Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

domingo, 3 de octubre de 2010

"Sueño con una América Latina más fuerte": Lula

Entrevista con Luiz Inacio Lula da Silva, Presidente de Brasil
Sueño con una América Latina más fuerte
Asegura que se puede gobernar sin reunirse con dueños de medios de comunicación

Soy un hombre de izquierda, de convicciones, de principios...
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En la imagen, Lula acompaña a Dilma Rousseff durante un acto de campaña realizado este sábado en Sao Paulo. Sobre la candidata por el Partido de los Trabajadores, el presidente brasileño dijo: Un gobierno no puede querer hacer 500 cosas (...) Ella (Rousseff) tiene que definir correctamente cuáles son sus prioridades y lanzarse a ello, porque si intenta hacer 500 cosas, no lo conseguiráFoto Ap
 
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No creo que el Estado deba tener un medio oficial para transmitir (...) Lo que el Estado necesita priorizar es, primero, la pluralidad de las informaciones, y, al mismo tiempo, la seriedad de las mismas. La imagen, en el palacio de Planalto, en agosto pasadoFoto Reuters
Carmen Lira Saade
Periódico La Jornada

Domingo 3 de octubre de 2010
Brasilia. –Señor Presidente, ¿es golpista la elite política de su país y en particular la poderosa elite periodística de Brasil, como insinúan algunos medios que usted ha llegado a acusar?

–Para que un golpe de Estado fraguado desde el exterior tenga éxito –responde– necesita apoyo interno, apoyo que sólo elites políticas nefastas (que toda nación latinoamericana tiene en su seno) pueden dar. Pero hay que diferenciar: dentro de la elite existen varios sectores: uno se encuentra también con empresarios de alta calidad, empresarios con una fuerte visión nacional y desarrollista. Pero cuando yo digo elite política, me estoy refiriendo a aquellos que deciden el destino del país.
Y Lula rememora los momentos en que esos grupos pusieron en jaque a la gran nación brasileña, orillando al suicidio a un primer mandatario, el presidente Getulio Vargas (1954); acosando, casi hasta el derrocamiento, al gobierno de Juscelino Kubitschek (1956-61), y deponiendo a su sucesor Joao Goulart mediante un golpe militar (1964).

Lula es cauto, pero tras los enfrentamientos recientes que ha tenido con los medios, acaba hablando claro:
“Esa misma elite –amplía el presidente brasileño– es la elite de hoy, con sus herederos directos que obtuvieron no solamente el patrimonio (material), sino a veces, también, el mismo comportamiento y conciencia política” de sus antecesores.

Cuando Lula alcanzó la presidencia, esos mismos grupos esperaron su fracaso: apostaron a “que la izquierda y su obrero metalúrgico iban a sucumbir por su incapacidad para gobernar el país. Pero hemos podido demostrar –dice satisfecho– que se puede gobernar sin almorzar, comer o desayunar con los dueños de los medios de comunicación”, dice contundente. Entiendo y respeto el rol de ellos. Espero que ellos entiendan y respeten el mío.

Sin embargo, en los momentos actuales no puede decirse que el presidente tenga espacios seguros en los diarios, ni tiempos frecuentes en la televisión. Es raro encontrar elogios para él, aunque tampoco lo atacan en demasía, salvo en ocasiones especiales en que el golpeteo deriva en campaña feroz de desinformación en su contra.

No, al presidente de Brasil la elite en el poder de los grandes medios simplemente lo ignora. Y con ignorarlo a él, han olvidado o dejado de lado a grandes sectores de hombres y mujeres trabajadores como los Sin Tierra, del movimiento social-agrario más grande de América Latina, con alrededor de un millón y medio de campesinos sin tierra organizados que no han sido debida y oportunamente atendidos por el gobierno de Lula, a pesar de que, en su momento, le dieron su apoyo electoral.

–¿No se habrá corrido demasiado al centro?, sospechan algunos.

–Yo me considero un hombre de izquierda y los resultados de las políticas que implementamos son todo lo que la izquierda soñaba que se hiciera– sostiene.

“Nunca me gustó rotularme pero –insiste– sigo siendo de izquierda. Soy un hombre de convicciones, de principios” –ha dicho en reiteradas ocasiones–: Sé de dónde vengo, quiénes son los amigos verdaderos, quiénes los ocasionales, a dónde voy y a dónde voy a volver.
Si por los medios de comunicación fuera, nadie tampoco en Brasil se habría enterado de que en los últimos ocho años, el gobierno que él encabeza ha sacado de la miseria absoluta a 27 millones de personas; ni que, simultáneamente, ha elevado a la clase media a 36 millones de brasileños pobres, ni que ha creado, en sus dos mandatos de cuatro años –cada uno–, 15 millones de empleos. No es poca cosa y, sin embargo, nadie de la gran prensa lo cacarea.

Quizás lo que produce mayor frustración entre sus detractores es que estaban seguros que un hombre que venía de la izquierda y del sindicalismo no iba a saber conducirse democráticamente.
La democracia, para mí, no es media palabra, ataja de inmediato… La democracia, para mí, es una palabra entera, sólo que algunos entienden por democracia apenas el derecho del pueblo a gritar que tiene hambre, y yo entiendo por democracia no el derecho de gritar sino el derecho de comer. Esa es la diferencia fundamental, remarca. Democracia para mí es permitir el derecho a la conquista y no permitir sólo el derecho a la protesta.
Luiz Inacio da Silva –Lula para todo el mundo–, el humilde obrero que no habla más idioma que su portugués materno; que no fue nunca a una universidad –no hay universidad, además, que enseñe a gobernar–, ha creado, sin embargo, en el tiempo que lleva en el poder, 12 nuevas universidades y 105 extensiones universitarias para 545 mil nuevos alumnos, 40 por ciento de ellos negros (pobres de las periferias citadinas). Y gobierna, sin más crédito que el que le dio su pueblo, el país más grande y más poblado (191.5 millones de habitantes) de América Latina, donde lleva adelante la mayor acción social y educativa de que se tenga memoria en el sur del continente.

De acuerdo con encuestas nacionales y extranjeras, a estas alturas y tras ocho años al frente de la nación, el presidente Lula tiene una aceptación ciudadana de más de 80 por ciento. Ningún político en el mundo democrático y en medio de la crisis global, cuenta con un reconocimiento siquiera cercano, que a unas horas de las elecciones presidenciales en este su país, ha hecho prácticamente invencible a su ungida candidata Dilma Rousseff, quien puede ganar en una primera vuelta comicial.
A él le costó 12 años y tres elecciones fallidas llegar a la victoria. Cada derrota no traía amargura, pero sí un gran sufrimiento, al que se sobreponía no sin cierta dificultad: Yo perdía en noviembre y ya en enero estaba de nuevo al frente de mi tropa para levantarle el ánimo y volver a recorrer con ella el país, ha dicho el presidente. Teníamos que luchar y perseverar. Fue la perseverancia la que me trajo hasta donde he llegado. La sola evocación de aquellos días trae un brillo a sus ojos.
“Hoy pienso –creo– que ahí intervino el dedo de Dios… Sí, fue seguramente el dedo de Dios el que evitó el triunfo a nuestro favor en las tres elecciones, porque no deberíamos haberlas ganado”.

–¿Por qué?

–Porque nosotros éramos muy radicales en ese entonces. Si yo hubiera ganado, con el discurso tan duro como el que tenía, no habría durado ni seis meses en el poder. “Sí, sí –dice en entrevista de hace unos meses con el Canal Encuentro de la televisión argentina–: fue el dedo de Dios el que nos salvó y salvó al país, porque para llegar a ser presidente tiene que haber en el individuo una evolución de la conciencia política”, subraya. Ya estaba destinado que yo llegara al gobierno de mi país, más fortalecido y con más conocimientos y sabiduría, aunque fuera después de 12 años de intentos, dice a manera de consolación. Y también, diríamos nosotros, con muchas lágrimas (aunque de júbilo), porque, ¡ah, cómo lloró! aquella noche de su primer triunfo (27 de octubre de 2002), en medio de ese salón cercano a la avenida Paulista, al que acudieron políticos de la nueva y vieja guardia; sindicalistas, artistas, dirigentes y militantes de partidos de todo el continente, para celebrar la victoria largamente anhelada por ese hombre que, luego de pronunciar un brillante discurso, quedó mudo y, sin rubor alguno, enjugaba sus lágrimas.

Para algunos –sobre todo para la tropa periodística que lo acompañaba de costumbre– no era extraño ver llorar en público al nuevo líder de tamaño país. Lula es extremadamente sensible. Es un llorón natural, explicaba un viejo conocido. ¡Pero no un cagón!, aclaraba iracundo, por si había malos entendidos, uno de sus múltiples seguidores.

Hoy, ese hombre que todavía al inicio de los años 80 del siglo pasado detestaba la política y que no se interesaba por otra cosa que no fuera su sindicato o, ya con mucho, por la política sindical, se codea con las más importantes figuras de la escena política internacional de su tiempo, como Fidel Castro, quien, dice, le enseñó a convertir un fracaso en una victoria; o los líderes de Rusia, India y China, con quienes ha formado el BRIC, para llevar adelante una política multipolar. Son ampliamente conocidos y reconocidos sus esfuerzos en favor de un nuevo orden mundial, tanto en lo geopolítico como en lo económico.

Pese a ello, dice llevar una buena relación con Barack Obama (quien se refiere a él como un buen tipo).

Antes lo hizo con George Bush (hijo), un hombre que se la pasaba hablándome de Irak todo el tiempo y de la guerra que libraba con ese país. Pero yo no tengo nada contra Irak, señor presidente, le había dicho. Mi única guerra es contra el hambre.
Brasil es, con Lula, muy popular en el mundo árabe e islámico. Se habla de un BIT, la alianza mediante la declaración de Teherán con Turquía e Irán. En esta nación existe una política bien diseñada hacia África, donde Lula ha abierto más de 30 embajadas (México tiene tres), y, en particular, con las antiguas colonias portuguesas, con las que ha entablado excelentes relaciones económicas. Los primeros socios económicos de Brasil son hoy (en orden descendente) China, la Unión Europea y Estados Unidos. Con China, Lula practica una complementariedad geoeconómica.

Se calcula que Pekín invertirá en Brasil, durante el próximo cuatrienio, 40 mil millones de dólares por año.

En un reciente artículo publicado en Le Monde, el canciller Celso Amorim se refirió a los grandes ejes de la política brasileña: la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la multipolaridad, el BRIC, el derecho a usar en forma pacífica la energía nuclear, etcétera.

En los hechos, Lula inicia la restatización de Petrobras y la creación de una supraempresa llamada Petrosal, de propiedad estatal.

El Lula temeroso de los comienzos de sus gobiernos da paso naturalmente a un Lula exultante por tantos éxitos.

A continuación, la versión completa de la entrevista que el presidente Lula concedió a La Jornada, al periódico electrónico de Brasil Carta Maior y al diario argentino Página 12, en el Palacio de Planalto, sede del gobierno brasileño, en la ciudad de Brasilia, pocas horas antes de la asonada policial que intentó deponer al presidente constitucional de Ecuador, Rafael Correa.

En la presidencia se aprende primero a gobernar
–¿Qué diferencia hay con el Lula de 2003 y su relación con el Lula de 2010? ¿Qué le ha enseñado, qué ha aprendido, cómo se ha transformado, en qué ha cambiado con el ejercicio de la presidencia?

–Pienso que en la presidencia se aprende primero a gobernar. Cuando se llega a la presidencia de la república, uno se encuentra con la convivencia de muchos años de oposición, en la cual uno va a un debate, a una reunión y dice a sus interlocutores yo pienso, yo considero, yo creo. Cuando se está en el gobierno, ya no se piensa, no se considera, no se cree; se hace o no se hace. Y el gobierno es una eterna toma de posición. Se aprende a tener más tolerancia y se aprende a consolidar la práctica democrática, porque la convivencia política en la adversidad es una estupenda enseñanza para quien cree en la democracia como un valor inconmensurable en el arte de hacer política. Y eso se aprende solamente ejercitándolo todo el santo día. No creo que haya una universidad capaz de enseñar a alguien a hacer política, a tomar decisiones. Uno puede teorizar, pero entre la teoría y la práctica hay una gran diferencia en el día a día. Pienso que eso es lo aprendido. Por ejemplo, mi segundo mandato, todo el mundo sabe que yo tenía miedo del segundo mandato. Tenía miedo del agotamiento, tenía miedo del aburrimiento, tenía miedo de volver a repetir lo mismo.

“Cuando creamos el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), en verdad hicimos un transplante de todos los órganos vitales del gobierno, e hicimos un nuevo gobierno, mucho más productivo, mucho más eficaz, mucho más activo, y hay cosas que están pasando. Pienso que eso, para mí, fue un aprendizaje estupendo… Necesito continuar aprendiendo porque pasar por la presidencia, enfrentar las adversidades que enfrentamos, y llegar al final del mandato en la situación en la que estamos llegando, creo que el ejercicio de la democracia fue intensamente practicado.

Fueron 72 conferencias nacionales sobre todos los temas, desde la seguridad pública a la comunicación, desde la ‘portación de deficiencia’ al GLBT (gays, lesbianas, bisexuales y transgénero), y todas las políticas resueltas por nosotros fueron resultado de esas conferencias. El pueblo participó activamente en las decisiones y en las políticas públicas del gobierno. Entonces, ese es el cambio fundamental… Y aprendimos a gastar, y aprendimos a realizar obras, a invertir.
“Y la revolución que hay en Brasil, el día en que la prensa brasileña resuelva divulgarla, el pueblo se va a dar cuenta por qué cuando hay encuestas el gobierno aparece con 80 por ciento de aprobación.
No es Lula, es el gobierno el que aparece con 80 por ciento de aprobación en el octavo año de mandato.

“¿Cuál es el fenómeno? Porque no depende de la prensa. Si dependiese de la prensa, yo tendría 10, menos 10. Estaría debiendo puntos. O sea, ¿qué fenómeno es éste? El fenómeno es que las cosas llegan a las manos del pueblo. El pueblo está recibiendo los beneficios, el pueblo está viendo que las cosas se llevan a cabo… Creo que ese fue el cambio más grande que he visto del 2003 al 2010.”

–Usted acaba de mencionar algo muy interesante para los mexicanos. Hicimos cosas que algún día la prensa va a divulgar. ¿No fue divulgado por el gobierno?

“Yo nunca… yo voy a terminar mi mandato sin haber comido con el dueño de un diario, el dueño de una televisora, el dueño de una revista, durante mi mandato. Mantuve con ellos una relación democrática, respetuosa, entendiendo su papel y buscando que entiendan mi papel. Creo que muchas veces el pueblo conoce las cosas buenas que suceden en este país porque las divulgamos, en publicidades de gobierno, y las divulga Internet, las divulga el blog, las divulga el blog de Planalto; pero a veces, si dependiese de determinados medios de comunicación, simplemente no hablarían sobre eso. Algunos hasta dicen ‘mira, a nosotros no nos interesa hacer esta cobertura oficial, la inauguración de las cosas’. No tienen interés. Puede ser verdad…

“Yo pienso que si el pueblo estuviese mejor informado, sabría más cosas y podría tener un mejor juicio. Entonces, para mí, el arte de la democracia es ése: que las personas tengan seguridad de la calidad de la información, de la rectitud de la información, de la neutralidad de la información. El asunto es que muchas veces, quien ha acompañado a la política brasileña va a percibir que era mucho más fácil que algunos medios de comunicación asumiesen, categóricamente, su compromiso partidario. Ahí la gente sabría quién es quién, pero no funciona así en Brasil. Parece todo independiente, pero basta leer los titulares para ver que la independencia termina donde comienza (la declaración).

“Bueno, es un proceso de aprendizaje, tenemos muy poco tiempo de democracia… estamos viviendo el mayor período de democracia continua en Brasil, a partir de 1988, de la Constitución, a partir de la elección del presidente (José) Sarney. Son veinte y pocos años; por lo tanto, es una democracia muy incipiente, que está muy fortalecida y con instituciones sólidas. Aquí, tuvimos un impeachment y no sucedió nada. Aquí se eligió a un metalúrgico y estamos viendo un avance general en América Latina, creo que eso va consolidando a la democracia, independientemente de los nostálgicos que siempre decían que un metalúrgico no podía llegar a la cima, que un indio no podía llegar a la cima, que un negro no podría llegar a la cima… que una mujer no podría llegar a la cima.

“Estamos rompiendo esos tabúes y estamos demostrando... creo que es eso lo que debía ser valorado: la izquierda en América Latina optó por la democracia, y está llegando al poder en varios países por la vía de la democracia. Y quien da golpes no es la izquierda. No fue nadie de la izquierda que dio el golpe en Honduras. Entonces, la gente necesita saber que si la información fluyera correctamente, esto facilitaría la vida de la gente en la toma de decisiones.

Pienso que en Brasil vamos aprendiendo, y vamos construyendo nuestra democracia y, sinceramente, soy un hombre que no tiene derecho a reclamar, porque voy a terminar mi mandato con la mayor aprobación con la que haya terminado un gobierno. Hay gente que no comienza con lo que voy a terminar. Entonces, tengo que agradecer al pueblo brasileño, agradecer a la democracia brasileña y, por qué no decirlo, a la prensa, porque su comportamiento, a favor o en contra, fue formando un juicio de valor. Sostengo algo que vale tanto para la prensa como para el comportamiento cotidiano: si se está, todos los días, en favor del gobierno, se pierde credibilidad. Pero si todos los días se está en contra, también se pierde credibilidad. Los dos extremos, cuando se tocan, dan como resultado una estupidez. Entonces, hay que hablar de las cosas buenas del gobierno cuando pasan, para tener credibilidad cuando se habla de las cosas malas que pasan y tener la misma credibilidad. Creo que eso es lo que permite el desarrollo y la consolidación de la libertad de comunicación en el país. Es el compromiso con la verdad, solamente la verdad y nada más que la verdad, le duela a quien le duela.
Lula insiste en los resultados de sus ocho años de gobierno en materia de empleo, pobreza y destaca que al mismo tiempo se crearon varios programas “para atender a la parte más pobre de la población; programas simples, pero programas objetivos, como el programa Bolsa Familia, como el programa Luz para Todos, como el programa PPA, que es un programa de compra de alimentos, un programa para la agricultura familiar.

“Esas son decisiones de políticas públicas que no estaban previstas en el escenario político nacional. Creo que el pueblo brasileño vive hoy más feliz, vive mejor y tenemos que ser concientes de que aún falta mucho por hacer en Brasil. Espero que la compañera Dilma (Rousseff) pueda, en los próximos tiempos, concluir el trabajo que comenzamos y que probamos era posible hacer en Brasil, y que hicimos con mucha fuerza y, diría, con mucha eficacia.

“No quiero ser presumido, pero creo que hicimos, desde el punto de vista de la política social, una revolución en Brasil, que aún no ha terminado… porque no se consigue desmontar todo el aparato de exclusión de 500 años en ocho años. Pero tenemos una base extraordinaria, y creo que esa experiencia debe ser conocida en otros países.

“Porque algunas cosas son sagradas para nosotros. Se puede combinar crecimiento económico con baja inflación. En Brasil parecía imposible que eso sucediera. Se puede combinar aumento real de salarios y mantener la inflación controlada, eso parecía imposible en Brasil. Mantener una política de exportación creciente y, al mismo tiempo, una política de fortalecimiento del mercado interno brasileño, ¡eso era imposible que sucediera!

“Todas esas cosas, todas esas cosas demuestran un grado de estabilidad en las políticas que logramos que se mantuviera más de cuatro o más de ocho años consecutivos; ciertamente, dentro de poco tiempo seremos la quinta economía del mundo, porque las condiciones están dadas. Creo que todo eso fue realizado a partir de la relación que establecimos con la sociedad. Me preocupaba, antes de ser presidente, definir cuál sería la relación del Estado con la sociedad y cuál sería la relación del gobierno con la sociedad. Nos llevó algún tiempo para que el segmento más pobre de la población, los trabajadores organizados, pudieran verme, en el ejercicio de la presidencia, como uno de ellos. Hoy, millones de brasileños cuando me ven, me ven como uno de ellos que llegó aquí, y eso dio más credibilidad y más posibilidades de hacer cosas, y también más irritación a nuestros adversarios.

“Como nuestros adversarios están fragilizados en sus partidos, utilizan algunos medios de comunicación para hacer una gran oposición al gobierno, y nosotros, en lugar de ponernos nerviosos, tenemos que estar felices, porque esto forma parte del proceso democrático.

“A veces, tengo la impresión de que había gente que buscaba provocarme para que yo tomase una actitud más ríspida contra cualquier medio de comunicación, para que yo intentara hacer alguna intervención, para que yo intentara… y cuanto más me golpeaban ellos, más democracia; y cuanto más me golpeaban, más libertad de expresión, hasta que todo el mundo se dio cuenta que sólo hay un juez: el lector, el telespectador, el oyente. Son ellos los que nos juzgan. Él sólo va a leer lo que quiera leer y sabe interpretar, sólo va a asistir a lo que quiera asistir y sabe interpretar, y no quiere más intermediarios, no quiere más al tal formador de opinión pública. Ese que se pone una corbata, va a la televisión, da una entrevista y se autodenomina formador de opinión pública y cree que todo el mundo va a seguirlo. Hay un presidente de una Central Única, aquí en Brasil, que representa a millones de trabajadores: él no es un formador. Esas cosas cayeron por tierra.

“El pueblo brasileño no quiere intermediarios. Quiere hablar por su boca, ver por sus ojos y tomar decisiones con su conciencia. Se terminó el tiempo en que la ‘casa grande’ (la hacienda) decía y la senzala (el alojamiento de los esclavos) tenía que obedecer, se acabó.”

–El pueblo brasileño no tiene la posibilidad de escuchar sus discursos, de leerlos, a menos que acuda a un acto político y lo escuche directamente, y a veces la prensa hace de intermediaria. ¿No cree usted que sería necesario tener espacios en que el presidente de la república rindiera cuentas, hablase?

–Mire, temo… me da miedo algo oficial. Eso termina por no tener credibilidad. Puede tener credibilidad durante un tiempo, pero después pierde credibilidad. Tengo un programa de radio de cinco minutos, todos los lunes, que yo ya tengo tiempo para, caramba, tener que hablar seis minutos. El domingo a la noche grabo todo y lo transmite quien quiere transmitirlo, no es obligación. Tenemos la NBR, que es una televisora del gobierno, que divulga íntegramente lo que hace el gobierno, todos mis discursos son transmitidos íntegramente.

“La televisión pública que estamos construyendo todavía está en un proceso de fortalecimiento. No queremos que sea vista como un canal para transmitir actividades del presidente, no queremos eso, porque nadie aguanta eso todos los días. Creo que los medios de comunicación, todos, en el momento en que todos asumimos un compromiso con la verdad, estaremos satisfechos. No creo que el Estado deba tener un medio oficial para transmitir. Creo que el Estado debe tener una televisión pública que tenga una programación de calidad, competitiva en cuanto a contenido, a forma. Creo que el Estado no debe competir con las privadas en cuestión de financiamiento. Lo que el Estado necesita priorizar es, primero, la pluralidad de las informaciones, porque eso es lo que va a dar credibilidad al Estado; y, al mismo tiempo, la seriedad de las informaciones. La televisión pública no tiene que decir que el presidente Lula está de traje blanco o de traje negro; que es bueno con la pelota, o malo con la pelota. Si tiene ese compromiso, puede ser que un presidente u otro no guste, pero la democracia estará agradecida.

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Sueño con contribuir al desarrollo de África, sueño con ayudar a América del Sur y a América Latina a ser más fuertes, a ser más ricas, y a desarrollarse más rápidamente, o sea, voy a morir soñando que yo no debería morir, dijo el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en entrevista con La JornadaFoto Reuters
“Usted sabe que yo antepongo la democracia, porque yo no sé si yo hubiese llegado a la presidencia si no fuese una democracia. Veo, por ejemplo, aquella foto del primer gobierno de la Revolución Rusa: ahí no hay un metalúrgico en la dirección. Y así, siempre, en varias revoluciones, la dirección es toda de clase media, intelectual. Aquí nosotros conseguimos democráticamente crear un partido con una mayoría de trabajadores, llegar a la presidencia de la república en 20 años. Recuerdo la primera reunión que tuve, en junio de 1990, cuando convocamos en Sao Paulo en el hotel Danubio, la primera reunión de la izquierda de América Latina.

“Yo había sido derrotado en la elección del 89, pero resulté fortalecido. Porque en el 82 fui candidato a gobernador de Sao Paulo y salí en cuarto lugar: tuve un millón 250 mil votos. Y quedé devastado, me sentí el más insignificante de los seres humanos por haber tenido solamente un millón 250 mil votos. Y mi partido tenía una propaganda que era una locura, no podía aparecer hablando por la televisión. Aparecía una voz diciendo: ‘Luiz Inacio Lula da Silva: ex tintorero, ex sastre, ex limpiabotas, ex tornero mecánico, ex sindicalista, ex preso político... un brasileño igualito a tí’. Había otro que decía: ‘Altino Dantas (miembro del PT): hijo de general, condenado a 96 años de prisión’. ‘Athos Magno: secuestró un avión…’ O sea, parecía más un prontuario policial, un boletín, más que una campaña política.

“Entonces, me quedé muy triste y perdí. Una vez, yo fui a Cuba, y conversando con Fidel Castro, él me dijo: ‘Lula, ¿tú te diste cuenta en qué lugar del mundo un obrero tiene un millón 250 mil votos? ¡No tienen eso, Lula! ¡Tienes que ver como estupenda esa votación que tuviste!’ Entonces comencé a creer que mi derrota era una victoria. En el 89, tuve 40 y algo más por ciento de los votos en la segunda vuelta, y creí que era posible consolidar la democracia en América Latina. Convocamos entonces a todos los partidos de izquierda. De Argentina vinieron cuatro o cinco, de República Dominicana, 10 o 12, porque tenía grupos de izquierda de dos, de tres… No conversaban entre ellos.
“Siempre bromeo que la única cosa que unificaba a aquella izquierda era Maradona, porque Argentina estaba en la Copa del Mundo. ¿Y qué pasó? Ideamos el foro de Sao Paulo, comenzamos a reunirnos y hoy todos los partidos llegaron al poder. A (Hugo) Chávez no quise recibirlo, no queríamos que viniese, que participase del foro, porque era golpista. Hoy, uno ve América Latina: todo el mundo que participó en el foro de Sao Paulo llegó al poder por la vía del voto. Creo que eso es extraordinario. La gente aprendió. ¿Cómo es que un indio llega al poder en Bolivia si no es por la participación popular? Creo que esa es la revolución: Mandela en África del Sur, Evo Morales, Lula en Brasil, Obama en Estados Unidos.

“No es poca cosa que los estadunidenses hayan votado a un negro para presidente. Primero, hubo una revolución en el Partido Demócrata para ganarle a una rubia de ojos azules (Hillary Clinton) –no tengo nada contra las mujeres de ojos azules, ¡mi mujer los tiene azules!–, y después ganarse al pueblo estadunidense. Obama es un presidente que no tiene que hacer demasiado. Sólo debe tener la osadía que el pueblo estadunidense tuvo al votarlo. Sólo eso. Pienso que la democracia está a todo vapor en nuestra querida América Latina.”

–¿Usted ha acusado de golpista a la prensa de su país?

–No, no. Yo no utilizo la palabra golpismo. Para entender es preciso acompañar a la prensa brasileña y ver lo que quisieron hacer en 2005. Y que ellos no estaban acostumbrados, porque la elite brasileña, en el 54, llevo a Getulio (Vargas) a la muerte. Es importante recordar que ellos decían que Juscelino (Kubitschek) no podía ser presidente, no podía ser candidato, si era candidato no podía ganar, si ganaba, no podía tomar posesión, y si asumía, no iba a poder gobernar. Así hablaban de Juscelino en el 55, ¡así! Esa misma elite es la elite de hoy, no representada por los más viejos, pero sí por los más nuevos que heredaron no solamente el patrimonio, sino a veces también el mismo comportamiento y conciencia política. Ese es un dato, ese es un dato objetivo. Después llevaron a Joao Goulart a renunciar, defendieron el golpe militar.

“Cuando yo llego a la presidencia, pensaron dos cosas: ‘Bueno, vamos a respetar la democracia y vamos a dejar al operario llegar hasta ahí’. El obrero llegó, y ellos alentaban, creían píamente que yo iba a ser un fracaso total y absoluto, que la izquierda y su obrero metalúrgico iban a sucumbir por la incapacidad para gobernar el país. Ese era el pensamiento. ¿Qué pasó? El obrero comenzó a hacer más que ellos, y ahí se quedaron nerviosos.

“Tengo una trayectoria que va desde el movimiento sindical. La democracia, para mí, no es media palabra. La democracia es una palabra entera, sólo que algunos entienden por democracia apenas el derecho del pueblo a gritar que tiene hambre, y yo entiendo por democracia no el derecho de gritar, sino el derecho de comer. Esa es la diferencia fundamental: democracia, para mí, es permitir el derecho a la conquista, y no permitir sólo el derecho a la protesta. Ese es un tema delicado, un tema que pone nervioso.

“Hicimos una conferencia de comunicación aquí en Brasil, una gran conferencia de comunicación. Participaron algunos dueños de medios de comunicación, participó personal de telefonía, participaron miembros de movimientos sociales, participaron los blogueros… todos participaron. Algunos no quisieron participar.

“No me voy a quedar quejándome, pero sí podrían acompañar (la prensa). Yo no creo que haya habido un presidente que hubiese tratado a la democracia con la importancia con la que la traté, porque yo sé cuán importante es para mí. Pero algunos comprenden de manera diferente… también eso es democracia. Pero es importante entender lo que sucedió en Brasil. El pueblo brasileño levantó la cabeza, la autoestima a un nivel extraordinario, y pienso que eso sólo va a mejorar. Cuando la gente percibe que cuanto más pluralismo hay, cuantas más opciones hay, mejor informado estará el pueblo, porque ahí el pueblo tiene una canasta de informaciones. Por eso es que creo que es importante la revolución de Internet, que mucha gente todavía no comprende, o no quiere comprender. Ahora, todo después de Internet es viejo, todo, porque Internet es tiempo real… No sé cómo es que el mundo va a sobrevivir a esta avalancha de posibilidades de información que la sociedad tiene. La gente interactúa, responde, critica, se siente coautora de la noticia, creo que eso es extraordinario.”
–A su juicio, ¿quién es responsable de los golpes de Estado que ocurren en América Latina: el imperio o las elites nacionales, o ambos?

–Hay que diferenciar que dentro de la elite existen varios sectores. Uno encuentra empresarios brasileños que son empresarios de alta calidad, empresarios con una fuerte visión nacional, con una visión desarrollista. Cuando yo hablo, hablo de elite política, aquellos que deciden el destino del país. Y en América Latina tenemos una mentalidad colonizada. Hasta hace poco, en Argentina, los gobernantes se quedaban discutiendo quién era más amigo de Estados Unidos, quién era más amigo de Europa; aquí en Brasil pasa lo mismo. Con la entrada de (Néstor) Kirchner y de Cristina (Fernández), uno puede estar en desacuerdo –es legítimo el desacuerdo–, pero hubo un cambio en Argentina, con una visión del mundo con más independencia, con más soberanía. Lo mismo pasó en Brasil, en Venezuela, en Ecuador, está pasando en el mundo.

“Nunca acepté la idea de quedarnos sentados sobre nuestros errores, criticando sólo al imperialismo: ‘¡Ah!, somos pobres por culpa del imperialismo estadunidense; estamos enfermos por culpa del imperialismo estadunidense; nos pasó por culpa del imperialismo estadunidense’. Esa es media verdad. La otra verdad es que la elite política de cada país se subordinó cuando no necesitaba subordinarse. Es más fácil criticar a los otros en vez de ver nuestros defectos. Creo que es una vergüenza lo del muro de México y Estados Unidos. Creo que es una vergüenza, después de toda la glorificación de la caída del Muro de Berlín, que haya un muro en México y que haya un muro en Israel. Creo que es muy vergonzoso para la humanidad. Pienso que el único muro que deberíamos asimilar es la Muralla China, que se transformó en algo turístico. El resto son muros segregadores, y nadie dice nada, nadie dice nada. No se ven fotografías del muro que separa a México de Estados Unidos en los medios de comunicación.

Creo que eso es grave. Uno no puede echarle sólo la culpa a los otros. Tenemos que saber lo siguiente: ¿en qué fallamos, como elite política, como elite intelectual, como pueblo, en qué fallamos? En la construcción de nuestra imagen, de nuestra personalidad, de nuestra riqueza. Creo que esa es la discusión que necesitamos. Porque es muy fácil, por ejemplo, que Chávez diga que Venezuela era pobre a causa de los yanquis, que estaban explotando ahí a PDVSA (empresa petrolera venezolana). No, Venezuela era pobre porque mucha gente de la elite de Venezuela se beneficiaba con el comportamiento de los estadunidenses. Creo que hace falta decir estas cosas de manera categórica. No eran los yanquis los que llevaron a Bolivia al empobrecimiento. Ellos tuvieron políticas para Bolivia, adoptadas por la elite política de Bolivia, que llevó al pueblo de Bolivia al empobrecimiento. Lo que quiero decir es que la gente no puede sólo criticar a los de afuera sin comprender a los serviciales de adentro.
—Algunas personas elogian al presidente Lula porque es una continuidad del ex presidente Fernando Henrique Cardoso…

–Primero vamos a dejar claro lo siguiente: si yo hubiese continuado la política de Fernando Henrique Cardoso Brasil hubiera quebrado. Nosotros sólo llegamos adonde llegamos porque hicimos las cosas de manera diferente. Sólo quería decirte que cuando yo asumí la presidencia, Petrobras valía 13 mil millones de dólares de su valor patrimonial. Y hoy Petrobras vale 220 mil millones de dólares. Algo cambió.

“Cuando llegué al gobierno la consigna era que el gobierno no podía gastar, no podía hacer inversiones porque todo tenía que garantizar el superávit primario. Y había que cuidar el déficit. ¿Qué sucedió? Nosotros, que estábamos subordinados al FMI, nos libramos del FMI. Nosotros, que no teníamos ninguna reserva, vamos a llegar al final del año con 300 mil millones de dólares de reservas. Nosotros, que éramos deudores, nos volvimos acreedores del FMI. Y la situación de Brasil cambió radicalmente; incluimos a los millones de excluídos que no eran tomados en cuenta. Éramos un país de economía capitalista sin capital, sin crédito, sin inversión.

“Cuando comencé mi vida política en el sindicato, había gente de ultraizquierda que me tildaba de agente de la CIA, sobre todo el personal con buenos empleos. Muchas veces, la gente quería saber cuál era mi perfil ideológico… iba a un debate y la gente: ‘¿Qué eres? ¿Esto o aquello?’. Yo decía: ‘soy tornero mecánico’. ‘¿Eres comunista?’. ‘No, soy tornero mecánico’. Porque a mí nunca me gustó ser etiquetado.

“Cada país tiene sus particularidades. Los Kirchner, tanto Néstor como Cristina, tienen su estilo de gobernar. El dato concreto es que Argentina está mejorando, ese es un dato concreto y objetivo. Nuestro querido Pepe Mujica tiene su modelo de gobierno; el hecho concreto es que Uruguay está mejorando. Yo tengo mi estilo, el hecho concreto es que Brasil está mejorando. Evo tiene su estilo; el hecho concreto es que Bolivia está mejorando, y esto vale para todo el mundo. Eso es lo que me interesa. Esa cosa de la prensa de decir: ‘Lula es el buenito y Chávez el malo’. Chávez tiene que ser bueno para el pueblo de Venezuela, y yo tengo que ser bueno para el pueblo de Brasil, y la verdad es que Venezuela mejoró con Chávez, esa es la verdad. ¿En cuántas elecciones participó Chávez en estos tiempos, eh? Y las ganó todas, acaba de ganar una más: ‘Ah, pero no es la mayoría’. Perfecto, creo que va a ser bueno para Chávez, porque va a tener que ejercitar el debate político con más fuerza, ejercer más la democracia. Pienso que eso es extraordinario.”

–¿Usted continúa siendo un hombre de izquierda?

–Yo me considero un hombre de izquierda y los resultados de las políticas que implementamos son todo lo que la izquierda soñaba que se hiciera. Mire, es un poco una paradoja que yo sea el único presidente que tuvo este país que no tiene diploma universitario, y sea el presidente que más universidades hizo, que llevó más jóvenes a la universidad y que hizo más escuelas técnicas. Fuimos los que más generamos empleos, los que más combatimos la pobreza, los que más practicamos los derechos humanos y los que fortalecimos más la democracia. Este palacio no es un palacio al que sólo entraron príncipes y primeros ministros. A este palacio entraron los sin techo, representantes de las minorías, desempleados, entraron todos los movimientos. Se volvió un verdadero palacio del pueblo brasileño, y creo que esa es una política de izquierda no populista, porque la derecha también puede ser populista: la derecha puede ser populista. El problema es cuando un político es populista o cuando es un político popular. Son dos cosas diferentes.

–¿Cuál es la diferencia?

–La diferencia es que un presidente populista no tiene que tener necesariamente relación con la sociedad, un compromiso con la sociedad. Hace una encuesta de opinión pública, sabe cuáles son las preferencias del pueblo y empieza a hablar de aquello que aparece como resultado de la encuesta. Un político populista no tiene necesariamente una relación muy fuerte con el pueblo. Él decide desde arriba para abajo y piensa que así está bien. Un dirigente popular, va más lento pero prefiere construir desde abajo hacia arriba, haciendo que la sociedad participe de las decisiones. Esa es la forma más extraordinaria que hay de ejercer el gobierno y de ejercer la democracia.

He dicho que aquí en América Latina, en vez de ser gobernantes, deberíamos ser cuidadores del pueblo. Cuidar, priorizar la fuerza que el Estado tiene para ayudar a aquellos que realmente necesitan del Estado. Pienso que eso está sucediendo en Brasil.
–Las transformaciones para consolidarse y avanzar necesitan, aparentemente, de reformas. Usted está comprometido, con Dilma también, con la idea de una asamblea constituyente autónoma.
–Dos años atrás recibí a una delegación de abogados para discutir la reforma política, y dije que tal vez fuera necesario pensar en una constituyente exclusiva para hacer la reforma política. Porque Brasil necesita una reforma política; es inexorable… tener una fidelidad partidaria, tener un financiamiento público de campaña, tener partidos más fuertes, con los que se pueda negociar. Cuando uno construye una coalición, es una negociación de varios partidos que van a ser parte de un gobierno. Y si los partidos son fuertes, uno negocia con las direcciones del partido las votaciones en el Congreso. Por eso creo que la reforma política es importante.

“Siento que hay mucha dificultad en el Congreso para votar la reforma política. Porque hay gente que prefiere mantener el statu quo. Quien ya es diputado, quien ya es senador se pregunta ‘¿para qué cambiar? Vamos a seguir igual’. Eso es un error para Brasil y un error para la credibilidad del Congreso. Y no puede ser hecho por el presidente de la república, tiene que ser impulsado por los partidos políticos. Una de las cosas con las que puedo colaborar es, primero, convencer a mi partido de que la reforma política es importante, y luego convencer a los partidos políticos aliados de que la reforma política es importante. Si podemos construir una mayoría, se podrá votar la reforma política, diría, en los próximos dos años.”

–¿Piensa que el Estado también debería ser reformado?

–Pienso que necesitamos cuidar que el Estado sea menos burocrático y más ágil. Y eso es muy fácil de decir y muy difícil de hacer, porque hay que mover centenas de corporaciones que, en el fondo, gobiernan Brasil. Porque son las instituciones que tienen su poder, sea el Poder Judicial, la Receita Federal (secretaría de recaudación), la Policía Federal, el Ministerio Público… Hay instituciones poderosas que, en el fondo, son instituciones que tienen poder de presión dentro del Congreso nacional. Yo vi en la constituyente la experiencia de poder de presión de la llamada sociedad organizada. El desafío en que uno pueda proponer una reforma del Estado que no sea una violación, que sea construida a varias manos, y que la gente se dé cuenta de que cada uno tiene que ceder un poco. Creo que hay mucho por hacer, muchas, muchas cosas, redefinir el papel de muchas cosas en Brasil.

“Ese es un proceso en que uno no puede ser tan loco como para pensar que en un mandato de cuatro años lo hará. Hay que construir, diría, casi una acción que envuelva a todos los segmentos de la sociedad, construir un grupo muy grande para ir pensando las reformas necesarias, discutir con el Congreso nacional, discutir con el movimiento social, y cuando uno está listo, hacerlo. Voy a darte dos ejemplos: la cuestión laboral. Creé un grupo de trabajo entre el movimiento sindical, empresarios y gobierno que estuvo próximo, pero no alcanzó a tomar una decisión. La reforma provisional tiene un grupo de trabajo también creado por mí.

“Estoy convencido, por lo que conozco del movimiento social brasileño, que estamos en un proceso de maduración como jamás tuvimos en el país, una relación de confianza establecida entre varios actores de la sociedad, que uno puede dar pasos, y pienso que, ciertamente, va a depender mucho de la definición de prioridades si Dilma es electa presidente. No sé cuándo… porque un gobierno, eso lo aprendí también, un gobierno no puede querer hacer 500 cosas.

Un mandato es muy rápido. Un mandato dura mucho para la oposición, pero para quien está en el gobierno cuatro años no es nada. Ella tiene que definir correctamente cuáles son sus prioridades y lanzarse a ello, porque si intenta hacer 500 cosas, no lo conseguirá. Mire, Obama perdió el primer año en hacer la reforma en el área de salud. Fue aprobada en el Congreso, pero hasta ser ejecutada va a llevar un año más. Uno no puede perder todo el tiempo sólo en una cosa. El gobierno tiene que utilizar su energía positiva para cuidar de este país 24 horas al día, y esos debates se van haciendo paralelamente en el gobierno con los ministros, hasta que se llega a una propuesta concreta para enviar al Congreso.
–En febrero pasado usted dijo que recorrerá América Latina para mejorar las relaciones entre partidos, movimientos sociales y sindicatos, y también África, ¿cuándo lo hará?

–Es que esa es una parte. Cualquier sindicato de América Latina tiene más reuniones con Alemania o con los estadunidenses que entre nosotros, por lo que conozco. ¿Qué quiero? Primero, que se consolide no sólo una buena relación partidaria, sino una buena relación sindical, una buena relación cultural. De ahí, mi alegría de poder inaugurar la Universidad de América Latina –la Unila–, que creo que es un sueño realizado. La aprobación, por el congreso brasileño, de la creación de la Universidad Brasil-África es otro sueño: tener una universidad aquí para formar gestores, ingenieros, doctores para África. Ese tipo de integración es el que necesitamos y que Brasil puede ayudar a América Latina. Por ejemplo, estamos plantando soya en Cuba. En Venezuela con tecnología brasileña, con conocimiento tecnológico brasileño, estamos ayudando.

“Estamos ayudando a Venezuela a construir cadenas productivas en el área de alimentos, estamos ayudando a hacer sistemas habitacionales como se hace en Brasil, y creo que es en eso que podemos contribuir. Estamos llevando Embrapa, que es nuestra empresa de tecnología, a Panamá, para ayudar en el desarrollo agrícola de Centroamérica.

“Creo que es eso lo que nosotros podemos hacer. No tengo más interés en regresar al partido, no quiero regresar a ser un cuadro del partido, hacer reuniones dentro del partido. Tengo 65 años, estadísticamente puedo tener 10 o 15 años más de vida, creo en la estadística. Sé que, cuando uno llega a los 60 años, cada año, a partir de allí, vale por 10. Entonces, tengo noción del tiempo y tengo noción de que me queda menos de un cuarto del tiempo que ya tuve –o un quinto– para hacer cosas que creo que pueden ser hechas. Tengo entonces que definir y enfocar correctamente una o dos prioridades.”


–¿Usted sueña?, y ¿con qué sueña, señor presidente?

–Soy un eterno soñador. Mire, creo que lo que hicimos en Brasil fue apenas dar inicio al movimiento que consolidó en la conciencia de la mayoría del pueblo brasileño que es posible saber hacer las cosas de manera diferente, que es posible hacer creer a la gente que el gasto en salud no es gasto, es inversión; que cuando uno da dinero a los pobres es inversión, no es sólo cuando uno presta dinero a un rico, cuando uno da dinero al pobre es inversión.

“Yo sueño que si la sociedad brasileña mantiene, en los próximos años, la autoestima que hoy tiene, la credibilidad que tiene hoy en su país y la confianza que tiene en el país, Brasil será un país muy importante en los próximos años, muy importante.

“Yo sueño con esas cosas internas para mejorar, yo sueño con la reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, sueño con una mayor democratización en las instituciones multilaterales y sueño con un mayor compromiso en la toma de decisiones de los países más ricos en este mundo globalizado. Hoy, cuando un país rico tiene que tomar una decisión económica, no tiene que discutir sólo los beneficios y las pérdidas internas, tiene que saber cuál será la repercusión de la decisión en otros países que tienen una economía dependiente, especialmente en este mundo globalizado.
Sueño con contribuir al desarrollo de África, sueño con ayudar a América del Sur y a América Latina a ser más fuertes, a ser más ricas, y a desarrollarse más rápidamente, o sea, voy a morir soñando que yo no debería morir. Es así.

Revela Correa plan desestabilizador e intentos de asesinarlo


2 Octubre 2010
Rafael Correa después del ataque bombas lacrimógenas.
Rafael Correa después del ataque bombas lacrimógenas.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, reveló hoy que el intento de golpe de Estado el pasado jueves procuraba crear el caos y, al fracasar por su intervención en el regimiento policial, ordenaron asesinarlo.

Refutó versiones de voceros opositores que en esos momentos negaban estuviera secuestrado y dijo que se necesitaron 600 hombres de fuerzas especiales, cuatro muertos y decenas de heridos, para sacarlo con vida del hospital de la policía.

En su habitual cadena radiotelevisiva sabatina, esta vez desde el Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, Correa puntualizó que “intentaron crear el caos, provocar una guerra civil, y cuando no lo lograron trataron varias veces de matar al presidente”.

Agradeció a la escolta presidencial, a los asistentes y ministros que lo acompañaron siempre, y en particular a los policías del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y del Grupo Especial de Operaciones del Ejército (GEO) que se mantuvieron firmes al lado del presidente.
Pidió al inicio un minuto de silencio en honor a las lamentables víctimas caídas por disparos de los insubordinados, a cuyas familias dijo que jamás quedarán desamparadas y reiteró la decisión de aplicar a los criminales responsables el merecido castigo.

Igualmente agradeció “a los gobiernos locales y las demás instancias del Estado, a los periodistas que lo acompañaron a riesgo de sus vidas, y al impresionante apoyo internacional que no va a permitir que en América Latina vuelva a haber otro Honduras”.
Y sobre todo, enfatizó, al pueblo ecuatoriano, quien con su movilización hizo fracasar el intento de golpe.
Les falló el plan, afirmó, porque posiblemente no se esperaban que fuera al Regimiento Quito, y al fallar el intento desestabilizador aplican el plan B para asesinar al presidente, “llévenlo al punto Nono”, ordenaban por radio, que equivalía a decir ÂíAsesínenlo!.
“La maldad era tan grande, relató, que el 30 quisieron partirme la rodilla recién operada al salir del Regimiento Quito y uno de los escoltas se cruzó en el golpe cuando me iban a dar un toletazo y es a él a quien le parten el tobillo”.

Un supuesto corredor de honor para salir del hospital era realmente una emboscada para matarlo y al salir en la noche rescatado por las fuerzas especiales dispararon al auto con balas de grueso calibre, las que perforaron el chaleco de quien lo protegía y lo mató, e impactaron cinco veces en el vehículo.
Nunca esperé que ese intento viniera de la policía nacional, que este gobierno le ha incrementado el salario a todos en 81 por ciento como promedio, pero son 42 mil miembros y los insubordinados fueron un grupo proporcionalmente muy pequeño de esa fuerza.

Reiteró las acciones de manipulación de policías y militares para desestabilizar al país por parte de fuerzas políticas que, anunció, serán desenmascaradas en su momento, aunque anoche por cadena televisiva acusó de ello al Partido Sociedad Patriótica.

Tengan la certeza, reiteró al pueblo ecuatoriano, que todas nuestras acciones se basan en la búsqueda de la justicia, la dignidad y la equidad, sobre todo a favor de los más pobres, y subrayó que los cambios son irreversibles para evitar abusos y lograr la equidad social.

(Con información de Prensa Latina)

viernes, 1 de octubre de 2010

Nota sobre el frustrado golpe de estado en Ecuador


Publicado el 1 Octubre 2010 en Atilio Borón, Opinión

1. ¿Qué pasó ayer en Ecuador?


Hubo una tentativa de golpe de estado. No fue, como dijeron varios medios en América Latina, una “crisis institucional”, como si lo ocurrido hubiera sido un conflicto de jurisdicciones entre el Ejecutivo y el Legislativo sino una abierta insurrección de una rama del primero, la Policía Nacional, cuyos efectivos constituyen un pequeño ejército de 40.000 hombres, en contra del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas del Ecuador, que no es otro que su presidente legítimamente electo. Tampoco fue lo que dijo Arturo Valenzuela, Subsecretario de Estado de Asuntos Interamericanos, “un acto de indisciplina policial”. ¿Caracterizaría de ese modo lo ocurrido si el equivalente de la Policía Nacional del Ecuador en EEUU hubiera vapuleado y agredido físicamente a Barack Obama, lesionándolo; lo hubiera secuestrado y mantenido en reclusión durante 12 horas en un hospital policial hasta que un comando especial del Ejército lo liberaba luego de un intenso tiroteo? Seguramente que no, pero como se trata de un mandatario latinoamericano lo que allá suena como intolerable aberración aquí aparece como una travesura de escolares.

En general todos los oligopolios mediáticos ofrecieron una versión distorsionada de lo ocurrido el día de ayer, evitando cuidadosamente hablar de tentativa de golpe de estado. En lugar de eso se referían a una “sublevación policial” lo cual, a todas luces, convierte los acontecimientos del Jueves en una anécdota relativamente insignificante. Es un viejo ardid de la derecha, siempre interesada en restar importancia a las tropelías que cometen sus partidarios y a magnificar los errores o problemas de sus adversarios. Por eso viene bien recordar las palabras pronunciadas este Viernes, en horas de la mañana, por el presidente Rafael Correa cuando caracterizó lo ocurrido como “conspiración” para perpetrar un “golpe de estado”. Conspiración porque, como fue más que evidente en el día de ayer, hubo otros actores que manifestaron su apoyo al golpe en gestación : ¿no fueron acaso efectivos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana -y no de la Policía Nacional- los que se paralizaron al Aeropuerto Internacional de Quito y el pequeño aeródromo utilizado para vuelos provinciales? ¿Y no hubo grupos políticos que salieron a apoyar a los golpistas en calles y plazas? ¿No fue el propio abogado del ex presidente Lucio Gutiérrez uno de los energúmenos que trató de entrar por la fuerza a las instalaciones de la Televisión Nacional del Ecuador? ¿No dijo acaso el Alcalde de Guayaquil, y gran rival del presidente Correa, Jaime Nebot, que se trataba de un conflicto de poderes entre un personaje autoritario y despótico, Correa, y un sector de la policía, equivocado en su metodología pero a quien le asistía la razón en sus reclamos? Esta falsa equidistancia entre las partes en conflicto era una indirecta confesión de su complacencia ante los acontecimientos en curso y de su íntimo deseo de librarse de su -hasta ahora al menos- inexpugnable enemigo político. Para ni hablar de la lamentable involución del movimiento “indígena” Pachakutik, que en medio de la crisis hizo pública su convocatoria al  “movimiento indígena, movimientos sociales, organizaciones políticas democráticas, a constituir un solo frente nacional para exigir la salida del Presidente Correa.” ¡Sorpresas te da la vida”, decía Pedro Navaja; pero no hay tal sorpresa cuando uno toma nota de los generosos aportes que la USAID y el National Endowment for Democracy han venido haciendo en los últimos años para “empoderar” a la ciudadanía ecuatoriana a través de sus partidos y movimientos sociales.

Conclusión: no fue un pequeño grupo aislado dentro de la policía quien intentó dar el golpe sino un conjunto de actores sociales y políticos al servicio de la oligarquía local y el imperialismo, que jamás le va a perdonar a Correa haber ordenado el desalojo de la base que Estados Unidos tenía en Manta, la auditoría de la deuda externa del Ecuador y su incorporación al ALBA, entre muchas otras causas. Incidentalmente, la policía ecuatoriana hace ya muchos años que, al igual que otras de la región, viene siendo instruida y adiestrada por su contraparte estadounidense. ¿Habrán incluido alguna clase de educación cívica, o sobre la necesaria subordinación de las fuerzas armadas y policiales al poder civil? No parece. Más bien, actualiza la necesidad de poner fin, sin más dilaciones, a la “cooperación” entre las fuerzas de seguridad de la mayoría de los países latinoamericanos y las de Estados Unidos. Ya se sabe que es lo que enseñan en esos cursos.

2. ¿Por qué fracasó el golpe de estado? 


Básicamente por tres razones: en primer lugar, por la rápida y efectiva movilización de amplios sectores de la población ecuatoriana que, pese al peligro que existía, salió a ocupar calles y plazas para manifestar su apoyo al presidente Correa. Ocurrió lo que siempre debe ocurrir en casos como estos: la defensa del orden constitucional es efectiva en la medida en que es asumida directamente por el pueblo, actuando como protagonista y no como simple espectador de las luchas políticas de su tiempo. Sin esa presencia del pueblo en calles y plazas, cosa que había advertido Maquiavelo hace quinientos años, no hay república que resista los embates de los personeros del viejo orden. El entramado institucional por sí sólo es incapaz de garantizar la estabilidad del régimen democrático. Las fuerzas de la derecha son demasiado poderosas y dominan ese entramado desde hace siglos. Sólo la presencia activa, militante, del pueblo en las calles puede desbaratar los planes golpistas.

En segundo lugar, el golpe pudo ser detenido porque la movilización popular que se desarrolló con gran celeridad dentro del Ecuador fue acompañada por una rápida y contundente solidaridad internacional que se comenzó a efectivizar ni bien se tuvieron las primeras noticias del golpe y que, entre otras cosas, precipitó la muy oportuna convocatoria a una reunión urgente y extraordinaria de la UNASUR en Buenos Aires. El claro respaldo obtenido por Correa de los gobiernos sudamericanos y de varios europeos surtió efecto porque puso en evidencia que el futuro de los golpistas, en caso de que sus planes finalmente culminaran exitosamente, sería el ostracismo y el aislamiento político, económico e internacional. Se demostró, una vez más, que la UNASUR funciona y es eficaz, y la crisis pudo resolverse, como antes la de Bolivia, en 2008, sin la intervención de intereses ajenos a América del Sur.

Tercero, pero no último en importancia, por la valentía demostrada por el presidente Correa, que no dio brazo a torcer y que resistió a pie firme el acoso y la reclusión de que había sido objeto pese a que era más que evidente que su vida corría peligro y que, hasta último momento, cuando se retiraba del hospital, fue automóvil fue baleado con claras intenciones de poner fin a su vida. Correa demostró poseer el valor que se requiere para acometer con perspectivas de éxito las grandes empresas políticas. Si hubiese flaqueado, si se hubiera acobardado, o dejado entrever una voluntad de someterse al designio de sus captores otro habría sido el resultado. La combinación de estos tres factores: la movilización popular interna, la solidaridad internacional y la valentía del presidente terminó por producir el aislamiento de los sediciosos, debilitando su fuerza y facilitando la operación de rescate efectuada por el Ejército ecuatoriano.

3. ¿Puede volver a ocurrir?


Sí, porque los fundamentos del golpismo tienen profundas raíces en las sociedades latinoamericanas y en la política exterior de Estados Unidos hacia esta parte del mundo. Si se repasa la historia reciente de nuestros países se comprueba que las tentativas golpistas tuvieron lugar en Venezuela (2002), Bolivia (2008), Honduras (2009) y Ecuador (2010), es decir, en cuatro países caracterizados por ser el hogar de significativos procesos de transformación económica y social y, además, por estar integrados a la ALBA. Ningún gobierno de derecha fue perturbado por el golpismo, cuyo signo político oligárquico e imperialista es inocultable. Por eso el campeón mundial de la violación a los derechos humanos -Álvaro Uribe, con sus miles de desaparecidos, sus fosas comunes, sus “falsos positivos”- jamás tuvo que preocuparse por insurrecciones militares en su contra durante los ocho años de su mandato. Y es poco probable que los otros gobiernos de derecha que hay en la región vayan a ser víctimas de una tentativa golpista en los próximos años. De las cuatro que hubo desde el 2002 tres fracasaron y sólo una, la perpetrada en Honduras en contra de Mel Zelaya, fue coronada exitosamente.

El dato significativo es que su ejecución fue sorpresiva, en el medio de la noche, lo cual impidió que la noticia fuese conocida hasta la mañana siguiente y el pueblo tuviera tiempo de salir a ganar calles y plazas. Cuando lo hizo ya era tarde porque Zelaya había sido desterrado. Además, en este caso la respuesta internacional fue lenta y tibia, careciendo de la necesaria rapidez y contundencia que se puso de manifiesto en el caso ecuatoriano. Lección a extraer: la rapidez de la reacción democrática y popular es esencial para desactivar la secuencia de acciones y procesos del golpismo, que rara vez es otra cosa que un entrelazamiento de iniciativas que, a falta de obstáculos que se interpongan en su camino, se refuerzan recíprocamente. Si la respuesta popular no surge de inmediato el proceso se retroalimenta, y cuando se lo quiere parar ya es demasiado tarde. Y lo mismo cabe decir de la solidaridad internacional, que para ser efectiva tiene que ser inmediata e intransigente en su defensa del orden político imperante. Afortunadamente estas condiciones se dieron en el caso ecuatoriano, y por eso la tentativa golpista fracasó. Pero no hay que hacerse ilusiones: la oligarquía y el imperialismo volverán a intentar, tal vez por otras vías, derribar a los gobiernos que no se doblegan ante sus intereses.

Crónica de la gloriosa resistencia de los comunistas y las masas contra el golpe fascista en Ecuador


1 de octubre de 2010

En la mañana del jueves 30 de septiembre del 2010 los cuarteles de la Policia Nacional fueron tomados por efectivos policiales de tropa y de oficiales, que en base a la negativa a la aprobación de la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa (LOSCCA) manifestaron reivindicar "conquistas" laborales como: bonos por ascensos, por condecoraciones, y jueguetes, frente a este hecho, el presidente Rafael Correa acudió a las instalaciones del principal Recinto Policial del país (Regimiento Quito 1), en donde se estaba fraguando -lo que más tarde se confirmaría- una intentona golpista, a partir de ese momento una serie de sucesos inucitados comenzaron a darse, a pocos minutos de dar una declaración el presidente fue victima de secuestro en las instalaciones del Hospital de la Policia 1, más tarde las comunicaciones, el internet, principalmente de la empresa pública CNT, comenzaron a fallar, mientras que en los diferentes canales de televisión no se mencionaba nada, algo muy parecido a lo ocurrido en Venezuela, en cuestión de minutos, los Bomberos, Servidores Judiciales, Servidores de Ministerios, el Frente Popular (organización del MPD-PCMLE) adherian a la protesta policial, las operaciones del Aeropuerto fueron cerradas, las calles se llenaron de manifestantes, piquetes y cortes de ruta a la orden de la situación, las "inocentes" consignas por las reivindicaciones de los bonos y demás, se trasformaron en un altisonante "fuera Correa", "Correa te jodiste con la Policia te metiste", a la par, cientos de carros lujosos arengaban a los policias con sus bocinas en muestra de su agrado al derrocamiento del presidente

Mas tarde, la concentración del Frente Popular agredía a simpatizantes del gobierno que se dirigían a la Plaza de la Independencia para respaldar el Estado de Derecho. Mientras los militares, aún titubientes, manifestaban su respaldo al Presidente, al mismo tiempo, organizaciones sociales, fuerzas democráticas se sumaban a la alerta de combate frente a la intentona golpista, y se reunían frente al Palacio de Carondelet, varias intervenciones animaban a los simpatizantes, entre los que se encontraban: simpatizantes "sueltos" del gobierno,Centrales de Movimiento País, militantes socialistas, y el Partido Comunista del Ecuador- Juventud Comunista del Ecuador
El Partido Comunista del Ecuador venía adviertiendo a sus bases de una posible intentona golpista, cuando el hecho se consumó se lanzó el llamado de "alerta al combate", toda la militancia tenía que volcarse a las calles, defender el proceso, el orden democrático y constitucional, hacer frente a las fuerzas más reaccionarias del país, los elementos retardarios de la oligarquía, de la derecha golpista, fue entonces cuando, una vez concentrados en la Plaza de la Independencia, se alentó una marcha "para rescatar al presidente" hacia el Hospital de la Policia 1, mientras tanto, los medios de comunicación no mencionaban nada de la reacción popular. Largas columnas de militantes, simpatizantes, y valientes hombres de la patria se encaminaban, atravesando el barrio San Juan, Las Casas, barrios populosos de Quito, hasta llegar a 5 cuadras del Hospital, en donde se toparon con el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policia, y empezó la represión,

mientras, en la Av. Mariana de Jesús, frente al Hospital de la Policia se reunía miles de personas para "rescatar" al presidente, en ambos lugares la represión continuo, sin embargo en la calle San Gabriel, por donde avanzó la marcha desde la Plaza de la Independencia se vivía momentos dramaticos de violencia inusitada, donde se preciso el caracter de ese golpe -ahí más que confirmado- gritos que venían desde el lado de los policias connotaron el sentido de su "insubordinación", "son financiados por Fidel", "no queremos comunistas", eran las consignas de la Policia, mientras agredían a los manifestantes entre ellos comunistas, los que armaron una veintena de barricadas con ayuda de los moradores del barrio, grupos de policias quemaban burlonamente banderas rojas del PCE, la lucha en ese sector se prolongaba angustiosamente, a la tarde el panorama era desolador, rafagas de perdigones, balas de goma, bombas lacrimogenas fueron el inicio de lo que más tarde sería un acto repudiable, varios "policias", que en verdad eran asalariados de la derecha, disparaban con sus armas a los manifestantes, rafagas de disparos se escuchaban, mientras la noche no dejaba ver de donde procedían los disparos,

grupos de manifestantes respondían con revolveres nacionales y cartucheras, sin embargo era inutil el esfuerzo, disparos de armas largas se empezó a escuchar, al otro lado, varias decenas de gas lacrimogenos inundaron el ambiente, los policias desalojaron los alrededores del Hospital, en ambos lados policias y "policias" empezaron a buscar a los manifestantes escondidos entre los locales y las casas del barrio, era un patrullaje de sicarios, se informó, entre las dirigencias que a las 7:30 los militares tomarían el Hospital, sin embargo a las 8:00 no se avizoraba una salida venturosa, el sonido de rafagas de armas largas anunció el fin de la "insubordinación"

 Los culpables de esta intentona golpìsta arrimaron al pueblo ecuatoriano a una guerra civil, Lucio Gutierrez, Fausto Cobos, Gilmar Gutierrez, todos ellos militares (servicio pasivo) venían fraguando esto con oficiales (SP) de la policia, que con determinadas influencias en el mando medio de la tropa y oficiales, intentaron dar el golpe, sumados a ellos el MPD-PCMLE, la burocracia de derecha enquistada en las instituciones de Estado, Judiciales, Servidores de Ministerios, etc, con alguna complicidad de Ministro del Interior Gustavo Jalhk y todo el aparato de la derecha fascista y golpista del Ecuador, como los medios de comunicación, que hacen caso omiso a la reacción popular. La receta se ha vuelto a repetir, primero fue en Venezuela y luego -con éxito- en Honduras, veniamos afirmando que el Imperialismo golpea los procesos de transformación política y social en América Latina desde los enclaves más débiles, es necesario reconocer que el proceso en Ecuador, aunque ha salido victorioso en esta ocasión, no es precisamente el más fuerte, más aún cuando desde el interior del mismo gobierno se hallan elementos de derecha, que buscan opacar la participación de la izquierda revolucionaria, y pretenden sustituirla con "mediocres" movimientos ciudadanos, la verdad es que el 30 de septiembre, quienes salieron a combatir organizadamente y organizaron en la marcha fueron las organizaciones de izquierda, entre ellos el Partido Comunista del Ecuador, este debe ser un llamado de atención al presidente, para que en la dinámica de este enfrentamiento con la oligarquía y el Imperialismo se vaya dando cuenta que no hace nada con "oportunistas", "boyscouts" y "derechosos", sino con las organizaciones de izquierda que proponen de ahora en adelante: RADICALIZACIÓN

http://jcepichincha.blogspot.com

El rescate de un presidente

(VIDEOS) Presidente Rafael Correa fue rescatado de Hospital de la Policía, llega sano y salvo al Palacio de Carondelet
Por: Agencias / Aporrea.org
Fecha de publicación: 30/09/10


21:30
El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha salido a las 21h25 tras 10 horas y media de su secuestro en el Hospital de la Policía Nacional en Quito, en medio de operativo de seguridad realizado por los militares del ejército ecuatoriano, que tuvo que rescatar al mandatario en condición muy difícil.

El Presidente Correa, salió del hospital escoltado por su guardia personal, tras un enfrentamiento violento de los militares contra policías sublevados, que inició a las 20h46 y duró hasta las 21h25 algo más de unos

El vehículo del mandatario fue permitido salir en un convoy de varios carros con elementos militares, que pudieron abandonar el hospital luego del desalojo que se tuvo que hacer a los uniformados rebeldes que actuaron contra el Presidente Rafael Correa.

El Presidente abandonó el lugar en una silla de ruedas, con una máscara antigas, en vista de la gran cantidad de gases lanzados por los policías sublevados.

El mandatario está rodeado de algunos miembros de su gabinete y los miembros de las tropas leales al primer mandatario.

El operativo combinado fue entre miembros del GIR, el GOE y los Militares de las Fuerzas Especiales del Ejército.

El Presidente de Ecuador ha soportado este día una sublevación de la policía nacional, en contra de su gobierno y el orden establecido por haber pretendido legislar para igualar los salarios y beneficios de los servidores público.

21:39
Luego de un intenso operativo militar, que incluyó un enfrentamiento a bala con los policías insurrectos en los esteriores del Hospital de la Policía, el presidente de la República Rafael Correa fue rescatado del secuestro al que fue sometido por los policías levantados, y en un vehículo, fue trasladado hasta el Palacio de Gobierno.
Allí fue recibido por una gran multitud de ciudadanos que lo aguardaba en la Plaza Grande, mientras que en los balcones de Carondelet, funcionarios de Gobierno agitaban banderas en señal de saludo para con el Jefe de Estado.


Videos Fuente: http://www.youtube.com/user/cumov







jueves, 30 de septiembre de 2010

Flash: Intento de Golpe de Estado actualmente en Ecuador




El presidente Rafael Correa denunció que el Ecuador vive un intento de golpe de Estado por parte de la oposición. Correa, que se encuentra en un hospital de la policía en Quito, recuperándose de una agresión de los policías, denunció que algunos elementos policiales tratan de introducirse a su habitación, por lo que les responsabilizó por lo que le pueda pasar.
Los ciudadanos/as se movilizaron hacia el centro de Quito para respaldar al Presidente Correa en donde el canciller Ricardo Patiño llamó a rescatar al Presidente del hospital de la policía.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Ernesto González, declaró su apoyo a Correa y aseguró que las militares se encuentran subordinados a la autoridad.


Momentos de fuerte tensión vive Ecuador a raíz de que policías del Regimiento de Quito y de otras unidades policiales de provincias se sublevaron esta mañana reclamando que no se les quite las condecoraciones, bonos y todo tipo de beneficios, luego de que la Asamblea Nacional aprobó anoche una Ley de Servidores Públicos. El gobierno sostiene que los policías han recibido sustanciales incrementos salariales y que los bonos que aparentemente se les quita serán compensados en sus sueldos.

Lo que aparentemente era una manifestación reivindicativa derivó en hechos graves cuando el presidente Rafael Correa fue agredido con bombas lacrimógenas por policías luego de que se hizo presente, a las 9h30, en el Regimiento Quito para intentar dialogar. Correa, que se encuentra convaleciente de una operación de rodilla. Correa, se dirigió a los policías, señalándoles: “Si me quieren matar, mantenme”. Luego de esto, los policías lanzaron bombas lacrimógenas por lo que se le dobló la rodilla y a hombros tuvo que ingresar al hospital de la policía, donde se encuentra (12h3) recuperándose, según señaló Correa.

Los policías se tomaron la sede de la Asamblea Nacional y agredieron a los asambleístas y a una periodista de Teleamazonas. La asambleísta agredida es Linda Machuca, según denunció Radio La Luna. El asambleísta de Alianza País Paco Velasco señaló que se trata de una conspiración evidenciada en la agresión a asambleístas.

Los policías suspendieron sus actividades dejando desguarnecidas las calles, bancos, aeropuertos y otras instalaciones. En la provincia del Guayas los policías se tomaron el puente que permite el acceso vehicular a la ciudad de Guayaquil. Los policías salieron a las calles de Guayaquil y quemaron llantas interrumpiendo el tránsito. Los delincuentes aprovechan la falta de resguardo policial para cometer asaltos y robos tanto en Guayaquil como en Cuenca.
Orlando Pérez, dirigente del movimiento oficialista Alianza País, dijo que detrás de esta conspiración se encuentra el ex – presidente Lucio Gutiérrez y sus coidearios del Partido Sociedad Patriótica.

El asambleísta, Cléver Jiménez, Jefe de Bloque del Movimiento Pachakutik, a nombre del movimiento Pachakutik, pidió la renuncia al presidente Correa y llamó a los movimientos sociales conformar un solo frente nacional.

Grupos de ciudadanos se movilizan por las calles de la ciudad de Quito concentrándose en la Plaza de la Independencia, frente al Palacio de Gobierno. Luego de esto, los ciudadanos se movilizan hacia el hospital de la Policía ubicada al nor-occidente de Quito para intentar rescatar al presidente Correa. Grupos de policías, en las inmediaciones del Regimiento Quito y en otros lugares, agredieron a ciudadanos que se manifestaban a favor del presidente Correa.
El ex Presidente de la Asamblea Nacional, Alberto Acosta, señaló a la Radio Pública que es el momento de rechazar este intento de golpe de Estado venga de donde venga y que hay que sancionar a quienes han llegado a este abuso de poder, puede tener razón los policía pero la vía no es la adecuada, señaló. La ciudadanía debe movilizarse para defender la democracia y por supuesto la vida del Presidente de la República, agregó.



miércoles, 29 de septiembre de 2010

El hombre que presentó a Francisco Chávez Abarca


 Ante Posada es hoy asesor del partido derechista salvadoreño ARENA
Por: Jean-Guy Allard


29 de septiembre de 2010.-José Ramón Sanfeliú Rivera, el gerente del taller Moldtrok, de San Salvador, que reclutó al delincuente Francisco Chávez Abarca para proponerlo como ayudante al terrorista internacional Luis Posada Carriles, se desempeña en la actualidad como asesor del partido de extrema derecha ARENA, principal grupo de oposición salvadoreño, conocido por sus violaciones de los derechos humanos mientras ocupaba el poder y vinculado al asesinato de Monseñor Romero.

 Por los años 1995-1996, José Ramón Sanfeliú Rivera estaba encargado del taller Moldtrock, propiedad de su hermano, recordó Francisco Chávez Abarca, presentado por la televisión cubana en su programa especial titulado Las razones de Cuba: la ruta del Terror. Apresado en Venezuela el pasado mes de junio, el ex “robacarros” de San Salvador que Posada convirtió al terrorismo, ha sido luego extraditado a Cuba donde perpetró e hizo perpetrar una larga serie de actos de terrorismo.

 Después del arresto de Posada en Panamá, en el 2000, un diario salvadoreño reportó cómo José Ramón Sanfeliú importaba ilegalmente armas con él. El propio Sanfeliú confesó que conocía al terrorista "y que éste le fue presentado por el coronel Luis Orlando Rodríguez, el segundo de los asesores en la embajada estadounidense".

 En su libro Los Caminos del Guerrero, Posada describe su presencia en el país centroamericano en los años 80 cuando dirigía las operaciones de tráfico de droga contra armas por cuenta de la CIA, con  el agente CIA cubanoamericano Félix Rodríguez Mendigutía alias “El Gato”..

 "En El Salvador, además de Félix y yo, estaba el coronel (norteamericano) Luis Orlando Rodríguez, quien junto con su comandante, el coronel (James) Steele, cooperaron más allá de sus límites".

 Precisa acerca de Luis Orlando Rodríguez que era "también cubano", y que ocupaba una alta posición en Guatemala y, desde allí, fue hombre clave en las primeras etapas de la Contra nicaragüense.

 “EL ME PRESENTO CON POSADA CARRILES”

  "José Ramón Sanfeliú Rivera, el hermano que era dueño y estaba encargado del taller Moldtrok, en San Salvador, un taller obra y banco, es ahí que trabajando y pasando el tiempo y llegando a tener una buena relación, se dio la oportunidad y él me presento con Posada Carriles", dijo textualmente “El Panzón” Chávez Abarca en el programa especial de la televisión cubana.

 Para convencerlo de la seriedad de la propuesta, Sanfeliú y su padre, Ramón Sanfeliú Mayoral, ambos vinculados al partido ARENA (Alianza Republicana Nacionalista), enseñaron al delincuente “el libro de él en Internet donde se ratificaba la verdadera identidad de Posada Carriles".

 Posada llegó a El Salvador en 1985, después de su evasión de una cárcel venezolana, arreglada por la CIA.

 Meses más tarde, el derribo en Nicaragua de uno de los Cessna de la flota de avionetas que maneja Posada provoca un escándalo político en Estados Unidos y el agente CIA corrió a esconderse en Xanadú, un lugar de descanso cercano a El Sunzal.

 La CIA lo reubicó entonces como "asesor de investigaciones" de la Policía Nacional del presidente José Napoleón Duarte, con la tropa del agente CIA Víctor "Zacarías" Rivera Aguaje. Este ex comisario de la DISIP venezolana fue luego asesor del Ministerio guatemalteco de Gobernación hasta que lo despidiera el gobierno Colom por haber creado su estructura paralela de investigación."Zacarias" ha sido asesinado et 7 de abril del 2008 en Guatemala.

 Posada dejó El Salvador en 1989 pero reapareció ahí en 1997, ejecutando un contrato de la Fundación Nacional Cubano Americana para desarrollar atentados contra el presidente de Cuba y realizar la campaña de terror en instalaciones turísticas de Cuba para la cual recluta a Chávez Abarca en 1997.

 Posada se enrosca entonces con los herederos del mayor Roberto D'Aubuisson Arrieta, fundador del partido de inspiración fascista ARENA.

 Mantuvo desde este periodo en ese país una base de operaciones para sus actividades contra Cuba.

 En varias oportunidades, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) reclamó una investigación para establecer las circunstancias exactas de la presencia de Posada Carriles en El Salvador. La férrea oposición de ARENA —derrotado en las últimas elecciones presidenciales— impidió hasta ahora en cada ocasión que se conociera la verdad.



Mirando al Sur

 Objetivo de los Estados Unidos para America Latina...



Canillita Feliz: El Salvador. Las pandillas: guerra de contra delincuencia


Los miembros que integran las pandillas, son jóvenes delincuentes producto de las privatizaciones de los bienes del Estado, de la deuda externa, de los déficits fiscales, de la concentración de la riqueza nacional (en cinco familias de la oligarquía financiera salvadoreña) y de la corrupción de altos funcionarios públicos.
Un sistema educativo nacional deficiente y corrupto, un sistema político autoritario y un modelo económico neoliberal.
El sistema político y el modelo económico salvadoreño han sido eficientes en la elaboración del caldo de cultivo para la procreación de forma compulsiva y exponencial de la delincuencia juvenil, conocida popular e internacionalmente con el nombre de “maras”.
Los gobiernos salvadoreños ha creado la organización delincuencial de la mafia, más poderosa y grande del mundo. Es la mayor y más peligrosa mafia transnacional.
Sin embargo, los políticos de la derecha y de la izquierda salvadoreña no tienen en sus planes la elaboración ni mucho menos la aprobación de las iniciativas de ley siguientes: reforma (no pacto) tributaria, reforma educativa, saneamiento de la función pública, ley de partidos políticos, ley de la prohibición de la minería, ley de prohibición de armas, etc.
Los actuales políticos salvadoreños no pueden democratizar el sistema político ni el modelo económico, porque va en contra de sus intereses particulares y egocéntricos de mantenerse en el poder, gracias a la ignorancia y al bajísimo nivel educativo y cultural de los salvadoreños.
Fórmulas para eliminar la “pandemia” de la delincuencia en El Salvador existen, pero la oligarquía financiera salvadoreña no lo va a permitir, y no será ella lo que lo impedirá directamente, sino que se expresará a través de algunos diputados, magistrados, analistas, periodistas y otros anti-patria.
Estamos en plena guerra social, en la guerra política de las décadas setenta y ochenta, la guerrilla controlaba las dos terceras partes, ahora las maras controlan casi todo el territorio de El Salvador. La delincuencia se amplía, especializa y diversifica.
A corto plazo, la creación de comités para-militares de control territorial formado por ciudadanos con experiencia militar, pueden estar constituidos por veteranos de la Fuerza Armada y de la Guerrilla, ellos tienen la capacidad y experiencia que les permitiría controlar y neutralizar a la delincuencia desde sus comunidades.
Estos comités serían de ayuda a la Policía Nacional Civil y a la Fuerza Armada en el combate contra la delincuencia.
Eso sería lo ideal, pero lo real es que con los actuales políticos guanacos, en lugar de resolver el problema lo podrían complicar, porque ocuparían estos comités para realizar persecución política y no delincuencial.



Terrorismo "Made in USA"




Me parece muy oportuna la transmición-denuncia (La ruta del terror) que hiciera la televisión cubana sobre la actividad terrorista financiada,organizada y ejecutada, principalmente desde Miami y con la venia de las autoridades estadounidenses contra varios gobiernos de Suramérica,principalmente contra Cuba.
Una muy documentada expocisión sobre la actividad terrorista, que solamente los apologistas del terrorismo y los impulsores del mismo, ignoran o niegan.


Digo que es oportuna, por cuanto en los próximos dias, está programada una visita oficial por parte del presidente Mauricio Funes y una comitiva a Cuba. La nación salvadoreña no puede continuar ignorando esta realidad y el presidente de la república como cabeza de estado, no puede continuar también ignorando y considerando "amigos" y "referentes politicos" a terroristas y gobiernos aliados o promotores.


Las detenciones y declaraciones de los terroristas presos en Cuba, merecen de parte del gobierno salvadoreño no solo una respuesta oficial, sino una acción concreta y decidida para capturar y erradicar estas células de terroristas que aún existen en nuestro pais.
De continuar con una actitud pasiva, queda sin fundamento la lucha y la ley contra "el crimen organizado" que pregona el presidente y los funcionarios de seguridad.


-- A quien le garantizan seguridad?

-- Cual delincuencia es la que están combatiendo?



-- El combate contra el crimen solo se orienta hacia un lado o sector?




Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...