Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

miércoles, 13 de abril de 2011

UN TERRORISTA NO PUEDE SER CONDENADO POR UN ESTADO TERRORISTA EL CASO POSADA CARRILES Y LA PODREDUMBRE DEL IMPERIALISMO


 
Esperar algo diferente, en lo que el gobierno y pueblo de Cuba denominaron la farsa sobre el proceso que se le siguió al terrorista Luis Posada Carriles, en  El Paso, Texas, hubiera sido una señal de que el aparato del gobierno fascista de Estados Unidos ha cambiando para bien de la democracia, el respeto al debido proceso y a favor de los derechos humanos de la sociedad planetaria. Sin embargo, la esperanza feneció luego de 13 semanas, bajo el veredicto que lo favoreció totalmente. Posada Carriles reía como ríen las hienas entre la carroña del aparato de justicia que lo absolvió.

   
Estados Unidos ha empezado su descenso al abismo de la inmoralidad. Un proceso que comenzó con la conquista del Oeste cuando los pueblos originarios que vivieron en su territorio fueron aniquilados casi totalmente y sus sobrevivientes encerrados en guettos llamados “reservaciones”. De ahí en adelante, ha venido agrediendo a sus vecinos, pasado por sobre las leyes internacionales, bombardeado indiscriminadamente a poblaciones indefensas e inocentes en sus recurrentes ofensivas que ha enarbolado contra otras naciones en su Guerra contra el Terrorismo, a los cuales eufemísticamente han denominado como “daños colaterales”.

 
Hipócritamente, con voz suave y rictus apesadumbrado, sus altos funcionarios han pedido disculpas a los gobiernos ante dichos “errores y equivocaciones” que han pesado sobre sus ciudadanos y que no pueden catalogarse más que como asesinatos, empero, luego de pasado el protocolo velatorio y político vuelven a cometer similares o mayores genocidios. Era, entonces, difícil que su terrorista, por excelencia, favorito para América Latina fuera inculpado. De ello, hubiera seguido consecuentemente, el desenmascaramiento de la forma de hacer política de parte de Washington.

 
Si WikiLeaks fue un tremendo golpe a su credibilidad, el tsunami en que se hubiera convertido una condena a Posada Carriles hubiera, quizá no terminado, pero si dañado tremendamente la estructura de su confianza ante su propio pueblo, por todo el andamiaje de terrorismo que apoyó con fondos de sus ciudadanos y logística, el gobierno yanqui contra otras naciones a través de este siniestro personaje. 

A su gobierno poco le importa que los demás pueblos sepamos de ello, pero sí es muy importante que su pueblo siga ignorante de sus prácticas terroristas. Eso, si no se lo puede permitir esa elite. Ser cuestionada por su propio pueblo hubiera sido un suicidio para continuar con su política de “matón del barrio”. Hay que tener en cuenta que si algo tiene que lograr para embarcarse en cualquier aventura militarista en el mundo, es la aprobación de su población a la cual mantiene drogada no solo literalmente por los estupefacientes (Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas a nivel mundial) sino por el consumismo material y espiritual de su clase y capas medias y de su propia burguesía. Ese si no es un lujo que puede darse.

 
Con la Ley Patriótica (Patriotic Act) puede mantener a raya a los disidentes que están dentro de sus fronteras a los cuales aparte de mantenerlos controlados y vigilados, puede atacarlos bajo los preceptos legales que en ella se contienen y así neutralizarlos, pero, controlar a millones es otra cosa. Y, estos con el acceso a la tecnología de comunicación que poseen, es sumamente peligroso. Las “revoluciones de colores” que ellos mismos han propiciado se quedarían cortas. Pero eso, indudablemente sucederá tarde o temprano.

 
Su política se basa en el engaño y la mentira, en principio dirigidos hacia su pueblo el cual sigue creyendo que: 1) Estados Unidos es la nación elegida para, no solo defender la democracia y la libertad, sino para diseminarla a otros pueblos salvajes gobernados por tiranos de los cuales sus ciudadanos son esclavos; 2) Estados Unidos es el líder natural, por lo anterior y por eso, a pesar de cometer errores y equivocaciones, estos pueden justificarse en el marco de las buenas intenciones que lo mueven; y, 3) el gobierno mundial que Estados Unidos está llamado a extender por el mundo es el que logrará por fin, establecer una sociedad feliz e igualitaria, aún así tenga que doblegar militarmente y masacrar pueblos enteros. El fin justifica los medios.

        
Por ello, la absolución de Posada Carriles es “normal” dentro de esa visión de mundo. Por ello, es necesario que las guerrillas informativas penetren el corazón de los Estados Unidos para que su pueblo sepa la verdad de cuales son las verdaderas razones de la elite que los gobierna para cometer diariamente crímenes de lesa humanidad contra sus propios ciudadanos, los que las han descubierto y otros pueblos de quienes quieren apropiarse de sus recursos o tener bajo su influencia. Si supieran de esas verdaderas razones se avergonzarían y no se lo permitirían, lo cual pasaría por una revolución que traería como consecuencia la represión generalizada en contra de su propio pueblo lo que desembocaría en una guerra civil de grandes magnitudes y amplias repercusiones. Sucederá tarde o temprano.


Necesitamos a los cinco héroes entre nosotros, eso sería una buena señal de que la paz mundial se está construyendo sobre bases firmes y duraderas, pero eso dependerá de la profusión que le demos al trabajo de infiltración de la verdad en la nación del Norte.

 
Necesitamos levantar un movimiento anti-guerra dentro de los Estados Unidos mucho más fuerte del que se levantó durante la Guerra de Vietnam. De lo contrario, ese mismo pueblo seguirá viviendo en una realidad virtual que lo empujará invariablemente a darle el aval a su gobierno para destrozar a otros.
 
 
Carlos Maldonado
Economista y Profesor en Historia por la Universidad de San Carlos de Guatemala
Colectivo “La Gotera”

La democracia secuestrada (elecciones, vetos y otras pautas)



  

Oscar A. Fernández O.

La contradicción entre la continuidad de la “soberanía del dominador” y la necesidad de construir la “soberanía del pueblo” sigue siendo el tema central de la lucha política contra la burguesía y el debate de ideas con las derechas neoliberales, que hoy pretenden usurpar el discurso de la participación popular activa. Están tratando de colocar parches que simulan mayor democracia, en un sistema electoral que fue armado en función de una estrategia contrainsurgente, sin tocar en esencia el problema del poder de facto, antecedente brutal del Estado oligárquico, que dentro de este pequeño y débil avance democrático, lucha por volver a la palestra.

El análisis revolucionario al explicar el carácter de clase de la civilización burguesa, del parlamentarismo burgués, expresa el pensamiento que con la máxima precisión científica formularon Marx y Engels, al decir que la república burguesa, aun la más “democrática”, no es más que una máquina para la opresión y desinformación de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas.


La estrategia neoliberal de despolitización de lo político, genera que la ciudadanía común “no quiera saber nada de los políticos” y por lo tanto no está al día de las acciones, correctas o incorrectas que éstos hagan en este plano. Cómo agravante a esta campaña de despolitización impulsada por las derechas y las oligarquías económicas, la falta de efectividad del Estado y las leyes, inciden grandemente en este alejamiento entre sociedad y Estado.


Esta sin duda es una realidad política capital, que nos reta a la transformación radical del sistema de participación popular, más allá de si se vota por banderas, por listas o por fotos de candidatos.


Sin embargo, mientras esta tensión o equilibrio inestable entre lo que piensa y quiere el pueblo y quienes interpretan esta voluntad, permanezca “inalterable” siempre tendremos la oportunidad de fundar nuevamente nuestra existencia, o lo que es lo mismo, aún tenemos capacidad de hacer política.


Hay que decirle a las derechas neoliberales y sus patronos los oligarcas, que es una cuestión ineludible que la política como espíritu público no ha muerto, ni morirá, contra el catastrofismo de los que consideran inevitable una privatización de los procesos públicos, favorecedores de la mecanización de la política. Hemos de destacar que a pesar de los intentos de la oligarquía de apropiarse de la política, se destacan hoy en día formas de participación política no convencionales dado el desarrollo de nuevos movimientos sociales e iniciativas populares, que a su vez actúan como dinamizadores de la transparencia y la apertura de los partidos políticos.


Los partidos políticos son una fusión entre ideología y determinados sectores sociales, unos conservadores otros progresistas y otros con una visión y estrategia revolucionaria. Para no echar a todos en el mismo costal, cabe aclarar que la izquierda revolucionaria adquiere después de la guerra, una connotación formal de partido político, aunque su intervención política también se desarrolle a través de otros instrumentos y en otros escenarios más allá del sistema político representativo, guiado por sus principios y su programa político.


Con el actual gobierno impulsado y construido a través de la lucha tenaz del FMLN, se está caminando sin dudas, hacia el alza en los niveles educativos y más información política de la población; a la desaparición de las deficiencias en la politización de las mujeres; el aumento en la difusión de valores materialistas, favorecedores de una mayor atención a todo lo relacionado con la política, que requiera una destreza más allá del simple acto de votar en unas elecciones; y cuarto, una población salvadoreña que por primera vez da sus primeros pasitos hacia una educación en los valores de una democracia participativa en proyecto.


Es necesario entender y comprometernos con el futuro inmediato y a largo plazo, como un horizonte de dudas, aciertos, grietas y posibilidades que aparecen en nuestro sistema político, hasta hace poco inamovible, con el ánimo suficiente para renazca una nueva inteligencia política para lograr el salto hacia el cambio profundo, que cree interés político, instituciones generadoras de igualdad y libertad, de individualidades autónomas pero sobretodo, creador de identidades colectivas, populares y profundamente democráticas.


Ciertamente resulta más que utópico, irracional –¡o malicioso!-, pedirle a los partidos políticos que dejen de hacer política para convertirse en una asociación de caridad o en club de diletantes, pidiendo despolitizar lo que por naturaleza es político, es decir público. Hacer crítica al gobierno y al Estado, o a cualquier partido político no puede ser sinónimo de traición a la patria o sedición contra el sistema. Sí es absurdo, considerar que en un sistema de partidos, el partido político, como puente de representación entre la sociedad y el estado, debe deshabilitarse. La campaña de despolitización que hoy arrecia la burguesía, está sin duda enfilada a la privatización de la política, dejando al pueblo y sus opciones fuera de las decisiones estratégicas.


La exposición de las concepciones institucionalistas contractualistas, brillantes tesis del enciclopedismo francés, la burguesía neoliberal pretende hacerlas suyas y deformarlas para boicotear la visión de rediseñar el sistema político y construir una supra legalidad que supere, con la participación popular políticamente consciente, el positivismo decisionista del Estado neoconservador, que como antecedente construyó una partidocracia de derechas, apropiándose y deformando la representación delegada hasta convertirse en una pseudo “clase política”.


Esta supra legalidad, dice Flax debe instalar principios de justicia e igualdad en la estructura básica de la sociedad, que establecen un criterio normativo de demarcación entre lo aceptable en una democracia participativa y aquello que debe rechazarse (Javier Flax, Crítica al decisionismo)  A la vez, esta estrategia refuerza la autonomía de la política frente a las desigualdades crecientes que impone el mercado. La propia supra legalidad se constituye como el límite de la obediencia frente a la legalidad injusta, usurpada por las derechas que tratan de detener los cambios profundos.


La democracia, en el discurso de las derechas reaccionarias se reduce a la elección periódica de representantes, aunque ese método se demuestre reiteradas veces deficiente y excluyente. Sin embargo, los contenidos sustantivos de la democracia efectiva son ignorados a propósito y sustituidos por la práctica concentradora y discrecional del poder político, que constantemente apela a la excepcionalidad de los conflictos generalmente manipulados, con el propósito de desinformar al pueblo.


La transformación del estado y la sociedad, en buena parte provocada por un nuevo y masivo empuje de algunas fuerzas sociales y su incidencia en la economía, la política y la cultura, asegura a priori una mayor exigencia democratizadora en el futuro cercano. Los procesos electorales son capitales para la legitimación democrática, pero la vida de la sociedad y la de su instrumento de gobierno, el Estado, no se reduce a las elecciones.


Efectivamente, la vox populi puede de alguna manera oírse el día de las elecciones, o también es posible que uno crea haberla escuchado, o se pretende que sea escuchada. Sin embargo, no es cierto que esa voz popular se haga sentir en las decisiones tales cómo cuál debe ser el salario mínimo adecuado, o cómo hacer accesible la compra de medicinas, o si consorcios privados deban manejar la salud, la educación y los servicios públicos, o cuales deben ser las políticas adecuadas para asegurar a nuestra niñez y adultos mayores, o de cómo construir una cultura de igualdad para la mujer.
Presumamos que el pueblo ejerce su poder electoral, pero si además sostenemos que el poder no debería consistir sólo en decidir quién ha de solventar los problemas del país sino el poder de tratar de solucionarlos por sí mismo, estamos ante un razonamiento distinto asociado siempre a la democracia directa, que hoy resucita con el nombre de democracia participativa, la cual nos lleva sin duda, a otro plano de complejidad política que defina la participación.


De tal manera, que el hecho de elegir representantes con la modalidad que sea, en un sistema político como el nuestro, lleno de vicios políticos heredados de las viejas (y aún vigentes) concepciones del poder autoritario, hoy adornado con discursos de aparente democracia e ideas arraigadas en una Constitución cuyo espíritu y contenido, han sido vilipendiados con el mayor de los cinismos, carece de seriedad, sino toca las causas del problema de la participación popular y la representación legítima de las masas. Un problema como lo hemos dicho ya, por demás histórico y político de primer orden.


Schmitt (Legalidad y legitimidad, 1932) lleva su razonamiento hasta las últimas consecuencias para exhibir los problemas del normativismo legalista (el que hoy defiende la burguesía y las derechas, después de que la tuvieron supeditada por decenas de años) que se vale de la mera forma de la legalidad con el objeto de mostrar que tal legalismo, que tiene la regla de la “mayoría” como criterio de legitimidad, puede cobijar cualquier contenido normativo en la medida que se aparte de todo criterio político.

martes, 12 de abril de 2011

Cuba: Congreso del Partido. La cuenta regresiva (Parte IV)

Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Ante la crisis provocada por el colapso del socialismo real, incluido la desaparición de la Unión Soviética, sin vacilar ni un segundo, Fidel Castro convocó a la resistencia para salvar las conquistas del socialismo. El empeño incluyó medidas económicas y políticas, que hoy se enseñan como: “reformas de los años noventa” que formaron parte de una eficaz estrategia de supervivencia.
Entonces se reformó la Constitución, fue suprimida la orientación ateísta del Estado convertido en laico, se modificó la Ley Electoral para elegir a los diputados mediante voto directo y se toleró el acceso del capital extranjero. También se autorizó el trabajo por cuenta propia; así como la despenalización de la tenencia de divisas.

Por su parte, el Partido abrió sus filas a los creyentes, comenzó un deshielo con las iglesias y hubo un relanzamiento de los contactos políticos con la emigración, efectuándose la Primera Conferencia de la Nación y la Emigración, en la cual se llegó a discutir la posibilidad de que los emigrados intervinieran en las elecciones y participaran en procesos económicos nacionales.

Cuando se especulaba si Cuba caería por el efecto dominó, en Miami se lanzaba “La hora Final de Castro” y se pedían: “Tres días de Licencia para matar” y la economía se precipitaba en caída libre, hubo que enfrentar, además del bloqueo norteamericano, las actitudes de las nuevas autoridades euro orientales y rusas, conjunto que Fidel Castro calificó de “doble bloqueo”. En aquella coyuntura, en 1991 y 1997 se efectuaron el IV y el V congresos que endosaron el curso seguido por la dirección de la Revolución que practicó una imaginativa combinación de firmeza y apertura.

Veinte años después, aconsejado por quienes lo instan a aplicar las experiencias de China y Vietnam, países que con decididas reformas económicas absorbieron la crisis y mediante maniobras políticas administraron, hasta reducirlos a rangos tolerables, sus diferendos internacionales, especialmente con Estados Unidos; el Partido Comunista de Cuba abrirá los debates de su VI Congreso.

Según una opinión establecida en Cuba, la comparación con China no es pertinente debido a que ese país había roto con la Unión Soviética desde los años sesenta y aquel proceso la afectó poco. También se asume que el modelo chino no es aplicable en la Isla debido a las dimensiones de una y otra economía, a los atractivos que el enorme mercado asiático ofrece al capital extranjero y la actitud positiva de los llamados chinos de ultramar.

Debido a las tensiones asociadas a la confrontación con Estados Unidos, muchas personas, incluso de izquierda, se preguntan por qué China y Vietnam pudieron arreglar sus diferencias con Estados Unidos y Cuba no.

Al margen de sus dimensiones y de sus consecuencias, por su origen y su vigencia, los conflictos de Estados Unidos con China y Vietnam, como un día los hubo con Japón y Alemania, son circunstanciales porque obedecen a razones coyunturales; mientras que el diferendo con Cuba está ligado a la esencia imperialista de los Estados Unidos, surgió en el siglo XVIII y se acentuó durante la expansión territorial norteamericana.

Hay incluso quienes erróneamente creen que la confrontación con Estados Unidos es consecuencia de la Revolución cuando lo cierto es que la génesis de ese diferendo no es política ni ideológica, no surgió debido al triunfo de Fidel Castro, no es resultado de desacuerdos circunstanciales entre dos gobiernos y ni siquiera se deriva de intereses económicos. Desde el lado estadounidense se trata de un fenómeno típicamente geopolítico y desde el punto de vista de Cuba asume carácter nacional. En esencia se trata de una contradicción histórica entre el imperialismo norteamericano y la Nación cubana que precede no sólo a la Revolución sino también a la República.

En 1776 las 13 Colonias Inglesas de Norteamérica formaron los Estados Unidos, un país extendido por la costa atlántica desde Massachusetts a Georgia. En 1803, con la compra de Luisiana y poco después de La Florida, el territorio norteamericano se estiró hasta el golfo de México, en cuya entrada, como una llave natural se encuentra Cuba, que desde antes había despertado la codicia norteamericana.

En 1823 el presidente James Monroe proclamó la “Doctrina Monroe” resumida en la formula: “América para los americanos” y su sucesor, John Quincy Adams, formuló la idea de que en virtud de leyes, de gravitación política, como una “fruta madura” Cuba caería en el regazo de Estados Unidos. En 1898 la administración de William McKinley, declaró la guerra a España, para apoderarse de Cuba que aquel año fue ocupada por tropas norteamericanas hasta 1902.

Bajo ocupación norteamericana se redactó la primera Constitución cubana, se celebraron elecciones y se eligió el primer presidente. En aquel contexto el Congreso norteamericano impuso la Enmienda Platt, un apéndice a la Constitución cubana que convirtió a la isla en una factoría norteamericana y que, en parte, explica por qué frente a la Revolución los Estados Unidos reaccionaron como si Fidel Castro fuera un secesionista al estilo de Jefferson Davies.

El diferendo entre Cuba y los Estados Unidos estuvo latente antes de la independencia, cosa advertida por José Martí, se desplegó en la República donde diferentes fuerzas política lucharon por abolir la Enmienda Platt y se enconó con la Revolución que se propuso poner fin a la subordinación a Washington.

Además de estar a unos 10 000 kilómetros de Estados Unidos China como tampoco Vietnam, exhiben una historia parecida; cosa que explica que con habilidad y pragmatismo hayan podido atenuar sus conflictos con Estados unidos y beneficiarse de la normalización de las relaciones económica con ellos.

Naturalmente que Cuba quisiera y dentro de sus posibilidades se esfuerza por llegar a un status quo semejante con la única premisa de que su independencia y su soberanía sean respetadas. Ese propósito que en China es favorecido por los chinos de ultramar, en Cuba encuentra el formidable obstáculo formado por una parte de la emigración cubana.

El asunto es complicado, el espacio es poco, faltan temas y el Congreso comienza el próximo sábado. Mañana les cuento sobre las reformas, los “cubanos de ultramar” y otros imponderables. Allá nos vemos.

Ver también:

La “inmoralidad de la riqueza mal habida”: todo es de acuerdo al color del cristal con que se mira…

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Es ya algo bastante frecuente presentar por los medios masivos de comunicación a algún encumbrado delincuente en el momento que cae detenido, y hacer de él una crítica feroz. Pero la crítica –si es que así puede llamársela– no pasa de ser una retahíla moralista y recriminatoria, recordatoria de lo que “no debe hacerse”, de lo que “está mal”, de lo “inmoral” en juego.

Ante la detención de, por ejemplo, algún capo de un cartel del narcotráfico, pasó a ser ya moneda corriente mostrarlo esposado con cara de circunstancia, dando a conocer inmediatamente, entre otras cosas, su(s) mansión(es), el modo en que vive, sus vehículos de lujo y sus anillos de seguridad como un mensaje insultante, una falta de decoro, un atentado a los principios éticos. “¡¿Cómo alguien traficando con sustancias prohibidas puede vivir con ese lujo?!”. La indignación no demora ni un instante en aparecer, y sin dudas, contagiosa como todos estos productos de la psicología colectiva, no tarda en irradiarse y dejar huella.

Incluso no sólo es ya común mostrar, luego de su captura, a algún maleante y toda la parafernalia de lujo que lo rodea; ya comienza a ser algo más o menos corriente presentarlo en cualquier momento como parte de un paisaje social natural. En otros términos: un mafioso con un buen capital ya va teniendo espacio en los medios de comunicación, los que no se casan de hacer un panegírico de su fortuna. Claro que –esa es la gran diferencia aún– la misma no es aún encomiable, no se ha ganado (todavía) el respeto del colectivo.

Y ahí viene nuestra pregunta insidiosa: ¿por qué?

Preguntémoslo de otra manera: ¿por qué un vendedor de cocaína –habitualmente un latinoamericano, nunca un primermundista (¿pero quién la vende en Estados Unidos y Europa? ¿No hay “blanquitos” en el negocio?)– es un mafioso de quien pueden mostrarse sus lujos excéntricos como un atentado a la moral pública? ¿Por qué no constituyen también un atentado a la moralidad colectiva, por ejemplo, los lujos de un fabricante o vendedor de whisky? ¿Y los de un gran productor vitivinícola? Porque ambos –el productor de whisky y el de vinos– ponen en el mercado sustancias nocivas para la salud, quizá no tan distintas de la cocaína. Lo cierto es que nunca vemos, como con el mafioso, hacer leña del árbol caído con alguna entrevista a un acaudalado vitivinicultor donde se exhiben sus “inmorales” riquezas, casi aborreciéndolo.

Todo lo cual nos lleva a pensar cuándo y por qué algo está moralmente sancionado y algo es encomiable: ¿por qué la marihuana no, pero el alcohol sí? ¿Por qué la trata de blancas no, pero la fabricación y venta de armas sí? ¿Por qué la investigación en el campo de la energía nuclear para Irán o para Corea del Norte no, pero para las contadas potencias atómicas sí?

Es obvio que las cosas dependen del lugar desde donde se las mira. Un vaso puede ser al mismo tiempo medio vacío o medio lleno. El discurso dominante, el discurso con el que se valora la sociedad, es siempre el que fija las reglas de juego. Lo cual no es sino decir que la historia la escriben los que ganan; por supuesto, entonces, hay otra historia, la no contada oficialmente, aquella de los que pierden, la de las grandes mayorías excluidas.

Hoy, el libreto de la historia lo escriben las grandes corporaciones dominantes; y nos guste o no, todos debemos bailar a ese son. ¿Por qué seguimos utilizando combustibles fósiles cuando hay otras alternativas mucho más racionales? ¿Por qué el principal negocio del mundo siguen siendo las armas? Las preguntas se podrían multiplicar al infinito.

Nadie se sorprende que un accionista de una de estas megacorporaciones tenga mansiones de varios millones de dólares, que viaje en avión privado o se desplace en una limusina con enchapados de oro. Pero si eso lo hace un narcotraficante –el nuevo “malo de la película” en estos tiempos postmodernos– ¡gran pecado!

Se podrá decir que se lo juzga pues se trata de una fortuna mal habida. ¿Acaso podría haber fortunas bien habidas? ¿Alguien remotamente puede ser un multimillonario –esta figura a que dio lugar el capitalismo donde una sola persona dispone de más recursos que la población de varios países juntos– a partir de su sano y transparente esfuerzo personal? ¿No es eso, incluso, mucho más ofensivo, irritante e insultante para nuestra inteligencia y nuestra ética?

La acumulación de riqueza –hoy, con el capitalismo financiero global, llevada a niveles descomunales, demenciales sin dudas– es, ella misma, un acto inmoral, depredatorio, obsceno. Junto a personas (poquísimas en el mundo, por cierto) que acumulan fortunas como para alimentar a media humanidad, otras no tienen qué comer. Si se pudiera ser “buenos católico”, simplemente con eso: ¿no sería para denunciar la inmoralidad humana en juego –la asimetría en la apropiación de los recursos por ejemplo– como un tremendo atentado a la ética mínima y elemental de la Iglesia? Pero en los medios de comunicación del sistema se ensalza esa pornográfica riqueza en vez de condenarla.

Se podría decir, como principio de justificación, que un acaudalado banquero o empresario produce algo para la humanidad, y no así un narcotraficante, o un mafioso. Sí y no. “Es delito robar un banco, pero más delito es fundarlo”, sentenció mordaz Bertolt Brecht. Una vez más: todo depende del color del cristal con que se mira. En un mundo manejado por banqueros, el capital financiero es el cimiento primero de toda la sociedad, cantándosele loas y rindiéndole tributos a lo que, en otro contexto, se podría ver como la peor inmoralidad pública (infames usureros, ¿verdad?).

Es indecente que de un narcotraficante se sepa, por ejemplo, que tiene una mansión con helipuerto y piscina climatizada, pero no lo es si se trata de un actor de Hollywood. Y de las mansiones de los grandes accionistas –aquellos que manejan Hollywood y los bancos respetables donde se lavan los narcodólares–, de eso ni se habla.

En definitiva: ¿por qué esas riquezas serían más “limpias” que la de los mafiosos? Si las actuales drogas ilegales se legalizaran (cosa que se ve muy remota hoy por hoy), ¿pasarían a ser más “morales” y dejarían de ser condenables las fortunas de los narcotraficantes? ¿Cuándo empieza a ser “inmoral” una fortuna? ¿Lo es la del hacendado cuyos antepasados labraron su riqueza con mano de obra esclava? Y si no lo es, ¿lo sería la del dictador de algún país tercermundista que abrió su cuenta secreta en un paraíso fiscal? ¿Por qué uno sí y otro no? Hoy nadie declararía inmoral la fortuna del principal accionista de, por ejemplo, la Coca-Cola, o la de la Corona Británica. Al contrario: para el discurso dominante, el mismo que repetimos acríticamente, buena parte de la población mundial la envidia, la anhelaría, la respeta. Pero ¿por qué no condenarla al igual que la del capo mafioso? ¿Cuál es la diferencia sustancial entre una y otra?

Todo lo dicho acá no es nada nuevo, por supuesto. ¡Pero nunca está de más recordarlo: la única fuente posible de la riqueza es el trabajo! Los multimillonarios de un sistema de explotación no son sino eso: ¡explotadores!, no importando lo que pongan en el mercado.

La crisis historica del regimen




  

Dagoberto Gutiérrez

El régimen político de El Salvador sufre un momento de quiebres en distintos órdenes, que se corresponden con importante armonía con actuales acontecimientos planetarios. Ocurre que las clases dominantes de El Salvador se han caracterizado por su entreguismo a fuerzas externas, por su falta de patriotismo y su vulnerabilidad ante los factores internacionales. De aquí se desprende el primer quiebre que tiene que ver con el agotamiento del dominio imperial del mercado sobre los Estados.

 Recientemente, el Presidente del Fondo Monetario Internacional afirmó que el llamada Consenso de Washington, una especie de biblia para los oligarcas salvadoreños, es cosa de la historia pasada, y afirmó que el Estado debe pasar a regular al mercado; esto equivale a un quiebre teórico que deja a los sectores oligárquicos sin filosofía y sin base teórica que fundamente su política. Al mismo tiempo, resulta notorio el fenómeno de la transnacionalización de la riqueza en virtud de la cual, la riqueza producida en el país ha pasado bajo control de empresas transnacionales y de poderosos inversionistas planetarios, dejando a la cúpula empresarial local sin poder económico considerable y como factores minoritarios carentes de importancia y peso económico. Mientras que algunos nombres y personajes locales son inversionistas en el extranjero, y, en todo caso, sin ser de los más poderosos.

El histórico quiebre del poder de los cafetaleros y del café como producto de exportación, abrió el camino para este proceso al que nos estamos refiriendo. Tradicionalmente, los sectores dominantes usaron a otros sectores como fuerzas gobernantes; por ejemplo a la fuerza armada desde 1932. Y los militares usaron a los partidos políticos como sus instrumentos para el trabajo ideológico de control del pueblo y para ejecutar los procesos electorales, así aparecieron los partidos del  Pro Patria, con Maximiliano Hernández Martínez; el PRUD (Partido Revolucionario de Unificación Democrática), con Oscar Osorio; por los años 50´s del siglo pasado. Y el PCN, por los años 60 también del siglo pasado.


El partido ARENA nace en otro contexto, como organización de sectores agrarios y como fuerza anticomunista en momentos de crisis política. Pero es hasta 1983, en plena guerra civil, cuando la Constitución Política de ese año convierte a los partidos políticos, en su artículo 85, en un monopolio de la “representación del pueblo dentro del gobierno”.


A partir de este momento, todas las instancias del aparato estatal pasan a ser controlados por partidos políticos, y no existe ninguna esquina ni rincón institucional que escape al control partidario, y, por supuesto que se trata de un control autorizado por la Constitución. Pues bien, la transnacionalización de la riqueza y la crisis del Estado, al convertirse en siervo del mercado, han arrastrado a los partidos políticos al mismo foso y a enfrentarse al mismo péndulo. Los partidos políticos, y sobre todo los más grandes, FMLN y ARENA, carecen de todo prestigio político e intelectual, de toda confianza orientadora; y al pasar de ser partido político a ser partidos que renuncian  a hacer política, operan más bien, como empresas mercantiles y sus cúpulas pasan a actuar como empresarios pero gozando de la ventaja que da el control del aparato estatal.


Tenemos, entonces, una ecuación que ofrece, por un lado, a las cúpulas empresariales, venidas de menos, y a las cúpulas partidarias convertidas en empresariales.


Y los partidos políticos, que eran antiguamente instrumentos políticos de la fuerza armada y de los oligarcas, dejan de ser instrumentos y pasan a ser fines en sí mismo, al mismo tiempo que dejan de representar los intereses de sectores sociales, pasan a representar los intereses de sus respectivas cúpulas, y en cierto modo, a competir con las cúpulas empresariales que, al igual que el pueblo, no parecen, ni aparecen representadas por partido político alguno.


Importantes empresarios están opinando que “tenemos que evitar que los partidos políticos mantengan secuestrado el poder”.


Se trata del agotamiento del monopolio partidario, establecido en 1983, de la derrota del modelo neoliberal, de una enfermedad terminal del mercado total y del predominio de las transnacionales sobre las oligarquías locales. Todo este entramado constituye una crisis histórica del régimen político.


Para el caso, la Corte Suprema de Justicia, que es un ente partidario como todos, tiene hoy una Sala de lo Constitucional que no aparece encadenada a dictados partidarios. Porque al erosionar ese control partidario, las instituciones pueden retomar las funciones que la Constitución les establece. Esto es, precisamente, lo que ocurre con la Sala de lo Constitucional, y este es el rostro verdadero de la independencia de los poderes.


En la coyuntura que comentamos, la cúpula del partido FMLN es la que por encima de todos los partidos ha aprovechado muy bien el momento para parecer como una cúpula conservadora, derechista y decidida a impedir que el pueblo se libere de las coyundas partidarias que tanto impiden la democratización de la democracia. Por supuesto que esta cúpula presenta esta coyuntura como una conspiración de la derecha o del Presidente Funes contra ese partido para amenazar sus intereses electorales y hasta la gobernabilidad.


El argumento de la conspiración que evita la reflexión sobre la realidad es un conocido argumento de las derechas, pero sirve a esta cúpula para asustar a parte de su membresía, y para darle alguna justificación a su política. En realidad se trata de un magnífico momento de quiebre de los fundamentos del régimen político y de oportunidad para una salida popular a la crisis.

lunes, 11 de abril de 2011

LA VERDAD ES FUNDAMENTAL PARA DERROCAR AL IMPERIO


La prensa debe estar al servicio de la vida, no de la guerra
 
La gran prensa que nació bajo el espíritu de la búsqueda de la verdad, ha venido, de predominar en ella el profesionalismo y el interés porque a través de sus investigaciones se conozcan los detalles más oscuros o secretos de determinados personajes y circunstancias, a ser vocera de grupos dominantes a escala mundial quienes cooptándola, difunden a través suyo, su apreciación de las cosas. Con ello, lo que se consiguen es una información imprecisa, improvisada, tergiversada y, sobre todo, falaz.
 
El periodismo independiente y valiente ha dado paso a un periodismo acomodado y comprado. Ese de copy page. Aquél otrora valiente y audaz ha quedado relegado a ocupar espacios subterráneos, marginales e incluso de perseguido y clandestino. El difícil, sufrido y vilipendiado mundo del underground.
 
Guatemala, país dependiente y colonizado culturalmente por el Imperio del norte, obviamente no ha escapado a esa realidad. El periodismo dominante se ha acostumbrado a solo incrustar la “cápsula informativa” de los consorcios mediáticos que diseminan por el mundo su percepción de los acontecimientos y el discurso que priva en la elite dominante mundial ubicada primordialmente en Estados Unidos. De tal forma que, la esencia de la “información” que se quiere esparcir es la que da cuerpo a las noticias que recorren el orbe. Similar situación se da al interno, donde la coima es la que prevalece sobre la verdad imponiendo culpas a los inocentes y brillos a los malhechores. Se puede encumbrar o destruir dependiendo de la grima que se tenga del o los sujetos centrales de las notas.
 
El caso Libio, es el mejor ejemplo reciente. Sin embargo, todos los días, a cada instante, en cada rincón del planeta la tónica es igual. Estamos bajo la tiranía mediática mundial ejercida por el Imperialismo, dirigido por Estados Unidos de América. No obstante, a pesar de la fastuosidad del monstruo, la infalibilidad de aquel ha quedado cuestionada por el ejercicio de ese periodismo de underground que desde su marginalidad, en unión de muchos similares, utilizando los medios a su alcance y esgrimiendo variados recursos ha penetrado el cerco, llevándonos a los ciudadanos globales la versión más cercana de los acontecimientos. Por ejemplo, utilizando el ejemplo libio, la mentira que sirvió de base para que ésta fuera agredida demencialmente por las fuerzas mercenarias de la OTAN, la cual, a pesar de su desenmascaramiento, sigue siendo rumiada por las transnacionales de la desinformación a fuerza de machacar para obtener lo que realmente desean las potencias que las patrocinan: el petróleo ligero que esa nación produce y los grandes yacimientos de agua que posee, ha dado un giro diferente. El pueblo libio ha resistido y enfrentado a los traidores de su nación respaldados por el Imperio, y los ha ido venciendo.
 
Porque no existe otro interés en esa agresión imperialista. A pesar de vestirse con la bandera de la humanitaria defensa de los derechos de la población civil que es agredida por el “tirano” que apenas ayer era recibido por los líderes occidentales al pie de la escalinata y con alfombra roja, no puede esconder su ambición. Es tan desfachatada su tesis que al mundo le producen nauseas semejantes razones. Mentiras pueriles como si el mundo no conociera de su espíritu.

Obama, la Clinton, Sarkozy y toda la pléyade de farsantes no pueden sostener por más tiempo ese ignominioso estandarte. Descalificados por sus codicias han descendido al valle de la inmoralidad y la impudicia. Si existen “sonrisas y apretones de mano” será más por temor que por confidencia. Similar actitud que tienen los amedrentados vecinos cuando el matón del barrio seguido de su séquito de aduladores y golpeadores se hace presente en la cuadra. Hay que saludarlo con respeto y lisonja no vaya a ser que sus bombas caigan con la excusa más inverosímil. Sin embargo, los pueblos del mundo no pueden seguir sosteniendo la paz y la libertad que aquel dice defender. Pues, será su pax y su libertinaje. De ello, se desprende que algunos no han agachado la cerviz y reniegan de sus abusivas y petulantes prácticas y confiando que algún día, cansados los demás de sus atropellos, reaccionen en conjunto, siguen creando y produciendo, alertas sí ante la mínima provocación que sería el preámbulo para el golpe traidor que nunca deja de contar con sus respectivos “cómplices internos” y sobre una paciencia cifrada en la perfectibilidad de lo humano, esperan se cumpla el dicho que en mi país, Guatemala, tenemos para todo aquel personaje o elite que envalentonada en su fuerza terrorista se vanagloria sobre los demás: “a todo cerdo le llega su sábado”. (En mi país, los sábados por la mañana es cuando, por lo general, matan a los cerdos para vender su carne y su piel convertida en chicharrón en los mercados populares. Deliciosa, aunque no muy sana, costumbre).
 
Volviendo a nuestros cerdos, digo a nuestros matones de barrio que mucho dolor, sufrimiento y lágrimas han arrancado donde se ubiquen en el mundo, los argumentos se les han acabado. Su trillada perorata sobre las libertades civiles y los derechos humanos es bazofia en sus bocas. Mejor deberían ser más honestos y sin más trámite agredir a quienes deseen arrebatar sus bienes y sus vidas. Así, al menos los crédulos aún y los traidores sabrían a que atenerse los primeros y buscar dónde esconderse, los segundos.
 
Es risible que los mercenarios de la OTAN, encabezados por el matón del barrio, digan que su interés es el pueblo libio y, últimamente, el pueblo de Costa de Marfil, o en América , Honduras, Venezuela o la hartamente vilipendiada Cuba.
 
¿Qué moral tienen los terroristas del Consejo de Seguridad y los traidores locales –que ratas hay en todos lados- ante la firme e indoblegable decencia de pueblos que demostrando que aún bajo el asedio, el cerco y la mentira su pueblo da y proporciona a sus semejantes no solo internamente sino fuera de sus fronteras, lo mejor que sus henchidos corazones de generosidad pueden otorgar? ¿Qué moral esgrimen al decir que están en lucha contra el terrorismo cuando protegen y facilitan la vida y sus fechorías a los más grandes extremistas confesos como Posada Carriles y Osama Bin Laden? ¿A quién quieren engañar estos mentecatos?
 
La desdibujada faz de su Secretaria de Estado sale a masticar frente a las cámaras las asqueantes falacias que dan pie a las agresiones contra niños, mujeres, ancianos y hombres que desarmados huyen de sus bombas asesinas e inteligentes. Porque aparte de agredir con todas las mortíferas armas inimaginables son cobardes y cuando los pueblos, hastiados de su arrogancia, se arman y los enfrentan, cínicamente empiezan a maquinar como ocultar sus genocidios ante su descomunal embestida que furibundos practican. De ahí, ejemplos como los de Vietnam, Irak y Afganistán que ante su incapacidad de avanzar y posicionarse, desesperados por esa impotencia imperialista no escatiman en masacrar a la población más vulnerable que argumentan proteger.

El pobre diablo que hoy es la cara visible de ese gobierno fascista, el liberto que siguiendo su tradición histórica regresa a administrar los bienes de sus amos por no poderse acostumbrar a su libertad comprada o regalada, no tiene más remedio que subirse al tren que le pongan enfrente. Al fin y al cabo, él hijo de razas inferiores, a ojos de sus patronos, solo le toca seguir obedeciendo. No conoce la historia de sus ancestros que diferente a él, lucharon y murieron por la libertad que preciaron más que su propia vida. Pobre títere de chocolate.

Si el bravucón del barrio y sus secuaces creyeron que había engañado al mundo y que lo seguirían engañando como lo hicieron con Irak y Afganistán, ahora con Libia y Costa de Marfil están siendo derrotados por que para vencer se necesitan razones y pudor. Y, aunque ocupen, el avispero será tal que no podrán dormir tranquilos. Sus ciudades pronto serán alcanzadas por sus perfidias. Las notas sobre el asesinato en sus escuelas, sobre el asesinato sobre sus ciudadanos civiles fuera de su territorio se están incrementando paulatinamente. El Imperio se está enredando en su propia locura, en su propia droga y en su propia violencia. Su sociedad está enferma, su gente está prisionera entre el fanatismo religioso, que no religión, y el consumismo. No podrá resistir por mucho tiempo semejante esquizofrenia de ahí que el suicidio, el escape y el asesinato sean su denominador común y, como la enfermedad se propaga hay que erradicar el foco infeccioso, esa pústula virulenta que radica en su clase hegemónica psicópata y desquiciada.
 
El mundo no soporta más seguir gobernada por una caterva de asesinos desalmados, es tiempo de luchar por un cielo y una tierra nueva en el literal sentido de la palabra, pues la atmósfera está siendo contaminada de tal manera que pronto será imposible respirar, las aguas serán imposibles de tomar y la tierra imposible de producir, mientras la guerra se disemina por el planeta a la velocidad de la ambición de ese grupúsculo homicida cuya principal preocupación es seguir obteniendo jugosas ganancias a través de su industria militar.
 
La ciencia sin caridad no es válida porque crea, o bienes superfluos o bienes que coadyuvan al exterminio de la humanidad. Ambos , no obstante, deshumanizan, agotan y extinguen. Sin embargo, las tinieblas que han sumido a la tierra en esta era de hielo y cinismo más tienen su explicación en una prensa manejada por esa elite genocida. Mientras no escape de su control, muchas de las patrañas que esparce serán aceptadas como verdades y tras de ellas vendrán las arbitrariedades, las injusticias y los exterminios. La peste y el hambre, la polución y la enfermedad. Y , todas ellas apoyadas o aceptadas por las masas.
 
Por todo ello, hago un llamado a la decencia, a la honestidad, a la dignidad y la vergüenza de quienes con las herramientas de la pluma y el papel tienen la enorme misión de informar, de contar la verdad y jamás ocultarla mucho menos tergiversarla para quedar bien con los que tienen el poder de sus emolumentos. Más que con ellos, su compromiso es con la verdad y con la vida porque el poder de aquellos es por este momento mientras la recuperación de la humanidad es por siempre.
 
Hay que unirse a esas guerrillas informativas que se han levantado por el mundo y han iniciado la batalla de las ideas. Los imperios de todos los tiempos siempre han caído bajo el influjo de sus hostigamientos y la sorpresa de su ataque furtivo. Éste no será la excepción, sin embargo, es necesario apresurar su derrocamiento pues su barbarie ya está entre nosotros.
 
Carlos Maldonado
Economista y Profesor en Historia por la Universidad de San Carlos de Guatemala
Colectivo “La Gotera”

“Estoy sumamente agradecido con los Estados Unidos”, dice Posada Carriles





  























Tan pronto como la jueza Kathleen Cardone leyó el pasado viernes el veredicto unánime de "no culpable", Posada y sus tres abogados se fusionaron en un apretado abrazo de varios segundos.
En rueda de prensa, el terrorista confeso se mostró agradecido con Estados Unidos, el jurado y sus abogados. Y con cinismo visceral, manifestó que el veredicto debe de servir como ejemplo de justicia en Cuba. 

"Me siento feliz", declaró Posada, de 83 años. "Estoy sumamente agradecido con los Estados Unidos de Norteamérica, con la atención, con la justicia que me ha juzgado, con el jurado que encontró la absolución", destaca El Nuevo Herald.

El abogado del asesino, Arturo V. Hernández, dijo al periódico que Posada regresaría a Miami junto con su familia en unos días. Y al preguntársele a este por sus planes tras la absolución, su respuesta fue: "Bueno, mi camino no se ha terminado todavía. La lucha ha cambiado, pero sigue siendo la lucha".


Después de esa declaración, Hernández exhortó a las autoridades federales a desechar todas las investigaciones y posibles casos futuros contra Posada.

domingo, 10 de abril de 2011

El Diario del Pueblo chino señala que si el mundo árabe se une el imperialismo sería derrotado

El Diario del Pueblo chino señala que si el mundo árabe se une el imperialismo sería derrotado

 
 
Pueblos oprimidos: unios para derrotar al imperialismo americano! Cartel de 1964
Eso dice el comentario "La intervención en Libia tras bambalinas" firmado por Tian Wenlin. Lamentamos que la dirección china hable de "Occidente" en lugar de emplear el término científicamente correcto de imperialismo. En todo esto caso esto dice: "Para los países occidentales, mantener la situación actual del mundo árabe, o incluso intentar “democratizarlo” es mera respuesta a sus actuales intereses estratégicos. Pero si en lugar de permitir que se concrete esa expectativa, el mundo árabe lograra la unidad, con su gran población y abundancia de recursos, el espacio vital de Occidente se vería notablemente afectado".
Es estratégico para China Popular que el imperialismo salga derrotado en la Nación árabe que, unida, sería un excelente aliado de China. Es por eso contrario a los propios intereses chinos la abstención china en el Consejo de Seguridad de las Naciones facilitando así la criminal agresión de lo que púdicamente llaman "Occidente", en realidad el capitalismo en su fase imperialista, tal como lo definió Lenin.
Esperamos que las corrientes mas firmemente leninistas y antiiimperialistas apoyadas en la clase obrera, la intelectualidad patriota y el EPL terminen por imponerse en la dirección del Partido
ver la nota completa en http://spanish.peopledaily.com.cn/31619/7339088.html

La equivocada posición política de los camaradas del FPLP en relación al régimen libio


 
Los camaradas del Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP), legendaria organización marxista columna vertebral histórica de la resistencia palestina, inspiradora del socialismo científico en Palestina, Yemen, Líbano, Jordania y el mundo árabe en general, Partido-Frente que ha entregado la vida de sus mejores militantes a la Revolución palestina, ha cometido un grave error en relación a Libia. Ha apoyado inicialmente la sublevación de Bengasi contra el régimen de Gadafi y después, a la vista del error cometido ya que se trataba de una evidente acción imperialista, y al ponerse en evidencia el plan imperialista euro-gringo-israelí, de establecer una dictadura neocolonial en Libia, ha optado por callarse. 
 
El FPLP ha calificado al régimen libio de "dictadura fascista"¿Cómo define el marxismo una "dictadura fascista"? Como un régimen de terror al servicio de los grandes monopolios imperialistas y la oligarquía financiera, de orientación anticomunista y agresivamente imperialista. Ninguna de estas características están presentes en el régimen de la Yamahiriya. Nosotros lo calificamos en su momento de "anarquismo musulmán" marcando nuestras distancias; pero al calor de las noticias surgidas con el ataque imperialista, hemos descubierto amplios derechos sociales para la población, una firme voluntad popular de resistencia armada, la decisión de Gadafi de armar a las masas para defender la independencia nacional, una activa política solidaria hacia África, un masivo apoyo de las tribus, la juventud, las mujeres, los trabajadores y los militares a Gadafi. Nada de eso es fascismo. El fascismo árabe está representado por las monarquías atrasadas, vasallas y criminales del Consejo de Cooperación del Golfo, verdadero núcleo duro de la contrarrevolución árabe con la corrompida dinastía Saud al frente y Bin Laden cerquita.

La posición del FPLP entorpece la unidad antiimperialista libio-palestina. Si Libia cae Palestina será arrasada. Si Libia triunfa, se abrirán nuevas perspectivas para Palestina. Que nos disculpen los camaradas por nuestra discrepancia con ellos a quienes reconocemos como grandes luchadores heroicos.

GALEANO: ESTA ES MI TIERRA


GALEANO : ESTA ES MI TIERRA by klaudia_daniela
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...