Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 20 de octubre de 2014

El rumor de la guerra (fragmento del libro “Noviembre —entre héroes imaginarios”)

Berne Ayalá
 eXpedición americana

 
En los primeros días de noviembre de 1989 comenzamos a ver pasar por nuestros campamentos columnas enormes de combatientes de las FPL que llegaban desde Chalatenango, retaguardia guerrillera del norte del país. Las unidades cruzaban por el territorio de Guazapa con un despliegue impresionante de armamento, descansaban apenas unas horas o una noche y continuaban la marcha. Cordones enormes de tropa se adentraban en las periferias de la capital. No se había visto un movimiento de tropa guerrillera  como aquel desde hacía años y menos de las cinco organizaciones guerrilleras juntas. Otras unidades de las FPL avanzaron por la zona del cerro Chino, en el cantón El Jicarón de El Paisnal, territorio guerrillero conocido como "Zona de Piedra". Un lugar difícil, del cual se difundía la leyenda que a muchos de los combatientes de las FPL los enviaban ahí “como castigo”, es lo que muchos de ellos decían con ironía. Al parecer lo difícil del territorio y su ubicación lo volvieron un lugar donde la guerra era muy dura, además representaba un símbolo en la lucha de revolucionaria, ahí habían nacido jefes y combatientes de las FPL de altas credenciales y la derecha había asesinado en marzo de 1977 al sacerdote jesuita Rutilio Grande.

Esas tropas se dirigían al volcán de San Salvador, donde estaba uno de los puntos de acercamiento estratégico de nuestro ataque guerrillero. Ver el desplazamiento de aquella masa de guerreros con armamento moderno provocaba cierta obnubilación. Bastaba ver aquel enjambre de movimientos para comprender que pronto íbamos a ser los protagonistas de la ofensiva más impresionante de la guerra civil, y muy probablemente la batalla más descarnada en la historia de los movimientos de liberación nacional de América Latina.

Nuestros campamentos en la zona sur de Guazapa nos brindaban control visual sobre el resto de nuestro territorio. Nos permitía el dominio sobre las rutas por las que el enemigo solía incursionar en sus operativos o relevos de posiciones. Al Oeste, a unos 80 metros, estaba la posta El Mirador, desde donde se veían los edificios de San Salvador, donde yo estaba con mi tazón de café y los recuerdos de mi retorno desde La Habana. Estar en un campamento guerrillero, viendo los edificios de la ciudad capital sin utilizar lentes de larga vista, bajo cuyos techos está la cabeza del gobierno y el mando militar enemigos, es un detalle que solo con el paso del tiempo llegas a comprender: tu fijación en la derrota enemiga y la ambición de tomar su casa por asalto. Los campamentos estaban plantados de árboles de mango, una pequeña zona boscosa al oeste y nudos de charrales y bejucos torcidos, dado que Guazapa fue la zona guerrillera en la que más bombardeos ejecutaba el enemigo, nuestra defensa antiaérea conformada por húmedos tatúes era inexcusable, donde además de nosotros se refugiaban zancudos, grillos y murciélagos.

En los días que estuvo reunido el mando conjunto de la guerrilla  realizando los preparativos de nuestra ofensiva los operativos enemigos se habían disminuido. El batallón élite Eusebio Bracamonte había salido de nuestra zona de control hacía un mes. Las operaciones enemigas se habían mantenido de forma ininterrumpida por casi dos años en los alrededores de nuestros campamentos. Las tres unidades enemigas que operaban en nuestra zona eran los Batallones de Infantería de Reacción Inmediata: BIRI Atlacatl, BIRI Ramón Belloso, BIRI Eusebio Bracamonte, y unidades especiales de la Fuerza Aérea. En muy pocas ocasiones intervenían fuerzas combinadas de la Primera Brigada de Infantería y el Destacamento Militar Número 2, al que estaban asignados los batallones Trueno y Relámpago.

La retirada del BIRI Eusebio Bracamonte de Guazapa Sur estaba relacionada con el período de alerta especial que el ejército llevó a cabo para defenderse de un posible ataque guerrillero. Como en un hecho inesperado ninguna otra fuerza se presentó después a Guazapa. Nuestros análisis de inteligencia militar nos llevaron a concluir que los batallones de élite estaban ocupados en otras zonas del país, intentando detectar concentraciones de tropa guerrillera para dar un golpe o aclarar las sospechas que se tenían acerca de una “posible gran maniobra militar” sobre la capital. La Fuerza Armada llegó a tener información relacionada con nuestra ofensiva en detalles impensables aunque todavía confusos. En niveles de su mando supremo se conoció que estábamos preparando una incursión a gran escala sobre San Salvador.

El altísimo número de radios “Yaesu” con los que se comunicaban las unidades guerrilleras entre sí y con sus puestos de mando, configuraba la estela del espacio en el que se conectaban las ondas captadas por los equipos de intercepción del enemigo, la goniometría implementada por el ejército identificaba nuestras señales de radio y medía las zonas de emisión aproximadas a partir la construcción de ángulos, este proceso ya se había utilizado durante la segunda guerra mundial, especialmente en la Batalla del Atlántico de Estados Unidos contra los submarinos alemanes. Para 1989 estos aparatos se habían desarrollado. A pesar de la poca educación de las tropas del ejército para poder manejar y entender los mecanismos de un instrumento de medición como el radiogoniómetro, dado lo pequeño de nuestro país, no les fue difícil determinar que en los alrededores de la capital la densidad de señales de radio y la cantidad de mensajes emitidos por focos de mando guerrillero era alarmante. 

El aumento del tráfico de ondas radiales permitió a la inteligencia enemiga advertir que había presencia masiva de tropas guerrilleras avanzado sobre la capital (los equipos de monitoreo de las unidades de la CIA en nuestro país lo sabían mejor, pero la guerra a esas alturas era la última prueba para que Estados Unidos sustentara una modificación estratégica en su política para El Salvador). El dispositivo de defensa de San Salvador fue readecuado y reforzado con tropa de otros lugares del país, con batallones de infantería de cazadores, que eran las unidades con menor capacidad táctica que las fuerzas de élite, y que por tanto eran superadas en el combate con bastante comodidad por la guerrilla. En esos momentos era lo único con lo que contaba la Fuerza Armada para reforzar su defensa. Los batallones de élite cuyas compañías en nómina indicaban un número de 120 hombres aproximadamente, estaban muy por debajo de esos números, debido al desgaste sufrido en el combate y a los cambios por traslados. El mando de la Fuerza Armada no tuvo más opción que realizar esos movimientos con tropas menos calificadas para cubrir el terreno de combate.

Este esquema se fue configurando para nosotros en la media que el batallón élite Eusebio Bracamontes fue abandonando la presión sobre nuestras posiciones y se fue desplazando hacia el sur, en dirección de la periferia norte de la capital, en las cercanías de San José Laureano, El Limón, San José Cortez y el Plan del Pino, cantones y caseríos que para la época lindaban con las edificaciones de la ciudad. Ese batallón enemigo se estacionó varios días cerca de los municipios de Soyapango y Ciudad Delgado. Realizaron patrullajes con el objetivo de buscar tropa guerrillera para trabar combate. Este esquema nos llevó a suponer que al menos una parte de las jefaturas militares enemigas estaban considerando mantener una defensa sobre la capital que les permitiera rastrear de manera persistente: la idea era chocar con nuestra fuerza y romper la ventaja que nos daría el secreto y por consiguiente anticipar la batalla evitando que se produjera dentro de la ciudad.

Si la batalla se llevaba a cabo fuera de la ciudad se resolvían dos problemas estratégicos: anular el impacto político de la presencia guerrilla dentro de la ciudad y evitar el combate urbano de posiciones. La batalla a campo abierto les brindaba total ventaja puesto que podían utilizar sus medios aéreos y artillería con más soltura, además, sus tropas estaban entrenadas y experimentadas en el combate rural bajo la dinámica de la maniobra de infantería ligera.

El mando único en las filas enemigas fue también un mito, los jefes de guarniciones militares, de batallones de élite, los generales y coroneles que se disputaban en esos momentos el mando dentro de la Fuerza Armada, no pensaban de la misma manera y no tenían la misma capacidad para conducir la guerra ni mucho menos los mismos deseos de pelearla en las afueras de sus casas. La guerra era un negocio en la medida que estaba en las zonas rurales, esos generales y coroneles eran empresarios de la guerra y sabían que no podían seguirlo siendo si tenían que pelear bajo un esquema defensivo a nivel estratégico. De lograr su objetivo, es decir, provocar el combate antes del tiempo estimado por nosotros no sólo nos estarían cortando la iniciativa sino que podían llevarnos a desarrollar un combate defensivo que además de impedirnos entrar en la ciudad nos podía obligar a retirarnos y a desencadenar una crisis interna dentro de la guerrilla.

Otras evidencias que nos permitían estudiar el mismo terreno operativo nos llevaron a suponer que no todos los mandos enemigos estaban considerando con seriedad las posibilidad de un ataque invasivo de la guerrilla a la ciudad capital, había descuidos y relajamientos, algunos oficiales de alto rango, como el mismo Subjefe del Estado Mayor, estaba de descanso con su familia y el general Juan Rafael Bustillo estaba en Estados Unidos en los momentos en que comenzó nuestro ataque. El batallón Bracamonte recibió la orden de moverse con todas sus unidades a su base, en las proximidades del aeropuerto internacional de Comalapa, al sur de la capital, cerca de la costa con el mar Pacífico. Es muy probable que, desde el esquema defensivo enemigo, se buscara proteger el aeropuerto más importante del país ante un inminente ataque de destrucción o de control enemigo. Dos frentes guerrilleros estaban en línea con dicho objetico: el sur oriental Francisco Sánchez y el frente paracentral Anastasio Aquino, con varios cientos de tropas guerrilleras de las FPL y el ERP.

La conducta enemiga mostraba cierto nivel de confusión en algunas jefaturas, que confirmó un hecho: la Fuerza Armada había ingresado a una fase de accionar defensivo, aunque no todos sus jefes de más alto nivel lo comprendieran y mucho menos sus tropas mejor preparadas para el combate lo supieran o psicológicamente lo percibieran, porque no se trataba de un planteamiento defensivo en el nivel táctico. Lo que se estaba desarrollado en la cabeza del mando militar afectaba el mapa de operaciones militares a nivel nacional y ello connotaba un carácter defensivo en el orden estratégico. El giro operativo configuraba una reagrupación de tropas de infantería en función de la defensa de la capital y no como había sido antes, que a pesar de defender su retaguardia, la Fuerza Armada desplazaba sus contingentes de tropa para atacar a la guerrilla en sus asentamientos rurales. En esos momentos la Fuerza Armada no estaba pensando en atacar los frentes de guerra y ello propicio que el desplazamiento de las concentraciones de tropa guerrillera desde distintos puntos del país se diera con relativa tranquilidad en los días previos al inicio del ataque. Esa fue una de las pistas más extrañas de los días previos a la ofensiva, la disminución de las acciones ofensivas contra campamentos guerrilleros y la disminución de ataques aéreos.

La crisis política en el gobierno de Alfredo Cristiani y las marcadas diferencias con Roberto d´Aubuisson habían minado la posibilidad de cohesión entre la derecha civil y militar, antes de la batalla, los grupos ya estaban divididos y dispuestos a librar incluso una guerra contra ellos mismos. Las diferencias eran importantes, sobre todo con relación al momento de nombrar la jefatura del Ministerio de la Defensa, que quedó a cargo del general Héctor Huberto Larios en franca disputa con el general Juan Rafael Bustillo, jefe de la Fuerza Aérea, quien estaba enemistado con los integrantes de la Tandona René Emilio Ponce (Jefe del Estado Mayor) y Juan Orlando Zepeda (Viceministro de la Defensa). Esta tensión en el interior de los grupos de poder de la Fuerza Armada y la derecha partidaria y empresarial no fueron estudiados a profundidad por nosotros y por ello mismo no los explotamos porque nuestra estrategia estaba centrada en la “insurrección popular” no en la división del enemigo.

El Estado Mayor de la Fuerza Armada intentaba descifrar la información que tenía sobre las maniobras que se suponía realizaría la guerrilla a nivel nacional, mientras tanto, en Guazapa, las cosas caminaban a toda prisa. Un movimiento impresionante de armas, alimentación, organización de unidades. Nuestro equipo de análisis de inteligencia militar comenzó a descifrar el mapa de defensa de la capital, el número de batallones y compañías foráneas, las probabilidades de articulación de los batallones élites, las posibilidades del uso de la Fuerza Aérea. Es probable que en esos días previos a nuestra invasión a la capital nosotros conociéramos mejor los detalles de la defensa enemiga que ellos la de nuestro ataque.

domingo, 19 de octubre de 2014

Diálogo sobre las elecciones entre un progresista y un indignado

 
Marcelo Marchese



Diógenes caminaba por donde una vez se erigió la muralla de Montevideo, lamentando la decisión de aquellos constituyentes progresistas que en 1829 la derribaran restándole belleza a la ciudad, cuando vio caminar hacia él, sudando, pero engalanado con su mejor sonrisa, a Sócrates.


-¿Por qué ese gesto adusto, oh Diógenes, cuando la ciudadanía se apresta a seguir cumpliendo sus sueños en vez de volver a las pesadillas tenebrosas?


-Amigo Sócrates, no podrías haber elegido mejor tus palabras. Pareciera que hablaras de gentes que todavía están dormidas.


-¡Cínico Diógenes! ¿Negarías las conquistas de estos últimos diez años? El matrimonio igualitario, la liberación de la marihuana, el millón de ceibalitas repartidas, el aumento del presupuesto de la educación, la vuelta de los consejos de salarios y la caída de la desocupación? Recuerda cómo estábamos en la crisis del 2002.


-Tus logros no me parecen proporcionales a cuarenta años de lucha y sacrificios inenarrables. Si partiéramos de la crisis del 29 también nos pondríamos de acuerdo en que blancos y colorados nos llevaron al auge de la posguerra. No se trata de medir a partir de una crisis, pues con poco que se haga ya parecería bueno. Se trata de ver si se hace lo que se puede en función del potencial que se dispone. Tus logros me recuerdan aquello de “Y la montaña parió un ratón”.


-Las pruebas están a la vista.


-Si las pruebas fueran tan evidentes no veo por qué estarías sudando con gesto desencajado. Con diez años de un gobierno tan eficiente y amigo del “pobrerío” deberías recibir votos a toneladas.


– La derecha confunde a la gente.


-Acaso te refieras a artículos como el que leí ayer en El PAÍS, que cuenta cómo fajaban a botijas en el SIRPA; cómo las autoridades negaban los hechos; cómo se pretendió amedrentar al funcionario que hizo la denuncia y cómo se lo despidió. O acaso te refieras a los que informaron sobre el agua contaminada, la cual OSE asegura que es una maravilla.


-No gobernamos con ángeles, gobernamos con seres de carne y hueso.


-Pero estos seres de carne y hueso se parecen demasiado a los seres de carne y hueso que nos gobernaban antes. Todo indica que estamos condenados a salir del fuego para caer en las brasas y así saltar eternamente. Es el juego de la democracia, basado en una memoria que no llega a lanzar el reel más allá de cuatro años.


-Con el material que disponemos hemos hecho grandes avances. La gente tiene más poder adquisitivo.


-La humanidad crea, Sócrates, cada vez más riquezas. Cuando aparecieron los celulares, valían una fortuna, igual que las computadoras, pero ahora son masivos. Tres siglos atrás sólo accedía al azúcar la élite. Si blancos y colorados argumentaran que gracias a ellos todos disfrutamos del azúcar, caerían en la misma falacia. No se trata de ver si ahora cada cual tiene más bienes que antes, se trata de ver si los bienes están mejor repartidos que antes.
-Precisamente, ahora los bienes están mejor repartidos.


-¿En que te basas, oh Sócrates, para afirmar eso?


-En las estadísticas oficiales (Al rostro de Diógenes emergió una sonrisa mefistofélica, pero nada dijo) Nos basamos en los estudios del Instituto Nacional de Estadística que elabora los datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH).


-Lo que digan los ricos, que por astucia tienden a declarar al Estado que ganan menos de lo que ganan, y lo que digan los pobres, que por vergüenza tienden a declarar al encuestador que ganan más de lo que ganan, no puede ser una fuente del todo fiable. Dudo mucho que en la ECH puedan encuestar a cualquiera de los propietarios de tierras extranjeros, como los principales latifundistas del país, los dueños de Montes del Plata, o a los de UPM, ni a ninguno de los inversores extranjeros. Se advierten (1) gruesas diferencias entre los datos elaborados a partir de la ECH y los datos elaborados a partir de la información de la DGI (que tampoco es una garantía). En los dos casos la desigualdad se habría reducido algo, pero difieren en cuánto, y en función de una de ellas el porcentaje de riquezas del 1% más rico permanece estable. Aquí nos enfrentamos al problema del manejo de los datos, un asuntillo sensible a nuestras democracias. Cuando una fuente es favorable para determinados propósitos, los gobernantes se amparan en ella despreocupándose de la dosis de verdad que pueda contener. Parece no importar mucho si el que maneja los datos (amén de una jerga inextricable) sea un “rosadito” o un multicolor.


-Son las reglas del juego. Como ellos tuercen el árbol para un lado, nosotros lo torcemos para el otro, así lo equilibramos.


-Uno sospecha que las dos partes tuercen el árbol para su beneficio. Supongamos, Sócrates, que hubo una leve mejora igualitaria con respecto a la crisis del 2002, aunque responda, sea a que disminuyó la desocupación, sea a que algunos trabajadores pagan menos impuestos, en tanto los trabajadores medianos pagan más. Se ha repartido sacándole a los del medio para darle a los de abajo sin tocar a los peces gordos, o mejor dicho, exonerando a los peces gordos. ¿Te recuerdo algunas cifras acerca de los peces gordos y las mojarritas?


-No sé por qué, estimado Diógenes, pretendes introducir información que nadie en esta campaña ha traído a cuento.


-Por eso mismo. En función de los datos de la DGI, el 1% más rico gana casi lo mismo que el 50% más pobre (2). Como nos referimos a la población mayor de 20 años, estamos diciendo que 23.000 habitantes ganan casi lo mismo que 1.150.000 (3).


-Es el mundo que vivimos, Diógenes. No pretenderás luchar contra eso. Ya lo hicimos y nos fue mal. Como dijo el Pepe: “cuando era joven quería cambiar el mundo, ahora me conformo con arreglar la vereda”.


-Por este camino, Sócrates, cuando seas viejo dirás: “Cuando era joven quería arreglar la vereda, ahora me conformo con arreglar la baldosa”.


-¿No estarás dándome a entender que traicionarás a la causa, como Hoenir Sarthou? ¿No estarás pensando en votar a la derecha?


-Si no me multaran aprovecharía ese domingo para actividades más loables, pero habida cuenta que se me “obliga” a ejercer un “derecho”, pondré en mi hoja de votación esta consigna: “A otro perro con ese hueso”. En cuanto a Sarthou disfruté su artículo, pero su decisión alcanza sólo a octubre y en noviembre otro gallo cantará y ya no podrás tacharlo de traidor ni de ninguna otra lindeza.


-Lo que me temía: te has convertido en el típico pseudo intelectual elitista que mira el mundo desde una nube, desentendiéndose de la política y haciéndole el campo orégano a la derecha.
-Depende cómo entendamos la palabra “política”. Cuando uno vota, Sócrates, afirma al menos dos cosas: la primera y menos importante: a un partido determinado; la segunda y trascendente: legitima una forma de conducir la cosa pública.


-¿Qué pretendes, volver a la monarquía?


– En absoluto, en tanto ya vivimos una monarquía, más bien la tiranía de ese 1% que aquí, allá y acullá, y cada vez más, acapara tanto como el 50% más pobre, y no satisfecha, determina qué se piensa, qué se investiga en las universidades, qué medicamentos se producen, qué granos se plantan, qué guerras se hacen. Ellos logran que imaginemos, cual esclavos que creen conocer la realidad en función de las sombras proyectadas en tu célebre caverna, que vivimos en una democracia cuando nunca jamás como ahora la democracia estuvo más ausente. Bajo ningún otro modo de producción tan pocos reunieron tanto poder en sus manos; unos pocos que por añadidura no sólo ostentan una moral sospechosa, sino que parecen empeñados, compitiendo cual babeantes epilépticos, en conducirnos al abismo.


-Nadie interpretará así tu voto. Si votaras a los mejores, o a los menos peores, nos iríamos aproximando a…


-Reparar más eficientemente la baldosa. No me opongo a que se decidan las cosas mediante votaciones, ni siquiera la mejor forma de lustrar la baldosa, pero como no veo alguna propuesta que ponga en tela de juicio la verdadera naturaleza de las imágenes proyectadas en la pared de la caverna y el fundamento de un sistema que utiliza la “democracia” como quien usa de una máscara, anulo el voto junto a un 3 %, como una forma de generar el espacio para una nueva propuesta, que podríamos llamar democracia sin violar tan abiertamente el lenguaje.


-Ese 3% es inexistente.


-“Vengo haciendo punta solo pero atrás viene un montón”. En el 82 el Partido Comunista exhortaba a votar los sectores más progresistas dentro de lo que permitía la dictadura, sin embargo, afortunadamente, hubo un 10% “inexistente” que votó en blanco.


-La opción, Diógenes, no es entre construir una nueva democracia o no. La opción es elegir lo mejor ahora, pues la gente cobra el sueldo hoy y no en un delirante futuro utópico.


-El problema, Sócrates, es creer que sólo existen dos opciones, cuando en rigor esas dos opciones están englobadas en otras dos (acaso innumerables) más trascendentes. ¿Me permitirías, para explicarme, recordar un breve relato de Kafka?


-Cuéntame lo que quieras, pero te advierto que la campaña me llama y ese señor no es autor de mi preferencia. Me gusta Benedetti, Neruda, Gorki y otros escritores actuales progresistas, sumamente premiados, que…


-Dejemos tus gustos de lado, aunque bien mirados me llevan a pensar que “la lógica de las cosas no puede ser más perfecta”.


-Relata tu historia de una vez (aquí Sócrates cotejó la hora en su reloj) que ya veo que nada podrá impedirlo y prométeme continuar nuestro diálogo la semana próxima.


-Prometido está, que nos queda mucha tela por cortar. Kafka nos habla de un campesino que llega a las puertas de la Ley. Cuando pretende ingresar un imponente guardián lo detiene. 


“¿Cuándo podré entrar?”. Se le responde: “Ahora no, acaso mañana”. El campesino duerme a las puertas de la Ley. Al día siguiente insiste, mas le dicen: “Si tu deseo por entrar es tan grande ¿por qué no lo intentas? Pero te advierto que soy el último de los guardianes y después de ésta hay otra puerta con un guardián más aterrador y luego otra y otra”. El campesino aguarda y va dando, infructuosamente, todas sus pertenencias para sobornar al guardián y llega a rogarle a las pulgas del gabán del guardián para que que intercedan por él. Por fin, el campesino ya decrépito y casi enceguecido logra atisbar la luz que emerge inextinguible por los resquicios de la puerta del Palacio y en su último esfuerzo pregunta: “¿Cómo es posible que en todos estos años nadie acudiera ante las puertas de la Ley?”, ante lo cual el guardián le responde: “Porque esta puerta era sólo para ti. Ahora mueres, mi labor concluye y permanecerá cerrada para siempre”.



La mano corrupta


 Juan José Colomer Grau

La pregunta no es si hay que regular en mayor o menor medida los mercados, sino quien dirige la regulación y a qué interés obedece.

Desde la ortodoxia (neo-) liberal se nos viene diciendo que a mayor desregularización de la economía, mayor ganancia para todos. Esta letanía viene aderezada con la percepción de que la desregularización es un dejarse llevar por esa mano invisible con la que Adam Smith inauguró la teología económico-liberal, cuya regla de tres es que a mayor desregularización mayor hegemonía de la mano invisible, y a mayor hegemonía de ésta mayores beneficios.

Hay que entender el ideal de desregularización se está llevando a cabo mediante la privatización de los recursos públicos, bajos impuestos y libre circulación de capitales. Hay que entender que si las cosas no van bien es que hay trabas al libre albedrío. Se suele aducir también que hay que lubricar con leyes anit-monopolio, aunque estas de facto sancionen los oligopolios.

La ventaja que tiene apelar a la mano invisible es que es, y valga la redundancia, invisible. Entendido así, el trasvase que se está produciendo de la propiedad pública a la privada, vía privatización, es un trasvase que va de lo visible a lo invisible.

Si atendemos a los hechos, en los cuales el trasvase esta entretejido por redes clientelares, amiguismos, favores que se deben, financiación de partidos políticos y un largo etcétera…, es sensato pensar que en este proceso de invisibilidad la corrupción juega un papel importante. No obstante, bajo la perspectiva ortodoxa se ha presupuesto la benevolencia de la mano invisible, lo cual nos llevaría a preguntar: ¿es benevolente la corrupción?

Todos en un primer momento van a responder que no. No obstante, la corrupción es benevolente con aquellos que se sirven de ella, así que desde esta perspectiva sí que lo es.

Al hablar de corrupción cabe entender ésta como la irrupción del interés privado (y la búsqueda de beneficio que conlleva) en la gestión pública. Si en un principio entendemos la finalidad de la gestión pública como interés público, con la irrupción del interés privado en la gestión pública, vía privatización, o por la vía más directa que es la compra de voluntades políticas, asistimos al derrumbamiento del interés público. Ahora bien,  para una mejor invisibilidad, el interés público es invocado permanentemente. En último término el dogma sigue siendo que la mano invisible es la que asegura la correcta distribución social de los recursos, siempre y cuando estos estén en manos privadas. La mano invisible asegura la confluencia de un posible enfermo y una compañía de seguros. La firma de un seguro médico es la confluencia de interés de dos entes privados de tal modo que la salud deja de ser una cuestión pública. No obstante, esto propicia que nos encontremos con situaciones en las que un ciudadano muere porque su seguro médico no cubre los trasplantes de órganos. Así, el derecho a atención médica en lugar de estar en la esfera del interés público, se resuelve en el acceso a la sanidad según la franquicia contratada.

Llegados a este punto, cabe pensar que la mano sea invisible no significa necesariamente involuntariedad política y benevolencia. Incidamos en la involuntariedad, ya que la desregularización contiene un elemento involuntario, de no intervención, cuantas menos leyes que medien entre dos entes privados mejor. Pero al observar el trasvase que va de lo público a lo privado, de lo visible a lo invisible, éste se nos aparece como una operación de dirigismo económico en donde representantes públicos regulan en beneficio de entes privados (léase la corporación como persona jurídica). En este sentido la desregularización no es una ausencia de trabas, sino una nueva regulación, en la cual, una de las partes disfruta de una posición ventajosa. De más está decir por tanto que en las nuevas regulaciones hay voluntad. La mano invisible no es inocente e involuntaria. En todo caso, es una ausencia de voluntad política en la que no obstante lo político se nos sigue apareciendo bajo el fantasma de las siglas y los colores.

Hay estaciones de metro con marca de teléfonos inteligentes, hay tranvías tematizados por fondos de inversiones, vagones restaurante exclusivos de una cadena de cafeterías, portadas de periódicos que abren con la oferta de televisión, teléfono o internet y libertad de expresión hasta que te topas con el presidente de una entidad bancaria centenaria. La mano invisible es la sombra del poder actual. Al apropiarse de lo público la mano invisible se nota pero no se ve.

En este sentido la financiación de los partidos no es un debate secundario; sobre todo si se tiene en cuenta que para ser un partido mayoritario es necesario un gran esfuerzo publicitario y logístico para que el mensaje azul llegue hasta el último rincón del país y así poderse consolidar. Y este es un terreno ganado por la mano invisible, ya que por la vía de la financiación de los partidos logró insertar el interés privado en el interés público, lo cual se ha convenido en llamar bipartidismo. Y es en este momento en el que cabe hablar del temido dirigismo económico, asociado al plan quinquenal y el opuesto de la espontaneidad de la mano invisible. Sin embargo, y visto lo visto, la economía siempre va a estar dirigida. Toda la parafernalia de la mano invisible no es sino la puja por dirigir la economía. Así, la pregunta no es si hay que regular en mayor o menor medida los mercados, sino quien dirige la regulación y a qué interés obedece, si al privado o al común, y siempre bajo el prisma de la catástrofe social actual, lo cual indica que la mano invisible es más bien una mano de hierro.

jueves, 16 de octubre de 2014

CUBA. Sobre el Socialismo que necesitamos. -4 y última parte-




 
Leonel González Díaz

Deseamos un Socialismo inclusivo y respetuoso de la opinión de toda persona decente y de buena voluntad, aunque incluso no se considere ella misma revolucionaria y menos comunista. Un socialismo que no olvide, porque solo se vive una vez.

Sería un proyecto -expuesto,  decidido e implementado, por los mismos trabajadores -  mediante una democracia radical, participativa y protagónica.


Esta concepción por la que aquí abogamos está muy lejos de ser teórica o filosófica. Sabemos que no es posible  la justicia,  la cultura, ni una nueva civilización,  donde hay pobreza  y pauperismo. Lo primero es vivir; pero la política no es ajena a la economía y la libertad tampoco.

Como es evidente, no formamos parte de los que privilegian una justicia huérfana de libertad y derechos. Nosotros deseamos tanto que la gente sea culta y solidaria como libre y feliz. Como es evidente  creemos que el hombre debe estar en el centro de todo, no el capital, ni el estado, ni partido alguno. Estado y Partido son simples instrumentos. Como es evidente solo aceptamos el consenso que se logre mediante métodos realmente democráticos y transparentes y no con los que se acostumbra a lograr. Como es evidente nos negamos a subordinar nuestra política a lo que desea el enemigo capitalista.

Deseamos un Socialismo inclusivo y respetuoso de la opinión de toda persona decente y de buena voluntad, aunque incluso no se considere ella misma revolucionaria y menos comunista..

Aclaración necesaria.
No desconocemos que podemos comenzar a diseñar el proyecto que deseamos sin tomar en consideración los aportes anteriores, solo  desde nuestra experiencia  y las realidades concretas de este siglo XXI. Los anti teóricos, los de la acción primero y después veremos, estarían muy contentos. Los que creen que  los principios son ideas del siglo XIX, también. No sería muy científico, pero se puede hacer. La decisión primera es simple.¿Deseamos que se nos diga cómo vivir, que comer, que salario o impuestos tendremos, como comportarnos, quienes nos gobernaran que leyes nos juzgaran y cuales los tabúes y las prohibiciones, sin que se tengan en cuenta nuestras opiniones y preferencias?¿O deseamos participar en el diseño de nuestro futuro? ¿Deseamos vivir y que nuestros hijos vivan en la Cuba y el mundo que habitamos o deseamos un mundo diferente y contribuir al cambio necesario y posible? Hay que responderse honestamente esas preguntas.

En todo caso hay algunas premisas que no deberíamos ignorar.

Quien enfrente la libertad, la autonomía, la democracia real y el derecho de cada persona a encontrar, por los medios que ella misma elija la felicidad y la prosperidad, sin menoscabar  ni atentar con la de otro,   como quien intente  apropiarse del resultado del sudor y el trabajo ajeno, será  d—e-r-r-o--t-a-d-o-. Inmediatamente o después.  Esa es la enseñanza principal de la historia y la reflexión esencial de la filosofía emancipadora.

Solo un proyecto de claro bienestar, profundamente humanistas y radicalmente democrático y emancipador puede derrotar al capitalismo actual, que es bien diferente al capitalismo del siglo XIX y XX. Solo un Socialismo -o como quiera que lo nombremos- que responda a las inquietudes y deseos de las nuevas generaciones puede triunfar en esa lucha. La firmeza y la flexibilidad no pueden estar enfrentadas.

Lo que debe ser protegido no es el poder, sino los valores y medidas que ponen al hombre y los intereses populares  en el centro de todo. La tarea del poder debiera ser  despertad posibilidades en los otros. El poder solo tiene sentido progresista, si ofrece la habilidad para hacer poderosos a otros. Servir a la gente transitoriamente para que ellos no tengan la necesidad de ser servidos después y sean capaces de auto servirse.

Estos son principios muy prácticos.
Son los principios que  le permitirán a cualquiera la búsqueda  del bienestar material,- siempre sin explotar al otro - si, bienestar material, que se merecen los que trabajan y que está muy lejos de las concepciones de quienes hacen los constantes e hipócritas llamados a austeridad y sacrificio,  que solo se le aplican a los de abajo. Son los principios que  permitirán la libertad necesaria y suficiente para  buscar la felicidad que cada cual considere - sin afectar a otro,-. Los que permitirán vivir donde y como se desee, sin culpas y recriminaciones. Son los principios que permitirán defenderse de poderes  abusivos de cualquier tipo. Los que impedirán las manipulaciones mediáticas de la  verdad o la historia, y los que permitirán una sociedad,  al fin, donde “el libre desenvolvimiento de cada uno, sea la condición del libre desenvolvimiento de todos”. Y las discriminaciones y exclusiones por cualquier causa, -reitero, cualquier causa- cesen.

En cuanto a los que creen que cualquiera de estas concepciones nos debilitaría frente al poderoso imperialismo, frente a   EE.UU., les decimos, no habrá seguridad nacional sólida mientras nuestro socialismo no haga realidad todo su potenciar humanístico y libertario, de forma tal que el enemigo no pueda contar-como sucedió en otras partes-con la indiferencia y hasta el rechazo del pueblo al proyecto socialista. La política de Seguridad Nacional debe tener como objetivo supremo crear las condiciones para materializar nuestros ideales, no para sacrificarlos o limitarlo en aras de ella. Y tampoco ignoramos las adversas condiciones del subdesarrollo relativo que padecemos ni de la brutal agresión y el bloqueo. Queremos neutralizarlas con una política acorde a las nuevas condiciones.

Esta concepción por la que aquí abogamos  fortalece al Socialismo no lo debilita. La verdadera defensa del socialismo esta en los corazones y en las mentes. Algunos tenían muchos cohetes y ejércitos. No existió quien lo empuñara. Y nada en esta concepción incluye, ni implica, bajar la guardia. Los mecanismos de percepción y evaluación de riesgos deben cumplir su misión con cabalidad, los mecanismos de acción deben estar listos  y los mecanismos ideológicos prepararnos para cualquier nuevo escenario. Si los enemigos rompen las reglas de la civilidad, entonces deben atenerse a las consecuencias, que por supuesto, nunca comprenderán replicar los métodos del enemigo, sino mediante métodos eficientes y demoledores, pero mucho más humanitarios.

¿Es una concepción de socialismo que no tiene enemigo ni dificultades? No, tiene muchas dificultades y riesgos y solo se logrará corrigiéndolos y luchando. ¿Es posible? Si, los factores subjetivos están creados en Cuba- no decimos en todas partes- y tenemos los factores objetivos mínimos indispensables. ¿O alguien negará que el cubano sea un pueblo instruido, experimentado y combativo y tenemos la mejor correlación de fuerzas, de todos los años de revolución, en A. Latina? ¿Tiene garantía de éxitos? No, como no existió garantía alguna para los revolucionarios de la revolución francesa, de la Comuna, del 17, del 33, del 59. Nada está asegurado de antemano. Nada que valga la pena se obtiene sin lucidez, creatividad, sacrificios y esfuerzo y nadie lo hará por cada uno de nosotros. Ninguna crisis conducirá a la solución de los problemas  si no existe un sujeto revolucionario que aproveche esa crisis para construir una sociedad alternativa. Ese sujeto puede ser único, o mejor, plural, pero tiene que existir.

Muchos –a derecha e izquierda rara- nos intentan convencer que toda alternativa es   políticamente imposible, históricamente inviable y moralmente indeseable y argumentan, no todo lo que es deseable y necesario es posible. Ya hicimos,-hicieron-bastante, dicen.

Pensamos de la posibilidad de este Socialismo lo mismo que pensó Martí sobre la revolución…“En lo que cabe duda es en la posibilidad de la revolución”: “Eso es lo de hombres: hacerla posible. Eso es el deber patrio de hoy, y el verdadero y único deber científico en la sociedad cubana. Si se intenta honradamente, y no se puede, bien está, aunque ruede por tierra el corazón desengañado: pero rodaría contento, porque así tendría esa raíz más la revolución inevitable de mañana”.

No habrá Socialismo sin revolución cultural y ética, sin humanismo profundo, sin democracia real para decidir, sin socialización verdadera de la propiedad, sin transparencia informativa, sin rigurosidad histórica, sin Revolución Científico Técnica para todos. Y menos, sin control de la ambición humana. Y nada sustituye la soberanía popular. Nada es superior a las decisiones tomadas por gente instruida, plenamente informada y en ausencia de temores. Y nada superior al sistema que permite que esa misma gente rectifique sus equivocaciones con iguales normas. Nada sustituye el poder plebiscitario del pueblo, nada la democracia directa, nada el estado de derechos, nada   el control de medios de información propios y nada el establecimiento de mecanismos de resistencia populares ante cualquiera que pretenda hacer pasar sus intereses estrechos por intereses de todos.

Como afirmó Martí…“no se funda general, -ni dirige- un país, como un campamento”. : “El culto a la revolución sería insensato si no lo purgase el conocimiento de sus errores”.“Si la república no abre los brazos a todos y adelanta con todos, muere la república”. Debemos  “fundar un pueblo nuevo y de sincera democracia”. “y la patria es de todos y es justo y necesario que no se niegue en ella asiento a ninguna virtud.”

El capitalismo puede ofrecerlo casi todo, pero jamás acabará con las exclusiones, ni ofrecerá el bienestar y la libertad a todos. Mucho menos puede ofrecer un humanismo total, una ética  nueva, una radical democracia económica ni  una democracia política radical. Esa es nuestra esencial fortaleza. Implementémosla.

Socialismo o Barbarie.

NOTAS.

1.- Agradeceríamos cualquier comentario, crítica, mejora, o corrección.

Dejamos claro que es una contribución dedicada a la realidad cubana. Otros contextos pueden requerir diferentes matices. Hemos afirmados que vivimos en el mismo mundo, pero no en los mismos  tiempos. Ya es bastante difícil el reto para además, intentar resolverlo como dogmas para todos.

Cuba es un país con una privilegiada posición geográfica, con una población altamente homogénea.  plantada en el cruce de caminos del Nuevo Mundo; donde las relaciones sociales capitalistas se extendieron en su momento a la totalidad del territorio nacional; se ha integrado étnicamente más que la mayoría de las naciones -la mayoría de su población desciende de  europeos y africanos, con una religiosidad no conflictiva , una sola lengua, con intensa influencia cultural en el último siglo proveniente de los Estados Unidos; la asistencia escolar es universal y obligatoria durante 9 años; 75% de su población accede a las condiciones de la vida urbana;  su modelo de bienestar social solo es comparable con el del Norte civilizado.; y  dispone de una población   formada en una modernidad  y una visión cosmopolita y solidaria del mundo. a la que tributó el propio desarrollo socialista.

2.- Obviamente, el problema no se resuelve solo con una buena teoría y concepciones sobre el Socialismo o la tendencia o la coyuntura. Hay que trabajar y experimentar duro e inteligentemente. Hace falta lucidez práctica. Todo depende de la correlación de fuerzas reales. Depende de la estrategia de acumulación de fuerzas, depende del estado de ánimo de las masas revolucionarias para pagar el precio del conflicto, que es bien diferente a tener claridad del conflicto. Depende de la capacidad de unidad de la izquierda. Depende de la capacidad de interacción de la izquierda con todo pensamiento progresista presente en cualquier ideología, sin perder su identidad. Depende del valor.

3.-,  No es útil olvidar algunas consideraciones del apóstol., en  “La verdad sobre los Estados Unidos”, Martí nos dijo…“Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos. Ni se debe exagerar sus faltas de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni se ha de esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes…Lo malo se ha de aborrecer, aunque sea nuestro; y aun cuando no lo sea. Lo bueno no se ha de desamar, sólo porque no sea nuestro”.

4.- Ver ¿Que es Socialismo?Pedro Campos. Ver La Izquierda Cubana: refundación o fracaso.  Orlando Ocaña.      Ver El Socialismo marxista: ni estatismo, ni despotismo. Carlos C. Díaz

5.- Para los que creen que esto es un ejercicio utópico o teórico, le recordamos que  se han  propuesto- y luchado-    basadas en esos principios, medidas bien prácticas y viables, unas logradas y otras todavía no,  y que gracias a la enorme presión de la izquierda hoy se disfruta de –entre otras- una nueva ley migratoria, de derecho  nuevos-hoteles, celulares, comunicación, propiedad personal como casas y autos- cooperativas, ampliación del trabajo por cuenta propia, aumento de jubilaciones,  cambios en la ley de aduanas etc..

También se han propuestos… Eliminación de la doble moneda y mejor relación salarios –precios, reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, el libre acceso a Internet y ajustar el tiempo del SMG, Sistema independiente de protección al consumidor , rebajar los precios de los autos ,Plan de protección integral para la vejez y los jubilados, Plan integral para la construcción de viviendas, reformulación  del actual  sistema educativo y el de salud, eliminación de trámites burocráticos, derecho a ingresar al país sin necesidad de pedir permiso a los cubanos que viven en el exterior.

Una nueva Ley de Empresa Socialista, nueva ley general cooperativa.Cambiar  la actual ley impositiva, por la existencia de un mercado mayorista. Una Ley de cooperativas.

Una ley de medios, Sugerimos en cada asamblea del Poder Popular se constituya una Comisión de Protección de los Derechos del Ciudadano,una Comisión de ética en los medios.Proponemos en la Asamblea Nacional la instauración de, una Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadanos, una “Ley de igualdad“, un nuevo Código de familia”, Una ley de municipio.Cambios en el sistema de justicia y penitenciario,

Propusimos también la Elección del Presidente y el Vicepresidente de la República por el voto directo y secreto de todos los ciudadanos, la instauración de un tribunal constitucional, y humanizar las relaciones con la emigración Cubana,… entre muchas otras iniciativas y sugerencias.

miércoles, 15 de octubre de 2014

“Fuimos la primera organización guerrillera del continente”: Comandante Montes





DiarioColatino

Julio César Macías es locuaz, de una memoria intacta, y con una jovialidad impresionante con la que logra camuflar sus 72 años de vida. Detrás de sus nombres (seudónimos) hay una larga historia de conspiraciones y lucha revolucionaria, que le permitieron, durante 50 años, moverse entre México,   Guatemala, El Salvador, y Nicaragua, incluso, para ir a combatir a Vietnam contra los Estados Unidos.

Macías, mejor conocido como el comandante César Montes, estuvo de visita recientemente en El Salvador, y dedicó varias horas de su tiempo para visitar Diario Co Latino, y compartir pasajes de su historia de su vida guerrillera en Guatemala, su país natal, y de incorporación, como internacionalista a la guerrilla salvadoreña, en el heroico cerro de Guazapa.
Comandantes de la FAR.

Comandantes de la FAR.

En esta parte de la entrevista, el Comandante Montes comparte sobre los fundadores y el origen de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), la primera fuerza guerrillera surgida en Guatemala y en el continente americano según sostiene.

La lucha guerrillera en Guatemala se prolongó por más de tres décadas y que concluyó con un acuerdo de paz,  firmado entre los alzados en armas y  el Estado guatemalteco entre 1991 y 1996.






-  Comandante, quisiera que nos contara sobre su historia. Veo que lleva una camisa de las FAR. me gustaría que me hablara de este tema, tomando en cuenta que fue la primera organización guerrillera en Centroamérica.

Fuimos la primera organización, Fuerzas Armadas Rebeldes de Guatemala (FAR), la primera organización  guerrillera del continente americano. Antes de nosotros había habido una sublevación en Colombia donde estuvo (Manuel) Marulanda, pero fue una sublevación de los campesinos en El Pato, Guayavero y Marquetalia, pero no hicieron guerrillas. Fue después que nosotros aparecimos, en 1962. Ex militares fundaron la FAR, los fundadores movimiento 13 de noviembre, de 1960, junto con el PGT (comunista), y con la gente de la Juventud Patriótica del Trabajo, salimos a la luz pública en 1963.

- ¿El PGT era el partido comunista?


Sí, era el partido comunista de Guatemala, la Juventud Patriótica era la juventud del partido. Yo entré primero al “13 de Noviembre” antes que se tomara la decisión que toda la organización, la juventud y el PGT entraran en conjunto. Cuando se hizo la alianza, yo ya estaba allí con Augusto Turcios Lima, cuya foto tengo aquí en el pecho y en el corazón y la mente. Fue un oficial guatemalteco sublevado en 1960, junto con 125 oficiales que fundaron “El 13 de Noviembre”. Marco Antonio Yon Sosa, su segundo. En el 64 fue que la FARC  de Colombia se constituyeron, a influencia de nosotros como FAR, solo que ellos, a diferencia de nosotros, le agregaron una C, pero fuimos los primeros guerrilleros del continente después de Cuba.

- ¿Usted era miembro del PGT o cómo entra a ese grupo?

Yo entré porque había estado estudiando medicina en Cuba, en 1962, y  regresé porque la crisis del Caribe hizo que se terminaran los cursos, y regresamos a nuestros países. Yo regresé a Guatemala y me secuestraron, me desaparecieron, me metieron a una cárcel clandestina _porque el que introdujo el secuestro en la lucha centroamericana fue la asesoría militar norteamericana_,  entonces, yo salí de la cárcel sin documentación alguna a buscar a los militares del 13 de Noviembre, aunque yo había sido de la Juventud Patriótica del Trabajo.

- ¿Que edad tenía usted?

Yo era un adolescente que apenas acababa de cumplir 18 años, además tenía una cara de niño. Entonces, me decían “el Chiris”, que es algo así como decir cipote, y entonces desde allí subí a la guerrilla y he estado en las luchas revolucionarias desde el 63 hasta el presente.

- ¿En Cuba, además de medicina se entusiasmó por conocer otras cosas, es decir, el área militar, la inteligencia?

Sí, naturalmente que sí. Además de eso, cuando la crisis del caribe nos sacaron de la universidad,  nos mandaron a la orilla del mar, nos dieron un fusil y nos dijeron: siéntense que ya van a venir los yanquis. Allá aprendimos el uso de las armas, en ese breve periodo de la historia de Cuba que es en la historia del mundo, porque la crisis del Caribe fue una crisis mundial. Llegó Yon Sosa a Cuba junto con Trejos y con Turcios Lima, se entrevistaron con el Che Guevara, con Jacobo Arbenz y luego nos invitaron a unas conferencias que daba el capitán Angel Martínez, que era capitán de la República española, y después fue general del ejército soviético y fue asesor de los vietnamitas para la batalla de Dien Dien Pho, y entonces nos transmitió las experiencias del Vietnam a Jacobo Arbenz, al Ché Guevara y a un grupo de guatemaltecos. ¡Mire qué nivel!, no éramos alumnos del Che, sino compañeros.

En esa oportunidad le preguntamos al presidente, mire y porqué no encabeza una rebelión y nosotros nos vamos con usted, y dijo no, no, no allí están los del “13 de Noviembre”. Allí nos enteramos nosotros, son militares, son guatemaltecos, conocen el país y yo confío en ellos.

Un muchacho (Montes)  -que los muchachos son imprudentes- le dijo al comandante Che Guevara ¿y porqué no se va usted para Guatemala?, entonces agarró un puro que tenía ya chiquitito, tiró el humo y dijo: A un lugar de América Latina que me iría sería Guatemala, pero no me voy por las responsabilidades que tengo con la revolución cubana, pero además de eso, porque confío que el presidente (Jacobo ) Arbenz, los del 13 de Noviembre, los jóvenes que están allá hagan la primer guerrilla del continente.

- ¿Que año fue eso?

En 1962

- ¿Cuanto tiempo estuvo con el Che en esas conferencias?

Estuvimos en esas conferencias como dos meses, por las responsabilidades de él, él iba, trabajaba y le dedicaba una hora o dos.

- ¿No le tocó ir a cortar caña en Cuba?


Sí, sí, claro que sí, fui a cortar caña con los cubanos allí, con el ejemplo del Ché, y estuve practicando durante la época más intensa medicina de guerra, porque iban a haber muchos heridos si invadían los gringos… estuvimos dispuestos a morirnos por la revolución y por el socialismo. Ya cuando regresé en octubre, pues me secuestraron. Yo salí al 13 de Noviembre y fundamos La FAR, soy fundador de Las Fuerzas Armadas Rebeldes.

- ¿Cuanto tiempo estudio medicina?

Un año apenas, pero aprendí muchas cosas, me sirvió en el cerro de Guazapa y me sirvió para engañar a Fermán (Cienfuegos, máximo dirigente de la Resistencia Nacional de El Salvador) y decirle que yo era médico.

Después del 63 yo sustituí a Turcios Lima, fui el comandante en jefe de la FAR después de la muerte de Augusto Turcios Lima.

- ¿De toda la FAR? en la FAR solo había un único comandante.


Sí, sólo había uno solo allí, eso no era piñata.

- ¿Usted, en el 66 se convierte en Comandante de la FAR?


Yo asumí el grado de comandante, y fui invitado para ir a una conferencia de guerrilleros que se llamaba Organización Latinoamericana de Solidaridad con Cuba (OLAS), en el 66.

- ¿Había algún salvadoreño allí?

Pues en ese entonces estaba con nosotros Roque Dalton, estaba vinculado con nosotros para irse a Guatemala inicialmente y luego después de eso, estando yo allá se dio la escisión entre el PGT y los compañeros guerrilleros que yo había dejado al frente de Guatemala.

- ¿Se dio la división en la FAR en el 65?

En el 66, entonces, se establece que las FAR ya no se llamaban Fuerzas Armadas Rebeldes sino que Fuerzas Armadas Revolucionarias; entonces, yo salí para Vietnam, porque había un acuerdo de visitar Vietnam. Estuve en 1965.

- ¿A partir de ese momento ya hay dos organizaciones guerrilleras?


Ya habían tres, las FAR, la comisión militar del PGT y el 13 de Noviembre, porque Yon Sosa se había separado antes del PGT. Después de eso hubo una segunda ruptura.

- ¿Cómo se dan esas rupturas y cómo queda el escenario después de estas?

La primera ruptura fue cuando estaba vivo Turcios Lima, porque Yon Sosa fue copado por los trotskistas Adolfo Gili y otros que llegaron de Argentina, de México… y  radicalizaron a Yon Sosa a una posición que era de la IV Internacional, Trotskista; Turcios Lima rechazó esa adhesión a la IV  Internacional, el PGT  condenó esa adhesión y entonces hubo una división y se quedaron los trotskistas con Yon Sosa.   

- ¿Cuál era la organización de Yon Sosa?

El Movimiento 13 de Noviembre

- ¿Ahí no participó usted?


No, yo me quedé con las Fuerzas Armadas Rebeldes, con Turcios Lima y nos unimos con el PGT, restablecimos la alianza, seguimos adelante y crecimos mucho más que el (Movimiento)13 de Noviembre.

- ¿El PGT era el brazo político?

Sí, habían algunos compañeros del Partido Comunista que participaron en la lucha, sobre todo los de la juventud, yo mismo era de la juventud…

- ¿Con qué fuerza inician la FAR?

Pues sobre todo con ex soldados, ex oficiales.

- ¿Con qué cantidad de cuadros se inician como ejército guerrillero?

Inicialmente, en el 62 éramos menos de 100, tal vez unos 80 gentes.

- ¿Hasta cuánto más crecieron como guerrilla?

Llegamos a tener como unos 6,000 gentes en el país, con  las FAR. Entonces, cuando sustituyo a Turcios Lima solo hay una FAR. Nos fuimos a Cuba y cuando yo estaba allá en el 1967, finales del 67, para salir a Vietnam, se da esta ruptura entre los jóvenes que habían quedado sustituyéndome a mí en Guatemala con el PGT, por inconsistencias del PGT y por radicalismos de los compañeros. Es un período muy complicado porque ahí se da el secuestro y la muerte de Bosh Preti; el intento y secuestro del embajador, y muerte del embajador norteamericano.

Es un periodo bien complicado, de mucho radicalismo de los combatientes de las FAR, y por eso se separan y el PGT forma la comisión militar y las FAR ya se constituyen como Fuerzas Armadas Revolucionarias. Yo salí a Vietnam, estuve ahí en el 68, durante la ofensiva del Teth, cuando derrotaron a los norteamericanos, en una guerra espantosa, la guerra más espantosa que hubiera ocurrido en el planeta tierra. Se tiraron más bombas en Vietnam que durante la Segunda Guerra Mundial;  y luego, ya cuando  me enteré de los compañeros, muy radicalizados, declararon que ya andaba haciendo turismo guerrillero, me separaron de las FAR; y no podía andar haciendo turismo en un lugar donde había la guerra más atroz del planeta. Regresé en el 72 a Guatemala, regresé a Cuba en el 69.

- ¿Cuánto tiempo estuvo en Vietnam?


Un año, y luego regresé a Cuba. Estaba allá cuando murió el Ché, estaba en casa de Fidel (Castro) cuando murió el Ché, antes de ir a Vietnam y cuando volví de Vietnam estuve de nuevo con los compañeros cubanos hablando de la posibilidad de regresar al país y habían muchos compañeros guatemaltecos que se habían ido allí a entrenar para nutrir a las FAR. Entonces, hablamos con los compañeros ahí para que toda esa gente se fuera con nosotros y regresamos, pero ya no a discutir y a pelear con los compañeros, sino que les deseamos muy buena suerte a las FAR y nosotros constituimos, en 1972, el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP).  Ya muerto el Ché, ni Fidel creía en la posibilidad de que se pudieran restablecer luchas guerrilleras en América Latina. A mí en lo personal me dijo (Fidel): estás loco, ¿quién te crees tú muchachito inberbe que vas a ir a hacer guerrillas en el continente cuando ya mataron en Bolivia al Ché, no es el momento, hay que esperar una nueva época, una nueva era. Pero nosotros dijimos que nos regresamos  bajo nuestra responsabilidad. Dio boletos, pasaje y un adiós muy fraterno, pero nos dejó librados a nuestra propia suerte.

Regresamos el 19 de enero de 1972, entramos por el Ixcam mexicano a Guatemala, a fundar el EGP, a fundar lo que sería la segunda oleada guerrillera de América Latina.

- El EGP, ¿Con qué fuerza contaba?

Nosotros contábamos con los 15, con los que yo entré, y nada más 100 dólares en la bolsa, ni siquiera quetzales. Nos dio un billete de 100 dólares que no se podía dividir entre la bolsa 15 combatientes. Los compañeros nuestros que estaban en México, entre ellos Rolando Morán, nos vaticinaron la muerte, y dijeron, eso es un suicidio colectivo, eso es un mesianismo de César Montes que quiere morir en combate para ser reconocido como el Ché Guevara. Ese no va a combatir sino que va a llevar a sus compañeros a la muerte junto a él para pasar a la historia como el Ché Guevara de Guatemala, nos condenó a muerte. Nosotros nos comunicamos en México y les dijimos que no era así, les explicamos todo.

- ¿Morán había sido su compañero en la FAR?


Sí, había sido mi compañero en las FAR, pero solo nueve meses; él solo estuvo nueve meses en la montaña y yo lo bajé de la montaña y nunca más en los días de su vida estuvo en la montaña, yo doy fe, jamás disparó más que un disparo durante los 36 años de guerra, y ese disparo no salió de la boca de su pistola porque estaba tan sucia que se trabó el cartucho en el cañón.

Esas eran las clases de comandantes que se inventaron y que resultaron y que proliferaron como hongos después de la lluvia y que todo el mundo era comandante.

Cuando yo fui comandante en las FAR solo se permitía un comandante, los demás eran capitanes, sargentos, cabos, pero no era un grado honorífico, era un grado que se ganaba en la batalla diaria, en el combate diario, político y militar.

- ¿Cuál era la tendencia de la nueva organización?


El EGP entró con la idea de hacer nuestras las tesis que habíamos aprendido con Arbenz y el Ché Guevara, de parte del capitán  Ángel Martínez, de la guerra civil española, y asesor de los vietnamitas en Dien Dien Phu. Queríamos entonces hacer la guerra del pueblo y nosotros supimos, escuchamos las primeras frases que nos sorprendieron en Vietnam cuando nos dijeron los vietnamitas: nosotros no estamos como dicen los norteamericanos, en las selvas, no hay selvas más profundas y más seguras para un combatiente, que el corazón del pueblo, estamos en las zonas más densamente pobladas. Y las tesis que habíamos venido nosotros sosteniendo eran las tesis de un documento fantasmagórico que se llamaba el “Documento de Marzo”, que hablaba de que nosotros nos debemos de ir a las zonas más intrincadas  de la selva, donde no tiene interés estratégico la oligarquía, donde no le importa, y entonces ahí aislarnos, y los vietnamitas decían no, no, no, hay que irse donde está el pueblo. Cuando entramos nos tocó entrar como “foco”, pero nuestra concepciones no eran “foquistas”, en cuanto pudimos hablamos con los campesinos de la zona de ahí, del Ixcan; luego subimos a la zona Ixil, luego subimos a la zona de Huehuetenango, y nos convertimos en una organización arriba de las 6,000 gentes en cosa de tres o cuatro años. Nos convertimos en la organización más grande y más fuerte de Guatemala y la primera organización en la segunda oleada guerrillera que estaba en la montaña, porque ya las FAR habían sido derrotadas en la montaña, estaban aislados en la ciudad.

- ¿Cuál era la logística del EGP?

Nosotros nos vimos obligados  a ser real las cosas que nos enseñó el Ché Guevara y que nos enseñaron los vietnamitas. No teníamos quien nos abasteciera de armas, tuvimos que recuperar las armas del ejército. No teníamos dinero, tuvimos que agarrar finqueros y sacarles dinero, y tuvimos un grupo heroico de combatientes en la ciudad, entre los cuales estaban algunos de los que todavía sobreviven por ahí, que hicieron algunas acciones y entonces nos mantuvimos con nuestros propios recursos, pensamos con nuestra propia cabeza, no dependimos de los fondos de Cuba ni de Vietnam, ni de Rusia, ni de China.

Nosotros hicimos entonces lo que se llamó la guerra popular, la guerra de todo el pueblo.

- ¿Cuánta gente se involucró en la guerrilla urbana?


Teníamos una concepción en las FAR que era mucho de un aparato pequeño, muy eficiente. Tuvimos la ciudad en las manos. Hubo un momento en que secuestraron a 28 dirigentes nuestros, entre los cuales estaba uno de mis hermanos y a todos los decapitaron, les quitaron los brazos y los tiraron al mar, entonces nosotros hicimos una operación con los de la resistencia. Capturamos al presidente de la Corte Suprema de Justicia para obligar a expresar a donde estaban los prisioneros, como no hubo respuesta secuestramos al presidente del congreso, para que se hicieran leyes que dijeran que era prohibido la desaparición forzada, etc., solo nos quedaba un tercer poder, pero no podíamos secuestrar al Presidente porque entonces con ¿quién negociábamos?.

- ¿Participó usted en una negociación de esas?


Sí, yo tuve a uno de los secuestrados, al presidente de la CSJ, en la Sierra de las Minas. Ya estaba todo preparado, ya en 12 horas, cuatro horas de camino, comiendo venado, tepezcluintle, faisanes. Logramos que reconocieran que los 28 estaban muertos. Fue una gran operación de la CIA, que ahora es reconocida en documentos desclasificados, que demuestran que ellos entregaron a la policía y al ejército guatemalteco los sitios donde estábamos nosotros a través de una segura penetración.

- ¿Que paso con esta segunda organización suya?


¿El EGP?, el EGP se desarrolló hasta el término de la guerra.

- ¿Cuándo sale usted del PGP?

Hubo un momento en que mi esposa murió allí, combatiendo en San Bernardino; yo había bajado a San Antonio Huista, a una casa de una familia revolucionaria, y entonces mataron a mi esposa, en 1978. Al llegar a Guatemala ya estaba allí Rolando Morán, que había entrado tarde, cuando ya se habían fundado el EGP entró él, pero solo para adueñarse del EGP y expulsar a todos, entonces, en ese momento yo todavía estaba en la montaña y habían dos polos realmente de conducción. La montaña, que yo la dirigía con mano de acero inoxidable, es cierto, y en la ciudad que dirigía Rolando Morán.

Cuando nos reunimos hablamos, yo hablé con Mario Falleras, y yo le dije, bueno, renunciamos a la cuota de poder que tenemos para que sea una dirección colectiva y no dirección sobre la base del verticalismos y militarismo, entonces Rolando dijo: Sí, sí sí, esta organización no debe tener comandante en jefe, esa es una cosa inventada en Cuba, por Fidel (Castro), y aparecía como una persona muy antifidelista y todo, y aparecía como una persona  muy vinculadas con las tesis de Regis Debray; es más, no era que el fuera “regista” sino que decía que Regis Debray había escrito las tesis de él; él era, como dice, menor de, y entonces se creía él como el Lenin de Centroamérica.

- ¿El mismo que había dicho que iba hacer una aventura ?


El mismo que nos dijo que nos iban a matar, él mismo, y entonces, cuando murió mi esposa yo me quedé con mi niña en la ciudad de Guatemala y hubo un incidente de seguridad que dijo: “es necesario que te muevas de Guatemala”, no a las montañas, sino que para fuera, a dirigir  toda la solidaridad internacional, porque te conoce todo el mundo. Eres un personaje conocido en Vietnam, en Cuba, en América Latina, te vas a México y vas a formar una superestructura gigantesca de solidaridad, y  cuando llegué a México, todos los contactos que tenía en México el EGP, que yo mismo había construido, todos se cambiaron de casa, se cambiaron de seudónimo y se escondieron de mí, porque se les había dicho que yo era un disidente.

- A los disidentes los mataban en aquellos tiempos

Sí, sí, hicieron todo para matarme, es mas, el que me llevaba para México me dijo en el camino que había recibido órdenes de Rolando Morán para matarme, pero me llevó a México, yo llegue allá, me cuidé de todos porque no sabía a quienes más les había dado la orden de que si fallaba en el camino, me mataran. Me cuidé de todos ellos y estuve allí un tiempo vinculado a la gente que había yo formado para apoyarme en el EGP.

- ¿Ya no regresó a la guerrilla guatemalteca ?

Entonces se había producido un debate en Guatemala, antes de salir, que está apareciendo en los documentos  que tiene el gobierno mexicano sobre la guerrilla centroamericana, un especie de “libro amarillo”, y resulta con que yo le dije a Rolando Morán: Hay una vieja tesis de Lenin, la cadena se rompe por el eslabón más débil, y en Guatemala decimos que la pita se rompe por lo más débil, entonces yo afirmo, sin lugar a dudas, que el eslabón más débil es Somoza, que la parte más débil de la pita en Centroamérica es Somoza. Entonces, nosotros no podemos pensar que podemos crear el socialismo en un solo país, ya ve lo que le pasó a la Unión Soviética, terminaron burocráticos etc.

Nosotros tenemos que hacer la revolución en Centroamérica y es más… Rolando se opuso a que entrenáramos a centroamericanos, y con Turcios Lima mandamos un correo (mensajero), que habló con los sandinistas, en la época que estaba Carlos Fonseca Amador, y me mandó 5 sandinista que yo entrené en Sierra de Minas. Les dimos armas, les dimos entrenamiento y les dimos dinero. En esa época yo recuerdo que darles 123 mil Quetzales era como darles 100 mil dólares, estaba a la par el quetzal y además de eso hablamos con los salvadoreños, los salvadoreños nos dijeron: el Partido Comunista de Guatemala está haciendo un grave error en meterse con los militarista, con los guevaristas, además de eso, aquí en El Salvador no hay ninguna condición para montar una guerrilla en ninguna montaña porque no hay montañas en El Salvador.

¿Se recueda de alguien que tenía esa tesis?

Sí.

¿Lo podemos mencionar?


Pues no,  porque son cosas que en esa época así se consideraban. O sea, yo creo que la dirección revolucionaria salvadoreña tuvo diferencia de la dirección revolucionaria guatemalteca en la sabiduría de que sus errores con afirmaciones como esas, lo rectificaron cuando vieron que el pueblo les señaló el camino. Eso así fue, porque las rebeliones en Acajutla, las rebeliones en Cutumay Camones, esas rebeliones llevaron a decir, por aquí va la cosa. Cuando la gente se rebeló allí en Mejicanos y todo eso y se fueron a esconder en el cerro de Guazapa, se convirtió en una zona de refugio. Que no me diga Fermán (Cienfuegos) a mí, porque yo llegué a constituir la primera unidad militar de la RN.

- Ya vamos a llegar a ese punto, terminemos con lo que pasó en Guatemala

La polémica fue que Rolando Morán afirmó: Nombre los sandinistas no tienen concepción marxista, nosotros le vamos a ir hacer la revolución a los sandinistas en Nicaragua, porque vamos a triunfar antes. Entonces, yo le dije: No… los mejores cuadros nuestros hay que mandarlos a Nicaragua a votar a Somoza. Entonces, recuerdo que una parte de la discusión que están en estos documentos que van a aparecer, recuerdo una de las frases escritas de Rolando Morán fue: Lo que quieres es colgarte las dos granaditas en el pecho como Eden Pastora, y salir en la televisión como Edén Pastora, eso es lo que quieres y allá a los sandinistas los van a matar y no van a triunfar, y los sandinistas triunfaron.

Yo salí a México con mi hija y establecí contacto con el movimiento de solidaridad con Nicaragua, entonces me dediqué a serrucharle toda la posición a Somoza para garantizar que el grupo de los 12 fuera el que tuviera la beligerancia y el reconocimiento que se obtuvo en México, en Costa Rica.  El gobierno de Costa Rica se empeñó a muerte en votar a Somoza y nosotros nos dedicamos a votar a Somoza y llegamos allá a Nicaragua nada más para apoyar en el derrocamiento y crear el primer éxito guerrillero latinoamericano.

- ¿Con cuanta gente iban?

Nosotros nos fuimos apenas con cuatro o cinco guatemaltecos, pero llegaron como 25 mejicanos, 150 chilenos, españoles, todos los del Frente Sur la mayoría eran internacionalistas; se entró a Managua. Luego yo regresé a México por mi hija y cuando regresé a México escribí un artículo que no sé si salió publicado en un periódico de El Salvador donde yo dije: El Vértice de la revolución en Centroamérica se traslada de Nicaragua, donde ya triunfó, hacia El Salvador; eso fue la cosa más odiada por los guatemaltecos, porque decía en un paisito así, dijeron pestes y horrores, nosotros habíamos entrenado también en la FAR a gente salvadoreña que habían estado interesado en conocer nuestra experiencia, luego con el EGP establecimos relación con lo que empezó hacer las FPL (Fuerzas Populares de Liberación), con Cayetano Carpio.  Entonces, el primer grupo de salvadoreños entrenados en guerrilla urbana y en explosivos y en recuperaciones económicas, fue con el EGP cuando nosotros teníamos la conducción en Guatemala.

- ¿Bajo su conducción?


Sí, porque Rolando partía de que él era el Lenin de Centroamérica, porque él iba a triunfar.

- ¿Su contacto con las FPL fue directamente con Marcial o con otra gente?

No, nosotros teníamos relaciones muy afinadas porque habíamos estado en relación con El Salvador desde el Partido Comunista Salvadoreño (PCS) desde la época de la FAR, luego vino la disidencia de Cayetano con el PCS y entonces hubo mayor identidad; entonces ya habían contactos, ya había un compañero que viajaba aquí: Libo Aroldo González estableció contacto con los salvadoreños. Por cierto que el primer golpe que recibió el EGP fue en la ciudad en una casa donde entrenamos a los salvadoreños, porque uno de ellos entró, cometió errores, lo agarraron lo desollaron vivo y confesó que había sido entrenado por el EGP en Guatemala.

- ¿Recuerda su nombre?

No, para nada

- ¿Qué año fue?

Ha de haber sido como 1976, entonces recibimos el primer gran golpe. El EGP era considerado como una especie de nebulosa, pasaban la mano en medio y no lo  tocaban.

- ¿Que nos cuenta de las otras organizaciones en Guatemala?

Cuando nosotros regresamos en 1972 ya no habían organizaciones guerrilleras en Guatemala. Después que nosotros regresamos, Pablo Monsanto tomó la decisión de mandar gente y restablecer sus contactos en el Petén y establecer una guerrilla en el Petén. En 1974 apareció Gaspar Ilon, que había sido miembro de la FAR, que se había contactado conmigo para formar la regional de occidente y tuvo discrepancia con Camilo Sánchez, este grupito que me sustituyó a mí y que se radicalizó, y entonces, en vez de llamarse Regional de Occidente (RO) se llamó OR, Organización Revolucionaria, más adelante le puso Pueblo en Armas (ORPA), cuando salió en 1974. Ya estábamos nosotros, ya habíamos hecho acciones militares, entonces ya el influjo de nosotros resurgió la FAR, surgió la ORPA, resurgieron los sandinista, y empezó el proceso que llegó hasta el 78 la caída de Somoza. O sea, que si no les afecta en Co Latino la falta de modestia, contribuimos a la victoria del sandinismo cuando regresamos a constituir el EGP, cuando nosotros entrenamos a los nicaragüenses; contribuimos también a El Salvador cuando entrenamos a los  primeros salvadoreños y contribuimos porque en esa época hubo hasta una cosa que no está muy bien documentada, pero Rolando Morán expulsó a Roque Dalton del EGP por intelectual, por poeta y porque nunca iba a regresar al continente, entonces, él se quedó allá, se conectó con la gente que se conectó y le tocó el camino que le tocó.

- ¿La expulsión de Roque fue del EGP o de la FAR?


Del EGP, se había establecido contacto con la FAR, pero como ya nos quedamos nosotros allá, él restableció el contacto, siempre con el movimiento guerrillero guatemalteco, con el EGP, él venía en el primer contingente que yo iba a llevar para Guatemala y como yo salí antes; yo nunca le dije  a mis compañeros vayan, yo les dije a mis compañeros síganme, siempre estuve adelante y sigo estando adelante.

Desde la cárcel habla Cármen Villalba, referente de la guerrilla del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP)

  
  “Los yanquis y los israelíes siguen reforzando su presencia en Paraguay”


 Carmen Villalba, en una de las ocasiones en que fue detenida (foto Archivo)

por Carlos Aznárez 
RESUMEN LATINOAMERICANO

 Hay historias, personas, organizaciones y hasta luchas que son estigmatizadas de tal manera que no resulta fácil enterarse cuánto hay de verdad y de tergiversación en lo que se dice de las mismas. Sobre todo si detrás de cada uno de estos temas hay una buena carga de violencia, tanto la que se produce debido a la acción directa de un grupo u organización insurgente, como la que tiene que ver con el terrorismo estatal que los combate. Pasó, a lo largo de la historia contemporánea con el IRA irlandés, con los vascos de ETA, y más recientemente, con las FARC, el ELN colombianos y la resistencia palestina de Hamas. 
El ejemplo de lo que viene ocurriendo en Paraguay desde hace seis años con la guerrilla del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) está dentro de este enfoque. Para el gobierno de ese país, vinculado estrechamente al ideario de derecha del Partido Colorado, los del EPP son simples terroristas, a los que generalmente le agregan el epíteto de “cómplices con el narcotráfico”. Esto mismo pensaba la anterior administración del derrocado Fernando Lugo. Por lo tanto, emprenden contra dicha organización una importante campaña represiva, enviando a prisión a varios de sus líderes y asesinando a otros en procedimientos que los propios organismos de derechos humanos del país se han visto obligados a cuestionar. 
Por su parte, la izquierda paraguaya, casi mayoritariamente, también embiste contra el EPP, endilgándoles el rótulo de ser “funcionales a la derecha”, y en algunos casos, incluso niegan su existencia, argumentando que se trata de una excusa que se usa para llevar adelante políticas persecutorias contra el movimiento popular.
Sin embargo el EPP insiste en mostrar que no es un espejismo operando generalmente en el norte paraguayo. Una zona que hoy está altamente militarizada, y en la que el EPP nació hace años y reclama para sí tener el apoyo de diversos sectores del campesinado.
De todo esto, RESUMEN LATINOAMERICANO quiso volver a hablar con una de las principales referentes de esa controvertida organización. Ella se llama Carmen Villalba, y se halla purgando una condena de 18 años de prisión en la cárcel del Buen Pastor, en Asunción del Paraguay. En la primera entrevista (agosto de 2013) pudimos comunicarnos telefónicamente, y dialogamos con ella dos horas antes del mismo día en que al parecer intentaron asesinarla en un típico traslado, de los que en Latinoamérica suelen terminar en la mal llamada aplicación de la “ley de fugas”. Desde ese momento, Villalba sufre aislamiento y un sistema carcelario riguroso.

Intentando buscar más información sobre el EPP recurrimos ahora a la clásica comunicación postal, y en un prolongado ida y vuelta de preguntas y repreguntas hemos obtenido estas respuestas de una de las personas, que junto con su compañero Alcides Oviedo (también en prisión), está acusada de un sinfín de acciones ilegales, pero que ella reivindica como parte de su “lucha integral para la toma del poder y la construcción del socialismo”.


-Cuénteme dónde nació y cómo fueron los primeros años de su vida.

-Nací en la ribera del río Paraguay, en un barrio humilde de la ciudad de Concepción. Vengo de una familia muy pobre, en la que mi querida madre aparte de cubrir su rol también tuvo que hacer de padre. Éramos siete hermanos, que desde muy chicos empezamos a trabajar para ayudar a mi madre con el sustento diaria. Dos de mis hermanos, a quienes amo con toda el alma, están actualmente en la guerrilla. Siendo muy chica, la pobreza hizo que me rebelara, pero se trataba de conciencia instintiva.


-¿Cuando empezó usted a interesarse por la política?
-Ya adolescente tuve conocimiento junto con otros amigos de la lucha guerrillera sandinista y del Frente Farabundo Martí, de El Salvador, pero solamente eran manifestaciones de mi entusiasmo juvenil por la lucha. En 1991, en mi querida ciudad de Concepción, actual tierra guerrillera, tomé contacto con lo que era en aquel entonces la Corriente Patria Libre, de Asunción, quienes nos hicieron llegar la revista que editaban. Fue mi primer acercamiento a las ideas marxistas que se desarrollaban en el ámbito universitario de la Capital. Trabajamos a partir de ese momento en la formación de los primeros centros de estudiantiles en Concepción. Yo era muy joven en ese momento, tenía sólo 17 años.
En 1992 migré a Asunción para seguir la carrera universitaria de Derecho, allí conseguí un trabajo como bibliotecaria y ese mismo año profundicé mi relación con Patria Libre e ingresé a sus filas. Es en ese tiempo que conozco a Alcides Oviedo (N.de R.: Comandante del EPP, que actualmente purga una severa condena en la cárcel) y otros que recién habían sido expulsados del Seminario, acusándoles de ser comunistas.
Por esos días estaba en gestación lo que luego sería el Movimiento Patria Libre, encabezado por Juan Arrom y otros dirigentes.
Puedo decir que recién cuando me incorporé al Partido y la militancia revolucionaria, fui tomando conciencia de clase. La militancia  combinada con el estudio sistemático de socialismo científico es lo que forma la conciencia revolucionaria. La dura lucha y la fe inquebrantable en la fuerza del pueblo, del que sigo aprendiendo, selló con tinta indeleble mi compromiso con la Revolución.
Los paraguayos tenemos una historia de guerreros. El mismo nacimiento de este heroico pueblo está sustentado en la Revolución. Como dice Fidel: cuando el pueblo ha decidido luchar por su liberación, querer detenerlo es como querer tomar el viento con las manos. Una parte del pueblo ha decidido tomar su destino en sus propias manos, y la lucha del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), columna vertebral de la lucha de liberación, no se detendrá hasta lograr la verdadera independencia del pueblo guaraní.

-Por qué surgen las desavenencias entre ustedes y los fundadores de Patria Libre?
-Es a partir de 2004 que rompemos definitivamente el vínculo con Juan Arrom. Fuimos tres los que habíamos sido rechazados: Alcides Oviedo, Gilberto Setrini y yo. Creo que la fragmentación de Patria Libre y su posterior desaparición fue por las dos posiciones que se consolidaron en la organización. Los máximos dirigentes pensaban más en las consecuencias represivas que se empezaban a sufrir, antes que en aumentar y consolidar la formación del movimiento guerrillero en el que veníamos trabajando desde un sector importante del Partido.
Estos ex- compañeros son los que tiempo después negaron tener ninguna relación con nosotros. Ese fue el golpe más duro que recibimos muchos de nosotros porque acabábamos de entrar a la cárcel después de pasar por la tortura. Oviedo y Aldo Meza estaban deshechos por la brutalidad con que los policías procedieron sobre ellos. Justamente en ese momento el partido nos envía un abogado, quien nos recalca la lealtad que debíamos a los dirigentes.
Nosotros nunca habíamos contado, ni siquiera bajo la tortura, nuestra pertenencia al Partido, y nuestro compromiso con el mismo. Pero debe decir ahora que fue mucho más duro que los golpes del enemigo, enterarnos que el Partido sacó un comunicado negándonos como militantes. Si nos metimos en algo ilegal fue con la finalidad de reunir fondos y financiar las actividades revolucionarias.
Está claro que la represión que sufrieron llevó a muchos de nuestros ex compañeros a renunciar a sus principios revolucionarios. Porque ellos sabían muy bien que cuando yo ingresé al Partido, impulsada por mi idealismo juvenil, y me destinaron a la militancia clandestina, abracé esa causa de forma voluntaria y consciente. Se trataba de una decisión que no admitía claudicaciones.
Nunca me arrepentí de esa vinculación con la militancia. Ahora, viéndolo desde este presente me doy cuenta que fueron etapas por las que tenía que atravesar y veo que muchos se quedaron en el camino.
La lucha revolucionaria reúne procesos por los que uno va pasando, no es un cuerpo inmóvil sino en eterno movimiento. Hoy Patria Libre desapareció como Movimiento, ya que el Ejército del Pueblo Paraguayo que nosotros representamos es la superación de esa instancia organizativa.


-¿ Cómo y por qué decidieron convertirse en organización guerrillera?

A partir de 2004, un grupo de compañeros muy jóvenes tomamos la responsabilidad de retomar la tarea de construir la guerrilla. Hay que decir que previamente, en el marco de una reunión del Comité dirigente del Partido, en 2003, eso había sido desautorizado. Como consecuencia de ello, varios compañeros fuimos sancionados y criticados duramente por la máxima dirigencia del Partido, pero no por la gran mayoría de la militancia, que coincidía con nosotros y con la tarea que el propio Partido nos había encomendado unos años atrás.


-¿Cuando surge oficialmente el EPP?
-El EPP opera oficialmente con ese nombre a partir del 1 de marzo de 2008, dirigidos por el Comandante Alexander y el Sub Comandante Santiago, actuales referentes y mis queridos y entrañables camaradas. Déjeme decir que la mayoría de los aguerridos combatientes del EPP no salieron de escuelas tradicionales guerrilleras sino que fueron forjándose en el fragor del combate y pasando por las escuelas de formación que llevó adelante la organización.


-¿Qué es lo que la llevó a usted a cambiar la militancia tradicional por la práctica guerrillera?

–En lo que a mí respecta, tengo 42 años de edad y 21 de militancia,de los cuales, sólo seis he estado en libertad, quince años los he pasado en prisión. La primera vez que me detuvieron fue en 1997 : estuve en la cárcel dos años y tres meses por intentar hacer una expropiación en un Banco estatal. Allí caímos seis compañeros, tres de ellos hoy estamos en las filas del EPP: Lucio Silva, antiguo dirigente campesino que sigue en la guerrilla, Alcides y yo, que permanecemos en prisión. La última vez que me detuvieron fue en 2003, y ahora  estoy condenada a 18 años de cárcel, de los cuales once y medio ya los he cumplido en régimen diferenciado, más riguroso y restrictivo que el resto de mis compañeras de población penal.  Tengo otro proceso que me inventaron cuando ya estaba adentro. Primero me pusieron la carátula de ‘resistencia’, y luego la cambiaron por ‘toma de rehén en la persona de un guardiacárcel’.
¿Usted me pregunta por qué abracé la causa guerrillera?. Como marxista pienso que los grandes cambios revolucionarios que necesita con urgencia mi Patria no pueden llevarse adelante con reformas. No creemos que se pueda construir una vanguardia revolucionaria con la colaboración de clase.
Creemos que mientras no se resuelvan las contradicciones con la burguesía paraguaya, el pueblo no puede hablar de libertad verdadera. Mientras no rompamos las ataduras al Imperio, no podremos hablar de soberanía, y estamos convencidos que nuestra lucha debe ser junto con el sector del pueblo más avanzado, que es en este momento el campesinado pobre, y comprometernos a ir ampliando la influencia hacia otros sectores del proletariado. Sin embargo, pensamos que no hemos hecho todavía lo suficiente, no porque no querramos o no lo veamos,  sino porque la brutal represión impide, arrebata, encarcela y asesina a quienes se ponen a la cabeza de la lucha. Caminamos continuamente bajo fuego enemigo, ninguno de nosotros lleva una vida tranquila y mucho menos de burócrata. Todos los epepistas somos guerrilleros, estemos en el monte o en la cárcel.

-¿Cómo definiría la ideología del EPP?
-El EPP es marxista-leninista. Nos nutrimos también de las ideas revolucionarias del Doctor Francia (N.de R.: se refiere al prócer paraguayo José Gaspar Rodríguez de Francia, al que se conoció como Doctor Francia. Nacido en 1766 y considerado uno de los ideólogos principales de las ideas independentistas frente a la Corona española, a las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Imperio brasileño. Francia fue elegido Dictador Supremo apoyado por las masas campesinas y los sectores más pauperizados).
También reivindicamos el pensamiento y la acción del Mariscal Francisco Solano López (ex presidente entre 1862 y 1870 y Comandante máximo de las tropas paraguayas en la Guerra de la Triple Alianza), quienes más que nacionalistas fueron revolucionarios.
Nosotros estamos convencidos que el Doctor Francia llevó adelante un socialismo originario, teniendo en cuenta las limitaciones de esa época. Fue la primera experiencia radical, revolucionaria y popular. Durante su gobierno, no sólo se cambió de amo, sino que se llevó adelante una política que favoreció a los más humildes. Se expropió a los latifundistas y a los españoles, se puso en vereda al clero y se practicó un gobierno para los de abajo. Todo lo que significó el viejo orden de la clase dominante fue eliminado de a poco por el Doctor Francia apoyado por el pueblo pobre.
Fue él quien aplicó la dictadura del proletariado, destruyó todo el aparato del Estado absolutista y feudal, y construyó un Estado revolucionario y popular. Ese esquema de poder fue el que luego prosiguió el Mariscal López. Por eso, hoy el EPP se reivindica como continuador de esos inicios del socialismo, y a nuestra iniciativa ideológica la definimos como “Francismo del Siglo XXI”.
Téngase en cuenta que hace 20 años que venimos luchando, sorteamos y superamos crisis graves, propias de toda batalla revolucionaria, pero desde el 2008 estamos consolidándonos como organización guerrillera. Sin embargo, la forma de lucha no es solo militar, ya que desde hace un tiempo trabajamos en la construcción de un partido político marxista-leninista clandestino, porque no podemos hacerlo de forma legal.

-¿Qué ejemplos tiene a mano para graficar esa violencia represiva de la que habla, aparte de su difícil situación carcelaria?
-En lo personal, perdí a mi único hijo varón de 12 años, asesinado en circunstancias que aún hasta hoy no he podido saber ni aclarar. Mi familia tuvo que emigrar a otro país por el peligro que corrían aquí.  Deben saber que la oligarquía paraguaya es bestial en su criminalidad, y se ensaña superlativamente con nosotros, los epepistas en prisión. El odio de clase se manifiesta en todos los órdenes, incluso llega a que los que manifiestan una tibia simpatía con el accionar del EPP o con nuestros postulados, a través de las redes sociales, son procesados y encarcelados, aplicándoles la Ley Antiterrorista.
Cuando es asesinado algún integrante del EPP, toda la prensa burguesa, el clero, los empresarios, los parlamentarios, sin excepción, festejan esa muerte.  A nosotros se nos acusa de que nos agrada matar, pero lamento decepcionarlos, ya que no festejamos la muerte, ni siquiera la de nuestros peores enemigos. En una confrontación de clase se producen siempre bajas humanas, pero como decía el Che Guevara, nosotros no lo deseamos. Es la resistencia violenta del viejo orden a su inevitable desaparición lo que hace que ocurran más muertes. Lo digo más claramente: no sólo nos buscan aniquilar a nosotros, sino que hasta los hijos de los guerrilleros se ven obligados a huir del país o ingresar a la guerrilla si no quieren terminar asesinados a manos de los mercenarios del Gobierno.
La burguesía paraguaya no necesita pretextos para reprimir y asesinar a campesinos pobres. Siempre lo hizo así a lo largo de la historia. Y en las últimas décadas, de las cifras conocidas y oficiales, se deduce que desde 1998, fueron muertos 125 dirigentes campesinos. Las estancias de los grandes oligarcas paraguayos y brasileños (que han ido invadiendo el país con la anuencia de los gobiernos) tienen verdaderos ejércitos de matones en sus haciendas. En su mayoría están ligados a políticos, parlamentarios y narcotraficantes.

-Usted no ignora las acusaciones hacia el EPP de estar vinculado con el narcotráfico. ¿Qué dice de ello?
-El EPP es el brazo armado del pueblo pobre. Pretender ligarnos con el narcotráfico significa mezclar el agua con el aceite. Son los mismos que intentan convencer a la población que el imperio yanqui es una potencia pacífica. Lo que dice el actual gobierno sobre los supuestos nexos del EPP con el narcotráfico es el viejo discurso de los uribistas colombianos contra las FARC-EP.  Esos mismos uribistas que aquí actúan de asesores en el crimen. Se trata, en fin, del típico reclamo imperial para deslegitimar todo levantamiento popular y revolucionario.


-Otra frase que se repite sobre ustedes es que han perdido todo el apoyo del campesinado y que están al borde del aniquilamiento definitivo.
-Ninguna guerrilla aparece y permanece si no existen condiciones, ya sean objetivas o subjetivas. No hay insurgencia que se mantenga sin respaldo popular en las zonas en que opera. El enemigo siempre sostiene que nos ha aniquilado pero después no saben cómo explicar que sigamos existiendo y actuando. La razón es que las filas del EPP están compuestas por una gran mayoría de campesinos.


-El gobierno de Cartes sostiene que reclutan gente bajo amenaza de muerte.
-El reclutamiento forzado, como dice la propaganda sucia, jamás puede darse en filas guerrilleras. Aquí ni en ningún otro sitio. Lo que ocurre es que la derecha asesina trata de tergiversar la realidad, y los “socialistas” de membrete se han acostumbrado a la política marcada por la burguesía. Esta misma burguesía que arremete contra el campo popular con dureza, y recibe como pago que muchos dirigentes de la mal llamada izquierda legal salgan a condenarnos a los que peleamos,  y se victimizan, amoldándose  a esos planteos represivos.
Lo repetimos: la colaboración de clase jamás hará avanzar a la Revolución. Nosotros no sólo recibimos duros golpes, sino que también respondemos golpeando a los intereses oligárquicos, y como dice Pedro Pablo Caballero (prócer de la gesta independentista paraguaya): “la guerra no es de quien la declara sino de quienes son responsables de que se haga necesaria la guerra”.


-¿Qué opina de la política asistencialista que el Gobierno de Horacio Cartes está llevando a cabo en zonas muy pauperizadas?
-Si hoy el gobierno lleva adelante una política de dar limosnas al campesino de zonas guerrilleras, no es porque le interese eliminar la pobreza, sino que pretende cortar la inmensa simpatía, el apoyo y la incorporación de esos hombres y mujeres pobres a la insurgencia revolucionaria del Ejército del Pueblo Paraguayo. La aparición en esas zonas del EPP no es consecuencia de la ausencia del Estado, como dice la propaganda oficial, sino por su presencia opresiva, para proteger los intereses de los latifundistas narcotraficantes. No tenga ninguna duda, la política paraguaya esta históricamente ligada al narcotráfico.


-En el marco del accionar del EPP se han producido varios secuestros de empresarios o hacendados, el último de ellos el del joven Arlan Fick ¿No cree que ese tipo de actividades generan repulsa y duros cuestionamientos de las fuerzas políticas paraguayas, e incluso de los sectores más progresistas?
-La realidad de ahora y de antes no ha cambiado mucho. Hay varias claves en ese sentido: a) La Revolución necesita recursos. b) Antes, los movimientos revolucionarios recibían apoyo de organizaciones hermanas. c) El campesino con su aporte no puede financiar la guerra.  Por lo tanto, es la burguesía quien debe correr con ese gasto y jamás dará nada de forma voluntaria. Para nosotros, los secuestros significan retención de ricos. La burguesía es responsable de males mucho mayores hacia la gran mayoría del pueblo,  de su mal vivir, de su pobreza.
La repulsa es de nuestros enemigos de clase y los medios corporativos empresariales, que bajo ningún sentido constituyen medios veraces, imparciales, objetivos.


-¿Qué tiene para comentar o informar sobre el caso del secuestro de Arlan Fick?

-No tengo nada que decir sobre eso. No me corresponde.


-Sin embargo se han producido manifestaciones callejeras condenando al EPP, por esa acción y otros secuestros que se le atribuyen al EPP
-Las manifestaciones contra el EPP son impulsadas por el Gobierno, a través del Ministerio de Educación, que se encarga de movilizar a los estudiantes en horas de clase. O la Iglesia católica y la Asociación Rural de Paraguay (ARP), a través de su movimiento “Banderas Blancas”, apoyado por todos los medios corporativos. Aún así no se puede hablar de movilizaciones multitudinarias. Es la primera vez que la oligarquía paraguaya siente la necesidad de salir a las calles y manifestarse. Antes criticaban a los sectores populares cuando estos ganaban la calle, los acusaban de haraganes y perturbadores del orden público. Hoy les acusan de indiferentes porque no acuden a respaldarlos. No, no tienen poder de convocatoria. El pueblo pobre y principalmente en zonas guerrilleras, va dándose cuenta de qué lado está el EPP, a pesar de la brutal campaña sucia que sufre.
En estos días escuché que una asociación de sociólogos están realizando un estudio de investigación en zonas de guerrilla. Manifestaba uno de ellos, Horacio Galeano Perrone, que sus encuestadores están asustados por la simpatía que genera el EPP en las comunidades. Esto ocurre porque nuestro principal interés es la lucha por la liberación del pueblo. Todo nuestro accionar está dirigido contra los opresores.


-El problema es que no sólo son condenados por la derecha sino que buena parte de la izquierda los repudia y sostiene que con su accionar provocan más represión.
-La brutal campaña de mentiras que se viene produciendo sobre nosotros ha hecho que no solamente tengamos que luchar contra la burguesía aliada al imperialismo yanqui sino también combatir al oportunismo con rótulo de socialistas o progresistas, que se autodesignan como los únicos luchadores populares.
En ese marco, estoy convencida de que el camino de la lucha revolucionaria armada es la correcta y la historia se encargará de demostrar la justeza y lo correcto de nuestra determinación.
Como decía el guerrillero colombiano, el cura Camilo Torres: para conocer la autenticidad y el carácter revolucionario de una persona o de una organización, hay que tener en cuenta el grado de ensañamiento que pone la burguesía en su persecución.
Es una falacia pensar que la guerrilla provoca la reacción de la burguesía y su gobierno. Nosotros entendemos que nuestro pueblo jamás saldrá de la opresión política y económica que vive, si se somete a los dictados de la burguesía.
Los políticos y los parlamentarios paraguayos no tienen legitimidad y menos credibilidad entre los sectores populares. Y eso ocurre porque están inmersos en una corrupción espantosa. La dirigencia del ex presidente (Fernando) Lugo , que se venden como progresistas, no llevan adelante ni siquiera mínimas reformas, y terminan apoyando todas las leyes neoliberales y represivas que surgen en el Congreso. Por no luchar, ni siquiera han peleado contra la corrupción de las instituciones públicas. Sus salarios y el nivel de vida que poseen todos ellos no condice con la situación de pobreza y hambre que soporta el pueblo. En realidad, llevan vida de reyes, mientras el campesino sufre penurias insoportables, y además son agredidos y asesinados por los matones de las estancias.  A todo esto, hay que sumarle la verdadera guerra química que soportan. Esto ocurre gracias a las masivas fumigaciones que producen los grandes latifundistas sojeros. Esa situación no cambia en lo más mínimo con las denuncias ante fiscales y jueces, que son políticos con toga, aliados al poder latifundista que practica esas operaciones criminales.


-Cuando usted habla de zona guerrillera, ¿a qué sitios concretamente se está refiriendo?
-Hablo del norte del país. No entraré en más detalles porque es darle información al enemigo, y prefiero la muerte antes que colaborar con mis enemigos.


-Últimamente ha aparecido otra guerrilla denominada “Agrupación Campesina Armada”. ¿Se trata de una escisión del EPP o es una nueva organización?
-Nosotros pensamos que es una manifestación de lucha de campesinos, pero no se puede decir que son un desprendimiento del EPP, porque nunca estuvieron en las filas de nuestra organización. Nuestros enemigos se embriagan con la sangre de unos jóvenes inexpertos, y sostienen que esto golpeó al EPP.  No desean enterarse que el EPP es un ejército de guerrilleros organizados y disciplinados, con reglas y estatutos. La lucha armada no la tomamos como un juego ni una aventura, sino que es el firme compromiso con nuestros principios revolucionarios. A partir de la toma del poder político, como única forma de construir el socialismo, bregaremos por solucionar los grandes problemas del pueblo.

-Ustedes han hecho varias denuncias desde la prisión, advirtiendo las malas condiciones en que están los presos y presas políticas. ¿Podría ampliar sobre el particular?
-En este momento la situación que vivimos los presos y presas del EPP y el resto de luchadores que estamos encarcelados por este gobierno, es muy grave. Se da el caso del campesino Rubén Villalba, detenido por la masacre de Curuguaty, que está realizando una huelga de hambre nuevamente, para llamar la atención sobre ese caso.  Nosotros, los presos y presas del EPP no creemos mucho en que las huelgas de este tipo sensibilicen el corazón de piedra del gobierno y la burguesía. Sí, planteamos otras acciones de lucha en contra de la represión, la tortura y el abuso contra las demás mujeres, aunque no sean epepistas. Ese es el motivo por el cual siempre buscan impedir nuestro contacto con las demás presas.
Hay que tener en cuenta que la causa de encarcelamiento de la gran mayoría tiene que ver con la grave situación social que atraviesa el país. Más del uno por ciento de los 7 millones de habitantes del Paraguay están en prisión, y ese es un dato que habla por sí solo. Es la manifestación del fracaso del sistema social. Los medios corporativos dicen que la cárcel es una escuela de delincuencia, pero lo que no se animan a formular es que esto es así a consecuencia de la podredumbre del modelo impuesto por el Sistema. Por otra parte, son las autoridades quienes capitanean el delito en las prisiones. Los detenidos están a expensas de las mismas, ya que si uno o una no acepta y enfrenta esas directivas, es acusada en sus expedientes por mal comportamiento, y también es perseguida con ensañamiento y brutalidad.


-Recientemente dieron a conocer una denuncia sobre cobros compulsivos que les imponen las direcciones carcelarias. ¿A qué exactamente se refieren?
-El cobro compulsivo impuesto dentro de las cárceles de Paraguay es una práctica muy antigua. Pero no asumida por los funcionarios de alto rango; como lo hacen hoy. El Ministerio tiene un presupuesto con lo que dice solventar el costo de las cárceles. Pero la realidad es que el preso debe pagar una tarifa bajo coacción de ser castigado a ser trasladado o trasladada a cárceles del interior lejos de familiares y en condiciones de aislamiento y doble castigo. Las tarifas van desde pagar combustible para acudir a los juzgados por algún requerimiento judicial, viático para el guardia cárcel, dejar una parte de las provisiones (provisión para la alimentación que familiares depositan en la guardia), cobro semanal a los que trabajan en alguna actividad lícita como forma de sustento (lavado de ropas, trabajo de costura; venta de comida, venta de golosina, trabajo en manualidades.
En la cárcel el preso paga todo; aunque no figure en los archivos oficiales y la Ministra se pase haciendo, en complicidad con los medios propagandísticos del gobierno, grandes despliegues de cámaras, vendiendo el falso discurso de políticas de reinserción social que sólo queda en papeles (aunque los epepistas sabemos que las cárceles no son más que un eslabón represivo contra los pobres y los revolucionarios alzados contra la burguesía.


-Los y las militantes del EPP están aislados en prisión?
-El aislamiento indefinido, conceptualizado por la ONU como forma de tortura, se aplica sólo a los epepistas. Muy especialmente a nuestro comandante Alcides Oviedo.  Los militantes del EPP nunca nos acostumbraremos a la cárcel, y entre otras cosas, utilizamos el tiempo para estudiar. La mayoría creemos en la resistencia combativa, y diferenciamos muy bien a nuestros verdugos, con quienes no tenemos otro tipo de relación que la impuesta por nuestra condición de prisioneros. No la pasamos nada bien, pero nos sobreponemos a la adversidad. Como comunistas, las dificultades nos impulsan a esforzarnos más, y así vamos superando estos malos momentos.
Por supuesto que no nos dejan tener contacto con otros presos ni hacer comunicaciones telefónicas. Lo que sí podemos, es recibir alguna visita, aunque yo tengo un horario restringido y diferenciado del resto de la población penal.

-¿Quiénes son los integrantes del EPP que están en prisión?
-Son Alcides Oviedo, Aldo Meza, Francisca Andino (fue religiosa durante 14 años, antes de ingresar a Patria Libre), Graciela Samaniego, Hugo Gill, Noel Ovelar, Daniel Gato, Sonia Espínola y Carmen Villalba. Hay otros presos, a quienes el gobierno condenó sin ser epepistas. Sin pruebas, los acusaron de dar apoyo al EPP. Quiero también reivindicar a mis queridos camaradas caídos en combate o asesinados, quienes generosamente han ofrendado sus vidas a la Revolución. Quienes seguimos vivos llevamos bien alta su bandera revolucionaria. Ellos son los Comandantes Simón, Aníbal, Teniente Coco, el camarada Claudelino. 


-Ustedes se reclaman prisioneros de guerra o presos políticos?
-Somos presos políticos. El ejército burgués no toma prisioneros a combatientes. Si los agarra vivos, los tortura y luego los ejecuta. Ningún combatiente nuestro capturado vivo en combate ha sobrevivido. Todos fueron asesinados.

-Hace un tiempo algunos medios publicaron una foto en la que se veía a varias presas sentadas en el piso del patio de la prisión, esposadas y rodeadas de carceleros armados. ¿A qué se debió ese trato para con ustedes? 
-La foto a la que hace mención es de 2010, donde estamos tres compañeras epepistas y dos chicas que habían traído detenidas desde Concepción, acusadas de dar apoyo al EPP. Nosotras, a modo de solidaridad, cuando ingresan las llevamos al pabellón de máxima seguridad y el Ministerio prohibió el contacto entre nosotras. Entonces resistimos ante esa medida injusta y discriminatoria, y el ministro de Lugo, Humberto Blasco, no encontró mejor manera de imponer su medida, que trayendo a los policías del FOPE (Fuerzas de Operaciones de Policías Especiales) a arrancarnos de nuestro pabellón a balazos y a puro garrote. Por eso, nosotras reivindicamos el 24 de marzo como “día de la resistencia de las mujeres combatientes prisioneras”

-¿Cuáles son las principales reivindicaciones que su organización esgrime frente al actual gobierno de Horacio Cartes?
-La lucha del EPP tiene varios aspectos reivindicativos inmediatos para el pueblo pobre. Tierra para el verdadero dueño y trabajador: el campesino. Eso trae en contrapartida la eliminación del latifundio y también de esa lacra que son las fumigaciones sobre las comunidades campesinas. Este punto es muy importante: los hechos demuestran que el atropello, el envenenamiento de comunidades rurales, asesinato de campesinos a manos de los matones de las estancias y los policías, nunca fueron resueltas recurriendo a los órganos estatales.
Las instituciones del Estado burgués no han hecho más que garantizar la propiedad privada, la prepotencia y el abuso de los latifundistas. La reforma agraria es fundamental para el desarrollo del campesinado. Si bien trabajamos para extender nuestra influencia a otras áreas del pueblo, tenemos claro que nuestra lucha es a largo plazo y terminará con la toma del poder político para avanzar en la construcción del socialismo.


-¿Cómo ven ustedes los procesos de pueblos y algunos gobiernos que se vienen manifestando con claro contenido progresista, y en algunos casos antiimperialistas, en el continente latinoamericano?
-Latinoamérica es nuestra Patria Grande, un volcán hermoso que hace un tiempo se sacudió con todo su esplendor revolucionario. Muchos pueblos se levantaron y vencieron a dictaduras militares de derecha, fascistas y criminales. Las luchas revolucionarias son cíclicas e irán emergiendo y acumulándose para dar el salto cualitativo. Los movimientos revolucionarios buscamos que esas contradicciones de las leyes dialécticas maduren y coincidan con cambios profundos.
Latinoamérica tiene hoy un gran potencial de lucha y rebeldía, y se da tanto en pueblos como en algunos gobiernos progresistas. La lucha del pueblo colombiano es admirable y heroica, no se la puede separar sin su vanguardia, que son las insurgencias revolucionarias, como las FARC-EP y el ELN.
Hay otro pueblo que no es parte de nuestro  continente, pero que todo revolucionario debe reivindicar y apoyar, me refiero al pueblo palestino. Y hay que hacerlo sin entrar  a discutir las particularidades y contradicciones de los sectores que hoy luchan contra los terroristas sionistas. Cabe señalar en ese aspecto, que el gobierno fascista de Cartes tiene como asesor contra la insurgencia revolucionaria del Ejército del Pueblo Paraguayo a profesionales del terrorismo militar israelí y el Mossad.

-En estos días el ex juez español Baltasar Garzón ha visitado Paraguay, y ha declarado que el EPP son “terroristas” y que el reclutamiento de menores en la insurgencia deben ser considerados crímenes de lesa humanidad.
-Al ex juez Garzón lo trae como conferencista rentado un gobierno como el de Horacio Cartes, sospechado de narcotraficante. Eso no lo piensa sólo el EPP, sino que lo dicen el propio  Departamento de Estado yanqui e informaciones clasificadas del servicio de Inteligencia de EEUU filtradas por wikileaks. El Partido Colorado tiene hoy en sus filas a jerarcas de la dictadura de Adolfo Stroessner, comprometidos con crímenes de luchadores contra la dictadura fascista, todos impunes y sus hijos y nietos gozando de fortunas que amasaron con el robo y todo tipo de negocio ilícito a través del Estado. Esos aspectos parece que no inquietan al “demócrata” y “luchador por los derechos humanos” Garzón. Tan demócrata que no pudo soportar la disidencia del pueblo vasco e legalizó, en connivencia con el gobierno español, a partidos independentistas, que representaban un importante porcentaje de votantes. A todos ellos, Garzón los llamó también “terroristas”, lo mismo que a la lucha por la independencia del pueblo vasco. Para Garzón todo es terrorismo. Ese señor no defiende los derechos humanos de los pobres sino de los burgueses. Garzón es responsable de muchas innovaciones seudolegales, con las que niega libertades a los presos vascos, a pesar de que hayan cumplido sus condenas. Es un gran defensor del régimen de aislamiento y todo los que implique destruir o torturar para quebrar moralmente a los revolucionarios.  El Colectivo de familiares vascos Etxerat denuncia torturas y asesinatos a prisioneros de ETA, la mayoría de ellos enviados a la cárcel por Garzón. Aquí y ahora, con Cartes, ocurren cosas similares.

-¿Se refiere a ilegalidades practicadas por el gobierno en la represión?
-Así es. El gobierno paraguayo viene aplicando la teoría del “falso positivo” que las fuerzas policiales aprendieron en Colombia, como alumnos de los narco-mlitares uribistas. Así ejecutaron a un joven sordomudo, Agustín Ledesma, a quien las FOPE (Fuerzas de Operaciones de Policías Especiales) asesinaron y luego le “plantaron” un fusil. Toda la comunidad de Arroyito (asentamiento campesino de la zona de Horqueta) salió a repudiar el crimen. Es importante puntualizar que este hecho ocurrió  en 2012 durante el gobierno de Fernando Lugo y de su ministro del Interior, Carlos Filizzola. También se dio otro caso parecido en Kurusú de Hierro, donde las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC) atropellaron y acribillaron a dos padres de familia y una madre, humildes campesinos que fueron asesinados. Luego les “plantaron” los uniformes y un viejo y oxidado fusil. El gobierno presentó esa acción como un enfrentamiento con el EPP, pero muy pocos en la zona lo creyeron.


-Usted hace ya más de una década y media que está en prisión y a pesar de la oposición que soporta el EPP por parte de la mayoría de las fuerzas políticas, estos hechos no parecen hacerle mella. ¿Nunca se ha puesto a pensar que puede estar equivocada o que se arrepiente de algo de su accionar?
-Una siempre mira el espejo retrovisor y corregiría muchas cosas, pero para aportar más y mejor a la lucha revolucionaria. Amo a mi Patria y pienso que la mejor forma de amarla es luchando por ella.
Por lo tanto, pienso que no hay mejor lucha que la que apunta a hacer una Revolución.
Como ser humano no encuentro otro remedio a los dolores que he pasado y paso por el asesinato de mi hijo (un niño de 12 años, criminalizado por los gobiernos de turno, que sufrió persecución desde muy chico hasta que lo mataron. Su cuerpo fue luego profanado por perros policiales cuando se hallaba en el ataúd. Lo abrieron con la excusa de buscar una bomba y permitieron que los perros husmearan el cadáver de mi hijo.
No, no me arrepiento de mi compromiso y entrega a la lucha, porque estoy convencida que el futuro ineludible es el socialismo.
El régimen burgués es una etapa del proceso histórico, y no existe nada eterno más que el movimiento y la existencia de la materia. De lo único que puedo arrepentirme es de no tener dos vidas para ofrendar a mi organización a la que estoy orgullosa de pertenecer y a la Revolución.


-En algunos de los documentos o comunicados del EPP denuncian la incidencia que ha tenido EEUU en las últimas dedada sobre gobiernos y política.
 -Los yanquis y los israelíes siguen reforzando su presencia en Paraguay. Durante el gobierno de Lugo construyeron un destacamento en Hugua Ñandú, un cuartel con helipuerto, financiando la construcción y el equipamiento con tecnologías de punta. Todo ello para combatir al EPP. Mientras se levantaba esa edificación, Lugo visitaba el lugar con el embajador de EEUU de entonces. Sus ministros y sus mercenarios salían en la foto y recibían grandes titulares en los diarios. A su vez, todos ellos festejaban las torturas y ejecución de nuestros camaradas.
Los del Frente Guasú propagandizaban fuera del país, que los epepistas somos una creación de la CIA. Sin embargo no aclaraban por qué la USAID (que era expulsada de Venezuela y Bolivia) vino aquí a reforzar el presupuesto rechazado dignamente por estos dos pueblos hermanos que luchan por su independencia y soberanía. El gobierno de Lugo, que se decía “socialista” recibía a la USAID con gran beneplácito. Más aún, al segundo día de asumir el gobierno, Fernando Lugo fue corriendo a pedir auxilio al narco-paramilitar Álvaro Uribe, para combatir al EPP. Desde ese momento nunca se interrumpió la ayuda en términos de adiestramiento de policías y militares realizada por asesinos del combativo pueblo colombiano.
Ahora con Cartes, el reforzamiento de la intromisión yanqui es cada vez mayor, en todas las instituciones: Poder Judicial y Fiscalía son direccionadas por la política imperial, con la excusa de apoyar su modernización. Los militares y  policías son entrenados y equipados por EEUU, por los israelíes y el gobierno colombiano.


-¿Cómo se dio el tema de que se aprobara la ley antiterrorista?

-En el 2010 el gobierno de Lugo presentó en el Congreso la antigua ley antiterrorista y fue aprobada. Hasta ese momento, los anteriores presidentes no la habían logrado impone, Sin embargo, la poca resistencia del campo popular a esta ley hizo que el Gobierno la impusiera. De hecho, una “virtud” de Lugo durante su mandato, es que logró desmovilizar, con muchas promesas, a sus propios partidarios. La ley y esto último, fueron su principal aporte a la causa oligárquica.


-¿Qué versión tienen ustedes de cómo ocurrió la denominada Masacre de Curuguaty? ¿Coinciden de que fue una provocación para derrocar al gobierno de Lugo?
-El caso de Curuguaty es una clara muestra del repugnante oportunismo del “luguismo”. Históricamente la policía y el ejército de la burguesía reprimieron, persiguieron y asesinaron al campesinado combativo en nombre de la sacrosanta propiedad privada.
Lugo subió al gobierno después de una campaña electoral en la que había prometido la Reforma agraria, reivindicación histórica de miles de campesinos. Pasaron casi cuatro años de gestión y la Reforma Agraria no llegó. Por eso es que en las tierras de Marina Cué, que son propiedad del Estado paraguayo y habían sido invadidas por el oligarca del Partido Colorado, Blas Riquelme, un grupo de campesinos cansados de esperar que el gobierno cumpliera su promesa, exigieron que se entregaran las tierras a varias familias de Curuguaty. Al no tener respuesta, decidieron ocuparlas y resistir.
En su ánimo de congraciarse con su patrón oligarca, Lugo y el ministro del Interior, Carlos Filizzola,  enviaron a su policía a acribillar y asesinar aquella resistencia campesina, pero les salió mal. No contaron con el hartazgo de algunos campesinos que decidieron defender lo que legítimamente les pertenece. La policía armada con fusiles y ametralladoras, apoyada por helicópteros artillados comenzaron a balear a mansalva a los pobladores. Incluso, desde uno de los helicópteros empezaron a ametrallar a todo lo que se movía, y así cayeron varios campesinos y también algunos policías. Lo que ocurre es que la policía paraguaya cuando entra en combate pierde los estribos y dispara indiscriminadamente. No están habituados a que se los enfrente, lo que sí pasó en esta oportunidad. Al día siguiente, lo dijeron varios testigos, entraron militares que se dedicaron a ejecutar a los campesinos que quedaron heridos en el monte. Los comandaba uno que trabajaba en la escolta presidencial y es hermano de un jefe policial que había resultado muerto en los primeros enfrentamientos.Todos contaban que había encabezado esa operación de “limpieza” por pura venganza.
No tengan dudas de que el asesinato masivo de campesinos en Marina Cué es parte de una práctica común a todos los gobiernos que hemos tenido, incluido el de Lugo. ¿Qué hacen hoy los luguistas?: Campañas en las que se presentan condolidos y piden que se aclare el caso Curuguaty, pero ellos saben bien lo que allí ocurrió.


-Lo que sí es innegable que tras esos hechos Lugo quedó debilitado y la oposición aprovechó para dar el golpe palaciego?
-Por supuesto que sus ex aliados liberales y colorados aprovecharon y lo sacaron del Gobierno. Lo peor fue que Lugo, cobardemente, no defendió a quienes se movilizaron. Él puede contar lo que quiera sobre lo de Curuguaty e incluso puede ser que le crean algunos campesinos, pero al EPP no lo engaña, nosotros tenemos clara la película. Nos da asco su posición, ya que después de mandar a matar a los campesinos, ahora aprovecha para disfrazarse de popular y vender en el exterior de que ellos están luchando al lado del pueblo. Allí están los cinco senadores luguistas, señalados por actos de corrupción. Llevan vida de oligarcas, mientras el pueblo pobre malvive.

-Vamos al presente. ¿Qué se puede esperar del accionar del EPP en lo que hace a su enfrentamiento con el actual Gobierno?
-Actualmente el EPP dirige su principal acción contra el gobierno de Horacio Cartes, los políticos, la FTC, los ganaderos, agroexportadores y latifundistas. No puedo hablar de acciones militares futuras, no me corresponde a mí esa tarea.


-¿Qué mirada tienen sobre la continua invasión que sufre Paraguay por parte de empresarios y hacendados brasileros?

-La invasión de latifundistas brasileños igual que los latifundistas paraguayos son nuestros enemigos.. Sus haciendas son de miles de hectáreas. Además del cultivo de oleaginosas tienen ganadería y poseen pistas de aviones porque también se dedican al narcotráfico. Estas haciendas son custodiadas por verdaderos ejércitos de matones, muchos de ellos policías en actividad. Los parlamentarios
y políticos de todos los colores tienen sus estancias en el norte, entre ellos el propio presidente de la República y su vicepresidente.


-Finalmente, ¿a pesar de la difícil situación en la que se encuentra tras varios años de prisión, sigue teniendo confianza en el futuro?
-El régimen burgués está acabado, no ofrece más que miseria, opresión política disfrazada de democracia. La verdadera libertad del pueblo guaraní estará sustentada en la democracia popular, socialista y revolucionaria. Yo creo que la conciencia instintiva nace por las condiciones de opresión, pero la conciencia revolucionaria se va formando. Es precisamente mi principal tema de investigación en la psicología marxista de Lev Vygotsky (N.de.R.: se refiere al fundador de la teoria socio cultural en psicología),  Alekséi Leóntiev y otros connotados psicólogos soviéticos del materialismo dialéctico. No todo el pueblo pobre oprimido tienen ideas reaccionarias, son las condiciones históricas de la sociedad las que determinan la conciencia. No es que vea como un asunto psicológico la solución de la sociedad, sino que la lucha de clases es el motor del desarrollo social.
Por otra parte, me dan mucho ánimo los hermanos latinoamericanos, veo que muchos de ellos siguen luchando en la calle, en las montañas y también hay quienes resisten en alguna oprobiosa celda carcelaria a la que los condenó la burguesía. A todos ellos y a sus organizaciones que siguen creyendo de que el presente es de lucha y el futuro será socialista, quisiera hacerles llegar nuestro saludo solidario. Y una propuesta a los prisioneros políticos y prisioneros de guerra: formemos un gran movimiento de revolucionarios presos (latinoamericanos y también palestinos). Como proletarios en lucha rompamos las barreras impuestas por las oligarquías, destruyamos las fronteras que nos impone el Imperio. Como decía Carlos Marx: Proletarios del mundo uníos. Con la diferencia en este caso que somos proletarios encarcelados, pero sería muy potente que nos unamos a pesar de las rejas que nos impone el capitalismo.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...