Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

miércoles, 28 de septiembre de 2011

[Documental] El reino de las mujeres. Los Mosuo, la última sociedad matriarcal

Con la ausencia de padre y marido, y sin contrato matrimonial, las relaciones de los mosuo se basan en el amor libre y la satisfacción sexual...

Kaos. Mujeres y género | Prensa/Megavídeo
Acompañamos el documental, con una entrevista publicada ahora hace un año en La Vanguardia. Muy interesante.
Sin prejuicios
Con la ausencia de padre y marido, y sin contrato matrimonial, las relaciones de los mosuo se basan en el amor libre y la satisfacción sexual; una de las pocas sociedades sin violencia del planeta, que ha empezado a emerger y a ser estigmatizada a causa del turismo. Xiaodan He es hija de antropólogos y descendiente de una rama mosuo, lo que en su adolescencia la avergonzaba, pero hoy se siente orgullosa.
Tengo 35 años. Nací en Sichuan (China) y vivo en  Montreal. Me licencié en Cine en Pekín. Pertenezco a la minoría naxi, rama de los mosuo, una de las últimas comunidades matriarcales.
¿Todavía hoy?
Sí. Entre los mosuo, la mujer tiene el rol más importante tanto en la vida social como en la laboral. Los hijos llevan el apellido materno y todos los miembros de la familia viven dentro de la comunidad de la familia de la madre.
¿Existe el matrimonio?
Sí, pero lo más común es el matrimonio andante,en el que no existe un contrato formal y la pareja únicamente comparte la noche. Cuando amanece, él se va a casa de su madre.
O sea, que ella no tiene que lavarle los calzoncillos ni prepararle la cena.
No comparten las tareas de la vida cotidiana. De hecho, el término boda no existe para ellos. Están juntos libremente y se separan cuando les apetece, y tanto el hombre como la mujer pueden tener amantes y visitarlos cuando gusten. Sin reglas ni contratos.
¿Los hijos se educan con la madre?
Sí, en el entorno de la gran familia de la madre, con las abuelas, tías y tíos. En cierto modo, son los hijos de todos. Ni siquiera tienen un término para padre,porque el que desempeña ese papel es el tío. Un antiguo proverbio dice que en el cielo el ser más importante es el águila, y en la tierra, el tío.
¿Crecen felices y contentos?
Sin angustias, preocupaciones o sensación de inseguridad; el entorno familiar es tan grande que se sienten muy protegidos. Además, es una sociedad que adora a los niños.
¿Y los hombres no se sienten ninguneados?
Se dedican a las tareas del campo para contribuir al mantenimiento de la gran familia materna. Tienen una vida placentera.
¿Y cuando muere la matriarca?
Toma el poder la hija mayor. Es una tradición con mil años de historia. Los mosuo adoran a la mujer, antiguamente ellas eran su dios. La mayoría son budistas tibetanos, adoran la naturaleza y la no violencia.
¿Cuándo fueron estigmatizados?
En China hay 56 minorías y la mayoritaria pertenece a los han: ellos empezaron a señalarlos; consideran que su comportamiento no es civilizado, que son sexualmente promiscuos.
Debe de ser envidia.
A partir de las reformas económicas, hace 20 años, empezaron a acudir turistas, fue entonces cuando los propios chinos se preguntaron quiénes eran esos que vivían en un entorno natural tan hermoso y bien preservado; es un destino muy cotizado del turismo.
¿Una sociedad armónica y feliz?
A pesar del turismo, que está influyendo en su manera de vivir, es gente muy alegre, pacífica y próspera, lo que despierta la envidia de los vecinos. Los hombres han tienen mucha curiosidad por sus costumbres sexuales y van en busca de aventuras porque creen que las mujeres mosuo son fáciles. No entienden nada.
Ya. ¿De dónde viene esa manera tan libre de afrontar la pareja?
Se basa en el respeto de las relaciones tanto emocionales como sexuales; nunca han impuesto reglas o una manera de relacionarse como hacen otras culturas, y eso se debe a su respeto por la mujer, no la ven como mero instrumento de placer o reproducción, no la ven inferior al hombre como ocurre en el resto de China.
… Y del mundo.
En la sociedad mosuo, la igualdad y el respeto entre hombres y mujeres es total. Pueden en un momento dado dejar al hombre y decirle “ya no quiero estar contigo, quiero estar con otro”, y su entorno ni las presiona ni las critica.
¿Celebran más el nacimiento de una hija que de un hijo?
Así como en resto de China se celebra el nacimiento del niño porque puede continuar con el linaje del padre, entre los mosuo las niñas son muy bien venidas por la misma razón, pero no hacen diferencias. Y las mujeres nunca quieren marcharse de su hogar, no les gusta ir a estudiar fuera.
Yo tampoco querría irme.
Yo me crié en la sociedad han, en la que los chicos son más importantes que las chicas, hasta el punto de que las mujeres abortan cuando saben que será niña. Entre los mosuo nunca vi ese tipo de prejuicios.
¿Los niños crecen más sanos psicológicamente que en la sociedad patriarcal con sus divorcios y discusiones?
Una de las ventajas es que los niños no tienen que pasar por la mala experiencia de que sus padres se separen, quizá la desventaja es que apenas conocen a su padre. Pero uno de los primeros aspectos que más chocan de esta sociedad organizada por mujeres es la ausencia de violencia. Me impresionó mucho que no hubiera ni violaciones, ni robos ni asesinatos.
¿A qué cree que es debido?
La madre se ocupa de la familia de una manera más armónica, no desatiende a nadie y en sus prioridades no está la ambición del poder ni de tener, sino la armonía.
¿No existe entre los mosuo la violencia sexista?
No, y la violencia hacia los niños es impensable, sería una vergüenza. Lo que más me asombró es que no discuten. Los hombres son muy educados y delicados con las mujeres, nunca notas la presión y los prejuicios que se respiran en otras sociedades.

El precio de ser uno mismo: Silvio Rodríguez y José Pertierra dialogan en Cubadebate


Reproducíamos una nota que el cantautor Silvio Rodríguez colgó en su blog Segunda Cita sobre la ejecución de Troy Davis, un afroamericano de Georgia, Estados Unidos, condenado a muerte a pesar de que las evidencias del crimen que le costó la vida eran muy dudosas. Inmediatamente los comentarios comenzaron a llegar aCubadebate, entre ellos del abogado José Pertierra, quien representa a Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles.
En el mismo foro, Silvio respondió a Pertierra:

José Pertierra: Respaldo a Cuba

Querido Silvio,
Algunos medios en Miami señalan una aparente contradicción en tu posición sobre la pena de muerte. Dicen esos medios que en el 2003, firmaste (con Cintio Vitier, Senel Paz, Alicia Alonso, Amaury Pérez y otros) una carta “respaldando” el fusilamiento de los tres secuestradores en el 2003 y que ahora te declaras en oposición a esa medida de castigo.
Al leer esos blogs de Miami, creí que quizás me había equivocado, porque no pensaba que la carta del 2003 era un respaldo a la pena de muerte –sino un respaldo a Cuba ante las críticas que estaba recibiendo de ciertos intelectuales de izquierda en el mundo. El propósito de aquella carta, pensé yo, había sido poner las cosas en su contexto, ya que la contrarrevolución tergiversa mucho. Recordaba que la carta del 2003 estaba dirigida hacia gente como Saramago y Galeano, que se habían distanciado de la Revolución, sin haber valorado el contexto en que Cuba se encontraba.
También recordaba el mensaje que el funcionario del Departamento de Estado le dio personalmente a Dagoberto Rodríguez, el entonces Jefe de la Sección de Intereses de La Habana en Washington. Que EEUU trataría futuros secuestros de aviones o embarcaciones en Cuba como una “amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos”, y todo lo que eso representaría a la nación cubana.
Para ver quien se había equivocado, mi memoria o los blogs de Miami, busqué la carta en el internet. Aquí está un link:
La volví a leer. Mi memoria no falló. La carta del 2003 titulada “Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos” no respalda los fusilamientos. Respalda a Cuba.
La carta dice,
“Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos.
“En los últimos días hemos visto con sorpresa y dolor que al pie de manifiestos ca-lumniosos contra Cuba se han mezclado consabidas firmas de la maquinaria de propaganda anticubana con los nombres entrañables de algunos amigos. Al propio tiempo, se han difundido declaraciones de otros, no menos entrañables para Cuba y los cubanos, que creemos nacidas de la distancia, la desinformación y los traumas de experiencias socialistas fallidas.
“Lamentablemente, y aunque esa no era la intención de estos amigos, son textos que están siendo utilizados en la gran campaña que pretende aislarnos y preparar el terreno para una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba.
“Nuestro pequeño país está hoy más amenazado que nunca antes por la superpotencia que pretende imponer una dictadura fascista a escala planetaria. Para defenderse, Cuba se ha visto obligada a tomar medidas enérgicas que naturalmente no deseaba. No se le debe juzgar por esas medidas arrancándolas de su contexto.
“Resulta elocuente que la única manifestación en el mundo que apoyó el reciente genocidio haya tenido lugar en Miami, bajo la consigna ‘Iraq ahora, Cuba después’, a lo que se suman amenazas explícitas de miembros de la cúpula fascista gobernante en Estados Unidos.
“Son momentos de nuevas pruebas para la revolución cubana y para la humanidad toda, y no basta combatir las agresiones cuando son inminentes o están ya en marcha.
“Hoy, 19 de abril de 2003, a 42 años de la derrota en Playa Girón de la invasión mercenaria, no nos estamos dirigiendo a los que han hecho del tema de Cuba un negocio o una obsesión, sino a amigos que de buena fe puedan estar confundidos y que tantas veces nos han brindado su solidaridad”.
Firman Alicia Alonso, Miguel Barnet, Leo Brouwer, Octavio Cortázar, Abelardo Estorino, Roberto Fabelo, Pablo Armando Fernández, Roberto Fernández Retamar, Julio García Espinosa, Fina García Marruz, Harold Gramatges, Alfredo Guevara, Eusebio Leal, José Loyola, Carlos Martí, Nancy Morejón, Senel Paz, Amaury Pérez, Graziella Pogolotti, César Portillo de la Luz, Omara Portuondo, Raquel Revuelta, Silvio Rodríguez, Humberto Solás, Marta Valdés, Chucho Valdés y Cintio Vitier.
Sin que nadie los haya amenazado con una invasión, los Estados Unidos han ejecutado a 1 270 personas en los últimos 35 años, y tienen a más de 3 200 presos en lista de espera para la pena de muerte. Anoche, mataron a dos. Uno en Texas y otro en Georgia.
Sé que hay muchos cubanos de buena voluntad que se oponen a esa medida tan drástica, inhumana y cruel. Desde el año 2003, la Revolución no ha aplicado la pena de muerte. Ojalá pronto la elimine del código penal. Ojalá que el reclamo colectivo sea más eficaz en Cuba que en Estados Unidos.
Un abrazo,
José Pertierra
Washington, D.C.

Silvio Rodríguez: El precio de ser uno mismo

Querido José:
No se puede esperar que los que me atacan reconozcan ser los mismos que incitaban a Bush contra Cuba. Y no me refiero a los papagayos sino a los que idean y pagan acciones de toda índole contra nuestro país.
Tú conoces el dicho de que una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad… Ese es el método que ha usado con aquella carta una pequeña pero influyente parte de Miami, nucleada por ex-batistianos o sus parientes o sus discípulos.
Son los mismos que en 2003 gritaban: “Ahora Iraq, después Cuba”.
Entonces lo decían con sospechosa convicción, mientras el loco Presidente, envalentonado por lo bien que le estaba quedando la invasión a Iraq, anunciaba a sus generales que dieran por hecha una acción contra Cuba… Semejantes comentarios trascendieron a la prensa, al extremo de que un vocero de la Casa Blanca tuvo que tildarlos de bromas. Por eso lo de las “amenazas explícitas de la cúpula fascista que gobierna los Estados Unidos”, en la carta que tantos comentan y pocos conocen.
La carta, vista fuera de contexto, puede parecer paternalista con los amigos lejanos a quienes estaba dirigida, que no eran niños y mucho menos inconscientes o extraviados. Convenientemente, nuestros enemigos no aclaran que es posterior a los fusilamientos. La intención es hacernos quedar a los firmantes como co-autores de aquella medida que fue francamente impopular.
Si me hubiera pasado por la mente que aquella carta podría manipularse para hacerla ver como cómplice de los fusilamientos, jamás la hubiera firmado. Y estoy seguro de que la totalidad de los firmantes siente lo que yo.
Pero yo sé por qué particularmente a mí no me dan tregua. Nunca les he hecho la más mínima concesión. Saben que no la haré. Aún cuando hace mucho que comprendo que entre dos partes en conflicto ninguna tiene la razón absoluta. Y es que no puedo traicionar los sacrificios de este pueblo, menos después de tantas verdes y maduras juntos.
Yo creo, José, que hay muertos que alumbran los caminos. Luminosos fantasmas como Haydeé Santamaría y otros, nos acompañan y nos alientan en silencio. Y entre ellos distingo la sombra de un joven que dice que la angustia es el precio de ser uno mismo.
CANCIÓN DE INVIERNO
(o Casi Gladys, Carmen y un poco de todos)
Por Silvio Rodríguez
Es día de frío y llegas a casa
vienes de la tarde cansada de un jueves
los muebles tu perro y millones de ojos
están como siempre esperando tu vuelta
en la que presientes que nada ha cambiado
te espera lo mismo, el sueño a pasado.
Recoges tu pelo tan libre en la tarde
quizás porque alguien nunca lo vio preso
te sientas y cenas y todas las culpas
te dan con un peso mayor que tus fuerzas
y pugnan tus ojos y esta tarde loca
hasta que eres débil y tapas tu boca
Cuando todo pasa te crees segura
mientras con tus horas revuelves cenizas
presientes muy dentro pasiones prohibidas
no importa mentirse para ser felices
hasta que un deseo se meta en tu lecho
mas ¿qué estás pensando? te tapas el pecho.
Pero necesitas quedar bien con todo
todo que no sea bien contigo misma
la angustia es el precio de ser uno mismo
mejor ser felices como nuestros padres
y hacer de la lástima amores eternos
hasta que a la larga te tape el invierno.
( 1968 )
«Tríptico», 1984.
 

martes, 27 de septiembre de 2011

Discurso del canciller cubano, Bruno Rodríguez, en la ONU

Naciones Unidas, 26 sep (PL) Prensa Latina transmite a continuación el texto del discurso del canciller cubano, Bruno Rodríguez, en el debate del 66 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas.






Señor Presidente:

Mientras aquí deliberamos, transcurre en Libia otra "guerra preventiva", con el pretexto de "la protección de civiles". Los Estados Unidos y la OTAN, supuestamente para evitar una masacre, atacaron militarmente a un Estado soberano, sin que mediara amenaza alguna a la paz y la seguridad internacionales y desataron una operación de "cambio de régimen".

La OTAN impuso al Consejo de Seguridad una cuestionable resolución que autorizó "a los Estados Miembros ...a que, actuando a título nacional o por conducto de organizaciones o acuerdos regionales.., adopten todas las medidas necesarias, para proteger a los civiles y a las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataque".

Después, se produjo la violación de esta misma resolución, por parte de la OTAN, para suministrar armamento, financiar a una parte y desplegar personal operativo y diplomático en el terreno.

Ahora todos comprenden mejor qué es y para qué puede usarse la "responsabilidad de proteger".

En esta guerra, además del empleo de las tecnologías militares más avanzadas y letales, los medios de comunicación han sido utilizados como armas en combate por los emporios financiero-mediáticos que lucran con la guerra y la reconstrucción como instrumentos anti-crisis.

Tan temprano como el 21 de febrero, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, había advertido que la OTAN preparaba, de manera inevitable, una guerra contra Libia. Desde entonces, fue infatigable la defensa por Cuba, no de un gobierno, sino de un principio: es inaceptable el asesinato de miles de personas inocentes con el dudoso objetivo de proteger a otros civiles. La historia demuestra también con elocuencia que la paz no puede imponerse por la guerra ni por la fuerza.

Sólo corresponde al pueblo libio determinar sus destinos, sin intervención extranjera, en ejercicio del derecho a la autodeterminación, a la independencia, a la soberanía sobre sus recursos naturales y a la integridad de su territorio.

La intervención militar en Libia y la creciente amenaza a Siria han sido las respuestas oportunistas y defensivas de Estados Unidos y Europa al colapso de su sistema de dominación y saqueo en África Norte y Medio Oriente, al surgimiento de movimientos genuinamente populares en Túnez, Egipto y otros países; para asegurar grandes reservas de petróleo, agua y confiscar activos financieros en tiempos de crisis económica y social global.

Corresponde a esta Asamblea General ejercer todas sus facultades para impedir que se desate una agresión militar contra Siria. La opinión pública debe recibir información objetiva y expresarse contra la guerra.

Señor Presidente:

El presidente Barack Obama, en sus amenazadores, engañosos y retóricos discursos del 20 y 21 de septiembre pasados, proclamó lo ocurrido en Libia como un nuevo modelo. Dijo que, y cito, "ésta es la manera en que la comunidad internacional debe trabajar en el siglo XXI -más naciones están asumiendo la responsabilidad y los costos del enfrentamiento a los desafíos globales. De hecho, este es el verdadero propósito de las Naciones Unidas. Por tanto, cada una de las naciones representadas aquí hoy puede sentirse orgullosa de las vidas inocentes que nosotros salvamos y de haber ayudado a los libios a recuperar su país. Lo que se hizo, fue lo correcto". Fin de la cita.

La Casa Blanca, según la revista Foreign Affairs, se apresura a proclamar lo ocurrido en el país norteafricano como un modelo. Dicen que "la nueva estrategia de Estados Unidos es más eficaz y menos costosa.., la del gobierno de Bush considera la ocupación.., la de Obama es una liberación nacional... La estrategia de la intervención militar en Libia podría aplicarse también en otros casos".

Con todo cinismo, se alude a una agresión militar sin bajas, ni tropas terrestres, cuyos costos recaen fundamentalmente en Europa. A la desestabilización de un país mediante la subversión, las operaciones encubiertas y las sanciones económicas se le llama "desarrollo de un movimiento nacional".

Este nuevo modelo de operaciones de "cambio de régimen" demuestra que las actuales doctrinas militares de los Estados Unidos y de la OTAN son aun más agresivas que las precedentes y que la llamada "periferia euroatlántica" abarca al resto del planeta.

Nadie podría tener dudas de que América Latina y el Caribe están incluidos en esta concepción. El redespliegue de la IV Flota, el desarrollo de bases, fuerzas y medios militares para intervenir en cualquier punto de la región; el golpe de estado contra Venezuela del 2002 y luego el golpe petrolero; la sedición en Santa Cruz en Bolivia, el golpe militar en Honduras y el intento de golpe en Ecuador encajan perfectamente en la "nueva estrategia".

¿Pueden hoy dar garantías Estados Unidos y la OTAN de que el uso de la fuerza y este concepto de "cambio de régimen", no es aplicable en el caso de los países de la América Latina y el Caribe que no se sometan a sus intereses? ¿Puede decir algo al respecto la Unión Europea? ¿Qué harían las Naciones Unidas en esa eventual situación?

Señor Presidente:

La debilidad de la economía global, en particular la de Estados Unidos y Europa, sigue mostrando que la crisis iniciada en el año 2008 no ha sido superada.

En los países desarrollados, el peso terrible de sus consecuencias se descarga sobre los trabajadores, los desempleados, los inmigrantes y los pobres, a quienes se reprime brutalmente cuando defienden pacíficamente sus derechos.

Los países del Sur, siempre expoliados, padecemos las distorsiones de un orden económico mundial que excluye nuestros intereses legítimos. Sufrimos el impacto terrible del proteccionismo y del sostenido incremento de los precios de los alimentos y los hidrocarburos. Las poblaciones de muchos países en desarrollo son víctimas del agotamiento del modelo económico neoliberal y de sus secuelas de saqueo y exclusión. Las consecuencias sociales y políticas se sienten en todos los continentes.

Señor Presidente:

En las circunstancias de una crisis económica global y del agotamiento de los recursos naturales del planeta, ¿Cuál será la respuesta de las fuerzas extremistas de derecha que están o lleguen al poder como resultado del castigo y la desesperanza de los electores?

Frente al creciente y universal peligro de la guerra, de un nuevo reparto del mundo y del cambio climático, ¿podremos actuar unidos los países del Sur como condición indispensable para salvarnos?

Ante tantos y serios peligros, América Latina y el Caribe, la de Bolívar y Martí, se integra, resuelta a hacer lo que ellos dejaron sin terminar. No se podrá dividirnos ni enfrentarnos. El ALBA es un pequeño pero moralmente poderoso haz de pueblos y la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es un hecho. Toda la fuerza de los Andes se expresará pronto en una Cumbre que será un parto histórico en Caracas, el epicentro de la independencia americana, donde un pueblo bolivariano ha conquistado el poder y un líder continental, el Presidente Hugo Chávez Frías, se agiganta.

Más que nunca, hay que defender a las Naciones Unidas, pero el mayor desafío es convertirlas en una organización que sirva a los intereses legítimos de todos las Estados, en vez de a las arbitrariedades y abusos de unos pocos países ricos y poderosos. Hay que hacer prevalecer el Derecho Internacional y los Propósitos y Principios de la Carta ante la fuerza bruta que intenta barrerlos.

Es necesario restablecer el papel rector de esta Asamblea y refundar el Consejo de Seguridad.

Señor Presidente:

La Asamblea General tiene la ineludible obligación moral, política y jurídica de garantizar el reconocimiento de un Estado palestino independiente, en las fronteras anteriores a 1967 y con capital en Jerusalén Oriental, como Miembro pleno de la Organización de las Naciones Unidas.

Debe hacerlo con o sin el Consejo de Seguridad, con veto norteamericano o sin él, con o sin nuevas negociaciones de paz.

Si se reconoce el derecho inalienable del pueblo palestino a la independencia, la soberanía y la autodeterminación; si se reconoce que hay que restablecer el ejercicio de los derechos humanos de los palestinos; si se acepta que el bloqueo a Gaza, la coerción económica, y la segregación que simboliza el infame muro, son crímenes; si el sometimiento de una nación a condiciones que amenazan su existencia tipifica como genocidio, si es que los Estados Miembros deben adoptar todas las medidas lícitas a su alcance para garantizar la protección de los civiles palestinos, la Asamblea General debe actuar ahora.

Cuba, de la que es parte una pequeña comunidad hebrea, condena asimismo la injusticia histórica del antisemitismo, el crimen contra la Humanidad que fue el Holocausto y reconoce también el derecho del Estado de Israel a su existencia. Nuestro pueblo sólo alberga sentimientos de fraternidad hacia el pueblo israelita también víctima de este conflicto.

Igual proclama que Estados Unidos tiene la obligación moral, política y jurídica de cesar el veto continuo a las resoluciones del Consejo de Seguridad destinadas a proteger a los civiles palestinos.

La Unión Europea debiera oponerse a ese veto y abstenerse de apoyar al imperio en la presión brutal que ejerce sobre los Miembros de esta Asamblea y del propio Consejo. Debiera Europa denunciar también, porque es cierto y justo, que esos crímenes no estarían ocurriendo sin el suministro militar, el sostén financiero y la impunidad que Estados Unidos garantiza al gobierno de Israel.

Señor Presidente:

El 11 de septiembre del 2001, los cubanos compartimos el dolor del pueblo norteamericano ante aquellos atroces actos terroristas y le ofrecimos solidaridad, aliento y cooperación desinteresada. Como siempre, Cuba se expresó entonces, con meridiana claridad, contra el terrorismo y contra la guerra.

Diez años después, el mundo es aun más inseguro porque, en vez de convertir el consenso internacional contra el terrorismo en un sistema de cooperación internacional para hacerle frente, los Estados Unidos han invadido y ocupado a Iraq y Afganistán, provocado la muerte de cientos de miles de personas y el sufrimiento de decenas de millones.

No pudo ocultarse el uso del engaño, la tortura, los asesinatos o ejecuciones extrajudiciales, la desaparición de personas, las detenciones arbitrarias, los vuelos y las cárceles secretas de la CIA en Europa y otras regiones.

El gobierno de Estados Unidos ofende la memoria de las víctimas del 11 de septiembre, cuando mantiene en prolongado e inhumano encarcelamiento a los cinco luchadores antiterroristas cubanos, condenados injustamente a penas de máxima severidad, en procesos judiciales espurios, por buscar información sobre la actividad terrorista de grupos que han operado con absoluta impunidad, desde territorio norteamericano, contra Cuba y provocado la muerte o discapacidad de 5577 de nuestros ciudadanos.

Insto respetuosamente, una vez más, al Presidente Obama a que use sus facultades para ponerlos en libertad como acto de justicia o gesto humanitario que sería apreciado profundamente por sus hijos, esposas, madres, padres y por todo nuestro pueblo.

Señor Presidente:

El gobierno cubano reitera su disposición e interés en avanzar hacia la normalización de relaciones con los Estados Unidos. Reitero hoy la propuesta de iniciar un diálogo dirigido a la solución de los problemas bilaterales, incluidos los asuntos humanitarios, igual que la oferta de negociar acuerdos de cooperación contra el narcotráfico, el terrorismo, el tráfico de personas, los desastres naturales y la protección del medio ambiente, incluso frente a derrames de petróleo como el ocurrido en la plataforma de la British Petroleum, en el Golfo de México.

Sabemos, sin embargo, que la carrera electoral ya ha comenzado en este país, mientras la economía se agrava.

El bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba se intensifica y alcanza ya daños acumulados por 975 miles de millones de dólares, al valor actual del oro. El intento de subvertir el orden constitucional elegido libremente por los cubanos se acentúa.

Aumenta la presión de la ultraderecha y de la mafia de origen cubano para revertir las mínimas acciones adoptadas por el gobierno norteamericano que favorecen, en alguna medida, los vínculos de la emigración cubana con su Nación y los intercambios entre ambos pueblos.

En Cuba, el presidente Raúl Castro Ruz ha reiterado que continuaremos cambiando, de manera soberana, todo lo que deba ser cambiado, para hacer más eficiente nuestra economía y mejor nuestro socialismo. Para "conquistar toda la justicia" y preservar plena toda nuestra independencia.

Como quería Martí, "antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la Patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte y nacerá una serpiente de un huevo de águila".

Muchas gracias.



Dagoberto Gutiérrez


Oligarquia y Burguesía y la Empresa Privada Salvadoreña

El Salvador. El bolero del presidente Funes: un paso adelante, un paso atrás

La única forma de romper la continuidad del modelo neoliberal es mediante la lucha popular. Y la lucha popular debe acompañar el antes, durante y después de la lucha electoral.
Roberto Pineda / Adital | Para Kaos en la Red 




La reciente decisión del presidente Funes de reconocer al gobierno de Palestina viene acompañada, como es ya costumbre, de una decisión opuesta que la complementa, y que en este caso consiste en la decisión -avalada por los partidos de derecha- , de enviar soldados salvadoreños a Afganistán. Una de cal y otra de arena.


Ambas decisiones diplomáticas son simbólicas de la naturaleza dual, de la rara simbiosis que caracteriza este régimen desde su llegada al gobierno el 1 de junio de 2009. Este hermafroditismo político se asemeja a un bien ensayado ritual del conocido bolero latinoamericano: un paso adelante y un paso atrás.
Y si bien puede reflejar formalmente la peculiar personalidad del mandatario, es claro que la causa de este proceder radica en la necesidad de atender los intereses contradictorios que rodean el bloque de fuerzas al interior del gobierno, que fue precisamente el factor que permitió que se derrotara a ARENA y que es hoy el factor que bloquea el avance de este singular proceso político.
Al final ha prevalecido durante estos dos años y medio de gobierno Funes, una visión socialdemócrata, reformista, vacilante, conciliadora, gradualista, que da un paso adelante y luego un paso atrás. Modificar este rumbo no será fácil, pero es posible. Y debe ser nuestra apuesta.
Los siete candados y las siete llaves del poder
La llave que permitió abrir los siete candados de las puertas de Casa Presidencial es la misma llave que se encarga de garantizar la defensa del modelo neoliberal en crisis. Y esta llave consiste en la amplia alianza de fuerzas e intereses que derrotó a la derecha y encarnan el Gobierno Funes, que van desde la aceptación del Departamento de Estado y de la Unión Europea, pasando por los vínculos con el capital transnacional, respaldo del brasileño Lula, de sectores árabes del capital nacional, de sectores socialdemócratas (CD, FDR), de los Amigos de Mauricio, hasta llegar a las diversas corrientes del FMLN y el grueso del movimiento popular y social.
Cuando hablamos de siete candados nos referimos a intereses y fuerzas económicas, políticas o sociales, nacionales e internacionales, que influyen poderosamente en el rumbo del país y que impactan en el desarrollo del sistema político. Entre las principales expresiones de estas fuerzas se encuentra el Gobierno USA, las Fuerzas Armadas, el Capital Transnacional, el Capital nacional (ANEP-FUSADES), la derecha (ARENA, PCN, PDC, GANA y hoy se suma el PP), la izquierda (FMLN), y los Medios de Comunicación (TCS, EDH, LPG, etc.). A estos hay que sumar la Iglesia (ICR, TBBAI, Elim, etc.), el Movimiento Popular y Social (COMPHAS, FSNP) y La Diáspora.
Es de los enfrentamientos, cruces, alianzas, supeditaciones, y rupturas de estas fuerzas, que surge la correlación dominante que determina el rumbo estratégico y las decisiones tácticas del régimen. Y una estrategia coherente y exitosa solo puede realizarse a partir de una política de alianzas que aísle al sector más peligroso del momento, neutralice a los vacilantes y sume y atraiga a la mayoría de fuerzas democráticas, interesadas en un cambio.
Y no todos estos actores aparecen públicamente. Algunos en la actualidad prefieren el anonimato, aunque en el pasado hayan disfrutado del reflejo de las cámaras, como es el caso de los representantes del gobierno de EE.UU. y del Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Otros al contrario, han abandonado la comodidad y privacidad de sus oficinas por el calor de la calle como es el caso de la ANEP-FUSADES. Otros están en estado vegetativo como es el caso de ARENA.
Por otro lado, puede fácilmente observarse a cinco grandes actores que son los que compiten por el papel estelar de la película, por ser los protagonistas de la agenda nacional y por dictar los guiones de la agenda política. Entre estos se encuentra el Gobierno nacional, los Partidos políticos, los Grandes empresarios, el Movimiento popular y social; y los Medios de comunicación. El avance, estancamiento o retroceso del proceso obedece a las correlaciones de fuerza de estos sectores.
Asimismo, los procesos electorales permiten a estos sectores, modificar la correlación de fuerzas a nivel ejecutivo, legislativo y municipal, lo que a su vez influye sobre la composición de la Corte Suprema de Justicia, del Tribunal Supremo Electoral, de la Fiscalía, de la PNC y otros. Es a esta gramática del poder, -la cual tuvo una importante ruptura en el 2009- que como movimiento popular debemos de proyectarnos influir, para hacer avanzar así nuestro programa de cambios y de ruptura con el actual sistema y modelo dominante. Este es el horizonte de nuestra lucha.
La ruptura del modelo neoliberal por medio de la lucha social
La única forma de romper la continuidad del modelo neoliberal es mediante la lucha popular. Y la lucha popular debe acompañar el antes, durante y después de la lucha electoral. Un proceso electoral divorciado de la lucha de calles va a favorecer a la derecha. Un proceso electoral rodeado de la lucha de calles va a fortalecer el avance de los sectores democráticos.
Lo que la derecha más teme es al acercamiento entre lucha popular y lucha electoral. El problema para nosotros radica en cómo denunciamos los retrocesos e incumplimientos de promesas de este gobierno con la necesidad de seguir debilitando a la derecha. Es un terreno movedizo, aunque todo parece indicar que nos aproximamos a un nuevo momento de auge de la lucha popular.
A la cabeza de estas luchas se encuentran los maestros, los trabajadores de la salud, del sistema judicial y de aduanas. Ya empezaron los cierres de fronteras y las marchas. El ambiente empieza a caldearse. Y esto es positivo. Septiembre será un mes de luchas populares. Al final, el calendario electoral y el calendario de la lucha social van a coincidir. Lo más adecuado sería que el gobierno Funes resolviera pronto y resolviera adecuadamente las demandas populares a tomarse el riesgo de condenar, amenazar y hasta reprimir a este movimiento, para luego lamentarse de las facturas electorales.
Algunos en el gobierno Funes no van a entender esta dialéctica social y la van a condenar. Otros en el FMLN están tratando de retrasar lo más posible y de ser posible evitar este enfrentamiento. Los intereses no son los mismos. Navegamos en el mismo barco y debemos de definir el rumbo. Nuestro rumbo es la ruptura con el modelo neoliberal. Otros, por su lado,empujan el barco hacia el fortalecimiento de este modelo. Y hay algunos que incluso quisieran que el barco se hundiera y nos ahogáramos. Sueñan con otro barco…
Y la derecha política seguramente va a tratar de aprovecharse para llevar agua a su molino. Van a tratar de hundir el barco, de sabotearlo desde dentro y de dinamitarlo desde fuera. Y la derecha mediática diariamente esta bombardeando sobre la incapacidad de este barco gobierno en detener la delincuencia y el alto costo de la vida. Y la derecha empresarial continua justificando su negativa a contribuir a la lucha por la seguridad del río en que navegamos. Pero estos no son motivos para evadir el choque. El choque es inevitable.
Un sistema judicial diseñado para la impunidad
El sistema judicial actual es el sistema judicial heredado de la dictadura militar. Los procesos de modernización que ha experimentado a partir de los Acuerdos de Paz de 1992 no han logrado extirpar su naturaleza oligárquica. Es un sistema judicial que beneficia a los poderosos y castiga a los débiles. Y esa es su función, su razón de ser, su diseño medular.
Es por esto que la elección en julio de 2009 de una Sala de lo Constitucional diferente, independiente, respetable, al interior de la Corte Suprema de Justicia vino a modificar el esquema histórico de supeditación de este organismo a los intereses oligárquicos. Pero solo ha cambiado una parte, la otra parte, mayoritaria, sigue sometida al poder oligárquico e incluso parece nostálgica de la huella de la antigua bota militar.
Esto explica la pugna interna sobre el rumbo del órgano judicial. Explica los altercados entre magistrados alrededor del 743. Y explica la conducta política seguida con respecto a la orden de extradición de 9 militares salvadoreños, involucrados en los asesinatos de los sacerdotes jesuitas, de una empleada y su hija, en noviembre de 1989.
Los fantasmas del pasado persiguen las conciencias de estos criminales. Y también el deseo de justicia de los familiares de los asesinados, el deseo popular de saber la verdad y la voluntad de un juez español que nos viene a ayudar a hacer la tarea pendiente: enjuiciar y castigar a estos asesinos, los cuales en un afán de burlar a la justicia se presentaron "voluntariamente” a la ex Guardia Nacional.
El lugar de "resguardo” es significativo, la ex Guardia Nacional, ya que simboliza uno de los centros de detención y tortura más inhumanos de nuestro país. Por sus cárceles clandestinas pasaron miles de patriotas, muchos de los cuales murieron en las cámaras de torturas.
Y luego de casi un mes de "reguardo” la Corte Suprema de Justicia anuncia lo siempre sabido: no pueden ser juzgados porque según ellos la "alerta roja” de la INTERPOL es solo para localizarlos y no para capturarlos. Y la impunidad sigue reinando y los asesinos continúan burlándose de la justicia. Pero el proceso sigue y arrieros somos y por el camino vamos.
Cristiani se cuadra ante su nuevo jefe: el general Otto Pérez
Un nuevo mesías ha surgido en las filas de la derecha centroamericana y tanto Martineli en Panamá, como Chinchilla en Costa Rica, Micheleti en Honduras y el "nacionalista” Cristiani en El Salvador se encuentran entusiasmados. Pronto contaran con un general guatemalteco para impulsar su cruzada regional anticomunista.
Y con mucha disciplina han organizando ya varias peregrinaciones para presentar sus respetos ante el nuevo duce. Y entre los más animados se encuentra Don Félix Cristiani, quien se ha cuadrado ya ante su nuevo jefe.
Solidaridad con Libia y Chile
En la historia de las luchas de los pueblos oprimidos contra los imperios hay momentos de avance y momentos de fracasos. Momentos en que la fuerza heroica de los sectores populares se impone sobre la maquinaria de los imperios y momentos en que la violencia imperial hace sucumbir las banderas y no queda otra opción que recurrir a la resistencia popular, para esperar un nuevo momento de iniciativa.
En Libia presenciamos como la tecnología militar de los imperios junto con la traición de sectores locales, que siempre los hay, ha permitido la derrota de Gadafi y la ocupación de ese país. Los imperios suman otra bandera a su mundo globalizado. El pueblo libio asume la resistencia. La rueda de la historia sigue girando…
Y al otro lado del mundo, en Nuestra América, observamos con simpatía como los sectores populares chilenos, en especial sus estudiantes universitarios, salen a las calles a proclamar su derecho a un mundo mejor. Es un noble ejemplo de combatividad y energía popular. Chile vencerá.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Cultura de la resignación... o aún hay esperanzas...Elecciones en Guatemala: un laboratorio para pensar la situación de Latinoamerica






Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Un análisis (1) de las recientes elecciones en Guatemala publicado en esta página generó algunos comentarios de los que querría retomar uno en particular. Se trata de algunas preguntas que nos hace llegar nuestro amigo Juan Gaudenzi, desde México. Comenzamos por citarlo literalmente.
“Brillante análisis de coyuntura y del contexto económico-social y político nacional. El gran interrogante para el que me hubiese gustado encontrar una respuesta más desarrollada es ¿por qué en un país con una población de aproximadamente un 60 por ciento indígena, el electorado (mayoritariamente indígena) concurre masivamente a las urnas para elegir entre una gama de blancos de derecha (racistas, discriminadores, excluyentes, etc.)?

Esta aberración supera con creces al proletariado eligiendo periódicamente al explotador capitalista que le romperá el c. en los siguientes años (la democracia liberal).

¿Por qué la única candidata indígena (de izquierda) consigue apenas el 3 por ciento de los votos?

¿Por qué los indígenas guatemaltecos no consideran que uno de ellos, de su propia sangre y cultura, puede gobernar el país, como en Bolivia?

¡A qué punto ha llegado la alienación de los pueblos nativos que han perdido toda confianza en sí mismos!

Creo que la gran tarea de la izquierda de aquí en más es contribuir a que recuperen esa confianza. Si para las grandes masas la lucha de clases ha perdido todo atractivo, Guatemala es el país ideal (ausencia de mestizaje) para plantearla en términos de etnicidad y cultura.

Con lo único que no estoy muy de acuerdo con tu texto es que consideras positivo el fin de la guerra. Para mí, pese a todas las atrocidades, mientras había tiros había una cuota de esperanza”.

El planteamiento que nos deja Gaudenzi va mucho más allá de la situación puntual de la nación centroamericana, abriendo un debate que toca a todos los países de Latinoamérica. Y más aún: deja preguntas válidas para la izquierda en su conjunto.

No vamos a responder una a una las preguntas como si se tratara de un interrogatorio periodístico (que, por cierto, no lo es), sino que inspirándonos en estos comentarios, intentaremos profundizar algunas líneas de análisis, permitiéndonos incluso alguna digresión.

Partiría de una frase clave: “la gran tarea de la izquierda de aquí en más es contribuir a que recuperen esa confianza”. Agregaría ante todo: no sólo que los pueblos indígenas recuperen la confianza en propuestas indígenas sino, quizá con un sentido más general, que las grandes mayorías recuperemos la confianza en la posibilidad del cambio. Para decirlo de un modo provocativo: pareciera que hoy esto del cambio social está “pasado de moda”. ¿Por qué?

Sin dudas el resultado electoral del Frente Amplio, la única fuerza de izquierda con la premio Nobel Rigoberta Menchú como candidata presidencial, abre interrogantes. Su 3.27% de caudal de votos, tres diputados en el Congreso entre 158 y sólo cinco alcaldías sobre 325 municipios debe llamar a una autocrítica para la izquierda: ¿da lo obtenido en estas elecciones la posibilidad de trabajar por un cambio de estructuras? ¿Sí o no? ¿De qué manera? ¿Se están acumulando fuerzas para el cambio, o se están perdiendo las fuerzas con que se contaba? ¿Vale la pena el trabajo en la estructura misma de las democracias formales o, retomando el último comentario de nuestro amigo, las esperanzas sólo existían en la medida en que había movimientos armados en acción?

Esas antiguas guerrillas, hoy día recicladas y convertidas en partidos políticos incorporados a la legalidad democrática del sistema, han tenido distinta suerte en los diferentes países del continente. Pero donde sea que se hayan presentado a elecciones, incluso habiendo ganado –en alianza con otras fuerzas y con candidatos extra-organización, como por ejemplo en El Salvador, o extremando las cosas, en Nicaragua, donde vestigios de lo que fuera un movimiento armado gobierna hoy día, pudiendo reelegirse muy prontamente– sus propuestas ya no consideran en primer término las transformaciones revolucionarias levantadas antaño. Si ello sigue haciendo parte de su ideario y su proyecto estratégico, al menos en lo que concierne a su presentación oficial, hoy ha desaparecido. ¿Desapareció entonces la idea de revolución?

En Latinoamérica, en estas últimas décadas post Guerra Fría, ha habido ya varios gobiernos que, en términos generales, se pueden ubicar en la izquierda política (Lula en Brasil, Bachelet en Chile, los Kirchner en Argentina, etc., etc.) Extremando las cosas, se podría decir que la actual administración en Guatemala, con Álvaro Colom a la cabeza, tiene –o pretendió tener– un perfil socialdemócrata (de ahí el encono visceral de la derecha tradicional del país contra su gobierno, con virtual golpe de Estado en algún momento –el caso Rosenberg– y la negativa a continuar ese esquema no permitiendo la inscripción de su esposa Sandra Torres como candidata presidencial en el 2011). Ahora bien: más allá de esa fabulosa reacción de las derechas tradicionales, furiosamente anticomunistas como en los más álgidos tiempos de la Guerra Fría, ninguno de estos planteos de las izquierdas recicladas logró 1) ni cambios sustantivos en la situación de las poblaciones cuando esa izquierda fue gobierno, ni 2) acciones de organización y movilización que trajeran propuestas de cambio trabajando desde el llano. Se podría preguntar entonces: ¿en qué anda la izquierda? El 3.27% de votos recién obtenidos en Guatemala (sexta fuerza electoral entre diez candidaturas presidenciales) da un principio de respuesta: ¡estuvo cerca de la extinción como partido legal!

Todo lo cual debe llevarnos a interrogar: ¿qué está pasando con las ideas de cambio? Ese es el sentido de las preguntas de Gaudenzi, y debería ser el horizonte autocrítico de toda la izquierda. ¿Por qué lo más a que se puede aspirar hoy, pensándolo desde el campo de la izquierda, es a participar en elecciones? ¿No caben ya las ideas de transformación revolucionaria? El peso fenomenal de la ideología dominante, de las corrientes mediáticas hegemónicas, de las tendencias académicas en boga, han quitado la idea de revolución y de lucha de clases del léxico cotidiano ¡y de las izquierdas! La aspiración a la democracia (que no es sino democracia formal, representativa, esta que se elige cada cierto período de tiempo pero que no cambia nada sustancial) pareciera la meta final. ¿Cómo entender todo eso?

No es sino a la luz de la historia que puede tenerse una dimensión de lo que está sucediendo. La paliza recibida por las distintas izquierdas en todo el continente en estas últimas décadas a manos de la derecha (represión militar furiosa) y los terribles golpazos al campo popular en el plano económico a partir del capitalismo salvaje de estos años, eufemísticamente llamado “neoliberalismo”, dan la clave. Sobre los miles y miles de muertos, desaparecidos y torturados que las recientes dictaduras se cansaron de producir, se erigieron las políticas de achicamiento del Estado y super explotación que aún están en boga, incluso con todos los gobiernos de izquierda de la actualidad. Esa es la matriz desde donde entender cómo estamos.

¿Acaso pasó de moda la necesidad de transformar un mundo terriblemente injusto donde unos pocos deciden la vida de millones? Obviamente no; pero el espíritu de protesta, la llama de la rebeldía transformadora, hoy por hoy quedó apagada. No extinguida, sin dudas, pero sí dañada. En Guatemala en concreto, con 245.000 víctimas producto de la guerra interna que se vivió recientemente (sangrienta expresión de la lucha de clases ¡que no ha desaparecido!), teniendo en su haber el nada honroso título de ser el país del mundo con mayor número de desaparecidos per capita (49% de las desapariciones forzadas del continente están aquí), levantar la voz aún puede ser muy peligroso. Si a eso se suma una virtual “guerra” criminal cotidiana con niveles de asesinatos no tan distintos a los del conflicto armado de años atrás, el terror generado en la población perfectamente puede dar como resultado la creencia en que una propuesta de “mano dura” contra la delincuencia puede ser la solución. De todos modos –¡y esto sí refuerza la idea de esperanza que aún sobrevive pese a todo!– debe tenerse en cuenta que no toda la población votó por esa opción sino sólo un 36%, mucho menos de lo que nos decían las encuestas previas (aquí conviene recordar aquello de que hay tres tipos de mentiras: las culposas, las piadosas… y las encuestas).

Para la segunda vuelta no sería raro esperar que la propuesta de un quinceavo sueldo realizada por el candidato Manuel Baldizón trepe mucho en la opción de voto, no siendo así totalmente seguro el triunfo del ex militar Otto Pérez Molina. Tal vez la pobreza generalizada pese más que el miedo a la delincuencia, fantasma azuzado hasta el cansancio por los medios de comunicación y por el Partido Patriota. Esto lleva a recordar una encuesta realizada por Naciones Unidas unos años atrás a nivel de toda Latinoamérica donde la población mayoritariamente preferiría un gobernante que le asegure un mejor pasar económico aunque ello significara la pérdida de garantías democráticas. El bolsillo manda, sin dudas, y nadie termina de creerse mucho la pregonada “democracia” como solución a los problemas cotidianos.

¿Qué podemos extraer de esto: que la gente se “derechiza”? Juan Gaudenzi nos hablaba de “aberraciones”: población indígena votando por “blancos de derecha (racistas, discriminadores, excluyentes)”, o “proletariado eligiendo periódicamente al explotador capitalista que le romperá el c. en los siguientes años”. En esa línea de las aberraciones, cabría plantear también si es cierto que “para las grandes masas la lucha de clases ha perdido todo atractivo”. Sin dudas todas esas provocadoras interrogantes deben alimentar el debate en la izquierda. Pongamos como marco general del análisis una frase de cuño hegeliano para entender por dónde va la cosa: el esclavo piensa con la cabeza del amo. Lo cual no significa que la historia está escrita y que alguna vez ese esclavo no pueda rebelarse. ¿Qué otra cosa fue si no el 36% del Partido Patriota cuando se daba por ganador cómodo en la primera vuelta? Más allá de la pedagogía del terror que 36 años de guerra interna y una actual explosión de violencia cotidiana que inunda todos los espacios han impuesto, la gente reaccionó. Si queremos decirlo con un tono más épico: ¡no todo está perdido! Esto no significa que en la segunda vuelta del 6 de noviembre se imponga una propuesta popular, transformadora. No, definitivamente, dado que los dos candidatos no son sino expresión de las mismas fuerzas de derecha, y para las grandes mayorías populares no hay mucha alternativa. Pero la gente, pese a todo, se expresó contra la maquinaria de derecha más conservadora.

Por supuesto que llama la atención cómo es posible que el país de toda Latinoamérica con mayor porcentaje de población indígena no opte por una candidata de su sangre, de sus raíces, la maya-quiché candidata presidencial ya en dos oportunidades, como sí sucedió por ejemplo en Bolivia con un candidato de origen aymará, Evo Morales, ganador ya dos veces de la presidencia. No es fácil dar una explicación a eso, y mucho menos, plantearse las alternativas políticas del caso. ¿Por qué Rigoberta Menchú, en dos elecciones, queda tan atrás? Una vez más: las democracias formales, democracias de “baja intensidad” –como correctamente se las ha caracterizado– no son una salida real para los principales problemas de la gente. Si no, recordemos la encuesta a la que hacíamos alusión. Por eso la población indígena puede apostar por estos “blancos”, uno de ellos incluso ligado a la represión contrainsurgente de años atrás. Pero eso fenómeno (¿síndrome de Estocolmo?), que se repite en distintos lugares y en diferentes momentos, no es nada nuevo en la psicología colectiva. No se trata de “estupidez” de la gente, sino de complejos procesos donde se entremezclan miedos provocados, necesidad de triunfalismo, manipulación de las conciencias, respuestas viscerales más que racionales: en Estados Unidos la gente en una segunda elección optó por Bush hijo pese a saberse que en la primera había habido fraude, y otras tantas veces la población italiana eligió a un mafioso como Berlusconi, o en Bolivia, años atrás, se eligió democráticamente al verdugo general Hugo Banzer, al igual que la población de la provincia de Tucumán, en Argentina, optó por el declarado asesino general Bussi como gobernador. ¿Y qué decir de la población alemana que, en su inmensa mayoría, buscó alegremente la figura del Führer como modelo para sentirse “raza superior”? ¿Por qué en los países europeos, con históricos Estados de bienestar, en estos últimos años se votó por candidatos neoliberales y conservadores que desarmaron esos avances sociales? Hay que entender todos estos procesos como algo más que “aberraciones”; en todo caso, se juega ahí un enrevesado entrecruzamiento de discursos políticos y subjetivos que tal vez una lectura desde la Psicología Social puede permitir descifrar. Pero de todos modos, la gente no es simplemente “tonta”, o “culpable” del giro a la derecha. Los procesos sociales son infinitamente complejos, y así como se puede aplaudir al propio verdugo (¿no hay casos de mujeres torturadas que se casan con su torturador?) también hay reacción. De hecho, Pérez Molina no ganó, y no es tan seguro que se imponga en la segunda vuelta.

En Guatemala por supuesto que sorprende que una candidata indígena tenga una aceptación tan baja, pero ello tiene historia. La población indígena del país por siglos estuvo desunida, excluida, reprimida. Y no se podría asegurar sin críticas que la figura de Rigoberta Menchú sea hoy la más absolutamente genuina expresión de los pueblos mayas. Hay algo de manipulación de su figura por cierto. Los indígenas lo saben, y seguramente eso se reflejó en las urnas. Al respecto puede ser interesante citar palabras del ecuatoriano Pablo Dávalos: “Cuando los indios emergen en el 90 empieza también la cooperación para el desarrollo. Las ONG del desarrollo aterrizan en el corazón del movimiento. (...) La cooperación rompe las solidaridades e inaugura rivalidades entre las comunidades con la creación de organizaciones de segundo grado que empiezan a disputar los recursos de la cooperación”.

Pero la organización de los pueblos mayas, más allá de esa cooperación internacional que la coopta (o de las estrategias de exterminio que el genocidio vivido durante la guerra trajo) sigue viva. Ahí es donde decimos que, pese al posible derrotismo que expresábamos más arriba, la esperanza continúa estando presente. Las izquierdas tradicionales de Latinoamérica en países con alta composición de pueblos originarios –en general inspiradas en cosmovisiones europeizantes de marxismo ortodoxo, salvo chispazos alternativos como José Mariátegui en Perú o Carlos Guzmán Böckler en Guatemala, que han propuesto nuevas interpretaciones de la cuestión indígena, siempre como marxistas, pero entendiendo de otro modo el fenómeno– han tenido muchas reticencias para aceptar teórica y prácticamente el hecho de una “movilización política indígena” como una entidad propia, y de hecho su accionar político siempre se ha encaminado a integrar los movimientos indígenas en la lógica de lucha campesina. Como claramente lo expresa el pensador guatemalteco Guzmán Böckler, en la izquierda latinoamericana por años se esperó “la proletarización que exigían los pensadores estalinistas de las izquierdas ortodoxas para limpiar el camino que conduciría a la revolución”. El “problema indígena” fue para la izquierda en muy buena medida justamente eso: un problema. No encajaba en la teoría, era un “obstáculo” para la revolución proletaria. Como bien lo expresa Gaudenzi, “si para las grandes masas la lucha de clases ha perdido todo atractivo, Guatemala es el país ideal para plantearla en términos de etnicidad y cultura”. Hay ahí un reto abierto. ¿Perdió “atractivo” la lucha de clases, o se ha sacado el tema de circulación por otros motivos? Las 245.000 víctimas de la guerra civil de Guatemala, ¿no se deben a la lucha de clases?

En este contexto puede ser pertinente recordar la Declaración de Quito, de julio de 1990, preparatoria de la contra-cumbre de celebraciones que tuvo lugar con motivo del encuentro (¿o encontronazo?) de dos mundos en 1492: “los pueblos indios, además de nuestros problemas específicos, tenemos problemas en común con otras clases y sectores populares tales como la pobreza, la marginación, la discriminación, la opresión y explotación, todo ello producto del dominio neocolonial del imperialismo y de las clases dominantes de cada país”.

Sin dudas que la izquierda está en crisis. ¡Y no sólo en Guatemala! Que el próximo 23 de octubre pueda imponerse Cristina Fernández viuda de Kirchner en las urnas de Argentina, o el 6 de noviembre Daniel Ortega en las de Nicaragua, no significa que se impongan proyectos revolucionarios, que la derecha tiemble porque se viene el poder popular y las expropiaciones, que el imperialismo asista a nuevas Cubas en el continente. Hoy día esas ideas “revolucionarias” parecieran haberse esfumado; o, al menos, no están presentes en la cotidianeidad de la práctica política, han perdido fuerza. O peor aún: han perdido credibilidad. Pero los movimientos sociales (los pueblos indígenas, los desocupados urbanos, los grupos de mujeres organizadas, los piqueteros, los sin-tierra, los jóvenes sin futuro, los desamparados de toda laya), quizá sin decirse de izquierda en sentido estricto, siguen vivos y en pie de lucha. Si en Bolivia hoy gobierna un indígena, es porque esos movimientos populares llevaron a Evo Morales a la presidencia. ¿Por qué no sucede eso en Guatemala? Son situaciones diferentes, sin dudas, y explicar el caso centroamericano no es para justificar el rendimiento de la izquierda en las pasadas elecciones. De lo que no caben dudas es que las propuestas de izquierda no están en alza; pero el descontento sigue estando ahí, como volcán listo para reventar.

¿Será que el camino para transformar algo anda por el lado de los movimientos sociales? Muy probablemente. Ello no significa que allí radique la fórmula mágica, pero sin dudas –tomando las provocadoras preguntas de Gaudenzi– hay que abrir el debate en torno a todo esto. Lo importante a rescatar es la esperanza. Si la misma nace de los tiros que vuelan por ahí o de la organización de base, es lo que está en discusión. Hoy los movimientos armados no están en crecimiento; pero nada dice que quizá no retornen. No lo estamos asegurando, y mucho menos estamos haciendo un llamado a ello. Pero la realidad política nos muestra que ello no deja de ser posible. Lo que sí es palmario es que las propuestas de izquierda electoral no alcanzan para transformar de raíz los agudos problemas de las sociedades latinoamericanas. El caso del bolivarianismo en Venezuela es una pregunta abierta: después de varias elecciones ganadas por Hugo Chávez, ¿se transformó realmente la situación de las grandes mayorías populares, o no se ha ido más allá de un discurso reformador que no cambia las estructuras de fondo? La invitación es seguir profundizando el tema.

Por supuesto que los movimientos indígenas siguen siendo una esperanza de cambio. Como dijo el portugués Boaventura de Sousa Santos refiriéndose al caso colombiano en particular y latinoamericano en general, “la verdadera amenaza no son las FARC. Son las fuerzas progresistas y, en especial, los movimientos indígenas y campesinos. La mayor amenaza [para la estrategia hegemónica de Estados Unidos y para el gran capital local] proviene de aquellos que invocan derechos ancestrales sobre los territorios donde se encuentran estos recursos [biodiversidad, agua dulce, petróleo, riquezas minerales], o sea, de los pueblos indígenas”.

Que en la segunda vuelta electoral en Guatemala el próximo 6 de noviembre los pueblos mayas, mayoritarios en el país, junto a los pobres no-mayas ubicados básicamente en las áreas urbanas y en el oriente, tengan que optar por dos candidatos que no los representan en absoluto, no significa que la gente se “derechizó”, sea tonta o no tenga conciencia política. Indica, en todo caso, que el discurso del cambio hoy por hoy lo tiene secuestrado la derecha. Pero los problemas están ahí, y la población sigue resistiendo como puede, desde el llano, desde la cotidianeidad. Lo cual lleva a plantearse autocríticamente cómo hace el pensamiento de izquierda para retomar el terreno perdido. La gran tarea de la izquierda hoy, retomando a nuestro amigo que nos provoca desde México es, después del desprestigio en que ha caído todo lo que suene a contestatario –y luego de la represión feroz de la que fue objeto, al igual que los movimientos populares– ¿cómo hacer para recuperar la confianza en que el cambio sí es posible? Es decir: ¿cómo levantar banderas contra la resignación?

Nota:
1) http://www.argenpress.info/2011/09/elecciones-en-guatemala-mas-de-lo-mismo.html
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

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