Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
miércoles, 29 de mayo de 2013
¿Qué es el gobierno Funes-FMLN? Elementos para un debate en la izquierda en El Salvador
Joel Arriola/Alberto Quiñónez.
Tendencia Revolucionaria
Luego de casi cuatro años del gobierno Funes-FMLN [3], se ha evidenciado cada día más su carácter burgués, reformista, desmovilizador de las luchas sociales; ha quedado claro, además, que la alta cúpula del FMLN se ha convertido en una cúpula burguesa con afanes oligárquicos que se disputa contra la burguesía tradicional u oligárquica absolutamente todo (instituciones del Estado y mercado). Ha quedado claro también que en esta enorme disputa inter-burguesa el empresariado expresado políticamente en GANA (Salume y otros) ha encontrado afinidades empresariales con el bloque burgués del FMLN, conformando política y económicamente la ya mencionada burguesía emergente.
De ese concierto empresarial se deriva la formación política del “bloque de partidos”, la correlación de fuerzas “progresistas” en la Asamblea Legislativa: FMLN-GANA y demás partidos clientelares. Pero este bloque es progresista sólo en el marco de una contra hegemonía frente a la oligarquía financiera que encarna el ala dura de ARENA, pero no de cara a la conformación de un proyecto político-revolucionario, es decir, cuya base programática sean los intereses de las clases explotadas y oprimidas.
Entonces, a 4 años del gobierno de Funes-FMLN, cabe someramente contestarnos ¿Qué es este gobierno? Fácilmente podrá contestarse el lector: “un gobierno burgués”. Y efectivamente estará en lo correcto. Pero ello no es todo. El gobierno Funes-FMLN, como expresión fiel de una burguesía emergente, requiere de la mayor concentración de poder político y económico que sea posible. El carácter burgués del gobierno Funes-FMLN y la impronta de poder de la cúpula farabundista están llevando a echar mano de todo lo que sea posible ocupar en la conformación de su estrategia empresarial. En este punto entran en el juego otros actores –más fuertes y decididos- que tienen mucho qué decir y, sobre todo, imponer. De ahí que no sea despreciable el coqueteo vulgar del gobierno y las camarillas del Frente con los gobiernos de los Estados Unidos y Brasil, con la Unión Europea y con organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial.
En río revuelto, ganancia de pescadores. Así reza el dicho popular y es cierto. En la riña de las burguesías autóctonas, con todo y su ceguera ideológica y política, otros agentes ganan terreno, asumen posiciones estratégicas en la región y socavan los derechos de la clase trabajadora con la máscara del progreso, el empleo, la competitividad y esa sarta de ingenuidades que ya es lugar de “nuestras” derechas e izquierdas institucionales. Esos agentes no son otros que las formas institucionales de los imperialismos en pugna: el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea –al menos en nuestra región-, y de las empresas transnacionales como concreción de la explotación y la dominación que los centros capitalistas ejercen sobre la periferia.
La ambivalencia del gobierno se muestra en que, mientras deja el paso libre a las inversiones ALBA, alimentando con ello al bloque burgués de la cúpula del FMLN, ejecuta políticas económicas pro-oligárquicas, como el mantenimiento del dólar como moneda de curso legal [4], el pago de la deuda externa [5], la política fiscal profundamente regresiva, injusta e insostenible [6], la política comercial de liberalización y la política laboral de repartimiento de migajas.
Otros elementos del gobierno burgués: la desmovilización y la legitimación social del proyecto de neoderecha
Además de su carácter burgués y pro imperialista, el gobierno actual es un gobierno de conciliación de clases, un gobierno de “frente popular preventivo” que aplica fielmente las políticas de los imperialismos en pugna (Asocio para el Crecimiento, Asocios Público-Privados, Proyecto de Ley de la Función Pública, reformas a la Ley de Zonas Francas, “tregua entre pandillas”, Acuerdo de Asociación). Este gobierno, pues, viene en gran medida a complementar lo que los gobiernos de ARENA, por su desgaste político, ya no podían llevar adelante, es decir, todas las políticas pro-imperialistas (principalmente el Asocio Para el Crecimiento y el acuerdo “Stand By” con el FMI y a partir de allí todos los recortes sociales).
Así, pues, el imperialismo decidió (y lo hizo expresamente) apoyar a Funes-FMLN en la cuestión electoral del 2009, para lograr derrotar a su contendor ARENA. Al imperialismo poco podría importarle los intereses rancios de la oligarquía salvadoreña que se jugaban con su salida del control del ejecutivo, al imperialismo le interesaba únicamente el establecimiento de un gobierno que aplicara fielmente su política imperialista, tanto internamente como a nivel regional (baste recordar, pues, el nefasto papel del gobierno de Funes-FMLN en la legitimación del golpe de Estado en Honduras, mediante sus gestiones para integrarlo nuevamente a la OEA) y para ello necesitaba estabilidad interna en El Salvador. Eso ya no era posible para ARENA, por su tremendo desgaste político sufrido por 20 años de gobiernos neoliberales.
Siempre las modificaciones del centro de poder se traducen en situaciones de crisis, inestabilidad y recomposición política de las periferias. Este proceso va siempre acompañado de un cambio en la dinámica de los partidos políticos: el péndulo se mueve hacia aquel partido que más cerca se encuentra del proyecto histórico del centro de poder y que además debe ser receptáculo de legitimidad social. Así sucedió a finales de los 80 y principios de los 90, cuando la difusión de las políticas neoliberales, de la mano del Consenso de Washington, hallaron eco en la agenda política del partido ARENA y en sus grupos afines [7].
En la coyuntura 2008 – 2009, el imperialismo necesitaba un gobierno en el que no sólo se mantuviera, sino que se revitalizara el modelo neoliberal [8], que aplicara su política en la región y que fuera capaz de detener el inicio de una serie de luchas sociales que comenzaban en el país y que, seguramente, se intensificarían en el marco de la crisis. El neoliberalismo requiere de estabilidad: una estabilidad idiota propia de una sociedad de masas. Sólo un gobierno de derecha disfrazado de izquierda no radical podía lograr ofrendar esa estabilidad al imperio.
A casi cuatro años de gestión, el gobierno de Funes-FMLN logró ese objetivo. Ha desmovilizado al movimiento social, sindical y popular salvadoreño, ha firmado el Asocio Para el Crecimiento y aplica fielmente las políticas pro imperialistas en la región. Así pues, en la práctica el gobierno de Funes-FMLN es un gobierno de frente popular [9] preventivo impulsado por el imperialismo norteamericano [10], fenómeno que se articula con las disputas inter-burguesas al interior del país.
Pero ¿cómo explicar el fenómeno aucontraire? Es decir: cómo explicar el poder que legitima al frente como fuerza política si ya no le queda nada más que una depauperación teórica e ideológica, una identidad de la nada que recuerda un pasado que nunca fue, una rotura estructural con el presente en función de un futuro imposible, una inconsciencia de la inconsciencia de la consciencia, una normatividad utópica que es la muerte de la utopía.
No es la intención del presente artículo profundizar en este fenómeno. Pero señalamos que esa legitimación nace de la conversión de la sociedad salvadoreña en una “sociedad de masas”. Ello en el sentido de una pérdida paulatina y creciente de la subjetividad, donde la inmediatez de “El Partido” llena el vacío dejado por la utopía, la necesidad de pertenencia sustituye a la crítica, el sentirse parte de algo –sea lo que esto sea– con un discurso panfletario al cual recurrir sustituye al proyecto político revolucionario.
La lección del 1 de mayo: ¡la verdadera izquierda se separa del gobierno y del FMLN!
Sin embargo, la realidad no es tan estática; cierto es que a casi 4 años del gobierno de Funes-FMLN el movimiento social salvadoreño está prácticamente descabezado y la situación social es estable, pero también es cierto que existe un sector de la izquierda que se ha separado del gobierno y del FMLN.
Todo ello se expresó en la marcha del 1 de mayo. En este año, por primera vez un sector del movimiento sindical, estudiantil y popular marchó de forma paralela a la marcha convocada por el oficialismo. Unas 3000 personas asistieron a la marcha convocada por la Coordinadora Sindical Salvadoreña, gritando consignas en contra del gobierno de Funes-FMLN y contra la aplicación de las políticas del imperialismo, principalmente contra los Asocio publico-Privados, el Acuerdo de Asociación y el proyecto de Ley de la Función Pública.
Cabe reflexionar, pues, que a pesar de la dinámica desmovilizadora del gobierno de Funes-FMLN, las contradicciones del capitalismo subdesarrollado salvadoreño, vuelven de nuevo a brotar y se cumple nuevamente la sentencia: “toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de la luchas de clases… Velada algunas veces y otras franca y abierta” [11] .
Notas
Joel Arriola, Estudiante de sociología, miembro del movimiento social y estudiantil salvadoreño. Militante del Colectivo 25 de Julio.
Alberto Quiñónez, Estudiante de economía. Miembro del Colectivo de Estudio de Pensamiento Critico.
[3] El lector crítico o el dogmático militante del Frente podrían argüir que caemos en un equívoco impensable al decir que el gobierno es compartido por Funes y el FMLN, y que, además, es obvio que la argolla de poder del FMLN dentro del Ejecutivo es más bien reducida –Funes mismo nunca fue militante y de ahí su debilidad ideológica- y que ello explica la tibieza de las reformas implementadas en el actual gobierno. Algo de razón hay. No obstante, el FMLN mismo asume el gobierno de Funes como suyo propio: nadie hablaría más elocuentemente sobre esto que el candidato presidencial del Frente en su discurso del Primero de Mayo.
[4] La dolarización, o Ley de Integración Monetaria, fue una política impulsada por el entonces presidente arenero Francisco Flores y constituye una medida de carácter burgués, orgánica a los grupos oligárquicos tradicionales (principalmente a la oligarquía financiera), puesto que permite beneficiar a las entidades financieras (asegurando la estabilidad del tipo de cambio y eliminando el riesgo cambiario), facilita la especulación, la contratación de deuda privada en el extranjero y la transacción de mercancías de los grupos ligados al comercio exterior.
[5] La deuda salvadoreña es política y técnicamente impagable. Según datos sistematizados por Arias Peñate, d el 2000 al 2011 pagamos US$17,423.4 millones de deuda externa; sin embargo, la deuda lejos de disminuir, se incrementó en US$9,700 millones. Para 2016 tendremos una deuda de US$18,302 millones y habremos pagado US$25,264.3 millones. Para 2016 habremos pagado 5.3 veces la deuda que teníamos en el año 2000 y ésta sin embargo se habrá incrementado 3.8 veces. A esto habría que sumarle la deuda previsional, con lo que para el 2016 estaríamos endeudados con el 112% en relación al PIB. (Arias Pénate, Salvador. La trampa de la deuda en El Salvador. Pág.66 – 71. San Salvador, El Salvador. 2012 Talleres gráficos UCA). Además de ello, al ser la deuda una forma de reasignación del plusvalor a escala planetaria, su pago contribuye a hinchar los bolsillos de la burguesía financiera mundial, potabiliza el proceso de acumulación del capital al ralentizar la caída tendencial de la tasa de ganancia y permite reasignar el plusvalor generado para reducir el potencial de la no realización de las mercancías. Es decir, pues, que el pago de la deuda misma es un mecanismo que coadyuva al mantenimiento del capitalismo como sistema-mundo.
[6] Estas características aluden a todos los componentes de la política fiscal; en materia tributaria, la regresividad del sistema de impuestos; en materia de gastos, el recorte para programas sociales; en materia de financiamiento, la opción por el endeudamiento. El hecho de no querer tocar temas de fondo como la progresividad de los impuestos, en el marco de la crisis fiscal, es, quizás, la más elocuente característica del carácter injusto y regresivo de tal política.
[7] De esta forma, en 1989, este partido que encarna el proyecto del consorcio FMI-Banco Mundial llega al poder y sin ninguna oposición aplica sistemáticamente todo el paquete de las reformas neoliberales en la primera mitad de la década de los 90. Un documento que recoge esa convergencia de los intereses del imperialismo (resumidos en el Consenso de Washington) y la burguesía oligárquica nacional, es la estrategia económica elaborada por FUSADES en 1989. Ver: FUSADES. Hacia una economía de mercado en El Salvador: bases para una nueva estrategia de desarrollo económico y social. FUSADES-DEES. 1989. Págs. 3 – 4.
[8] El Asocio para El crecimiento, entre El Salvador y Estados Unidos firmado en noviembre del 2011 expresa: “El Asocio para el Crecimiento es un esfuerzo que aspira a ampliar rápidamente el crecimiento económico inclusivo en El Salvador bajo un compromiso profundo con la democracia y los derechos humanos. A fin de lograr estas metas, todos los socios reconocen la importancia de una economía de mercado en buen funcionamiento y el rol fundamental del sector privado en liderar el desarrollo económico mientras que el gobierno cumple un propósito esencial estableciendo un entorno institucional propicio para el crecimiento económico”. Gobierno de El Salvador. Asocio para el Crecimiento. El Salvador – Estados Unidos, plan de acción conjunto. Noviembre del 2011. Pág. 4. Versión digital.
[9] Por gobierno de frente popular o de conciliación de clases entendemos, “un gobierno en el que los partidos obreros colaboracionistas de clase ocupan ministerios y un lugar dominante”. El gobierno de frente popular es un tipo diferente de gobierno burgués, con un contenido claramente contrarrevolucionario y que no tiene ninguna incompatibilidad con el régimen capitalista-imperialista. Su propósito es desmoralizar y desmovilizar a las masas.
[10] Es importante recordar, que no es primera vez que un sector la izquierda salvadoreña participa en un frente popular impulsado por el imperialismo. Ya en 1979, tras el golpe al general Humberto Romero el Partido Comunista Salvadoreño, participó de la Junta Revolucionaria de Gobierno, junto a los militares y la socialdemocracia. No creemos superfluo hacer mención de que las contradicciones internas (interburguesas) y externas (interimperialistas) juegan diferentes roles y poseen distintos grados de influencia en la coyuntura actual. Si bien el capitalismo representa el marco global donde esas luchas se presentan, la dinámica interna es la que permite asumir ese marco como palanca o como camisa de fuerza.
[11] K. Marx y F. Engels. El manifiesto comunista. Editorial Jurídica Salvadoreña. Págs. 51-52. San Salvador. 3era edición.
Horacio Castellanos Moya, escritor:“¿El Salvador? Ya no me siento cómodo en ningún lado del planeta”
“Escribís de lo que perdés”, dice Horacio Castellanos Moya, y él escribe sobre Centroamérica. El novelista reflexiona sobre sus ilusiones políticas derrotadas, su compleja relación con El Salvador y la aún más complicada relación del país con las letras. “Nuestra literatura refleja la naturaleza de nuestras élites”, dice. Y no es un halago.
Por José Luis Sanz y María Luz Nóchez
elfaro.net
En primera persona
Me es difícil decir quién soy. Parte de las consecuencias de escribir y de meterte en personajes que son tan distintos a vos, con visiones del mundo tan distintas a las tuyas, es que se desequilibra tu aparato psíquico y esos personajes te permiten ver cosas de ti mismo que no sabías que tenías. Podés definirte, pero descubrís que estás dejando un montón afuera. ¿Quién soy yo? Soy mis libros. Todo lo demás, lo que no está ahí, o no existe o es una masa de contradicciones en la que en cierto momento soy uno y en cierto momento soy otro.
Aparte de mis novelas, escribo aforismos. Los aforismos revelan la naturaleza del ser humano, y en mi caso revelan algo que me disgusta profundamente de mí mismo: que nos repetimos. Creemos estar viviendo algo nuevo y no, nos repetimos. Estamos siempre dando vueltas, emocionalmente, mentalmente. Agarrás una libreta que escribiste hace tiempo y descubrís inmediatamente que estás preocupado o emocionado exactamente por lo mismo que hace seis años. ¿No he cambiado, no he mejorado? ¿No hay posibilidad de crecimiento interior, de más lucidez, de más madurez? Aceptamos el ciclo de las estaciones, aceptamos que los planetas dan vueltas alrededor del sol, pero no aceptamos que nosotros somos circulares y corremos como chuchos mordiéndonos la cola, sin sentido.
Aun así, tengo dos libros soñados, dos libros que deseo escribir algún día. Ocurren en El Salvador. Después de escribirlos, quién sabe, me haré surfista. Ja, ja, ja.
En San Salvador, a Horacio Castellanos Moya se le llama Horacio, a secas. Así le llaman sus viejos amigos, sus primeros lectores, y así le llama el micromundo cultural de la ciudad con un aprecio poco usual, porque en los países pequeños con ciudades pequeñas las envidias suelen cercenar los respetos entre escritores y ya no digamos los cariños. Pero esa cercanía al nombrarlo refuerza, en todo caso, la paradoja: el novelista salvadoreño de mayor proyección internacional en las últimas décadas no encajó en El Salvador. Vive y escribe en una suerte de autoexilio desde hace casi 10 años.
La distancia no ha resuelto la tormentosa relación emocional entre Castellanos Moya y Centroamérica -nació en Honduras, vivió también en Guatemala-. “16 años después de ʻEl ascoʼ tomo los dos principales periódicos de El Salvador y aquí no ha pasado el tiempo”, se lamenta. Y aunque en ocasiones se ha vestido con el disfraz del cínico, del indolente, ese estancamiento le importa. Le carcome lo que no sucedió, el cambio cultural que su periodismo no logró, el país que la revolución de sus amigos y la paz de los bandos de la guerra no pudo construir del todo. “¿Cuándo dejará la sociedad de ser tan autoritaria, tan vertical, tan macha?”, pregunta. Y el escritor, con legendaria fama de irreverente, vuelve a irse.
A mediados de mayo Horacio regresó por unos días a San Salvador para participar en el Foro Centroamericano de Periodismo y participar en un extenso coloquio con el escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa y el colombiano Mario Jursich. Con ellos reflexionó sobre las razones que esconde cada novela y exploró los ríos subterráneos que unen la literatura centroamericana y la realidad. “El escritor es un ciudadano”, dijo Horacio, y aunque ha negado en diversas ocasiones que la que él hace sea “novela política”, concedió que la política es, “a traves de la moral y la justicia”, un punto inevitable de paso para las letras de la región.
“Para que yo llegue a un libro tiene que haber algo de la realidad que me haya herido”, ha dicho Horacio Castellanos Moya en anteriores entrevistas. El Salvador es un país que no le cicatriza y esta conversación es un intento por ahondar en su herida.
Si el escritor centroamericano no puede escapar de la política, ¿qué tipo de arma política es la literatura? ¿Sirve para algo?
La literatura, como instrumento para la política, no tiene ninguna utilidad. La literatura refleja, reconstruye, imagina una realidad en la que hay elementos políticos, pero no puede ser de uso político para ninguna fuerza porque la esencia de la literatura son las contradicciones del ser humano y las fuerzas políticas se definen, básicamente, por no asumir esas contradicciones. Una obra como “Guerra y paz”, de Tolstoi, no sirve para defenderse de la invasión napoleónica, así como “Por quién doblan las campanas”, de Hemingway, no tiene ninguna incidencia a la hora de detener a las tropas franquistas. Y si vamos viendo los momentos álgidos de la historia, en la política cotidiana, la literatura retrata y recrea para adelante, únicamente te permite reflexionar o ver las cosas que han sucedido de otra manera.
“1984”, de George Orwell, sí tiene una intención política. Y en Centroamérica reflexionar sobre la historia es en sí mismo una postura política, porque es una región en la que casi nadie quiere reflexionar sobre el pasado.
Obras como “1984” tienen una incidencia política, pero no sirven como arma. Una cosa es la incidencia y otra cosa es la utilidad. ¿Qué fuerza política podría utilizar una obra literaria sin cometer en realidad un suicidio, si es una buena obra literaria? Si hablamos de un panfleto es distinto, claro. Una obra literaria puede incidir y en un momento dado ser muy importante porque permite una crítica al modelo estalinista, o una crítica profunda de todas las contradicciones que hay dentro de un bando revolucionario que está peleando… pero incide no por los mecanismos políticos directos, sino a través de una fabulación. En la literatura vos entendés que el ser humano es complejo y trabajás fundamentalmente en el ámbito de la mentira, que en la política no se encara tan abiertamente. La literatura te permite ver la mentira desde adentro.

Horacio Castellanos Moya. Foto Mauro Arias
La literatura nace del fracaso. Del éxito solo salen libros de superación”
¿Sus retratos literarios de El Salvador y Centroamérica tienen una intención?
La intención, en mi caso, nace de la medida en que esa realidad que luego convierto en literatura me ha afectado, trastornado, herido. Es la intención inconsciente e instintiva, del escritor, de sacar aquello que necesita sacar porque le está fastidiando, corroyendo, intoxicando. Aunque hay otro tipos de historias, porque no se puede creer que todos los libros se escriben de la misma manera y a partir de los mismos propósitos. Por ejemplo, “Tirana memoria”, que sucede en el año 44, por supuesto tiene una intencionalidad distinta a otras de mis novelas. No solo recoge lo que me está corroyendo a mí, sino también una voluntad de entender un período histórico y una realidad que me fue lejana, pero que me permite explicarme a mí mismo personajes que van a vivir hasta mi contemporaneidad, y que sin ese pasado, sin esa recreación histórica, quedarían como en el aire. Probablemente escribí un libro para contarme lo que mi padre no me contó, porque murió cuando yo era chico. Esa es mi intencionalidad personal, aunque el libro funcione en otras dimensiones.
¿Escribe pensando en cómo le leerá Centroamérica?
No, yo no escribo pensando en un público. Como me hice escritor en un país en donde la gente no lee libros, nunca tuve la retroalimentación que desde joven tiene un escritor en una sociedad que tiene un mercado literario, donde hay crítica, reacciones. Yo comencé a tener reacciones a mis libros cuando ya había publicado muchos y cuando estaba bastante adentrado en mi madurez. Y de dónde más tengo inputs de lo que escribo puede que sea de Argentina, Francia o España, pero no de Centroamérica. Es muy difícil que yo escriba pensando en la región... Pero tampoco puedo escribir pensando en Francia o en Argentina. Escribo desde una perspectiva totalmente egoísta, en cuanto a que se trata de una necesidad de expresión mía, sin pensar en un lector salvadoreño o centroamericano que quizás ni va a ver mi libro.
Pero se ha confesado ciudadano, y al fin y al cabo la literatura explica la historia, y en Centroamérica comprender la historia es antinatural. Hay pasajes de nuestra historia sin resolver, a los que nos enfrentamos constantemente.
La historia se explica a sí misma. La literatura ilustra y explica la historia desde otros puntos de vista, a partir de facetas de lo humano, mientras que la historia oficial se lee nada más desde las corrientes y desde los grandes hechos, no desde las subjetividades. Siempre pienso que ser un escritor salvadoreño es como tirar una botella estando en una isla perdida: no sabés si alguien la va a agarrar y va a encontrar lo que hay dentro. Todo es muy azaroso. Si el libro llega, si hay lectores... Sabés siempre que va a haber un pequeño grupo que tiene interés y que va a conseguirlo, más allá de lo que suceda, pero igual, vengo aquí y la gente que supongo, a veces, que está leyendo mis libros, me reúno con ellos y descubro que hace 5 libros que no me leen. Todo es una falsa ilusión.
En ese sentido, “El asco” es una novela que nos tiró a la cara hace 16 años y que sigue siendo una radiografía vigente de la sociedad salvadoreña. ¿Qué pasa, no sabemos leer un libro como ese o no hemos querido hacerlo?
No es que no leamos, es que los cambios culturales no tienen nada que ver con nuestras ansiedades. Los cambios culturales, si es que se dan y son para bien, toman mucho tiempo. 16 años después de “El asco” tomo los dos principales periódicos de El Salvador y aquí no ha pasado el tiempo. Habrá una modernización en cierto diseño, una mayor sofisticación política en cuanto al trato de ciertos temas, pero si se quita el concepto de maras y se sustituye por bandas, grupos o crímenes, lo que vemos en los periódicos es lo mismo. Y yo me pregunto, ¿cuál es el patrón cultural que hace que aquí, 50 o 60 años después, todo siga igual? José Emilio Pacheco decía que la gran virtud de la literatura es que le permite al lector ponerse en los zapatos del otro, pero la realidad es que se los pone un ratito y luego se olvida, vuelve adonde estaba. Hubo gente que con El asco tuvo el impulso de preguntarse “¿esto qué es?, ¿por qué somos de esta manera?”, aunque el libro tenga muchas exageraciones, pero eso no significa que fuéramos a cambiar.
¿Alguna vez intentó cambiar El Salvador?
Los miembros de mi generación queríamos, fundamentalmente, cambiar la sociedad autoritaria en la que nos tocó crecer, y la expresión política de esa sociedad autoritaria era el ejército como instrumento político único de la vida nacional, como el gran dictaminador. Esa intención la tuvimos; fue en realidad una intención nacional. Y se cambió eso, ya no es así. ¿Pero cuál es el equivalente cultural de ese cambio? Es una tentación preguntárselo. El cambio político se logró, pero ¿se acabó con la sociedad autoritaria? ¿Cuándo dejará la sociedad de ser tan autoritaria, tan vertical, tan macha? No lo sabemos. La literatura en ese caso solo va retratando los períodos, va dejando constancia... Ha habido una modificación de las élites en El Salvador, pero esa modificación no sé si se ha convertido en un gran cambio cultural del país.
¿Qué le falta a la literatura salvadoreña?
Ser escritor en El Salvador es muy ingrato. Se necesita resistencia, aceptar que lo que hacés es un sinsentido. Y eso solo lo podés hacer si lo necesitás. El principal problema es que hay poca obra, acá nunca se logró construir una vida literaria. Y no tiene que ver con lo pequeño y lo pobre, porque Nicaragua es igual de pobre, pero tiene vida literaria. ¿Por qué? Porque hubo algún personaje de las élites que se involucró en la literatura. Igual pasó en Guatemala. Aquí las élites durante mucho tiempo no es que no se involucraran, es que no les interesaba la literatura. Las artes estaban fuera de su mundo. Nuestra literatura refleja la naturaleza de nuestras élites, que eran eminentemente comerciales y no crearon los instrumentos para la cultura. El problema es que no se lee. Aquí la vida literaria se suple con festivales, pero los festivales son efímeros. La literatura salvadoreña se define por una gran soledad. Sé que hay otros escritores salvadoreños que se quejan de esto mismo que yo me quejo... pero bueno, si no hay algo en un lugar hay que buscarlo en otro.
El periodista de The New Yorker Jon Lee Anderson dice que el miedo al pasado ha creado una élite sin identidad, que El Salvador solo tiene identidad en lo rural, fuera de su capital, inundada de Dunkin’ Donuts. ¿Coincide?
Yo no estoy muy seguro de eso, porque cuando la gente que está en el interior viene a San Salvador van a Dunkin’ Donuts, y si pudieran poner uno en medio de Chalatenango, lo ponen. Creo que la cosa es más grave y tiene que ver con la estructura social del país, que tuvo una de las élites más rabiosas y más explotadoras y, en ese sentido, la guerra y la migración produjeron un cambio bien brusco. En países como México y Argentina las clases medias se crearon a través de modelos de acumulación propios que permitieron un mayor ingreso, exigieron una mayor distribución de ese ingreso y permitieron que hubiera clases medias lectoras, clases medias ilustradas. En El Salvador tenías ese modelo con un sectorcito medio muy pequeño y con una gran masa explotada y, de pronto, el sistema en vez de abrirse terminó matando a la gente. Hubo una guerra civil y la gente se fue a adquirir los valores del otro lado donde se fue. No es que la verdadera identidad esté en lo rural y lo urbano esté corrompido porque representa lo que se dice en “El Asco”: una especie de Los Ángeles de mala muerte. Es más complejo. Y eso no significa que no exista una sociedad salvadoreña; lo que significa es que el crecimiento y el desarrollo de esa identidad ha sido producto de procesos violentos y poco regulares.
Aparte de la violencia como evidente forma de comunicación, ¿qué otros rasgos atribuye a la identidad salvadoreña?
Hay dos valores fuertes. Uno es la resistencia, el sentido de la sobrevivencia, que solo pudo ser producto de una situación extrema. Y creo, y esto te va a parecer probablemente subjetivo, que hay un sentido del coraje, del valor, de la audacia, que está metido en la gente. Si no, no te explicás la guerra. Porque pobreza y explotación también hay en Haití o en República Dominicana, y la gente no se fue a la guerra. Hay otras combinaciones históricas y otros liderazgos, pero hay un sentido de la aventura sin colchón. Sobrevivencia y coraje. Sin esos valores, esta nación estaría completamente aplastada.
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Me retiré del periodismo porque era un callejón sin salida”
Habla del coraje, de la aventura, y viene a la mente el valor positivo que la venganza tiene en las películas japonesas. ¿Es algo parecido lo que sucede en El Salvador?
Creo que la necesidad llevó a tener un sentido de aventura, de exploración, imposible sin un sentido del valor y del coraje, porque tenés que resistir siempre condiciones adversas. Al principio quizás fue nada más irse a las bananeras, o al canal de Panamá, o al golfo de México, y llegar sin colchón, y defenderse. Es una paradoja muy delicada: la vida vale bien poco en este país y eso te hace consciente de que es todo lo que tenés y has de defenderlo con todo. En una sociedad con más comodidades, con un mayor respeto a la vida, no tenés que defenderte.
Por José Luis Sanz y María Luz Nóchez
elfaro.net
En primera persona
Me es difícil decir quién soy. Parte de las consecuencias de escribir y de meterte en personajes que son tan distintos a vos, con visiones del mundo tan distintas a las tuyas, es que se desequilibra tu aparato psíquico y esos personajes te permiten ver cosas de ti mismo que no sabías que tenías. Podés definirte, pero descubrís que estás dejando un montón afuera. ¿Quién soy yo? Soy mis libros. Todo lo demás, lo que no está ahí, o no existe o es una masa de contradicciones en la que en cierto momento soy uno y en cierto momento soy otro.
Aparte de mis novelas, escribo aforismos. Los aforismos revelan la naturaleza del ser humano, y en mi caso revelan algo que me disgusta profundamente de mí mismo: que nos repetimos. Creemos estar viviendo algo nuevo y no, nos repetimos. Estamos siempre dando vueltas, emocionalmente, mentalmente. Agarrás una libreta que escribiste hace tiempo y descubrís inmediatamente que estás preocupado o emocionado exactamente por lo mismo que hace seis años. ¿No he cambiado, no he mejorado? ¿No hay posibilidad de crecimiento interior, de más lucidez, de más madurez? Aceptamos el ciclo de las estaciones, aceptamos que los planetas dan vueltas alrededor del sol, pero no aceptamos que nosotros somos circulares y corremos como chuchos mordiéndonos la cola, sin sentido.
Aun así, tengo dos libros soñados, dos libros que deseo escribir algún día. Ocurren en El Salvador. Después de escribirlos, quién sabe, me haré surfista. Ja, ja, ja.
En San Salvador, a Horacio Castellanos Moya se le llama Horacio, a secas. Así le llaman sus viejos amigos, sus primeros lectores, y así le llama el micromundo cultural de la ciudad con un aprecio poco usual, porque en los países pequeños con ciudades pequeñas las envidias suelen cercenar los respetos entre escritores y ya no digamos los cariños. Pero esa cercanía al nombrarlo refuerza, en todo caso, la paradoja: el novelista salvadoreño de mayor proyección internacional en las últimas décadas no encajó en El Salvador. Vive y escribe en una suerte de autoexilio desde hace casi 10 años.
La distancia no ha resuelto la tormentosa relación emocional entre Castellanos Moya y Centroamérica -nació en Honduras, vivió también en Guatemala-. “16 años después de ʻEl ascoʼ tomo los dos principales periódicos de El Salvador y aquí no ha pasado el tiempo”, se lamenta. Y aunque en ocasiones se ha vestido con el disfraz del cínico, del indolente, ese estancamiento le importa. Le carcome lo que no sucedió, el cambio cultural que su periodismo no logró, el país que la revolución de sus amigos y la paz de los bandos de la guerra no pudo construir del todo. “¿Cuándo dejará la sociedad de ser tan autoritaria, tan vertical, tan macha?”, pregunta. Y el escritor, con legendaria fama de irreverente, vuelve a irse.
A mediados de mayo Horacio regresó por unos días a San Salvador para participar en el Foro Centroamericano de Periodismo y participar en un extenso coloquio con el escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa y el colombiano Mario Jursich. Con ellos reflexionó sobre las razones que esconde cada novela y exploró los ríos subterráneos que unen la literatura centroamericana y la realidad. “El escritor es un ciudadano”, dijo Horacio, y aunque ha negado en diversas ocasiones que la que él hace sea “novela política”, concedió que la política es, “a traves de la moral y la justicia”, un punto inevitable de paso para las letras de la región.
“Para que yo llegue a un libro tiene que haber algo de la realidad que me haya herido”, ha dicho Horacio Castellanos Moya en anteriores entrevistas. El Salvador es un país que no le cicatriza y esta conversación es un intento por ahondar en su herida.
Si el escritor centroamericano no puede escapar de la política, ¿qué tipo de arma política es la literatura? ¿Sirve para algo?
La literatura, como instrumento para la política, no tiene ninguna utilidad. La literatura refleja, reconstruye, imagina una realidad en la que hay elementos políticos, pero no puede ser de uso político para ninguna fuerza porque la esencia de la literatura son las contradicciones del ser humano y las fuerzas políticas se definen, básicamente, por no asumir esas contradicciones. Una obra como “Guerra y paz”, de Tolstoi, no sirve para defenderse de la invasión napoleónica, así como “Por quién doblan las campanas”, de Hemingway, no tiene ninguna incidencia a la hora de detener a las tropas franquistas. Y si vamos viendo los momentos álgidos de la historia, en la política cotidiana, la literatura retrata y recrea para adelante, únicamente te permite reflexionar o ver las cosas que han sucedido de otra manera.
“1984”, de George Orwell, sí tiene una intención política. Y en Centroamérica reflexionar sobre la historia es en sí mismo una postura política, porque es una región en la que casi nadie quiere reflexionar sobre el pasado.
Obras como “1984” tienen una incidencia política, pero no sirven como arma. Una cosa es la incidencia y otra cosa es la utilidad. ¿Qué fuerza política podría utilizar una obra literaria sin cometer en realidad un suicidio, si es una buena obra literaria? Si hablamos de un panfleto es distinto, claro. Una obra literaria puede incidir y en un momento dado ser muy importante porque permite una crítica al modelo estalinista, o una crítica profunda de todas las contradicciones que hay dentro de un bando revolucionario que está peleando… pero incide no por los mecanismos políticos directos, sino a través de una fabulación. En la literatura vos entendés que el ser humano es complejo y trabajás fundamentalmente en el ámbito de la mentira, que en la política no se encara tan abiertamente. La literatura te permite ver la mentira desde adentro.
Horacio Castellanos Moya. Foto Mauro Arias
La literatura nace del fracaso. Del éxito solo salen libros de superación”
¿Sus retratos literarios de El Salvador y Centroamérica tienen una intención?
La intención, en mi caso, nace de la medida en que esa realidad que luego convierto en literatura me ha afectado, trastornado, herido. Es la intención inconsciente e instintiva, del escritor, de sacar aquello que necesita sacar porque le está fastidiando, corroyendo, intoxicando. Aunque hay otro tipos de historias, porque no se puede creer que todos los libros se escriben de la misma manera y a partir de los mismos propósitos. Por ejemplo, “Tirana memoria”, que sucede en el año 44, por supuesto tiene una intencionalidad distinta a otras de mis novelas. No solo recoge lo que me está corroyendo a mí, sino también una voluntad de entender un período histórico y una realidad que me fue lejana, pero que me permite explicarme a mí mismo personajes que van a vivir hasta mi contemporaneidad, y que sin ese pasado, sin esa recreación histórica, quedarían como en el aire. Probablemente escribí un libro para contarme lo que mi padre no me contó, porque murió cuando yo era chico. Esa es mi intencionalidad personal, aunque el libro funcione en otras dimensiones.
¿Escribe pensando en cómo le leerá Centroamérica?
No, yo no escribo pensando en un público. Como me hice escritor en un país en donde la gente no lee libros, nunca tuve la retroalimentación que desde joven tiene un escritor en una sociedad que tiene un mercado literario, donde hay crítica, reacciones. Yo comencé a tener reacciones a mis libros cuando ya había publicado muchos y cuando estaba bastante adentrado en mi madurez. Y de dónde más tengo inputs de lo que escribo puede que sea de Argentina, Francia o España, pero no de Centroamérica. Es muy difícil que yo escriba pensando en la región... Pero tampoco puedo escribir pensando en Francia o en Argentina. Escribo desde una perspectiva totalmente egoísta, en cuanto a que se trata de una necesidad de expresión mía, sin pensar en un lector salvadoreño o centroamericano que quizás ni va a ver mi libro.
Pero se ha confesado ciudadano, y al fin y al cabo la literatura explica la historia, y en Centroamérica comprender la historia es antinatural. Hay pasajes de nuestra historia sin resolver, a los que nos enfrentamos constantemente.
La historia se explica a sí misma. La literatura ilustra y explica la historia desde otros puntos de vista, a partir de facetas de lo humano, mientras que la historia oficial se lee nada más desde las corrientes y desde los grandes hechos, no desde las subjetividades. Siempre pienso que ser un escritor salvadoreño es como tirar una botella estando en una isla perdida: no sabés si alguien la va a agarrar y va a encontrar lo que hay dentro. Todo es muy azaroso. Si el libro llega, si hay lectores... Sabés siempre que va a haber un pequeño grupo que tiene interés y que va a conseguirlo, más allá de lo que suceda, pero igual, vengo aquí y la gente que supongo, a veces, que está leyendo mis libros, me reúno con ellos y descubro que hace 5 libros que no me leen. Todo es una falsa ilusión.
En ese sentido, “El asco” es una novela que nos tiró a la cara hace 16 años y que sigue siendo una radiografía vigente de la sociedad salvadoreña. ¿Qué pasa, no sabemos leer un libro como ese o no hemos querido hacerlo?
No es que no leamos, es que los cambios culturales no tienen nada que ver con nuestras ansiedades. Los cambios culturales, si es que se dan y son para bien, toman mucho tiempo. 16 años después de “El asco” tomo los dos principales periódicos de El Salvador y aquí no ha pasado el tiempo. Habrá una modernización en cierto diseño, una mayor sofisticación política en cuanto al trato de ciertos temas, pero si se quita el concepto de maras y se sustituye por bandas, grupos o crímenes, lo que vemos en los periódicos es lo mismo. Y yo me pregunto, ¿cuál es el patrón cultural que hace que aquí, 50 o 60 años después, todo siga igual? José Emilio Pacheco decía que la gran virtud de la literatura es que le permite al lector ponerse en los zapatos del otro, pero la realidad es que se los pone un ratito y luego se olvida, vuelve adonde estaba. Hubo gente que con El asco tuvo el impulso de preguntarse “¿esto qué es?, ¿por qué somos de esta manera?”, aunque el libro tenga muchas exageraciones, pero eso no significa que fuéramos a cambiar.
¿Alguna vez intentó cambiar El Salvador?
Los miembros de mi generación queríamos, fundamentalmente, cambiar la sociedad autoritaria en la que nos tocó crecer, y la expresión política de esa sociedad autoritaria era el ejército como instrumento político único de la vida nacional, como el gran dictaminador. Esa intención la tuvimos; fue en realidad una intención nacional. Y se cambió eso, ya no es así. ¿Pero cuál es el equivalente cultural de ese cambio? Es una tentación preguntárselo. El cambio político se logró, pero ¿se acabó con la sociedad autoritaria? ¿Cuándo dejará la sociedad de ser tan autoritaria, tan vertical, tan macha? No lo sabemos. La literatura en ese caso solo va retratando los períodos, va dejando constancia... Ha habido una modificación de las élites en El Salvador, pero esa modificación no sé si se ha convertido en un gran cambio cultural del país.
¿Qué le falta a la literatura salvadoreña?
Ser escritor en El Salvador es muy ingrato. Se necesita resistencia, aceptar que lo que hacés es un sinsentido. Y eso solo lo podés hacer si lo necesitás. El principal problema es que hay poca obra, acá nunca se logró construir una vida literaria. Y no tiene que ver con lo pequeño y lo pobre, porque Nicaragua es igual de pobre, pero tiene vida literaria. ¿Por qué? Porque hubo algún personaje de las élites que se involucró en la literatura. Igual pasó en Guatemala. Aquí las élites durante mucho tiempo no es que no se involucraran, es que no les interesaba la literatura. Las artes estaban fuera de su mundo. Nuestra literatura refleja la naturaleza de nuestras élites, que eran eminentemente comerciales y no crearon los instrumentos para la cultura. El problema es que no se lee. Aquí la vida literaria se suple con festivales, pero los festivales son efímeros. La literatura salvadoreña se define por una gran soledad. Sé que hay otros escritores salvadoreños que se quejan de esto mismo que yo me quejo... pero bueno, si no hay algo en un lugar hay que buscarlo en otro.
El periodista de The New Yorker Jon Lee Anderson dice que el miedo al pasado ha creado una élite sin identidad, que El Salvador solo tiene identidad en lo rural, fuera de su capital, inundada de Dunkin’ Donuts. ¿Coincide?
Yo no estoy muy seguro de eso, porque cuando la gente que está en el interior viene a San Salvador van a Dunkin’ Donuts, y si pudieran poner uno en medio de Chalatenango, lo ponen. Creo que la cosa es más grave y tiene que ver con la estructura social del país, que tuvo una de las élites más rabiosas y más explotadoras y, en ese sentido, la guerra y la migración produjeron un cambio bien brusco. En países como México y Argentina las clases medias se crearon a través de modelos de acumulación propios que permitieron un mayor ingreso, exigieron una mayor distribución de ese ingreso y permitieron que hubiera clases medias lectoras, clases medias ilustradas. En El Salvador tenías ese modelo con un sectorcito medio muy pequeño y con una gran masa explotada y, de pronto, el sistema en vez de abrirse terminó matando a la gente. Hubo una guerra civil y la gente se fue a adquirir los valores del otro lado donde se fue. No es que la verdadera identidad esté en lo rural y lo urbano esté corrompido porque representa lo que se dice en “El Asco”: una especie de Los Ángeles de mala muerte. Es más complejo. Y eso no significa que no exista una sociedad salvadoreña; lo que significa es que el crecimiento y el desarrollo de esa identidad ha sido producto de procesos violentos y poco regulares.
Aparte de la violencia como evidente forma de comunicación, ¿qué otros rasgos atribuye a la identidad salvadoreña?
Hay dos valores fuertes. Uno es la resistencia, el sentido de la sobrevivencia, que solo pudo ser producto de una situación extrema. Y creo, y esto te va a parecer probablemente subjetivo, que hay un sentido del coraje, del valor, de la audacia, que está metido en la gente. Si no, no te explicás la guerra. Porque pobreza y explotación también hay en Haití o en República Dominicana, y la gente no se fue a la guerra. Hay otras combinaciones históricas y otros liderazgos, pero hay un sentido de la aventura sin colchón. Sobrevivencia y coraje. Sin esos valores, esta nación estaría completamente aplastada.
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Me retiré del periodismo porque era un callejón sin salida”
Habla del coraje, de la aventura, y viene a la mente el valor positivo que la venganza tiene en las películas japonesas. ¿Es algo parecido lo que sucede en El Salvador?
Creo que la necesidad llevó a tener un sentido de aventura, de exploración, imposible sin un sentido del valor y del coraje, porque tenés que resistir siempre condiciones adversas. Al principio quizás fue nada más irse a las bananeras, o al canal de Panamá, o al golfo de México, y llegar sin colchón, y defenderse. Es una paradoja muy delicada: la vida vale bien poco en este país y eso te hace consciente de que es todo lo que tenés y has de defenderlo con todo. En una sociedad con más comodidades, con un mayor respeto a la vida, no tenés que defenderte.
martes, 28 de mayo de 2013
¡Aqui la lista de oficiales CIA por paises!
FUENTES: MANOS AMIGAS / CANTIDAD: 279 NOMBRES / LISTA EN DESARROLLO
ARGELIA
Aubin, Elizabeth Moore ,CIA, ARGELIA,2012
Khoury-Kincannon, Sahar, CIA, ARGELIA,2012
Ferguson, Dane C. CIA, ARGELIA,2012
Kasem, Emira CIA, ARGELIA,2012
Deal, Nicole CIA, ARGELIA,2012
White, Steve CIA, ARGELIA,2012
Major Barroqueiro, Bryan DIA, ARGELIA, 2012
ANGOLA
Keith, William CIA, ANGOLA, 2012
De Las Heras, Guillermo CIA, ANGOLA, 2012
Richardson, Alston CIA, ANGOLA, 2012
Johnson, Nolan CIA, ANGOLA, 2012
Bostick, Mike CIA, ANGOLA, 2012
ARGENTINA
Augustenborg, Lon D. CIA,ARGENTINA, 2006-2009, JEFE ESTACION
Banks, Robert CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Barreto, Monica CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Campbell, Glenn CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Egger, Philip H CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Featherstone, Alexander CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Glenn, Richard CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Howes, Robert C CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Kleppe, Stephen CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Matera, Michael A. CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Perez, James M. CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Wisell, William R CIA,ARGENTINA, 2006-2009
Lengenfelder, Douglas R. DIA, ARGENTINA, 2006-2009
Greco, Anthony Jr. DEA, ARGENTINA, 2006-2009
AUSTRIA
Kilner, Scott F. CIA, AUSTRIA, 2006-2007
Gray, Margaret R. CIA, AUSTRIA, 2006-2007
Phillips, Gregory E. CIA, AUSTRIA, 2006-2007
Stofko, James A. CIA, AUSTRIA, 2006-2007
Beaudry, John J. CIA, AUSTRIA, 2006-2007
Glass, George A. CIA, AUSTRIA, 2006-2007, NACIONES UNIDAS
Thomson, Scott C. CIA, AUSTRIA, 2006-2007, NACIONES UNIDAS
Boland, Matthew CIA, AUSTRIA, 2006-2007, NACIONES UNIDAS
Stofko, James A. CIA, AUSTRIA, 2006-2007, NACIONES UNIDAS
Laeuchli, Sam CIA, AUSTRIA, 2006-2007, ORG. COOPER. ECONOM.
Herbert, David CIA, AUSTRIA, 2006-2007, ORG. COOPER. ECONOM.
Beaudry, John CIA, AUSTRIA, 2006-2007, ORG. COOPER. ECONOM.
BAHRAIN
Paetzold, Kar CIA, BAHRAIN, 2011
Smith, Virginia CIA, BAHRAIN, 2011
Nausher, Ali CIA, BAHRAIN, 2011
Sullo, Mark CIA, BAHRAIN, 2011
Quimpo, Carlos CIA, BAHRAIN, 2011
COL Taylor, Rodney DIA, BAHRAIN,2011
Butler, Steve CIA, BAHRAIN, 2011
Graff, Rachel CIA, BAHRAIN, 2011
Quimpo, Carlos CIA, BAHRAIN, 2011
Peltier, Chris CIA, BAHRAIN, 2011
Jackson, Troy CIA, BAHRAIN, 2011
Nausher, Ali CIA, BAHRAIN, 2011
Bondy, Steve CIA, BAHRAIN, 2006 , JEFE DE ESTACION
Bondy, Meghan CIA, BAHRAIN, 2006
Cobb, Sara CIA, BAHRAIN, 2006
Feldmann, Paul H. CIA BELGICA, 2006
Bonnett, Bill CIA, BAHRAIN, 2006
Swinehart, Keith CIA, BAHRAIN, 2006
BIELORUSIA
Panico, Chris CIA, BIELORUSIA, 2011
Reeves, Robbie CIA, BIELORUSIA, 2011
Janek III, John A. CIA, BIELORUSIA, 2011
Riordon, John CIA, BIELORUSIA, 2011
BOLIVIA
Bobbin, E. CIA, BOLIVIA, 2006-2010. JEFE DE ESTACION
Francisco, William P. CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Gaymer, Deborah A. CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Hernandez, Daniel A CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Mozdzierz, William CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Nilsestuen, Wayne R. CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Okojie, Ayemere E. CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Olson, John CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Olsson, Kurt CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Ordonez, David CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Ranzino, Georgeanne CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Urs, Denise A. CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Urs, Krishna R. CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Yates, Michael J CIA, BOLIVIA, 2006-2010
Romero, Alex DEA, BOLIVIA, 2006-2010
Danaher, A/Scott€ ¢â’ ¨DE, BOLIVIA, 2006- 2010
BRASIL
Cruz, Juan Osvaldo CIA,BRASIL,2006, SEGUNDO JEFE DE ESTACION
Ketchem, Andrita CIA,BRASIL,2006
Hearne, Dennis CIA,BRASIL,2006
Shields, Mathew CIA,BRASIL,2006
Jarvis Sr., Karl J. CIA,BRASIL,2006
Ketchem, Fred CIA,BRASIL,2006
Weissman, William CIA,BRASIL,2006, RIO
Richardson, Camille CIA,BRASIL,2006, RIO
Root, Lance CIA,BRASIL,2006, RIO
Higgins, Peter CIA,BRASIL,2006, SAO PAULO
Verla, Arnold CIA,BRASIL,2006, SAO PAULO
Wilson, Kevin CIA,BRASIL,2006, SAO PAULO
Kahele, Karl J. CIA,BRASIL,2006, SAO PAULO
Coleman, Cecilia CIA,BRASIL,2006, RECIFE
Williamson, Bruce DEA, BRASIL, 2006
Kambourian, John CIA, BRASIL, 2006, JEFE DE ESTACION
CHILE
Edwards, David CIA, CHILE, 2009
Saunders, Arthur CIA, CHILE, 2009
Juricic, Jeanette CIA, CHILE, 2009
Urban, Carol CIA, CHILE, 2009
Watzlavick, Paul CIA, CHILE, 2009
COLOMBIA
Drucker, Milton K. CIA, COLOMBIA , 2010, JEFE DE ESTACION
Navarro, Mary CIA, COLOMBIA , 2010
Runyon, Joseph CIA, COLOMBIA , 2010
Ayalde, Liliana CIA, COLOMBIA , 2010
Doherty, Thomas CIA, COLOMBIA , 2010
Price, Richard CIA, COLOMBIA , 2010
Hartung, Robert CIA, COLOMBIA , 2010
Fernandez, Francisco DEA, COLOMBIA, 2010
CONGO KINSHASA
Keith, Robert W. CIA, CONGO KINSHASA, 2008
Groth, Gregory CIA, CONGO KINSHASA, 2008
McClure, William CIA, CONGO KINSHASA, 2008
McCarthy, Bill CIA, CONGO KINSHASA, 2008
McCarthy, Susan CIA, CONGO KINSHASA, 2008
COSTA RICA
Brennan, Peter M. CIA, COSTA RICA, 2009-2010
Dewitt, Stephen/Wade CIA, COSTA RICA, 2009-2010
Best, Ramon CIA, COSTA RICA, 2009-2010
Callaghan, Tim CIA, COSTA RICA, 2009-2010
Schechter-Torres, Julie CIA, COSTA RICA, 2009-2010
Tauber, Mark CIA, COSTA RICA, 2009-2010
CUBA
Caulfield, John CIA, CUBA, 2013
Tribble, Conrad CIA, CUBA, 2013
Palaia, Thomas CIA, CUBA,2013
Roche,Timothy P. CIA, CUBA, 2013
Roche, Lynn W. CIA, CUBA, 2013
Monserrate, Joaquin CIA, CUBA, 2009- 2011
Reed, Jonathan CIA, CUBA, 2011
Reed, Judith CIA, CUBA, 2011
Aguirre, James CIA, CUBA, 2009-2011
Olivo, Frederick CIA, CUBA, 2011
Olivo, Pam CIA, CUBA, 2009- 2011
Archabal, Tedd CIA, CUBA, 2009- 2011
Minsek, William CIA, CUBA, 2009
Farrar, Jonathan CIA,CUBA, 2009
ECUADOR
Haeger, Marshall CIA, ECUADOR, 2013
Robb, George CIA, ECUADOR, 2013
Bronke Fulton, Heide CIA, ECUADOR, 2013
Hernandez, Daniel CIA, ECUADOR, 2013
Weber, Nicole CIA, ECUADOR, 2013
Mozdzierz, William CIA, ECUADOR, 2013
Brook, Alfred DIA, ECUADOR, 2013
Collazo, A. J. DEA, ECUADOR, 2013
Saunders, Arthur CIA, ECUADOR, 2013, GUAYAQUIL
Sims, Jeremy CIA, ECUADOR, 2013, GUAYAQUIL
Buzzard, Christine CIA, ECUADOR, 2013, GUAYAQUIL
Kendrick, Mark CIA, ECUADOR, 2013, GUAYAQUIL
Cline, Melissa CIA, ECUADOR, 2011
Miller, Bil CIA, ECUADOR, 2011
Hooker, Robyn CIA, ECUADOR, 2011
Mahoney, Haynes CIA, ECUADOR, 2011
ERITREA
Husbands, Ajani CIA, ERITREA, 2008
McClanahan, Jane CIA, ERITREA, 2008
McClanahan, Sean CIA, ERITREA, 2008
Adams, Marvin L. CIA, ERITREA, 2008
Brown, Sue K. CIA, ERITREA, 2006
Holzer, Holly C. CIA, ERITREA, 2006
McCarthy, Michael A. CIA, ERITREA, 2006
Wroblewski, Sanny E. CIA, ERITREA, 2006
Wroblewski, Andrew K. CIA, ERITREA, 2006
Sharp, Joseph G. CIA, ERITREA, 2006
GEORGIA
Brink, Bridget CIA, GEORGIA, 2008
Nelson, Christopher CIA, GEORGIA, 2008
Wilson, Robert CIA, GEORGIA, 2008
Galido, John CIA, GEORGIA, 2008
Perry, Mark CIA, GEORGIA, 2008
GRECIA
Frowick, George H. CIA, GRECIA, 2009
Jefferson, Edward CIA, GRECIA, 2009
Brandeis, Charle CIA, GRECIA, 2009
Cockrell, John CIA, GRECIA, 2009
McCarthy, Deborah CIA, GRECIA, 2009
King, Robert D. CIA, GRECIA, 2009
Seremetis, Christina CIA, GRECIA, 2009
HONDURAS
Morrison, Gregory CIA ,HONDURAS, 2009
Henshaw, Simon CIA ,HONDURAS, 2009
Richter, Neil CIA ,HONDURAS, 2009
Carpenter, Theodore CIA ,HONDURAS, 2009
Brands, William R. CIA ,HONDURAS, 2009
Rodriguez, Kenneth DIA, HONDURAS, 2009
Brouillette-Rodriguez, Andrea R. DIA, HONDURAS, 2009
Kenney, James R. DEA, HONDURAS, 2009
LIBANO
McCutcheon, Robert CIA, LIBANO, 2011
Lisenbee, Chuck CIA, LIBANO, 2011
Hasan, Laila CIA, LIBANO, 2011
Gliha, Ryan CIA, LIBANO, 2011
Barnhart, Jim CIA, LIBANO, 2011
Cornforth, Jeremy A. CIA, LIBANO, 2011
Hall, Don DIA, LIBANO, 2011
Grace, James DEA, LIBANO, 2011
Wurr, Juliet CIA, LIBANO, 2007
Schmonsees, Johann CIA, LIBANO, 2007
Dubose, Calvin E. CIA, LIBANO, 2007
Grey, Thomas CIA, LIBANO, 2007
Yousseff, Raouf CIA, LIBANO, 2007
Nammour, Khalil CIA, LIBANO, 2007
Varvitsiotis, Tom DEA, LIBANO, 2007
Kotlow, Kazimierz DIA, LIBANO, 2007
MACEDONIA
Sansouchie, Jeffrey CIA, MACEDONIA, 2009
Garrard, Linda M. CIA, MACEDONIA, 2009
Fritz, Michael CIA, MACEDONIA, 2009
Brown, Kimberly CIA, MACEDONIA, 2009
Burger, David CIA, MACEDONIA, 2009
Navratil, Thomas CIA, MACEDONIA, 2009
PAKISTAN
Bodde, Peter W. CIA, PAKISTAN, 2007
Yata, Teresa CIA, PAKISTAN, 2007
Olivier, Mary CIA, PAKISTAN, 2007
Bennett, Randall CIA, PAKISTAN, 2007
Putnam, Candace CIA, PAKISTAN, 2007
Auger, Peter CIA, PAKISTAN, 2007
Carter, Keith CIA, PAKISTAN, 2007, KARACHI
McQueen, Cal CIA, PAKISTAN, 2007, KARACHI
Naglic, Robert CIA, PAKISTAN, 2007, KARACHI
Hunt, Bryan D. CIA, PAKISTAN, 2007, LAHORE
Jordan, Michael T. CIA, PAKISTAN, 2007, LAHORE
Blosser, Alison CIA, PAKISTAN, 2007, PESHAWAR
Liebermann, David CIA, PAKISTAN, 2007, PESHAWAR
Bultrowicz, Karl CIA, PAKISTAN, 2007, PESHAWAR
Tracy, Lynn M. CIA, PAKISTAN, 2007, PESHAWAR
Coddington, James CIA, PAKISTAN, 2007, PESHAWAR
POLONIA
Curtin, Mary CIA, POLONIA,2006, JEFE DE ESTACION
Bond, Susan M. CIA, POLONIA,2006
Hinden, Jack CIA, POLONIA,2006
Van Cleve, David CIA, POLONIA,2006
Devilla, Dean CIA, POLONIA,2006
Rudzinski, Ruth CIA, POLONIA,2005, CRACOVIA, JEFE OFICINA
Dherty, Melissa CIA, POLONIA,2005, CRACOVIA
Toyryla, Michael CIA, POLONIA,2005, CRACOVIA
QATAR
Pyott, Albert R. CIA, QATAR, 2007
Ponce, Tim CIA, QATAR, 2007
Theus, Frank CIA, QATAR, 2007
Ahern, Brian CIA, QATAR, 2007
Fingarson, Tim CIA, QATAR, 2007
Hood, Joey CIA, QATAR, 2007
Hop, Neil CIA, QATAR, 2011
Conord, Mark CIA, QATAR, 2011
Cooper, Carolee CIA, QATAR, 2011
Komons, Tom CIA, QATAR, 2011
RUMANIA
Tablin, Mark CIA, RUMANIA, 2006, JEFE DE ESTACION
Schamber, Maria CIA, RUMANIA, 2006
Gilchrist, Robert CIA, RUMANIA, 2006
Kuennecke, Barbara CIA, RUMANIA, 2006
Biron, Jeff CIA, RUMANIA, 2006
Weitzel, Robert CIA, RUMANIA, 2006
RUSIA
Dupont, Dorsey CIA, RUSIA, 2012
Bostick, Susan CIA, RUSIA, 2012
Wiener, Andrew CIA, RUSIA, 201
Kecheski, Michael CIA, RUSIA, 2012
Koropeckyj, Andy CIA, RUSIA, 2012
Dwyer, Stuart CIA, RUSIA, 2012
Norberg, Chad CIA, RUSIA, 2012, ST PETERSBURGO
Labensky, Steve CIA, RUSIA, 2012, ST PETERSBURGO
Harrington, Mary CIA, RUSIA, 2012, ST PETERSBURGO
Jordan, David CIA, RUSIA, 2012, ST PETERSBURGO
Macdonald, Elizabeth CIA, RUSIA, 2012, VLADIVOSTOK
Podsushnaya, Irina CIA, RUSIA, 2012, VLADIVOSTOK
Soltow, Ed CIA, RUSIA, 2012, VLADIVOSTOK
Sheets, Jason W. CIA, RUSIA, 2012, VLADIVOSTOK
McCabe, Peter C. CIA, RUSIA, 2012,
Vogel, Eric CIA, RUSIA, 2012,
SIRIA
Farina, Joseph CIA, SIRIA, 2011
Tachco, Ama CIA, SIRIA, 2011
Ashraf-Miller, Assiya CIA, SIRIA, 2011
Hunter, Charles CIA, SIRIA, 2011
Friedenberg, Robert DIA,SIRIA, 2011
SUDAN
Asquino, Mark CIA, SUDAN, 2008
Baker, Anne CIA, SUDAN, 2008
Lisenbee, Chuck CIA, SUDAN, 2008
Pratt, Jonathan CIA, SUDAN, 2008
Wiemann, Del CIA, SUDAN, 2008
VENEZUELA
McClain, Charles CIA , VENEZUELA, 2013
Shaw, Marc CIA, VENEZUELA, 2013
Teague, Douglas CIA, VENEZUELA, 2013
So, Frank CIA, VENEZUELA, 2013
Myers, Robert E. CIA, VENEZUELA, 2013
Grier, David CIA, VENEZUELA, 2013
Rodriguez, Rene DIA, VENEZUELA, 2013
Moritz, Daniel DEA, VENEZUELA, 2013
Whitaker, Kevin M. CIA, VENEZUELA, 2006, JEFE DE ESTACION
Gregory, Virginia CIA, VENEZUELA, 2006
Downes, Robert R. CIA, VENEZUELA, 2006
Reabold, Miguel J. CIA, VENEZUELA, 2006
Weichsler, Harvey A. CIA, VENEZUELA, 2006
Allen, Robert E. CIA, VENEZUELA, 2006
Dumas, Timothy W. CIA, VENEZUELA, 2006
Beckwith, Joseph DEA, VENEZUELA, 2006
Emely Jeffers CIA, VENEZUELA, 2002, JEFE DE STACION
Joseph E. Evans, CIA, VENEZUELA, 2002
Thomas E. Ochiltree DEA, VENEZUELA, 2002
Davis, John M. CIA, VENEZUELA, 2002
Cook, Frederick B. CIA, VENEZUELA, 2000, JEFE DE ESTACION
Agradecimientos al Dr Nestor Garcia Iturbe, periodista e investigador.
La sentencia sobre lo militar, lo civil y el militarismo
El 17 de mayo del corriente año, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia resolvió una demanda de inconstitucionalidad presentada contra el nombramiento de los generales, David Munguía Payes y Francisco Salinas, como Ministro de Justicia y Seguridad Pública y Director de la PNC, respectivamente. Esta es la sentencia más importante políticamente y más ardiente jurídicamente de todas las que la Sala ha pronunciado.
Dagoberto Gutiérrez
En la sentencia se aborda con la mayor valentía y contundencia el consabido tema de la defensa y la seguridad pública. En el fondo, se aborda sin cortapisas el problema real del militarismo como línea conductora de la vida política del país.
La Sala expresa la lucha más cabal por arribar a una democracia constitucional que supere la democracia formal y positivista que hasta ahora impera, porque al abordar la relación entre los militares y los civiles, la Sala ubica al ejército en el terreno de la defensa nacional y a la PNC en el terreno de la seguridad. Se trata de apoyarse en los acuerdos de paz que aparece como fuente histórica de la Constitución.
Puestas así las cosas, la Sala se está remitiendo a la guerra de 20 años, toda vez que es ésta la fuente ineludible de los acuerdos de paz. Fue esta guerra la que permitió derrotar al militarismo, entendido este como la degeneración del papel del ejercito que deja de estar al servicio de la defensa del país, y se convierte en árbitro, juez, rector, usufructuario y controlador único del poder político en la sociedad.
Son abundantes los peligrosos resultados de este fenómeno y, por eso mismo, los acuerdos de paz resultan invaluables. Pero lo más importante de estos acuerdos es la separación de la defensa y la seguridad pública y la exclusión del ejército de toda relación ordinaria con la seguridad. Dicha separación constituye el dique constitucional que cerca, jurídica y políticamente al militarismo en nuestro país. En su sentencia, la Sala se apoya, correcta e inteligentemente, en los acuerdos de paz, de los cuales emanaron las reformas constitucionales que establecieron para las Fuerzas Armadas, sus nuevas funciones, tal como lo establece el Art.212, y lo relacionado a la PNC contenida en el Art. 159.
La separación entre lo civil y lo militar resulta ser un verdadero artificio histórico que se corresponde con la formación ideológica, precisamente militarista, que reciben los militares. Se trata de separar a la Fuerza Armada del pueblo, al que se considera como fuente real de amenazas insurgentes que puede poner en peligro al Estado. Y en ningún caso, éste ejército concibe una guerra popular, por eso la separación entre un militar patriota, dueño del honor, todopoderoso, defensor de la Patria, y un civil despojado de todas esas virtudes. Esta separación del pueblo contrasta con la vinculación y adhesión de los ejércitos a las oligarquías dominantes que también se entienden y funcionan separadas del pueblo, pero al cual explotan y reprimen usando a este ejército para eso, cuando esto se hace necesario. Para la Fuerza Armada, esta separación de funciones equivale a la pérdida de su calidad de clase gobernante.
Cuando el Presidente Funes rompe con los acuerdos de paz y con la Constitución, en este punto, coincidió con aspiraciones militaristas existentes y actuantes en la sociedad y en las Fuerzas Armadas. Cuando la Sala de lo Constitucional ratifica en su sentencia esta separación establecida en los acuerdos de paz, está poniendo las cosas en su puesto, reparando el daño producido por Funes y enfrentándose a todo el clamor de la derecha más primitiva y atrasada del país.
La sentencia no aborda el papel de los militares en otras áreas públicas y solamente se refiere a la seguridad. Establece, sin embargo, que un militar puede trabajar en el área de la seguridad, siempre y cuando se haga policía y se forme como tal en la Academia de Seguridad Pública. La tesis de la Sala es incontrovertible, toda vez que la formación ideológica, teórica y práctica de un militar, está relacionada con la guerra de defensa nacional ante una agresión externa y todo militar debe estar preparado eficientemente para ello. La seguridad pública, por el contrario, requiere otra formación y preparación, otra psicología e ideología, y es la PNC el cuerpo adecuado para esas funciones, y es el policía el profesional, con la capacidad para desempeñarse en ese terreno.
Ninguna de las sentencias anteriores había tocado fibras tan intimas del poder político como éstas. Esto explica la encendida y esperada reacción de las derechas oligárquicas ante la más valiente de las sentencias.
lunes, 27 de mayo de 2013
Algunas consideraciones en cuanto a la percepción femenina de la violencia intrafamiliar
Tatiana Sibrián
Es evidente que las mujeres afrontamos variadas y múltiples manifestaciones de violencia en los diferentes espacios donde nos desempeñamos. Sin embargo, estas manifestaciones de violencia suelen ser percibidas, por unas, como violencia como tal y, por otras, como hechos naturales que no van en detrimento de nuestra verdadera emancipación. Una de las formas de violencia que más se presenta es precisamente la violencia intrafamiliar (VIF). La naturalizamos a grado tal que es para las mujeres una cuestión que “otras” mujeres sufren, no ellas mismas. Pasamos a explicar mejor la idea.
La violencia intrafamiliar entraña diversas maneras de expresarse: física, patrimonial, sexual y psicológica. En el ámbito de lo privado, es decir, en el ámbito de la vida familiar, esta clase de violencia es muy común y es, además, considerada como un hecho normal y natural. No resulta por tanto extraño escuchar a las mujeres decir por ejemplo “mi esposo me ayuda”, “en mi casa no pasa nada”, “las mujeres que sufren violencia no quieren denunciar” o “a esa mujer le gusta estar así”. Como puede observarse, quien habla no incorpora nunca en esas frases elemento “yo” como sujeta histórica, es decir como un ser humano capaz de reconocerse en ese sistema de relaciones dialécticas en el plano (en este caso) de lo privado.
Ahora bien, resulta mucho más fácil para las mujeres (nos reservaremos el término “nosotras” por tratarse de un artículo pero nos encontramos subsumidas per se en el término “mujeres”) reconocer y saberse víctimas de violencia física y sexual debido a que son tipos de violencia que han sido más visibilizadas por las organizaciones feministas, por medios de comunicación, etc. Sin embargo, la visibilización de este tipo de violencia, a pesar de posicionar el tema en el plano de lo formal, parece no coadyuvar a la verdadera erradicación o disminución de la problemática y las mujeres son envueltas por el ya conocido y trillado “ciclo de la violencia”.
El envolvimiento en esa serie de actos y hechos repetitivos tiene dos repercusiones: por un lado, las mujeres no se reconocen víctimas de esta clase de violencia, asumiéndola cómo normal porque vienen de familias o entornos igualmente violentos; o se reconocen como víctimas de violencia pero, debido a su “disminución” como sujetas, no son capaces de liberarse de ese yugo violento y cíclico. En cualquiera de los dos casos, quien ejerce la violencia contra la mujer [1] busca disminuirla a tal punto de cosificarla, de enajenarla por completo de su conciencia, de su voluntad y de su ser; busca degradarla, denigrarla, aplastarla, anularla, invisibilizarla.
Esta invisibilización y esa enajenación producen que la mujer sea más propensa a ser víctima de las otras dos clases de violencia: la psicológica y la patrimonial. Decirlo de esa forma puede resultar atrevido, ya que, al disminuirla por la fuerza física, las demás clases de violencia pueden agregarse de facto sin necesidad de especificar y delimitar cada una de las otras formas.
La verdad es que no importa qué clase de violencia sea ejercida primero. Como ya se advirtió lo que la persona agresora busca es ir quitándole a la mujer todo carácter de individualidad, de empoderamiento y reconocimiento cómo agente transformadora y sujeta activa dentro de la sociedad.
Aunado a ello se tiene la condena y además el silencio social. ¿Por qué y cómo se condena si además se calla? La respuesta es fácil: a nivel masivo y público se condena a las mujeres porque continúan estando en esa situación; la violencia vista desde afuera resulta un hecho un tanto incomprensible, incluso para aquellas mujeres que son víctimas de violencia intrafamiliar pero a menor escala de la que condenan. Sin embargo, a pesar de poder condenar, culpabilizar y además criminalizar a la mujer por concebirla como la única culpable de estar siendo sometida a la violencia, el tema de la violencia resulta ser tabú: nadie se entromete en temas al parecer privados, nadie habla del tema abiertamente, nadie se atreve a denunciar al agresor ni a cuidar a la víctima ni a los que puedan resultar también afectados por esa clase de violencia, es decir, los niños y las niñas.
La visibilizacion de los niños y las niñas como víctimas indirectas de la violencia ejercida directamente hacia las mujeres es un tema central y de suma importancia. ¿La razón? Fácil: son ellos y ellas que aprenderán a vivir tanto en el ejercicio de la violencia o sometidas a ella. Se creará a través del modelaje naturalizado la relación opresor-oprimida, en donde obviamente siempre existirá una relación de poder vertical que permeará a nivel individual, a nivel familiar y a nivel comunitario y social.
Pero entonces, ¿cómo romper con este ciclo de violencia tanto a nivel intrafamiliar como social? El trabajo con mujeres víctimas de violencia supone varios retos.
Para el caso de las mujeres que no se reconocen como víctimas de violencia se tiene el más grande de los retos: hacer que se reconozca como víctima. Puede ser que se le haya dicho que es víctima de violencia y que acepte que lo es, pero eso no deja de ser una aceptación para salir del compromiso, pues está dispuesta a seguir jugando su rol tal y cómo se lo enseñaron y transmitieron: una mujer que está al lado de su pareja, el cual puede hacer y deshacer a su antojo sin importar nada la voluntad, deseos, necesidades ni derechos que como mujer tiene.
Éste es un reto mayor, porque debe batallarse con la construcción de esa inferioridad que se fue formando desde la niñez y que se asumió cómo tal como parte esencial del ser mujer. Debe trabajarse en la aceptación y reconocimiento como víctima y empoderarla hasta lograr su verdadera emancipación, demostrándole que la vida continúa; más libre, más sana, más feliz, más unida con su familia y, por tanto, más dignificada como mujer, más importante en la familia y mucho más valiosa para la sociedad. Una mujer emancipada y empoderada es una mujer que alcanzará en el plano de lo formal esa igualdad con el hombre y coadyuvará a que las nuevas generaciones establezcan relaciones horizontales, sin esa relación de opresor-oprimida. Se rompen así, en teoría, los dos ciclos de violencia: el intrafamiliar y el social.
Para las mujeres que ya se reconocen como víctimas de violencia pero que no se atreven a dar el salto cualitativo hacia su verdadera emancipación la tarea resulta más fácil: el temor es a afrontar los embates económicos de la sociedad moderna, el temor a fracasar como madre soltera (si es el caso) y de posiblemente no saberse capaz de restablecer el tejido familiar ya debilitado por la invalidación e invisibilización que por mucho tiempo ha sufrido. En este caso es necesario reforzar la seguridad que ha ganado, demostrar que en realidad es posible hacerle frente a la vida y enseñarle que el camino que ya ha recorrido es ya largo, que cada vez está más cerca de su verdadera libertad.
Tatiana Sibrián (El Salvador) es abogada.
NOTAS:
Se reconoce que la violencia intrafamiliar puede ser ejercida por cualquier persona que se encuentre vinculado, ya sea por afinidad, por consanguinidad o por cualquier otra relación que conlleve relaciones desiguales de poder. Para el presente artículo sin embargo, nos centraremos en la violencia ejercida hacia la mujer por parte de su pareja hombre.
Las Farc y el gobierno logran un acuerdo para una "Reforma rural integral"
Anuncian transformaciones radicales en el campo
Rebelión
Este es el texto del acuerdo logrado por las FARC y el Gobierno sobre el tema agrario:
"Hemos llegado a un acuerdo sobre el primer punto de la Agenda contenida en el "Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera".
Acordamos denominarlo "Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma rural integral"
En el próximo ciclo de conversaciones, presentaremos el primer informe periódico de la Mesa.
Hemos construido acuerdos sobre los siguientes temas:
• Acceso y uso de la tierra. Tierras improductivas. Formalización de la propiedad. Frontera agrícola y protección de zonas de reserva.
• Programas de desarrollo con enfoque territorial.
• Infraestructura y adecuación de tierras.
• Desarrollo social: salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza.
• Estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa. Asistencia técnica. Subsidios. Créditos. Generación de ingresos. Mercadeo. Formalización laboral.
• Políticas alimentarias y nutricionales.
Lo que hemos convenido en este acuerdo será el inicio de trasformaciones radicales de la realidad rural y agraria de Colombia con equidad y democracia. Está centrado en la gente, el pequeño productor, el acceso y distribución de tierras, la lucha contra la pobreza, el estímulo a la producción agropecuaria y la reactivación de la economía del campo.
Busca que el mayor número de habitantes del campo sin tierra o con tierra insuficiente, puedan acceder a ella, mediante la creación de un Fondo de Tierras para la Paz.
El Gobierno Nacional formalizará progresivamente, con sujeción al ordenamiento constitucional y legal, todos los predios que ocupan o poseen los campesinos en Colombia.
Se crean mecanismos para solucionar conflictos de uso y una jurisdicción agraria para la protección de los derechos de propiedad con prevalencia del bien común.
Está acompañado de planes en vivienda, agua potable, asistencia técnica, capacitación, educación, adecuación de tierras, infraestructura y recuperación de suelos.
El acuerdo busca que se reviertan los efectos del conflicto y que se restituyan las víctimas del despojo y del desplazamiento forzado.
Incluye la formación y actualización de la información rural para la actualización del respectivo catastro, buscando seguridad jurídica y mejor y más eficiente información.
Pensando en las futuras generaciones de colombianos, el acuerdo delimita la frontera agrícola, protegiendo las áreas de especial interés ambiental.
Buscando un campo con protección social, erradicar el hambre a través de un sistema de alimentación y nutrición.
Lo convenido hasta ahora forma parte de un acuerdo más amplio que esperamos lograr en los próximos meses el cual contiene seis puntos. A partir del siguiente ciclo de conversaciones que se inicia el 11 de junio, comenzaremos la discusión del segundo punto de la Agenda incluido en el "Acuerdo General" de La Habana, denominado Participación Política.
Uno de los principios que guían estas conversaciones es que "nada está acordado hasta que todo esté acordado". Esto quiere decir que los acuerdos que hemos ido construyendo, están condicionados a que lleguemos a un acuerdo sobre la totalidad de la Agenda y, también, que en la medida en que se avance en la discusión se puedan ajustar y complementar los acuerdos sobre cada uno de los sub puntos.
Queremos destacar que en estos 6 meses de conversaciones no solamente hemos discutido el tema agrario. En este lapso se dio vida al proceso de conversaciones, se convino la manera de trabajar en plenaria, comisiones o por separado y se pusieron en marcha distintos mecanismos de participación y consulta ciudadana para recibir propuestas y opiniones de ciudadanos y organizaciones sociales. Estos mecanismos y procedimientos de trabajo y participación ya están en marcha, por lo que esperamos que hacia adelante avancemos con mayor celeridad en la búsqueda de acuerdos.
Resaltamos el aporte de la Oficina de Naciones Unidas en Colombia y el Centro de Pensamiento Para la paz de la Universidad Nacional en la organización de los foros que se han realizado en Bogotá sobre los temas Agrario y de Participación Política.
También incorporamos los aportes de las mesas regionales organizadas por las Comisiones de Paz del Senado y la Cámara de Representantes de Colombia.
Agradecemos a los miles de colombianos y colombianas, y organizaciones sociales que nos han hecho llegar sus propuestas y opiniones sobre los puntos de la Agenda a través de los foros, la Página Web o los formularios que están disponibles en alcaldías y gobernaciones. Todas y cada una de estas propuestas han sido recibidas por las delegaciones en La Habana. En la Mesa de Conversaciones se acordó y puso en marcha un procedimiento para recibirlas ordenadamente, clasificarlas y tenerlas disponibles en medio electrónico.
Queremos agradecer de manera especial a Cuba y Noruega, países garantes de este proceso, por su permanente apoyo y por el ambiente de confianza que propician.
La presencia de sus representantes en La Mesa de conversaciones es factor fundamental para el desarrollo de las mismas. Igualmente agradecemos a Chile y Venezuela, países acompañantes, a quienes las delegaciones informan periódicamente sobre la marcha de los diálogos.
Estos cuatro países conforman un grupo de naciones amigas del proceso que valoramos de manera especial, al igual que agradecemos las expresiones de apoyo de otras naciones, organismos y líderes internacionales que fortalecen la confianza en el camino que estamos transitando".
El transformismo en la izquierda
Julia Evelyn Martínez .
migenteinforma.org
El transformismo es un término acuñado por Antonio Gramsci, para interpretar los cambios aparentemente inexplicables que se dan en las ideas y prácticas políticas de intelectuales, partidos u organizaciones de izquierda, que se convierten en acérrimos defensores de la hegemonía capitalista. El transformismo es diferente al realismo político.
El realismo político en la izquierda es la capacidad de plantearse solamente aquellos objetivos que pueden ser alcanzados en un momento histórico determinado. Realismo no significa conformismo, pues al mismo tiempo que se actúa dentro de lo posible, se trabaja activamente en la construcción de las condiciones que en el futuro harán factible el proyecto histórico de liberación de las clases y sectores oprimidos por el capitalismo. El transformismo en cambio, es el abandono de los principios de la revolución y del socialismo, para adoptar una postura “moderada” que no incomode al Capital. El transformismo asume la labor de desmovilizar y/o de cooptar las posturas de clase de los movimientos populares organizados y/o de promover las medidas de política económica que obstaculizan en el mediano y largo plazo, la viabilidad de un programa revolucionario y socialista.
El transformismo en la izquierda es más evidente entre intelectuales, pero también ocurre en los partidos políticos, especialmente cuando llegan a poder. Comienza con un deseo casi compulsivo de ser reconocidos como partidos de unidad nacional y de cambio por todos los sectores económicos y sociales, especialmente por los sectores vinculados al gran capital nacional y transnacional. A continuación, comienzan a desvincularse de alianzas con organizaciones y movimientos con reivindicaciones de clase y/o con posturas anti-sistema, y las sustituyen por alianzas con sectores empresariales y con movimientos sociales moderados con reivindicaciones sociales o económicas de corto plazo. Finalmente, se transforman en partidos de electores, que se nutren de las filas de beneficiarios actuales y potenciales de programas gubernamentales. Palabras como socialismo, revolución, lucha de clases, imperialismo, opresores y oprimidos salen de su vocabulario, y son sustituidos por otros términos como competitividad, eficiencia, estabilidad, inclusión, cohesión y progreso.
Uno de los casos más sobresalientes de partidos transformistas en América Latina es el Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). La epifanía del transformismo de este partido se remonta al año 2002 con la publicación de la famosa Carta a los Brasileños, en la cual, el entonces candidato Lula, aclaraba a los empresarios y a los organismos internacionales su disposición a mantener la estabilidad y el rumbo económico del país, mediante la continuidad de las políticas neoliberales de los gobiernos anteriores. Más de una década después, su sucesora Dilma Rousseff continúa estas políticas. Su última y más controversial propuesta ha sido la promulgación de la Ley de Puertos, que obliga al Estado a la concesión inmediata de la administración y construcción de todos los puertos brasileños a empresas privadas.
El problema con los y las transformistas es que la mayoría de veces se trata de personas decentes, que en algún momento de su vida tuvieron verdaderos principios socialistas y revolucionarios, pero que, debido a falta de claridad política e ideológica, a compromisos con grupos hegemónicos y/o por necesidades económicas personales, terminaron optando por el transformismo. A muchos/as transformistas, estos principios se les adhieren a la conciencia como rémoras, que les incomodan o les atormentan a lo largo de sus vidas. En el último libro de Emir Sader (Editorial Bonatiempo, 2013) se incluye una entrevista con el expresidente Lula, que puede servir de advertencia o de consuelo para transformistas locales.
En sus declaraciones, Lula reconoce que su partido se dividió en dos vertientes: la vertiente de base con principios de izquierda y la vertiente electoral, que banalizó esos principios para ganar las elecciones. En sus palabras: “El PT cometió las mismas desviaciones que criticaba en los otros partidos políticos. Ese es el juego electoral que está en danza: si el político no tiene dinero, no puede ser candidato y no tiene cómo ser elegido. Si no tiene dinero para pagar la televisión, no hace campaña. El PT tiene que aprender que, cuanto más fuerte sea, debe tornarse más serio y riguroso. El PT necesita volver a creer en los valores en que creíamos y que fueron banalizados por la disputa electoral. (…) Uno puede jugar el juego político, puede hacer alianzas, puede hacer coaliciones, pero para hacer política no necesita establecer una relación promiscua con nadie”. Esperemos que la vertiente electoral del partido FMLN pueda mirarse en el espejo del PT de Brasil, para detener o revertir su proceso de transformación y re-encontrase con sus bases.
domingo, 26 de mayo de 2013
Entrevista con lider de Mara 18 "El Viejo Lin"
Porque usted lo pidió, Presentamos la versión web de la entrevista al
Carlos Mojica "El Viejo Lin", A Cargo de la Periodista y Presentadora de
El Salvador al Día, Luisa Moncada, desde El Penal de Cojutepeque, El
Salvador, Centro América. El Salvador Al Día, Luisa Moncada, Canal 19,
Canal Oficial en YouTube del Grupo Megavision, Canal21, Canal19, Radio,
Fuego, Radio Corazón, y muchos mas!!
GRUPO MEGAVISION, Ahora Somos Mas.
GRUPO MEGAVISION, Ahora Somos Mas.
SI SOS SANDINISTA QUE HACES VIVIENDO EN ESTADOS UNIDOS?
Por: Carlos Escorcia Polanco
Cuando luchábamos contra la tirania somocista, el diario de la dictadura NOVEDADES y todos sus órganos repetidores como el Canal 6 y Radio Difusora Nacional de Nicaragua, constantemente decían: “Porque no se van para Cuba, si tanto les encanta el comunismo”. Y se lo decía a ciudadanos nicaragüenses nacidos en Nicaragua y por lo tanto con pleno derecho a vivir en Nicaragua.
A nadie con 2 dedos de frente se le ocurriría hoy ni se le ocurría en aquella época confundir a la república de Nicaragua con la dictadura militar somocista. El somocismo era un cáncer político, social y económico que estaba matando el tejido social de un cuerpo denominado república de Nicaragua y sus habitantes. Para moros y cristianos era diáfanamente claro que existía una muy bien delineada diferencia entre república y dictadura, entre pueblo y tiranía, entre opresores y oprimidos.
Obviamente Somoza y sus secuaces se arrogaban el derecho de decidir quién debía vivir en Nicaragua y quién no. Durante las casi 5 décadas de lucha, hubieron miles y miles de exiliados políticos que fueron expulsados del país, otros tuvieron que huir por su vida y otros con peor suerte sufrieron cárcel y muerte, porque la intolerancia, el fanatismo y le odio enfermizo de la tiranía somocista decidían quien era nicaragüense y quien no, quien podía vivir en Nicaragua y quien debía irse a Cuba.
A los 3 meses del triunfo Sandinista sobre el somocismo, me tocó viajar a Lima, Perú a un congreso Latinoamericano de Evangelización. Al pasar por Panamá, me reuní con un grupo de estudiantes evangélicos y estos me contaron que la prensa oligárquica Panameña, llevaba semanas diciéndole públicamente a los revolucionarios panameños que mejor se fueran a Nicaragua si no les gustaba el régimen panameño y esto que el general Omar Torrijos era gran amigo de los Sandinistas.
Lo mismo pasó en El Salvador, los medios propiedad de la Oligarquía salvadoreña de las 14 familias y de los escuadrones de la muerte le decían a los militantes del Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional, “que hacen aquí si odian tanto al sistema, porque mejor no se van para Nicaragua, allí van a vivir felices?”
Hoy que producto de la destrucción de la economía de Nicaragua, por parte de Estados Unidos y ante la total ineptitud e incapacidad de 3 gobiernos títeres del imperialismo de levantar la economía nacional y generar empleo pleno para los nicaragüenses, un millón y medio de nicaragüenses emigró del país durante los 17 años de ridícula “economía social de mercado”, en busca de trabajo a países como España, Costa Rica y Estados Unidos.
Pero así como existió una clara diferencia entre república de Nicaragua y tiranía somocista, así como existió una diferencia entre pueblo de Nicaragua y dictadura militar somocista, ya que ambos no son sinónimos, ni jamás lo fueron, asi igualmente hay una diferencia entre la república y el imperio, existe una gigantesca diferencia entre pueblo y capitalismo, existe una diferencia entre “Wall Street” (calle donde está la bolsa de valores) y “Main Street” generalmente la calle principal de cualquier pueblito de Estados Unidos.
No es lo mismo hablar del 1% que explota, oprime y domina, que hablar del 99% que es víctima de la explotación, la opresión y la dominación imperialista. Así como hay ricos en los países pobres, también hay pobres en los países ricos. El pueblo norteamericano es amante de la paz a como lo demuestran las encuestas, la mayoria siempre se opuso a la agresion reaganeana contra Nicaragua, contra Irak y Obama gano en parte porque prometio retirar las tropas de Irak y terminar la guerra en Afganistan. El daño y la destrucción que le causa el imperialismo al pueblo norteamericano es igual o peor que el que le inflinge al resto del mundo.
El imperialismo entonces es un fenómeno globalizante, envolvente y avasallador que se traga pueblos enteros. El imperialismo es un fenómeno de explotación a escala mundial, a escala transcontinental, a escala planetaria, que no conoce fronteras, estas se hicieron solo para los seres humanos no para las mercancías o las tropas imperialista.
Los portaviones estadounidenses equipados con aviones, helicópteros y miles de soldados, surcan los mares de los 5 continentes del planeta. La expansión de los capitales no tiene fronteras. La garra asfixiante del imperialismo se encuentra en todos los confines de la tierra y en “en sus dominios no se pone el sol.”
El pueblo de Vietnam luchó heroicamente contra la dominación colonial francesa primero y contra la ocupación militar del imperialismo norteamericano después derrotando a ambos. Pero hoy, 38 años después de la caida de Saigon, las corporaciones norteamericanas han inundado Saigón y Hanoi (ciudad Ho Chi Min). Ambas ciudades están “cuajadas” de restaurantes MacDonalds de comida chatarra. Lo mismo se puede decir de Moscú: “Mickey Mouse ha conquistado la Plaza Roja de Moscú.”
Talvez emigrando a Marte o la Luna seria posible escaparse de la influencia de la explotación o quizás solo así estarían contentos los peleles del imperio, perros guardianes "ad-honoren" de las fronteras geográficas de la metrópoli imperialista. Los somocistas tienen una visiion simplista del concepto de imperialismo. El presidente Dwight Eisenhower le llamo "El complejo industrial militar" y lo considero la mayor amenaza para la democracia. Para los somocistas el imperialismo no es un complejo industrial militar sino un fenomeno geografico: "que haces en Estados Unidos."?
El pueblo nicaragüense derrocó a la tiranía somocista, pero aun hoy, 34 años después, seguimos pagándole millones de dólares en indemnizaciones a los esbirros de la genocida que fueron confiscados, solamente porque adoptaron la ciudadanía del país de las barras y las estrellas y por legislación norteamericana, un súbdito de ese país no puede ser confiscado a menos que sea adecuadamente compensado en cualquier país del mundo, pisoteando la soberanía y el estado de derecho de las constituciones nacionales.
Estados Unidos ha invadido militarmente a la mayoría de países del tercer mundo. Ha ocupado decenas y decenas de países, ha derrocado gobiernos que no son de su agrado ypor generaciones ha impuesto dictaduras en Africa, Asia y América Latina, contrarias a la voluntad de las inmensas mayorías de esos países.
Existe una gigantesca campaña contra China, porque el “dragón amarillo” se está tragando al mundo con su extraordinario crecimiento del 7.8% en 2012. Pero no nos dicen que el 54% de la economía China está en manos de corporaciones estadounidenses. Con más de la mitad de la economía china virtualmente controlada por empresas norteamericanas, uno se pregunta si es China o son las corporaciones estadounidenses las que se están tragando al mundo.
Los capitales estadounidenses entran y salen a placer de todos los países del mundo. Fortunas enteras cambian de dueño, mediante operaciones electrónicas en fracciones de segundos sin salir de Estados Unidos. Las flotas navales de las fuerzas armadas estadounidenses se pasean impunemente por todos los océanos del globo, pero los obreros no pueden entrar a Estados Unidos.
Hay de aquel ciudadano desempleado que tenga convicciones revolucionarias y se atreva a buscar empleo en Estados Unidos. Es catalogado a lo inmediato como el peor de los pecados, precisamente por quienes defienden la libertad del imperialismo de avasallar y ocupar territorialmente a cuanto país se le ocurra.
Quienes pegan el grito al cielo escandalizados porque ciudadanos del tercer mundo, huyendo de la tierra arrasada en que las corporaciones estadounidenses están dejando al planeta entero, huyendo de la pobreza causada por la explotación de esas mismas empresas imperialista, no solo revelan una crasa ignorancia de la realidad política, social y económica que ocurre ante sus propios ojos, sino revela un repugnante lavado cerebral y posesión demoníaca ideológica que convierte a dichos ciudadanos en robots y títeres del imperio.
Ante el gigantesco poder del gran capital transnacional que no respeta fronteras, ante el abrumador poderío militar del complejo industrial militar estadounidense, cuyo presupuesto es superior al del resto del mundo combinado, no hay derecho a la defensa, a como tampoco no hay derecho a la sobrevivencia, no hay derecho a darle de comer a sus hijos, ni derecho salvaguardar a sus familias.
Los capitales imperialistas tienen luz verde para entrar y salir a su gusto y antojo de cuanto país se les ocurra. Las fuerzas armadas imperialistas también. Las mercancías que necesitan y consumen en los países imperialistas pueden entrar y salir libres de impuestos con los tratados de libre comercio, cruzando cuanta frontera se les ocurra, pero los obreros que producen esa mismas riqueza y mercancías, esos no pueden entrar y si lo hacen y a la vez tienen conciencia de clase y tienen además conciencia revolucionaria, cometen gravísimo “crimen” de hipocresía, según los ideólogos y títeres de la opresión, la dominación, la felonía y la muerte.
sábado, 25 de mayo de 2013
Fidel a Correa: “Nadie podrá demostrar nunca que los burdos intereses materiales serán capaces de crear ciudadanos más virtuosos y honestos”
Fidel le envió al presidente ecuatoriano Rafael Correa esta carta de felicitación por su toma de posesión.
Querido Rafael:
Te felicito por tu valiente discurso de hoy y la gran autoridad moral y política con que asumes de nuevo la Presidencia de Ecuador.
Percibí la firmeza de tu voz cuando, de forma irrebatible, condenaste el bloqueo económico a Cuba. Dure lo que dure la azarosa historia de nuestra especie, nadie podrá demostrar nunca que los burdos intereses materiales serán capaces de crear ciudadanos más virtuosos y honestos.
La niña que hoy colocó sobre tu pecho la insignia presidencial demuestra lo contrario.
«Una idea justa, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército», sentenció el Apóstol de nuestra independencia.
Te felicito igualmente por el justo y sentido homenaje a Hugo Chávez que tanto amó a Ecuador.
Un fuerte abrazo,
Fidel Castro Ruz
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Saludos y bienvenida:
Trovas del Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
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