Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 16 de junio de 2015

El cerco del Comando Sur: datos sobre las bases gringas en América Latina (+Infografía)


 En ese momento se puso en evidencia el funcionamiento operativo de la red de bases estadounidenses, coincidiendo con una serie de cambios tácticos y de estrategia del Pentágono a nivel mundial, como se vio en Siria donde privilegió la guerra a distancia en vez de una invasión, lo cual debe ser analizado para entender el contexto de asedio de espectro completo actual contra Venezuela, descrita por la doctrina militar estadounidense como parte del “Arco de Inestabilidad” a nivel mundial.

Nuevo enfoque

Es importante empezar por la base de Manta ya que es un símbolo de las modificaciones en la estrategia de la doctrina operativa del ejército norteamericano a nivel mundial, donde se privilegian bases pequeñas con poca cantidad de efectivos y la suficiente infraestructura para recibir un importante despliegue aéreo, marítimo y de infantería, de ser necesario, de acuerdo al documento “Estrategia Nacional para una Nueva Era”, firmado durante la Administración de Bill Clinton.

Esto formalmente comienza cuando caduca el acuerdo militar con Panamá gracias al acuerdo Torrijos-Carter en el que se establecieron plazos para que Washington traspase el control del Canal de Panamá. El Pentágono, en consecuencia, tuvo que reordenar sus bases en Florida (Estados Unidos), Soto Cano (Honduras), Puerto Rico, Comalapa (El Salvador), Reina Beatriz, (Aruba), Hato Rey (Curazao) y Manta (Ecuador), donde se pone en marcha lo que se conoce como el establecimiento de Centros Operativos de Avanzada (FOL, por sus siglas en inglés) para que tengan un pequeño número de militares, una desconocida cantidad de contratistas, una continua actividad de inteligencia vía monitoreo, rastreo satelital, patrullaje; activas para despliegues rápidos si es necesaria una intervención directa en el lugar de la base u otros sitios cercanos o distantes, como hubiese sido utilizada la base de Palanquero (Colombia), para enviar grandes aviones hacia parte de África en caso de una eventualidad.

Bajo la “lucha contra el narcotráfico” es que se vendió la permanencia y aumento de la presencia militar estadounidense con el desembarco de la IV Flota y la formación de miembros del aparato de seguridad de otros países, una clásica forma de intervención de Washington. Así fue cómo se continuó con la ampliación de su influencia y control en las áreas estratégicas sobre los recursos naturales de América Latina, como el Amazonas, la Faja del Orinoco y el Acuífero Guaraní, entre otras.

Para esto hay un sistema de bases militares o convenios de cooperación que se basa en privilegiar pequeños sitios, delegar la adjudicación a contratistas para vincularse después y tapar los rastros que vinculen al Pentágono en estas relaciones que supuestamente son para luchar contra el narco o tareas humanitarias, de acuerdo al libro Territorios vigilados de la investigadora argentina Telma Luzzani. Así, a las bases convencionales como las conocemos (gran número de militares, equipamiento, aviones, buques, entre otras condiciones ya conocidas), se le suman las FOL.

Despliegue y guerra irregular


Y estas más de 80 bases operan desde Honduras hasta Chile, pasando por Paraguay en Mariscal Estigarribia, donde está la mayor pista de aterrizaje de América Latina, y Chile con Fuerte Aguayo, sólo por nombrar algunos de los sitios que se conocen entre la maraña de desinformación, donde, por ejemplo, se intenta ocultar que Perú y Colombia son paradas de aprovisionamiento de la IV Flota, y se envía 250 marines a Honduras de las Fuerzas de Tareas Especiales para “luchar contra el narcotráfico, tareas humanitarias y formar a otras fuerzas”.

Este despliegue en Honduras es parte del reenfoque de la Administración Obama, en el cual se privilegia el uso de intervenciones encubiertas en vez de las directas, luego de que se comprobara que Estados Unidos ya no puede predominar en escenarios de invasión, como sucedió en Irak y Afganistán. De acuerdo al analista militar cubano David Ignacio Martín, los últimos documentos militares y las declaraciones de altos rangos militares estadounidenses destacan la Guerra No Convencional, o irregular, como la doctrina predominante de las Fuerzas Armadas estadounidenses, que para fines prácticos comenzó a ser publicada justo antes que iniciaran las “primaveras árabes” y se dieran los escenarios libios y sirios.

En este sentido, el desembarco en Honduras apunta a fortalecer el papel del Comando de Operaciones Especiales, que durante la Administración de Obama pasó de operar en 60 países a 150 con los múltiples objetivos de asesinar, secuestrar, realizar supuestas “misiones humanitarias” y formar a ejércitos de otros países (o fuerzas irregulares destinadas a iniciar movimientos armados contra los gobiernos enemigos) para que sustituyan a Estados Unidos en el campo de batalla, tal como lo explica una norma secreta firmada por el ex jefe del Pentágono, luego de la CIA y finalmente destituido por un escándalo de faldas y correos electrónicos, el general David Petraeus.

El uso y despliegue de fuerzas de operaciones especiales y la utilización de Centros de Operaciones Avanzadas (FOL) se enlaza con otros ingredientes pregonados por la Administración Obama, en la que se hace énfasis seis puntos: operaciones de las fuerzas especiales, aviones no tripulados, espías, socios civiles, guerra cibernética y combatientes subrogados (ejércitos irregulares que, en el caso venezolano, pueden ser identificados con el paramilitarismo, en el caso ucraniano con el movimiento nazi, y en el mundo árabe-musulmán con el Estado Islámico, Al Qaeda y diversos grupos yihadistas implicados en Libia y Siria, por ejemplo).

Toda esta nueva doctrina, en la que también funcionan las contratistas militares (mercenarios), es conocida en la actualidad como la guerra híbrida, posmoderna o líquida, en la que campañas de comunicación 2.0 se combinan con cyberterrorismo, manifestación de calles de “los socios civiles” (ONGs, políticos, estudiantes, periodistas, académicos, entre otros) financiados por Washington a través de la Usaid, la NED o Freedom House y acciones encubiertas de agentes especiales, privados o combatientes subrogados para en primer lugar intentar quebrar el frente interno vía “revoluciones de colores”, o llevar progresivamente al “enemigo o adversario” a un escenario de guerra civil en la que los costos no sean altos en intervención y todo el peso político, social y económico caiga en las espaldas del país atacado.

Bajo esta lógica es que funciona el Comando del Sur, y este es el tipo de función que cumplen sus bases.

El cerco a Venezuela

La guerra irregular se escenifica aquí desde el terreno de las comunicaciones y medios digitales, los espías (cuyo punto más visible fue la detención del agente de la CIA, Thimoty Tracy), la guerra cibernética (escenificada a gran escala con el hackeo al CNE el 14 de abril de 2013 y las denuncias del presidente de Conatel, William Castillo), los socios civiles financiados por Washington y los combatientes subrogados, que andan vestidos de paramilitares luego de haber sido formados en Colombia para la guerra sucia.

Estos no sólo asumen tareas militares, como los paramilitares, sino que también apuntan a respaldar el ataque a la moneda, el bolívar, y la economía venezolana con teorías, rumores, matrices de opinión y denuncias falsas, acordes a la guerra económica emprendida por el gran capital financiero y el eje Madrid-Miami-Bogotá.

También hay indicios de que existirían contratistas militares como Dyncorp involucrados en planes golpistas, como sucedió con el alquiler del avión Tucano destinado a bombardear Miraflores, así como monitoreo satelital y de comunicaciones sobre Venezuela bajo el modelo denunciado por Edward Snowden, entre otros hechos comprobables donde se pone en funcionamiento la estructura de las bases militares en la región bajo una perspectiva global.

Con base a esto, se presta apoyo logístico y de “ideas”, además de acciones tácticas, a los grupos destinados a sabotear la economía, la infraestructura y los servicios, como se ve en la constante guarimba eléctrica, los ataques cibérneticos al sistema alimentario armado por el Estado venezolano y los saboteos contra la estatal Pdvsa, por nombrar los casos más evidentes.

Por citar una eventualidad: hoy en día, esta estructura militar estadounidense permitiría montar una Sala de Operaciones Especiales (la que en términos de operaciones psicólogicas ya existe) para planificar y ser los ojos de las acciones militares en el terreno de un ejército irregular que inicie una guerra en Venezuela.

Este es el modelo de guerra no convencional aplicado en Siria para apoyar a los yihadistas islámicos y que toma puntos operativos alrededor del país, como Turquía, Jordania e Israel, donde existe presencia militar estadounidense. Por caso, esto mismo podría ser replicado tanto en Colombia, como en Aruba, Curazao, Panamá, Honduras o Perú.

Lo paradójico es que, al igual que en 2002, Estados Unidos desembarca más de 3 mil militares y un portaviones nuclear en Perú (el país que sustituyó el papel de Manta en Ecuador) en el mismo momento que declara a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria” para su “seguridad nacional”, y en paralelo la Exxon Mobile (Rockefeller) intenta crear un escenario de conflicto con Guyana, que acaba de participar en un ejercicio militar conjunto con el Comando Sur.

Esta orden ejecutiva, en términos militares, formaliza implícitamente la activación de toda su mecánica de poder blando y duro, y sus más de 80 bases militares en la región tienen su papel a cumplir, si se tiene en cuenta que éste es sólo un paso formal enmarcado en la “Doctrina de Guerra Irregular de la Armada de Estados Unidos”, donde se califica a Venezuela como uno de los “campos de batalla”.

Las evidencias hablan por sí solas:


 



Roberto Cea: A quienes mandan en El Salvador les doy miedo


 José Roberto Cea es un fecundo escritor salvadoreño. Perteneció a la Generación Comprometida, un grupo de intelectuales que hacían incómodas críticas a los gobiernos militares que gobernaron El Salvador en las décadas de los sesenta y setenta.
 
 Foto D1. Salvador Sagastizado. Durante la entrevista, Roberto Cea recibe una llamada.

Luis Canizalez


Inicio de los años sesenta.

Es tarde. El escritor José Roberto Cea está reunido con sus amigos en El Paraíso, un rústico bar de San Salvador. En la misma mesa está Roque Dalton, Hildebrando Juárez y Manlio Argueta. Hay cervezas y mucho ruido. En ese lugar los minutos se consumen en debates sobre literatura, política y mujeres.

El tiempo transcurre rápido. Es hora de pagar la cuenta. El mesero está frente a los jóvenes poetas, mientras ellos cruzan miradas entre sí. Comprenden. Nadie tiene dinero y  no queda otra alternativa. Hildebrando se saca un anillo, Manlio se quita el saco, Roque pone sobre la mesa una chaqueta de cuero. Por ahora es suficiente: la cuenta está liquidada. Tal vez mañana haya dinero para recuperar las prendas. Y quizá para un par de cervezas más.

***

Tarde de mayo. Afuera el cielo amenaza con derramar una fuerte tormenta. El portón de una casa del Barrio Santa Anita se abre. Un hombre, de cabello blanco, asoma el rostro. Suelta una ligera sonrisa y nos invita a pasar.

José Roberto Cea nos ha recibido en chancletas, camisa blanca y short gris. Horas antes habíamos hablado por teléfono y concertado la entrevista. No hubo reparos. A las tres de la tarde estábamos en su domicilio.

Adentro está oscuro. Al fondo se divisa un amplio patio, aireado, con árboles. Subimos unas escaleras que llevan a una pequeña habitación repleta de libros. Entramos. El poeta nos tiende dos sillas  de madera y luego se acomoda atrás de un escritorio atestado de papeles.

El nombre José Roberto Cea es sinónimo de letras. Ha escrito poesía, novelas, cuentos, ensayos y teatro. Es un prolífico escritor. También ha ejercido como periodista en diversas revistas culturales.

Perteneció a la Generación Comprometida, un grupo de intelectuales que hacían incómodas críticas a los gobiernos militares que gobernaron El Salvador en las décadas de los sesenta y setenta. Por esa razón, algunos tuvieron que salir exiliados a otros países.

El grupo se consolidó poco a poco. Los jóvenes escritores se anudaron por azares de la vida y conformaron una de las generaciones literarias más memorables de El Salvador.

El grupo estaba integrado, entre otras personas, por Italo López Vallecillos,  Manlio Argueta, Roque Dalton, Tirso Canales, Roberto Armijo y José Roberto Cea, quien ahora recuerda algunos pasajes de esa época.

— ¿Y qué sucedió esa tarde en el bar?

— (Risas) Resulta que días antes había ganado los Juegos Florales de Apopa. Quedamos de reunirnos en El Paraíso. Se suponía que todos íbamos a poner dinero, pero al final nadie puso nada. Yo tuve que pagar con el pisto que me habían dado del premio.

— Lo engañaron.

— Sí, sí. Pero a los dos días otra vez la misma babosada. Que hoy sí, todos tenemos que pagar, que no sé qué. Llegamos al bar y todos comenzamos a pedir. A la hora de pagar, nadie tenía nada.Y todos se me quedaban viendo pensando que yo tenía dinero. Entonces, ellos tuvieron que dejar sus pertenencias. Ese fue el pago.

— ¡Jajaja!

— Pero todo era camaradería. Claro, los meseros nos conocían y sabían que éramos jodarria. En uno de los periódicos que editábamos, que se llamaba La Jodarria, poníamos: “¿A dónde van nuestros hijos?, a ponerse a verga a El  Paraíso”. ¡Jajaja! Era un bar de mala muerte.

Foto D1: Salvador Sagastizado

***

Los libros y viajes en tranvía

Nació en abril de 1939. En la pequeña ciudad de Izalco, Sonsonate. Se crió con su abuela. A los siete años comenzó a sentir atracción por los libros. Cuando hacía sus primeras lecturas descubrió que tenía memoria fotográfica. No le costaba recordar las cosas.

Le gustaba declamar poemas, tanto, que para los eventos cívicos escolares siempre lideraba algún acto. Sus regalos predilectos eran los libros. Eso le pedía a su abuela cuando ella le ofrecía comprarle  algún juguete.

Pero los libros en Izalco eran escasos, difíciles de conseguir. Ante la ausencia de bibliotecas y librerías, pagaba tres centavos para trasladarse en un tranvía halado por caballos hasta la biblioteca departamental.

Rodeado de volúmenes antiguos sentía que vivía, porque su vida eran los libros. Leía de todo. Pero fue una lectura que lo marcó para siempre. El libro “Mentiras y verdades” del escritor izalqueño Francisco Herrera Velado, tío del poeta Oswaldo Escobar Velado.

“Yo tengo la primera edición de ese libro que apareció en 1923. Herrera Velado cuenta todas las cosas que sucedían en su medio; que era un medio pequeño burgués, de cafetaleros y productores de tabaco. Era un mundo de terratenientes. Él plantea cosas como el uso de nahuatlismo. Ese libro para mí fue un impacto. Siempre lo anduve cargando”, recuerda.

Por esa época conoció a Claudia Lars, quien llegaba a pasar sus vacaciones en una casa ubicada contigua a la de su abuela.  “Yo tenía un instinto de meterme en esto de la literatura y con Claudia conseguía  libros”.

Cuando finalizó el bachillerato se mudó a la capital. Tenía 16 años. Comenzó a estudiar periodismo en la Universidad Nacional e ingresó en distintos círculos literarios. Conoció al poeta y abogado  Oswaldo Escobar Velado, con quien trabajó en una revista periodística llamada Gallo Gris.

“Eso fue entre 1955 y 1956. En esos años sacar una revista con pasta roja era peligrosísimo. Era sinónimo de comunismo. Pero aún así logramos publicar, por ejemplo, un artículo de Miguel Ángel Asturias que causó un gran impactó. El texto se titulaba “La influencia de la literatura rusa en la literatura latinoamericana”, detalla.

Cea recuerda que un grupo de jóvenes se reunía en torno a Escobar Velado, quien era el director de la revista que se publicaba cada mes. En esa época comenzó a publicar sus primeros libros de poesía.

En esos mismos años, junto a Tirso Canales y Roque Dalton crearon un noticiero llamado “A mediodía”. La noticias eran transmitidas en la radio YSKL. Pero debido a las críticas que lanzaban, fue censurado por el presidente José María Lemus.

Los días sábados tenían un programa denominado “Antología de la palabra: Toro y Espuma”. Ahí aprovechaban pare declamar sus poemas. Era la génesis de una generación que florecía poco apoco.

***

Roberto Cea tiene mucha imaginación. Habla sin parar. Recuerda fechas, lugares y anécdotas con facilidad. Su memoria es equiparable a una gruesa enciclopedia donde parece estar  escrita la historia de El Salvador.

Si de algo está convencido a sus 76 años, es que el mejor combustible para vivir es la autenticidad y la coherencia entre las ideas y la forma de actuar.  Quizá eso explique el porqué no ha encajado en un cargo público, ni siquiera en los últimos dos gobiernos de supuesta línea  de izquierda.

— En el gobierno del presidente Mauricio Funes su nombre sonó como uno de los posibles candidatos a dirigir CONCULTURA, ¿por qué cree que no lo eligieron?

—  Al final no me escogieron porque quienes mandan aquí les doy miedo, porque yo trato de ser independiente en ciertos criterios que sean necesarios al momento histórico que necesita el país.

—  ¿Después  trabajó como consultor del Ministerio de Educación, verdad?

—  Fue en 2010 y 2011, mientras estuvo de viceministro Eduardo Badilla Serra. Hice un diagnóstico sobre el modelo educativo que se llama “Descolonizando las conciencias mientras se descoloniza la sociedad”. Claro, los tecnócratas que estaban en el MINED se asustaron, porque lo que planteaba era algo integral.

Cea se pone de pie y hurga entre un rimero de papeles que están en el piso. Saca un voluminoso folder y durante varios minutos explica a detalle el planteamiento que los “tecnócratas” ignoraron.

Foto D1. Salvador Sagastizado. De derecha a izquierda: Manlio Argueta, Roberto Cea, Alfonso Kijadurías, en casa de Oswaldo Escobar Velado en 1954.

***

La Generación Comprometida

El presidente Óscar Osorio – quien gobernó el país de 1950 a 1956- envió a un selecto grupo de jóvenes talentos a estudiar a Europa. Entre ellos estaba el poeta Italo López Vallecillos, quien recibió una beca para estudiar periodismo en España.

“Italo regresó al país en 1956 y se encontró con un grupo de jóvenes que ya estábamos acercándonos. En ese año todos vivíamos en San Salvador. Yo pertenecía a una organización juvenil llamada “5 de Noviembre”. Hacíamos actividades como leer poesía en los parques”.

López Vallecillos logró que se fundara la Editorial Universitaria. En ese mismo año, Roque Dalton regresó a El Salvador proveniente de Chile. Ya se había incorporado al Partido Comunista. Y es entonces que se crea el Círculo Literario Universitario que aglomera a escritores que dan vida a la Generación Comprometida.

El grupo fue bautizado con ese nombre por Italo López Vallecillos, quien traía influencia del filósofo francés Jean-Paul Sartre. Con el papel que sobraba de la Editorial Universitaria imprimían La Pájara Pinta, una revista de corte cultural.

También salió un periódico llamado La Jodarria, que lo editaba Roque Dalton, Tomás Guerra, Manlio Argueta, Roberto Cea y otros escritores más que criticaban al gobierno en las páginas de ese diario clandestino.

“Era un periódico irreverente, sarcástico, que costaba caro porque después había que desaparecer todo ese material.  Ahí hasta una bomba nos pusieron”, recuerda

Los roces con escritores que eran más afines a los gobiernos militares estaban latentes. Tal era el caso de Waldo Chávez Velasco y Álvaro Menen Desleal. Cea recuerda una anécdota.

“Cuando murió el director de El Diario de Hoy (Napoleón Viera Altamirano) sacaron una carta mía apócrifa diciendo que yo me condolía de la muerte de Altamirano. Y yo no tenía nada que ver con eso. Lo había redactado Álvaro Menen Desleal con Rafael Hasbún, quienes eran servidores del gobierno. Yo mandé una carta diciendo que no tenía nada contra Viera Altamirano, que sentía la muerte del señor, pero que eso no lo había escrito yo. Tiempo después me enseñaron el documento original y comprobamos que había sido redactado en la máquina de Menen Desleal. Eran parte de las luchas ideológicas que había”, dice.

***

Afuera llueve. El cielo ha oscurecido. Un foco de luz cenital ilumina la habitación en la que aún continuamos charlando.  En el escritorio hay fotografías de antaño y ediciones de libros antiguos.

Llama mi atención una de las imágenes donde Roberto Cea está junto a Manlio Argueta, Alfonso Kijadaurías y Tirso Canales. Están muy jóvenes y aparecen sentados en un sofá, en la casa de Oswaldo Escobar Velado.

—   ¿Eran muy amigos?, pregunto.

—   (Asiente con la cabeza y un aire de melancolía recorre su rostro).

—   ¿Y ya no se reúnen?

—    Muy poco. Manlio se ha perdido en algunos planteamientos. Yo realmente lo creía más inteligente y hoy me he dado cuenta que no, por todo lo que está haciendo.

—   ¿Imagino está molesto con él porque aceptó trabajar con gobiernos de ARENA?

—    (Asiente de nuevo y responde luego de un corto silencio) No, yo no tengo problemas con nadie. Mire (Cea me extiende un pequeño papel donde se lee: “Dice Manlio que por qué estás así con él”). Es un recado que me envió con una amiga.

Sus labios reflejan una afectuosa sonrisa mientras observa una fotografía añeja donde aparece junto a Manlio en el suelo árido del volcán Irazú de Costa Rica.

Foto D1: Salvador Sagastizado. Roberto Cea con Manlio Argueta y Ernesto Cardenal en el volcán Irazú de Costa Rica.

***

Los exilios y  la imprenta

En los años sesenta trabajó con un grupo de guerrilleros que recién habían fundado el Frente Unido de Acción Revolucionaria (FUAR), coordinado por Schafik Hándal, que  se oponía al régimen militar.

“Yo era responsable de todas las publicaciones de la organización. En el primer escrito que sacó  COPREFA, señalando a los responsables de la guerra, yo era el tercero de la lista. El primero era Salvador Cayetano Carpio y el segundo Shafick Handal.  Alguien decía que yo pagaba con el oro de Moscú. Y yo me preguntaba, ¿cuál oro de Moscú?”.

A inicio de los años setenta vivió en Chile y trabajó en la editorial del presidente Salvador Allende. Regresó al país después del golpe de Estado orquestado por Augusto Pinochet. Pero, la experiencia adquirida le sirvió para montar, en 1973, su propia editorial. La bautizó con el nombre de Canoa Editores.

“Lo primero que hice fue hablar con los profesores para que apoyaran el proyecto. Les conté que en Chile los profesores trabajaban en cooperativas. Creamos una cooperativa,  pero el problema fue que ellos pensaron que así como se imprimían los libros, se iban a vender. El cuello de botella es la distribución. Entonces, ellos comenzaron a recibir los libros y no los pagaban. Todo se vino abajo”, evoca.

Durante la guerra, Cea se dedicó al trabajo editorial. Su libro más vendido fue uno que estaba compuesto por tres tomos: Letras I, II y III. También publicó algunos libros de poesía, ensayos y narrativa.

Estuvo exiliado en Guatemala, Cuba y Costa Rica. Ahí trabajó en la reconocida Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), fundada por Italo López Vallecillos. Recuerda que antes que Roque regresara a El Salvador para integrarse a la guerrilla, dejó dos libros  para que se los editaran. Uno era “Pobrecito poeta que era yo” y el otro “Miguel Mármol y los sucesos de 1932”.

“Cuando salió el libro de Roque, Miguelito estaba en contra del libro. Nos hizo llegar un documento donde planteaba las críticas a ese libro. Nos decía que en algunos pasajes contradecía la línea del Partido Comunista que él había fundado en los años 20. Yo hablé con Italo, le enseñé el documento y me dijo que ya lo había visto. ¿Qué vas hacer?, le pregunté. Hay que publicarlo, me dijo.  Sí, pero consultá, porque a Roque lo acaban de matar en El Salvador y este documento de Miguel  va a justificar su asesinato y eso no lo permitás, le dije. Entonces, Italo se guardó ese documento”.

***

En la actualidad, Cea continúa escribiendo. Tiene al menos seis libros inéditos, entre estos, un poema de más de 500 cuartillas llamado “Xipe Tótec con bolivariana carta”. También un libro anecdótico titulado “La última tarde con Roque”.

Todos los días se levanta a las cinco de la mañana.  Escribe, revisa textos y da de comer a su perro, un Caniche que permanece junto a él casi todo el tiempo. En el plano económico, sobrevive de la venta de sus libros. Aunque ahora la editorial ya no funciona como antes.

Hace unos meses recibió una propuesta que no pudo más que tomarla a broma. Roberto Cañas, un exlíder guerrillero que compitió por la alcaldía capitalina en la recién pasada elección,  le llamó para decirle que si quería acompañarlo como concejal.

—  ¿Y qué le contestó?, cuestiono.

—  Me puse a reír y le dije que yo no era serio para esos volados. Puta y eso, me dijo.  No, yo no, le contesté. ¡Jajaja!

—  ¿Aún se considera un hombre con pensamiento de izquierda?

—  Yo antes que toda ideología tengo una conciencia crítica. Eso es lo único que sostiene la autenticidad.  Si yo me demuestro que soy honesto conmigo mismo, soy honesto con los demás. Pero si no, no soy honesto con nadie.

—  ¿Todavía se siente un hombre comprometido?

—  Es que mire, acá  tenemos unos políticos ignorantes. Aún siendo de izquierda. Yo se los he dicho y conmigo se molestan, pero yo solo tengo compromiso con la honestidad, con ser coherente con mi discurso. Y si por eso me toca estar como estoy, pues así me estoy. No tengo ningún problema.

Al decir eso, Roberto Cea se pone de pie. En seguida comprendo que la plática ha terminado. Bajamos las gradas en silencio. Afuera está oscuro. La lluvia ha dejado de caer.




Foto D1: Salvador Sagastizado. Cea explica su programa educativo.

lunes, 15 de junio de 2015

El viaje de Diana Minero


Dagoberto Gutiérrez


Todo el lugar estaba lleno de actividad, la gente iba y venía, los papeles se cruzaban unos con otros. Estamos en los años 70 del siglo pasado. Esta es la década encendida, la que tiene las llaves del proceso político salvadoreño, y es la Universidad de El Salvador. Diana es una secretaria inteligente, diligente y guapa.

Parece mover el mundo en su ir y venir, siempre sonriendo pero sin detenerse. Es la esposa del Ingeniero Luis Melara, conocido hombre de izquierda, y ella, por supuesto, una mujer de izquierda, capacitada para moverse en el filo de la navaja de la crisis, palpitante en la tensión de la lucha que avanzaba inexorablemente hacia la guerra de veinte años.

Vivía en el Pasaje Brasilia de San Salvador, histórico lugar cerca del antiguo hospital psiquiátrico, donde hoy está el Instituto Francisco Menéndez. Ahí estaba el taller de su padre, el pintor Camilo Minero. Y ahí mismo, en ciertos días, se reunía la dirección del clandestino e ilegal Partido Comunista de El Salvador.

Luis y Diana tenían 3 hijos: Tamara, la mayor, Pavel, el segundo, y Michelle, la menor. Los 3 de buen apetito, pero Pavel superaba a sus dos hermanas en el arte de comer. En esas fechas, los 3 estaban pequeños, y la familia transcurría en una tensa normalidad que anunciaba aceleradamente la confrontación.

Luis, en sus días estudiantiles, había sido dirigente en la Facultad de Ingeniería de la UES del FURIA (Frente Unido Revolucionario de Ingeniería y Arquitectura), de los cuadros del Partido Comunista que encabezaban la lucha estudiantil e iniciaron las primeras expresiones de lo que sería después la lucha armada y la guerra. En uno de esos experimentos con explosivos, Luis perdió dos dedos de una de sus manos.

En su grupo familiar, Diana siempre fue un centro de mucha actividad en la relación con sus hermanas porque Camilo Minero y Doña Carmencita solo tuvieron hijas y ella, que era la hermana mayor, siempre estuvo atenta a los cumpleaños de sus hermanas y a las actividades sociales y familiares más relevantes. Tenía una capacidad y una habilidad especial para las relaciones humanas, y era dueña de una importante y útil inteligencia emocional que le permitía trascender de su familia hacia el complejo, peligroso y abigarrado mundo político que se movía de manera revuelta en esas décadas de acero.

La lucha de clases elevó su temperatura, como suele ocurrir, y las formas de dominación perdieron su elegancia y sus estilos, la dictadura real, la de todos los días, tuvo que mostrar su verdadero rostro, asesino y sangriento. Llegó la hora de las horas y la familia Minero en su conjunto se incorporó a la guerra. También llegó la hora del exilio. Este fue un momento clave en la vida de Diana, sus hijos se hacen combatientes, y en una hora aciaga, Tamara cae en combate en el volcán de San Salvador, fue en un traslado de campamento, que era un movimiento realizado cada 3 ó 4 días. En esa ocasión, el enemigo pudo ubicar el lugar al que se había llegado y emboscaron a la unidad guerrillera. Ahí cayó Tamara. Durante la ofensiva de 1989, murió Pavel en Ciudad Delgado, era un combatiente consumado, encargado del lanza cohetes.

Diana seguía, en medio de la pena y la amargura por la pérdida de sus dos hijos, sin flaquear, y aunque compartíamos el barbasco de la muerte, no es fácil capturar el dolor de una madre. Todo esto iba, sin embargo, lentamente acumulados en su organismo.

Ella seguía siendo una mujer central, encargada de documentos importantes e información fina, pero siempre tenía tiempo y condiciones para atender y hasta cuidar a otras personas, a combatientes en curación y restablecimiento o en descanso, ella sabía entablar la comunicación conveniente, también sabía capturar las necesidades de las otras y los otros, y tenía la capacidad para colaborar en su solución. Su facilidad de comunicación llegó a ser muy conocida, propia de una persona recordada por mucha gente que conoció de su atención y esmero.

El fin de la guerra abrió un momento incierto que fue definiendo una etapa que no era familiar o vinculado con todo aquello por lo que se había trabajado y luchado tanto. Diana y Luis mantuvieron una posición digna frente a la coyuntura adversa que la post guerra había abierto, cuando los sueños fueron sacrificados por los intereses menos leales y cuando los sacrificios y entregas naufragaban en un mar de negocios y utilidades. Se trataba de un momento oscuro aunque esperable.

Luis muere primero y toda aquella carga y presión de la inmensa guerra y la post guerra oscura golpeó el organismo y la salud de Diana que fue perdiendo el vigor y la vida en medio de una enfermedad indetenible.

Amalia, que era como se llamaba en la guerra, encontró la manera de prolongar la vida dentro de la muerte de una enfermedad pesada y de brazos largos.

Amaba la vida de manera extraordinaria y no perdió la comunicación con las personas, mantuvo el sentido del humor que siempre acompañaba su carácter y su trato, y afirmaba que no quería irse, pero de todas maneras, todos parecemos tener los días contados, y Amalia también tenía su hora, su minuto y su segundo. El jueves 4 de junio, emprendió el viaje final y sin retorno.

Amalia nos deja un ejemplo de vitalidad, de inteligencia y de entrega. Una mujer que jugó la vida minuto a minuto en toda su integralidad y conoció del rostro feliz y del rostro duro, de la miel y de la hiel, y tiene pleno derecho a descansar en paz. Tratándose de estas personalidades, pareciera que nunca mueren y siempre andarán en medio de la gente, conversando, platicando, sonriendo con humor. Por eso Amalia estará siempre entre nosotros, en todos los minutos y los siglos que faltan.

Salvador, 12 de junio del 2015.

viernes, 12 de junio de 2015

"La Guindona de Octubre". Chalatenango 1981

 
Mauricio Tejada

"La Guindona" se dio en el transcurso de una operación militar enemiga, la más numerosa e importante del año 1981

"La Guindona" se dio en el transcurso de una operación militar enemiga, la más numerosa e importante del año 1981. Comenzó a finales de Septiembre con un masivo movimiento de tropa por helicóptero a Ojos de Agua; también por tierra a Llano Grande y La Laguna (pueblo), en total unos 6,000 militares contra unos 350 guerrilleros armados en toda la subzona 2, de la cual La Montañona formaba parte y donde no alcanzábamos las 230 armas, fue el objetivo principal de la fuerzas del gobierno. Allí estaba la Comandancia General de las FPL incluyendo al máximolíder (Marcial-Salvador Cayetano Carpio), Estado Mayor del Frente Norte, hospital estratégico, Dirección Zonal del partido (DZ), algunos equipos de la naciente Radio Farabundo Martí, algunos talleres donde trabajaba Odir, Jacinto, Camilo con su hijo, etc.

La tropa enemiga apenas tocó tierra en Ojos de Agua comenzó a desplegarse y a buscar fuerzas guerrilleras entre el rio Sumpul y la calle para ese municipio; también se tomaron los campamentos de Laguna Seca y El Gallinero. Luego algunas unidades escalaron La Montañona; mientras otras montaban cerco y emboscadas por donde pensaron que los guerrilleros nos retiraríamos. El alto mando de la FAES estaba seguro que en esa ocasión terminarían con nosotros.

La primera fase "Yunque y Martillo", la desarrollaron sin mayores inconvenientes; pues nos sorprendieron. Pensamos quelos ataques empezarían un día después del desembarco aéreo... La segunda táctica "Embolo y Pistón", no la completaron porque la desbaratamos.

Nosotros de inmediato comenzamos a ejecutar el Plan deDefensa y Combate del lugar. Las Fuerzas Especiales Selectas(FES) al mando de Felipito (Manuel Cornejo) junto al pelotón de Unidades de Vanguardia(UV) dirigido por Nico, fueron areforzar seguridad de nuestra jefatura y defender la zona en dirección a Ojos de Agua. Otro pelotón UV al mando de William (Conejo) a maniobrar en dirección al Carrizal, el pelotón UV del chele Samuel (Oscar Galindo) lo dividieron en dos, una parte al mando de Joaquín a maniobrar entre Vainilla - La Laguna y la otra parte, al mando de Samuel a tomarse El Volcancillo; pero estosfueron repelidos por los soldados quienes ya se habían posesionado del lugar... Ante tal situación, la jefatura decidió abandonar La Montañona... La primerorden que dieron, fue que Netón sacara a Marcial del área de peligro a un lugar seguro, para lo cual reforzaron su seguridad con el pelotón UV de Nico. La segunda orden fue que Luciano (EM) yRaulón- Elías (DZ),dirigieran traslado del hospital, para lo cualenviaron todo el personal de abastecimientos del Estado Mayor (EM)con sus caballos, como también parte de su seguridad y las escuadras de Joaquín(pelotón 2 UV). Las FES quedaron reforzando seguridad del mando.

A Felipón (Vidal Recinos) jefe de la guerrilla local de la subzona, le dieron la orden junto a Samuelbrindar seguridad a la población civil y sacarla del área. Esta población llegó a La Montañona huyendo de los soldados; pero no pudieron evacuarla en los dos días siguientes. Oscarón, quien murió cinco meses después junto a periodistas holandeses (en 1982) le tocó dirigir la tropa del Jícaro y a mí los de La Montañita. Ramón Torres hasta ese día fue mi jefe; pues tuvo que salir a la carrera para San Salvadorjunto a su esposa y pequeña hija, para luego viajar al extranjero a recibir un curso militar.

A tres días de haber comenzado la operación militar, los del gobierno tomaron La Montañona. William (Conejo) con su unidad quedó aislado, en una situación muy comprometida... Oscarón me transmitió la orden de desalojar nuestras posiciones y partir rumbo a Los Naranjos.¡Qué gran huevo! Avisarle a la gente que nuestros enemigos habían tomado La Montañona (Donde estaba la crema y nata de las FPL).Coordinamos con Moisés (jefe de las FAL) para que ellos fueran a poner seguridad entre Llano Grande y El Cicahuite; mientras yo con los míos conteníamos a la FAES en La Montañita. Oscarón junto a jefes de milicias y masas organizaron la evacuación de todos los civiles de los caseríosdesde Los Ramírez hasta El Potrero.

Al caer la noche nos juntamos todosen el Portillo, entre El Potrero y Los Naranjos. El jefe de milicias nos comentó: "No sé cuántos murieron ni quienes fueron; pero entre Cicahuite y El potrero cayó una granada de obús o mortero 120 sobre la columna de gente, yo solo pude ver un hoyo en la tierra, rastros de sangre y pedazos de ropa que colgaban de algunas ramas de árboles. Corran, corran, nadie se detenga, les dije"... Nosotros sin tener repuesta, le pedimos que siguieran caminando, que de ser posible esa misma noche cruzaran la calle entre Las Vueltas a Ojos de Agua y que luego siguieran rumbo al Conacaste. Nosotros permanecimos allí esperando a todos los que tuvieran problemas para caminar y orientarles a que siguieran la huella o rastros de quienes iban adelante. Teníamos entendido que la ruta estaba libre; pues fue la misma que varios de La Montañona habían utilizado recientemente para salir del peligro... Explorando el terreno en Los Naranjos, nos encontramos con Felipón quien dijo que la situación estaba difícil para salir; pues los enemigos tenían cercada la zona, que había francotiradores y emboscadas, lo que lesimpidió a ellos salir. Incluso no estaba seguro si la jefatura y sus acompañantes lo habían logrado; pues había escuchado varios enfrentamientos con ellos.

 
Al día siguiente como a la una de la tarde escuchamosun fuego nutrido de fusilería, pistolas, granadas de morteros 81 y 60 mm, gritos, llorar de niños y el ruido parecido a los enjambres de abejas. Provenía del zanjón de una quebrada... Se trataba de nuestra gente civil que no pudieron salir del peligro. ¡Los matan! Dijimos y sin pensar corrimos donde ellos. En el camino vimos los cuerpos de algunos soldados tirados sobre el piso. Era desconcertante, la gente corría sin rumbo y por todos lados tratando de protegerse.

Con gran esfuerzo nos sobrepusimos a la ventaja numérica y poder de fuego enemigo.Peleamos unas tres horas para sacar a toda la gente de allí hacia un cafetal, donde vino la desesperación y locura momentánea de algunos compas. Por ejemplo, Oscarón preguntó a Felipón -¿Has visto a Felipón?Y Felipón mismo le contesta -él ya ha de haber pasado Las Flores-. Otros campesinos se machetearon porque uno dijo ser de ORDEN y el otro de UTC...Después de eso,Oscarónabrazó a su esposa... Decidimos no perturbarle. Luego nos reunimos con jefes de milicias y masas para planificar la rotura del cerco y retirada al siguiente día. Optamos por la táctica de "Cuña Invertida". Moisés (FAL) con su unidad atacaría por el lado derecho y yo con la mía el izquierdo, Felipón con otra unidad iría al centro para empujar hacia adelante y convertir la cuña invertida en normal; pues de esa manera facilitaríamos que los civilessalieran del cerco. Joaquincito (Edmundo Laínez)iría con su unidad en medio de todos ellos para estimularles a correr, Goyo de Los Calles al final asegurando que nadie se quedara y cubriendo retaguardia.

El jefe de las FAL decidió regalarnos la mitad de la munición que andaban en unos caballos y el resto la escondieron (secreto que hasta hoy cuento y espero no causarle problemas). Al caer la noche, cruzamos el rio Tamulasco para estar cerca de la calle por El Amatillo. Allí, ayudando a subirun barranco a viejitos, mujeres y niños en la obscuridadde repente estreche unas manos suaves y peludas, luego una huesuda y suave ¿quién es usted?pregunte -Douglas del Estado Mayor. -¿vos quien sos?- Lencho de la Montañita, respondí. ¡Heeey aquí está Lencho de La Montañita! A nosotros nos dijeron que te habían matado, que te estabas bañando en el pozo y que hasta el fusil te quitaron -Pajas el que estaba a la par mía cuando se rompió el fuego corrió a dar el chisme y hasta su fusil me dejó-. Luego de esa corta plática ellos se marcharon... Según que a subirse a un árbol por más de dos horas. Cuando todos arriba del árbol se dieron cuenta que nadie ordeno subir; bajaron muertos de risa y diciendo que era parte de la locura que les había dado por tener al menos tres días sin comer y dormir. Nosotros seguimos ayudando a subirgente en el barranco a quienes les recomendamos acomodarse y descansar un rato; pues antes del amanecer había que levantarse. Cuando estábamos allí, llegaron más compañeros perdidos:del hospital, logística, talleres e incluso Samuel (Oscar Galindo) con parte de su pelotón UV, quien me preguntó ¿Que hacen aquí?- Descansando un rato, respondí. -Vos quizá ni idea tenes del gran huevo que estamos metidos, despierta a toda la gente y que comiencen a caminar ya. Aquí se hace día, los van hacer mierda con la aviación y artillería. Nosotros para San Vicente vamos -No jodas, quédense ayudarnos a sacar esta gente y después ustedes se van. Es el último cerco que vamos a romper... Aceptó y se quedó.

Antes de amanecer todos los que teníamos responsabilidad comenzamos a ultimar detalles y a poner manos a la obra... El jefe de las FAL al mando de unos 40 hombres y mujeres, me preguntó¿Con cuántos hombres contás? -Diecisiete del pelotón de Samuel, contesté -Llévate diez de los míos. Al ver eso, unos combatientesdesarmados de las FPL (seis en total) se unieron voluntariamente a mi grupo, incluyendo a Elsy sanitaria de las FES. Al tener el control de los 33 compañeros comenzamos a escalar el cerro La Burrera. Envié adelante a Ana María- Filomena con un M79, después nos incorporamos todos. En el camino reorganicé la tropa y cuando llegamos a la cúspide del cerro nos encontramos con una sorpresa. Debíamos cruzar una planicie sin vegetación que estaba controlada desde una altura vecina por Policías de Hacienda PH y paracaidistas.

Tomé la determinación de salir solo a la intemperie y agitando una rama para llamar su atención, con gritos y señas les explique que varioscruzaríamos por ese lugar. Ellos respondieron que continuáramos.Cruzamosrápido y luego saltamos un cerco de piedras, sorprendiendo por detrás a los soldados que estaban en el cerco- emboscada. Al abrir fuego sobre ellos,huyeron rumbo al Zapotal y lugares aledaños. En ese momento aparecieron dos helicópteros repletos de tropa (sin saber lo que pasaba) comenzaron a descender sobre la planicie sin vegetación, momento que aprovechamos para dispararles a corta distancia. Nadie de los ocupantes respondió el fuego y prefirieron tirarse al piso de las aeronaves. Los dos aparatos se levantaron de nuevo para huir; mientras nosotros seguimos disparandopudimos ver los impactos de bala sobre el fuselaje de los helicópteros. De repente uno de ellos cambió de sonido, estiló abundante humo negro y comenzó a perder altura, pensamos que se estrellaría; pero no sucedió. Las dos naves con dificultad lograron escapar a través de una pronunciada vaguada(hondonada). Nuestros gritos de júbilo se escuchaban por todos lados.Los enemigos que quedaronaislados ante nuestro ataque sorpresa, enmudecieron por completo y no realizaron ni un disparo más.

Desde el cerro pude ver, que Felipón con su unidad guerrillera marchaba adelante y justo detrás de ellos, todos los civiles corriendo y gritando de alegría. Felipón con su fusil levantado al cielo parecía todo un Moisés (de la biblia) liberando a los esclavos de Egipto. Momento en que propuse a Samuel ir por una ametralladora cincuenta y un mortero 81mm de los enemigos con los que hacia un rato habían disparado contra la columna de civiles y los de la FAL. Samuel me responde -¡Dejemos ese pesado hierro, que no vescomo andamos de hechos mierda de las patas! Lo que interesa es salir de esto y quien sabe a cuanta gente hay que cargar en el lomo. Samuel no se equivocó a parte de un par deheridos del hospital, en el rompimiento del cerco tuvimos un muerto y algunos heridos(todos de las FAL) incluyendo al jefe. De allí partimos la mayoría a Las Aradas -Yurique al naranjal de mi amigo Ventura Chinchilla (asesinado tres años antes por GN de Las Vueltas), para luego trasladarnos ala frontera dentro de Honduras, aprovechando que no había presencia de ejército hondureño. El Conejo William llegó con su pelotón UV a instalarse sin previo conocimiento a la casa del Jefe de "La Descalza" (Patrulla Civil), quien ante inesperada visita, les atendió de maravillas y de una vez ordenó que nadie fuera a informar a Guarita Lempira lo que pasaba,por temor a que el ejército hondureño bombardeara sus casas.

En esta oportunidad, creo que evitamos que la Fuerza Armada salvadoreña cometiera la peor masacre de civiles en toda la guerra; pues para Honduras trasladamos a más de 2,700 personas y al Conacaste enviamos a más de 300... Hoy estaríamos lamentando esa masacre y quizáal igual que todas; tambiénestaría impune.

Nuestra Comandancia General y Estado Mayor (EM)fueron los que más encontronazos y emboscadas enemigas sufrieron; pues en su afán de salir del peligro, chocaban y chocaban con los soldados. Perdieron varios integrantes de su seguridad y a un miembro del Estado Mayor (Lucas-Blas Martínez); también a Milagro (Teresa Martínez, hermana de Lucas) Jefa del campamento del EM, como tambiénArturo de las FES (hermano de Martín, testigo de muerte de periodistas holandeses). Varios integrantes de esas unidades en el fragor de los combates se descoordinaron del grupo y quedaron perdidos, algunos de ellos fueronaniquilados por el enemigo como: Paco (Tomás Martínez) de la DZ con su hermano menor (Pablo Martínez),Horacio (chileno) acribillado al tratar de escapar, otros como: Juan José Dalton (herido), Frank (FES) Neto (médico), Marta esposa de Raulón con sus dos niños fueron hechos prisioneros.

Al final de la operación militar y cuando todos o casi todos, habíamos salido del peligro nuestra jefatura se trasladó al área de Los Ranchos para descansar y estar más seguros; pero también allá fueron bombardeados de nuevo por la aviación. Neto-Netillo (DZ) esposo de Roselia, fue alcanzado por una esquirla de bomba que prácticamente le amputó un brazo, el cual solo colgaba de la piel; por lo que Benito Vivar (Luis Barahona) doctor nuestro y uno de los fundadores de las FPL procedió a cortar y darle tratamiento. Los golpes que sufrió nuestra dirigencia en ésa ocasión, fueron muy duros.

Varios de nuestros compañeros perdidos aparecieron con el paso de los días, ejemplo: Raulón (máximo responsable de la Dirección Zonal del partido DZ), Luciano del EM, Rubenia (Sandra Villatoro de comunicaciones del EM), Elvira con Pastorcito de cocinas del EM, Marcial (máximo líder), Netón (jefe de operaciones UV y FES), Nico Jefe del pelotón de UV apareció después de una semana de terminada la operación militar.

Hay quienes que hasta este momento siguen desaparecidos como Roquito Dalton, Sebastián (DZ) con su esposa e hija, algunos combatientes como el esposo de Mercedes de tienda comunal de Nueva Trinidad, etc,etc. Nunca se ha encontrado ni si quiera parte del cuerpo de uno de ellos.

Según Jacinto (Julio Molina) el cerco lo rompimos el cinco de Octubre. Yo, recuerdo claramente que las tropas del gobierno comenzaron a ser evacuadas el día ocho de Octubre por la mañana, usando helicópteros para trasladar a los soldados más lastimados de los pies o enfermos. El resto tuvo que caminar hasta Chalatenango. La madre naturaleza nos regaló más de cuatro días consecutivos de intensos aguaceros. Caminos y laderas se convirtieron en pequeños ríos. Luego de eso muchos deseamos nunca más en la vida darnos un baño. Las botas y pies de soldados y guerrilleros quedaron destruidos por la humedad y constante movimiento.

Esa "Guinda" nos ayudó a conocernos mejor. La arrogancia de algunos compañerosquedó hecha añicos. Tuvimos que aceptar que la bestia (nuestros enemigos) no estabamoribunda y si no cambiábamos de mentalidad y actitud estaríamos perdidos.Todos éramos inexpertos o con escasa preparación militar. Los comandantes guerrilleros eran maestros de campo, estudiantes universitarios, algún cura o seminarista, un par de obreros. Los mandos medios, algunos del MERS, obreros y campesinos. La tropa, más del 90/100 campesinos.

Después de una semana de finalizada aquella operación militar, todos los que cruzaron a Honduras regresaron a sus comunidades a seguir su rutina. Nuestra jefatura, Dirección Zonal del partido y otras unidades nos instalamos en La Laguna Seca y lugares cercanos.

Luego de esocontinuamos con una reestructuración a todos los niveles. Marcial (Salvador Cayetano Carpio) a quien se le rescató de un zanjón cargándoleen hombros y después en lomo de un caballo,tuvo que entender que a sus 63 años de edad, el frente de guerra no era el mejor lugar para él, por lo que aceptó salir rumbo a Nicaragua a través de Honduras. Salvador Guerra (Atilio Montalvo) era el segundo después de Marcial, por tal motivo quedó como jefe de todosnosotros. Dimas Rodríguez pasó a ser el nuevo jefe de Operaciones de las UV y FES; pero en la práctica era el Jefe de toda la tropa de asalto. Jesús Rojas continuó como jefe del EM delFrente Norte, Douglas Santamaría (Eduardo Linares) fue enviado de jefe al Frente Paracentral,Netón fue removido a dirigir la Sub Zona 2 (puesto dejado por Ramón Torres), Felipón fue enviado a sustituir a Lucas a subzona 3. En esos días llegó Joel (médico chileno) al hospital para ayudar a imprimir nueva mística y modalidades; también llegó el negro Hugo (argentino) a instruir las UV, quien en la práctica se convirtió en jefe del destacamento #1. En esta ocasión nacieronlas Unidades de Vanguardia Zonal (UVZ) dirigidas por Germán Serrano.Exploración, Zapadores, Comunicaciones se dividió en radistas al mando de Lety (Silvia Matus), intersección con Ramiro (chileno) a la cabeza e información; pero lo más importante fue que se cambió la vieja táctica de "Resistirnos Desarrollarnos y Avanzar" por la de "Avanzar, Aniquilar y Requisar" en la que desarrollamos la técnica de "Golpe de Mano"para objetivos fijos y diferentes tipos de ataques y minados para objetivosen movimiento, con la idea de obligar a nuestros enemigos avanzar de la manera que a nosotros nos convenía; también desarrollamos las emboscadas de "Candado con unidades de Maniobra", etc,etc.

Después de superada la prueba yunas semanas de arduo entreno, Samuel (Oscar Galindo) con su pelotón #2 del destacamento #1, fuimos asignados a preparar el ataque a los enemigos de San Fernando, el cual fue todo un éxito, pues recuperamos todas las armas sin tener ni si quiera un rasguño. De allí en adelante; nunca estuvimos en desventaja como en aquel Octubre del 81 y a partir de allí varias veces pusimos en jaque a nuestros enemigos.

Vale mencionar que mientras se desarrollaba "La Guindona de Octubre del 81", los compañeros de la sudzona1 del frente norte,atacaron un puesto de soldados en área de Arcatao arrebatando una ametralladora M60 y unos fusiles; pero el golpe más grande lo dieron los compañeros del Frente Paracentral, quienes atacaron los Guardias Nacionales que custodiaban el Puente de Oro causándoles muchas bajas y poniendo en desbandada al resto de la tropa. Acto seguido los compañerosderribaron el puente. Este ataque y la ofensiva de Enero, fueron reconocidos por el mismo gobierno y los militares salvadoreños como los golpes más grandes que la guerrilla lesdio en 1981.

Por un buen tiempo mantuvimos que en "La Guindona de Octubre del 81" participaron soldados guatemaltecos; pero después supimos que fueron los Cobras de Cabañas dirigidos por el Coronel Sigfrido Ochoa Pérez los que vestían uniformes de Kaibiles. Que gracias a su buena relación con militares chapines éstos le regalaron los uniformes. Versión que nadie mejor que él (Ocho Pérez) puede aclarar a favor de la historia salvadoreña, evitando que cuando nosotros ya no existamos, otros vengan a decir cualquier cosa.

Tiempo para actuar bien


Editorial UCA

El martes 9 de junio, decenas de policías llegaron desde muy temprano para dar cumplimiento a la resolución del juez de Paz de Antiguo Cuscatlán y desalojar a las más de 80 familias que viven, desde hace décadas, en la finca El Espino. La familia Dueñas demostró, de acuerdo al juez, ser propietaria de la tierra y por ello se calificó de usurpadoras a las más de 250 personas que viven en el lugar desde los tiempos en que eran colonos en las fincas de café. Decenas de niños y adultos nacieron y se criaron siendo invasores, de acuerdo a la resolución del juez. Los pobladores se apostaron desde la madrugada en la entrada de la comunidad y obstaculizaron el acceso con madera y postes de cemento, sabiendo que eso no detendría la ejecución de la orden judicial. Las mujeres encabezaban la resistencia pacífica de la comunidad y trataban de sensibilizar a los medios de comunicación con su testimonio. Algunas familias ya tenían amontonadas sus pertenencias enfrente de sus viviendas para abandonarlas cuando fuera el momento.

El caso de El Espino ha estado en los ojos de la prensa desde hace años, pero ese día decenas de periodistas querían ser testigos de primera mano del drama humano que parecía inminente. Al lugar llegaron el director de la Policía, Mauricio Ramírez Landaverde, y la gobernadora de La Libertad, Marta Araujo. Ambos convocaron a toda la comunidad para entablar un diálogo. El Gobierno dijo en varias ocasiones que estos pobladores no tenían que preocuparse, porque no los dejaría solos. Por eso, la presencia de los dos funcionarios levantó las expectativas de la comunidad sobre una propuesta de solución. Pero esa esperanza se desvaneció casi de inmediato. El Gobierno les ofrecía apoyo humanitario para que el desalojo se hiciera de manera pacífica; les ofrecía trasladarlos a albergues temporales mientras se encontraba una solución definitiva. La gran mayoría de pobladores no aceptó el ofrecimiento, y no se llegó a ningún acuerdo, a pesar de los esfuerzos del Director de la Policía por suavizar lo que parecía inevitable: el desalojo.

Algunas familias comenzaron a sacar sus cosas para evitar que los desalojaran a la fuerza. La mayoría de ellas anunció que se instalarían en las aceras y zonas verdes de un transitado bulevar cercano. Las autoridades llevaban camiones para facilitar el traslado; empleados de la familia Dueñas también estaban listos con otros tantos para apoyarlos y así garantizar que las 2.8 manzanas de terreno quedaran libres para los proyectos de sus patronos. Los camiones comenzaron a entrar y las primeras familias cargaron sobre ellos sus sencillos y desgastados enseres, muestra de su tremenda pobreza. Justo en ese momento se regó la noticia sobre la resolución de la Sala de lo Constitucional que, ante la demanda de amparo interpuesta por 18 habitantes de la comunidad un día antes, ordenaba suspender inmediatamente el desalojo. La noticia fue recibida por las familias con gritos de alegría, abrazos y llanto; regocijo que contagió a muchos de los periodistas presentes, que han empatizado con la causa de los pobladores. A los pocos que la noticia dejó fríos fue a los empleados de la familia Dueñas y al juez, que estaba ahí para verificar que el desalojo se hiciera efectivo.

Seguramente, la resolución de la Sala, como algunos han dicho ya, solo prolongará la agonía de los pobladores de la finca. Pero también abre una un espacio para encontrar una salida definitiva, digna y responsable para estas familias. Es inaceptable que el Gobierno se limite a calificar esta situación como “un conflicto entre privados” y solo dé auxilio coyuntural a los afectados. El gesto humanitario de las autoridades debe ser buscar una solución duradera al problema. La Asociación Cooperativa El Espino, de la cual salieron o fueron expulsados algunos habitantes de la comunidad en conflicto con los Dueñas, tiene todavía unas 400 manzanas de terreno en la zona. Para algunos, esta cooperativa es probablemente la más rica del país, pues ha vendido, a precios de mercado, parcelas del terreno que le fue entregado gracias a la reforma agraria de los ochenta. ¿No puede la Asociación solidarizarse con estas familias pobres dándoles una pequeña fracción de su propiedad para que vivan definitivamente?

Además, ¿dónde queda la responsabilidad social empresarial de la familia Dueñas? Aunque sea cierto que la ley les favorece en este caso, la legalidad no siempre está en consonancia con la justicia. ¿Necesita más ese pedazo de tierra una familia, los Dueñas, que las más de 80 de la comunidad? Dadas las enormes ganancias que obtendrán al quedarse con el terreno y explotarlo con fines comerciales, ¿no deberían los Dueñas aportar al menos la mitad de la solución al problema de asentamiento de los que serán desalojados? Debe encontrarse una respuesta que implique a todos estos actores. Y una vez resuelta la cuestión de la tierra, el Gobierno debe colaborar decididamente, a través de sus instituciones, proveyendo vivienda digna. Esta solución evitaría problemas de desarraigo, fortalecería el tejido social de la comunidad y reforzaría también los lazos de solidaridad. En definitiva, la suspensión del desalojo debe ser aprovechada para encontrar una solución definitiva a este drama.

jueves, 11 de junio de 2015

María, la hermana de La Tronca


María topolansky - Ex dirigente del MLN-Tupamaros


“El 90% de los que fuimos
tupamaros ya no lo somos”


María Elia Topolansky, hermana de Lucía Topolansky, fue una de las primeras integrantes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN)-Tupamaros pero hoy se define como independiente. Vive a pocos kilómetros de Paysandú, en una chacra donde hace varios años funcionó la primera base tupamara del departamento. Las siete hectáreas que pertenecieron a la familia de Graciela Estefanel, una de las cuatro personas fusiladas de Soca, funcionó como centro de entrenamiento. Al retornar al lugar tras su liberación, encontró allí escondidas varias armas que no fueron localizadas por los militares. La melliza de la primera dama recibió allí a Ultimas Noticias junto a su compañero y a "Pulgosa", hermana de Manuela, la perra del presidente José Mujica.


 Por Ana Fumón

 -Era joven cuando ingresó al MLN ¿Se arrepiente de algo?

-Ingresé a los 20 años y lo volvería a hacer. El método, tomar las armas, depende del momento histórico; el objetivo, cambiar la sociedad por una en que todos tengamos iguales posibilidades, en que todos podamos cubrir nuestras necesidades por igual, sigue vigente. La lucha armada fue un método, no el fin. Lo que fue válido en ese momento y lo que es válido hoy es el objetivo de transformar esta sociedad en algo mejor.

-Hace pocas semanas el Estado asumió la responsabilidad por el asesinato de María Claudia García. ¿Qué opina?

-Creo que quizá fue el hecho más importante de los últimos tiempos. Uruguay no podía seguir adelante sin intentar mirar hacia atrás, conocer lo que había pasado. La ley de Caducidad primero y el discurso desde el poder de Sanguinetti después, trataron de silenciar las verdades que con la vuelta de la democracia empezaban a aparecer. El acto del 21 de marzo se transformó en un hito porque oficializó de manera pública (la sentencia pedía especialmente que se transmitiera por los medios de comunicación para asegurar su difusión) que acá, en nuestro país, hubo terrorismo de Estado.

-¿Debería asumirse la responsabilidad por el resto de los desaparecidos?

-El terrorismo de Estado abarca a todos los desaparecidos, a todos los asesinados, a todos los torturados, a toda la sociedad que vio cercenados sus derechos más elementales y eso se reconoció en el acto del 21. Es el contexto de la desaparición de María Claudia.

-¿Qué siente al ver que pasaron tantos años y aún hay crímenes de la dictadura que no se resuelven?

-Hace años que milito por Verdad y Justicia. Cuanto más tiempo pasa más difícil es encontrar pruebas y demostrar los hechos pero hay un solo camino. Hay que seguir.

-El MLN, ¿tendría que pedir perdón?

-El MLN tendría que hacer un balance autocrítico: ubicar en su contexto errores y aciertos. El Estado con todo su aparato es quien comete los delitos de lesa humanidad.

-Las familias de los detenidos desaparecidos aseguran que los militares han mentido en todo. ¿Qué opina al respecto?

-Los militares han mentido.

-El presidente Mujica ha planteado su idea de liberar a los militares presos por entender que son “viejos” y los “viejos” no deberían estar presos. ¿Usted qué opina?

-Creo que quienes están presos por delitos de lesa humanidad, deben purgar sus penas.

-¿Por qué dejó el MLN?

-El MLN cumplió su papel en un determinado contexto histórico. Pasado ese momento si quería continuar  como entidad política debía primero juntar a todos sus militantes poner en común análisis y balances y empezar una nueva etapa. No lo hizo.

- ¿Se cometieron errores?

-Toda fuerza política que camina tiene siempre errores y aciertos. Yo por ejemplo tengo mi balance personal porque no lo pusimos en común. Yo pienso que en determinado momento el MLN hizo una desviación militarista, hubo compañeros que en cierto momento confundieron el método con el objetivo. Éramos una organización política cuyo método de trabajo era la lucha armada. No éramos soldados, no éramos combatientes, eso es mentira.

Debías ser consiente y estar totalmente politizado para saber que eso era una herramienta y no el poder en sí mismo. Pero ese es un peligro que se corre en el momento de usar un arma.

-¿Cómo ve al MLN y al MPP en la actualidad? ¿Se han visto afectados por los cargos o los ideales permanecen intactos?

-El MLN actual no sé lo que es y qué papel juega. El MPP es un grupo más del FA con todas las virtudes y todos los límites de todos los grupos del FA

-¿Se siente representada por la estructura actual del FA?

-Creo que el problema del FA no es de estructuras sino de contenidos.

-¿El FA se está convirtiendo en un partido tradicional?

-En ciertos aspectos, sí. Es un Frente Amplio y como todo frente tiene sus debilidades y es que no hay una comunión total de ideas. Es verdad que tiene que gobernar dentro de unas estructuras que estuvieron hechas para gobiernos blanquicolorados, que para mí son lo mismo, y esas estructuras son viciosas. Hay límites para gobernar pero se puede llegar a esos límites y hacerles un poco de fuerza, o no hacer eso y ser muy puntillosos y buscar los consensos. También es verdad que la estructura del aparato del Estado absorbió al FA.

Trece años de recuerdos entre
dolor, horror y esperanza


María Topolansky estuvo trece años detenida después de haberse fugados dos veces de la Cárcel de Cabildo. En su charla con Ultimas Noticias recordó el dolor de compartir la celda con Sara Méndez por la “crueldad” del coronel (r) Jorge “Pajarito” Silveira, quien al pasar por el pasillo le decía: “Méndez, algún día me voy a poner a pensar dónde dejé a Simón”.

Otras compañeras, en cambio, tenían a sus hijos y sus visitas eran una “vía de información. Los niños tenían visita directa con las madres y las abuelas siempre les decían que contaran alguna cosa. Ellos jamás se olvidaban”.

Con el rostro todavía húmedo por las lágrimas derramadas al recordar a los niños, Topolansky recordó el hito del plebiscito de 1980. “Ese domingo no sabíamos qué quería decir el silencio. Al otro día, a las 10 de la ma- ñana, en los altoparlantes comenzó a sonar música y una voz de mujer dijo: en el día de ayer se llevó a votación la propuesta de reforma electoral y salió el no”. En el relato siguió llorando: “Todo el penal empezó a golpear y los milicos no nos podían parar. A mí la sensación que me dio es que empezaba a salir en libertad”. Al final, la libertad llegó. “Estábamos en el cuarto piso y desde el corazón mismo del edificio se sentía a la gente gritar. Era una cosa que no podíamos comprender. Eso fue como un sueño y los milicos no nos querían soltar en la muchedumbre”, recordó. Eran veinte presas, de las que salieron 16 en camionetas separadas. “No me olvido más de un muchacho, que a esta altura debe ser un viejo, que se tiró sobre la camioneta y me dio un beso. ¡Cuantos años hacía que un hombre no me daba un beso!”. Y la risa corta el llanto.

Soñar con la muerte

María Topolansky estaba casada cuando ingresó en 1966 al MLN-Tupamaros. Su marido, Leonel Martínez, murió en un enfrentamiento con la Policía el mismo día que ella fue apresada. María estaba en un plantón cuando le avisaron que había muerto. Al día siguiente le mostraron un recorte de diario pero aún así no les creyó. “Hasta que un día me llevaron a una celda donde había una tarima con un colchón y un sobre azul. Y me dijeron que me podía sacar la capucha. Abrí el sobre y tenía fotos de la Policía Técnica de Leonel muerto. Pensando que no podía darles el gusto de llorar, no pude hacer el duelo. En

la cárcel soñaba todas las noches con esa foto. Ese sueño se repitió durante muchos años”, explicó. Para evitar soñar, optó por no dormir y así se le cayó el pelo. Después durmió pero el sueño se repitió todas las noches durante varios años.

El crimen de Pascasio Báez
fue “tremenda equivocación”


La ex guerrillera María Topolansky calificó la muerte del peón rural Pascasio Báez como “un asesinato” y admitió que el MLN cometió “una tremenda equivocación” al ejecutarlo. En cambio, defendió los “asesinatos políticos” como el del agente del FBI Dan Mitrione.

Para María Topolansky hubo dos tipos de muertos para el MLN: en enfrentamientos y ejecutados. Entre todos ellos destacó la muerte del campesino Pascasio Báez como “una tremenda equivocación, algo mal hecho, una mala valoración. Creo que fue un asesinato. No lo comparto y no lo compartí en ese momento cuando me enteré”.

Topolansky explicó a Ultimas Noticias que “los ejecutados eran individuos que el MLN entendía que eran símbolos de lo que se quería destruir. Su ejecución era como un acto máximo en el camino de esa destrucción. Eran asesinatos políticos”. En ese sentido, explicó que se trataba de una “decisión fría”.

A modo de ejemplo recordó la ejecución de Dan Mitrione, agente del FBI que llegó a Uruguay para colaborar con los militares. “Nosotros matamos a Dan Mitrione porque él había venido al Uruguay a enseñar a torturar. Así de sencillo”, contó. Afirmó que ejecutarlo implicaba matar la injerencia del “imperio porque Mitrione era un ciudadano norteamericano, con todo el respaldo de Estados Unidos. Eso formaba parte de un acto político y tenía sentido”.

Para la ex tupamara otro tipo de casos eran los que se daban en enfrentamientos con la Policía. “Cada vez que uno lleva un arma y está dispuesto a usarla puede haber un muerto. Podés morir vos o puede morir el otro, pero es un muerto distinto porque es consecuencia de la elección de ese tipo de método”, afirmó. En ese sentido, manifestó que las muertes fueron a consecuencia del método. “Lo que podemos preguntarnos es si fue adecuada o no la elección de la lucha armada, pero no nos olvidemos de que toda América Latina estaba en armas”, apuntó.

Después de la lucha armada, Topolansky siente que sus compañeros de militancia son “amigos con mayúscula” aunque la mayoría está fuera del MLN. “A la salida de la cárcel pensaba que era necesario que nos sentáramos todos juntos a reflexionar, pero no se pudo o no se quiso hacer. Eso llevó a cada uno por su camino. Hoy, el noventa por ciento de los que fuimos tupamaros no lo somos. Seguimos pensando que hay que transformar esta en una sociedad más justa, donde el eje sea el hombre y no el dinero y cada cual milita donde puede”.

Recordó que a la salida de la cárcel, “se hicieron algunas reuniones generales y se siguió medio a lo loco. Nunca hubo una instancia en la que estuviéramos todos juntos para mirarnos a los ojos. De todos los que éramos, solo hay un pequeño grupo que está en la picota pública y hay una inmensa mayoría que no está”. A su juicio, esto se debió a que “no se hizo la autocrítica y cada uno resolvió como pudo. Y lo más sintomático es que no dejamos de lado nuestras ideas. Todos seguimos pensando que hay que transformar esta sociedad en una mejor”.

“En el nunca más, Vázquez se equivocó”

La ex tupamara María Elia Topolansky siente un franco rechazo al concepto de “nunca más” planteado durante el gobierno de Tabaré Vázquez y asegura que la idea “fracasó porque se fomentaba la teoría de los dos demonios”.

En ese sentido, indicó a Ultimas Noticias que el planteo de “nunca más uruguayos contra uruguayos” no es correcto porque “no dijo que se oponía al terrorismo de Estado. En el ‘nunca más’, Vázquez se equivocó. Usó los dos demonios”. Según esta teoría, hubo dos partes que se enfrentaron en una guerra interna, lo que iguala al MLN con el Estado.

Sin embargo, destacó que la idea no se limita al ex presidente sino que en la actualidad “hay muchos tupamaros que fomentan esa teoría. Desgraciadamente los hay”. Las discrepancias que tiene respecto a la manera en que el gobierno de Vázquez abordó el tema se extienden en parte al gobierno actual, dado que no está de acuerdo con la visión del presidente José Mujica respecto a la necesidad de dejar que los militares procesados terminen sus años en sus casas.

Más allá de las diferencias sobre estos temas, Topolansky cree que “el gobierno del FA ha sido el mejor en mucho tiempo en el Uruguay. No sé si colma las expectativas de la gente porque las expectativas son algo manipulable. No sé si la gente sabe lo que necesita para ser feliz o si cree que para ser feliz debe poder comprarlo todo”. Respecto a su relación con su hermana Lucía, señaló que es “común y silvestre”.

Con la mirada puesta en su perra “Pulgosa”, señala: “Nosotras somos las desconocidas y nuestras hermanas, las famosas”. Sobre este punto, aseguró que con el tiempo “se aprende a valorar la importancia del anonimato. Cuando me confunden con mi hermana, me dicen todo tipo de pavadas. A la gente le gusta acercarse al poder”.

CON LA MIRADA EN ALTO HISTORIA DE LAS FPL (LIBRO)


En este libro-testimonio me he esforzado por reconstituir la historia de esta
organización político-militar que en importante medida es también la historia del movimiento revolucionario salvadoreño, a través de algunos de sus principales protagonistas. A lo largo de año y medio he entrevistado a su primer responsable,Leonel; a su segundo responsable, Salvador, y a tres miembros de su comisión política:Rebeca, Facundo y Valentín. Lamento enormemente no haber grabado la conversación con Dimas, otro compañero de la máxima dirección, pocas semanas antes de que cayera en combate en la ofensiva de noviembre de 1989. Sobre aspectos significativos del período inicial de las FPL figura también en el libro el testimonio de Marcial extraído de una entrevista que le hice a mediados de 1982, intercalando, en algunos casos, sus respuestas a las mismas preguntas que ahora les hice a los dirigentes actuales ya señalados, en atención al indudable valor histórico que aquéllas tienen. La dirección de las FPL estimó con mucho acierto que era él el hombre más indicado para hablar de algunos detalles de aquella etapa, a pesar de haber incurrido luego en los gravísimos errores en que cayó porque éstos no pueden negar sus grandes méritos históricos. Nadie encontrará aquí una apología de las FPL. Los compañeros con mucha honestidad narran los aciertos y errores de su organización, contribuyendo, de esta manera, a recuperar una experiencia aún virgen que sólo existe en la memoria oral de sus protagonistas.


MARTA HARNECKER
18 ENERO 1991


CON LA MIRADA EN ALTO

¿De cuál socialismo estamos hablando?


ANTONIO MARTINEZ-URIBE 

ContraPunto

Laura Bernal reportaba en una nota de prensa publicada en ContraPunto el Martes 2 Junio del 2015: “El debate por el socialismo que había permanecido guardado en uno de los cajones del FMLN, emerge luego de que el secretario general del partido oficialista, Medardo González, señalara recientemente la posibilidad de analizar desde la Asamblea Legislativa la instauración de un nuevo sistema económico y social basado en el “Buen Vivir”. González reconoció que las intenciones de su partido por transformar el modelo de desarrollo en El Salvador no se tratarían de un socialismo al margen de la Constitución, ni similar al sistema instaurado en Venezuela, por el fallecido mandatario Hugo Chávez”. A partir de declaraciones similares, se han publicado una variedad de notas periodísticas.

Sin ínfulas doctorales o ilustradas, mucho menos endémicas, o desde posiciones dizque marxistas, comparto algunas ideas sobre el socialismo según se derivan del propio K. Marx y F. Engels, internalizadas a partir de mi formación y experiencia política y académica. Son, por ahora, algunas breves notas, de un tema vasto que suscita razones y pasiones, para puntualizar algunos aspectos que yo estimo claves.

Es conveniente porque, en aquella época de los 1800´s, Mar y Engels hablaron de otros socialismos, denominándolos como socialismo feudal, burgués, pequeño burgués e incluso hablaron del socialismo cristiano y del socialismo reaccionario. Sentenciaron que, si se quería en serio construir una nueva sociedad, habría que, primero, renunciar a las ilusiones y entonces plantearse pasar del "socialismo utópico" al socialismo científico.

Marx no fue el primero en pensar en una sociedad socialista. Mucho antes de él hubo pensadores que, haciendo una crítica de la sociedad en la que vivían, llegaron a proponer soluciones de tipo socialista y luego comunista. Tampoco Marx y Engels fueron los creadores del término “Socialismo Utópico” sino que fue el economista Jérome Blanqui, hermano mayor del revolucionario y socialista francés, Louis Blanqui (1805-1881), quien luchó por la instauración de la república contra la monarquía en Francia.

Todos ellos deseaban una sociedad en que no hubiera antagonismo de clases, desigualdades. Que no existieran grupos sociales controlando el monopolio de sectores fundamentales de las necesidades humanas básicas. Estas buenas ideas no pudieron cimentar las sociedades con las que pensaban, porque en la época en la que ellos vivían no existía un capitalismo avanzado, todavía no se habían producido las grandes concentraciones proletarias en los centros industriales, ni desarrollos científicos y tecnológicos. No consideraron la resistencia que opondrían las clases dominantes; tampoco poseían una idea aproximada del tipo de Estado necesario para construir la sociedad socialista. El punto central de sus debilidades intelectuales fue el método que pensaban usar para implantar la sociedad ideal: simplemente por medio de la propaganda o de una serie de decretos. Creían en la bondad natural del hombre, en la posibilidad de llegar a arreglos amistosos entre los intereses antagónicos de los diferentes grupos humanos.

Marx, junto a Engels, fueron los primeros pensadores que no se limitaron a “desear” una sociedad nueva y justa, donde desapareciera la explotación del hombre por el hombre. Realizaron un estudio a fondo del régimen capitalista, de sus leyes de funcionamiento y del despiadado y agudo conflicto entre clases. Por medio de este estudio científico de la sociedad, describieron y así descubrieron, la contradicción fundamental del régimen y sistema capitalista: la contradicción entre el carácter cada vez más social de las fuerzas productivas y la propiedad privada cada vez más concentrada de los medios de producción.

A medida que se desarrolla la contradicción entre la socialización de las fuerzas productivas y la concentración de la propiedad privada, se desarrolla también el conflicto social. La creciente agrupación del poder en todas sus formas, en un número cada vez más reducido de capitalistas, aumenta la masa de desposeídos, los que tienen que vender lo único que poseen para poder sobrevivir: su fuerza de trabajo. Karl Marx planteó de una manera científica y lúcida que si se quería pasar del Reino de la Necesidad (Capitalismo) al Reino de la Libertad (Socialismo), habría que, en primer lugar,“expropiar a los expropiadores”: abolir la propiedad privada de los grandes medios de producción, convirtiéndolos en propiedad socialista.

Pero además, al producirse la Comuna de Paris, nombre dado a la primera experiencia histórica degobierno proletario, ocurrido en 1871, enFrancia, Marx hace nuevas reflexiones y saca nuevas experiencias de ese proceso.La derrota del gobierno comunal dejó una profunda reflexión en el campo socialista. Marx veía en aquel movimiento revolucionario de masas, aunque éste no llegó a alcanzar sus objetivos, una experiencia histórica de grandiosa importancia, un paso hacia adelante de la revolución proletaria mundial, un paso práctico más importante que cientos de programas y de raciocinios.

La única "corrección" que Marx consideró necesario introducir en el Manifiesto Comunista, publicado por primera vez en Londresel21 de febrerode1848, fue hecha por él a partir de la experiencia revolucionaria de los comuneros de París. El último prólogo a la nueva edición alemana del Manifiesto, lleva la fecha de 24 de junio de 1872. En este, Marx y Engels, dicen que el programa del Manifiesto Comunista está "ahora anticuado en ciertos puntos"."La Comuna ha demostrado, sobre todo, que la clase obrera no puede simplemente tomar posesión de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines“. El pensamiento de Marx consiste en que la clase obrera debe destruir, romper la "máquina estatal existente" y no limitarse simplemente a apoderarse de ella.

En esto, precisamente, según Marx, consiste la tentativa de los heroicos camaradas de Paris: "romper la máquina burocrático-militar del Estado". Concisamente expresada es la enseñanza fundamental de Marx y Engels en cuanto a la cuestión del Estado de cara al socialismo científico.

miércoles, 10 de junio de 2015

El santo patrono de los ateos


Que no haya dioses es un dios también.





Collage de elaboración propia con detalles de fotos de Fred Ramos (EF), Óscar Machón (DEM) y de las cuentas de Instagram de @ayutux y @residentecalle13, el uso de sus imágenes no implica su ateísmo ni su comunión con mis ideas.


FERNANDO PESSOA

Fue hace uno o dos años que leí por primera vez la frase "el santo patrono de los ateos" para referirse a Óscar Arnulfo Romero; no recuerdo la identidad, ni el tono, ni el exacto contexto de quien la pronunció, solo sé que buscaba evidenciar la contradicción en la que caemos quienes nos manifestamos no-creyentes (en obras y omisiones) y que a la vez "veneramos" la figura de Óscar Arnulfo Romero. No sabría decir ahora si entonces era una burla (sospecho que sí) o una exhibición de claridad aforística (sospecho que también). La frase me pareció ingeniosa y acertada, tanto que recurro a ella para compartir algunas escenas y algunas ideas que ilustran el efecto que la vida y obra de Óscar Arnulfo Romero ha producido en muchos ateos, no-creyentes y agnósticos.

***
San Salvador, año 2015, 23 de mayo.

Las caras rojas y los cuerpos sudorosos eran lo evidente. Los cuerpos cansados eran la queja manifiesta que contrastaba con una sonrisa conmovida. Hablo de cinco periodistas de cinco países que estuvieron en San Salvador el sábado 23 de mayo de 2015, el día de la ceremonia de beatificación de Óscar Arnulfo Romero. Todos recorrieron caminando los cuatro kilómetros desde la Catedral de San Salvador hasta la Plaza del Salvador del Mundo, lugar donde fue aquella ceremonia que atendieron de pie al menos durante dos horas en medio de cientos de miles de feligreses devotos –algunos de siempre, alguno de súbito– del flamante beato.

La escena es ordinaria para periodistas que estaban en San Salvador en esa fecha para dar cobertura a ese acontecimiento. Pero esta escena es extraordinaria porque ninguno de estos periodistas estaba en el país con la obligación laboral de cubrir la ceremonia. Todos estaban en San Salvador por casualidad, como invitados del Foro Centroamericano de Periodismo. Además, ninguno es católico practicante, unos ni siquiera católicos. No son tampoco feligreses de ninguna fe, alguno se declara agnóstico, otro no creyente, otro detractor de las religiones y otro indiferente a las creencias religiosas. Lo fácil –aunque impreciso– es decir que eran “ateos”, así, entre comillas. Lo difícil es explicar sus caras rojas –por haber recibido el sol del mediodía–, sus cuerpos sudorosos y dolientes –por haber caminado cuatro kilómetros en una de las épocas más calurosas que ha tenido El Salvador en varias décadas–, y todo por haber hecho exactamente lo mismo que una montaña de feligreses movida por la fe.

Ninguno habló de la misa, ni del rito, ni del arzobispo olvidadizo, ni del cardenal empecinado, ni de los políticos oportunistas. Todos hablaron de una masa memoriosa que lucía su recuerdo de un Romero histórico, de una masa de creyentes que tuvo la felicidad de celebrar a su santo como lo recordaba, con autenticidad y fe clarividente, una masa que se sumó con su propia ceremonia incrustada en medio del esterilizado protocolo y de la ingrata desmemoria. El pueblo de Óscar Arnulfo Romero, tan adelante del Vaticano, tan lejos de la piedad, tan estoico que avergüenza, tan creyente que conmueve.



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Perquín, Morazán, año 1992, junio.

El primer poema célebre que escribí se llamó "Monseñor Romero, morir de pie". No está incluído en los dos libros que publican mi poesía, ya no lo tengo y apenas lo recuerdo. Lo que nunca olvidé fue cuando, en 1992, lo leí desde una tarima en la plaza de Perquín, Morazán, durante el Primer Festival Juvenil de Invierno. Estuve ahí porque era un colegial de jesuitas que formaba parte de un grupo de música protestona y nos habían invitado a participar como uno de los abundantes teloneros de las bandas estelares. Nuestro performance habitual incluía lectura de mis poemas entre las canciones, y esa vez solo tocamos dos canciones y el poema elegido fue "Monseñor Romero, morir de pie". Como ya habíamos tocado la primera canción original y el público fue generoso, yo estaba confiado, y leí, con un reflector dirigido a mi cara cuya luz no me dejaba ver a un público silente y atento. Era un público compuesto de gente de los pueblos vecinos y extranjeros. Leí. Terminé de leer. Y vino el aplauso. Y siguió el aplauso. El aplauso era fuerte y sostenido. Y luego los gritos "¡Viva Monseñor Romero!", "¡Qué viva!", "¡Se siente, se siente, Romero está presente!". Pilorexión. El aplauso sostenido. Yo miré perplejo a mis compañeros y ellos me miraban perplejos a mí. No nos atrevíamos a interrumpir la algarabía con nuestra música, pero los productores nos hacían gestos enfadados para que tocáramos la última y nos bajáramos de la tarima que ya eran casi las 11 de la noche y faltaban las presentaciones importantes. Tocamos la última. Aplausos. Silencio. Nos bajamos de la tarima. Me bajé de la tarima como solo se baja un poeta ovacionado, aún sabiendo que era a Romero a quien vitoriaban. Esa noche conocí a varios artistas, a varios repatriados, a varios exiliados, a varios comunistas y ateos confesos que me abrazaron por mi poema. La madrugada fue larga y fría, pero pasó ligera por las cálidas conversaciones sobre el opio de los pueblos.



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Antiguo Cuscatlán, año 2015, abril, una pizzería.


    —No entiendo por qué te alegra tanto la beatificación de Romero si ni siquiera sos creyente.

    —Es que no me alegra por cuestiones religiosas, me alegra porque es una reivindicación que nunca pensé que iba a darse, y menos desde la iglesia católica.

    —¿Y qué hizo que te resulta tan importante? Fue un cura que se metió en política, y la gente lo seguía porque era cura, porque era obispo, no porque hacía una revolución política como un ciudadano común ¿eso qué méritos tiene?

    —Pues el mérito fue ese, que usó la influencia que tenía para denunciar lo que estaba pasando mientras el resto de obispos se callaban, sino es que colaboraban con lo que estaba pasando.

    —Ese es mi punto, que los curas siempre usan el púlpito para imponer a la gente sus intereses y sus creencias, y Romero hizo lo mismo, manipuló a la gente como lo hacen todos los curas, solo que él tenía ideas de izquierda...

    —No sé si eran ideas de izquierda, lo que sé es que se conmovía –quizá por su sensibilidad de cura– con lo que veía y lo que escuchaba... Fue un momento histórico muy particular, y Romero fue una ventanita a la que podía acudir la gente a contar sus penas, sus muertos, sus desaparecidos, sus torturados y cuando se corrió la voz de que en esa ventanita te escuchaban y que trataban de ayudar, la ventanita se tuvo que hacer cada vez más grande y más grande...

    —Vos te emocionás con Romero, y no te entiendo. Para mí era un cura que manipuló a la gente como hace cualquier cura...

    —No a cualquier cura lo matan por manipular a la gente. No a cualquier cura lo hace santo una iglesia que lo combatió y criticó...

    —¿Pero y a vos que más te da la santidad si no sos creyente?

    —Yo lo que creo es que Romero fue un hombre valiente que hizo cosas extraordinarias que cambiaron la historia... Es como un un Gandhi, un Luther King, o un Malcom X, y otros que también usaron su posición de influencia para intentar cambiar las cosas...

    —Se hubiera salido de la iglesia si tanto la criticaba, así hubiera demostrado que no era por cura que le hacían caso sino porque era un líder ciudadano con un mensaje poderoso...

    —A lo mejor se hubiera salido de la iglesia si no lo hubieran matado... No sé, supongo que era más necio que nosotros...

    —Ja, ja, ja...

 Y seguimos comiendo pizza y pedimos otra jarra de cerveza.



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San Salvador, año 2015, 23 de mayo.

Quizá para los creyentes más piadosos, quizás, las publicaciones a plana completa que pagaron los empresarios y el partido político fundado por quien dio la orden de matar a Óscar Arnulfo Romero sea un milagro de conversión del beato. Para los creyentes menos dóciles fue un pecado. Para los ateos, entre comillas, fue cinismo, burla, hipocresía, oportunismo, pragmatismo, marketing. En las publicaciones a plana completa se felicitaba al pueblo salvadoreño por tener un beato. Los escépticos quisimos leer lo no escrito: “El mérito es nuestro, les hicimos un mártir”. ¿Por qué los ateos, entre comillas, se indignan ante la burla de la memoria de un santo?

El gobierno de la izquierda hizo lo suyo: ruido, mucho ruido, pero no habló de justicia terrenal y santificó la impunidad, como que la justicia celestial le evitaría el desgaste. Lució incoherente. Lució cínico, burlón, hipócrita, oportunista, pragmático, mercader. Lució sus calles y bulevares, su aeropuerto, su salón presidencial, sus murales, sus óleos y sus acrílicos, pero no lució justo. ¿Por qué los ateos, entre comillas, se indignan ante la burla de la memoria de un santo?

La iglesia salvadoreña oficial fue amorosa, cándida como la abuelita olvidadiza que todo perdona. Pasteurizó la historia con una dulce receta del Opus Dei, citó a Juan Pablo II, y se olvidó de Pablo VI y de Francisco, y se olvidó también de que el martirio implica asesinato y que el asesinato implica odio. Y olvidó al pueblo de Óscar Arnulfo Romero, a la iglesia pobre que lo santificó contra el sistema eclesial, olvidó a los trovadores que nunca dejaron de cantar su denuncia, olvidó a las víctimas –vivas y muertas– del sistema que Óscar Arnulfo Romero denunció. La iglesia salvadoreña oficial olvidó a Romero y se aferró a su beato. ¿Por qué los ateos, entre comillas, se indignan ante la burla de la memoria de un santo?



***
Epílogo

La decisión del gobierno Vaticano de incorporar a Óscar Arnulfo Romero a la vitrina de sus héroes representa un acto de reivindicación histórica tanto hacia adentro de la iglesia católica como hacia afuera. Sin embargo, no se agotan con ese acto de fe todas las dimensiones de Óscar Arnulfo Romero, quien fue mucho más que un hombre de fe. No voy a poner en duda que Óscar Arnulfo Romero tuvo la fe como punto de partida, pero no puedo soslayar que las mismas circunstancias que atravesaba El Salvador que le tocó vivir también llevaron a muchos hombres y mujeres –ateos entre ellos– a tomar decisiones similares y que también fueron asesinados por denunciar y enfrentar a los poderes y sus argollas.

Desde mi escepticismo ante lo religioso, siempre ha sido admirable que Óscar Arnulfo Romero utilizara su púlpito, la influencia de su cargo, su retórica predicatoria y su humanidad misma para enfrentarse como poderoso a los poderosos. Y cuando digo poderoso lo digo porque Óscar Arnulfo Romero era un hombre poderoso en tanto depositario del poder de la iglesia, un hombre poderosos que decidió poner ese poder al servicio de los masacrados, los desaparecidos, los perseguidos, los torturados, los explotados, los emprobrecidos de un régimen criminal. Utilizó su poder en contra de sí mismo como parte inerte de un sistema Iglesia-Estado que por décadas defendió y reprodujo un modelo de gobierno que permitía que una minoría acumulara riqueza sin ningún pudor a costa de mantener pobre y sumisa a la mayoría de la población. Y fue ese poder vengativo e intolerante a la disidencia el que lo mató.

En mayo de 2012, durante una entrevista en televisión, Carmen Aristegui le preguntó al teólogo Leonardo Bloff “¿Hay que canonizar a Juan Pablo II?”, y el ex sacerdote franciscano le respondió con una irónica racionalidad “Yo creo que no hay que beatificar a nadie, porque tenemos demasiados santos”. Para Boff los santos son innecesarios y el proceso de santidad pura burocracia política, y citaba el caso de Romero y Juan XXIII como ejemplo de injusticia de estos procesos "medievales", y explicó las trampas que pueden encontrarse en otros casos, como en el de Escrivá de Balaguer. No sé si de verdad son demasiados, no me interesa, pero sí es cierto que la historia de la santidad no está exenta de política desde que el Estado Vaticano ejerce una influencia geopolítica indiscutible. Pero aún sin un dios ni santidad en el horizonte, Óscar Arnulfo Romero tiene una enorme dimensión histórica evidente para cualquier ser humano sensible a las peores realidades de este mundo, y eso es una virtud humana que debe reconocerse en cualquiera de los ámbitos humanos.

Los ateos, entre comillas, que le seguimos, nunca le vamos a rezar hincados a Óscar Arnulfo Romero, ni le pediremos milagros, pero creeremos en su obra humanista. Lo divulgaremos, y a veces con irreverencia, quizá también acompañaremos a quiénes lo celebran con honestidad en su culto íntimo o en sus ritos públicos. A Óscar Arnulfo Romero lo recordaremos humano, histórico, estoico, imperfecto, humanista, rebelde, a pie, lúcido, de palabra brillante, equívoco, aprendiendo, a punto de dejarlo todo, a veces severo, a veces violento, temeroso, responsable, estratégico, político, sensible, terco, apasionado, mundano, honesto: como un hombre ejemplar que decidió seguir un dios.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...