Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

domingo, 31 de julio de 2016

Por qué Hillary Clinton es mucho peor que Trump



DIANA JOHNSTONE

 
Diana Johnstone es quizá una de las comentaristas de la política europea y estadounidense más reputadas en la izquierda. Colaboradora, entre otros, de Counterpunch, Johnstone, que se hizo conocida en Europa por sus críticas a la política occidental durante las guerras en los Balcanes, acaba de sacar un libro sobre Hillary Clinton titulado La reina del caos. La entrevistó para lamarea.com Àngel Ferrero.

Los medios estadounidenses han centrado su atención estas primarias en Donald Trump. Pero en su opinión, Hillary Clinton también debería ser motivo de preocupación. La ha descrito como ‘la reina del caos’. ¿Por qué?

Trump consigue titulares porque es una novedad, un showman que dice cosas chocantes. Es visto como un intruso en un espectáculo electoral diseñado para transformar a Clinton en la “primera mujer presidenta de América”. ¿Por qué la llamo reina del caos? En primer lugar, por Libia. Hillary Cinton fue en gran medida responsable de la guerra que hundió a Libia en el caos, un caos que se extiende hacia el resto de África e incluso Europa. Ha defendido más guerra al Oriente Medio.

Mi opinión no es que Hillary Clinton “también debería” ser motivo de preocupación. Ella es el principal motivo de preocupación. Clinton promete apoyar más a Israel contra los palestinos. Está totalmente comprometida con la alianza de facto entre Arabia Saudí e Israel que tiene como objetivo derrocar a Assad, fragmentar Siria y destruir la alianza chií entre Irán, Assad y Hezbolá. Esto aumenta el riesgo de confrontación militar con Rusia y Oriente Medio. Al mismo tiempo, Hillary Clinton defiende una política beligerante hacia Rusia en su frontera con Ucrania. Los medios de comunicación de masas en Occidente se niegan a darse que cuenta que muchos observadores serios, como por ejemplo John Pilger y Ralph Nader, temen que Hillary Clinton nos conduzca, sin advertirlo, a la Tercera Guerra Mundial.

Trump no se ajusta a ese molde. Con sus comentarios groseros, Trump se desvía radicalmente del patrón de lugares comunes que oímos de los políticos estadounidenses. Pero los medios de comunicación establecidos han sido lentos en reconocer que el pueblo estadounidense está completamente cansado de políticos que se ajustan al patrón. Ese patrón está personificado por Hillary Clinton. Los medios de comunicación europeos han presentado en su mayoría a Hillary Clinton como la alternativa sensata y moderada al bárbaro de Trump. Sin embargo, Trump, el “bárbaro”, está a favor de reconstruir la infraestructura del país en vez de gastar el dinero en guerras en el extranjero. Es un empresario, no un ideólogo.

Trump ha afirmado claramente su intención de poner fin a la peligrosa demonización de Putin para desarrollar relaciones comerciales con Rusia, lo que sería positivo para Estados Unidos, para Europa y para la paz mundial. Extrañamente, antes de decidir presentarse como republicano, para consternación de los líderes del Partido Republicano, Trump era conocido como demócrata, y estaba a favor de políticas sociales relativamente progresistas, a la izquierda de los actuales republicanos o incluso Hillary Clinton.

Trump es impredecible. Su reciente discurso en AIPAC, el principal lobby pro-israelí, fue excesivamente hostil hacia Irán, y en 2011 cayó en la propaganda que condujo a la guerra contra Libia, incluso si ahora, retrospectivamente, la critica. Es un lobo solitario y nadie sabe quiénes son sus asesores políticos, pero hay esperanza de que arroje fuera de la política a los neoconservadores e intervencionistas liberales que han dominado la política exterior estadounidense los últimos quince años.

Los asesores de Clinton destacan su experiencia, en particular como secretaria de Estado. Muchos se ha escrito sobre esta experiencia y no siempre de manera positiva. ¿Cuál fue su papel en Libia, Siria o Honduras?

Hay dos cosas que decir sobre la famosa experiencia de Hillary Clinton. La primera es observar que su experiencia no es el motivo de su candidatura, sino, más bien, la candidatura es el motivo de su experiencia. En otras palabras, Hillary no es candidata debido a que su maravillosa experiencia haya inspirado a la gente a escogerla como aspirante a la presidencia. Es más correcto decir que ha acumulado ese currículo justamente para cualificarse como presidente.

Durante unos veinte años, la máquina clintonita que domina el Partido Demócrata ha planeado que Hillary se convierta en “la primera mujer presidenta de EEUU” y su carrera se ha diseñado con ese fin: primero senadora de Nueva York, después secretaria de Estado.

Lo segundo concierne al contenido y la calidad de esa famosa experiencia. Se ha empecinado en demostrar que es dura, que tiene potencial para ser presidenta. En el Senado votó a favor de la guerra de Irak. Desarrolló una relación muy cercana con el intervencionista más agresivo de sus colegas, el senador republicano por Arizona John McCain. Se unió a los chovinistas religiosos republicanos para apoyar medidas como hacer que quemar la bandera estadounidense fuese un crimen federal. Como secretaria de Estado, trabajó con “neoconservadores” y esencialmente adoptó una política neoconservadora utilizando el poder de Estados Unidos para rediseñar el mundo.

Respecto a Honduras, su primera importante tarea como secretaria de Estado fue proporcionar cobertura diplomática para el golpe militar de derechas que derrocó al presidente Manuel Zelaya. Desde entonces Honduras se ha convertido en la capital con más asesinatos del mundo. En cuanto a Libia, persuadió al presidente Obama para derrocar el régimen de Gaddafi utilizando la doctrina de “responsabilidad para proteger” (R2P) como pretexto, basándose en falsas informaciones. Bloqueó activamente los esfuerzos de gobiernos latinoamericanos y africanos para mediar, e incluso previno los esfuerzos de la inteligencia militar estadounidense para negociar un compromiso que permitiese a Gaddafi ceder el poder pacíficamente.

Continuó esa misma línea agresiva con Siria, presionando al presidente Obama para que incrementase el apoyo a los rebeldes anti-Assad e incluso para imponer una “zona de exclusión aérea” basada en el modelo libio, arriesgándose a una guerra con Rusia. Si se examina atentamente, su “experiencia” más que cualificarla para el puesto de presidente, la descalifica.

Como secretaria de Estado, Clinton anunció en 2012 un “pivote” a Asia oriental en la política exterior estadounidense. ¿Qué tipo de política podríamos esperar de Clinton hacia China?

Básicamente este “pivote” significa un desplazamiento del poder militar estadounidense, en particular naval, desde Europa y Oriente medio al Pacífico occidental. Supuestamente, porque debido a su creciente poder económico China ha de ser una “amenaza” potencial en términos militares. El “pivote” implica la creación de alianzas antichinas entre otros Estados de la región, lo que con toda probablidad incrementará las tensiones, y rodeando a China con una política militar agresiva se la empuja efectivamente a una carrera armamentística. Hillary Clinton apuesta por esta política y si llegase a la presidencia la intensificaría.

Clinton dijo en 2008 que Vladímir Putin no “tiene alma”. Robert Kagan y otros “intervencionistas liberales” que jugaron un papel destacado en la crisis en Ucrania la apoyan. ¿Su política hacia Rusia sería de una mayor confrontación que la del resto de candidatos?

Su política sería claramente de una mayor confrontación hacia Rusia que las de Donald Trump. El contrincante republicano de Trump, Ted Cruz, es un fanático evangélico de extrema derecha que sería tan malo como Clinton, o quizá peor. Comparte la misma creencia semirreligiosa de Clinton en el rol “excepcional” de Estados Unidos para modelar el mundo a su imagen. Por otra parte, Bernie Sanders se opuso a la guerra de Iraq. No ha hablado demasiado de política internacional, pero su carácter razonable sugiere que sería más juicioso que cualquiera de los demás.

Los asesores de Clinton tratan de destacar su intento de reformar el sistema sanitario estadounidense. ¿Fue ese intento de reforma realmente un avance y tan importante como dicen que fue?

En enero de 1993, pocos días después de asumir la presidencia, Bill Clinton mostró su intención de promocionar la carrera política de su esposa nombrándola presidenta de una comisión especial para la reforma del sistema nacional de sanidad. El objetivo era llevar a cabo un plan de cobertura sanitaria basado en lo que se denominó “competitividad gestionada” entre compañías privadas. El director de esa comisión, Ira Magaziner, un asesor muy próximo a Clinton, fue quien diseñó el plan. El papel de Hillary era vender políticamente el plan, especialmente al Congreso. Y en eso fracasó por completo. El “plan Clinton”, de unas 1.342 páginas, fue considerado demasiado complicado de entender y a mediados de 1994 perdió prácticamente todo el apoyo político. Finalmente se extinguió en el Congreso.

Respondiendo a la pregunta, el plan básicamente no era suyo, sino de Ira Magaziner. Como había de depender de las aseguradoras privadas, orientadas al beneficio, como ocurre con el Obama Care, ciertamente no era un avance, como sí que lo es el sistema universal que defiende Bernie Sanders.

La campaña de Clinton ha recibido notoriamente dinero de varios hedge funds. ¿Cómo cree que podría determinar su política económica si consigue llegar a la presidencia?

Cuando los Clinton abandonaron la Casa Blanca en enero de 2001, Hillary Clinton lamentó estar “no sólo sin blanca, sino en deuda”. Eso cambió muy pronto. Hablando figuradamente, los Clintons se trasladaron de la Casa Blanca a Wall Street, de la presidencia al mundo de las finanzas. Los banqueros de Wall Street compraron una segunda mansión para los Clinton en el Estado de Nueva York (que se sumó a la que tienen en Washington DC) prestándoles primero el dinero y luego pagándoles millones de dólares por ofrecer conferencias.

Sus amistades en el sector bancario les permitieron crear una fundación familiar ahora valorada en dos mil millones de dólares. Los fondos de la campaña proceden de fondos de inversión amigos que colaboran de buen grado. Su hija, Chelsea, trabajó para un fondo de inversión antes de casarse con Marc Mezvinsky, quien creó su propio fondo de inversión después de trabajar para Goldman Sachs.

En pocas palabras, los Clinton se sumergieron por completo en el mundo de las finanzas, que se convirtió en parte de su familia. Es difícil imaginar que Hillary se mostrase tan desagradecida como para llevar a cabo políticas contrarias a los intereses de su familia adoptiva.

Se dice que la política de identidad es otro de los pilares de su campaña. Quienes apoyan a Clinton afirman que votándola se romperá el techo de cristal y que por primera vez en la historia una mujer entrará en la Casa Blanca. Desde varios medios has protestado contra esta interpretación.

Una razón fundamental para que se diese la alianza de Wall Street con los Clinton es que los autoproclamados “nuevos demócratas” encabezados por Bill Clinton lograron cambiar la ideología del Partido Demócrata de la igualdad social a la igualdad de oportunidades. En vez de luchar por las políticas tradicionales del New Deal que tenían como objetivo incrementar los estándares de vida de la mayoría, los Clinton luchan por los derechos de las mujeres y las minorías a “tener éxito” individualmente, a “romper techos de cristal”, avanzar en sus carreras y enriquecerse. Esta “política de la identidad” quebró la solidaridad de la clase trabajadora haciendo que la gente se centrase en la identidad étnica, racial o sexual. Es una forma de política del “divide y vencerás”.

Hillary Clinton busca persuadir a las mujeres de que su ambición es la de todas ellas, y que votándola están votando por ellas mismas y su éxito futuro. Este argumento parece funcionar mejor entre las mujeres de su generación, que se identificaron con Hillary y simpatizaron con el apoyo leal a su marido, a pesar de sus flirteos. Sin embargo, la mayoría de las jóvenes estadounidenses no se han dejado llevar por este argumento y buscan motivos más sólidos a la hora de votar. Las mujeres deberían trabajar juntas por las causas de las mujeres, como el mismo salario por el mismo trabajo, o la disponibilidad de centros infantiles para las mujeres trabajadoras. Pero Hillary es una persona, no una causa. No hay ninguna prueba de que las mujeres en general se hayan beneficiado en el pasado de tener a una reina o una presidenta. Es más, aunque la elección de Barack Obama hizo felices a los afroamericanos por motivos simbólicos, la situación de la población afroamericana ha ido empeorando.

Mujeres jóvenes, como Tulsi Gabbard o Rosario Dawson, consideran que poner fin a un régimen de guerras y cambios de régimen y proporcionar a todo el mundo una buena educación y sanidad son criterios mucho más significativos a la hora de escoger un candidato.

¿Por qué las minorías siguen apoyando a Clinton en vez de a Sanders?

Está cambiando. Hillary Clinton ganó el voto negro en las primarias demócratas en los Estados del sur profundo. Fue a comienzos de la campaña, antes de que Bernie fuese conocido. En el sur profundo, muchos afroamericanos estaban desencantados porque muchos de ellos estaban en prisión o habían estado en prisión, y la mayoría de votantes son mujeres mayores que asisten regularmente a la iglesia, donde escuchan a los predicadores pro-Clinton, no lo que se dice en Internet.

En el norte las cosas son diferentes, y el mensaje de Sanders está consiguiendo extenderse. Lo apoyan la mayor parte de intelectuales afroamericanos y de afromericanos del mundo del entretenimiento. Ésta es la primera elección presidencial donde Internet juega un papel clave. Especialmente la gente joven, que no confía en los medios de comunicación establecidos. Es suficiente leer los comentarios de los lectores estadounidenses en Internet para darse cuenta de que Hillary Clinton está considerada ampliamente como una mentirosa, una hipócrita, una belicista y un instrumento de Wall Street.

¿Cómo ves la campaña de Bernie Sanders? Es visto como la esperanza de la izquierda, pero tras la presidencia de Obama también hay cierto escepticismo. Algunos comentaristas han señalado su apoyo a intervenciones militares estadounidenses en el pasado.

A diferencia de Obama, quien prometió un “cambio” vago, Bernie Sanders es muy concreto a la hora de hablar de los cambios que se tienen que hacer en política doméstica. E insiste en que él solo no puede hacerlo. Su insistencia en que se precisa una revolución política para conseguir sus metas está realmente inspirando el movimiento de masas que necesitaría. Es lo suficientemente experimentado y tozudo como para evitar que el partido le secuestre, como ocurrió con Obama.

En cuanto a la política exterior, Sanders se opuso firmemente y de manera razonada a la guerra de 2003 en Irak, pero como la mayor parte de la izquierda, se dejó llevar por los argumentos en favor de las “guerras humanitarias”, como la desastrosa destrucción de Libia.

Pero este tipo de desastres han comenzado a educar a la gente, y puede que hayan servido de lección al propio Sanders. La gente puede aprender. Puede oír, entre quienes le apoyan, a antibelicistas como la congresista Tulsi Gabbard de Hawai, que presentó su dimisión en el Comité Nacional Demócrata para apoyar a Sanders. Hay una contradicción obvia entre el gasto militar y el programa de Sanders para reconstruir EEUU. Sanders ofrece una mayor esperanza porque viene con un movimiento nuevo, joven y entusiasta, mientras que Hillary viene con el complejo militar-industrial y Trump viene consigo mismo.

Actualmente vive en Francia. ¿Cómo ve la situación en el país? ¿Qué explica el ascenso del Frente Nacional, en paralelo a otras fuerzas de la nueva derecha (o nacional-conservadoras)?

Los partidos establecidos siguen las mismas políticas impopulares en Europa y en EEUU y eso, naturalmente, lleva a la gente a buscar algo diferente. El control local de los servicios sociales se sacrifica a la necesidad de “atraer inversores”, en otras palabras, a dar al capital financiero la libertad de modelar sociedades dependiendo de sus opciones de inversión. La excusa es que, atrayendo inversores, se crearán empleos, pero esto no ocurre. Puesto que la clave de estas políticas es romper las barreras nacionales para permitir al capital financiero ganar acceso, es normal que la gente acuda a los llamados partidos “nacionalistas” que aseguran querer restaurar la soberanía nacional. Como en Europa sobreviven los fantasmas del nazismo, “soberanía nacional” se confunde con “nacionalismo”, y “nacionalismo” se equipara con guerra. Estas suposiciones hacen que el debate en la izquierda sea imposible y termine favoreciendo a los partidos de derecha, que no sufren de este odio al Estado nacional.

En vez de actuar con horror a la derecha, la izquierda necesita ver las cuestiones que afectan realmente a la gente con claridad.

En el pasado ha criticado a la izquierda (o a una parte considerable de ella) por apoyar las llamadas “intervenciones humanitarias”. ¿Qué opina de la ‘nueva izquierda’ o ‘nueva nueva izquierda’ en países como Grecia o España?

La propaganda neoliberal dominante justifica la intervención militar por motivos humanitarios, para “proteger” a la gente de “dictadores”. Esta propaganda ha tenido mucho éxito, especialmente en la izquierda, donde con frecuencia se acepta como una versión contemporánea del “internacionalismo” de la vieja izquierda, cuando en realidad es todo lo opuesto: no se trata de las Brigadas Internacionales y su idealismo, combatiendo por una causa progresista, sino del Ejército estadounidense bombardeando países en nombre de alguna minoría que puede acabar demostrándose como un grupo mafioso o terroristas islámicos.

Honestamente, creo que este libro es una aportación a la crítica de la política intervencionista liberal, y lamento que no esté disponible en español, aunque hay ediciones en inglés, francés, italiano, portugués, alemán y sueco.


Ángel Ferrero - La marea

martes, 26 de julio de 2016

Diez recomendaciones ético-sintácticas


Para periodistas, comunicadores sociales y militantes de la verdad


Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía


Ya sabemos que no hay “periodismo” asexuado, neutro o des-interesado; ya sabemos que entre tendencias, sueldos e ideologías se teje una red de presiones y tensiones que determinan la interpretación “periodística” de los “hechos” y su orientación al servicio de los hilos que la mueven. Ya sabemos que nadie redacta o publica noticias ingenuamente y que en el ejercicio de contar acontecimientos -objetivos y subjetivos- pesa decisivamente la posición y el compromiso de clase del que informa y del que es informado. Es indispensable tener conciencia de esas tensiones, reconocer los límites que nos imponen y saber moverse entre ellas para poner a salvo la “pasión por la verdad”, es decir, por su construcción colectiva, sus fortalezas metodológicas y sus fundamentos científicos. Es indispensable romper con el empirismo y el criticismo -irresponsables y mercantilistas- que sirven de plataforma para las tropelías informativas más impúdicas e impunes. Por todo eso y más viene bien ejercitar vacunas o antídotos éticos de combate capaces de parir y hacer parir un periodismo nuevo o un modo de producción informativa emancipados y emancipadores. Verbigracia:

1. No uses la palabra “enfrentamiento” cuando grupos militares o policiales repriman a líderes o movimientos desarmados.

2. Lee mucho y privilegia siempre las fuentes de información de quienes luchan por las bases y desconfía siempre de las agencias internacionales comercializadoras de noticias.

3. Explica, con toda claridad, los “hechos”, sus móviles, sus protagonistas y las condiciones concretas y de clase en que ocurren (cronológicas, históricas, de clase, geográficas...)

4. Explica siempre (de la manera más clara y creativa) el marco teórico de tu trabajo de información y comunicación.

5. Se generoso en la consulta y el contraste de fuentes informantes y elabora un dispositivo crítico riguroso frente a ellas.

6. Pondera con cuidado extremo tu subjetividad ante los hechos y mantén bajo vigilancia tu propia contaminación ideológica y tu ignorancia frente a lo que debes informar. La primera sospecha sobre la información debe recaer en el informante.

7. Advierte a tu interlocutor (de manera rigurosa y creativa) cuales y cuántas son tus limitaciones para informar en lo general y en lo particular.

8. Si en el proceso de acopiar información detectas que alguien miente, denúncialo de todas las maneras posibles o serás su cómplice.

9. Mantén equidad de perspectivas (no neutralidad) de género, de edades... Tomando posición La lado de los más débiles, los más frágiles, los más humillados. Ética significa, también, hacer lo que se debe por el bien de los que menos tienen.

10. Analiza, invariablemente, si lo que informas pertenece o no, si ayuda o no, a una situación revolucionaria y asegúrate con toda honestidad de que tu vocabulario, tu sintaxis, tu formación profesional… tus valores estén a la altura de las circunstancias y de los pueblos en lucha. No te engañes ni engañes a otros.

La Ética no es ese arte del relativismo fanático -que algunos ridiculizan con palabrería de eruditos- para esquivar la fuerza de su poder social y su capacidad de poner en evidencia toda trapacería, marrullería y crimen. No es un ingrediente decorativo para muchachos que, serviles al patrón, recitan ideología de auto-ayuda como si fuese evangelio ético de supermercado. Mercenarios pues.

Aunque parezca ocioso repetirlo no está de más siempre anclar la producción de información sobre bases afianzadas con buenas dosis de auto-crítica científica. Alertas con los peligros y las contaminaciones. Es fácil encontrar trampas y manías -de todo orden- entre quienes se auto-convencieron de ser más revolucionarios que toda revolución. No son pocos. Abundan los “docentes” que, ya sabiéndolo todo, barnizan con saliva de doctos cuanta situación y cuanto liderazgo les cuestiona su lugar en las filas. Algunos son discretos y hábiles para disimular su inutilidad o su obra inofensiva y para ello usan muchas citas de revolucionarios y teóricos clásicos. Hay piezas magistrales pergeñadas por sabios incapaces de organizar ni una piñata. Y venden muchos libros y conferencias.

No pocos se hacen profesores y se hacen preceptores. Siembran la abundante cosecha de su ego en las cabezas de muchas generaciones y aguardan pacientemente la hora de los aplausos. Se creen en edad de enseñar a otros el arte de alabarse a sí mismos y prohíjan becas, prebendas y canonjías a los cuatro vientos de su histrionismo mesiánico. Y dan vueltas al mundo con su sólo truco de naderías auto-referenciales. Ya hemos tenido suficiente de eso. Nadie está por encima de quienes luchan, nadie puede auto-erigirse en interprete o representante de lo que no construye y por lo que no se arriesga. Nadie pues está por encima de la revolución social.

En todo caso entiéndese aquí por Ética la ciencia que describió Sánchez Vázquez en una de sus obras más orientadoras y útiles para la Batalla de las Ideas y para esculpir la conducta científica de aquel que asuma responsabilidades sociales ante el trabajo de documentar acontecimientos y divulgar las consecuencias, objetivas y subjetivas. Nada menos. Y eso hace que ningún “decálogo”, incluido éste, sea letra muerta ni palabra última. Todo debe ponerse bajo el examen inequívoco de su utilidad a la emancipación humana, finalmente sin clases sociales… sin capitalismo.

¿Era Masferrer comunista?



En el contexto salvadoreño, la preocupación de Alberto Masferrer por el bienestar de las mayorías levantaba sospechas de que fuera comunista. La discusión continuó después de su muerte en el periódico Diario Nuevo y en trabajos académicos como el de Matilde Elena López y Miguel Ángel Espino.
 
 
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Otto Mejía Burgos

El Diario Nuevo, con motivo del quinto aniversario luctuoso de Alberto Masferrer, publicó un editorial en el cual se propuso demostrar que el pensador salvadoreño no había sido un comunista. El artículo deja entrever que Masferrer tomó distancia del marxismo en el sentido de que nunca hubiese consentido que el país entrara en una dictadura de corte totalitarista. Este problema se lo planteó Matilde Elena López en su artículo en la Revista Humanidades "¿Masferrer, socialista utópico, reformista o revolucionario?"

Hasta el momento se ha discutido mucho la producción intelectual de Masferrer, escurridiza al encasillamiento quizás debido a su mismo carácter ecléctico. Pero el hecho es que López llega a la conclusión de que se trataba de un reformismo social similar al planteado por los socialistas utópicos, el cual de manera implícita conllevaba una crítica formidable hacia los excesos del capitalismo. El siguiente documento trata de aclarar que Masferrer no comulgaba con el comunismo, tal y como lo sostenían los grandes terratenientes y oligarcas de su época, quienes realizaban tales acusaciones con el único propósito de no acceder a las justas demandas contenidas en su doctrina del Mínimum Vital.

Por otro lado, también vendría a corregir algunas deformaciones que aún persisten hasta nuestros días y que tienden a confundir el vitalismo con el comunismo o que simplemente ven en el vitalismo una tendencia proto o filocomunista, cuando son tipos bien diferenciados de socialismo. Precisamente debido a esto, Miguel Ángel Espino en su artículo “Masferrer conciliador” expresó que el pensamiento social de Masferrer siempre se había distinguido por su carácter liberador, pero que no debía ser tergiversado.

* * *

Diario Nuevo , 4 de septiembre de 1937, p.1.

ALEGATO CON EL QUE SE PRETENDE PROBAR QUE ALBERTO MASFERRER NO FUE COMUNISTA (FRAGMENTOS)

Jóvenes, ved aquí la carrera grande de la gloria. Los cuerpos políticos necesitan almas; y las almas de estos cuerpos deben ser los sabios. El patriotismo ilustrado avanza la causa de la patria: el patriotismo que no lo es la atrasa y entorpece.

(…)

Intervinieron o no la fortuna, el caso es que Alberto Masferrer en la trayectoria de su vida dio muestras de haber intuido o sabido el pensamiento de que “el sabio es el que más se aproxima a la Divinidad”. No solo Cuscatlán, la América del Centro entera vio a aquel varón bien nacido y bien criado “manifestar los derechos y la dignidad de los hombres”, “dar conocimientos a los hombres que no los tienen”, “escribir para que los hombres no sean tiranos”, “iluminar la oscuridad del África”, “ilustrar la India”, “derramar luces sobre nuestra patria”.

No solo Cuscatlán la América del Centro entera lo vio “sacrificar a la ilustración general todos los momentos de su existencia”, “aumentar las luces en unos puntos, disipar las tinieblas en otros”. Lo vio “cogitabundo y abstracto, investigando y observando, resolviendo en la profundidad de la mente alguna teoría útil, o algún pensamiento provechoso”. Lo vio “pidiendo observaciones a todos los individuos y clases”, “haciéndolas él mismo en uno y otro continente”, “sorprendiendo a la naturaleza en los momentos que se deja ver” o “forzándola a descubrir sus secretos”.

(…)

Y nosotros nos enorgullecemos de Alberto Masferrer “que nos dio las dimensiones de los astros que ruedan en el espacio” (…) “que trabajo en los códigos para que fueran las leyes más justas”, “que hizo llorar al rico y enterneció al poderoso” y “que se dirigió antes que a los funcionarios a la opinión pública”.

(…)

“Vivió lejos del turbión de los hombres”, “distante de la sociedad en la sociedad”, “sin ambición de empleos ni deseos de riquezas”, “fijo en su tarea fecunda”, “siendo un ser de paz”, “ajeno a las artes de la intriga”, “detestando el mal”, “queriendo el bien”. “Inmensas eran sus tareas”, “sublimes sus obras”, “heroicos sus triunfos”.

(…)

Rubén Darío, Augusto Cesar Sandino y Alberto Masferrer, son las tres figuras más impresionantes de la América del Centro en los últimos tiempos. El primero, obedeciendo a un impulso natural y consecuente con el credo de la libertad, en el campo sutil que le tocó luchar, hizo añicos la gramática feudal por implantar la gramática moderna, lanzó lejos de sí el diccionario de la rima, aplastó la cabeza de la retórica atacada de anquilosis, abofeteó la motivación vieja por implantar los nuevos motivos, en fin, amplió los horizontes mentales. Pocos son los que saben esto del panida (poeta).

Augusto César Sandino, como Morazán y Barrios se aprestaron en otros tiempos a defender la América del Centro de invasiones extranjeras, estuvo en el campamento rebelde largos años, defendiendo y enseñando a defender la patria centroamericana de las invasiones que vienen del rudo Norte. Y finalmente, Alberto Masferrer en lo social, luchó contra el feudalismo espeso de Cuscatlán y del resto de la América del Centro.

José Cecilio del Valle antes y después de la independencia pensó en una vasta reforma social de estructura democrática y liberal para el Istmo. Esa vasta reforma que de un lado buscaba aniquilar los viejos sistemas y de otro buscaba construir una república a semejanza de los Estados Unidos la hubiera llevado a cabo de habérselo permitido la muerte.

(…)

Alberto Masferrer se dio cuenta de que estaba planteado el gran problema democrático, socialmente hablando, en la América del Centro y se dio en cuerpo y alma a la tarea, valiéndose de la cátedra, la tribuna, la prensa y el libro. La lucha se manifiesta en forma de acción, a la cual corresponde lógicamente una reacción. La acción democrática no en lo político sino en lo social hizo que reaccionara el feudalismo, agresivamente en la defensa y que contestara con los procedimientos que acostumbra y que a la sazón tenía a la mano.

(…)

Alberto Masferrer se manifestaba eminentemente revolucionario. Y el pensamiento revolucionario fascina a los que tienen el temperamento dispuesto a las demandas propias para la lucha.

Hoy existen dos clases de revolucionarios. Una es democrática que ataca el feudalismo, la Iglesia, la Monarquía o las supervivencias de los mismos. Y otra es la comunista que ataca el capitalismo y sus aliados de la clase que fueren. La primera revolución persigue reivindicaciones minimalistas. Mientras que la segunda busca reivindicaciones maximalistas. La primera revolución pretende transformar la propiedad feudal en propiedad capitalística. Mientras que la segunda revolución se afana en convertir la propiedad privada, feudal y capitalística en socialista, de todos. La revolución democrática nada tiene que ver con la revolución comunista. La revolución comunista considera enemiga en cierto modo, y se ríe de la revolución democrática.

La revolución que está planteada en la América Latina por la ley de la evolución es la democrática. Es decir, se impone transformar la propiedad feudal en propiedad capitalística, cambiar los grandes latifundios por la industria moderna, que pesen menos los grandes propietarios de tierras, los agricultores y los ganaderos que los industriales, los comerciantes y los banqueros. Es entendido que la base económica influye en la transformación de las estructuras superiores.

(…)

El feudalismo centroamericano, herido, vuelto una fiera, lo acusó de comunista cuando Alberto Masferrer estaba a millares de leguas del comunismo. Cuando Alberto Masferrer no era más que un patriota que quería el engrandecimiento de Cuscatlán y seguidamente de toda Centroamérica. Los llamados discípulos de Alberto Masferrer en vez de artículos sentimentales que no llevan a ninguna parte deberían definir la ideología del maestro, para que acabe de una vez la calumnia de sus enemigos y en lugar de ella se levante airoso su prestigio de republicano autentico.


*Otto Mejía Burgos es Doctor en Filosofía Iberoamericana e investigador social. Además es docente de la Cátedra de Antropología Filosófica en la Universidad Don Bosco.

lunes, 25 de julio de 2016

La masacre tras la toma de la embajada de Venezuela



Memoria Histórica 

UN DÍA 22 de mayo de 1979, Varias compañeras y compañeros inician una marcha para llevar alimentos a quienes mantenían la toma de la embajada de Venezuela exigiendo la libertad de compañeros que habían sido capturados. La marcha fue reprimida a balazos por los cuerpos represivos del General Carlos Humberto Romero, cialis resultando 15 estudiantes asesinados.

A continuación el testimonio de Patricia Arévalo, una de las participantes en la toma de dicha embajada, nos cuenta como se dieron los hechos:

“En la mañana me levanté y fui al local del FUR-30 en la UCA. Ahí me habían citado a las 8:00 a.m. y, aunque yo no sabía a qué iba, iba dispuesta a participar en la actividad. Íbamos dos del UR-19, uno del FUR-30 y tres del MERS. El único que no era estudiante era un compañero de la Unión de Pobladores de Tugurios (UPT).

De la UCA todos abordamos taxis diferentes. Aún no sabíamos a dónde íbamos, creo que me dijeron en el taxi que íbamos a tomar la Embajada de Venezuela. No dudábamos porque teníamos la utopía de vivir en una sociedad justa.

Yo creo que por el tipo de actividad que era se necesitaba una presentación particular. La seguridad de las embajadas ya estaba avispada porque ya se habían dado varias tomas. Había que ser muy creativos con las estrategias para entrar. Los estudiantes éramos de la vida urbana y podíamos pasar más fácilmente. Por eso creo que todos éramos estudiantes; el compa de la UPT también participó y él entró como maestro de obras. Además, era un operativo que quería mucho compromiso y creo, por lo menos en mi caso, que por eso me escogieron. Yo era bastante disciplinada y responsable, teníamos muchísima mística.

En el camino pasamos por el Centro de Uniformes comprando uniformes de trabajadoras domésticas y luego volvimos a subir al taxi y pusimos los uniformes sobre nuestra ropa.

Todo fue cronometrado y cada quien tenía que acercarse a la Embajada con su propia leyenda: uno llevaba la leyenda que se le había muerto un pariente y entró llorando a mares con una carta. Otro era estudiante de sexto año de medicina que iba bien elegante pasando frente a la Embajada, otros iban a pedir beca y el compa de la UPT iba vestido de maestro de obra. Yo y otra compañera íbamos vestidas de empleadas domésticas con las compras del supermercado que sencillamente íbamos pasando por ahí. Ahí llevábamos la comida para el operativo. Teníamos diecisiete años y no levantamos sospechas. Una señora estaba regando la grama en una gran mansión y nos saludó: “¿vienen de compras, niñas?” “Sí” contestamos nosotras.

El compañero que iba llorando tenía que distraer a la seguridad. Otro compañero llevaba un ramo de flores preciosas que iba a entregar a un trabajador de la Embajada y cuando le abrieran la puerta para que entrara con las flores, teníamos que entrar todos. Así fue, no fue nada violenta la entrada, fue una toma pacífica a pesar del gran cerco militar afuera.

Cada quien sabía qué hacer y de forma inmediata dejamos fuera a los policías, tomamos al Embajador y a los trabajadores como rehenes, llenamos la pila con agua y llenamos algunas cuantas bolsas. Por la experiencia que nos habían contado de las tomas de las embajadas de Francia y Costa Rica, sabíamos que lo primero que harían era cortarnos el agua. Otros compañeros pusieron banderas para crear un ambiente adentro.

Esa noche la Policía puso unos grandes reflectores afuera y también pusieron una música tan fuerte, tan fuerte para desesperarnos. Pero nos acostumbramos. Teníamos mucho ingenio para abordar a la Policía. El portón de entrada era casi transparente y podían ver para adentro. Con papel periódico elaboramos figuras humanas y las pegamos en el portón. Ahí podíamos pararnos detrás de las figuras y vigiar a la Policía sin que ellos nos vieran. Ellos se morían de la risa al ver esta creatividad nuestra y gritaban, entre risas: “¡Que hijos de puta!”. No sabían dónde estábamos nosotros. Ellos gritaban que saliéramos pero nunca les contestábamos.

Teníamos de rehenes al Embajador, al Agregado Militar y a varias secretarias. Yo tenía un pantalón verde y una camisa roja y por esto el Embajador me decía “la caperucita roja”. Creo que fuimos muy flexibles y abiertos con ellos. Nos pasamos de ingenuos porque dejamos a sus familiares pasarles comida y ni la registrábamos. No tocábamos la comida que nos ofrecían porque teníamos miedo que nos podían envenenar. El 20 de mayo los familiares nos dijeron que era el cumpleaños de uno de los rehenes y trajeron un pastel de Elsy’s Cakes. En este pastel escondieron un arma y con ésta nos encañonaron para escapar.

Dos días después fue la marcha del 22 de mayo. Nosotros no sabíamos que habría marcha y de repente oímos los megáfonos “Compañeros de la Embajada de Venezuela, les traemos agua y comida.” ¡Nosotros nos pusimos tan felices! Pensamos que íbamos a salir y confundirnos entre la gente para irnos porque habíamos quedado solos, sin rehenes, y así no nos garantizaba la vida. Es cierto, estábamos en territorio de otro país y existían convenios internacionales de por medio. Pero vos te dabas cuenta que después, en Guatemala por ejemplo, las fuerzas represivas se metieron a la Embajada de España y masacraron a la gente asilada ahí. En la Catedral de San Miguel se metieron y sacaron a la gente, así también en el local del Partido Demócrata Cristiano.

Yo estaba al fondo de la Embajada cuando se dio la masacre. Se oía todo, la balacera y los gritos, pero yo no veía nada. Fue muy frustrante para nosotros porque no sabíamos que hacer. Un compañero del UR-19 quien recién había perdido el amor de su vida en la masacre de Catedral quería salir a proteger a la gente. Pero con otra compañera evaluaron las consecuencias que podría tener si salían y decidieron que mejor nos quedáramos dentro.

La masacre del 22 de mayo es un hecho que nunca puede ser olvidado. Entre los quince muertos estaban varios estudiantes de secundaria incluyendo un muchacho de Santa Tecla, Carlos Alberto “Misisopo”; Nelson Ernesto Méndez, un niño de quince años del Tercer Ciclo “Santa Lucía” y activista del MERS; Mauricio Scaffini, Delfina Góchez, de la UCA; y Enma Guadalupe Carpio, maestra de ANDES 21 de Junio e hija de Salvador Cayetano Carpio (Marcial). Dicen los compañeros que se dieron cuenta que algunos de los muertos fueron enterrados en el Cementerio de Los Ilustres pero seguramente mucha gente quedó sin que nadie lo recogiera.

Adentro de la Embajada fuimos muy organizados. Para que alcanzara el agua nos turnábamos para bañarnos: un día sí, un día no. Las raciones de comida fueron bien distribuidas. El estudiante de medicina sabía cuál era la cantidad de proteínas y azúcares que necesitábamos para no deshidratarnos ni quedarnos faltantes. Ahí nunca nos sentimos débiles. Habíamos traído Proteinol que es una cosa como Incaparina: un polvo que trae todo lo necesario para nutrirse. Ya sabíamos cuantas cucharadas necesitábamos por vaso. Cuando salimos de ahí, no salimos demacrados.

El primero de junio salimos de la Embajada al exilio. Ahí comenzó otra experiencia grande que cambió mi vida. El haber estado en esa coyuntura y participado en ese tipo de actividades nos dio otro espacio, otra práctica diferente. Maduré mucho, llegué a tener más convicción, más fortaleza ideológica y tuve la riqueza de la convivencia con los compañeros”. FIN.

Entre las personas

asesinadas están:

1-Enma Guadalupe Carpio Rosales de Alegría, maestra de ANDES 21 de Junio e hija del Comandante Salvador Cayetano Carpio y Tulita Alvarenga.

2-Delfina Góchez Fernández, hija del escritor Rafael Góchez Sosa. Delfina nació el 16 de junio de 1958, estudiaba 2º año de psicología en la Universidad Centroamericana UCA y miembra del FUR-30

3-Jorge Mauricio Scaffini Siriany, de 22 años, estudiaba 3er año de Ingeniería Eléctrica en la UCA, miembro del FUR-30.

4-Antonio Girón Martínez, estudiaba 4º año de Ingeniería Mecánica en la UCA, miembro del FUR-30, resultó herido de un hombro, murió al día siguiente luego de soportar torturas de parte de los cuerpos de seguridad.

5-José Roberto Sarmiento, estudiaba 2º año de psicología en la UCA, miembro del FUR-30

6-José Fidel Castro Hernández, nació en Barrio El Centro de Jocoaitique, departamento de Morazán; fue su madre Eva Hernández y su Papa: José de Jesús Castro. Estudiaba 1er año de Ingeniería en la UCA, miembro del FUR-30.

7-Carlos Alberto Mendoza, apodado “Misisopo”, era estudiante de secundaria en Santa Tecla.

8-Nelson Ernesto Méndez Vargas, de 15 años, estudiante del Tercer Ciclo “Santa Lucía” y activista del MERS.

9-Francisco Navidad

10-Mariano Díaz Martínez

11-Esteban V. García

12-Rafael Vásquez Marín

13-Manuel Girón Roque

Los heridos fueron en mayor cantidad según el periódico La Crónica del Pueblo.



NOTA:

-El embajador venezolano era el Dr. Santiago Ochoa Antich (el presidente venezolano era Luis Herrera Camping).

-El Director de la Policía Nacional era el Tte. Coronel José Napoleón Canizález.

-El responsable del dispositivo militar alrededor de la Embajada fue el militar José Alfredo Jiménez (vinculado, tiempo después, a la banda Llovera Valet, y acusado en el asesinato al Juez Serrano, quien abriría un caso de juzgamiento contra ambos mencionados).

A continuación un extracto de la homilía que pronunció Mons. Romero el 27 de mayo de 1979:

“Desde esta Iglesia hemos mirado con tristeza y preocupación como ha continuado esta semana el derramamiento de sangre y consecuentemente un estado de tensión en el pueblo. Frente a la Embajada de Venezuela se sofocó una manifestación del BPR, dejando un saldo de 14 muertos y 16 heridos.

Se asesina al Señor Ministro de Educación, Dr. Carlos Antonio Herrera Rebollo. Queremos unirnos a esta oración de su familia y a su condolencia, su sufrimiento, lo mismo que a la de su fiel motorista, el Sr. Fabio Rivas. Así como hemos orado por estos muertos, yo les pido oraciones ahora por ese grupo que cayó junto a la Embajada de Venezuela y otros muertos más.

La U.G.B. se atribuye otros dos asesinatos. Asesinan al Contador Carlos Humberto Montoya Ortiz que fue tesorero de la Fundación Promotora de Cooperativas que es asesorada por el Arzobispado. Él fue un buen colaborador de la Iglesia y la Iglesia se une al sufrimiento de su familia y a la oración por su eterno descanso.

Se publicó sobre un enfrentamiento cerca de la Embajada de Chile en que murieron tres personas, parece que un policía y dos civiles. Continuó la quema de buses en San Salvador y en Santa Ana.

Se han multiplicado operativos combinados entre el ejército, los cuerpos de seguridad y ORDEN para catear cantones, capturar campesinos y han sido asesinados cuatro de ellos.

Yo quiero mencionar aquí, porque creo que esta mención de algo ayuda a esos atropellos de nuestra pobre gente, que han sido capturados varios campesinos y aún no han sido consignados a los tribunales, no se vayan a dar por “desaparecidos”.

La familia con quienes yo comparto su preocupación son: Andrés Molina Clímaco, de San Nicolás Lempa; Jorge Antonio Ascensio Alvarez, de Zacatecoluca; Herminio de J. Orellana, en Tecoluca; Adilio Pedro Ábrego, en Tablón, Chalatenango; Lucio Cándido Alfaro, en Tecoluca; Luis Alfredo Amaya Dubón, en Jiquilisco; Salvador Arana Flores, en San Salvador; José Milagro Clavel Romero, en El Tablón Chalatenango; Edgar Antonio Fuentes, en San Salvador, es obrero; Marta Alas, en la Reubicación de la ciudad de Chalatenango; Cecilio Alas, también en el mismo lugar y Misael Guillén, fueron capturados con ellos otras personas de las cuales no se tiene noticia.

Quiero recalcar de manera especial el caso de los hermanos Joaquín y Eduardo Gavidia, que después de capturados aparecieron asesinados, uno en Guacotecti y otro en un municipio de Cabañas, el 22 de mayo, con visibles señales de tortura.

También de mi parte y ante el conflicto desatado violentamente junto a la Embajada de Venezuela y la situación de las embajadas, hice un llamamiento que fue publicado en algún periódico, no en todos, y que yo quisiera que lo conociéramos para que colaboráramos intensamente con lo que la Iglesia desea:

“Una vez más con profunda pena tenemos que reprobar la nueva masacre cuyo saldo es por lo menos de 14 muertos y el asesinato del Ministro de Educación…

Con ellos ya asciende a 85 el número de muertos y 86 los heridos que ha habido desde el 1 de mayo hasta hoy a causa del conflicto entre el Gobierno y algunas organizaciones populares”.

Amnistía, Utilitarismo y Estado de Derecho


Carlos Jovel Munguia


Jeremy Bentham (1748-1842), el padre del Utilitarismo moderno, postulaba que hacer lo correcto, no era más que hacer aquello que maximizaba la utilidad para el mayor número de personas, que en términos simples, no es más que el resultado de restar el sufrimiento a la felicidad colectiva. De acuerdo a esta corriente filosófica, es perfectamente legítimo y correcto, hacer algo que cause mucho sufrimiento a algunos, toda vez que esto genere un mayor bienestar a un número mayor de personas. John Stuart Mill (1806-1873), el filósofo, historiador y economista inglés, y el más notable discípulo de Bentham, postulaba que (la traducción es mía) “Justicia es un nombre para ciertos requerimientos morales, que, valorados colectivamente, se ubican en una posición superior en la escala de utilidad social, y son, por ende, una obligación suprema sobre otros -requerimientos morales-”.

Bajo la lógica utilitaria, uno podría justificar un concierto de Shakira organizado con fondos públicos en lugar de, con esos fondos, comprar máquinas de diálisis para los niños con insuficiencia renal. También es justificable la insuficiencia renal de estos niños, por el bien mayor de la producción y el consumo de azúcar a precios razonables. Utilitariamente, son legítimos los experimentos sobre sífilis en ciudadanos guatemaltecos -financiados por el gobierno de los Estados Unidos- con el fin de encontrar una cura, el holocausto nazi en favor de una mayoría de ciudadanos alemanes, el aborto de millones de niñas chinas por la presunta felicidad superior de tener un hijo varón. Es bajo este mismo razonamiento de utilidad superior, que el gobierno de turno en 1993, la guerrilla (o el gobierno-guerrilla de hoy), y miles de salvadoreños justifican y defienden la Ley de Amnistía, recién declarada inconstitucional, que impedía procesar a los responsables de presuntos crímenes de guerra.

Es precisamente en esta característica del utilitarismo de permitir sacrificar los intereses y derechos del individuo en beneficio de la mayoría, donde reside la consecuencia moral de actuar de acuerdo a ella. En un país donde lo polarizamos y lo politizamos todo, donde se nos ha inculcado desde niños que “la mayoría gana”, que democracia significa aceptar vivir de acuerdo a las intenciones de la mayoría, que es tolerable defender e imponer con violencia verbal y física nuestro punto de vista sobre equipos de fútbol, partidos políticos, orientaciones sexuales y sobre la superioridad de Messi sobre Cristiano Ronaldo entre otros, la inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía que la Sala de lo Constitucional ordenó, es una tremenda oportunidad para reflexionar sobre el país que tenemos, y sobre el país que podemos construir.

Esta sentencia, se trata primordialmente, de que aquellos que perdieron lo más valioso, lo que más amaban (la vida de un ser querido), tengan la opción –no la obligación- de exigir por medios legales, conocer la verdad de los hechos y pedir reparación. Una verdad y una reparación posiblemente inconveniente para la mayoría y para los desafíos inmediatos que enfrenta el país, pero que presenta la oportunidad de que cada salvadoreño entienda que está protegido por el Estado de Derecho.

Las víctimas no necesitan esta sentencia para perdonar. Siempre pudieron hacerlo. No somos nosotros -seres inanimados escondidos en términos como pueblo, sociedad, colectivo, firmantes de la paz- los llamados a decirle a los sobrevivientes de Roque Dalton, de Roberto Poma, de José Antonio Rodríguez Porth, de Francisco Peccorini, de Elba y Celina Ramos, de las matanzas de la Zona Rosa, del Mozote, del Sumpul y del Frente Paracentral por mencionar algunos, cómo deben lidiar con su dolor y su derecho a exigir saber y a tener justicia. No son los actores políticos, los editorialistas, ni siquiera las víctimas mismas, las llamadas a decirle a los afectados cuál es la postura moralmente superior a tomar ante esta sentencia, que únicamente pone las cosas en su sitio.

Las víctimas, tendrán la opción de decidir si poner a los héroes de uno y otro bando en el banquillo de los acusados. Aquellos que en la locura de la guerra realizaron actos atroces, amparados quizás por su sentido del deber y de justicia, por el amor por sus ideas, por errores de juventud o por la miseria humana misma, tendrán la opción de defenderse y enfrentar un debido proceso.

Esta sentencia le da la oportunidad al sistema político de dejar que las instituciones funcionen y como país enfrentar a nuestros esqueletos en el closet, y finalmente reparar el pecado original de una paz conveniente, pero injustamente firmada con la sangre de las víctimas.

Esta sentencia también representa un riesgo enorme: si los partidos políticos, asociados en torno a sus intereses comunes, deciden ignorar o pasar por encima de la Sentencia de la Sala de lo Constitucional, habremos, como individuos salvadoreños, perdido nuestra última línea de defensa de la libertad y el Estado de Derecho. Si el gobierno y los partidos pueden hacer esto, pueden hacer cualquier cosa. Habríamos dado el primer paso a la tiranía, a la ley de la selva; habremos regresado a un país donde se piensa que existen ideas por las que vale la pena –cuando menos- pasar por encima de la ley y las instituciones, y si es necesario, encarcelar y matar.

viernes, 22 de julio de 2016

Bob Marley & The Wailers


Bob Marley & The Wailers fue una banda de reggae y ska creada por Bob Marley en 1974, después de que Peter Tosh y Bunny Wailer dejaran la anterior banda, The Wailers. Los hermanos Carlton (batería) y Aston "Family Man" Barrett (bajo) -quien había participado durante cuatro años en The Wailers y los apoyaron cuando estaban en The Upsetters- decidieron permanecer con Marley.

La banda estaba formada por Bob Marley como guitarrista, compositor y cantante, la Wailers Band como banda corista y los I Threes como coristas vocales. La Wailers Band incluía a los hermanos Carlton y Aston "Family Man" Barrett en la batería y el bajo respectivamente, Junior Marvin y Al Anderson como guitarristas principales, Tyrone Downie y Earl "Wya" Lindo en teclados, y Alvin "Seeco" Patterson en la percusión. Los I Threes eran Rita Marley, Judy Mowatt y Marcia Griffiths.

Por lo general y con fines de marketing, las grabaciones se atribuye indistintamente a "Bob Marley", "The Wailers", o "Bob Marley & The Wailers".
 
 

Los hombres libres de Jones (Pelicula)




Poster de Free State of Jones (Los hombres libres de Jones)


Cuenta la historia del rebelde granjero sureño Newton Knight y su extraordinaria revuelta armada contra el Ejército Confederado durante la Guerra de Secesión americana. Harto de luchar por los intereses de los más ricos, Knight desertó, se alió con otros pequeños granjeros y con la ayuda de los esclavos locales, lideró un levantamiento que llevó al Condado de Jones en Mississippi a independizarse creando el Estado Libre de Jones. Su matrimonio con una antigua esclava, Rachel, y su posterior construcción de una comunidad interracial, distinguieron a New Knight como una luchadora y controvertida figura en el contexto de la Guerra Civil americana.


Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...