Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

miércoles, 1 de enero de 2014

La Entrevista - Dagoberto Gutiérrez


Dagoberto nos comparte un interesante análisis político de la realidad que vive nuestro país, nos explica con su característica forma de ser la posición de los partidos políticos ante las elecciones de 2014

 

jueves, 26 de diciembre de 2013

el derecho de vivir en paz - VICTOR JARA



Documental de la periodista Carmen Luz Parot que abarca la vida del músico y folklorista chileno Víctor Jara, militante de las juventudes comunistas de Chile, quien fue detenido y asesinado en septiembre del año 1973 por la dictadura militar fascista de Augusto Pinochet en el ex-Estadio Chile --hoy Estadio Víctor Jara.

Si no actúas como piensas…


Aquiles Montoya
Rebelión


Dagoberto Gutiérez, nuestro buen amigo de la Tendencia Revolucionaria, TR, suele diferenciar al FMLN que hizo la guerra, del FMLN que hace política electorera y parece que razón tiene al hacerlo, por algunas evidencias empíricas, las cuales, como veremos, son irrefutables.

Del FMLN que hizo la guerra yo sólo conocí a las FPL y un poquito del PCS, con quien me inicié en estas cosas de la necesidad de cambiar el sistema, gracias a una charla sabatina de Shafick Handal, cuando no existía otra organización revolucionaria mas que el PCS - que llegó tarde a la fiesta de las balas, porque seguía la línea de la coexistencia pacífica emanada de Moscú, como probablemente lo hacían, casi todos los partidos comunistas pro-soviéticos,- y que dice, la derecha, ¨que ahora controla al FMLN¨. No lo se, no lo creo y ni me importa.

Pese a todo lo dicho, es evidente que hay un FMLN, y que dentro de este partido, ya sea como simpatizantes, amigos o miembros, pienso que aún existen algunas personas que conservan los ideales que los animaron a incorporarse a la lucha revolucionaria para transformar esta sociedad capitalista, miserable, excluyente, explotadora, corrupta y asesina. Otros, ya se han decepcionado, como yo, de este partido y buscamos nuevas opciones. Pero algunos, aún dudan o siguen creyendo en esos, a quienes les llaman los líderes históricos. A ellos, no a los líderes históricos, es a quienes quiero dirigir este mensaje, honesto, sincero y sobre todo racional y es el siguiente:

Si no actúas como piensas, terminarás pensando como actúas.

El FMLN, su dirigencia y usted que es miembro, amigo o simpatizante del mismo, se definen como socialistas y revolucionarios, ese, es pues, su pensamiento, pero ¿cómo actúan? ¿Podría usted mencionarme hoy, alguna acción revolucionaria suya o de su partido? Una, no le pido dos, ni tres. Sino tan sólo una. ¿Podría usted mencionarme hoy, alguna acción socialista –o al menos alguna acción orientada a construir las bases del socialismo-, suya o de su partido? Una, tan solo una. No piense que quiero joderlo, es claro, que yo no soy de Arena y mucho menos de Gana. Y, por favor, no me venga con aquel cuento, de que es mejor callar, si al hablar, de manera políticamente incorrecta, se beneficia al enemigo, en este caso a Arena o a cualquiera de los partidos tradicionales de derecha.

Lo único que me interesa es hacerlo caer en la cuenta de que si no actúa como piensa, terminará pensando como actúa. Si actúa como un burgués terminará pensando como un burgués. Si actúa como un torturador terminará pensando como torturador. Si actúa como un marero terminará pensando como un marero. Si actúa como un corrupto terminará pensando como corrupto. Que no le quepa ni la menor duda.

¿Y qué pasó con sus ideales revolucionarios? ¿O acaso usted nunca los tuvo? Supongamos que si los tenía, porque es a ustedes a quienes me estoy refiriendo, los otros, los de señales conocidas, los columnistas de los medios de comunicación masiva, que escriben por una paga, o los otros, que maman del gobierno o de las tetas de la empresa privada, con esos no me meteré en esta ocasión, de esos que se ocupen otros y en todo caso, si nadie lo hace, lo harán las futuras generaciones, eso téngalo por seguro y tan cierto, como que mañana saldrá el sol.

Pero por favor, no terminé respondiendo como todos los cínicos pequeñoburgueses que se incorporaron a la lucha, no por ideales, sino buscando su interés personal, con la trillada frase: ¨Esas eran pendejadas de la juventud¨. Tampoco repitan lugares comunes como: ¨¿quién de joven no ha querido transformar el mundo? Pero mi mundo, ese, lo puedo transformar yo, con mi trabajo, con mi esfuerzo personal, con mi disciplina laboral y/o convirtiéndome, en un laméculos¨. Y créame, no lo digo por ofenderlo, sino porque no alcanzo a comprender ¿cómo alguien puede soportar tal inmundicia sin vomitar? ¿O será que actúan como esas modelos que para seguir siéndolo, tienen que meterse el dedo en la boca y vomitar lo que se han hartado?

Pero no nos vayamos a los extremos, es obvio, que de quienes tuvieron la capacidad moral de asesinar a Roque, nuestro máximo literato y nuestro más consecuente intelectual, uno no podría esperar otra cosa más que los excrementos que nos han demostrado ser. Aunque el extraño de Cartagena, se niegue a reconocerlo y actuar en consecuencia con uno de sus presuntos autores y lo mantenga como miembro de su gobierno. Pero eso es harina de otro costal, aunque sea revelador de la ética política de los dirigentes del Frente y de su Presidente, porque el mío, ciertamente, no lo es. Yo sigo siendo un exiliado interior, aunque espero no serlo siempre.

Pero detengámonos en la eternidad del instante en que vivimos, -maravilloso oxímoron- y pongamos nuestra atención en los dirigentes del FMLN, alguno de ellos, dígame con toda su honestidad revolucionaria, si es que le queda alguna: ¿actúan como revolucionarios? ¿Hacen algo qué nos indique, al menos, que caminamos hacia el socialismo?

Si sus respuestas son negativas, ¿por qué continúan apoyando a ese partido? ¿Por qué no pensar en algo alternativo? ¿Por qué desperdiciar su tiempo, sus energías y su coraje revolucionario en un partido que, evidentemente, traicionó los ideales revolucionarios y los sacrificios de miles y miles de salvadoreños y muchos internacionalistas que de buena fe, se incorporaron a la lucha?

Hace algún tiempo escribí un artículo, titulado ¨La izquierda que la derecha quisiera¨, y lo paradójico del asunto, es que la derecha ya la tiene, pero que, sin embargo, aún así no la quiere. Pero no por las tonterías que argumentan en los medios de comunicación: ¨que son chavistas, que son enemigos de la empresa privada, que quieren llevarnos al socialismo, etc¨. Ellos, los burgueses, la derecha política y empresarial, sus intelectuales orgánicos, saben que esas son patrañas, mentiras, en todo caso, tonterías. No los quieren, por otras razones, que unos y otros, las conocen perfectamente y que se refleja en una frase que escuché en una película protagonizada por Orson Wells, ambientada en Italia, luego de pasada la segunda guerra mundial, ante la llegada del nuevo gobierno italiano: ¨Es la misma mierda con diferentes moscas¨. Mil disculpas por la cita, que suena fuerte y grosera, pero no encuentro otra, que describa mejor nuestra realidad. En todo caso, no hay porqué criticar al pintor, que pinta lo que mira, o al fotógrafo que retrata la realidad, tal cual se le presenta.

Sin embargo, para los que aspiramos a una sociedad diferente, debería de ser obvio que necesitamos una izquierda consecuente. Y, yo pienso, que solamente existe una izquierda consecuente y ésta es aquella que es anticapitalista. Si cree que estoy equivocado, refúteme, pero hágalo con argumentos lógicos. Porque de opiniones, de quienes opinan, porque existe el derecho a opinar, yo, al menos, no me voy a ocupar. Porque sería tan pendejo, como los que opinan pendejadas. Pero insisto ¿Por qué en vez de lamentarnos, en vez de llorar por la leche derramada, en vez de recordar con amargura los sacrificios que realizamos en vano? O como ocurre con otros, ¿por qué en vez de seguir militando, simpatizando o apoyando a un partido, que evidentemente, no es ni revolucionario, ni socialista, no nos organizamos y creamos algo nuevo?

Me dirán que todos los intentos han fracasado, inclusive, la de aquellos que quisieron adueñarse de las siglas del FDR. Mucho ojo, pero sólo de las siglas, porque ninguno de ellos se puede comparar con Enrique Álvarez Córdova, presidente del FDR, asesinado por la burguesía escuadronera, que ahora habla de democracia y de defender las instituciones democráticas. Pero si usted, observa y analiza esas experiencias, se dará cuenta, sin mayor esfuerzo, que ninguna pretendía ser una izquierda anticapitalista, sino una izquierda como la que ahora es el FMLN. O sea una izquierda sólo de nombre, de consignas y de bandera. No, yo no lo estoy animando a repetir ese tipo de experiencias.

Yo lo que le propongo a usted, quien quiera que sea, estudiante, ama de casa, asalariado, informal, empleado público, campesino, microempresario, cooperativista, ecologista, feminista, joven, adulto o viejo, como yo, es que comprendamos que necesitamos crear una organización, un movimiento social anti-sistema consecuente, esto es, un Movimiento Social Revolucionario. No importa, que usted, sea marxista, trosquista, anarquistas, maoísta, leninista, ecologista, feminista, farabundista, chavista, cooperativista, campesinista, católico, protestante, islamista, budista, etc. No se si dejé por fuera a alguien, pero lo importante es, que si usted es anti-sistema, usted tiene cabida en este movimiento. Las diferencias, los matices, las vías, se pueden discutir y avanzar hacia una posición consensuada. Lo único que debemos tener en común es el convencimiento de la necesidad de crear una sociedad diferente a la capitalista y evitar los errores cometidos en el pasado en nuestras luchas libertarias.

Me parece que si bien nos ocupamos de la realidad específica de El Salvador, la cual es necesario que se conozca a nivel internacional, la problemática y la propuesta, no son exclusivas de El Salvador, sobre todo ahora que los pueblos están cayendo en la cuenta de la gran estafa de que han sido objeto por parte de los partidos políticos considerados progresistas, de izquierda, socialistas o socialdemócratas, e inclusive, revolucionarios como el FSLN de Nicaragua.

Feliz año nuevo

Aquiles Montoya, economista marxista y profesor de la UCA

domingo, 22 de diciembre de 2013

Gracias a la tecnología china la Bolivia pobre, india, oprimida, machacada, se emancipa tecnológicamente


Algo que los arrogantes occidentales, ya sean ultraizquierdista maotroskistas o simplemente racistas blancos jamás entenderán.

Gracias a China Popular Bolivia tiene un satélite en el espacio que lleva el nombre de un líder rebelde aymara contra el bárbaro imperio español que fue descuartizado por orden del juez español Francisco Tadeo Diez de Medina y Vidango que escribió en la sentencia "Ni al rey ni al estado conviene, quede semilla, o raza de éste o de todo Túpaj Amaru y Túpaj Catari por el mucho ruido e impresión que este maldito nombre ha hecho en los naturales... Porque de lo contrario, quedaría un fermento perpetuo..."



Morales emocionado hasta las lágrimas tras lanzamiento al espacio de TKSAT - 1


Las lágrimas de grandes luchadores: Evo y García Linera

201312190006
Gracias camaradas chinos por no dejar sola a la Bolivia quechua, aymara, minera, obrera, campesina, pobre...Bolivia revolucionaria, antimperialista...VENCERÁ!!!!
Lo sentimos juez asesino español, "ha quedado raza" y los indios hijos de Tupak Katari han terminado por VENCER


jueves, 19 de diciembre de 2013

Mandela ha muerto, ¿Por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?


Fidel Castro

La Segunda Guerra Mundial estalló cuando, el 1ro de septiembre de 1939, el nazi-fascismo invadió Polonia y cayó como un rayo sobre el pueblo heroico de la URSS, que aportó 27 millones de vidas para preservar a la humanidad de aquella brutal matanza que puso fin a la vida de más de 50 millones de personas.

La guerra es, por otro lado, la única actividad a lo largo de la historia que el género humano nunca ha sido capaz de evitar; lo que llevó a Einstein a responder que no sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta sería con palos y piedras.

Sumados los medios disponibles por las dos más poderosas potencias, Estados Unidos y Rusia, disponen de más de 20.000 ojivas nucleares. La humanidad debiera conocer bien que, tres días después de la asunción de John F. Kennedy a la presidencia de su país, el 20 de enero de 1961, un bombardero B-52 de Estados Unidos, en vuelo de rutina, que transportaba dos bombas atómicas con una capacidad destructiva 260 veces superior a la utilizada en Hiroshima, sufrió un accidente que precipitó el aparato hacia tierra. En tales casos, equipos automáticos sofisticados aplican medidas que impiden el estallido de las bombas. La primera cayó a tierra sin riesgo alguno; la segunda, de los 4 mecanismos, tres fallaron, y el cuarto, en estado crítico, apenas funcionó; la bomba por puro azar no estalló.

Ningún acontecimiento presente o pasado que yo recuerde o haya oído mencionar, como la muerte de Mandela, impactó tanto a la opinión pública mundial; y no por sus riquezas, sino por la calidad humana y la nobleza de sus sentimientos e ideas.

A lo largo de la historia, hasta hace apenas un siglo y medio, y antes de que las máquinas y robots, a un costo mínimo de energías, se ocuparan de nuestras modestas tareas, no existían ninguno de los fenómenos que hoy conmueven a la humanidad y rigen inexorablemente a cada una de las personas: hombres o mujeres, niños y ancianos, jóvenes y adultos, agricultores y obreros fabriles, manuales o intelectuales. La tendencia dominante es la de instalarse en las ciudades, donde la creación de empleos, transporte y condiciones elementales de vida, demandan enormes inversiones en detrimento de la producción alimentaria y otras formas de vida más razonables.

Tres potencias han hecho descender artefactos en la Luna de nuestro planeta. El mismo día en que Nelson Mandela, envuelto en la bandera de su patria, fue inhumado en el patio de la humilde casa donde nació hace 95 años, un módulo sofisticado de la República Popular China descendía en un espacio iluminado de nuestra Luna. La coincidencia de ambos hechos fue absolutamente casual.

Millones de científicos investigan materias y radiaciones en la Tierra y el espacio; por ellos se conoce que Titán, una de las lunas de Saturno, acumuló 40 “cuarenta” veces más petróleo que el existente en nuestro planeta cuando comenzó la explotación de este hace apenas 125 años, y al ritmo actual de consumo durará apenas un siglo más.

Los fraternales sentimientos de hermandad profunda entre el pueblo cubano y la patria de Nelson Mandela nacieron de un hecho que ni siquiera ha sido mencionado, y de lo cual no habíamos dicho una palabra a lo largo de muchos años; Mandela, porque era un apóstol de la paz y no deseaba lastimar a nadie. Cuba, porque jamás realizó acción alguna en busca de gloria o prestigio.

Cuando la Revolución triunfó en Cuba fuimos solidarios con las colonias portuguesas en África, desde los primeros años; los Movimientos de Liberación en ese continente ponían en jaque al colonialismo y el imperialismo, luego de la Segunda Guerra Mundial y la liberación de la República Popular China “el país más poblado del mundo”, tras el triunfo glorioso de la Revolución Socialista Rusa.

Las revoluciones sociales conmovían los cimientos del viejo orden. Los pobladores del planeta, en 1960, alcanzaban ya los 3.000 millones de habitantes. Parejamente creció el poder de las grandes empresas transnacionales, casi todas en manos de Estados Unidos, cuya moneda, apoyada en el monopolio del oro y la industria intacta por la lejanía de los frentes de batalla, se hizo dueña de la economía mundial. Richard Nixon derogó unilateralmente el respaldo de su moneda en oro, y las empresas de su país se apoderaron de los principales recursos y materias primas del planeta, que adquirieron con papeles.

Hasta aquí no hay nada que no se conozca.

Pero, ¿por qué se pretende ocultar que el régimen del Apartheid, que tanto hizo sufrir al África e indignó a la inmensa mayoría de las naciones del mundo, era fruto de la Europa colonial y fue convertido en potencia nuclear por Estados Unidos e Israel, lo cual Cuba, un país que apoyaba las colonias portuguesas en África que luchaban por su independencia, condenó abiertamente?

Nuestro pueblo, que había sido cedido por España a Estados Unidos tras la heroica lucha durante más de 30 años, nunca se resignó al régimen esclavista que le impusieron durante casi 500 años.

De Namibia, ocupada por Sudáfrica, partieron en 1975 las tropas racistas apoyadas por tanques ligeros con cañones de 90 milímetros que penetraron más de mil kilómetros hasta las proximidades de Luanda, donde un Batallón de Tropas Especiales cubanas “enviadas por aire” y varias tripulaciones también cubanas de tanques soviéticos que estaban allí sin personal, las pudo contener. Eso ocurrió en noviembre de 1975, 13 años antes de la Batalla de Cuito Cuanavale.

Ya dije que nada hacíamos en busca de prestigio o beneficio alguno. Pero constituye un hecho muy real que Mandela fue un hombre íntegro, revolucionario profundo y radicalmente socialista, que con gran estoicismo soportó 27 años de encarcelamiento solitario. Yo no dejaba de admirar su honradez, su modestia y su enorme mérito.

Cuba cumplía sus deberes internacionalistas rigurosamente. Defendía puntos claves y entrenaba cada año a miles de combatientes angolanos en el manejo de las armas. La URSS suministraba el armamento. Sin embargo, en aquella época la idea del asesor principal por parte de los suministradores del equipo militar no la compartíamos. Miles de angolanos jóvenes y saludables ingresaban constantemente en las unidades de su incipiente ejército. El asesor principal no era, sin embargo, un Zhúkov, Rokossovski, Malinovsky u otros muchos que llenaron de gloria la estrategia militar soviética. Su idea obsesiva era enviar brigadas angolanas con las mejores armas al territorio donde supuestamente residía el gobierno tribal de Savimbi, un mercenario al servicio de Estados Unidos y Sudáfrica, que era como enviar las fuerzas que combatían en Stalingrado a la frontera de la España falangista que había enviado mas de cien mil soldados a luchar contra la URSS. Ese año se estaba produciendo una operación de ese tipo.

El enemigo avanzaba tras las fuerzas de varias brigadas angolanas, golpeadas en las proximidades del objetivo adonde eran enviadas, a 1.500 kilómetros aproximadamente de Luanda. De allí venían perseguidas por las fuerzas sudafricanas en dirección a Cuito Cuanavale, antigua base militar de la OTAN, a unos 100 kilómetros de la primera Brigada de Tanques cubana.

En ese instante crítico el Presidente de Angola solicitó el apoyo de las tropas cubanas. El Jefe de nuestras fuerzas en el Sur, General Leopoldo Cintra Frías, nos comunicó la solicitud, algo que solía ser habitual. Nuestra respuesta firme fue que prestaríamos ese apoyo si todas las fuerzas y equipos angolanos de ese frente se subordinaban al mando cubano en el Sur de Angola. Todo el mundo comprendía que nuestra solicitud era un requisito para convertir la antigua base en el campo ideal para golpear a las fuerzas racistas de Sudáfrica.

En menos de 24 horas llegó de Angola la respuesta positiva.

Se decidió el envío inmediato de una Brigada de Tanques cubana hacia ese punto. Varias más estaban en la misma línea hacia el Oeste. El obstáculo principal era el fango y la humedad de la tierra en época de lluvia, que había que revisar metro a metro contra minas antipersonales. A Cuito, fue enviado igualmente el personal para operar los tanques sin tripulación y los cañones que carecían de ellas.

La base estaba separada del territorio que se ubica al Este por el caudaloso y rápido río Cuito, sobre el que se sostenía un sólido puente. El ejército racista lo atacaba desesperadamente; un avión teleguiado repleto de explosivos lograron impactarlo sobre el puente e inutilizarlo. A los tanques angolanos en retirada que podían moverse se les cruzó por un punto más al Norte. Los que no estaban en condiciones adecuadas fueron enterrados, con sus armas apuntando hacia el Este; una densa faja de minas antipersonales y antitanques convirtieron la línea en una mortal trampa al otro lado del río. Cuando las fuerzas racistas reiniciaron el avance y chocaron contra aquella muralla, todas las piezas de artillería y los tanques de las brigadas revolucionarias disparaban desde sus puntos de ubicación en la zona de Cuito.

Un papel especial se reservó para los cazas Mig-23 que, a velocidad cercana a mil kilómetros por hora y a 100 metros de altura, eran capaces de distinguir si el personal artillero era negro o blanco, y disparaban incesantemente contra ellos.

Cuando el enemigo desgastado e inmovilizado inició la retirada, las fuerzas revolucionarias se prepararon para los combates finales.

Numerosas brigadas angolanas y cubanas se movieron a ritmo rápido y a distancia adecuada hacia el Oeste, donde estaban las únicas vías amplias por donde siempre los sudafricanos iniciaban sus acciones contra Angola. El aeropuerto sin embargo estaba aproximadamente a 300 kilómetros de la frontera con Namibia, ocupada totalmente por el ejército del Apartheid.

Mientras las tropas se reorganizaban y reequipaban se decidió con toda urgencia construir una pista de aterrizaje para los Mig-23. Nuestros pilotos estaban utilizando los equipos aéreos entregados por la URSS a Angola, cuyos pilotos no habían dispuesto del tiempo necesario para su adecuada instrucción. Varios equipos aéreos estaban descontados por bajas que a veces eran ocasionadas por nuestros propios artilleros u operadores de medios antiaéreos. Los sudafricanos ocupaban todavía una parte de la carretera principal que conduce desde el borde de la meseta angolana a Namibia. En los puentes sobre el caudaloso río Cunene, entre el Sur de Angola y el Norte de Namibia, comenzaron en ese lapso con el jueguito de sus disparos con cañones de 140 milímetros que le daba a sus proyectiles un alcance cercano a los 40 kilómetros.

El problema principal radicaba en el hecho de que los racistas sudafricanos poseían, según nuestros cálculos, entre 10 y 12 armas nucleares. Habían realizado pruebas incluso en los mares o en las áreas congeladas del Sur. El presidente Ronald Reagan lo había autorizado, y entre los equipos entregados por Israel estaba el dispositivo necesario para hacer estallar la carga nuclear. Nuestra respuesta fue organizar el personal en grupos de combate de no más de mil hombres, que debían marchar de noche en una amplia extensión de terreno y dotados de carros de combate antiaéreos.

Las armas nucleares de Sudáfrica, según informes fidedignos, no podían ser cargadas por aviones Mirage, necesitaban bombarderos pesados tipo Canberra. Pero en cualquier caso la defensa antiaérea de nuestras fuerzas disponía de numerosos tipos de cohetes que podían golpear y destruir objetivos aéreos hasta decenas de kilómetros de nuestras tropas. Adicionalmente, una presa de 80 millones de metros cúbicos de agua situada en territorio angolano había sido ocupada y minada por combatientes cubanos y angolanos. El estallido de aquella presa hubiese sido equivalente a varias armas nucleares.

No obstante, una hidroeléctrica que usaba las fuertes corrientes del río Cunene, antes de llegar a la frontera con Namibia, estaba siendo utilizada por un destacamento del ejército sudafricano.

Cuando en el nuevo teatro de operaciones los racistas comenzaron a disparar los cañones de 140 milímetros, los Mig-23 golpearon fuertemente aquel destacamento de soldados blancos, y los sobrevivientes abandonaron el lugar dejando incluso algunos carteles críticos contra su propio mando. Tal era la situación cuando las fuerzas cubanas y angolanas avanzaban hacia las líneas enemigas.

Supe que Katiuska Blanco, autora de varios relatos históricos, junto a otros periodistas y reporteros gráficos, estaban allí. La situación era tensa pero nadie perdió la calma.

Fue entonces que llegaron noticias de que el enemigo estaba dispuesto a negociar. Se había logrado poner fin a la aventura imperialista y racista; en un continente que en 30 años tendrá una población superior a la de China e India juntas.

El papel de la delegación de Cuba, con motivo del fallecimiento de nuestro hermano y amigo Nelson Mandela, será inolvidable.

Felicito al compañero Raúl por su brillante desempeño y, en especial, por la firmeza y dignidad cuando con gesto amable pero firme saludó al jefe del gobierno de Estados Unidos y le dijo en inglés: “Señor presidente, yo soy Castro”.

Cuando mi propia salud puso límite a mi capacidad física, no vacilé un minuto en expresar mi criterio sobre quien a mi juicio podía asumir la responsabilidad. Una vida es un minuto en la historia de los pueblos, y pienso que quien asuma hoy tal responsabilidad requiere la experiencia y autoridad necesaria para optar ante un número creciente, casi infinito, de variantes.

El imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla aunque tenga que despoblarla, privándola de hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndole migajas de los bienes y recursos naturales que saquea al mundo.

Que hablen ahora los voceros del imperio sobre cómo y por qué surgió el Apartheid.

Bachelet: “antipolítica” + antipartido = gobierno de los mercados


Si hay algo que puede vaciar de contenido un proyecto democrático es la combinación entre abstencionismo electoral y el rechazo de los partidos políticos. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo en Chile a partir del triunfo de Michelle Bachelet en un comicio en el cual quien verdaderamente arrasó fue el abstencionismo, que arañó el 59 por ciento del padrón electoral, mientras que Bachelet apenas obtuvo el apoyo de un 25 por ciento del mismo. No hace falta ser un Premio Nobel de Ciencia Política (plaga por ahora inexistente) para concluir que la democracia chilena enfrenta una grave crisis de legitimidad: la “antipolítica”, o sea, la indiferencia ciudadana ante el predominio indiscutido de los grandes intereses privados expresa, de manera categórica, el triunfo ideológico del neoliberalismo en un país en donde no sólo la economía tiene ese signo ideológico sino que también lo asume como su divisa una sociedad que lleva más de cuarenta años de indoctrinamiento en los valores más exacerbados del individualismo burgués.

La apatía ciudadana no es un capricho. Se explica por un hecho bien sencillo: una democracia que durante más de veinte años se desinteresó por la suerte de la ciudadanía (al paso que se desvivía por asegurar las ganancias de los capitalistas) al cabo de un cierto tiempo sólo podía cosechar apatía, desinterés y, en algunos casos, el abierto repudio de amplios sectores de la sociedad. No sorprende que la última encuesta de Latinobarómetro haya certificado que, interrogada sobre cuál es la forma preferible de gobierno, casi un tercio de la muestra entrevistada en Chile, exactamente el 31 por ciento, declarase preferir un gobierno autoritario o que “le da lo mismo” cualquier clase de régimen político. En Venezuela, en cambio, para tomar el caso de un gobierno ferozmente atacado por la prensa hegemónica en la región a causa de sus supuestos “déficits democráticos”, quienes contestan de la misma manera constituyen apenas el 11 por ciento de los entrevistados. Y como asegura la teoría política, la calidad de una democracia se mide, entre otras cosas, por las creencias políticas de sus ciudadanos. No es este el único indicador en el cual la Venezuela bolivariana supera a casi todos los países de la región, comenzando por Chile.

El triunfo del neoliberalismo y la exaltación de los valores mercantiles se traducen naturalmente en la derrota de la política a manos del mercado; del espacio público subyugado por la esfera de lo privado, dominada por las grandes empresas. A lo anterior súmesele la preocupante declaración que hiciera Bachelet al día siguiente de su victoria cuando dijera (tal como lo reprodujera Página/12 en su edición del 17 de Diciembre) que “las decisiones las voy a tomar yo, no sólo del gabinete. La coalición que me apoya es una cosa, la constitución del gobierno yo la voy a decidir.” En otras palabras el peor de los mundos: apatía ciudadana combinada con la desmovilización, o marginación de los partidos políticos y, por añadidura, de movimientos sociales u otras formas de organización, que son la expresión de las aspiraciones, expectativas e intereses de las clases y capas sociales que componen la sociedad chilena. ¿Creerá acaso la futura presidenta que de ese modo podrá avanzar en la reforma de la antidemocrática constitución pinochetista, el regresivo régimen tributario y la educación convertida en un negocio que ofrece pingües ganancias a los empresarios que lucran con ella, para ni hablar de derogar la decimonónica y reaccionaria legislación laboral que todavía subsiste en Chile? Sin una población re-politizada (como supo ser la del Chile de Salvador Allende) y sin partidos políticos y movimientos sociales que canalicen y potencien las aspiraciones populares la democracia chilena continuará siendo fácil presa de las clases dominantes, de los grandes empresarios que desde dentro y fuera de Chile han venido controlando el estado y los sucesivos gobiernos desde el golpe del 11 de Septiembre de 1973.

Convendría que, habida cuenta de lo anterior, Bachelet reflexionara sobre lo que más de una vez sentenciara George Soros: “los ciudadanos votan cada dos años, los mercados votan todos los días.” Controlar ese nefasto influjo cotidiano de los mercados –eufemismo para no designar por su nombre al gran capital- será una misión imposible sin sortear la trampa de la “antipolítica” y sin garantizar que los partidos, sobre todos los de izquierda, jueguen un papel protagónico en su gobierno. De lo contrario, el tránsito desde esa frágil democracia sin ciudadanos hacia una plutocracia desenfrenada será tan acelerado como inevitable.

CARTA A SANTA CLAUS



Dagoberto Gutiérrez

Querido Santa: 


Te escribo desde un valle profundo que otros llamarían valle de lágrimas, todos los que vivimos aquí somos chiquitos de estatura, quizá porque mucho maíz comemos y casi nunca probamos la carne, ni la leche, ni los pescados o quizás porque comemos muchas chucherías; pero eso sí somos buenos constructores de esperanzas porque otros, en nuestro lugar, ya se hubieran rendido ante las circunstancias.

Los niños y niñas en el pasado nutrían su vida de imaginación, de espíritu, de sueño y vos eras un señor bueno que venías de no sé de dónde, que viajabas de lejos y repartías sonrisas, alegrías y esperanzas a todos las que lo necesitaban; pero ahora, vos pareces y apareces como un distribuidor de la chibola coca cola o alegrando la venta y la compra en los almacenes y en realidad, aunque vos podes tener tu propia opinión, apareces como otra mercancía y en la medida que no reacciones cualquiera puede pensar de que eres parte de esa conspiración que convierte a las personas en cosas y a las cosas en personas, yo no creo en eso, pero cada vez es mayor el número de gente que piensa así, parece que es hora que vos reacciones.

Empieza platicando de esto con los que trabajan con vos, todo ese montón de enanitos a los que dicen que nunca les pagas y que cada vez les exigís muñecos cada vez más complicados, sobre esto se dice que están fabricando todo tipo de armas, hasta aviones no tripulados y unos aviones invisibles que están haciendo los chinos y los rusos y que los niños tienen que imaginárselos para jugar con ellos. Dicen que el sábado antepasado te apareciste en los talleres con la súper idea de hacer un juguete de una bomba neutrónica para hacer desaparecer a las personas en los lugares muy poblados y dicen, que tus duendes se te rebelaron y que los renos que te transportan ya no querían hacerte el viaje y te lo estaban cobrando. Como podes ver, necesitas hablar con los que están más cerca de vos para saber que están pensando y para saber hasta dónde van a llegar con vos.

Por otro lado necesitas saber que están pensando los niños y niñas sobre tus juguetes, saber si un juguete sustituye a la leche, o a la comida o a la ropa que necesitan todo el año, piensa en la posibilidad de que las cartas que te envían sean respondidas puntualmente y que vos trabajes todos los meses de todos los años y que te organices para atender hospitales, casas pobres, escuelas en zonas rurales y reflexiona sobre la conveniencia de continuar con ese jugoso contrato que tienes con los grandes almacenes y las grandes empresas como la coca cola, porque o te dedicas al negocio o te dedicas a sembrar esperanzas.

martes, 17 de diciembre de 2013

Bolívar, el filme de las dificultades


Roque Valero, Camila Arteche y Gilbert Laumord en un momento del filme.

La cinta de Luis Alberto Lamata, con sus virtudes y defectos, pretende humanizar la figura de El Libertador y ha sido objeto de críticas por cuestiones extracinematográficas...
Pedro Antonio García
Abordar en el cine una personalidad histórica resulta una tarea riesgosa, sobre todo cuando se pretende complacer a todos los públicos. Pero si la figura es nada menos que alguien tan polémico como Simón Bolívar, el riesgo deviene acto temerario, casi suicida, y se cosecharán más detracciones que elogios.

Tal fue el reto asumido por Luis Alberto Lamata y su equipo de realización en Bolívar, el hombre de las dificultades (2013), filme estrenado en días recientes en Cuba. A partir de una idea del director, José Antonio y José Luis Varela eslabonaron el guión que abarca la vida de este prócer entre 1815 y 1816.

La cinta se integra dentro de la serie Colección Libertadores, de la cual ya se han visto aquí José Martí: el ojo del canario (2009) de Fernando Pérez, Revolución, el cruce de Los Andes (2009) de Tristán Bauer y Leandro Ipiña, Artigas (2011) de César Charlone, e Hidalgo, la historia jamás contada (2010) de Antonio Serrano.

Bolívar… aborda la época en que El Libertador se refugia en Jamaica y parte luego para Haití en busca de apoyo del presidente Petion. Pero es también el momento más dramático y complejo de su vida, cuestionado por patriotas venezolanos que se oponen a su liderato, asediado por los complots españoles para asesinarlo.

Luis Alberto Lamata (Caracas, 1959) parecía idóneo para esta riesgosa empresa. Formado como historiador, escribe desde muy joven para la TV y el cine. Con varias telenovelas de éxito, en el celuloide también ha tenido fortuna: Jericó (1990), Desnudos con naranjas (1995), Miranda regresa (2007), Taita Boves (2010).

Lamentablemente, Bolívar… transcurre de forma irregular. Junto con secuencias de notable fuerza expresiva se entremezclan momentos poco felices, de un amateurismo sorprendente en un realizador con siete largometrajes en su currículo antes del que hoy nos ocupa.

Por otro lado, cristaliza su pretensión de humanizar a El Libertador, de desmarmolizarlo, al transformar la estatua sacralizada en un ser de carne y hueso, con sus dudas, errores y defectos, lo que le permite acercarlo a las jóvenes generaciones y es un aporte que no se debe obviar.

Dice Lamata: “El Bolívar que conoce el venezolano es de bronce, el cargado de palomas, y creo que hay que quitarle el Bolívar a las palomas y ponerlo en la cabeza y el corazón de la gente. Creo que el cine necesariamente tiene que contarlo para que cautive y que cuando se apaguen las luces de la sala, te enganche la historia”.

En aras de lograr en este filme una buena comunicación con el público, sus guiños a la taquilla son excesivos y en algunas secuencias, el prócer, espada en mano, deviene Errol Flynn caraqueño a la usanza de los filmes de la Warner BROS en loa años 30.

No es en la caracterización de El Libertador donde falla el filme, sino en el conflicto que se genera con la contrapartida negativa, El polaco (interpretado por Jorge Reyes). Aparte de que el malvado está tan caricaturizado en el guión que parece el abuelo de Cruela, la enemiga de los 101 dálmatas.

La solución al conflicto entre el bueno y el malo, el duelo de espadas en un buque, poco feliz en cuanto a dramaturgia, se agrava por el pésimo entrenamiento de ambos en el arte de la esgrima. Reyes hace lo imposible por sacar adelante a su personaje, pero ni sir Lawrence Olivier lo hubiera logrado.

Roque Valero logra una acertada interpretación de Bolívar, lo hace creíble al recrearlo en sus momentos de depresión y desaliento, de picardía y donjuanismo. Las críticas que ha recibido parten de quienes todavía pretenden continuar sacralizando al héroe o los que quieren cobrarle al actor su activismo a favor del chavismo.

Beatriz Valdés resulta tan víctima como Jorge Reyes, de la concepción que tienen los realizadores de su personaje. Reducida a la categoría de símbolo de la oligarquía caraqueña, su María Antonia Bolívar se aprecia tan falsa como los parlamentos esteriotipados que le obligan a declamar.

Igualmente falso es el acento postizo de la bella Camila Arteche en su Jeanne Bourvil. Gilbert Laumord (Alexandre Petion) y Miguel Ferrari (Morillo) se muestras eficaces. Samantha Dagnibo, aunque no canta, nos deja ver su belleza como Pepita Machado, otro de los intereses amorosos de El Libertador.

Por lo demás, es encomiable el dinámico ritmo que mantiene el filme a lo largo del metraje y tal virtud se debe al montaje de Ángel Hernández y Jonathan Pellicer. La profesional dirección de arte de Onelio Larralde se complementa con el adecuado diseño de vestuario de Felia Torres.

Bolívar, el hombre de las dificultades seguirá siendo un filme tan polémico como la personalidad histórica que lo inspira, máxime cuando ambos se han convertido en campos de batalla ideológicos entre los partidarios del chavismo (el gobierno bolivariano apoyó su realización) y sus detractores.

Resulta lamentable que reputados críticos, miembros de distinguidas asociaciones internacionales, intenten anatematizarlo como obra artística desde sus simpatías políticas, recordándonos la absurda tozudez de aquellos venezolanos opuestos al liderato del prócer en los oscuros y angustiosos días del exilio en Jamaica.


Sobre el autor
Pedro Antonio García

Periodista de la Revista Bohemia

martes, 10 de diciembre de 2013

Los orígenes de la burguesía de El Salvador

¿Por qué tenemos tanta desigualdad económica y social? Está por aparecer el libro del conocido catedrático español Antonio Acosta sobre los orígenes de la burguesía de El Salvador. "La Hacienda salvadoreña salvaguardaba los intereses de la minoría dominante utilizando para la recaudación fiscal casi exclusivamente impuestos indirectos", nos dice Acosta. "Los miembros de la oligarquía que ocupaban la Asamblea Nacional nunca aprobaron leyes que gravaran sus rentas ni sus patrimonios". 
 
Antonio Acosta *
elfaro.net / Publicado el 9 de Diciembre de 2013
Estampa en la prensa francesa con escena con miembros del gobierno salvadoreño para ilustrar la noticia del terremoto en San Salvador de 1873.
Estampa en la prensa francesa con escena con miembros del gobierno salvadoreño para ilustrar la noticia del terremoto en San Salvador de 1873. 

En las próximas semanas el Taller de Estudios e Investigaciones Andino-Amazónicos, de la Universidad de Barcelona, y el Instituto de Estudios sobre América Latina, de la Universidad de Sevilla, publicarán el libro Los orígenes de la burguesía de El Salvador. El control sobre el café y el Estado. 1848-1890. Se trata de la primera parte de un trabajo que se proyectará hasta 1910 aproximadamente, es decir, un período sobre el que diversos y destacados autores que ya han aclarado muchos de los problemas que El Salvador vivió.

A partir de sus contribuciones, en este libro pretendo mostrar algunos de los mecanismos que utilizaron ciertos sectores de la sociedad salvadoreña en la segunda mitad del siglo XIX para alcanzar, reproducir y ampliar su poder económico y político no sólo, pero principalmente, sobre la base del negocio del café especialmente desde la década de 1870. De forma combinada, propietarios cafetaleros y grandes comerciantes que desempeñaban también otras funciones en la estructura económica del país, fueron ocupando espacios estratégicos en el aparato del Estado, que estaba en proceso de construcción, hasta hacerse prácticamente con el control de lo que se podría considerar su núcleo. Se desarrolló así un auténtico sistema de dominación que se produjo gradualmente en el tiempo y se desplegó en varios planos articulados, a modo de engranaje. Este libro no aspira a tratar este proceso de forma exhaustiva, pero sí a mostrar, al menos, algunas pruebas de que esto sucedió de así.

La investigación aborda en primer lugar el plano político e institucional, tomando en cuenta decisiones que los grupos oligárquicos fueron tomando, tanto desde el poder ejecutivo como desde la Asamblea Nacional, en aspectos clave para la construcción del Estado como, por ejemplo, el desarrollo del aparato judicial, entre otros. Estas decisiones se analizan a la luz de otras posiciones que los mismos elementos de la oligarquía, u otros asociados a ellos, iban adoptando en diversos ámbitos de acuerdo a sus intereses económicos, como el comercio exterior, el crédito o la agricultura, por ejemplo.

El trabajo continúa estudiando la participación de miembros de la oligarquía, algunos de ellos instalados en el gobierno, en la Asamblea o en la judicatura, como Juan José Bonilla, Yanuario Blanco o Dionisio Aráuz por citar solo algunos casos, en una diversidad de negocios que iban desde las obras de infraestructura, a obras públicas en general o a grandes operaciones relacionadas con el comercio exterior. 

Controlando el gobierno y la elaboración de las leyes, recurriendo a la violencia cuando era necesario, manteniendo los precios de los medios de producción, sobre todo, tierra y trabajo, a niveles muy bajos y disfrutando de un tratamiento fiscal privilegiado que ellos mismos diseñaban, las minorías gozaban de todas las ventajas para ejercer su dominio económico y social.

 El siguiente terreno que se analiza es de la moneda y el crédito, un espacio clave en el funcionamiento de la economía del país, desde los grandes negocios hasta la vida cotidiana de los sectores más humildes de la población. Aquí se estudian algunos de los problemas derivados de la heterogeneidad monetaria de El Salvador, la reiterada frustración y los posibles motivos de que no se llegara a crear una Casa de la Moneda en estos años. De igual modo se aborda la diversidad de tipos de créditos existentes así como las tasas de interés de los mismos y las negociaciones que se realizaron para la creación de un banco en el país, frustradas también hasta la década de 1880. A partir de entonces, se constituyeron no solo bancos, sino una variedad de otras instituciones de crédito de menor envergadura relacionadas con la crisis económica que vivió la mayoría de la sociedad –no la fracción más pujante de la oligarquía- en dicha década.

Una atención especial se dedica al café, desde sus orígenes y pasando por la segunda mitad de la década de 1870, cuando se convirtió en el principal producto de exportación en términos de valor en el mercado. En 1876 tanto el presidente Rafael Zaldívar como todos sus ministros tenían intereses en el café, bien como prestamistas o como productores, así como miembros relevantes de la Asamblea Nacional y la judicatura obre todo en occidente, una realidad que continuó siendo así en el futuro. Desde dicha década, al menos, formaban parte de la oligarquía cafetalera apellidos que se mantuvieron como grandes fortunas hasta la segunda mitad del siglo XX, como Álvarez, Belismelis, Lemus, Sol, Meza, etc. Aunque sectores de la población no cultivaran ni trabajaran como mano de obra en el café, la política y la economía salvadoreñas estaban dirigidas en buena medida por los intereses cafetaleros y el país no se podía entender sin el cultivo. En él las relaciones de producción también eran ventajosísimas para la oligarquía, con salarios que se mantuvieron durante décadas en torno a 2 reales el jornal, seis días a la semana y no durante todo el año, salvo en la época de corta del café, y tasas de interés en las habilitaciones, o compra de café a futuro, que oscilaban frecuentemente entre 100% y 200% anual. Las tasas de ganancia de los medianos y grandes cafetaleros, que se ampliaron al controlar el beneficio, eran así muy altas.

Un ámbito clave a lo largo de la historia en cualquier tipo de Estado ha sido la Hacienda. Y en El Salvador, como en otros países de América Latina, también lo fue. La Hacienda salvadoreña salvaguardaba los intereses de la minoría dominante utilizando para la recaudación fiscal casi exclusivamente impuestos indirectos. Los miembros de la oligarquía que ocupaban la Asamblea Nacional nunca aprobaron leyes que gravaran sus rentas ni sus patrimonios. Lógicamente la Hacienda vivía en un estado de permanente déficit, por lo que debía recurrir a la deuda pública, bien externa –saldada casi en su totalidad por el gobierno de Gerardo Barrios-, o bien interna, con lo que se producía la perversión fiscal de que quienes no pagaban impuestos directos, le prestaban al Estado –gestionado por ellos mismos- y cobraban de él intereses por sus préstamos. En la década de 1880 la política expansiva de R. Zaldívar y la mala gestión de Francisco Menéndez llevó a la Hacienda a tal situación que el Estado debió recurrir nuevamente a la deuda externa.

Si, como se ha escrito, lo sucedido en 1932 fue la base de lo que ocurrió en la segunda mitad del siglo XX, la evolución de fines del siglo XIX supuso el inicio de una nueva desigualdad social y territorial en el país que condujo a 1932.

* El Dr. Antonio Acosta es Catedrático de Historia de América de la Universidad de Sevilla y autor de numerosos libros y artículos de historia de América Latina y varios trabajos sobre historia de El Salvador.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Madiba y su camino hacia la libertad

Ex mandatarios y legisladores estadunidenses elogian su dignidad
EU lo declaró terrorista; hoy Obama ve en él un ejemplo al que la humanidad debe aspirar"
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Nelson Mandela en la oficina Oval de la Casa Blanca, el 17 de mayo de 2005, con el entonces presidente de Estados Unidos, George W. BushFoto Reuters
 
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El 21 de junio de 2011 se entrevistó con Michelle Obama en JohannesburgoFoto Xinhua
 
David Brooks

 La Jornada
 
 Ex mandatarios y legisladores estadunidenses elogian su "dignidad"

EU lo declaró "terrorista"; hoy Obama ve en él "un ejemplo al que la humanidad debe aspirar"


La cúpula política de Estados Unidos elogió hoy la vida de Nelson Mandela celebrando su visión moral y como un héroe de la libertad, la justicia y la igualdad. Ninguno recordó que Estados Unidos, durante la mayoría de su vida, lo declaró, junto con su movimiento, enemigo y "terrorista", y apoyó política y económicamente al régimen apartheid que lo encarceló.

El presidente Barack Obama esta tarde declaró: "hemos perdido uno de los seres humanos más influyentes, valientes y profundamente buenos con que cualquiera de nosotros compartiremos tiempo en esta tierra. Ya no nos pertenece a nosotros, pertenece a todos los tiempos". Obama afirmó que es uno de los millones que fue inspirado por la vida de Mandela, y recordó que su primera acción política fue una protesta contra el apartheid.

En una declaración desde la Casa Blanca, el presidente agregó que “a través de su feroz dignidad y resuelta voluntad de sacrificar su propia libertad para la libertad de otros, Madiba (título honorífico de su pueblo, que significa "padre") transformó a Sudáfrica, y nos movió a todos. Su viaje de prisionero a presidente englobaba la promesa de que seres humanos –y países– pueden cambiar para el bien. Su compromiso de trasladar poder y reconciliar con aquellos que lo encarcelaron sentó un ejemplo al que toda la humanidad debe aspirar, sea en las vidas de naciones o en nuestras vidas personales”.

Concluyó, parafraseando a Martin Luther King, que Mandela fue "un hombre que tomó la historia en sus manos, y dobló el arco del universo moral hacia la justicia".

Se reporta que Obama tiene la intención de asistir a su funeral en unos 10 días.

Todos los ex presidentes de Estados Unidos también se expresaron hoy. George W. Bush declaró que Mandela "fue una de las grandes fuerzas por la libertad y la igualdad de nuestros tiempos". Su padre, George H.W. Bush dijo que Mandela fue "un hombre de tremenda valentía moral, que cambió el curso de la historia en su país".

Jimmy Carter afirmó que "el pueblo de Sudáfrica y promotores de los derechos humanos alrededor del mundo han perdido un gran líder". Bill Clinton envió un tuit con una foto de él con Mandela: “nunca olvidaré a mi amigo Madiba”.

Líderes legislativos de ambos partidos hicieron declaraciones con variaciones de estos mensajes. Algunas figuras empresariales y culturales se sumaron al coro de elogio.

Memorias incómodas


Lo que ninguna figura oficial o medio nacional mencionó es que Mandela, durante la mayoría de su vida adulta, fue considerado un enemigo, y oficialmente declarado "terrorista" por el gobierno de Estados Unidos. De hecho, el Nobel Mandela continuó en la lista de vigilancia antiterrorista oficial de Estados Unidos hasta 2008. Hasta entonces que Mandela y otros líderes del gobierno sudafricano ya no necesitaban, según la ley estadunidense, permiso especial para viajar a Estados Unidos, dado que su partido, el Congreso Nacional Africano, aún se calificaba como "organización terrorista".

Hasta su excarcelación el 11 de febrero de 1990, después de casi tres décadas en prisiones, el gobierno estadunidense nunca demandó su liberación. Todo lo contrario. De hecho, hay acusaciones de que la CIA participó en su captura en 1962, después de un año en que ingresó a la clandestinidad para impulsar el ala armada del CNA, viajando por África y Europa estudiando guerra de guerrillas y buscando apoyo para el partido.
 
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El líder sudafricano de la lucha contra el apartheid, en la cárcel el 21 de septiembre de 1964Foto Xinhua


Su partido fue percibido dentro de la óptica anticomunista de la guerra fría (uno de los sectores más importantes de la alianza con el CNA era el Partido Comunista).

Aunque hubo debates sobre las relaciones con el régimen del apartheid a lo largo de estos años, Mandela y el CNA seguían siendo calificados de "terroristas" por el gobierno de Estados Unidos, y de hecho se frenaron varias iniciativas para modificar esta posición oficial en las décadas de los 70 y los 80. Uno de los votos en contra de una resolución en el Congreso para reconocer al CNA y solicitar la libertad de Mandela en 1986 fue el del entonces legislador Dick Cheney, quien después fue vicepresidente de Estados Unidos, en la administración de George W. Bush.

A finales de los 60, Henry Kissinger, el entonces asesor de Seguridad Nacional del presidente Richard Nixon, formuló la política hacia Sudáfrica de que ya que los blancos en el poder estaban ahí para quedarse, Estados Unidos debería aceptar esa realidad y fortalecer sus relaciones con ellos, según documentos secretos que finalmente fueron revelados.

Aunque hubo un giro en la política durante el gobierno de Jimmy Carter, quien suspendió la venta de armas y otro equipo a las fuerzas de seguridad de Sudáfrica, de acuerdo con una resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU), eso sólo duraría breve tiempo. Sin embargo, rehúso aplicar mayores sanciones económicas y diplomáticas contra el régimen, a pesar de las demandas del creciente movimiento anti-apartheid en este país.

El presidente Ronald Reagan colocó al CNA en la "lista de vigilancia de terrorismo". Su política fue la de apoyar el régimen de apartheid, buscando minar y llegando a violar las sanciones contra el régimen impuesto por la ONU. Más aún, durante ese gobierno, Washington colaboraba con el gobierno de Sudáfrica en combatir movimientos de liberación aliados con el CNA en los países vecinos de la región, como Angola, Mozambique y Namibia.

De repente, con las décadas de lucha contra el régimen del apartheid por el movimiento de liberación dentro de Sudáfrica y sus aliados en el movimiento antiapartheid mundial poniendo en jaque al gobierno blanco, la política estadunidense se enfocó en facilitar una transición y de repente, los "derechos humanos" y la "democracia" empezaron a figurar en el vocabulario de Washington.

De ese periodo se encargó el presidente Bill Clinton. Sin embargo, el enfoque fue una transición que no representara una amenaza al "mercado libre" y a los intereses de las grandes empresas trasnacionales, sobre todo del sector minero. Con ello, Mandela de repente se transformó de "terrorista" a "héroe" de la "transición" pacífica. En el ámbito oficial se dejó de hablar de su tiempo como guerrillero, y de su militancia revolucionaria, y se pasó a realzar su "visión moral" y su liderazgo a favor de la "igualdad".
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...