Mauricio Funes
Diario La Pagina
Con este artículo de opinión llega a nuestras páginas editoriales la voz del expresidente de la República Mauricio Funes. Una opinión que tendrá adeptos y adversarios, como siempre sucede en este tipo de situaciones. Lo relevante es que —sin duda— no dejará mayores resquicios para la indiferencia ante sus puntos de vista. DIARIO LA PÁGINA le abre este espacio como ha sucedido con todos nuestros columnistas, sin que por ello suscribamos sus posturas.
Última actualización: 13 DE NOVIEMBRE DE 2014 13:28 | por Mauricio Funes/Expresidente de El Salvador
Contrario a lo que habría que esperar, estas elecciones del 2015 no son únicamente una especie de referéndum de los pocos meses de gestión del Presidente Sánchez Cerén.
Aunque no niego que el desempeño electoral del FMLN en parte se verá influido por la imagen que la población tiene del Presidente de la República y su gobierno, la consulta electoral del próximo año, constituye más bien una prueba de fuego para la Democracia en el país, en la que estará en juego la capacidad del sistema oligárquico de recuperar el poder que ha venido perdiendo desde el 2009.
Tampoco se trata, como sostienen algunos analistas, de la oportunidad para consolidar un sistema de consulta electoral que podría fortalecer la participación ciudadana y el pluralismo en los órganos de Estado que estarán en disputa.
Ni siquiera, con las virtudes que conllevan los Concejos Municipales Plurales o el empoderamiento ciudadano que en teoría representa el llamado “voto cruzado”, se puede asegurar a ciencia cierta que habrá un avance democrático en estas elecciones.
Para que esto ocurra se tendrían que dar una serie de condiciones objetivas y subjetivas en el electorado y en el sistema de partidos políticos del país, que no están aún presentes.
Por ejemplo, la sentencia de la Sala de lo Constitucional que habilitó el “voto cruzado” tendría que haberse dado meses atrás a fin de garantizar una sistemática y bien estructurada campaña de educación cívica de parte del Tribunal Supremo Electoral.
Como están las cosas, y sin la orientación necesaria, lo más probable es que el “voto cruzado” lleve a un aumento de los votos nulos y provoque desconcierto, y confusión en las juntas receptoras al momento del recuento final.
Lo mismo habría que decir de la novedad que representan los Concejos Plurales.
En sí misma, la distribución proporcional de los cargos en los Concejos Municipales constituye un genuino mecanismo de control de la gestión pública que se aseguraría con la presencia de más de un partido político en las administraciones municipales.
Sin embargo, mientras las dirigencias partidarias continúen teniendo un poder exacerbado dentro de los partidos y éstos no evolucionen en su visión del poder público, nadie ni nada, evitará que esta distribución proporcional de los cargos no se traduzca en una parálisis de la gestión municipal.
A veces tengo la impresión de que quiénes han impulsado la reforma política y administrativa a través de los recursos que conoce y resuelve la Sala de lo Constitucional, no caen en la cuenta de que para que estos cambios produzcan las transformaciones deseadas antes hay que estimular un cambio en la misma dirección en los partidos políticos y un viraje en los intereses que históricamente han representado y defendido.
Por eso señalé antes que las elecciones del 2015 son trascendentales para el país por lo que está en juego: la construcción de una correlación de fuerzas en la Asamblea Legislativa que, o bien permite, la consolidación de los cambios iniciados hace cinco años, o bien concede al sistema oligárquico los instrumentos de dominación necesarios para recuperar su poder y dar marcha atrás con lo construido desde Junio del 2009.
A juzgar por las candidaturas a diputados, sobre las nuevas exhibidas por ARENA, así como por el uso que hará este partido político de las reformas electorales derivadas de las sentencias de la Sala de lo Constitucional, la consulta del 2015 es la oportunidad de la derecha oligárquica para recuperar los instrumentos y aparatos de dominación que no controla, con miras a las elecciones presidenciales de 2019.
Aún cuando no ha comenzado la campaña electoral formalmente hablando, el discurso de lanzamiento de la mayoría de estos rostros nuevos no pasa de recoger los temas con los que se ha conseguido el desprestigio de la clase política salvadoreña y del sistema de partidos políticos.
Las ya trilladas críticas sobre los gastos de la Asamblea Legislativa y del Ejecutivo; las propuestas carentes de contenido sobre cómo alcanzar austeridad en el gasto público, limitándose a ofrecer una reducción de salarios y de viajes de los diputados; el fenómeno de los tránsfugas analizado superficialmente y sólo contrastado con la subordinación al partido político del que se fugan, levantando slogans como eso de que “una onza de lealtad vale más que una tonelada de inteligencia”; entre otros ofrecimientos conocidos, no anticipa que tendremos un cambio de fondo en las prácticas políticas tradicionales, tanto en la Asamblea Legislativa como en las Alcaldía.
Mi experiencia de cinco años de gobierno al frente del Ejecutivo me llevan a concluir que el poder oligárquico, golpeado aunque no de muerte durante mi gestión, ha reaccionado controlando el poder judicial y buscando la mayoría simple en la próxima legislatura.
No tiene otra opción, para asegurar su predominio, que buscar romper la alianza del FMLN con fuerzas políticas que pueden darle gobernabilidad al proceso de cambios y de esa forma, allanar el camino para retomar el control del Ejecutivo en el 2019.
La derecha oligárquica sabe muy bien que el gobierno de Sánchez Cerén y el FMLN necesitan de la aprobación del Presupuesto para el ejercicio fiscal del 2015 y de una serie de préstamos internacionales, para garantizar la continuidad de los Programas Sociales y las inversiones que requiere el aparato productivo del país para comenzar a crecer en forma sostenida.
El quinquenio anterior fue un período de ruptura con el sistema oligárquico basado en el consumo que permiten las remesas familiares.
Por décadas enteras, unos cuantos grupos empresariales crecieron a partir del consumo que permiten los dólares que ingresan al país vía remesas familiares y apostándole al mercado regional, incluyendo México, Colombia y República Dominicana.
El mercado interno nunca les ha interesado y por esta razón, se han opuesto a toda clase de políticas redistributivas del ingreso, pues no las necesitan para fortalecerse como grupos económicos.
Esta ha sido una constante histórica. Su apuesta al Mercado Común Centroamericano en los años 60 implicó una renuncia a las necesarias reformas económicas y sociales que habrían llevado a una ampliación del mercado interno y por ende, a una reducción de la pobreza y la desigualdad social.
Para rentabilizar sus inversiones no necesitaron nunca de mejorar el ingreso de los pobres. Bastaba con invertir en Centro América o más allá de la región, donde encontraron un mercado más amplio y dinámico.
Por eso se opusieron y boicotearon la Transformación Agraria que impulsó el gobierno del expresidente Molina, aún con toda la timidez que ésta representaba en términos de una nueva distribución de los activos agrícolas del país.
Por eso también, cuando la derecha oligárquica retomó el ejecutivo con la Presidencia de Cristiani en l989, inició un proceso de desmantelamiento del Estado y de acaparamiento de los bienes estratégicos de la economía: la Banca, las Telecomunicaciones, la generación y distribución de la Energía Eléctrica, el Sistema Previsional del País, entre otros.
En contraste, en el 2009 tomamos la decisión de romper con este sistema oligárquico y provocar un mayor crecimiento del mercado interno, garantizando el ingreso de los pobres a través de políticas redistributivas y de reducción de la extrema vulnerabilidad que les caracterizaba.
Construimos una Política de Protección Social Universal financiada con préstamos internacionales y una mayor recaudación tributaria. Sin esta Política, los pobres no podrían convertirse en consumidores y menos ascender en la escala social.
Esto fue lo que nos enfrentó con las gremiales empresariales y con los grupos de poder económico en el país.
La apuesta estratégica de la derecha oligárquica es ahora recuperar a cómo de lugar su influencia en el Estado, la misma que comenzaron a perder hace cinco años.
Sólo una correlación favorable, de al menos 43 diputados, les permitirá “poner contra la pared” al gobierno de Sánchez Cerén y obligarle a realizar virajes de fondo en su política económica y social.
Este es el botín que está en juego en las elecciones legislativas y municipales del 2015.
Desde la Asamblea Legislativa y utilizando el poder judicial como lo han hecho hasta ahora, la derecha oligárquica puede gobernar al país. Ya no necesita como en el pasado a los militares. Ahora los instrumentos de dominación son el Congreso y la Sala de lo Constitucional.
Ese es el punto de partida para asaltar de nuevo el Ejecutivo.
La estrategia es clara. El rumbo que desean salta por los poros: es necesario “trabarle las carretas” al gobierno y provocar su desgaste.
El desgaste del FMLN forma parte también de esta estrategia. Y este desgaste pasa por cuestionar el sistema de partidos políticos ante los ojos del ciudadano.
Si este cuestionamiento provoca una modernización de los partidos políticos y una democratización de su vida interna, enhorabuena.
Pero si con este cuestionamiento, se debilitan aquellas fuerzas políticas que tienen como horizonte la profundización de los cambios y la continuidad de las políticas sociales, entonces, corremos el riesgo de perder la batalla por una reducción de la desigualdad social y de la pobreza que comenzamos hace cinco años.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
jueves, 13 de noviembre de 2014
martes, 11 de noviembre de 2014
Los acuerdos de la postguerra (Parte III)
Dagoberto Gutiérrez
La renuncia a la postguerra es el inicio de lo que después sería, ya en nuestra vida diaria, la apertura a lo que hoy denominamos como “guerra social”, pero sobre todo, la insistencia en la paz, verdaderamente inexistente, expresaba el segundo entendido que era el de la renuncia a la lucha política, y su sustitución por la lucha electoral.
Cualquiera puede pensar que se trata del recambio de una palabra por otra, pero ocurrió que lo electoral era y es un teatro de operaciones, en donde el sistema, el régimen y todo el orden burgués, es dueño seguro del control total, y en donde el pueblo, en las actuales circunstancias, se encuentra participando en un juego con los ojos vendados, las manos amarradas, los pies paralizados, la lengua cercenada, y así, en esas condiciones, se convierte en votante.
De eso se trataba este acuerdo, de impedir que el pueblo tuviera acceso a la política, porque lo que se estaba montando era el modelo neoliberal más completo y ortodoxo, y nuestro país sería convertido en un laboratorio en el que se privatizaría el Estado y los seres humanos serían simples partes de un ensayo.
No hay que olvidar que el modelo neoliberal fue reconocido y aceptado por los acuerdos de paz, y ahora se trataba de construirle las mejores vías para su implantación. Es en estos momentos cuando el nuevo actor político pasa a llamarse “Partido FMLN”, y es aquí cuando las antiguas organizaciones guerrilleras son disueltas, justamente cuando cada una de ellas desarrollaba una discusión política e ideológica para entender el nuevo momento histórico, y para definir el papel de cada una en la construcción del nuevo sujeto que le diera continuidad al proceso político.
El tema era bien preciso: el FMLN guerrillero había muerto, la guerra había terminado, pero el proceso histórico continuaba y se trataba de hacer de cada organización una fuerza política capaz de tomar los acuerdos políticos adecuados al nuevo momento histórico. Recordemos en este punto que el FMLN era un acuerdo de organizaciones ideológicamente diferentes, pero políticamente concertadas. Y la nueva alianza a construirse, correspondiente a este nuevo momento, el momento de postguerra, debía salir de un nuevo acuerdo histórico, y esto era, precisamente, la continuidad del proceso. Cuando las organizaciones son disueltas, se liquida esa continuidad y se trunca la posibilidad de la discusión política, de la evaluación política de la guerra, del ajustamiento de cuentas con la experiencia realizada, y del encuentro del nuevo momento.
Toda la trampa estaba armada, porque la disolución de las organizaciones se hizo en nombre de la unidad y en nombre del avance del proceso, todo vinculado a nuevas intenciones, y hasta revolucionarias intenciones, y todo transcurría en medio de una fiesta de victoria, cuando en realidad se estaba cercenando el proceso político y se estaba construyendo un simple instrumento electoral al servicio del orden neoliberal, del régimen político y de los sectores dominantes del país.
Previendo la resistencia del pueblo ante los altos niveles de explotación que se anunciaban, el nuevo actor político que como sujeto político había conducido la lucha social, anuncia el rompimiento de sus relaciones con el movimiento social, alegando que se trataba de asegurar la autonomía de ese movimiento, y todo el tinglado fue diseñado para asegurar la marcha de los gigantes neoliberales en el país más pequeño y más pobre del continente. Las dos banderas, la de la paz y la del fin de la guerra, jugaron el papel paralizante de la resistencia, de la movilización y de la oposición, y lo sigue jugando hasta nuestros días.
Entre la lucha política y la lucha electoral funcionan vasos comunicantes, y esta lucha electoral resulta ser parte de la política, pero esta relación no siempre funciona de manera vívida y concreta en el terreno social. En nuestro país, hay momentos históricos, específicos, donde este vínculo resulta decisivo, porque tenemos amplia experiencia en el uso de la lucha electoral dentro de la lucha política. Un ejemplo de esto fueron las campañas electorales de 1967, con el Partido Acción Renovadora (PAR) y las campañas de 1972 y 1977, con la Unión Nacional Opositora. En estos momentos históricos, las campañas electorales estaban ampliamente contaminadas por la lucha política, en la medida que la crisis de esos momentos se expresaba en el terreno electoral, y la alianza electoral del Partido Demócrata Cristiano, del Movimiento Nacional Revolucionario y del Partido Comunista de El Salvador (UNO), estaba vinculada y al servicio de esa lucha política.
En estos acuerdos de postguerra, el panorama era diferente porque aquí se trataba, precisamente, de ahogar toda protesta, de paralizar toda movilización, de impedir toda resistencia, y la paz funcionó como el antídoto, porque siendo un bien que había que cuidar, no podía ser perturbada por reclamos fuera de tiempo, en tanto que la guerra no podía ser despertada de sus prolongado letargo para impedir que retornara a la sociedad, y así, en medio de una esperanza dominada por el miedo, y de un miedo adormecido por la esperanza, la sociedad salvadoreña aceptó y se tragó, sin resistencia y sin protesta, el neoliberalismo más salvaje y brutal que se ha impuesto a un pueblo.
Mientras esta construcción avanzaba, los antiguos guerrilleros se convertían en funcionarios, aprendían a disfrutar el botín de la administración de la cosa pública, descubrían los goces de las mieles de los aparatos, y se convertían en alumnos de sus antiguos enemigos.
Este es el momento en el que los guerrilleros pasan a ser preparados en los salones de clase del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (IINCAE), que como todos sabemos es el centro donde la burguesía prepara sus cuadros, la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) colabora en la preparación de los cuadros guerrilleros, y el sistema político es aceptado, asimilado y absorbido, y se destierra de la cabeza política toda idea y toda posición anti sistémica.
Aquí se inaugura el reino de lo electoral y el destierro de la lucha política, todos debían convertirse en activistas y todo debía estar preparado para la próxima campaña electoral, y todos debían ser aspirantes a una candidatura y a un cargo público, y todo debía estar dentro del orden y nada debía estar en el desorden, mientras tanto, el mayor desorden de la humanidad, el capitalismo neoliberal, apretaba la garganta de todo el pueblo.
Los acuerdos de postguerra (Parte II)
Dagoberto Gutiérrez
La postguerra es un proceso histórico tenaz que sigue a la guerra y que no tiene fecha de caducidad; su duración no está librada a la voluntad de las partes interesadas. Por eso es que la sociedad salvadoreña vive el periodo de postguerra, por mucho que las partes insurgentes y contrainsurgentes hayan coincidido en negarla y hasta en sepultarla.
Este periodo histórico es, en cierto modo, la continuación de la guerra después que ésta ha terminado, porque la guerra termina en relación con el enfrentamiento y confrontación militar de las partes directamente enfrentadas en el terreno, pero no termina en cuanto fenómeno social, cultural, psicológico e ideológico. En todos estos aspectos, la guerra sigue en pie y caminando con muy buena salud, aunque no se hable de ella, aunque se haya prohibido pensarla, aunque se oculte como algo vergonzoso y aunque se ignore como un hecho histórico relevante. Lo cierto es que socialmente, culturalmente, ideológicamente y espiritualmente, la guerra sigue siendo parte de la vida de las personas.
(El desmontaje de una guerra no se logra con el simple desarme, es decir, con la entrega del arma de cada combatiente; de lo que se trata es de desarmar la guerra adentro de cada ser humano y adentro del mundo de cada persona y de su sociedad. Es en estos terrenos donde se mueve, precisamente, la postguerra. Son los terrenos en donde la guerra y la vida de los seres humanos se cruza y entrecruza, y una vez terminada la guerra, ésta sigue impactando en la salud mental, en la psicología, en el dolor y en la vida real de cada persona. La guerra no se borra, no se quita, no se anula, por un simple decreto o por un perverso acuerdo o entendido de partes interesadas; por el contrario, ésta sigue marcando su huella histórica por mucho que se le niegue).
La postguerra salvadoreña es, por todo esto, una especie de proceso clandestino que tejió sus telarañas en la oscuridad y en las esquinas de la vida social; y entonces, lenta pero inexorablemente, aquella guerra civil, que es de la que estamos hablando, se transformó en guerra social, que es la que estamos viviendo actualmente.
La guerra civil es el enfrentamiento definido y organizado de dos partes diferentes en una sociedad, estalla cuando los conflictos no encuentran solución por vía política, – por cierto que esto caracteriza a toda guerra-. Es decir, que expresa una maduración de conflictos que las sociedades no son capaces de resolver y la guerra resulta inevitable.
Lo que llamamos guerra social es un fenómeno superviviente que se nutre de la guerra civil y de la política impuesta. Veamos sus características:
En la guerra social hay ausencia aparente de proyectos políticos, y aparece, a simple vista, como una delincuencia descontrolada y hasta desbordada.
En esta guerra social hay ausencia aparente de liderazgos políticos y solo aparecen jefes de bandas.
En esta guerra no hay, aparentemente, frentes de guerra, con jefaturas controlantes, porque todos somos una especie de combatientes en una guerra que llega a cualquier persona, en cualquier esquina, en cualquier semáforo o andén de cualquier lugar del país.
En esta guerra no hay aparentemente posibilidades de negociación de ningún aspecto.
Y, finalmente, esta guerra, aparentemente, no guarda relación con la política gubernamental aplicada antes, durante y después de la guerra civil.
Como se puede apreciar, la apariencia cubre una realidad que nos ayuda a entender el fenómeno de la guerra social; de no ser así, nos quedaremos con el criterio que se trata de simples bandas de jóvenes fuera de la ley y fuera de la sociedad, que hay que combatir con la policía o con el ejército, pero en una mirada más inteligente, no se trata de eso, porque estamos frente a profundas realidades que hay que observar y no solo mirar.
La guerra social se asienta sobre bases políticas muy seguras, establecidas por el neoliberalismo, durante todo el periodo que siguió al fin de la guerra. Este modelo sepultó al Estado como ente rector, y estableció al mercado como rey y reina, en un juego mortal para el pueblo débil y trabajador, para las clases medias, campesinos y pequeños empresarios. En este mundo de mercado, los seres humanos perdimos nuestro valor y fuimos sustituidos por un precio, dejamos de ser ciudadanos y fuimos transformados en simples consumidores, es decir, que cada persona dejó de valer por lo que es y pasó a valer por las cosas que tiene o puede tener, y cuando esta conversión ocurre, la persona pierde humanidad, y al ocurrir esto, pierde sus derechos, y el derecho a tener derechos.
Como podemos ver, se trata de un profundo golpe al ser humano. Está implantado durante los sucesivos gobiernos de ARENA y continuado por el gobierno de Mauricio Funes y por el actual gobierno.
Cuando el Estado abandona los territorios, la salud y la educación públicas prácticamente desaparecen, las comunidades se convierten en territorios de nadie, el trabajo, al ser tratado abierta y descaradamente como simple mercancía, es sometido y minusvalorado por el capital, y se establece el precarismo como filosofía dominante, llegamos así al momento en que el trabajo de las personas y las profesiones de los profesionales no valen nada, porque un médico no puede ser médico, ni un economista, ni un químico, ni un sociólogo, porque el mundo construido es el mundo de la proletarización, en donde cada persona, sea quien sea, o haya estudiado lo que haya estudiado, debe depender de un salario que proviene de un patrón desconocido, que no reconoce a este trabajador ningún derecho, y toda esta política es justamente la política gubernamental.
Así, toda esta fenomenología ha llenado, aparentemente, el espacio correspondiente a una post guerra, y ha buscado sustituirla, pero, tal como hemos explicado, todo este proceso de destrucción de la humanidad y del reinado del capital, en realidad se ha establecido al mismo tiempo que la post guerra marchaba, y por eso los efectos son devastadores, altamente destructivos, y han sido capaces de descomponer la convivencia mínima en nuestra sociedad.
El nombre de guerra social pone de relieve que el conflicto generado por una guerra, que proviene a su vez de conflictos no resueltos, al no ser abordados ni enfrentados, y aún más, al ser acompañados por la política que he explicado, ha hecho estallar los términos mínimos de convivencia en nuestro apretado y reducido mundo.
Aquella decisión de renunciar a la postguerra fue, en verdad, una decisión perversa, antipopular y criminal. En esos momentos álgidos se decía: “no hay que hablar de la guerra para no asustar a la gente, porque lo que nos interesa es que la gente salga a votar, y si no logramos esto, se nos complica el cuadro, hay que hablar de la paz porque esto le gusta a la gente”.
lunes, 10 de noviembre de 2014
Marx habla sobre los 25 años de la Caída del Muro de Berlín
Marcelo Colussi
No puedo dar los detalles precisos, sino simplemente hacer saber que recibí esta carta. Con mi pobre alemán me permití hacer la traducción, y como creo que esto es muy importante, hago circular el texto de marras en su versión española.
Trabajadores del mundo:
Las fuerzas de la derecha internacional festejan alborozadas estos 25 años de la Caída del Muro de Berlín. Pero se equivocan. ¿Qué festejan en realidad? ¿El fin del socialismo?
La historia, contrariamente a como dijo ese apologista del sistema de apellido Fukuyama hace algunos años atrás, no ha terminado. ¿De dónde saldría tamaño disparate? La historia continúa su paso sin que sepamos hacia dónde va. Hoy, sin temor a equivocarnos, dadas las características que ha tomado el sistema capitalista internacional, perfectamente podría estar dirigiéndose hacia la aniquilación de la especie humana, dado el afán de lucro imparable que lo alimenta, y que bien podría llevar al holocausto termonuclear de activarse todas las armas de destrucción masiva que existen sobre la faz del planeta. O también, dado ese afán insaciable de obtención de ganancia que no puede eliminar, a la destrucción del planeta por el consumo irracional que se está llevando a cabo.
Las fuerzas de la derecha cantan victoriosas su supuesto triunfo, pero en realidad no hay ningún triunfo. Como escribí alguna vez en mis años mozos, siendo discípulo del Profesor Hegel: el amo tiembla aterrorizado delante del esclavo porque sabe que inexorablemente tiene sus días contados.
¿Qué quise decir en su momento con esta frase, algo enigmática quizá, antes de ponerme a estudiar economía política para luego redactar el Tomo I de El Capital? Pues no es nada complicado: aparentemente el sistema capitalista “triunfó” de manera inexorable sobre las experiencias socialistas que se estaban construyendo, siendo la demostración palpable de ello la caída de este muro de la que ahora se cumplen 25 años. Supuestamente, según la fanfarria con que esa derecha presenta las cosas, la misma población alemana del este, “sojuzgada” por el yugo socialista, habría derrumbado el tal muro para “liberarse” y acceder a las bondades del capitalismo. ¡Pamplinas! Puras pamplinas, estupideces con que los actuales medios masivos de comunicación presentan las cosas.
En realidad lo que esta derecha, por ahora ganadora, festeja es que el Amo, para tomar la metáfora hegeliana (léase: la clase capitalista) alejó por un tiempo el fantasma que la persigue (la clase trabajadora y la posibilidad que alguna vez la misma se organice, abra los ojos y la expropie, tal como pasó varias veces durante el siglo XX, en Rusia, en China, en Cuba). Es decir: la clase por ahora dominante (industriales, banqueros, terratenientes) sabe que está sentada sobre un barril de pólvora; sabe que los trabajadores del mundo (obreros industriales urbanos –que fue lo que yo más estudié en su momento–, campesinos, trabajadores explotados de toda índole, sub-ocupados y desocupados –lo que yo en otro tiempo llamé Lumpenproletariät, es decir: población excluida y marginalizada) en algún momento van a explotar.
La historia de la humanidad, y también la historia del capitalismo, se los muestra. Las clases oprimidas aguantan (porque no tienen otra alternativa, porque están sojuzgadas, reprimidas brutalmente a veces, manipuladas en otras ocasiones). Aguantan hasta que, llegado a un punto de la acumulación de contradicciones, estalla un período de violencia revolucionaria, transformándose las relaciones de poder, pasando la propiedad de los medios de producción de una clase a otra. Esto la derecha lo sabe. Sabe muy claramente que la propiedad privada de esos medios es un saqueo legalizado; sabe con precisión milimétrica que no puede dejar ni por un segundo de cuidar esa propiedad, asentado en una explotación inmisericorde. Sabe que si se descuida, si deja de proteger a capa y espada sus privilegios, las grandes mayorías excluidas se levantan. Por eso, día a día, minuto a minuto, no dejan de controlar y evitar que los trabajadores se organicen, piensen, conozcan la verdadera realidad. Por eso los embrutecen con dádivas: es decir, el viejo pan y circo de los romanos.
Pero esa derecha sabe que el barril de pólvora sobre el que está sentada puede explotar, lo cual significaría perder sus privilegios de clase. De hecho, eso ya sucedió varias veces el siglo pasado. Por eso mismo, ante el retroceso que sufrió el primer Estado obrero del mundo, la llamada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, las fuerzas de la derecha cantaron victoria, mostrando el derribamiento del Muro de Berlín como la caída de las ideas socialistas. Dicho de otra manera: como están tan aterrorizados con la posibilidad que los trabajadores reaccionen alguna vez, se permitieron mostrar ese incidente como el fracaso inexorable de las ideas socialistas. Pero ello no es sino una demostración del pavor que sienten a ser expropiados. De ahí que lo presenten como un triunfo apoteósico y que cierra de una vez la historia.
No hay dudas que con la involución que sufrieron las primeras experiencias socialistas del mundo (la Unión Soviética se desintegró, China se abrió al mercado capitalista, Cuba quedó flotando en el aire como pudo), el capitalismo internacional avanzó groseramente sobre las conquistas de los trabajadores obtenidas a fuerza de sacrificio en décadas y décadas de lucha. Por eso ahora ese sistema, que se autopresenta como ganador y única salida posible, se permite explotar más aún que hace un siglo atrás. Hoy día se perdieron conquistas sindicales, se hacen contratos sin prestaciones laborales, no se respeta la jornada laboral de ocho horas, se expolia sin la menor pudicia y se entroniza la figura del “ganador”.
No hay dudas, para tratar de concluir la referida cita que hice más arriba, que el sistema sabe que ya le va a llegar el turno, que su cabeza, igual que la del monarca francés en 1789, rodará por el polvo. Por eso festeja este triunfo parcial –que, sin dudas, hizo retroceder mucho al campo popular en estos últimos años– como un triunfo absoluto, queriendo presentar las cosas como que con el Muro de Berlín derribado terminó la explotación, y por tanto el ideal revolucionario socialista de transformación social.
Pero los trabajadores del mundo siguen siendo explotados, más que antes incluso, apaleados, reprimidos. ¿Por qué no habrían de reaccionar? Tal vez hoy día, hay que reconocerlo, los partidos comunistas están un tanto despistados. Mis ideas –que, en realidad, no son mías, sino producto de una reflexión científica (¡no digan “marxismo” sino materialismo histórico!)– se han querido presentar como anticuadas, fracasadas, “pasadas de moda”. Nada más contrario a la verdad.
Mientras siga la explotación en el mundo (y esa es la esencia del sistema capitalista) habrá quien proteste, quien alce la voz, quien busque organizarse para cambiar la situación. Que hoy día esa organización y los programas políticos al respecto estén golpeados, es una cosa. Pero pretender que se esfumaron, que los explotados quedarán contentos y felices con su condición de tales, que las injusticias cesaron porque el sistema ganó esta batalla, es un craso error.
No hay que olvidar que el capitalismo, como proyecto económico-político, comenzó a surgir en los siglos XII y XIII, allá en la Liga de Hansen, y demoró varias centurias hasta poder tomar mayoría de edad constituyéndose en sistema dominante, casi a fines del siglo XVIII, tanto en Francia e Inglaterra como en los nacientes Estados Unidos de América. Las experiencias socialistas no tienen ni 100 años de vida. ¡No olvidarlo! Cantar victoria porque se ganó una batalla es de mal guerrero. Lo único que demuestra es que sí, efectivamente, ese Amo tiembla porque sabe que ya le va a llegar su guillotina…, aunque en este momento se sienta ganador.
Los 25 años que ahora se pretenden festejar no son sino una demostración que el sistema capitalista no tiene salida. Se festeja el triunfo de la explotación y la injusticia. Si el sistema tuviera “responsabilidad social empresarial”, como parece que ahora se puso de moda decir, debería echarse a llorar por el descalabro absoluto que ha creado. Para decirlo sólo con dos ejemplos, lapidarios y terminantes por cierto: en estos momentos –créanme que sigo muy de cerca estos acontecimientos y estoy perfectamente informado– la humanidad produce un 45% más de los alimentos necesarios para nutrir a los 7.300 millones de almas que pueblan el mundo, y vergonzosamente la principal causa de muerte sigue siendo nada más y nada menos que ¡el hambre! ¡Infame!, no caben dudas. Y para terminar: la principal actividad de la especie humana, la que más ganancias genera desde el punto de vista capitalista, la vanguardia de la ciencia y de la técnica es la producción de armamentos. Es decir: la defensa a muerte de los privilegios de algunos. ¡Más patético todavía!
Por tanto, camaradas, los insto a que no nos dejemos confundir por estos cantos de sirena: la derecha no festeja un triunfo sino que sigue estando en guerra, y con miedo, porque sabe que los trabajadores, tarde o temprano, reaccionaremos.
Hoy, como hace un siglo y medio, la consigna no es lamentarse por la paliza recibida recientemente ni quedarse embobados viendo la televisión. Sigue siendo como escribí con Federico en 1848: “No hay nada que perder más que las cadenas. Por tanto: ¡uníos!”
viernes, 7 de noviembre de 2014
LA SOCIEDAD SIN LA IZQUIERDA
Shaila Rosagel - sinembargo
La izquierda mexicana está huérfana, dicen activistas y expertos, y hace mucho que dejó de representar los intereses de la gente común. Así es como en el país no hay partidos que representen las demandas ni los anhelos del pueblo que sale a las calles a marchar y a manifestarse, sostienen. El caso de los 43 normalistas desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Guerrero, desató la furia y el hartazgo de distintos sectores de la población. Maestros, jóvenes, clérigos, defensores de derechos humanos, estudiantes tomaron las calles sin los que tradicionalmente los acompañaban: los políticos de izquierda. El PRD defendió lo indefendible y partidos como el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se sumaron a la exigencia ciudadana casi un mes después de los hechos. “¿Dónde está la izquierda?”, se preguntó Alejandro Solalinde, activista por los derechos de los migrantes, mientras que los padres de los estudiantes desaparecidos hace más de 40 días afirman: “No creemos en ningún partido”.

Cuauhtémoc Cárdenas durante la marcha sobre el caso de normalistas asesinados y desaparecidos. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo.
El sábado 18 de octubre, el mismo día que los perredistas rechazaron pedir la renuncia al Gobernador con licencia de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, también se negaron a participar en las protestas por el asesinato y desaparición de normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa. La decisión fue casi unánime: ¿Para qué saldría el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a exponerse a una agresión, como la ocurrida al líder moral del instituto político, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano [10 días antes]?, cuestionaron algunos.
Los abucheos y la agresión a Cárdenas del pasado 8 de octubre en el Zócalo capitalino, durante una protesta por los normalistas desaparecidos, cimbró a los perredistas y, casi a un mes de lo sucedido, tocó el turno al ex presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, quien acudió a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fue increpado por un grupo de estudiantes que lo llamó asesino.
“Yo quiero preguntar a las izquierdas: ¿Dónde están las izquierdas si tenemos un campo olvidado, abandonado? ¿Dónde están las izquierdas si tenemos olvidados a los trabajadores explotados? ¿Dónde están las izquierdas si tenemos a nuestros indígenas olvidados? ¿Dónde están las izquierdas que no han logrado una alerta de género en ningún estado donde gobiernan? ¿Dónde están las izquierdas que han permitido estas masacres, represiones sistemáticas contra los jóvenes, contra los estudiantes? ¿Dónde están las izquierdas a la hora de la hora en el poder legislativo cuando se trata de aprobar leyes nomás por línea, espero no sea por conveniencia económica. ¿Dónde están?”, cuestiona el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, activista por los derechos de los migrantes.
Para Solalinde, lo que sucedió en los últimos dos meses con el rechazo de la población hacia el PRD es un ejemplo del hartazgo hacia todos los partidos. Pero es una respuesta al fracaso de una fuerza política que se declara de izquierda.
“Hoy hay una gama tremenda de izquierdas, habría que ver si realmente son izquierdas o son derechas disfrazas de izquierda, porque les importan más sus partidos. No son antisistémicos como dicen, se acomodan al dinerito, al hueso, a los puestos políticos. No son inductivos, solidarios con la gente. Finalmente las izquierdas son copulares, pactistas, porque son supuestamente de izquierda, pero no están representando los intereses de abajo, de la gente, están en la esfera del poder, no están en la lucha de abajo. Esas personas que no se digan de izquierda”, dijo Solalinde.
Manuel Martínez, vocero de los papás de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa y tío de uno de ellos, aseguró que ni la izquierda ni ningún otro partido representan los intereses de la población más vulnerada.
Los políticos, agregó, perdieron la confianza del pueblo: el robo, la colusión con el crimen organizado golpeó a las poblaciones más pobres de Guerrero y del resto del país.
“Ya no tienen sentido. Llega el momento que la gente honesta, la que trabaja, explota y toma justicia por su mano. La gente no quiere saber nada de esos corruptos, queremos que desaparezcan ese tipo de poderosos”, agrega.
Virgilio Bravo Peralta, director del Centro de Negociación, Mediación, Conciliación y Arbitraje (CENCA) del Instituto Internacional de Estudios de Derecho y Jurisprudencia (IIEDJ), explicó que realmente en México, la izquierda no ha encontrado de manera permanente un espacio institucional que la represente.
“En un momento fue el PRD, veamos lo que es ahora. En el camino esa izquierda social no encontró respuestas, fue desilusionándose de esos liderazgos. El PRD entró en una lógica de ganar elecciones, aliancista para llegar al poder a costa de lo que fuera; de la ética, honestidad, transparencia, se fue involucrando con personas de dudosa procedencia; primero con esos políticos chapulines que brincan de un partido a otro, luego con el narco”, indicó.
El experto detalló algo más: todos los partidos de izquierda en México están desgastados.
“Su mejor momento fue cuando estuvieron unidos bajo un solo instituto, pero por su misma naturaleza de revanchismo, oportunismo político, están pulverizados y fraccionados. La izquierda no representa una alternativa al ejercicios del poder público, una alternativa electoral. México necesita partidos fuertes, y no queda otro camino que regresar y refundar”, dijo.
Gustavo de la Rosa Hickerson, activista de izquierda en Ciudad Juárez, Chihuahua, y ex primer visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos hizo un comparativo: en 1968 el Partido Popular Socialista (PPS) era un “vómito” para los jóvenes. Hoy, en 2014, el PRD “es un vómito para muchos”.
“En todas las intervenciones que van a tener los políticos, miden si les conviene o no les conviene. El acto más vergonzoso es el apoyo que le brindó el PRD a Ángel Aguirre. No les interesó para nada los derechos humanos y ciudadanos. Finalmente llegan al poder, y no es que se les olvide por qué luchaban: empiezan a darse cuenta que el poder es sabroso”, dijo el activista.
Para los jóvenes que abanderan #YoSoy132, estas fuerzas políticas sólo se acercan a ellos para utilizarlos. Por ello, indicó Jessica Santamaría Ortiz, se marcó una raya con los partidos políticos.
“Morena, el PRD, la parte de izquierda, todos nos están buscando porque saben que son votos a favor de ellos. Pero todos nos utilizan. Nos ven como títeres que puedan jalar. Los partidos de izquierda no representan los intereses de la población. El PRD, por ejemplo, entregó todo en el Pacto por México a las instituciones”, explicó.
Carlo Brito, activista que formó parte del Movimiento #YoSoy132, dijo que los partidos políticos de izquierda se perciben como parte del problema que aqueja al país. “Los partidos de izquierda han abandonado sus principios. Figuras morales como Cárdenas [Cuauhtémoc] se han descartado, han dejado de serlo y son depositarios de las frustraciones legitimas de lo que estamos viendo”.
La confrontación de los jóvenes con los partidos, incluyendo los de izquierda, cada vez se torna más violenta y la percepción es clara: esa oposición sólo lucra, sin construir mejores gobiernos, ni legislaciones. “He escuchado en algunos jóvenes del PRD, que han tenido serios debates sobre las razones por las cuales los movimientos sociales no han migrado hacia ellos y ni a Morena. Se están preguntando por qué”, expresó.
Ahora, se cuestiona a un partido de izquierda que en sus inicios llegó a representar los intereses de los ciudadanos: fueron perredistas los que desaparecieron, los que fueron torturados, los presos políticos, los incómodos para el gobierno y fue un perredista, el ex Alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, quien presuntamente mandó desaparecer, hace un mes, a 43 jóvenes estudiantes.
Alejandro Sánchez Camacho, Diputado federal y ex secretario general del PRD, reconoció la “tremenda crisis” que vive el PRD, un partido al cual él pertenece, pero que perdió acercamiento con su origen, con la comunidad y el territorio, afirma.
“Ya las malas amistades: tenemos que reconocer que tocó a las puertas del PRD el crimen organizado, antes hablábamos del PRI [Partido Revolucionario Institucional] y del PAN [Partido Acción Nacional], ahora hablamos del PRD, donde compañeras y compañeros se les hizo fácil, de manera equivocada, tener ingresos económicos para hacer una campaña ostentosa de esa forma. Hay una crisis profunda, estamos en alerta máxima y no hemos logrado tener claridad de los alcances que tendrá esto de Iguala, no sabemos hasta dónde llega esa relación de las empresas que le daban servicio al gobierno, hasta el momento hay hipótesis sobre posibles vínculos con una de las expresiones en el partido, como Nueva Izquierda [Los Chuchos] y entonces, cuando uno piensa que ya habría un alto, esto se profundiza más”, dijo.
Sánchez Camacho agregó que es “natural” que la población rechace al partido, como lo está haciendo, debido a que hay una pérdida de confianza.
“Somos un instituto; sin embargo no todos en el PRD somos así, pero esa pérdida de confianza, el desaliento, el desánimo y ese sentimiento de ira hacia nuestro partido, es natural. La gente no alcanza a visualizar que en el PRD hay muchas expresiones, la gente lo ve como un todo”, explicó.
LA IZQUIERDA QUE ABANDONA CAUSAS

El Gobernador con licencia de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y el dirgente del PRD, Carlos Navarrete. Foto: Cuartoscuro El Gobernador con licencia de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y el dirgente del PRD, Carlos Navarrete. Foto: Cuartoscuro
Los partidos de izquierda, como indicó Alejandro Solalinde, abandonaron las causas de la población más vulnerable. Casos hay muchos, uno de ellos es la muerte de 49 niños en una guardería de Hermosillo, Sonora.
Ofelia Vázquez Ruelas, mamá del niño Germán Paul León, muerto en el incendio de la Guardería ABC, el 5 de junio de 2009, aseguró que en 2012 los padres de las víctimas les solicitaron audiencia a Josefina Vázquez Mota, candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República, a Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas y a Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), abanderar el caso donde murieron 49 niños, pero fueron ignorados.
“Se les pidió a todos los candidatos, hicimos un llamado en un periódico de mucha circulación del Distrito Federal, el único que contestó fue [el Presidente] Peña Nieto, que vino y nos vio en Ciudad Obregón, pero nomás a prometer, porque no cumplió, es el día que ni siquiera nos recibe para una audiencia”, detalló.
Ofelia explicó que el caso de sus hijos es tan escabroso para los partidos políticos, incluyendo los de izquierda, que nadie ha tomado la bandera para defender la justicia para aquellos niños.
“Es tan escabroso para ellos, que nadie ha tomado esa batuta para llevar la bandera, porque tiene tintes políticos. Nuestros hijos murieron a consecuencia de los políticos”, recalcó.
La mujer prosiguió: “Los partidos políticos de izquierda, ahora me atrevo a comentar que ellos toman la decisión de qué temas y qué asuntos de la comunidad quieren tomar, a su conveniencia, el caso de la Guardería ABC, nadie lo quiso tomar”
Hace unos días, un grupo de mamás y papás de los niños fallecidos hicieron un plantón en Los Pinos y en el Zócalo para exigirle a Peña Nieto que los recibiera y cumpliera su palabra de hacer justicia. Ningún partido de izquierda se acercó.
El partido de izquierda que se define a sí mismo como “la única y verdadera oposición al régimen” y que abandera Andrés Manuel López Obrador, se quedó corto en torno al caso Ayotzinapa, pues salió un mes después a exigir justicia en un evento masivo, dijo Gustavo de la Rosa.
“Morena me tiene sorprendido, no ha sido capaz de responder con rabia, con coraje, con ira frente a todas estas atrocidades. Para mi es lamentable que no haya soltado los perros como dicen, suelta los perros contra el enemigo, los perros ideológicos, argumentativos, me tiene impresionado. Yo pienso que los partidos de izquierda son adictos al poder y eso, los convierte en corruptos. A todo le miden el ganar o perder”, agregó.
El tabasqueño López Obrador hizo algunos pronunciamientos sobre los normalistas durante las giras que realizó en el país. Convocó hace semanas, antes de que sucediera la tragedia de Iguala, a un mitin en el Zócalo el domingo 26 de octubre para manifestarse en contra de la Reforma Energética y el día del mitin lo dedicó a los normalistas desaparecidos y a la exigencia de justicia.
“Puede que quede como el único partido de izquierda que alzó la voz por los chavos, pero también puede generar la sensación de oportunismo, se lanzan a la calle defendiendo a los de Ayotzinapa, cuando se dieron cuenta de que iban a tomar ganancias políticas, exhiben sus cartas cuando se dan cuenta que la siguiente les puede beneficiar”, detalló Gustavo de la Rosa.
EL CASO EN EL DF

Perredistas en lucha contra la privatización del petróleo. Foto: Cuartoscuro Perredistas en lucha contra la privatización del petróleo. Foto: Cuartoscuro
La Ciudad de México en los últimos dos años es otro ejemplo: el partido de izquierda que gobierna la ciudad más grande del país, el Distrito Federal, la urbe que en 1997 conquistó Cárdenas Solórzano y que ahora gobierna Miguel Ángel Mancera Espinosa, un político que no milita en el PRD, se caracterizó por el enfrentamiento constante con los jóvenes.
Además de las acusaciones que pesan sobre su gobierno por la represión de una de las marchas más emblemáticas para la juventud y la izquierda mexicana –la del 2 de octubre–, a mediados de este año el Jefe de Gobierno Mancera envió a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), una iniciativa que planteó una reforma a la Ley de Cultura Cívica para multar y encarcelar a quienes se salten las barras del Metro en protesta por el alza al precio del boleto.
Mancera propuso sanciones para los vendedores ambulantes del transporte público como el Sistema Colectivo Metro y multas de 21 a 40 días de salario mínimo o arresto de 25 a 36 horas, a quien viaje sin pagar su pasaje.
“El pretexto es el no pago del transporte, pero el verdadero objetivo es criminalizar la protesta, tampoco es ir contra los ambulantes, acallar la protesta es lo que se pretende y en este sentido se viola el derecho humano a la libertad de expresión”, dijo
Francisco Cerezo, coordinador del Comité Cerezo México. El movimiento #PosMeSalto se popularizó el año pasado como una protesta en contra del alza de dos pesos en la tarifa del transporte, que el gobierno capitalino, simplemente no toleró. Francisco Cerezo explicó que hay una tendencia en el gobierno de Mancera por inhibir la manifestación de los capitalinos a través de distintos mecanismos, como las detenciones masivas y arbitrarias, así como las nuevas leyes que se promueven en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
El activista reflexionó sobre la injerencia de los partidos de izquierda en los movimientos sociales, que como el gobierno de Mancera, sólo interviene para utilizarlos y sacar provecho de ellos.
“La gente se está dando cuenta de que no son una alternativa real, sino un negocio familiar o de un grupo que beneficia solamente a ellos. Quien aleja a la gente es el actuar de los partidos, que no están a favor de las necesidades reales de la gente”, expresó.
Para Francisco Cerezo hoy no existe en México un partido que represente los anhelos de los mexicanos de izquierda y para perredistas como Sánchez Camacho o analistas políticos como Virgilio Bravo, llegó la hora de una recomposición.
“El PRD necesita un giro de 160 grados. Retomar sus orígenes, mantener la gestión social, formar cuadros, cerrar la puerta a la infiltración del narcotráfico”, dijo Sánchez Camacho.
Virgilio Bravo aseguró, que los partidos de izquierda no tienen una oportunidad real de reconstruirse si siguen desunidos.
“Se tiene que refundar la izquierda, tienen que reconciliarse, sumar y no seguir restando. Sumar y no seguir restando. Lo que el está pasando al PRD con Cárdenas y Zambrano, lo vamos a seguir viendo, desafortunadamente para ellos, porque van a sufrir en carne propia el escarnio público de las malas decisiones que tomaron”, indicó.
Para Solalinde llegó la hora de la población vulnerada durante muchos años. Del México abandonado por derechas e izquierdas.
“Nos queda organizarnos. Ya no vamos a pedir limosnas, ya se cayeron los mitos de que tenemos un gobierno que se preocupa por nosotros. El gobierno no sólo no se preocupa, sino que nos ataca, masacra y hace uso ilegal de las instituciones”.
La izquierda mexicana está huérfana, dicen activistas y expertos, y hace mucho que dejó de representar los intereses de la gente común. Así es como en el país no hay partidos que representen las demandas ni los anhelos del pueblo que sale a las calles a marchar y a manifestarse, sostienen. El caso de los 43 normalistas desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Guerrero, desató la furia y el hartazgo de distintos sectores de la población. Maestros, jóvenes, clérigos, defensores de derechos humanos, estudiantes tomaron las calles sin los que tradicionalmente los acompañaban: los políticos de izquierda. El PRD defendió lo indefendible y partidos como el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se sumaron a la exigencia ciudadana casi un mes después de los hechos. “¿Dónde está la izquierda?”, se preguntó Alejandro Solalinde, activista por los derechos de los migrantes, mientras que los padres de los estudiantes desaparecidos hace más de 40 días afirman: “No creemos en ningún partido”.

Cuauhtémoc Cárdenas durante la marcha sobre el caso de normalistas asesinados y desaparecidos. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo.
El sábado 18 de octubre, el mismo día que los perredistas rechazaron pedir la renuncia al Gobernador con licencia de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, también se negaron a participar en las protestas por el asesinato y desaparición de normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa. La decisión fue casi unánime: ¿Para qué saldría el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a exponerse a una agresión, como la ocurrida al líder moral del instituto político, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano [10 días antes]?, cuestionaron algunos.
Los abucheos y la agresión a Cárdenas del pasado 8 de octubre en el Zócalo capitalino, durante una protesta por los normalistas desaparecidos, cimbró a los perredistas y, casi a un mes de lo sucedido, tocó el turno al ex presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, quien acudió a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fue increpado por un grupo de estudiantes que lo llamó asesino.
“Yo quiero preguntar a las izquierdas: ¿Dónde están las izquierdas si tenemos un campo olvidado, abandonado? ¿Dónde están las izquierdas si tenemos olvidados a los trabajadores explotados? ¿Dónde están las izquierdas si tenemos a nuestros indígenas olvidados? ¿Dónde están las izquierdas que no han logrado una alerta de género en ningún estado donde gobiernan? ¿Dónde están las izquierdas que han permitido estas masacres, represiones sistemáticas contra los jóvenes, contra los estudiantes? ¿Dónde están las izquierdas a la hora de la hora en el poder legislativo cuando se trata de aprobar leyes nomás por línea, espero no sea por conveniencia económica. ¿Dónde están?”, cuestiona el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, activista por los derechos de los migrantes.
Para Solalinde, lo que sucedió en los últimos dos meses con el rechazo de la población hacia el PRD es un ejemplo del hartazgo hacia todos los partidos. Pero es una respuesta al fracaso de una fuerza política que se declara de izquierda.
“Hoy hay una gama tremenda de izquierdas, habría que ver si realmente son izquierdas o son derechas disfrazas de izquierda, porque les importan más sus partidos. No son antisistémicos como dicen, se acomodan al dinerito, al hueso, a los puestos políticos. No son inductivos, solidarios con la gente. Finalmente las izquierdas son copulares, pactistas, porque son supuestamente de izquierda, pero no están representando los intereses de abajo, de la gente, están en la esfera del poder, no están en la lucha de abajo. Esas personas que no se digan de izquierda”, dijo Solalinde.
Manuel Martínez, vocero de los papás de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa y tío de uno de ellos, aseguró que ni la izquierda ni ningún otro partido representan los intereses de la población más vulnerada.
Los políticos, agregó, perdieron la confianza del pueblo: el robo, la colusión con el crimen organizado golpeó a las poblaciones más pobres de Guerrero y del resto del país.
“Ya no tienen sentido. Llega el momento que la gente honesta, la que trabaja, explota y toma justicia por su mano. La gente no quiere saber nada de esos corruptos, queremos que desaparezcan ese tipo de poderosos”, agrega.
Virgilio Bravo Peralta, director del Centro de Negociación, Mediación, Conciliación y Arbitraje (CENCA) del Instituto Internacional de Estudios de Derecho y Jurisprudencia (IIEDJ), explicó que realmente en México, la izquierda no ha encontrado de manera permanente un espacio institucional que la represente.
“En un momento fue el PRD, veamos lo que es ahora. En el camino esa izquierda social no encontró respuestas, fue desilusionándose de esos liderazgos. El PRD entró en una lógica de ganar elecciones, aliancista para llegar al poder a costa de lo que fuera; de la ética, honestidad, transparencia, se fue involucrando con personas de dudosa procedencia; primero con esos políticos chapulines que brincan de un partido a otro, luego con el narco”, indicó.
El experto detalló algo más: todos los partidos de izquierda en México están desgastados.
“Su mejor momento fue cuando estuvieron unidos bajo un solo instituto, pero por su misma naturaleza de revanchismo, oportunismo político, están pulverizados y fraccionados. La izquierda no representa una alternativa al ejercicios del poder público, una alternativa electoral. México necesita partidos fuertes, y no queda otro camino que regresar y refundar”, dijo.
Gustavo de la Rosa Hickerson, activista de izquierda en Ciudad Juárez, Chihuahua, y ex primer visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos hizo un comparativo: en 1968 el Partido Popular Socialista (PPS) era un “vómito” para los jóvenes. Hoy, en 2014, el PRD “es un vómito para muchos”.
“En todas las intervenciones que van a tener los políticos, miden si les conviene o no les conviene. El acto más vergonzoso es el apoyo que le brindó el PRD a Ángel Aguirre. No les interesó para nada los derechos humanos y ciudadanos. Finalmente llegan al poder, y no es que se les olvide por qué luchaban: empiezan a darse cuenta que el poder es sabroso”, dijo el activista.
Para los jóvenes que abanderan #YoSoy132, estas fuerzas políticas sólo se acercan a ellos para utilizarlos. Por ello, indicó Jessica Santamaría Ortiz, se marcó una raya con los partidos políticos.
“Morena, el PRD, la parte de izquierda, todos nos están buscando porque saben que son votos a favor de ellos. Pero todos nos utilizan. Nos ven como títeres que puedan jalar. Los partidos de izquierda no representan los intereses de la población. El PRD, por ejemplo, entregó todo en el Pacto por México a las instituciones”, explicó.
Carlo Brito, activista que formó parte del Movimiento #YoSoy132, dijo que los partidos políticos de izquierda se perciben como parte del problema que aqueja al país. “Los partidos de izquierda han abandonado sus principios. Figuras morales como Cárdenas [Cuauhtémoc] se han descartado, han dejado de serlo y son depositarios de las frustraciones legitimas de lo que estamos viendo”.
La confrontación de los jóvenes con los partidos, incluyendo los de izquierda, cada vez se torna más violenta y la percepción es clara: esa oposición sólo lucra, sin construir mejores gobiernos, ni legislaciones. “He escuchado en algunos jóvenes del PRD, que han tenido serios debates sobre las razones por las cuales los movimientos sociales no han migrado hacia ellos y ni a Morena. Se están preguntando por qué”, expresó.
Ahora, se cuestiona a un partido de izquierda que en sus inicios llegó a representar los intereses de los ciudadanos: fueron perredistas los que desaparecieron, los que fueron torturados, los presos políticos, los incómodos para el gobierno y fue un perredista, el ex Alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, quien presuntamente mandó desaparecer, hace un mes, a 43 jóvenes estudiantes.
Alejandro Sánchez Camacho, Diputado federal y ex secretario general del PRD, reconoció la “tremenda crisis” que vive el PRD, un partido al cual él pertenece, pero que perdió acercamiento con su origen, con la comunidad y el territorio, afirma.
“Ya las malas amistades: tenemos que reconocer que tocó a las puertas del PRD el crimen organizado, antes hablábamos del PRI [Partido Revolucionario Institucional] y del PAN [Partido Acción Nacional], ahora hablamos del PRD, donde compañeras y compañeros se les hizo fácil, de manera equivocada, tener ingresos económicos para hacer una campaña ostentosa de esa forma. Hay una crisis profunda, estamos en alerta máxima y no hemos logrado tener claridad de los alcances que tendrá esto de Iguala, no sabemos hasta dónde llega esa relación de las empresas que le daban servicio al gobierno, hasta el momento hay hipótesis sobre posibles vínculos con una de las expresiones en el partido, como Nueva Izquierda [Los Chuchos] y entonces, cuando uno piensa que ya habría un alto, esto se profundiza más”, dijo.
Sánchez Camacho agregó que es “natural” que la población rechace al partido, como lo está haciendo, debido a que hay una pérdida de confianza.
“Somos un instituto; sin embargo no todos en el PRD somos así, pero esa pérdida de confianza, el desaliento, el desánimo y ese sentimiento de ira hacia nuestro partido, es natural. La gente no alcanza a visualizar que en el PRD hay muchas expresiones, la gente lo ve como un todo”, explicó.
LA IZQUIERDA QUE ABANDONA CAUSAS

El Gobernador con licencia de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y el dirgente del PRD, Carlos Navarrete. Foto: Cuartoscuro El Gobernador con licencia de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y el dirgente del PRD, Carlos Navarrete. Foto: Cuartoscuro
Los partidos de izquierda, como indicó Alejandro Solalinde, abandonaron las causas de la población más vulnerable. Casos hay muchos, uno de ellos es la muerte de 49 niños en una guardería de Hermosillo, Sonora.
Ofelia Vázquez Ruelas, mamá del niño Germán Paul León, muerto en el incendio de la Guardería ABC, el 5 de junio de 2009, aseguró que en 2012 los padres de las víctimas les solicitaron audiencia a Josefina Vázquez Mota, candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República, a Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas y a Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), abanderar el caso donde murieron 49 niños, pero fueron ignorados.
“Se les pidió a todos los candidatos, hicimos un llamado en un periódico de mucha circulación del Distrito Federal, el único que contestó fue [el Presidente] Peña Nieto, que vino y nos vio en Ciudad Obregón, pero nomás a prometer, porque no cumplió, es el día que ni siquiera nos recibe para una audiencia”, detalló.
Ofelia explicó que el caso de sus hijos es tan escabroso para los partidos políticos, incluyendo los de izquierda, que nadie ha tomado la bandera para defender la justicia para aquellos niños.
“Es tan escabroso para ellos, que nadie ha tomado esa batuta para llevar la bandera, porque tiene tintes políticos. Nuestros hijos murieron a consecuencia de los políticos”, recalcó.
La mujer prosiguió: “Los partidos políticos de izquierda, ahora me atrevo a comentar que ellos toman la decisión de qué temas y qué asuntos de la comunidad quieren tomar, a su conveniencia, el caso de la Guardería ABC, nadie lo quiso tomar”
Hace unos días, un grupo de mamás y papás de los niños fallecidos hicieron un plantón en Los Pinos y en el Zócalo para exigirle a Peña Nieto que los recibiera y cumpliera su palabra de hacer justicia. Ningún partido de izquierda se acercó.
El partido de izquierda que se define a sí mismo como “la única y verdadera oposición al régimen” y que abandera Andrés Manuel López Obrador, se quedó corto en torno al caso Ayotzinapa, pues salió un mes después a exigir justicia en un evento masivo, dijo Gustavo de la Rosa.
“Morena me tiene sorprendido, no ha sido capaz de responder con rabia, con coraje, con ira frente a todas estas atrocidades. Para mi es lamentable que no haya soltado los perros como dicen, suelta los perros contra el enemigo, los perros ideológicos, argumentativos, me tiene impresionado. Yo pienso que los partidos de izquierda son adictos al poder y eso, los convierte en corruptos. A todo le miden el ganar o perder”, agregó.
El tabasqueño López Obrador hizo algunos pronunciamientos sobre los normalistas durante las giras que realizó en el país. Convocó hace semanas, antes de que sucediera la tragedia de Iguala, a un mitin en el Zócalo el domingo 26 de octubre para manifestarse en contra de la Reforma Energética y el día del mitin lo dedicó a los normalistas desaparecidos y a la exigencia de justicia.
“Puede que quede como el único partido de izquierda que alzó la voz por los chavos, pero también puede generar la sensación de oportunismo, se lanzan a la calle defendiendo a los de Ayotzinapa, cuando se dieron cuenta de que iban a tomar ganancias políticas, exhiben sus cartas cuando se dan cuenta que la siguiente les puede beneficiar”, detalló Gustavo de la Rosa.
EL CASO EN EL DF

Perredistas en lucha contra la privatización del petróleo. Foto: Cuartoscuro Perredistas en lucha contra la privatización del petróleo. Foto: Cuartoscuro
La Ciudad de México en los últimos dos años es otro ejemplo: el partido de izquierda que gobierna la ciudad más grande del país, el Distrito Federal, la urbe que en 1997 conquistó Cárdenas Solórzano y que ahora gobierna Miguel Ángel Mancera Espinosa, un político que no milita en el PRD, se caracterizó por el enfrentamiento constante con los jóvenes.
Además de las acusaciones que pesan sobre su gobierno por la represión de una de las marchas más emblemáticas para la juventud y la izquierda mexicana –la del 2 de octubre–, a mediados de este año el Jefe de Gobierno Mancera envió a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), una iniciativa que planteó una reforma a la Ley de Cultura Cívica para multar y encarcelar a quienes se salten las barras del Metro en protesta por el alza al precio del boleto.
Mancera propuso sanciones para los vendedores ambulantes del transporte público como el Sistema Colectivo Metro y multas de 21 a 40 días de salario mínimo o arresto de 25 a 36 horas, a quien viaje sin pagar su pasaje.
“El pretexto es el no pago del transporte, pero el verdadero objetivo es criminalizar la protesta, tampoco es ir contra los ambulantes, acallar la protesta es lo que se pretende y en este sentido se viola el derecho humano a la libertad de expresión”, dijo
Francisco Cerezo, coordinador del Comité Cerezo México. El movimiento #PosMeSalto se popularizó el año pasado como una protesta en contra del alza de dos pesos en la tarifa del transporte, que el gobierno capitalino, simplemente no toleró. Francisco Cerezo explicó que hay una tendencia en el gobierno de Mancera por inhibir la manifestación de los capitalinos a través de distintos mecanismos, como las detenciones masivas y arbitrarias, así como las nuevas leyes que se promueven en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
El activista reflexionó sobre la injerencia de los partidos de izquierda en los movimientos sociales, que como el gobierno de Mancera, sólo interviene para utilizarlos y sacar provecho de ellos.
“La gente se está dando cuenta de que no son una alternativa real, sino un negocio familiar o de un grupo que beneficia solamente a ellos. Quien aleja a la gente es el actuar de los partidos, que no están a favor de las necesidades reales de la gente”, expresó.
Para Francisco Cerezo hoy no existe en México un partido que represente los anhelos de los mexicanos de izquierda y para perredistas como Sánchez Camacho o analistas políticos como Virgilio Bravo, llegó la hora de una recomposición.
“El PRD necesita un giro de 160 grados. Retomar sus orígenes, mantener la gestión social, formar cuadros, cerrar la puerta a la infiltración del narcotráfico”, dijo Sánchez Camacho.
Virgilio Bravo aseguró, que los partidos de izquierda no tienen una oportunidad real de reconstruirse si siguen desunidos.
“Se tiene que refundar la izquierda, tienen que reconciliarse, sumar y no seguir restando. Sumar y no seguir restando. Lo que el está pasando al PRD con Cárdenas y Zambrano, lo vamos a seguir viendo, desafortunadamente para ellos, porque van a sufrir en carne propia el escarnio público de las malas decisiones que tomaron”, indicó.
Para Solalinde llegó la hora de la población vulnerada durante muchos años. Del México abandonado por derechas e izquierdas.
“Nos queda organizarnos. Ya no vamos a pedir limosnas, ya se cayeron los mitos de que tenemos un gobierno que se preocupa por nosotros. El gobierno no sólo no se preocupa, sino que nos ataca, masacra y hace uso ilegal de las instituciones”.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
El día que Nietzsche lloro (Pelicula)
Película que se centra más en los problemas fisicos de Nietzsche que en su pensamiento, sin embargo, aparecen diálogos interesantes de este pensador con Breuer precisamente por ser ficticios pues en la vida real ellos no tuvieron contacto.
Mujica cumple
Colectivo de "Noticias Uruguayas"
¿Tiene algo qué decir el Bloque "giro a la izquierda" sobre la liberación de los más representativos genocidas, asesinos, ladrones de bebés?
¿Tiene algo qué decir el Bloque "giro a la izquierda" sobre la liberación de los más representativos genocidas, asesinos, ladrones de bebés? ¿Tiene algo que decir el PVP?, ¿tiene algo que decir el Partido Comunista? que cuentan con militantes asesinados y desaparecidos en los marcos del "Plan Cóndor" uno de cuyos principales testaferros fué, por ejemplo, Gavazzo.
Si tan "giro a la izquierda son" deberían protestar de inmediato. Si no lo hacen estarán aprobando. Sus militantes asesinados por luchar por la democracia con su sacrificio hicieron posible que hoy estén en sus bancas. Por sí o por no deben de decir algo.
Elecciones 2014 Bloque del “giro a la izquierda” será mayoría en el senado frentista El mega sublema integrado por tupamaros, comunistas, Sendic, Cánepa, la Vertiente Artiguista, el Movimiento de Alternativa Socialista y CAP-L, será la mayoría. Topolansky y Moreira volverán a ocupar bancas en el Senado. Foto: Archivo El País. lun oct 27 2014 16:47 El País uy
La alianza conformada por el Movimiento de Participación Popular, Lista 711 (Raúl Sendic), Partido Comunista, Lista 5005 (Diego Cánepa), Vertiente Artiguista, Frente Izquierda de Liberación, Movimiento de Alternativa Socialista y CAP-L dominará la bancada de senadores del Frente Amplio.El sector, que se conformó con la intención de darle “un giro a la izquierda” a la gestión del Frente Amplio, conquistó nueve de quince senadores, a los que podría sumarse Raúl Sendic si la izquierda gana el balotaje y se transforma en vicepresidente.
En dicho sublema, el MPP (el más votado con unos 350.000 votos) tiene cinco bancas seguras (José Mujica, Lucía Topolansky, Eduardo Bonomi, Ernesto Agazzi y Luis Almagro) y suma una sexta por el sistema de restos que pertenecería a Patricia Ayala.El sector de Raúl Sendic obtendría dos senadores (el propio Sendic y Leonardo De León) y por el Partido Comunista ingresaría Marcos Carámbula. En caso de que el FA obtenga la Presidnecia el lugar de Sendic lo ocupará Marcos Otegui.El Frente Líber Seregni es el sublema que obtiene el segundo lugar dentro del Frente Amplio y conquista tres senadores, dos para la Lista 2121 (Danilo Astori, Rafael Michelini y Daniela Paysee) mientras que el Partido Socialista alcanzaría dos bancas para Daniel Martínez y Mónica Xavier. La banca número quince pertenecería a Constanza Moreira, gracias a la acumulación de votos bajo el sublema Casa Grande.
Mujica cumple
No se habían terminado de contar los votos pero sabiendo ya de la mayoría parlamentaria y que de hecho el FA va a ganar el balotaje, Mujica cumplió su tan anunciada promesa ya estampada sobre el electorado apenas fué confirmado como Presidente y confirmada también la derrota de la rosada gracias -entre otros factores- al sabotaje premeditado de ciertos sectores del FA, de que iba a liberar a los "viejitos" ( es decir a los criminales de lesa humanidad condenados y presos por atroces crímenes) antes de que terminara su mandato Así lo dijo entonces.
Su mandato termina pronto y antes de su fin aquí está el vengativo Mujica aplicando friamente su siniestro plan. Plan porque esta liberación de los criminales es un arreglo gestionado de largo tiempo atrás con los representantes de los verdugos, plan porque encubierto (como ahora) en razones absurdas, se procesa a cambio de algo que no se dice abiertamente pero que todos sospechan: es un trato, es un pacto, se hace a cambio de algo.
Más aún, no se dice tampoco quienes han presionado para soltar a "los viejitos" como de manera asqueante Mujica definió a gente que en otros lados (Israel y Alemania por ejemplo, que son "referentes" y "sociedades ideales y democráticas" para Mujica y su gobierno) ha sido o bien colgada o bien ha muerto en prisión en consideración a la magnitud de sus crímenes. Dos ejemplos: Eichman (Israel) y Rudolf Hess (Alemania).
Jamás nunca podrá Mujica convencer a nadie que razone de que aquí no hay un pacto. De contenido desconocido por ahora. Que han habido presiones sea de fuerzas nacionales como internacionales (por ejemplo el conocido asesino serial Obama). Uruguay seguirá siendo un paria en materia de DD.HH. a nivel internacional con un crédito rozando el mínimo y ahora ya bajo el mínimo posible. Seguirá siendo un ejemplo de continuación de la violación de las Convenciones Internacionales de la ONU.
Muchos se preguntan si lo de los presos de Guantánamo no está vinculado a esta "movida" post-electoral y de pedidos que van y vienen desde el imperio y se interrogan si acaso no estamos en presencia de favores mutuos.
Mujica lo pone en práctica, con descaro total y como una afrenta sin parangón a los familiares de las víctimas así como a la legalidad internacional. Lo hace después de saberse el resultado electoral de manera de no haber arriegado el perder muchos votos por la izquierda o sencillamente de demócratas, y lo hace también de cara a la segunda vuelta con el fin de congraciarse con votantes colorados más que nada. Bordaberry mediante.
En el contexto está también el quizás aún vivo interés de Mujica de volver a intentar ser Premio Nobel de la Paz. Ya Obama lo había propagandeado pero no fué suficiente, ésta quizás sea la "segunda vuelta". Afirmar que la paz está por encima de la Justicia es la mayor aberración que se haya escuchado de un mandatario. Toda la comunidad internacional, los muy poderosos movimientos por los DD.HH. en todo el mundo, ninguno acepta esa separación brutal y asqueante que hace Mujica.
Sabiendo muy bien, porque lo sabe, que nunca ha habido ni habrá paz sin justicia que la una va de la mano de la otra cuando se trata de solucionar conflictos internos o internacionales. De lo contrario y en esto la legalidad internacional es muy estricta NUNCA HABRA JUSTICIA Y POR LO TANTO TAMPOCO HABRA PAZ. Por lo tanto es una de las mayores y más frías mentiras de Mujica. Paz sin justicia es lo que siempre las fuerzas democráticas han calificado como la paz de los cementerios. Paz sin justicia es ESTIMULAR LA INJUSTICIA Y A LAS FUERZAS DEL MAL es el establecimiento y legitimación de la impunidad. Por lo tanto es garantizar que el conficto pervive y se volverá a manifestar en cuanto los vencedores lo consideren necesario. Si no hay justicia no habrá paz. Organizaciones de mucha influencia internacional se llaman, precisamente y no por casualidad, PAZ Y JUSTICIA. La impunidad debe de ser quebrada, para ello no puede haber paz sin que se haga justicia. Es decir que debe de esclarecerse todos los crímenes y debe de certificarse la condena a todos los asesinos.
A Mujica, el rencorso (con los de abajo porque con los de arriba y cuanto más arriba mejor, Obama por ejemplo jefe del imperio ideólogo, dirigente y organizador del golpe militar y particularmente del Plan Cóndor que estos "viejitos" llevaron adelante con centenares de víctimas de gente decente y demócrata) se está cobrando el desafío de la población que no lo escuchó y siguió batallando por la verdad y justicia, que voto la rosada y que se mantuvo en pie durante todo su período reclamando por los desaparecidos por ejemplo y por los juicios a los criminales de lesa humanidad. Que reaccionó ejemplarmente defendiendo a la valiente Jueza Mariana Mota que Mujica hizo echar porque tenía 50 casos listos para sentencia, Jueza contra la que precisamente estos "viejitos" no estuvieron tan "enfermos" como para no desarrollar una brutal agitación patotera como siempre ha sido su estilo. Mujica cobra cuentas pendientes y paga otras. Entre las posibles que canjea está la cuenta que le piden los "retirados" (siempre rodeados de los con mando) que siguen conspirando y que han agitado sin cesar el que los "camaradas" (Gavazzo y similares) son presos políticos.
Los que no protesten o los que apoyen a Mujica en este verdadero atropello a la justicia y a los principios universales en relación a los crímenes de lesa humanidad, están facilitando o refrendando la instalación definitiva y total de la impunidad. Los menores han sido engrillados durante el gobierno de Mujica , los ladrones de bebés, violadores, críminales desaparecedores, podran estar en sus casas por "razones de salud" y de esa manera proseguir con lo que han hecho todo el tiempo: su labor conspirativa y revanchista. Y pata también continuar con sus también públicos llamados a terminar con la democracia. Ahora van a estar en mejores condiciones de tal manera que los por ellos llamados "camaradas" (es decir los otros criminales que andan sueltos o que tienen mando de tropa) puedan tener facilidades para coordinar y aceitar sus planes para terminar con la democracia.
Un momento muy negro para la historia uruguaya y para el Frente Amplio que dos por tres se sigue llamando de izquierda. Una afrenta a la democracia que la pagarán todos, hayan votado o no al Frente Amplio.
Sistema carcelario
Mujica solicitó a la SCJ que habilite prisión domiciliaria de militares Es a partir de una recomendación que realizó la Cruz Roja tras realizar un relevamiento en la cárcel de Domingo Arena entre otras y constatar el delicado estado de salud de cinco presos. José Mujica en la Suprema Corte de Justicia. Foto: Marcelo Bonjour jue oct 30 2014 09:15 El País uy El presidente José Mujica solicitó a la Suprema Corte de Justicia que acceda a que militares presos en la cárcel de Domingo Arena pasen a tener prisión domiciliaria.
El pedido surge a raíz de un documento de la Cruz Roja Internacional declarado confidencial en el que se recomienda realizar el traslado de cinco militares recluidos en esa cárcel por "estrictos motivos de salud", según informó Búsqueda que afirmó que uno de ellos sería José Nino Gavazzo.
La Cruz Roja realizó una visita a la cárcel de Domingo Arena así como a otras en las que había presos políticos y concluyó de tal forma debido al delicado estado de salud que padecen algunos de los militares.
lLos ministros de la Suprema Corte deberán remitir el pedido a los jueces de las causas para que estos determinen en qué medida se puede tomar aunque, según publica el semanario, puede haber problemas para concretarlo ya que la ley de medidas alternativas establece que no pueden beneficiarse de prisión domiciliaria los procesados por violaciones a los derechos humanos.
¿Sigue estando Uruguay en la OEA?
La desaparición forzada es considerada desde 1983 como un crimen contra la humanidad por la Organización de los Estados Americanos (OEA). Es, por lo tanto, imprescriptible y continuado, sin posibilidad de indulto o amnistía.
Nacional - REPRESORES SCJ analizará otorgar prisión domiciliaria a militares presos en Domingo Arena El presidente Mujica envió el pedido, luego de una recomendación de la Cruz Roja Internacional por “estrictos motivos de salud”, según informó Búsqueda + - 30.10.2014, 09:01 hs Texto: El Observador
La cárcel donde están alojados los ex represores
El presidente José Mujica envió una carta a la Suprema Corte de Justicia para que se estudiara la posibilidad de otorgar prisión domiciliaria a cinco de los militares detenidos en la cárcel de Domingo Arena, luego de un pedido de la Cruz Roja, según informó este jueves el Semanario Búsqueda.
El organismo internacional mandó un documento confidencial al mandatario en donde recomienda hacerlo, luego de haber realizado controles médicos y por “estrictos motivos de salud” de los presos.
Según fuentes consultadas por Búsqueda, pueden existir algunas trabas jurídicas debido a que la ley establece que no se puede brindar este beneficio a aquellos que hayan sido procesados por violación a los derechos humanos.
Pese a que los nombres están en estricta reserva, uno de los cinco militares sería José Nino Gavazzo, sentenciado en múltiples causas por cometer delitos de lesa humanidad.
En marzo de este año el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas dio entrada al caso del ex dictador Gregorio Álvarez, luego de un pedido de liberación presentado por su abogado, al considerarlo como “preso político”. La Cancillería de Uruguay respondió de forma negativa evaluando a Álvarez como uno de los “peores delincuentes” de la historia de Uruguay.
Familiares de desaparecidos sobre prisión domiciliaria de militares Liebre por cóndor “No estamos para violar los derechos humanos de las personas, pero tampoco estamos para que estén fingiendo enfermedades”, dijo a Montevideo Portal Oscar Urtasun, de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, sobre la posibilidad de otorgar prisión domiciliaria a militares de Domingo Arena. El presidente José Mujica ha reiterado varias veces su deseo de que los militares presos en Domingo Arena, procesados por violaciones a los derechos humanos, cumplan prisión domiciliaria por una cuestión de edad avanzada.
Este deseo se cristalizó ahora en un pedido a la Suprema Corte de Justicia, lo mismo que estuvo a punto de hacer tres años atrás.
Según informa Búsqueda hoy, Mujica accedió a un informe de la Cruz Roja en el que, tras realizar una inspección en la cárcel, se recomienda que se considere la posibilidad de beneficiar con prisión domiciliaria a cinco de los presos por motivos de salud (uno de ellos es José Gavazzo). Por este motivo, Mujica derivó la petición a la Justicia, que deberá resolver si puede o no otorgarla.
Consultado sobre el tema, Oscar Urtasun, integrante de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, dijo a Montevideo Portal: “Hay que analizar el tema y ver bien cómo es el asunto. No estamos para violar los derechos humanos de las personas, pero tampoco estamos para que estén fingiendo enfermedades que son acompañadas por algunos cómplices”.
“Que tengan prisión domiciliaria es prácticamente como estar en libertad a su edad. Con 80 años no van a ir a bailar. Se van a quedar en sus casas. Me parece que es una idea que hay que tomar con pinzas y tenemos que analizarla bien para tener una opinión contundente y clara. No es un tema que hay que tratar a la ligera. No queremos ser los villanos de la película, pero tampoco queremos que nos vendan gato por liebre”, subrayó Urtasun. Montevideo Portal / Enviado por Nestor Durante
Mujica y los presos de Domingo Arena Tirate que hay Arena Tras recibir un informe de la Cruz Roja, el presidente José Mujica envió un pedido a la Suprema Corte para que se conceda prisión domiciliaria a cinco de los ex militares presos en Domingo Arena. En diciembre del 2011, cuando se hallaron los restos del maestro Julio Castro, el presidente José Mujica analizaba la posibilidad de presentar ante la Suprema Corte de Justicia un informe sobre la salud de cinco de los militares presos por violaciones a los derechos humanos en la dictadura.
El objetivo era que algunos de los militares pudieran cumplir la prisión domiciliaria, un deseo que Mujica había expresado en varias ocasiones al asegurar que no deseaba tener a "viejos presos". Aquella intención, que había circulado en la prensa en base a fuentes, no prosperó, pero podría reflotarse en los últimos meses de gestión del presidente.
En entrevista con el programa Uruguay Decide, de Canal 4, Mujica aseguró que tenía un documento de la ONU que pedía un trato distinto con algunos de los presos recluidos en Domingo Arena.
Según informa Búsqueda hoy, se trata en realidad de un informe de la Cruz Roja que, tras realizar una inspección en la cárcel, recomienda que se considere la posibilidad de beneficiar con prisión domiciliaria a cinco de los presos por motivos de salud (uno de ellos es José Gavazzo).
Uno de los médicos que revisó a los militares es el mismo que examinó a los presos de Guantánamo acusados de terrorismo. Según el semanario, Mujica ya envió una comunicación a la Suprema Corte de Justicia para que determine qué puede hacerse en estos casos. Sin embargo, las personas procesadas por violaciones a los derechos humanos no pueden beneficiarse con la reclusión domiciliaria, según la ley que establece las medidas alternativas a la prisión.
"La decisión final corresponde a otro de los poderes del Estado", dijo Mujica a Búsqueda, además de reiterar que su visión obedece a una postura humanista.
martes, 4 de noviembre de 2014
¿Dónde están los muchachos?

Laguna Seca, Chalatenango, diciembre de 1981. Foto: autor no identificado
Miguel Huezo Mixco
Esta imagen fue hecha a finales de 1981. En ella se mira a cincuenta jóvenes en armas. Entre todos ellos, ¿quiénes murieron? ¿Qué rumbo tomaron las vidas de los sobrevivientes? La batalla que libraron, ¿tuvo los resultados esperados?
Los muchachos y muchachas de la foto desbordaron el patrón juvenil que había imperado a lo largo de medio siglo. No eran ni los campesinos sumisos, los revoltosos de cafetín, los alcoholizados ilustrados, ni los peludos mariguanos. Tampoco se fueron al exilio. Austeros y disciplinados, estuvieron dispuestos a correr todos los riesgos por una utopía. Al final de cuentas eran solamente unos “jóvenes estúpidos y generosos”, como los hay ahora, como los habrá siempre.
¿Donde están? Ralph Sprenkels ha venido preguntando por ellos y lo que fue de sus vidas. Sus hallazgos están contenidos en uno de los capítulos de su tesis de doctorado “Revolution & Accommodation. Post-Insurgency in El Salvador” (Revolución y acomodamiento. La posinsurgencia en El Salvador).
El libro, de más de 550 páginas, inicia con una conmovedora cita de Roberto Bolaño: "Todo lo que he escrito es una carta de amor o de despedida a mi propia generación [...] que entregamos lo poco que teníamos, lo mucho que teníamos, que era nuestra juventud, a una causa que creímos la más generosa de las causas del mundo y que en cierta forma lo era, pero que en la realidad no lo era [...] pero igual lo hicimos, porque fuimos estúpidos y generosos, como son los jóvenes, que todo lo entregan y no piden nada a cambio”.
Con la ayuda de 11 fotografías de unidades guerrilleras, tomadas en diferentes momentos de la guerra, Sprenkels reconstruye etnográficamente qué pasó entre 1992 y 2010 con las vidas de los muchachos y muchachas que aparecen en las imágenes, estableciendo un diálogo entre sus vidas cotidianas y sus reflexiones sobre lo que les heredó la lucha.
El investigador consiguió identificar 191 personas, de las cuales 174 son hombres y 17 son mujeres. 188 son salvadoreños y 3 son extranjeros (“internacionalistas”). 36 perecieron en combate. Solo en el caso de 10 personas no consiguió establecer su destino, en parte porque muchas de ellas abandonaron, por diversas razones, el movimiento insurgente en el transcurso de la guerra.
Al momento de la redacción de la investigación, 145 de las personas identificadas en las fotos seguían con vida; la mayoría, campesinos. Del total, 40 son empleados, en la Policía Nacional Civil (PNC) y las municipalidades; 37 personas siguen trabajando o viviendo en zonas rurales, en los municipios que fueron teatros de guerra; 35 han migrado al extranjero, principalmente a Estados Unidos; 24 tiene empleo dentro de la estructura del FMLN, la mitad de ellos como personal de seguridad de la dirigencia de dicho partido; 22 realizan actividades en el sector privado; y 13 trabajan en organizaciones no gubernamentales.
El capítulo revela que muchos de aquellos jóvenes combatientes, una vez terminó el conflicto, para subsistir siguieron dependiendo de las oportunidades socioeconómicas vinculadas a sus antiguas filiaciones guerrilleras. Una porción importante de ellos obtuvo un empleo o formó parte de redes informales de seguridad social gracias a sus contactos con los liderazgos del FMLN. La relevancia que ha seguido teniendo para sus vidas el aparato partidario no significa, dice el investigador, que “la mayoría de los excombatientes estuviera satisfecha con su nueva posición social en la post insurgencia: si ellos habían puesto la mayor cuota de sacrificio durante la guerra, ¿por qué hasta el momento recibían solo una pequeña parte de los frutos del poder obtenidos por el FMLN?”.
Aunque este sentimiento no ha conseguido borrar la adhesión de los excombatientes al imaginario histórico de “la revolución”, para muchos es evidente que la lucha no sirvió para romper la brecha de desigualdad asociada a su cuna, a su origen social.
Numerosos estudios evalúan la transición del país de la guerra a la paz, la conversión del FMLN en partido político, o el proceso de reinserción de los combatientes a la vida civil. Muy poco sabemos, sin embargo, sobre las vidas de esos guerrilleros y guerrilleras que se jugaron la vida para alcanzar un futuro mejor para El Salvador. Como es frecuente, los aparatos terminan invisibilizando lo que realmente importa, que son las personas. El estudio de Sprenkels ofrece un innovador análisis de la insurgencia salvadoreña y de su legado político. La versión en español de la investigación se publicará como libro probablemente en 2015.
- Un resumen.
Resumen (en inglés) https://www.academia.edu/6321559/Revolution_and_Accommodation._Post-Insurgency_in_El_Salvador#
- Una muestra.
Imágenes de las páginas 290-291 y 292 del libro,, en donde el autor resume la trayectoria de cada uno de los 50 jóvenes que aparecen en la fotografía que ilustra este texto.
Uruguay ||| Jorge Zabalza: Una estaca tupamara
Hugo Montero
Los silencios del Tambero también dicen cosas. No son pausas. Parecen parte del relato. Y ese tono atado a lo popular, a lo entrañable y sencillo de las cicatrices que deja un tiempo de fuego, cautiva a los pibes jóvenes
Como cuando esa vez se le arrimó un gurí y le dijo, conmovido: “Qué emoción estar con una parte de la historia”. Entonces, otra vez es el silencio el que irrumpe. No es una pausa, es parte del cuento. El Tambero arquea las cejas y evoca en tono confidente: “Me hizo sentir como una momia”.
Si hay que elegir una imagen que defina a Jorge Zabalza hoy, sería la antítesis de este Uruguay que se acomoda detrás de una nueva gestión de Tabaré Vázquez. Si el nuevo-viejo Presidente propone moderación política, continuidad económica, pragmatismo ideológico y tibia retórica; Zabalza irrumpe con las herramientas opuestas: fue revolucionario y lo sigue siendo, es francotirador implacable ante cada injusticia, es inflexible y no renuncia a la perspectiva insureccional, critica un modelo que –después de una década de Frente Amplio en el gobierno– se muestra disciplinado a los parámetros capitalistas: intensificar la política del agronegocio y priorizar la concentración de la tierra en manos transnacionales. Después de todo, no es otra cosa que un tupamaro cimarrón, que poco tiene que ver con sus otros compañeros de armas, que a la hora de las definiciones prefieren seguir la sombra de Tabaré con un discurso que empacha de tanto pragmatismo. Y tampoco está mal señalar que el Tambero, desde su carnicería en el barrio de Santa Catalina, cerca del Cerro, mantuvo en alto las banderas de Sendic y de los compañeros que quedaron por el camino, y decidió hace ya bastantes años, clavar una estaca y no ceder. No negociar. No transar. Basta con repasar su historia personal para comprender por qué la voz del Tambero –y sus silencios– sigue ganando el interés de la gurisada.
La aventura tupamara
Resulta que el hijo mayor de una familia patricia, el heredero del caudillo del pueblo, el pibe que idolatraba a Obdulio Varela, el lector voraz que seguía las epopeyas de los caudillos orientales, un día descubrió que la aventura no terminaba en los campitos de Minas, que la rebeldía no pasaba por dejar atado a un policía contra un palo borracho y que la política iba más allá de la intendencia que ocupaba su padre. Entonces, ya en Montevideo y entre amigos de fierro y romances furtivos, descubrió los misterios de las barricadas, el murmullo de una facultad tomada y el vértigo de las corridas para zafar de la montada.
Así fue arrimando su entusiasmo hasta que se juntó con los anarcos de la FAU, mientras intentaba reparar por carta el vínculo perdido con sus padres, procurando probarles que atrás habían quedado sus tiempos de tiro al aire y que había llegado el momento de madrugar para ir a trabajar. Para 1963, los diarios mencionaban un misterioso grupo llamado “El Coordinador”, que había asaltado el Tiro Suizo de Colonia para llevarse algunas carabinas. Zabalza seguía las noticias que confirmaban que se trataba de los mismos que tiempo atrás habían defendido con armas las ocupaciones de tierras protagonizadas por los cañeros de Bella Unión. Un par de años más tarde, el Movimiento de Liberación Nacional- Tupamaros ya se había transformado en la principal amenaza para el régimen militar, y en un poderoso polo de atracción para los jóvenes rebeldes e inorgánicos, como Zabalza. Pero no, le negaron la entrada a la orga. “Ustedes son demasiado locos”, le dijeron.
Volvería a intentarlo tiempo después, de regreso de su viaje a Cuba y poco después de la caída del Che en Bolivia, y esta vez sí los tupas lo reclutaron.
No les quedaba otra, en realidad: el contacto que facilitó su ingreso era su hermano menor, Ricardo. A partir de entonces, la aventura tupamara consumió su tiempo, curtió su espíritu y lo marcó para siempre. Como el resto de sus compañeros, hizo del ingenio, la astucia y el cuidado en los detalles la materia prima de cada acción propagandística; por eso en poco tiempo los pobres del país empatizaron con aquella guerrilla urbana que ridiculizaba al aparato represivo y defendía una perspectiva revolucionaria desde las sombras. Montevideo era su selva de asfalto, y en cada rincón los tupas siempre encontraban una puerta abierta: vestido de turista, con alpargatas y sombrero de pana, caminaba Raúl Sendic, el prófugo más buscado de todo Uruguay.
En plena temporada veraniega, José Mujica cruzaba la playa ataviado con un short y una camiseta de Peñarol. Los tupas se mimetizaban con facilidad entre la gente porque eran populares en esencia, y con el tiempo fueron construyendo una simbiosis con los sectores más humildes, que los transformaron en una alternativa concreta. Eran capaces de asaltar un banco para financiar la organización, pero también estaban en condiciones operativas de interrumpir la transmisión radial de un partido de Nacional para leer un mensaje que llegó en vivo a todo el país. Los tupas eran el brazo justiciero del pueblo contra la burguesía; los que golpeaban a los poderosos y después se ocultaban en las sombras, los innombrables que pugnaban por una revolución socialista y ensayaban formas de doble poder, los guerrilleros que acumulaban fama fuera de las fronteras orientales y no paraban de crecer. Todo parecía al alcance de la mano para su ingenio operativo, y la realidad iba proponiendo desafíos cada vez mayores. Pero la represión también perfeccionaba sus armas, y extendía sus brazos. En julio de 1969, Zabalza fue detenido. Tres meses más tarde, entre mates y planes de fuga, la radio difundió la noticia: un comando guerrillero había copado la localidad de Pando, a 32 kilómetros de Montevideo. Pese al éxito de la toma, en la retirada una veintena de tupas fueron apresados y tres de ellos, asesinados.
El último de la lista era Ricardo, el hermano de Jorge. El asesinato de Ricardo, de apenas 20 años, fue un estigma que lo acompaña hasta hoy. Quizá todo lo que luchó y resistió desde entonces, en la clandestinidad y en la superficie, en prisión o en libertad, orgánico o disperso, tiene que ver con esa ausencia que lacera, como una herida abierta.
La derrota y la oscuridad
Quizá se sobredimensionó la potencialidad de una organización joven que era capaz de diseñar la fuga de un centenar de presos (Zabalza entre ellos, claro) del penal de Punta Carretas en 1971, pero que también quemaba etapas de desarrollo y preparación de cuadros que hubieran resultado imprescindibles ante los nuevos desafíos. Tal vez fue ese momento en que se dejaron atrás las acciones de denuncia, que tanta simpatía despertaron en las barriadas, para avanzar hacia el hostigamiento directo contra las fuerzas enemigas, en un mano a mano que los distanció de las masas. Sin duda, la eficacia de la dictadura se perfeccionó, al utilizar la tortura como combustible de su propia Inteligencia, sumando “quebrados” como informantes (particularmente uno, Amodio Pérez) para desmantelar la telaraña solidaria que tantos años había costado urdir. Pero lo cierto es que más allá de la ofensiva represiva (de la que también participaron grupos parapoliciales) que en pocos meses aplastó la estructura del MLN; la realidad es que la soga, tensa pero firme, que mantenía a los tupas atados al resto de la población uruguaya, se fue cortando lentamente. Entonces, ya no alcanzaron las tatuceras ni la protección de los aliados porque el descalabro militar amenazaba con provocar una profunda derrota política.
A la hora de ensayar un balance crítico, Zabalza no duda en señalar 1972 como la fecha clave:
“El pueblo asalariado venía marchando rumbo al momento culminante de su historia… En su marcha fue haciendo crecer política y cuantitativamente la lucha de masas afín con la guerrilla tupamara. En cambio, la dinámica del aparato armado del MLN tomó otro rumbo, divergente y con una velocidad muy superior al ritmo del movimiento popular. Dimos la batalla un año antes de junio de 1973, en la soledad más terrible, ausente el principal protagonista de una insurrección revolucionaria: el pueblo armado y organizado”.
Otra vez en manos de sus verdugos, la dictadura cuidó con particular celo la reclusión de los presos más peligrosos: los dirigentes tupamaros. Para ellos, no alcanzaba con las rejas de un penal, de modo que fueron aislados en aljibes para evitar hasta el más mínimo intento de fuga. Ahora Zabalza, Sendic, Mujica, Huidobro y el resto de la dirección del MLN eran rehenes de la dictadura, trofeo de una guerra que los militares pretendían dar por terminada.
Al menos hasta el retorno de una condicionada democracia, en 1985. En esos años aciagos, en condiciones inhumanas, Zabalza resistió como pudo: armando planes de fuga que se frustraron una y otra vez, comunicándose de modo artesanal con sus compañeros, acumulando odio contra sus carceleros e imaginando una revancha histórica para aquella revolución interrumpida. Después de once años de aislamiento, las condiciones de detención se fueron flexibilizando lentamente y pudieron informarse del clima de fragmentación que se había generado entre los tupas de afuera o los que se habían exiliado. En marzo de 1985, recuperaron la libertad y se enfrenaron a una realidad desconocida.
Afuera, los esperaba otro Uruguay. Pero eso no era todo: ellos tampoco eran los mismos.
La puja y el portazo
Las mateadas en los barrios dieron inicio a un largo proceso de reinserción que pusieron en práctica los liberados. La ocasión de dialogar directamente con los trabajadores y vecinos, de explicar razones y escuchar reclamos sin intermediarios, permitió que los tupas reconstituyeran el lazo social que la dictadura había cortado y les abrió la puerta para el regreso a la política: ahora en la legalidad y de frente a una democracia que exigía del MLN una adaptación “sin cartas en la manga”, tal como prometía Sendic. Pero ese proceso de discusión no fue para nada sencillo:
la neurosis generada por el encierro había hecho estragos en los ex rehenes, y las polémicas ganaban en virulencia cuando había opiniones encontradas. La interna comenzó a monopolizar la atención de Zabalza.
Se trataba de redefinir la identidad del MLN: continuar con la idea de una estructura políticomilitar que defendiera un horizonte insurreccional, o apostar a construir un partido preparado para la disputa electoral, una fuerza más dispuesta a integrarse a las estructuras del sistema que a romper con él. Y en el medio, a veces por fuera de las decisiones orgánicas y apoyándose en el prestigio personal, Raúl Sendic y sus propuestas solitarias.
En mitad de aquella feroz interna, las posiciones se fueron extremando: de un lado Zabalza, del otro Sendic y sus ideas de un MLN obsoleto, que había cumplido su rol histórico y debía ser superado por un Frente Grande en el que se acordaran cuatro puntos: no pago de la deuda, nacionalización de la banca, reforma agraria y aumento de salarios.
La confrontación pasó de la política a la riña personal, la maniobra conspirativa y hasta algunas trompadas repartidas en el fragor de las discusiones.
Pero un episodio de enorme trascendencia terminó por dividir las aguas definitivamente. En agosto de 1994, una multitud se congregó ante el hospital Filtro para intentar evitar la extradición de tres presuntos integrantes de la banda separatista ETA. Solidarios con los vascos, los dirigentes tupas se posicionaron en la primera línea de confrontación con la policía, pero la represión terminó con dos manifestantes muertos y el Frente Amplio –la fuerza electoral a la que el MLN se había integrado poco antes–, en crisis. La agudización del conflicto terminó por desnudar las opciones de los históricos dirigentes: Mujica y Huidobro afirmaron que era hora de dejar atrás la violencia y se subordinaron al mandato del FA; Zabalza insistía en prepararse con vistas a un brote revolucionario.
La interna fue empujando al Tambero al margen de las instancias de decisión primero, y cada vez más lejos del MLN después. Poco antes de la muerte de Sendic, el Tambero tuvo tiempo de encontrarse con Raúl, cerveza de por medio, para hablar desde el afecto que los ataba. Pero el final del Bebe en Francia debilitó aún más su posición y profundizó su aislamiento. En 1997 y como edil de Montevideo, le tocó hablar durante la visita del presidente francés Jacques Chirac, quien llegaba al país para anunciar inversiones. El Tambero no dudó: criticó ante los medios a Chirac por las pruebas nucleares en el atolón de Mururoa, exigió la repatriación de los restos de los indios charrúas y protestó por los despidos en la empresa de gas privatizada, en manos de capitales franceses. Para los moderados burócratas del FA, aquello fue demasiado. Tabaré en persona se encargó de presionar hasta lograr la exclusión de Zabalza de la Junta Departamental.
Entonces, le hablaron de grises, de realismos posibles y de adaptaciones necesarias. Le enseñaron la gimnasia de amortiguar, las tentaciones de pertenecer y la necesidad de moderar. Zabalza dio un portazo, se fue del MLN y se mudó al barrio Santa Catalina, un pueblito de pescadores, donde instaló una carnicería. Sus viejos compañeros tupamaros estaban ya en otro camino.
Desde entonces y hasta hoy, participa de nuevos emprendimientos políticos y sociales, críticos de los gobiernos del FA (particularmente de la gestión Mujica), reivindica en cada ocasión a los caídos en combate y sigue consecuente con su propia historia militante. Hoy, desde el barrio y con sus vecinos, sigue mirando el horizonte con ojos tupamaros, mientras afirma a quien quiera escucharlo que ahora es tiempo de esperar. Pero que, además, siempre hay que estar al acecho. Después de todo, como dice el Tambero luego de un largo silencio, los sobrevivientes de la generación del Che “podremos estar jubilados de guerrilleros, pero no de revolucionarios”.
(*) El sábado 8 de noviembre, el Tambero Zabalza participará de la jornada de homenaje a Raúl Sendic, en el auditorio de ATE (Belgrano 2527, CABA), a partir de las 14..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Saludos y bienvenida:
Trovas del Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO
Razones de Cuba Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...
-
Roberto Pineda 11. James Hill. (1889*…..1951) Llega a El Salvador en 1889 y se casa con Dolores Bernal Nájera. En 1890 funda la finca ca...
-
Roberto Pineda La oligarquía salvadoreña, formada hace más de un siglo, a través del cultivo y exportación del café; el control del ap...
-
Originario de Santa Elena, departamento de Usulután. Muy joven el compañero se incorporó a la lucha clandestina con tra la dictadu...






