Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 5 de mayo de 2015

Los Ángeles, capital mundial de las pandillas: 450 grupos, 45 mil individuos en guerra


 Las insignias de la pandilla "Big Hazard" se muestran plasmadas sobre la pared de un edificio en Boyle Heights. Foto: Aurelia Ventura/La Opinión.


SinEmbargo


Los Ángeles es considerada la capital de la pandillas. La Policía angelina (LAPD) estima que en la ciudad hay alrededor de 450 grupos callejeros que completan una membresía por arriba de los 45 mil pandilleros. En todo el condado se calculan más de mil pandillas, con arriba de 100 mil integrantes. A ellos se les achaca la mayoría de los crímenes y representan uno de los mayores retos de las autoridades y de las comunidades donde están establecidos.
La Opinión preparó una serie de reportajes sobre algunas de las pandillas latinas consideradas más problemáticas, así como entrevistas con ex pandilleros que han visto un futuro más allá del barrio. SinEmbargo lo lleva a sus lectores por considerarlo de alto interés…


Jorge Morales - SinEmbargo

Ciudad de México, 5 de mayo (SinEmbargo/La Opinión).– Una de las pandillas más problemáticas de Los Ángeles es la conocida como Big Hazard, que reclama como su territorio el complejo de vivienda pública de Ramona Gardens, en Boyle Heights.

También conocida como Hazard Grande, la pandilla cuenta con alrededor de 350 miembros activos que están vinculados con La Mafia Mexicana o “La Eme”, según autoridades policíacas.

Documentos de la corte indican que la Big Hazard ha mantenido el control de la venta de drogas y armas a base de asesinatos, robos, extorsiones y amenazas a los residentes de Ramona Gardens.

Al principal líder lo identifican como Manuel Larry Jackson “Cricket”, quien desde la prisión y como miembro de La Mafia Mexicana ordena el cobro de impuestos a quienes distribuyen droga en el vecindario.

Catalogada como una pandilla generacional, la Big Hazard ha operado desde 1940 en el zona comprendida entre el bulevar Valley y las calles Indiana, Marengo y San Pablo.

La película American Me que en 1992 dirigió y protagonizó Edward James Olmos se basa en la vida de Rodolfo Cadena “Cheyene”, quien fue miembro de la Big Hazard y líder de La Mafia Mexicana.

Manuel Luna “Rocky” y Charles Martínez “Charlie Brown”, integrantes de la Big Hazard y de “La Eme”, así como la interventora de pandillas, Ana Lizárraga, fueron ejecutados después de haber participado como consejeros en la película de Olmos.

En diciembre pasado, 29 miembros de la Big Hazard fueron arrestados como parte del operativo policíaco Resident Evil (residente del mal) con lo que las autoridades aseguran que han desmantelado a este grupo.

Sin embargo, a pesar de que el vecindario de Ramona Gardens ya es más tranquilo y no se registra la cantidad de asesinatos de aquella época, muchos de los residentes creen que el peligro aún está latente.

 EL “GANG BANGER”

Arriba de una ceja Luis Escobar lleva tatuada la palabra “Last” y en la otra “Days”.

La inscripción con letras negras de los “últimos días” se la hizo hace tres años, cuando decidió dejar la pandilla a la que ingresó cuando tenía 14 años de edad.

Ahora Luis tiene 23 años y un hijo de 3 por el que dice estar luchando para que no se repita la historia.

Su mamá era drogadicta y a su papá ni lo conoció, por lo que de niño Luis y sus otros cuatro hermanos vivieron en diferentes hogares a través del sistema de padres de crianza (foster care).

Cuando era adolescente encontró en los amigos del barrio la aceptación que requería y en sus hermanos mayores, que eran pandilleros, veía su único futuro.

“La gloria, el respeto, las mujeres y el dinero que mis hermanos tenían, eso era lo que yo quería”, dice Luis.

Hasta que se dio cuenta que ese glamour de las pandillas tenía dos caminos: la cárcel o la muerte.

“Uno de mis hermanos cumple una sentencia de 80 años y el otro está peleando la cadena perpetua… Yo iba por el mismo camino, no sólo era miembro de la pandilla, yo era un ‘gang banger’, por eso estuve en la cárcel, acusado de intento de homicidio”.

Un ‘gang banger’, explica, no sólo es un miembro de la pandilla, sino encarga de realizar acciones para resaltar dentro del grupo. “Es el que causa desmadre”.

Luis reconoce que la vida loca de las pandillas no es lo que quiere para su hijo, con quien podría repetirse la historia.

La falta de padres, dice, creó odio en su vida y no es lo que quiere para su hijo, que ahora se encuentra dentro del mismo sistema de padres de crianza.

“Por eso ya he completado varias clases para padres, el programa de libertad condicional y con los tratamientos para el abuso de drogas… quiero tener el control de mi vida”.



La MS-13 es exclusiva del Sur de California, ya que en Centroamérica los mareros no utilizan el número en sus pintas porque no están bajo la influencia de La Eme. Foto: La Opinión.

LOS CUERNOS DEL DIABLO

El índice y el meñique rectos con los dedos medios abrazados por el pulgar es la representación de los cuernos del Diablo, según la creencia popular promovida por el género musical heavy metal.

Y también es una de las señas que con frecuencia suelen hacer los miembros de la Mara Salvatrucha, considerada una de las pandillas más peligrosas del mundo y que tiene sus raíces en Los Ángeles.

Los cuernos del Diablo es un símbolo que los jóvenes del vecindario de Pico-Union retomaron en tatuajes por el fanatismo que le tenían a intérpretes del rock pesado como Ozzy Osbourne, Alice Cooper o Mötley Crüe.

Era la década de los 80 y ese grupo juvenil, que años después se transformaría en una amenaza a la seguridad pública,  se hacía llamar Mara Salvatrucha Stoners.

Además del gusto por el heavy metal, aquellos chavos de greña larga se identificaban por ser inmigrantes salvadoreños y provenir de familias disfuncionales.

Esos miles de jóvenes que huían de la crueldad en El Salvador se aliaron a la pandilla para vivir en la violencia de Los Ángeles.

En las esquinas y en los callejones de Pico-Union encontraron una familia y dieron el “brinco”, el rito de iniciación a la pandilla, se convirtieron en mareros, les salieron los cuernos del Diablo.

LA MS-13

A finales de la década de los 90, ya con muchos de sus miembros fundadores en prisión, la Mara Salvatrucha acordó pagar impuesto a La Mafia Mexicana dependiendo de la droga que se distribuyera en el barrio, según cuenta Thomas Ward, antropólogo de la Universidad del Sur de California (USC), quien por muchos años ha estudiado a esta pandilla.

Es cuando surge la MS-13, la Mara Salvatrucha empezó a usar el 13 en sus pintas en referencia a la décimo tercera letra del alfabeto, que es la M y que alude a La Mafia Mexicana o “La Eme”.

“Cualquier pandilla latina del Sur de California que se identifique con el 13, está bajo la protección y el mando de La Mafia Mexicana en las cárceles”, dice Ward.

La Mara Salvatrucha se exportó a El Salvador y Honduras a partir de 1994, cuando el gobierno estadounidense inició un programa de deportación de pandilleros.

La MS-13 es exclusiva del Sur de California, ya que en Centroamérica los mareros no utilizan el número en sus pintas porque no están bajo la influencia de La Eme.

En Los Ángeles las principales zonas de influencia de la MS-13 son Rampart, Wilshire, Olympic y Hollywood, donde cuenta con “clicas” o grupos de entre 50 y 100 pandilleros que llevan a cabo extorsiones y controlan la distribución de droga dentro de los vecindarios de Westlake, Pico-Union, Arlington Heights, Koreatown, East Hollywood y Van Nuys.

Hace un par de años la MS-13 fue blanco de una investigación por parte de la Policía de Los Ángeles (LAPD) que llevó al arresto de 25 de sus integrantes que cobraban cuotas semanales de 30 a 50 dólares a vendedores ambulantes y “loncheras” que operaban en “su territorio”.

Las zonas que consideran su territorio son el sector comprendido entre los bulevares Wilshire y Olympic, de la avenida Western a la calle Grand View, así como el área del bulevar Beverly y las calles Tercera, Alvarado y Hoover.

El rival de antaño ha sido la pandilla de la calle 18, además de otras pandillas vecinas como Rockwood Street, Union Boyz Diablos, Crazy Riders, Burlington Street Locos, Orphans 13, Black Diamonds y Temple Street.

Adrián Cáceres ha completado programas para dejar las adicciones y se ha dedicado a dar consejos a otros jóvenes a través de las organizaciones Homies Unidos y Homeboy Industries. Foto: La Opinión.

UNA VIDA LEJOS DE LA PANDILLA

De la tormentosa niñez que Adrián Cáceres vivió en un hogar de violencia, alcoholismo y drogadicción brotó el resentimiento que durante muchos años marcó su vida de pandillero.

Ese pasado lo lleva inscrito en la piel, en dos letras, la ‘M’ que lleva tatuada en el antebrazo derecho y la ‘S’ en el izquierdo.

Son las siglas de la Mara Salvatrucha, la MS-13, la pandilla a la que ingresó cuando era todavía un niño y vivía en las inmediaciones de Koreatown y Pico-Union.

Adrián Cáceres tiene 27 años de edad y el enorme deseo de soñar en grande, de avanzar para dejar atrás esas huellas y lograr lo que él llama la “transformación”.

“A los 12 años ya había fumado marihuana y en mi primera pelea en la escuela no pensé en dar golpes, era tanto el odio que traía dentro de mí que lo que hice fue clavarle un lápiz en el ojo al otro niño”.

Cuenta que su padre los abandonó y su madre, víctima de golpizas en las que casi pierde la vida, se sumió en el alcoholismo.

“Ella trabajaba limpiando casas y no tenía tiempo para disciplinarme, por eso yo me la pasaba en la calle, ahí encontré a mi familia, los amigos del barrio me daban comida y dinero, dinero del mal”.

Por intentar acuchillar a un pandillero rival, a los 13 años cayó por primera vez en la juvenil, cárcel cuyas puertas fueron giratorias para Adrián durante los 5 años que se obstinó en cometer múltiples delitos.

Otros 5 años, de los 18 a los 23, los pasaría en otra prisión al ser sorprendido vendiendo droga a un policía encubierto.

“Ahí fue cuando me di cuenta que lo que yo glorificaba no significaba mucho, porque con todos los que yo estaba ahí eran de la calle, con los mismos problemas y por eso decidí darle una transformación a mi vida”.

Lo primero que hizo fue borrarse el tatuaje con la palabra “MARERO” que lucía como bigote al acudir a Homeboy Industries, una organización que ayuda a los pandilleros a reinsertarse a la sociedad.

Pero tuvo una recaída en el alcohol y las drogas, pasaba las noches en los techos de los edificios hasta que un día lo arrestaron por cargar una pistola y fue encerrado otros dos años en una celda de máxima seguridad.

“Encerrado sin mirar la luz del sol me preguntaba qué había sido de mi vida y fue entonces que empezó mi transformación, porque aprendí que tenía que dejar la vida del dolor y aceptarme a mí mismo… Fue una época que tenía que pasar para darme cuenta quién era”.

Desde hace dos años, cuando salió de la cárcel, Adrián ha completado programas para dejar las adicciones y se ha dedicado a dar consejos a otros jóvenes a través de las organizaciones Homies Unidos y Homeboy Industries.

Actualmente estudia sociología en el Colegio Comunitario del Este de Los Ángeles (ELACC) y su meta es terminar un doctorado.

“Porque sueño en grande”, dice. “Porque quiero ser un ejemplo de que es posible tener otra vida más allá de la pandilla”.

OBRAS ESCOGIDAS DE MARX Y ENGELS EN PDF EN TRES TOMOS con texto a doble columna, 834 páginas (Descarga gratuita)


Marx y Engels

ALGES se pronuncia ante el asesinato de su presidente, Israel Antonio Quintanilla y la desaparición de su hijo


lunes, 4 de mayo de 2015

El Jícaro Bajo Fuego I

Cerro de Don Domingo, El Jícaro 2009. Mario, Arnulfo y Lencho. Foto de Sara Martínez.

 Mauricio Tejada
 

 
En este lugar, llovieron morteros y bombas de la Fuerza Armada. A veces los combinaban con ataques de infantería para aniquilar según ellos, a los pocos guerrilleros moribundos que las bombas habían dejado.

El Jícaro por su cercanía a Chalatenango, era fácil morterearlo desde la cabecera departamental. Los aviones y helicópteros también continuamente llegaban a ametrallar y bombardear.

Nosotros trabajamos arduamente haciendo trincheras, zanjas de comunicación, pozos de tiradores, refugios antiaéreos por todos lados; también orientamos a la población a que construyeran refugios antiaéreos dentro de sus mismas casas, patios, caminos, lugares de trabajo y un tatú secreto a nivel familiar.

El ataque más grande de la FAES al Jícaro empezó unos ocho días después de la ofensiva guerrillera de enero de 1981 y de un fuerte ataque a Las Vueltas, dirigido por Felipito (Manuel Cornejo), Sebastián (Tamba Aragón) y Felipón (Vidal Recinos).

El gobierno comenzó tratando de hacer guerra psicológica por medio de aviones y avionetas con altoparlantes y hojas volantes diciendo que nuestra lucha había fracasado y que teníamos que rendirnos. Caso contrario destruirían todo y moriríamos.

Luego vinieron más de diez días de bombardeos, mortereos acompañados de ataques de infantería. Los de las FPL allí contábamos con unas 80 armas de guerra y los de la FAL-PC, entre 30 a 40. Relativamente era poco armamento y escasa preparación militar para enfrentar a un ejército gubernamental, pero había muchos combatientes con ganas de pelear.

Decidimos defender el lugar y decíamos "que allí no entrarían nuestros enemigos y con la relación, de por lo menos cinco compañeros por arma, estábamos listos para recibirles".

El primer día que incursionaron los soldados, bajaron de La Montañita. Al darnos cuenta de su presencia, gritamos con alegría y salimos corriendo a las trincheras para esperar que se acercaran. Pero algunos compañeros dispararon antes y fue un combate a larga distancia, a unos 500 metros. Ellos tuvieron algunas bajas y al cabo de unas cuatro horas se marcharon. Nosotros no tuvimos bajas.

La segunda incursión, fue dos días después de la primera con más y mejor armamento, con refuerzos de San Salvador, Sonsonate y coordinados con la Fuerza Aérea.

Nosotros hicimos más trincheras, zanjas de comunicación y un plan de "Combate y defensa del Jícaro". Teníamos ganas de pelear. Deseábamos que llegaran muchos enemigos para pelear bastante.

En coordinación con los de FAL-PC, enviamos una unidad guerrillera a La Montañita para colocar minas y montar una emboscada. La idea era que nuestros enemigos obtuvieran su primer golpe antes de bajar al caserío. Así fue. Como a las 6 de la mañana explotaron un par de minas y hubo una gran balacera. En el Jícaro dijimos: "Hoy sí vienen muchos, hoy si nos daremos gusto".

En ese mismo instante recibí un inesperado envío de parte del mando de 34 fusiles M16, abundante munición y granadas. Los comencé a repartir de inmediato pues también en ese momento comenzaron a dispararnos nuevamente con artillería pesada desde Chalatenango.

Sobraban las manos pidiendo un arma, incluyendo las de Cali (médico cirujano), Giovanni (anestesista), Otto y Alan (estudiantes de medicina) a quienes no vacilé en darles un fusil, los que aún estaban cubiertos de grasa. En pocos segundos los limpiaron y luego corrimos hacia el cerro de Don Domingo a establecer la defensa de ése sector, por donde estábamos seguros vendría la mayor fuerza enemiga.

Los de la FAL cubrieron la parte hacia el cementerio y camino a Los Ramírez ubicados en las cercanías de su campamento. Nosotros nos encargamos de todo lo demás.
El fuego artillero enemigo se volvió intenso, haciendo temblar la tierra, destruyendo algunas casas. El silbido mortal de las esquirlas surcaba el aire y se escuchaba por todos lados.

Felipito y Neto (Silvio Franco) junto a sus unidades fueron a la parte norte, rumbo al Sicahuite, a enfrentar los guardias, soldados y patrulleros de Las Vueltas y Llano Grande.

Felipón se quedó en el campamento coordinando el traslado del hospital, de la población civil, alimentos y tropas de refuerzo. Él era el segundo jefe de la Subzona, pues en ése momento, Netón estaba en Los Ranchos evaluando con la jefatura la "Ofensiva final". En El Jícaro teníamos varios de la ofensiva.

Estando en el cerro de Don Domingo, los médicos me dicen que querían tirar balas. Yo le dije "Adelante, pero si algo les pasa yo no los vi". El fuego fue intenso, hicimos retroceder a los soldados e rápido comenzaron de nuevo a atacarnos con artillería pesada. En eso Juventino de talleres, salió con otros dos compañeros de sus trincheras y caminaron a observar avance de los soldados, cuando en ese momento cayó una granada de mortero cerca de ellos, hiriendo a los tres.

Y le grité a Giovanni para que auxiliara a los compañeros. Giovanni salió de la trinchera y en ese momento cayeron otras tres granadas en el mismo lugar, y se regresa. Y le repito "Giovanni, vaya..." y el anestesista se me quedó viendo con unos ojos de chivo ahorcado. El anestesista estaba muerto de miedo. Entonces salí de la trinchera para ayudar a los compañeros y arrastrándonos llegamos debajo de unas grandes rocas que formaban una cueva.

Al calmarse el fuego artillero, los compañeros heridos recibieron atención médica. Giovanni, ya relajado me dice: "Aprovechando que estos hijos de puta han dejado de morterear voy ir a cagar. Lo más que harán es que corte". Y se fue atrás de un matochito... Bomborombombón, cayó una andanada de morteros. Giovanni salió detrás del matochito saltando con los pantalones a la rodilla, herido de una mano y diciendo: "Me jodieron estos hijos de puta, me jodieron". Momento que aprovechamos para enviar a los cuatro galenos a su lugar, el hospital.

El combate siguió. Los soldados intentaron asaltar el Cerro de Don Domingo, pero los retrocedimos a puro fuego. En esa ocasión casi me matan, pues al mantenernos en las trincheras frente a ellos, comenzaron a morterearnos con 81 y cañón 57mm. De repente volé por los aires en medio de muchas piedras, creí que moriría al caer de cabeza, pero en el aire di vueltas y caí de pié. Corrí hacia arriba junto a Nelson, que salió a mi encuentro y nos mantuvimos peleando a pocos metros de los soldados y de los guardias que llegaron por el lado de Los Ramírez. El olor a hueso o cacho quemado se sentía en el ambiente. Le pregunté al compa Roque de talleres ¿Usted siente ese tufo a cacho o pelo quemado? Y me dice ¡Si son los tiros que nos pasan rosando la cabeza!

En eso, Felipito reportó que habían hecho correr a los que venían del lado norte, causándoles muchas bajas incluyendo al jefe y entonces le pedí que nos reforzaran con su unidad, pues a nosotros nos tenían con "el culo a dos manos".

Nelson, intentó lanzar unas granadas de contacto a los soldados, pero al arrastrarse, presionó accidentalmente y la explosión le destruyó la mano.

Al venir de regreso, me detuve a la entrada de un refugio-tatú y pregunté: ¿Todos están bien? Y Arminta, esposa de Pascual, solo me dijo que tenía unos chinos (niños) con hambre y fui a buscarles algo de comer.

Comenzando a subir el Cerro de Don Domingo escuché unos gritos: "Libro de la FAL-PC, al parecer esto es un campamento de ellos". Con lo aturdido y abrumado que estaba, comencé a preguntar quién estaba allí.

" Síii", contestaron. Me acerqué y al verme dijeron: "Todavía ha quedado uno". En ese momento abrimos fuego. Me revolqué en la tierra. De la gran balacera levantaban una gran nube de polvo, la cual me sirvió para escapar y gracias que otro compañero no dejó de dispararles con su Fal.

A penas me recuperaba del susto cuando vino Felipón con un pelotón a reforzar y que al pasar no lo reconocí. Y le grito el santo y seña, y él solo respondió que era Felipe. ¡Contéste santo y seña o disparo! Le volví a gritar. Gracias a Dios Felipón respondió el santo y seña. Felipito también llegó con su unidad y de esa manera pusimos en desbandada a la tropa enemiga, dejando abandonados a sus compañeros que estaban en el campamento de las FAL.

En eso decidimos que con una unidad pequeña asaltaríamos aquel lugar, pero que esperaran mi señal para que Lucas disparara su bazuca y luego, asaltaríamos. Confieso que sentí miedo y quizá Napoleón me notó y pasó adelante de mí. Al bazucazo, gritamos con alegría, al tiempo que Felipito me dijo: "Mauricio al Asalto".

Los soldados se corrieron abandonando varias mochilas y pertrechos de guerra. Cuando salimos al patio trasero del campamento (casa de los papás de Noris), encontramos los cuerpos en fila de todo el personal de cocina masacrados cobardemente. Buscamos por todos lados y no encontramos sobrevivientes. Después revisamos las mochilas de los soldados donde hayamos munición y también alimentos, los que enviamos al hospital para los heridos. Las latas de comida tenían envoltura y etiquetas norteamericanas.

La noche caía y era momento de reorganizar nuestra defensa y también de enterrar muertos.

Fui de nuevo al cerro de Don Domingo para verificar si los compañeros ya se habían retirado. Al llegar a la cúspide escuché que hablaban en voz baja y fumaban. Les pregunté quienes eran y apagaron las brasas. En ese momento escuché el ruido de sus fusiles topando con el suelo rocoso. No tuve duda, eran enemigos. Me retiré rumbo a nuestro campamento y a medio camino encontré a Juan Pastor que venía con una unidad a montar vigilancia en el área de combate. Le expliqué lo que vi y le dije que enviaríamos refuerzos para cercar el lugar hasta el amanecer.

Y llegué a la zona del hospital. Felipito y Felipón fueron al hospital porque uno tenía un rozón de bala en la cara y el otro en un brazo. Giovanni, cuando los vio, los corrió. Les dijo que esas heridas eran de mentira y que fueran a pelear.

Demandas laborales


Editorial UCA



A lo largo de la historia, las principales luchas de los trabajadores han sido por condiciones laborales y salarios dignos, y por un sistema de previsión social que garantice la debida atención médica para el trabajador y su familia, así como una pensión de jubilación que permita un retiro tranquilo. Estos justos reclamos se han ido consiguiendo en mayor o menor medida en muchos países, y de algún modo también en El Salvador, aunque con dificultades y tropiezos. No es de extrañar, por tanto, que estas hayan sido algunas de las demandas de las organizaciones sindicales este 1 de mayo. En varios aspectos, estamos muy lejos de lo que es justo y de responder de manera adecuada a las demandas de los trabajadores. Y la primera deuda con ellos es el salario.

Es de sobra conocido que el salario mínimo actual es insuficiente para cubrir el costo de la canasta básica y que las diferencias entre los diferentes salarios mínimos dejan a los trabajadores del campo en una condición de verdadera explotación y de condena a la pobreza permanente. Establecer un mismo salario mínimo para todos los sectores productivos, que permita una vida digna y sin tantas estrecheces, es una deuda urgente de saldar y constituye un paso fundamental hacia una mayor justicia social en el país. Para el cálculo del salario mínimo justo, debe contemplarse, además del precio de los productos de la canasta básica, otros aspectos importantes y necesarios en la vida, como la salud, la recreación y la adquisición de una vivienda; factores que en la actualidad están fuera del alcance de la mayoría de los trabajadores salvadoreños.

Igualmente importante es el acceso a un sistema de salud de calidad, para lo cual es necesaria una reforma del ISSS que, en primer lugar, dé acceso a todos los trabajadores, incluyendo a los del campo; y en segundo lugar, mejore su funcionamiento para ofrecer un servicio oportuno y de calidad. La demanda de una pensión digna es también prioritaria, pues la crisis generada a raíz del cambio de sistema de pensiones en 1998 pone en entredicho el retiro de todos los que se jubilarán a partir de 2017 y que están afiliados a una AFP. A pesar de los múltiples estudios que sobre la cuestión se han realizado, y de que está comprobado que el nuevo sistema de ahorro previsional es incapaz de ofrecer una pensión digna, nada se ha hecho para reformarlo a fondo. Es urgente que se tomen decisiones al respecto cuanto antes, y que estas no se basen en ideologías y falacias. Hay que ser realistas y francos a la hora de proponer las posibles soluciones que aseguren una mejor pensión.

Hay que decirlo con claridad: las pensiones ofrecidas por el ISSS, el INPEP y el IPSFA han estado por encima de lo que podían soportar de modo sostenible. Ninguno de los tres institutos tuvo en cuenta los estudios financieros que señalaban que tanto la cotización como los años cotizados exigidos para jubilarse eran insuficientes para que operaran sin problemas a largo plazo. Más complicó el hecho de que los pocos cotizantes estuvieran repartidos en distintos sistemas previsionales, en lugar de concentrados en un sistema único. Si durante años se han podido ofrecer buenas pensiones en relación al salario devengado, esto ha sido posible por el sistema de reparto y las transferencias a costa del presupuesto nacional. Si se pretende que los trabajadores gocen de una pensión digna en el futuro, no hay otra opción que incrementar el monto de las cotizaciones del empleado y del patrono, la edad requerida para la jubilación y el número mínimo de años cotizados para pensionarse. Cualquier propuesta que no contemple estas condiciones será populista y demagógica. Sin embargo, tanto la derecha como la izquierda se resisten a emprender estas medidas obviamente impopulares. Volver al sistema de reparto no será una solución en el largo plazo si no se aumentan esas tres variables; sin ellas tampoco será posible que el sistema de ahorro personal ofrezca pensiones dignas, aunque se mejore la tasa de interés de los préstamos que el Gobierno hace para pagar las pensiones del sistema antiguo.

Para colmo de males, a esta problemática se añade que apenas la mitad de la población económicamente activa tiene acceso a la cobertura previsional. Así como están las cosas, el otro 50%, que trabaja en el sector informal y en el campo, no recibirá ninguna pensión en su vejez. Por tanto, no basta con mejorar el sistema actual solo para los que ya tienen acceso; la solución tiene que incluir a toda la población económicamente activa, de modo que todos gocen del derecho a una pensión. Este tipo de exigencias no fueron planteadas por los sindicatos en el día dedicado al trabajador. O la solidaridad se abre paso en las reivindicaciones laborales, o el futuro de los trabajadores seguirá hipotecado.

Cátedra Realidad Nacional: "Políticas de Seguridad Ciudadana en El Salvador"

En la cuarta jornada de la #catedrarealidadnacional de la Universidad Luterana Salvadoreña, se debatió a cerca de las políticas de Seguridad Ciudadana con América Romualdo y el Pastor Mario Vega, quiénes forman parte del Consejo de Seguridad y Convivencia Ciudadana.


martes, 28 de abril de 2015

La guerra social: código y clave (Parte VII)


Dagoberto Gutiérrez

El gobierno de los Estados Unidos fue el responsable de la prolongación de la guerra y también de la preparación ideológica y militar de las fuerzas armadas gubernamentales. Estrategias como la de tierra arrasada que implicaba el aniquilamiento de poblaciones campesinas enteras, la destrucción de cosechas y sembradíos y la persecución implacable de los habitantes de los territorios donde la guerra se desarrollaba, fueron las enseñanzas que los militares salvadoreños recibieron en las academias estadounidenses.

Las primeras oleadas de migrantes que llegaron a la embajada de los Estados Unidos en San Salvador eran, precisamente, los campesinos sobrevivientes de las matanzas, y también de perseguidos por los escuadrones de la muerte. El gobierno de los Estados Unidos no tuvo más opción que recibir y, en cierto modo, proteger, a estos habitantes que eran también sus víctimas.

Esta primera oleada fue algo inusual porque Estados Unidos nunca fue un punto seguro o permanente para que la población se trasladara. En realidad, era Honduras el territorio más buscado por los pobladores salvadoreños, y sobre todo, el departamento de Olancho, al sur de Honduras.

Una segunda oleada migratoria comprendió a hombres y mujeres de las ciudades, a pobladores que huían de la represión, y familias urbanas que empezaron a incluir a profesionales.Esa oleada, al igual que la primera, incluía a recién nacidos o niñas y niños de poquísima edad, o mujeres embarazadas que empezaron a dar a luz en ciudades estadounidenses.

En este escenario, y con el marco de la guerra civil en pleno desarrollo en El Salvador, empezaron a crecer en el territorio hostil de la sociedad estadounidense, los niños/as salvadoreños, que pronto se dieron cuenta que eran desconocidos, ignorados y despreciados en la sociedad en la que estaban creciendo, pero que también ocurría lo mismo en la patria lejana, llamada El Salvador, de la que tanto hablaban sus padres.

El desarrollo de la guerra civil apuró el quiebre de las tradicionales lógicas económicas y pronto se formó una tercera oleada migratoria, integrada por todos aquellas y aquellos, víctimas del quiebre de la economía, abandonados por un Estado que se despintaba aceleradamente, y amenazados por las bandas paramilitares, que indiscriminadamente sembraban el terror. En esta tercera oleada había una composición multicolor  y dio pie a un cuarto momento migratorio en el que, prácticamente, todo mundo se dispuso a abandonar el país para viajar hacia el norte, tal como se empezó a decir, en una especie de clave, a los Estados Unidos.

En esta cuarta oleada empiezan a borrarse las fronteras legales y desaparecen los trámites normales, y la migración se hizo totalmente ilegal y se convirtió en una actividad empresarial, criminal y perversa.

A estas alturas de la historia, estábamos frente a una sangría, en donde el país empezó a desangrarse día y noche, hora tras hora y minuto a minuto, en un proceso que dura hasta nuestros días. Hay que saber que el emigrante es  una persona valiente y osada que se enfrenta a la muerte, a las bandas asesinas de coyotes, a policías fronterizos desalmados y a patrones explotadores y sangrientos, pero que no llegan a poner toda esta capacidad al servicio de una lucha que les devuelva a su Patria.

Al mismo tiempo, este desangramiento migratorio produce una población incierta e insegura, donde las personas están en el país mientras logran viajar al norte, y cuando están en el norte, entienden el país como una especie de sueño lejano y cada vez más extraño.

Finalmente, todo este desangramiento se convirtió en una política del Estado salvadoreño y los sucesivos gobiernos empezaron a presentar al emigrante como una especie de héroe, cuyo ejemplo era imitable.Se entiende que cada emigrante que sale del pais es una presión menos para la caldera social y también una futura remesa que pasará a sostener económicamente a la sociedad, mientras las grandes industrias transnacionales, dueñas del país, del Estado y del gobierno, crecen a la sombra de los emigrantes. Entre tanto, en las ciudades estadounidenses empiezan a formarse las primeras bandas juveniles de muchachos/as salvadoreños, que recorren una ruta sociológica, económica  y política con etapas bien marcadas que explicaremos así.

San Salvador, 26 de abril del 2015.

Murió Giap, el general que venció al ejército de los Estados Unidos



 Vo Nguyen Giap, el general que venció al ejército más poderoso del mundo.

Cuatro presidentes americanos lucharon sucesivamente contra Vietnam, dejando el rastro de sangre de 57.690 mercenarios americanos ejecutados. Por parte vietnamita murieron 600.000 combatientes pero finalmente los Estados Unidos fueron obligados a salir del país en 1973.


CONTRAINFO


El general Vo Nguyen Giap, figura central de la victoria de la guerra de Vietnam, murió a los 102 años, en Octubre del 2013. El general falleció por causas naturales en el Hospital Militar 108 de Hanoi, según informó una fuente militar del centro. Giap estuvo además en batallas significativas contra Estados Unidos como la ofensiva del Tet en 1968. El próximo 30 de Abril se cumple otro aniversario de la liberación de Saigón y la definitiva derrota y expulsión del invasor ejército de EEUU. Consideramos oportuno recordarlo, en una época en que la lucha anti imperialista y anti colonialista, se enfrenta a enemigos que han incorporado nuevas estrategias de sometimiento.

“Si la asombrosa revolución vietnamita está marcada
por el signo del genio, éste habrá que buscarlo más bien
en Vo Nguyen Giap que en Ho Chi Minh”. – Jean Lacouture, Ho Chi Minh


Este legendario general vietnamita nació en la aldea de Una Xa, provincia de Quang Binh el 25 de agosto de 1911. Era hijo de un campesino que, aunque carecía de tierras, sabía leer y escribir y luchó toda su vida contra el régimen colonialista impuesto a su país.
En 1926, siendo aún muy joven, comenzó a luchar por la liberación de Vietnam en el instituto en el que estudiaba. Se incorporó al Menh Dang del Tan Viet y, dos años más tarde, al Quoc hoc, organizaciones clandestinas que realizaban agitación contra la ocupación extranjera.
En 1930 fue detenido y condenado a tres años de prisión, pero fue liberado algunos meses después.
En 1933 entró en la universidad de Hanoi, aunque dos años después le expulsaron por realizar agitación revolucionaria.
En la universidad conoció a Dang Xuan Khu, que más adelante adoptaría el seudónimo de Truong Chinh, el principal ideólogo del comunismo vietnamita. Fue él quien incorporó a Giap al Partido Comunista de Indochina.

La policía francesa detuvo a su mujer y a su cuñada y las utilizó como rehenes para presionar a Giap y lograr que se entregara. La represión fue feroz: su cuñada fue guillotinada y su mujer condenada a cadena perpetua, muriendo en la prisión después de tres años a causa de las brutales torturas. Los verdugos también asesinaron a su hijo recién nacido, a su padre, a dos hermanas y a otros familiares.

En 1937 logró terminar sus estudios de Derecho en la universidad y comenzó dar clases de historia en un instituto de Hanoi, aunque en realidad se dedicaba a organizar a los profesores y alumnos en la lucha revolucionaria.
En 1939 publicó su primer libro, juntamente con Truong Chinh, titulado La cuestión campesina donde analizaban el papel que debían desempeñar los jornaleros del campo como aliados del proletariado vietnamita en el proceso revolucionario.
El año anterior se había casado con una tailandesa, Dang Thi Quang, también militante comunista, y cuando al año siguiente el Partido Comunista de Indochina fue prohibido, Giap escapó a China, donde conoció a Ho Chi Minh y estudió las tesis de Mao Zedong sobre la guerra popular prolongada y la guerra de guerrillas, que luego aplicaría magistralmente a su propio país.
Pero la policía francesa detuvo a su mujer y a su cuñada y las utilizó como rehenes para presionar a Giap y lograr que se entregara. La represión fue feroz: su cuñada fue guillotinada y su mujer condenada a cadena perpetua, muriendo en la prisión después de tres años a causa de las brutales torturas. Los verdugos también asesinaron a su hijo recién nacido, a su padre, a dos hermanas y a otros familiares.

En mayo de 1941 en la conferencia de Chingsi (China), junto con Ho Chi Minh, funda el Dong Minh (Liga Vietnamita para la Independencia), más conocido como Vietminh, para agrupar las fuerzas antijaponesas en un único frente de liberación nacional.
Ese mismo año Giap se traslada a las montañas del interior de Vietnam para iniciar la guerra de guerrillas. Allí estableció una alianza con Chu Van Tan, dirigente del Tho, un grupo guerrillero de una minoría nacional de Vietnam del noreste. Giap comenzó a construir el Tuyen Truyen Giai Phong Quan, un ejército capaz de expulsar al ocupante francés y sostener el programa del Vietminh.
Inició una campaña de dos años de propaganda armada y de reclutamiento, convirtiendo a los campesinos en guerrilleros con una combinación del entrenamiento militar y la formación política comunista. A mediados de 1945 tenía ya unos 10.000 hombres bajo su mando y pudo pasar a la ofensiva contra los japoneses que ocupaban todo el sudeste de Asia.
Junto con Ho Chi Minh, Giap dirigió sus fuerzas hacia Hanoi en agosto de 1945, y en septiembre Ho Chi Minh pudo proclamar la independencia de Vietnam, con Giap al mando del ejército revolucionario.

La campaña de Dien Bien Phu fue la primera gran victoria de un pueblo colonial y feudal, con una economía agrícola primitiva, contra un experimentado ejército imperialista sostenido por una industria y pujante moderna bélica.

En la posterior guerra contra el colonialismo frances, Giap demostró la superioridad de la guerra popular sobre las fuerzas imperialistas obteniendo una espectacular victoria el 7 de mayo de 1954 en la decisiva batalla de Dien Bien Phu, una valle situado a unos 300 kilómetros al oeste de Hanoi en el que se habían atrincherado las fuerzas ocupantes francesas, confiadas en la protección de las montañas y en conseguir batir a las fuerzas revolucionarias cuando descendieran.
De los 15.094 mercenarios franceses que se agruparon en Dien Bien Phu, después de casi seis meses del sitio, solamente 73 lograron escapar del cerco, mientras que 5.000 murieron y 10.000 fueron capturados. Giap y el general Denhg lanzaron un asalto frontal a la guarnición que arrojó a los colonialistas franceses definitivamente de Indochina. El ejército de Giap y Denhg padeció la muerte de 25.000 combatientes.

Giap y Denhg derrotaron a los imperialistas con una acumulación logística extraordinaria y un uso eficaz de la artillería bien protegida. Los 60 cazabombarderos norteamericanos B-29 que acudieron en apoyo de la guarnición francesa, no lograron su objetivo, obligando a los imperialistas a diseñar un plan criminal elaborado por el almirante norteamericano Radford y el general francés Navarre consistente en arrojar bombas nucleares contra las fuerzas revolucionarias.
La campaña de Dien Bien Phu fue la primera gran victoria de un pueblo colonial y feudal, con una economía agrícola primitiva, contra un experimentado ejército imperialista sostenido por una industria y pujante moderna bélica. Los más concidos generales franceses (Leclerc, De Lattre de Tasigny, Juin, Ely, Sulan, Naverre) fracasaron uno tras otro frente a unas tropas integradas por campesinos pobres pero decididas a luchas hasta el final por su país y por el socialismo. Los gobiernos de París fueron cayendo también a medida que sus generales eran derrotados en los alejados arrozales, poniendo al descubierto la fragilidad de la IV República.
Vietnam resultó dividido y Giap fue nombrado ministro de Defensa del nuevo gobierno del Vietnam del norte que, al tiempo que continuaba la guerra popular, se esforzaba por construir una nueva sociedad socialista.

Como comandante del nuevo ejército popular, Giap dirigió la lucha en la guerra de Vietnam contra los nuevos invasores norteamericanos en el sur del país, que una vez más comenzó bajo la forma de guerra de guerrillas. Los primeros soldados estadounidenses murieron en Vietnam cuando el 8 de julio de 1959 el Vietcong atacó una base militar en Bien Hoa, al noreste de Saigon. Ese año más de 1.000 lacayos del imperialismo americano fueron ajusticiados por los guerrilleros del Vietcong y antes de 1961 otros 4.000 habían caido.
Cuatro presidentes americanos lucharon sucesivamente contra Vietnam, dejando el rastro de sangre de 57.690 mercenarios americanos ejecutados. Por parte vietnamita murieron 600.000 combatientes pero finalmente los Estados Unidos fueron obligados a salir del país en 1973. Dos años más tarde el país fue reunificado, cuando un tanque del ejército revolucionario embistió la valla de protección de la embajada americana, mientras los últimos imperialistas huían precipitadamente en un helicóptero por el tejado del edificio.

Como buen guerrillero, Giap sabía que el éxito de la victoria cuando hay una desproporción tan grande de fuerzas, se basa en al iniciativa, la audacia y la sorpresa, lo que exige que el ejército revolucionario se desplace continuamente.

A partir de entonces Giap siguió siendo ministro de Defensa de Vietnam y miembro de pleno derecho del Politburo del Partido Comunista de Vietnam, cargo que ocupó hasta 1982.

Tras su cese, dirigió la Comisión de Ciencia y Tecnología, y en julio de 1992, le concedieron la orden de la estrella del oro, el honor más alto del nuevo Vietnam socialista.
El general Giap no sólo fue un maestro en el arte de dirigir la guerra revolucionaria, sino que además escribió sobre ella en 1961 su famosa obra “Guerra popular, ejército popular”, un manual de la guerra de guerrillas basado en su propia experiencia. En él establece los tres fundamentos básicos que debe disponer un ejército popular para lograr la victoria en la lucha contra el imperialismo: dirección, organización y estrategia. La dirección del Partido Comunista, una férrea disciplina militar y una línea política adecuada a las condiciones económicas, sociales y políticas del país.
Definió la guerra popular como “una guerra de combate para el pueblo y por el pueblo, mientras que la guerra de guerrillas es simplemente un método del combate. La guerra popular es un concepto más general. Es un concepto sintetizado. Es una guerra a la vez militar, económica y política”. La guerra popular no sólo la hace un ejército, por más que sea popular, sino que la hace todo el pueblo porque es imposible que un ejército revolucionario, por sí mismo, pueda lograr la victoria contra la reacción, sino que es todo el pueblo el que tiene que participar y ayudar en una lucha, que necesariamente debe ser prolongada.

Como buen guerrillero, Giap sabía que el éxito de la victoria cuando hay una desproporción tan grande de fuerzas, se basa en al iniciativa, la audacia y la sorpresa, lo que exige que el ejército revolucionario se desplace continuamente. Destacó como un genio de la logística, capaz de movilizar continuamente importantes contingentes de tropas, siguiendo los principios de la guerra de movimientos. Lo hizo así contra los colonialistas franceses en 1951, infiltrando a un ejército entero a través de las líneas enemigas en el delta del río Mekong, y otra vez adelantando la ofensiva de Tet en 1968 contra los estadounidenses, cuando situó a millares de hombres y toneladas de aprovisionamientos para un ataque simultáneo contra 35 centros estratégicos del sur.

La batalla de Ia Drang (19 de octubre-27 de noviembre de 1965) fue una de las más importantes del combate para ambos bandos durante la guerra de liberación de Vietnam. Tras ella el general imperialista Westmoreland creyó que la movilidad aérea y la potencia de fuego en gran escala serían la respuesta a la estrategia de Giap, pero éste apostó a sus soldados tan cerca de las líneas americanas que los B-52 soltaban las bombas encima de sus propias filas.

Todavía hoy las tácticas guerrilleras de Giap constituyen una de las fuentes de estudio de las estrategias militares en el mundo.

¿Qué se celebra el 1° de Mayo?


El Día Internacional de los Trabajadores se celebra cada 1° de Mayo, desde su instauración en 1889 por el Congreso Obrero Socialista de la II Internacional. En la actualidad, en la mayoría de los países, es un día festivo en miles de ciudades del mundo, pero su pasado es bastante sangriento.

Pedro Malatesta
Obrero de FATE


Casi 80 años de lucha de la clase trabajadora en los Estados Unidos por la mejora de las condiciones de trabajo y la reducción de la jornada laboral sumada a la masiva convocatoria que tuvo la gran huelga general del 1° de mayo de 1886, hicieron que los capitalistas temieran que fuera el principio de una revolución social. Por eso persiguieron a dirigentes obreros y armaron un juicio que condenaría a los mártires de Chicago. No es extraño que en este país y en Canadá no se celebre esta fecha.

Los orígenes de la lucha por las 8 hs.

En 1817 el socialista utópico inglés Robert Owen formuló el objetivo de la jornada de 8 hs., dejando el lema de ocho horas de trabajo, ocho horas de recreación, ocho horas de descanso.

La Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) en su primer congreso en Ginebra en septiembre de 1866, reanudó la discusión de las 8 hs. como objetivo inmediato. En el Concejo General de Londres Los representantes de Marx propusieron:

1. El congreso considera la reducción de las horas de trabajo como el primer paso en vista de la emancipación obrera.

2. En principio, el trabajo de 8 hs. diarias debe ser considerado suficiente.

3. No habrá trabajo nocturno, salvo en casos previstos por la ley.

El III Congreso de la Internacional en Bruselas de septiembre de 1868 se pronunciará unánimemente en favor de la disminución legal de las horas de trabajo.

La lucha en Estados Unidos


Los primeros movimientos en favor de la reducción de la jornada de trabajo en Estados Unidos se dieron a principios de 1800. En 1803 triunfaron los carpinteros de ribera y en 1806 los carpinteros de construcciones urbanas de Nueva York. Pero en 1832 en Boston, la primera huelga en favor de las 10 hs por los calafateadores y carpinteros fracasó.

En 1845-46, las huelgas se repitieron continuamente en los Estados de Nueva Inglaterra, Nueva York y Pensilvania. A fines de 1845 en Nueva York se celebró el primer Congreso obrero acordando la organización de una sociedad secreta. Después del Congreso industrial celebrado en Chicago en 1850, muchas ciudades se organizaron en agrupaciones para obtener la jornada de 10 hs. por medio de la huelga. Lentamente los obreros conseguían lo que pretendían. En algunos Estados se promulgó la legalidad de las 10 hs. Desde entonces, los obreros norteamericanos consagraron todos sus esfuerzos a obtener la reducción de la jornada de trabajo a 8 hs.

A partir de 1868 hubo cientos de huelgas por las 8 hs, animando a los obreros a inclinarse cada vez más a las ideas socialistas. De 1870 a 1871 los alemanes residentes en EE.UU. empezaron a organizar las primeras fuerzas de la AIT (la I Internacional ). De 1873 a 1876 se registraron huelgas en los Estados de Nueva Inglaterra, Pensilvania, Illinois, Indiana, Misuri, Maryland, Ohio y Nueva York. Todas fueron reprimidas a balazos, golpes y prisión. En 1880 quedó organizada la Federación de los trabajadores de los Estados Unidos y Canadá, que en octubre de 1884 llamó a luchar por la jornada de 8 hs.. La reduccion de la jornada laboral debía hacerse efectiva el 1º de mayo de 1886.

Primero de Mayo de 1886

En Chicago, una asociación por las 8 hs con grupos socialistas y anarquistas celebraba reuniones al aire libre, para preparar la huelga del 1° de mayo.
Albert Parsons haría en The Alarm, el órgano de los anarquistas norteamericanos, una enérgica campaña. Arbeiter Zeitung, era el órgano más importante de los anarquistas alemanes. Ambos periódicos agitaron la opinión de tal manera que se preveía que la lucha iba a ser terrible. Los oradores anarquistas que más se distinguieron en los mítines fueron: Parsons, August Spies, Samuel Fielden y George Engel.

A medida que se aproximaba el 1° de mayo, los capitalistas empezaron a temer, y decidieron organizarse para resistir la lucha de los obreros. El primer conflicto entre patrones y obreros fue en la fábrica McCormick, donde fueron despedidos 2.100 obreros por negarse a abandonar sus respectivas organizaciones.

El 1° de mayo miles de trabajadores proclamaron la jornada de 8 hs La paralización de los trabajos se generalizó. En unos cuantos días los huelguistas habían llegado a más de 65.000. Las reuniones se multiplicaron. Seiscientas mujeres pertenecientes al ramo de sastrería se sumaron a las manifestaciones.

El 2 de mayo hubo un mitín de los despedidos de la fábrica McCormick. Los oradores fueron Parsons y Schwab. El 3 se celebró un importante mitín cerca de McCormick. A las cuatro sonó la campana de McCormick y empezaron a salir los obreros que continuaban trabajando. Una gran parte de los reunidos se dirigieron hacia McCormick, empezaron a arrojar piedras a la fábrica, pidiendo la paralización de los trabajos. Cuando intentaron frenar la entrada de esquiroles, dos obreros fueron asesinados por la policía.

Aquella misma noche se reunieron socialistas y anarquistas. Se convocó un mitín en la plaza Haymarket, en el sur de Chicago para la noche siguiente, a fin de protestar contra la brutalidad policial.

El 4 de mayo concurrieron más de 3.000 trabajadores al mitín en Haymarket. Samuel Fielden ya terminaba su discurso, cuando unos 180 policías interrumpieron con las armas preparadas. El capitán ordenó disolver el mitín y sus subordinados fueron avanzando en actitud amenazadora. Cuando era inminente el ataque de la policía, cayó una bomba entre la primera y segunda compañía. Cayeron más de 60 policías heridos y 7 muertos.

La policía disparó sobre el pueblo, que huyó en todas direcciones. Perseguidos a tiros por la policía, unos 38 obreros murieron y otros 115 fueron heridos.

Comenzó una terrible persecución. Se hicieron allanamientos donde arrestaron a pacíficos ciudadanos sin causa alguna. El Arbeiter Zeitung fue suprimido y todos sus impresores y editores detenidos; los oradores de Haymarket fueron detenidos (menos Parsons que se había ausentado) y los mitines fueron prohibidos en todo el país, decretando el estado de sitio.

Circulaban rumores absurdos de supuestas conspiraciones contra la propiedad y la vida de los ciudadanos. Los medios de comunicación burgueses pedían la horca contra los perpetradores del crimen de Haymarket.

El 5 de mayo en Milwaukee, la policía respondió con una masacre sangrienta en un mitín de trabajadores, acribillaron a ocho trabajadores polacos y un alemán por violar la ley marcial. En Chicago, se llenaron las cárceles de miles de revolucionarios y huelguistas.

El juicio a los mártires de Chicago

En junio comenzó el juicio, Grinnell fiscal del Estado, fundaba la acusación en que los procesados pertenecían a una sociedad secreta que se proponía hacer la revolución social y destruir por medio de bombas el orden establecido.

Los testimonios no pudieron probar nada. Para comprobar el delito de conspiración, el fiscal acudió a la prensa anarquista, presentando trozos de artículos y discursos de los procesados. El objeto era aterrorizar a los jurados, ya mal predispuestos. Se llegó al punto de exhibir armas, dinamita y ropas ensangrentadas que decían ser pertenecientes a los asesinados.

La teoría del representante del Estado quedó completamente destruida, no se pudo establecer una relación entre la bomba arrojada en Haymarket y los anarquistas procesados.

El 20 de agosto se hizo público el veredicto del jurado. Spies, Parsons, Fischer, Engel y Lingg, fueron condenados a muerte; Schwab y Fielden a reclusión perpetua y Neebe a reclusión por 15 años.

Segunda Internacional de 1889 en París


El impacto internacional que tuvo el juicio a los “mártires de Chicago” duró muchos años. En 1889 la II Internacional resuelve instaurar un dia por la lucha internacional por las 8 horas.

La fecha acordada fue el 1° de mayo de 1890, siguiendo una decisión de la American Federation of Labour, enlazándola simbólicamente con la huelga del 1° de Mayo de 1886 en EEUU y en honor a los mártires de Chicago.

jueves, 23 de abril de 2015

En ocasión del 50 Aniversario del Levantamiento Armado de 1932 en El Salvador


Roberto Pineda


Cada generación de revolucionarios y revolucionarias salvadoreños vinculados al Partido Comunista ha realizado su particular lectura sobre los acontecimientos relacionados con el levantamiento indígena-popular de enero de 1932. La generación de comunistas inmediatamente posterior a estos acontecimientos realiza por lo general una lectura negativa y critica fuertemente los errores de aventurerismo que la habían caracterizado.

La generación de principios de los años ochenta, por el contrario, analiza y asume esta gesta como altamente significativa y fuente simbólica de su lucha armada contra la dictadura. A continuación  reseñamos algunas de estas últimas ópticas. La primera es una reflexión partidaria medio siglo después del levantamiento (enero de 1982), la segunda un mensaje en el 52 aniversario del PCS (marzo de 1982) y la tercera es un trabajo de Federico Bairez (Antonio), sobre el valor de los testimonios de Miguel Mármol (marzo de 1982).

En ocasión del 50 Aniversario del Levantamiento Armado de 1932 en El Salvador


El comité central del PCS dio a conocer este manifiesto relativo a la insurrección indígena-campesina de enero de 1932. Inicia explicando que “los acontecimientos del mes de enero de 1932 tuvieron a  la base el catastrófico impacto de la crisis del sistema capitalista mundial en nuestro país y expresaron la resuelta disposición de las masas trabajadoras y populares en general a resolver el problema de la toma del poder que surgía al primer plano de la exigencia del momento.”

Añade que “a 50 años de distancia no podemos tener de aquellos sucesos solamente la impresión de la horrible matanza que la oligarquía y el ejército desataron sobre los humildes que intentaron conquistar la liberación social con sus propias manos, aunque ciertamente es este uno de los aspectos que nos aproximan a una reflexión valedera en los momentos actuales…Los comunistas de hoy inclinamos nuestras banderas ante los heroicos fundadores de nuestro Partido y de los luchadores de todo un pueblo que supieron cumplir con su deber.”

Establece que “fue en aquel cuadro de agudas contradicciones y vuelcos políticos, que el recién fundado Partido Comunista de El Salvador supo hacer frente a la máxima prueba de toda organización revolucionaria: conducir a las masas populares a la lucha armada por el poder con los resultados históricamente conocidos y aún no suficientemente enjuiciados.”

Reconoce que “la insurrección de 1932 que correspondiendo al atraso social imperante, fue principalmente una rebelión campesina, contó para su estallido con los fuertes factores objetivos ya señalados, aunque no contó, porque no podía contar, con la adecuada dirección político-militar del Partido Comunista, teniendo en cuentas que este tenía apenas menos de dos años de edad y carecía por tanto, de la suficiente experiencia y capacidad para dar organización y dirección eficiente a la insurrección.”

No obstante esto considera que “no se puede ignorar…que aún antes de la fundación de su partido, los comunistas realizaron un extenso y ramificado trabajo de organización de la masas de la ciudad y del campo, difundiendo las ideas de la revolución social, educando políticamente al pueblo, elevando en definitiva su conciencia. Esto es lo que explica porque la insurrección popular surgió indisolublemente vinculada a los comunistas.”

Agrega que “es incuestionable que el problema del poder ocupó un puesto central en la insurrección de 1932; incluso se probó a constituir “soviets” en algunos lugares de las zonas insurrectas, pero el carácter de la revolución por la que se luchaba no estuvo suficientemente clarificado.”

Aclara que “según el testimonio de compañeros que vivieron esa experiencia, el Partido había definido que aquella era la etapa de la “revolución democrático-burguesa”; pero es sumamente dudoso que tal definición fuera todavía comprendida por su militancia de base y, mucho menos, por las masas. En realidad, hacer una acertada definición del carácter de la revolución es un problema nada fácil, que el PCS no pudo resolver durante decenios, sino hasta tiempos bastante recientes.”

Considera que “la derrota de la insurrección y sus duraderas consecuencias negativas en la historia de nuestro país, llevaron incluso a algunos comunistas, a conclusiones alejadas de todo juicio histórico justo en las cuales la insurrección de 1932 aparecía como un tremendo y catastrófico “error cuyo precio fue necesario pagar durante décadas.”Tales conclusiones influyeron en alejar por demasiado tiempo al PCS de la elaboración de una línea revolucionaria, basada en su propia experiencia revolucionaria. Incluso en un tiempo llegó a prohibirse a la militancia hablar de la existencia de su Partido Comunista supuestamente para “asegurar su desarrollo fuera del peligro de la represión.”

Añade que “el 1932 el pueblo oprimido y le naciente Partido Comunista respondieron al reto de la historia y se lanzaron a la lucha armada contra el enemigo de clase; de la derrota de la insurrección y sobre los cadáveres de los treinta mil trabajadores asesinado durante la bestial matanza que la siguió, surgió la dictadura militar que hoy está llegando a sus últimos días, bajo los golpes del puño popular.”

“En 1982 –proclama este manifiesto- 50 años después, el pueblo y sus organizaciones  de vanguardia también responden al reto de la historia, nos enfrentamos con los herederos de aquellos que en 1932 cazaron millares de revolucionarios y pacíficos ciudadanos y, saludaron la matanza como una “sagrada necesidad” para defender “el orden y la ley.” Nuestros enemigos de hoy son nuestros enemigos de ayer.”

Aclara que “también hay diferencia de presente con respecto a 1932: el pueblo salvadoreño construye la más poderos empresa unitaria de su historia y las banderas que el FMLN levanta en los frentes de la guerra popular revolucionaria, expresan los intereses, la conciencia, la acción combativa, organizada y experimentada de inmenso sectores del pueblo, directamente incorporados a la lucha: los heroicos revolucionarios de 1932 no pudieron contar con la enorme y calurosa solidaridad internacional que hoy aporta  a nuestra lucha.”

“Agustín Farabundo Martí, fundador emérito del PCS y el más destacado dirigente de aquella alborada revolucionaria, está para siempre en el corazón del pueblo trabajador y su nombre es el de la vanguardia unificada que dirige hoy su lucha; los nombres de otros mártires y héroes de 1932, humildes trabajadores todos ellos, son estandartes de combate y denominan nuestros actuales frentes de guerra: Modesto Ramírez, Francisco Sánchez, Feliciano Ama.”

Indica que “la derrota infringida al movimiento popular en 1932, inició largos años de sangrienta dictadura militar. El Partido Comunista pese al aplastante golpe recibido, se convirtió en el único y solitario luchador por las ideas del marxismo-leninismo; en su seno aparecieron tendencias que, evaluando la insurrección a partir únicamente de sus resultados, renunciaban a la lucha armada, dando pie así al nacimiento y perduración de posiciones reformistas. Pese a todo ello, el Partido Comunista fue la única organización revolucionaria capaz de resistir durante décadas las embestidas represivas de los distintos gobiernos que fueron eslabonando la cruel cadena de la dictadura castrense reaccionaria.”

Subraya que “en el seño del PCS fueron formadas generaciones enteras de revolucionarios, fue el partido la fuente primicial donde adquirieron las nociones de marxismo-leninismo destacados revolucionarios, dirigentes sindicales y estudiantiles, dirigentes campesinos, activistas y dirigentes políticos, jefes guerrilleros y combatientes, algunos de los cuales engrosaron las filas de organizaciones revolucionarias hermanas.”

Enfatiza que “a partir del 28 de febrero de 1977, luego de la masacre en la Plaza Libertad, se produjo el vigoroso encuentro de las masas populares mayoritarias con el camino iniciado 7 años atrás por las organizaciones revolucionarias hermanas y por sectores populares avanzados; y dio comienzo también el complicado viraje del PCS hacia la lucha armada y la consiguiente creación de su brazo armado; las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL). Se ha sintetizado unificadoramente así la larga  y rica experiencia de nuestro partido, con la guerra ´popular revolucionaria que se desarrolla ascendentemente en nuestro país.”

Advierte sobre la intervención militar estadounidense que “si tales planes son ejecutados por el imperialismo yanqui y la dictadura militar fascista, pueden prender las llamas de la guerra en toda Centro América e incluso extenderla regiones del Caribe, con todos los riesgos que hay en ello para la paz mundial, pero no lograran derrotar al pueblo Salvadoreño ni a ningún otro pueblo de esta parte tensa y sensible de la tierra.”

Reconoce que “nuestros héroes del 32 no pudieron formar un ejército revolucionario que batallara y dirigiera militarmente las luchas que las masas del pueblo desplegaron contra el ejército oligárquico, ahora, en cambio, hemos logrado construir su ejército popular revolucionario, expresión fiel de sus intereses y verdadero y único garante del triunfo de la  revolución y de su efectiva defensa.”

Explica que “si hace 50 años los trabajadores del mundo se compadecieron de un pueblo masacrado y vejado y deploraron la suerte de una vanguardia revolucionaria que, aun  sabiendo cumplir hasta el final con su deber fue derrotada,  hoy presencia y apoya  la culminación de aquel esfuerzo heroico, con un pueblo que ha aprendido ya a golpear y a derrotar a sus enemigos. La sangre derramada por nuestro mártires durante más de 50 años germina hoy en estas luchas y en la victoria que no está lejana.”

Concluye que “la insurrección popular del 32 y la fundación de nuestro Partido, son acontecimientos estrechamente vinculados que han tenido honda repercusión en la historia política del país y la derrota sufrida  a manos de  los oligarcas tuvo a su base la debilidad del destacamento revolucionario de vanguardia, pese  a la razón y la justicia que le asistió al pueblo insurrecto. Contamos ahora con la razón y la fuerza para triunfar, con el ánimo inquebrantable de vencer. Nuestro pueblo avanza incontenible hacia el logro de su liberación definitiva.”

Saludo del CC del PCS a los Combatientes de las FAL y a todo el Partido en Ocasión del Año Nuevo. 31 de diciembre de 1981

Es el primer saludo oficial del PCS a sus combatientes. Expresa que “el Comité central del PCS y la Comandancia General de las FAL se dirige a ustedes: militantes, candidatos a miembros y simpatizantes de nuestro Partido; combatiente guerrilleros de la ciudad o del campo, combatientes políticos (clandestinos y no clandestinos) de la resistencia popular, cuando dentro de pocas horas concluirá el año de 1981, que se ha caracterizado por la riqueza de los acontecimientos sucedidos a lo largo de sus doce meses.”

Considera que “en el corto período de un año nuestro Partido no solo ha logrado consolidar sus Fuerzas Armadas sino desarrollarlas y ampliarlas. Ha crecido la calidad de sus mandos y combatientes expresado en su capacidad, disciplina, disponibilidad y moral combativas; aparecieron las Escuelas Militares, se consolidaron los Estados y Planas Mayores , se realizaron cientos de operaciones de pequeña, mediana y gran envergadura, se mejoró nuestra armamentización, comunicaciones militares ,el aseguramiento logístico y el dominio por nuestro mandos y combatientes de la técnica de combate; aparecieron- en conjunción con las otras organizaciones hermanas del FMLN- las primeras columnas combinadas móviles; con nuestra decidida participación se formaron en varios frentes los Mandos Conjuntos del FMLN.”

Agrega que “grandes avances ha habido en a construcción orgánica del Partido dentro de las FAL, nuestros trabajadores políticos demostraron su temple comunista en las tareas encomendadas dentro de los frentes de guerra, nuestra milicia creció y se desarrolló. Creció así el prestigio de nuestro Partido ante nuestro pueblo y el Movimiento Comunista Internacional, el peso y el importante papel de las FAL en la guerra popular revolucionaria.”

Expresa que “todo esto nos satisface. Sin embargo, no podemos dejar de señalar que no siempre todo lo que hicimos fue lo mejor, que no siempre tuvimos la suficiente visión revolucionaria, que no siempre actuamos con suficiente audacia y firmeza comunista y que hubo casos aislados de militantes que mostraron flaqueza y vacilación ante las dificultades que el enemigo y la lucha misma nos impone. Tendremos que hacer renovados y redoblados esfuerzos para darle una mayor dimensión a nuestra lucha político-militar.”

Menciona que “Cada golpe militar que el enemigo recibe, cada fracaso en sus planes, cada derrota política y diplomática termina por socavar más y más la moral del ejército enemigo desde su más altos mandas hasta el último oficial y soldado. El Puente de Oro, el Puente del Guajoyo, las emboscadas en las carreteras Panamericana y del Litoral, Perquín, La Guacamaya y Arambala serán las sombras que los perseguirán continuamente en el futuro próximo.”

Puntualiza que “especial homenaje quiere rendir la Dirección del PCS a los comunistas que en este año ofrendaron sus vidas a la noble e irrenunciable causa de nuestro pueblo, que es la misma de todos los pueblos del mundo. Ellos murieron y vivieron como comunistas. Nuestras rojas insignias siempre flamearan alto sobre sus tumbas. Su recuerdo se conjuga con el de aquellos que en 1932, hace 50 años, vivieron, lucharon y murieron de la misma manera. Ellos forman un legado de nuestra lucha y de nuestra historia. Juramos ser fieles siempre  a la causa por la que ellos lucharon y murieron.”

Concluye asegurando que “este nuevo año será de triunfos y grandes éxitos revolucionarios.  A nuestros militantes y combatientes expresamos la confianza en que cada uno de nosotros será en 1982 un mejor revolucionario, un mejor combatiente, un mejor comunista. Saludamos con especial cariño a los comunistas que desde las prisiones conocidas y desconocidas continúan combatiendo al enemigo. Hasta ellos extendemos nuestros brazos y nuestra convicción de que el pueblo más temprano que tarde romperá los barrotes que ahora los encierran y sojuzgan. Saludamos a cada uno de los militantes y combatientes e todas las otras organizaciones hermanas del FMLN.”

 El valor histórico de los testimonios de Miguel Mármol acerca de la insurrección de 1932


Jorge Federico Bairez (1943-2007) fue un destacado intelectual revolucionario salvadoreño, presidente de AGEUS en 1970, originario de Usulután. En este escrito profundiza sobre el significado de los testimonios de Miguel Mármol y se adelanta a condenar ya en ese momento a aquellos que basados en el anticomunismo abierto o encubierto, desde la investigación académica nacional e internacional, pretenden disminuir  o negar el papel de los  comunistas y su partido en los acontecimientos de enero de 1932.

Plantea que “durante mucho tiempo los escritores e ideólogos al servicio de la burguesía criolla y del imperialismo, falsificaron a su antojo todo lo relacionado con la insurrección. En esa nefasta tarea han coincidido en los objetivos, aunque variado en los métodos, desde los burdos y enfermizamente anticomunistas de antaño como Schlesinger, hasta los más cautelosos y aparentemente objetivos de hoy día como Anderson.”

Frente a esta situación opina Bairez que “no encontraban mayor oposición en las filas revolucionarias. Era cuestión de tiempo, sin embargo, para que esa oposición llegara, comenzaron a  aparecer trabajos tan valiosos como polémicos,  entre los muchos trabajos que fueron, poco a poco, develando los mitos reaccionarios, un lugar especial llegó a ocupar , con indisputable mérito, el conjunto de testimonios de Miguel Mármol  y de otros camaradas sobrevivientes del 32.”

Sobre las valoraciones de la insurrección Bairez opina que muchas veces se cae en el subjetivismo ya que “no se examina la insurrección de acuerdo a las condiciones históricas concretas existentes en la época. Se asimila, por ejemplo, a los dirigentes como putchistas, y al hecho insurreccional mismo como una aventura sin sentido. Putchistas los dirigentes porque no fueron capaces de organizar el gigantesco torrente espontaneo de la masas; aventura la insurrección porque se decidió y ejecutó en unos cuantos días; tales, juicios, unas veces se sientan como premisas y otras como conclusiones.”

Añade que “el Partido Comunista de El Salvador, al momento de acometer la inmensa tarea insurreccional no había cumplido dos años de existencia. Este hecho clave ignorado por algunos o examinado incorrectamente por otros, explica las insuficiencias en la dirección política y militar. La Historia Revolucionaria, desde la Comuna de Paris hasta nuestros días registra situaciones insurreccionales similares a las de 1932, con idénticos resultados, es decir, situaciones revolucionarias maduras donde la vanguardia no pudo forjar la victoria, al ser sorprendida en periodo de plena gestación.”

Considera que “es válido afirmar que el PCS era, en 1932, un partido marxista-leninista embrionario, y que la prueba de fuego a la que lo sometió la historia tan prontamente, fue demasiado severa para que hubiera podido descifrarla e otros términos que no fueran los del heroísmo, la valentía y la decisión de combatir hasta morir. Ciertamente el poder era la meta. Pero qué lejos estaba la posibilidad de consumar ese ambicioso  y, a la vez justo y legitimo, propósito revolucionario.”

Opina que “los testimonios de Miguel Mármol y de otros camaradas sobrevivientes de 1932, la información disponible, los resultados de las investigaciones realizadas hasta la fecha, ponen fuera de toda duda a existencia entonces de agudos desajustes económico-sociales. De crisis del poder político, y de exacerbamiento del espíritu insurreccional de las masas, componentes típicos todos, de las condiciones objetivas de una situación revolucionaria  madura.”

Pero por otra parte “también está, fuera de toda duda, la ausencia o débil presencia en 1932, de otros factores que resultaban indispensables para el triunfo, estos del carácter subjetivo, como decir, el escaso grado de organización de las masas y, fundamental y decisivamente, el bajo nivel de desarrollo político, ideológico y militar del partido como en Rusia de 1905, el heroísmo ilimitado de los insurrectos no bastaba para resolver los problemas extraordinarios y desconocidos que sólo la buena organización era capaz de afrontar con éxito.”

De todo esto Bairez concluye que “aun cuando el Partido no alcanzó el fin propuesto, el Poder, el juicio histórico no puede, ni debe descansar en una especie de reclamo “paternal” aunque en unos caso se disfrace de magnanimidad, y en otros, se inyecte de mordacidad.”

Agrega que “a diferencia del Partido de Rusia de 1917, donde el dilema histórico era tomar o no el poder, el Partido en El Salvador de 1932, se fijó además, el propósito de enfrentar y resolver positivamente el dilema de encabezar y dirigir a las masas enardecidas que, con o sin el Partido, estaban dispuestas a combatir.”

Pero a la vez “a semejanza de la Rusia de 1917, donde el Partido con un Lenin firme al frente, asumió la posición correcta y tomó el Poder., en El salvador de 1932 , el Partido, con un Farabundo Martí imperturbable a la cabeza, también adoptó la posición correcta, encauzando, hasta donde era posible hacerlo en aquellas circunstancias , un levantamiento masivo, una insurrección campesina que, al margen de cualquier tipo de juicios atenuantes o estigmatizadores, bien puede calificársele de heroica, grandiosa y necesaria.”

Valora Bairez que “la decisión del Comité central del Partido reflejó una actitud: la actitud de heredar, con el sello de la sangre combatiente, un brillante e incuestionable ejemplo de consecuencia de una dirección revolucionaria que no sólo se precia de ser tal, sino que también actúa como tal.”

Concluye que “destacar este rasgo esencial de a insurrección de 1932, sin caer en la visión “heroica” de la historia constituye, para nosotros, un requisito indispensable para hacer una valoración general justa y objetiva del más grande acontecimiento de nuestra historia revolucionaria.”
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

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Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



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Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

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