Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 27 de septiembre de 2011

El Salvador. El bolero del presidente Funes: un paso adelante, un paso atrás

La única forma de romper la continuidad del modelo neoliberal es mediante la lucha popular. Y la lucha popular debe acompañar el antes, durante y después de la lucha electoral.
Roberto Pineda / Adital | Para Kaos en la Red 




La reciente decisión del presidente Funes de reconocer al gobierno de Palestina viene acompañada, como es ya costumbre, de una decisión opuesta que la complementa, y que en este caso consiste en la decisión -avalada por los partidos de derecha- , de enviar soldados salvadoreños a Afganistán. Una de cal y otra de arena.


Ambas decisiones diplomáticas son simbólicas de la naturaleza dual, de la rara simbiosis que caracteriza este régimen desde su llegada al gobierno el 1 de junio de 2009. Este hermafroditismo político se asemeja a un bien ensayado ritual del conocido bolero latinoamericano: un paso adelante y un paso atrás.
Y si bien puede reflejar formalmente la peculiar personalidad del mandatario, es claro que la causa de este proceder radica en la necesidad de atender los intereses contradictorios que rodean el bloque de fuerzas al interior del gobierno, que fue precisamente el factor que permitió que se derrotara a ARENA y que es hoy el factor que bloquea el avance de este singular proceso político.
Al final ha prevalecido durante estos dos años y medio de gobierno Funes, una visión socialdemócrata, reformista, vacilante, conciliadora, gradualista, que da un paso adelante y luego un paso atrás. Modificar este rumbo no será fácil, pero es posible. Y debe ser nuestra apuesta.
Los siete candados y las siete llaves del poder
La llave que permitió abrir los siete candados de las puertas de Casa Presidencial es la misma llave que se encarga de garantizar la defensa del modelo neoliberal en crisis. Y esta llave consiste en la amplia alianza de fuerzas e intereses que derrotó a la derecha y encarnan el Gobierno Funes, que van desde la aceptación del Departamento de Estado y de la Unión Europea, pasando por los vínculos con el capital transnacional, respaldo del brasileño Lula, de sectores árabes del capital nacional, de sectores socialdemócratas (CD, FDR), de los Amigos de Mauricio, hasta llegar a las diversas corrientes del FMLN y el grueso del movimiento popular y social.
Cuando hablamos de siete candados nos referimos a intereses y fuerzas económicas, políticas o sociales, nacionales e internacionales, que influyen poderosamente en el rumbo del país y que impactan en el desarrollo del sistema político. Entre las principales expresiones de estas fuerzas se encuentra el Gobierno USA, las Fuerzas Armadas, el Capital Transnacional, el Capital nacional (ANEP-FUSADES), la derecha (ARENA, PCN, PDC, GANA y hoy se suma el PP), la izquierda (FMLN), y los Medios de Comunicación (TCS, EDH, LPG, etc.). A estos hay que sumar la Iglesia (ICR, TBBAI, Elim, etc.), el Movimiento Popular y Social (COMPHAS, FSNP) y La Diáspora.
Es de los enfrentamientos, cruces, alianzas, supeditaciones, y rupturas de estas fuerzas, que surge la correlación dominante que determina el rumbo estratégico y las decisiones tácticas del régimen. Y una estrategia coherente y exitosa solo puede realizarse a partir de una política de alianzas que aísle al sector más peligroso del momento, neutralice a los vacilantes y sume y atraiga a la mayoría de fuerzas democráticas, interesadas en un cambio.
Y no todos estos actores aparecen públicamente. Algunos en la actualidad prefieren el anonimato, aunque en el pasado hayan disfrutado del reflejo de las cámaras, como es el caso de los representantes del gobierno de EE.UU. y del Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Otros al contrario, han abandonado la comodidad y privacidad de sus oficinas por el calor de la calle como es el caso de la ANEP-FUSADES. Otros están en estado vegetativo como es el caso de ARENA.
Por otro lado, puede fácilmente observarse a cinco grandes actores que son los que compiten por el papel estelar de la película, por ser los protagonistas de la agenda nacional y por dictar los guiones de la agenda política. Entre estos se encuentra el Gobierno nacional, los Partidos políticos, los Grandes empresarios, el Movimiento popular y social; y los Medios de comunicación. El avance, estancamiento o retroceso del proceso obedece a las correlaciones de fuerza de estos sectores.
Asimismo, los procesos electorales permiten a estos sectores, modificar la correlación de fuerzas a nivel ejecutivo, legislativo y municipal, lo que a su vez influye sobre la composición de la Corte Suprema de Justicia, del Tribunal Supremo Electoral, de la Fiscalía, de la PNC y otros. Es a esta gramática del poder, -la cual tuvo una importante ruptura en el 2009- que como movimiento popular debemos de proyectarnos influir, para hacer avanzar así nuestro programa de cambios y de ruptura con el actual sistema y modelo dominante. Este es el horizonte de nuestra lucha.
La ruptura del modelo neoliberal por medio de la lucha social
La única forma de romper la continuidad del modelo neoliberal es mediante la lucha popular. Y la lucha popular debe acompañar el antes, durante y después de la lucha electoral. Un proceso electoral divorciado de la lucha de calles va a favorecer a la derecha. Un proceso electoral rodeado de la lucha de calles va a fortalecer el avance de los sectores democráticos.
Lo que la derecha más teme es al acercamiento entre lucha popular y lucha electoral. El problema para nosotros radica en cómo denunciamos los retrocesos e incumplimientos de promesas de este gobierno con la necesidad de seguir debilitando a la derecha. Es un terreno movedizo, aunque todo parece indicar que nos aproximamos a un nuevo momento de auge de la lucha popular.
A la cabeza de estas luchas se encuentran los maestros, los trabajadores de la salud, del sistema judicial y de aduanas. Ya empezaron los cierres de fronteras y las marchas. El ambiente empieza a caldearse. Y esto es positivo. Septiembre será un mes de luchas populares. Al final, el calendario electoral y el calendario de la lucha social van a coincidir. Lo más adecuado sería que el gobierno Funes resolviera pronto y resolviera adecuadamente las demandas populares a tomarse el riesgo de condenar, amenazar y hasta reprimir a este movimiento, para luego lamentarse de las facturas electorales.
Algunos en el gobierno Funes no van a entender esta dialéctica social y la van a condenar. Otros en el FMLN están tratando de retrasar lo más posible y de ser posible evitar este enfrentamiento. Los intereses no son los mismos. Navegamos en el mismo barco y debemos de definir el rumbo. Nuestro rumbo es la ruptura con el modelo neoliberal. Otros, por su lado,empujan el barco hacia el fortalecimiento de este modelo. Y hay algunos que incluso quisieran que el barco se hundiera y nos ahogáramos. Sueñan con otro barco…
Y la derecha política seguramente va a tratar de aprovecharse para llevar agua a su molino. Van a tratar de hundir el barco, de sabotearlo desde dentro y de dinamitarlo desde fuera. Y la derecha mediática diariamente esta bombardeando sobre la incapacidad de este barco gobierno en detener la delincuencia y el alto costo de la vida. Y la derecha empresarial continua justificando su negativa a contribuir a la lucha por la seguridad del río en que navegamos. Pero estos no son motivos para evadir el choque. El choque es inevitable.
Un sistema judicial diseñado para la impunidad
El sistema judicial actual es el sistema judicial heredado de la dictadura militar. Los procesos de modernización que ha experimentado a partir de los Acuerdos de Paz de 1992 no han logrado extirpar su naturaleza oligárquica. Es un sistema judicial que beneficia a los poderosos y castiga a los débiles. Y esa es su función, su razón de ser, su diseño medular.
Es por esto que la elección en julio de 2009 de una Sala de lo Constitucional diferente, independiente, respetable, al interior de la Corte Suprema de Justicia vino a modificar el esquema histórico de supeditación de este organismo a los intereses oligárquicos. Pero solo ha cambiado una parte, la otra parte, mayoritaria, sigue sometida al poder oligárquico e incluso parece nostálgica de la huella de la antigua bota militar.
Esto explica la pugna interna sobre el rumbo del órgano judicial. Explica los altercados entre magistrados alrededor del 743. Y explica la conducta política seguida con respecto a la orden de extradición de 9 militares salvadoreños, involucrados en los asesinatos de los sacerdotes jesuitas, de una empleada y su hija, en noviembre de 1989.
Los fantasmas del pasado persiguen las conciencias de estos criminales. Y también el deseo de justicia de los familiares de los asesinados, el deseo popular de saber la verdad y la voluntad de un juez español que nos viene a ayudar a hacer la tarea pendiente: enjuiciar y castigar a estos asesinos, los cuales en un afán de burlar a la justicia se presentaron "voluntariamente” a la ex Guardia Nacional.
El lugar de "resguardo” es significativo, la ex Guardia Nacional, ya que simboliza uno de los centros de detención y tortura más inhumanos de nuestro país. Por sus cárceles clandestinas pasaron miles de patriotas, muchos de los cuales murieron en las cámaras de torturas.
Y luego de casi un mes de "reguardo” la Corte Suprema de Justicia anuncia lo siempre sabido: no pueden ser juzgados porque según ellos la "alerta roja” de la INTERPOL es solo para localizarlos y no para capturarlos. Y la impunidad sigue reinando y los asesinos continúan burlándose de la justicia. Pero el proceso sigue y arrieros somos y por el camino vamos.
Cristiani se cuadra ante su nuevo jefe: el general Otto Pérez
Un nuevo mesías ha surgido en las filas de la derecha centroamericana y tanto Martineli en Panamá, como Chinchilla en Costa Rica, Micheleti en Honduras y el "nacionalista” Cristiani en El Salvador se encuentran entusiasmados. Pronto contaran con un general guatemalteco para impulsar su cruzada regional anticomunista.
Y con mucha disciplina han organizando ya varias peregrinaciones para presentar sus respetos ante el nuevo duce. Y entre los más animados se encuentra Don Félix Cristiani, quien se ha cuadrado ya ante su nuevo jefe.
Solidaridad con Libia y Chile
En la historia de las luchas de los pueblos oprimidos contra los imperios hay momentos de avance y momentos de fracasos. Momentos en que la fuerza heroica de los sectores populares se impone sobre la maquinaria de los imperios y momentos en que la violencia imperial hace sucumbir las banderas y no queda otra opción que recurrir a la resistencia popular, para esperar un nuevo momento de iniciativa.
En Libia presenciamos como la tecnología militar de los imperios junto con la traición de sectores locales, que siempre los hay, ha permitido la derrota de Gadafi y la ocupación de ese país. Los imperios suman otra bandera a su mundo globalizado. El pueblo libio asume la resistencia. La rueda de la historia sigue girando…
Y al otro lado del mundo, en Nuestra América, observamos con simpatía como los sectores populares chilenos, en especial sus estudiantes universitarios, salen a las calles a proclamar su derecho a un mundo mejor. Es un noble ejemplo de combatividad y energía popular. Chile vencerá.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Cultura de la resignación... o aún hay esperanzas...Elecciones en Guatemala: un laboratorio para pensar la situación de Latinoamerica






Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Un análisis (1) de las recientes elecciones en Guatemala publicado en esta página generó algunos comentarios de los que querría retomar uno en particular. Se trata de algunas preguntas que nos hace llegar nuestro amigo Juan Gaudenzi, desde México. Comenzamos por citarlo literalmente.
“Brillante análisis de coyuntura y del contexto económico-social y político nacional. El gran interrogante para el que me hubiese gustado encontrar una respuesta más desarrollada es ¿por qué en un país con una población de aproximadamente un 60 por ciento indígena, el electorado (mayoritariamente indígena) concurre masivamente a las urnas para elegir entre una gama de blancos de derecha (racistas, discriminadores, excluyentes, etc.)?

Esta aberración supera con creces al proletariado eligiendo periódicamente al explotador capitalista que le romperá el c. en los siguientes años (la democracia liberal).

¿Por qué la única candidata indígena (de izquierda) consigue apenas el 3 por ciento de los votos?

¿Por qué los indígenas guatemaltecos no consideran que uno de ellos, de su propia sangre y cultura, puede gobernar el país, como en Bolivia?

¡A qué punto ha llegado la alienación de los pueblos nativos que han perdido toda confianza en sí mismos!

Creo que la gran tarea de la izquierda de aquí en más es contribuir a que recuperen esa confianza. Si para las grandes masas la lucha de clases ha perdido todo atractivo, Guatemala es el país ideal (ausencia de mestizaje) para plantearla en términos de etnicidad y cultura.

Con lo único que no estoy muy de acuerdo con tu texto es que consideras positivo el fin de la guerra. Para mí, pese a todas las atrocidades, mientras había tiros había una cuota de esperanza”.

El planteamiento que nos deja Gaudenzi va mucho más allá de la situación puntual de la nación centroamericana, abriendo un debate que toca a todos los países de Latinoamérica. Y más aún: deja preguntas válidas para la izquierda en su conjunto.

No vamos a responder una a una las preguntas como si se tratara de un interrogatorio periodístico (que, por cierto, no lo es), sino que inspirándonos en estos comentarios, intentaremos profundizar algunas líneas de análisis, permitiéndonos incluso alguna digresión.

Partiría de una frase clave: “la gran tarea de la izquierda de aquí en más es contribuir a que recuperen esa confianza”. Agregaría ante todo: no sólo que los pueblos indígenas recuperen la confianza en propuestas indígenas sino, quizá con un sentido más general, que las grandes mayorías recuperemos la confianza en la posibilidad del cambio. Para decirlo de un modo provocativo: pareciera que hoy esto del cambio social está “pasado de moda”. ¿Por qué?

Sin dudas el resultado electoral del Frente Amplio, la única fuerza de izquierda con la premio Nobel Rigoberta Menchú como candidata presidencial, abre interrogantes. Su 3.27% de caudal de votos, tres diputados en el Congreso entre 158 y sólo cinco alcaldías sobre 325 municipios debe llamar a una autocrítica para la izquierda: ¿da lo obtenido en estas elecciones la posibilidad de trabajar por un cambio de estructuras? ¿Sí o no? ¿De qué manera? ¿Se están acumulando fuerzas para el cambio, o se están perdiendo las fuerzas con que se contaba? ¿Vale la pena el trabajo en la estructura misma de las democracias formales o, retomando el último comentario de nuestro amigo, las esperanzas sólo existían en la medida en que había movimientos armados en acción?

Esas antiguas guerrillas, hoy día recicladas y convertidas en partidos políticos incorporados a la legalidad democrática del sistema, han tenido distinta suerte en los diferentes países del continente. Pero donde sea que se hayan presentado a elecciones, incluso habiendo ganado –en alianza con otras fuerzas y con candidatos extra-organización, como por ejemplo en El Salvador, o extremando las cosas, en Nicaragua, donde vestigios de lo que fuera un movimiento armado gobierna hoy día, pudiendo reelegirse muy prontamente– sus propuestas ya no consideran en primer término las transformaciones revolucionarias levantadas antaño. Si ello sigue haciendo parte de su ideario y su proyecto estratégico, al menos en lo que concierne a su presentación oficial, hoy ha desaparecido. ¿Desapareció entonces la idea de revolución?

En Latinoamérica, en estas últimas décadas post Guerra Fría, ha habido ya varios gobiernos que, en términos generales, se pueden ubicar en la izquierda política (Lula en Brasil, Bachelet en Chile, los Kirchner en Argentina, etc., etc.) Extremando las cosas, se podría decir que la actual administración en Guatemala, con Álvaro Colom a la cabeza, tiene –o pretendió tener– un perfil socialdemócrata (de ahí el encono visceral de la derecha tradicional del país contra su gobierno, con virtual golpe de Estado en algún momento –el caso Rosenberg– y la negativa a continuar ese esquema no permitiendo la inscripción de su esposa Sandra Torres como candidata presidencial en el 2011). Ahora bien: más allá de esa fabulosa reacción de las derechas tradicionales, furiosamente anticomunistas como en los más álgidos tiempos de la Guerra Fría, ninguno de estos planteos de las izquierdas recicladas logró 1) ni cambios sustantivos en la situación de las poblaciones cuando esa izquierda fue gobierno, ni 2) acciones de organización y movilización que trajeran propuestas de cambio trabajando desde el llano. Se podría preguntar entonces: ¿en qué anda la izquierda? El 3.27% de votos recién obtenidos en Guatemala (sexta fuerza electoral entre diez candidaturas presidenciales) da un principio de respuesta: ¡estuvo cerca de la extinción como partido legal!

Todo lo cual debe llevarnos a interrogar: ¿qué está pasando con las ideas de cambio? Ese es el sentido de las preguntas de Gaudenzi, y debería ser el horizonte autocrítico de toda la izquierda. ¿Por qué lo más a que se puede aspirar hoy, pensándolo desde el campo de la izquierda, es a participar en elecciones? ¿No caben ya las ideas de transformación revolucionaria? El peso fenomenal de la ideología dominante, de las corrientes mediáticas hegemónicas, de las tendencias académicas en boga, han quitado la idea de revolución y de lucha de clases del léxico cotidiano ¡y de las izquierdas! La aspiración a la democracia (que no es sino democracia formal, representativa, esta que se elige cada cierto período de tiempo pero que no cambia nada sustancial) pareciera la meta final. ¿Cómo entender todo eso?

No es sino a la luz de la historia que puede tenerse una dimensión de lo que está sucediendo. La paliza recibida por las distintas izquierdas en todo el continente en estas últimas décadas a manos de la derecha (represión militar furiosa) y los terribles golpazos al campo popular en el plano económico a partir del capitalismo salvaje de estos años, eufemísticamente llamado “neoliberalismo”, dan la clave. Sobre los miles y miles de muertos, desaparecidos y torturados que las recientes dictaduras se cansaron de producir, se erigieron las políticas de achicamiento del Estado y super explotación que aún están en boga, incluso con todos los gobiernos de izquierda de la actualidad. Esa es la matriz desde donde entender cómo estamos.

¿Acaso pasó de moda la necesidad de transformar un mundo terriblemente injusto donde unos pocos deciden la vida de millones? Obviamente no; pero el espíritu de protesta, la llama de la rebeldía transformadora, hoy por hoy quedó apagada. No extinguida, sin dudas, pero sí dañada. En Guatemala en concreto, con 245.000 víctimas producto de la guerra interna que se vivió recientemente (sangrienta expresión de la lucha de clases ¡que no ha desaparecido!), teniendo en su haber el nada honroso título de ser el país del mundo con mayor número de desaparecidos per capita (49% de las desapariciones forzadas del continente están aquí), levantar la voz aún puede ser muy peligroso. Si a eso se suma una virtual “guerra” criminal cotidiana con niveles de asesinatos no tan distintos a los del conflicto armado de años atrás, el terror generado en la población perfectamente puede dar como resultado la creencia en que una propuesta de “mano dura” contra la delincuencia puede ser la solución. De todos modos –¡y esto sí refuerza la idea de esperanza que aún sobrevive pese a todo!– debe tenerse en cuenta que no toda la población votó por esa opción sino sólo un 36%, mucho menos de lo que nos decían las encuestas previas (aquí conviene recordar aquello de que hay tres tipos de mentiras: las culposas, las piadosas… y las encuestas).

Para la segunda vuelta no sería raro esperar que la propuesta de un quinceavo sueldo realizada por el candidato Manuel Baldizón trepe mucho en la opción de voto, no siendo así totalmente seguro el triunfo del ex militar Otto Pérez Molina. Tal vez la pobreza generalizada pese más que el miedo a la delincuencia, fantasma azuzado hasta el cansancio por los medios de comunicación y por el Partido Patriota. Esto lleva a recordar una encuesta realizada por Naciones Unidas unos años atrás a nivel de toda Latinoamérica donde la población mayoritariamente preferiría un gobernante que le asegure un mejor pasar económico aunque ello significara la pérdida de garantías democráticas. El bolsillo manda, sin dudas, y nadie termina de creerse mucho la pregonada “democracia” como solución a los problemas cotidianos.

¿Qué podemos extraer de esto: que la gente se “derechiza”? Juan Gaudenzi nos hablaba de “aberraciones”: población indígena votando por “blancos de derecha (racistas, discriminadores, excluyentes)”, o “proletariado eligiendo periódicamente al explotador capitalista que le romperá el c. en los siguientes años”. En esa línea de las aberraciones, cabría plantear también si es cierto que “para las grandes masas la lucha de clases ha perdido todo atractivo”. Sin dudas todas esas provocadoras interrogantes deben alimentar el debate en la izquierda. Pongamos como marco general del análisis una frase de cuño hegeliano para entender por dónde va la cosa: el esclavo piensa con la cabeza del amo. Lo cual no significa que la historia está escrita y que alguna vez ese esclavo no pueda rebelarse. ¿Qué otra cosa fue si no el 36% del Partido Patriota cuando se daba por ganador cómodo en la primera vuelta? Más allá de la pedagogía del terror que 36 años de guerra interna y una actual explosión de violencia cotidiana que inunda todos los espacios han impuesto, la gente reaccionó. Si queremos decirlo con un tono más épico: ¡no todo está perdido! Esto no significa que en la segunda vuelta del 6 de noviembre se imponga una propuesta popular, transformadora. No, definitivamente, dado que los dos candidatos no son sino expresión de las mismas fuerzas de derecha, y para las grandes mayorías populares no hay mucha alternativa. Pero la gente, pese a todo, se expresó contra la maquinaria de derecha más conservadora.

Por supuesto que llama la atención cómo es posible que el país de toda Latinoamérica con mayor porcentaje de población indígena no opte por una candidata de su sangre, de sus raíces, la maya-quiché candidata presidencial ya en dos oportunidades, como sí sucedió por ejemplo en Bolivia con un candidato de origen aymará, Evo Morales, ganador ya dos veces de la presidencia. No es fácil dar una explicación a eso, y mucho menos, plantearse las alternativas políticas del caso. ¿Por qué Rigoberta Menchú, en dos elecciones, queda tan atrás? Una vez más: las democracias formales, democracias de “baja intensidad” –como correctamente se las ha caracterizado– no son una salida real para los principales problemas de la gente. Si no, recordemos la encuesta a la que hacíamos alusión. Por eso la población indígena puede apostar por estos “blancos”, uno de ellos incluso ligado a la represión contrainsurgente de años atrás. Pero eso fenómeno (¿síndrome de Estocolmo?), que se repite en distintos lugares y en diferentes momentos, no es nada nuevo en la psicología colectiva. No se trata de “estupidez” de la gente, sino de complejos procesos donde se entremezclan miedos provocados, necesidad de triunfalismo, manipulación de las conciencias, respuestas viscerales más que racionales: en Estados Unidos la gente en una segunda elección optó por Bush hijo pese a saberse que en la primera había habido fraude, y otras tantas veces la población italiana eligió a un mafioso como Berlusconi, o en Bolivia, años atrás, se eligió democráticamente al verdugo general Hugo Banzer, al igual que la población de la provincia de Tucumán, en Argentina, optó por el declarado asesino general Bussi como gobernador. ¿Y qué decir de la población alemana que, en su inmensa mayoría, buscó alegremente la figura del Führer como modelo para sentirse “raza superior”? ¿Por qué en los países europeos, con históricos Estados de bienestar, en estos últimos años se votó por candidatos neoliberales y conservadores que desarmaron esos avances sociales? Hay que entender todos estos procesos como algo más que “aberraciones”; en todo caso, se juega ahí un enrevesado entrecruzamiento de discursos políticos y subjetivos que tal vez una lectura desde la Psicología Social puede permitir descifrar. Pero de todos modos, la gente no es simplemente “tonta”, o “culpable” del giro a la derecha. Los procesos sociales son infinitamente complejos, y así como se puede aplaudir al propio verdugo (¿no hay casos de mujeres torturadas que se casan con su torturador?) también hay reacción. De hecho, Pérez Molina no ganó, y no es tan seguro que se imponga en la segunda vuelta.

En Guatemala por supuesto que sorprende que una candidata indígena tenga una aceptación tan baja, pero ello tiene historia. La población indígena del país por siglos estuvo desunida, excluida, reprimida. Y no se podría asegurar sin críticas que la figura de Rigoberta Menchú sea hoy la más absolutamente genuina expresión de los pueblos mayas. Hay algo de manipulación de su figura por cierto. Los indígenas lo saben, y seguramente eso se reflejó en las urnas. Al respecto puede ser interesante citar palabras del ecuatoriano Pablo Dávalos: “Cuando los indios emergen en el 90 empieza también la cooperación para el desarrollo. Las ONG del desarrollo aterrizan en el corazón del movimiento. (...) La cooperación rompe las solidaridades e inaugura rivalidades entre las comunidades con la creación de organizaciones de segundo grado que empiezan a disputar los recursos de la cooperación”.

Pero la organización de los pueblos mayas, más allá de esa cooperación internacional que la coopta (o de las estrategias de exterminio que el genocidio vivido durante la guerra trajo) sigue viva. Ahí es donde decimos que, pese al posible derrotismo que expresábamos más arriba, la esperanza continúa estando presente. Las izquierdas tradicionales de Latinoamérica en países con alta composición de pueblos originarios –en general inspiradas en cosmovisiones europeizantes de marxismo ortodoxo, salvo chispazos alternativos como José Mariátegui en Perú o Carlos Guzmán Böckler en Guatemala, que han propuesto nuevas interpretaciones de la cuestión indígena, siempre como marxistas, pero entendiendo de otro modo el fenómeno– han tenido muchas reticencias para aceptar teórica y prácticamente el hecho de una “movilización política indígena” como una entidad propia, y de hecho su accionar político siempre se ha encaminado a integrar los movimientos indígenas en la lógica de lucha campesina. Como claramente lo expresa el pensador guatemalteco Guzmán Böckler, en la izquierda latinoamericana por años se esperó “la proletarización que exigían los pensadores estalinistas de las izquierdas ortodoxas para limpiar el camino que conduciría a la revolución”. El “problema indígena” fue para la izquierda en muy buena medida justamente eso: un problema. No encajaba en la teoría, era un “obstáculo” para la revolución proletaria. Como bien lo expresa Gaudenzi, “si para las grandes masas la lucha de clases ha perdido todo atractivo, Guatemala es el país ideal para plantearla en términos de etnicidad y cultura”. Hay ahí un reto abierto. ¿Perdió “atractivo” la lucha de clases, o se ha sacado el tema de circulación por otros motivos? Las 245.000 víctimas de la guerra civil de Guatemala, ¿no se deben a la lucha de clases?

En este contexto puede ser pertinente recordar la Declaración de Quito, de julio de 1990, preparatoria de la contra-cumbre de celebraciones que tuvo lugar con motivo del encuentro (¿o encontronazo?) de dos mundos en 1492: “los pueblos indios, además de nuestros problemas específicos, tenemos problemas en común con otras clases y sectores populares tales como la pobreza, la marginación, la discriminación, la opresión y explotación, todo ello producto del dominio neocolonial del imperialismo y de las clases dominantes de cada país”.

Sin dudas que la izquierda está en crisis. ¡Y no sólo en Guatemala! Que el próximo 23 de octubre pueda imponerse Cristina Fernández viuda de Kirchner en las urnas de Argentina, o el 6 de noviembre Daniel Ortega en las de Nicaragua, no significa que se impongan proyectos revolucionarios, que la derecha tiemble porque se viene el poder popular y las expropiaciones, que el imperialismo asista a nuevas Cubas en el continente. Hoy día esas ideas “revolucionarias” parecieran haberse esfumado; o, al menos, no están presentes en la cotidianeidad de la práctica política, han perdido fuerza. O peor aún: han perdido credibilidad. Pero los movimientos sociales (los pueblos indígenas, los desocupados urbanos, los grupos de mujeres organizadas, los piqueteros, los sin-tierra, los jóvenes sin futuro, los desamparados de toda laya), quizá sin decirse de izquierda en sentido estricto, siguen vivos y en pie de lucha. Si en Bolivia hoy gobierna un indígena, es porque esos movimientos populares llevaron a Evo Morales a la presidencia. ¿Por qué no sucede eso en Guatemala? Son situaciones diferentes, sin dudas, y explicar el caso centroamericano no es para justificar el rendimiento de la izquierda en las pasadas elecciones. De lo que no caben dudas es que las propuestas de izquierda no están en alza; pero el descontento sigue estando ahí, como volcán listo para reventar.

¿Será que el camino para transformar algo anda por el lado de los movimientos sociales? Muy probablemente. Ello no significa que allí radique la fórmula mágica, pero sin dudas –tomando las provocadoras preguntas de Gaudenzi– hay que abrir el debate en torno a todo esto. Lo importante a rescatar es la esperanza. Si la misma nace de los tiros que vuelan por ahí o de la organización de base, es lo que está en discusión. Hoy los movimientos armados no están en crecimiento; pero nada dice que quizá no retornen. No lo estamos asegurando, y mucho menos estamos haciendo un llamado a ello. Pero la realidad política nos muestra que ello no deja de ser posible. Lo que sí es palmario es que las propuestas de izquierda electoral no alcanzan para transformar de raíz los agudos problemas de las sociedades latinoamericanas. El caso del bolivarianismo en Venezuela es una pregunta abierta: después de varias elecciones ganadas por Hugo Chávez, ¿se transformó realmente la situación de las grandes mayorías populares, o no se ha ido más allá de un discurso reformador que no cambia las estructuras de fondo? La invitación es seguir profundizando el tema.

Por supuesto que los movimientos indígenas siguen siendo una esperanza de cambio. Como dijo el portugués Boaventura de Sousa Santos refiriéndose al caso colombiano en particular y latinoamericano en general, “la verdadera amenaza no son las FARC. Son las fuerzas progresistas y, en especial, los movimientos indígenas y campesinos. La mayor amenaza [para la estrategia hegemónica de Estados Unidos y para el gran capital local] proviene de aquellos que invocan derechos ancestrales sobre los territorios donde se encuentran estos recursos [biodiversidad, agua dulce, petróleo, riquezas minerales], o sea, de los pueblos indígenas”.

Que en la segunda vuelta electoral en Guatemala el próximo 6 de noviembre los pueblos mayas, mayoritarios en el país, junto a los pobres no-mayas ubicados básicamente en las áreas urbanas y en el oriente, tengan que optar por dos candidatos que no los representan en absoluto, no significa que la gente se “derechizó”, sea tonta o no tenga conciencia política. Indica, en todo caso, que el discurso del cambio hoy por hoy lo tiene secuestrado la derecha. Pero los problemas están ahí, y la población sigue resistiendo como puede, desde el llano, desde la cotidianeidad. Lo cual lleva a plantearse autocríticamente cómo hace el pensamiento de izquierda para retomar el terreno perdido. La gran tarea de la izquierda hoy, retomando a nuestro amigo que nos provoca desde México es, después del desprestigio en que ha caído todo lo que suene a contestatario –y luego de la represión feroz de la que fue objeto, al igual que los movimientos populares– ¿cómo hacer para recuperar la confianza en que el cambio sí es posible? Es decir: ¿cómo levantar banderas contra la resignación?

Nota:
1) http://www.argenpress.info/2011/09/elecciones-en-guatemala-mas-de-lo-mismo.html

Todos queremos la paz disco de la Banda Tepeuani

 Sibemol
La Banda Tepeuani realizó, durante varios meses, la musicalización de varias producciones de la Radio Farabundo Martí, en su campamento de Chalatenango -aunque la ubicación del campamento varió durante el tiempo que permanecimos realizando esas actividades. durante el mes de septiembre de 1984 se realizó la campaña militar "Héroes de septiembre", por fuerzas militares del FMLN y fueron acompañadas desde la Radio Farabundo Martí y la Radio Venceremos con programas especiales que reflejaban un punto de vista crítico sobre la independencia centroamericana.


En ese marco, la dirección de la radio nos encomendó la creación de varias canciones, entre ellas el tema de la campaña que titulamos
 "Espadas y arcabuces", se incluyó una canción para Pedro Pablo Castillo, originario del barrio La Vega de San Salvador, quien tuvo una visión popular auténtica del proceso independentista, por lo que organizó a la gente de los barrios cercanos y los armó con armas caseras para lanzarse a una verdadera lucha por la independencia, a diferencia de lo que finalmente pasó, que fue una jugada de los criollos a costa de los sectores populares, llegando a redactar un acta de independencia para favorecer a los sectores más ricos de los criollos: independencia, camcio para que nada cambie, pues quienes se mantuvieron gobernando fueron las mismas autoridades españolas.
Posteriormente, el 15 de octubre de 1984 la Banda Tepeuani participó en el primer encuentro de Diálogo entre el FMLN y el gobierno de El Salvador, hecho único que despertó el interés de grandes sectores de la población alreddor de la posibilidad de alcanzar la paz mediante el diálogo. De las palabras pronunciadas por el representante del FMLN en el encuentro se sacó el título del album: "Todos queremos la paz", que fue grabado al siguiente año en La Habana Cuba, en los estudios de Radio Progreso, con acompañamiento de la orquesta de cuerdas del Instituto de Radio cine y Televisión.
Integrantes de la Banda Tepeuani: Erick Trabanino, Eugenio Andrade, Francisco Astacio, Godofredo Echeverría, Guillermo Cuéllar y Rigoberto Osorio.
A continuación coloco el disco completo para quien lo quiera escuchar o lo quiera bajar.
La guinda
Anastacio Rey de los nonualcos

A colaborar
No hay quien nos pare el carro
Todos queremos la paz
Canción de cuna y flor de El Salvador
Como tú

sábado, 24 de septiembre de 2011

Centeno cede a pretensiones de CTE-América Móvil (CLARO) propiedad de Carlos Slim.



En un hecho sin precedentes, el Ministro de Trabajo y Ex -sindicalista de las Telecomunicaciones, Humberto Centeno, parece estar dispuesto a dar la estocada final al Sindicato de Industria de Trabajadores de las Comunicaciones SITCOM y al Sindicato de Trabajadores de Empresa AVX SITRAVX. Como corolario de una larga disputa en donde un Magistrado de Camara favoreció a la empresa CTE-America Móvil (CLARO) que le había solicitado disolver el sindicato, siendo su pariente directo uno de los apoderados de la empresa. El Código de Trabajo establece que un sindicato solo puede ser disuelto por solicitud de sus miembros o por tener menos de 35 afiliados por más de un año. Ninguna de ambas causales aplican al caso. América Móvil propietaria de CTE – CLARO, es la empresa insignia del magnate mexicano Carlos Slim Helú. La última oportunidad para el Ministro y Ex Sindicalista de corregir esta decisión que establecería un precedente nefasto, se la han dado los mismos sindicatos, al presentar este 19 de Septiembre un recurso de revocatoria a dicha decisión.
* * * *
El caso en realidad se remonta al año 2003, cuando en Marzo de ese año es fundado el sindicato SITCOM, el cual fue el esfuerzo para convertirse en un Sindicato por rama de Industria de los trabajadores de un sindicato anterior llamado SUTTEL el cual se había conformado en el año de 1998 luego de la privatización de la empresa estatal autónoma ANTEL. Antes de la privatización, los trabajadores eran representados principalmente por la organización conocida como ASTEL en donde Centeno fue elegido Secretario de Relaciones Internacionales en 1984. Muchos de sus antiguos compañeros se encuentran ahora en SITCOM.
Dado que SITCOM es un sindicato de industria que puede representar a todos los trabajadores del sector, desató desde el principio una fuerte reacción de la gran empresa privada que en 2003 controlaba el Ministerio de Trabajo a través del Ministro Isidoro Nieto quien en ese mismo año negó el registro a SITCOM, misma actitud  fue sostenida en 2004 por el siguiente Ministro de Trabajo, Roberto Espinal, un abogado patronal quién ahora dirige ahora un reconocido bufete de abogados  que utilizan su trafico de influencias para promover acciones antisindicales violatorias de las leyes nacionales y de los convenios internacionales. Pese a que la Corte Suprema de Justicia había ordenado a ambos ministros respetar la Libertad Sindical de los fundadores de SITCOM los Ministros Nieto y Espinal ambos abogados patronales y miembros del partido ARENA, hicieron caso omiso de las resoluciones de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Corte.
Fue hasta en 2009 cuando la Dra. Victoria Marina de Avilés revocó las decisiones de sus predecesores, basando la suya en jurisprudencia Constitucional nacional y en los Convenios 87 y 98 así como en la recomendación 143 de la OIT aprobados por El Salvador, otorgando así en septiembre de ese año, personería jurídica a SITCOM.
En abril de 2010 los abogados de la empresa CTE-América Móvil promovieron una acción para promover la disolución del sindicato en el Juzgado 1º de lo laboral  donde la pretensión patronal fue declarada atinadamente NO HA LUGAR. En lo que parece una decisión calculada, los abogados de la empresa apelaron esta decisión, con lo cual el caso pasa a la Camara 1º de lo laboral de San Salvador, donde el magistrado presidente es el Dr. Wilfredo Arnoldo Sánchez Campos quien tiene un grado de consanguinidad directa con el Lic. Mario Sánchez Chinchilla uno de los apoderados de CTE-América Móvil y miembro del bufete de abogados dirigido por el Ex – Ministro Roberto Espinal conocido como Labor Lawyers. Desobedeciendo la ley de manera clara, la Camara resuelve el pasado 29 de marzo de 2011, mandar a cancelar el registro de SITCOM. Es claro que el Magistrado de Camara ha resuelto fuera de la ley y favoreciendo a la empresa CTE-América Móvil, representada legalmente por su familiar.
Ante estos hechos, SITCOM acude nuevamente a la Corte Suprema de Justicia mediante un Recurso de Amparo que solicita suspender el acto reclamado por violar varios derechos constitucionales como el Debido Proceso, Derecho de Defensa y Libertad Sindical. Un primer amparo es presentado el 15 de Junio y una ampliación a los argumentos el 15 de Julio de 2011.
En un Boletín de Prensa fechado este día los sindicalistas reclaman haber puesto al tanto a las autoridades del Ministerio de Trabajo del caso, pero acusan que han sido más fuertes las presiones de CTE-América Móvil. El comunicado dice textualmente: “El titular de Trabajo, Humberto Centeno ha cedido finalmente a las presiones de la empresa CTE-América Móvil propiedad del magnate Mexicano Carlos Slim. A pesar que el convenio 87 de la OIT y la misma Constitución de la República le mandan “Adoptar Todas las medidas necesarias y apropiadas para garantizar a los trabajadores y a los empleadores el libre ejercicio del derecho de sindicación”, ha decidido validar una decisión de la Camara 1ª de lo Laboral de San Salvador, sin ninguna base legal y motivada claramente por una afinidad familiar del Magistrado Presidente de Camara con el representante legal de CTE-América Móvil el Lic. Mario Sánchez Chinchilla“.
El caso manifiestan los sindicalistas, ya esta siendo analizado por la OIT en Ginebra Suiza, bajo el expediente número 2896. Asimismo aseguran interpondrán en los próximos días una queja ante la OCDE por violación a las Directrices para Empresas Multinacionales por parte de la Multinacional Mexicana América Móvil.
ALERTA DE ACCIÓN Y CARTA MODELO CLICK AQUI

El Salvador: ¿podemos avanzar sin luchar?



Roberto Pineda

La complejidad del proceso iniciado el 15 de marzo de 2009 con la derrota de ARENA y la victoria del FMLN en las elecciones presidenciales, nos exige un análisis permanente de las modificaciones de la correlación de clases y de fuerzas políticas y sociales, de sus desplazamientos y fusiones, de sus rupturas y reacomodamientos. Debemos de aprender a leer la realidad con la mente fría y el corazón ardiente. Hacer un esfuerzo por evitar reduccionismos y generalizaciones. Intentar el análisis concreto de la situación concreta, desde una óptica de lucha.  

Diversas visiones de la realidad

Recientemente conversaba con un funcionario gubernamental sobre la situación del país y me sorprendió la visión completamente ilusoria, idílica,  sobre el proceso. Mi amigo vive en una burbuja de izquierda. Su conclusión básica era que la gente evidentemente nos apoya, vamos avanzando y que hemos derrotado ya a la derecha y el próximo presidente será seguramente “alguien de nuestro Partido.”

Por otra parte, un joven universitario me manifestaba que este gobierno de Mauricio Funes y el FMLN no se diferencia en nada de cualquier gobierno de la derecha y que con sus promesas a la gente lo que va producir es una gran decepción. Su conclusión era que hemos retrocedido y lo que corresponde es terminar con este peligroso ensayo y luchar por un gobierno “verdaderamente revolucionario.” Y de ser posible “proletario.”

Ambas visiones desde la izquierda son unilaterales, reduccionistas y solo leen una parte de la realidad. Los arboles les impiden ver el bosque. En política los deseos no son realidades. Y la lucha de clases se fundamenta en una situación de dominación de sectores hegemónicos que se enfrentan a sectores subalternos.

Transformar esta realidad requiere de mucha imaginación y de mucha fuerza social, de la participación de la gente. Y puede lograrse. Marzo del 2009 fue el resultado de un largo proceso de acumulación política en visión estratégica, fuerza electoral, alianzas, programa, candidato, etc. Es un nuevo punto de partida. Nunca antes se había logrado llegar al gobierno por tanto tiempo. Y con perspectivas de mantenerse y avanzar.

Acomodarse al nuevo momento político abierto en el 2009 no ha sido fácil. Ha habido cansancio y confusión. Ya el movimiento popular venía golpeado en su pensamiento y accionar desde 1992 y el 2009 ha terminado de noquearlo. No ha podido superar su estado de inamovilidad. La fuerza política de izquierda aplasta a la fuerza social. Un poderoso partido de izquierda, y un movimiento popular raquítico.

Y esto debilita el enfrentamiento social. Fortalece la visión posibilista, pragmática, electorera. Algunos piensan que hay que bañarse en aguas tranquilas y evitar los sobresaltos. Hay que evitar la fatiga de la lucha. Promueven la defensa de la gobernabilidad que se convierte al final de cuentas en defensa del sistema. Lo importante pasa a ser la próxima elección y el próximo candidato. El programa no importa y mucho menos la lucha. No hay proyecto político. Hay proyecto electoral. Y lucha electoral. Ya estamos inmersos en ese terreno resbaloso pero necesario.
Pronto, en marzo de  2012 mediremos el impacto electoral, sea de los programas sociales o de los programas económicos de este gobierno. Porque ha sido un gobierno que destruye con la mano derecha lo que se construye con la mano izquierda. En otras palabras, la continuidad del modelo neoliberal provoca la pobreza que es mitigada por los programas de asistencia social.

Y la derecha, aunque derrotada, debilitada y dividida, sigue teniendo un fuerte peso en nuestra sociedad. Y la sigue apostando a bloquear este gobierno para facilitar la restauración oligárquica. Y cuenta con poderosos aliados y recursos, incluido el recurso de reinventarse y asumir un discurso de izquierda. No podemos ser ingenuos pero tampoco derrotistas.

Es claro que la agenda estratégica de la derecha, de toda la derecha,  es regresar al gobierno, a la seguridad de tener las llaves de la hacienda. En la actualidad siguen siendo  los dueños del país, ellos lo saben, pero han perdido las llaves. Y el que pierde las llaves puede perder la casa. También lo saben.

Funes gobernando desde la derecha

Las expectativas de la mayoría de la gente no corresponden claramente a las realidades de la gestión de este gobierno. La gente esperaba cambios. La gente esperaba el desmontaje de los aspectos principales del modelo neoliberal. Y el castigo de los corruptos como mínimo. El gobierno responde con promesas. Y ya no estamos en época electoral. La gente espera rectificaciones, soluciones, resultados. La gente puede cansarse de la larga espera y buscar otro doctor que cure sus dolencias.

La gente padece de inseguridad y la medicina parece ser la misma de la derecha, mano dura. Y la enfermedad se extiende y se agrava. La gente padece de desempleo y la medicina no aparece. La gente padece del alto costo de la vida y la medicina sigue subiendo de precio. Lo que la gente si logra percibir es que la empresa privada es la única que logra imponer su agenda.

Dicen abiertamente que no van a  pagar impuestos para la seguridad y no pagan impuestos. Y sus niveles de rentabilidad siguen creciendo. Y este gobierno les teme y prefiere gobernar para estos sectores y defender sus intereses que cumplir con su mandato de cambio. Prefiere gobernar para los patricios que lo desprecian que para los plebeyos que lo aman. No se pone a la altura del cónsul romano Lucio Sextio.

Y el presidente Funes puede tranquilamente beneficiar a empresas transnacionales así como respaldar a políticas de agresión internacional, a partir de su convencimiento que no existe un movimiento social unificado y asertivo, que le pase la factura por sus reprobables acciones. No podemos seguir soportando un presidente con un discurso de izquierda y una práctica de derecha.

Y es precisamente esta situación: la incapacidad del movimiento popular de obligarlo a bailar a la izquierda, la que permite este vergonzoso desplazamiento hacia la derecha.  Es un presidente que baila con los empresarios y amenaza a los sindicatos. Y la crisis que se avecina, la del capitalismo mundial, la va a trasladar a la gente, si lo permitimos. Si no recuperamos la iniciativa política desde las calles.
Por lo que la tarea estratégica consiste en desplegar la lucha de los sectores populares por un programa de cambios,  por un nuevo modelo de país, que rebase el papel asistencialista del gobierno y que plantee con claridad la necesidad de una reforma impositiva; una reforma política que modifique la Constitución, y una reforma económica que rompa con el modelo neoliberal y abra paso a una economía al servicio de la sociedad y no de las empresas.

¿Podemos avanzar sin lucha social?

A partir de junio del 2009, con la toma de posesión del presidente Funes,  se estableció como premisa del movimiento popular y social, que había que avanzar sin luchar, y esperar que desde el gabinete y los ministerios, surgieran las líneas maestras para los cambios esperados. Habíamos derrotado a la derecha y la izquierda llegaba al gobierno. Había que esperar. Los cambios serían graduales. Estábamos equivocados.

Hoy, dos años y medio después, evaluamos que los cambios han sido mínimos, limitados, y la lucha social también. Hemos avanzado muy poco. Con muchas dificultades –endeudamientos, compromisos con los organismos financieros, acciones entreguistas- hemos sostenido los niveles existentes y la ruptura con el modelo anterior ha sido estrecha. La derecha sigue controlando amplias esferas del poder político, como es la CSJ y la Asamblea Legislativa. Aunque en esta ultima el presidente sea del FMLN.

Pero aun así, ¿da lo mismo votar por ARENA que votar por el FMLN? Absolutamente no. Pensemos que hubiera pasado si Ávila hubiera ganado en el 2009, lo más seguro es que estaríamos a la defensiva. Luchando siempre, pero desde la resistencia. Estuviéramos lamentándonos que no supimos unirnos. Pero no, estamos en otro momento, complejo, novedoso, pero disputando  la iniciativa política.

La ruptura del modelo solo será posible mediante la combinación de lucha electoral con lucha popular. Solo la lucha electoral a lo que va conducir es a reproducir el modelo y garantizar su continuidad. Solo la lucha popular a lo que va conducir es a reproducir espacios de división, sectarismo y aislamiento.

¿Es el presidente Funes el culpable de nuestras debilidades?
La falta de capacidad de respuesta del movimiento popular frente a diversas medidas del presidente Funes puede –según algunos- originarse en que la gente confía en  “los cambios desde arriba” y teme a los “cambios desde abajo.” La gente le apostó a un “cambio seguro.” Y aún así la victoria no fue aplastante. Estas son realidades.
Este fue un eje básico del discurso que utilizamos para llegar a la presidencia. Y mientras esta tesis, esta idea,  se sostenga en las mentes de la gente, las llaves que abren la puerta de la movilización popular se encuentran guardadas. La gente esta a la expectativa. Han pasado a ser espectadores, cuando se necesita que sean actores, jugadores, participantes. Los puños en alto fueron sustituidos por los aplausos. Y últimamente por los lamentos. Alguna gente dice: ustedes nos engañaron…El engaño fue mutuo.
Algunos piensan que el enemigo a derrotar es el presidente Funes. Mayúsculo error. El presidente Funes va llegar hasta donde lo empujemos. Y si lo abandonamos, va correr a refugiarse en los brazos de la oligarquía. Este gobierno es una carreta que camina empujada, por una cuesta empedrada. La dejamos de empujar y se viene de regreso. Es una carreta que necesita impulso y rumbo. Y la derecha nos grita: ustedes no pueden conducir esa carreta, permitan que regrese a nuestras manos. Pero lo conquistado con lucha, no se entrega. Y no fue fácil conseguir esta carreta.

Otros en el gobierno piensan que ya no existen enemigos. Y que vivimos en el reino del pájaro y la nube. Y que lo pertinente es buscar la “unidad nacional.” Y que no hay que perseguir a los corruptos. Y no hay que exigir que los empresarios paguen sus impuestos. Y hay que mantener el dólar. Y que los trabajadores no deben de hacer huelgas y ya no deben de darse manifestaciones. Nos gritan desde los sabios editoriales de sus periódicos: sean civilizados, pasen de la protesta a la propuesta. Sean inteligentes.

La construcción de poder popular
No es sencillo construir un movimiento popular que rompa con la postración existente y construya poder popular. Y que en vez de fragmentar como es ya tradicional, se dedique a complementar, a unificar pensamientos y acciones. La UNTS de 1986-1992 fue la última experiencia de movimiento popular unificado. Luego se impuso la dispersión ideológica y orgánica.
Existen factores que bloquean su desarrollo, objetivos y subjetivos. Debemos de reconocer que la derecha artística, educativa, religiosa y mediática han avanzado considerablemente. Han logrado violentar, paralizar y dividir a los sectores juveniles, neutralizar a amplios sectores populares rurales y urbanos, imponer su hegemonía cultural. Y la cosecha de estos esfuerzos la trasladan al terreno electoral. Han fortalecido su hegemonía cultural.

Mientras los sectores populares organizados a principios de los años ochenta abandonaban las ciudades y se trasladaban a  los frentes guerrilleros, la derecha incursionaba y pasaba a tomar posesión de estos espacios. A la par del esfuerzo militar represivo, la dictadura militar de derecha desplegó una intensa contraofensiva ideológica, orientada a capturar las mentes de nuestro pueblo. Se abrieron nuevas universidades e iglesias. Fue un fino y bien financiado esfuerzo contra insurgente.

Y fue un esfuerzo que empalmó con una cultura autoritaria profundamente internalizada en amplios sectores populares, la cual a partir de criterios patriarcales impone conductas individualistas, de uso tanto de la violencia  como de la resignación, de matriz profundamente conservadora, homofóbico, racista, militarista, colonizado, de rechazo a proyectos democráticos alternativos de sociedad, de educación, de iglesia y de familia.

A esto hay que sumar los cambios en la esfera de la economía que redujeron drásticamente el sector industrial y agrícola, afectando así a los sectores organizados en sindicatos. A esto hay que sumar las privatizaciones y la emigración como factores que modificaron la composición de la clase trabajadora. Hoy contamos con una clase trabajadora en la que los sectores de maquila, informales y de desempleados son la mayoría.

El sector formal industrial es minoritario. La reciente proletarización de estos nuevos sectores debilita la construcción de una conciencia de clase que les permita avanzar en el diseño organizativo, de unidad y de movilización, para enfrentar la crisis del sistema existente y salir de este prolongado letargo. Pero a la vez esto lanza a las filas de la revolución a nuevos sectores, que reaccionan ante la crisis del capitalismo y pasan a la lucha…

Mensaje de Cantinflas: No decir nada, para decir mucho...




Fernando Barraza (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Al cumplirse el primer centenario de su nacimiento, el 12 de agosto de 1911, México rinde homenaje al actor Mario Moreno, que en más de cincuenta películas, inmortalizó al “pelado”, el personaje popular, que encarna el alma y la identidad del pueblo charro.

La anécdota es recordada por el desaparecido escritor mexicano, Carlos Monsivais: el joven e inexperto actor Mario Moreno trabajando en una carpa, fue víctima del pánico escénico y olvidó el monólogo original, por lo que empezó a decir lo primero que se le vino a la mente, con frases incoherentes y sin sentido, hasta que un asistente, creyendo que estaba borracho, le gritó desde la galería: “Cuánto inflas, en la cantina inflas...”

Ese día, Mario Moreno hizo un doble descubrimiento: se hizo de un nombre, Cantinflas, para que su familia no supiera que trabajaba en el escenario, y creó un estilo de hablar, en que, aparentemente no se dice nada, pero se puede decir mucho...

El pasado día 12 de agosto se cumplió un siglo del nacimiento del ya desaparecido actor mexicano Mario Moreno, efeméride que está teniendo una gran repercusión entre el pueblo del país azteca y para todos los amantes al cine, en general, por lo se están realizando varios actos de homenaje, entre ellos un sello de correos y una exposición fotográfica que cuenta con 126 imágenes del actor, a lo largo del parque de Chapultepec, en Ciudad de México.

El Mimo de México, como también se le conoce en su país, realizó más de 50 películas con sus particulares enredos al hablar, lapsus tales que lo llevaron a crear célebres frases para el celuloide, que, contra lo que se cree, tienen mucho más significado que el que parece: «El mundo debería reírse más, pero después de haber comido»; «Algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado» o «Yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad».

Sentencias que en 1992 llevaron a la Real Academia de la Lengua Española a definir y aceptar como verbo el término cantinflear como hablar mucho sin decir nada. El mismo Carlos Monsiváis, en una crónica incluida por Jordi Soler en el libro Los ídolos a nado, desmenuza el personaje de sombrero de pico, bigotes ralos, pantalones a media nalga y gastados zapatos creado por Cantinflas: "El pelado, el nombre asignado a los lumpen proletarios, el pelado, el que nada lleva y nada tiene, el carente de piel, el que nunca tuvo con qué cubrirse, el paria a quien el diminutivo reduce a su nivel exacto por inofensivo: el peladito, que entra a escena y el público se divierte de antemano ante el símbolo del porvenir clausurado para siempre".

Más allá de los pantalones caídos

Mario Moreno Reyes, conocido mundialmente como Cantinflas, nació hace 100 años en un modesto hogar de la capital mexicana. Su padre era empleado postal, fue el sexto de 12 hermanos y su infancia transcurrió en uno de los barrios más pobres de la Ciudad de México: Tepito. A los 16 años, tras falsificar su fecha de nacimiento para hacerse pasar por adulto, ingresó en el Ejército, de donde salió cuando fue descubierta la trampa. Se dedicó entonces al boxeo y también aprendió a torear, pero su destino estaba en las carpas, un modesto espectáculo teatral, desde donde saltó al celuloide, donde popularizó su personaje.

En su reciente ensayo sobre la mexicanidad denominado Mañana o pasado. El misterio de los mexicanos, Jorge G. Castañeda asevera: “El ejemplo más extraordinario del mexicano que evade sistemáticamente la confrontación, tanto porque refleja indudables rasgos nacionales como porque se le identifica como el mexicano típico es, por supuesto, Cantinflas".

Castañeda cita además al sociólogo Roger Bartra, quien sostiene: “El mensaje de Cantinflas es transparente: la miseria es un estado permanente de primitivismo que es necesario reivindicar en forma hilarante". En su libro La jaula de la melancolía, Bartra asegura: “La gran popularidad de Cantinflas se debe a que, con sus burlas, hace también una crítica de la injusticia social; por ejemplo, cuando le preguntan si el trabajo es cosa buena, contesta: 'Si fuera bueno, ya lo hubieran acaparado los ricos.”

El experto en cultura popular mexicana, Ricardo Pérez Montfor, manifiesta: “Hay dos etapas en Cantinflas. Primero él surge en un momento de efervescencia política en los años treinta, cuando se están estructurando los elementos corporativos del Estado mexicano, y ahí es cuando ese hablar mucho y no decir nada se vuelve paráfrasis de la demagogia política del momento. Ahí Cantinflas representa un sentir popular, ya que de manera agresiva, se mofa de la ineficacia de los poderosos. Pero en la segunda etapa, Cantinflas se convierte en un portavoz del régimen, vinculado al PRI, un cómico institucional. Entonces, rara vez hace referencia a situaciones de marginación, ve la pobreza como algo inevitable a la que hay que dispensar caridad antes que reclamar justicia."

Trayectoria en las tablas

Hacia 1930, Maio Moreno ya se había unido al circuito de carpas de la Ciudad de México, turnándose entre las carpas Ofelia, Sotelo y la carpa Valentina, donde conoció a su futura esposa. Al principio trató de imitar a Al Jolson pintándose la cara con pintura negra, pero después se separó para formar su propia identidad como un habitante de un barrio pobre con pantalones holgados, una soga como cinto y un bigote muy particular.

En las carpas bailaba, realizaba acrobacias y otros varios oficios. En 1940 se hizo la que quizá sea su mejor y más famosa película, "Ahí está el detalle". En ella ya podemos ver a ese personaje con pantalones caídos, barba mal rasurada y un sombrero pequeño. Es muy probable que el impacto que en la gente causó Cantinflas, lo llevara a repetirse en buena parte de sus posteriores trabajos.

Ganó una enorme popularidad con la interpretación de su personaje, un hombre salido de los barrios pobres que se originó del típico pelado. El personaje se asoció con parte de la identidad nacional de México y le permitió a Moreno establecer una larga y exitosa carrera cinematográfica que incluyó una participación en Hollywood. Se dice que el estilo de salir a hacer comedia, disfrazado de "peladito", lo tomó del comediante Manuel Medel.

Mario Moreno ha sido llamado el "Charlie Chaplin de México" y tuvo un estruendoso éxito en América latina, España y Guinea Ecuatorial, lugares donde todavía tiene muchos admiradores, que ven sus películas que se repiten en la televisión. Como pionero del cine mexicano, Mario Moreno ayudó a su crecimiento en la época de oro. Aunque fue conservador, su reputación como portavoz de los desprotegidos le dio a sus acciones autenticidad y lo convirtió en un importante líder sindical, en la lucha contra la práctica del gobierno de un sólo partido, para manejar y controlar los sindicatos.

Su personaje, cuya identidad se mezcló con la de si mismo, ha sido analizado desde la década de los cincuenta por numerosos críticos de los medios de comunicación, filósofos, antropólogos y lingüistas. Ahora ha cobrado fuerza el proyecto cinematográfico que devolvería a Cantinflas a la pantalla. Se trata de una cinta protagonizada por el actor español Óscar Jaenada, cuyo guión corre a cargo de la argentina Gabriela Tagliavini y está bajo la dirección de Alejandro Gómez Monteverde, para ser estrenada antes de que finalice 2011.

Carlos Monsiváis recuerda el sepelio de Cantinflas, que falleció el 20 de abril de 1993 de un cáncer pulmonar: "El cortejo es extraordinario y culmina en el Panteón Español. Allí la gente deposita cartas sobre el féretro. La cremación dura tres horas. Muy pocos se van. Él dictó su epitafio: 'Parece que se ha ido, pero no es cierto'".

Al ver hoy a miles de personas desfilar ante sus 126 fotografías de enorme formato expuestas en las rejas del Bosque de Chapultepec, en pleno paseo de la Reforma, parece que el cómico tuvo razón: se fue pero no se fue.

Reír llorando




Juan de Dios Peza

Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.
Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
-Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
-Viajad y os distraeréis. -Tanto he viajado
-Las lecturas buscad -Tanto he leído
-Que os ame una mujer - ¡Si soy amado!
-Un título adquirid -Noble he nacido.
¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
- ¿De lisonjas gustáis? - ¡Tantas escucho!
-¿Que tenéis de familia?...-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?... -Mucho, mucho.
¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.
-Me deja- agrega el médico -perplejo vuestro mal,
y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.
-¿A Garrick? -Sí, a Garrick...
La más remisa y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír?-Ah, sí, os lo juro!;
él, sí, nada más él... ¿Mas qué os inquieta?...
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick! Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto;
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

Juan de Dios Peza (1852-1910) fue un destacado poeta y escritor mexicano.
Garrick, David (1716-1779), fue el más eminente actor inglés de su tiempo y el intérprete máximo de los personajes de Shakespeare. Cultivó también la poesía cómica, que recitaba después en escena con excelente acogida del público.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...