Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 31 de enero de 2012

(VIDEO) Vea "Dossier" con Walter Martínez (30.01.12)

Autor:

Los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en "pleno desarrollo" analizados por el periodista y corresponsal de guerra, Walter Martínez, a través de la señal del canal de todos los venezolanos, Venezolana de televisión.

“Dossier”, único en su estilo en la televisión venezolana, es una herramienta necesaria, que brinda información de actualidad, en un lenguaje directo y de fácil comprensión.



"Si no lees y no reflexionas, correrás el gran riesgo de ser diputado" D...

El necio

Julia Evelyn Martínez (*)   

Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.
Silvio Rodríguez
 
 
SAN JOSÉ VILLANUEVA - Aquiles Montoya vivió como murió: intolerante con los pendejos, los malos y los mediocres;   amado y odiado;   sin ceder en nada en su lucha contra el  capitalismo,  y sobre todo,   sin perder la esperanza  de que es posible y necesario construir en este mundo una sociedad alternativa y mejor a esta.
 
Este año se cumplirían  30 años de mi primer encuentro con Aquiles Montoya y del inicio de la intensa y apasionada vida que compartiríamos juntos, primero como su alumna, después como su ayudante de cátedra y de investigación y luego como su amante, su amada, su compañera intelectual y la madre de tres de sus cinco hijos e hijas.
 
Estuvimos juntos  en las buenas, en las malas, y en las peores. Tuve el privilegio de acompañarlo en sus momentos de éxtasis y en sus momentos de frustración y de agonía, de escuchar sus confidencias y de opinar sobre las ideas inéditas de sus principales ensayos y trabajos teóricos (subsunción indirecta del trabajo en el capital, la sobre explotación, la economía solidaria)  pero sobre todo, tuve el privilegio de compartir con Aquiles los grandes momentos que hacen que la vida valga la pena de vivirla. Estuve a su lado  cuando nuestro primer hijo, José Ernesto,  ante nuestros atónitos ojos  aprendió a montar en bicicleta sin la ayuda de nadie. Cuando Héctor, nuestro segundo hijo,  se convirtió en el indiscutible campeón de ajedrez de la liga familiar de la Casa Montoya, después de derrotar a Aquiles en tres sucesivas e  impecables partidas. O cuando hace  apenas dos meses con nuestras mejores galas, escoltamos  a nuestra preciosa hija Isabel a recoger su diploma de bachiller  del Externado y nos vimos en el aprieto de participar en un acto protocolario que nos era tan extraño y ajeno.
 
No es la intención de este escrito escribir la reseña completa del legado teórico y humano de Aquiles Montoya, eso lo dejaré para cuando mi ánimo no esté tan atribulado y la razón se imponga al sentimiento,  pero si me gustaría compartir en esta oportunidad, tres momentos especiales de las últimas 24 horas de su vida
 
El jueves 26 por la tarde  me pidió que le leyera la  página de Opinión Estudiantil del COLATINO en donde dos de sus jóvenes estudiantes,  habían publicados sendos artículos con denuncias criticas y puntuales sobre el enfoque y la ética institucional de la UCA.
 
Como algunos/as  sabrán,  Aquiles fue notificado el pasado mes de diciembre por las autoridades de la UCA, que después de 30 años de dedicación completa e integral a esta casa de estudios, sus servicios ya no serían requeridos más, debido a su edad (68 años),  para dar oportunidad a  profesionales más jóvenes. Se le dio la opción de re contratarlo a medio tiempo por servicios profesionales  a partir de de marzo de 2012, lo que significó que quedo desempleado a partir de esa fecha. Esta noticia  sumió a Aquiles en una profunda melancolía, de la cual no pudo recuperarse, y de la que salía esporádicamente cuando publicaba sus columnas en CONTRAPUNTO, y sobre todo, cuando debatía (y a veces peleaba) con los detractores o críticos del marxismo y/o de la economía solidaria.
 
Después de leer los mencionados artículos de Opinión Estudiantil, Aquiles se rió a carcajadas,  y me pidió que le recordara que tenía que llamar a estos estudiantes  para felicitarles por su excelente y valiente postura: “Con chavos así, hay  esperanzas en este país de mierda”, me dijo en su proverbial e irreverente lenguaje. No tuvo tiempo ya de  hacer esa llamada.
 
Ese mismo día por la noche, en mitad del insomnio que desde hace un mes le consumía el cuerpo y el espíritu, me informó que dejaba en la carpeta de documentos de su computadora dos cartas abiertas, una para el rector de la UCA y  la otra para sus compañeros/as del departamento de economía. Me pidió que de pasarle algo,  las entregara a sus destinatarios, sin censurarlas no editarlas, como era a veces mi costumbre frente a sus polémicos trabajos.  He cumplido con la entrega de ambas misivas.
 
Extraigo de la carta abierta al rector de la UCA, el siguiente pasaje: “Cuando uno se aproxima al ocaso de su vida y se te margina de tus actividades laborales, no por incapaz, sino por viejo. Me hago las siguientes reflexiones. Primero, si es realmente porque los viejos necesitamos bajarnos del tren para que puedan viajar los jóvenes, o es porque en la sociedad algo falla. Porque la labor de los de mayor edad es capacitar a los de menor edad. El viejo, o el de la tercera edad, ha tenido tiempo para capacitarse, formarse e informarse, y ese saber acumulado debió haberlo transmitido a las nuevas generaciones. Si no lo hizo caben, al menos, dos posibilidades: la primera sería que fue egoísta con su saber y no lo quiso compartir. La segunda sería, que aún proponiéndoselo, no fue capaz de hacerlo, lo cual ameritaría cierta comprensión que nos induciría a exculparlo” y en su despedida le dice; “…. debo de manifestarle, que los treinta años que he trabajado en la UCA, son los años más felices de mi vida y volvería, de ser ello posible, a repetir la experiencia”. En la segunda carta, se lee un consejo que en mi opinión debería ser tomado en cuenta para todo/as los que quieren hacer de la docencia una carrera: “Ojalá que se formen, que se cultiven y tengan lo honestidad intelectual que yo tuve. Dar clases no es vomitar las ideas de otros es preciso digerirlas y a partir de allí desarrollar nuestro propio pensamiento”.
 
Unas horas más tarde aproximadamente  a medianoche,  tomo la decisión de enviar una nueva colaboración a CONTRAPUNTO,  titulada “La necesidad de mantener la mente abierta”, en donde invita a los jóvenes de edad y de mente, a leer a los autores anarquistas, para mejorar la capacidad de analizar el sistema capitalista y la capacidad de soñar y construir la economía solidaria. No es un artículo para dogmaticos, ni tampoco para personas que han perdido la capacidad de ser jóvenes, en la introducción se lee: “Estoy viejo en edad, pero mi mente sigue joven y abierta a las nuevas y a las viejas ideas, por tal razón es que en esta ocasión deseo compartir con los jóvenes y los viejos, de mente joven, algunas ideas de los anarquistas. No para que se hagan anarquistas –aunque esa es una decisión muy personal- sino para que se percaten, si es que no lo han hecho, de que así como el ¨Mundo es ancho y ajeno¨ en términos de propiedad, también el mundo de las ideas es ancho y ajeno, en términos de conocimiento” y finaliza con una despedida: “Adiós muchachos, los quiero mucho, pero por favor cultívense!
 
A las 4 de la mañana del viernes 27 de enero, mientras veíamos y comentábamos  el noticiero de Telesur, Aquiles se levantó del sofá y  me dijo que estaba muy cansado y que necesitaba dormir. Me pareció una buena noticia después de una semana de mutuo desvelo,  ya que podía ser un síntoma de que estaba mejorando, y que la necesidad de dormir había finalmente derrotado a su insomnio. Siete horas después y en medio del desgarrador aullido de sus perros, me di cuenta que había muerto mientras dormía, y que finalmente  había logrado el descanso que tanto buscó durante toda su atormentada e intensa vida. El acta de defunción dice “murió de un paro cardíaco respiratorio”  pero yo no lo creo, yo creo simplemente que se murió de tristeza.
 
Aquiles murió como vivió, como dice la canción de “El Necio” de Silvio Rodríguez: Descanse en paz y que su ejemplo nos ayude a no ser mediocres, malos ni pendejos.
 
Nota aclaratoria: esta es una versión editada de las palabras pronunciadas por la autora durante el funeral de Aquiles Montoya el 29 de enero de 2012.


(*) Académica y columnista de ContraPunto

sábado, 28 de enero de 2012

El presidente Funes y los caminos electorales del 2012


Roberto Pineda

El 11 de marzo de este año marcara una parteaguas en la historia política de El Salvador. Serán las primeras elecciones en el marco del primer gobierno de izquierda. La gente dará en las urnas  su aprobación o rechazo al proyecto impulsado por la amplia coalición encabezada por el presidente Funes y el FMLN, que derrotó a ARENA en marzo de 2009.  Y a diferencia de otras elecciones, no se percibe con claridad un seguro ganador. A continuación se presentan algunas valoraciones sobre el actual momento político.

La seguridad es la llave que abre la cerradura del apoyo popular

Para la inmensa mayoría del pueblo salvadoreño el desenlace de las próximas elecciones municipales y legislativas esta vinculado a la solución del agudo problema de la seguridad pública. Es claro que el alto costo de la vida y el desempleo golpean a las mayorías populares, pero lo principal es la delincuencia.

Y parece ser que el presidente Funes se ha lanzado a una cruzada desesperada -pero decisiva e inevitable- para lograr disminuir o por lo menos controlar los escandalosos índices delincuenciales. Es en este marco que entra en escena el general Munguía Payes, como caballero medieval dispuesto con su espada a vencer a los dragones del crimen organizado.

Es obvio que si el presidente Funes logra resolver aunque sea medianamente el problema de la delincuencia o modificar la percepción de este en la población, se habrá colocado en una ventajosa posición para determinar y quizás decidir sobre el futuro político de las fuerzas que competirán en las elecciones del 2014. Será un valioso as bajo la manga. Pero la tarea no esta fácil. Y nada garantiza que podrá lograrse.
Funes se gradúa de estadista en El Mozote

Desde su llegada al gobierno mas no al poder, el presidente Funes ha caminado por la cuerda floja de los compromisos y las vacilaciones. Por lo general, ha bailado un conocido bolero que consiste en un paso para adelante y dos pasos para atrás. Y el rasgo principal de su gobierno ha sido la subordinación a Washington. La realidad política engendró un gobierno de izquierda subordinado a Washington.

Pero este 16 de enero sorprendió a la nación. Lo más probable es que este discurso del XX Aniversario de los Acuerdos de Paz, en el que pidió perdón por esta masacre y ordenó en su carácter de Comandante General de la Fuerza Armada, que sus autores ya no sigan apareciendo como héroes, además de reconocer que es necesario eliminar la Ley de Amnistía, perdure a través del tiempo como un ejemplo de fortaleza moral y convicción democrática y humanista. El presidente Funes se graduó como estadista en las aulas populares de El Mozote. Y esto merece el reconocimiento.
Un FMLN golpeado, pero seguro de su fuerza

El FMLN, no obstante su indiscutible fuerza política y popular, esta siendo desalojado violentamente al interior del GOES de territorios conquistados en marzo de 2009. Y son golpes fuertes que debe asimilar con una sonrisa en el rostro, para evitar que la derecha oligárquica los aproveche.

La perdida de posiciones estratégicas en el área de seguridad representa un significativo revés para su estrategia de ir acumulando fuerza institucional. En un corto periodo ha perdido su presencia en Gobernación, Seguridad, OIE y PNC. Y el proceso puede continuar indefinidamente, e incluso afectar otras áreas, como son las del gabinete social. Nada esta escrito.

Únicamente un crecimiento significativo en su fuerza electoral permitirá establecer un nuevo balance político, que le permita al FMLN recuperar presencia. Y esto no esta asegurado. Todo parece indicar que la proyección se orienta hacia el mantenimiento de lo que se tiene.
ARENA se repone de derrota histórica

Por su parte, ARENA ha logrado recuperarse de su derrota histórica del 2009 y amenaza con incrementar su presencia legislativa, la cual fue seriamente erosionada a partir de la fractura sufrida en diciembre de 2009 con el surgimiento de GANA. Lo más seguro es que recuperen su peso promedio, entre 20 y 25 diputados. Y con esto tienen para agriarle la vida al presidente Funes.

ANEP a la expectativa

ANEP logró mediante costosas campañas publicitarias evitar que la Administración Funes implementara una reforma tributaria seria. Lograron sortear el año pasado con excusas y ahora esperan ansiosos que la correlación legislativa les sea favorable, y así poder seguir evadiendo su responsabilidad fiscal como lo han hecho a lo largo de la historia.
Por otra parte, parece ser que la cúpula de la ANEP la ha bajado volumen a su campaña antigubernamental, dado el desgaste experimentado, que por poco le cuesta la cabeza a su beligerante presidente.
Regresan los militares

El nombramiento por parte del presidente Funes de dos generales para conducir instituciones claves del combate a la delincuencia – Ministerio de Seguridad y PNC- ha generado la preocupación en amplios sectores democráticos, sobre una orientación o retroceso a un pasado –sesenta años- caracterizado por el predominio de  los militares, así como por una involución de compromisos derivados de los Acuerdos de Paz de 1992.
Lo que se encuentra en el centro del debate es el perfil de sociedad que queremos y que papel deben de jugar en esta el sector militar. Parece ser que el consenso generalizado en el espectro político es que los militares deben estar subordinados al gobierno civil. Y esto es un logro importante. Manifiesta un cambio en nuestra cultura política. Y son minorías las que se oponen a esta visión, como es el caso folklórico de Ochoa Pérez, de la Cruzada Paz y Trabajo.  

Y si bien el rol de los militares en nuestra sociedad y su papel en la democracia es un debate necesario, asimismo existen otros sectores que deben ser incorporados a esta discusión. En especial el papel que juega Estados Unidos como beneficiario directo de estos cambios en el área de la seguridad y por otra parte, el papel de la gran empresa privada, que saca altos beneficios de la actual situación pero se niega a invertir en el país.
El militarismo no es el problema de actualidad. El capitalismo si lo es.
Banco colombiano Davivienda comprara HSBC El Salvador

La oligarquía financiera colombiana parece estar muy interesada en apoderarse de los bancos centroamericanos, ya que se esta desarrollando un acelerado proceso para que el banco Davivienda compre las filiales del HSBC en Costa Rica, Honduras y nuestro país.

Efraín Forero Fonseca, presidente del Banco Davivienda, informo sobre estas acciones orientadas a fortalecer la presencia colombiana en la región. El monto del acuerdo asciende a 800 millones dólares.
Con esta acción, el capital financiero colombiano pasa a ser el mayoritario en el país, en relación con el capital canadiense (Scotiabank) y estadounidense (Citi), ya que suman este tercer banco a los que ya controlan por medio del Banco de Bogotá, el Banco de América Central- Credomatic, y por medio de Bancolombia el Banco Agrícola de El Salvador.
Estados Unidos pierde a  su embajadora estrella

No obstante las febriles acciones de cabildeo, que incluyeron exhibir públicamente al expresidente Cristiani por las oficinas de los más connotados congresistas ultraderechistas en la ciudad de Washington, la suerte estaba echada y al final pudo más la denuncia realizada por Regina de Cardenal contra la puertorriqueña María del Carmen Aponte, embajadora “de lujo” del presidente Obama durante quince meses en El Salvador. No logró los votos en el Senado para ser confirmada.
La ultraderecha local, aprovechó la publicación de un artículo de la diplomática Aponte sobre la diversidad sexual, para lanzar todo su odio homofóbico y cerrar filas con la derecha estadounidense para sepultar la carrera diplomática de la simpática y muy hábil boricua, que había logrado en poco tiempo abrirse espacios en los diversos sectores sociales y políticos del país.

La perdida debe registrarla la Administración Obama que se ve privada de una operadora diplomática de primer nivel, que había logrado la visita del presidente Obama, en marzo pasado, el financiamiento para el centro de escuchas telefónicas, la firma del Asocio para el Crecimiento, y la designación de El Salvador para un segundo compacto de los Fondos del Milenio. El actual ministro consejero Sean Murphi asumirá el cargo provisionalmente.
Este segundo compacto de Fondos del Fomilenio viene a darle un espaldarazo al presidente Funes y a garantizarle recursos para modernizar el litoral salvadoreño.

Las elecciones salvadoreñas de noviembre

Las elecciones estadounidenses de noviembre de este año constituyen referencia obligada para la elaboración del diseño político local. Parece ser que la candidatura Republicana la corresponderá a Mitt Romney, candidato que según fuentes periodísticas de EE. UU. logró su fortuna a través de negocios realizados con sectores de la oligarquía salvadoreña, radicados en Miami durante los años de la guerra civil, por medio de su empresa financiera Bain Capital.  
Por otra parte, el presidente Obama desde el partido Demócrata hace esfuerzos por garantizar su reelección, enfatizando la necesidad de fortalecer la economía y limitar la presencia militar imperial alrededor del globo.  
Una victoria de los republicanos –cualquiera que sea su candidato- afectará a la Administración y al presidente Funes; vendrá a favorecer las pretensiones de ARENA de lograr la restauración oligárquica y continuar los cambios a favor de sus intereses que fueron iniciados en 1989 y que comprendieron amplias privatizaciones y actos de corrupción.
Por otra parte, una victoria de Obama le permitirá a la amplia alianza que derrotó a ARENA, que incluye principalmente al FMLN, consolidar sus posiciones y repararse para la gran batalla del 2014 en la que la derecha salvadoreña va pretender recuperar el gobierno central.

El movimiento social y popular sigue paralizado

Durante enero de 2011 se desarrollaron amplios movimientos laborales en demanda de reivindicaciones salariales. Durante enero de este año el movimiento más significativo o llamativo fue el de los excombatientes que se tomaron Catedral Metropolitana para exigir reivindicaciones sociales.
Continúa el letargo en el movimiento social, provocado tanto por los Acuerdos de Paz de 1992 como por la Victoria Popular de marzo de 2009. Ambos acontecimientos sumieron al movimiento social y popular en una modorra histórica, los desactivaron, lo desmovilizaron. Y se pasó de la exigencia  a la suplica, de la lucha al cabildeo. Y continuamos empantanados en esta realidad, fundamentalmente porque no existe en la izquierda la voluntad política de combinar la lucha social con la lucha electoral.
Perspectivas electorales
Al estar en el gobierno, se asumen tanto los logros como las falencias. No se puede seguir culpando a ARENA de nuestras debilidades. Y la gente sin duda alguna, va a estar agradecidas por los uniformes, los útiles escolares, los zapatos, los créditos, las semillas, etc. pero a la vez la gente, sin duda alguna, va estar molesta por el clima de inseguridad, el desempleo y el alto costo de la vida.
Del balance entre estos dos aspectos es que surge la visión sobre el actual gobierno. La derecha tratara naturalmente de sobredimensionar los aspectos negativos, mientras que nosotros trataremos de embellecer el panorama, aunque este sea sombrío en muchas áreas.  
Y existen diversas capas poblacionales que procesan de manera diferente la acción gubernamental. Los sectores más pobres, son los que más reciben beneficios pero a la vez los más plegables a la propaganda de la derecha, incluyendo sectores rurales y de la tercera edad.  Los sectores populares, entienden más el proceso pero pueden confundirse y los sectores medios, ven sus niveles de vida afectados.

Los sectores más atrasados políticamente anhelan la restauración oligárquica, mientras que los sectores más avanzados están en una actitud de expectativa. Y no de lucha, y esto es sintomático de una estratégica que privilegia la lucha parlamentaria sobre la lucha popular.

Parece ser que nos acercamos a un enfrentamiento cerrado, en el que habrá que defender cada centímetro de nuestros avances y posiciones. Y esto es preocupante ya que señala que no tuvimos capacidad para “enterrar a ARENA” porque después de dos años y medio en el gobierno central, deberíamos de esta muy por encima de la derecha en  las preferencias populares. Y no lo estamos. Y no es cuestión de encuestas, es cuestión de realidades.

Si ARENA ha logrado recuperarse después de marzo de 2009 es debido a nuestras debilidades, entre las que sobresalen las siguientes: la gente no comprende la disputa entre el FMLN y “su presidente Funes”; falta de relación con los sectores organizados, no se perciben cambios del modelo neoliberal; se mantiene la dependencia frente a Washington, entre otros elementos.

La tendencia principal es a una lucha cerrada entre FMLN y ARENA que  volverá a repetir la situación legislativa surgida en marzo de 2009, con ligeras variantes. Lo mismo a nivel municipal. Esto afectara a la Administración Funes ya que le dificultara concluir su periodo. Este es el escenario más probable. Es un escenario de equilibrio, en el que los cambios son extremadamente graduales, casi imperceptibles.

Un segundo escenario de crecimiento de la presencia legislativa de FMLN y sobrevivencia de GANA como fuerza de apoyo es lo que más beneficiaría tanto al presidente Funes como al FMLN, pero no es lo más seguro.
Y un tercer escenario de predominio de la derecha encabezada por ARENA, si esta logra pasarle la factura en las urnas al FMLN por la actual crisis de seguridad y económica existente. Tampoco es seguro.
Pronto sabremos cual de estos escenarios es el predominante

Roberto Pineda
San Salvador, 27 de enero de 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Dagoberto Gutiérrez “La exclusión política fue un factor determinante”

 DEM

Es imprescindible señalar la relación dialéctica que existe entre la guerra y la negociación.

Entre los factores que contribuyeron a arribar a la solución política del conflicto, identifico al menos los siguientes: Primero, la lógica del capital, que no entiende más política que su negocio y si en función de su negocio, de su inversión y de su ganancia, parte del capital salvadoreño concluyó que terminar la guerra en el país era una cosa necesaria, había llegado ese momento para hacerlo. Segundo, la realidad mostrada en el campo de batalla, los acontecimientos de 1989, la exitosa ofensiva militar que desatamos en noviembre de ese año, demostró que no era viable una solución militar. Tercero, la presión de Washington, porque a ellos se les habían caído sus castillos teóricos en el sentido que la guerra nuestra era un escenario del “conflicto entre el bien y el mal”, y no era rentable continuar con este conflicto. Había que terminar esta guerra de baja intensidad para pasar a montar en el país una democracia de baja intensidad y ensayar una forma nueva de resolver esta guerra.

Ycuarto, los cambios en toda la correlación de fuerzas internacionales. Me refiero específicamente al derrumbe del sistema del socialismo real, a los cambios y a las crisis de la Unión Soviética y Europa Oriental, que tienen una trascendencia bastante permanente y cuyos efectos duran hasta nuestros días y sin duda durarán muchos más años.

Llegó el momento de resolver la guerra y quien estaba en el Gobierno era Alfredo Cristiani. Es imprescindible señalar la relación dialéctica que existe entre la guerra y la negociación; en esa relación, la guerra es la madre de la negociación y esta segunda es un resultado inevitable que a su vez terminó con la guerra. Ésta, a mi juicio, es una verdad inmensa tomando en cuenta que en nuestro país y en nuestra sociedad no hay ni ha habido nunca, ninguna tendencia, corriente o pensamiento político orientado a resolver los conflictos por la vía de la negociación; jamás ha sido así, al menos que yo sepa.

Por eso es que los acuerdos de Chapultepec constituyen una cosa rara en nuestra historia, y solo se explica a la luz de los 12 años de guerra que proporcionaron la fuerza militar y la fuerza política para sentar en la misma mesa de negociación a los insurgentes, a los jefes militares y al partido de gobierno de ese momento, que representaba a la derecha política y solo en cierto modo a la derecha social.



Persuadir militares

Ahora bien, resolver políticamente el conflicto implicaba en nuestro país más de una cosa: persuadir a los militares de que había que resolver políticamente el conflicto, habida cuenta que la guerra era para una parte del capital y para la misma Fuerza Armada un importante negocio.

Estados Unidos destinaba a este conflicto millones y millones de dólares y esos recursos no se veían en el frente de batalla; por eso es que nosotros, que no teníamos ese torrente de recursos, íbamos ganando en el terreno militar frente al adversario que sí tenía ese torrente de recursos, para quien el fin de la guerra significaba la conclusión de sus ingresos extraordinarios.

Es igualmente importante incorporar esa reflexión porque cuando el mundo cambiaba y dejaba de ser un mundo bipolar y tendía a convertirse en un mundo unipolar y pluricentrista, el poder de Washington era representado por su puño y para Centroamérica era un puño muy fuerte, grueso, armado, pero además muy cercano; pareciera ser que no era el momento oportuno para que la región se aglutinara ante Washington, pero sí era el momento oportuno y lo sigue siendo para que la región se aglutine ante la región misma; por cierto esto es una cosa que sigue siendo necesaria y cuando uno mira, oye o lee esfuerzos de integración, siempre conviene reflexionar en quién integra a quién, porque los países centroamericanos sí debemos de establecer principios de relación satisfactorios, políticos y económicos.

Ahora bien, siempre en el caso nuestro, el factor decisivo para terminar la guerra de manera negociada, lo constituyeron el ejército guerrillero y el ejército gubernamental y las fuerzas de derecha, sociales y políticas. Justamente en el momento de la guerra los partidos políticos eran fuerzas que expresaban una crisis muy común; si por algo estalla la guerra en nuestro país fue precisamente por el fenómeno de exclusión política, y el rasgo más sonoro del fin de la guerra y de la negociación tiene que ver precisamente con el hecho que finaliza la exclusión política.

Ahora bien, durante la guerra los partidos políticos prácticamente desaparecieron y el conflicto se entabla, al menos de manera directa, entre la Fuerza Armada y el Ejército Guerrillero; y ningún partido se atrevió durante la guerra a plantear de manera franca e independiente de la oligarquía y de la Fuerza Armada la vía negociada.

A mí me parece que buena parte de los partidos políticos pensaban que el conflicto había de resolverse por la vía militar. Así las cosas, difícilmente los partidos políticos podían jugar un papel activo en la solución política del conflicto solo al final se mira, y por cierto a insistencia del FMLN es que los partidos empiezan a moverse ya cuando en el mundo habían una serie de señales inequívocas de que el conflicto podía y debía resolverse políticamente y cuando Washington al fin se da cuenta de que no era rentable seguir sosteniendo esta guerra ni a los ejércitos; en ese momento, los partidos abren su cabeza a la negociación. Durante la concertación de los acuerdos, los partidos políticos no jugaron el papel que pudieron haber jugado.

Cuando pensamos y hablamos de partidos políticos nos estamos refiriendo a los partidos políticos del sistema, que funcionan en base a las reglas del sistema y al servicio del sistema, eso es lo que está establecido en la Constitución. Veamos a la Democracia Cristiana por ejemplo. Durante la guerra fue el fundamento del gobierno demócrata cristiano con una política contrainsurgente y su pensamiento estaba al servicio de una solución militar a la crisis; éste era además el pensamiento de la Fuerza Armada, y porque además, en virtud de la base de la relación del gobierno con Washington, difícilmente un partido político iba a pensar de manera diferente y estar metido dentro de la contrainsurgencia, eso era imposible; de modo que en ese momento resulta muy improbable hablar de partidos políticos moviéndose independientemente de la fuerza del conflicto militar y la posición que los partidos adoptaban tenían que ver con el conflicto militar y no de otro modo.

¿Qué partido político en esas condiciones iba a hacer un planteamiento de ese tipo?, ninguno y por eso no lo hicieron, eso lo entiendo yo perfectamente. Una vez abierto el camino de la negociación y una vez registrado también los cambios en el mundo y hasta cierto punto legitimado el esfuerzo por resolver políticamente el conflicto, los partidos políticos efectivamente pasan a jugar un papel más activo; yo siempre tuve en cuenta esa reunión de Oaxtepec, tengo bien presente esas reuniones que se hicieron en Caracas donde acordamos precisamente la agenda de negociación; ahí llegaron los partidos políticos, entiendo que todos, ahí había un proceso en pleno desarrollo.

El papel y el aporte de los partidos políticos en esa etapa fue de estímulo a la negociación; eran receptores de un generalizado sentimiento en la sociedad salvadoreña para buscarle a la guerra una solución negociada, y el partido político que no recogiera eso y que no lo trabajara estaba de espalda a lo que ocurría en la sociedad; los partidos supieron ponerse de cara al viento.

El factor decisivo sin embargo siguieron siendo las fuerzas beligerantes, pero los partidos funcionaron como una polea de transmisión con lo que la gente estaba pensando. Para el FMLN fue oxigenante entablar esta relación con las fuerzas políticas, por cierto que fue una relación armoniosa que preparó, pienso que positivamente, el camino para el proceso de ejecución de esos acuerdos que empiezan con la aprobación de reformas constitucionales que tenían que pasar por la Asamblea Legislativa; que era una etapa y un momento muy delicado porque yo no recuerdo otro momento en donde se haya negociado reformas a la Constitución como lo hicimos en esta ocasión; pero eso tenía que pasar por la Asamblea Legislativa para ser aprobado y en verdad los partidos ahí representados podían decidir cualquier cosa, incluso rechazar, y ahí no había ningún problema constitucional, legal en absoluto, lo podían hacer perfectamente.

jueves, 19 de enero de 2012

El Salvador 1932: Cantata de Luz y Lucha

Producto de la colaboración entre el poeta tecleño Heriberto Montano y el compositor Luis Herodier, se llevó a cabo, a  finales de los años 70s, la Cantata de Luz y Lucha o Cantata sobre 30 mil cadáveres. En esa época, tanto el poeta como  el músico eran estudiantes en la Unión Soviética, uno en historia, el otro en música.

Para la elaboración del texto llevaron a cabo una investigación documental con las fuentes a su alcance, que en esos años y a esa distancia no eran muchas, sin embargo los autores habían tenido la oportunidad de conversar en varias ocasiones con Miguel Mármol, sobreviviente de la masacre, quien con su extraordinaria memoria era capaz de alumbrar la oscuridad debida a la falta de información.

En corto tiempo el poeta había escrito un texto, que fue revisado entre ambos y perfeccionado hasta que quedaron conformes. Posteriormente y haciendo gala de mucha disciplina, Luis Herodier se dispuso a elaborar la música. Debido a que el compositor estudiaba en la escuela de música del Conservatorio Tchaikovsky, pudo contar con la ayuda de latinoamericanos de diferentes paises que contribuyeron a enriquecer la orquestación de la obra, que incluye violines, cello, flautas, guitara, percusión y voces.

A los pocos meses de la llegada de Luis Herodier a la escuela de música, se dedicó a formar un grupo de música al estilo del grupo que había formado en El Salvador y que había logrado reconocimiento público por su calidad musical y los textos de las canciones, este grupo llevaba el nombre de Mahucutah, nombre tomado de la mitología maya-quiche, expresada en el Popol-Vuh, donde Mahucutah aparece como el último de los cuatro intentos por crear el hombre nuevo. Mahucutah era el hombre recién creado por los dioses, tanto que aún no había sido cepillado ni pulido.

En Moscú se creó un grupo musical bajo el nombre de Mahucutah que cantaba canciones salvadoreñas, latinoamericanas y composiciones propias.
Este grupo formado por: Alberto Celarié, Karen Granadino, Luis Herodier y Alvaro Manzano, de Ecuador,  se dedicó a ensayar la obra, la cantata es una obra compleja que incluye recitados con mucha fuerza dramática, puentes instrumentales y las canciones que han sido muy bien elaboradas, tanto poética como musicalmente.

Esta obra fue grabada en los estudios de Radio Moscú, en 1980 y posteriormente prensada en un disco de acetato de 33 RPM, en  la República Democrática Alemana.
El contenido del disco se puede escuchar al hacer clic sobre cada enlace.

1. Introduccion musical








20 Años de desacuerdos II


Dagoberto Gutiérrez.  

En la guerra civil salvadoreña aparece el diálogo desde 1982, y el gobierno de Estados Unidos designa a Philip Habib, su negociador estrella de los Acuerdos de Camp David, que amarró a Egipto a la política israelita, como su representante en las conversaciones con la guerrilla. Posteriormente designa al señor Richard Stone. Este diálogo tenía como propósito lograr la rendición de la naciente guerrilla para que se pudiera negociar.

Conviene saber que toda negociación supone diálogo, pero no todo diálogo es negociación. Esta aparece cuando se adoptan acuerdos, para empezar, el de una agenda de negociación, y se entra al juego de los acuerdos y desacuerdos, y al avance del cumplimiento de esa agenda. A esto entramos solamente después de la ofensiva militar de 1989, cuando estaban dadas las condiciones nacionales y, sobre todo, internacionales.

Los acuerdos políticos de Chapultepec no fueron acuerdos de paz, sino una serie de puntos necesarios para terminar con la guerra y otros puntos para establecer aparatos políticos vinculados con el fin de la guerra. El nombre de acuerdos de paz apareció en determinado momento sin que esto exprese la esencia de los mismos, a menos que se entienda por paz la simple ausencia de guerra.

El fin de la guerra no supuso el fin del conflicto porque éste no fue negociado. Recordemos que lo que llamamos conflicto resulta ser parte de la realidad, aunque no siempre este se convierte en guerra, a menos que se acumulen y produzcan antagonismos insuperables. Estos acuerdos políticos produjeron el fin de la guerra pero no el abordaje del conflicto social, económico y político que generó precisamente la guerra.

Pero hay algo más grave, porque llegados a este punto, se decide renunciar a la post guerra y se produce un caso que no funciona así en la historia, y una guerra sangrienta e inclemente que ha durado 20 años, pasa de inmediato a algo que se llamó paz, sin construir nada que pudiera restañar, restaurar, reparar, reconstruir, todo el tejido social, humano, psicológico, mental y material de los seres humanos involucrados directa o indirectamente. La paz, entonces, aparece como un listón de papel de china que pasa a funcionar como un adormecimiento de la combatividad del pueblo y aparece como una especie de conquista de la guerra, que era necesario cuidar y preservar, no protestando, no reclamando, porque, en caso contrario, podía regresar la guerra. Este diseño tenía un claro contenido electoral para los partidos de derecha y para el nuevo partido FMLN, que había sucedido al FMLN guerrillero, que había muerto incluso antes de que se firmaran los acuerdos.

La sola palabra guerra desaparece del lenguaje político y la palabra paz pasa a ser la red más conveniente para la captura de votos. En realidad se están sentando las bases para que la guerra civil, que terminó como negociación, se convirtiera durante 20 años en la actual guerra social que estremece a la sociedad.

El factor internacional resultó ser el decisivo para la negociación porque fue la decisión de Washington, luego del derrumbe de la Unión Soviética y la brillante ofensiva militar del FMLN en noviembre de 1989, el factor que determina el viraje, y es necesario destacar que ni la Fuerza Armada, ni las oligarquías, entendían y mucho menos respaldaban una política de negociación. Fue la Casa Blanca la que determinó abrir las mesas, en contra de la voluntad de estos sectores.

Internamente, una vez terminada la guerra, El Salvador se convierte en un laboratorio neoliberal, el más completo, total y abarcante. Por eso, durante 20 años se desmantela el Estado, se impone el reinado del mercado, se convierte al ser humano en consumidor, se aniquila la agricultura, se renuncia a la soberanía alimentaria, se convierte a la naturaleza en simple mercancía, se abre y se entrega la economía a las empresas transnacionales, se convierte la emigración en política de Estado y sostén de la economía, y así, 20 años después de los acuerdos, El Salvador se encuentra en el momento mas oscuro de su historia, siendo el país más vulnerable del mundo, el más atrasado y débil de Centroamérica, el más pobre y empobrecido, y con una democracia que solo comprende a las elecciones, pero no a la economía, ni a la política, ni a la vida de las personas. Puestas las cosas así, se puede afirmar que la situación actual resulta ser una consecuencia inevitable de toda aquella política que se diseño al fin de la guerra.

La guerra, sin embargo, produjo 2 consecuencias políticas de importancia histórica que no aparecen en los acuerdos ni podían aparecer en los acuerdos, y estos son: el fin de la dictadura militar de derecha, montada desde 1932, y el fin del papel de la Fuerza Armada como clase gobernante. Estos dos aspectos, son los de mayor profundidad e impacto en el régimen político, pero que sin embargo, no logran conmover el autoritarismo del poder político, ni la forma de hacer política de los sectores dominantes, que siguen, hasta el día de hoy, siendo autoritarios, aunque perdiendo el control de la economía del país que aparece en manos de empresas transnacionales extranjeras.

El MDP ante los Acuerdos de Paz


Hace  veinte años la guerra civil terminó  política y militarmente, por primera vez la oligarquía y su poder político se vieron ante la necesidad de negociar; el heroísmo de los combatientes del  FMLN, la sangre sagrada de los mártires y la lucha de todos los hombres y mujeres del pueblo hicieron posible que la guerra de veinte años  terminara con una serie de acuerdos sobre el régimen político.En realidad estos acuerdos terminaron con la guerra pero no abordaron el conflicto dentro del cual ésta guerra se gesto.

La guerra civil fue parte de un solo hilo histórico que da inicio con el levantamiento de Anastasio Aquino en 1832, pasa por el levantamiento de 1932 y culmina con la guerra civil de veinte años. El pueblo debe saber que toda negociación es posible siempre y cuando se construye la correlación de fuerzas que la  hace inevitable y además cuando existen los interlocutores y, desde luego, cuando no aparece la derrota de ninguna de las partes. Estamos diciendo que la negociación sigue siendo un acto de fuerza y que hace veinte años se dieron en nuestro país las condiciones históricas, internas y externas, que hicieron inevitable los acuerdos políticos alcanzados.

La ofensiva militar de noviembre de 1989, más el derrumbe de la Unión Soviética y la decisión del gobierno de los Estados Unidos de terminar con la guerra civil fueron el escenario adecuado para que la negociación se abriera paso. Los acuerdos tuvieron que ver con diversos aspectos del régimen político pero sin amenazar a este y así, la disolución de los cuerpos de seguridad, la reforma al sistema electoral, el cese al juego, la creación de la policía nacional civil, la reducción y depuración de la fuerza armada, el plan de trasferencia de tierras, resultan ser medidas democratizadoras que se inscriben perfectamente bien en el marco del juego de la democracia establecida en el país.

Hay que hacer notar que estos acuerdos no abordaron la solución del conflicto que generó la guerra aunque pusieron fin a esa guerra y abrieron un nuevo momento histórico para la sociedad. Se inicia una transición a partir del fin de la dictadura militar de derecha establecida en 1932 y de la finalización del papel de la fuerza armada como clase gobernante, esta resultan ser dos conquistas estratégicas lograda por la guerra popular a aunque la transición no significó una democratización de la sociedad sino el marco adecuado para  hacer de El Salvador una espécie de laboratorio político para levantar un modelo neoliberal en donde todo es mercancía con todo tiene precio, todo se compra y se vende y todo ser humano es consumidor.

A veinte años de estos acuerdos, aquella guerra civil se convierte en la actual guerra social y el país sufre la mayor crisis económica social y política que jamás hayamos visto, cuando el pueblo es más pobre que nunca y en mayor número; igualmente nos encontramos ante la mayor crisis del régimen político, cuando sus instrumentos los partidos políticos, sufren el mayor descrédito y falta de prestigio de la historia, el surgimiento del movimiento por la democracia participativa expresa, precisamente la decisión de la parte organizada del pueblo de hacer política de manera independiente y fuera del control de las coyundas partidarias.

Nuestro país, en estos veinte años, ha llegado a ser el mas vulnerable del mundo, ha perdido su soberanía alimentaria y también su agricultura y año tras año los desastres ambientales nos hacen cada vez más pobre mientras la riqueza es controlada por empresas transnacionales y los sectores oligárquicos tradicionales, anteriormente poderosos se convierten en empresas venidas a menos.

Para nuestro país a veinte años de los acuerdos, el problema crucial es el de la supervivencia y nos encontramos, por eso, en un momento en el que la capacidad de alcanzar acuerdos  entre sectores diferentes y confrontados determinará la factibilidad del país. Se trata de abordar las bases estructurales del conflicto que generó la guerra, se trata de avanzar hacia acuerdos que definan un nuevo estado y a partir de aquí, de una nueva relación con economía, una nueva relación con  naturaleza, una nueva relación con la democracia, una nueva relación con la cultura, una nueva relación con el género, una nueva relación con el mercado, una nueva relación con Centroamerica, una nueva relación con los Estados Unidos y una nueva relación con el mundo.

Es dentro de estos acuerdos de país que se sitúan los términos para la superación de la actual guerra social y la solución al inmenso y creciente abismo que separa a los ricos de los pobres.

A veinte años del fin de la guerra civil los movimientos sociales estamos situados de cara a la historia, le damos continuidad al proceso político, luchamos por una política popular, respaldamos  las candidaturas independientes que desafían el orden partidario y trabajamos por un acuerdo de país en el que los intereses del pueblo mayoritario no sean sacrificados ni en el altar del mercado, ni en el estado ni en sus instrumentos.

Llamamos a todo el  pueblo trabajador, a los desempleados, a los desocupados a prepararse para el año de lucha popular que hoy iniciamos, necesitamos luchar contra la privatización de lo que todavía queda por privatizar, luchar por una reforma agraria integral como el único camino para asegurar la soberanía alimentaria, recuperar a la clase campesina y volver a tener agricultura, hemos de luchar en defensa de la naturaleza y el medio ambiente, frente a las consecuencia del cambio climático que nos azota, hemos de luchar para garantizar la libertad sindical y construir un nuevo sindicalismo, hemos de defender los interés estratégicos de los trabajadores del sector informal de la economía, los interés de las comunidades y de todos los sectores sociales víctimas del capitalismo salvaje.

La  lucha popular es el único camino que nos garantiza nuestra supervivencia como país y como seres humanos.
 
 Enero de 2012
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...