Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

jueves, 7 de octubre de 2010

Una imagen recorre el mundo





 











Militares latinoamericanos: Buenos alumnos

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

En Estados Unidos no hay golpes de Estado… porque no hay embajada norteamericana.

En la antigüedad clásica del imperio griego la ciudad de Esparta fue legendaria por sus guerreros. Legendaria también era la forma en que los mismos se preparaban: entre otras cosas, debían pasar un día entero sosteniendo el escudo en posición de defensa, sin moverse. Eso templaba el espíritu para la lucha. No hay dudas que el ejercicio en cuestión daba resultado. La capacidad de los espartanos en el combate–evidentemente, muy buenos alumnos– hasta el día de la fecha sigue siendo proverbial; a nadie se le ocurriría, por cierto, pedirle que filosofaran como sus vecinos los atenienses. Ellos no estudiaban para eso. Pero sí fueron un modelo de soldado abnegado, obediente y disciplinado. Dicho de otro modo: cada uno en lo suyo. Esparta en la guerra, Atenas en la filosofía y en las artes.

Los militares latinoamericanos, desde que existen los Estados nacionales por esta parte del mundo –no más de dos siglos– se han dedicado a su profesión, la guerra, claro está; pero en muy buena medida a un tipo de guerra bastante peculiar: las guerras civiles. En el transcurso del siglo XX hubo pocas guerras interestatales en la región; la función de las fuerzas armadas se vio dirigida básicamente a la represión interna.

Como parte de la Guerra Fría (la tercera guerra mundial, como se la llamó), prácticamente todos los países del área latinoamericana vivieron guerras internas insurgentes y contrainsurgentes. Con distintas modalidades –urbanas, campesinas, con mayor o menor involucramiento de la población civil– en todo el subcontinente, entre las décadas de los 60 y los 80, tuvieron lugar feroces procesos de militarización. A la proclama revolucionaria siguieron invariablemente atroces respuestas represivas.

La respuesta contrarrevolucionaria la dieron los Estados nacionales a través de sus cuerpos armados, ejércitos fundamentalmente. Esto pone en evidencia dos cosas: por un lado ratifica qué son en verdad las maquinarias estatales (“violencia de clase organizada”, según la clásica definición leninista de 1917), a favor de qué proyecto se establecen y perpetúan (obviamente no es con el campo popular). Y por otro lado, desnuda la estructura de los poderes: los ejércitos reprimieron el proyecto revolucionario, pero ellos cumplieron su mandato; el real poder que usó la fuerza para seguir manteniendo sus privilegios no aparece en escena. Los militares –buenos alumnos– pusieron en práctica aquello que se les enseñó.

Hoy día, terminada la Guerra Fría y el “peligro comunista”, dado que las sociedades fueron hondamente desmovilizadas como producto de la brutal represión ejercida, los cuerpos de seguridad retornaron a sus cuarteles. Incluso en los últimos años del siglo pasado y principios del actual, habiéndose tornados ya innecesarios los ejércitos para el mantenimiento de la “paz” interior –porque el trabajo de sofocamiento de la protesta estaba ya cumplido, claro– se iniciaron tibios procesos de revisión de las guerras internas, de sus excesos y abusos. Pero que, por supuesto, no pasaron de tibios. Los famosos Juicios de Nüremberg en la derrotada Alemania de post guerra fueron posibles porque los juzgadores ganaron incuestionablemente el conflicto; aquí las cosas no fueron así. ¿Quién ganó las guerras sucias de Latinoamérica? Los militares, buenos alumnos de los manuales estadounidenses, condujeron esas guerras; los verdaderos ganadores siguieron siempre con sus negocios, sin ensuciarse, sin mancharse las manos.

Pasadas las dictaduras militares, con distintas modalidades los países que sufrieron esos monstruosos conflictos armados internos iniciaron alguna suerte de ajuste de cuentas con su historia. Más allá de los resultados de esos procesos, desde el enjuiciamiento y condena a los comandantes argentinos (luego indultados) hasta la total impunidad y el retorno al poder por vía democrática en, por ejemplo, Bolivia o Guatemala, el común denominador ha sido y sigue siendo que los ejércitos contrainsurgentes cargan con todo el peso político y la reprobación social respecto a las guerras sucias transcurridas. De los verdaderos beneficiados se habla poco, o no se habla.

Sin ninguna duda, esas guerras fratricidas fueron sucias, de más está decirlo. La tortura, la desaparición forzada de personas, la violación sistemática de mujeres, el arrasamiento de poblaciones rurales enteras, constituyeron parte de las estrategias de guerra seguidas por todos los cuerpos militares. Hoy día, cuando pensamos en el fracaso de los proyectos revolucionarios de Latinoamérica de décadas pasadas, tenemos inmediatamente la imagen del verde olivo y las botas militares. Y un uniformado no es, precisamente, el primer amigo del ciudadano de a pie. Pero no para otra cosa que no fuera esa represión interna estuvieron preparados los ejércitos de la región. Su ejes fundamentales, bases de las guerras sucias, expresan claramente lo que se consideraba más necesario y efectivo para la “defensa de la patria”: 1) la clandestinidad/ilegalidad, que desdeña e ignora la ley y se oculta en la oscuridad y la impunidad bajo el amparo de los organismos de seguridad del Estado; 2) la construcción de un “enemigo interno”, a partir de una moralidad estrecha que señala, denuncia y sanciona en un solo acto al opositor como fuente de todos los males, criminalizándolo y abriendo la posibilidad de su exterminio; y 3) la presión psicológica: que pretende “ganar los corazones y las mentes” de aquellos a quienes está violentando.

La doctrina militar de todos los ejércitos latinoamericanos no se elaboraba –ni se elabora hoy– en Latinoamérica: para eso estaba la Escuela de las Américas en Panamá, por años sede del Comando Sur de las fuerzas estadounidenses impartiendo sus clases. Los cuerpos castrenses del área –una vez más: buenos alumnos– han funcionado lisa y llanamente como ejércitos de ocupación; sus hipótesis de conflicto no eran las guerras contra otras potencias regionales sino el enemigo interno. Su estrategia, en definitiva, tenía como objetivo mantener aterrorizadas a las propias poblaciones. Esos soldados, preparados por Washington en su lógica de contención del avance comunista, adiestrados en las más despiadadas metodologías de guerra sucia, y bendecidos por los grupos de poder locales (¡ese es el punto clave!), en las pasadas intervenciones que tuvieron no hicieron sino cumplir con el papel para el que fueron educados. En otros términos: fueron excelentes estudiantes. En su preparación iba implícita una cuota de desconfianza perpetua en la democracia como forma de gobierno; su perspectiva es hacer de la sociedad civil un gran cuartel. Las dictaduras que barrieron el continente el siglo pasado no fueron sino eso, permitiendo a los grupos de poder (locales y con sede en Estados Unidos) hacer sus negocios sin interferencias. A ellos, en definitiva, no les afecta en nada si la sociedad civil es una base militar o no; al contrario, la militarización les da mayor tranquilidad.

Hoy día, reiteramos, esos buenos alumnos no han desaparecido, y la lección aprendida sigue en pie. Con un escenario distinto al de la Guerra Fría, el paisaje político-social de la región no se ha alterado en lo sustancial: las oligarquías vernáculas siguen haciendo sus negocios –agroexportación en buena medida– y Washington continúa siendo la gran potencia que mueve los hilos (haciendo los negocios más grandes). Las “democracias vigiladas” siguen (relativamente) de moda. Pero cuando ya no sirven para contener los reclamos populares, ahí aparecen nuevamente las fuerzas armadas, reinstalando el orden que se podría romper. Su convivencia con las democracias representativas es siempre precaria, inestable. Están apegadas al poder civil formal… mientras las cosas no se salgan de cauce. Si eso sucede, los buenos alumnos vuelven a actuar. Lo cual muestra que el poder real no está ni en las fuerzas armadas ni en las estructuras democráticas formales. Es decir: el poder duro siguen siendo los de siempre. Y los buenos alumnos cumplen con su tarea de defenderlo.

Si en relación a las guerras sucias de algunos años atrás debemos revisar el pasado y el papel de los represores, ello es importantísimo, sin dudas. Es más: es imprescindible: “los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo”, se ha dicho con razón. El futuro se construye mirando el pasado; la basura no puede esconderse debajo de la alfombra porque inexorablemente, siempre, lo que se buscó esconder retorna. Pero revisar el pasado no debe ser sólo el juicio y castigo a los responsables directos de los crímenes infames que enlutaron las sociedades latinoamericanas las pasadas décadas, no debe ser sólo el castigo a los alumnos que hicieron su tarea. Las fuerzas armadas cumplieron sus funciones, como sus mismos comandantes se cansaron de repetir en cualquiera de los países donde condujeron las guerras internas, y no tuvieron nada de qué arrepentirse. Por supuesto que lo condenable es la extralimitación en que, como Estado, incurrieron estas fuerzas. El Estado no puede reprimir a su población, pero lo sucedido demuestra patéticamente de qué Estado hablamos. Es quimérico pensar que este aparato de Estado es de todos; las dictaduras militares lo demostraron. Cuando el andamiaje real del poder de las clases dominantes es tocado, ahí se desnuda el carácter del Estado, de las democracias parlamentarias. Y lo mismo sucedería en la “cuna de la democracia”, los Estados Unidos, si la protesta popular se saliera de cauce.

Si se pide juicio y castigo a los responsables de los cientos de miles de muertos, desaparecidos, torturados y exiliados de los países latinoamericanos de nuestra historia reciente, si pedimos justicia para no olvidar la historia negra que se vivió, no debemos olvidar nunca que el enemigo no es el guardaespaldas del amo: sigue siendo el amo. Es decir: podemos pedirle que filosofe a un soldado espartano… pero él no está preparado para eso. Los buenos alumnos repiten la lección que estudiaron.

Las fuerzas armadas latinoamericanas siguen siendo el reaseguro de los poderes reales, de las oligarquías nacionales, de los capitales transnacionales invertidos en estas latitudes. En estos últimos años se les enseñó a respetar (formalmente) a los poderes civiles, es decir: a las administraciones políticas de turno –que, por supuesto, no son el poder real–. Y de buenos alumnos que son, en estas últimas dos décadas no ha habido golpes de Estado dirigidos por militares sublevados. Pero en todos los países de la región (salvo claramente Cuba, donde las cosas sí son distintas), las fuerzas armadas ahí siguen estando, siempre listas para “defender a la patria”; ahora, ya no de los ataques del “comunismo internacional” sino de otros nuevos peligros (así considerados, al menos, en las actuales hipótesis de conflicto: populismos radicales, narcotráfico, terrorismo internacional, movimientos sociales desbocados).

En estos últimos años vimos varios casos donde las fuerzas armadas vuelven a tener un protagonismo político importante, pero siempre con un perfil bajo que no desembocó en abiertos golpes castrenses a la institucionalidad democrática con la instauración final de un presidente militar de facto. De hecho, el papel de los cuerpos militares fue diverso en los distintos casos: fueron parte activa y principal en las crisis políticas en Haití (quitando al presidente Jean-Bertrand Aristide, en 2004) y en Honduras (derrocando al presidente Manuel Zelaya, en 2009), sacándolos físicamente de la escena incluso con la apariencia de crisis palaciegas. Tuvieron papeles más ambiguos en las situaciones de Bolivia en el 2008, o en el golpe contra el presidente venezolano Hugo Chávez en el 2002, o en la reciente asonada en Ecuador cuando la movilización policial contra el presidente Rafael Correa, jugando en estos casos el papel de espectadores/defensores de la legalidad y el apego a las constituciones.

En todo caso, como cuerpos con incidencia política, pueden llegar a ser defensores del orden democrático-parlamentario formal existente sin participar en forma abierta en golpes de Estado (como lo acaban de ser en Ecuador, o como lo fueron en Venezuela en el 2002, donde no se atrevieron a acometer contra los pueblos movilizados), pero hasta ahí llegan. Defensores de las causas populares, definitivamente no. Jamás se los prepara para eso, y de buenos alumnos que son, cumplen bien lo aprendido.

Si por allí encontramos militares que se salen de cauce y toman caminos más nacionalistas y antiimperialistas (con numerosos ejemplos en la historia latinoamericana del siglo XX, como Juan Domingo Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Omar Torrijos en Panamá, Juan Velasco Alvarado en Perú, o el actual Hugo Chávez en Venezuela), o abiertamente contestatarios, llegando al caso de algunos que abrazan un camino socialista, llegando en algunos casos a formar movimientos armados marxistas (lo sucedido, por ejemplo, con algunos militares guatemaltecos como Marco Antonio Yon Sosa o Luis Turcios Lima, por ejemplo), esos, definitivamente, no son buenos alumnos. Al contrario: saldrían reprobados.

Todo esto, entre otras cosas, nos debe dejar la convicción que mientras las armas sigan apuntando hacia los trabajadores, hacia los pobres y excluidos –como continúa pasando ahora– es muy difícil cuando no imposible cambiar algo de verdad en las estructuras de nuestras sociedades. Los militares, sin dudas, son los mejores alumnos que aprendieron la lección sobre cómo mantener “la casa en orden” (¿para qué otra cosa están si no en nuestros países?). Si ahora los crueles y sangrientos golpes de Estado de décadas pasadas no están a la orden del día, es porque en la geoestrategia global de Washington eso se reemplazó por los llamados “golpes suaves” (lo de Honduras del año pasado, por ejemplo, o el intento recién sucedido en Ecuador), donde incluso se da el golpe “en defensa de la democracia”.

Los cuerpos armados siguen siendo una pieza fundamental en el entramado de poder. A los buenos alumnos los profesores siempre los estiman, y cuando es necesario, les consiguen trabajo.

Dossier



Conducido por el periodista y corresponsal de guerra Walter Martinez, Dossier nos ofrece la información con una óptica propia, los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en su pleno desarrollo e impacto social.


miércoles, 6 de octubre de 2010

Operación Cóndor

 

 



Descripción del documental

La Operación Cóndor o Plan Cóndor es el nombre con el que es conocido el plan de coordinación de operaciones de las cúpulas de los gobiernos dictatoriales del Cono Sur de América -Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia- entre sí­ y con la CIA de los EE.UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. Enmarcada en la Doctrina Truman, esta coordinación se tradujo en "el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con apremios psico-fí­sicos, traslados entre paí­ses y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regí­menes como 'subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento polí­tico o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región'". El Plan Cóndor se constituirí­a en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado y tuvo como resultado el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayorí­a de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda polí­tica

Correa: “Golpe de Estado no terminó, continúa..”




por ANDES/JB  6 oct 2010  


QUITO.- “Para nosotros el golpe no se ha acabado, continua…”, fueron las expresiones del Presidente de la República, Rafael Correa, durante una reunión sostenida con los representantes de las Agencias Nacionales e Internacionales de Noticias en el Palacio de Carondelet.

El Primer Mandatario, señaló que se investigará y se sancionará  a los responsables por lo ocurrido el 30 de septiembre pasado, para que esto no vuelva a ocurrir en el país.
En este sentido manifestó que la Revolución Ciudadana se fortalecerá, “hoy más que nunca vamos a profundizar y radicalizar los objetivos de la Revolución Ciudadana, en  aspectos: sociales, económicos y políticos. Porque esta Revolución no se acaba con Correa”.

Audio: reunión con los medios de comunicación

Correa señaló que existe en marcha una contra revolución que busca acabar con el proceso de cambio que vive el país, la misma que se expresa al interior de la Policía Nacional, por medio del “GAP”, Grupo Armado Policial, extremadamente peligroso y secreto que recuerda a los famosos escuadrones de la década de los noventa, “pero nosotros no lo permitiremos, más bien profundizaremos la revolución y sus conquistas sociales”.

El Mandatario calificó de “espectacular” la manifestación ciudadana en defensa de la democracia que se manifestó durante la sonada golpista, pero consideró que este esfuerzo ciudadano  debe estar mejor organizado para responder y defender la democracia y a sus líderes. En ese aspecto anunció que para el próximo mes de noviembre el movimiento político oficialista Alianza País tendrá listo una estructura orgánica acorde a las circunstancias,  a fin de defender  el triunfo en las urnas que la oposición intenta arrebatar con acciones violentas como las del pasado 30 de septiembre.

Frente a quienes opinan que fue inapropiado que el Mandatario vaya al Regimiento Quito,  Correa manifestó que en todo caso fue una suerte haber ido a dicho lugar, pues eso unificó y consolidó la unión ciudadana a favor de la defensa del régimen democrático. “Se ha dicho que yo me metí en la boca de lobo, pero como es que un Presidente no pueda ir a un cuartel”.

El Jefe de Estado aseguró “que al inicio de la revuelta se trataba tan solo de un descontento de la tropa policial,  pero  cuando comenzaron las acciones violentas en su contra pudo comprender que se trataba de insubordinación para desestabilizar al Gobierno, es claro que se quiso matar al Presidente y atentar contra la vida de altos funcionarios del Estado”, pero si hay algo positivo que quedo en claro tras la revuelta, es que “nunca más en este país se lograra nada por la fuerza “.

Correa aseguró tener la certeza que desde la Asamblea Nacional también se conspiró, utilizando como pretexto un reclamo gremial muy puntual “está claro que detrás de esto Sociedad Patriótica financió a los grupos opositores al gobierno, pero también tenemos información que organizaciones y grupos ligados a la extrema derecha norteamericana apoyan a la inestabilidad democrática, aunque aseguró no tener mayores pruebas que relacionen a ciertos grupos económicos detrás del intento de golpe de Estado.

El ministro Coordinador de la Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, recordó que tras la apertura e investigación a ciertos casos de violación a los derechos humanos durante anteriores administraciones, que derivaron en la eliminación del financiamiento proveniente de la Embajada de los Estados Unidos a nuestros servicios de inteligencia, se hicieron evidentes el malestar e incomodidad de ciertos grupos que lucran con la inestabilidad democrática.

El presidente, Rafael Correa, recalcó que no cree que los medios de comunicación hayan estado directamente involucrados en la protesta. Sin embargo, aseguró que la conspiración permanente de ciertos medios periodísticos también son el resultado de lo ocurrido el 30 de septiembre./ J.A

Noticias censuradas: Reactivación del terrorismo de Miami, mientras Estados Unidos hace la vista gorda (Parte I)

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Hoy se cumplen 34 años de la voladura del avión civil cubano sobre Barbados, pero el terrorismo radicado en Miami no ha pasado de moda, ni descansa un minuto. Las revelaciones a la policía --y reproducidas por los medios cubanos-- del terrorista salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca son una noticia todavía en desarrollo censurada por la gran prensa latinoamericana y estadounidense. El sujeto fue capturado en Venezuela el 1 de julio y deportado a La Habana, donde era reclamado por Interpol-Cuba.

Chávez Abarca describió la reactivación actual del aparato terrorista comandado en Centro América por el veterano mafioso Luis Clemente Faustino Posada Carriles, de 82 años, jefe del brazo armado de la Fundación Cubano Americana (FNCA) de Miami, quien encabeza una concertación para el crimen digitada desde la capital de Florida, en las narices del FBI y demás autoridades “antiterroristas” de EEUU. En el pesado historial de Posada está el atentado al avión de Cubana de Aviación sobre Barbados, que dio muerte a 73 personas el 6 de octubre de 1976, y su posterior escape fraguado por la FNCA de una prisión venezolana en 1985, luego de dos tentativas fallidas en 1982 y 1984. En la voladura participó Orlando Bosh, junto a otros terroristas coordinados por Posadas mientras se desempeñaba como jefe de operaciones de la Disip, la extinta policía política de Venezuela.

Su discípulo Chávez Abarca participó en atentados contra instalaciones turísticas de Cuba a fines de los ‘90. Ahora se proponía desestabilizar al gobierno de Venezuela y, eventualmente, asesinar al presidente Hugo Chávez durante el proceso electoral parlamentario que culminó el 26 de septiembre. Sus revelaciones difundidas en la prensa cubana semejan una serie de violencia terrorista, pero con capítulos de la vida real. A diferencia de la dudosa supervivencia del mediático Osama Ben Laden, Posada Carriles es un capo terrorista de carne y hueso, con un prontuario real en acciones internacionales financiadas por la FNCA, historias que concitan más interés que cualquiera ficción. Posada “vive y colea”, con domicilio conocido en EEUU.

Chávez Abarca se inició como un ladrón común, con inclinación por los automóviles, pero cuando el delito lo conectó con Posada se profesionalizó como terrorista, con un historial que se extiende por Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Cuba. Sus revelaciones indican que el aparente cambio de imagen de pacificación política de la FNCA encubre un renacimiento de actividades terroristas de tercera o cuarta generación.

La FNCA es la madre de todas las organizaciones terroristas cubano americanas, incluido su desgaje conocido como Consejo por la Libertad de Cuba (CLC). En el congreso anual de Alpha 66, en febrero 2010, el “invitado de honor” Posada propuso comprar embarcaciones y artillarlas para nuevos ataques a las costas cubanas para retomar sin tapujos acciones violentas, lejos de la aparente transformación de la FNCA en partido político civilista y pacífico. A los pocos días de ese congreso, el 22 de marzo fue atacada la residencia del embajador de Cuba en Guatemala con lanzagranadas que causaron daños materiales.

Según Granma (24/9), el prófugo de la justicia venezolana Posada “sigue activo concibiendo planes anticubanos dentro y fuera del territorio norteamericano, cobrando deudas y favores a políticos, funcionarios y agentes locales o centroamericanos, como si no se acordara, le preocupara o importara la audiencia para fijar la fecha del juicio o simulacro que debe enfrentar a principios del próximo año, por un delito migratorio menor”. Luis Posada ingresó ilegalmente a EEUU en 2004 por El Paso, Texas, tras huir de Panamá en 2004, donde recibió el indulto de la saliente presidenta Mireya Moscoso, por su participación en un frustrado intento de asesinar a Fidel Castro durante la cumbre iberoamericana de 2000. Es vox populi que Moscoso otorgó el indulto a cambio de 4 millones de dólares de la FNCA, escribió Raúl Gómez en Rebelión (15/06/06). También salieron libres sus cómplices Pedro Crispín Remón, Gaspar Jiménez y Guillermo Novo Sampol, uno de los asesinos del ex canciller chileno de Allende Orlando Letelier en Washington en 1976, según la investigación del fiscal estadounidense Eugene Propper. EEUU hace la vista gorda ante las actividades actuales de Posada. Sólo mantiene la simulación de un juicio suave …por “inmigración ilegal”.

¿Quién es Chávez Abarca?

Chávez Abarca, quien fue detenido al ingresar a Venezuela con documentación falsa, declaró el propósito de "quemar llantas [neumáticos], hacer disturbios en la calle y atacar un partido político para que le caiga a otro [la responsabilidad]”. Dijo que Posada se propone hundir barcos petroleros venezolanos en su trayecto a Cuba, con un presupuesto FNCA de 100 millones de dólares para planes anti Venezuela. Posada y la FNCA estiman que el país de Hugo Chávez es la "columna financiera" de Cuba, Ecuador, Bolivia y Guatemala. En la mira están los 9 países asociados al Alba.

El preso reveló que a fines de septiembre 2005 Posada planificó el asesinato del presidente Chávez con un fusil Barret calibre 50. Dijo que tenía instrucciones de sus jefes en Florida de crear la logística para futuras operaciones encubiertas en Venezuela. El preso reconoció que fue reclutado como terrorista a sueldo y entrenado personalmente por Posada, quien le asignó misiones garantizándole el pago de 2 mil dólares por cada bomba que explotara en Cuba. Chávez Abarca recibió las “órdenes de trabajo” en reuniones en El Salvador, Costa Rica y Guatemala en las que conoció a los terroristas de la Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA), donde tuvo oportunidad de conocer a Arnaldo Monzón Plasencia, Pedro Remón Rodríguez, Guillermo Novo Sampol y Gaspar Jiménez Escobedo. "Plenamente, todos me dicen que son de la Fundación, que Posada es de la Fundación Cubanoamericana de Miami", declaró Chávez Abarca.

El detenido añadió que Posada alardeaba que tenía que pedir permiso a la CIA antes de cualquier operación contra Cuba. En una ocasión en que ambos hablaban, Posada atendió una llamada telefónica y luego aseguró que la conversación fue interrumpida por la llamada del funcionario CIA que lo atendía. También se jactó que le fue fácil burlar las pocas veces que el FBI y el Organismo de Inteligencia del Estado (OIE) de El Salvador investigaron sus acciones.

En otros alardes, Posada le relató a Chávez Abarca que en El Salvador tenía magníficas relaciones y vínculos personales con casi todos los ex presidentes de derecha que antecedieron al gobierno actual de Mauricio Funes, como Armando Calderón Sol, Alfredo Cristiani y Francisco Flores, con quien incluso salía a pescar. También mencionó como su amigo a Rodrigo Ávila, dos veces director de la policía. "Todos visitaban a gente de la Fundación en Miami", aseguró el preso.

Ahora Chávez Abarca teme que su antiguo jefe ordene el asesinato de su esposa e hijos, quienes viven en El Salvador. Recordó que él mismo recibió órdenes de matar a la familia del terrorista salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, después que éste apareció en la televisión cubana en 1997 confesando su vinculación con la FNCA y Posada. Chávez Abarca reclutó y preparó a otros mercenarios centroamericanos que fueron capturados en Cuba (un salvadoreño y tres guatemaltecos), y personalmente colocó bombas en la discoteca Aché y el hotel Meliá Cohíba en abril de 1997. Puso otra bomba en el hotel Comodoro cuando se efectuaba un torneo internacional de ajedrez infantil, con participación de 40 niños. Varios menores se salvaron milagrosamente al hallar y jugar con la bolsa que camufló el artefacto. Otra bomba detectada en vísperas del 1 de mayo de 1997 en el hotel Meliá Cohíba contenía 1.500 grs del explosivo plástico C-4, de uso exclusivo de la CIA y los militares de EEUU, cuyo alto poder demoledor es capaz de destruir edificios, puentes y barcos.

La red de Posada y la FNCA introdujo en ese tiempo más de 30 artefactos de C-4 en Cuba, hasta 18 en menos de un año. Explotaron 11 en diferentes instalaciones turísticas, dieron muerte al joven italiano Fabio Di Celmo e hirieron a muchos otros turistas y trabajadores cubanos, con cuantiosos daños materiales. Fallaron otros atentados descubiertos a tiempo en centros recreativos y turísticos de alta concurrencia como el cabaret Tropicana, discotecas, hoteles y monumentos. (Continuará).

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

30 años del FMLN: Entrevista a Nidia Diaz

martes, 5 de octubre de 2010

Visita presidente Funes a Cuba


La visita del presidente Funes a Cuba y el bloqueo estadounidense contra la Isla

El pasado viernes 24 de septiembre, un grupo de organizaciones sociales salvadoreñas, miembros de la sociedad civil y ciudadanos en general, acudieron a las puertas de la embajada de los Estados Unidos en El Salvador, convocados por la Coordinadora Salvadoreña de Solidaridad con Cuba.
Por Raul Llarull

El motivo de la convocatoria era presentar a la representación diplomática una carta dirigida al presidente Barack Obama, en la que se exigía el levantamiento de las sanciones económicas contra la Isla y la liberación de cinco ciudadanos cubanos encarcelados en diversas prisiones de la nación del norte bajo cargos de espionaje.
Como ya hemos informado en anteriores ediciones, el caso de Los Cinco, como se conoce en el mundo a este grupo de detenidos, se origina en sus actividades en territorio norteamericano para detectar y prevenir posibles ataques terroristas organizados, financiados e impulsados desde territorio estadounidense, por grupos de exiliados cubanos anticastristas que, ya en varias oportunidades, han llevado a cabo ese tipo de actividades, causando víctimas mortales entre la población de la Isla.
Ver También: Extraterritorialidad de las medidas USA contra Cuba
Los vicios legales de un juicio eminentemente político, han sido ya denunciados y probados hasta la saciedad, no sólo por los abogados que llevaron la defensa de los prisioneros, sino por un sinnúmero de organizaciones de derechos humanos, entidades relacionadas con la justicia, políticos, parlamentarios, destacadas personalidades de las ciencias, el deporte y la cultura, y ciudadanos de todo el mundo.

Anacrónico bloqueo

En cuanto al bloqueo establecido por los Estados Unidos hace casi 50 años, raro es el día en que no lleguen a nuestra redacción, desde los más remotos puntos del planeta, informaciones de las condenas a esta medida arbitraria por parte de Washington contra una nación y un pueblo, que en manera alguna representa una amenaza para la seguridad nacional de la mayor potencia militar mundial.
Acaba de concluir en Nueva York el 65º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y, como en todas los períodos anteriores, Cuba volvió a reclamar, con la misma fuerza y elocuencia, el cese inmediato de estas medidas arbitrarias que afectan sin misericordia la vida de millones de seres humanos.
El Canciller cubano Bruno Rodríguez, encargado de dar lectura a los argumentos, enfatizó entre otros aspectos de su extenso discurso, la irracional e incomprensible actitud de los EEUU, aún en la presente administración Obama, en cuanto a su negativa para buscar vías de acuerdos pacíficos, que lleven a una normalización de relaciones.
Esta normalización debe, sin lugar a dudas, pasar por el levantamiento de medidas arbitrarias y despóticas como el bloqueo comercial, que no sólo afecta a los cubanos y cubanas de toda edad y condición, sino también a países en todo el mundo, cuyas empresas se ven imposibilitadas de ofrecer sus bienes y servicios a un país con el que, paradójicamente, mantienen relaciones de amistad y cooperación mutua.

La reivindicación cubana

Contra las expectativas creadas, incluso dentro de los propios Estados Unidos,- señala Rodríguez en su discurso- su Gobierno [del presidente Barack Obama] no parece dispuesto siquiera a rectificar los aspectos más irracionales y universalmente rechazados de su política contra Cuba.
"En los dos últimos años no se ha producido modificación alguna en la política de bloqueo y subversión contra Cuba, aun cuando es sabido que el Presidente de ese país dispone de prerrogativas suficientes para producir un cambio real y cuenta para ello con el consenso ampliamente mayoritario del pueblo norteamericano", Bruno Rodríguez, Canciller de Cuba.
El elemento fundamental en las relaciones bilaterales es el bloqueo económico, comercial y financiero que impone el Gobierno de los Estados Unidos contra mi país - subraya el Canciller cubano-, directamente y mediante la aplicación extraterritorial de sus leyes. Ha sido objeto de 18 resoluciones que, con el apoyo casi unánime de los Estados miembros, han reclamado consistentemente su eliminación.
Sin embargo, en los dos últimos años no se ha producido modificación alguna en la política de bloqueo y subversión contra Cuba, aun cuando es sabido que el Presidente de ese país dispone de prerrogativas suficientes para producir un cambio real y cuenta para ello con el consenso ampliamente mayoritario del pueblo norteamericano. Para los ciudadanos estadounidenses o para los extranjeros residentes en ese país, sigue siendo ilegal viajar a Cuba.
No es posible vender a los Estados Unidos productos cubanos, ni productos que contengan componentes o tecnología cubanos.
Se prohíbe a Cuba adquirir allí o en terceros países productos que tengan una fracción de insumos o tecnología norteamericana, salvo excepciones muy limitadas. Las transacciones financieras que se realicen en dólares estadounidenses y estén de algún modo relacionadas con Cuba, son objeto de confiscación o congelamiento y se sanciona a los bancos que las realizan.
Se continúan aplicando multas millonarias a compañías estadounidenses y extranjeras por violaciones a las venales leyes del bloqueo.
Adicionalmente, en abierto desacato a las normas internacionales, se continúa violando el espacio radioeléctrico de Cuba y utilizando las transmisiones de radio difusión y televisión con fines subversivos, mientras siguen dedicándose millonarios fondos federales a provocar la desestabilización política en mi país, continúa su implacable alegato el canciller Rodríguez.
Se usurpa a Cuba parte de su territorio y se le impone una base militar en Guantánamo, devenida centro de tortura y de exclusión del Derecho Internacional Humanitario.
La política migratoria de los Estados Unidos hacia Cuba, basada en la “Ley de Ajuste Cubano”, es una excepción políticamente motivada que alienta la emigración ilegal y cuesta vidas humanas.
Es profundamente inmoral que los Estados Unidos coloquen arbitrariamente a Cuba en la espuria lista de Estados patrocinadores
"Es profundamente inmoral que los Estados Unidos coloquen arbitrariamente a Cuba en la espuria lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional", Canciller Bruno Rodríguez<.
del terrorismo internacional. Se conoce bien nuestro reclamo, y el llamado universal, a que se liberen de inmediato los cinco luchadores antiterroristas cubanos, prisioneros políticos, hace ya doce años, en cárceles de ese país. Sería ese un acto de justicia que permitiría al presidente Obama mostrar verdadero compromiso en el combate al terrorismo en nuestro propio hemisferio.
El Presidente de los Estados Unidos aún tiene la oportunidad de hacer una rectificación histórica de una política genocida, remanente de la Guerra Fría y totalmente fracasada, que ha durado cincuenta años. Sería un acto de determinación que sólo podría concitar apoyo de quienes lo eligieron para el cambio y de la comunidad de naciones que cada año vota por ello.
En todo caso, la Revolución cubana mantendrá, irreductible y tenaz, el camino soberanamente decidido por nuestro pueblo y no cejará en su empeño, martiano y fidelista, de “conquistar toda la justicia”, enfatizó Bruno Rodríguez.

Las consecuencias del bloqueo

Los argumentos de la delegación cubana no por repetidos resultan menos contundentes, elocuentes y, por sobre todas las cosas, irrefutablemente veraces. Ya en el anterior periodo de sesiones de la misma Asamblea General, en julio de este año, los alegatos se acumulaban y resonaban en los oídos de aquellos que no quieren ser sordos por conveniencia.
Así, en la resolución 64/6 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, se denunciaba que:
"Ni siquiera la instauración de un nuevo gobierno demócrata en los Estados Unidos, supuestamente animado por una filosofía de cambio, ha significado un cambio esencial en la política del bloqueo", Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez.
Por su carácter, el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba califica como un acto de genocidio, en virtud del inciso c del artículo II de la Convención de Ginebra de 1948 para la Prevención y laSanción del Delito de Genocidio y, como acto de guerra económica, de acuerdo con lo establecido en la Declaración relativa al Derecho de la Guerra Marítima adoptada por la Conferencia Naval de Londres en 1909. El bloqueo continúa teniendo un carácter marcadamente extraterritorial, toda vez que las sanciones unilaterales contra Cuba tienen un extendido efecto fuera del territorio norteamericano sobre empresas y ciudadanos de terceros países.
En rigor, ni siquiera la instauración de un nuevo gobierno demócrata en los Estados Unidos, supuestamente animado por una filosofía de cambio, ha significado un cambio esencial en la política del bloqueo.
El daño económico directo ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba hasta diciembre de 2009, a precios corrientes, calculados de forma muy conservadora, asciende a una cifra que supera los 100 mil 154 millones de dólares.
Este monto se incrementaría a 239 mil 533 millones de dólares, si el cálculo fuera realizado tomando como base la inflación de precios minoristas en Estados Unidos, utilizando el CPI Calculador del U.S. Department of Labor, Bureau of Labor Statistics .

El viaje de Mauricio Funes: un clavo más en el ataúd del bloqueo

Con la llegada del presidente Funes a Cuba el día de hoy, no sólo se rompe un larguísimo período sin que un mandatario salvadoreño visite la mayor de las Antillas. Se trata de la primera vez en la historia que un presidente de este país llega en visita oficial, y no en el marco de algún tipo de conferencia internacional, o encuentro multilateral.
Llega también profundizando, quiéralo el Presidente Funes o no, la creciente brecha que el bloqueo impuesto por los Estados Unidos a la Isla está sufriendo en todos los terrenos desde hace ya varios años. La indiscutible oposición mundial contra la medida, ha tenido expresiones concretas en infinidad de resoluciones de organismos internacionales, gobiernos, e instituciones de todo tipo.
De manera oficial, y a través de canales estatales, desde hace un año El Salvador no ha permanecido al margen de este fenómeno.
Es de recordar, en ese sentido, que El Salvador votó en la recientemente finalizada reunión de Naciones Unidas en Nueva York a favor del levantamiento del bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Fue la primera vez que el país lo hace tras la reanudación de las relaciones diplomáticas con la isla.
“Así como nos sumamos al consenso hemisférico sobre las relaciones diplomáticas con Cuba, es el momento de sumarnos también al consenso mundial para poner fin al bloqueo contra la hermana república caribeña”, señaló el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, en aquel momento a través de un comunicadp.
Martínez destacó que era la “primera vez” que la delegación de El Salvador en las Naciones Unidas votaba a favor de levantar el “bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”.
Desde 1992 el patrón de votación de El Salvador ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre este levantamiento había "oscilado entre la abstención y la no participación”, señalaba la nota de la cancillería salvadroreña
Pero, ese tiempo de relaciones que socavan de hecho las injustas y abusivas medidas estadounidenses contra la Isla, resulta mucho más extenso, si lo juzgamos a la luz de las relaciones entre los dos pueblos, que se han mantenido sobre la base de la solidaridad, la comunicación, el mutuo apoyo, cariño y admiración.
No es de poco valor esta persistencia en la hermandad entre ambos pueblos, sobre todo si se tiene en cuenta que, desde el lado salvadoreño, ésta se desarrolló a pesar de durísimas condiciones restrictivas al acceso a cualquier cosa que “oliera a Cuba” durante los oscuros años de las administraciones de derecha, sin hablar ya de las duras épocas del conflicto armado interno. A todo eso hubieron de sobreponerse ambos pueblos para mantener esa hermandad.
Hoy, la visita del presidente Funes, que no llega solo ni con las manos vacías, sino acompañado de empresarios locales que han sabido ver más allá de los miopes ojos de los líderes de ARENA, y con un acuerdo de cooperación aprobado por la Asamblea Legislativa (y nuevamente boicoteado por aquellos cuyo calendario mental y político muestra aún las hojas muertas de varias décadas atrás), constituye otro paso en el camino de romper con la prehistoria de las relaciones exteriores de El Salvador.
Ese paso hacia el futuro es, sin duda, también hacia la alineación del país con aquellas naciones capaces de ver más allá de fantasmas ideológicos y políticos cuando se trata de buscar el mutuo bienestar de sus pueblos.
El presidente Funes no llega solo ni con las manos vacías, sino acompañado de empresarios locales que han sabido ver más allá de los miopes ojos de los líderes de ARENA, y con un acuerdo de cooperación aprobado por la Asamblea Legislativa, que constituye otro paso en el camino de romper con la prehistoria de las relaciones exteriores de El Salvador.
Pero en el caso de Cuba es, además, un paso hacia la justicia, a tomar claramente partido del lado de lo correcto, de lo ético y de lo internacionalmente avalado por la inmensa mayoría de pueblos y países de la tierra: contribuir de hecho a la ruptura del bloqueo, no sólo con la presencia del mandatario y su delegación en la tierra de Martí, sino mediante la posible firma de tratados comerciales, el fomento de encuentros de negocios, y el despegue por fin, de relaciones de normalidad. La misma normalidad que exigen y reciben todas las naciones dignas de la tierra. Y, si hablamos de dignidad, el ejemplo de Cuba, y el del sufrido pueblo de Monseñor Romero, son ejemplos admirados y reconocidos mucho más allá de las fronteras continentales.
Esta visita oficial, es como señalaba el vicepresidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, histórica. Puede ser también la que coloque uno de los últimos clavos en el ataúd del moribundo y anacrónico bloqueo contra una isla, una nación y un pueblo que se han convertido, desde hace décadas, en el ejemplo más brillante de dignidad y resistencia contra la prepotencia colonial de la mayor potencia militar de la tierra.
Ese es, al fin y al cabo, el argumento que no quisieron brindar abierta y honestamente, los dirigentes empresariales nucleados en la ANEP y en la Cámara de Comercio, quienes, transformados ya en ápendices ideológicos de Alfredo Cristiani y unos pocos dirigentes del COENA, intentan disfrazar con argumentos de la guerra fría la verdadera razón de su oposición: mantener su implacable alineamiento con las posiciones más retrogradas de la derecha republicana estadounidense y sus secuaces de Miami, integrados en las diversas organizaciones “cubano-americanas” que infestan las cálidas tierras de la Florida.

Dossier

Conducido por el periodista y corresponsal de guerra Walter Martinez, Dossier nos ofrece la información con una óptica propia, los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en su pleno desarrollo e impacto social.



¿Por qué se ataca a Cuba?

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¿Cuáles son las amenazas o los daños causados por el gobierno y el pueblo de Cuba a los “grandes” empresarios salvadoreños? ¿Por qué razones atacan sin piedad a esa isla caribeña, uniéndose a países como los Estados Unidos e Israel que la acusan de favorecer y apoyar el terrorismo? En fin ¿Cómo pueden clasificarse o señalarse los supuestos “atropellos” sufridos por El Salvador por parte de esa nación?

Hasta la fecha, más allá de calumnias, mentiras e infamias, ningún gobierno del mundo ha probado que las autoridades de Cuba hayan participado o apoyen actos terroristas o agresiones contra terceros países. Los Estados Unidos a la cabeza de todas las acciones desestabilizadoras y ataques contra la mayor de las islas antillanas, mantiene un grosero bloqueo económico contra esta nación desde 1961, es decir casi 50 años de intentar someter por la fuerza a un país de innegable dignidad y fortaleza moral.

El malestar del imperio surge a partir de lograr Cuba su independencia y soberanía absolutas, pues debe recordarse que los Estados Unidos mantuvieron un dominio absoluto sobre la isla luego de suplantar a España de tal “derecho” por la fuerza de las armas y del control económico y político. Las “grandes” empresas, los monopolios y los consorcios internacionales, sobre todo de las comunicaciones, de la industria azucarera, de las redes hoteleras, de la explotación turística y del dominio sobre grandes extensiones de tierra, impusieron su ley y mantuvieron a los habitantes de Cuba en la época del esclavismo y del feudalismo.

El imperialismo nunca aceptó la soberanía ni la independencia de Cuba, mucho menos la nacionalización de todas las empresas y bienes que por largos años estuvieron en poder de esa “mafia” internacional que se distribuye las materias primas y las riquezas de la mayoría de países del mundo. El triunfo de la revolución en 1959 significó un cambio radical en el sistema económico, político y social de la isla. Los campesinos explotados toda su vida y mantenidos en la era medieval pasaron a ser protagonistas y propietarios de la tierra, a educar a sus hijos y tener acceso gratis a la salud y a la vivienda. Los llamados “guajiros” ingresaron de pronto a los centros de educación media y universitaria y obtuvieron títulos de profesores, ingenieros, médicos, sociólogos y demás profesiones.

Los cambios profundos, el sistema económico y político adoptado, las intensas campañas de alfabetización y la reforma de salud integrales, no gustaron a los Estados Unidos y a sus países lacayos. Se trataba del modelo socialista en oposición absoluta al capitalismo reinante en el mundo occidental. El ejemplo de Cuba no podía tolerarse y había que tomar drásticas y urgentes medidas para “detener a los agresores”, a los “conspiradores” contra el orden de cosas regido por un sistema inhumano, acaparador y discriminador. Mil y una campañas propagandísticas se utilizaron, a la par de agresiones armadas e intentos de asesinatos contra los dirigentes de la revolución para concretar los planes urdidos en el corazón del imperio.

En esa desigual lucha contra Cuba, también se utilizaron organismos regionales como la OEA que en un acto bochornoso e incalificable, expulsó a la isla caribeña de este mecanismo supuestamente de integración regional. Cuba representaba el mal y había que extirparlo, no importaban los medios, pues al cabo como en su momento escribió Maquiavelo: el fin justifica los medios. En esta “gran cruzada” los capitalistas y rectores de monopolios y consorcios internacionales jugaron un papel de primera importancia entregando grandes cantidades de dinero para financiar las campañas, sabotajes y agresiones armadas contra la isla. La respuesta digna de Cuba fue apoyar solidariamente a los movimientos revolucionarios que se gestaban en algunos países, enviar brigadas médicas para contribuir al sistema sanitario de naciones empobrecidas, así como socorrer en innumerables desastres causados por fenómenos naturales.

El Salvador, por supuesto, ha sido uno de los destinatarios de estas ayudas, todavía en el presente brigadas médicas contribuyen a mejorar las condiciones sanitarias en algunas regiones del país. Sin embargo, los “grandes” empresarios son parte de esa mafia internacional y lacayos del imperialismo, por lo tanto a estas alturas del siglo XXI, cuando hace tiempo el hombre llegó a la luna y grandes transformaciones tecnológicas y científicas se han producido, todavía mantienen un pie en el feudalismo, un ojo en la prehistoria y otro pie en el capitalismo. Piensan que los médicos y los profesores cubanos se aprestan a arrebatarles sus bienes, o que son capaces de adoctrinar a millones de salvadoreños para que se acerquen al humanismo, al bien común, a la solidaridad y dejen a un lado la violencia, la avaricia, la envidia y la sed de atesorar riquezas, pan de cada día de los empresarios lacayos y serviles del imperio.

Da pena y tristeza escuchar las explicaciones y las razones esgrimidas por políticos de Arena y “grandes” empresarios salvadoreños, para oponerse a la ratificación del tratado marco de El Salvador con Cuba. No son muestras de incapacidad o ignorancia, simplemente responden al mismo discurso que en tiempos de la guerra fría esgrimían los congresistas más reaccionarios de los Estados Unidos y todos esos tontos útiles que como seguidores y esbirros tenían en muchos países de América Latina. Los tiempos han cambiado, se han ido modificando las relaciones de producción en las sociedades más avanzadas, los pueblos han ido votando opciones justas en sus países; pero aquí esta atrasada oligarquía piensa que el siglo XIX puede reeditarse y ellos continuar con sus privilegios y su sistema de vida, recostados en la poltrona y ordenando a “Pedro” traerle su trago, sus boquitas y lustrarle sus botas.
 
 
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...