Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

viernes, 8 de octubre de 2010

El Premio Nobel se vuelve “disidente”


Alfred Nobel

Entre una lista de más de 200 candidatos entre los que se encontraba la Asociación Civil argentina Abuelas de Plaza de Mayo o el presidente boliviano Evo Morales, entre otros, el Comité Nobel, que sesiona en Oslo, ha preferido entregarle el Nobel de la Paz al disidente chino, actualmente encarcelado, Liu Xiaobo.

Según quienes otorgan el premio, Liu Xiaobo se hizo merecedor del mismo “por su larga y no violenta lucha por los derechos fundamentales” en su país.
El curriculum vitae de Liu Xiaobo, por cierto, no se diferencia para nada del tipo de “disidente” que Estados Unidos lleva décadas diseñando para usar, con mayor o menor éxito, como quintas columnas en aquellos países que no resultan de su agrado por el simple hecho de disentir de su hegemonía.

En el caso de Liu Xiaobo las coincidencias son significativas. Presidente del PEN club de escritores independiente de China, categoría esta que lo dignifica como intelectual -recuérdese a los “periodistas” al servicio de EEUU liberados en Cuba recientemente- Xiaobo, fue condenado en su país por suscribir la llamada Carta O8, inspirada en la Carta de los 77, redactada por los artistas y escritores checos en 1968.

El otro disidente premiado ha sido el escritor peruano, nacionalizado español, Mario Vargas Llosa, uno de los grandes autores de la literatura latinoamericana quien, desde mi punto de vista, debió recibir el galardón muchos años antes, cuando el autor de Confesión en la Catedral era mucho más escritor que político.

De ese modo, se habría evitado que el propio Vargas Llosa dijera, al ser entrevistado por la prensa tras recibir la noticia, que “esperaba que el premio no se le haya otorgado por sus posiciones políticas”.

Exactamente lo mismo pienso yo, porque el Nobel, en ese caso, en vez de hacerle justicia como literato a uno de los grandes del boom latinoamericano, sería un espaldarazo a uno de los ideólogos más reaccionarios de la época.

Aunque el apostata de la izquierda Vargas Llosa se declara ahora un “liberal laico defensor de la democracia y crítico contumaz de las dictaduras” -las de Cuba y Venezuela en primer lugar, por supuesto-, su imparcialidad con lo más reaccionario de la derecha internacional es tan incuestionable como sus silencios sobre la injusta guerra desencadenada por Estados Unidos contra Iraq o las torturas en el Campo de Concentración de Guantánamo.

De hecho, para sembrar más la incertidumbre de cuáles son los motivos por lo que se premió al peruano, las agencias de prensa se debaten entre celebrar sus dotes literarias o levantar en sus primeras planas las declaraciones que el escritor hiciera, en la conferencia ofrecida a propósito de ganar el Premio, sobre “el retroceso que significan para América Latina la falta de democracia en Cuba y Venezuela”.

Los ambivalentes enfoques de los titulares sin dudas dan qué pensar. ¿Será este un premio para reconocer al autor de La Casa Verde o un Nobel para atacar a Cuba y Venezuela?
Ya se sabe que la firma de Vargas Llosa no falta nunca en las cartas de condena a Cuba que, más o menos cada seis meses, organiza el Partido Proyanqui español (PP). ¿Con una obra tan incuestionable detrás, será necesario tan fútil e inútil motivo para investir de Nobel a ese “disidente” vocero del imperio?

Asegurarlo probablemente sea otra futilidad. Lo que sí esta claro es que, con tales elegidos, el poco prestigio que le quedaba al Nóbel se diluye cada vez más en el desconcierto.
Ojalá solo se trate de uno de esos bandazos ideológicos que el otrora prestigioso galardón ha dado a lo largo de su historia y no una nueva regla.

¿Se imaginan qué pasaría si en octubre del 2011 nos enteráramos que resultó elegido, como nuevo premio Nobel de Literatura, el terrorista Carlos Alberto Montaner?
Fuente: Cuba Debate

jueves, 7 de octubre de 2010

Volver a nacer CHE



Solo a hombres excepcionales les es dado el raro privilegio de volver a nacer y, como la mitológica Ave Fénix, erguirse de entre sus propias cenizas
TOVARIK       
Solo a hombres excepcionales les es dado el raro privilegio de volver a nacer y, como la mitológica Ave Fénix, erguirse de entre sus propias cenizas para retornar, inmortal, y quedarse para siempre en el reino de la vida.


Ernesto Guevara de la Serna es uno de esos seres privilegiados. Vino al mundo el 14 de junio de 1928 en la localidad argentina de El Rosario, provincia de Santa Fe.
Este verano se conmemoró el aniversario 75 del suceso. Estudió medicina con la ilusión de aliviar el dolor de los menesterosos. Pero su andar infatigable llenó sus ojos y rebosó el pensamiento con verdades trascendentes: No bastaba una conducta aislada. Para curar los grandes males de la sociedad era obligado sembrar conciencias, ahorrar quejas, multiplicar acciones.

Transitó durante 39 años por diversos parajes, proyectando energía, expresada en la voluntad de esgrimir ideas y empuñar fusiles para combatir junto a los pobres.

A Cuba llegó vistiendo uniforme guerrillero en la tropa heroica del yate Granma, comandado por Fidel Castro, y entre cubanos cabalgó montañas. Junto a Camilo Cienfuegos, otro de la misma estirpe, invadió el occidente y en la clarinada del 59 comprobó la validez de la tesis de José Martí: para ganar la paz era menester volver a hacer la guerra necesaria.

Seis años más llenaron su inquieto andar cubano entre trajines gubernamentales y proyectos guerrilleros. En ellos dejó constancia de una brillante inteligencia y carácter intransigente, en extremo austero, primero que todo consigo mismo.

Todo el país vibró cuando el tres de octubre de 1965 el Comandante en Jefe Fidel Castro, en el acto de constitución del primer Comité Central del Partido Comunista de Cuba, dio lectura a su carta de despedida.

"... Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

"...Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura."

Che se marchaba de Cuba. Contaba 37 años de edad. Llevaba consigo la vocación de Bolívar y un puñado de hermanos guiados por la estrella martiana. Surgía una nueva etapa en la vida del Guerrillero convertido así, en el más famoso de la historia.

Tras dos años de incertidumbre, en que la presencia beligerante de Che y su Guerrilla en tierras sudamericanas fue una pesadilla para los oligarcas, llegó la noticia de su muerte.

En la última página de su diario de campaña se lee: "...Salimos los 17 con una luna muy pequeña". Era la madrugada del siete de octubre de 1967. Al otro día, en la Quebrada del Yuro, herido y con el fusil inutilizado, fue capturado y obligado a subir por la pendiente escabrosa, de unos dos kilómetros, hasta La Higuera.

El nueve de octubre fue asesinado. Contaba 39 años de edad. A partir de entonces a ese apelativo se añadiría el de un símbolo trascendente: El Guerrillero Heroico.

Cuando sus restos fueron hallados 30 años después, en la localidad boliviana de Valle Grande, la imagen inmortal ya multiplicada desde hacía décadas recorría el mundo, lideraba mítines obreros y campesinos, encabezaba marchas triunfales, inspiraba acciones redentoras en todas las latitudes.

Y también entre rejas, alimentando la esperanza y la lucha de los que guardan prisión injustamente, su vida es fuente de inspiración y resistencia.

Ejemplo fehaciente del poder que ejercen los que han tenido ese raro privilegio de volver a nacer está presente en los Cinco Héroes cubanos prisioneros en cárceles norteamericanas: Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González.

Desde las celdas iluminadas con la luz de la verdad, ellos unen sus voces a las del pueblo y junto a los hombres honestos que luchan por la paz y la justicia social en cualquier rincón del mundo, rinden su mejor homenaje a Che, expresándole:

¡Hasta la victoria siempre, Comandante! 

  tovarik militante del PCPE

Entrevista TeleSur: Rafael Correa

Una imagen recorre el mundo





 











Militares latinoamericanos: Buenos alumnos

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

En Estados Unidos no hay golpes de Estado… porque no hay embajada norteamericana.

En la antigüedad clásica del imperio griego la ciudad de Esparta fue legendaria por sus guerreros. Legendaria también era la forma en que los mismos se preparaban: entre otras cosas, debían pasar un día entero sosteniendo el escudo en posición de defensa, sin moverse. Eso templaba el espíritu para la lucha. No hay dudas que el ejercicio en cuestión daba resultado. La capacidad de los espartanos en el combate–evidentemente, muy buenos alumnos– hasta el día de la fecha sigue siendo proverbial; a nadie se le ocurriría, por cierto, pedirle que filosofaran como sus vecinos los atenienses. Ellos no estudiaban para eso. Pero sí fueron un modelo de soldado abnegado, obediente y disciplinado. Dicho de otro modo: cada uno en lo suyo. Esparta en la guerra, Atenas en la filosofía y en las artes.

Los militares latinoamericanos, desde que existen los Estados nacionales por esta parte del mundo –no más de dos siglos– se han dedicado a su profesión, la guerra, claro está; pero en muy buena medida a un tipo de guerra bastante peculiar: las guerras civiles. En el transcurso del siglo XX hubo pocas guerras interestatales en la región; la función de las fuerzas armadas se vio dirigida básicamente a la represión interna.

Como parte de la Guerra Fría (la tercera guerra mundial, como se la llamó), prácticamente todos los países del área latinoamericana vivieron guerras internas insurgentes y contrainsurgentes. Con distintas modalidades –urbanas, campesinas, con mayor o menor involucramiento de la población civil– en todo el subcontinente, entre las décadas de los 60 y los 80, tuvieron lugar feroces procesos de militarización. A la proclama revolucionaria siguieron invariablemente atroces respuestas represivas.

La respuesta contrarrevolucionaria la dieron los Estados nacionales a través de sus cuerpos armados, ejércitos fundamentalmente. Esto pone en evidencia dos cosas: por un lado ratifica qué son en verdad las maquinarias estatales (“violencia de clase organizada”, según la clásica definición leninista de 1917), a favor de qué proyecto se establecen y perpetúan (obviamente no es con el campo popular). Y por otro lado, desnuda la estructura de los poderes: los ejércitos reprimieron el proyecto revolucionario, pero ellos cumplieron su mandato; el real poder que usó la fuerza para seguir manteniendo sus privilegios no aparece en escena. Los militares –buenos alumnos– pusieron en práctica aquello que se les enseñó.

Hoy día, terminada la Guerra Fría y el “peligro comunista”, dado que las sociedades fueron hondamente desmovilizadas como producto de la brutal represión ejercida, los cuerpos de seguridad retornaron a sus cuarteles. Incluso en los últimos años del siglo pasado y principios del actual, habiéndose tornados ya innecesarios los ejércitos para el mantenimiento de la “paz” interior –porque el trabajo de sofocamiento de la protesta estaba ya cumplido, claro– se iniciaron tibios procesos de revisión de las guerras internas, de sus excesos y abusos. Pero que, por supuesto, no pasaron de tibios. Los famosos Juicios de Nüremberg en la derrotada Alemania de post guerra fueron posibles porque los juzgadores ganaron incuestionablemente el conflicto; aquí las cosas no fueron así. ¿Quién ganó las guerras sucias de Latinoamérica? Los militares, buenos alumnos de los manuales estadounidenses, condujeron esas guerras; los verdaderos ganadores siguieron siempre con sus negocios, sin ensuciarse, sin mancharse las manos.

Pasadas las dictaduras militares, con distintas modalidades los países que sufrieron esos monstruosos conflictos armados internos iniciaron alguna suerte de ajuste de cuentas con su historia. Más allá de los resultados de esos procesos, desde el enjuiciamiento y condena a los comandantes argentinos (luego indultados) hasta la total impunidad y el retorno al poder por vía democrática en, por ejemplo, Bolivia o Guatemala, el común denominador ha sido y sigue siendo que los ejércitos contrainsurgentes cargan con todo el peso político y la reprobación social respecto a las guerras sucias transcurridas. De los verdaderos beneficiados se habla poco, o no se habla.

Sin ninguna duda, esas guerras fratricidas fueron sucias, de más está decirlo. La tortura, la desaparición forzada de personas, la violación sistemática de mujeres, el arrasamiento de poblaciones rurales enteras, constituyeron parte de las estrategias de guerra seguidas por todos los cuerpos militares. Hoy día, cuando pensamos en el fracaso de los proyectos revolucionarios de Latinoamérica de décadas pasadas, tenemos inmediatamente la imagen del verde olivo y las botas militares. Y un uniformado no es, precisamente, el primer amigo del ciudadano de a pie. Pero no para otra cosa que no fuera esa represión interna estuvieron preparados los ejércitos de la región. Su ejes fundamentales, bases de las guerras sucias, expresan claramente lo que se consideraba más necesario y efectivo para la “defensa de la patria”: 1) la clandestinidad/ilegalidad, que desdeña e ignora la ley y se oculta en la oscuridad y la impunidad bajo el amparo de los organismos de seguridad del Estado; 2) la construcción de un “enemigo interno”, a partir de una moralidad estrecha que señala, denuncia y sanciona en un solo acto al opositor como fuente de todos los males, criminalizándolo y abriendo la posibilidad de su exterminio; y 3) la presión psicológica: que pretende “ganar los corazones y las mentes” de aquellos a quienes está violentando.

La doctrina militar de todos los ejércitos latinoamericanos no se elaboraba –ni se elabora hoy– en Latinoamérica: para eso estaba la Escuela de las Américas en Panamá, por años sede del Comando Sur de las fuerzas estadounidenses impartiendo sus clases. Los cuerpos castrenses del área –una vez más: buenos alumnos– han funcionado lisa y llanamente como ejércitos de ocupación; sus hipótesis de conflicto no eran las guerras contra otras potencias regionales sino el enemigo interno. Su estrategia, en definitiva, tenía como objetivo mantener aterrorizadas a las propias poblaciones. Esos soldados, preparados por Washington en su lógica de contención del avance comunista, adiestrados en las más despiadadas metodologías de guerra sucia, y bendecidos por los grupos de poder locales (¡ese es el punto clave!), en las pasadas intervenciones que tuvieron no hicieron sino cumplir con el papel para el que fueron educados. En otros términos: fueron excelentes estudiantes. En su preparación iba implícita una cuota de desconfianza perpetua en la democracia como forma de gobierno; su perspectiva es hacer de la sociedad civil un gran cuartel. Las dictaduras que barrieron el continente el siglo pasado no fueron sino eso, permitiendo a los grupos de poder (locales y con sede en Estados Unidos) hacer sus negocios sin interferencias. A ellos, en definitiva, no les afecta en nada si la sociedad civil es una base militar o no; al contrario, la militarización les da mayor tranquilidad.

Hoy día, reiteramos, esos buenos alumnos no han desaparecido, y la lección aprendida sigue en pie. Con un escenario distinto al de la Guerra Fría, el paisaje político-social de la región no se ha alterado en lo sustancial: las oligarquías vernáculas siguen haciendo sus negocios –agroexportación en buena medida– y Washington continúa siendo la gran potencia que mueve los hilos (haciendo los negocios más grandes). Las “democracias vigiladas” siguen (relativamente) de moda. Pero cuando ya no sirven para contener los reclamos populares, ahí aparecen nuevamente las fuerzas armadas, reinstalando el orden que se podría romper. Su convivencia con las democracias representativas es siempre precaria, inestable. Están apegadas al poder civil formal… mientras las cosas no se salgan de cauce. Si eso sucede, los buenos alumnos vuelven a actuar. Lo cual muestra que el poder real no está ni en las fuerzas armadas ni en las estructuras democráticas formales. Es decir: el poder duro siguen siendo los de siempre. Y los buenos alumnos cumplen con su tarea de defenderlo.

Si en relación a las guerras sucias de algunos años atrás debemos revisar el pasado y el papel de los represores, ello es importantísimo, sin dudas. Es más: es imprescindible: “los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo”, se ha dicho con razón. El futuro se construye mirando el pasado; la basura no puede esconderse debajo de la alfombra porque inexorablemente, siempre, lo que se buscó esconder retorna. Pero revisar el pasado no debe ser sólo el juicio y castigo a los responsables directos de los crímenes infames que enlutaron las sociedades latinoamericanas las pasadas décadas, no debe ser sólo el castigo a los alumnos que hicieron su tarea. Las fuerzas armadas cumplieron sus funciones, como sus mismos comandantes se cansaron de repetir en cualquiera de los países donde condujeron las guerras internas, y no tuvieron nada de qué arrepentirse. Por supuesto que lo condenable es la extralimitación en que, como Estado, incurrieron estas fuerzas. El Estado no puede reprimir a su población, pero lo sucedido demuestra patéticamente de qué Estado hablamos. Es quimérico pensar que este aparato de Estado es de todos; las dictaduras militares lo demostraron. Cuando el andamiaje real del poder de las clases dominantes es tocado, ahí se desnuda el carácter del Estado, de las democracias parlamentarias. Y lo mismo sucedería en la “cuna de la democracia”, los Estados Unidos, si la protesta popular se saliera de cauce.

Si se pide juicio y castigo a los responsables de los cientos de miles de muertos, desaparecidos, torturados y exiliados de los países latinoamericanos de nuestra historia reciente, si pedimos justicia para no olvidar la historia negra que se vivió, no debemos olvidar nunca que el enemigo no es el guardaespaldas del amo: sigue siendo el amo. Es decir: podemos pedirle que filosofe a un soldado espartano… pero él no está preparado para eso. Los buenos alumnos repiten la lección que estudiaron.

Las fuerzas armadas latinoamericanas siguen siendo el reaseguro de los poderes reales, de las oligarquías nacionales, de los capitales transnacionales invertidos en estas latitudes. En estos últimos años se les enseñó a respetar (formalmente) a los poderes civiles, es decir: a las administraciones políticas de turno –que, por supuesto, no son el poder real–. Y de buenos alumnos que son, en estas últimas dos décadas no ha habido golpes de Estado dirigidos por militares sublevados. Pero en todos los países de la región (salvo claramente Cuba, donde las cosas sí son distintas), las fuerzas armadas ahí siguen estando, siempre listas para “defender a la patria”; ahora, ya no de los ataques del “comunismo internacional” sino de otros nuevos peligros (así considerados, al menos, en las actuales hipótesis de conflicto: populismos radicales, narcotráfico, terrorismo internacional, movimientos sociales desbocados).

En estos últimos años vimos varios casos donde las fuerzas armadas vuelven a tener un protagonismo político importante, pero siempre con un perfil bajo que no desembocó en abiertos golpes castrenses a la institucionalidad democrática con la instauración final de un presidente militar de facto. De hecho, el papel de los cuerpos militares fue diverso en los distintos casos: fueron parte activa y principal en las crisis políticas en Haití (quitando al presidente Jean-Bertrand Aristide, en 2004) y en Honduras (derrocando al presidente Manuel Zelaya, en 2009), sacándolos físicamente de la escena incluso con la apariencia de crisis palaciegas. Tuvieron papeles más ambiguos en las situaciones de Bolivia en el 2008, o en el golpe contra el presidente venezolano Hugo Chávez en el 2002, o en la reciente asonada en Ecuador cuando la movilización policial contra el presidente Rafael Correa, jugando en estos casos el papel de espectadores/defensores de la legalidad y el apego a las constituciones.

En todo caso, como cuerpos con incidencia política, pueden llegar a ser defensores del orden democrático-parlamentario formal existente sin participar en forma abierta en golpes de Estado (como lo acaban de ser en Ecuador, o como lo fueron en Venezuela en el 2002, donde no se atrevieron a acometer contra los pueblos movilizados), pero hasta ahí llegan. Defensores de las causas populares, definitivamente no. Jamás se los prepara para eso, y de buenos alumnos que son, cumplen bien lo aprendido.

Si por allí encontramos militares que se salen de cauce y toman caminos más nacionalistas y antiimperialistas (con numerosos ejemplos en la historia latinoamericana del siglo XX, como Juan Domingo Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Omar Torrijos en Panamá, Juan Velasco Alvarado en Perú, o el actual Hugo Chávez en Venezuela), o abiertamente contestatarios, llegando al caso de algunos que abrazan un camino socialista, llegando en algunos casos a formar movimientos armados marxistas (lo sucedido, por ejemplo, con algunos militares guatemaltecos como Marco Antonio Yon Sosa o Luis Turcios Lima, por ejemplo), esos, definitivamente, no son buenos alumnos. Al contrario: saldrían reprobados.

Todo esto, entre otras cosas, nos debe dejar la convicción que mientras las armas sigan apuntando hacia los trabajadores, hacia los pobres y excluidos –como continúa pasando ahora– es muy difícil cuando no imposible cambiar algo de verdad en las estructuras de nuestras sociedades. Los militares, sin dudas, son los mejores alumnos que aprendieron la lección sobre cómo mantener “la casa en orden” (¿para qué otra cosa están si no en nuestros países?). Si ahora los crueles y sangrientos golpes de Estado de décadas pasadas no están a la orden del día, es porque en la geoestrategia global de Washington eso se reemplazó por los llamados “golpes suaves” (lo de Honduras del año pasado, por ejemplo, o el intento recién sucedido en Ecuador), donde incluso se da el golpe “en defensa de la democracia”.

Los cuerpos armados siguen siendo una pieza fundamental en el entramado de poder. A los buenos alumnos los profesores siempre los estiman, y cuando es necesario, les consiguen trabajo.

Dossier



Conducido por el periodista y corresponsal de guerra Walter Martinez, Dossier nos ofrece la información con una óptica propia, los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en su pleno desarrollo e impacto social.


miércoles, 6 de octubre de 2010

Operación Cóndor

 

 



Descripción del documental

La Operación Cóndor o Plan Cóndor es el nombre con el que es conocido el plan de coordinación de operaciones de las cúpulas de los gobiernos dictatoriales del Cono Sur de América -Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia- entre sí­ y con la CIA de los EE.UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. Enmarcada en la Doctrina Truman, esta coordinación se tradujo en "el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con apremios psico-fí­sicos, traslados entre paí­ses y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regí­menes como 'subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento polí­tico o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región'". El Plan Cóndor se constituirí­a en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado y tuvo como resultado el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayorí­a de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda polí­tica

Correa: “Golpe de Estado no terminó, continúa..”




por ANDES/JB  6 oct 2010  


QUITO.- “Para nosotros el golpe no se ha acabado, continua…”, fueron las expresiones del Presidente de la República, Rafael Correa, durante una reunión sostenida con los representantes de las Agencias Nacionales e Internacionales de Noticias en el Palacio de Carondelet.

El Primer Mandatario, señaló que se investigará y se sancionará  a los responsables por lo ocurrido el 30 de septiembre pasado, para que esto no vuelva a ocurrir en el país.
En este sentido manifestó que la Revolución Ciudadana se fortalecerá, “hoy más que nunca vamos a profundizar y radicalizar los objetivos de la Revolución Ciudadana, en  aspectos: sociales, económicos y políticos. Porque esta Revolución no se acaba con Correa”.

Audio: reunión con los medios de comunicación

Correa señaló que existe en marcha una contra revolución que busca acabar con el proceso de cambio que vive el país, la misma que se expresa al interior de la Policía Nacional, por medio del “GAP”, Grupo Armado Policial, extremadamente peligroso y secreto que recuerda a los famosos escuadrones de la década de los noventa, “pero nosotros no lo permitiremos, más bien profundizaremos la revolución y sus conquistas sociales”.

El Mandatario calificó de “espectacular” la manifestación ciudadana en defensa de la democracia que se manifestó durante la sonada golpista, pero consideró que este esfuerzo ciudadano  debe estar mejor organizado para responder y defender la democracia y a sus líderes. En ese aspecto anunció que para el próximo mes de noviembre el movimiento político oficialista Alianza País tendrá listo una estructura orgánica acorde a las circunstancias,  a fin de defender  el triunfo en las urnas que la oposición intenta arrebatar con acciones violentas como las del pasado 30 de septiembre.

Frente a quienes opinan que fue inapropiado que el Mandatario vaya al Regimiento Quito,  Correa manifestó que en todo caso fue una suerte haber ido a dicho lugar, pues eso unificó y consolidó la unión ciudadana a favor de la defensa del régimen democrático. “Se ha dicho que yo me metí en la boca de lobo, pero como es que un Presidente no pueda ir a un cuartel”.

El Jefe de Estado aseguró “que al inicio de la revuelta se trataba tan solo de un descontento de la tropa policial,  pero  cuando comenzaron las acciones violentas en su contra pudo comprender que se trataba de insubordinación para desestabilizar al Gobierno, es claro que se quiso matar al Presidente y atentar contra la vida de altos funcionarios del Estado”, pero si hay algo positivo que quedo en claro tras la revuelta, es que “nunca más en este país se lograra nada por la fuerza “.

Correa aseguró tener la certeza que desde la Asamblea Nacional también se conspiró, utilizando como pretexto un reclamo gremial muy puntual “está claro que detrás de esto Sociedad Patriótica financió a los grupos opositores al gobierno, pero también tenemos información que organizaciones y grupos ligados a la extrema derecha norteamericana apoyan a la inestabilidad democrática, aunque aseguró no tener mayores pruebas que relacionen a ciertos grupos económicos detrás del intento de golpe de Estado.

El ministro Coordinador de la Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, recordó que tras la apertura e investigación a ciertos casos de violación a los derechos humanos durante anteriores administraciones, que derivaron en la eliminación del financiamiento proveniente de la Embajada de los Estados Unidos a nuestros servicios de inteligencia, se hicieron evidentes el malestar e incomodidad de ciertos grupos que lucran con la inestabilidad democrática.

El presidente, Rafael Correa, recalcó que no cree que los medios de comunicación hayan estado directamente involucrados en la protesta. Sin embargo, aseguró que la conspiración permanente de ciertos medios periodísticos también son el resultado de lo ocurrido el 30 de septiembre./ J.A

Noticias censuradas: Reactivación del terrorismo de Miami, mientras Estados Unidos hace la vista gorda (Parte I)

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Hoy se cumplen 34 años de la voladura del avión civil cubano sobre Barbados, pero el terrorismo radicado en Miami no ha pasado de moda, ni descansa un minuto. Las revelaciones a la policía --y reproducidas por los medios cubanos-- del terrorista salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca son una noticia todavía en desarrollo censurada por la gran prensa latinoamericana y estadounidense. El sujeto fue capturado en Venezuela el 1 de julio y deportado a La Habana, donde era reclamado por Interpol-Cuba.

Chávez Abarca describió la reactivación actual del aparato terrorista comandado en Centro América por el veterano mafioso Luis Clemente Faustino Posada Carriles, de 82 años, jefe del brazo armado de la Fundación Cubano Americana (FNCA) de Miami, quien encabeza una concertación para el crimen digitada desde la capital de Florida, en las narices del FBI y demás autoridades “antiterroristas” de EEUU. En el pesado historial de Posada está el atentado al avión de Cubana de Aviación sobre Barbados, que dio muerte a 73 personas el 6 de octubre de 1976, y su posterior escape fraguado por la FNCA de una prisión venezolana en 1985, luego de dos tentativas fallidas en 1982 y 1984. En la voladura participó Orlando Bosh, junto a otros terroristas coordinados por Posadas mientras se desempeñaba como jefe de operaciones de la Disip, la extinta policía política de Venezuela.

Su discípulo Chávez Abarca participó en atentados contra instalaciones turísticas de Cuba a fines de los ‘90. Ahora se proponía desestabilizar al gobierno de Venezuela y, eventualmente, asesinar al presidente Hugo Chávez durante el proceso electoral parlamentario que culminó el 26 de septiembre. Sus revelaciones difundidas en la prensa cubana semejan una serie de violencia terrorista, pero con capítulos de la vida real. A diferencia de la dudosa supervivencia del mediático Osama Ben Laden, Posada Carriles es un capo terrorista de carne y hueso, con un prontuario real en acciones internacionales financiadas por la FNCA, historias que concitan más interés que cualquiera ficción. Posada “vive y colea”, con domicilio conocido en EEUU.

Chávez Abarca se inició como un ladrón común, con inclinación por los automóviles, pero cuando el delito lo conectó con Posada se profesionalizó como terrorista, con un historial que se extiende por Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Cuba. Sus revelaciones indican que el aparente cambio de imagen de pacificación política de la FNCA encubre un renacimiento de actividades terroristas de tercera o cuarta generación.

La FNCA es la madre de todas las organizaciones terroristas cubano americanas, incluido su desgaje conocido como Consejo por la Libertad de Cuba (CLC). En el congreso anual de Alpha 66, en febrero 2010, el “invitado de honor” Posada propuso comprar embarcaciones y artillarlas para nuevos ataques a las costas cubanas para retomar sin tapujos acciones violentas, lejos de la aparente transformación de la FNCA en partido político civilista y pacífico. A los pocos días de ese congreso, el 22 de marzo fue atacada la residencia del embajador de Cuba en Guatemala con lanzagranadas que causaron daños materiales.

Según Granma (24/9), el prófugo de la justicia venezolana Posada “sigue activo concibiendo planes anticubanos dentro y fuera del territorio norteamericano, cobrando deudas y favores a políticos, funcionarios y agentes locales o centroamericanos, como si no se acordara, le preocupara o importara la audiencia para fijar la fecha del juicio o simulacro que debe enfrentar a principios del próximo año, por un delito migratorio menor”. Luis Posada ingresó ilegalmente a EEUU en 2004 por El Paso, Texas, tras huir de Panamá en 2004, donde recibió el indulto de la saliente presidenta Mireya Moscoso, por su participación en un frustrado intento de asesinar a Fidel Castro durante la cumbre iberoamericana de 2000. Es vox populi que Moscoso otorgó el indulto a cambio de 4 millones de dólares de la FNCA, escribió Raúl Gómez en Rebelión (15/06/06). También salieron libres sus cómplices Pedro Crispín Remón, Gaspar Jiménez y Guillermo Novo Sampol, uno de los asesinos del ex canciller chileno de Allende Orlando Letelier en Washington en 1976, según la investigación del fiscal estadounidense Eugene Propper. EEUU hace la vista gorda ante las actividades actuales de Posada. Sólo mantiene la simulación de un juicio suave …por “inmigración ilegal”.

¿Quién es Chávez Abarca?

Chávez Abarca, quien fue detenido al ingresar a Venezuela con documentación falsa, declaró el propósito de "quemar llantas [neumáticos], hacer disturbios en la calle y atacar un partido político para que le caiga a otro [la responsabilidad]”. Dijo que Posada se propone hundir barcos petroleros venezolanos en su trayecto a Cuba, con un presupuesto FNCA de 100 millones de dólares para planes anti Venezuela. Posada y la FNCA estiman que el país de Hugo Chávez es la "columna financiera" de Cuba, Ecuador, Bolivia y Guatemala. En la mira están los 9 países asociados al Alba.

El preso reveló que a fines de septiembre 2005 Posada planificó el asesinato del presidente Chávez con un fusil Barret calibre 50. Dijo que tenía instrucciones de sus jefes en Florida de crear la logística para futuras operaciones encubiertas en Venezuela. El preso reconoció que fue reclutado como terrorista a sueldo y entrenado personalmente por Posada, quien le asignó misiones garantizándole el pago de 2 mil dólares por cada bomba que explotara en Cuba. Chávez Abarca recibió las “órdenes de trabajo” en reuniones en El Salvador, Costa Rica y Guatemala en las que conoció a los terroristas de la Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA), donde tuvo oportunidad de conocer a Arnaldo Monzón Plasencia, Pedro Remón Rodríguez, Guillermo Novo Sampol y Gaspar Jiménez Escobedo. "Plenamente, todos me dicen que son de la Fundación, que Posada es de la Fundación Cubanoamericana de Miami", declaró Chávez Abarca.

El detenido añadió que Posada alardeaba que tenía que pedir permiso a la CIA antes de cualquier operación contra Cuba. En una ocasión en que ambos hablaban, Posada atendió una llamada telefónica y luego aseguró que la conversación fue interrumpida por la llamada del funcionario CIA que lo atendía. También se jactó que le fue fácil burlar las pocas veces que el FBI y el Organismo de Inteligencia del Estado (OIE) de El Salvador investigaron sus acciones.

En otros alardes, Posada le relató a Chávez Abarca que en El Salvador tenía magníficas relaciones y vínculos personales con casi todos los ex presidentes de derecha que antecedieron al gobierno actual de Mauricio Funes, como Armando Calderón Sol, Alfredo Cristiani y Francisco Flores, con quien incluso salía a pescar. También mencionó como su amigo a Rodrigo Ávila, dos veces director de la policía. "Todos visitaban a gente de la Fundación en Miami", aseguró el preso.

Ahora Chávez Abarca teme que su antiguo jefe ordene el asesinato de su esposa e hijos, quienes viven en El Salvador. Recordó que él mismo recibió órdenes de matar a la familia del terrorista salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, después que éste apareció en la televisión cubana en 1997 confesando su vinculación con la FNCA y Posada. Chávez Abarca reclutó y preparó a otros mercenarios centroamericanos que fueron capturados en Cuba (un salvadoreño y tres guatemaltecos), y personalmente colocó bombas en la discoteca Aché y el hotel Meliá Cohíba en abril de 1997. Puso otra bomba en el hotel Comodoro cuando se efectuaba un torneo internacional de ajedrez infantil, con participación de 40 niños. Varios menores se salvaron milagrosamente al hallar y jugar con la bolsa que camufló el artefacto. Otra bomba detectada en vísperas del 1 de mayo de 1997 en el hotel Meliá Cohíba contenía 1.500 grs del explosivo plástico C-4, de uso exclusivo de la CIA y los militares de EEUU, cuyo alto poder demoledor es capaz de destruir edificios, puentes y barcos.

La red de Posada y la FNCA introdujo en ese tiempo más de 30 artefactos de C-4 en Cuba, hasta 18 en menos de un año. Explotaron 11 en diferentes instalaciones turísticas, dieron muerte al joven italiano Fabio Di Celmo e hirieron a muchos otros turistas y trabajadores cubanos, con cuantiosos daños materiales. Fallaron otros atentados descubiertos a tiempo en centros recreativos y turísticos de alta concurrencia como el cabaret Tropicana, discotecas, hoteles y monumentos. (Continuará).

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

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Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



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Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


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