Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

viernes, 26 de agosto de 2016

“Alienados de todo el mundo, uníos”

 
 
 Marcello Musto


La alienación ha sido una de las teorías más debatidas del siglo XX. La primera exposición filosófica del concepto tuvo lugar ya en 1807 por parte de Georg W. F. Hegel. En su Fenomenología del espíritu, constituye la categoría central del mundo moderno y usó el término para representar el fenómeno por el que el espíritu se objetiva. Con todo, en la segunda mitad del siglo XVIII, la alienación desapareció de la reflexión filosófica y ninguno de los grandes prensadores le prestó atención.

El redescubrimiento de esta teoría en 1932 con la publicación de los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, un texto inédito de la producción juvenil de Karl Marx donde, mediante la categoría del «trabajo alienado», traslada la problemática de la esfera filosófica a la económica. La alienación fue así descrita como el fenómeno por el que el producto del trabajo se manifiesta «como un ente extraño, como una potencia independiente del productor». Contrariamente a Hegel, quien la había representado como una manifestación ontológica del trabajo, que coincidía con la objetivación en cuanto tal, Marx concibió este fenómeno como la característica de una determinada época de la producción: la capitalista.

LAS CONCEPCIONES NO MARXISTAS

Sin embargo, todavía tuvo que pasar mucho tiempo antes de que una concepción histórica, no ontológica, de la alienación se consolidara. De hecho, la mayor parte de autores que trataron esta problemática en las primeras décadas del siglo XX, lo hicieron considerándola un aspecto universal de la existencia humana. En Ser y tiempo, por ejemplo, Martin Heidegger la consideró una dimensión fundamental de la historia, la tendencia del Ser-Ahí (Dasein) a perderse en la inautenticidad y el conformismo del mundo que lo circunda. Herbert Marcuse también identificó la alienación con la objetivación en general y no con su manifestación en las relaciones de producción capitalistas. A su juicio, existía una «negación originaria en el acto del trabajo» que pertenecía a la «esencia misma de la existencia humana». De este modo, la crítica de la alienación devino una crítica de la tecnología y del trabajo en general. Su superación se consideró posible sólo mediante la afirmación de la libido y el juego en las relaciones sociales, únicos momentos en que el hombre alcanzaba la libertad que le era negada durante la actividad productiva.

En la segunda mitad del siglo XX el concepto de alienación también llegó al psicoanálisis. Los que la abordaron partían de la teoría de Freud, para quien, en la sociedad burguesa, el hombre se enfrenta a la decisión de elegir entre naturaleza y cultura y, para poder disfrutar de la seguridad garantizada por la civilización, debe necesariamente renunciar a las propias pulsiones. Los psicólogos asociaron la alienación con las psicosis que se manifiestan, en algunos individuos, precisamente a causa de esta elección conflictiva. Por consiguiente, la vastedad de la problemática de la alienación quedó reducida a un mero fenómeno subjetivo.

Tras las principales elaboraciones no marxistas de la alienación también hubo la de los existencialistas franceses. Después de la segunda postguerra, esta problemática fue incorporada por ellos como referencia recurrente tanto en filosofía como en narrativa. De este modo, la alienación adquirió un perfil muy genérico, identificada con una indistinta desazón del hombre en la sociedad, con una separación entre la personalidad humana y el mundo de la experiencia y, por tanto, como una condition humaine no suprimible.

EL IRRESISTIBLE ENCANTO DE LA TEORÍA DE LA ALIENACIÓN

A partir de los años sesenta irrumpió una auténtica moda por la teoría de la alienación, y en todo el mundo aparecieron centenares de libros sobre el tema. Fueron los tiempos de la alienación tout-court. El período en que numerosos autores, distintos entre sí por su formación política y disciplinas, atribuyeron las causas de este fenómeno a la mercantilización, a la excesiva especialización del trabajo, a la burocratización, al conformismo, al consumismo, a la pérdida del sentido propio que se manifestaba en la relación con las nuevas tecnologías; e incluso al aislamiento del individuo, a la apatía, a la marginación social y étnica, o a la contaminación ambiental. Sin embargo, la popularidad del concepto y su uso indiscriminado crearon una profunda ambigüedad terminológica. En pocos años, la alienación se transformó en una fórmula vacía que abarcaba todas las manifestaciones de la infelicidad humana y su desatinado uso generó la convicción en la existencia de un fenómeno igualmente inmodificable.

Con el libro de Guy Debord La sociedad del espectáculo, uno de los manifiestos de la generación del 68, la teoría de la alienación llegó a la crítica de la producción inmaterial. Retomando algunas tesis avanzadas por Max Horkheimer y Theodor Adorno en Dialéctica del iluminismo, según las cuales en la sociedad contemporánea la diversión también había sido subsumida en la esfera de la producción de consenso por el orden social existente, Debord afirmó que cuando el capitalismo está más desarrollado el obrero es «aparentemente tratado como una verdadera persona, con cortesía premurosa, porqué la economía política puede y debe dominar los pasatiempos y la humanidad del trabajador». Esta reflexión lo llevó a colocar en el centro de su análisis al mundo del espectáculo: «en la sociedad actual el espectáculo corresponde a una fabricación concreta de la alienación». De este modo, para el teórico francés, la alienación se afirmaba hasta el extremo de constituir una experiencia entusiasta para los individuos que, guiados por este nuevo opio del pueblo al consumo y a «reconocerse en las imágenes dominantes», se alejaban aun más de sus propios deseos y existencias reales.

Jean Baudrillard también utilizó el concepto de alienación para interpretar las mutaciones sociales ocurridas con la llegada del capitalismo maduro. En La sociedad de consumo, de 1970, señaló el consumo como factor determinante de la sociedad moderna. Según Baudrillard, «la era del consumo», en que la publicidad y los sondeos crean necesidades ficticias, se había transformado también en «la era de la alienación radical: la lógica de la mercancía se ha generalizado, y hoy no sólo regula los procesos de trabajo y de producción material, sino también toda la cultura, la sexualidad y las relaciones humanas. Todo se torna espectáculo, es decir, evocación, provocación, orquestación en imágenes, símbolos y modelos consumibles».

En los años cincuenta el concepto de alienación había entrado también en el vocabulario sociológico norteamericano. Sin embargo, el tema se afrontó desde una óptica completamente distinta a la prevaleciente en Europa. La sociología convencional volvió a tratar la alienación como problemática inherente al ser humano individual y no a las relaciones sociales, y la búsqueda de soluciones para su superación se dirigió hacia la capacidad de adaptación de los individuos al orden existente en lugar de hacia las prácticas colectivas encaminadas a cambiar la sociedad. Esta aproximación acabó por marginar, e incluso excluir, el análisis de los factores histórico-sociales que determinan la alienación, produciendo una suerte de hiper-psicologización del análisis del concepto, que también fue asumida por la sociología, además de la psicología, no como una cuestión social, sino como una patología individual cuya curación era una cuestión individual.

El profundo cambio en el concepto de alienación que se había manifestado en las ciencias sociales fue encauzado por la publicación de nuevos textos marxianos inéditos, en especial los Grundisse, los manuscritos preparatorios del Capital, y por las célebres páginas sobre el «fetichismo de las mercancías» contenidas en el primer volumen de la obra magna de Marx. La comprensión de la alienación volvió a dirigirse hacia su superación práctica, es decir, la acción política de los movimientos sociales, partidos y sindicatos encaminada a cambiar radicalmente las condiciones de trabajo y de vida del proletariado. Con la difusión de estos textos, la teoría de la alienación trascendió las aulas universitarias y los documentos filosóficos para irrumpir en las calles y convertirse en crítica social mediante las luchas obreras.

EN LOS TIEMPOS DEL NEOLIBERALISMO

La victoria del neoliberalismo ha trastornado completamente este escenario. En los últimos 20 años se han sucedido significativos cambios políticos y económicos que han visto aumentar dramáticamente la brecha entre la acumulación de riqueza de una élite cada vez más reducida y la creciente marginalidad y pauperización de las clases trabajadoras.

Después de haber sido protagonista indiscutible del siglo XX, el mundo del trabajo ha pasado a ser un actor mudo del debate político y cultural contemporáneo, en parte debido a la mayor dificultad que encuentran las fuerzas sindicales en representar y organizar nuevas generaciones y trabajadores emigrantes, en un contexto en que las relaciones laborales han sido forzadas a formas cada vez más precarias, flexibles y privadas de derechos. Contemporáneamente, los movimientos globales de protesta se han significado, hasta ahora, por una reivindicación genérica de mayor igualdad social, a la que a menudo le ha faltado una reflexión adecuada sobre la centralidad del trabajo, sus nuevas problemáticas y transformaciones radicales.

En una era en que la producción, a pesar de las tesis que a finales del siglo pasado anunciaron con gran clamor el «fin del trabajo», asume nuevamente los estándares de explotación e injusticia social del siglo XIX (acontecimientos como el de las fábricas chinas de la multinacional Foxconn actualmente son moneda corriente en todo el mundo) es de esperar que la crítica de la alienación retorne entre las banderas y las reivindicaciones del nuevo movimiento obrero. En definitiva, el río todavía lleva agua.

Traducción para Marxismo Crítico por Carlos Soriano

domingo, 14 de agosto de 2016

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martes, 9 de agosto de 2016

Hillary roja


Gunnar Bjornson

Las bases izquierdistas de la unión neocon de Hillary

La convención nacional demócrata ha terminado en los EEUU y la campaña electoral incrementó su iniquidad. La familia de Donald Trump es objetivo cada vez más de los medios liberales. Después de que el New York Post publicase fotos desnuda de Melania Trump desde la década de 1990, ¿no sería ninguna sorpresa que esto fuera el siguiente paso de la campaña de Clinton? ¿Qué parte de la vida privada de su contendiente sería objetivo? Al mismo tiempo, los lazos personales con el teórico izquierdista Saul Alinsky, son desmentidos como propaganda.

Hillary Clinton es ahora la candidata oficial del partido demócrata para la presidencia de EEUU. Su nominación estuvo rodeada de escándalos: Las filtraciones de la CND mostraron que el liderazgo del partido demócrata la había elegido mucho antes de las primarias, que usaron todos los métodos para promover a Clinton sobre Sanders. De hecho, él indudablemente no tuvo oportunidad de ganar desde el principio. Con el sistema amañado de los superdelegados, la voz del pueblo no fue realmente importante para el “establishment”. Aquello fue demostrado por la elección de Hillary para Vicepresidente, el senador Tim Kaine, un bien conocido lobista pro-banca, que aceptó unos 160.000 dólares en regalos mientras era gobernador, y vice gobernador de Virginia y ha recibido enormes donaciones de grandes bancos. Tanto Clinton como Kaine, a diferencia de Trump o Sanders, son partidarios del North American Free Trade Agreement (NAFTA) y apoyaron Asociación Trans-pacífico. Sobre la mitad de los demócratas, que votaron a Sanders y así rechazaron los grandes negocios en la política y el denominado “comercio libre”, fueron ignorados a propósito. En términos de relaciones internacionales, la papeleta Clinton-Kaine es el mejor ejemplo de la caída de los EEUU como emblema de democracia e imperio de la ley. También es un ejemplo del triunfo del denominado “marxismo cultural” sobre la vieja agenda izquierdista. Los temas, que unen a Sanders y Clinton (inmigración, derechos para homosexuales, y abortos) se volvieron más importantes para Sanders que los empleos de los trabajadores americanos y la lucha contra el gobierno de las corporaciones y los bancos.

Belicistas

Clinton así como su homólogo Kaine votaron por cada invasión americana en cada uno de los posibles rincones de la Tierra. Según los expertos, hoy ella es la cabeza del “partido de la guerra” en las élites americanas. Ella inició la sangrienta primavera árabe, que condujo a guerras civiles, millones de víctimas y el surgimiento del ISIS. Ella bombardeó libia y creó una zona de guerra islamista en África. Ella y el presidente Obama jugaron con fuego, realizando la nueva y gran estrategia post-modernista de EEUU, basada en el concepto del caos controlado del diplomático de EEUU, Steven R. Mann. Los EEUU abandonaron los intentos de construir órdenes estables y sistemas estables en el mundo, solo está exportando tendencias caóticas. Mientras que bajo George R. Bush intentaron organizar la vida política y social en los países ocupados de Afganistán e Irak, Obama y Clinton no se preocuparon de los países, donde ellos desencadenaron la cadena de la destrucción. Sorpresivamente, la caótica política exterior americana bajo la secretaria de Estado Clinton, se pareció a la idea de Alinsky: La destrucción total, creación de inestabilidad, y la subversión de los órdenes sociales para usarlos en la promoción de su propia agenda para traer los cambios necesarios.

Algunos expertos temen que Hillary esté preparada para iniciar una guerra nuclear con Rusia, para salvar la hegemonía de la plutocracia global para la que ella trabaja. Paul Craig Roberts, el analista económico y político de EEUU nos dijo que:

"Hillary es una belicista y ella es una herramienta de los neoconservadores que están comprometidos para prevenir que Rusia crezca. De hecho, están comprometidos para destruir Rusia. Los neoconservadores, tienen su objetivo en destruir a Rusia, de hecho, en destruir su política exterior independiente. Tiene que ser un estado vasallo como Alemania, Francia, e Inglaterra."

Unión de los antiguos izquierdistas

Los neoconservadores respaldaron a Clinton hace años, así traicionando al partido republicano y girando hacia los demócratas. Robert Kagan y William Kristol viraron agresivamente en defensa de Clinton. Esto significa que, si ella gana, ella combinará las peores tendencias y rasgos belicistas de las administraciones Bill Clinton, Barack Obama y George Bush jr., uniendo a todos los elementos intervencionistas.

De manera interesante, los neocon, que son de hecho antiguos trotskistas –activistas ultraizquierdistas, globalistas, anti-rusos y anti-tradicionales- que afloraron en la década de los 1960 como demócratas, y en la década de 1980 como republicanos, y hoy una vez más son Demócratas, apoyados por el antiguo gurú del radicalismo izquierdista, Saúl Alinsky, el predecesor de las teorías de las revoluciones coloreadas, que soñó con aplastar todas las normas sociales en los EEUU. Es bien conocido, que la entonces primera dama y después secretaria de estado escribió sus tesis de master sobre Alinsky, que no se hizo pública, por la escuela, basada en un requerimiento de la Casa blanca bajo la administración de Bill Clinton.

El ferviente globalismo, una política exterior belicista y política interior liberal son rastros inherentes de Clinton influenciada por Alinsky y los neocon. ¿Es una simple coincidencia? Observando las ideas de ambos grupos podemos encontrar un rastro común: Fundamentos filosóficos y dogmatismo ultra-liberal. Ambos de hecho están interconectados. Es el mismo rastro, contra el que el antepasado del conservadurismo inglés, Edmund Burke, toma en sus reflexiones sobre la revolución en Francia: La dominación de reglas y derechos abstractos sobre los concretos, conectados a una sociedad específica con su historia y tradición específicas. Esto, que él apuntó proféticamente, conduce a un agresivo proselitismo combinado con militarismo. Su descripción de la Francia post-revolucionaria, suena tal como se describe la moderna EEUU y la doctrina de política exterior de los neoconservadores o Hillary Clinton:

“Todo está referido a la producción de la fuerza; después, todo está confiado al uso de esta. Es militar en su principio, en su máximo, en su espíritu, y en todos sus movimientos. El estado tiene dominio y conquista por sus objetos exclusivos: Dominio sobre las mentes por proselitismo, sobre los cuerpos por las armas.
Francia no está extendiendo un imperio extranjero sobre otras naciones: Es una secta que apunta a un imperio universal, y empieza con la conquista de Francia…”.

Citando a Paul Gottfried, podemos decir, que Hillary y sus nuevos aliados están conducidos por la furia revolucionaria izquierdista, la idea de revolución permanente y cambio. Francis Fukuyama justamente describió esta filosofía izquierdista voluntarista, que ignora todas las tradiciones y específicamente cualquier norma social, alabando en su lugar a los dogmas abstractos y de pura voluntad:

“Ellos… creyeron que la historia puede ser acelerada con la aplicación justa de poder y voluntad. El leninismo fue una tragedia en su versión bolchevique, y ha regresado como farsa practicada por los Estados Unidos…”.

Así, sus posiciones belicistas no están basadas en cálculos racionales de intereses americanos, sino en dogmatismo liberal globalista, cuando los EEUU sirven solamente como medio para realizar sus ideas.

La mentira para la utopía

Alinsky como Lenin y Trotsky se adhirieron a la filosofía de “el objetivo justifica los medios”. En su “reglas para radicales”, el famoso libro, donde el alaba a lucifer y otros revolucionarios declara: “La tercera regla de la ética de los medios y objetivos es que en la guerra, el objetivo justifica casi cualquier medio”. Esta es la base de la filosofía de Hillary, donde la dimensión moral no está presente como tal. Recuerden sus alianzas con islamistas durante la primavera árabe, el colapso en oriente medio fue causado por su política, su reacción a la matanza de ciudadanos americanos en Benghazi. Todo fue hecho para llevar la democracia a oriente medio y liquidar regímenes autoritarios, para prolongar la dominación americana. Los resultados son bastante opuestos. El pragmatismo maquiaveliano es un medio para lograr un fin utópico. ¿O bien ella mienta desde el principio y la destrucción fue su objetivo principal, como lo fue para Alinsky?

También, los discípulos de Alinsky y los neocons están unidos en la táctica de la mentira deliberada, alabadas tanto por Saul Alinsky como por el mentor neoconservador Leo Strauss. El primero enseñó sobre la necesidad de mentir y distorsionar todas las normas para cambiar el orden social, el segundo enseñó sobre la “mentira noble”, la necesidad de engañar al pueblo como deber de los políticos si quieren controlar la sociedad.

Un rastro izquierdista más, que une al pensamiento político de organizador de comunidad de Alinsky y el “conservador” Leo Strauss, es el papel de los hombres de estado e intelectuales en la sociedad. Ambos estaban convencidos de la naturaleza subversiva de los intelectuales. Alinsky lo elogió, Strauss enfatizó que deberían ser contenidos, declarando que un intelectual real no puede creer en el mito de la sociedad, la percepción común de la religión y las normas sociales. Así distorsionó la filosofía platónica que pretendía llevar adelante. Donde Platón instaba a una comprensión más profunda de la tradición griega, los mitos y su orden sagrado, Strauss estableció una actitud nihilista hacia la tradición e instaba a una mentira deliberada y reglas por la gente que realmente no creen en nada excepto sus propios deseos y exclusividad. Esta es una comprensión exclusivamente izquierdista de la naturaleza del pensamiento en sus fundamentos (el papel crítico del pensamiento), que es común tanto para Strauss como para Alinsky y los filósofos de la escuela de Frankfurt, que crearon el fenómeno del marxismo cultural.

Amanecer Rojo

De este modo, tanto Hillary como los Neocon tienen bases filosóficas comunes: el globalismo izquierdista. Tomando en cuenta estas similitudes filosóficas podemos entender profundamente la naturaleza de la unión de Clinton-Neconservadores así como su abuso de la “mentira noble”. No es accidental sino que está enraizado en la esencia de su pensamiento. Si ellos no pueden mentir, entonces no pueden hacer guerras ni promover cambios de regímenes. Sus ideas, estilo de pensamiento y acción les conducen lógicamente a este final. Hace mucho que la idea de la llegada de los rojos al poder en América fue la peor pesadilla de los ciudadanos corrientes de EEUU. Ahora, sobre la mitad de ellos están preparados para votar por la gente, cuya posición política está basada en ideología izquierdista.

sábado, 6 de agosto de 2016

Fidel Castro cumple 90 años: No te mueras nunca Fidel




Emilio Marín
 
 
El histórico líder cubano cumple 90 años el 13 de agosto. No pudieron acabar con su vida 638 intentos de asesinato. Hasta el final de sus días sigue dando lecciones a la humanidad. Y, lo que es más importante, predicando con el ejemplo.


¿Quién no oyó hablar de Fidel Castro? Es tanto o más conocido que los Andes, la torre Eiffel, la muralla china, la revolución francesa, el gol de Maradona a los ingleses, Internet, el ron cubano y el dulce de leche argentino, por poner referencias varias.
 
Es el comandante en jefe de la revolución cubana, que a los 26 años intentó tomar el Moncada y hoy, al cumplir los 90, sigue proponiendo cambiar el mundo para hacerlo más vivible para estas y futuras generaciones.
 
Un dicho asegura que a los veinte años se es incendiario y a los 40 bombero, graficando los cambios de ideas de muchas personas. Eso no va con el nacido en Birán un 13 de agosto de 1926, porque su biografía arroja datos coherentes, de niño a joven y de adulto a anciano. Fue, es y será un constructor de sueños y realidades.
 
Culminando su alegato en el juicio por el Moncada, dijo a sus jueces: “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”. Y así fue. Y más que absolverlo -a algunos reos les llega ese beneficio por la duda- la historia lo reconoció.
 
Sólo le quedaron pocos premios por lograr, caso del Nobel de la Paz, al que fue nominado por activistas argentinos en 2010, con 5.557 firmas de 62 países, sin éxito. La academia sueca-noruega se lo había otorgado a Barack Obama, que no tenía nada bueno para mostrar.
 
Los amigos de Cuba van a pedir a la Universidad Nacional de Córdoba que le otorgue el “honoris causa”, atento a los aportes que hizo a la educación. Lo piensan como un lindo regalo de cumpleaños, que quizás no llegue a tiempo, pero que resulta merecido. Y aunque llegara tarde, el personaje puede vivir algunos años más y recibir en su casa premios rezagados con una sonrisa bonachona.
 
A Fidel, austero, no lo desvelan esos agasajos. Antes que perder tiempo en asuntos personales puede estar cavilando su próxima reflexión sobre la paz mundial para enviarla al Granma, con su firma e indicación de día y hora.

Este cumpleaños está sirviendo más a la gente que a él mismo. Es que hay conferencias, muestras fotográficas, documentales, etc, que hablan del socialismo cubano, su pelea contra el bloqueo, la solidaridad con África, “Operación Milagro”, etc. No se puede separar el personaje del país ni del mundo. No resulta entonces un culto a la personalidad sino a la política, la militancia, los ideales, la isla, el Tercer Mundo y la humanidad.
 

Un líder
 
En Argentina existe la expresión “Animémonos y vayan”, o sea dirigentes que indican un camino pero mandan a otros a recorrerlo. Fidel es un modelo opuesto: dice que hay que hacer tal cosa y se pone a la cabeza, sea encabezando los 135 revolucionarios que atacaron el Moncada en 1953, a los doce sobrevivientes del Granma que subieron a Sierra Maestra, a las unidades de defensa y tanques que en abril de 1961 batieron a los invasores de Playa Girón, en la crisis de los misiles en 1962 cuando Cuba casi es bombardeada por EE UU, en la zafra que no llegó a los 10 millones de toneladas, en el durísimo “período especial” cuando hubo un doble bloqueo (el yanqui de siempre y el desmerengamiento del campo socialista), en la renovación del socialismo, en la “Batalla de Ideas” y así de seguido.
 
Cuando un pueblo tiene un conductor de esa calidad no le es fácil seguirlo, porque aquél se adelanta y propone nuevas metas. Pero es una tarea más realizable, porque aquél está dando el ejemplo. Está allí, a la vista de todos, que pueden emular y sacar fuerzas de donde no creen tenerlas. Debe ser por eso que el imperio fracasó con la revolución cubana. Ésta contaba con ese plus valor, capaz de despertar energías que el “sentido común” no contabilizaba.
Puede haber otra razón de peso en esas victorias fidelistas. Es él y la historia. Él más José Martí, Carlos M. de Céspedes, Antonio Maceo y Máximo Gómez; en particular aprendió tantísimo del caído en Dos Ríos, al que puso como autor intelectual de la gesta del Moncada. Los que aprenden de la historia y la cultura de su nación, como Fidel lo hizo de esos grandes de las dos etapas de lucha por la emancipación de Cuba, tienen más posibilidades de vencer. Es que no resultan ser hombres providenciales pero finitos sino luchadores con apoyo popular y respaldo de una lunga historia. Lo suyo no fue empezar de nuevo de cero, como si todo comenzara por primera vez, ignorando enseñanzas de otras generaciones.
 

Blanco sin perforar
 
El azar no manda pero interviene. Al líder del M-26 de Julio quisieron asesinarlo muchas veces y no pudieron. Tras el fracaso del Moncada salvó la vida porque el teniente Pedro Sarría, jefe de la patrulla que lo encontró, se opuso a que lo fusilaran. Suerte que le llaman, porque el 99 por ciento de los jefes batistianos lo habría asesinado.
 
En muchos otros casos a Fidel lo salvó su inteligencia, perspicacia, su guardia y los servicios de inteligencia cubanos, que en esto superaron a sus maestros soviéticos.
La televisión cubana estrenó en 2010 una serie de ocho capítulos titulada “El que debe vivir”, del realizador Rafael Ruiz Benítez, donde se historian los 638 intentos de asesinato del líder. Los planes de envenenamientos, atentados y disparos, fueron de la CIA y 16 agencias de espionaje norteamericanas, con algunos reclutas cubanos y terroristas como Luis Posada Carriles, complotados en 2000 para un atentado en la X Cumbre Iberoamericana de Panamá.
El 13 de agosto será un día feliz para todos sus amigos del mundo. Y de oprobio y fracaso para el cuartel general de Langley (Florida) y demás sitios donde planificaron una muerte que no fue.
 
Otras balas fueron mediáticas, como cuando Forbes lo ubicó como multimillonario. Fidel respondió: “si ustedes prueban que yo tengo un dólar, renuncio a la presidencia”. Siguió en ese alto cargo hasta 2006, cuando lo dejó por razones de salud. Coherente y revolucionario, en 1959 comenzó la reforma agraria expropiando las 800 hectáreas propias de su familia y las 11.700 hectáreas arrendadas en Birán.
 
Educador y visionario
 
Aunque es abogado de profesión y comandante en jefe por galones ganados en el combate, el cubano ha sido ante todo un maestro, educador y pedagogo.
 
Solamente una persona de esos quilates pudo proponer en su alegato que los maestros debían gozar de una licencia especial cada tantos años para cursar estudios en el país o el extranjero y perfeccionarse. Lo dijo en 1953. El tribunal debe haber pensado que el reo estaba loco, cuando anticipaba derechos de los educadores de varias décadas más tarde. Esas reivindicaciones fueron satisfechas en el inmenso lagarto verde, pero aún aguardan, envejecidas, en las aulas de otras latitudes.
 
Esas conquistas no se aquerenciaron dentro de las fronteras y fueron compartidas con otros pueblos. La medicina cubana avanzó muchísimo y allá fueron a tratarse dolencias personas de todo el mundo. Luego mandó sus médicos donde hubiera emergencias, tifones, epidemias, terremotos o lo que fuera. Su atención fue tan extraordinaria que un amigo haitiano me dijo que es común que sus compatriotas digan: “después de Dios, los médicos cubanos”. Estaban allí antes del terremoto de 2010, durante el mismo y se quedaron después. Lo suyo no fue lo que en Argentina se llama “corta como visita de médico”.
 
Por su inspiración se fundó en 1999 la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que en dieciséis promociones lleva graduados a 25.000 galenos de origen popular, entre ellos mil argentinos. Las corporaciones profesionales han calumniado a Cuba y a estos profesionales; quizás, porque como dijo Aleida Guevara en mayo de 2014 en Córdoba, esos médicos tratan a pacientes, no clientes.
 
Paz y ecología
 
Los anticastristas no entenderán nunca que un líder de origen guerrillero abogara tanto por la paz mundial. Si vis pacen, para bellum. Si se preparó para la guerra y no la temió ni aún con las armas nucleares yanquis apuntando a La Habana, es porque siempre quiso una paz digna de ser vivida.
 
Y desde que la posición quedó asegurada frente a su agresivo y mal vecino, salieron de la isla ejércitos de “batas blancas” y alfabetizadores del “Yo sí puedo”. Los enemigos fueron el Ébola en África, los terremotos en Haití y Pakistán, las tinieblas del analfabetismo. Y esas batallas las ganaron los cubanos inspirados en el hombre que ya era leyenda.
 
Ganaron por goleada, como al bloqueo en la Asamblea General de Naciones Unidas en 2015: 191 votos a favor y 2 en contra (EE UU e Israel). Fidel seguirá reclamando contra el bloqueo, con la esperanza de ganar, como cuando logró traer de regreso al país al niño Elián González y a los 5 héroes presos en EE UU.
 
En diversos asuntos globales el cubano marcha varios pasos adelante del resto de los dirigentes. Sin ánimo de ofender a nadie, Francisco redactó la encíclica “Laudato Sí” en mayo de 2015, reclamando por las cuestiones ambientales y el cuidado de la casa común. Alabado sea el pontífice, pero el comandante habló antes y mejor. En la cumbre Eco-Río’92, el 12 de junio de 1992, había manifestado: “Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el Medio Ambiente. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el Hombre”.
Las leyes de la vida son inexorables, pero dan ganas de desafiar a la Naturaleza y pedir “no te mueras nunca, Fidel”.

jueves, 4 de agosto de 2016

Una geopolítica desde América Latina para romper el imperialismo cultural de las relaciones internacionales



Miguel Ángel Barrios
 

La crisis de Ucrania ubica en la superficie con claridad, la naturaleza del sistema mundo emergente y su estructuración como "orden" unipolar, unimultipolar, bipolar o multipolar. Ya la situación en Siria empezó a reflejar con mayor nitidez qué lejos están los días del "fin de la historia", y que un "orden" multipolar se halla en ciernes.

Desde la implosión de la Unión Soviética estamos siendo oyentes, en el sentido estricto de la palabra, de esta discusión de los estrategas de los grandes centros. En el fondo, no solo los acontecimientos mundiales generan incertezas más que certezas en el sistema mundo, sino también caen hecho trizas las categorías conceptuales que crean y recrean las Relaciones Internacionales en su carácter de disciplina de fuerte raíz anglosajona.

El internacionalista español Celestino del Arenal, refiriéndose al concepto de Relaciones Internacionales, dice: “Sin entrar de nuevo en la cuestión terminológica, y aceptada en principio la expresión relaciones internacionales, señalábamos en la Introducción, que la expresión relaciones internacionales designa tanto a un sector de la realidad social como la consideración científica de la misma. Definiríamos a las relaciones internacionales como aquellas relaciones entre individuos y colectividades humanas que configuran y afectan a la sociedad internacional en cuanto tal". (Celestino del Arenal. Introducción a las Relaciones Internacionales. Editorial Tecnos. Madrid. 2.000, pág. 424). La proliferación de teorías y del paradigma del Estado y del Poder, y su instalación en ámbitos universitarios norteamericanos y su complementariedad con los centros de poder del Pentágono.


"Las relaciones internacionales como ciencia se han desarrollado, así, en un contexto absolutamente exclusivista y cerrado, más que por expresa voluntad de los estudiosos anglosajones, por la decisiva dependencia que las relaciones internacionales como ciencia han tenido y tienen en relación con la propia política exterior de los Estados Unidos, y por la ignorancia que esos estudiosos tienen de otras lenguas y de otros mundos científicos y culturales, producto de una mezcla de provincianismo y de imperialismo cultural y científico. No en balde, a las relaciones internacionales, le han identificado con un carácter de ciencia americana o ciencia anglosajona". (Celestino del Arenal. Obra citada, pág 68).


Es decir, que las relaciones internacionales se consolidan universitariamente asociadas a la hegemonía de los EE.UU y a la visión cultural imperial norteamericana, desconociendo o abordando secundariamente, o para mejor decir, desconociendo los aportes filosóficos y teóricos de otras corrientes del pensamiento internacional, que vienen desde la antigüedad o del Derecho de Gentes de la escolástica o de la geopolítica, inherente a la acción y estrategia de los Estados.

Y, como afirma el antropólogo brasileño Renato Ortiz, las Ciencias Sociales se encuentran atravesadas por un fuerte proceso de anglosajonización (Renato Ortiz. La supremacía del inglés en las ciencias sociales. Ed.Siglo XXI. BsAs. 2009), y hoy en la mayoría de las carreras de ciencias sociales resulta más prestigioso ser citado en inglés, por ser más cotizado, que buscar ideas. La producción del conocimiento en un mundo que postula la diversidad no puede ser jerarquizada únicamente por la hegemonía del inglés. En el fondo, es un positivismo con nuevo rostro, en pleno siglo XXI.

Nuestras carreras de Relaciones Internacionales corren el riesgo de cumplir la función de correa transmisora de la colonización pedagógica que tanto nos advirtió Arturo Jauretche, de imperialismo cultural como señaló Hernández Arregui, de colonialismo civilizatorio al decir de Fermin Chávez, o de reemplazar ejércitos con libros como nos ensenó Jorge Abelardo Ramos y anteriormente la Generación del 900 de Manuel Ugarte. (Miguel Ángel Barrios. El Latinoamericanismo educativo en la perspectiva de la integración regional. Ed.Biblos. BsAs. 2.011).

El geopolítico español Ángel Castiñeira Fernández piensa y explica la globalización como un fenómeno mucho más rico, complejo y contradictorio que la "americanización" o "mcdonalización" del mundo. Dice que el mundo del siglo XXI será multipolar y, por lo tanto, es necesario que los bloques emergentes empiecen e verlo desde sus propios ojos: Hoy el elenco de pensadores que se estudian y leen es en más del 90 % estadounidense o europeo. Pero hay un correlato inevitable entre el liderazgo mundial y la construcción de los relatos explicativos del mundo. Y a veces, no solo explicativos, sino también prescriptivos. Comienzan a aparecer laboratorios de ideas, think tanks, en la India, en Irán, en Rusia, en China, con perspectivas y visiones geopolíticas radicalmente distintas de las de los europeos y la americana. Y no solo narradores. La primera guerra del golfo la vimos a través de CNN, en 1991. En marzo de 1993, la segunda guerra del golfo, la mitad de la población la vio en el canal Al Jazeera. Esta segunda guerra no tuvo nada que ver con la que vimos por CNN. Esto tiene que ver con si somos capaces de narrar el mundo. Es decir, un reto geopolítico importante para el mundo y para América Latina es: o narras el mundo o te lo narran. Y eso significa: o tienes una voz y una perspectiva propia desde las cuales evalúas y describís cómo va el mundo y cómo quieres estar, o viene otro y lo hará por ti". (Ángel Castiñeira Fernández. “La Unión Europea está contra las cuerdas: o se fortalece o se muere”. Diario Clarín. BsAs. 27 de Junio de 2010, pág. 24).

Además, este universo de pensadores y estrategas que circulan en el ámbito académico en su mayoría son funcionales con los núcleos de decisión de la política exterior de los Estados Unidos, por lo que sus "categorías científicas" son mecanismos de la narración del imperialismo cultural.

Esto se agrava aún más, porque en nuestras Universidades repetimos por acción u omisión, se repite acríticamente a los "científicos" de la narración, y se va creando una cultura de la impotencia de plasmar un pensamiento crítico y una Epistemología desde la Periferia, que tanto ocupó y preocupó a Fermín Chávez.

El resultado son mallas curriculares, especialmente en Teoría de las Relaciones Internacionales, de una narración caótica, descontextualizada, sin tiempo-espacio y menos con un hilo conceptual, excepto la narración. Y la novedad incesante de la "aparición" de nuevas "teorías" que forman parte de la narración continúa, y que son abordadas como si se tratase de la teoría de la relatividad de Einstein. Basta observar someramente la temática en América Latina de los Congresos de Relaciones Internacionales y Ciencia Política, para comprobar lo antedicho. Siempre, una jerarquización positivista es tácita a sus programas.

Por supuesto, no podemos generalizar, y hay excepciones a la regla, pero son las menos. Y no, subordinarse a estas "premisas tácitas" puede conducir al aislamiento del "sistema meritocrático científico”. Solo basta decir, que en la mayoría de las carreras de Relaciones Internacionales no existe la cátedra de Geopolítica, ni de Historia de las Relaciones Internacionales de América Latina. O, cierto "consenso" en afirmar que el pensamiento latinoamericano comienza con la CEPAL y Raúl Prebisch.

Sin embargo, es una parte de la realidad. La otra parte es la de aquellos que nos resistimos a que nos narren, y que con nuestros aciertos y errores, mantenemos en alto una tenaz búsqueda de la verdad basado en un nacionalismo cultural y político latinoamericano.

Uno de los referentes más prestigiosos de esta resistencia es Alberto Methól Ferré. “Siempre he tenido aprecio a las perspectivas espacio-temporales de la historia, y rechazo en la historia las narraciones sin espacio. Toda Historia es la dinámica de los pueblos para ser dignos en tiempo y espacio, por lo que toda historia es geopolítica y toda geopolítica es historia", (prólogo de Alberto Methol Ferré a Barrios, Miguel Angel, El Latinoamericanismo en el Pensamiento Político de Manuel Ugarte, Ed.Biblos, Bs.As. 2007, pág. 10).

¿A qué se debe esta larga introducción?

Porque luego que fue despreciada la geopolítica por muchísimos años -asociándola al nazismo y a la doctrina de la seguridad nacional- por los estrategas de los centros de poder, aunque ellos de hecho realizan análisis geopolítico, como H. Kissinger, S.Huntington, Z.Brzezinski, R.Kaplan o P. Kennedy, etc., comienza a reflotar la "teoría" que la geopolítica volvió, aunque para nosotros nunca se había ido. En el año 2009, realizamos un Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica, rescatando una epistemología propia (Barrios, Miguel Ángel -Director-, Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolitica, Ed. Biblos, Bs.As. 2009)

Seguramente, pronto en muchas Universidades se repetirá en breve la narración de Walter Russell en relación al "regreso" de la geopolítica (el artículo de Walter Russell). Puntualizamos que el Dr. Andrés Rivarola Puntigliano ya escribió sobre este punto, bajo el título "El retorno de la geopolítica: una perspectiva suramericana".

Resulta llamativa la similitud del título que toma Russell de su artículo, del realizado mucho antes por el Profesor de la Universidad de Estocolmo y colega, el Dr. Andrés Rivarola Puntigliano.

Una vez ubicado en el tema, tomaremos a dos geopolíticos norteamericanos o pensadores de centros hegemónicos, para demostrar que no hay un pensamiento neutro y "academicista", con la diferencia que nosotros lo decimos abiertamente, que nuestra verdad esta motorizada en la materialización de la Patria Grande.

El afamado Profesor Paul Kennedy, historiador de la Universidad de Yale -Estados Unidos-, sostiene que los asuntos internacionales "no andan bien en el mundo político y social e incluso que están comenzando a desmoronarse". (Paul Kennedy. “El mundo, señores, está desquiciado. Diario Clarín, BsAs. 30 de abril de 2014, pag. 33). Y luego realiza un bosquejo del escenario mundial tratándose de situarse como un funcionario del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Del relevamiento que realiza Paul Kennedy se desprenden las siguientes "recomendaciones" y "conclusiones”:


- En América Latina el problema agudo actualmente es el "espantoso y obstinado deslizamiento de Venezuela hacia la catástrofe. El caso venezolano daría para un estudio de cómo un hombre -Hugo Chávez- pudo llevar a la ruina a todo un país". (Paul Kennedy. Ídem). En este punto, podemos ver el ataque feroz de Kennedy a Hugo Chávez, para nosotros tiene una causa, el Comandante Hugo Chávez ha sido el geopolítico que planteó a través de la Unasur y la Celac, la independendencia definitiva. Hay que enterrarlo en la visión de Kennedy.

- El África padece el flagelo de "sociedades divididas, atentados terroristas, violencias transfronterizas y graves problemas ambientales". (Paul Kennedy. Ídem). En ningún momento, Kennedy, siendo un prestigioso historiador, analiza las causas y los actores que llevaron al África al saqueo colonial. Y donde los Estados Unidos han creado el Comando del África o Sexta Flota en su Plan de Militarización Mundial.

- El "gran enigma que es Irán, poco estable en lo interior y beligerante en lo exterior". (Paul Kennedy. Ídem). Tampoco surge en este punto un análisis más agudo sobre las injerencias de Estados Unidos en Medio Oriente, sus intervenciones y su desconocimiento de un universo cultural que vaya más allá del etnocentrismo.

- Por otra parte, "es difícil creer que el ascenso de China a la dominación hegemónica regional pueda darse de manera pacífica" (Paul Kennedy, Idem). Kennedy esconde que la principal hipótesis de conflicto de los Estados Unidos hoy en base a su Estrategia de Seguridad Nacional es China y el área Asia-Pacifico.

- Vemos que “una gran potencia arrogante, la Rusia de Putin, habla de diplomacia mientras sus fuerzas especiales encapuchadas y matones locales continúan con su intimidación". (Paul Kennedy, Idem). Kennedy, directamente, nada dice del golpe de estado neonazi ocurrido en Ucrania, que desató la crisis de Crimea.


Y llega a la "conclusión" final, "que nuestro mundo está desquiciado" (Paul Kennedy, Ídem), sin decir una sola palabra del papel de los Estados Unidos como actor estabilizador o desestabilizador del sistema mundo.

La otra nota, muy didáctica del imperialismo cultural de las Relaciones Internacionales, es del The New York Times, de David Brooks. Este es un profesor de alta estrategia de la Universidad de Yale, y cuenta que interrogó a Charles Hill, legendario funcionario del Departamento de Estado, antes de dedicarse a la docencia sobre la situación mundial, y le respondió: “La gran lección que enseña la historia de la alta estrategia es que cuando un sistema internacional entra en una fase de deterioro, aparecen nuevas fuerzas políticas ideológicas en la región en el nuevo orden por venir". (David Brooks, The New York Times, “Un nuevo e incierto orden mundial, con los viejos juegos de poder", Nueva York. En diario La Nación, Bs.As. Argentina, 30 de abril de 2014, pag. 1-2). Y añadió: “El antiguo orden, alguna vez conocido como el Siglo Norteamericano, se ubica dentro de la era moderna, una era que parece estar apagándose después de más de 300 años. La era que lo reemplace no será moderna y no será para nada agradable". (David Brooks, The New York Times, Idem).

"Cuando habla de orden moderno, Hill se refiere a un sistema de Estados que refrena los dos grandes vicios de las Relaciones Internacionales: el deseo de dominio regional y el deseo de eliminar la diversidad". (David Brooks, The New York Times, Idem).

En este último párrafo se aprecia de manera fulminante la visión y acción imperialista de Hill de las Relaciones Internacionales tanto como desde el análisis de la política internacional como de las categorías conceptuales que utiliza jerárquicamente, donde presenta a EE.UU como garante del "orden" moral. A tal punto, que solo ve la posibilidad de que el mundo ingrese a la era moderna bajo la tutela de los EE.UU.

Y además advierte, que China, Rusia e Irán se oponen al sistema de pluralismo liberal norteamericano y que “Estados Unidos enfrenta el dilema de morir de mil heridas”. Y cita "el soberbio artículo de Walter Russell Mead en Foreigh Affairs, donde sostiene que la geopolítica está de vuelta y para vengarse". (David Brooks, The New York Times).

"Para colmo hay gente dispuesta a morir por la Madre Rusia o por Alá, pero es mucho más difícil convencer a alguien de que muera por un conjunto de procedimientos pluralistas para proteger lugares remotos". (David Brooks, The New York Times, Ídem). Se olvida decir, que los "procedimientos pluralistas" son la violación del derecho internacional y la militarización del mundo.

Queríamos con estos dos ejemplos, y en momento de tensión geopolítica mundial reafirmar lo que nos enseñó Juan Perón hace más de 60 años, solo los Estados continentales industriales serán soberanos en el siglo XXI. Y que ese camino se llama Mercosur, Unasur, y la Celac, en un mundo geopolítico pluripolar y multicéntrico, como nos dio testimonio de acción y vida Hugo Chávez.

Nuestra exigencia es replantearnos una Geopolítica de la Integración Latinoamericana y Caribeña, y que nuestras carreras de Relaciones Internacionales sean abono de esta estrategia, y no mecanismos de un imperialismo cultural.

Para ello, debemos entender de una vez por todas, que la única y verdadera política es la política mundial, como afirmo Juan Domingo Perón y su continuador Hugo Chávez.

Miguel Ángel Barrios -Argentina- es doctor en educación y en ciencia política. Autor de reconocidas obras de integración latinoamericana y referente del pensamiento latinoamericano.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


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