Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 10 de diciembre de 2013

Los orígenes de la burguesía de El Salvador

¿Por qué tenemos tanta desigualdad económica y social? Está por aparecer el libro del conocido catedrático español Antonio Acosta sobre los orígenes de la burguesía de El Salvador. "La Hacienda salvadoreña salvaguardaba los intereses de la minoría dominante utilizando para la recaudación fiscal casi exclusivamente impuestos indirectos", nos dice Acosta. "Los miembros de la oligarquía que ocupaban la Asamblea Nacional nunca aprobaron leyes que gravaran sus rentas ni sus patrimonios". 
 
Antonio Acosta *
elfaro.net / Publicado el 9 de Diciembre de 2013
Estampa en la prensa francesa con escena con miembros del gobierno salvadoreño para ilustrar la noticia del terremoto en San Salvador de 1873.
Estampa en la prensa francesa con escena con miembros del gobierno salvadoreño para ilustrar la noticia del terremoto en San Salvador de 1873. 

En las próximas semanas el Taller de Estudios e Investigaciones Andino-Amazónicos, de la Universidad de Barcelona, y el Instituto de Estudios sobre América Latina, de la Universidad de Sevilla, publicarán el libro Los orígenes de la burguesía de El Salvador. El control sobre el café y el Estado. 1848-1890. Se trata de la primera parte de un trabajo que se proyectará hasta 1910 aproximadamente, es decir, un período sobre el que diversos y destacados autores que ya han aclarado muchos de los problemas que El Salvador vivió.

A partir de sus contribuciones, en este libro pretendo mostrar algunos de los mecanismos que utilizaron ciertos sectores de la sociedad salvadoreña en la segunda mitad del siglo XIX para alcanzar, reproducir y ampliar su poder económico y político no sólo, pero principalmente, sobre la base del negocio del café especialmente desde la década de 1870. De forma combinada, propietarios cafetaleros y grandes comerciantes que desempeñaban también otras funciones en la estructura económica del país, fueron ocupando espacios estratégicos en el aparato del Estado, que estaba en proceso de construcción, hasta hacerse prácticamente con el control de lo que se podría considerar su núcleo. Se desarrolló así un auténtico sistema de dominación que se produjo gradualmente en el tiempo y se desplegó en varios planos articulados, a modo de engranaje. Este libro no aspira a tratar este proceso de forma exhaustiva, pero sí a mostrar, al menos, algunas pruebas de que esto sucedió de así.

La investigación aborda en primer lugar el plano político e institucional, tomando en cuenta decisiones que los grupos oligárquicos fueron tomando, tanto desde el poder ejecutivo como desde la Asamblea Nacional, en aspectos clave para la construcción del Estado como, por ejemplo, el desarrollo del aparato judicial, entre otros. Estas decisiones se analizan a la luz de otras posiciones que los mismos elementos de la oligarquía, u otros asociados a ellos, iban adoptando en diversos ámbitos de acuerdo a sus intereses económicos, como el comercio exterior, el crédito o la agricultura, por ejemplo.

El trabajo continúa estudiando la participación de miembros de la oligarquía, algunos de ellos instalados en el gobierno, en la Asamblea o en la judicatura, como Juan José Bonilla, Yanuario Blanco o Dionisio Aráuz por citar solo algunos casos, en una diversidad de negocios que iban desde las obras de infraestructura, a obras públicas en general o a grandes operaciones relacionadas con el comercio exterior. 

Controlando el gobierno y la elaboración de las leyes, recurriendo a la violencia cuando era necesario, manteniendo los precios de los medios de producción, sobre todo, tierra y trabajo, a niveles muy bajos y disfrutando de un tratamiento fiscal privilegiado que ellos mismos diseñaban, las minorías gozaban de todas las ventajas para ejercer su dominio económico y social.

 El siguiente terreno que se analiza es de la moneda y el crédito, un espacio clave en el funcionamiento de la economía del país, desde los grandes negocios hasta la vida cotidiana de los sectores más humildes de la población. Aquí se estudian algunos de los problemas derivados de la heterogeneidad monetaria de El Salvador, la reiterada frustración y los posibles motivos de que no se llegara a crear una Casa de la Moneda en estos años. De igual modo se aborda la diversidad de tipos de créditos existentes así como las tasas de interés de los mismos y las negociaciones que se realizaron para la creación de un banco en el país, frustradas también hasta la década de 1880. A partir de entonces, se constituyeron no solo bancos, sino una variedad de otras instituciones de crédito de menor envergadura relacionadas con la crisis económica que vivió la mayoría de la sociedad –no la fracción más pujante de la oligarquía- en dicha década.

Una atención especial se dedica al café, desde sus orígenes y pasando por la segunda mitad de la década de 1870, cuando se convirtió en el principal producto de exportación en términos de valor en el mercado. En 1876 tanto el presidente Rafael Zaldívar como todos sus ministros tenían intereses en el café, bien como prestamistas o como productores, así como miembros relevantes de la Asamblea Nacional y la judicatura obre todo en occidente, una realidad que continuó siendo así en el futuro. Desde dicha década, al menos, formaban parte de la oligarquía cafetalera apellidos que se mantuvieron como grandes fortunas hasta la segunda mitad del siglo XX, como Álvarez, Belismelis, Lemus, Sol, Meza, etc. Aunque sectores de la población no cultivaran ni trabajaran como mano de obra en el café, la política y la economía salvadoreñas estaban dirigidas en buena medida por los intereses cafetaleros y el país no se podía entender sin el cultivo. En él las relaciones de producción también eran ventajosísimas para la oligarquía, con salarios que se mantuvieron durante décadas en torno a 2 reales el jornal, seis días a la semana y no durante todo el año, salvo en la época de corta del café, y tasas de interés en las habilitaciones, o compra de café a futuro, que oscilaban frecuentemente entre 100% y 200% anual. Las tasas de ganancia de los medianos y grandes cafetaleros, que se ampliaron al controlar el beneficio, eran así muy altas.

Un ámbito clave a lo largo de la historia en cualquier tipo de Estado ha sido la Hacienda. Y en El Salvador, como en otros países de América Latina, también lo fue. La Hacienda salvadoreña salvaguardaba los intereses de la minoría dominante utilizando para la recaudación fiscal casi exclusivamente impuestos indirectos. Los miembros de la oligarquía que ocupaban la Asamblea Nacional nunca aprobaron leyes que gravaran sus rentas ni sus patrimonios. Lógicamente la Hacienda vivía en un estado de permanente déficit, por lo que debía recurrir a la deuda pública, bien externa –saldada casi en su totalidad por el gobierno de Gerardo Barrios-, o bien interna, con lo que se producía la perversión fiscal de que quienes no pagaban impuestos directos, le prestaban al Estado –gestionado por ellos mismos- y cobraban de él intereses por sus préstamos. En la década de 1880 la política expansiva de R. Zaldívar y la mala gestión de Francisco Menéndez llevó a la Hacienda a tal situación que el Estado debió recurrir nuevamente a la deuda externa.

Si, como se ha escrito, lo sucedido en 1932 fue la base de lo que ocurrió en la segunda mitad del siglo XX, la evolución de fines del siglo XIX supuso el inicio de una nueva desigualdad social y territorial en el país que condujo a 1932.

* El Dr. Antonio Acosta es Catedrático de Historia de América de la Universidad de Sevilla y autor de numerosos libros y artículos de historia de América Latina y varios trabajos sobre historia de El Salvador.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Madiba y su camino hacia la libertad

Ex mandatarios y legisladores estadunidenses elogian su dignidad
EU lo declaró terrorista; hoy Obama ve en él un ejemplo al que la humanidad debe aspirar"
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Nelson Mandela en la oficina Oval de la Casa Blanca, el 17 de mayo de 2005, con el entonces presidente de Estados Unidos, George W. BushFoto Reuters
 
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El 21 de junio de 2011 se entrevistó con Michelle Obama en JohannesburgoFoto Xinhua
 
David Brooks

 La Jornada
 
 Ex mandatarios y legisladores estadunidenses elogian su "dignidad"

EU lo declaró "terrorista"; hoy Obama ve en él "un ejemplo al que la humanidad debe aspirar"


La cúpula política de Estados Unidos elogió hoy la vida de Nelson Mandela celebrando su visión moral y como un héroe de la libertad, la justicia y la igualdad. Ninguno recordó que Estados Unidos, durante la mayoría de su vida, lo declaró, junto con su movimiento, enemigo y "terrorista", y apoyó política y económicamente al régimen apartheid que lo encarceló.

El presidente Barack Obama esta tarde declaró: "hemos perdido uno de los seres humanos más influyentes, valientes y profundamente buenos con que cualquiera de nosotros compartiremos tiempo en esta tierra. Ya no nos pertenece a nosotros, pertenece a todos los tiempos". Obama afirmó que es uno de los millones que fue inspirado por la vida de Mandela, y recordó que su primera acción política fue una protesta contra el apartheid.

En una declaración desde la Casa Blanca, el presidente agregó que “a través de su feroz dignidad y resuelta voluntad de sacrificar su propia libertad para la libertad de otros, Madiba (título honorífico de su pueblo, que significa "padre") transformó a Sudáfrica, y nos movió a todos. Su viaje de prisionero a presidente englobaba la promesa de que seres humanos –y países– pueden cambiar para el bien. Su compromiso de trasladar poder y reconciliar con aquellos que lo encarcelaron sentó un ejemplo al que toda la humanidad debe aspirar, sea en las vidas de naciones o en nuestras vidas personales”.

Concluyó, parafraseando a Martin Luther King, que Mandela fue "un hombre que tomó la historia en sus manos, y dobló el arco del universo moral hacia la justicia".

Se reporta que Obama tiene la intención de asistir a su funeral en unos 10 días.

Todos los ex presidentes de Estados Unidos también se expresaron hoy. George W. Bush declaró que Mandela "fue una de las grandes fuerzas por la libertad y la igualdad de nuestros tiempos". Su padre, George H.W. Bush dijo que Mandela fue "un hombre de tremenda valentía moral, que cambió el curso de la historia en su país".

Jimmy Carter afirmó que "el pueblo de Sudáfrica y promotores de los derechos humanos alrededor del mundo han perdido un gran líder". Bill Clinton envió un tuit con una foto de él con Mandela: “nunca olvidaré a mi amigo Madiba”.

Líderes legislativos de ambos partidos hicieron declaraciones con variaciones de estos mensajes. Algunas figuras empresariales y culturales se sumaron al coro de elogio.

Memorias incómodas


Lo que ninguna figura oficial o medio nacional mencionó es que Mandela, durante la mayoría de su vida adulta, fue considerado un enemigo, y oficialmente declarado "terrorista" por el gobierno de Estados Unidos. De hecho, el Nobel Mandela continuó en la lista de vigilancia antiterrorista oficial de Estados Unidos hasta 2008. Hasta entonces que Mandela y otros líderes del gobierno sudafricano ya no necesitaban, según la ley estadunidense, permiso especial para viajar a Estados Unidos, dado que su partido, el Congreso Nacional Africano, aún se calificaba como "organización terrorista".

Hasta su excarcelación el 11 de febrero de 1990, después de casi tres décadas en prisiones, el gobierno estadunidense nunca demandó su liberación. Todo lo contrario. De hecho, hay acusaciones de que la CIA participó en su captura en 1962, después de un año en que ingresó a la clandestinidad para impulsar el ala armada del CNA, viajando por África y Europa estudiando guerra de guerrillas y buscando apoyo para el partido.
 
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El líder sudafricano de la lucha contra el apartheid, en la cárcel el 21 de septiembre de 1964Foto Xinhua


Su partido fue percibido dentro de la óptica anticomunista de la guerra fría (uno de los sectores más importantes de la alianza con el CNA era el Partido Comunista).

Aunque hubo debates sobre las relaciones con el régimen del apartheid a lo largo de estos años, Mandela y el CNA seguían siendo calificados de "terroristas" por el gobierno de Estados Unidos, y de hecho se frenaron varias iniciativas para modificar esta posición oficial en las décadas de los 70 y los 80. Uno de los votos en contra de una resolución en el Congreso para reconocer al CNA y solicitar la libertad de Mandela en 1986 fue el del entonces legislador Dick Cheney, quien después fue vicepresidente de Estados Unidos, en la administración de George W. Bush.

A finales de los 60, Henry Kissinger, el entonces asesor de Seguridad Nacional del presidente Richard Nixon, formuló la política hacia Sudáfrica de que ya que los blancos en el poder estaban ahí para quedarse, Estados Unidos debería aceptar esa realidad y fortalecer sus relaciones con ellos, según documentos secretos que finalmente fueron revelados.

Aunque hubo un giro en la política durante el gobierno de Jimmy Carter, quien suspendió la venta de armas y otro equipo a las fuerzas de seguridad de Sudáfrica, de acuerdo con una resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU), eso sólo duraría breve tiempo. Sin embargo, rehúso aplicar mayores sanciones económicas y diplomáticas contra el régimen, a pesar de las demandas del creciente movimiento anti-apartheid en este país.

El presidente Ronald Reagan colocó al CNA en la "lista de vigilancia de terrorismo". Su política fue la de apoyar el régimen de apartheid, buscando minar y llegando a violar las sanciones contra el régimen impuesto por la ONU. Más aún, durante ese gobierno, Washington colaboraba con el gobierno de Sudáfrica en combatir movimientos de liberación aliados con el CNA en los países vecinos de la región, como Angola, Mozambique y Namibia.

De repente, con las décadas de lucha contra el régimen del apartheid por el movimiento de liberación dentro de Sudáfrica y sus aliados en el movimiento antiapartheid mundial poniendo en jaque al gobierno blanco, la política estadunidense se enfocó en facilitar una transición y de repente, los "derechos humanos" y la "democracia" empezaron a figurar en el vocabulario de Washington.

De ese periodo se encargó el presidente Bill Clinton. Sin embargo, el enfoque fue una transición que no representara una amenaza al "mercado libre" y a los intereses de las grandes empresas trasnacionales, sobre todo del sector minero. Con ello, Mandela de repente se transformó de "terrorista" a "héroe" de la "transición" pacífica. En el ámbito oficial se dejó de hablar de su tiempo como guerrillero, y de su militancia revolucionaria, y se pasó a realzar su "visión moral" y su liderazgo a favor de la "igualdad".

sábado, 7 de diciembre de 2013

'Si viviera, Roque andaría en manifestaciones con los veteranos



Entrevista con Tina Leisch, directora del documental sobre Roque Dalton. Dice que le gustaría filmar a las combatientes del FMLN

Por René Rodríguez Mina (*)



En noviembre, Tina Leisch presentó en Australia el documental Fusilemos la Noche, que recorre la vida del poeta Roque Dalton. La cineasta cree, después de haber conocido a centenares de personajes que de una u otra forma estuvieron en la vida del literato, que si no hubiera sido asesinado por la dirigencia del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) andaría parrandeando en el San Salvador nocturno, en las luchas de los refugiados contra los muros administrativos de Europa y, sobre todo, su humor irónico, tajante, mordaz seguiría con él.

“Lo más lindo de este trabajo ha sido conocer toda esta gente combativa”, dice la documentalista austriaca que, en más de un momento de la filmación, temió ser “presumida” por hacer un filme del “poeta más importante de El Salvador” cuando profesionales del país habrían dado un toque “más guanaco”.

Esta entrevista fue hecha vía correo electrónico.

Al conocer la obra, filosofía y pensamiento de Roque. ¿Cómo crees que Roque, si viviera, encajaría en nuestro tiempo?


Tuviera 78 años, pero por la risa y las mujeres que siempre le rodarían tendría 49. Mi edad. Andaría con nosotros, aquí en Austria, en los movimientos de los refugiados que luchan contra los muros legales y administrativos de la Fortaleza Europa; en El Salvador siempre estuviera trasnochando con los borrachos del Centro de San Salvador y en el día de pronto anduviera en una manifestación de los veteranos de guerra, contándoles chistes raros sobre gente con más o menos de dos pies...... Me imaginó que habría escrito algunas novelas más que nos iluminarían algunos de los enigmas de la lucha de clases en El Salvador. Imagínate, una novela genial como el Pobrecito poeta que era yo sobre su tiempo en la guerrilla, ¡¡un Pobrecito guerrillero que era yo!! Hay un gran hueco en la literatura centroamericana porque falta esta novela irreverente, sarcástica, irónica sobre la época de las luchas armadas. De pronto, Roque Dalton nos habría ayudado a entender cómo y porqué unos revolucionarios se convierten en los asesinos que lo mataron.

¿En tu vida qué te ha dejado haber filmado la película?


Amistades tremendas. Lo más lindo de este trabajo ha sido conocer toda esta generación combativa, los amigos y amigas de Roque, porque la gran mayoría comprometidos hasta hoy, con la lucha, ha sido para hacer un mundo más justo, con sus historias, su sabiduría, sus experiencias revolucionarias; me enriquece a mí, a mi vida, a mis conceptos del mundo. Y espero que logre trasmitir un poquito de su sabiduría  al público a través de la película.

¿Qué te ha inspiró Roque Dalton, por qué una película sobre él?


Su poesía. La conocí cuando vivía en El Salvador en los tiempos de guerra, y el tono fresco, irreverente, anti solemne, y al mismo tiempo muy agudo, muy combativo: me robaba.

¿Cuál fue la parte más díficil en el rodaje?


Investigar sobre la muerte de Roque. Por dos años estaba investigando y no podía acercarme a la gente que en el tiempo del asesinato de Roque estaba dentro del  ERP y cerca de los asesinos. Tardó mucho tiempo hasta que por casualidad conocí un policía, excombatiente del ERP, que me abrió las puertas de sus amigos excombatientes. Y, a través de él, conocí a varios que estaban dispuestos a hablar. Lo horrible es que el hombre que me abrió las puertas al ERP, Gonzalo, murió bajo circunstancias muy raras el día de mi cumpleaños. ¿Te puedes imaginar que hasta hoy temo que su muerte podría tener alguna relación con su trabajo para la película? Mis amigos me dicen que no es así.

Otra cosa fea fue cuando la asistente de producción recibió llamadas amenazantes que ya no siguiéramos investigando la muerte de Roque porque esto podría ser peligroso. Ya sabes, en tu país no es un buen chiste algo así.

¿Tuviste satisfacciones en la presentación en El Salvador?


Estaba súper nerviosa porque de pronto me di cuenta que era un poquito presumida por llegar desde el otro lado del charco y hacer una película sobre el poeta más importante de El Salvador.  Me imagino que hay varias cineastas salvadoreñas que hubieran podido hacer una película mucho más guanaca, más cerca de las idiosincrasias cuzcatlecas. Pero ya sabes: En Austria hay fondos para comprar cámaras, boletos de vuelo, pagar sonidistas y asistentes. En El Salvador hace falta; sin embargo, cuando caminamos después de la proyección por las calles de Santa Tecla (La Libertad) y llegaron algunas mujeres que nunca había visto y me abrazaron, de pronto me di cuenta que mi trabajo llenó un hueco de la historia cultural, de la historia de la cultura como arma, en la lucha de clases, sobre todo.

¿Cuál fue el país más abierto para las filmaciones?


Todos los amigos y amigas de Roque Dalton, en todas las partes del mundo, nos recibieron con brazos y corazones abiertos. Pero ni la CIA ni la Dirección de la Inteligencia Cubana ni los encargados de la inteligencia del ERP hablaron conmigo ni me promovieron documentos.

¿Cómo llegó a tu vida Roque Dalton?

¿Él personalmente? Te voy a decir la verdad: cuando estaba viajando la segunda vez de Viena a El Salvador, en Enero del 2011, iba medio dormida en el avión y de pronto escuche la voz de Dalton (que conocí de las grabaciones de lecturas de sus poemas sobre todo para la Radio Habana Cuba). Me habló. Pensé: “¡Que absurdo!” porque la idea es que los muertos están en el cielo y el que haya que abordar un avión para acercarse a ellos parece un cuento para niños que no cuadra muy bien con mis nociones materialistas de vida y muerte donde el lugar donde sobrevive el alma de un poeta marxista son sus libros. Pero bueno, lo escuche un poquito extrañada y él me dijo que había sido mucho más marxista y leninista y comunista de lo que menciono en mí guión. Le dije: “no me quiero meter demasiado, profundamente dentro de una historia de las corrientes y luchas ideológicas dentro de la izquierda revolucionaria de este tiempo”. Parecía que le daba un poquito de pena que yo ni siquiera quería mencionar sus peleas con el Partido Comunista Salvadoreño.
Le expliqué que mi documental iba a durar menos de hora y media y que mejor hacer una película que enamorara a la gente de él y su poesía y, después de haberla visto, la gente se pondrían a leer sus obras, y sería él, personalmente, quien les podría hablar de todas sus peleas.

¿Por qué Roque Dalton y no otro personaje?


A saber. Después de la victoria de Funes y del FMLN fue la primera cosa que se me vino a la mente: “Ahorita regreso a El Salvador para hacer una película sobre Roque Dalton.”

¿Existe otro personaje salvadoreño que te gustaría llevar a la gran pantalla?


Faltan películas sobre las mujeres combatientes del FMLN. Lil Milagro (Ramírez) y muchas más. También sería bonito un documental sobre la dimensión internacional de la lucha revolucionaria salvadoreña. Tanto de los internacionalistas que combatieron dentro del FMLN como  de los y las salvadoreñas que combatieron en las luchas de otros pueblos. También me parece muy importante abordar el tema del trauma. Aquí en Austria, en el 2011, Maja Haderlap (escritora austriaca) ganó el premio más importante de literatura de habla alemán, el Bachmannpreis con una novela que trata, de manera profunda, la historia de su padre que había sido guerrillero contra los Nazis y fue torturado atrozmente. La novela de Maja, “El Ángel del Olvido” habla con tanto amor de su padre que nunca podía cumplir con el rol del padre machista, patriarcal por el mero hecho del trauma por la tortura. Maja cuenta,  por primera vez, cómo el trauma del padre se cuaja en la estructura de la familia. ¡Imagínate, en 2011!, 56 años después del fin de la guerra, aparece la primera novela tratando la dimensión histórica, como ésta. El trauma está trasmitido dentro de las familias a las próximas generaciones.
Yo conozco y amo profundamente a hombres y mujeres que han sido combatientes del FMLN en la guerra, combatiendo para una causa justa y algunos de ellos y ellas fueron profundamente traumatizados. Y esto es un tema que no es ni representado ni tratado con seriedad. Los veteranos y veteranos hacen todos sus esfuerzos para sobrevivir económicamente. ¿Quién habla  de las cicatrices en las almas?

¿Cuáles son las satisfacciones que te deja la película?

Cada reacción me encanta, las criticas aún más que los elogios, Porque es  fácil decir: ¡Súper, Gran trabajo! Pero es un trabajo duro de hacer, una crítica profunda, de pensar, analizar, reflexionar de cómo hubiera podido ser mejor, qué es lo que no funciona; pero, de igual manera, estaré feliz si sirve para hacer que la gente hable un poco más de cómo utilizar el arte para la revolución y cuáles serán las revoluciones que queremos y cómo legar a un mundo justo.

(*Colaborador de ContraPunto)

miércoles, 4 de diciembre de 2013

«Estamos a favor de una memoria inclusiva, pero no es nada fácil»


Intervención de Iosu Perales durante la presentación en El Salvador de su libro «El futuro está lleno de memoria»


Por Iosu Perales


LA BATALLA DE LOS RELATOS


Para empezar conviene recordar que todos los finales de conflictos violentos se transforman en luchas para imponer una versión de lo sucedido. Los poderes civiles y militares desencadenantes de la guerra en El Salvador han tratado y tratan de no pasar a la historia demasiado mal.

Es verdad que cuando esto sucede hay al menos algo positivo: indica que la violencia pertenece ya al pasado.

Frente al relato manipulado se encuentra el de los protagonistas del lado del pueblo que sin contar con medios poderosos para divulgar una narración lo más objetiva posible, pueden y deben velar para que las nuevas generaciones construyan su propio punto de vista sobre el conflicto.

Por otro lado es normal que en una sociedad tan diversa como la salvadoreña existan memorias plurales sobre hechos recientes de nuestra historia y, en este sentido, sería bueno que algún día se den criterios aglutinadores de reconocimiento moral de lo ocurrido, de respeto a la dignidad de las víctimas y de deslegitimación de violaciones de derechos humanos.

Nuestra contribución  al mapa de las memorias es nuestro propio relato de por qué fue la guerra, cómo se desarrolló y cómo se alcanzó la paz.

NUESTRO RELATO


Estamos a favor de una memoria inclusiva, pero no es nada fácil. Y no lo es porque en nuestro país siguen habiendo poderes fácticos empeñados en una lectura maniquea y falsa del pasado reciente.

Hablemos pues de nuestro relato como el desafío de construir una memoria social, no sólo nuestra, no sólo partidaria, que nos ayude a transformar el presente desde la verdad como base para una reconciliación que ayude a reconstruir el tejido social.

Nuestro relato ha de servir para fortalecer nuestra identidad y saber de dónde venimos y ser conscientes de que lo logrado ha sido el resultado de enormes sacrificios.

LA PRIMERA IDEA FUERTE QUE PROCLAMAMOS ES QUE LA GUERRA FUE IMPUESTA AL PUEBLO SALVADOREÑO

No fue el fruto mecánico de una ideología, menos aún la consecuencia de un deseo popular o de una vanguardia. Por el contrario fue la elección de lo menos malo en una coyuntura larga de represión salvaje.

Quienes tienen ahora 40 y más años pudieron vivir una época, la década de los años setenta, en la que el régimen político salvadoreño era un sistema totalitario en manos de una minoría civil y militar propietaria de los recursos del país. La pobreza masiva no era sino la expresión de profundas injusticias sociales.

Los fraudes electorales de 1972, 1974 y 1977 cerraron los caminos legales a la oposición.

Matanzas: Sólo la tragedia del 28 de febrero se cobró 300 muertos. Los cuerpos policiales abrieron fuego de fusilería contra la multitud que protestaba por el fraude del 77 en la Plaza de la Libertad.

Prueba de lo que estaba pasando es la voz de Monseñor Romero que el 23 de marzo de 1980 exclamó: «En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo, cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión!» Al día siguiente lo asesinaron.

Por consiguiente, aquellos relatos que defienden la idea que el FMLN es fruto de una conspiración del comunismo internacional pasan por alto que fue desde lo profundo de un país sometido a dictaduras criminales como surgió la necesidad popular de hallar un modo de derrotarlas y, a la vez, de sobrevivir a las masacres, como la del 22 de enero de 1980 en la capital o la del 14 de mayo de ese mismo año en el río Sumpul.

Afirmamos pues que el conflicto armado fue el resultado de una realidad económica, social y política, expresada a través de un régimen que practicaba el crimen de estado como modalidad sistemática y prolongada en el tiempo. Salvador Sánchez Cerén así lo atestigua en su libro “La guerra que no quisimos”

DE MODO QUE LA SEGUNDA IDEA FUERTE ES QUE LA GUERRA FUE UN CONFLICTO NACIONAL

Son ciertas las simpatías del FMLN con la vecina revolución nicaraguense y su buena relación con los dirigentes y gobierno sandinista, le dieron opción a disponer de una extensa y sólida retaguardia bajo su protección, pero de ninguna manera la Comandancia General estuvo subordinada al Frente Sandinista. Del mismo modo, la revolución cubana fue una inspiración constante y Cuba un lugar hospitalario para el trabajo político sosegado de cuadros guerrilleros, así como destino de personal enfermo y necesitado de tratamientos quirúrgicos y ortopédicos.

Pero de ninguna manera nadie desde el exterior dictó directrices ni intervino en la conducción revolucionaria de la guerra y en el curso de las negociaciones de paz. Se puede concluir en este punto que las fuerzas revolucionarias salvadoreñas, si bien optaron por el llamado campo socialista, siempre mantuvieron su plena independencia y una intensa conciencia nacional desde la que tomaron sus decisiones.

El reconocimiento de que la lucha era nacional y no dirigida desde fuera encontró en la Declaración Franco-Mexicana de 28 de agosto de 1981 un fuerte respaldo al reconocer que la alianza del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y del Frente Democrático Revolucionario constituye una fuerza política representativa, Fue grotesca la posición del presidente Reagan que en mayo del 84 en un discurso militarista de 35 minutos, acusó al FMLN ser punta de lanza del comunismo internacional. Entonces se rodó la no menos grotesca película “Amanecer Rojo” contra la que hicimos boicot en Europa.

LA TERCERA IDEA FUERTE NOS LLEVA A INSISTIR EN QUE EL FMLN SIEMPRE BUSCÓ UNA NEGOCIACIÓN SERIA PARA UNA PAZ JUSTA

Lo esencial del FMLN no fue fortaleza militar sino su naturaleza política, ser vehículo de expresión de un proyecto de cambio social y democrático. Por ello, incluso en los momentos más duros y terribles de la guerra en el FMLN nunca se dejó de pensar y debatir en clave política, siendo su condición armada un hecho contingente, una disposición transitoria de quienes sin ser militares se vieron en la obligación de recurrir a las armas. De ahí que el FMLN impulsara el diálogo de La Palma en octubre del 1984, poco después el de Ayagualo, y el de la Nunciatura en 1987…

Esta conclusión es tal vez una de las más importantes, pues es la que explica por qué el FMLN no quedó anclado en una inercia guerrillera y en cambio vio la oportunidad de dejar las armas para refundarse como partido político. Esta visión liberó al país de la prolongación de una guerra que era sufrimiento en todas las formas posibles, y al propio frente de perpetuarse como una fuerza enmontañada prisionera de una lógica militar.

La naturaleza política del FMLN se ha puesto de manifiesto en su rápida adaptación a las condiciones legales y políticas que abrieron los Acuerdos de Paz, organizándose para ganar elecciones y llegar a ser hoy, en 2009, el partido que ha ganado la Presidencia de la República y el Gobierno

Probablemente la negociación para la paz hubiera sido posible mucho antes de no ser porque la administración norteamericana, anclada en una visión de CA como patio trasero, hizo de su política de seguridad nacional el centro de su interés y se propuso derrotar a las guerrillas. EEUU  fue responsable del impulso, endurecimiento y prolongación de la guerra, mostrando una vez más su vocación de ingerencia, y su visión de la región centroamericana como de su pertenencia. (Ver página 56-57)

LA CUARTA IDEA FUERTE ES QUE A FINALES DE LOS AÑOS OCHENTA Y PRINCIPIOS DE LOS AÑOS NOVENTA ESQUIPULAS SE ERIGIÓ, A PESAR DE LA OPOSICIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN ESTADOUNIDENSE, EN EL ESPACIO QUE PERMITIÓ A CENTROAMÉRICA PENSARSE A SÍ MISMA Y TOMAR CONCIENCIA DE QUE LOS GOBIERNOS DEBÍAN INICIAR REFORMAS DEMOCRÁTICAS INAPLAZABLES PARA SALIR DE UN CONFLICTO REGIONAL QUE AMENAZABA SU VIABILIDAD ECONÓMICA Y POLÍTICA.

Inicialmente Alfredo Cristiani se resistió a sumarse a los acuerdos de Esquipulas y trabajó para hacerlos fracasar, pero la ofensiva guerrillera de finales de 1989 terminó por hacerle ver que no tenía otra salida que acceder a una verdadera negociación de paz.

MIRANDO AL FUTURO: HACER LAS PACES

Nuestro relato no debe tratar de imponerse a otros relatos. En realidad no lo lograría. Nos basta con que nuestro relato sea compartido por el pueblo llano. Por otra parte, en el relato, de una parte están los hechos y de otra las interpretaciones. Sobre los hechos el Informe de La Verdad  es una fuente legítima, objetiva, de los hechos (adjudica apenas un 5% de responsabilidad al FMLN en la violación de DDHH)

Como ya he dicho sobre las interpretaciones hay una pluralidad de relatos. Ahora bien, más de veinte años después de la firma de los Acuerdos de Paz lo que si interesa al país es un relato compartido para tejer el futuro, para diseñar como debe ser el mañana. En este punto si debemos hacer un esfuerzo por alcanzar un fuerte consenso nacional en torno a la democracia, la libertad y la justicia. Y como un punto fuerte de este consenso sería bueno que nuestro próximo gobierno del FMLN instaure el Día de la Memoria, para recordar a todas las víctimas de la guerra sin excepción.

Un Día de la Memoria para avanzar hacia esa necesidad de hacer las paces.

Conviene diferenciar entre la paz firmada en Chapultepec y el hacer las paces en nuestra sociedad. Lo primero fue un acto político entre principales actores para poner fin a la confrontación armada; lo segundo, hacer las paces, se refiere a un proceso transversal, que atraviesa toda la sociedad, el barrio, el cantón, la universidad, el centro de trabajo…con el fin de reconstruir una convivencia deteriorada. Se trata de traducir la paz firmada en Chapultepec en la vida cotidiana.

LA ESTRATEGIA DE HACER LAS PACES EN LA POLÍTICA DE LA IZQUIERDA


La derecha prefiere un país polarizado, partido en dos.

La izquierda no quiere DOS países, quiere un país.

Cuando hablamos del Buen Vivir estamos trazando un horizonte nacional no una buena vida sólo para quienes piensan como nosotros pensamos.

Por eso es importante buscar a “los otros” a esos sectores del pueblo llano que estuvieron en el otro lado por circunstancias de la vida, tenderles la mano y tratar de incorporarles a un proyecto de país. No dejemos que esta parte del pueblo sea manipulada por la derecha.

Hacer las paces es iniciar un proceso de RECONCILIACION basado en el respeto y la aceptación mutua:


-No es tratarse como amigos, sino con respeto

-No es un deber de las víctimas sino una responsabilidad social

-No es olvido, sino memoria y crítica


-No es venganza sino generosidad

Para ello hacen falta dos cualidades: Voluntad de reconciliación y conciencia de que se construye individual y colectivamente.

El requisito es la aceptación de las diferencias y la inviolabilidad de la dignidad humana.

En este proceso de reconciliación es vital:

- Un compromiso de reparación del daño (las víctimas)


- Un compromiso de no repetición


- Un compromiso de prevención que pasa por programas de educación para la paz

En particular son los jóvenes los llamados a liderar este enfoque de hacer las paces. Tienen, tenéis la ventaja de no haber vivido en directo los años de plomo. Trabajando la educación para la paz, reflexionando entre jóvenes que piensan distinto para tratar de llegar a acuerdos entre diferentes. Hacer las paces debe suponer tejer alianzas, el re-encuentro entre individualidades y grupos, la cooperación y la extensión de la confianza.

HACER LAS PACES NO SIGNIFICA ANULAR LOS CONFLICTOS

Hay conflictos destructivos y constructivos: Los conflictos constructivos son necesarios y positivos. El asunto es canalizarlos de manera democrática, mediante legítimas movilizaciones sociales, a través de propuestas de cambio, mediante la lucha política. Por ejemplo, ¿que sería de las relaciones de género sin conflicto? ¿qué sería de los derechos de las y los trabajadores sin conflicto?...El conflicto es necesario para avanzar hacia el Buen Vivir.

martes, 3 de diciembre de 2013

Revela secretos de la guerra sucia el ex oficial salvadoreño Mena Sandoval



SAN SALVADOR - Miembro del Estado Mayor del ejercito salvadoreño, director de la Escuela Militar de Guardias Nacionales, comandante del Batallón de Paracaidistas, organizador del golpe de Estado de 1979, amigo de Monseñor Oscar Arnulfo Romero y compañero de armas de Roberto d'Aubuisson y de Domingo Monterrosa, estas son algunas estaciones en la vida burguesa del capitán Francisco Mena Sandoval. Cuando la deja atrás en 1980, se convierte en el comandante Manolo del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), en creador de la Escuela Militar del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y de sus fuerzas especiales y en testigo ante la Comisión la Verdad de Naciones Unidas.
Mena Sandoval

 
Foto: Francisco Mena, el Comandante Manolo, durante la entrevista.

A continuación la historia de un "romántico" de la carrera militar, cuyo enfrentamiento con la realidad del terror aplicado por el Estado salvadoreño en la guerra contra su pueblo, lo hace cambiar de bando y lo convierte en revolucionario.


-¿Recibiste alguna vez entrenamiento en Estados Unidos?

-Sí. La base fundamental de las fuerzas armadas salvadoreñas, en el aspecto técnico y político, está dirigida por la Unión Americana. Yo estudie en bases militares estadunidenses y también en la Escuela de las Américas (USARSA) en la zona del canal de Panamá, donde recibíamos todas las bases de la doctrina de seguridad nacional, que es la que ubica al "enemigo interno" en los países de Latinoamérica; cualquier oposición política que se veía en aquellos tiempos era catalogada como manifestación del “enemigo interno”.
“A todo se llamaba comunismo; hoy día que las cosas son más claras, sabemos que el problema real fue la injusticia y el militarismo que estaba aliado con el poder civil de los partidos políticos que llegaban al gobierno. Estados Unidos tiene grandes responsabilidades en la formación de los militares latinoamericanos y por ende, en la forma en que los militares respondieron a los problemas del país”.


-¿En qué año estuviste en Estados Unidos y Panamá?


-En Panamá, a finales de 1968 y en 1979; y en Estados Unidos alrededor de 1971. También recibí cursos en Uruguay –orientados y dirigidos por Estados Unidos- a los cuales se sumaron muchos militares salvadoreños en forma clandestina, o sea usando procedimientos de la guerrilla. Yo viaje como comerciante con un nombre ficticio. La enseñanza fue esencialmente en tareas de inteligencia, tomando los instructores como experiencia el conflicto con la guerrilla urbana de los Tupamaros en Uruguay.


-¿En que institución estabas en Uruguay?

-No lo recuerdo con exactitud. Fue en 1977, cuando yo era comandante de un batallón de paracaidistas; después pase a la Guardia Nacional y nos cambiaban de muchos lugares.


-¿Qué tipo de entrenamiento tuviste en Panamá?

-Estados Unidos y los militares salvadoreños creían imposible que en El Salvador se pudiera desarrollar una guerrilla de carácter rural. De ahí que toda la preparación, incluyendo la de Uruguay, estaba orientada contra la guerrilla urbana. Las fuerzas armadas y todos los cuerpos de seguridad de El Salvador estaban preparándose para esto.


-La lección fundamental en Uruguay fue entonces, ¿cómo destruir una guerrilla urbana?


-Sí. Nos dijeron que teníamos que fortalecer la parte de inteligencia, o sea, como infiltrar las estructuras del enemigo, por ejemplo los sindicatos, porque ellos son una base enlistadora importante que luego luchan por la liberación de su país. También nos trataron de convencer que el enemigo eran los comunistas, pero por la propia formación de nosotros no llegamos a entender lo que era eso.


-Roberto d’Aubuisson, el fundador de los escuadrones de la muerte en El Salvador y posteriormente presidente de su Asamblea Nacional, quien recibió entrenamiento contrainsurgente en Taiwán, ¿estuvo también en Uruguay?

-Si estuvo en el mismo curso que yo y también en otros lugares. Al finalizar el curso del Estado Mayor, uno de los viajes que se hacen es a Taiwán, donde enseñan un programa semejante al de Uruguay para ir conformando la lucha contra “la subversión”.


-Le dedicas tu libro a Monseñor Romero. ¿Vienes de una tradición católica?

-Si como casi todo el pueblo salvadoreño. Por eso comencé a “despertar”, cuando comenzaron a asesinar sacerdotes. El asesinato del padre Rutilio Grande me impresiono grandemente. Y fue el primer caso que me sacudió.

 
Foto: Francisco Mena y Joaquín Villalobos, comandante del ERP, organización a la que Mena
se incorporó cuando dejó el ejército.


“El paso del batallón de paracaidistas a la Guardia Nacional me llevo a cuestionarme como militar y como persona. Ahí conocí a un padre jesuita que después me presentó a Monseñor Romero. Monseñor Romero fue de verdad un sacerdote que enfrentó la realidad social de nuestro país. Esto es importante, porque Monseñor Romero fue buscado por el sistema para defenderlo. El estuvo dentro de este sistema, pero en el enfrentamiento con la realidad del país cambio.


-Cuando oíste la noticia del asesinato de Monseñor Romero, ¿pensaste que D’Aubuisson estaba involucrado?

-Yo sabía que él estaba involucrado. Recuerdo bien ese día porque junto con el general Vargas, que era mi jefe –el era mayor y yo capitán- estuvimos en camino de Santa Ana hacia San Salvador. Mas noche me llamó y me dijo: “Han matado a Monseñor Romero”.
Y en el regreso al cuartel de la segunda brigada en Santa Ana, comentábamos que tanto él como yo estábamos seguros que había sido D’Aubuisson. Incluso él lo analizaba como un error y que se iba a convertir en el Pedro Joaquín Chamorro de El Salvador, porque el asesinato de chamorro desencadenó la lucha en Nicaragua en determinado momento.

“Estaba seguro porque anteriormente habíamos estado en la Guardia Nacional, y allá habíamos discutido con D’Aubuisson y él me había dicho que a quien había que matar era a Monseñor Romero y que tenía que hacerse rápidamente. Por consiguiente yo no dudaba que había sido él dentro de un grupo de oficiales, que hoy son mencionados en el reporte de la Comisión de la Verdad.

“Después de que asesinaron a Monseñor Romero nosotros capturamos a D’Aubuisson en una finca de un oligarca de Santa Tecla y allí le decomisamos los planes con base en los cuales lo habían asesinado. Desgraciadamente la ingenuidad de nosotros nos hacía creer en la bondad de nuestros jefes. Y entregamos estos planes al embajador estadunidense Robert White, al presidente de la junta que era Napoleón Duarte, y al coronel Majano. En ellos estaban depositadas todas esas pruebas, pero nunca fueron capaces, nunca tuvieron el valor de presentar estos documentos que eran tan importantes conocerlas.”


-Es decir, ¿el embajador White y el gobierno estadunidense sabían desde el primer momento que D’Aubuisson era culpable y no hicieron nada?

-Claro. En lugar de enjuiciarlo, vieron que se trataba de un hombre que podía servir para la formación de los escuadrones de la muerte. Y en el reporte de la Comisión de la Verdad está comprobado que Estados Unidos ayudo en la conformación de los escuadrones y que en los primeros años ayudó a D’Aubuisson para que este empujara la concepción de la guerra sucia que tanto daño ha hecho al país y a los fines de América Latina.


-¿Tu conocías a D’Aubuisson mientras el armaba los escuadrones de la muerte o ya se había roto el contacto?

-D’Aubuisson fue director de la Escuela Militar de Guardias Nacionales. Al dejar la dirección, yo fui nombrado en el cargo y lo ejecuté de julio de 1977 hasta diciembre de 1978.

“Yo creo que durante mi estadía en la Guardia Nacional el ya había empezado a conformar los escuadrones de la muerte, hecho del cual yo me di bastante cuenta. Cuando nosotros dimos el golpe de Estado del 15 de octubre de 1979, yo cometí un grave error –cuando por amistad, porque en realidad tenía mucha amistad con él, pese a conocer su pensamiento y su personalidad y sabia, que para la institución armada se había convertido en un problema serio- al no someterlo a un juicio. Se necesitaba hacerle un juicio. Se necesitaba hacerle un juicio para que ya no hiciera más daño al país. Sin embargo yo fui quien dije que a D’Aubuisson había que expulsarlo nada más de las fuerzas armadas. Fue el único militar joven que expulsamos de las fuerzas armadas.

“Esto fue un error, porque él se unió a ciertos sectores de Guatemala –conozco su relación con Sandoval Alarcón (uno de los fundadores de los escuadrones de la muerte en Guatemala), porque alguna vez se reunieron en Santa Ana- y esta alianza entre los escuadrones, de la oligarquía de aquí, de ricos salvadoreños exiliados en Miami, financiaron y potenciaron los escuadrones de la muerte y el patrocinio de Estados Unidos. Eso fue lo que le dio una fuerza increíble a D’Aubuisson”.

Fuente: LaJornada, Entrevistas, Lunes 5 de abril de 1993.

jueves, 28 de noviembre de 2013

SANGRE INDIGENA: EL MITO DEL DIA DE ACCION DE GRACIAS


Obrero Revolucionario

Todos los niños aprenden en las escuelas de Estados Unidos que los peregrinos de la colonia de Plymouth invitaron a sus vecinos indígenas a celebrar su primera cosecha después de su primer año en Nueva Inglaterra, que fue un año muy difícil. Pero la verdad del día de Acción de Gracias es distinta: es una historia del genocidio de los pueblos indígenas y del robo de sus tierras por colonos europeos, y de la crueldad del capitalismo.
*****

En el invierno de 1620 llegó a Norteamérica el barco inglés Mayflower con 102 exiliados puritanos. Los indígenas de esas partes ya habían sido exterminados por una expedición inglesa que llegó en 1614, dejó la viruela y se llevó 24 indígenas esclavos. La plaga barrió con las tribus de Nueva Inglaterra y devastó aldeas enteras.

Los puritanos construyeron una colonia llamada la "plantación de Plymouth" cerca de las ruinas de la aldea indígena llamada Pawtuxet y se alimentaron del maíz que encontraron en los campos abandonados. Con ellos vino el único pawtuxet sobreviviente, llamado Squanto, que había sido esclavo de los ingleses y españoles en Europa, hablaba el idioma de los colonos y los enseñó a sembrar maíz y a pescar para alimentarse antes de la primera cosecha. Squanto también los ayudó a negociar un tratado de paz con la tribu wampanoag, cuyo jefe era Massasoit.

Todos esos factores ayudaron mucho a esos colonos. La primera colonia, fundada en Virginia años atrás, no logró afincarse. Gracias a la buena voluntad de los wampanoag, los puritanos sobrevivieron el primer año y pactaron una alianza que les dio casi dos décadas de paz.

Para celebrar su buena suerte, el gobernador de la colonia, William Bradford, declaró tres días feriados para dar gracias por la primera cosecha en 1621.

Cómo se robaron la tierra los puritanos

La paz que permitió el día de Acción de Gracias de 1621 les dio a los puritanos 15 años de tranquilidad para afincarse en la costa. Hasta 1629 no había más de 300 puritanos en comunidades dispersas y aisladas de Nueva Inglaterra. Pero su éxito alentó una invasión de puritanos que construyeron pueblos en Massachusetts, al norte de Plymouth: Boston y Salem. Durante 10 años llegaron barcos repletos de colonos.

La gran cantidad de puritanos que llegó no era tan generosa como los wampanoag.

Apenas llegaron empezaron a hablar de "quién es dueño de esta tierra". Tenían que resolver eso, no solo por sus tradiciones anglosajonas sino porque sus prácticas agrícolas se basaban en la propiedad del individuo, no de la comunidad ni de la tribu. Este debate sobre la propiedad de la tierra muestra que el "imperio de la ley" no quiere decir "proteger los derechos de las masas populares".

Algunos puritanos decían que la tierra pertenecía a los indígenas, pero los excomunicaron y expulsaron. El gobernador Winthrop de Massachusetts declaró que los indígenas no habían "dominado" la tierra y que por tanto, todas las tierras no cultivadas deberían ser del "dominio público", según el derecho tácito de Inglaterra. O sea, que le pertenecían al rey. En resumen, los colonos decidieron que para apropiarse de tierras no tenían que consultar con los indígenas sino solo con el representante de la corona, o sea, con el gobernador.

Los puritanos adoptaron un verso del salmo 2:8: "Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra". Desde ese entonces, los estados colonialistas europeos han declarado que lo hicieron por orden de dios: ya sean los bóers que se apoderaron de Sudáfrica o los sionistas que se robaron Palestina.

Los inmigrantes europeos se apoderaron de tierras y pusieron a los indígenas a trabajar como esclavos en ellas. Para 1637 ya había unos 2000 colonos ingleses y decidieron seguir avanzando hacia el interior y aniquilar a los indígenas.

El nacimiento del "estilo de combatir estadounidense"

En el valle Connecticut, la poderosa tribu pequot no había entrado en una alianza con los ingleses (como lo habían hecho las tribus narragansett, wampanoag y massachusetts). Al principio los pequot estaban lejos de los centros de colonización, pero en 1633 los ingleses se robaron las tierras donde hoy está la ciudad de Hartford (tierras que los pequot habían conquistado hacía poco de otra tribu). Ese mismo año, los pequot mataron a dos ingleses que fueron a capturar esclavos. Los colonos fueron a buscar a los responsables, pero los pequot no los entregaron.

Los sacerdotes puritanos citaron la Epístola a los Romanos 13:2: "De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino, y los rebeldes se atraerán sobre sí mismos la condenación". Los gobiernos coloniales reunieron una fuerza armada de 240 hombres bajo el mando de John Mason. A ellos se unieron mil guerreros narragansett. El historiador Francis Jennings escribe: "Mason propuso evitar un ataque a los guerreros pequot, que podría agobiar a sus tropas inexpertas y de poca confianza. La batalla, en sí, no era su propósito. La batalla es una de dos formas de destruir la capacidad de luchar de un enemigo. La masacre puede cumplir el mismo fin con menos riesgo, y Mason había resuelto que la masacre sería su objetivo".

El ejército colonial rodeó una aldea fortificada de los pequot en el río Mystic. Al amanecer, cuando todos dormían, le prendió fuego.

William Bradford, gobernador de Plymouth, escribió: "A los que escaparon el fuego los pasaron a cuchillo, algunos descuartizados, otros atravesados con sus estoques, de manera que los despacharon rápidamente y muy pocos escaparon. Se concibe que así destruyeron a unos 400 en esa ocasión. Era un espectáculo espantoso verlos arder en el fuego¼el hedor y la peste eran horribles, pero la victoria parecía un dulce sacrificio, y le rezaron a Dios, que los había ayudado tan maravillosamente".

El propio Mason escribió: "Se podría preguntar¼ ¿No deberían tener más clemencia y compasión los cristianos? Pero¼a veces las Escrituras declaran que las mujeres y los niños deben perecer con sus padres.¼ Teníamos suficiente luz de la palabra de Dios para guiar nuestras acciones".

Unos 350 años más tarde, Ronald Reagan repitió la frase "una ciudad luminosa en la colina" muchas veces en sus discursos.

El descubrimiento de que la esclavitud da ganancias

Lo que llaman la "guerra pequot" no fue una guerra: fue una matanza y una expedición para capturar esclavos. Los puritanos se llevaron más de 180 presos. Después de consultar la biblia de nuevo, las autoridades coloniales encontraron en Levítico 24:44 justificación para matar a la mayoría de los hombres pequot y vender como esclavos a las mujeres y los niños. Solo quedaron libres unos 500 pequot. En 1975, el número oficial de pequot que vivían en Connecticut era 21.

Los ingleses les dieron algunos presos de guerra a sus aliados narragansett y massachusetts. Ya antes de la llegada de los europeos, los habitantes de Norteamérica tomaban presos de guerra de otras tribus como rehenes y esclavos. El resto de los presos se los vendieron a las colonias agrícolas inglesas de las Antillas, donde los mataron de trabajo en una nueva forma de esclavitud al servicio del emergente mercado mundial capitalista. Con eso los mercaderes de Boston hicieron un descubrimiento muy importante: las ganancias de la venta de seres humanos pagaban los gastos de capturarlos.

Un relato dice que capturar indígenas para venderlos como esclavos se volvió una "obsesión de los especuladores". Estos primeros mercaderes capitalistas de Massachusetts empezaron a hacer que el genocidio pagara. El tráfico de esclavo--sprimero indígenas y después africanos en poco tiempo fue un pilar del capitalismo mercantil de Nueva Inglaterra.

Acción de Gracias en la colonia de Manhattan

En 1641 el gobernador de la colonia holandesa de Manhattan, de apellido Kieft, ofreció la primera "recompensa por un cuero cabelludo": su gobierno pagaría dinero por matar indígenas. Un par de años después, Kieft ordenó la masacre de los wappinger, una tribu amiga: mataron a 80 y patearon las cabezas como pelotas por las calles de Manhattan. A uno lo castraron, lo despellejaron vivo y lo hicieron comer su propia carne entre risas del gobernador. Después Kieft contrató a un conocido mercenario de nombre Underhill, que participó en la guerra pequot, para cometer una masacre similar cerca de Stamford, Connecticut. Los soldados de Underhill le prendieron candela al pueblo y pasaron a cuchillo a 500 indígenas.

Se declaró un día de Acción de Gracias en las iglesias de Manhattan. Como veremos, los colonos proclamaron más días de Acción de Gracias para celebrar masacres que para celebrar una buena cosecha o en señal de amistad.

La conquista de Nueva Inglaterra


Para la década de 1670 había de 30.000 a 40.000 europeos en las Colonias Unidas de Nueva Inglaterra; de 6000 a 8000 podían portar armas. Como ya habían destruido a los pequot, los colonos de Massachusetts y Plymouth siguieron con los wampanoag, la tribu que los salvó en 1620 y que probablemente asistió al primer día de Acción de Gracias.

En 1675 unos wampanoag mataron a un miembro de su tribu convertido al cristianismo que estaba espiando para los puritanos. Las autoridades de Plymouth arrestaron y ejecutaron a tres wampanoag sin consultar al jefe tribal, el rey Philip. Como dice Mao Tsetung: "Donde hay opresión hay resistencia". Los wampanoag declararon la guerra.

Los wampanoag aplicaron ciertas lecciones militares que habían aprendido: libraron una guerra de guerrillas contra poblados aislados y dieron de baja a muchos soldados puritanos. Los colonos atacaron y masacraron las principales poblaciones indígenas.

Los indígenas mataron a 600 europeos (casi una décima parte de los hombres adultos de las colonias de Nueva Inglaterra) y arrasaron 13 poblados. Pero los colonos ganaron.

Para celebrar la victoria, los colonos lanzaron una guerra total de genocidio contra los indígenas que quedaban. El gobierno de Massachusetts ofreció 20 chelines por cada cuero cabelludo indígena y 40 chelines por cada preso que se pudiera vender como esclavo. Le permitió a los soldados capturar mujeres y menores de 13 años para venderlos como esclavos. A los indígenas que se habían convertido al cristianismo y que lucharon a su lado los acusaron de disparar a la copa de los árboles durante las batallas con los "hostiles" y los mataron o vendieron. A otros indígenas "pacíficos" de Dartmouth y Dover los invitaron a negociar o a buscar refugio en las factorías¼y de ahí los llevaron a los barcos de esclavos.

No se sabe cuántos indígenas vendieron como esclavos, pero en esa campaña salieron 500 esclavos del puerto de Plymouth. De los 12.000 indígenas de las tribus vecinas, probablemente la mitad murió en combates, masacres y de hambre.

Después de la guerra del rey Philip prácticamente no quedaron indígenas libres en las colonias inglesas del norte. Un colono escribió lo siguiente sobre la colonia de Manhattan: "Ahora apenas quedan unos pocos indios en la isla y esos pocos no son dañinos. Es de admirarse cómo, curiosamente, han desaparecido por obra de Dios desde que los ingleses llegaron a estas tierras".

En Massachusetts, los colonos declararon un "día público de Acción de Gracias" en 1676 pues "ya casi no queda un nombre ni una familia de ellos [los indígenas] y todos han sido muertos o capturados o han huido".

Cincuenta y cinco años después del primer día de Acción de Gracias, los puritanos habían destruido a los generosos wampanoag y todas las otras tribus vecinas. Al rey Philip de los wampanoag lo decapitaron y colgaron su cabeza en un poste en Plymouth: 24 años después ahí seguía su cráneo.

Los descendientes de esos amerindios hoy se encuentran dondequiera que los mercaderes puritanos encontraron compradores de esclavos: las Antillas, las Azores, Argelia, España e Inglaterra. Al nieto de Massasoit, el protector de los peregrinos cuando llegaron, lo vendieron como esclavos en Bermuda.

Fugitivos y rebeldes

A pesar de la destrucción de la vida tribal y de la esclavitud de los sobrevivientes, los colonos no tuvieron paz. La resistencia de los indígenas continuó de mil maneras. Sus opresores vivían con el terror de una revuelta y trataron de aplastar la resistencia. El historiador MacLeod escribe: "Las primeras `reservas' las crearon para los `indómitos' irlandeses de Ulster en 1609. Y el primer agente de reservas en América, Gookin de Massachusetts, como muchos otros inmigrantes americanos había sido soldado en Irlanda durante el gobierno de Cromwell".

Los indígenas esclavos no trabajaban bien y se escapaban. Para evitar que escaparan, el gobierno de Massachusetts los marcaba con un hierro y les tatuaba la frente y las mejillas.

En 1695, una ley de Massachusetts autorizó matar indígenas: "Cualquier persona, sea inglés o indio, que encuentre indios viajando o escondiéndose en cualquier pueblo o camino (dentro de límites especificados) puede ordenarles que se acerquen y examinarlos o matarlos como pueda".

Los colonos del norte tuvieron que sacar ley tras ley para controlar la situación. Una ley de Albany les prohibía a los esclavos africanos o indígenas conducir una carreta por la ciudad; les prohibieron salir de noche; les prohibieron reunirse. En Block Island, les daban 10 latigazos si los encontraban en la calle después de las 9 de la noche. En 1692 el gobierno de Massachusetts prohibió los matrimonios entre blancos y africanos, indígenas o mulatos y en 1706 trató de parar la importación de esclavos indígenas de otras colonias porque temía una revuelta de esclavos.

¿Celebrar?

Viendo la historia, hay que preguntarse: ¿Por qué celebrar el establecimiento de los puritanos? Es un hecho que los amerindios de esos tiempos no tenían ninguna razón para celebrarlo.

Un hecho poco conocido: a Squanto, el "héroe" de los relatos tradicionales del primer día de Acción de Gracias, lo ejecutaron los indígenas por su traición.

El gobierno de Estados Unidos organizó celebraciones de ese primer día de Acción de Gracias porque le convenía; por eso inventaron esa fiesta. La primera celebración nacional la ordenó George Washington. Luego Abraham Lincoln decretó que sería un día feriado durante la guerra de Secesión (cuando mandó el ejército a atacar a los sioux de Minnesota).

Washington y Lincoln fueron dos presidentes dedicados a forjar un estado nacional burgués unificado y el mito del día de Acción de Gracias cuadraba con esos planes. Celebra la "abundancia de la vida americana" y tapa la naturaleza brutal de la sociedad que la fundó.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

A Juanita le echaron Bilongo


Antonio Prada Fortul (Desde Cartagena de Indias, Colombia.)

En el Barrio Getsemaní en Cartagena de Indias, vivió durante muchos años una familia de apellido Montié. Eran descendientes de los haitianos que vinieron de Puerto Príncipe enviados por Alexandre Petion, para acompañar a Simón Bolívar en la gesta emancipadora que este lideró contra el imperio español. Embrujados por la belleza de estas tierras, se dispersaron por la región y jamás volvieron a la tierra de los Irokos florecidos: Haití, su bella isla encantada. Los que se quedaron en las costas cartageneras, dejaron una numerosa prole con apellidos como Ladeus, Pichott, Leclerc, Fortoul, Schorborg, Leotteau, Macott etc.

La matrona de la familia se llamaba Isabel y le decían “Mama Chola”, se dedicaba a leerle la suerte y el tabaco a los vecinos, mandar baños, deshacer líos, transmutar energías negativas en positivas, regresar maridos renuentes, hacer que mujeres cerreras abrieran las piernas a galanes rechazados y trabajos con ayuda de unas entidades africanas que familiarmente llamaba Eggun.

Su esposo Petit, era delgado y alto, tenía una mirada desamparada, era hombre de carácter y poseía un tono gutural en su voz. Hablaba como en susurros, los vecinos, siempre lo veían sentado en una mecedora indicándole a sus hijos a identificar los mensajes del humo y la ceniza del tabaco.

Mama Isabel y Petit tenían dos hijos, Pierre que era un experto pescador y una hembra hermosa de ebanácea piel llamada Claudette, la cual llamaba la atención de todos los varones del barrio por su cuerpo y elegante porte semejante a las sacerdotisas de Brunei.
Un vecino del sector llamado René, se enamoró con la bella hija de Isabel y Petit y se casaron después de un muy corto noviazgo. La fiesta del matrimonio duró dos días y todos los gastos del casorio corrieron por cuenta de los padres de la novia.

Los recién casados se instalaron en la casa de Claudette donde vivieron durante tres años, lapso en que tuvieron dos hijos llamados Petit y Pierre respectivamente. La vida conyugal del joven matrimonio transcurría en un ambiente de felicidad y permanente alegría, que se había acrecentado con el nacimiento de los hijos.

Pero como todo en la vida no es color de rosa y la felicidad ajena causa escozor en las almas bajas, esta feliz pareja no pudo escapar de las acechanzas producidas por la envidia, desventura e infelicidad.

Una familia vecina que vivía distante de los Montié, se ganaba la vida haciendo fiestas semanales a las que asistían los vecinos y personas de otros barrios atraídas por los famosos saraos que ahí se realizaban.

Juanita, una joven que vivía en esa casa, estaba enamorada de René y quería “quitárselo” a Claudette, porque esta era “aguajera y mandaba mucha vaina”.

Un Agosto lejano cuando este regresaba de su trabajo en la fábrica de jabón, pasó por la casa de la joven donde se desarrollaba una gran cumbancha, esta lo invitó a que se acercara un rato. Haciendo uso de todo su encanto, consiguió que el joven esposo se quedara en la fiesta, Juanita era una mujer de mundo y sabía bien como convencer al macho más reacio y reticente, este no iba a ser la excepción.

Aprovechando un descuido del desprevenido René, sopló en su rostro un poco de Afoché quedando el incauto esposo de la bella Claudette petrificado, con la mirada fija en el infinito, sin hablar, en ese estado de catatónica indefensión, fue conducido a la alcoba de esta.

Cuando René entró en Juanita, Claudette se despertó alarmada al escuchar la voz de René en su oído, se levantó del lecho y llamó a su mamá que en esos momentos dormía. Alertada por lo que decía su hija, presintió que algo terrible sucedía al esposo de esta; llamó a Petit y salieron los tres al patio, agarraron una bangaña de ceiba, la llenaron de agua, pusieron dos velas en cada punto cardinal y después de emitir unos sonidos mántricos colocaron en el fondo de esta, un espejo en el cual pusieron un Otán traído en el vientre de un antepasado africano en la diáspora y había estado en la familia durante varias generaciones.

Después de hacer unos movimientos circulares e iniciar una lenta y armoniosa danza imitando las garzas mangláricas, apareció en el sumergido espejo el rostro del esposo de Claudette. Vieron a Juanita soplar el Afoché a René y como lo conducía a su alcoba para copular con este que estaba completamente dominado. Tu esposo no tiene culpa, le dijo la madre a su desconsolada hija.

Esta noche no lo esperemos, no tiene pies para regresar.

Efectivamente, René solo tenía ojos para Juanita y hacía lo que esta le ordenaba.

Mientras tanto en la casa de Claudette se trabajaba rápidamente para curar al esposo plagiado. Después de un trabajo de tres días, René regresó a casa aturdido Sus suegros le explicaron lo sucedido ese sábado cuando fue víctima del encantamiento de la astuta mujer.

Mama Chola y Petit, lo bañaron con agua de mar y agua común, ruda, matarratón, hojas de guayaba, anamú, perejil y otras hierbas recogidas por sus suegros en diferentes lugares de la ciudad.

Después de curarlo Isabel dijo a su hija: ¡Ya tu esposo está bien, ahora vamos a darle el vuelto a esa perra!

En los dos días siguientes, un frenesí desaforado se apoderó de la familia. Hervían plantas de olores extraños, profundos, duraban horas macerando hierbas, hojas y raíces de diferentes árboles, realizaban extraños ceremoniales a media noche donde no permitían la presencia de sus hijos, emitían sonidos ululantes en la madrugada que alarmaban a los vecinos y durante tres días seguidos, estuvieron preparando el bilongo que tenían destinado para la mujer que quiso arruinar la vida de la bella Claudette.

En un caluroso Abril, una anciana vendedora de mangos paso por la casa de Juanita pregonando sus frutas frescas, olorosas y baratas. La anciana de rostro inocente, apacible y angelical se acercó al pretil de la vivienda y los moradores compraron una buena cantidad. Juanita saboreaba el sabroso frutal de fresca y dulce pulpa cuyo jugo se le escurría por las comisuras de los labios, todos en esa casa comieron hasta la saciedad debido al precio, frescor y la sabrosura de estos.

Después de recibir el valor de la venta, la anciana desapareció de la vista de esa familia, dejando tras de sí un fuerte olor a hierbas del campo y humo de leña.

Al doblar la esquina para dirigirse a su casa, el rostro de la vendedora de mangos, se transformó hasta adquirir las facciones de Mamá Chola la madre de Claudette cuyo cuerpo avejentado y encorvado, retomó su forma natural, el cuerpo de macizas carnes que correspondía a la mujer de Petit, el misterioso y sabio haitiano que vivía en la calle Lomba.

Una semana más tarde, amaneció Juanita con una fiebre muy alta que le había hecho brotar vejigas en los labios. Los médicos la trataron pero el estado febril aumentaba lo mismo que las vejigas que se multiplicaban y al reventar, se convertían en granos renuentes a todo tratamiento.

Poco a poco el cuerpo se llenó de purulentas llagas que la cubrieron totalmente.
Sus padres después de hacerle toda clase de tratamientos con destacados médicos de Cartagena, la llevaron donde una mujer tairona, una famosa indígena que vivía en una finca en Mamatoco. La mujer a quién llamaban la “India Mayeya”, después de un tedioso tratamiento, se rindió aduciendo que era una poderosa Nganga, brujería africana del Dahomey que solo un poderoso Babalao y palero que vivía en Batabanó, o un loa llamado Lomé que vivía en Cabo haitiano, podía curarla de ese poderoso burundango.

Los familiares de Juanita le aplicaron toda clase de remedios y de emplastos para curarla pero todo fue inútil, un caluroso Viernes de Agosto, falleció después de una noche febril y llena de pesadillas para la familia.

El día del entierro estando en cadáver en el féretro, uno de los familiares destapa el sarcófago para ver por última vez a la fallecida y cuál no sería la sorpresa de todos cuando al abrir la tapa, encontraron el cadáver sin laceraciones ni llagas de ninguna naturaleza.

Aún en los velorios del barrio, algunos ancianos, los de más edad, narran con temor lo sucedido a esa joven que murió bajo los efectos de una poderosa Nganga africana propiciada por una familia haitiana que se sintió agraviada.

Desde ese entonces, tanto la casa de los haitianos como la de la familia de juanita han permanecido desocupadas.

René jamás volvió a su trabajo.

Muchos vecinos afirman que vieron a la familia embarcarse en una goleta de las que viajaban por el Caribe con destino a Puerto Príncipe.

Nadie se ha atrevido a ocupar ninguna de esas viviendas.

Dicen que en algunas noches novembrinas, se escuchan gritos de cumbiamberos del más allá, saliendo del interior de esa vivienda abandonada.

Algunas ancianas del barrio al pasar por cualquiera de esas casas hacen la señal de la cruz y cruzan apresuradamente para pasar por la acera opuesta.

La oligarquía en el banquillo



VOCES

La resolución de la Jueza Séptimo de Paz confirmó la crisis de la oligarquía como clase dominante en el país, todo es novedoso en el tema y en el caso, porque nunca se había conocido de un país que tuviera jueces o juezas que juzgaran a los más poderosos y nunca se había conocido de una oligarquía que fuera tan poco oligarquía como para ser acusada como cualquier ser humano común y corriente.

Dagoberto Gutiérrez


El caso es que, más allá de los aspectos jurídicos, lo que está siendo juzgado es un modus operandi tradicional que consiste en el uso de los bienes estatales en beneficio de los negocios de un sector que tradicionalmente hizo lo mismo década tras década, las negociaciones entre la C.E.L y la empresa Italiana E.N.E.L  son, precisamente, de ese tipo, son secretas, legales, con firmas responsables pero con beneficiarios encubiertos y utilidades clandestinas.

Los abogados defensores de los implicados y los aparatos ideológicos de las derechas han presentado el fallo como una especie de derrota de la Fiscalía General de la República y una victoria de la oligarquía, sin embargo, bien vistas las cosas la situación no es así, véamelas más despacio:

-        En primer lugar el proceso penal continúa en la fase de instrucción, es decir que hay merito suficiente para que el Estado siga investigando y determinando, en una etapa superior, responsabilidades y culpas.

-        Luego hay que saber que los jueces de instrucción pueden anular la sentencia de la Jueza de Séptimo de Paz y por ejemplo pueden hasta dar órdenes de captura contra algunos indiciados.

-        Es cierto que ninguno de los imputados va a la cárcel pero no pueden salir del país y tienen que presentarse cada 15 días al Tribunal Séptimo de Paz.

-        Al mismo tiempo queda en pie la responsabilidad civil por lo que pueden ser embargado sus bienes hasta por mil millones de dólares.

-        A uno de los sospechosos se le impuso una multa de $25,000 dólares por no presentarse al juicio

-        Como se puede ver el conjunto de la situación legal no puede calificarse de victoriosa por ningún observador medianamente atento, porque hay que entender que entre los indiciados hay algunos intocables que esperaban resolver todo en la instancia del Juzgado de Paz; pero no fue así y la aparente victoria que deviene del hecho de que no hay detenidos no mengua en lo más mínimo, el vigor del proceso.

Es buena noticia que la Fiscalía General de la República sea atacada en la forma en que lo está siendo porque eso indica que no hay más camino, inteligente y saludable, que el de extender y profundizar las investigaciones y esto requiere valentía, decisión política y talento jurídico porque es cierto que los casos han de ser sustentados; pero también es cierto que han de nutrirse de una decisión política de cumplir con la Constitución y sobre todo, lo más decisivo de todo que es la independencia con respecto a los partidos políticos que eligen al Fiscal General de la República.

Esta independencia es el punto neurálgico y  resulta ser el mayor reclamo que se le hace al Fiscal Luis Martínez, porque hasta ahora la sociedad no ha conocido a ningún Fiscal General Independiente y para los sectores dueños del poder y para los mismos sectores subordinados, la situación de independencia resulta novedosa y sobresaltante.

Ocurre que el siervo lo es en la medida que lleva adentro, instalado en su conciencia, al señor feudal y, en una sociedad como la salvadoreña, sin igualdad, sin justicia y sin legalidad, el quiebre de la lógica de denominación puede producir susto y vacilación.

La Fiscalía General de la República está demostrando que los dioses pueden ser juzgados por los humanos, es la gesta de Prometeo  que en defensa de los humanos se enfrentó a los dioses y en la cabeza de Esquilo, el dramaturgo griego, los dioses invencibles fueron superados. En el actual capítulo de esta tortuosa historia de las negociaciones secretas, está presente este drama social y también  histórico, porque es la Crisis Histórica del país la que está permitiendo estos acontecimientos, pero hemos de saber siempre que todo este proceso ha de ser profundizado como condición  para su avance y consolidación.

Por primera vez una mala noticia para las minorías es buena noticia para las mayorías.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

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