Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 20 de mayo de 2013

Recomendar Imprimir Compartir Comentarios (0) Texto: | Seymour Hersh en el Foro Centroamericano de Periodismo

Seymour Hersh. Foto Mauro Arias

Los periodistas deben perseguir la historia como animales rabiosos

Seymour Hersh, el mítico periodista estadounidense que reveló la masacre de My Lai, en Vietnam, a finales de la década de los sesenta; el mismo que reveló las torturas contra iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, en Iraq, dio una cátedra de periodismo en el cierre del Foro Centroamericano de Periodismo que organizó El Faro, la noche del sábado. Hersh enfatizó en la importancia de la moral, en la importancia de la lectura y en esa necesidad constante de exigir rendición de cuentas al poder. "El papel del periodista", dijo Hersh, "no es ser amigo del poderoso". 
 
Óscar Martínez y Efren Lemus
El faro.net

“Fue una inyección de energía, de ganas de seguir”, dijo Ramón Lobo, el mítico periodista español de 58 años que tiene la cobertura de más de cinco guerras en sus espaldas. “No podía dejar de escucharlo”, añadió. Bastaba conversar con algunos de los periodistas que abandonaban la sala, incluso a algunos bastaba con verles la expresión emocionada en el rostro, para saber que lo que le ocurrió a Lobo le ocurrió a muchos. Lo que había ocurrido la noche del pasado sábado 18 de marzo en el salón Ernesto Álvarez, del Museo de Arte de El Salvador ante más de 200 personas, le había tocado la médula a muchos de los reporteros que se reunieron en la ceremonia de cierre del Foro Centroamericano de Periodismo 2013. Y lo que ocurrió fue esto: el célebre reportero estadounidense Jon Lee Anderson, que escribió sobre las guerras en Iraq y Afganistán como pocos lo hicieron, se había sentado a entrevistar al legendario reportero estadounidense Seymour Hersh, que descubrió una de las peores masacres durante la guerra de Vietnam: la masacre de My Lai. Por esos reportes ganó el Pulitzer. Hersh fue esa inyección de energía. Hersh fue esas ganas de seguir.

La noche prometió mucho desde que Anderson dijo las primeras palabras. “Hersh es el periodista que más admiro. Desde que tengo memoria siempre ha tenido el mote de legendario”. Anderson, el autor de libros que marcaron época como La caída de Bagdad o La tumba del león, el más célebre reportero de guerras en África, Medio Oriente y América Latina de la revista periodística más prestigiosa del mundo, The New Yorker, el reportero que “despierta para contar las tempestades de la Tierra”, como lo describió el escritor mexicano Juan Villoro, estaba a punto de entrevistar en público al reportero que él, Jon Lee Anderson, más admira. “Es como si Maradona fuera a entrevistar a… pues al futbolista que más admire”, comparó un joven asistente a la clausura.

Anderson lanzó una pregunta retórica: ¿Vale la pena el periodismo? “Basta con ver su carrera (la de Hersh). My Lai marcó mi generación. Mostró que éramos capaces (los estadounidenses) de hacer cosas tan atroces como los nazis”, continuó Anderson.

La masacre de My Lai ocurrió durante la guerra de Vietnam en marzo de 1968. Una sección del ejército estadounidense llegó a My Lai, una zona vietnamita donde pensaban que encontrarían combatientes vietcong. Sin razón alguna, el segundo teniente William Laws Calley permitió que sus tropas violaran durante más de cuatro horas a las mujeres y niñas del poblado, y arrinconaran después a toda la población. Los acribillaron a todos, mataron al ganado y quemaron las chozas. Se estima que en My Lai fueron masacradas como mínimo 350 personas.

Dos años después de la masacre, cuando la guerra de Vietnam aún continuaba, el joven reportero Hersh, de 32 años, publicó la historia en el diario St. Louis Post Dispatch: “My Lai 4: informe sobre la masacre y sus secuelas”. Hersh reconstruyó con detalle lo que ocurrió en ese lugar, explicó cómo la masacre empezó con un soldado que siguió las órdenes de su teniente de no dejar a ningún vietnamita vivo en ese lugar, y atravesó con su bayoneta a un aldeano al azar, lo lanzó en un pozo y arrojó una granada. Así se inauguró la masacre.

Si bien solo el teniente Calley fue condenado y apenas pasó tres años de arresto domiciliario gracias a un indulto del presidente Richard Nixon, la historia que publicó Hersh dio la vuelta al mundo y empezó a desmantelar el mito de que un ejército libertario peleaba sin descanso contra unos comunistas asesinos. Para muchos, la historia de Hersh fue la primera piedra de una avalancha de desprestigio que luego caería sobre las actividades estadounidenses en Vietnam, y que terminaría sacando a su ejército de ese país en 1975.

“Ahí comenzó a fragmentarse, incluso a morirse el sueño americano, y no nos recuperamos todavía”, dijo Anderson este sábado en San Salvador mientras Hersh escuchaba atento por sus audífonos la traducción al inglés de las palabras de su colega.

Luego, Anderson definió a Hersh como un periodista “muy famoso y muy mal visto por el poder”, y le lanzó la primera pregunta: “¿Cómo aguantar medio siglo sin ser absorbido por el poder?”. A partir de este momento, Hersh empezó su cátedra de periodismo. Clara, directa, enérgica.

“Estamos rodeados de líderes idiotas, criminales que no nos dicen la verdad”, arrancó. “Nuestro trabajo es exigirles cuentas, no ser amigos de los poderosos. Ellos por su cuenta no lo van a hacer (rendir cuentas). Nuestro trabajo es exigir esas cuentas a esa gente que quiere mandar a mi hijo a morir en una guerra sobre la que no me dicen la verdad”, continuó su discurso que muy probablemente hubiera sonrojado a cualquier diplomático estadounidense.

¿Pero cómo encontrar información cuando el periodista es incómodo para las fuentes oficiales, para los gobernantes que se creen dueños del poder? Hersh reveló a los asistentes una de las claves básicas del periodismo: el cultivo de las fuentes. “Hay personas quienes entran, ingresan (al poder estatal) por querer ser buenos, son leales a la Constitución y yo busco a esa gente”. Esa es la razón, dice Hersh, de que no tiene temor a que las fuentes oficiales le cierren la puerta de un portazo y es esa misma razón por la cual no le preocupa hablar –o escribir- mal de ellos.

Las perlas de lo políticamente incorrecto que Hersh lanzó sacaron suspiros al público, y hasta risas nerviosas. Sobre la lógica militar estadounidense en Vietnam dijo: “¿Por qué molestarse en matar a los enemigos cuando puedes matar civiles?”. Sobre la guerra en Iraq dijo: “¿Nos vamos de Iraq después de lo que hicimos? ¿Me están jodiendo?”. Sobre la intervención estadounidense en los conflictos centroamericanos, y particularmente sobre El Salvador, dijo: “Veo que mi país va en una espiral hacia abajo. Yo tengo amigos que pasaron el (año) 82, 83, 84... hicimos cosas muy malas. Aquí pudimos hacer lo que quisimos. ¿Por qué no están enojados con nosotros?”

Un Hersh tranquilo, cómodo ante el auditorio, capaz de detener el relato de los horrores para bromear sobre su capacidad de hablar y hablar y ahondar en detalles como si todo hubiera ocurrido ayer –“¿Ya han tenido suficiente por hoy?”-, absorbió al público.

Con esa memoria prodigiosa, el periodista que anunció con dos años de anticipación la invasión a Iraq de marzo de 2003, el premio Pulitzer, el reportero que trabaja en The New Yorker desde 1993, el que renunció a la prestigiosa agencia Associated Press porque no quisieron publicar su investigación sobre los experimentos estadounidenses con armas biológicas y químicas en diferentes países tercermundistas, rememoró en San Salvador lo que descubrió en Vietnam.

“En una parte del infierno hay un lugar para editores y otro para políticos”. Y luego de rememorar esa eterna disputa entre editores y reporteros, Hersh soltó unas luces para descubrir, para identificar una buena historia: “Quítense del camino de la historia y si es sensacional sale así, cuenten la historia, no la vendan”. Y entonces volvió a recordar detalles de la historia que escribió a finales de la década de los 60, de la masacre de My Lai.

“Todos los niños (soldados estadounidenses) se drogaron. Los oficiales tomaron alcohol y bajo esa combinación se levantaron y fueron a My Lai. Y al llegar encontraron no al enemigo, sino a unas 550 personas comunes, niños, personas desayunando. Todos terminaron en tres fosas, masacrados, incinerados”, dijo.

El relato agobiante, poderoso, continuó y encaminó poco a poco al reportero legendario a las conclusiones con las que quiso cerrar el Foro Centroamericano de Periodismo: “Una madre protegió a su niño adentro de la fosa. El niño salió de la fosa ensangrentado y corrió. Un oficial le disparó en la cabeza. El día siguiente todos dijeron que no pasó nada fuera de lo normal en My Lai”.

Todos, menos el reportero legendario, que durante año y medio persiguió a los oficiales que participaron en la masacre. Habló con negros y latinoamericanos que prefirieron no masacrar aquel día, y se quedaron impávidos ante los que sí masacraron. Conversó con soldados que se dispararon en el pie para que los dejaran salir de aquel infierno. Habló también con soldados que sí dispararon sus fusiles automáticos M1, que sí descargaron las 20 balas de un cargador, y de otro, y de otro, sobre unos cuerpos amontonados en un agujero. Y condujo hasta una granja de pollos cerca de Pearl Harbor para encontrar a Paul Meadlo, un soldado joven que según muchos fue un entusiasta en la masacre, que regresó pronto porque una mina le voló la pierna un día después de masacrar, y que años después admitió públicamente la barbarie; y el reportero legendario escuchó en la granja de pollos a la madre de Meadlo decirle: “Les di a un buen muchacho y me devolvieron a un asesino”.

Cuando terminó, cuando el reportero legendario tuvo su historia, le costó encontrar quién la publicara, pero lo hizo, y en la semana de las publicaciones, más de 50 portadas en el mundo hablaron de la masacre de My Lai, de lo que hizo el ejército, del teniente Calley, del desorientado Meadlo, de la mentira de la guerra buena.

El auditorio del museo que se mantuvo impávido durante toda la alocución de Hersh escuchó entonces la conclusión del legendario reportero en forma de pregunta retórica:

—¿Cómo no querer ser periodista? Podemos hacer un tremendo bien si perseguimos la historia. No puedes obligarlos (a los líderes) a hacer lo correcto, pero puedes hacerles muy difícil, lo más que puedas, hacer lo incorrecto.

Eso sí, solo hay una forma de lograrlo, dijo Hersh:

—Debes salir a perseguir la historia como un animal rabioso.

Y esa historia se debe buscar, dijo Hersh, sin desprenderse de los principios de la moral y de la imperiosa necesidad de que un periodista tenga conocimiento de los hechos noticiosos que informará a su público. “Soy de la vieja escuela de lo moral, creo en lo bueno y en lo malo (…) Primero hay que leer antes de escribir, leer periódicos, leer artículos, prestar atención al mundo”.

La noche del sábado 18 de mayo en San Salvador, Hersh fue una inyección de energía para muchos, unas ganas de seguir, y quizá de perseguir la historia como animales rabiosos.

domingo, 19 de mayo de 2013

Eva Golinger: Poderes y poderío .


Vea mi programa Detrás de la Noticia de hoy, "Club Bilderberg", bases militares de EEUU y el control sobre Internet...
Eva




México: Cómic a favor de la vida ¿Que pasa con la megaminería?



 La idea es sembrar preguntas clave que ellos tendrían que hacer y a las cuales tienen derecho a exigir respuesta.

Apoyanos para sacar adelante este proyecto...

Con el lenguaje propio de un cómic, entre una historia de amor y varios frentes de tensión dramática, informaremos a ejidatarios y comuneros, dueños y poseedores de tierras amenazadas por proyectos de mega-minería, acerca de las implicaciones de la decisión que enfrentan al pensar en vender su tierra a las mineras. La idea es sembrar preguntas clave que ellos tendrían que hacer y a las cuales tienen derecho a exigir respuesta.



¿Cómo llega el camarada Fidel Castro al marxismo-leninismo?

                                                                                                                                             




El Comandante en Jefe Fidel quedó impactado por la rebelión popular en abril de 1948 en Bogotá tras el asesinato de Gaytán donde había acudido a un congreso latinoamericano de estudiantes. A su regreso, dice el periodista K.S. Karol,  se sumergió en la lectura de Lenin y "un poco" de Marx y estableció amistad con estudiantes comunistas. Con ellos fundó la Liga antiimperialista "30 de setiembre".


A Fidel le impacta el levantamiento del pueblo colombiano en 1948

Pertenece en 1952 al ala izquierda del partido ortodoxo. El gran e inmortal Fidel narra en la entrevista que le hace Ramonet que cuando era estudiante adquiría las obras clásicas del Marxismo-Leninismo en la librería que tenía el Partido Socialista Popular (nombre que había adoptado el viejo partido comunista cubano por influencia del browderismo) en la calle Carlos III de La Habana. Afirma que para la preparación del asalto al Cuartel Moncada en 1954 los tres dirigentes, él mismo, Jesús Montané Oropesa y Abel Santamaría ya son marxistas convencidos.


Capturado tras el asalto frustrado al cuartel Moncada en 1954, ya es un marxista-leninista convencido

Afirma que él mismo introduce a su hermano de menor edad, Raúl, a las ideas del Marxismo-Leninismo, y que es después cuando éste, actuando de manera autónoma, que decide ingresar en la Juventud Comunista. Fidel reconoce que en la expedición del Granma para liquidar la tiranía lacaya del imperialismo, el hombre con mejor formación marxista-leninista, mejor incluso que la suya, es el Che. Pero no olvidemos que es Fidel quien autoriza el ingreso del Che al grupo revolucionario y quien le da poder y confianza en la toma del poder y después en la construcción socialista. Fidel dice que las ideas de Martí, Marx y Lenin "fueron la materia prima esencial de la Revolución".  Cuando en diciembre de 1961 Fidel proclama que la ideologia de la Revolución es el Marxismo-Leninismo ya lleva décadas estudiando a Marx, Engels y Lenin.

Lenin and Fidel Castro

sábado, 18 de mayo de 2013

MURIÓ VIDELA: Texto sin nombre. Muerto sin lugar



Claudia Korol

Murió un canalla. Un asesino serial. Un genocida. Un criminal. Un culpable de muertes, torturas, exilios, prisiones, violaciones de mujeres, madres sin hijos, hijos e hijas sin padres y madres, niños y niñas expropiados en su identidad. Un fascista de esos que se dicen argentinos.

¿Qué hacer con ese muerto? ¿Qué pedazo de tierra vamos a contaminar con sus desechables restos? ¿Cuánto tiempo dedicaremos a escupir sobre sus palabras dichas en nuestro mismo lenguaje? ¿Qué piquetes haremos en nuestro infierno para que no pueda entrar?

Tendría que existir un no lugar para los tiranos. Una especie de basurero de la historia en el que no haya riesgo de reciclaje. Un lugar donde no tengamos que volver a encontrarlos jamás. Donde ellos definitivamente no estén… entre nosotras y nosotros. Cuando ya por suerte no respiran e infectan nuestro mismo aire, cuando ya no largan su pútrido aliento sobre el oxígeno que nos mantiene vivas… habría que inventar un no espacio para ellos.

Pero sospecho que no. Que ese no lugar no existe. Sospecho que seguirán ensuciando nuestras noches con pesadillas. Sospecho que todos lo “no” que me salen en este texto, son voces escapadas de nuestro espanto.

El canalla murió en la cárcel. Algo es algo, me digo. Pero se llevó pruebas y silencios a su tumba marmolada.

No voy a nombrarlo, me digo. No voy a contaminar mi texto. No quiero compartir ya nuestro lenguaje con el suyo. Es que las palabras no pueden significar lo mismo para ellos y para nosotras. No significan lo mismo, digo.

Pero tal vez sí. Tal vez haya que decir que su apellido es un insulto para la humanidad. Que los niños y niñas que hoy están naciendo, debieran saber algún día, que de las entrañas de una argentinidad fascista que nos espanta, nacieron tantos videlitas que dan asco y miedo… y que eso puede volver a suceder, si no sabemos identificarlos. Que tal vez por eso una y otra vez hay que marcarlos, señalarlos, escracharlos todos los días, si queremos quitarles el poder sobre nuestras vidas.

El canalla murió en la cárcel, como corresponde. En una cárcel común. Pero hay tanto fascista suelto. Y no hablo solamente de los dinosaurios viejos. Hay tanto facho joven. Tanta desmemoria en territorios heridos de nuestra historia cotidiana.

Me cuesta pensar que murió esa pesadilla. Porque la muerte finalmente es parte de la vida. Y la vida es nuestra. El canalla se creyó dios, amo de la vida y de la muerte… pero no. Ni dios ni el papa lo salvaron del final tan ineludible. Murió en la cárcel me digo.

Y no habrá manera de quitarle las rejas de su cuerpo. Porque ni muerto será perdonado. Y porque, aunque ensucie todo lo que toca, tampoco será olvidado. Ni muerto.

Mientras el canalla se pudre en nuestra lastimada memoria… ahí seguimos. En un caminar colectivo, tumultuoso, caótico, fértil. Vamos encendiendo resistencias. 30000 veces 30000. Multiplicando rebeldías. Desmalezando de fachos nuestros territorios. Sacándolos de todos los rincones. Porque “a donde vayan los iremos a buscar”.

Y sembrando nuestro corazón en el camino. Amando definitivamente al pueblo. Hasta la vida siempre.

viernes, 17 de mayo de 2013

Entre el fuego cruzado. Jairo Cerriteño (VIDEO)


En este documental, Jairo Cerriteño muestra todas las caras del conflicto armado que tiene a Michoacán en una situación de ingobernabilidad. Las policías comunitarias de los municipios de Buenavista Tomatlán y Tepalcatepec acusan a las de Apatzingán, Francisco J. Múgica y Cuatro Caminos de ser en realidad miembros del grupo conocido como “Los Caballeros Templarios”. A su vez, las guardias del segundo grupo de municipios acusan a las de Buenavista y Tepalcatepec de pertenecer al cártel de “Los Zetas”.

Jairo retrata la desolación que el conflicto ha dejado en éstas y otras comunidades, ahora reducidas a ciudades fantasma, plasmando también la pasmosa inoperancia de las autoridades para mantener un nivel mínimo de gobernabilidad. Sin duda alguna, este documental permite una mirada rápida pero profunda a la trágica situación que viven los habitantes de Michoacán, la cual ha sido puntualmente seguida por los corresponsales de REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.




Sala de lo Constitucional ordena salida de los generales que dirigen Seguridad y la Policía

La sentencia obliga al presidente de la República a nombrar a civiles en sustitución del ministro de Seguridad David Munguía Payés y del director de la PNC, Francisco Salinas. El presidente de la Sala, Salomón Padilla, el único de la cámara no elegido en 2009, se abstuvo de votar. La Sala dijo que los generales, aunque retirados, no pueden ser considerados civiles. El presidente Funes dijo que acatará la sentencia.

Sergio Arauz, Carlos Martínez y José Luis Sanz

elfaro.net 


Francisco Salinas a la izquierda, actual director de la PNC y David Munguía, ministro de seguridad. Foto Archivo El Faro

Los magistrados de la Sala de lo Constitucional firmaron este viernes una sentencia que declara que el nombramiento de los generales David Munguía Payés como ministro de Seguridad, y Francisco Salinas, como director de la Policía Nacional Civil (PNC), violan la Constitución de la República porque esta establece que esos cargos deben ser ocupados por civiles, y los militares retirados no tienen esa calidad.

Los militares de carrera, aunque retirados, no pueden seguir en esos cargos, y los magistrados ordenaron al presidente Mauricio Funes que nombre este mismo día a los sustitutos.

Munguía Payés está cumpliendo este mes un año y medio en el cargo, pues en noviembre de 2011 sustituyó al civil Manuel Melgar. Salinas fue nombrado como director de la Policía en febrero del año pasado.

Según fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, Munguía Payés se encontraba reunido en Casa Presidencial desde la mañana, presumiblemente con el presidente Funes.

La Sala resolvió con el voto de cuatro magistrados -el presidente, Salomón Padilla, se abstuvo- y aceptó los argumentos de los demandantes de que el acuerdo para nombrar a Munguía Payés viola el artículo 159 de la Constitución, que establece la separación entre Defensa y Seguridad Pública, y el de Salinas viola el artículo 168, que prescribe que la Policía Nacional Civil será dirigida por civiles.

La demanda de inconstitucionalidad fue presentada el 21 de febrero del año pasado por 31 representantes de igual número de organizaciones cívicas que alegaron que el presidente Mauricio Funes burló la Constitución al hacer esos nombramientos.

La Sala estableció que existe una prohibición constitucional de nombrar a un militar como Ministro de Seguridad Pública o como director de la PNC, independientemente del tiempo transcurrido desde su orden de baja. Los magistrados explican que su formación militar es incompatible con la nueva doctrina de la seguridad pública proveniente de las reformas constitucionales aprobadas en el marco de los Acuerdos de Paz (artículos 159 y 168 ordinal 17 de la Constitución). En ese sentido, los generales nombrados para los cargos antes señalados, aún cuando han sido dados de baja por el Presidente de la República, conservan su condición de militares, y por lo tanto, su nombramiento es inconstitucional.

"A la policía corresponde mantener el orden, la seguridad y la tranquilidad pública; a su cargo está la seguridad pública, cuya política es elaborada justamente por el MJSP. En consecuencia, el contenido del art. 159 inc. 2° Cn. (que distingue al Ministerio de la Defensa Nacional del MJSP) viene determinado por el art. 168 ord. 17° Cn., en el sentido que existe una prohibición constitucional de nombrar como Ministro del MJSP a un militar, de alta o que lo haya estado, con independencia del tiempo que haya transcurrido luego de su inactividad, precisamente por su formación militar que es incompatible con la nueva doctrina de la seguridad pública", establece la sentencia.

Dice el comunicado oficial emitido por la Sala: "El efecto inmediato de la sentencia consiste en que queda invalidado, a partir de esta fecha, el nombramiento del Ministro de Justicia y Seguridad Pública y el del Director General de la PNC. El Presidente de la República deberá proceder a nombrar a autoridades civiles quienes habrán de sustituirles, cumpliendo con los requisitos y las condiciones constitucionales que garanticen la separación orgánica, funcional y subjetiva entre defensa nacional y seguridad pública."

Los magistrados disponen que Funes nombre hoy mismo a los relevos de Munguía Payés y Salinas.

Los peticionarios, entre los que figuran dirigentes de organizaciones cívicas de todo signo ideológico, incluidos exguerrilleros, alegaron que el nombramiento de ambos generales constituye un “fraude” a la Constitución debido a que Munguía Payés y Salinas siguen siendo militares, ya que la condición de retiro que ambos funcionarios gozan no asegura que estos hayan terminado su carrera militar.

Otro argumento era que los ex funcionarios del Ministerio de Defensa pasaron a situación de retiro justamente para saltarse un obstáculo constitucional y ser nombrados en los nuevos cargos. El artículo 159 de la Constitución en su inciso segundo exige que Seguridad Pública y la Defensa Nacional estén adscritas a ministerios diferentes y que la Policía Nacional Civil tenga independencia de la Fuerza Armada. En su resolución de admisión, el año pasado, los magistrados habían resumido: “De acuerdo con lo que exponen los actores, los acuerdos ejecutivos citados infringen: (i) la separación de funciones de Defensa Nacional y de Seguridad Pública –art. 159 inc. 2° Cn.–, (ii) la independencia de la Policía Nacional Civil con respecto a la Fuerza Armada –art. 159 inc. 2° Cn.–, y (iii) el mandato constitucional consistente en que la dirección de la Policía Nacional Civil esté bajo la dirección de autoridades civiles –art. 168 atrib. 17ª Cn.–.”

Desde su llegada al cargo, en noviembre de 2011, Munguía Payés fue señalado por organizaciones civiles como la figura que evidenciaba la militarización de la seguridad pública. Las críticas arreciaron cuando en febrero de 2012, el presidente nombró como director de la Policía a Salinas. El gobernante, no obstante, rechazó siempre los señalamientos, con dos argumentos: uno, que la acusación de violaciones a los Acuerdos de Paz carecían de sustento porque en ninguna parte estos proscribían a los militares de esos cargos. El otro era que ya debaja, los generales se convertían en civiles.

Los magistrados contradicen al presidente, y alegan que incluso en su intervención en el proceso, Funes reconoce el carácter militar de los funcionarios. "A juicio de la autoridad demandada (el presidente Funes), lo importante es determinar si el general Munguía Payés es militar activo o de baja, para lo cual acude a algunas disposiciones de la Ley de la Carrera Militar y de su Reglamento. El argumento del Presidente de la República no es atendible, por dos razones: (a) es impertinente; y (b) desconoce la fuerza pasiva de la Constitución. La apreciación de la autoridad demandada es impertinente, porque no guarda una auténtica relación con la primera cuestión relevante que debe ser dilucidada. Lo esencial en esto es saber si el general Munguía Payés es o no militar, no cuál es o fue el escalafón, la situación o la calidad que tiene o tuvo dentro del estamento militar".

Esta tarde, el presidente Funes, por medio de su secretario de Comunicaciones, David Rivas, informó que acatará la sentencia y que se apresta a nombrar a otras personas en sustitución de Munguía Payés y Salinas. Rivas dijo que "en los próximos días" estarán nombrados los funcionario sustitutos.

El gobierno de Funes, el primero de izquierdas en la historia salvadoreña, vino a ser, paradójicamente, el que mayor relevancia dio a los militares desde la firma de la paz. Aparte del nombramiento de los dos generales, no solo decidió aumentar el papel del ejército en labores de seguridad pública como apoyo a la PNC, sino que también destinó a la Fuerza Armada para custodiar los centros penitenciarios.

Munguía Payés, quien cuando tomó el Ministerio prometió mano dura, con los meses se reveló como el autor intelectual de la tregua entre pandillas. Tal como él mismo admitió a El Faro, fue en su despacho donde se gestó la estrategia que llevó a la negociación en la que el gobierno consiguió que las pandillas Mara Salvatrucha-13 y Barrio 18 acordaran pactar una tregua entre ellas, con el propósito de reducir los homicidios en el país a cambio de una serie de beneficios penitenciarios. El primero de esos beneficios consistió en trasladar a 30 líderes pandilleros del penal de máxima seguridad a otros de menor rigor. En la práctica el operador de esta tregua es Raúl Mijango, amigo y exasesor de Munguía Payés.

La sentencia es sumamente relevante para la tregua, porque la decisión de promoverla y mantenerla ha sido de Munguía Payés. Habrá que ver si su sucesor opta por seguir en esa vía o si anula el estatus especial que permite el proceso, aunque eso ha supuesto que las autoridades violen la Ley de Proscripción de Pandillas al abstenerse de hacer capturas de pandilleros. Asimismo, si se mantiene la disposición de apoyar la tregua, habría que ver si el nuevo ministro mantiene la interlocución de Raúl Mijango, en su rol de mediador entre las pandillas y el gobierno.

"En conclusión, el efecto inmediato de la presente sentencia consiste, entonces, en que queda invalidado, a partir de esta fecha, el nombramiento del Ministro de Justicia y Seguridad Pública, general David Victoriano Munguía Payés, y el Director General de la Policía Nacional Civil, general Francisco Ramón Salinas Rivera, por contravenir a los arts. 159 inc. 2° y 168 ord. 17° Cn.; y por lo tanto, deberá procederse a nombrar a funcionarios civiles, quienes habrán de sustituirles, cumpliendo los requisitos constitucionales y las condiciones que garanticen la separación orgánica, funcional y subjetiva entre defensa nacional y seguridad pública. Sin embargo, los actos jurídicos y administrativos realizados por los mencionados generales, son válidos", dijeron los magistrados en la sentencia.

Al ser consultado tras la sentencia, Mijango dijo que esta sentencia busca boicotear la tregua: "En toda guerra hay bajas. Se han confabulado distintos actores para hacer fracasar este proceso y la resolución de la Corte va en esa dirección en el mal entendido de que la tregua depende exclusivamente de ellos. Ciertamente son bajas sensibles pero no depende solo de ellos". Mijango admite que esta decisión puede poner en aprietos operativos al proceso y le pide al presidente que nombre a sucesores que estén en sintonía con el mismo.

Responsables de prensa del Ministerio de Seguridad confirman que David Munguía Payés pasó toda la mañana de este viernes reunido con el presidente Funes en Casa Presidencial, "probablemente" discutiendo los efectos de esta resolución, cuyo contenido se había filtrado de forma extraoficial en las 24 horas anteriores. En la reunión también estuvo presente el fiscal general de la República, Luis Martínez.

La Sala, o mejor dicho los cuatro magistrados constitucionalistas nombrados por la Asamblea en 2009, se han caracterizado por resolver con cuatro votos de cinco posibles viejas demandas que habían estado engavetadas durante administraciones anteriores y que atacaban, entre otros, puntos neurálgicos del poder de los partidos políticos y de la Presidencia de la República. En julio de 2010 la Sala habilitó las candidaturas independientes y declaró inconstitucional el sistema de otorgamiento de escaños legislativos porque en la práctica eran las cúpulas partidarias las que nombraban a los parlamentarios. Eso permitió que por primera vez el pasado 11 de marzo de 2012 los salvadoreños pudieran votar directamente por candidatos a diputados, y no solo por bandera, como ocurría antes. En la papeleta de votación por primera vez, aparte de los símbolos de los partidos, había fotografías de los candidatos, y había candidatos a diputados no partidarios.

Otras sentencias golpearon al poder de los grandes medios de comunicación. Los cuatro magistrados resolvieron que era inconstituconal una disposición del Código Penal que favorecía a los periodistas o a los medios de comunicación en casos de delitos contra el honor. El artículo 191 del Código Penal establecía cárcel para los delitos de difamación, calumnia e injurias, siempre y cuando estos no fueran cometidos por periodistas, editores, jefes de redacción, dueños de medios de comunicación, editorialistas o columnistas. Los magistrados resolvieron que esa disposición violaba el principio de igualdad.

En 2010 también emitieron una sentencia que golpeó una vieja práctica por la cual la Presidencia de la República burlaba los controles legislativos en el manejo del presupuesto de la nación. Hasta entonces, el Ministerio de Hacienda estaba facultado por la Asamblea Legislativa en las leyes de presupuesto a hacer transferencias de recursos financieros entre instituciones del Ejecutivo sin la aprobación de los diputados. Esa facultad le permitía a la Presidencia de la República multiplicar sus recursos financieros. Simultáneamente, la Sala determinó que cualquier partida presupuestaria de índole secreta violaba la Constitución, con lo que los magistrados dejaron al Ejecutivo sin otra herramienta de operaciones políticas que le permitía usar fondos públicos prácticamente sin rendir cuenta sobre el destino del dinero.

Si la sentencia sobre las candidaturas independientes y el voto por rostro causaron la ira de los partidos políticos y las primeras amenazas de destitución de los magistrados por parte de los legisladores, las sentencias sobre el manejo del presupuesto por parte de la Presidencia de la República derivaron en una operación conjunta que Asamblea Legislativa y Ejecutivo concretaron en junio de 2011. El día 2, todos los partidos de derecha impulsaron un decreto legislativo para obligar a la Sala a emitir inconstitucionalidades solo por unanimidad, es decir, con el voto de los cinco magistrados. El decreto, conocido como 743, emitido sorpresivamente la noche de un jueves, prácticamente amaneció firmado el viernes por el presidente Funes. Esto abrió una gran crisis institucional que ha tenido a los magistrados bajo permanente presión de diputados y Funes para que resuelva en el sentido que ellos pretenden las demandas que van recibiendo. El decreto del 2 de junio de 2011 fue el número 743, y al momento de su aprobación el FMLN se abstuvo de votar.

Dos diputados efemelenistas de alto nivel, los diputados Sigfrido Reyes y Roberto Lorenzana, alegaron que el decreto 743 era un golpe a la democracia y un ataque a la independencia de poderes. Paradójicamente, luego Arena se retractó de la medida y el FMLN se convirtió en su principal defensor.

Dicho decreto fue  publicado en el Diario Oficial un día después de su emisión. El proceso de formación de una ley, por lo general, tarda un poco menos de un mes. En ese momento, Jorge Velado, vicepresidente de Ideología de Arena, dijo que sus votos estuvieron basados en rumores y en información falsa. "Es que la información que teníamos nos decía que los magistrados declararían inconstitucional la Ley de Amnistía, ahora ya tenemos claro que no es así", dijo Velado. Una semana después del sorpresivo decreto para maniatar a la Sala de lo Constitucional, el FMLN, que se había abstenido de apoyarlo, pidió que los magistrados lo obedecieran.

El bloque de diputados más recalcitrantes en sus discursos anti Sala de lo Constitucional lo encabezan ahora el presidente de la Asamblea, Sigfrido Reyes, y uno lo principales líderes de Gana, Guillermo Gallegos.

La Sala estableció que ser militar no es un impedimento para llegar a los cargos más relevantes en el área de Seguridad Pública, pero dictan los criterios que permitirían salvar la inhabilitación constitucional: el paso por la Academia de Seguridad Pública. "Sin embargo, es posible reconocer una matización del criterio anterior para aquellos casos en los que el militar renuncie a su cargo y se someta a las directrices educativas de la formación civil que inspiran las labores de seguridad pública; es decir, su paso por la Academia Nacional de Seguridad Pública."

Un funcionario que está informado sobre la situación en Casa Presidencial y que pidió el anonimato porque no está autorizado para revelarlo, aseguró a El Faro que el presidente Funes valora como opción para el cargo de director de la PNC al economista Ricardo Perdomo, quien es el director del Organismo de Inteligencia del Estado, y al viceministro de Seguridad Douglas Moreno para tomar las riendas del Ministerio.

En la Asamblea Legislativa, Arena y FMLN reaccionaron con cautela y moderación. Donato Vaquerano, jefe de los diputados areneros, dijo que aunque su partido no ha discutido esta situación, sí, tienen claro que las sentencias de la Sala deben respetarse. Benito Lara, del FMLN, también habló de la necesidad de que el presidente acate la sentencia. Cuestionó el momento en el que surge la resolución dado que, según él, hay buenos resultados en la reducción de homicidios. “Me llama la atención que justo en este momento los cuatro magistrado de la Sala deciden dejar sin cabeza al Ministerio de Seguridad y a la Policía Nacional”, dijo. Los homicidios, sin embargo, cayeron drásticamente a la baja hace más de un año, cuando inició la tregua, en marzo de 2012.

Aún así, Lara dijo que su partido no ha tomado una postura oficial respecto al fallo. “Lo del FMLN hemos dicho que hay resultados que no nos parecen pero que hay que acatar las sentencias. Yo creo que esta resolución hay que acatarla”, dijo, agregó que los diputados efemelenistas no ha pensado en acciones que pudieran desintegrar la Sala, como ya lo intentaron en los dos años anteriores.

En Gana, el diputado Guillermo Gallegos dijo que entendía la sentencia en el caso del director de la Policía, pero en el del nombramiento de Munguía Payés le parecía un abuso, aunque no explicó por qué lo consideraba así.

Libros imprescindibles




ARGENPRESS CULTURAL

Argenpress Cultural pone a disposición del lector algunos libros cuya lectura consideramos imprescindible dentro del campo amplio de las “humanidades”, o si se prefiere, de las ciencias sociales.

Hay de todo un poco: clásicos de la filosofía, de la política, de la semiótica. Esperamos con esto brindar una biblioteca mínima en el campo social que permita tener instrumentos con los cuales leer nuestra compleja realidad; y no sólo “leerla” sino, como dijo algún clásico hoy algo pretendidamente “pasado de moda”, transformarla.

Hoy dejamos un clásico del psicoanálisis, su obra fundacional, y a decir de su autor, la más importante de esta ciencia: “La interpretación de los sueños”, de Sigmund Freud.

¡Feliz lectura!


Descargar el texto desde aquí.

jueves, 16 de mayo de 2013

El médico "Nico", compañero de toda la vida


TAMBIÈN SE NOS FUE EL FLACO MATA ... UNO DE LOS QuE MÀS PRACTICABAN LA SOLIDARIDAD

Compañeras y compañeros:


El lunes 13 de mayo murió en Montevideo-Uruguay nuestro compañero médico "Nico" a causa de un cáncer que padeció en los últimos 2 años.
"Nico" fue un combatiente Tupamaro, lo que le costó 10 años de cárcel bajo la dictadura uruguaya. 


En 1990 se incorporó como médico internacionalista en nuestro Frente en Radiola y Chalatenango, donde se desmovilizó en el 92 con los mallamados "Acuerdos de Paz".....

  No quiero ahora hacer una media biografía de lo poco que yo sé de su vida fuera de nuestro Frente, espero que l@s que lo conocimos socialicemos su memoria en los próximos días y definamos una fecha y un lugar donde encontrarnos para una convivencia en memoria de "Nico". Para mientras les presento la única foto de "Nico" que logré encontrar en mis archivos por el momento.

¡ COMPAÑERO "NICO" - HASTA LA VICTORIA SIEMPRE !


 Gato



 Nico 90-91.Médico uruguayo en Chalate

miércoles, 15 de mayo de 2013

Sorpresas te da la vida: Tres películas del novísimo cine latinoamericano


Jesús María Dapena Botero (Desde España)

Durante lo que va del año 2013, un grupo de latinoamericanos, de distintos países y latitudes, por debajo del Río Grande, ese que separa a Norteamérica de Latinoamérica, y algunos españoles nos hemos reunido en una especie de ágape cinematográfico, para presenciar una muestra de nuestro cine más autóctono y retomar la práctica del cine-foro, ese ritual casi olvidado, tan formativo para los espectadores, al darles la palabra, aunque no sean agudos y experimentados críticos de cine, en la medida que ese rito permite toda una reflexión, que hace volver a pensar la experiencia para aprender de ella.

En esta ocasión, dicha actividad se ha hecho en la Casa de la Muller de la calle viguesa, Romil, bajo los auspicios de la Asociación de Madres Latinas de Vigo, felizmente comandada por la peruana Luisi Motta y con la coordinación de Orisel Gaspar Rojas, actriz, directora teatral, profesora de interpretación, poetisa, directora de casting hispano-cubana, quien dirige al grupo con una delicadeza magistral, con la ayuda del dibujante y diseñador gráfico también cubano, Harney Díaz.

Allí acudimos cada quince días, los jueves, para ver distintas películas de nuestra querida América Latina y no deja de ser un tanto extraño, como parte de un cierto realismo mágico, que podamos sentarnos personas, con distintos acentos del habla latinoamericana, a ver nuestro cine, tan lejos de nuestro continente, con un océano de por medio, a través de la linterna mágica de los Lumière, en esta fantástica Galicia.

Mis comentarios están marcados por mi propia subjetividad, mis sueños, mis gustos, sobre los que ya se ha dicho que no hay nada escrito, de tal manera que no escribo por el grupo, sino desde mi mismo y pienso que el ciclo de cine latinoamericano, que hemos realizado, no pudo estar mejor abierto, gracias a la presentación de los uruguayos, quienes nos trajeron una historia, al parecer verdadera, de unos soñadores utópicos, quienes se roban un tren para rescatarlo de perderse, como bien emblemático de su país, para cederlo al cine hollywoodense, en una quijotesca misión, que hace que el tren viaje por todo el campo uruguayo, con toda su belleza, así, de golpe y porrazo sean detenidos por un muro, que como cruel realidad, entorpece la realización del sueño nacionalista y libertario de los viejos, de conservar lo que es propio de su tradición histórica, bajo el lema: El patrimonio no se vende, que recogen unos muchachos, en una suerte de feliz relevo generacional, para salvar a Corazón de Fuego, El último tren, una antigua locomotora, destinada, por la mirada neoliberal de un joven negociante, de convertirse en un objeto de utilería en un estudio yanqui, para el rodaje de películas del Oeste.

Esta epopeya fracasada, en cierto sentido, es dirigida por Diego Arsuaga, con la colaboración de Argentina y España, en el año 2002, con las magníficas actuaciones de unos actores argentinos, ya mayores, Héctor Alterio, Federico Luppi y Pepe Soriano, quienes con sus sueños al aire y su corazón en bandolera, se lanzan en una hermosa aventura, a pesar de los males que portan en sus cansados cuerpos, un gran logro cinematográfico, merecedor del Goya a la mejor película extranjera de habla hispana, en ese mismo año, un justo premio, además otros varios que recibiera a lo largo y ancho de este pícaro mundo, con una película que no sólo entretiene y gusta, sino que excita la mente de todos aquellos que soñamos que otro mundo es posible, a pesar de ser una historia sencilla, posible, gracias a las mentes de unos personajes que se mantienen en el camino de la utopía, valor universal que tanto debería unirnos, al estar basada en un hecho real, cargado de rebeldía, amistad, solidaridad y esperanza, virtudes que tanta falta nos hacen pero que, tan bien, estimula esta preciosa metáfora del sentir patriótico, en un mundo globalizado por el neoliberalismo, para ampliar el campo de los negocios, pero que cierra fronteras para la gente corriente, que las borra todas, para que el Capital crezca al precio de una desigualdad que, al decir de Joseph E. Stiglitz, hace que el 1% de la población tenga lo que el 99% necesita.

Es interesante el coctel de géneros en el que se mueven los personajes, una comedia, medio western, pero fundamentalmente un road movie, que nos lleva por un camino, que hacemos desde la mirada de los protagonistas, interpretados de una forma magistral, con diálogos frescos y divertidos, que favorecen nuestra identificación con sus acciones e ideales, en la medida que empatizamos profundamente con estos héroes, que se juegan la vida, en un último acto de bravura, mientras partimos del mundo oscuro de los talleres a la luz plena del paisaje uruguayo, en un país rico en campos, lejos de sus apretujadas urbes, mientras planos generales y tomas aéreas oxigenan la cinta, en la que luchan perseguidos y perseguidores.

Si titulé este artículo, con el verso de Pedro Navajas, es porque, dentro de mi ignorancia del nuevo cine latinoamericano, estas tres cintas han sido gratas sorpresas que nos da la vida, en especial, esa cinta nicaragüense, proveniente de un país, casi borrado de nuestras conciencias, si no fuera por las desastrosas noticias de la tiranía de Somoza y la guerra de los Contra, más allá de la poesía de Rubén Darío, Ernesto Cardenal y Gioconda Belli.

Si fui a ver esta película La Yuma (2009), que se anunciaba como la historia de una boxeadora, lo hice más por disciplina que por deseo, pues detesto el cine de pugilato, salvo, quizás, El toro salvaje (1980) de Martín Scorsese, que nos acerca a una dimensión más humana de los hombres del box.

Pero superado, el prejuicio inicial, me encontré con la bellísima historia de una joven deseante, que en medio de los tristes trópicos latinoamericanos, con su pobreza infinita, logra trazarse un proyecto existencial, que ella sostiene con toda intensidad, a pesar de las adversidades, ayudada por muchos de esos que la sociedad “bien pensante” lanza al espacio de la otredad, de lo deleznable, de lo repudible, como su amigo transvestido, dedicado a la prostitución, pero quien junto con los maestros de combate y la patrona de una humilde boutique, la ayudan a construirse un futuro distinto al que el destino pareciera haberle asignado.

No deja de ser asombroso, que la directora de la cinta sea una francesa, perfectamente transculturalizada, quien casi ha perdido el acento galo, Florence Jaugey, quien llegara a Nicaragua en 1983, precisamente en el año que los Países No Alineados pedían unánimemente a los Estados Unidos de América que dialogara con ese país y contribuyera a la búsqueda de la paz en El Salvador, para trabajar como actriz en una coproducción franco-cubana y voluntariamente quedarse, seducida por la tierra de los nicas, con ganas de filmar su realidad e involucrarse en el rodaje de toda una serie de documentales, que la pondrían en contacto con el pueblo nicaragüense, de tal modo que pequeños fragmentos bien mezclados, le darían pie para armar toda una película argumental con Alma Blanco, una bailarina, quien fuera elegida como actriz, para convertirse en La Yuma, la aprendiza de boxeadora.

Para meterse en esa aventura, Florence Jaugey tendría que asumir el reto de una carrera contra-reloj, que les permitiría hacer un largometraje en seis semanas, en el que el boxeo no es el tema central sino un pretexto, motor de arranque para que la chica pudiera empezar a realizar sus sueños amputados por una dura realidad social y familiar, tan común a nuestros pueblos latinoamericanos.

Con la vocación del cine ojo de un Dziga Vertov, más allá del documental, la directora ahora nos pretende mostrar no la Nicaragua noticiosa de la guerra de los Contra o de los terremotos, sino acercarnos a una Managua, en la cotidianidad actual de un país cuasi olvidado, en un gran esfuerzo del cine centroamericano, con algunos actores profesionales y otros vernáculos, muchos de ellos, chicos, como tantos en América Latina, condenados al no-futuro de Rodrigo D. (1990), el valioso filme con el que el director Víctor Gaviria, nos desgarraría el corazón, al mostrarnos una realidad que las gentes de “buena conciencia” pretendían desmentir en Medellín, Colombia, para evitar la dureza que se impone en países, donde casi por siempre, ha reinado la desigualdad, denunciada ahora por Joseph Stiglitz.

Actrices como María Esther López, la simpática patrona de la Yuma, nos generan una profunda empatía, en tanto representante de todo un equipo centroamericano, bien dinámico, que hace parte del rodaje, para, por primera vez, en mucho tiempo, dar una imagen cinematográfica del país nicaragüense, lo que no deja de ser algo muy generador de esperanzas, elemento que tiene en común con Corazón de fuego o El último tren.

Me resulta tan simbólico, el empleo de la Yuma en el circo La Libertad como cuando los muchachos uruguayos, toman en sus manos el trapo que decía: El patrimonio no se vende.

Ese mundo circense, a donde va la Yuma a trabajar como boxeadora, se convierte en instrumento para la construcción de un futuro propio para la chica, quien se compromete con asumir el cuidado de sus maltratados hermanitos, tras un fracasado love story con un estudiante de periodismo, destruido por la envidia y los celos de quienes no toleran que alguien de la barriada se abra caminos distintos, aún sin buscar ese edén imaginario, que tantos, creen encontrar en el país yanqui, que tanto humilla y ofende a los inmigrantes de más abajo del Río Grande, como bien podemos constatarlo en la cinta colombiana Paraíso Travel, dirigida por Simón Brand, en el 2008, con base en el libro de Jorge Franco, el mismo autor de Rosario Tijeras.

Y la otra gran sorpresa fue el filme peruano El premio, producido por Aguadulce Films, con toda su alusión a nuestra agua de panela, a veces el único alimento calórico, que con alguna arepa, comen los niños colombianos, a riesgo de padecer un kwashiorkor, ese mal infantil, ocasionado por el déficit de proteínas en la dieta, que nuestro gran maestro de nutrición, el doctor Hernán Vélez, con su voz ronca y estrepitosa, llamaba aguapanelosis, en la medida que se indignaba por el hecho de que tanta miseria existiera en nuestro mundo latinoamericano, en una Colombia, que al decir del doctor Jaime Borrero, famoso internista, era un país que estaba en el suelo y habríamos de arrodillarnos para levantarlo, cosa común a las naciones de nuestros tristes trópicos.



No puedo dejar de recordar a este par de maestros de la medicina, quienes luchaban contra las enfermedades del subdesarrollo, desde su saber médico e investigativo de esos enormes problemas, tan desgarradores para quienes teníamos que hacernos cargo de ese enorme precio de la desigualdad económica, que ha reinado en nuestros países del Tercer Mundo, en el que el aguadulce, venía a convertirse en una fuente de energía. que mantenía la vida, como ingrediente vital que me parece que es importante para un cine emergente, que empieza a levantar cabeza y que ojalá podamos hacer tan fuerte como la misma La Yuma.

Esta vez con el asocio de Inca Cine, Unity Films, Centauro Comunicaciones y el apoyo del Programa Ibermedia, la Cinemateca Brasilera y Luz Mágica del Brasil, podemos adentrarnos con el reconocido actor José Luis Ruiz Barahona, el padre, la actriz y presentadora de televisión Melania Urbina Keller como Lisbeth, la sobrina, y el actor de teatro Emanuel Soriano, el hijo, entre otros actores, en la cinta de Alberto “Chicho” Durant, quien se formara en cine en los Estados Unidos de América, Bruselas y Londres, para volver a su país, donde se convertiría en realizador de varios documentales y director de cuatro largometrajes, con un gran reconocimiento internacional, uno de los mayores luchadores por dar empuje al cine peruano, con toda la pasión para hablar de nuestras realidades de una manera sencilla, en contraposición con toda la maquinaria del cine hollywoodense.

Y esta vez, nos trae una buena historia, con buenos actores, una de sus metas en la vida, para mí, con cierto sabor al de la Nueva Ola Francesa, al enfrentarnos, un poco a la manera del Truffaut de Los cuatrocientos golpes (1959) a todo un drama familiar, en medio del dolor, la incomunicación y los malos entendidos, en una situación local, que deviene universal, tratado de un modo verosímil, en un marco en el que se desarrollan las vicisitudes de los personajes, como en una especie de realismo ontológico, sin grandes manipulaciones ni artificios, que en vez de escribirse con pluma, se escribe con la cámara, sin los excesos de la porno-miseria.

Así las cosas, asistimos a la ilusión que se crea un profesor rural peruano, que como para el Manjarrés, de El maestro de escuela (1941), del escritor envigadeño Fernando González, la vida sigue siendo putísima.

El hecho de ganarse un premio gordo de la lotería, lo esperanzaría no sólo a él, sino a la comunidad donde vivía, porque, tal vez, pudiera darles dinero para una acción comunal; pero el hombre se encontraría en Lima, con una realidad urbana, muy distinta a la de su vida campesina, bastante bucólica, pues la urbe está signada por el bullicio y atracadores envidiosos, de los que habría de defenderse, gracias a su malicia indígena.

Es allí, en la Polis donde ha de enfrentar la ruptura de la comunicación, que se ha gestado con su hijo, al que ha dejado allí, para que lo criara una tía, sin contarle, que esa separación no era precisamente un abandono, sino el intento de realización del deseo de que el chico saliera adelante en la ciudad, a diferencia de todo lo que él que había sufrido en silencio: el duelo y el sentimiento de culpabilidad, por la muerte de la esposa y el hijo en un parto, de seguro, mal atendido, como lo ha denunciado aquí, en Vigo, la trabajadora social peruana María Josefa Ramírez, cuando en Amnistía Internacional, nos hablaba de su lucha en los campos del Perú, por una buena atención a la salud materno-infantil, al parecer bastante deteriorada en las tierras incaicas.

El dinero se vuelve un significante fundamental de la narración, pero sin ese afán frenético, en el que deviene, en esa superproducción estadounidense, que es El mundo está loco, loco, loco de Stanley Kramer, en el que el famoso director norteamericano nos mostraba, en 1963, el afán mezquino del voraz atesoramiento, en un film donde asistimos a la loca ambición de gentes de una clase media, que quiere ser más rica.

Aquí, en la cinta de Durant, asistimos a las consecuencias de un premio, cargado de cierta fatalidad, condenado a desaparecer enigmáticamente, con una buena carga de suspenso, mientras se convierte en pretexto para contarnos una historia humana, demasiado humana, que toca al interior de de un grupo familiar, en el que reinan los malentendidos y que deja un final abierto, en el que los más esperanzados contamos con un final feliz y los más desesperanzados, que haya culminado en una tragedia.

Pero todas estas cintas tienen un denominador común, bastante distante de la porno-miseria, que demandan las distribuidoras del Primer Mundo, al cine tercermundista, porque la acción es lo que se vende, así haya una ausencia de pensamiento.

En todas aparece el deseo de salir adelante, así se interpongan todos los obstáculos posibles.

Por ello, de nuevo, agradezco a Luisi Motta y Orisel Gaspar, que nos permitan ver, desde lejos, que no es igual quien anda y quien camina, y así evitar un encasillamiento del cine latinoamericano, para lograr su promoción, como un cine digno de verse, porque da cuenta de un continente que lucha por echar p’alante, a pesar de todos las dificultades, un poco a la manera de Sísifo, siempre en lucha contra el absurdo, que finalmente es necesario asumir como parte de la existencia, pero al que debemos enfrentar cotidianamente, un poco a la manera de los quijotescos viejos de Corazón de fuego, con la tenacidad de la Yuma o con la honestidad de los personajes de El premio, algo, que sin duda, también habrá de servir al público de una España, que se viene abajo y que requiere de personajes de la altura de los que hicieron a esa rica Generación del 98, que sabía asumir el sentimiento trágico de la vida, a la manera de Miguel de Unamuno, de Antonio Machado, de Azorín, de Pío Baroja y nuestro entrañable don Ramón del Valle-Inclán, gallego, nacido en Vilanova de Arousa, quienes no se arredraron porque España perdiera su condición de Imperio donde nunca, al decir de Felipe II, se ocultaba el sol.

De otro lado, les agradezco a ambas, que estén velando por recrear el cine-foro, una práctica bastante olvidada, que ayuda a crear, entre los espectadores, una nueva forma de ver cine, ya que el arte cinematográfico sana, ayuda a la elaboración de la angustia cotidiana, más allá de convertirse en una espectáculo de evasión, como bien lo señala este graffiti:




Oración que pienso que es verdad, si es un cine que se somete a reflexión, más allá de la sala de cine, a donde, a lo mejor, solo vamos acompañados por un paquete de palomitas, un perro caliente y una Coca-cola, sin la oportunidad de hablar con tu vecino, acerca de esa experiencia estética que acabas de tener y que puede resultar transformadora.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...