las generaciones futuras, preservar el desarrollo ecológico, favorecer el uso racional de los recursos hídricos del mundo (una prioridad de la política norteamericana), diseñar programas con participación prioritaria de mujeres” (USAID, 2013).
Trabaja en estrecha colaboración con organizaciones voluntarias privadas, (ONGs), organizaciones indígenas, universidades, empresas estadounidenses, organismos internacionales, gobiernos, y agencias y embajadas de gobierno de los EE.UU y de Europa. Mantiene relaciones de trabajo con más de 3.500 compañías privadas norteamericanas.
Define su actuación como “un negocio”. Este incluye oportunidades de empleo, carreras y, sobre todo, educación. En este sentido, cabe destacar el rol activo que la USAID tiene en el proyecto de “Educación para Todos” (EPT), impulsando su extensión con sus propios recursos y a través de la promoción de mesas de donantes para asegurar el progreso acelerado de la universalización de la educación primaria, sin importar la calidad, pero sí la ideologización y alienación masiva.
La USAID cuenta con una sede en Washington-DC, y con “oficinas de campo” que dan cuenta de su presencia en todo el mundo. En el Perú tiene su propia representación y su web site que “ha sido diseñado y desarrollado para informar a las personas de este país, de los Estados Unidos y del mundo, sobre las actividades y logros de la asistencia que el gobierno de los Estados Unidos proporciona al Perú” (USAID-Perú: 2013).
Visión general de su estrategia
Los proyectos de USAID, dicen sus mentores, ofrecen alternativas a la coca ilícita y buscan fortalecer la provisión de servicios públicos. Buscan promover el diálogo constructivo entre las comunidades locales, el gobierno, grupos de ciudadanos y el sector privado. Consolidar alianzas público-privadas para apalancar recursos y expandir modelos de actividades que hayan tenido éxito.
Lo que no se dice es que todas estas estrategias no responden al interés del desarrollo, ni de la lucha contra la pobreza, menos contra el narco tráfico. Son estrategias para reproducir la dominación neocolonial que busca asegurar la paz social requerida por los “socios inversionistas” y por la USAID, a fin de evitar riesgos que ponga en peligro su rol de garante de los intereses empresariales y de la seguridad norteamericana en nuestro territorio y en América latina. USAID como las otras instituciones financieras del imperio norteamericano, tienen una responsabilidad con el poder que representa EEUU en nuestro continente para asegurar su dominio del mundo.
Desde su creación, USAID ha trabajado en cooperación con “socios” de EE.UU. e internacionales para “mejorar” las condiciones “de personas” en todo el mundo. Estas asociaciones han sido clave para el éxito de sus intervenciones, pero nunca antes han sido más importantes que ahora, según se consigna en las fuentes consultadas.
Se dice que el Gobierno de los EE.UU. otorga más “ayuda” que cualquier otro gobierno, sin embargo, como porcentaje del ingreso nacional bruto, representa la más pequeña entre los programas gubernamentales de asistencia extranjera. Esto es engañoso, dicen los escribidores de USAID, pues la verdadera medida de la “generosidad” estadounidense no es sólo la ayuda proporcionada por el gobierno de EE.UU., sino también la cantidad creciente dada por los ciudadanos y las empresas estadounidenses.
En 1970, el gobierno de EE.UU. proporcionó el 70% de la ayuda exterior de Estados Unidos. Hoy en día, el gobierno ofrece sólo el 20% y los ciudadanos estadounidenses y las empresas aportan el 80%. La ayuda privada hace de los EE.UU. el primero de todos los países por la cantidad de “ayuda” proporcionada a los países necesitados.
USAID, dice estar comprometida con un enfoque que reconoce e incorpora los esfuerzos de colaboración y las donaciones privadas, centrándose en el apoyo popular, la apropiación local, la sostenibilidad, la responsabilidad, y en no menos proporción, la pasión y el compromiso. No obstante, cuando se observa el tipo de programas que impone esta Agencia a los gobiernos obsecuentes de América latina y del Caribe, no queda la menor duda que el sentido de esa “pasión y compromiso” no es otro que el de la intromisión de los EEUU en el continente para salvaguardar sus intereses en lo que consideran “su patio trasero”. Algunos de esos programas son los siguientes:
• Alianzas para el desarrollo global
Para realizarlos USAID establece “alianzas” en todo el mundo, aporta recursos, “nuevas ideas”, tecnologías y socios, para enfrentar los problemas en los países donde se impone este tipo de programas.
• Operaciones militares
La Oficina de Asuntos Militares (OMA) es el punto principal de contacto de la USAID con el Departamento de Defensa (DoD). Representa todo el espectro de las funciones de USAID. La OMA proporciona el punto focal para la interacción con la Agencia de EE.UU y militares extranjeros en relaciones formalizadas a través de una planificación coordinada, formación, educación y ejercicios. Las áreas del programa de interés común incluyen “asistencia humanitaria, prevención del terrorismo, comunicaciones estratégicas, prevención y mitigación de conflictos, lucha contra la insurgencia, reconstrucción post-conflicto y estabilización, aplicación operativa”.
• Programas basados en la fe y comunidad
El veinticinco por ciento de los socios de la USAID son organizaciones basadas en la fe judeo-cristiana. Cuando USAID habla de “fe”, alude a la fe judeo-cristiana, esencialmente, aunque podría ser igualmente la católica y la de otras iglesias y sectas. La noción de “comunidad” puede aludir a las de origen judío, aunque no exclusivamente, pero la idea es infundir su sentido.
• Los programas de subvenciones
Permite a EE.UU ampliar la gama de organizaciones no gubernamentales “sin fines de lucro” orientadas hacia el éxito, en nuevos lugares o iniciar nuevos proyectos. El programa también le permite a los EE.UU llevar a cabo proyectos experimentales o innovadores, que estén “a la vanguardia” de los esfuerzos de desarrollo y ofrezcan un potencial para el aprendizaje y la repetición.
• El desarrollo de cooperativas
Responde a las necesidades de multiplicación y fortalecimiento de organizaciones cooperativas locales, de sus miembros y voluntarios, así como de otros tipos de negocios basados en el grupo, mediante la utilización de los conocimientos y recursos de los EE.UU.
• Los programas de socios capaces
Orientados hacia las organizaciones no gubernamentales, socios colaboradores, y redes, a los cuales se proporciona recursos y asistencia técnica para mejorar su rendimiento y el control de la comunidad.
• Los programas de bienes comunes globales
Los Global Commons Desarrollo, promueven innovaciones para el desarrollo internacional de asociaciones a través del intercambio de conocimientos y la colaboración para resolver problemas. La identificación y fomento de las innovaciones a través de la vía abierta puede mejorar la capacidad de cumplir con la misión principal de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los EE.UU. Tiene por objeto permitir a los ciudadanos del mundo innovar y co-crear soluciones a problemas comunes.
USAID promueve, igualmente, alianzas público-privadas en el sector educación. Un ejemplo es el nuevo memorando de entendimiento firmado con una fundación privada en el norte del Perú que planea contribuir con $1 millón de dólares para unir esfuerzos en el fortalecimiento de la gestión educativa y mejorar la calidad de la educación en la región Cajamarca, en la zona de conflicto de las mineras extractoras de oro, a costa de las cabeceras de fuentes de agua y el consiguiente deterioro de los ecosistemas, la agricultura, ganadería y la vida de miles de campesinos.
Cómo hacer negocios con USAID
Al igual que el BM y el BID, USAID también tiene sus propios manuales de “cómo hacer negocios” con los préstamos que esta institución impone al país “prestatario” con cargo a su deuda externa. Esto es algo que no puede perderse de vista si se quiere entender de qué manera la institucionalidad financiera internacional instrumentaliza la “ayuda” externa en beneficio de sus “socios” empresariales europeos, norteamericanos, canadienses, japoneses y chinos, expresamente convocados, y pertenecientes a los países “no prestatarios”.
Al igual que el BM y el BID, USAID ha reconocido, desde su fundación, a la educación en sus diferentes niveles y modalidades, como una oportunidad de lucrativos negocios para sus socios. Esto, sin menoscabo de su objetivo central que es garantizar la seguridad nacional norteamericana en cualquier parte del mundo donde los gobiernos entreguistas le permiten intervenir con absoluta libertad e impunidad.
La historia de USAID no es otra que la de enajenar la capacidad de decisión de los pueblos; destruir las bases esenciales de convivencia de comunidades ajenas a la racionalidad occidental judeo-cristiana; sembrar el terror ideológico bajo la amenaza de suprimir su “ayuda” si no se cumple con determinadas exigencias; subvertir el orden e implementar la sedición vía ONGs especialmente implementadas para este propósito; extender el terror de Estado armado y violentista a través de “compañías” creadas ex-profesamente; asesinar millones de niños en el mundo por hambre, guerras, pestes, vacunas.
USAID fomenta la creación de nuevos enfoques a los problemas de desarrollo para asegurar la extensión de su “apoyo” en los países pobres en beneficio de los intereses nacionales de EE.UU. La mayoría de negocios con la USAID se llevan a cabo a través de procesos competitivos que garanticen la coherencia con sus intereses y que apoyen sus metas y objetivos.
Para esto, los candidatos deben completar una “guía básica” conteniendo preguntas específicas que debe ser enviada al Superior de Enlace de la USAID en Educación Comunitaria.
En la página web de USAID se especifica con detalle los requisitos exigidos para hacer negocios con esta institución. Participan instituciones a través de solicitudes específicas o por invitación. Los fondos se otorgan dentro de un marco estrictamente competitivo entre quienes adhieran a los pre-requisitos establecidos tanto para los que ya vienen trabajando con la Agencia, como para los nuevos postulantes.
USAID anima a las instituciones interesadas a visitar con regularidad el sitio web dedicado a “Como hacer negocios con USAID”, para identificar nuevas oportunidades. Pueden revisar el sitio web completo, prestando especial atención a “Contrataciones USAID” donde se puede encontrar las solicitudes de propuestas, peticiones de solicitudes, anuncios de licitación, y las declaraciones anuales del programa.
Si una institución está empezando a hacer negocios con la “ayuda” internacional al desarrollo, y, en general todo interesado en los programas de desarrollo USAID, se sugiere familiarizarse con el objetivo general de la Agencia y sus estrategias, con especial atención en las de Crecimiento Económico, Agricultura, Salud, Gobierno, Democracia. También se sugiere familiarizarse con las estrategias nacionales, regionales y sectoriales que USAID tiene establecidas cuando se está planeando presentar una propuesta para un país específico (http://www.usaid.gov)
Las partes interesadas deben explorar esta página web para revisar y determinar los intereses comunes de su institución y en qué se relacionan con los objetivos estratégicos de USAID, en los programas temáticos y en los países donde se desea operar. Después de determinar los programas o países de interés común, se recomienda ponerse en contacto con los funcionarios apropiados de USAID y la Oficina Regional respectiva. Los agentes aquí destacados, pueden guiar a los temas de interés mutuo e identificar al personal de USAID en el país para ponerse en contacto.
Las propuestas que mejor se condigan con los objetivos de desarrollo USAID y objetivos (en particular del sector) y con las “estrategias de país”, serán más competitivas que los que no. En este sentido, el criterio básico para el proceso de calificación de las propuestas para hacer negocios con USAID es la medida en que la propuesta apoya el mandato de la USAID y sus objetivos en el país “anfitrión”.
Las oportunidades de negocios que oferta USAID con cargo a la “ayuda” que proporciona a los países, y en particular al Perú, incluye la adquisición de diversos instrumentos de ayuda para realizar sus actividades. Contratos, subvenciones, acuerdos de cooperación y órdenes de compra, son algunos de los instrumentos que son negociados y firmados en todo el mundo por la USAID.
Estos instrumentos proporcionan una variedad de productos y asistencia técnica para apoyar la consecución de los objetivos de la Agencia. Los de “adquisición” se refieren a la obtención de bienes y servicios, a través de los distintos tipos de contratos, para el uso o beneficio de la Agencia. Los de “asistencia”, se refieren a la transferencia de fondos (o de otro tipo de objetos de valor) de la USAID a otra parte, para la ejecución de programas que contribuyan al bien público a través de la consecución de los objetivos de la Ley de Ayuda Exterior de los EEUU.
Alrededor de la mitad de contratos y de concesión de subvenciones realizada por USAID, son negociados, emitidos y administrados por la oficina de Washington DC encargada de la contratación. La otra mitad se negocian y son emitidas y administradas por las Partes Contratantes y el personal de las Misiones USAID en todo el mundo.
La Agencia norteamericana precisa que toda la información relativa a la gran mayoría de las oportunidades de negocios en todo el mundo es accesible a través de su sitio web.
Además de las oportunidades de negocio, este sitio ofrece toda la información sobre normativas y políticas necesarias para realizar búsquedas detalladas a las preguntas específicas, así como información general, especialmente útil para aquellos que son nuevos en el trabajo con USAID. Estándares laborales, barreras técnicas al comercio, derechos de propiedad intelectual y otros.
Toda la información procede de bibliografía y webgrafía sobre y de la USAID, la Secretaría de Estado, y de los portales de los proyectos que impone la Agencia en el Perú. Usted puede encontrar mayor información en el libro, La educación en América latina: enfoque desde la institucionalidad del orden mundial capitalista. Formato pdf en http://www.alizorojo.com
El patio trasero
“América Latina es nuestro patio trasero (...) tenemos que acercarnos de manera vigorosa”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense John Kerry exhortando a la administración Obama a hacer un esfuerzo especial con los países latinos.
Mas allá del horizonte 2013
Realizan ejercicio militar "Más Allá del Horizonte 2013" el campamento base del ejercicio militar conjunto "Más Allá del Horizonte 2013". Dicho ejercicio es auspiciado por el Comando Sur de los Estados Unidos y el Ministerio de la Defensa salvadoreño y se desarrolla en Sonsonate y Ahuachapán en el periodo de abril a junio. Entre las actividades que desarrollarán las contrapartes salvadoreñas y estadounidenses están brigadas médicas y dentales, labores de construcción, reparación y construcción de escuelas y otros inmuebles.
Sonsonate, Abril 10 de 2013 fotos de la embajada de US en el Salvador
Representantes de la Embajada de los Estados Unidos en El Salvador, acompañados por periodistas de diferentes medios de comunicación realizaron un recorrido por la base del ejercicio militar ''Más Allá del Horizonte 2013'', el cual es coordinado por el Comando Sur de los Estados Unidos y el Ministerio de Defensa de El Salvador. Dicho ejercicio consta de brigadas médicas y dentales, labores de construcción, reparación y construcción de escuelas y otros inmuebles tanto en Sonsonate como en Ahuachapán. (Fotografía Juan Quintero/ Embajada de los Estados Unidos/ Oficina de Asuntos Públicos).
Operación "Mas allá del horizonte 2013" del Comando Sur en El Salvador
Ahorita regreso…
Marcelo Colussi
Hacía varios meses que venía pensándolo. La guerra arreciaba y las arremetidas del ejército eran cada vez más continuas y sangrientas. La última vez que pasaron cerca de su casa, una semana atrás, habían matado a su vecino y entrañable amigo de la infancia, el compadre Julián. Eso lo terminó de decidir.
Catalino, nacido y criado en esas montañas tropicales, aunque no sabía leer y escribir, tenía una inteligencia natural muy aguda. Con sus 27 años era ya ampliamente conocido en la zona por el buen tino, por su solidaridad entrañable. En reiteradas ocasiones había ayudado a otros vecinos en las más variadas circunstancias: para terminar de recoger la cosecha, atendiendo parturientas, movilizándose para presentar petitorios en la alcaldía municipal. Si bien no quería asumirlo en forma regular, de hecho era un dirigente comunitario consumado, respetado y querido por todos.
El movimiento guerrillero que operaba en ese sector lo sabía; por eso eran frecuentes las visitas que le hacían tratándolo de ganar para la causa. Catalino sonreía humilde tras su arruinada dentadura y los escuchaba con atención, con entusiasmo incluso; pero no se atrevía a considerar como opción posible su incorporación a la lucha armada. Le asustaba demasiado la idea de dejar a su mujer y sus cuatro hijos. Sabía que eso significaba la casi segura pérdida de su familia.
También eran frecuentes las visitas del ejército. Más o menos una vez por semana los soldados pasaban por su casa, una modesta vivienda de madera, piso de tierra y techo de láminas de zinc, construida con sus propias manos cuando se casó. Cada vez que llegaban había que lamentar alguna pérdida: o reclutaban varones a la fuerza, desde adolescentes hasta hombres maduros, o se quedaban con comida que la población debía entregar para evitarse problemas. En más de un caso, como parte de la estrategia de terror que venían aplicando en forma sostenida, mataban. Mataban por el simple hecho de crear temor, de mantener sojuzgada a la población campesina que era la principal base de sustento de la guerrilla. Alguna ejecución pública de un presunto colaborador de "estos hijos de puta guerrilleros" –según gritaba el comandante de la patrulla militar– o de alguien que se negaba a ser reclutado, era un excelente mensaje en estas perdidas comarcas: "o están con la patria y el ejército, o están con los comunistas".
No faltaban ocasiones en que quemaban alguna vivienda o un sembradío, o que violaban alguna mujer, joven en general. También esto lo hacían a plena luz del día y en forma pública, obligando a que toda la población de la zona lo viera. "Así aprenden", era la justificación de esta especial pedagogía de la muerte.
El año pasado había sido la hija mayor de Catalino: Floridalma. Tanta fue la deshonra que la muchacha –jovencita de 12 años de edad– luego del hecho estuvo encerrada en su casa por varios meses sin querer dejarse ver. También para el padre la vergüenza fue mayúscula; pasado buen tiempo del incidente, con nadie fuera de Casilda –su esposa– había hablado del tema. La chicha, ese rústico licor que él mismo elaboraba con bagazo de caña de azúcar, era su único consuelo. La chicha, y la idea de venganza que día a día le iba creciendo. –"Son buenos muchachos"– solía decir refiriéndose a los guerrilleros. –"No son violentos sino que los forzaron a hacerse violentos…"–
Catalino conocía la zona a la perfección; además de respetado por su rectitud como líder comunitario, tanto o más lo era por su pericia para moverse en esas montañas. Desde muy joven había sido un experto baqueano. Siempre gustó de caminar solo por los montes, y la misma pasión le había transmitido a sus dos hijos varones, el primogénito: Santiago, de 13 años, y el más pequeñito de los cuatro, Jerónimo, de 6. Con ambos, a quienes prefería por sobre las hijas mujeres –"a los machitos al menos el ejército no los viola, aunque se los pueda llevar"–, había desarrollado una entrañable amistad que iba más allá de la relación padre-hijo: los tenía realmente como compinches, les hablaba de igual a igual pese a la diferencia de edad, y ya los tres solían perderse de cacería por varios días en las profundidades montañosas, confiados siempre en cómo ubicarse.
No podía quitarse de encima el deshonor de haber visto violada a su hija; eso lo corroía. Tanto como el odio que iba acumulando contra los soldados por sus continuos desmanes, por sus injusticias. Ese rencor lo transmitía sin palabras; bastaba su sombría expresión, su mirada pétrea. Además, las charlas mantenidas con los insurgentes le iban ratificando ese encono. La muerte de su amigo Julián fue la gota que colmó el vaso.
Por varios días estuvo taciturno, dándose valor para tomar la decisión; pero no le era en absoluto fácil dar ese paso. Saber por boca directa de los guerrilleros que la victoria estaba de su lado, que la zona del Boquerón –no muy lejos de su casa– estaba ya liberada, y con la energía que le daba el ir descubriendo un mundo nuevo en cada conversación que mantenía con los alzados, luego de interminables elucubraciones pensó que se incorporaría, que eso era lo mejor que podía hacer para su familia: legarles un mundo nuevo, aunque le fuera la vida en ello. –"La mejor defensa es un buen ataque"–.
Con lo ojos llenos de lágrimas y mordiéndose los labios para no permitir que se le escapara el llanto, una madrugada se levantó más temprano de lo habitual. Su esposa y los hijos dormían aún. Aunque no hizo ningún ruido, Casilda lo escuchó. Algo sorprendida por verlo levantado a esa hora, le preguntó qué le pasaba.
–"Nada, nada. Ahorita regreso…"–
No encontró otra forma de dejarlos. Sin despedirse, sin dar explicaciones, refrescado por la fría brisa previa al amanecer cuando comenzó a caminar sin voltearse para mirar por última vez su casa, emprendió la partida. Sabía que lo esperaban cerca. No eran necesarias explicaciones, supuso. Su mujer entendería de qué se trataba; varias veces le había deslizado la idea de incorporarse a las filas guerrilleras. En las últimas semanas venía aumentado su conciencia de la situación, a partir de las cada vez más continuas conversaciones mantenidas con los combatientes. Así como venía aumentando también el odio por tantas injusticias. Un grito sordo, venido desde las profundidades de sus raíces indígenas, desde lo profundo de las selvas donde ahora se internaba, quiso escapársele. Pero pudo reprimirlo. Con el fusil en la mano –que le dieron en el mismo momento del encuentro– comenzó a sentir que la decisión había sido la correcta.
–"Ya soy un guerrillero, un revolucionario; ¡ahora empieza mi verdadera lucha!"–
Viendo que no regresaba, Casilda comenzó a inquietarse. Lo intuyó inmediatamente; sin decirlo, casi lo estaba esperando. Pero en el momento que tuvo la evidencia del hecho consumado, se desconsoló. Lo primero que pensó era cómo se lo explicaría a los hijos. También ella creía que había que reaccionar, no permitir tanto atropello. Ahora era el ejército, pero había mucho, muchísimo más antes: los finqueros, los salarios miserables, la malaria, la explotación de siglos, el analfabetismo, las serpientes venenosas, nunca tan dañinas como los finqueros… Estaba bien la decisión, pero ¿qué haría ella ahora? ¿Proveería dios?
Santiago, el hijo mayor, prontamente tomó el lugar del padre ausente. Ya un hombre cabal, conocedor del monte y de todos los oficios rurales, estuvo a la altura de las circunstancias. Claro que debió dejar la escuela, porque no tenía tiempo para todo. Pero la preocupación principal era salvarse del reclutamiento forzoso del ejército. Con su edad ya era candidato, como lo habían sido tantos jovencitos por la zona. El hecho de saber que su padre se había enmontañado con la guerrilla complicaba más las cosas. Sin dudas los soldados lo buscarían más aún por eso; por ese motivo fue que Santiago pensó en meterse también en la lucha armada. Los ruegos apesadumbrados de su madre se lo impidieron.
–"¿Cuándo regresaría Catalino? ¿Qué significaría ese «ahorita» de la despedida? ¿Cuánto tendría que esperar? ¿Regresaría?"– Todas estas cavilaciones mantenían a Casilda en una espera ansiosa, tensa. Por otro lado también sabía que así, tal como estaban las cosas, era imposible que retornase: era muerte segura para todos. Debía regresar cuando ya hubieran triunfado. Por eso su pensamiento fue pasando a ser otro: –"¿cuánto faltará para el triunfo final?"–.
En varias ocasiones Santiago pudo evitar las redadas de los militares. Pero una vez no. Lo agarraron lejos de la casa, trabajando en los terrenos vecinos a la aldea de El Colmillar.
Como siempre sucedía en estos casos, al principio todos los capturados se resistían a la incorporación. Luego viene el trabajo de "ablande", el lavado ideológico. Santiago no pudo ser la excepción. –"Es por culpa de esos cabrones guerrilleros que estamos así. ¿Piensan que si no fuera por ellos los andaríamos reclutando a la fuerza?"–, sermoneaban didácticos los militares, casi indulgentes. En unas pocas semanas la tarea de convencimiento daba sus frutos; en general todos terminaban sintiéndose "soldados de la patria".
El principal conflicto que se le creaba a Santiago no era de principios. No; para eso las técnicas de los asesores estadounidenses eran efectivas: todos pasaban a odiar a la guerrilla como la causa de sus penurias. Tanto machacar sobre lo mismo convencía. No; su principal dilema era moral. En realidad, era su padre. ¿Cómo estar enfrentado con él, a quien quería y respetaba tanto? ¿Y si las circunstancias de la guerra lo llevaban algún día a enfrentarlo en la montaña?
La guerra arreció cada vez más. La crueldad del ejército fue en aumento y la población civil quedó atrapada en la estrategia contrainsurgente como rehén de los militares; esto fue quitándole movimiento a la guerrilla, quien ante cada golpe que asestaba veía cómo, en represalia, caían más y más campesinos desarmados. No era pura maldad de los soldados; era una política fríamente calculada. Lo peor de la situación para las familias es que no podían huir; intentarlo significaba su tácita adhesión al movimiento insurgente, y por tanto su casi segura muerte a manos del ejército. Las montañas se tornaron así un infierno espeluznante.
Catalino quería regresar algún día a su casa, a su familia. Cuando le dijo "ahorita regreso" a su esposa la madrugada de la partida, en realidad no estaba mintiendo. Su idea siempre fue cumplir con lo que sentía era su misión –ayudar al triunfo de la revolución, así de simple– y regresar a su cotidianeidad. Pero la vida era más complicada de lo que hubiera querido, y el regreso se iba posponiendo cada vez más.
Santiago, sin quererlo, había terminado siendo un soldado ejemplar. Bravío, valiente, jamás retrocedía en combate; para la lógica castrense era un militar perfecto: nunca discutía una orden sino que, por el contrario, era el primero en cumplirla dando siempre más de lo que se le pedía. El cambio de visión había sido completo. La desconexión con su familia y su nueva vida lo había llevado a odiar no sólo a los guerrilleros sino también a los campesinos, "esos indios que quieren todo del gobierno", como razonaba ahora, "que lo único que hacen es enmontañarse para no trabajar".
Un jueves de marzo, día seco y caluroso, las dos columnas venían con sentido contrario y se encontraron al atravesar la quebrada Somotillo. Los soldados iban en número de cuarenta; era una patrulla de rutina. Los guerrilleros se dirigían al norte para llegar a la finca Santa Eduviges, donde tenían planeado un operativo rápido golpeando en la casa patronal para hacer propaganda. No esperaban encontrarse en su camino una avanzada militar. Los primeros combatientes de uno y otro bando se avistaron mutuamente cuando estaban ya a escasos veinte metros. El combate rompió a media mañana, y recién después de varias horas de abundante fuego cruzado, pasado el mediodía, se hizo una pausa. Fue ahí que Catalino lo avistó.
No lo podía creer; pensó que era una ilusión óptica, que el cansancio y la tensión del momento lo estaban haciendo alucinar. Ambos se habían distanciado un poco de sus respectivos grupos, Santiago para orinar, Catalino para mojarse la cara en el curso de agua. Agachado en la quebrada y agazapado tras unos matorrales, sin hacer ningún ruido, lo vio acercarse. De inmediato preparó el fusil; ya lo tenía en la mira, y faltaron segundos para que dispara cuando se dio cuenta: era su hijo.
Estuvo tentado de llamarlo. Sabía que Santiago hubiera respondido como hijo y no como enemigo; pero el temor a ser escuchado por los otros soldados lo hizo desistir. Con su dedo en el gatillo estuvo unos instantes esperando a ver qué hacía su hijo, y al acercarse otro compañero de la patrulla militar optó por retirarse sigilosamente de la escena.
Ya más lejos, apoyado contra un árbol, lloró; lloró desconsoladamente como nunca en su vida lo había hecho, ni siquiera cuando fue violada su hija. Si salía vivo de ese combate, pensó que debía volver a su casa. Aunque sea de paso, simplemente para ver cómo estaban las cosas tras ya casi tres años de ausencia, pero debía volver. Ya era hora de cumplir con lo dicho en el momento de la partida.
Efectivamente, salió vivo de ese enfrentamiento. Fueron seis muertos en las filas del ejército contra dos entre los insurgentes. El resultado del combate tuvo sabor de triunfo para la guerrilla; eso encendía la moral revolucionaria, daba ánimos. Pero para Catalino no fue así. Quedó con una doble preocupación, honda, trágica: ¿habría muerto su hijo? Y de ser así, ¿no habría sido Catalino el autor de esa muerte? Pero más aún lo que le desgarraba, lo que le hizo llorar en medio de la batalla y le quitaba ahora toda posibilidad de tranquilidad era saber el destino corrido por su hijo. –"No podía ser cierto que fuera un soldado, no podía, no podía…"–
Tras un par de semanas de honda angustia, sin poder mantener el ánimo, desconsolado, decidió hacer un paréntesis en la lucha. No le costó mucho conseguir el permiso para abandonar el movimiento por un breve período. Al momento de solicitarlo, no contó ante el comandante de su célula la verdadera preocupación que le corroía. Le daba vergüenza pensar que un hijo suyo formaba parte de las filas del enemigo, mucho más que la que podía ocasionarle la violación de Floridalma. El sólo pensarlo ya le producía escozor; el hecho que lo supieran sus compañeros, lo aterrorizaba.
Luego de caminar tres días casi sin parar con ropa de civil y desarmado, atemorizado de lo que podía pasarle en ese trayecto con cualquier patrulla militar que se encontrara, pero mucho más atemorizado aún por lo que podía encontrarse al final del recorrido, llegó a su caserío. De lejos vio su vivienda, cada vez más destartalada por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento.
–"Mal presagio"–, pensó. Era media tarde; prefirió esperar hasta la noche para llegar mientras observaba con atención todos los movimientos del vecindario. Ya sin luz, se acercó con extremo cuidado. Reconoció a Martina, una muchacha de una de las casas vecinas ahora ya hecha toda una mujer, que había salido del rancho a buscar leña. Luego del sobresalto inicial de la joven, los dos hablaron unas palabras en la complicidad de las sombras. Ella, asustada por el viejo vecino retornado; él, atemorizado por lo que podría escuchar.
La joven recordaba muy bien a Catalino y sabía que estaba enmontañado con los guerrilleros. Fueron unas pocas palabras cruzadas con temor, con desconfianza uno del otro. Pocas, pero suficientes para que él comprendiera lo sucedido. El ejército había pasado un año atrás matando a Casilda y a sus dos hijas mujeres; el otro varón, Jerónimo, también había sido reclutado como soldado. De su familia ahora vivía en la casa sólo su hijo mayor, Santiago, ya casado y con una hija. Pero como estaba incorporado a las fuerzas militares, casi no se mantenía en el lugar. La mayor parte del tiempo, entonces, en la casa sólo se encontraban ellas dos.
Todo eso sorprendió a Catalino, lo golpeó, lo destrozó. Aunque lo peor de toda la información fue lo que Martina le transmitió casi con espanto: hacía un par de semanas que Santiago había muerto en combate. La noticia acababa de llegar. Ayer justamente lo habían sabido.
Catalino quedó mudo y cayó de rodillas. La joven, atemorizada, huyó corriendo hacia su casa.
Por unos pocos segundos él quedó en esa posición; luego, despavorido, sin que le salieran lágrimas ni palabras y con un nudo en la garganta, se perdió en el monte. Cuando el padre de Martina salió de la casa farol en mano, Catalino ya estaba a buena distancia. Nadie se aventuró a seguirle.
Vagó por la selva toda la noche. No sabía dónde ir, qué hacer. Tres días después se presentó en la estación de policía del municipio.
–"Vengo a entregarme, señor. Maté a mi hijo"–.
sábado, 27 de abril de 2013
Norteado (Pelicula)
Sinopsis
Andrés es un joven en busca de nuevas oportunidades y de encontrar una nueva vida en Estados Unidos. Sin embargo, le queda el último y definitivo paso: cruzar la frontera, lo que le obliga a dejar atrás todo lo que conoce y aquello que forma parte de él. Mientras se decide a dar el salto, permanece en Tijuana, una ciudad peligrosa y conflictiva, en donde se hallan otras personas como Cata, Ela y Asensio, que le hacen dudar de si aceptar el verdadero sueño americano como su futuro estilo de vida.El término "Norteado" se utiliza comúnmente en México para aquellas personas que deambulan sin ningún rumbo fijo, que andan desubicadas en busca de un sitio mejor en el que arraizar y comenzar desde cero, como en el caso de nuestro protagonista Andrés, un potencial "espalda mojada" en la indecisión de cruzar o no la frontera, con la lógica incertidumbre de saber qué es lo que le aguarda en el otro lado. Rigoberto Pérezcano debuta en el mundo del largometraje, tras su experiencia en el documental (XV en Zaachila), con este drama de denuncia social sobre la inmigración mexicana a los Estados Unidos, sobre las verdaderas razones que obligan a las gentes menos pudientes y humildes a embarcarse en esta peligrosa odisea en busca de unas condiciones de vida mejores, dejando atrás todo aquello que se ama y que importa. Producida y escrita por Edgar San Juan, "Norteado" es el primer largometraje de ficción de Pérezcano, que entró a concurso en la categoría de Cine en Construcción 14 del Festival de Cine de San Sebastián (dentro de la Sección de Nuevos Directores de Zabaltegi), donde ganó el Premio de la Industria, el Premio TVE y el Premio Casa de América.
Primer papel protagonista del actor mexicano Harold Torres (Rudo y Cursi o Sin nombre), que le ha situado en el mapa internacional gracias a su estupenda caracterización de un joven inmigrante que duda en dar el paso definitivo para salir de México hacia los Estados Unidos como ilegal. Las actrices Alicia Laguna (Zurdo) y Sonia Couoh (Días de gracia) encabezan también el reparto de "Norteado", representando los papeles de Ela y de Cata, respectivamente, dos mujeres importantes en la vida reciente de Andrés en Tijuana, que le ponen en una situación más difícil, aún si cabe, a la hora de decidirse a cruzar la frontera.
¿Por qué no reconocen la victoria del Presidente Maduro?
Por Abel González Santamaría
Para comprender mejor la posición asumida por la Casa Blanca al desconocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano que proclamó como presidente a Nicolás Maduro, es imprescindible analizar el origen y evolución de la Gran Estrategia imperial sobre la patria del Libertador.
Su origen hacia Latinoamérica y en particular hacia el territorio que hoy ocupa la República Bolivariana de Venezuela, se remonta prácticamente a la proclamación de la independencia por los representantes de las Trece Colonias Unidas de Norteamérica en 1776, cuando promovido por sus Padres Fundadores comenzaron a experimentar un proceso de expansión territorial y económica.
A partir de 1823, los Estados Unidos desplegaron una ofensiva “diplomática” con las naciones vecinas para sentar las bases de la futura dominación económica. Por eso diseñaron la llamada doctrina Monroe que les permitió justificar sus intervenciones en la región formulada bajo la frase “América para los americanos”, que no significaba otra cosa que “América para los estadounidenses”.
En este periodo se produjo el golpe definitivo a la dominación española en Suramérica. El 9 de diciembre de 1824, en la batalla de Ayacucho, en el Perú, los españoles fueron derrotados por los patriotas de la América hispana encabezados por Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Como respuesta Estados Unidos incrementó sus actividades conspirativas para neutralizar las contiendas libertarias. En 1829, su ministro en Bogotá, general William Henry Harrison, fue descubierto y expulsado por el gobierno de la Gran Colombia por organizar un complot dirigido a derrocar a las autoridades de ese país. Bolívar no tenía ninguna duda de los verdaderos intereses norteamericanos: “[¼ ] los Estados Unidos que parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.
TÁCTICAS PARA DOMINAR A VENEZUELA
Durante la segunda mitad del siglo XIX, Estados Unidos desplazó a Gran Bretaña en el plano político como potencia hegemónica en América Latina, lo que haría con posterioridad también en el plano económico. El lugar preeminente de Washington en las políticas exteriores latinoamericanas se reveló con nitidez en 1895, cuando envió una nota enérgica a Gran Bretaña, que tenía una disputa de límites con Venezuela por su colonia de Guayana, advirtiéndole que “Hoy día, los Estados Unidos son prácticamente soberanos en este continente, y su mandato es ley para los sujetos a quienes limita su interposición”.
A finales de 1902, las costas de Venezuela fueron bombardeadas por unidades navales de Gran Bretaña, Alemania e Italia, que exigían el cobro de las deudas del gobierno venezolano pendientes con particulares europeos. Aunque dicha intervención supuso un desafío a los contenidos de la Doctrina Monroe, el gobierno estadounidense la justificó con lo que más tarde se conocería como el llamado “Corolario Roosevelt”, que limitaba la aplicación de la doctrina a los casos de adquisición de territorio en América por parte de una potencia no americana, y respaldaba la intervención de potencias extra regionales.
El presidente venezolano Cipriano Castro entabló demanda contra las empresas financistas de la invasión y el bloqueo, y expropió la estadounidense Orinoco Steamship Company. El Departamento de Estado amenazó con una intervención. Mientras que el mandatario venezolano fue a operarse a Europa, el secretario del Departamento de Estado, Philander Knox, tramó la conjura, que el 19 de diciembre de 1908 culminó con el golpe de su vicepresidente Juan Vicente Gómez. Los acorazados North Carolina, Maine y Des Moines anclaron en La Guaira. El alto comisionado de la Casa Blanca, William Buchanan, desembarcó para apoyar al nuevo régimen a cambio de políticas favorables para los inversionistas extranjeros. Comenzó así una dictadura de 27 años.
LA BATALLA POR EL CONTROL DEL PETRÓLEO
Desde la segunda mitad del siglo XIX las compañías transnacionales crearon las “concesiones petroleras” como instrumento de dominación para lograr que los estados le permitieran explotar la riqueza de los yacimientos descubiertos en sus territorios. Ya para los primeros años del siglo XX la explotación del recurso petrolero en territorio venezolano quedó fundamentalmente bajo el dominio de dos compañías extranjeras: la angloholandesa Royal Dutch Shell y la estadounidense Standard Oil.
Los intereses sobre Venezuela se incrementaron a partir de 1914, cuando fue descubierto el primer campo petrolífero venezolano de importancia mundial en la costa oriental del Lago de Maracaibo. Pero no fue hasta 1922 cuando el potencial petrolero del país resultó plenamente confirmado y ya en 1928 se ubicó como el segundo productor mundial de petróleo y el primer exportador, indicador este último que mantuvo hasta el año 1970.
La batalla por el petróleo venezolano se convirtió en el principal interés geoestratégico de los grupos de poder estadounidenses. De ahí que tuvieron un activo papel en la organización y complicidad de importantes hechos que marcaron la vida política y social de Venezuela durante todo el siglo XX e inicios del XXI, como el derrocamiento del presidente Cipriano Castro (1899-1908), la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), el golpe contra el mandatario Isaías Medina Angarita (1941-1945), la llegada de los gobiernos puntofijistas (1958-1999) y el acoso a la revolución bolivariana.
El 23 de enero de 1958 las fuerzas populares derrocaron al dictador Pérez Jiménez, pero fueron traicionadas pocos meses después, el 31 de octubre de 1958, cuando los partidos políticos venezolanos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD), firmaron el pacto de Punto Fijo para conseguir la sostenibilidad de la recién instaurada “democracia”, mediante la participación equitativa de todos los partidos en el gabinete ejecutivo del partido triunfador.
Durante estas cuatro décadas Estados Unidos brindó apoyo a las presidencias de los dos partidos políticos que se alternaron en el poder: el socialdemócrata Acción Democrática y el socialcristiano COPEI. Ambas organizaciones políticas se enmascararon en la supuesta defensa de la democracia, pero en la práctica se caracterizaron por la corrupción, la entrega de recursos minero-petroleros del país y una brutal represión a los movimientos populares.
Casi la mitad de la población venezolana (49 %) vivía en la pobreza. Los 12 hombres que pasaron por la Presidencia en este periodo, casi todos asumieron posiciones sumisas a las petroleras transnacionales y a los grupos de poder estadounidenses.
PÉRDIDA DE LA HEGEMONÍA
Cuando supuestamente el periodo de Guerra Fría había concluido con el derrumbe del campo socialista, el neoliberalismo estaba en pleno apogeo y la bandera del socialismo, en América Latina, solo era defendida por la Revolución Cubana, llegó a la presidencia el Comandante Hugo Chávez Frías, con la victoria electoral el 6 de diciembre de 1998, al frente de un movimiento revolucionario de inspiración bolivariana. Con un sorprendente respaldo de masas, comenzó un proceso de profundas transformaciones sociales y políticas.
Este acontecimiento marcó una nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, al existir una ruptura en la política de dominación en la región, similar al impacto que generó la Revolución Cubana, pero esta vez empleando el proceso electoral como mecanismo de lucha. En su agenda de gobierno, el Presidente Chávez hizo valer la soberanía política y económica de la nación, retomó el control sobre la empresa petrolera nacional PDVSA, abrió el espacio al pueblo en la decisión de los asuntos públicos, ofreció respuestas alternativas a la hegemonía estadounidense y contribuyó decisivamente a los procesos de integración de la Patria Grande.
Ante esta realidad, Estados Unidos desató una intensa guerra económica, diplomática y mediática dirigida a destruir la Revolución Bolivariana. En abril del 2002 apoyó y dirigió el golpe de Estado, e inmediatamente reconoció como legítimo al gobierno golpista, pero el pueblo venezolano reaccionó valientemente y retornó a su Comandante Presidente. Ante tanta impotencia organizaron en diciembre del 2002 el golpe petrolero, que también fracasó.
Existen evidencias concretas del apoyo y dirección de los grupos de poder norteamericanos en estos hechos. El diario The New York Times reveló que altos funcionarios de la CIA, del Pentágono, y del Departamento de Estado reconocieron que, en los últimos meses, se habían reunido varias veces con los organizadores del golpe de Estado. En tales reuniones —según la misma fuente— “los representantes de la administración de George W. Bush coincidieron con ellos en que el gobierno venezolano debía ser despojado del poder”.
Lo que no quieren aceptar son los logros sociales alcanzados durante la Revolución Bolivariana, que ha sacado de la pobreza extrema a cerca de dos millones y medio de personas, y disminuido las desigualdades entre la población, alcanzando el índice más bajo de América Latina. También ha dado muestra de una verdadera democracia participativa: 18 procesos electorales en 14 años.
El presidente Chávez, ganador de todas las batallas que libró contra la Gran Estrategia imperial, no pudo superar el único obstáculo en su joven y fecunda vida. El 5 de marzo del 2013 entró en la Historia como Prócer de la Patria Grande. Como líder y comandante supremo que reencarnó a Bolívar, dejó su legado para las presentes y futuras generaciones. De ahí que Nicolás Maduro, primer Presidente obrero y chavista en la historia venezolana, recibió el 14 de abril del 2013 el respaldo mayoritario de su pueblo que optó nuevamente por mantener el rumbo del socialismo.
Ese mismo día el candidato de la oligarquía Henrique Capriles, cuando al parecer intuía su derrota y aún no se habían ofrecido oficialmente los resultados, le propuso a Maduro hacer un pacto, inspirado en el realizado 44 años atrás en Punto Fijo. Pero esta vez el pueblo no fue traicionado y su candidato mantuvo el honor como verdadero hijo del gigante Chávez.
Es precisamente esta realidad la que Estados Unidos no quiere reconocer, luego de haber gastado en los últimos diez años más de cien millones de dólares en el financiamiento de los grupos de oposición y haber contribuido a la confusión del pueblo venezolano para que sabotearan en las urnas el proyecto bolivariano.
Esta vez la táctica jeffersoniana de “espera paciente” colmó la copa de las élites norteamericanas y estimularon a la oligarquía nacional a repetir la misma fórmula golpista empleada en el 2002: violencia y más violencia.
La propia reacción del presidente estadounidense Barack Obama ante el fallecimiento del presidente Chávez es muestra de la continuidad de la Gran Estrategia y su posición omnipotente. A través de un comunicado de prensa Obama señaló el 5 de marzo del 2013: “Mientras Venezuela comienza un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos sigue comprometido con políticas que promuevan los principios democráticos, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos”.
Para nada resulta difícil descifrar estas frías palabras que demuestran la hipocresía y soberbia de los grupos de poder estadounidenses ante líderes que desafían su hegemonía global y regional. ¿Habrá leído el premio Nobel Obama Las venas abiertas de América Latina que le obsequió el Comandante Chávez en Puerto España en el 2009? ¡Gloria al Bravo Pueblo!
*Cubano. Abogado y Máster en Relaciones Internacionales. Investigador de las Relaciones Interamericanas y Seguridad Nacional
Beatriz: Autodeterminación y tutela
Dagoberto Gutiérrez
La relación entre el Estado y la persona, incluyendo a la que aun no nace está contenido en el primer artículo de la constitución cuando se dice: “El Estado reconoce a la persona humana desde el instante de la concepción”. Aquí se está confundiendo la persona y la cosa porque del encuentro de un espermatozoide con un óvulo resulta simplemente una cosa hasta que las células se especializan y se va produciendo una persona, en esta etapa inicial es donde se sitúan las células madres con las que varias legislaciones permiten la investigación y experimentación científica, precisamente porque son cosas y no personas.
Por supuesto que, en el tema del aborto este texto constituye lo más atrasado, primitivo y amenazante para la mujer y pese a su aparente elegancia convierte a esta en máquina perpetuadora de la especie.
En esta temática se entrecruzan la moral y el derecho porque la legislación convierte en delito y castiga lo que para algunos sectores es pecado y en tanto pecado puede ser castigado por Dios, sin embargo sabido es que no todo pecado es precisamente un delito, así como no todo delito es precisamente un pecado, si se tratare de un pecado entonces el tema es moral y ha de ser abordado a partir de los criterios de la ética y si fuera delito ha de ser abordado por el código penal.
Llegados a este punto veremos la autodeterminación porque en realidad todas las personas hemos llegados a ser tales no por decisión del Estado ni por decisión del derecho penal o de la ética, nada de eso, ha sido la decisión de la madre la que ha permitido con su autodeterminación que una cosa se convierta en su hijo o su hija, justamente en ese momento aparece la persona a partir de la voluntad de la madre.
Ese riesgo de autodeterminación es un trapiche por el que pasamos todos y entonces resulta que en estas circunstancias esa autodeterminación es sepultada, porque quien decide en última y en primera instancia ser madre es exclusivamente una mujer embarazada, por cierto occidente y su espíritu laico se atiene al criterio de Kant, que establece que toda persona ha de ser un fin y nunca un medio, y sin embargo, cuando se intenta obligar a una mujer a ser madre se le está convirtiendo en medio o instrumento de la reproducción, enfrentando los mismos principios de la civilización occidental y si bien nosotros no somos parte de esa civilización porque somos hombres y mujeres de la periferia, estamos de acuerdo en que nadie debe ser instrumento de otro y, puestas así las cosas ninguna mujer ha de ser instrumentada en nombre de la vida o de la reproducción para perpetuar la especie. Desde luego que la vida no resulta ser el bien supremo en las sociedades humanas, mucho menos la de los más débiles, de los más pobres, de los mínimos y aquí estamos ante un juego de espejos porque en nombre la vida y en una aparente defensa de ella se intenta violentar la autodeterminación de la mujer como eslabón débil; resulta que el bien supremo del ser humano es la vida digna porque la vida sin dignidad se convierte en existencia.
En todo caso, los sectores más conservadores entienden que el derecho de la mujer de decidir su maternidad equivale al derecho a abortar o que ambos extremos funcionan como sinónimos, aquí aparece una confusión en donde la libertad cuando se usa en sentido positivo equivale a la “libertad para”, pero cuando se usa en sentido negativo equivale a “la libertad de” y esta libertad negativa es la que corresponde a la autodeterminación. La mujer ha de tener libertad de ser o no ser madre porque en todo caso se trata de la disposición de su propio cuerpo y de nuevo nos encontramos con los fundamentos de este mismo pensamiento occidental, desde John Stuart Mill se estableció el criterio de que en lo que tiene que ver con su cuerpo y con lo suyo, el ser humano es soberano.
Por lo demás en este tema resulta que se intenta asaltar la naturaleza del derecho penal porque este manda no hacer y resulta que cuando esto se viola, el Estado sanciona incluso con la muerte; pero el derecho penal no puede mandar hacer algo aunque fuera ser madre y cuando se criminaliza la decisión de una mujer sobre su maternidad se le está mandando hacer algo en contra de su voluntad y esto no corresponde al derecho penal.
Defender la libertad de una mujer para ser o no ser madre es tomar en cuenta una decisión que siempre está presente y que, desafortunadamente se trata de un debate que se convierte en discusión a la luz de los casos que van apareciendo, cuando en realidad debiera ser una discusión amplia y profunda sobre lo que está realmente en juego en el tema del aborto, es decir sobre la autodeterminación y sobre la tutela, la primera interesa a la mujer y la segunda al no nacido, por eso esta discusión no puede perder la pasión que le es inherente ,ni la profundidad que le es necesaria, ni la integridad que le es suyo.
Realidad Nacional en inglés
Todos los años el Departamento de Estado de los Estados Unidos da a conocer su informe sobre la situación de los derechos humanos en el mundo. Con este informe los norteamericanos pretenden erigirse como el juez mundial de los derechos humanos.
Por Roberto Cañas - El Blog
País por país los USA hacen declaraciones sobre la situación de los derechos humanos en más de 190 países incluido El Salvador. Al momento de escribir este artículo no conozco la reacción del gobierno salvadoreño sobre el informe, pero no me sorprendería que si llegaran a pronunciarse dijesen que los datos del informe son desactualizados y que hoy la situación es diferente a lo que refleja el mencionado informe.
El informe dice muchas cosas que en El Salvador se saben y se dicen pero que solo se le ponen atención cuando el análisis de la realidad nacional está en ingles. El informe señala que en nuestro país exista una corrupción generalizada, particularmente en el sistema judicial, un alto nivel de impunidad, falta de estrategia de seguridad y hacinamiento de centros penales no es novedad.
El documento sostiene que “la corrupción sustancial del sistema judicial contribuye a un elevado nivel de impunidad y ha minado el imperio de la ley y el respeto público por el sistema”.“El promedio de las condenas a criminales son de menos del cinco por ciento”.
“Una estrategia inefectiva de seguridad pública, una inadecuada falta de fondos y entrenamiento a la Policía Nacional Civil (PNC) y la falta de un liderazgo de alto nivel hacen difícil identificar, arrestar y perseguir a los autores de abusos de derechos humanos y otros crímenes y hace que disminuya la confianza pública en el sistema de justicia”.
El informe confirma lo que ya sabemos, a finales de diciembre de hacinamiento en las cárceles era del 325 por ciento. Lo que confirma lo incorrecto del tratamiento gubernamental de la delincuencia que se reduce a llenar las cárceles de delincuentes dándole menor atención a la prevención del delito, la rehabilitación de los privados de libertad y a la atención a las víctimas.
La situación de violencia, delincuencia y derechos humanos exige medidas responsables y soluciones efectivas para la protección del derecho a la seguridad y hoy por hoy se demuestra que las políticas elaboradas por el gobierno no están resolviendo la problemática, para el caso en relación a la política hacia las pandillas se ha implementado una tregua mafiosa e hipócrita que no se puede sostener en el tiempo.
Identificar las causas estructurales de la violencia e inseguridad. Urge definir lineamientos generales que sirvan para diseñar a futuro una propuesta estratégica para el abordaje de la problemática desde la sociedad civil que permita acciones conjuntas y posicionamientos. Del 24 al 26 de abril en El Salvador se realizará un Encuentro Mesoamericano sobre Seguridad y Derechos Humanos que será un espacio regional diverso y multidisciplinario para analizar la problemática de la inseguridad ciudadana a nivel local y regional, la expectativa es que en este foro se pueda construir una visión amplia, comprensiva e integral desde la óptica de las organizaciones de la sociedad civil sobre Seguridad y Derechos Humanos.
El encuentro pretende identificar colectivamente los principales problemas, actores, escenarios y tendencias que contribuyan a lograr la seguridad ciudadana y consecuentemente los derechos humanos, a partir de la discusión seguramente de podrán identificar los nexos comunicantes entre los temas y los territorios, lo que permitirá contar con una visión panorámica y estructural de los problemas, sus causas, sus efectos y principalmente de las acciones sociales que pueden desarrollar las organizaciones de la sociedad civil.
Ojala que este encuentro mesoamericano analice la seguridad en la región desde una posición geopolítica, histórica tomando en cuenta los procesos de exclusión social y los modelos económicos implementados hasta ahora y que pueda elaborar un análisis sobre los beneficios económicos que se sacan de la violencia y la criminalidad para tomar medidas.
Tener actualizado un mapa centroamericano de seguridad es indispensable, para construir propuestas alternativas, y poder elaborar con certeza políticas públicas para enfrentar la inseguridad ciudadana y llegar a un acercamiento sistemático y razonado de posibles escenarios a futuro que permita tener una política de seguridad ciudadana mejor enfocada en sus objetivos, sus metas, su orientación y sostenibilidad a largo plazo. El Encuentro Mesoamericano tiene su oportunidad en abril en El Salvador. Son enormes los retos que tiene la sociedad civil, pues necesita saber con certeza cuales son las tendencias y las dinámicas que influirán en la seguridad.
Para ver la sección sobre El Salvador del informe del Departamento de Estado:
http://www.state.gov/j/drl/rls/hrrpt/humanrightsreport/#wrapper
*Académico, firmante de los acuerdos de paz y columnista de El Blog.
viernes, 26 de abril de 2013
La visita de Fidel Castro a Guayaquil (1971)
Amanera de explicación
En la época de la llamada “guerra fría la política internacional de los regímenes se hallaba sujeta, con rigidez extrema, a las confrontaciones e intereses del mundo bipolar, y en el caso de latinoamérica en la década de los años setenta, a penas a diez
años del triunfo de la revolución cubana,los gobiernos, muchos de los cuales tuvieron el carácter de dictaduras militares,
asumieron una conducta de violenta represión para que no se repitiera el “mal ejemplo”que había dado la Isla, con su revolución.
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El caso Beatriz “Yo quiero vivir, por mi otro hijo... si este viniera bien, arriesgaría mi vida”
Cuando una salvadoreña tiene menos de 20 semanas de embarazo y su condición de salud la enfrenta a la muerte, el Estado se encarga de angustiarle más las cosas. Si los médicos coinciden en que hay que interrumpir el embarazo, viene la ley y lo prohíbe y receta prisión de hasta ocho años a las mujeres que se lo practiquen. Beatriz dice que ella quiere vivir, y que si el hijo que lleva en su vientre fuera viable, arriesgaría su vida por él como lo hizo al tener al niño de 13 meses que está criando.
Gabriel Labrador / Fotos: Mauro Arias
elfaro.net
Beatriz está pendiente de su celular. Apenas ha timbrado dos veces y contesta con un aló parco, ronco. Triste. "¿Quién llama?", pregunta, sin protocolo, después de escuchar, al otro lado de la línea, una voz masculina que para nada le resulta familiar. Para su desilusión, no es un pariente con teléfono prestado. Desde hace una semana, Beatriz aprendió a ignorar llamadas desde números desconocidos, aunque a veces el dilema sea ese: contestar, por si es alguien de la familia, o abstenerse de hacerlo por si se trata de una persona con la que preferiría no hablar, como un periodista. Y esta tarde de miércoles, desde alguna casa recóndita en la zona paracentral del país, Beatriz decide ponerle voz a ese personaje sin rostro que por su complicada y frágil situación de salud ha puesto patas arriba al Estado: ella, de 22 años, con un embarazo que este martes 23 cumplió 19 semanas requiere -necesita- interrumpirse en un país donde el aborto de cualquier tipo, y siquiera intentarlo, es penado con cárcel.
—¿Qué le han dicho los médicos, Beatriz?
—Bueno, lo primero fue que tenían que sacarme al niño porque si no, yo me iba a morir, pero ahora dicen que los fiscales no han aceptado... que me voy a tener que esperar a cumplir 20 semanas, pero yo... yo digo que no puedo esperar...
En El Salvador, una madre que tenga menos de 20 semanas de embarazo y que, producto del mismo, corra riesgo de muerte, debe someterse a la tortura del tiempo. Está condenada a inyectarse fuerza y tesón para esperar a que el calendario cambie una palabra por otra. Después de las 20 semanas, un "aborto" se convierte en "parto prematuro", por la madurez del feto, y así, en el mismo país en el que a las madres abortistas se les castiga con prisión de entre dos y ocho años, a una mujer que tenga un parto prematuro no se le achaca nada.
—¿Por qué no han aceptado los fiscales que los médicos le hagan el aborto?
—Pues sí, porque dicen ellos que no se puede, que me voy a ir presa si me lo sacan. Está prohibido.
—¿Los doctores la presionan con eso?
—No, los doctores me tratan bien, pero dicen que así les dicen los fiscales.
—¿Y usted les dice algo a los doctores, Beatriz?
—Que quiero vivir.... si yo quiero vivir, por mi otro hijo que tengo. Yo pienso que como este niño lastimosamente viene malo, y se va a morir, entonces deberían de sacarlo... porque mi vida corre riesgo.
El primer hijo de Beatriz, José Mauricio, nació hace 13 meses. Fue un parto complicado debido al lupus que la asaltó hace cuatro años y por el cual tuvo que ser hospitalizada en dos ocasiones antes de dar a luz. Cada ingreso, como quedó registrado en su expediente, estuvo precedido de una crisis de salud: la primera, por anemia; la segunda, por dificultades respiratorias acompañadas de acumulación de líquido en sus pulmones. Finalmente, el 2 de marzo de 2012, Beatriz comenzó su labor de parto en medio de un diagnóstico de hipertensión severa, una de las primeras 10 causas de muerte materna en El Salvador. Su hijo nació por cesárea. José Mauricio nació cinco semanas antes de las 37 o 40 que la teoría médica cataloga como "en término". El bebé permaneció 38 días en el hospital porque pesó menos de la mitad de los 3.5 kilogramos que es el peso ideal; además, había nacido con fallas respiratorias, y solo apenas horas después de venir al mundo sufrió de una inflamación en el colon. Nacer prematuro, como explican los médicos, es algo que la cultura salvadoreña no permite dimensionar como grave pero lo es porque los órganos no han terminado de formarse.
Hoy día José Mauricio está sano y es la razón con la que Beatriz pide al Estado que no omita decidir, que actúe pronto, o como ella dice, que le permita seguir con vida.
Camino de acceso al cantón del municipio de Jiquilisco, Usulután, donde Beatriz creció con sus hermanos.
—¿Puedo saber qué piensa usted del aborto, Beatriz?
—Yo pienso que está mal... Es que si él viniera bien, yo me arriesgaría la vida a tenerlo así como tuve el primero que, igual, me habían dicho que no podía tenerlo pero lo tuve... fue difícil... pero este niño, como le digo, dicen que viene sin cerebro y que no va a vivir, entonces yo digo que lo mejor es que lo saquen.
Beatriz, contra toda recomendación médica, ya va por su segundo embarazo. El lupus, esa enfermedad que hace que por error las defensas del organismo ataquen a las células sanas en vez de a las enfermas, le generó hipertensión arterial, artritis, anemia e insuficiencia renal. En pocas palabras, apareció todo lo que puede complicar a niveles mortales un embarazo.
Por si fuera poco, este nuevo bebé viene sin cerebro, lo que hace que su vida fuera del vientre materno sea científicamente imposible. Las organizaciones conservadoras que promovieron la penalización del aborto bajo cualquier circunstancia, están de acuerdo en que en este caso, Beatriz dará a luz a una criatura que ya está clínicamente desahuciada.
En El Salvador, para 2009, por cada 100 mil embarazos, 56 madres morían. Dicho de otra forma, de cada 10 mil embarazadas, casi 6 morían. A Beatriz le habían sugerido nunca tener hijos. Y después de José Mauricio le recomendaron, como quien sugiere a otro mejor no lanzarse de cabeza en un barranco, esterilizarse.
—No quise esterilizarme porque... pues sí... -dice Beatriz- ... uno siempre piensa que quiere tener hijos más adelante.
—En su familia hay quienes dicen que su esposo fue el que no quiso, Beatriz. ¿Es cierto?
—...
Antes de lanzar esta última pregunta, desde el otro teléfono se han comenzado a escuchar ruidos suaves, como cuando se arruga un papel. No estoy seguro de si Beatriz alcanzó a escuchar mi inquietud. Cinco, 10 segundos después, la llamada se corta. Tiempo total de la llamada: 9 minutos con 38 segundos.
En algún lugar de la zona paracentral, Beatriz prefiere no volver a contestar el teléfono. Su madre sabe bien el nombre del pueblo donde se encuentra. En ese lugar, más tarde, alguien nos dirá que ella tiene un terrible dolor de cabeza. En el cielo, las nubes negras de tormenta comienzan a asomar.
***
Dicen que Beatriz es callada, tímida, y que le disgustan los ruidos y las estridencias. Es la mayor de cuatro hermanos que nacieron en un deprimido cantón de Jiquilisco, departamento de Usulután. La casa donde Beatriz y sus hermanos crecieron está a unos 15 kilómetros de Puerto El Triunfo, después de un camino en el que los árboles de morro hacen un arco para dar sombra a quienes transitan bajo ellos. La casa está después de unos viejos rieles de tren que ya no sirven para nada, en los áridos y secos terrenos de una vieja cooperativa de granos y hortalizas venida a menos.
La casa de Delmy Cortés es la primera a mano izquierda después de los rieles. Ella está adentro, sola porque su esposo anda pescando en el río. Al ver acercarse a visitantes extraños apura una maniobra para sujetarse el pelo, y saluda extendiendo su mano. Sus pies descalzos están mojados, se mezclan con la tierra del piso y se llenan de lodo.
Delmy, de 39 años, con tez clara, rellena y de ojos achinados, cuenta que anoche fue la última vez que habló con Beatriz. Se queda de pie mientras alcanza dos sillas para los visitantes, y agrega que acaba de escuchar a la ministra de Salud en las noticias ponerse del lado de Beatriz y decir que estaba a favor de que se le interrumpa el embarazo a su hija. También escuchó cuando un abogado del gobierno rabiaba contra la penalidad absoluta del aborto. Carlos Castillo, asesor del despacho de Salud, dijo en esa conferencia que las reformas que desde 1998 penalizan el aborto solo pudieron provenir de una caverna.
Desde 1973 hasta 1998, El Salvador ya castigaba el aborto pero lo permitía cuando el embarazo era resultado de una violación, cuando el bebé traía malformaciones o cuando madres, como Beatriz, estaban en riesgo de morir. Era una ley, comparada con la actual, permisiva, tanto que incluso disminuía los años de cárcel cuando, por ejemplo, el aborto se había dado para mantener el prestigio, el honor de la mujer. En 1998, el nuevo Código Penal borró todo eso y un año después, la Constitución selló ese cambio cuando la reforma al artículo 1 dispuso que la vida quedaba definida como la que existe y debe protegerse desde el instante de la concepción. Desde entonces, El Salvador es uno de los cinco Estados -incluyendo El Vaticano- que prohíbe cualquier tipo de aborto.
En las noticias que Delmy escuchó en su viejo televisor, la ministra dijo que el Estado tenía las manos atadas para intervenir a Beatriz mientras no contaran con una autorización judicial o al menos con una nota aclaratoria de que no habría motivos para perseguir penalmente a nadie. En El Salvador, si a alguien que se le paga por cuidar de la vida -un médico- se le muere una paciente que requería de aborto, la ley lo libra de toda culpa, tampoco se le achaca nada.
Esa misma ley es la que este miércoles 17 de abril de 2013 saca lágrimas a Delmy.

Delmy Cortés, madre de Beatriz y de otros tres hijos. Beatriz es la menor entre sus hermanos.
—Yo digo que es contradictorio que la misma ley diga que no se le puede proteger la vida a una mamá cuando el niño ya se sabe que no va a vivir, esto ha sido bien difícil... —dice, mientras clava en algún punto lejano su vista y se muerde el labio inferior—. Cuando mi hija se puso grave esta última vez (a principios de marzo) estuvo 15 días con fiebre y tenía unas grandes llagas en la piel. Me dijo que no se quería morir... "No me quiero morir, mamá...", me dijo.
El pasado 2 de marzo, Beatriz llegó al hospital Rosales, en San Salvador, con las úlceras en la piel infectadas. Había suspendido sus habituales medicamentos para controlar el lupus, pues ya sospechaba que estaba embarazada. Las ultrasonografías lo confirmaron 10 días después: para el 12 de marzo tenía 13 semanas de gestación. Ya en Maternidad, Beatriz agravó de su viejo lupus, y fue entonces cuando la crisis tomó una dimensión cruel: en los platos de una balanza dos vidas, la de la madre y la del hijo. ¿Cuál pesa más?
—Yo antes, como era cristiana, ¿va?, a veces pensaba que había situaciones que son pruebas que Dios nos pone... pero no creí que fueran tan así, tan difíciles. Es una decisión difícil tener que ver cuál vida pesa más -dice Delmy, la madre.
En la red pública de salud ese dilema parece no estar resuelto. Ningún médico puede practicar aborto -la ley también castiga a los facilitadores- a las madres que tienen menos de 20 semanas de gestación y que están en peligro de morir, como Beatriz. Y si bien las máximas autoridades en el hospital, reunidas en el denominado Comité Médico, puedan estar de acuerdo en que la interrupción del embarazo es lo más urgente, no procederán jamás. El 12 de abril, ya con 17 semanas, los médicos de Beatriz acordaron interrumpir el embarazo, pero era un acuerdo hueco, vacío. "A pesar de que estamos de acuerdo en el proceder desde el punto de vista médico, todos estamos sujetos a las leyes del país y como profesionales del hospital no podemos infringir la ley. Si estamos conscientes del derecho constitucional de nuestra paciente, así también estamos conscientes de que este feto, en el futuro, no tiene posibilidades de ejercer el derecho a la vida", decía el acta en la que el Comité Médico de Maternidad dejaba constancia del dilema en el que se encontraban sus miembros...
En el papel, una docena de médicos y jefes de Maternidad reiteraban que aún debían escuchar ciertas opiniones de algunas instituciones del Estado.
En secreto, algún empleado del hospital filtró el expediente de Beatriz a la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico. A partir de ese momento, el caso entró en una vorágine alentada por la viralización en las redes sociales. Ese mismo día, viernes 12, en el que los doctores consensuaron que lo mejor era interrumpir el embarazo de Beatriz, la Agrupación Ciudadana interpuso un amparo en su nombre ante la Corte Suprema de Justicia y afuera del palacio judicial hicieron un primer plantón con pancartas y megáfonos. El miércoles 17, cuando Delmy decía que consideraba injusta la ley, la Sala admitió la demanda y ordenó que, mientras analizaba y estudiaba el caso, se garantizara la salud de la paciente. Paralelamente pidió opinión a la Procuraduría de Derechos Humanos, a la Procuraduría General y a la Fiscalía General, que tendrán hasta este jueves 25, para enviar su planteamiento.
Ese mismo miércoles, el procurador de Derechos Humanos, Óscar Luna, también admitía que sus manos estaban atadas.
En el cantón, Delmy cuenta cómo la familia vivió todo aquel revuelo que se armó alrededor de Beatriz, la muchacha de 22 años nacida un 4 de octubre.
—El doctor le dijo a mi hija que no estaba de acuerdo con el escándalo que se había hecho, porque él quería que eso quedara en silencio porque abortar es un delito, y que no estaba de acuerdo con lo que fueron a presentar a los jueces... —explica Delmy, mientras observa a su esposo regresar a casa con un pequeño morral lleno de peces y moluscos.
Se hace tarde. La casa de Delmy se queda en silencio, esa quietud -como dice su familia- que tanto le gusta a Beatriz.
***
En Maternidad impera una ley silenciosa aunque la calle, con los abundantes grafitos en las paredes de los edificios contiguos y una enorme valla publicitaria color morado en la acera de enfrente, sobre la 25a. Avenida Norte, gritan y exigen un debate que por ahora es más un monólogo. Los médicos prefieren no hablar de los casos de aborto con los periodistas, y el gobierno, como lo hizo el pasado viernes la secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, calla cualquier intento de discusión:
—Lo que no me gusta es que se quiere utilizar electoralmente un tema que no está en pauta del gobierno… el gobierno no está debatiendo ese tema, no está queriendo cambiar las reglas del juego; quien está trayendo ese tema son sectores que lo quieren utilizar simplemente con objetivos electorales...
Eso dijo la secretaria -quien también es presidenta del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer, Isdemu- en un acto en el que al gobierno le donaron sillas de ruedas. Así dio por cerrado un tema cuyo debate y discusión fue recomendado por las Naciones Unidas a través del Comité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 2010. Esas Naciones Unidas que en 2011 premiaron a Pignato por su contribución para alcanzar los Objetivos del Milenio por la ejecución de su proyecto Ciudad Mujer.
Los médicos de Maternidad, absorbidos por la cantidad de pacientes y partos, se quedan callados ante la preguntas de los periodistas. Lo que saben, lo susurran con cuidado. Explican que el caso de Beatriz es apenas uno más de las decenas que recibe al año el hospital y que incluso hay casos peores. ¿Cómo los resuelven? Lo que toca, dicen, es un extraño balance entre la espera y la acción que se traduce en dos alternativas: o garantizan que el feto llegue a las 20 semanas, tras las cuales el aborto de la gestación se legaliza y se convierte en un parto prematuro; o esperan, sin provocarlo, a que el corazón del feto deje de latir, con lo cual ya se justifica sacarlo del cuerpo de la madre. Todo en estricto cumplimiento del plan diseñado en el Comité Médico del hospital, que es como el equipo estrella de este centro de salud. En el país, en los ocho años comprendidos entre 2002 y 2009, hubo 56 mil abortos registrados -7 mil por año; 19 por día-, según un estudio del Isdemu en base a cifras del sistema público. El mismo estudio concluye que la estadística real, la que incluye clínicas, hospitales privados y casos en áreas de extrema marginalidad, es aun mayor.
El martes 16, Beatriz llegó a Maternidad para un tratamiento regular contra el lupus. Ese día había salido de la casa de su madre en Jiquilisco, pasó consulta temprano, y platicó con la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, quien desde entonces le había adelantado lo que diría en la conferencia del día siguiente. La ministra, que en 2010 dijo que promovería la discusión estatal sobre el tema, también le prometió a Beatriz chequeos médicos todos los días y coordinó con el grupo feminista que representa a la joven para buscarle un alojamiento más cercano a la capital y tenerla en observación.
Después del chequeo, al filo del mediodía, Mauricio Elí, el esposo de Beatriz, contesta su teléfono celular en el segundo intento.
Foto de Beatriz con sus parientes cuando celebró sus 15 años de edad.
—¿Quién habla? —de nuevo, la pregunta desconfiada.
—Buenas. Soy periodista, quisiera saber si me pueden dedicar unos minutos aprovechando que están aquí pasando consulta en Maternidad.
—Ahorita estamos almorzando. Llámenme en 10 o 15 minutos.
—Está bien. Muchas gracias. ¿Pero hoy mismo se regresan a su casa?
—Sí, hoy mismo nos regresamos.
—Bueno, ¿pero cree que podemos hablar antes?
—Hábleme en 10 o 15 minutos.
—Ok.
El celular de Mauricio Elí desviará hacia el buzón de voz todas las futuras llamadas.
***
El diputado Ernesto Angulo, del partido Arena, escucha con atención el diagnóstico del expediente de Beatriz. Su partido ha sido uno de los promotores de que el aborto continúe siendo penalizado, aunque en realidad, todos los partidos políticos en la Asamblea -donde se aprueban leyes-, acaso por temor al castigo electoral, han adoptado un discurso más o menos en esa sintonía. Los areneros, como sea, tienen un discurso antiaborto más marcado.
—Está difícil ese caso. Nunca, nunca, fijate bien... nunca me habían presentado un caso con nombre y apellido. Yo soy totalmente, 100 % contra el aborto... pero creo que en este tipo de casos bien vale estudiar la posibilidad de llevarlo a cabo. Es una excepción clara que hay que estudiar.
Angulo es el presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del parlamento, por eso su oponión debería importar. Con el rostro de Beatriz en la mente, asegura que él no promoverá el debate en la Asamblea Legislativa al respecto, pero que sí estaría dispuesto a estudiarlo seriamente a la luz de las Beatrices que pueden existir en El Salvador.
La diputada suplente Nidia Díaz, del FMLN, va sobre esa misma línea. Ella cree que el Estado penalizó el aborto por presiones electorales pero que ya ha llegado el momento para debatir qué se hará con tantas mujeres que viven la misma situación. "El Estado tiene la obligación de educar a las mujeres, orientarlas, velar por sus derechos... no solo se trata de practicarle un aborto que en esta ocasión está justificado. Hay muchas deudas con las mujeres. ¿Cómo se le va a sacar de la exclusión? ¿Qué pasará con ella?", dice Díaz.
Angulo tiene algo más para convencerse de la necesidad de debatir la normativa. Comparte esta reflexión:
—Te voy a decir algo: es que pienso que vale la pena estudiar estas excepciones... ¿Porque si ella fuera mi hija? ¿O si fuera mi hermana?
***
Las damas y el médico que las acompaña, Carlos Mayora Escobar, invocan a Agnes Gonxha Bojaxhiu, mejor conocida como Teresa de Calcuta, para ejemplificar su postura contra la manipulación proabortista, que dicen, existe sobre Beatriz. "Como decía Madre Teresa, si una madre es capaz de asesinar a su propio hijo, entre nosotros podemos cualquier cosa, es la cultura de la muerte", dice Mayora Escobar, ginecólogo y exjefe de servicios del hospital de Maternidad y con más de 50 años de carrera. Junto a él están representantes de organizaciones incluidas en la Red Familia, y Julia Regina de Cardenal, acaso la cara más reconocible de la Fundación Sí a la Vida y del movimiento conservador que ha defendido junto a la Iglesia Católica las mayores restricciones en cuanto a educación sexual y reproductiva en la educación pública, y la prohibición del matrimonio homosexual.
La Red Familia asegura, equivocadamente, que Beatriz tiene ya 20 semanas cumplidas de embarazo y que, por tanto, se le puede practicar perfectamente un parto prematuro.
—Esos grupos feministas que han tomado este caso como caso emblema se han equivocado de caso, señores -dice el doctor Mayora-. ¡La paciente no está en peligro de muerte! La paciente tiene lupus en una etapa de inactividad... esta es una enfermedad difícil de comprender incluso para médicos generales, no se diga para periodistas, con el perdón suyo. Además, Beatriz tendrá algún grado de insuficiencia renal no demostrado.
—¿Ustedes temen que la Procuraduría General de la República, la Procuraduría de los Derechos Humanos, el Ministerio de Salud, la Organización de Naciones Unidas y Amistía Internacional han sido sorprendidas en su buena fe y que el caso se usa como carne de cañón a favor del aborto?
—Mmm... esas instituciones no se han tomado el tiempo de verificar si es correcta la información que les han enviado los grupos feministas. Recordemos que en Naciones Unidas también hay personas que están favor del aborto -responde Georgina de Rivas, representante de Abogados por los Derechos Humanos, miembro de la Red.
Robert Valent, el jefe de la misión de Naciones Unidas, se pronunció sobre el caso el jueves 18, y unos días antes lo hizo Amnistía Internacional a través de una alerta. Pero para la Red Familia, todo eso está basado en falsedades y Julia Regina de Cardenal pone en duda la gravedad del estado de Beatriz:
—Si estuviera tan grave, estaría internada en el hospital de Maternidad -dice.
Asegura que el grupo que reprsenta a Beatriz la está escondiendo con el objetivo de manipularla y utilizar el caso para despenalizar el aborto. Acto seguido, dice que Sí a la Vida también le ofreció un resguardo a Beatriz en la colonia Utila, con médicos especialistas, sicólogos...
—Le hemos ofrecido todo, todo... Nos costó comunicarnos con ella... no contesta las llamadas, una doctora logró comunicarse después de mandarle muchos mensajitos...
El médico Mayora arremete contra los activistas en favor de la legalización del aborto, al menos del terapéutico:
—¿De dónde sacan estos grupos que hay miles de muertes por no abortar? No hay estadísticas. ¿Esta gente por qué quiere legalizar el aborto en el país? Por razones políticas, ideológicas, económicas y así muchas otras razones oscuras. En esas ocasiones tratan de esconder los derechos del niño, tratan siempre de defender los derechos de la mujer, que hay que defenderlos, pero protegiendo siempre los derechos de ellas también.
Un estudio del Ministerio de Salud, entre 2005 y 2006, encontró que de 2,500 muertes maternas registradas en la red pública y en el Seguro Social, 100 fueron por causas relacionadas con el embarazo. 19 murieron con el feto en el útero cuando este aún estaba vivo y tenía menos de 20 semanas de gestación, y otras seis fallecieron por un aborto. El estudio también muestra que 32 % fallecieron porque la gestación complicó una enfermedad preexistente y eso es lo que los médicos en Maternidad creen que podría pasarle a Beatriz, pues el lupus ya se desarrolló a tal grado de provocarle artritis, anemia e hipertensión arterial.
Parientes de Beatriz comen naranjas en el patio de la casa donde Beatriz creció, en un cantón de Jiquilisco.
La conferencia va llegando a su final. Los ponentes brindan sus últimos argumentos y sus últimas sugerencias de cómo otros deben comportarse:
—Es cuestión de valores, y todo depende del tipo de valores que tenga el médico que atienda. Pero una mamá siempre, lo que debe decir, siempre, es "voy a proteger a mi hijo así me muera en el intento -dice una de las mujeres que convocaron a los medios.
Pero Beatriz, la callada muchacha de 22 años de Jiquilisco que ha dicho que si el hijo en su vientre tuviera cerebro se arriesgaría a parir, esta vez lo ha dicho fuerte y claro: "No me quiero morir, yo quiero vivir".
***
En el pueblo de la zona paracentral ya es de noche. La tormenta anunciada desde temprano en la tarde va tomando forma. Hay viento entre las calles, las paredes blancas, los postes de luz blanca... La Policía local cuenta que hay un acto centroamericano de feministas esta noche de miércoles en una de las viejas haciendas del lugar. Los hoteles de la ciudad están llenos, y de ellos entran y salen grupos de mujeres invitadas al cónclave que lleva por tema la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Algunas de las invitadas dicen que el caso de Beatriz se discutirá mañana jueves y que es posible que ella asista...
Morena Herrera, dirigente del Colectivo Feminista para el Desarrollo Local y de la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, sale a explicar por qué desean mantener en cuarentena de medios a Beatriz:
—Entiendo el trabajo de ustedes, lo respeto, pero no puedo llevarlos con Beatriz. Ella ha pedido que no la contactemos con medios, está muy presionada, y nosotros respetamos esa voluntad.
—¿Puede preguntarle si ya que estamos aquí...
—Está que le duele muchísimo la cabeza, lo siento, hay límites que no podemos cruzar y ella es la que ha pedido no hablar con periodistas...
Por fin llueve. Morena se despide lamentando la última decisión de la Sala de lo Constitucional sobre el caso Beatriz. A pesar de que admitió el amparo interpuesto por la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, los magistrados no resolvieron lo que al parecer este grupo anhelaba...
—Esperábamos que ordenaran de inmediato la operación, pero han pedido tiempo para escuchar más opiniones. Este caso apremia, cada día es más peligroso para Beatriz... Habrá que seguir esperando... ¿Ven cuánto cuesta "un sí, quiero vivir" de una mujer pobre?
Nota: En este reportaje se omitió el nombre del cantón y caserío donde vive Delmy Cortés, la madre de Beatriz. De igual manera, se omitió el nombre del municipio en el que ella se encuentra en la zona paracentral.
Claudia Yamileth Flores, sobrina de Beatriz juega en el patio de la casa de abuela Delmy Cortéz.
Gabriel Labrador / Fotos: Mauro Arias
elfaro.net
Beatriz está pendiente de su celular. Apenas ha timbrado dos veces y contesta con un aló parco, ronco. Triste. "¿Quién llama?", pregunta, sin protocolo, después de escuchar, al otro lado de la línea, una voz masculina que para nada le resulta familiar. Para su desilusión, no es un pariente con teléfono prestado. Desde hace una semana, Beatriz aprendió a ignorar llamadas desde números desconocidos, aunque a veces el dilema sea ese: contestar, por si es alguien de la familia, o abstenerse de hacerlo por si se trata de una persona con la que preferiría no hablar, como un periodista. Y esta tarde de miércoles, desde alguna casa recóndita en la zona paracentral del país, Beatriz decide ponerle voz a ese personaje sin rostro que por su complicada y frágil situación de salud ha puesto patas arriba al Estado: ella, de 22 años, con un embarazo que este martes 23 cumplió 19 semanas requiere -necesita- interrumpirse en un país donde el aborto de cualquier tipo, y siquiera intentarlo, es penado con cárcel.
—¿Qué le han dicho los médicos, Beatriz?
—Bueno, lo primero fue que tenían que sacarme al niño porque si no, yo me iba a morir, pero ahora dicen que los fiscales no han aceptado... que me voy a tener que esperar a cumplir 20 semanas, pero yo... yo digo que no puedo esperar...
En El Salvador, una madre que tenga menos de 20 semanas de embarazo y que, producto del mismo, corra riesgo de muerte, debe someterse a la tortura del tiempo. Está condenada a inyectarse fuerza y tesón para esperar a que el calendario cambie una palabra por otra. Después de las 20 semanas, un "aborto" se convierte en "parto prematuro", por la madurez del feto, y así, en el mismo país en el que a las madres abortistas se les castiga con prisión de entre dos y ocho años, a una mujer que tenga un parto prematuro no se le achaca nada.
—¿Por qué no han aceptado los fiscales que los médicos le hagan el aborto?
—Pues sí, porque dicen ellos que no se puede, que me voy a ir presa si me lo sacan. Está prohibido.
—¿Los doctores la presionan con eso?
—No, los doctores me tratan bien, pero dicen que así les dicen los fiscales.
—¿Y usted les dice algo a los doctores, Beatriz?
—Que quiero vivir.... si yo quiero vivir, por mi otro hijo que tengo. Yo pienso que como este niño lastimosamente viene malo, y se va a morir, entonces deberían de sacarlo... porque mi vida corre riesgo.
El primer hijo de Beatriz, José Mauricio, nació hace 13 meses. Fue un parto complicado debido al lupus que la asaltó hace cuatro años y por el cual tuvo que ser hospitalizada en dos ocasiones antes de dar a luz. Cada ingreso, como quedó registrado en su expediente, estuvo precedido de una crisis de salud: la primera, por anemia; la segunda, por dificultades respiratorias acompañadas de acumulación de líquido en sus pulmones. Finalmente, el 2 de marzo de 2012, Beatriz comenzó su labor de parto en medio de un diagnóstico de hipertensión severa, una de las primeras 10 causas de muerte materna en El Salvador. Su hijo nació por cesárea. José Mauricio nació cinco semanas antes de las 37 o 40 que la teoría médica cataloga como "en término". El bebé permaneció 38 días en el hospital porque pesó menos de la mitad de los 3.5 kilogramos que es el peso ideal; además, había nacido con fallas respiratorias, y solo apenas horas después de venir al mundo sufrió de una inflamación en el colon. Nacer prematuro, como explican los médicos, es algo que la cultura salvadoreña no permite dimensionar como grave pero lo es porque los órganos no han terminado de formarse.
Hoy día José Mauricio está sano y es la razón con la que Beatriz pide al Estado que no omita decidir, que actúe pronto, o como ella dice, que le permita seguir con vida.
—¿Puedo saber qué piensa usted del aborto, Beatriz?
—Yo pienso que está mal... Es que si él viniera bien, yo me arriesgaría la vida a tenerlo así como tuve el primero que, igual, me habían dicho que no podía tenerlo pero lo tuve... fue difícil... pero este niño, como le digo, dicen que viene sin cerebro y que no va a vivir, entonces yo digo que lo mejor es que lo saquen.
Beatriz, contra toda recomendación médica, ya va por su segundo embarazo. El lupus, esa enfermedad que hace que por error las defensas del organismo ataquen a las células sanas en vez de a las enfermas, le generó hipertensión arterial, artritis, anemia e insuficiencia renal. En pocas palabras, apareció todo lo que puede complicar a niveles mortales un embarazo.
Por si fuera poco, este nuevo bebé viene sin cerebro, lo que hace que su vida fuera del vientre materno sea científicamente imposible. Las organizaciones conservadoras que promovieron la penalización del aborto bajo cualquier circunstancia, están de acuerdo en que en este caso, Beatriz dará a luz a una criatura que ya está clínicamente desahuciada.
En El Salvador, para 2009, por cada 100 mil embarazos, 56 madres morían. Dicho de otra forma, de cada 10 mil embarazadas, casi 6 morían. A Beatriz le habían sugerido nunca tener hijos. Y después de José Mauricio le recomendaron, como quien sugiere a otro mejor no lanzarse de cabeza en un barranco, esterilizarse.
—No quise esterilizarme porque... pues sí... -dice Beatriz- ... uno siempre piensa que quiere tener hijos más adelante.
—En su familia hay quienes dicen que su esposo fue el que no quiso, Beatriz. ¿Es cierto?
—...
Antes de lanzar esta última pregunta, desde el otro teléfono se han comenzado a escuchar ruidos suaves, como cuando se arruga un papel. No estoy seguro de si Beatriz alcanzó a escuchar mi inquietud. Cinco, 10 segundos después, la llamada se corta. Tiempo total de la llamada: 9 minutos con 38 segundos.
En algún lugar de la zona paracentral, Beatriz prefiere no volver a contestar el teléfono. Su madre sabe bien el nombre del pueblo donde se encuentra. En ese lugar, más tarde, alguien nos dirá que ella tiene un terrible dolor de cabeza. En el cielo, las nubes negras de tormenta comienzan a asomar.
***
Dicen que Beatriz es callada, tímida, y que le disgustan los ruidos y las estridencias. Es la mayor de cuatro hermanos que nacieron en un deprimido cantón de Jiquilisco, departamento de Usulután. La casa donde Beatriz y sus hermanos crecieron está a unos 15 kilómetros de Puerto El Triunfo, después de un camino en el que los árboles de morro hacen un arco para dar sombra a quienes transitan bajo ellos. La casa está después de unos viejos rieles de tren que ya no sirven para nada, en los áridos y secos terrenos de una vieja cooperativa de granos y hortalizas venida a menos.
La casa de Delmy Cortés es la primera a mano izquierda después de los rieles. Ella está adentro, sola porque su esposo anda pescando en el río. Al ver acercarse a visitantes extraños apura una maniobra para sujetarse el pelo, y saluda extendiendo su mano. Sus pies descalzos están mojados, se mezclan con la tierra del piso y se llenan de lodo.
Delmy, de 39 años, con tez clara, rellena y de ojos achinados, cuenta que anoche fue la última vez que habló con Beatriz. Se queda de pie mientras alcanza dos sillas para los visitantes, y agrega que acaba de escuchar a la ministra de Salud en las noticias ponerse del lado de Beatriz y decir que estaba a favor de que se le interrumpa el embarazo a su hija. También escuchó cuando un abogado del gobierno rabiaba contra la penalidad absoluta del aborto. Carlos Castillo, asesor del despacho de Salud, dijo en esa conferencia que las reformas que desde 1998 penalizan el aborto solo pudieron provenir de una caverna.
Desde 1973 hasta 1998, El Salvador ya castigaba el aborto pero lo permitía cuando el embarazo era resultado de una violación, cuando el bebé traía malformaciones o cuando madres, como Beatriz, estaban en riesgo de morir. Era una ley, comparada con la actual, permisiva, tanto que incluso disminuía los años de cárcel cuando, por ejemplo, el aborto se había dado para mantener el prestigio, el honor de la mujer. En 1998, el nuevo Código Penal borró todo eso y un año después, la Constitución selló ese cambio cuando la reforma al artículo 1 dispuso que la vida quedaba definida como la que existe y debe protegerse desde el instante de la concepción. Desde entonces, El Salvador es uno de los cinco Estados -incluyendo El Vaticano- que prohíbe cualquier tipo de aborto.
En las noticias que Delmy escuchó en su viejo televisor, la ministra dijo que el Estado tenía las manos atadas para intervenir a Beatriz mientras no contaran con una autorización judicial o al menos con una nota aclaratoria de que no habría motivos para perseguir penalmente a nadie. En El Salvador, si a alguien que se le paga por cuidar de la vida -un médico- se le muere una paciente que requería de aborto, la ley lo libra de toda culpa, tampoco se le achaca nada.
Esa misma ley es la que este miércoles 17 de abril de 2013 saca lágrimas a Delmy.
Delmy Cortés, madre de Beatriz y de otros tres hijos. Beatriz es la menor entre sus hermanos.
—Yo digo que es contradictorio que la misma ley diga que no se le puede proteger la vida a una mamá cuando el niño ya se sabe que no va a vivir, esto ha sido bien difícil... —dice, mientras clava en algún punto lejano su vista y se muerde el labio inferior—. Cuando mi hija se puso grave esta última vez (a principios de marzo) estuvo 15 días con fiebre y tenía unas grandes llagas en la piel. Me dijo que no se quería morir... "No me quiero morir, mamá...", me dijo.
El pasado 2 de marzo, Beatriz llegó al hospital Rosales, en San Salvador, con las úlceras en la piel infectadas. Había suspendido sus habituales medicamentos para controlar el lupus, pues ya sospechaba que estaba embarazada. Las ultrasonografías lo confirmaron 10 días después: para el 12 de marzo tenía 13 semanas de gestación. Ya en Maternidad, Beatriz agravó de su viejo lupus, y fue entonces cuando la crisis tomó una dimensión cruel: en los platos de una balanza dos vidas, la de la madre y la del hijo. ¿Cuál pesa más?
—Yo antes, como era cristiana, ¿va?, a veces pensaba que había situaciones que son pruebas que Dios nos pone... pero no creí que fueran tan así, tan difíciles. Es una decisión difícil tener que ver cuál vida pesa más -dice Delmy, la madre.
En la red pública de salud ese dilema parece no estar resuelto. Ningún médico puede practicar aborto -la ley también castiga a los facilitadores- a las madres que tienen menos de 20 semanas de gestación y que están en peligro de morir, como Beatriz. Y si bien las máximas autoridades en el hospital, reunidas en el denominado Comité Médico, puedan estar de acuerdo en que la interrupción del embarazo es lo más urgente, no procederán jamás. El 12 de abril, ya con 17 semanas, los médicos de Beatriz acordaron interrumpir el embarazo, pero era un acuerdo hueco, vacío. "A pesar de que estamos de acuerdo en el proceder desde el punto de vista médico, todos estamos sujetos a las leyes del país y como profesionales del hospital no podemos infringir la ley. Si estamos conscientes del derecho constitucional de nuestra paciente, así también estamos conscientes de que este feto, en el futuro, no tiene posibilidades de ejercer el derecho a la vida", decía el acta en la que el Comité Médico de Maternidad dejaba constancia del dilema en el que se encontraban sus miembros...
En el papel, una docena de médicos y jefes de Maternidad reiteraban que aún debían escuchar ciertas opiniones de algunas instituciones del Estado.
En secreto, algún empleado del hospital filtró el expediente de Beatriz a la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico. A partir de ese momento, el caso entró en una vorágine alentada por la viralización en las redes sociales. Ese mismo día, viernes 12, en el que los doctores consensuaron que lo mejor era interrumpir el embarazo de Beatriz, la Agrupación Ciudadana interpuso un amparo en su nombre ante la Corte Suprema de Justicia y afuera del palacio judicial hicieron un primer plantón con pancartas y megáfonos. El miércoles 17, cuando Delmy decía que consideraba injusta la ley, la Sala admitió la demanda y ordenó que, mientras analizaba y estudiaba el caso, se garantizara la salud de la paciente. Paralelamente pidió opinión a la Procuraduría de Derechos Humanos, a la Procuraduría General y a la Fiscalía General, que tendrán hasta este jueves 25, para enviar su planteamiento.
Ese mismo miércoles, el procurador de Derechos Humanos, Óscar Luna, también admitía que sus manos estaban atadas.
En el cantón, Delmy cuenta cómo la familia vivió todo aquel revuelo que se armó alrededor de Beatriz, la muchacha de 22 años nacida un 4 de octubre.
—El doctor le dijo a mi hija que no estaba de acuerdo con el escándalo que se había hecho, porque él quería que eso quedara en silencio porque abortar es un delito, y que no estaba de acuerdo con lo que fueron a presentar a los jueces... —explica Delmy, mientras observa a su esposo regresar a casa con un pequeño morral lleno de peces y moluscos.
Se hace tarde. La casa de Delmy se queda en silencio, esa quietud -como dice su familia- que tanto le gusta a Beatriz.
***
En Maternidad impera una ley silenciosa aunque la calle, con los abundantes grafitos en las paredes de los edificios contiguos y una enorme valla publicitaria color morado en la acera de enfrente, sobre la 25a. Avenida Norte, gritan y exigen un debate que por ahora es más un monólogo. Los médicos prefieren no hablar de los casos de aborto con los periodistas, y el gobierno, como lo hizo el pasado viernes la secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, calla cualquier intento de discusión:
—Lo que no me gusta es que se quiere utilizar electoralmente un tema que no está en pauta del gobierno… el gobierno no está debatiendo ese tema, no está queriendo cambiar las reglas del juego; quien está trayendo ese tema son sectores que lo quieren utilizar simplemente con objetivos electorales...
Eso dijo la secretaria -quien también es presidenta del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer, Isdemu- en un acto en el que al gobierno le donaron sillas de ruedas. Así dio por cerrado un tema cuyo debate y discusión fue recomendado por las Naciones Unidas a través del Comité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 2010. Esas Naciones Unidas que en 2011 premiaron a Pignato por su contribución para alcanzar los Objetivos del Milenio por la ejecución de su proyecto Ciudad Mujer.
Los médicos de Maternidad, absorbidos por la cantidad de pacientes y partos, se quedan callados ante la preguntas de los periodistas. Lo que saben, lo susurran con cuidado. Explican que el caso de Beatriz es apenas uno más de las decenas que recibe al año el hospital y que incluso hay casos peores. ¿Cómo los resuelven? Lo que toca, dicen, es un extraño balance entre la espera y la acción que se traduce en dos alternativas: o garantizan que el feto llegue a las 20 semanas, tras las cuales el aborto de la gestación se legaliza y se convierte en un parto prematuro; o esperan, sin provocarlo, a que el corazón del feto deje de latir, con lo cual ya se justifica sacarlo del cuerpo de la madre. Todo en estricto cumplimiento del plan diseñado en el Comité Médico del hospital, que es como el equipo estrella de este centro de salud. En el país, en los ocho años comprendidos entre 2002 y 2009, hubo 56 mil abortos registrados -7 mil por año; 19 por día-, según un estudio del Isdemu en base a cifras del sistema público. El mismo estudio concluye que la estadística real, la que incluye clínicas, hospitales privados y casos en áreas de extrema marginalidad, es aun mayor.
El martes 16, Beatriz llegó a Maternidad para un tratamiento regular contra el lupus. Ese día había salido de la casa de su madre en Jiquilisco, pasó consulta temprano, y platicó con la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, quien desde entonces le había adelantado lo que diría en la conferencia del día siguiente. La ministra, que en 2010 dijo que promovería la discusión estatal sobre el tema, también le prometió a Beatriz chequeos médicos todos los días y coordinó con el grupo feminista que representa a la joven para buscarle un alojamiento más cercano a la capital y tenerla en observación.
Después del chequeo, al filo del mediodía, Mauricio Elí, el esposo de Beatriz, contesta su teléfono celular en el segundo intento.
Foto de Beatriz con sus parientes cuando celebró sus 15 años de edad.
—¿Quién habla? —de nuevo, la pregunta desconfiada.
—Buenas. Soy periodista, quisiera saber si me pueden dedicar unos minutos aprovechando que están aquí pasando consulta en Maternidad.
—Ahorita estamos almorzando. Llámenme en 10 o 15 minutos.
—Está bien. Muchas gracias. ¿Pero hoy mismo se regresan a su casa?
—Sí, hoy mismo nos regresamos.
—Bueno, ¿pero cree que podemos hablar antes?
—Hábleme en 10 o 15 minutos.
—Ok.
El celular de Mauricio Elí desviará hacia el buzón de voz todas las futuras llamadas.
***
El diputado Ernesto Angulo, del partido Arena, escucha con atención el diagnóstico del expediente de Beatriz. Su partido ha sido uno de los promotores de que el aborto continúe siendo penalizado, aunque en realidad, todos los partidos políticos en la Asamblea -donde se aprueban leyes-, acaso por temor al castigo electoral, han adoptado un discurso más o menos en esa sintonía. Los areneros, como sea, tienen un discurso antiaborto más marcado.
—Está difícil ese caso. Nunca, nunca, fijate bien... nunca me habían presentado un caso con nombre y apellido. Yo soy totalmente, 100 % contra el aborto... pero creo que en este tipo de casos bien vale estudiar la posibilidad de llevarlo a cabo. Es una excepción clara que hay que estudiar.
Angulo es el presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del parlamento, por eso su oponión debería importar. Con el rostro de Beatriz en la mente, asegura que él no promoverá el debate en la Asamblea Legislativa al respecto, pero que sí estaría dispuesto a estudiarlo seriamente a la luz de las Beatrices que pueden existir en El Salvador.
La diputada suplente Nidia Díaz, del FMLN, va sobre esa misma línea. Ella cree que el Estado penalizó el aborto por presiones electorales pero que ya ha llegado el momento para debatir qué se hará con tantas mujeres que viven la misma situación. "El Estado tiene la obligación de educar a las mujeres, orientarlas, velar por sus derechos... no solo se trata de practicarle un aborto que en esta ocasión está justificado. Hay muchas deudas con las mujeres. ¿Cómo se le va a sacar de la exclusión? ¿Qué pasará con ella?", dice Díaz.
Angulo tiene algo más para convencerse de la necesidad de debatir la normativa. Comparte esta reflexión:
—Te voy a decir algo: es que pienso que vale la pena estudiar estas excepciones... ¿Porque si ella fuera mi hija? ¿O si fuera mi hermana?
***
Las damas y el médico que las acompaña, Carlos Mayora Escobar, invocan a Agnes Gonxha Bojaxhiu, mejor conocida como Teresa de Calcuta, para ejemplificar su postura contra la manipulación proabortista, que dicen, existe sobre Beatriz. "Como decía Madre Teresa, si una madre es capaz de asesinar a su propio hijo, entre nosotros podemos cualquier cosa, es la cultura de la muerte", dice Mayora Escobar, ginecólogo y exjefe de servicios del hospital de Maternidad y con más de 50 años de carrera. Junto a él están representantes de organizaciones incluidas en la Red Familia, y Julia Regina de Cardenal, acaso la cara más reconocible de la Fundación Sí a la Vida y del movimiento conservador que ha defendido junto a la Iglesia Católica las mayores restricciones en cuanto a educación sexual y reproductiva en la educación pública, y la prohibición del matrimonio homosexual.
La Red Familia asegura, equivocadamente, que Beatriz tiene ya 20 semanas cumplidas de embarazo y que, por tanto, se le puede practicar perfectamente un parto prematuro.
—Esos grupos feministas que han tomado este caso como caso emblema se han equivocado de caso, señores -dice el doctor Mayora-. ¡La paciente no está en peligro de muerte! La paciente tiene lupus en una etapa de inactividad... esta es una enfermedad difícil de comprender incluso para médicos generales, no se diga para periodistas, con el perdón suyo. Además, Beatriz tendrá algún grado de insuficiencia renal no demostrado.
—¿Ustedes temen que la Procuraduría General de la República, la Procuraduría de los Derechos Humanos, el Ministerio de Salud, la Organización de Naciones Unidas y Amistía Internacional han sido sorprendidas en su buena fe y que el caso se usa como carne de cañón a favor del aborto?
—Mmm... esas instituciones no se han tomado el tiempo de verificar si es correcta la información que les han enviado los grupos feministas. Recordemos que en Naciones Unidas también hay personas que están favor del aborto -responde Georgina de Rivas, representante de Abogados por los Derechos Humanos, miembro de la Red.
Robert Valent, el jefe de la misión de Naciones Unidas, se pronunció sobre el caso el jueves 18, y unos días antes lo hizo Amnistía Internacional a través de una alerta. Pero para la Red Familia, todo eso está basado en falsedades y Julia Regina de Cardenal pone en duda la gravedad del estado de Beatriz:
—Si estuviera tan grave, estaría internada en el hospital de Maternidad -dice.
Asegura que el grupo que reprsenta a Beatriz la está escondiendo con el objetivo de manipularla y utilizar el caso para despenalizar el aborto. Acto seguido, dice que Sí a la Vida también le ofreció un resguardo a Beatriz en la colonia Utila, con médicos especialistas, sicólogos...
—Le hemos ofrecido todo, todo... Nos costó comunicarnos con ella... no contesta las llamadas, una doctora logró comunicarse después de mandarle muchos mensajitos...
El médico Mayora arremete contra los activistas en favor de la legalización del aborto, al menos del terapéutico:
—¿De dónde sacan estos grupos que hay miles de muertes por no abortar? No hay estadísticas. ¿Esta gente por qué quiere legalizar el aborto en el país? Por razones políticas, ideológicas, económicas y así muchas otras razones oscuras. En esas ocasiones tratan de esconder los derechos del niño, tratan siempre de defender los derechos de la mujer, que hay que defenderlos, pero protegiendo siempre los derechos de ellas también.
Un estudio del Ministerio de Salud, entre 2005 y 2006, encontró que de 2,500 muertes maternas registradas en la red pública y en el Seguro Social, 100 fueron por causas relacionadas con el embarazo. 19 murieron con el feto en el útero cuando este aún estaba vivo y tenía menos de 20 semanas de gestación, y otras seis fallecieron por un aborto. El estudio también muestra que 32 % fallecieron porque la gestación complicó una enfermedad preexistente y eso es lo que los médicos en Maternidad creen que podría pasarle a Beatriz, pues el lupus ya se desarrolló a tal grado de provocarle artritis, anemia e hipertensión arterial.
La conferencia va llegando a su final. Los ponentes brindan sus últimos argumentos y sus últimas sugerencias de cómo otros deben comportarse:
—Es cuestión de valores, y todo depende del tipo de valores que tenga el médico que atienda. Pero una mamá siempre, lo que debe decir, siempre, es "voy a proteger a mi hijo así me muera en el intento -dice una de las mujeres que convocaron a los medios.
Pero Beatriz, la callada muchacha de 22 años de Jiquilisco que ha dicho que si el hijo en su vientre tuviera cerebro se arriesgaría a parir, esta vez lo ha dicho fuerte y claro: "No me quiero morir, yo quiero vivir".
***
En el pueblo de la zona paracentral ya es de noche. La tormenta anunciada desde temprano en la tarde va tomando forma. Hay viento entre las calles, las paredes blancas, los postes de luz blanca... La Policía local cuenta que hay un acto centroamericano de feministas esta noche de miércoles en una de las viejas haciendas del lugar. Los hoteles de la ciudad están llenos, y de ellos entran y salen grupos de mujeres invitadas al cónclave que lleva por tema la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Algunas de las invitadas dicen que el caso de Beatriz se discutirá mañana jueves y que es posible que ella asista...
Morena Herrera, dirigente del Colectivo Feminista para el Desarrollo Local y de la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, sale a explicar por qué desean mantener en cuarentena de medios a Beatriz:
—Entiendo el trabajo de ustedes, lo respeto, pero no puedo llevarlos con Beatriz. Ella ha pedido que no la contactemos con medios, está muy presionada, y nosotros respetamos esa voluntad.
—¿Puede preguntarle si ya que estamos aquí...
—Está que le duele muchísimo la cabeza, lo siento, hay límites que no podemos cruzar y ella es la que ha pedido no hablar con periodistas...
Por fin llueve. Morena se despide lamentando la última decisión de la Sala de lo Constitucional sobre el caso Beatriz. A pesar de que admitió el amparo interpuesto por la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, los magistrados no resolvieron lo que al parecer este grupo anhelaba...
—Esperábamos que ordenaran de inmediato la operación, pero han pedido tiempo para escuchar más opiniones. Este caso apremia, cada día es más peligroso para Beatriz... Habrá que seguir esperando... ¿Ven cuánto cuesta "un sí, quiero vivir" de una mujer pobre?
Nota: En este reportaje se omitió el nombre del cantón y caserío donde vive Delmy Cortés, la madre de Beatriz. De igual manera, se omitió el nombre del municipio en el que ella se encuentra en la zona paracentral.
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Trovas del Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
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Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
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