Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 4 de junio de 2013

Santos y el ingreso de Colombia a la OTAN: graves consecuencias geopolíticas

 Implicaciones geopolíticas del ingreso de Colombia a la OTAN

  Atilio A. Boron 
 
El anuncio del presidente de Colombia Juan Manuel Santos de que “durante este mes de Junio suscribirá un acuerdo de cooperación con la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) para mostrar su disposición de ingresar a ella” ha causado una previsible conmoción en Nuestra América. 
Lo pronunció en un acto de ascensos a miembros de la Armada realizado en Bogotá, ocasión en la cual Santos señaló que Colombia tiene derecho a "pensar en grande", y que él va a buscar ser de los mejores "ya no de la región, sino del mundo entero". Continuó luego diciendo que "si logramos esa paz –refiriéndose a las conversaciones de paz que están en curso en Cuba, con el aval de los anfitriones, Noruega y Venezuela- nuestro Ejército está en la mejor posición para poder distinguirse también a nivel internacional. 
Ya lo estamos haciendo en muchos frentes", aseguró Santos. Y piensa hacerlo nada menos que asociándose a la OTAN, una organización sobre la cual pesan innumerables crímenes de todo tipo perpetrados en la propia Europa (recordar el bombardeo a la ex Yugoslavia), a Libia y ahora su colaboración con los terroristas que han tomado a Siria por asalto.


Bombardeo de la OTAN sobre población civil en Libia
     Jacobo David Blinder, ensayista y periodista brasileño, fue uno de los primeros en alarmarse ante esta decisión del colombiano. Hasta ahora el único país de América Latina “aliado extra OTAN” era la Argentina, que obtuvo ese deshonroso status durante los nefastos años de Menem, y más específicamente en 1998,  luego de participar en la Primera Guerra del Golfo (1991-1992) y aceptar todas las imposiciones impuestas por Washington en muchas áreas de la política pública, como por ejemplo desmantelar el proyecto del misil Cóndor y congelar el programa nuclear que durante décadas venía desarrollándose en la Argentina. 
Dos gravísimos atentados que suman poco más de un centenar de muertos –a la Embajada de Israel y a la AMIA- fue el saldo que dejó en la Argentina la represalia por haberse sumado a la organización terrorista noratlántica. 

      El status de “aliado extra OTAN” fue creado en 1989 por el Congreso de los Estados Unidos –no por la organización- como un mecanismo para reforzar los lazos militares con países situados fuera del área del Atlántico Norte pero que podrían ser de alguna ayuda en las numerosas guerras y procesos de desestabilización política que Estados Unidos despliega en los más apartados rincones del planeta. Australia, Egipto, Israel, Japón y Corea del Sur fueron los primeros en ingresar, y poco después lo hizo la Argentina, y ahora aspira a lograrlo Colombia. El sentido de esta iniciativa del Congreso norteamericano salta a la vista: se trata de legitimar y robustecer sus incesantes aventuras militares  -inevitables durante los próximos treinta años, si leemos los documentos del Pentágono sobre futuros escenarios internacionales- con un aura de “consenso multilateral” que en realidad no tienen. Esta incorporación de los aliados extra-regionales de la OTAN, que está siendo promovida en los demás continentes,  refleja la exigencia impuesta por la transformación de las fuerzas armadas de los Estados Unidos en su tránsito desde un ejército preparado para librar guerras en territorios acotados a una legión imperial que con sus bases militares de distinto tipo (más de mil en todo el planeta), sus fuerzas regulares, sus unidades de “despliegue rápido” y el creciente ejército de “contratistas” (vulgo: mercenarios) quiere estar preparada para intervenir en pocas horas para defender los intereses estadounidenses en cualquier punto caliente del planeta. Con su decisión Santos se pone al servicio de tan funesto proyecto. 


     A diferencia de la Argentina (que por supuesto debería renunciar sin más demora a su status en una organización criminal como la OTAN), el  caso colombiano es muy especial, porque desde hace décadas recibe, en el marco del Plan Colombia, un muy importante apoyo económico y militar de Estados Unidos –de lejos el mayor de los países del área- y sólo superado por los desembolsos realizados en favor de Israel, Egipto, Irak y Corea del Sur y algún que otro aliado estratégico de Washington. Cuando Santos declara su vocación de proyectarse sobre el “mundo entero” lo que esto significa es su disposición para convertirse en cómplice de Washington,  para movilizar sus bien pertrechadas fuerzas más allá del territorio colombiano y para intervenir en los países que el imperio procura desestabilizar, en primer lugar Venezuela. Es poco probable que su anuncio signifique que está dispuesto a enviar tropas a Afganistán u a otros teatros de guerra. La pretensión de la derecha colombiana, en el poder desde siempre, ha sido convertirse, especialmente a partir de la presidencia del narcopolítico Álvaro Uribe Vélez, en la “Israel de América Latina” erigiéndose, con el respaldo de la OTAN, en el gendarme regional del área para agredir a vecinos como Venezuela, Ecuador y otros -¿Bolivia, Nicaragua, Cuba?- que tengan la osadía de oponerse a los designios imperiales. Eso y no otra cosa es lo que significa su declaración.


    Pero hay algo más: con su decisión Santos también pone irresponsablemente en entredicho la marcha de las conversaciones de paz con las FARC en La Habana (uno de cuyos avales es precisamente Venezuela), asestando un duro golpe a las expectativas de colombianas y colombianos que desde hace décadas quieren poner fin al conflicto armado que tan indecibles sufrimientos deparó para su pueblo. ¿Cómo podrían confiar los guerrilleros colombianos en un gobierno que no cesa de proclamar su vocación injerencista y militarista, ahora potenciada por su pretendida alianza con una organización de tintes tan delictivos como la OTAN? Por otra parte, esta decisión no puede sino debilitar –premeditadamente, por supuesto- los procesos de integración y unificación supranacional en curso en América Latina y el Caribe. La tesis de los “caballos de Troya” del imperio, que repetidamente hemos planteado en nuestros escritos sobre el tema, asumen renovada actualidad con la decisión del mandatario colombiano. ¿Qué hará ahora la UNASUR y cómo podrá actuar el Consejo de Defensa Suramericano cuyo mandato conferido por los jefes y jefas de estado de nuestros países ha sido consolidar a nuestra región como una zona de paz, como un área libre de la presencia de armas nucleares o de destrucción masiva, como una contribución a la paz mundial para lo cual se requiere construir una política de defensa común y fortalecer la cooperación regional en ese campo?


      Es indiscutible que detrás de esta decisión del presidente colombiano se encuentra la mano de Washington, que paulatinamente convirtió a la OTAN en una organización delictiva de alcance mundial, rebalsando con creces el perímetro del Atlántico Norte que era su límite original. También se advertía la mano de Obama al impulsar, poco después de lanzada la Alianza del Pacífico (tentativa de resucitar el ALCA con otro nombre), la provocadora recepción por parte de Santos del líder golpista venezolano Henrique Capriles. Lo mismo puede percibirse ahora, con todas las implicaciones geopolíticas que tiene esa iniciativa al tensar la cuerda de las relaciones colombo-venezolanas; amenazar a sus vecinos y precipitar el aumento del gasto militar entre sus vecinos; debilitar a la UNASUR y la  CELAC; alinearse con Gran Bretaña en el diferendo con la Argentina por Las Malvinas, dado que esa es la postura oficial de la OTAN. Y quien menciona esta organización no puede sino recordar que, como dicen los especialistas en el tema, el nervio y músculo de la OTAN los aporta Estados Unidos y no los otros estados miembros, reducidos al triste papel de simples peones del mandamás imperial. En suma: una nueva vuelta de tuerca de la contraofensiva imperialista en Nuestra América, que sólo podrá ser rechazada por la masiva movilización de los pueblos y la enérgica respuesta de los gobiernos genuinamente democráticos de la región. Esa será una de las pruebas de fuego que tendrán que sobrellevar en las próximas semanas.  
  

Santos el rostro de la traición a la integración de América Latina

por César Aching Guzmán

En el mundo actual los ciudadanos únicamente disponemos de dos espacios donde ubicarnos: Los defensores de la vida y el planeta, frente a los defensores del capital, representantes de la destrucción y extinción de la especie.

Santos es la encarnación de la traición a la integración regional que se expresa en la UNASUR, MERCOSUR, El ALBA, CELAC, el Banco del Sur, Telesur. El imperialismo-sionismo  ha asignado a Colombia el papel de portaaviones de los poderes fácticos globales en nuestra región, repudiable labor que Santos asume con el mayor cinismo. Este político colombiano refleja lo que es la oligarquía y burguesía latinoamericana: traidora, apátrida y servil por mendrugos arrojados bajo la mesa. 

Santos viene hace tiempo articulando sus acciones de quinta columna en la integración de América Latina y el Caribe. Juntamente con Ollanta Humala (Perú), Chile y México, los más neoliberales de la región; y,  bajo la dirección del pentágono yanqui han conformado la Alianza del Pacífico, para sabotear la integración regional. Agravando su traición pide el trasladando de la tenebrosa OTAN al sur de nuestra América y entrega Colombia a los terroristas de Israel. La OTAN  en Sud América significa la presencia del aparato militar terrorista del imperialismo-sionismo.  

En el mundo actual los ciudadanos únicamente disponemos de dos espacios  donde ubicarnos: Los defensores de la vida y el planeta, frente a los  defensores del capital, representantes de la destrucción  y extinción de la especie. Ante este panorama no caben terceras posiciones o ambigüedades. En nuestra región  está claramente identificado el  enemigo fundamental de los pueblos, el imperialismo-sionismo norteamericano-israelí, son quienes han sembrado el continente, con más de 47 bases militares (7 en Colombia); son quienes han reactivado la cuarta flota norteamericana -no son pues imperialistas rusos o chinos- para apoderarse de la Cuenca del Orinoco, con las reservas de gas y petróleo más grandes del planeta,  la Amazonia con su frondosa biodiversidad, cuencas hídricas, hidrocarburos, oro y metales de las tierras  raras (para la industria estratégica); además de los ingentes recursos  naturales, minerales, los grandes almacenes de alimentos, (papa, quinua, tarhui, camu camu, coca, etc.) y surtida ganadería con sus productos derivados de nuestros países. 

Por todo ello en nada son exageradas las denuncias de Nicolás Maduro, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, respecto a que desde Colombia se viene coordinando acciones de sabotaje y terrorismo en contra del Gobierno y pueblo venezolano, coludidos con Capriles y la oligarquía interna. 

Los ciudadanos latinoamericanos sin caer en absurdas disquisiciones “teóricas”, o creando falsos enemigos (imperialismo[1] ruso-chino) para ocultar al imperialismo-sionismo, solo tenemos dos opciones para ubicarnos: la defensa del proceso bolivariano venezolano iniciado por el Comandante Hugo Chávez, así como la integración regional sobre principios de solidaridad y complementariedad  (que significa dignidad, soberanía y defensa de la vida); o, por el contrario, nos ponemos de lado de los traidores serviles que defienden cual vasallos el capital, la expoliación, depredación  de los recursos naturales y la destrucción del planeta.




[1] El imperialismo, es el capitalismo en su fase superior y última de desarrollo; es la etapa del dominio del capital monopolista en lo económico, político e ideológico. Somos testigos presenciales de cómo el imperialismo estadounidense ha extendido sus mandos hacia el continente utilizando medios económicos (intercambio de capital físico y humano), políticos (a expensas de la libertad de nuestros pueblos y la propiedad de nuestros recursos) y militares, utilizando como pretexto la lucha contra el terrorismo y narcotráfico; fuera de las bases militares anteriormente instaladas, hoy observamos el reforzamiento de su poder imperial con la instalación de 7 nuevas bases en Colombia y la reactivación de la IV flota que tiene como zona de control a América del Sur, del Centro, todo el Caribe, México y territorios europeos en este lado del Atlántico.

(Video) Situación actual del aborto en El Salvador


Kaosenlared.net

Morena Herrera, representante de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, explica la situación actual del aborto en El Salvador. 
 
El aborto en El Salvador es sujeto de polémicas por cuestiones morales, judiciales, éticas y de salud .Pero la realidad es que algunas organizaciones feministas abogan porque en El Salvador se apruebe la despenalización del aborto, dado que en la situación actual lo que se manifiesta es un alto nivel de injusticia y violencia que llega hasta la tortura, según la ONU.

Las injusticias más graves se han cometido tras la reforma del Código Penal en 1998 y de la Constitución en 1999, cuando el aborto fue penalizado en todas sus formas.

Morena Herrera, representante de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, explica la situación actual del aborto en El Salvador.


lunes, 3 de junio de 2013

El Partido Comunista turco en primera línea contra el régimen criminal otaniano de Erdogan



Los militantes comunistas valientes, arrojados y disciplinados se enfrentan a las fuerzas policiales altamente entrenadas y armadas y disuelven su cordón.


 

Una nueva generación de comunistas dirigiendo la Revolución antimperialista en Turquía


 

El mundo descubre sorprendido la fuerza arrolladora de los comunistas turcos


 

Los comunistas al frente de las masas, como es el deber de todo comunista.


 

Entre las masas del Pueblo orientando al levantamiento general contra el gobierno de la OTAN


 

No es el movimiento de los "indignados" pequeño burgueses, confundidos y débiles sino la fuerza incontenible del proletariado de Istanbul y Turquía


 

Contra el gobierno reaccionario suní salafista de AKP agente de Israel y la OTAN


 
Adelante camaradas, la clase obrera del Mundo con VOSOTROS


 
El Partido del mártir Mustafá Suphi y del poeta encarcelado Nazim Hikmet


 
En las barricadas contra las fuerzas represivas. El TKP propone "nuevas iniciativas para mejorar la coordinación de la lucha contra los planes ilegítimos del gobierno".
A view from Taksim Square
 
El TKP se refiere al "movimiento histórica es una erupción de cólera popular, culminación de 11 años de gobierno AKP"

People gather at Taksim, Sunday afternoon as PM Erdogan speaks of his undeterred plans regarding the neighborhood. 


El Estado terrorista ya ha situado a los comunistas como sus peores enemigos.

EN VIVO: Turquía arde en protestas contra el Gobierno



AFP Adem Altan

Turquía vive la cuarta jornada de protestas antigubernamentales con nuevos enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía en Ankara, Estambul e Esmirna.

En algunas calles los manifestantes han empezado a lanzar petardos y objetos plásticos a la Policía, y esta ha respondido lanzando gas lacrimógeno.

Alrededor de 10.000 manifestantes se han reunido en el parque Gezi, pero el gas lacrimógeno que ha usado la Policía hizo que miles de manifestantes se hayan dirigido hacia la plaza Taksim. El equipo de RT que trabaja en el lugar de las protestas masivas en Estambul también se ha visto afectado por el gas lacrimógeno. Según reportan los corresponsales de RT, el gas ha aparecido de manera inesperada. Los manifestantes llevan máscaras para protegerse del gas.

En la capital del país, Ankara, la Policía ha usado gases lacrimógenos para dispersar a unos mil manifestantes, en su mayoría jóvenes, que se congregaron este lunes en la plaza Kizilay coreando “¡Tayyip dimite!”. 



Los agentes de seguridad dispersaron manifestaciones en Tunali Hilmi, Kizilay y Guven y lanzaron gas lacrimógeno cerca de un hospital. Las fuerzas de seguridad además entraron en un centro comercial donde supuestamente se escondían manifestantes. Varias centenares de personas han sido detenidas. 



El distrito de Besiktas de Estambul vió los enfrentamientos más violentos, donde los manifestantes trataron de acercarse a la oficina del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, La Policía cerró todas las carreteras que llevan al despacho y usó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que habían montado barricadas con mobiliario urbano.







Algunos manifestantes han utilizado una excavadora para romper las líneas de la Policía en un intento de obtener acceso a unas dependencias gubernamentales. 

En la ciudad de Esmirna manifestantes han lanzado cócteles molotov contra la sede del gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP) provocando un incendio, según escribe Reuters. 
AFP Gurcan Ozturk


Estambul

Este lunes el primer ministro turco llamó a la calma en una rueda de prensa antes de salir de Turquía en una visita de cuatro días al Norte de África. "Mantengan la calma, relájense, superaremos todo esto", dijo Erdogan.

Erdogan  ha culpado de las protestas a "elementos extremistas" y ha acusado al principal partido opositor, Partido Republicano del Pueblo, de colaborar con los radicales y desempeñar un papel importante en los recientes acontecimientos. Asimismo, el primer ministro ha informado de que los servicios de inteligencia turcos están examinando enlaces externos con las manifestaciones. 

Las protestas que empezaron como un acampanada pacífica en Estambul contra la decisión de las autoridades turcas de destruir el parque Gezi, próximo a la plaza Taksim, para construir un centro comercial y viviendas, se han transformado en numerosas protestas de caracter antigubernamental en todo el país. Los manifestantes protestan conta la islamización y la política de Erdogan, al que tachan de dictador y cuya dimisión exigen.

Al menos dos personas han fallecido en las cuatro jornadas de protestas y centenares han resultado heridas, informó este domingo la organización Amnistía Internacional. Oficialmente hasta ahora  ha sido confirmada la muerte de un joven de 20 años, que falleció cuando un taxi atropelló a un grupo de manifestantes en Estambul durante una protesta antigubernamental.  Además, unas 1.700 personas han sido detenidas en decenas de ciudades.

Ankara

El primer ministro turco en persona anunció este domingo que no se construirá un centro comercial en Taksim porque "no hay ningún proyecto concreto", pero ha insistido en que el plan de eliminar el parque continúa, aunque podrían levantar en el lugar un teatro o una mezquita.

La Confederación de Sindicatos de Trabajadores Públicos (KESK), una de las cuatro principales organizaciones obreras de Turquía, ha anunciado que convoca una huelga de dos días a partir de este martes por el exceso de violencia policial a la hora de atajar las protestas.

Nuevo ministro da timonazo a la relación del Gobierno con la tregua

Las contradicciones que no explican el despido de Nelson Rauda

Apoyado en versiones contradictorias o falsas el nuevo ministro de Seguridad, Ricardo Perdomo, destituye al Director de Centros Penales y le acusa de incumplir sus órdenes expresas al permitir la participación de dos líderes pandilleros en una entrevista televisiva fuera de la cárcel. Perdomo prohíbe de forma indefinida el contacto de periodistas con presos y, en contra de lo dicho en 2012 por Munguía Payes, niega ahora que la tregua sea parte de la estrategia de seguridad del Gobierno.

José Luis Sanz y Carlos Martínez
elfaro.net
El nuevo ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Perdomo, destituyó este jueves al director general de Centros Penales, Nelson Rauda, en un intento por frenar la polémica desatada por la salida de la cárcel de dos líderes pandilleros -condenados ambos a más de 30 años de prisión por homicidio-, para asistir a una entrevista realizada en vivo ante más de 7,000 feligreses y transmitida por radio y televisión desde un templo evangélico de San Salvador, la noche del miércoles 29.

Según Perdomo, el permiso de salida de ambos presos contravino una orden directa dada por él a Rauda la mañana del mismo miércoles. “El día de ayer (miércoles) yo di una orden muy precisa de que se prohibían las entrevistas y la exposición a los medios publicitarios de parte de los privados de libertad de todos los centros penales. Esta orden que di fue violada con el movimiento de dos miembros de pandillas que salieron de los penales hacia una iglesia evangélica”, dijo el ministro, en una conferencia de prensa celebrada la tarde de este jueves 30.

Perdomo aseguró que esa orden tuvo dos efectos inmediatos: la suspensión de una conferencia de prensa de líderes pandilleros prevista para la misma mañana del miércoles en el penal de Mariona, y la cancelación de una entrevista que “un medio digital” iba a realizar en otro centro penitenciario. La actividad en el tempo evangélico debió seguir, dijo, el mismo camino, y no fue así.

La asistencia de Carlos Ernesto Mojica Lechuga “Viejo Lin” y Dionisio Umanzor “El Sirra”, pandilleros representantes del Barrio 18 y la Mara Salvatrucha (MS-13), respectivamente, en el culto del Tabernáculo Bíblico Bautista “Amigos de Israel”, una de las congregaciones evangélicas más influyentes y con mayor número de seguidores del país, desató la misma noche del miércoles y la mañana del jueves una avalancha de críticas de parte de quienes vieron el acto como un privilegio concedido a dos reos condenados. Mojica y Umanzor estaban hace solo 15 meses recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca, de la que salieron como parte del diálogo con el gobierno. En los últimos 10 años, ninguno de los dos había sido visto fuera de los muros de una cárcel o de una sala de juicios.

La misma noche del miércoles, Rauda respondió a los primeros cuestionamientos admitiendo que el evento había contado con la autorización de la Dirección de Centros Penales. Insistió además en que el traslado de “Viejo Lin” y “El Sirra” para que participaran en el culto religioso y la entrevista televisiva, conducida por el pastor Edgard López Bertrand, conocido como “Toby Jr”, en la que hablaron de su experiencia de vida y de la tregua que sostienen desde marzo de 2012, se ajustaba a las condiciones establecidas por la Ley Penitenciaria.
Nelson Rauda abandona una conferencia de prensa en el Ministerio de Seguridad el 16 de marzo 2012. Foto Archivo El Faro
Nelson Rauda abandona una conferencia de prensa en el Ministerio de Seguridad el 16 de marzo 2012. Foto Archivo El Faro  

La versión dada por el ministro Perdomo la tarde de este jueves deja sin embargo numerosos cabos sueltos, choca con la versión de otros actores de la tregua y se contradice con lo expuesto por él mismo en otra conferencia de prensa, concedida apenas cinco horas antes.

Fuentes del Ministerio de Seguridad confirman que Perdomo se reunió a las 8 de la mañana del miércoles 29, su primer día en el cargo después de ser nombrado por el presidente Mauricio Funes el martes por la tarde, con el viceministro Douglas Moreno, el entonces director Rauda y el subdirector de Centros Penales Rodil Hernández. En esa reunión, supuestamente, dio el nuevo ministro la nueva directriz sobre entrevistas con pandilleros e internos penitenciarios en general. 

La que Rauda incumplió.

Tanto Perdomo como Moreno han afirmado que no fueron “informados correctamente” por Rauda de los detalles de la actividad en el Tabernáculo, y el viceministro aseguró que pensaba que se iba a tratar de una entrevista intramuros en un centro penal. Esto supone, por tanto, no solo que el exdirector decidió ignorar una orden de Perdomo, sino que cara a cara con Moreno, amigo suyo, su predecesor al frente de Centros Penales y su mentor político en el actual gobierno, decidió ocultarle los detalles de la actividad prevista para esa noche, que además había sido aprobada dos días antes.

En cuanto a la suspensión de la conferencia de prensa en Mariona, efectivamente Raúl Mijango, mediador entre el gobierno y las pandillas, había convocado a una conferencia de prensa con líderes pandilleros para el miércoles a las 8 de la mañana, pero esta se desconvocó antes de que comenzara siquiera la reunión en la que supuestamente Perdomo dio la orden de suspenderla. 
Miembros del equipo de coordinación de Mijango aseguran que el mediador no ha recibido ninguna comunicación oficial desde el Ministerio y que la conferencia del miércoles se frustró porque varios de los pandilleros que debían participar en ella se reportaron enfermos. “De las nuevas directrices nos hemos enterado por los medios”, afirmó una asistente del mediador.

En cuanto a “la entrevista con un medio digital” de la que habla Perdomo, es una que El Faro tenía previsto sostener este jueves con un líder pandilleril en el centro penal en que está recluido, y no se suspendió el miércoles sino este mismo jueves. Los nombres de los periodistas que debían hacerla aparecían, de hecho, en la hoja diaria de visitas al centro, pero cuando los reporteros llegaron al penal el personal de seguridad de la prisión explicó que todas las visitas previstas acababan de ser suspendidas.

El mismo Ricardo Perdomo dio versiones diferentes en las dos conferencias de prensa que celebró el jueves para explicar lo ocurrido el miércoles. En la primera, celebrada a las 10 de la mañana, el ministro afirmó en cuatro ocasiones que “ahora” o “este día” había dado instrucciones de suspender las entrevistas con presos. “Yo tomo posesión el día de ayer y ahora es que he dado los lineamientos incluso en consulta con el señor presidente”, dijo. “En mi segundo día de gestión he dado órdenes pertinentes de que ese tipo de privilegios y concesiones se terminan”, repitió después.

En la conferencia de la tarde, convocada para anunciar la destitución de Rauda, tanto él como Moreno afirmaron en cambio que esa orden se había dado el miércoles. “Fue mi primera reunión tras la toma de mi cargo y pedí que se cumpliera inmediatamente”, afirmó.

Queda por explicar por qué, si es que la orden se dio el miércoles por la mañana y la actividad en el Tabernáculo fue el miércoles por la noche, en la primera conferencia de prensa del jueves el ministro no hizo ninguna referencia a que lo sucedido era un incumplimiento de sus lineamientos. Se limitó a decir que iba a investigar lo ocurrido y que en adelante “anomalías o flexibilidades que había en Centros Penales” quedaban “totalmente terminadas”.

El Faro contactó telefónicamente con Nelson Rauda la noche del jueves para pedirle su versión sobre lo sucedido en las 48 horas anteriores, pero el exfuncionario se negó a dar declaraciones. Cuando se le preguntó qué día recibió la orden del ministro de suspender toda entrevista con internos, se limitó a decir: “Mejor no voy a hablar de eso, porque voy a complicar más las cosas”.

El origen de la idea

El único miembro del equipo que ha gestionado la tregua que se encontraba presente en el Tabernáculo el miércoles, mientras “El Sirra” y “Viejo Lin” eran entrevistados, era Paolo Lüers, miembro de la Fundación Humanitaria y del equipo técnico, que reúne a todos los involucrados en la gestión de las negociaciones con las pandillas. Según Lüers, la idea de que líderes pandilleros fueran entrevistados en vivo por el líder de la iglesia evangélica fue suya.
En la versión de Lüers, que coincide con la del pastor Toby Jr., la idea apareció hace casi dos semanas, luego de que el religioso lo invitara a su programa de entrevistas. A Toby Jr. le pareció una buena idea contar con líderes de las pandillas en su templo y acordaron hacer las gestiones para que ocurriera. En aquella entrevista con Lüers en la televisión del Tabernáculo, había otro invitado: el viceministro de Seguridad y Justicia, Douglas Moreno, quien según Lüers también se mostró a favor de ese -entonces posible- evento.

Lüers cuenta que el sábado 25 hubo una reunión en el penal de Mariona a la que asistieron los líderes de las cinco principales pandillas que protagonizan la tregua. Él también asistió y ahí “El Sirra” y un representante de “Viejo Lin” le confirmaron que el Tabernáculo, a través de algunos de sus pastores que visitan las diferentes prisiones, había invitado a los dos pandilleros a participar de la entrevista en vivo.

Según el relato de Lüers, el lunes 27 Nelson Rauda le confirmó que estaba al tanto de la actividad prevista y que las autorizaciones para que “El Sirra” y “Viejo Lin” acudieran a la sede central del Tabernáculo estaban listas. Toby Jr. asegura que él supo de ese aval oficial la noche del martes. Desde ahí todo transcurrió sin sobresaltos: el miércoles a las 2 de la tarde, una caravana de tres vehículos con varios agentes de seguridad recogió a “El Sirra” en el penal de Ciudad Barrios en San Miguel y luego pasó por “Viejo Lin” al penal de Cojutepeque.

En la escolta participó un dispositivo de la Policía Nacional Civil, que además prestó seguridad perimetral en los alrededores del templo durante el culto y la entrevista televisada. La presencia de agentes policiales implica que en la preparación de la actividad Centros Penales tuvo algún grado de coordinación con al menos otra institución del gabinete de seguridad.

Consultada por lo sucedido el miércoles, la jueza de vigilancia penitenciaria de Santa Tecla, Astrid Torres, responsable de la supervisión del cumplimiento de pena de Dionisio Umanzor “El Sirra”, negó estar al tanto de que la actividad del Tabernáculo iba a celebrarse, pero recordó que los artículos 92 y 93 de la Ley Penitenciaria autorizan la participación de internos en actividades extramuros con permiso ya sea de un juez de vigilancia o del director del centro penitenciario en que cumplen pena. “Yo por los medios me di cuenta, así que deduzco que en este caso fue el director del centro el que autorizó”, dijo.

“No es al primera vez que se autorizan permisos para dar testimonios en iglesias”, añadió la jueza. “Una actividad de este tipo busca demostrar a la sociedad que el interno está cambiando”. Insistió además en que el hecho de que “Viejo Lin” y “El Sirra” sean pandilleros no supone un limitante legal para el permiso de salida. “Si estuvieran todavía en Zacatecoluca sería distinto, pero ahora están en régimen ordinario”, recordó.

La jueza dijo comprender el impacto que la aparición de los dos líderes pandilleros fuera de los muros de la cárcel tuvo en parte de la población, pero quiso centrarse en su sustento jurídico: “Sin conocer detalles de cómo se gestionó el permiso, me parece que el procedimiento fue tal vez socialmente reprochable, pero legal”.

Perdomo contradice a Munguía Payés 

Al margen de la destitución de Rauda, que será sustituido provisionalmente por el hasta ahora subdirector Rodil Hernández, el anuncio de que, en adelante y por un tiempo indeterminado, los líderes de pandillas no podrán conceder entrevistas a medios de comunicación ni celebrar conferencias de prensa supone un giro radical en la forma en que el Gobierno ha gestionado la tregua hasta hoy.

Por la negativa de las autoridades a asumir su responsabilidad en la negociación y por tanto a liderar el anuncio de sus avances u obstáculos, las constantes comparecencias de los líderes de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18 en entrevistas televisivas y sus conferencias de prensa -organizadas por Raúl Mijango con autorización implícita de las autoridades de Centros Penales- han sido durante más de un año la principal fuente de información sobre los acuerdos y compromisos alcanzados. Las pandillas han lanzado en este tiempo un total de 13 comunicados y se había vuelto habitual verlos dar declaraciones en el penal de Mariona, al que los voceros de la MS-13 y el Barrio 18 en un principio y luego también los de la Mirada Locos, La Máquina y la Mao Mao eran trasladados desde sus respectivas cárceles para tal fin.
De izquierda a derecha: El ex director de la PNC, Francisco Salinas, el Exministro de Seguridad, David Muguia Payes y el Ex Director de Centros Penales, Nelson Rauda, en una conferencia de prensa el 16 de marzo 2013 en la cual negaron que el estado haya n
De izquierda a derecha: El ex director de la PNC, Francisco Salinas, el Exministro de Seguridad, David Muguia Payes y el Ex Director de Centros Penales, Nelson Rauda, en una conferencia de prensa el 16 de marzo 2013 en la cual negaron que el estado haya n    

Perdomo parece querer revisar también otras prácticas relacionadas con la tregua y, según publicaciones de La Prensa Gráfica y del noticiario 4 Visión, cuenta para ello con el respaldo del presidente Funes. Ambos medios citan a "fuentes del Gobierno" para asegurar que el despido del Director de Centros Penales fue una orden directa de Funes, y que el mandatario ha hecho saber que de ahora en adelante "no tolerará medidas que rocen en la ilegalidad en beneficio de pandilleros". En las conferencias de prensa del jueves 30, Perdomo anunció “una evaluación de las políticas que se seguían anteriormente”, en referencia a la forma en que su predecesor, David Munguía Payés, que abandonó el cargo por orden de la Corte Suprema de Justicia y acaba de ser nombrado asesor del presidente para el “Proceso de Pacificación” (la forma más reciente en que el Ejecutivo se refiere a la tregua), administraba la negociación con las pandillas.

“La tregua entre pandillas es un hecho social que se produce entre pandillas (…) y creemos que es una cosa positiva porque logró la reducción de homicidios y un mayor conocimiento del fenómeno social, pero quiero ser claro: la tregua no es parte de la estrategia de seguridad del gobierno”, afirmó el nuevo ministro, en evidente contradicción con lo admitido por Munguía Payés en una entrevista concedida a El Faro en mayo de 2012, cuando dijo: “El trabajo de monseñor Colindres y Raúl Mijango era una pieza de mi estrategia”.

El nuevo ministro repitió que el Gobierno no ha negociado ni va a negociar con la MS-13 y el Barrio 18, pero hizo “un llamado a un pacto social con la sociedad civil para que sea la sociedad civil la que dialogue (con las pandillas) y busque los mecanismos de la incorporación de los jóvenes en riesgo. Los diálogos se van a hacer a nivel de la sociedad”, dijo.
Esta afirmación de Perdomo parece referida a la iniciativa de los Municipios Libres de Violencia (también conocidos como municipios santuario) y está cerca de lo expresado por el presidente Funes el pasado abril en su visita a Washington. El presidente de la República afirmó que la labor del Estado en este proceso era “darle sostenibilidad a una tregua que no puede estar sometida (…) a la voluntad de las partes sino a una respuesta institucional y estructural que comience a desmontar las causas de la violencia delincuencial”.

domingo, 2 de junio de 2013

Ellos lucharon contra el Plan Cóndor



 Crescencio Galañena Hernández (izda.) y Jesús Arias (...)

Fuente : Guerrilleros, habanos y mojitos

Identificados los restos de dos diplomáticos cubanos que fueron desaparecidos por la dictadura argentina

Los restos del diplomático cubano Jesús Cejas Arias, secuestrado en Buenos Aires durante la última dictadura y visto por última vez en cautiverio en el centro clandestino Automotores Orletti, fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). El cadáver fue hallado hace un mes dentro de un tambor metálico de 200 litros, rellenado con cemento, abandonado en un predio de la localidad de Virreyes, partido de San Fernando. La identificación fue informada oficialmente desde el juzgado de Daniel Rafecas, a cargo de la megacausa que investiga delitos de lesa humanidad en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército.

Cejas Arias, de 22 años, fue secuestrado el 9 de agosto de 1976 junto con su compatriota Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, que tenía 27 años. Ambos acababan de salir de la embajada de Cuba donde trabajaban. El secuestro se produjo en Barrancas de Belgrano, frente al señorial club homónimo. El 13 de agosto, el diario La Opinión publicó que “la embajada cubana en Buenos Aires está trabajando en estrecho contacto con el gobierno argentino en la búsqueda de dos miembros de la representación, acerca de quienes se presume que habrían sido secuestrados”. El 16, la agencia Associated Press recibió un sobre, por correo simple y con estampilla argentina, que contenía las credenciales de ambos desaparecidos. Adentro había un texto en letra manuscrita, despareja, que decía: “Nosotros (Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena), ambos cubanos, nos dirijimos a usted para por este medio comunicar que hemos desertado de la embajada para gozar de la libertad del mundo occidental”. El texto no tenía firmas y la Cancillería certificó la autenticidad de las credenciales, informó al día siguiente La Opinión.

Cejas Arias y Galañena Hernández estaban por entonces secuestrados en el centro clandestino Automotores Orletti, instalado por la SIDE en el barrio de Flores. Orletti, comandado por Aníbal Gordon y otros ex miembros de la Triple A, fue la sede local del Plan Cóndor, como se conoce la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur.

El represor chileno Manuel Contreras Sepúlveda, ex jefe de la DINA, actualmente condenado en su país, habría admitido ante la jueza María Servini de Cubría que Michael Townley –a quien se atribuye ser miembro de la DINA de Pinochet y de la CIA– y el cubano-estadounidense Guillermo Novo Sampoll habrían viajado especialmente a la Argentina para interrogar en el centro clandestino a Cejas Arias y Galañena Hernández. “Ellos cooperaron en la tortura y el asesinato de los dos diplomáticos cubanos”, dijo Contreras.

Los restos de Galañena Hernández fueron encontrados en junio del año pasado, en el mismo predio en el que se concretó el hallazgo de Cejas Arias, cuando un grupo de chicos que jugaba se topó con un barril de metal oxidado del que sobresalían algunos huesos. En septiembre también se encontraron los restos de los argentinos María Rosa Clementi de Cancere –empleada de la embajada de Cuba en nuestro país– y de Ricardo Manuel González, también secuestrados durante agosto de 1976 y hasta ese momento desaparecidos. Los hallazgos se produjeron en un lugar donde se realizaban movimientos de tierra para aparentemente construir viviendas y donde había una tosquera. Los tambores estaban numerados y rellenos de concreto.

En todos los casos, los restos se hallaron en tambores de doscientos litros rellenados con cemento, la que constituyó una práctica sistemática y exclusiva de los represores que actuaron en Orletti para el ocultamiento de las víctimas asesinadas. Ese mismo año, 1976, fueron hallados siete tambores similares en un canal de San Fernando que contenían cadáveres de desaparecidos cubiertos de cemento. Los cuerpos fueron enterrados como NN en el cementario de San Fernando y tiempo después pudieron ser identificados. En 1989, se supo que uno de ellos era Marcelo Gelman, hijo del poeta y periodista Juan Gelman.

Según el comunicado difundido ayer desde el juzgado de Rafecas, en las tareas de remoción de suelos y búsqueda de restos encabezada por los antropólogos del EAAF intervienen también con maquinarias y personal técnico la Dirección Nacional de Vialidad, profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, con la colaboración logística de la municipalidad de San Fernando y la custodia de Gendarmería Nacional. En el caso participa la embajada de Cuba, y ya han arribado a Buenos Aires autoridades de ese país debido a la enorme trascendencia del hallazgo en términos de reparación histórica y para realizar los trámites tendientes a la entrega de los restos, para poder repatriarlos y llevarlos cerca de sus familiares residentes en Cuba. En una vereda de Barrancas de Belgrano, en el cruce entre La Pampa y Arribeños, una baldosa de color ocre colocada en 2011 los seguirá recordando en el lugar exacto donde fueron secuestrados.


El retorno a la Patria

(Por Manuel Hevia Frasquieri y José Luis Méndez Méndez, publicado en Cubadebate el 2 de noviembre de 2012)

Hace ya 36 años nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro pronunciaba las palabras de despedida de duelo de las 73 víctimas del avión de Cubana destruido en pleno vuelo por un brutal acto terrorista en Barbados, el 6 de octubre de 1976. En ese vibrante discurso que todo nuestro pueblo recuerda, Fidel denunciaba a los autores de aquel acto salvaje y realizaba un recuento de las actividades terroristas ejecutadas contra Cuba en aquellas semanas. En sus palabras explicaba al pueblo que el “… 9 de agosto, dos funcionarios de la Embajada cubana en Argentina son secuestrados sin que se haya vuelto a tener noticias de ellos… “. (1)

Cuando solo habían transcurrido unas pocas semanas de la desaparición de los jóvenes funcionarios, ya nuestro Comandante en Jefe calificaba aquel suceso como un acto de terrorismo, que se sumaba a la cadena de agresiones a que era sometido nuestro pueblo en los días que antecedieron al atentado al avión comercial cubano en Barbados.

Los funcionarios diplomáticos eran los jóvenes Crescencio Galañena Hernández y Jesús Cejas Arias, quienes en la tarde del 9 de agosto de 1976 se retiraban de la Embajada cubana en Buenos Aires después de cumplir su tarea diaria, cuando fueron emboscados a pocas cuadras del lugar en la esquina de las calles Arribeños y La Pampa, en el barrio de Barrancas de Belgrano, por un grupo de hombres vestidos de civil y armados, que se movilizaban en varios autos y una ambulancia, a los que, según un testigo presencial, sometieron violentamente, a pesar de la férrea resistencia de ambos, y los introdujeron por la fuerza en los vehículos. Escenas como esta se habían convertido en algo cotidiano en aquel país durante la dictadura militar que imperaba entonces, causante de miles de desaparecidos. Tan solo entre agosto de 1976 y marzo de 1978 fueron secuestrados y desaparecidos 11 ciudadanos argentinos y algunos de sus familiares, que laboraban o mantenían algún vínculo con la Embajada y la Oficina Comercial de Cuba en Buenos Aires.

Algunos autores aseguran que en los interrogatorios y torturas de los cubanos participaron el terrorista de origen cubano Guillermo Novo Sampol y el agente de la CIA y la DINA chilena el norteamericano Michael Townley, involucrados semanas después en el asesinato del exministro de la Unidad Popular de Chile, Orlando Letelier, en la ciudad de Washington. El terrorista Orlando Bosch y la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), se adjudicaron también el crimen. Esta última organización terrorista señaló su cooperación con bandas paramilitares argentinas en la realización de aquella operación criminal.

Después del secuestro, que constituía un acto violatorio sin precedentes del derecho internacional, con el propósito de sembrar la duda y el descrédito de nuestros funcionarios, los represores intentaron negar la desaparición mediante un falso documento, supuestamente escrito por los secuestrados, donde expresaban la decisión de traicionar y “pasar al mundo occidental”, lo que expresaba la crueldad y los bajos instintos de aquellos mercenarios de la CIA. No obstante las gestiones y protestas de nuestras autoridades ante la junta militar en el poder, un manto de silencio y complicidad se tornó sobre aquel terrible caso.

Años después, una investigación histórica, paciente y prolongada, reveló que los compañeros Galañena y Cejas fueron torturados, asesinados y desaparecidos sus cuerpos, después de permanecer en un centro clandestino de tortura y muerte denominado “automotores Orletti”, situado en la calle Venancio Flores, esquina a Emilio Lamarca, en el barrio porteño de Floresta, que funcionó durante la dictadura militar entre los meses de mayo y noviembre de 1976. Este pequeño edificio simulaba un modesto taller de mecánica de autos, con un portón metálico al frente. Constaba de dos plantas. En los bajos, un gran salón de 7 por 30 metros con una escalera de concreto con peldaños de madera que comunicaba con los altos. El piso era de hormigón muy sucio, de tierra y grasa, el que regaban con sal gruesa. En la planta alta funcionaban una sala de interrogatorios y otra de torturas.

Testimonios de algunos sobrevivientes que transitaron por este centro clandestino, coinciden en la ferocidad de las torturas que aplicaban aquellas bandas paramilitares. Uno de aquellos testigos declaró: “Me subieron por una escalera al primer piso, y al cabo de unos instantes me obligaron a desvestir y tirado en el piso me colocaron unos amarres en el tobillo, y con un aparejo de cadenas me subieron colgado de los pies, para meterme a continuación de cabeza en un tambor grande lleno de agua salada, sumergiéndome más o menos hasta la cintura… Posteriormente me colocaron amarres en las muñecas sujetas por la espalda y en esa posición me levantaron con el aparejo, hasta que las puntas de los pies apenas rozaban el suelo… Inmediatamente me aplicaron descargas eléctricas… “. (2)

Se estima que a este lugar fueron llevadas en 1976 más de 120 personas, de las cuales 67 fueron asesinadas y desaparecidos sus cuerpos sin vida. Se registran además ciudadanos de Argentina, Chile, y Uruguay, interrogados por represores policiales de estos países, que realizaban sus acciones operativas coordinadamente, como parte de la Operación Cóndor, que agrupaba las agencias represivas de otras dictaduras militares del continente, en contubernio con la CIA y grupos terroristas anticubanos que operaban desde Miami como asesinos a sueldo de este proyecto de muerte, encargados de secuestros, asesinatos y colocación de bombas en diferentes países.

En mayo del 2004 el caso de los diplomáticos cubanos desaparecidos fue incorporado en la causa judicial abierta en febrero de ese año por las autoridades argentinas, contra los principales represores exmilitares, involucrados en los crímenes de “Automotores Orletti”. Años más tarde, la terrible verdad quedaría al desnudo ante el mundo. El secuestro, la tortura y el asesinato de un ser humano no fue suficiente para aquellos criminales. Consideraron necesario borrar todo vestigio de aquel crimen. Transcurridos casi 36 años después de los hechos, el 11 de junio del 2012, en un predio baldío de la localidad de San Fernando en la provincia de Buenos Aires, fueron encontrados tres viejos tanques metálicos semienterrados. Aquellos envases sellados tenían en su interior restos humanos pertenecientes a dos hombres y una mujer.

Aquellos monstruos ocultaron en tanques vacíos de lubricantes el cadáver de Galañena, y el de dos jóvenes argentinos, una mujer y un hombre, también desaparecidos en aquellos días, mezclando sus cuerpos con cal y cemento y arrojándolos a un ignoto paraje, para que nunca fueran hallados ni identificados.

Crescencio Galañena Hernández había nacido el 14 de septiembre de 1949, en Yaguajay, en medio de una familia trabajadora y honesta, integrada por Victoria Hernández y Ricardo Galañena, militante comunista de profundos ideales patrióticos. Personas humildes y de principios morales.

Creció como todos los niños de su época, rodeado de hermanos en una tierra humilde y espoleada por gobiernos corruptos que habían sumido este país en la miseria y el desconsuelo. Pero le tocó vivir en una tierra de lucha y tradiciones revolucionarias. Fue testigo a muy corta edad de la épica Batalla de Yaguajay y la hazaña del inolvidable Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán.

Al triunfo de la Revolución se incorporó a una escuela de barrio donde alcanzó el quinto grado. Niño disciplinado, respetuoso, de gran nobleza y con un alto sentido de honestidad y justicia. Pionero desde la fundación de esta organización. Impetuoso y participativo en cualquier tarea. Disciplinado y afectuoso hacia sus familiares, maestros y compañeros de estudio. Siendo solo un adolescente, en 1964, se incorpora a los CDR, ocupando distintas responsabilidades en su pueblo natal de Yaguajay. Conjugaba todas estas actividades con las desplegadas como miembro de las brigadas juveniles campesinas. Integró las filas de los maestros populares para la superación de los campesinos ya alfabetizados. Colaborador activo de la vigilancia popular y más tarde, militante y un destacado dirigente juvenil en la Unión de Jóvenes Comunistas.

Siguiendo el ejemplo de sus hermanos mayores y su sentido de lealtad a la Patria, y como otros muchos jóvenes en aquellos primeros años de Revolución, Galañena se preparó para defenderlas desde su temprano ingreso en 1967 en el Servicio Militar Obligatorio. Desde entonces desarrolló una importante etapa de su vida en la consolidación de su carácter, su preparación política e ideológica, su lealtad y defensa de la Patria. Profundizó su superación cultural y su pasión por los libros y el deporte. Por sus avales políticos y humanos, fue merecedor de la confianza de sus compañeros.

Atendiendo a su destacada labor y resultados de trabajo fue designado el 19 de agosto de 1975 por nuestro gobierno para incorporarse al servicio exterior en la Embajada de Cuba en Argentina, en medio de una compleja situación interna en aquel país. Pocos días antes de su llegada, un grupo terrorista anticubano había intentado asesinar al Embajador cubano en aquel país. Galañena no dudó un instante en asumir la nueva tarea. Un año después enfrentaría valientemente la tortura y la muerte.

Los restos mortales de Crescencio Galañena retornaron definitivamente después de muchos años a su entrañable y querida Patria a las 13:49 horas del 27 de octubre del 2012, junto a su familia y su pueblo. Yaguajay rindió tributo también a los jóvenes argentinos desaparecidos y asesinados junto a nuestros dos compatriotas y se unió al dolor de ese pueblo hermano.

Nuestra Revolución cumple una vez más el deber insoslayable de retornar a su tierra los restos de sus hijos muertos en la lucha. El pueblo cubano continuará trabajando para que un día regresen también los restos de Jesús Cejas Arias.

El ejemplo de valentía, humildad, sacrificio y lealtad de estos dos jóvenes inspirará por siempre a los jóvenes cubanos, en su lucha por la independencia y soberanía de su Patria, por el regreso de Los Cinco valerosos cubanos que cumplen prisión injusta por luchar contra el terrorismo, contra criminales como los que asesinaron a Galañena y Cejas, muchos de los cuales continúan impunes.

Nuestro Héroe Nacional José Martí escribió: “El que muere, si muere donde debe, sirve”. Galañena murió sirviendo a la Patria.

Notas:
1 Discurso pronunciado el 15 de octubre de 1976 por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el acto de despedida de duelo de las víctimas del avión de Cubana destruido en pleno vuelo, el 6 de octubre de 1976. Versiones taquigráficas- Consejo de Estado, 1976.


2 J. L. Bertazzo. Sobreviviente de “Automotores Orletti”. Denuncia formulada en la Causa Primer Cuerpo, N° 14216/03, por parte de organizaciones sociales.


Mas información
Galañena nació el 14 de septiembre de 1949 en Yaguajay, actual provincia de Sancti Spíritus; Cejas, el 15 de octubre de 1953 en el barrio Río Feo, provincia de Pinar del Río. El periodista norteamericano John Dinges asegura que conversó con testigos que presenciaron el secuestro de Jesús y Crescencio, cuando caminaban tranquilamente por Virrey del Pino, en el punto exacto donde cruza la calle Arribeños. Unos 40 hombres armados bloquearon con sus Ford Falcón ambos lados de la vía. “Los dos jóvenes ofrecieron una resistencia tremenda. Los argentinos no dispararon sus armas porque los querían vivos. Fueron interrogados por oficiales argentinos y chilenos. Tanto el FBI como la CIA fueron informados de los arrestos y de las interrogaciones”.

viernes, 31 de mayo de 2013

Dalton y Swenson: “Reclutar, desertar o anular"




La historia jamás contada de Roque Dalton, la inteligencia cubana y la CIA” 

Por Charles Lane

WASHINGTON-
Harold F. Swenson, “Hal”, de 1.80 metros de estatura y complexión atlética, veterano de operaciones encubiertas durante la Segunda Guerra Mundial, era el epítome del cuerpo de oficiales de caso de la Agencia Central de Inteligencia en el momento álgido de la Guerra Fría. Hal combatía a los comunistas con la misma determinación y astucia que alguna vez usara contra alemanes y japoneses.

La noche del 23 de septiembre de 1964, el deber llevó a Swenson a una prisión local de Cojutepeque, un pueblo de mala muerte en Centroamérica, en El Salvador, donde un prisionero macilento se hallaba sentado a solas en una celda húmeda, sin ventanas.

El prisionero era Roque Dalton García.

Hoy, Dalton es un héroe literario nacional y su rostro adorna los timbres postales de El Salvador. Pero en 1964, con veintinueve años de edad, era un enemigo del Estado envuelto en la ola política de izquierdas que había barrido la región a partir de la Revolución cubana de 1959.

En pocas palabras, Dalton era el tipo de persona con la que Hal Swenson lidiaba para ganarse el pan. Al tiempo que abría un grueso informe sobre las actividades subversivas de Dalton, Swenson fijó sus ojos avellanados sobre el poeta y le dijo que tenía solo dos opciones: colaborar con la CIA  o “enfrentar las consecuencias sin posibilidad alguna de escapar”.

***

Así  comenzó uno de los encuentros clandestinos más intrigantes de la historia contemporánea de América Latina. Dalton sobreviviría y llegaría a producir una impresionante obra escrita, incluida una novela autobiográfica en la que el poeta se retrata valeroso y desafiante de cara a las presiones de la CIA.

No obstante, en los años por venir, sus enemigos murmurarían que Dalton era en realidad un traidor: si había salido libre de Cojutepeque, decían, había sido a cambio de su colaboración con la agencia estadounidense. El 10 de mayo de 1975, esos rumores le costarían a Dalton la vida. Sus camaradas marxistas de guerrilla lo asesinaron tras un “juicio”  secreto en el que lo acusaron de ser un agente de la CIA. Fue aquel un acto de brutalidad fanática que hasta el día de hoy resuena en la política latinoamericana, pues la familia de Dalton ha defendido su causa contra los dos exguerrilleros a los que culpa del asesinato: Jorge Meléndez, hoy un alto funcionario salvadoreño, y Joaquín Villalobos, consejero de seguridad nacional del presidente de México.

Quizá  nunca sepamos toda la verdad acerca del asesinato de Dalton, o de su relación con la CIA. Pero se pueden encontrar muchas respuestas en los Archivos Nacionales de Estados Unidos, en documentos desclasificados que incluyen numerosos informes sobre los esfuerzos de Hal Swenson por reclutar al poeta salvadoreño. El retrato de Dalton que de ahí surge no es ni traicionero ni heroico.

Dalton no cedió al chantaje de la CIA, pero su comportamiento durante el interrogatorio no fue tan audaz como él mismo sugeriría más tarde. Además, al parecer, Dalton manipuló la verdad tiempo después para ocultar el hecho de que en verdad era un agente de inteligencia... de Cuba.

***

El 21 de abril de 1964, un vuelo de Cubana de Aviación que se dirigía a Praga se detuvo a reabastecer combustible en Halifax, Nueva Escocia. Mientras el avión permanecía en la pista, Vladimir Rodríguez Lahera salió disparado de entre los demás pasajeros y pidió asilo a un oficial canadiense. No se trataba de una deserción cualquiera. Rodríguez era el encargado de Centroamérica para la Dirección General de Inteligencia (DGI), la principal agencia cubana de espionaje.

Rodríguez terminaría entregando una maleta llena de documentos a Hal Swenson, jefe de contrainteligencia de la unidad de “Asuntos Especiales” de la CIA, que implementaba las operaciones encubiertas contra el régimen de Fidel Castro. Para el mes de junio, Swenson había logrado que Rodríguez le diera todo el parte y había ideado un plan para “reclutar, desertar o anular” a los numerosos elementos cubanos en Centroamérica a los que Rodríguez identificara, tal como diría más tarde un memorándum de la CIA. Entre los blancos potenciales en la lista de Rodríguez, Swenson consideró a Roque Dalton como un caso especialmente interesante.

Hijo de padre estadounidense y madre salvadoreña, Dalton se había unido al Partido Comunista Salvadoreño (PCS) en 1957 y había viajado a Cuba en septiembre de 1962, junto con otros veintitrés jóvenes del Partido, para recibir entrenamiento guerrillero. Su entrenamiento duró  hasta marzo de 1963 y, según los documentos de la CIA, incluyó  un mes en Rostock, Alemania del Este, en octubre de 1962.

El curso en Cuba comprendía lecciones de “liderazgo” con un veterano de la Guerra Civil española que había adquirido la ciudadanía soviética y se había convertido en general. Dalton debió de impresionar a sus instructores, ya que lo seleccionaron junto con otros cuatro salvadoreños para seguir entrenándose como agente de la DGI... sin informar al PCS.

Los cubanos le dieron a Dalton un alias: “Juan Montenegro”, y le enseñaron escritura en clave, vigilancia y comunicaciones de onda corta. Cuando se preparaba para regresar a El Salvador, a finales de octubre de 1963, la DGI le proporcionó al poeta seiscientos dólares para comprar un transmisor, y una cinta de microfilm que contenía radiofrecuencias fue escondida en la suela hueca de su zapato.

Swenson veía a Dalton como un “candidato destacado” para el reclutamiento, pues era un comunista salvadoreño de primer orden y también un agente secreto cubano.

En tanto tal, “se podría esperar que proporcionara bastante información tanto sobre el PCS en El Salvador como sobre sus actividades para la DGI”, escribió Swenson el 19 de junio de 1964. Rodríguez le dijo a Swenson que Dalton se mostraría receptivo a una oferta de la CIA porque era “muy inteligente, pero nunca demostró un verdadero deseo por aprender” en Cuba, y porque tenía “una debilidad por las mujeres y la vida fácil”. Aun así, a Swenson le preocupaba que las “características personales” de Dalton pudieran ocasionarle a la CIA “problemas de manejo” en el futuro, tal como le había sucedido a los cubanos. Rodríguez, que había sido el oficial de caso de Dalton, explicó que este había malversado los seiscientos dólares y no se había reportado con sus superiores antes del 27 de enero de 1964, cuando las autoridades salvadoreñas lo arrestaron y deportaron. El jefe de la estación de la CIA en San Salvador también externó sus reservas. La agencia ya tenía un espía en el PCS, señaló en un cable del 12 de agosto de 1964, así que, ¿para qué incorporar a Dalton?

Puesto que anteriormente Dalton no había hecho nada para la DGI, los cubanos, siempre sospechosos, “vincularían su reactivación a la deserción de Rodríguez Lahera”, argumentaba el jefe de la estación de la CIA. En lugar de hacer el intento por reclutar a Dalton, la CIA debía “anularlo” haciendo públicos sus lazos con Cuba y dejando que el gobierno salvadoreño se encargara del resto. Pero después de la crisis de los misiles y de Bahía de Cochinos, la CIA estaba desesperada por penetrar la red que rodeaba a Fidel Castro. Swenson quería darle una oportunidad a Dalton. Así que envió un cable al jefe de la CIA en San Salvador agradeciéndole sus comentarios, y siguió adelante con sus planes de reclutar al poeta.

***

El 3 de septiembre, Swenson se reunió en San Salvador con el presidente de El Salvador, el coronel Julio Rivera, y le presentó el plan de la CIA para captar a los guerrilleros y espías entrenados por Cuba en su país. Rivera se mostró encantado y le dijo a su jefe de inteligencia, José Alberto “Chele” Medrano, que hiciera todo lo que la CIA quisiera.

Dalton había regresado a El Salvador en junio. Con la esperanza de evitar que su arresto y expulsión de enero se repitieran, permaneció  en casa mientras los abogados de la Universidad Nacional, donde Dalton estaba inscrito como estudiante de Derecho, solicitaban a las cortes poner fin a la constante vigilancia policiaca fuera de su domicilio. Pero Dalton no pudo reprimir su necesidad de beber y socializar. El 4 de septiembre –un día después de que Swenson se entrevistara con Rivera– se aventuró en un bar donde policías vestidos de civil lo arrestaron. Cinco días más tarde fue transferido en secreto a la cárcel de Cojutepeque, a fin de frustrar los esfuerzos de la familia del poeta por lograr que un juez ordenara su liberación.

Si bien la policía no golpeó ni torturó físicamente a Dalton, fue mantenido en solitario, privado de duchas y comida decente, y obligado a dormir en el frío suelo de la celda. El resultado fue un semblante lastimoso al momento que Swenson llegó, ya caída la oscuridad, el 23 de septiembre.

Las condiciones de la cárcel no dejaron contento a Swenson, en particular el hecho de que el único espacio disponible para un interrogatorio fuera una gran sala de juntas, con guardias presentes y un oficial de alto rango de la policía salvadoreña que deambulaba dentro y fuera. Pese a las circunstancias poco satisfactorias, Swenson prosiguió con su “oferta” a Dalton. Hal le dijo al poeta que “fuentes internas” habían revelado que no solo era un comunista salvadoreño de primer orden, sino también un agente de inteligencia cubano. Dalton negó todo, y comenzó a sermonear a Swenson sobre sus derechos legales.

Pero cuando este último le mostró el archivo de la DGI que había obtenido de Rodríguez, el poeta “se encogió de miedo”, tal como informó más adelante el hombre de la CIA. La situación de Dalton “no tenía remedio”, dijo Swenson... a menos que cooperara, en cuyo caso, Estados Unidos se encargaría de darle a él y a su familia una buena vida. Dalton pasó de la provocación al regateo. Los dirigentes militares de El Salvador “me cortarán la cabeza”, suplicó. “Lamento haberme involucrado alguna vez en todo esto.” El poeta juró abandonar la política y El Salvador si el hombre de la CIA ponía fin al interrogatorio y lo dejaba ir. Pese a todo, Dalton no admitió trabajar para Cuba ni pertenecer al Partido Comunista. Y tampoco accedió a espiar para la CIA.

Frustrado, Swenson envió a Dalton de vuelta a su celda, y se quedó cavilando sobre las formas de quebrar su resistencia. Swenson decidió que un bon vivant como Dalton respondería mejor en un ambiente más cómodo. Así que dio instrucciones a Chele Medrano de trasladar a Dalton a un lugar más tranquilo, donde pudieran hablar a solas.

La noche del 25 de septiembre, Swenson se reunió con Dalton en la lujosa casa de un coronel salvadoreño, en las frescas colinas de Planes de Renderos, al sureste de San Salvador. Dalton se había duchado y había conseguido una cama adecuada y comida decente. Swenson informó que, sin guardias, “hubo una mejor compenetración y Dalton habló con mayor holgura”. Charlaron sobre la historia personal del poeta, sobre sus primeros días como miembro del Partido Comunista y sobre sus viajes por México y Cuba. Pero Dalton insistía en que había renunciado al Partido Comunista debido a sus métodos “cuestionables”. Sus visitas a Cuba, decía, respondían a actividades estrictamente culturales y literarias.

Swenson hojeó de nuevo el archivo de la DGI. Dalton insistía en que los papeles eran falsos. El poeta “suplicó misericordia con elocuencia, por [su] esposa y sus hijos”, informó Swenson, y “rogó” una vez más que se le enviara al exilio. El hombre de la CIA dijo que quizás podría organizar una nueva vida para Dalton en México, pero solo si cooperaba plenamente. Al ver que el poeta no se doblegaba, Swenson recogió sus papeles y se marchó, advirtiéndole a Dalton que se le estaba acabando la paciencia.

Dalton parecía “agitado, pero terco”, y “probablemente no se rendiría sino después de repetidas y largas sesiones de interrogatorios”, informó Swenson. Antes de recurrir a eso, Swenson quería probar una última táctica: confrontar a Dalton con Vladimir Rodríguez Lahera, quien había acompañado a Swenson a San Salvador. Seguramente Dalton no podría negar sus vínculos con los cubanos en presencia de su antiguo oficial de caso de la DGI.

La mañana del 30 de septiembre, Rodríguez apareció en Planes de Renderos. De apenas 1.60 metros de estatura y con un acento cubano inconfundible, Rodríguez debió de resultar instantáneamente reconocible para Dalton, en especial cuando habló sobre el entrenamiento del poeta en Cuba y se dirigió a él por sus pseudónimos ante la DGI.

Sin embargo, Dalton se las arregló de alguna manera para negar que conociera al cubano. El poeta se atuvo a esa historia incluso después de que Swenson entrara y se uniera al desertor. Una vez más, Dalton rogó que se le liberara y se le enviara al extranjero.

“Obtener la verdad de Dalton llevará mucho tiempo”, informó un Swenson exasperado. Dalton estaba “plenamente consciente [de las] pruebas en su contra”, pero quizás esperaba que la presión política y legal de sus camaradas finalmente obligara al gobierno a liberarlo. Por otra parte, añadía Swenson, Dalton “probablemente teme que admitir su complicidad no sea de ayuda”.

Estaba en manos del gobierno salvadoreño “convencerlo de que de una u otra forma [se] equivoca”, escribió Swenson, lo que quería decir que el gobierno debía retener a Dalton en aquella oscura celda de la cárcel de Cojutepeque hasta que el poeta cambiara de opinión. Y el 1 de octubre fue exactamente ahí adonde Dalton fue a parar, mientras Swenson regresaba a Washington.

***

La desaparición de Dalton en verdad se había vuelto una cause célèbre para los comunistas salvadoreños y otros opositores al gobierno militar. El mismo día en que la policía transfirió en secreto al poeta de vuelta a Cojutepeque, un grupo de escritores y artistas publicó una carta en protesta por su arresto. Dos semanas más tarde, el 15 de octubre, el Diario Latino de San Salvador publicó una carta abierta al presidente Rivera firmada por la esposa de Dalton, Aída Cañas de Dalton. A continuación, las asociaciones de abogados llamaron al gobierno a respetar los derechos del poeta.

El 29 de octubre, al tiempo que la campaña a favor de Dalton alcanzaba un crescendo, un cable de la CIA le dio a Hal Swenson una noticia asombrosa: se decía que Dalton había escapado.

Tal como lo explicarían los cables posteriores de la CIA, de alguna manera el poeta había llegado de la cárcel de Cojutepeque a un escondite en la Universidad Nacional, en San Salvador.

Los oficiales de la CIA estaban alarmados por el titular del 30 de octubre de El Diario de Hoy, de San Salvador: “Dalton García confirma la fuga”. El periódico contenía una carta de Dalton en la que él mismo describía su arresto, cautiverio y las extrañas reuniones con dos interrogadores extranjeros.

Un “estadounidense vestido de civil” lo había acusado de participar en una conspiración encabezada por cubanos contra el gobierno salvadoreño, escribió Dalton. El gringo le había enseñado “una serie de documentos, obviamente inventados y fabricados ad hoc”, y amenazó con “eliminarlo” a menos que admitiera los cargos.

En la villa de Planes de Renderos, el estadounidense “continuó con sus amenazas y ofertas”, escribió Dalton, e incluso le presentó a un cubano desconocido, quien “afirmó ser el que había conspirado en Cuba conmigo”. El cubano lo amenazó con mandarlo asesinar a menos que confesara, afirmaba Dalton.

Tras ser enviado de vuelta a la cárcel de Cojutepeque, escribió el poeta, permaneció incomunicado hasta la noche del 25 de octubre, “cuando, aprovechando una debilidad en la pared de mi celda ocasionada por temblores y trabajos de construcción en las cercanías, pude escapar y llegar por mi cuenta a San Salvador”.

Los oficiales de la CIA trataron de contener los estragos. El jefe de la agencia en San Salvador dio instrucciones al encargado de negocios de Estados Unidos, Edward G. Curtis, de decir a la prensa que las acusaciones de Dalton eran “demasiado ridículas para comentarlas” o que Dalton estaba “usando ‘licencias poéticas’”.

Mientras tanto, la CIA trató de despistar a Cuba. Un oficial de caso le dijo a un agente conocido de la DGI que un funcionario estadounidense se había reunido con Dalton, pero solo a petición de Chele Medrano, quien pensaba que Dalton podría hablar más libremente con un compatriota de su padre. El oficial le aseguró al agente cubano que Dalton no había traicionado ninguna confianza, y que no tenía “nada que temer desde el punto de vista de la seguridad”.

El 3 de noviembre, el jefe de la CIA en San Salvador envió un cable a las oficinas centrales informando que las repercusiones políticas eran “sorprendentemente leves” y que el gobierno salvadoreño “podría capear el temporal sin tener que admitir nada”.

Sin embargo, un destinatario del mensaje no quedó satisfecho. “Este cable no tiene sentido”, escribió el 4 de noviembre un alto cargo de la CIA. “Nuestro objetivo es obviamente reclutar, desertar o anular a Dalton. Su fuga de la prisión no altera de ninguna forma lo que queremos hacer.” De hecho, se argumentaba en el memorándum, la fuga y las declaraciones de Dalton en la prensa salvadoreña podrían aumentar su valor como agente doble, pues constituían una pantalla perfecta.

La negativa de Dalton a aceptar el reclutamiento hasta ese momento “no significa que debamos rendirnos, más bien significa que deberíamos intensificar nuestros esfuerzos o estar dispuestos a tomar medidas más drásticas de ser necesarias”, agregaba el memorándum. Después de todo, el caso Dalton debía ser considerado a la luz “del asesinato de agentes de la CIA en Cuba”.

“No estamos involucrados en partidas de ajedrez o en juegos olímpicos, sino en operaciones serias que, ya se trate de una guerra caliente o fría, se calculan bajo la definición clásica de destruir la voluntad del enemigo para resistir o, más realistamente, destruir la capacidad del enemigo”, concluía el documento.

Y, con esa nota ominosa, termina el informe desclasificado del intento de Hal Swenson por reclutar a Roque Dalton.

***

¿Podría haber orquestado la CIA una vendetta contra Dalton, o haberlo reclutado durante el tiempo transcurrido entre su fuga en 1964 y su asesinato en 1975? Es posible, pero probablemente no fue así.

La CIA continuó rastreando a Dalton desde febrero de 1965, cuando este se reubicó en Praga, hasta al menos el verano de 1971, cuando el poeta asistió a un congreso de las juventudes comunistas en Pyongyang, Corea del Norte.

No existe evidencia en los archivos desclasificados de que la CIA tuviera siquiera noticia del regreso de Dalton a El Salvador en 1973, o de la existencia del grupo al que se unió, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

Además, para ese momento, “Asuntos Especiales”, al igual que la mayor parte del aparato anti Castro de la CIA, se había disuelto. Hal Swenson y otros oficiales involucrados en el caso Dalton habían sido reasignados, se habían retirado, o habían muerto. La prioridad de la CIA en

América Latina era el Chile de Salvador Allende, y no Centroamérica. Para 1975, la agencia quizás estaba demasiado ocupada combatiendo los escándalos por sus intentos de asesinato previos como para emprender uno contra alguien como Dalton.

Mientras tanto, la relación de Dalton con la inteligencia cubana se mantuvo. Aunque no está claro cómo salió de El Salvador a principios de noviembre de 1964, el poeta no pudo haber llegado a Praga sin ayuda cubana. Cuando tiempo después regresó a La Habana, Dalton gozó de un estatus privilegiado, con fácil acceso a funcionarios como Manuel Piñeiro, que encabezaba las operaciones secretas del régimen de Castro en América Latina.

En retrospectiva, el comportamiento de Dalton durante el interrogatorio con Swenson y Rodríguez, así como la historia que contó en la prensa salvadoreña –y, mucho más tarde, en las páginas de su novela Pobrecito poeta que era yo– parecen calculados no solo para protegerse a sí mismo, sino también a la DGI.

Sí: durante sus encuentros con el hombre de la CIA y con el desertor cubano estaba asustado, más asustado de lo que su recuento en Pobrecito poeta que era yo podría revelar. Debió de quedar impactado al enterarse de que Rodríguez lo había traicionado. Pero sus ruegos y sus súplicas probablemente fueron en parte una actuación, una puesta en escena destinada a darle tiempo a sus camaradas para hacer campaña a favor de su liberación, tal como lo sospechó Swenson. Incluso pudo haber aprendido esta táctica de la DGI.

Un cable del jefe de la CIA en San Salvador, fechado el 28 de septiembre de 1964 y consistente con esta hipótesis, describe una reunión secreta sobre el caso Dalton con un informante del PCS, quien reportó que la política del partido en el caso Dalton era “ejercer presión [sobre el gobierno] a través de los diputados” en la asamblea nacional, y “aceptar la expulsión [de Dalton] del país antes que dejarlo podrirse en alguna cárcel local”.

La dramática carta de Dalton a El Diario de Hoy resulta digna de atención tanto por lo que dice como por lo que no dice.

En Pobrecito poeta que era yo, escrito después de su salida de El Salvador, Dalton llamaba al interrogador estadounidense “oficial de la CIA”. Pero en la carta a El Diario de Hoy, escrita mientras aún se ocultaba en el país y esperaba irse, se refería al gringo con más cuidado, como “uno de los asesores extranjeros de la policía nacional y otras instituciones militares”. En cuanto a Rodríguez, Dalton decía que había descubierto que el cubano sin nombre era “un instructor de la policía nacional”.

En pocas palabras, Dalton solo reveló lo suficiente de la verdad como para alertar a sus superiores cubanos de que sus operaciones habían sido expuestas, pero no tanto como para orillar a la CIA a tomar “medidas drásticas”.

***

La narración de Dalton sobre su fuga en El Diario de Hoy, aunque vaga y breve, es consistente con su elaborado relato en la novela, donde habla de la excavación de un túnel a través de una porosa pared de adobe, de carreras a través de bosques, y de autobuses a los que subió, lleno de ansiedad, camino a San Salvador.

Siempre ha parecido una historia improbable. Un viejo camarada que entrenó en Cuba con Dalton, Ricardo Castrorrivas, le dijo al biógrafo del poeta, Luis Alvarenga, que según había escuchado, Dalton logró salir en realidad gracias a Pedro Geoffroy Rivas, un eminente y adinerado poeta de izquierda que utilizó sus influencias a favor de Dalton. Resultaría irónico, pues Dalton y Rivas eran rivales en aquel tiempo; es de notar, empero, que Pobrecito poeta que era yo es una línea de un poema de Rivas.

No obstante, el hijo de Dalton, Juan José Dalton, ha escrito sobre la lejana noche en que su padre apareció en la casa de un pariente, con barba y cubierto de arañazos, y le enseñó a su hijo un pedacito de acero que había utilizado para atravesar los ladrillos.

La única versión de la fuga de Dalton que claramente no es verdad es la que difundieron sus enemigos: que la CIA la orquestó para encubrir su reclutamiento. El narrador más agresivo de este relato fue Cayetano Carpio, el comunista veterano que abandonó el partido salvadoreño en 1970 para fundar las Fuerzas Populares de Liberación (FPL). Carpio afirmaba que los miembros del Partido habían visto a Dalton reunirse con un oficial de la CIA en un hotel de San Salvador después de que saliera de la cárcel de Cojutepeque.

Si tal reunión tuvo lugar, no existe registro de ella en los documentos desclasificados de la CIA. Por el contrario, los cables secretos de la agencia, cuyo propósito nunca fue hacerlos públicos, reflejan sorpresa y enojo genuinos frente a la noticia de la fuga de Dalton. Los oficiales de la CIA en San Salvador ni siquiera averiguaron que Dalton había llegado a la Universidad Nacional sino hasta diez días después de su huida de Cojutepeque. Chele Medrano también parece haber permanecido en la ignorancia; según un cable de la CIA, “arremetió contra la dejadez de la Policía Nacional”.

El apoyo de Cuba a Dalton después de que abandonara El Salvador en 1964 contradice la acusación de Carpio; resulta extraño, sin embargo, que el régimen de Castro tolerara las murmuraciones de Carpio contra el poeta cuando ambos hombres se encontraban en La Habana a principios de la década de 1970.

Después de que Carpio rechazara la oferta del poeta de unirse a las FPL, la inteligencia Cubana instó a Alejandro Rivas Mina, el primer jefe del ERP, a aceptar a Dalton como “asesor político” dentro de El Salvador, según un artículo de David Hernández, escritor e investigador salvadoreño del caso Dalton, en La Prensa Gráfica de mayo de 2011.

Dado el potencial de conflicto entre Rivas Mina y el más viejo y más logrado –pero notablemente indisciplinado– Dalton, era como si los cubanos estuvieran enfrentándolos deliberadamente.

Según las memorias del exguerrillero salvadoreño Eduardo Sancho, Crónicas entre los espejos, en una reunión en San Salvador, en 1973, poco después de la llegada de Dalton, Carpio le reiteró a Rivas Mina el rumor sobre los vínculos de Dalton con la CIA.

Para sus admiradores, Dalton fue un brillante intelectual revolucionario. Los servicios secretos de Cuba, empero, lo conocieron como un bohemio sarcástico que le había robado seiscientos dólares a la DGI, que no podía resistirse a la bebida y que metió la pata en una peligrosa trampa de la CIA.

La inteligencia cubana había tolerado sus defectos durante años debido a sus dotes literarias. Sin embargo, para principios de la década de 1970, Dalton sabía más sobre el funcionamiento interno del Estado cubano que una década atrás, y su afición por la bebida y las mujeres había empeorado mucho.

De una u otra forma, por el riesgo que representaba, Roque Dalton estaba destinado a ser anulado. Y, el 10 de mayo de 1975, lo fue.

Traducción de Marianela Santoveña


Tomado de revista Letras Libres, edición octubre 2012.

Entrevista a Jose Mujica, presidente de Uruguay, en Los Desayunos

Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...