Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

viernes, 21 de octubre de 2011

Los “contratistas” en la guerra contra las drogas



Alejandro L. Perdomo Aguilera (Desde La Habana, Cuba. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

La política diferenciada del uso de contratistas-mercenarios de empresas militares de seguridad privada constituye otra amenaza construida a través de la lucha contra el tráfico ilegal de drogas (TID). Ciertamente el uso de contratistas por parte de los Estados Unidos es una práctica política que se viene extendiendo en el modus operandi de ese gobierno. En los últimos años se ha apreciado cómo muchos de los militares, políticos, diplomáticos y contratistas utilizados en el Medio Oriente son “promovidos” hacia América Latina y el Caribe.

La situación que vive la región, con el auge de los cárteles de la droga, ha provocado un auge de la violencia, llegando al punto del colapso en países como México. La cruzada de Washington contra los cárteles no se ha hecho esperar, y sus métodos cada vez más violentos han devenido en altos índices de muertes, a lo que se ha respondido con la proliferación de la contratación de agencias privadas de seguridad militar por parte del gobierno de los EE.UU.

Lo más preocupante es que ante la extensión de las rutas de la droga por los países del Cono Sur, las erróneas estrategias utilizadas en la subregión andina, con el Plan Colombia, la Iniciativa Regional Andina, IRA, y en el caso de México, Centroamérica y algunos países del Caribe con la Iniciativa Mérida, sea extendida a otros países de la región. El paradigma político que significó México por años, feneció con la Iniciativa Mérida. El sinnúmero de víctimas, la inestabilidad político-institucional que vive el país, el quebrantamiento de la seguridad ciudadana y el Estado de Derecho, dan muestra de las fatídicas consecuencias de la militarización de la lucha antidroga.

Pero la guerra es necesaria para las pretensiones geoeconómicas y geopolíticas estadounidenses. Avalados en esa contienda, se incrementan las necesidades logísticas y de efectivos militares, que se solventan con la participación de los contratistas-mercenarios en los países latinoamericanos, obviando las leyes del derecho internacional y la soberanía de los Estados latinoamericanos, implicados en los problemas asociados al TID.

La subcontratación de servicios de seguridad para la cooperación en materia de lucha contra el TID, conlleva a la extrapolación de otros conflictos, resquebrajando el debilitado equilibrio político de las sociedades latinoamericanas afectadas por el problema. Con ello no sólo han penetrado en los conflictos internos de los países (Colombia, Bolivia), sino que han influenciado en estos en correspondencia con los intereses imperiales, en los destinos de las luchas políticas internas. Un ejemplo claro es el caso de Colombia, donde la cooperación de la empresas militares de seguridad privadas se transformó de apoyo a la lucha contra el TID en ayuda al gobierno de turno contra las guerrillas (FARC y ELN).

La utilización de este servicio de mercenarios produce una privatización de la guerra contra las drogas y, a la vez, aunque de modo más paulatino, una privatización de la seguridad ciudadana. El mundo empresarial de la guerra perfila nuevas formas de dominación o más bien, nuevas excusas para la misma. Tomando como base las contrataciones con empresas privadas, se adquieren mercenarios para la guerra, consultores jurídicos para el fortalecimiento institucional y la adecuación de las leyes internas de los países implicados a los intereses hegemónicos de EE.UU., extendiendo el servicio de “colaboración” al asesoramiento policial y servicios de defensa, que hacen cada día más rentable la llamada guerra contra las drogas, para los intereses del gobierno estadounidense y de las empresas privadas vinculadas a estos servicios.

Las empresas de aparatos de defensa y otros servicios de asesoría presentes en los países con conflictos, necesitan de estos problemas, que ágilmente son alentados por la CIA, el FBI, la USAID, la DEA, el Departamento de Estado y el de Defensa , hostigando a aquellos gobiernos que no son dóciles a su recetas imperiales, mediante la demonización realizada a gobiernos contrarios, a través de la construcción de consensos, lograda por su hegemonía sobre los medios de comunicación y las redes sociales informatizadas. Las agresiones que han estado recibiendo el gobierno de Bolivia en los últimos meses son un vivo ejemplo de ello.

Entretanto, las empresas privadas de seguridad se ven beneficiadas por lucrativos contratos federales antidrogas que ascienden a miles de millones de dólares, sin preocuparse por la supervisión ni la rendición de cuentas. Para ello “los contratistas estadounidenses en América Latina reciben dinero de los departamentos de Defensa y Estado para proveer servicios de inteligencia, vigilancia, reconocimiento, entrenamiento y suministrar equipamiento”

Ahora bien, si se indaga sobre los antecedentes de la lucha contra el TID en Latinoamérica, ciertamente el uso de contratistas no es novedoso. “Conjuntamente a la militarización, la lucha contra las drogas empezó a privatizarse; aunque se menciona de la presencia de Dyncorp desde el año 1988, se habla de sus actividades de forma más concreta a partir del año 1994.” El ejemplo más conocido de su uso ocurrió en 1995, cuando tres contratistas murieron cundo prestaban servicios en avionetas de fumigación de cultivos de coca. Ya en 2006 existían 26 agencias militares de seguridad en Colombia. Para tener una idea de cuánto deja atado a los Estados latinoamericanos la privatización de la lucha antidroga por parte de los EE.UU., el actual presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, cuando ocupaba la Cartera de Defensa reconoció públicamente: “dependemos de todo lo que nos da Estados Unidos, sin Estados Unidos nos quedamos miope” .

En la lucha antidroga participan diversas empresas contratistas. Para el caso de América Latina las más ganadoras son DynCorp Internacional, que recaudó 1.100 millones de dólares, el 36% del total del gasto en contratos antidrogas de la región efectuado por los departamentos de Defensa y Estado, siguiéndole Lockheed Martin, Raytheon, ITT y ARINC. La parte más lamentable de la historia es la inexistencia de un sistema que controle si los fondos canalizados responden a los “éxitos” en la guerra antidroga. De hecho una de las excusas planteadas por estos departamentos es la carencia de presupuesto que le permita crear un sistema de control más efectivo.

La realidad es que el sentido del uso de las empresas privadas de seguridad es el de disminuir el costo político de las incursiones militares en territorios foráneos. Para evitar escándalos como los de la época de Vietnam, se usan nuevas tácticas que bajo el manto de la contratación a empresas privadas, se recurre a todo tipo de violaciones de los derechos humanos e, incluso, de lo normado por la propia legislación de EE.UU. para lograr los intereses geopolíticos y geoeconómicos que tienen en Latinoamérica. Con esta tendencia a la contratación de empresas de seguridad privada para la guerra antidroga, la mayor cantidad de los fondos que se canalizan para reducir este flagelo va hacia el pago de estas empresas.

Lo preocupante es la tendencia a una expansión de esta práctica que deja a los gobiernos de los países afectados sin un control sobre las operaciones que se realizan en su propio territorio. Un autor versado en estos temas como Peter Singer alerta del riesgo de depender de agencias privadas de seguridad en temas de inteligencia, que expone la esencia de planes estratégicos gubernamentales en manos de un actor privado. Con ello se hace entrega de la seguridad del país a empresas privadas que, además, responden a los intereses de los Estados Unidos. La falta de claridad en los informes y la divergencia de los datos ofrecido por la DEA y el Departamento de Defensa y el de Estado, confirma el tratamiento irrespetuoso y oportunista que se le da a la lucha antidroga.

Se calcula que EE.UU. ha gastado 3.000 millones de dólares en la lucha contra el llamado narcotráfico en América Latina desde 2005. Recientemente la senadora demócrata Claire Mac Caskill, presidenta del subcomité sobre la Supervisión de Contratación reconoció: “Cada vez es más claro que nuestros esfuerzos por frenar el comercio de estupefacientes en América Latina, en especial en lo relativo al uso de contratistas por parte del Gobierno, han fracasado en gran medida.”

La investigación solicitada por Mac Caskill revisó los contratos de 2005 a 2009 para operaciones antinarcóticos en Colombia, México, Perú, Bolivia, Ecuador, Haití, Guatemala y la República Dominicana. Dicha pesquisa arrojó que el gobierno estadounidense aumentó los contratos en un 32 por ciento, elevando los fondos destinados de 482 millones de dólares a 636 millones, todo ello sin que existiese un sistema que regulase el uso de los fondos.

El Departamento de Estado, a conciencia de las problemáticas que pueden traer las disparidades de los controles, se comprometió a mejorar el sistema de rastreo del dinero, señalando la debilidad de la supervisión de los contratos y la concesión de fondos por unos 840 millones de dólares. El escándalo producido por las irregularidades de las contrataciones respecto a la guerra antidroga y las funestas consecuencias sociales que padecen los países implicados llevó a que la Comisión Internacional de Políticas sobre Drogas de la ONU, declara en su informe del pasado 7 de junio de 2011, la guerra contra el narcotráfico como un fracaso.

Sin embargo las firmas continúan desarrollando sus contratos y servicios., las facilidades que otorgan son de satisfacción para hábiles políticos que se refugian en ellas, reconocidas –por el gobierno de los EE.UU.– como el camino correcto para apartarse de las molestias que pueda ocasionar el Congreso en relación a la discusión sobre los costos políticos al interior de la sociedad norteamericana, viendo en los conflictos más que una amenaza internacional a enfrentar, una oportunidad empresarial. Los otros Vietnam de la postguerra fría llegaron pero sin movimientos hippies ni mayo francés, los contratistas son el instrumento ideal para acallar la opinión pública norteamericana y su hegemonía sobre el cuarto poder (los medios de comunicación) al no ver utilizado sus soldados en territorio foráneo, sino que estos son sustituidos por los contratistas-mercenarios.

Respecto a la ineficiencia del sistema de rastreo de los fondos canalizados por el gobierno de EE.UU. parece más una obra comercial que la inocencia de un grupo de burócratas. Por solo mencionar un ejemplo, las empresas de contratación privada estadounidense que actúan en México, según datos del Senado de Estados Unidos, han ganado en un período de cuatro años 170,6 millones de dólares a través de contratos con los Departamentos de Defensa y Estado.

El paquete prometido de la Iniciativa Mérida, 1.400 millones de dólares de ayuda estadounidense a México y Centroamérica en su lucha contra el crimen y el narcotráfico, estaría gastándose, asegura el relator, en la venta de tecnología de guerra y en manos de los contratistas. Es decir que sobre la canalización de fondos del gobierno estadounidense hacia México, por concepto de lucha contra el “narcotráfico”, tiene un efecto bumerán, ya que se recicla en manos de las empresas militares privadas de seguridad y otros servicios.

En México, el gasto estadounidense en contratistas alcanzó su máximo en 2008 de 64.4 millones de dólares, coincidiendo con el comienzo de la Iniciativa Mérida. El informe sostiene que en todo el continente EE.UU. ya ha pagado al menos 3 mil 100 millones de dólares a contratistas en la lucha contra las drogas, creciendo en un 32 por ciento en apenas cuatro años.

Estas firmas, a diferencia de las fuerzas multinacionales, no tienen ningún compromiso de imparcialidad sino que, por el contrario, operan conforme a las soluciones precisas que quiere su cliente, viendo en el terreno no las formas de ayudar a la población, sino las de solucionar el problema que afecta al cliente, independientemente de que las vías que deban utilizar para lograrlo violen los derechos humanos y las normas jurídicas del país donde operan, incluso si las tácticas engendran más violencia en la sociedad. El objetivo concreto y predominante es proporcionarle a los EE.UU. cifras alentadoras sobre la captura o asesinato de narcotraficantes y sobre el control de territorios que considere geoestratégicamente importante ese gobierno.

La lógica imperial de los EE.UU. encuentra en las empresas de seguridad militar, el vínculo por donde desviar los recursos asignados a la lucha antidroga para América Latina y el Caribe, desviando el dinero hacia el sector empresarial estadounidense. De este modo, lejos de solucionar el problema del TID y otros delitos conexos en el Hemisferio Occidental, estos recursos se encargan de apaliar las deficiencias económicas de su sistema, con el incremento de contrataciones al sector privado radicado en EE.UU., haciéndolo aliado de sus intereses geoeconómicos y geopolíticos en la región.

La estrategia, por más crítica que parezca, refleja la realidad de un sistema en crisis, que aprovecha los problemas del TID en Latinoamérica para consolidar su sistema de dominación, ante la emergencia de otras potencias económicas y su creciente interés en la región. Siguiendo esa lógica imperial, resulta pertinente apreciar los pilares militares económicos y políticos como un complejo entramado de intereses a considerar para entender las verdaderas pretensiones del gobierno estadounidense con la guerra contra el “narcotráfico” en la región.

Siguiendo esa línea de pensamiento, resulta comprensible por qué no se concentren las políticas antidrogas impulsadas EE.UU., enfrentando los problemas que incitan en el negocio de las drogas, con la demanda del ferviente mercado norteamericano y las dificultades que vive Latinoamérica, con el índice de pobreza y desigualdad social. Tampoco se ocupan de rastrear los vínculos de los cárteles de la droga con empresas legales transnacionales. Por el contrario, estas estrategias se limitan a crear recetas para eliminar cultivos de plantas de las que se obtiene materia prima para las drogas.

De esta forma, lejos de atender el tema de las drogas de forma integral, se orientan hacia la cadena más débil, que parte de los países pobres, militarizando la guerra contra los cárteles de la región, inyectando de armas a estos grupos, a la vez que se acrecienta la permanencia de las empresas militares de contratación privada en la región. De todo ello, finalmente paga las consecuencias la sociedad civil. Las experiencias de Colombia y México son un fatídico ejemplo de lo que pudiera significar la extensión de esta práctica la paz y la seguridad en la región. Con ello se aprecia la verdadera amenaza: mercenarios y empresas privadas de seguridad, haciendo dinero a costa de las calamidades del tráfico ilícito de drogas en Nuestra América.

Anexo1. Contratos que el gobierno estadounidense ha efectuado con Compañías Privadas para la guerra contra las drogas en América Latina.
Fuente: Prepared for Chairman Claire McCaskill. United States Senate. Committee on Homeland Security & Governmental Affairs Subcommittee on Contracting Oversight New Information about Counternarcotics Contracts in Latin America Majority Staff Analysis, June 7, 2011, p.7. En:http://mccaskill.senate.gov/files/documents/pdf/CNReportFINAL.pdf

Anexo 2. Contratos de contratistas por millones de dólares
Fuente: Prepared for Chairman Claire McCaskill. United States Senate. Committee on Homeland Security & Governmental Affairs Subcommittee on Contracting Oversight New Information about Counternarcotics Contracts in Latin America Majority Staff Analysis, June 7, 2011, p. 3. En:http://mccaskill.senate.gov/files/documents/pdf/CNReportFINAL.pdf

Anexo 3. Contaros de agencias privadas en millones de dólares.
Fuente: Prepared for Chairman Claire McCaskill. United States Senate. Committee on Homeland Security & Governmental Affairs Subcommittee on Contracting Oversight New Information about Counternarcotics Contracts in Latin America Majority Staff Analysis, June 7, 2011, p, .5. En:http://mccaskill.senate.gov/files/documents/pdf/CNReportFINAL.pdf

Anexo 4. Contratos del Departamento de Defensa y del de Estado.
Fuente: Prepared for Chairman Claire McCaskill. United States Senate. Committee on Homeland Security & Governmental Affairs Subcommittee on Contracting Oversight New Information about Counternarcotics Contracts in Latin America Majority Staff Analysis, June 7, 2011, p.4. En:http://mccaskill.senate.gov/files/documents/pdf/CNReportFINAL.pdf

A propósito de las drogas y otros productos psicoactivos




Yves Charpak (LIBERATION)

Nicotina, alcohol, café, opio, heroína, anfetaminas, cocaína, champignones alucinógenos, LSD, popper, éter, pegamento, ansiolíticos, psicotrópicos, antálgicos, Red Bull… Citar en desorden estos productos psicoactivos permite abstraerse de los dogmas y querellas bizantinas sobre sus estatus, y de las pseudo-justificaciones médico-científicas de las opciones de nuestras sociedades.

Algunos productos son legales, otros están disponibles «ilícitamente» pero no clasificados como drogas, otros más son drogas ilícitas a nivel internacional, pero con «tolerancias» locales diversas; otras por último son productos medicinales. Si se los utiliza, es porque hay necesidades, deseos, se buscan efectos. Claramente, tenemos necesidad de productos psicoactivos. Una vida cerebral natural, sin productos que modifican las percepciones y las capacidades se realiza raramente. Los productores, legales o no, se frotan las manos, tanto más cuando las disputas sobre el estatuto de estos productos nos prohíben realizar un debate real. Pero, ¿qué queremos en verdad? Comencemos por ver qué es lo que existe. Esquemáticamente, se puede distinguir:

1. Estimulantes, para despertarse, para no dormirse en el trabajo o al volante, para “hacerse mejor la fiesta”, limitar los efectos del envejecimiento sobre la capacidad de concentración, preparar exámenes o terminar un trabajo que nos priva del sueño.

2. Productos para desinhibirse, mejorar el contacto con los otros o simplemente soportarlos.

3. Productos para sufrir menos, desangustiarse, dormir confortablemente luego de una jornada agobiante.

4. Productos para modificar las percepciones, intensificarlas, percibir algo desacostumbrado.
Nuestro consumo se realiza por distintas vías: se toma, se bebe, se masca, se inhala, se esnifa, se inyecta. Pronto aparecen efectos no buscados: toxicidad, comportamientos deletéreos, violencia, pérdida de control, baja de las capacidades intelectuales, dependencia, acostumbramiento (aumento de la dosis para alcanzar el mismo efecto), tráfico, contrabando, prácticas ilegales, corrupción, juegos de influencia, clientelismo electoral, blanqueo de dinero, mercados financieros offshore, financiamiento de armas…

Para evaluar todos estos efectos, cada producto y cada contexto deberían ser clasificados según todos estos criterios, sin a prioris ideológicos, científicamente. Sin embargo, cuando son puestas en primer plano las ciencias biológicas y médicas, se trata a menudo de fragmentos de resultados, sin discutir su interpretación. Es penoso ver a algunos científicos salir de garantes: las decisiones sociales no deberían implicar a la ciencia cuando esta no se encuentra en el origen de dichas opciones.

La situación es la siguiente. El estimulante más utilizado en el mundo es el café, probablemente poco tóxico. A continuación, la nicotina. Más fuerte que el café, más adictiva, sobre todo porque se halla mezclada con millares de sustancias que componen el tabaco y que acrecientan su toxicidad. Pero no nos engañemos, es evidentemente la nicotina la que posee el efecto de base buscado. Es la más mortal de las drogas.

Ha existido un mercado de estimulantes por pedido (de acceso bastante libre), muy solicitados en particular por estudiantes ante los exámenes. Eran las anfetaminas, vendidas en general como «calmantes del apetito». Ya no se expiden anfetaminas por pedido, pero el mercado ilícito progresa inexorablemente, junto con el éxtasis y otras moléculas. Muchos profesionales en Europa utilizan muchos otros estimulantes «naturales», la cocaína, para rendir más en el trabajo, para mantenerse activos a pesar de la fatiga, para no hablar de sus usos «festivos».

Pero para el tema fiesta y vínculos sociales, cambiemos de categoría. El alcohol es nuestro desinhibidor común. Es una droga cuyos efectos individuales y sociales son complejos. Existen bebedores regulares excesivos, para quienes el problema no es la dependencia sino la toxicidad. Hay también «alcohólicos», para quienes la dependencia es mayor y dolorosa. Seguramente, haya bebedores razonables, más numerosos. Y finalmente, bajo la presión de fuerzas marketineras mundiales incontroladas, bebedores ocasionales excesivos, que buscan la embriaguez como objeto de interacción social.

La dependencia es una cosa extraña: la heroína, droga mayor, era empleada masivamente por los soldados americanos en Vietnam, abastecida por organizaciones creadas por el «empleador», para ayudarlos a superar los sufrimientos de la guerra. De regreso a casa, la mayoría de ellos, los que encontraron condiciones de vida favorables, a quienes se consideraba toxicómanos “pesados”, pararon con la droga de la noche a la mañana.

El cannabis revela por su parte la ausencia de lectura racional de los productos psicoactivos: droga tradicional en algunos países, implicando raramente una dependencia fuerte, poco tóxica según los actuales conocimientos medicinales, es, a pesar de su estatus ilícito, tomada por una buena parte de la población, mayormente joven, para un uso festivo y facilitador de relaciones sociales. No es percibida como peligrosa. Pero tiene un efecto paradojal: su uso conduce a menudo a una dependencia tabacal casi ineluctable.

Los medicamentos psicotrópicos ilustran otra paradoja: ellos ayudan o alivian, pero los efectos buscados bordean los efectos de otros productos que calman también el dolor, la angustia, la depresión… Sus consumidores no se engañan: algunos usos de drogas son de hecho automedicaciones, más o menos eficaces. Es, por otro lado, difícil medir cuál es la causa de un consumo y cuál es la consecuencia.

En conclusión, el tema merece salir del círculo vicioso ideológico: es allí donde nuestras sociedades se extravían. Es necesario leer, sobre el tema de las drogas ilícitas, el informe anual de la Organización de las Naciones unidas contra la droga y el crimen, y sus estadísticas anuales. Casi todos los indicadores se hallan en rojo, señalando un aumento del uso no controlado por las políticas internacionales y nacionales. Es posible mejorar este control, para ello sería preciso comenzar a reflexionar seriamente.

Yves Charpak es experto en salud pública.

jueves, 20 de octubre de 2011

El Sindrome del Despertar

Videoclip que describe en 8 minutos algunos de los estados emocionales que podemos atravesar en el proceso de caer en la cuenta del inevitable descenso energético.
Fue realizado por la Red de la Transición de la Comarca Andina en base a un trabajo previo del grupo Madrid en Transición sobre el artículo de Sarah Edwards y Linda Buzzel titulado "The Wake Up Syndrome".
Más información sobre el pico del petróleo, el colapso económico global y las Iniciativas de Transición en nuestro sitio web:
 entransicion.com.ar

El Sindrome del Despertar from Horatiux on Vimeo.

Versiones sobre el magnicidio de Muammar Gaddafi


Muammar Gaddafi

“Ha muerto Muammar Gaddafi”, dijo Mahmud Jibril en horas del medio día durante una rueda de prensa y nuevamente aparece la promesa del fin de la masacre en Libia, pero Hillary Clinton se ha apresurado a decir que la guerra continúa: la historia de Afganistán resuena en sus palabras.
La madrugada de este jueves, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) bombardeó un convoy a las afueras de Sirte. En la maniobra militar murieron, al menos, 50 personas y entre los sobrevivientes se encontraba Muammar Al Gaddafi, quien logró evadirse hasta ser cercado por los grupos terrestres subordinados a la alianza imperial.

Esta es tan sólo una de las versiones que han recorrido desde la mañana de este jueves la prensa internacional en torno al magnicidio del líder de la Revolución Verde, luego de que las fuerzas militares internacionales arreciaran los ataques aéreos y terrestres contra su ciudad natal, ubicada a poco más de 300 kilómetros de Trípoli, capital del país magrebí.

Sin embargo, la Otan ha sido cauta y, al igual que el Departamento de Estado de Estados Unidos, ha evitado hacer alusión a su participación en la ejecución de Gaddafi. Sin embargo, tanto la nación norteamericana como la coalición armada del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas son los protagonistas de la agresión iniciada hace siete meses y que ha cobrado, hasta los momentos, la vida de más de 50.000 personas.

El auto proclamado Consejo Nacional de Transición (CNT) también ha dejado de lado, por unas horas, agradecer a la Unión Europea por la cooperación financiera y de armas para adjudicarse el asesinato del dirigente libio.

En este punto, la versión de los mercenarios toma dos direcciones: ¿Gaddafi murió en combate contra los grupos pro coloniales que desde hace meses negocian el petróleo libio o fue herido de bala y posteriormente asesinado?

Mahmud Shammam, vocero del CNT, ha dicho que “murió en un ataque de los combatientes”, pero Al Jazeera ha transmitido videos en los que el coronel camina herido, cercado por los mercenarios, escena que coincide con la versión de la captura y posterior ejecución extrajudicial.

No obstante, la cadena de noticias qatarí ya ha difundido en los últimos meses videos cuestionables, como aquél que en agosto pasado daba por sentada la toma de Trípoli y el júbilo local por la agresión de la Otan. Imágenes que en los días siguientes fueron desenmascaradas como montaje por los medios de comunicación rusos.

De acuerdo con el oficial Mohamed Abdel Kafi, el cuerpo del Mandatario ha sido trasladado a Misrata, ” a un lugar secreto por razones de seguridad”.

Las fotos que circulan por los medios están firmadas por reporteros de la agencia de noticias AFP, de Francia, país que fue el primero en visitar a la nación africana tras la agresión y que ha protagonizado la distribución de armas a los libios pro imperiales.
Fuente: AVN

Caras y caretas



Eduardo Galeano

Tomado de Comunicación Intercultural para un Mundo más Humano y Diverso
Cristóbal Colón descubrió América en 1492? 
¿O antes que él, la descubrieron los 
vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?
Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?
¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?
Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía?
***
Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.
Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón.
Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India.
Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.
El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraría una pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua.
El notario, Hernán Pérez de Luna, dio fe.
Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.
***
Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: la fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente.
Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos.
En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho.
En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas.
Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.
***
El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones.
Eran conmovedoras las Leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor.
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto de cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Pero este Requerimiento de Obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima.
***
Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.
Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la Raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo?
En el año 1942, cuando los Estados Unidos entraron en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
***
Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro.
¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?
Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile. El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, gritó:
-¡Nosotros seremos cada vez más!
-¿Con qué mujeres? preguntó el jefe indio.
-Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.
***
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.
Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower.

martes, 18 de octubre de 2011

Grupo Bilderberg - Entrevista - Adrian Salbuchi





La voluntad de acero (Segunda Parte y final)




Cuando en 1976 tuvieron lugar los más graves actos de terrorismo contra Cuba y de modo especial la destrucción en pleno vuelo de la nave aérea cubana que despegó de Barbados con 73 personas a bordo -entre ellos pilotos, aeromozas y personal auxiliar que prestaban sus nobles servicios en esa línea, el equipo juvenil completo que había obtenido todas las medallas de oro que se disputaban en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de esgrima, los pasajeros cubanos y de otros países que viajaban confiados en aquel avión-, los hechos provocaron tal indignación, que en la Plaza de la Revolución se reunió para despedir el duelo, la más extraordinaria y apretada  concentración que he visto jamás y de la cual ha quedado constancia gráfica. Las escenas de dolor fueron y son todavía imborrables. Tal vez ningún dirigente de Estados Unidos, y muchos en el mundo no tuvieron posibilidad de verlas. Sería ilustrativo que tales escenas fuesen divulgadas por los medios masivos para comprender bien  las motivaciones de  nuestros heroicos combatientes antiterroristas.
Bush padre era ya un importante oficial de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, cuando estos  recibieron la misión de organizar la contrarrevolución en Cuba. La CIA creó en la Florida su más grande base de operaciones en el hemisferio occidental. Ella se responsabilizó con todas las acciones subversivas realizadas en Cuba, incluidos los intentos de asesinato contra los líderes de la Revolución y se responsabilizó con los planes y cálculos que de haber tenido éxito habrían significado un enorme número de bajas por ambas partes dada la decisión de nuestro pueblo,  demostrada en Girón, de luchar hasta la última gota de sangre. Bush nunca entendió  que la victoria de Cuba salvó muchas vidas, tanto cubanas como norteamericanas.
El crimen monstruoso de Barbados se produjo cuando ya él era jefe de la CIA, casi  con tanta autoridad como el Presidente Ford.
En junio de ese año convocó en Bonao, República Dominicana, una reunión para crear la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, con la supervisión personal de Vernon Walters, entonces Director adjunto de la CIA. Obsérvese bien: “Organizaciones Revolucionarias Unidas”.
Orlando Bosch y Posada Carriles, agentes activos de esa institución fueron designados como líderes de esa organización. Se inicia así una nueva etapa de actos terroristas contra Cuba. El 6 de octubre de 1976, Orlando Bosch y Posada Carriles, personalmente dirigen el sabotaje para hacer estallar en pleno vuelo el avión de cubana.
Las autoridades arrestaron a los implicados y los remitieron a Venezuela.
El escándalo fue tan grande que el gobierno de ese país entonces aliado de Estados Unidos y cómplice de sus crímenes dentro y fuera de Venezuela no tuvo otra alternativa que ponerlos a disposición de los tribunales venezolanos.
La Revolución Sandinista triunfó en julio de 1979. La sangrienta guerra sucia promovida por Estados Unidos estalló en ese país. Reagan era ya Presidente de Estados Unidos.
Cuando Gerald Ford sustituyó a Nixon, era tal el escándalo provocado por los intentos de asesinatos a líderes extranjeros que prohibió la participación de funcionarios norteamericanos en tales acciones. El Congreso negó los fondos para la guerra sucia en Nicaragua. Hacía falta Posada Carriles. La CIA, a través de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana, sobornó con abundantes sumas a los carceleros pertinentes y el terrorista salió de la prisión como un visitante más. Trasladado con urgencia a Ilopango, El Salvador, no solo dirigió los suministros de armas que provocaron miles de muertes y mutilaciones a los patriotas nicaragüenses, sino que también, con la cooperación de la CIA, adquirió drogas en Centro América, las introdujo en Estados Unidos y compró armas norteamericanas para los contrarrevolucionarios nicaragüenses.
En aras del espacio omito numerosos datos de la  brutal historia.
No es posible comprender por qué el ilustre Premio Nobel que preside el Gobierno de Estados Unidos, se complace en reiterar la estúpida idea de que Cuba es un país terrorista, mantiene en cárceles aisladas y en condiciones inhumanas a los cuatro antiterroristas cubanos, sanción que hoy no se aplica a ningún ciudadano de otro país adversario de Estados Unidos, menos aún si ninguna fuerza militar norteamericana admite haber sido puesta en riesgo alguno por ellos, y prohíbe a René regresar a su patria y al seno de su familia.
El mismo domingo 9 de octubre en que René transmitió su valiente mensaje al pueblo de Cuba, grabó y filmó otro fraternal “Mensaje a Fidel y Raúl”. Por consejo de Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, no se publicó ninguno de los mensajes hasta que el Oficial de Probatoria de la Corte Federal de la Florida, le comunicara formalmente las condiciones que le imponía en los tres años de “libertad supervisada”.
Cumplido ya ese requisito me complace informar a nuestro pueblo el contenido textual de ese mensaje que tanto honra a nuestros héroes y expresa su comportamientoejemplar y la voluntad de acero:
Querido Comandante:
Primero que todo un abrazo, mi agradecimiento, el sentimiento de aprecio no solamente por todo el apoyo que ha volcado usted sobre nosotros, por la forma en que ha movilizado a todo un pueblo y ha movilizado la solidaridad internacional a favor del caso nuestro, sino, en primer lugar, por habernos servido de inspiración, por haber sido el ejemplo que hemos seguido durante estos 13 años y por haber sido para nosotros una bandera tras la cual nunca íbamos a dejar de marchar.
Para nosotros esta misión no ha sido más que la continuación de todo lo que han hecho ustedes, de lo que la generación suya hizo por el pueblo cubano y por el resto de la humanidad.
Para mí es un placer enorme enviarle este mensaje, enviarle el abrazo temporal, que irá por esta vía, porque sé que nos daremos un abrazo finalmente; por mucho que intenten nuestros adversarios impedirlo, sé que nos vamos a dar ese abrazo.  Sé que los Cinco regresaremos porque usted lo prometió y porque ha movilizado la energía, lo mejor de la humanidad, la voluntad de todo el mundo para que eso suceda.
Para nosotros es un honor servir a la causa que usted inspiró en el pueblo de Cuba, ser seguidores de usted, seguidores del camino que usted y Raúl abrieron, y nunca dejaremos de ser merecedores de esa confianza que ustedes depositaron en nosotros.
A los dos, a usted, Fidel, a Raúl que ahora nos guía en esta nueva etapa difícil, compleja pero gloriosa en que estamos enfrascados para romper la dependencia económica que nos ata todavía y que impide que logremos construir la sociedad que queremos, les envío un abrazo de parte de los Cinco, les digo que siempre tuvimos confianza en ustedes.  Cuando estábamos solos en el hueco, cuando estábamos incomunicados, cuando no recibíamos noticias, cuando mis cuatro hermanos no sabían nada de su familia porque no se les podía decir, siempre tuvimos confianza en ustedes, siempre supimos que ustedes no abandonarían a sus hijos, porque siempre supimos que la Revolución nunca abandonaba a quienes la defendían.  Por eso es que merece ser defendida y por eso es que siempre lo haremos.
Y aunque no estoy seguro de que merezcamos todos los honores que se nos han hecho, sí le puedo decir que el resto de vida que nos queda será dedicado a merecerlo, porque ustedes nos inspiran, porque ustedes son la bandera que nos enseñó cómo comportarnos y hasta el fin de nuestros días trataremos de ser merecedores de la confianza que ustedes depositaron en nosotros.
Para mí ahora esto es una trinchera en la que seguiré en el mismo combate a que ustedes me convocaron y voy hasta el final, hasta que se haga justicia, a seguir sus órdenes, a hacer lo que haya que hacer.
Y les digo a Fidel y a Raúl: ¡Comandantes, los dos, ordenen!
Fidel Castro RuzOctubre 17 de 201110 y 35 p.m.

Smith y Carlos suspendidos en Mexico (Octubre 18 de 1968)



Un 16 de octubre, Tommie Smith ganó una medalla de oro, batiendo un record mundial, 200 metros en 19.83 segundos.
Al recibir la medalla, Smith lo hizo con el puño en alto. Media hora después volvió a alzar el puño, esta ves, cubierto por un guante de cuero color negro, también lo hizo su compañero John Carlos, quien ganaba una medalla de bronce.

Para el 18 de octubre los atletas y activistas, fueron marginados, zatanizados por su pais(USA) y expulsados de la comunidad olimpica.
El puño en alto, era el saludo de los Panteras Negras, aquél desafiante gesto, desató un largo debate sobre Derechos Humanos.

El puño en alto y la cabeza hacia abajo en oración solemne:

"Mi oración fué de solidaridad", dijo Smith, "de esperanza de que podemos unirnos como pueblo en lugar de separarnos en un pais que se supone ser uno solo".

(VIDEO) Vea "Dossier" con Walter Martínez

Por: VTV / Aporrea.org
 
 
 
 
 
 


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La cosa más importante del mundo


Naomi Klein
Si algo sé, es que el uno por ciento ama una crisis. Cuando la gente entra en pánico y está desesperada, y parece que nadie sabe qué hacer, es el momento ideal para lograr que se apruebe su lista de deseos de políticas pro empresariales: privatizar la educación y la seguridad social, recortar los servicios públicos, deshacerse de las últimas restricciones al poder empresarial. En medio de la crisis económica, esto es lo que actualmente sucede en todo el mundo. Sólo hay una cosa que puede bloquear esta táctica, y, afortunadamente, es grande: el 99 por ciento. Y ese 99 por ciento está tomando las calles, desde Madison hasta Madrid, para decir: No, no pagaremos tu crisis.
Esa consigna comenzó en Italia, en 2008. Rebotó en Grecia y Francia e Irlanda, y finalmente llegó a la milla cuadrada en la que la crisis empezó.
¿Por qué protestan?, preguntan los perplejos expertos en la televisión. Mientras, el resto del mundo pregunta: ¿Por qué se tardaron tanto?, Nos preguntábamos cuándo iban a aparecer. Y, sobre todo dice: Bienvenidos.
Mucha gente hace paralelismos entre Ocupa Wall Street y las llamadas protestas contra la globalización, en Seattle, en 1999, que atrajeron la atención mundial. Esa fue la última vez que un movimiento descentralizado, global y encabezado por jóvenes, apuntó directamente contra el poder empresarial. Y me enorgullece haber sido parte de lo que llamamos el movimiento de movimientos.
Pero también hay importantes diferencias. Por ejemplo, elegimos a las cumbres como nuestros blancos: la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el G-8. Las cumbres son transitorias por naturaleza, sólo duran una semana. Eso hizo que nosotros también fuéramos transitorios. Aparecíamos, llegábamos a los titulares mundiales, y luego desapareceríamos. Y, en el frenesí del hiperpatriotismo y militarismo posterior a los ataques del 9/11, fue fácil borrarnos del mapa, al menos en Norteamérica.
En cambio, Ocupa Wall Street eligió un blanco fijo. Y no ha puesto fecha límite a su presencia en este lugar. Eso es sabio. Sólo cuando te mantienes fijo puedes echar raíces. Esto es crucial. Es un hecho, en la era de la información, que demasiados movimientos brotan, como hermosas flores, pero rápidamente mueren. Es porque no tienen raíces. Y no tienen planes de largo plazo de cómo se van a sostener. Cuando llegan las tormentas, el agua se las lleva.
Ser horizontal y profundamente democrático es maravilloso. Estos principios son compatibles con el duro trabajo de construir estructuras e instituciones que sean lo suficientemente robustas para que puedan sobrellevar las tormentas que vienen. Tengo mucha fe en que esto pasará.
Algo más que este movimiento hace bien: se comprometieron con la no violencia. Se rehúsan a darle a los medios las imágenes de ventanas rotas y luchas callejeras, que tanto anhelan. Y esa tremenda disciplina ha implicado que, una y otra vez, la historia sea la deplorable y no provocada brutalidad policiaca. De la cual vimos más todavía el miércoles (día 5) por la noche. Mientras, el apoyo a este movimiento crece y crece. Más sabiduría.
Pero la gran diferencia, tras una década, es que en 1999 nos enfrentábamos al capitalismo en la cúspide de un frenético auge económico. La tasa de desempleo era baja, las carteras de acciones tenían un alto valor. Los medios estaban borrachos de dinero fácil. En aquel entonces se trataba de comenzar negocios, no cerrarlos.
Hicimos notar que la desregulación detrás del frenesí tenía un precio. Era dañino a los estándares laborales. Era dañino a los estándares medioambientales. Las empresas se volvían más poderosas que los gobiernos y eso era dañino para nuestras democracias. Pero, para ser honesta con ustedes, mientras fueran buenos tiempos, enfrentarse a un sistema económico basado en el egoísmo era una tarea difícil, al menos en los países ricos.
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Estadunidenses indignados se manifiestan en la ciudad de Los ÁngelesFoto Elizabeth Coll
Diez años más tarde, parece que ya no hay países ricos. Sólo un montón de gente rica. Gente que se enriqueció saqueando la riqueza pública y agotando los recursos naturales en el mundo.
El punto es que hoy, todos pueden ver que el sistema es profundamente injusto y se sale de control a toda velocidad. El egoísmo sin restricciones ha destrozado la economía global. Y también está destrozando al mundo natural. Sobrepescamos nuestros océanos, contaminamos nuestra agua con la fracturación hidráulica y las perforaciones en aguas profundas, nos enfocamos en las formas más sucias de energía en el planeta, como las arenas bituminosas de Alberta. La atmósfera no puede absorber la cantidad de carbono que le metemos, con lo cual creamos un peligroso calentamiento. El nuevo modelo de lo normal son los desastres en serie: económico y ecológico.
Estos son los hechos. Son tan evidentes, tan obvios, que es mucho más fácil conectarse con la gente de lo que era en 1999, y construir rápido el movimiento.
Todos sabemos, o al menos intuimos, que el mundo está de cabeza: actuamos como si no tuviera fin lo que en realidad es finito: los combustibles fósiles y el espacio en la atmósfera para absorber sus emisiones. Y actuamos como si hubiera estrictos e inamovibles límites a lo que abunda: los recursos financieros para construir el tipo de sociedad que necesitamos.
La tarea de nuestro tiempo es darle la vuelta a esto: retar esta falsa escasez. Insistir en que tenemos los recursos como para construir una sociedad incluyente y decente, y al mismo tiempo respetar los verdaderos límites que la Tierra puede aguantar.
El cambio climático implica que tenemos una fecha límite para hacerlo. Esta vez, nuestro movimiento no puede distraerse, dividirse, agotarse y ser borrado del mapa por los acontecimientos. Esta vez tenemos que triunfar. Y no hablo de regular los bancos e incrementar los impuestos a los ricos, aunque eso es importante.
Me refiero a cambiar los valores subyacentes que gobiernan nuestra sociedad. Eso es difícil de acomodar en una sola demanda, amigable para los medios. Y también es difícil resolver cómo hacerlo. Pero, no por ser difícil se vuelve menos urgente.
Eso es lo que veo que ocurre en esta plaza. En la manera en que se alimentan unos a otros, se dan calor unos a otros, comparten información libremente y se proveen de servicios de salud, clases de meditación y talleres. Mi letrero favorito aquí es: Me importas. En una cultura que entrena a la gente a evitar la mirada del otro, a decir, deja que se muera, eso es una declaración profundamente radical.
Peleamos contra las más poderosas fuerzas económicas y políticas del planeta. Eso asusta. Y conforme este movimiento crezca, de fortaleza en fortaleza, asustará cada vez más. Siempre estén concientes de que habrá la tentación de cambiar de blanco, a uno más chico, como, por ejemplo, la persona a tu lado. No caigas en la tentación. Esta vez, tratémonos como si planeáramos trabajar uno al lado del otro, en la lucha, durante muchos, muchos años. Porque la labor que tenemos ante nosotros demanda nada menos que eso.
Tratemos a este hermoso movimiento como si fuera la cosa más importante en el mundo. Porque lo es. Realmente lo es.
Twitter: @naomiaklein.
Este texto es el discurso que dio el pasado 6 de octubre en la Plaza Libertad, ante los participantes en Ocupa Wall Street. Fue publicado en el periódico que editan los manifestantes, The Occupied Wall Street Journal.
Traducción: Tania Molina Ramírez.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...