La sentencia obliga al presidente de la República a nombrar a civiles en sustitución del ministro de Seguridad David Munguía Payés y del director de la PNC, Francisco Salinas. El presidente de la Sala, Salomón Padilla, el único de la cámara no elegido en 2009, se abstuvo de votar. La Sala dijo que los generales, aunque retirados, no pueden ser considerados civiles. El presidente Funes dijo que acatará la sentencia.
Sergio Arauz, Carlos Martínez y José Luis Sanz
elfaro.net
Francisco Salinas a la izquierda, actual director de la PNC y David Munguía, ministro de seguridad. Foto Archivo El Faro
Los magistrados de la Sala de lo Constitucional firmaron este viernes una sentencia que declara que el nombramiento de los generales David Munguía Payés como ministro de Seguridad, y Francisco Salinas, como director de la Policía Nacional Civil (PNC), violan la Constitución de la República porque esta establece que esos cargos deben ser ocupados por civiles, y los militares retirados no tienen esa calidad.
Los militares de carrera, aunque retirados, no pueden seguir en esos cargos, y los magistrados ordenaron al presidente Mauricio Funes que nombre este mismo día a los sustitutos.
Munguía Payés está cumpliendo este mes un año y medio en el cargo, pues en noviembre de 2011 sustituyó al civil Manuel Melgar. Salinas fue nombrado como director de la Policía en febrero del año pasado.
Según fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, Munguía Payés se encontraba reunido en Casa Presidencial desde la mañana, presumiblemente con el presidente Funes.
La Sala resolvió con el voto de cuatro magistrados -el presidente, Salomón Padilla, se abstuvo- y aceptó los argumentos de los demandantes de que el acuerdo para nombrar a Munguía Payés viola el artículo 159 de la Constitución, que establece la separación entre Defensa y Seguridad Pública, y el de Salinas viola el artículo 168, que prescribe que la Policía Nacional Civil será dirigida por civiles.
La demanda de inconstitucionalidad fue presentada el 21 de febrero del año pasado por 31 representantes de igual número de organizaciones cívicas que alegaron que el presidente Mauricio Funes burló la Constitución al hacer esos nombramientos.
La Sala estableció que existe una prohibición constitucional de nombrar a un militar como Ministro de Seguridad Pública o como director de la PNC, independientemente del tiempo transcurrido desde su orden de baja. Los magistrados explican que su formación militar es incompatible con la nueva doctrina de la seguridad pública proveniente de las reformas constitucionales aprobadas en el marco de los Acuerdos de Paz (artículos 159 y 168 ordinal 17 de la Constitución). En ese sentido, los generales nombrados para los cargos antes señalados, aún cuando han sido dados de baja por el Presidente de la República, conservan su condición de militares, y por lo tanto, su nombramiento es inconstitucional.
"A la policía corresponde mantener el orden, la seguridad y la tranquilidad pública; a su cargo está la seguridad pública, cuya política es elaborada justamente por el MJSP. En consecuencia, el contenido del art. 159 inc. 2° Cn. (que distingue al Ministerio de la Defensa Nacional del MJSP) viene determinado por el art. 168 ord. 17° Cn., en el sentido que existe una prohibición constitucional de nombrar como Ministro del MJSP a un militar, de alta o que lo haya estado, con independencia del tiempo que haya transcurrido luego de su inactividad, precisamente por su formación militar que es incompatible con la nueva doctrina de la seguridad pública", establece la sentencia.
Dice el comunicado oficial emitido por la Sala: "El efecto inmediato de la sentencia consiste en que queda invalidado, a partir de esta fecha, el nombramiento del Ministro de Justicia y Seguridad Pública y el del Director General de la PNC. El Presidente de la República deberá proceder a nombrar a autoridades civiles quienes habrán de sustituirles, cumpliendo con los requisitos y las condiciones constitucionales que garanticen la separación orgánica, funcional y subjetiva entre defensa nacional y seguridad pública."
Los magistrados disponen que Funes nombre hoy mismo a los relevos de Munguía Payés y Salinas.
Los peticionarios, entre los que figuran dirigentes de organizaciones cívicas de todo signo ideológico, incluidos exguerrilleros, alegaron que el nombramiento de ambos generales constituye un “fraude” a la Constitución debido a que Munguía Payés y Salinas siguen siendo militares, ya que la condición de retiro que ambos funcionarios gozan no asegura que estos hayan terminado su carrera militar.
Otro argumento era que los ex funcionarios del Ministerio de Defensa pasaron a situación de retiro justamente para saltarse un obstáculo constitucional y ser nombrados en los nuevos cargos. El artículo 159 de la Constitución en su inciso segundo exige que Seguridad Pública y la Defensa Nacional estén adscritas a ministerios diferentes y que la Policía Nacional Civil tenga independencia de la Fuerza Armada. En su resolución de admisión, el año pasado, los magistrados habían resumido: “De acuerdo con lo que exponen los actores, los acuerdos ejecutivos citados infringen: (i) la separación de funciones de Defensa Nacional y de Seguridad Pública –art. 159 inc. 2° Cn.–, (ii) la independencia de la Policía Nacional Civil con respecto a la Fuerza Armada –art. 159 inc. 2° Cn.–, y (iii) el mandato constitucional consistente en que la dirección de la Policía Nacional Civil esté bajo la dirección de autoridades civiles –art. 168 atrib. 17ª Cn.–.”
Desde su llegada al cargo, en noviembre de 2011, Munguía Payés fue señalado por organizaciones civiles como la figura que evidenciaba la militarización de la seguridad pública. Las críticas arreciaron cuando en febrero de 2012, el presidente nombró como director de la Policía a Salinas. El gobernante, no obstante, rechazó siempre los señalamientos, con dos argumentos: uno, que la acusación de violaciones a los Acuerdos de Paz carecían de sustento porque en ninguna parte estos proscribían a los militares de esos cargos. El otro era que ya debaja, los generales se convertían en civiles.
Los magistrados contradicen al presidente, y alegan que incluso en su intervención en el proceso, Funes reconoce el carácter militar de los funcionarios. "A juicio de la autoridad demandada (el presidente Funes), lo importante es determinar si el general Munguía Payés es militar activo o de baja, para lo cual acude a algunas disposiciones de la Ley de la Carrera Militar y de su Reglamento. El argumento del Presidente de la República no es atendible, por dos razones: (a) es impertinente; y (b) desconoce la fuerza pasiva de la Constitución. La apreciación de la autoridad demandada es impertinente, porque no guarda una auténtica relación con la primera cuestión relevante que debe ser dilucidada. Lo esencial en esto es saber si el general Munguía Payés es o no militar, no cuál es o fue el escalafón, la situación o la calidad que tiene o tuvo dentro del estamento militar".
Esta tarde, el presidente Funes, por medio de su secretario de Comunicaciones, David Rivas, informó que acatará la sentencia y que se apresta a nombrar a otras personas en sustitución de Munguía Payés y Salinas. Rivas dijo que "en los próximos días" estarán nombrados los funcionario sustitutos.
El gobierno de Funes, el primero de izquierdas en la historia salvadoreña, vino a ser, paradójicamente, el que mayor relevancia dio a los militares desde la firma de la paz. Aparte del nombramiento de los dos generales, no solo decidió aumentar el papel del ejército en labores de seguridad pública como apoyo a la PNC, sino que también destinó a la Fuerza Armada para custodiar los centros penitenciarios.
Munguía Payés, quien cuando tomó el Ministerio prometió mano dura, con los meses se reveló como el autor intelectual de la tregua entre pandillas. Tal como él mismo admitió a El Faro, fue en su despacho donde se gestó la estrategia que llevó a la negociación en la que el gobierno consiguió que las pandillas Mara Salvatrucha-13 y Barrio 18 acordaran pactar una tregua entre ellas, con el propósito de reducir los homicidios en el país a cambio de una serie de beneficios penitenciarios. El primero de esos beneficios consistió en trasladar a 30 líderes pandilleros del penal de máxima seguridad a otros de menor rigor. En la práctica el operador de esta tregua es Raúl Mijango, amigo y exasesor de Munguía Payés.
La sentencia es sumamente relevante para la tregua, porque la decisión de promoverla y mantenerla ha sido de Munguía Payés. Habrá que ver si su sucesor opta por seguir en esa vía o si anula el estatus especial que permite el proceso, aunque eso ha supuesto que las autoridades violen la Ley de Proscripción de Pandillas al abstenerse de hacer capturas de pandilleros. Asimismo, si se mantiene la disposición de apoyar la tregua, habría que ver si el nuevo ministro mantiene la interlocución de Raúl Mijango, en su rol de mediador entre las pandillas y el gobierno.
"En conclusión, el efecto inmediato de la presente sentencia consiste, entonces, en que queda invalidado, a partir de esta fecha, el nombramiento del Ministro de Justicia y Seguridad Pública, general David Victoriano Munguía Payés, y el Director General de la Policía Nacional Civil, general Francisco Ramón Salinas Rivera, por contravenir a los arts. 159 inc. 2° y 168 ord. 17° Cn.; y por lo tanto, deberá procederse a nombrar a funcionarios civiles, quienes habrán de sustituirles, cumpliendo los requisitos constitucionales y las condiciones que garanticen la separación orgánica, funcional y subjetiva entre defensa nacional y seguridad pública. Sin embargo, los actos jurídicos y administrativos realizados por los mencionados generales, son válidos", dijeron los magistrados en la sentencia.
Al ser consultado tras la sentencia, Mijango dijo que esta sentencia busca boicotear la tregua: "En toda guerra hay bajas. Se han confabulado distintos actores para hacer fracasar este proceso y la resolución de la Corte va en esa dirección en el mal entendido de que la tregua depende exclusivamente de ellos. Ciertamente son bajas sensibles pero no depende solo de ellos". Mijango admite que esta decisión puede poner en aprietos operativos al proceso y le pide al presidente que nombre a sucesores que estén en sintonía con el mismo.
Responsables de prensa del Ministerio de Seguridad confirman que David Munguía Payés pasó toda la mañana de este viernes reunido con el presidente Funes en Casa Presidencial, "probablemente" discutiendo los efectos de esta resolución, cuyo contenido se había filtrado de forma extraoficial en las 24 horas anteriores. En la reunión también estuvo presente el fiscal general de la República, Luis Martínez.
La Sala, o mejor dicho los cuatro magistrados constitucionalistas nombrados por la Asamblea en 2009, se han caracterizado por resolver con cuatro votos de cinco posibles viejas demandas que habían estado engavetadas durante administraciones anteriores y que atacaban, entre otros, puntos neurálgicos del poder de los partidos políticos y de la Presidencia de la República. En julio de 2010 la Sala habilitó las candidaturas independientes y declaró inconstitucional el sistema de otorgamiento de escaños legislativos porque en la práctica eran las cúpulas partidarias las que nombraban a los parlamentarios. Eso permitió que por primera vez el pasado 11 de marzo de 2012 los salvadoreños pudieran votar directamente por candidatos a diputados, y no solo por bandera, como ocurría antes. En la papeleta de votación por primera vez, aparte de los símbolos de los partidos, había fotografías de los candidatos, y había candidatos a diputados no partidarios.
Otras sentencias golpearon al poder de los grandes medios de comunicación. Los cuatro magistrados resolvieron que era inconstituconal una disposición del Código Penal que favorecía a los periodistas o a los medios de comunicación en casos de delitos contra el honor. El artículo 191 del Código Penal establecía cárcel para los delitos de difamación, calumnia e injurias, siempre y cuando estos no fueran cometidos por periodistas, editores, jefes de redacción, dueños de medios de comunicación, editorialistas o columnistas. Los magistrados resolvieron que esa disposición violaba el principio de igualdad.
En 2010 también emitieron una sentencia que golpeó una vieja práctica por la cual la Presidencia de la República burlaba los controles legislativos en el manejo del presupuesto de la nación. Hasta entonces, el Ministerio de Hacienda estaba facultado por la Asamblea Legislativa en las leyes de presupuesto a hacer transferencias de recursos financieros entre instituciones del Ejecutivo sin la aprobación de los diputados. Esa facultad le permitía a la Presidencia de la República multiplicar sus recursos financieros. Simultáneamente, la Sala determinó que cualquier partida presupuestaria de índole secreta violaba la Constitución, con lo que los magistrados dejaron al Ejecutivo sin otra herramienta de operaciones políticas que le permitía usar fondos públicos prácticamente sin rendir cuenta sobre el destino del dinero.
Si la sentencia sobre las candidaturas independientes y el voto por rostro causaron la ira de los partidos políticos y las primeras amenazas de destitución de los magistrados por parte de los legisladores, las sentencias sobre el manejo del presupuesto por parte de la Presidencia de la República derivaron en una operación conjunta que Asamblea Legislativa y Ejecutivo concretaron en junio de 2011. El día 2, todos los partidos de derecha impulsaron un decreto legislativo para obligar a la Sala a emitir inconstitucionalidades solo por unanimidad, es decir, con el voto de los cinco magistrados. El decreto, conocido como 743, emitido sorpresivamente la noche de un jueves, prácticamente amaneció firmado el viernes por el presidente Funes. Esto abrió una gran crisis institucional que ha tenido a los magistrados bajo permanente presión de diputados y Funes para que resuelva en el sentido que ellos pretenden las demandas que van recibiendo. El decreto del 2 de junio de 2011 fue el número 743, y al momento de su aprobación el FMLN se abstuvo de votar.
Dos diputados efemelenistas de alto nivel, los diputados Sigfrido Reyes y Roberto Lorenzana, alegaron que el decreto 743 era un golpe a la democracia y un ataque a la independencia de poderes. Paradójicamente, luego Arena se retractó de la medida y el FMLN se convirtió en su principal defensor.
Dicho decreto fue publicado en el Diario Oficial un día después de su emisión. El proceso de formación de una ley, por lo general, tarda un poco menos de un mes. En ese momento, Jorge Velado, vicepresidente de Ideología de Arena, dijo que sus votos estuvieron basados en rumores y en información falsa. "Es que la información que teníamos nos decía que los magistrados declararían inconstitucional la Ley de Amnistía, ahora ya tenemos claro que no es así", dijo Velado. Una semana después del sorpresivo decreto para maniatar a la Sala de lo Constitucional, el FMLN, que se había abstenido de apoyarlo, pidió que los magistrados lo obedecieran.
El bloque de diputados más recalcitrantes en sus discursos anti Sala de lo Constitucional lo encabezan ahora el presidente de la Asamblea, Sigfrido Reyes, y uno lo principales líderes de Gana, Guillermo Gallegos.
La Sala estableció que ser militar no es un impedimento para llegar a los cargos más relevantes en el área de Seguridad Pública, pero dictan los criterios que permitirían salvar la inhabilitación constitucional: el paso por la Academia de Seguridad Pública. "Sin embargo, es posible reconocer una matización del criterio anterior para aquellos casos en los que el militar renuncie a su cargo y se someta a las directrices educativas de la formación civil que inspiran las labores de seguridad pública; es decir, su paso por la Academia Nacional de Seguridad Pública."
Un funcionario que está informado sobre la situación en Casa Presidencial y que pidió el anonimato porque no está autorizado para revelarlo, aseguró a El Faro que el presidente Funes valora como opción para el cargo de director de la PNC al economista Ricardo Perdomo, quien es el director del Organismo de Inteligencia del Estado, y al viceministro de Seguridad Douglas Moreno para tomar las riendas del Ministerio.
En la Asamblea Legislativa, Arena y FMLN reaccionaron con cautela y moderación. Donato Vaquerano, jefe de los diputados areneros, dijo que aunque su partido no ha discutido esta situación, sí, tienen claro que las sentencias de la Sala deben respetarse. Benito Lara, del FMLN, también habló de la necesidad de que el presidente acate la sentencia. Cuestionó el momento en el que surge la resolución dado que, según él, hay buenos resultados en la reducción de homicidios. “Me llama la atención que justo en este momento los cuatro magistrado de la Sala deciden dejar sin cabeza al Ministerio de Seguridad y a la Policía Nacional”, dijo. Los homicidios, sin embargo, cayeron drásticamente a la baja hace más de un año, cuando inició la tregua, en marzo de 2012.
Aún así, Lara dijo que su partido no ha tomado una postura oficial respecto al fallo. “Lo del FMLN hemos dicho que hay resultados que no nos parecen pero que hay que acatar las sentencias. Yo creo que esta resolución hay que acatarla”, dijo, agregó que los diputados efemelenistas no ha pensado en acciones que pudieran desintegrar la Sala, como ya lo intentaron en los dos años anteriores.
En Gana, el diputado Guillermo Gallegos dijo que entendía la sentencia en el caso del director de la Policía, pero en el del nombramiento de Munguía Payés le parecía un abuso, aunque no explicó por qué lo consideraba así.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
viernes, 17 de mayo de 2013
Libros imprescindibles
ARGENPRESS CULTURAL
Argenpress Cultural pone a disposición del lector algunos libros cuya lectura consideramos imprescindible dentro del campo amplio de las “humanidades”, o si se prefiere, de las ciencias sociales.
Hay de todo un poco: clásicos de la filosofía, de la política, de la semiótica. Esperamos con esto brindar una biblioteca mínima en el campo social que permita tener instrumentos con los cuales leer nuestra compleja realidad; y no sólo “leerla” sino, como dijo algún clásico hoy algo pretendidamente “pasado de moda”, transformarla.
Hoy dejamos un clásico del psicoanálisis, su obra fundacional, y a decir de su autor, la más importante de esta ciencia: “La interpretación de los sueños”, de Sigmund Freud.
¡Feliz lectura!
Descargar el texto desde aquí.
jueves, 16 de mayo de 2013
El médico "Nico", compañero de toda la vida
TAMBIÈN SE NOS FUE EL FLACO MATA ... UNO DE LOS QuE MÀS PRACTICABAN LA SOLIDARIDAD
Compañeras y compañeros:
El lunes 13 de mayo murió en Montevideo-Uruguay nuestro compañero médico "Nico" a causa de un cáncer que padeció en los últimos 2 años. "Nico" fue un combatiente Tupamaro, lo que le costó 10 años de cárcel bajo la dictadura uruguaya.
En 1990 se incorporó como médico internacionalista en nuestro Frente en Radiola y Chalatenango, donde se desmovilizó en el 92 con los mallamados "Acuerdos de Paz".....
No quiero ahora hacer una media biografía de lo poco que yo sé de su vida fuera de nuestro Frente, espero que l@s que lo conocimos socialicemos su memoria en los próximos días y definamos una fecha y un lugar donde encontrarnos para una convivencia en memoria de "Nico". Para mientras les presento la única foto de "Nico" que logré encontrar en mis archivos por el momento.
¡ COMPAÑERO "NICO" - HASTA LA VICTORIA SIEMPRE !
Gato
Nico 90-91.Médico uruguayo en Chalate
miércoles, 15 de mayo de 2013
Sorpresas te da la vida: Tres películas del novísimo cine latinoamericano
Jesús María Dapena Botero (Desde España)
Durante lo que va del año 2013, un grupo de latinoamericanos, de distintos países y latitudes, por debajo del Río Grande, ese que separa a Norteamérica de Latinoamérica, y algunos españoles nos hemos reunido en una especie de ágape cinematográfico, para presenciar una muestra de nuestro cine más autóctono y retomar la práctica del cine-foro, ese ritual casi olvidado, tan formativo para los espectadores, al darles la palabra, aunque no sean agudos y experimentados críticos de cine, en la medida que ese rito permite toda una reflexión, que hace volver a pensar la experiencia para aprender de ella.
En esta ocasión, dicha actividad se ha hecho en la Casa de la Muller de la calle viguesa, Romil, bajo los auspicios de la Asociación de Madres Latinas de Vigo, felizmente comandada por la peruana Luisi Motta y con la coordinación de Orisel Gaspar Rojas, actriz, directora teatral, profesora de interpretación, poetisa, directora de casting hispano-cubana, quien dirige al grupo con una delicadeza magistral, con la ayuda del dibujante y diseñador gráfico también cubano, Harney Díaz.
Allí acudimos cada quince días, los jueves, para ver distintas películas de nuestra querida América Latina y no deja de ser un tanto extraño, como parte de un cierto realismo mágico, que podamos sentarnos personas, con distintos acentos del habla latinoamericana, a ver nuestro cine, tan lejos de nuestro continente, con un océano de por medio, a través de la linterna mágica de los Lumière, en esta fantástica Galicia.
Mis comentarios están marcados por mi propia subjetividad, mis sueños, mis gustos, sobre los que ya se ha dicho que no hay nada escrito, de tal manera que no escribo por el grupo, sino desde mi mismo y pienso que el ciclo de cine latinoamericano, que hemos realizado, no pudo estar mejor abierto, gracias a la presentación de los uruguayos, quienes nos trajeron una historia, al parecer verdadera, de unos soñadores utópicos, quienes se roban un tren para rescatarlo de perderse, como bien emblemático de su país, para cederlo al cine hollywoodense, en una quijotesca misión, que hace que el tren viaje por todo el campo uruguayo, con toda su belleza, así, de golpe y porrazo sean detenidos por un muro, que como cruel realidad, entorpece la realización del sueño nacionalista y libertario de los viejos, de conservar lo que es propio de su tradición histórica, bajo el lema: El patrimonio no se vende, que recogen unos muchachos, en una suerte de feliz relevo generacional, para salvar a Corazón de Fuego, El último tren, una antigua locomotora, destinada, por la mirada neoliberal de un joven negociante, de convertirse en un objeto de utilería en un estudio yanqui, para el rodaje de películas del Oeste.
Esta epopeya fracasada, en cierto sentido, es dirigida por Diego Arsuaga, con la colaboración de Argentina y España, en el año 2002, con las magníficas actuaciones de unos actores argentinos, ya mayores, Héctor Alterio, Federico Luppi y Pepe Soriano, quienes con sus sueños al aire y su corazón en bandolera, se lanzan en una hermosa aventura, a pesar de los males que portan en sus cansados cuerpos, un gran logro cinematográfico, merecedor del Goya a la mejor película extranjera de habla hispana, en ese mismo año, un justo premio, además otros varios que recibiera a lo largo y ancho de este pícaro mundo, con una película que no sólo entretiene y gusta, sino que excita la mente de todos aquellos que soñamos que otro mundo es posible, a pesar de ser una historia sencilla, posible, gracias a las mentes de unos personajes que se mantienen en el camino de la utopía, valor universal que tanto debería unirnos, al estar basada en un hecho real, cargado de rebeldía, amistad, solidaridad y esperanza, virtudes que tanta falta nos hacen pero que, tan bien, estimula esta preciosa metáfora del sentir patriótico, en un mundo globalizado por el neoliberalismo, para ampliar el campo de los negocios, pero que cierra fronteras para la gente corriente, que las borra todas, para que el Capital crezca al precio de una desigualdad que, al decir de Joseph E. Stiglitz, hace que el 1% de la población tenga lo que el 99% necesita.
Es interesante el coctel de géneros en el que se mueven los personajes, una comedia, medio western, pero fundamentalmente un road movie, que nos lleva por un camino, que hacemos desde la mirada de los protagonistas, interpretados de una forma magistral, con diálogos frescos y divertidos, que favorecen nuestra identificación con sus acciones e ideales, en la medida que empatizamos profundamente con estos héroes, que se juegan la vida, en un último acto de bravura, mientras partimos del mundo oscuro de los talleres a la luz plena del paisaje uruguayo, en un país rico en campos, lejos de sus apretujadas urbes, mientras planos generales y tomas aéreas oxigenan la cinta, en la que luchan perseguidos y perseguidores.
Si titulé este artículo, con el verso de Pedro Navajas, es porque, dentro de mi ignorancia del nuevo cine latinoamericano, estas tres cintas han sido gratas sorpresas que nos da la vida, en especial, esa cinta nicaragüense, proveniente de un país, casi borrado de nuestras conciencias, si no fuera por las desastrosas noticias de la tiranía de Somoza y la guerra de los Contra, más allá de la poesía de Rubén Darío, Ernesto Cardenal y Gioconda Belli.
Si fui a ver esta película La Yuma (2009), que se anunciaba como la historia de una boxeadora, lo hice más por disciplina que por deseo, pues detesto el cine de pugilato, salvo, quizás, El toro salvaje (1980) de Martín Scorsese, que nos acerca a una dimensión más humana de los hombres del box.
Pero superado, el prejuicio inicial, me encontré con la bellísima historia de una joven deseante, que en medio de los tristes trópicos latinoamericanos, con su pobreza infinita, logra trazarse un proyecto existencial, que ella sostiene con toda intensidad, a pesar de las adversidades, ayudada por muchos de esos que la sociedad “bien pensante” lanza al espacio de la otredad, de lo deleznable, de lo repudible, como su amigo transvestido, dedicado a la prostitución, pero quien junto con los maestros de combate y la patrona de una humilde boutique, la ayudan a construirse un futuro distinto al que el destino pareciera haberle asignado.
No deja de ser asombroso, que la directora de la cinta sea una francesa, perfectamente transculturalizada, quien casi ha perdido el acento galo, Florence Jaugey, quien llegara a Nicaragua en 1983, precisamente en el año que los Países No Alineados pedían unánimemente a los Estados Unidos de América que dialogara con ese país y contribuyera a la búsqueda de la paz en El Salvador, para trabajar como actriz en una coproducción franco-cubana y voluntariamente quedarse, seducida por la tierra de los nicas, con ganas de filmar su realidad e involucrarse en el rodaje de toda una serie de documentales, que la pondrían en contacto con el pueblo nicaragüense, de tal modo que pequeños fragmentos bien mezclados, le darían pie para armar toda una película argumental con Alma Blanco, una bailarina, quien fuera elegida como actriz, para convertirse en La Yuma, la aprendiza de boxeadora.
Para meterse en esa aventura, Florence Jaugey tendría que asumir el reto de una carrera contra-reloj, que les permitiría hacer un largometraje en seis semanas, en el que el boxeo no es el tema central sino un pretexto, motor de arranque para que la chica pudiera empezar a realizar sus sueños amputados por una dura realidad social y familiar, tan común a nuestros pueblos latinoamericanos.
Con la vocación del cine ojo de un Dziga Vertov, más allá del documental, la directora ahora nos pretende mostrar no la Nicaragua noticiosa de la guerra de los Contra o de los terremotos, sino acercarnos a una Managua, en la cotidianidad actual de un país cuasi olvidado, en un gran esfuerzo del cine centroamericano, con algunos actores profesionales y otros vernáculos, muchos de ellos, chicos, como tantos en América Latina, condenados al no-futuro de Rodrigo D. (1990), el valioso filme con el que el director Víctor Gaviria, nos desgarraría el corazón, al mostrarnos una realidad que las gentes de “buena conciencia” pretendían desmentir en Medellín, Colombia, para evitar la dureza que se impone en países, donde casi por siempre, ha reinado la desigualdad, denunciada ahora por Joseph Stiglitz.
Actrices como María Esther López, la simpática patrona de la Yuma, nos generan una profunda empatía, en tanto representante de todo un equipo centroamericano, bien dinámico, que hace parte del rodaje, para, por primera vez, en mucho tiempo, dar una imagen cinematográfica del país nicaragüense, lo que no deja de ser algo muy generador de esperanzas, elemento que tiene en común con Corazón de fuego o El último tren.
Me resulta tan simbólico, el empleo de la Yuma en el circo La Libertad como cuando los muchachos uruguayos, toman en sus manos el trapo que decía: El patrimonio no se vende.
Ese mundo circense, a donde va la Yuma a trabajar como boxeadora, se convierte en instrumento para la construcción de un futuro propio para la chica, quien se compromete con asumir el cuidado de sus maltratados hermanitos, tras un fracasado love story con un estudiante de periodismo, destruido por la envidia y los celos de quienes no toleran que alguien de la barriada se abra caminos distintos, aún sin buscar ese edén imaginario, que tantos, creen encontrar en el país yanqui, que tanto humilla y ofende a los inmigrantes de más abajo del Río Grande, como bien podemos constatarlo en la cinta colombiana Paraíso Travel, dirigida por Simón Brand, en el 2008, con base en el libro de Jorge Franco, el mismo autor de Rosario Tijeras.
Y la otra gran sorpresa fue el filme peruano El premio, producido por Aguadulce Films, con toda su alusión a nuestra agua de panela, a veces el único alimento calórico, que con alguna arepa, comen los niños colombianos, a riesgo de padecer un kwashiorkor, ese mal infantil, ocasionado por el déficit de proteínas en la dieta, que nuestro gran maestro de nutrición, el doctor Hernán Vélez, con su voz ronca y estrepitosa, llamaba aguapanelosis, en la medida que se indignaba por el hecho de que tanta miseria existiera en nuestro mundo latinoamericano, en una Colombia, que al decir del doctor Jaime Borrero, famoso internista, era un país que estaba en el suelo y habríamos de arrodillarnos para levantarlo, cosa común a las naciones de nuestros tristes trópicos.
No puedo dejar de recordar a este par de maestros de la medicina, quienes luchaban contra las enfermedades del subdesarrollo, desde su saber médico e investigativo de esos enormes problemas, tan desgarradores para quienes teníamos que hacernos cargo de ese enorme precio de la desigualdad económica, que ha reinado en nuestros países del Tercer Mundo, en el que el aguadulce, venía a convertirse en una fuente de energía. que mantenía la vida, como ingrediente vital que me parece que es importante para un cine emergente, que empieza a levantar cabeza y que ojalá podamos hacer tan fuerte como la misma La Yuma.
Esta vez con el asocio de Inca Cine, Unity Films, Centauro Comunicaciones y el apoyo del Programa Ibermedia, la Cinemateca Brasilera y Luz Mágica del Brasil, podemos adentrarnos con el reconocido actor José Luis Ruiz Barahona, el padre, la actriz y presentadora de televisión Melania Urbina Keller como Lisbeth, la sobrina, y el actor de teatro Emanuel Soriano, el hijo, entre otros actores, en la cinta de Alberto “Chicho” Durant, quien se formara en cine en los Estados Unidos de América, Bruselas y Londres, para volver a su país, donde se convertiría en realizador de varios documentales y director de cuatro largometrajes, con un gran reconocimiento internacional, uno de los mayores luchadores por dar empuje al cine peruano, con toda la pasión para hablar de nuestras realidades de una manera sencilla, en contraposición con toda la maquinaria del cine hollywoodense.
Y esta vez, nos trae una buena historia, con buenos actores, una de sus metas en la vida, para mí, con cierto sabor al de la Nueva Ola Francesa, al enfrentarnos, un poco a la manera del Truffaut de Los cuatrocientos golpes (1959) a todo un drama familiar, en medio del dolor, la incomunicación y los malos entendidos, en una situación local, que deviene universal, tratado de un modo verosímil, en un marco en el que se desarrollan las vicisitudes de los personajes, como en una especie de realismo ontológico, sin grandes manipulaciones ni artificios, que en vez de escribirse con pluma, se escribe con la cámara, sin los excesos de la porno-miseria.
Así las cosas, asistimos a la ilusión que se crea un profesor rural peruano, que como para el Manjarrés, de El maestro de escuela (1941), del escritor envigadeño Fernando González, la vida sigue siendo putísima.
El hecho de ganarse un premio gordo de la lotería, lo esperanzaría no sólo a él, sino a la comunidad donde vivía, porque, tal vez, pudiera darles dinero para una acción comunal; pero el hombre se encontraría en Lima, con una realidad urbana, muy distinta a la de su vida campesina, bastante bucólica, pues la urbe está signada por el bullicio y atracadores envidiosos, de los que habría de defenderse, gracias a su malicia indígena.
Es allí, en la Polis donde ha de enfrentar la ruptura de la comunicación, que se ha gestado con su hijo, al que ha dejado allí, para que lo criara una tía, sin contarle, que esa separación no era precisamente un abandono, sino el intento de realización del deseo de que el chico saliera adelante en la ciudad, a diferencia de todo lo que él que había sufrido en silencio: el duelo y el sentimiento de culpabilidad, por la muerte de la esposa y el hijo en un parto, de seguro, mal atendido, como lo ha denunciado aquí, en Vigo, la trabajadora social peruana María Josefa Ramírez, cuando en Amnistía Internacional, nos hablaba de su lucha en los campos del Perú, por una buena atención a la salud materno-infantil, al parecer bastante deteriorada en las tierras incaicas.
El dinero se vuelve un significante fundamental de la narración, pero sin ese afán frenético, en el que deviene, en esa superproducción estadounidense, que es El mundo está loco, loco, loco de Stanley Kramer, en el que el famoso director norteamericano nos mostraba, en 1963, el afán mezquino del voraz atesoramiento, en un film donde asistimos a la loca ambición de gentes de una clase media, que quiere ser más rica.
Aquí, en la cinta de Durant, asistimos a las consecuencias de un premio, cargado de cierta fatalidad, condenado a desaparecer enigmáticamente, con una buena carga de suspenso, mientras se convierte en pretexto para contarnos una historia humana, demasiado humana, que toca al interior de de un grupo familiar, en el que reinan los malentendidos y que deja un final abierto, en el que los más esperanzados contamos con un final feliz y los más desesperanzados, que haya culminado en una tragedia.
Pero todas estas cintas tienen un denominador común, bastante distante de la porno-miseria, que demandan las distribuidoras del Primer Mundo, al cine tercermundista, porque la acción es lo que se vende, así haya una ausencia de pensamiento.
En todas aparece el deseo de salir adelante, así se interpongan todos los obstáculos posibles.
Por ello, de nuevo, agradezco a Luisi Motta y Orisel Gaspar, que nos permitan ver, desde lejos, que no es igual quien anda y quien camina, y así evitar un encasillamiento del cine latinoamericano, para lograr su promoción, como un cine digno de verse, porque da cuenta de un continente que lucha por echar p’alante, a pesar de todos las dificultades, un poco a la manera de Sísifo, siempre en lucha contra el absurdo, que finalmente es necesario asumir como parte de la existencia, pero al que debemos enfrentar cotidianamente, un poco a la manera de los quijotescos viejos de Corazón de fuego, con la tenacidad de la Yuma o con la honestidad de los personajes de El premio, algo, que sin duda, también habrá de servir al público de una España, que se viene abajo y que requiere de personajes de la altura de los que hicieron a esa rica Generación del 98, que sabía asumir el sentimiento trágico de la vida, a la manera de Miguel de Unamuno, de Antonio Machado, de Azorín, de Pío Baroja y nuestro entrañable don Ramón del Valle-Inclán, gallego, nacido en Vilanova de Arousa, quienes no se arredraron porque España perdiera su condición de Imperio donde nunca, al decir de Felipe II, se ocultaba el sol.
De otro lado, les agradezco a ambas, que estén velando por recrear el cine-foro, una práctica bastante olvidada, que ayuda a crear, entre los espectadores, una nueva forma de ver cine, ya que el arte cinematográfico sana, ayuda a la elaboración de la angustia cotidiana, más allá de convertirse en una espectáculo de evasión, como bien lo señala este graffiti:
Oración que pienso que es verdad, si es un cine que se somete a reflexión, más allá de la sala de cine, a donde, a lo mejor, solo vamos acompañados por un paquete de palomitas, un perro caliente y una Coca-cola, sin la oportunidad de hablar con tu vecino, acerca de esa experiencia estética que acabas de tener y que puede resultar transformadora.
martes, 14 de mayo de 2013
Ambiente Académico versus Cultura Light
Por: José Francisco Guzmán Rivera
Máster y docente investigador
La Cultura Light, es un éxito masivo actual, derivado según algunos críticos por la modernidad y flexibilidad de algunas instituciones universitarias, lo light significa ligero o liviano. Cultura que se ha convertido en la actitud con que se enfrentan las cosas, la comida, las diversiones, la vida y las relaciones interpersonales. Así que Light significa no complicarse, no pensar y olvidarse del sentido crítico.
Cultura Light significa individualismo agravado, búsqueda inmediata de la satisfacción, escasa profundidad en el abordamiento de cualquier tema, superficialidad, falta de compromiso social y humano, banalidad y liviandad.Lo anterior impone un marcado culto a las apariencias y la ligereza marca las relaciones interpersonales.
La Regla de lo Light es la sistemática omisión de lo pertinente: cigarrillos sin nicotina, café sin cafeína, estudiar solo por estudiar, azúcar sin azúcar, música sin música, Partidos sin partido, organizaciones sin ideología, etc. La intención es ocultar la función real y mostrar la simbólica.
Lo light en el mundo académico se manifiesta en la conveniente flexibilidad, permisibilidad que implementan algunas universidades, impactando en la actitud con que se enfrentan las actividades formativas, en las cuales se ha perdido la delicadeza académica y se han acomodado a lo llanezco a tal grado en que buscan no complicarse, no preocuparse en lo científico y olvidarse del sentido crítico.
Lo anterior contamina la conducta de algunos docentes en la búsqueda inmediata de la satisfacción, del beneficio económico, la escasa profundidad en el abordaje de tema de discusión, superficialidad, falta de compromiso social y humano, banalidad y liviandad.
Dado que los que administran algunas universidades por no disminuir su demanda y con ello su rentabilidad y otros privilegios, muchas veces obligan o amenazan directa e indirectamente al docente en cuanto a resultados (número de reprobados) y éste a conveniencia adopta su comportamiento (Light) ante este proceder institucional:
-- Extremadamente flexible
-- Pasivo y cómodo
-- No investiga
-- No profundiza en la enseñanza
-- Solo repite lo que dice el texto
-- Interés solo por el ingreso que recibe
-- Improvisa la clase
-- No le interesa el uso de métodos pedagógicos
Este tipo de comportamiento impone un marcado culto a las apariencias y la ligereza marca las relaciones interpersonales. La cuestión de no complicarse y el estilo Light (lo ligero, sin complicación, lo fácil, cero esfuerzo) han ganando espacios en el ambiente académico contribuyendo a esto los medios de comunicación.
Lo anterior y la tolerancia conveniente de las universidades de la norma “Light”, lo fácil es la sistemática negligencia (dejadez) de lo pertinente: consentir a estudiantes con perfiles que dejan mucho que desear (ver cuadro 1), un tipo de educando sin proyección futurista, sin aspiraciones,
sin reacción ante determinados eventos económicos, sociales, políticos, y el colmo hasta sin reacción (muchas veces tardía) con los resultados académicos obtenidos.
Un perfil de estudiante con una gama enorme de pretextos y (ver cuadro No.2) que se reproducen en las universidades dada la permisibilidad para éstos, esos futuros profesionales que evaden la seriedad académica. Una mística universitaria perdida, debido a la flexibidad y conveniencia de los
supuestos tanques de pensamiento, que carecen de una supervisión real del Estado, de un Ministerio de Educación (MINED) que verdaderamente ejerza su función.
El mercantilismo académico, el comercio del saber y del conocimiento se ha fortalecido en muchas instituciones de educación superior debido a que están dirigidas no por gente con pensamiento y preocupación en lo académico (ver cuadro 3) sino por sujetos que se han aprovechado de este
estilo de lo suave, de lo simple, del mínimo esfuerzo y de la necesidad de superación de una parte de la población.
Con el comportamiento y situación de los agentes analizados se ha creado un sentimiento de frustración para una parte de la demanda a tal grado que algunos de los orígenes del problema han establecido consecuencias que se fundamentan en lo siguiente:
1. Algunas universidades y carreras no cumplen expectativas
2. La calidad académica (descuidada)
3. Bases académicas (insuficientes)
4. Situación económica
6. Problemas familiares
8. Problemas personales
9. Carga académica
10. Rendimiento académico
11. Deudas
12. Cambio de carrera
13. Pérdida de interés en la carrera
14. Búsqueda de otra universidad….Otros.
Las consecuencias del comportamiento institucional y la docencia, se reflejan ante todo en la deserción estudiantil, la migración, el desempleo, la frustración (ver cuadro No.4).
De desengaño dado que con todo (el estilo light), los educandos que se acomodaron y se recrearon en su vida universitaria a esta cultura, los que egresan y logran graduarse mediocremente educados, al enfrentarse a la vida real fuera de las aulas se frustran y lamentan terminan viendo la educación como una forma NO inteligente de haber invertido para su futuro.
Llegado ese momento, de nada sirve quejarse por haber dedicado años de su vida hacia una formación con miras de conseguir más ingresos y un mejor empleo. Aunque no es una situación generalizada pero si para una gran parte de esta población graduada; son unos pocos los que logran acceder a puestos de trabajo decente y son aquellos que han conseguido mejores niveles de educación, es decir no formados en esa cultura de lo fácil, con cero esfuerzo.
Para muestra un botón, según datos del MINED el año 2008, se graduaron a nivel nacional alrededor de 15,801 profesionales, y según la DIGESTYC el número de desempleados para el mismo año es de 14,195. Lo anterior es un indicador de la oferta de personas altamente calificadas o no que pudieran participar en el mercado laboral.
Con esa realidad cabe preguntarse, ¿Qué pasaría si las nuevas generaciones en las universidades vieran con anticipación la experiencia de los graduados?
Seguramente podría tomar la decisión de no educarse y capacitarse ya que así como están las cosas en la economía y la sociedad es una odisea entrar con éxito al mercado de trabajo, sin embargo no todos los que estudian obtienen los beneficios esperados en su vida laboral. La falta de oportunidades de trabajo decente en el país afecta a todas las personas, incluso a quienes tienen su empleo formal y están mejor preparadas académica y técnicamente.
Por tanto para el caso de los futuros profesionales salvadoreños, es necesario investigar y dar a conocer si un mayor nivel educativo aumenta lasposibilidades de insertarse al mundo del trabajo. En términos específicos, conocer los factores que dificultan a los profesionales de las distintas
universidades colocarse en un empleo equivalente a su preparación y no que sea ajena a lo que el aspira con la carrera elegida por éste.
Repercusiones (de la cultura Light) en la investigación científica y
el sistema económico en general.
Nadie discute que la generación de conocimientos es un pilar fundamental en la economía de los países desarrollados. Esta transformación, aunque no genere bienes materiales, es tan rentable que bastantes países invierten en ella alrededor del 3% del PIB con tendencias al alza.
En cambio, muchos países sin tradición científica como El Salvador, hacen inversiones modestas, por no decir nulas en menos del 1% del PIB, donde el rendimiento es casi cero. Según datos del MINED, los gastos efectuados en Investigación y Desarrollo para el año 2008 fueron alrededor de $2,638,872.90 y los gastos en enseñanza y formación científica y técnica fueron de $78,509,069.40; cantidades insuficientes y sin resultados promisorios.
Esta actividad que genera conocimientos llamada investigación y su producto los trabajos científicos que se publican en revistas especializadas, no es clara, al contrario es un problema ya que no hay progreso científico y desarrollo de conocimientos donde no se produce acumulación de los datos generados por los pocos trabajos que se publican.
Lo contrario en los países desarrollados de siempre, donde universidades y centros de investigación responden a un modelo común de similar eficiencia y, por eso, el número de hallazgos importantes mantiene proporciones casi iguales en relación al número de publicaciones. Esta situación se demuestra estadísticamente porque el número de premios Nobel en Física, Química y Medicina que obtienen estos países correlaciona con el número de publicaciones, países como Francia, Alemania, Reino Unido, Suiza, Japón, entre otros.
Pero lo que sucede es que en esos países se interesan por la inversión en investigación, por ejemplo para el año 2013, se destinarán 8.100 millones de euros, financiación abierta a organizaciones y empresas de la UE y de los países socios, destinada a proyectos e ideas que impulsen la competitividad y traten cuestiones como la salud humana, la protección del medio ambiente y la búsqueda de soluciones frente a los retos derivados de la urbanización y la gestión de residuos.
Los 8.100 millones de euros se distribuirán, 4.800 se dedicarán a prioridades temáticas en la investigación, entre las que destacan la innovación industrial (para la realización de ensayos, demostración, normalización y la transferencia de tecnología). De ese monto, se reservarán hasta 1.200 millones de euros para las pequeñas y medianas empresas. Por último, unos 2.700 millones de euros irán dirigidos a ayudar a consolidar Europa como un destino de "categoría mundial" para los investigadores, principalmente en forma de becas individuales del Consejo Europeo de Investigación (1.750 millones de euros), y de acciones del programa Marie Slodowska-Curi (963
millones de euros) de apoyo a la formación y la movilidad de los investigadores.
¿Y con todo esto hasta cuando con la cultura Light en estas universidades?
Es difícil revertir la situación anterior pero no imposible, dado que por el lado del (MINED) y de las universidades donde se practica esta cultura (light), es necesaria la implementación de verdaderas normas en las que no se consientan perfiles institucionales como los analizados, que se rescate la mística de trabajo universitario y que éstas se vuelvan verdaderos tanques de pensamiento y aporten a las necesidades reales del país; donde se supervise el rol del docente y de los contenidos de sus materiales de clase; donde se cumplan las expectativas y la verdadera calidad académica y donde el crédito académico se los proporcione la sociedad y no ellas
mismas, por fin que éstas aspiren a un futuro mejor para la sociedad, la economía y el país.
Por el lado de la demanda que rescate la mística de verdadero estudiante universitario, que se preocupe por su entorno, que se actualice, que se interese por la investigación técnica y científica, que sea analítico, reflexivo, critico y propositivo, que abandone la cultura de lo fácil, del cero esfuerzo, que cultive el hábito a la lectura y la práctica. En otras palabras que abandone los pretextos creados por el estilo light.
Un aspecto importante que no hay que olvidar y que las universidades debende fortalecer es la parte docente, instruirla, incentivarla, capacitarla,formarla; pero ante todo crear medidas y políticas institucionales que le beneficien y no disposiciones que limiten y obstaculicen su rol y verdadero desempeño. Para el caso de las medidas que no maquillen el deber ser de lo académico, que tiendan a crearse institucionalmente más responsabilidad y conciencia sobre su papel, que respondan a la dinámica real de la sociedad y la economía, que se interesen por la investigación, en la profundización de la enseñanza, que no vean solo el interés económico, en fin que no
improvisen y hagan mal uso de métodos pedagógicos. En otras palabras queabandonen la comodidad pedagógica y con esta la cultura light.
Con las políticas institucionales que sean de beneficio para el docente, que no lo margine y excluya como es tradicional; que sean políticas que contribuyan al crecimiento y desarrollo profesional. Que la parte docente este consiente que tiene futuro, que cumple proyectos de vida, que el beneficio no solo sea económico sino también académico y en última instancia que lo que heredará a las futuras generaciones, a la sociedad y al país será un sistema educativo promisorio.
Las condiciones actuales de estos tres actores del ámbito académico impulsan a escribir sobre la
creación de una nueva cultura, para una nueva sociedad, una cultura donde los valores, intereses, aspiraciones y metas, sean la base y la inspiración por la disputa y el logro de un futuro mejor.
Bibliografía
1. Ministerio de Economía. MINEC. Dirección General de Estadísticas y Censos, Encuesta de Hogares y
Propósitos Múltiples, año 2008
2. Ministerio de Educación, año 2008
3. El colatino. Lo Light Es La Cultura Del Neoliberalismo. Miércoles, 01 de Diciembre de 2010.
4. El colatino. El que es capaz de crear, no es obligado a obedecer. Sába29 de diciembre de 2007.
5. http://www.elsalvadorcompite.gob.sv
6. http://www.notiwebmadrimasd@.org - 10/07/12
¿Asesinó la CIA al nieto de Malcolm X?
Por: Dr. Kevin Barrett,
Nunca conocí a Malcolm Shabazz, el activista declarado cuyo abuelo, Malcolm X, fue el afroamericano más influyente del siglo XX. Ahora nunca lo conoceré. Según los informes, Malcolm Shabazz fue recientemente asesinado en México.
Tenía la esperanza de conocer a Malcolm Shabazz en la Conferencia sobre Hollywoodismo el pasado mes de febrero en Teherán. Pero el departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. tenía otros planes. Mientras trataba de tomar su vuelo hacia Teherán, Malcolm fue detenido por el FBI. Nunca se proporcionó explicación alguna sobre su detención.
¿Por qué las autoridades estadounidenses impidieron que Malcolm viajara a Irán?
El arresto, casi con toda seguridad, tuvo motivaciones políticas. La presencia de Malcolm Shabazz en la Conferencia sobre Hollywoodismo habría traído una inestimable publicidad al evento, especialmente entre la comunidad negra, los musulmanes, anti-sionistas y anti-imperialistas en todo el mundo. Y esa publicidad podría haber estimulado el inminente ascenso de Malcolm a la categoría de superestrella disidente.
No nos equivoquemos: Malcolm Shabazz, al igual que su abuelo, representaba una seria amenaza "viable" a largo plazo, para los poderes existentes.
Malcolm se había convertido al Islam chií y se volvió un portavoz del "eje de la resistencia" -no sólo a las fuerzas anti-sionistas en Medio Oriente, sino a las antimperialistas en todo el mundo. Al igual que su abuelo, tuvo algunos roces con la ley cuando era joven. Y al igual que su abuelo, se encaminaba a dejar atrás su pasado y convertirse en un portavoz carismático para los desposeídos del mundo.
No sé si los sospechosos habituales -los "asteroides" que asesinan a los enemigos del imperio en nombre de la CIA, el Banco Mundial y entidades relacionadas, según el autor John Perkins- asesinaron a Malcolm Shabazz. No obstante, estoy 100 % seguro que estuvieron pensando en ello.
¿Cómo puedo estar tan seguro?
Durante muchos años, he estado estudiando estos asesinatos. Mi conclusión es que los asesinos del imperio hacen un perfil de sus enemigos potenciales, y deciden cuáles presentan una "amenaza viable."
Los líderes carismáticos que tienen acceso a los medios de comunicación están entre las amenazas más viables. El presidente John F. Kennedy fue asesinado porque era tan carismático y mediático que era capaz de sacar adelante políticas que los guardianes del imperio consideraban inaceptables: el desarme nuclear, el acercamiento a Cuba, la distensión con Rusia, la retirada de Vietnam, un nuevo acuerdo para el Tercer Mundo. Esta historia ha sido muy bien contada por James Douglas, uno de los principales activistas por la paz de los Estados Unidos, en su libro JFK y lo indecible.
El hermano de John F. Kennedy, Robert F. Kennedy, representó también una amenaza efectiva a los poderes existentes. RFK habría sido elegido presidente en 1968, si no hubiese sido abatido a tiros por los asesinos de la CIA. Robert quería ser presidente, para poder enjuiciar a los asesinos de su hermano y continuar sus políticas. Pero los "asteroides" -y sus amos banqueros- tenían otros planes.
Martin Luther King fue también una "amenaza viable." MLK se había opuesto a la guerra de Vietnam y a todo el complejo militar-industrial, incluso cuando el FBI estaba tratando de volverlo loco y que cometiera suicidio. Lejos de suicidarse, MLK tenía la intención de dirigir a medio millón de personas a ocupar Washington DC y quedarse allí hasta que acabaran con la guerra y la pobreza. Por lo tanto -como legalmente estableció el veredicto de un jurado en 1999- el Ejército de EE.UU., el FBI y la CIA trabajaron juntos para asesinar al Dr. King. La historia completa aparece en el libro Acto de Estado de William Pepper.
Otras amenazas "viables", en la historia reciente, incluyen a JFK Jr., quien fue asesinado en 1999 para perseguir a los asesinos de su padre y su tío; el senador Paul Wellstone, asesinado en 2003 por planear investigar el 11-S y evitar que los EE.UU. invadieran Irak; y el presidente venezolano Hugo Chávez, asesinado con un arma de cáncer, por el delito de tener el suficiente carisma para, casi sin ayuda, sacar a Latinoamérica del yugo del imperio de EE.UU.
El abuelo de Malcolm Shabazz, Malcolm X, fue también una "amenaza viable" cuando la CIA orquestó su asesinato en 1965. Malcolm X estaba forjando una alianza anti-imperio formada por musulmanes y otras víctimas no occidentales del imperialismo, junto con los blancos y negros pobres y de clase media estadounidenses... la misma alianza que el Dr. King estaba formando cuando fue asesinado tres años más tarde.
Y ahora, Malcolm Shabazz, quien estaba forjando una versión actualizada de la misma alianza anti-imperio, es asesinado en México. ¿Coincidencia? Puede ser.
Pero véalo desde el punto de vista de sus posibles asesinos. Desde su perspectiva, Malcolm Shabazz parecía estar siguiendo los pasos de su abuelo. Si esperaban mucho más tiempo para matarlo, y le permitían afianzar su creciente reputación como respetado activista, sería mucho más difícil de organizar un asesinato y luego extender la línea propagandística de los medios, sobre la base de la antigua historia de sus presuntos delitos de adolescente, de que era "un matón".
Si esperaban a que terminara y publicara su libro, matarlo parecería sospechoso... y vender su libro.
Y si esperaban a que se hiciera tan famoso e influyente como su abuelo, se podrían haber encontrado con un gran problema.
Así que, al parecer, decidieron tomar medidas preventivas. Matarlo sólo una década después de su etapa "problemática". Hacerlo de manera que refuerce la operación mantra Sinsonte del "joven con problemas de antecedentes penales". Extender ese mantra a través de todos los controlados medios de difusión.
Sea lo que sea que sucedió con Malcolm Shabazz, queda muy claro que los activos de agencias de inteligencia infiltrados en los principales medios de comunicación de Estados Unidos están llevando a cabo un guión del asesinato póstumo del personaje diseñado para ocultar el papel de Malcolm como activista emergente y amenaza a largo plazo para el Imperio.
Si usted busca "Malcolm Shabazz" en Google, buscador vinculado a la CIA y al Mossad, el primer resultado es un artículo publicado por el frente propagandístico de la CIA, el Huffington Post. La historia es una calumnia diseñada para mancillar el nombre de Malcolm.
El Huffington Post: "En su juventud, prendió un fuego que causó la muerte de su abuela."
Realidad: Malcolm Shabazz negó haber causado ese fuego cuando niño; se vio obligado a declararse culpable, de la misma manera que, prácticamente, todos los acusados, especialmente los afroamericanos; ellos se ven obligados a declararse culpables en acuerdos con la fiscalía para evitar enfrentarse a largas penas de prisión por delitos que pueden o no haber cometido.
Huffington Post: "Shabazz continuó teniendo problemas con la ley durante toda su vida."
Realidad: Su última condena fue en 2002, hace más de una década; el único "problema" que los personajes-asesinos podrían encontrar, desde entonces, fue un arresto, sin convicción, lo que significa que ha sido y sigue siendo legalmente inocente. En otras palabras, él era considerado legalmente inocente de supuestamente "hacer un agujero en una vidriera", en 2006 (¡Hace siete años!)
En los EE.UU., donde la presidencia de Obama no ha despenalizado el "conducir si es negro", prácticamente todos los jóvenes negros tienen "problemas con la ley." En realidad, no es que tengan problemas con la ley. Es que la ley tiene problemas con ellos. Ser joven, negro y hombre significa ser culpable hasta que se demuestre su inocencia.
Los propagandistas imperiales en el New York Times, el Huffington Post, y medios similares están trabajando horas extras para mancillar a Malcolm Shabazz. Este desprestigio aparentemente preplaneado huele a una operación de inteligencia. Es una fuerte evidencia circunstancial de que Malcolm Shabazz fue otra víctima de asesinato político.
El verdadero "delito" de Malcolm Shabazz, como el de su famoso abuelo, fue unirse al eje de la resistencia, levantarse contra el sionismo y el imperio norteamericano y decir la verdad.
“SECUESTRADO: LA HISTORIA DE TIFFANY
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lunes, 13 de mayo de 2013
Comunicado de Prensa de la Coalición Internacional de Aliados contra la Minería
Comunicado
de Prensa de la Coalición Internacional de Aliados contra la Minería,
en el marco de la Conferencia Internacional de Resistencia contra
proyectos de minería metálica desarrollada en El Salvador.
domingo, 12 de mayo de 2013
“Ingrese en Chalchuapa y en |1970 al Partido Comunista…” Entrevista con Mauricio El Sólido
Mauricio, flanqueado por otros compañeros
SAN SALVADOR,(SIEP)
“Ingrese al Partido Comunista de El Salvador en 1970, soy originario de Chalchuapa, lugar donde estudie plan básico, por cierto junto con Dagoberto Gutiérrez, aunque él era mayor y salió antes…” nos comparte Mauricio El Sólido, militante revolucionario salvadoreño.
La influencia de Victoriano
“Ya en bachillerato conocí a Victoriano García, que venía de Santa Ana, de Cutumay Camones, y más específicamente del cantón Primavera. Victoriano me impactó. Fue el primero al que le oí hablar y con pasión, con fuerza de la necesidad de incorporarse a la lucha popular, y de quitarle la tierra a los ricos. Eso golpeó mi pensamiento hasta ese entonces conservador…”
“Al principio lo cuestionaba, haber explícame: ¿Y por qué le vamos a quitar la tierra a sus legítimos dueños? Y él, de origen campesino, sin educación formal, me narraba pacientemente todo el proceso histórico de saqueo que habían sufrido las comunidades indígenas. Y me hablaba de Atonal, de Atlacatl, de Anastacio Aquino…”
“En las discusiones que sostenía con Victoriano, que quizás, quizás…había llegado hasta cuarto grado, debo reconocer que me sorprendía con sus argumentos, me dejaba desarmado…parecía tener respuesta para cualquier pregunta y con mucha seguridad hablaba tanto de economía como de la situación internacional.”
“Parecía haber leído mucho. Realmente me impresionaba, aunque me costaba aceptarlo. Había cierta resistencia porque me consideraba estudiado. Pero me dejaba pensativo con la fuerza de su lógica, meditando en sus respuestas. Y tenía que concluir: tiene razón.”
“Victoriano fue cuñado mío, y vivía en mi casa ya que mi tía le alquilaba una pieza…El fue el que me puso en contacto con el Viejo Hilacha, que se llamaba Hilario y le decían así por un mechón de pelo blanco que tenía en la frente. Hilario era uno de los discípulos de Victoriano. Y Victoriano todavía sigue dando batallas dentro del movimiento campesino y cooperativista. ”
Una vez encontré en unos papeles de mi hermano mayor un folleto de las FAR de Guatemala y me intrigó y empecé a leerlo. Claro, Toyano como le decíamos, se lo había dado. El folleto de las FAR me ayudo a entender muchas cosas, me amplió el horizonte.
Me acuerdo que una vez Toyano como le decíamos, me invitó para acompañarlos en una actividad, se trataba de la visita a Chalchuapa del Dr. Fabio Castillo, candidato presidencial del PAR. Había que ir a recibirlo a la entrada al pueblo. Me invito un sábado y el Doctor Castillo venía el día siguiente. Bueno, temprano en la mañana estaba tocando la puerta de mi casa, ni me había levantado y entonces suavecito le dije a mi mamá: decile que no estoy, que ya salí.
Pero no se lo creyó sino que me espero afuera de la casa. Yo me bañe y salí pensando que ya se había ido, pero para mi sorpresa ahí estaba esperándome parado frente a la casa. Me dijo con seguridad ¿ya nos vamos? Vamos para Casablanca. Un sitio arqueológico a las afueras del pueblo. Me ayudás a llevar esta red de alambre y esta pancarta.
Yo pensé que solo lo íbamos a ver pasar y saludar a la comitiva, pero cuando llegamos al lugar ya había llegado Fabio y había gente a su alrededor. Me dice: extendé la manta. Y entonces veo que decía: ¡Exigimos una Reforma Agraria Profunda! Y veo que Toyano se pone a hablar con ellos. Antes me dice: “extendé la mata y llévala. Conseguite a alguien que te ayude.” Y se va y no vuelve a aparecer.
Y entramos al pueblo en marcha. Y yo voy llevando la manta mencionada. Me di un gran color…El mensaje de Fabio gustaba: cinco soluciones a cinco problemas. Llegó bastante gente al parque a oírlo, era su primer mitin, estamos a finales del 66. Ese día me acuerdo cumplí 18 años y saque mi cedula de identidad. Ya era mayor de edad.
Fíjate que el que fue después el segundo al mando del Batallón Belloso, de nombre José Ernesto Mendoza Rodríguez, estudiaba entonces bachillerato conmigo y el lunes al verme me grita con odio: ¡comunista!¡comunista! No era todavía militar pero ya llevaba esa idea.
Un día me llevan el programa del PAR, lo guarde unos días, como para olvidarlo, pero después comencé a leerlo y me lo leí completo, y lo iba analizando, no me despegaba de la lectura, en realidad le encontraba mucho sentido a lo que decía, me convencía…
Abrimos un local del PAR en Chalchuapa
Dago (Gutiérrez) era mayor que yo, él para ese tiempo ya estaba en la U. Estaba también el Viejo Hilacha, el Chino Santiago, Carmen Portillo, con ellos comencé a reunirme aun sin ser militante de partido, abrimos el local del PAR…A mi me afectó fuertemente al saber después que había sido ilegalizado. Tenía que aceptar la necesidad de cambiar de camiseta. Y me preguntaba: ¿y ahora con quien, con qué partido? Estaba un poco confundido, preocupado.
Luego nos explicaron que no se trataba de cambiar camiseta sino de lograr contar con un instrumento que nos permitiera hacer conciencia a través del proceso electoral y formar cuadros. Toyano nos dio una charla al respecto. Estaba bastante claro. Yo me decía oyéndolo: este viejo tanto que dice que sabe…En realidad Toyano era muy activo, le metía al trabajo, siempre andaba jalando nueva gente, estudiando, reclutando, consiguiendo simpatizantes, y nos imprimió esa mística, de siempre jalar gente, de estudiar, de analizar, de saber lo que está pasando en el país y el mundo.
Toyano intentó en el 68 meterme al partido y él que llegó de Santa Ana, del Comité Departamental del PCS, de nombre Mariano, que hacía ladrillos, concluyó luego de hablar conmigo: no está todavía preparado. Costaba entrar. Fue hasta 1970 que ingrese a una célula. Así era entonces. Adopte el pseudónimo de Pablo, por la novela La Madre de Máximo Gorki, que era una obra muy popular en las filas del Partido. Y por amor a mi mamá…
En la célula que era lógicamente clandestina estaba un muchacho de nombre Alirio, que murió combatiendo ya durante la guerra, cayó en Morazán…el Viejo Hilacha (Hilario) que después fue el Comandante Alejandro de las FAL de nombre Julio Cesar Castro Ramos, que murió en 1989. A su esposa, que era también compañera sindicalista, le decían La Pasionaria, porque era aventada, audaz, no le temía a nada, era dirigente del Sindicato del Café, de SICAFE. Su nombre era Vilma Castro. Vive todavía, con un hijo, el otro hijo cayó en la toma de la subestación eléctrica de Nejapa, sí, claro, en las filas de las FAL…
Estaba el Chele Lunita, estaba Herman Padilla, que murió asesinado, lo llegaron a sacar de su casa. Estaba el Chino Santiago. El primer responsable de la célula fue Hilario, luego estuve yo. Hilario era obrero panificador. Estuvo acompañando a Salvador Cayetano Carpio cuando este se declaró en huelga de hambre frente a Catedral en 1967. Mi responsabilidad clandestina era la propaganda. Y en el frente abierto, o sea en el PAR y luego en el PR-9 de Mayo, la organización, y también la educación.
En las reuniones periódicamente realizábamos ejercicios de crítica y autocritica como mecanismos para superar deficiencias y crecer en la militancia revolucionaria. Una vez criticaron a un compañero por haber agarrado mi trabajo de propaganda, pero es que yo se lo había permitido. Nos atendían políticamente de la Departamental de Santa Ana del PCS.
Hacíamos repartos de propaganda por la noche en el pueblo, y la policía nunca nos descubría porque conocíamos sus movimientos, sus horas de entrada y salida y donde vigilaban. Repartíamos hasta en Trapiche, en Galeano. Hubo un momento en que se me destacó a la Juventud Comunista y entonces me tocaba pagar cuota en el Partido, en la Juventud y en el frente abierto.
Y vendíamos el periódico clandestino del partido llamado La Verdad así como un periódico abierto Tribuna Popular que después se convirtió en Voz Popular y ya luego de 1992 en Alternativa. Yo lo pasaba dejando a colaboradores y simpatizantes.
Como PCS contábamos con cuatro locales abiertos el de ANDES, el de ATACES, el de SICAFE y el del PR. SICAFE era de derecha y por medio de nuestro trabajo político logramos tomarlo. Incluso a su dirigente nacional Fidel Palacios una vez le oí decir: que estamos colaborando y yo sé quién está detrás de esto. Me dije para mis adentros ya cayó o ya va caer.
En el local del frente abierto del partido todas las noches había actividad. Dagoberto se ponía una su chaqueta estilo militar, color verde olivo, que tenia y llegaba y nos hablaba de la situación nacional e internacional o nos leía poesía. Le gustaba leernos El Canto General de Neruda o Patria Exacta de Escobar Velado. Incluso había gente que llegaba solo para oírlo a él. Y preguntaba si no lo veía: ¿y el Comandante va venir hoy? La gente así le decía. Lo importante era que le gente iba tomando confianza en llegar. Y en esto Dago con su peculiar estilo jugó un papel destacado. A veces nos visitaba Mario Rivera, que era de Santa Ana y que hoy es concejal en San Marcos. Éramos muy activos.
Hacíamos venta de yuca frita y sancochada. Entre todos nos bolseábamos para comprar la yuca y las ganancias eran para el pago del local del Partido. Quien preparaba la yuca era la esposa de Alfredo Acosta, que luego fue de la CP del partido. Era mi vecino, vivía a la vuelta de mi casa, por eso conozco a su hijo Ernesto.
Hacíamos excursiones. Íbamos al balneario El Salto del Espino. Nos íbamos caminando por la vía férrea, comiendo marañones y fruta que encontrábamos en el camino, en los potreros, discutiendo de política, soñando con la revolución.
Hacíamos bailes. Una vez un grupo de jóvenes se nos acercaron a proponernos realizar un baile en el local y aunque eran reconocidos marihuanos los aceptamos. Y lo hicimos y llegaron muchos jóvenes. Y muchos de ellos nos pidieron luego que les diéramos charlas de marxismo, de teoría política, y dimos unos cursos. Incluso reclutamos a algunos para la JC. Y dejaron la mota. Y se volvieron cuadros revolucionarios. Lo que necesitaban era una oportunidad.
Y ya en la JC crearon el Club Boinas Rojas. Era en respuesta a las Boinas Negras de los Marines gringos en Vietnam. En cada actividad que realizaban, en cada fiesta, rifaban un chaleco o una boina roja entre los asistentes. Y era un honor entre los jóvenes pertenecer a las Boinas Rojas, hacían veladas culturales, participaban en las Fiestas Patronales, que son del 11 al 16 de agosto.
Y las muchachas no se quedaron atrás y crearon el Club Femenino Nataly. Por la canción Nataly de los Hermanos Arriaga. Te acordás. Estaba de moda y va así: la Plaza Roja desierta delante de mi Nataly, tenía un lindo nombre mi guía…Lo coordinaba Vilma Chafoya (+), que hizo el curso político junto con Ramiro. Y fue ahí que José Luis conoció al hoy presidente Lobo, que estaba ahí por el PCH.
En las veladas también se presentaban sociodramas. Me acuerdo de uno que con la música de El Cóndor pasa, describía la lucha por la tierra del campesino andino que al final quedaba muerto. Era un final triste. Presentaron también La Danza Macabra, en la que había un ataúd en el escenario. Los jóvenes habían creado el Grupo Obrero de Teatro. Y la Profesora Aida de Jaime los dirigía.
Una vez fíjate que realizamos una asamblea abierta del Partido con presencia de simpatizantes y amigos. Llegó Nicolás Ruano, de oficio zapatero, viejo militante del partido que por su edad ya no estaba activo, pero cotizaba. Sindicalista de los años 40-50. La hicimos debajo de un palo de amate. Todo el PC y toda la JC.
Llegó René Montufar. Guatemalteco, panificador. Ahí llegaba chiquito a comprar pan Dagoberto para la tienda de su mama y se quedaba escuchando las discusiones sobre política y literatura. Ahí se reunía un círculo de poetas. Y declamaban poemas. Y llegaban personajes que empezaban a hablar de política. Llegó Pedro Molina. Reparador de radios y todo tipo de artefactos electrónicos. El por su militancia política había sufrido exilios, cárceles, vapuleadas. Ya murió. Estuvo también si mal no recuerdo Alfredo Acosta.
Una de esas noches anunciaron que había estallado la huelga de IMACASA en Santa Ana y que no podíamos dejarlos solos. Que había que ir a hacerles la noche mientras ellos reposaban. Fuimos y al llegar nos recibieron con café y pan. Había un espíritu de solidaridad y de confianza en la victoria muy fuerte.
Me acuerdo que acompañamos la huelga de IMACASA en Santa Ana, que fue después de la huelga de Acero en Zacatecoluca. Había un camarada del Partido que era locutor de la radio YSDR y por las noches llegaba a apoyar la huelga. Ahí nos formamos políticamente al calor de la solidaridad proletaria.
No dormíamos nos la pasábamos platicando, discutiendo, haciendo propuestas. Era un intercambio político impresionante. Era una escuela práctica de educación marxista, de economía política. Incluso nos enseñaron el proceso técnico productivo para elaborar un corvo. También llegaba Dago y lo escuchábamos, era del PCS el que más llegaba.
Solidaridad con ANDES 21 de Junio
Para la huelga de ANDES del 71 junto con Alirio hicimos muchas actividades, organizamos una actividad de solidaridad, junto con la célula que había en el Cantón San Juan Chiquito, pusimos una manta de apoyo y llevamos maíz y frijoles cultivado por ellos, a los maestros que en la escuela estaban en huelga. Y organizamos una colecta, la gente daba dinero y galletas, jugos, para demostrar su respaldo. Y esta actividad la realizamos acompañados por orejas y policías que siempre se nos juntaban en las actividades públicas. Alirio se llamaba José Alfredo Vallecillos. Y ya en la guerra anduvo con Schafik en Morazán.
Una tarde nos enteramos que un día antes en San Salvador habían reprimido a los maestros en huelga y que incluso la secretaria general de ANDES, Melida Anaya Montes, había sido sacada violentamente de la Asamblea Legislativa. Decidimos como Partido realizar una manifestación el día siguiente de apoyo a los maestros que habían sido reprimidos. Durante todo el día pasamos convocando.
A Alirio lo controlaron y lo detuvieron en tres ocasiones para interrogarlo y saber en qué vueltas andábamos. Y por eso mejor le aconsejamos que mejor se fuera para su casa a dormir porque lo tenían controlado. Alirio obedece y se va. Dago nos acompañó durante la mañana en la convocatoria pero en la tarde se fue para Santa Ana con el compromiso de regresar en la noche para la manifestación y para hablar en el mitin.
Al comenzar la manifestación un policía de apellido Pimentel se quita la chumpa y comienza a disparar y una muchacha de AES llamada Corina Padilla le grita en su cara: chucho, chucho. Y un Guardia se va con el G3 y le deja ir el culatazo en la cadera, el fusil se le cae y ella le pone el pie y se arma el zafarrancho. Hilario jala a la muchacha. El Guardia recupera su fusil.
Y una parte de la manifestación se va a refugiar a la Casa del Maestro, alrededor de 200 personas, entre esos la dirección local de AES, de los sindicatos y del UDN. Todos están adentro. Y mujeres del mercado con sus cantaros de barro con agua. Solo Dago y Alirio están afuera. Vilma Chafoya también está afuera. Perdemos comunicación.
Adentro pensábamos que la gente se había retirado atemorizada por los disparos. Nos habían rodeado y estaban los guardias y policías tirando piedras y quebrando los vidrios del local amenazando con ingresar. Y nos gritaban que saliéramos voluntariamente para evitar derramamiento de sangre. En Santa Ana y en San Salvador no se sabía lo que aquí pasaba.
El que dirigía la operación era el coronel Payes padre. Nos refugiamos como a las 4 de la tarde y eran las 9 de la noche. Pensamientos tristes y derrotistas me atravesaban la mente. Reflexionaba: ¿Cómo es posible que hubiera tanta participación en la marcha y hoy nos dejan aquí? Concluía: no hay respuesta popular, estamos derrotados, el pueblo nos da la espalda, el pueblo no responde, nos abandona…
Lo que no sabíamos era que el cerco de los chuchos sobre nosotros estaba acompañado por un cerco mayor, el de la gente, ellos estaban cercados a la vez por centenares de gente, que los amenazaba, que les gritaba aunque no la oíamos, que nunca nos abandonaron, que siempre estuvieron presentes aunque no los alcanzábamos a ver. Ahí se mantuvieron siempre. Y así como a nosotros nos tiraban piedras los chuchos a ellos también les tiraban. Fue una gran lección de mi vida…que la gente siempre acompaña a los que luchan, que hay que confiar en la gente.
La gente estaba afuera. Y también nuestros compañeros. Incluso alguna gente armada nuestra, con sus pistolitas para lo que fuera necesario. Vilma, Alirio y Dagoberto dirigían desde afuera. Tenían todas las bocacalles cubiertas con gente pendientes que no fueran a sacarnos y capturarnos. En determinado momento, Dagoberto se fue a buscar a los curas de la Iglesia del Calvario para que mediaran y se hicieran presentes.
La Guardia Nacional no podía penetrar al local aunque ya habían roto la puerta de entrada. Al llegar los curas preguntaron a los guardias: ¿que ha pasado aquí? Ellos responden: aquí no ha pasado nada. Pero los autorizan a entrar. Empezamos adentro a cantar el Himno Nacional y el himno de ANDES. Habíamos roto el cerco.
Entran los curas al local y nos explican que la Guardia pone como condición para dejarnos salir que no realicemos la marcha. Les respondemos: hay que preguntarle al pueblo que decide. Y salen y ellos mismos convocan a la gente. La GN retrocede ante la combatividad popular y les permite llegar hacia nosotros. Hacemos ahí una concentración. Estamos de nuevo juntos, la gente y su partido.
Habla Dagoberto y les explica que los curas negociaron y la condición de los militares es que no hagamos la manifestación. Se decide realizar ahí un mitin y la gente se queda, es ya casi medianoche y la gente se queda escuchando las razones de la marcha. Luego se van para sus casas, todos y todas. La gente nos había rescatado…Ese día de lucha fue el resultado de la acumulación histórica del trabajo revolucionario en el que Victoriano de ATACES jugó un papel destacado.
Al llegar a mi casa y cerrar la puerta escucho a mi abuela rezando: Señor, te pido que los protejas, no permitas que les hagan ningún daño, ellos tienen la razón, es de ellos la justicia. Que bien me digo y me prometo no volver a levantar barreras ideológicas y trabajar políticamente con mi abuela. Y lo hice y mi casa se convirtió en un cuartel con mi abuela siempre vigilando, colaborando: mirá no dejes este libro aquí, mira esta propaganda te la voy a guardar, mirá te vino a buscar fulano y te dejo esto… Comprendí que lo del ateísmo mal entendido de muchos comunistas no ayudaba a la revolución. En un hoyo de la casa tenía mi bien aprovisionada biblioteca marxista, que al irme del país se la deje a mi hermano Salvador Solís.
La marcha con antorchas
En una ocasión decidimos salir en marcha por la noche con antorchas. Siempre en solidaridad con la huelga de los maestros. La hicimos y llenamos el parque del pueblo con antorchas. Estábamos en el parque en lo mejor del mitin cuando observamos que apareció una camionada de soldados que apuntando sus fusiles venían en nuestra dirección. No eran del pueblo y seguramente los habían llamado en respuesta a nuestra marcha. Estaban preocupados por nuestra reacción. Empezamos a discutir que hacer.
Unos eran de la opinión que había que huir por los tejados y otros que quedarse. -¡Hay que salir, van a matar a la gente! – ¡Hagámosle huevo! Al final decidimos consultar con la gente que ahí estaba reunida. La respuesta unánime fue: Hay que salir, pero ordenadamente. Y lo hacemos ante la mirada sorprendida de los soldados que se habían apostado a prudente distancia. Nos dirigimos en masa de nuevo hacia la Casa del Maestro.
Por radio bemba se difundió la noticia en el pueblo que estábamos cercados así que toda la gente estaba preocupada y pendiente del desenlace porque más de algún familiar estaba en los manifestantes. En la Casa del Maestro estábamos el grueso del Partido, si del Partido Comunista. O sea la dirigencia de ATACES, SICAFE, AES, lo que quedaba del PR, ANDES, UDN, los camaradas de San Juan Chiquito, e incluso gente del PDC que nos acompañaba en la UNO y se habían sumado a la marcha.
Me acuerdo que estaban Chano, o sea el Viejo Feliciano, Carlos González, Porfirio Barrera, Jesús Agreda que luego fue de la Comisión militar del PCS, Abel, que llego a teniente en las FAL, Oti, el sargento Orlando de las FAL, Melquin, que fue de las Fuerzas especiales, el hermano de Jordán. Gabino, que viene de San Juan Chiquito. Y Javier.
Y estaba la mamá de la Seca Adriana ¿la conoces? que era dirigente sindical de SICAFE y que la llegaron a capturar a su casa a las 3 de la tarde, en pleno día, y la desaparecieron y al llegar mataron, lo cuetearon al papa de la Adriana que se les opuso y a una hermana que tenia se la llevaron también… nunca aparecieron.
Estaba un joven de apellido Sigüenza que era el principal dirigente de AES y le decían Tripa. Vivía y militaba en una célula del barrio Chinquis, que era un sector de gente conservadora, comerciante, vinculada en su mayoría al PCN. Estaba Lachi, Lázaro Arias, hermano de Salvador Arias, el del Trompudo que vive en Canadá y claro no es el economista del mismo nombre. Estaba Carmen Mercedes, la famosa Camenche, que era la esposa de Sigüenza.
No te he contado que el local del Partido estaba a la par de mi casa, solo salía y llegaba. Y presencie sorprendido al principio como solo se quitaba el rotulo del PAR y se ponía uno nuevo, el del PR, y se quitaba este y se ponía el del MNR, el partido de Melitón Barba y de Manuel Ungo, y terminamos con el del UDN. Pero la gente no se equivocaba porque nos conocía y sabía que éramos los mismos, las mismas caras y los mismos ideales de justicia. La misma mica con diferente nombre.
Desde la campaña de Fabio Castillo, desde la primera huelga de ANDES, en cada una de estas coyunturas nos quedaba ganancia, gente nueva que se sumaba a la lucha, a la que había que preparar. Esa era nuestra ganancia, nuestro tesoro, íbamos creciendo con la gente que se incorporaba en cada jornada de lucha, ganábamos en experiencia, en militancia.
Quedaban muchos cuadros nuevos y también hay que decirlo muchos nuevos policías vigilándonos, tratando de amedrentarnos. Chequeando nuestros movimientos, nos conocían y nosotros a ellos. Habíamos perdido el miedo y ellos lo sabían. Aprovechábamos nuestra legalidad para organizar y para educar políticamente al pueblo. Y estábamos pendientes de lo que pasaba en San Salvador…
Rumbo a la URSS
Salí de bachiller en 1970 y en el 72 ingrese a la U. Viajaba para Santa Ana. Pero antes de ingresar a la U aprendí el oficio de mecánico dental para ganarme mis centavos. Estando en la U estudiando Medicina fui seleccionado por el Partido para ir a estudiar a la Unión Soviética. Nos fuimos el 31 de agosto de 1973. Me acuerdo que fue Américo Araujo el que nos hizo el examen psicológico. El recién regresaba de allá.
Me acuerdo que el día que nos fuimos ya en el aeropuerto, era el Aeropuerto antiguo de Ilopango, estaba en el baño cuando me sorprende oír por los megáfonos una voz femenina que decía: se les hace un llamado a los estudiantes del Partido Comunista que van a estudiar a la Unión Soviética a que se presenten a Migración… Y se suponía que éramos e íbamos clandestinos. De la aflicción no me pude ni subir el zipper y así me fui hasta Europa.
El primer trayecto aéreo fue hasta Panamá. Íbamos doce becados. Entre estos Erlinda y Anabel Handal, Luis Díaz Herodier, Yuquita (de Ahuachapán); Jordan, Noisy, Ernesto Lemus Abarca (de Atiquizaya), El Ratón o sea Freddy Orlando Orellana, el hermano de Rolando. Mauricio Castro (Trapito) de Santa Ana, de Metapan, especialista en la imitación de acentos de otros países, etc. Y se me olvidaba, José Luís Gálvez Trejo, Tenguereche, que asumió la coordinación de hecho del grupo. Y lo hizo muy bien.
Cuando estábamos en el aeropuerto de Panamá llego Schafik a despedirnos. Segunda estación fue Venezuela. Ahí el avión se retraso porque alguien había comprado todos los boletos. Tuvimos que quedarnos una semana en Caracas pero la compañía aérea nos pago, todo hotel, comidas. Visitamos la U. A la semana partimos para Roma, Italia.
Nos hospedamos para variar en la pensión Roma y sentíamos la presencia no muy discreta de los carabineros. Fuimos a la embajada Rusa y nos ayudaron porque ya casi no teníamos dinero. Con esa plata me acuerdo que compramos una cámara fotográfica rusa a iniciativa de Trejo. Para que sirviera –dijo- al Partido aquí en El Salvador. El 11 de septiembre de 1973, estábamos aterrizando en Moscú. Ahí los traductores nos informaron del golpe de estado en Chile. Allende había muerto. Nos sentimos muy tristes. En todo este tiempo no habíamos visto noticias.
Nos hospedan en el Hotel Rossía en el centro de Moscú. El primer año consistiría en el aprendizaje del idioma y en particular de los vocablos de las materias seleccionadas. Yo iba a estudiar Medicina. Después me decidí por Técnico en Enfermería para poder regresar más rápido.
Intuía ya desde entonces que la guerra iba a estallar…me decía: se ganaron las elecciones del 72, que camino nos queda más que ese, y ya la gente va entendiendo, es un proceso que inicia con la huelga de Acero en 1967, la huelga magisterial del 68, la creación de la UNO; hay un proceso de acumulación y de aquí no nos van a parar…era lo que pensaba en aquellos inviernos fríos.
Quería regresarme rápido porque estaba seguro que la insurrección venía, en esa época pensábamos en insurrección y no en guerra. A nadie se le hubiera ocurrido que iba a ser una larga guerra de doce años. Y es que no estar aquí en el país era perdérselo todo y si me había metido en todo esto era por algo, por ese momento de definiciones…y por eso preferí la carrera de Técnico en Enfermería y no Medicina. O sea un paramédico, los que trabajan a la par de los médicos.
En 1974 llego el segundo grupo de becarios. Venían Rafael Ramírez, el Niño o sea Carlos Alberto Flores, Julio Clímaco, que estudio Pediatría, Rogelio, Edgardo Grande, Nelson García, conocido como Lenincito por calvo y barbita de chivo.
A Lenincito le gustaba hablar y en las reuniones de partido luego de discutir la situación del país por una hora decía: yo tengo algo que agregar. Y eso significaba escucharlo otra hora. Por eso teníamos roces. ¿Y por qué no hablaste antes? Le decía. Me acuerdo que un domingo había reunión de Partido y luego de AES, Asociación de Estudiantes Salvadoreños, pero ese mismo domingo se presentaba por primera vez Santana en la Plaza de la revolución y todos decidimos ir a ver a Santana y no hubo reunión.
Y Lenincito se moría de la cólera por estas que calificaba como actitudes liberales. Y a mí me acusaba. Te acordas que era el tiempo de los hippies. Nos pasaba preguntando que como veíamos la situación en la URSS para luego acusarnos. Y de indisciplinado paso a acusarme de antisoviético, cuando la mayoría de mis amistades eran rusos del Komsomol.
En realidad pude hacerme una idea tanto de las fortalezas como de las debilidades del socialismo soviético. Y es que como hablaba ruso trabaje en varias fábricas. Me relacione con el proletariado ruso. Estuve en una fábrica de productos eléctricos. Me tocaba meter unos cañitos en unos cables que usan en los tendidos en los postes. Y mis compañeros rusos me invitaban a fumar en horas no autorizadas. Y todo esto me hacia reflexionar.
Me impactaba, porque uno llega con un gran idealismo a la patria del socialismo. Estuve también en un koljoz. Y una vez me dieron la tarea de construir un comedero para vacas. Y yo me puse a poner estacas para medir. Y mi amigo ruso Kostia las fue a quitar. Le pregunte porque y me respondió que no me preocupara. Quedo mal hecho. Aquí son vacas las que van a vivir y comer que no te interese me explico justificando su actitud.
Lo que más me sorprendió es que llego un ingeniero y al ver el trabajo dijo: muy buen trabajo. Kostia se me quedo viendo para asegurarse que comprendía el mensaje. Había un acuerdo tácito de no complicarse la vida. Incluso a veces se robaba y la dirigencia del sindicato lo sabía. Todo esto me daba mucha tristeza y desconsuelo.
Una vez me invitaron a una reunión del Komsomol. No puedo les dije no soy ruso. Sos casi ruso me respondieron. Se trataba de una clase que reciben de Entrenamiento Militar que es exclusiva para rusos y no la reciben los estudiantes extranjeros. Es obligatoria para los estudiantes rusos. Llegue y me senté. El instructor ya mayor se me quedo viendo y me dijo: yo a usted lo he visto, no es usted salvadoreño. Usted no puede estar presente aquí. Usted entiende. Mis amigos se levantaron y alegaron que yo pertenecía al PCS. El profesor se mantuvo firme. Ante esto yo dije: me voy, entiendo. Los del Komsomol, mis amigos, querían que me invitaran a sus reuniones internas.
Existe en la educación soviética lo que se llama el Zachot, que es una especie de prueba previa a un examen. Es como un examen parcial y te lo hacen para todo, y esto te hace estudiar, te crea una disciplina de estudio, y te facilitan bibliotecas y hay instructores permanentes a tu disposición. Y hasta en el Komsomol hay zachot.
Es como una sesión de crítica y autocritica. De evaluación. Revisan a sus miembros, sus valores, firmeza, conducta. Y una vez me invitaron y fui. Estaban evaluando la conducta de una muchacha que era la responsable del trabajo con estudiantes extranjeros. Al enterarme del punto de agenda me sentí un poco como utilizado.
Yo sabía que su trabajo era deficiente. Y en determinado momento, como lo temía, solicitaron mi opinión. Habla vos, salvadoreño. Que decís. Y me pare y exprese: disculpen ella es mi amiga, pero no puedo hablar bien de ella porque como comunista no puedo mentir. No cumple con sus tareas. Ojala mejore su actitud en el futuro. Me preguntaron: ¿la preparación política aquí la adquirió? Respondí: No, la traigo de mi país.
Me gradué con el diploma leninista
Y fíjate que en mis estudios logre el diploma rojo, el llamado diploma leninista. En 3 años. Luego de graduarme estaba feliz de poder regresar.
Pero el Ministerio de Educación soviético consulto con Daniel Castaneda, dirigente del PCS que estaba por esos días en Moscú, y al saber mis notas opinó que era mejor que me quedara y continuara estudiando, que no regresara por el momento. Haciendo de tripas corazones respondí: si el Partido me lo pide es para mí un honor.
Y no regrese a la patria. Y entonces a estudiar Medicina General. Ya tenía una base general, hablaba ruso, conocía de anatomía, conocía latín, esto me daba ventajas. Pero ya a mediados de 1979 empecé a puyar para regresar al país. Que cagada iba a ser no estar allá cuando estallara la insurrección. Y nos decíamos con otros compañeros: si no nos dan el permiso ni el pasaje, trabajemos y nos vamos por nuestra propia cuenta.
Durante todo el 79 realizamos actividades de solidaridad, recogimos plata. Presentamos la obra de Heriberto Montano sobre el 32 llamada La Cantata de Luz y Lucha. Heriberto había llegado antes de nosotros pero vivía en Moscú. Me acuerdo que Rolando, de nombre Saúl, y representante del Partido en la URSS, llegó de Moscú y nos pregunto riéndose delante de él: Y ustedes conocen o han leído al famoso poeta Heriberto Montano. Y respondimos al unísono: no, no lo conocemos.
Y él riéndose dijo: pues este es. Logramos conseguir el principal teatro de la ciudad para la presentación de la obra que era música de Herodier y poesía de Montano. Hicimos un afiche. Incluso como buenos guanacos, decidimos hacer artesanías para vender. Hicimos unas cumas de madera y luego las pintamos, una cumita folklórica, y también un tecomatillo a lo UDN. Y aunque era prohibido los soviéticos nos autorizaron a realizar una rifa.
La actividad fue todo un éxito. Y en la velada también se presentó Alberto Celarie y la versión rusa del Grupo Mahu Cuta que estaba integrado por un boliviano, un israelita, un salvadoreño y hasta tenían arpa. Gustó tanto que los rusos que son muy apagados se levantaron de sus asientos para gritar y aplaudir. A la entrada del teatro se colocó una pancarta en ruso que decía: Solidaridad con El Salvador.
Y hasta recogimos plata fuera del teatro. Algunos amigos se sorprendían y nos decían: son buenos para sacar la plata. Solo nos faltó hacer pupusas y panes con pavo. Y recogimos mucha plata que ahí mismo fue entregada por un viejito ruso veterano de guerra, de la lucha antifascista a un representante del Partido, a Mario Aguiñada, para la lucha en El Salvador.
Al final logramos que en la universidad nos dieran un año de permiso académico así como el permiso político aunque ya no regresamos, nos quedamos peleando durante toda la guerra. Pero la condición para regresar fue la de recibir adiestramiento militar.
Y surgen los primeros 29 que se vienen, que fueron luego llamados Los Esquimales. Te los menciono y ojala no me falle la memoria: Julio Climaco, Schafik Hijo, Deisy Cheines, Mónica, Noisy, Ramón, Edgardo Grande, Rogelio Guerra, Roberto Lorenzana, Benito Lara, Rolando El Menfis que estudiaba en Kiev, Edgardo Mira, El Viga o sea Carlos Castaneda que es de Chalchuapa, capitán Raúl o sea El Oso, que había hecho la platada aquí y esto le favorecía en lo militar, Luis Gálvez de la UES, Nelson García o sea Lenincito, que cayó, Jonathan que fue jefe en Chalatenango. Y Mauricio El Solido. Y también El Chele Gerardo de Atiquizaya y su hermano Toño. Me faltaron nueve. Luego me recuerdo.
En las vísperas de venirnos me encontré con Lenincito y me dijo con su tono agresivo: ya sabes que nos vamos. Y me espetó así como sos de indisciplinado no sé quien aprobó que vos vayas. Le respondí que cuestionara mi ida Y me respondió: Ya está aprobado. Pero me amenazo diciéndome:: allá con un error que hagás yo te mando a fusilar…Y le respondí: mira hijo… si cometo un error te voy a buscar primero y soy yo el que te va meter un tiro en la frente.
Salimos en tren de Moscú a Crimea. Iba platicando tranquilamente con Schafik y pendiente, oyendo la conversación entre el Menfis y Lenincito… El entrenamiento consistía en aprendizaje de uso de armas, bajar y subir colinas, etc. La premisa es que eran colinas similares a las nuestras. La apuesta era estar en el terreno antes de la ofensiva de enero de 1981. Pero nos atrasamos y salimos el mero día 11 de enero de Moscú hacia La Habana. Y de la Habana directo hacia Managua.
Los esquimales llegan a Managua
Cuando llegamos al sitio donde nos íbamos a quedar en Managua fue un célebre e inolvidable acontecimiento. Llevábamos viajando más de veinticuatro horas desde Moscú y estábamos cansados y además nuestro atuendo era muy llamativo en los trópicos: sombrero, corbata, saco y abrigo de invierno moscovita.
Al vernos llegar los que estaban ahí y que era el Grupo que había entrenado en Cuba, alrededor de 400 salvadoreños gritaron en la más clásica jodarria guanaca: ¡viene la burguesía roja! ¡Llegó la tandona! ¡Llegaron Los Esquimales! Y este ultimo apelativo cobró notoriedad para futuro. Nos habían bautizado los que se autollamaban Los Mambises, por el origen caribeño de su entrenamiento.
Estaban ahí 400 hombres y mujeres de las cuatro familias restantes: FPL, ERP, RN y PRTC. Y toda la imagen idílica que había cultivado fuera del país de los combatientes salvadoreños se vino abajo. Había un fuerte sector de lumpen que había sobrevivido el entrenamiento cubano. Imagínate la situación, viviendo juntos luego de diez años de estar políticamente separados.
Imagínate la desconfianza, los rencores, los prejuicios. Y no solo eso, se necesitaba realizar trabajo ideológico intenso porque eran frecuentes el uso de marihuana, de drogas, se robaban la medicina, etc. Mucho lumpen. De esos 400 si he visto un 25 por ciento ya en el frente es mucho. No sé que se hicieron. De los 29 que éramos nosotros, de dos en dos nos fuimos regresando a la patria.
El sitio era la casa de un antiguo coronel somocista. Una gran hacienda en las afueras de Managua. Estábamos armados porque a veces la Contra pasaba disparando. Imagínate teníamos armas todos. Y con tantos fanáticos sueltos suerte fue que las discusiones no terminaran en una balacera con resultados lamentables. Había cinco responsables políticos de la casa.
El nuestro de las FAL era Alberto. De las RN era un medico, Guillermo. Vivimos ahí seis largos e interminables meses, de enero a junio de 1981. Fíjate que cada día era la comida preparada por una fuerza diferente, nos dividíamos las tareas de comida, limpieza, seguridad. Una vez me acuerdo casi botaron nuestra comida y alegaban: ¿qué mierda es esta que han cocinado? ¿Nos quieren envenenar? Y se armó la crisis por la comida. Tuvieron que intervenir los responsables políticos.
Otra vez el lío estalló en la posta. Era nuestro turno y un contingente de las RN decidieron tomarse el puesto por asalto, y venían avanzando camuflajeados cuando los detectamos. Fabricio, que era un camarada venezolano del PCV los detectó y les conminó a retirarse. Les grito: deténganse y si no contestan el santo y seña voy a disparar.
Y siguieron avanzando. Y Fabricio entonces disparó al aire. Y se le abalanzaron y se armó el relajo…la gente de la RN quería desarmarlo y lo acusaban de haber tirado sobre la gente, pedían que lo entregáramos o que iban a venir por él, amenazantes. Llego Alberto, nuestro responsable y otra gente, entre estos Miguel Claros, El Cebolla. Se armó una discusión con Jonathan, Mira y Claros que mantuvieron posición de por ningún motivo entregar al compañero Fabricio.
La crisis inició a las 9 de la noche y eran las 2 de la mañana y no concluía. A esas horas comenzaron a llegar los responsables, el médico Guillermo de las RN y una mujer que era la responsable de las FPL. Incluso llegó Rolando, nuestro responsable en la URSS que se había quedado en Nicaragua. Al final las aguas se apaciguaron y nos fuimos todos a dormir.
Fíjate que a nosotros, a Carlos Castaneda y a mí, nos llamaban frecuentemente la atención la dirección del Partido: ustedes pasan mucho tiempo con otras familias. Y era porque manteníamos relaciones muy cercanas con camaradas de las otras organizaciones. Mira, Lenincito y hasta Lorenzana nos reclamaban por esto. ¿Sigfrido? Llegó un año después, en 1982.
Y es que Carlos hoy Vicecanciller es dicharachero, amable y compartía. Es de esta época que nos bautizan a él como El Viga y a mí como El Sólido por nuestra forma de ser. Es la gente de las otras organizaciones la que nos bautiza. En mi caso no es por la musculatura. En esta casa junto con Clímaco nos encargábamos de los primeros auxilios.
Con el tiempo los roces entre las diferentes fuerzas viviendo juntas fueron desapareciendo. Fíjate que la idea inicial con todo ese marón era la de entrar en desembarco tipo Granma. Entrar de noche por mar. Quizás por Jucuaran. Pero nunca se materializó esta idea.
Rumbo a El Salvador, rumbo a la guerra
Y después de seis meses viaje de Managua a Costa Rica y luego en avión a Guatemala para entrar al país por tierra en parejas, con papeles falsos. Salí de Nicaragua el 1 de mayo. Mi pareja fue Luisito, de pseudónimo Juan José, el hijo del capitán Ulises. Eran dos hermanos, Luisito y José, conocido como Chispa. También tenían una hermana, la Vicky, que cayó combatiendo como sus hermanos. No tuvimos problemas en pasar la frontera, aunque si nos detenían, íbamos a fingir no conocernos. Y nos dirigimos ya en San Salvador a la casa de Luis, en la Zacamil, donde vivían sus papas.
Después se decidió que nos fuéramos a otra casa en Mejicanos. La Niña Esperanza, esposa de Ulises, y que murió hace poco, era la que nos cocinaba a todos los de la casa, que gradualmente se iba llenando. Luego Ulises salió a incorporarse a los Cerros de San Pedro, en San Vicente. Después regrese a la Zacamil de donde salí en ese mes de junio para Chalatenango.
Al llegar al frente en Chalate yo esperaba ver a batallones guerrilleros y me encuentro con un grupo de las FAL entre 15 y 18, mal armado, con antiguas carabinas y armamento artesanal, bombas hechizas llamadas jugos y tamales. El responsable era Moisés. Y luego fue Fernando, que se llamaba Víctor Mejía. Tenía pinta de militar, se manejaba como militar, caminaba como militar y era buen organizador, y muy querido por nuestros combatientes, que le decían con una mescla de cariño y respeto: comandante.
Entre la exigua tropa de las FAL se encontraba Germán Refuerzo, de nombre Eduardo Hernández, que ingresó a la zona en el 81. Llegaba Toño el hermano de Gerardo. Oscar conocido como Pocascachas; habían dos de Chalchuapa: Gabino, originario de San Juan Chiquito y Javier. El Chino Ramón que fue de los primeros jefes de las Fuerzas Especiales, Rolando, que era el explosivista.
Estaba Roberto, lugareño que luego fue seguridad de Schafik. Su hermana Laura que se llamaba Marta, que era jefa de escuadra; Mides que se llamaba Roberto; Mauricio, que cuando cae adopte su nombre como pseudónimo; Lalito, que venía de las FPL y que llego huyendo y vinieron a capturarlo, pero se logró que se quedara con nosotros. Otro lugareño y quizás la razón del emplazamiento en esta zona era El Prautico, miliciano que vivía a dos casas del campamento.
Era hermano de Omar. Estaba también Freddy El Comando; que se formó militarmente en Chalate y que cuando se forma la FES (Fuerzas Especiales) es de los primeros en ingresar. Esta también Macarela, camarada histórico, con altos niveles de combatividad y una alta moral, todo un ejemplo, es de la zona de La Laguna. Otro es Chacón.
Y esta Edwin, hermano de Werner, hijo del profesor Ayala. Estaba Kramer, hijo del dirigente histórico obrero del PCS, Julio Cesar Castro Belloso. Estaba El Gato Baleado, que salió de la zona y se incorporó a Guazapa. Betty, que era hija de Cachito, el más viejo de nuestros milicianos. Romeo, de San Juan Chiquito, fue el novio de la Betty desde Chalate hasta que se casan en Guazapa.
Estaba Silvia La Chalateca. Tania, que era una mulata esbelta, usaba afro, y era hija del famoso portero de la selección nacional, Raúl Araña Magaña. Estudiaba en la URSS y se vino a combatir. Estaba Joaquín, que era un medico chapín, supongo del PGT. Y mirá, el conoció a Byron, deberías de entrevistarlo.
Contaban una anécdota de esos momentos iniciales de creación del campamento, que cuando se enteraron del campamento llegaron de las FPL y se llevaron a todos los de la FAL reclutados. Y al llegar Moisés que era el responsable se fue a hablar con Netón, el responsable de las F del lugar. Y los logró rescatar.
Entre los rescatados estaba Maribel, la hija de Marlene, que era la jefa de cocina y de Otilio, que era miliciano. Esta era parte de la numerosa familia Orellana. Había otra familia también grande. Y aunque había diferencias económicas entre ellas estaban unidas por la guerra. Estaban también Joaquín y Roberto, hermanos de Laura e hijos del Prautico. Un hijo del Prautico adoptó luego el pseudónimo de Byron, en ese entonces estaba muy joven y era correo nuestro.
Gonzalo y Freddy se las ingeniaban para ir a comprar al lado de Honduras de la frontera, llevaban mulas. El primer jefe de este campamento de las FAL en Chalate fue un guatemalteco de pseudónimo Byron.
En esa época, mediados de 1981, las FAL tenía tres campamentos: Cerros de San Pedro, Guazapa (Palo Grande y La Fuente) y el Caserío El Caraguito, cantón El Jícaro, municipio de Las Vueltas, en el departamento de Chalatenango.
Entre los que se vinieron de la URSS a combatir y cayeron estaba Rafael Ramírez, Federico, le faltaba un año para terminar la carrera de medicina, a los dos meses cayó, dejo una esposa rusa y sus dos hijas. Julio Clímaco, de Guadalupe, que había sido dirigente local de AES y fue estudiante en Leningrado, le dieron en las FAL el grado de capitán postmorten, fue jefe en Jucuaran antes de caer. Carlos Alberto Flores, que lo capturan haciendo pantalones verde olivo para los combatientes de las FAL…había sido sastre. Edgardo Grande, Tamerlan, que fue el primer esposo de Norma Guevara y cayó combatiendo en Occidente.
(Continuara)
SAN SALVADOR,(SIEP)
“Ingrese al Partido Comunista de El Salvador en 1970, soy originario de Chalchuapa, lugar donde estudie plan básico, por cierto junto con Dagoberto Gutiérrez, aunque él era mayor y salió antes…” nos comparte Mauricio El Sólido, militante revolucionario salvadoreño.
La influencia de Victoriano
“Ya en bachillerato conocí a Victoriano García, que venía de Santa Ana, de Cutumay Camones, y más específicamente del cantón Primavera. Victoriano me impactó. Fue el primero al que le oí hablar y con pasión, con fuerza de la necesidad de incorporarse a la lucha popular, y de quitarle la tierra a los ricos. Eso golpeó mi pensamiento hasta ese entonces conservador…”
“Al principio lo cuestionaba, haber explícame: ¿Y por qué le vamos a quitar la tierra a sus legítimos dueños? Y él, de origen campesino, sin educación formal, me narraba pacientemente todo el proceso histórico de saqueo que habían sufrido las comunidades indígenas. Y me hablaba de Atonal, de Atlacatl, de Anastacio Aquino…”
“En las discusiones que sostenía con Victoriano, que quizás, quizás…había llegado hasta cuarto grado, debo reconocer que me sorprendía con sus argumentos, me dejaba desarmado…parecía tener respuesta para cualquier pregunta y con mucha seguridad hablaba tanto de economía como de la situación internacional.”
“Parecía haber leído mucho. Realmente me impresionaba, aunque me costaba aceptarlo. Había cierta resistencia porque me consideraba estudiado. Pero me dejaba pensativo con la fuerza de su lógica, meditando en sus respuestas. Y tenía que concluir: tiene razón.”
“Victoriano fue cuñado mío, y vivía en mi casa ya que mi tía le alquilaba una pieza…El fue el que me puso en contacto con el Viejo Hilacha, que se llamaba Hilario y le decían así por un mechón de pelo blanco que tenía en la frente. Hilario era uno de los discípulos de Victoriano. Y Victoriano todavía sigue dando batallas dentro del movimiento campesino y cooperativista. ”
Una vez encontré en unos papeles de mi hermano mayor un folleto de las FAR de Guatemala y me intrigó y empecé a leerlo. Claro, Toyano como le decíamos, se lo había dado. El folleto de las FAR me ayudo a entender muchas cosas, me amplió el horizonte.
Me acuerdo que una vez Toyano como le decíamos, me invitó para acompañarlos en una actividad, se trataba de la visita a Chalchuapa del Dr. Fabio Castillo, candidato presidencial del PAR. Había que ir a recibirlo a la entrada al pueblo. Me invito un sábado y el Doctor Castillo venía el día siguiente. Bueno, temprano en la mañana estaba tocando la puerta de mi casa, ni me había levantado y entonces suavecito le dije a mi mamá: decile que no estoy, que ya salí.
Pero no se lo creyó sino que me espero afuera de la casa. Yo me bañe y salí pensando que ya se había ido, pero para mi sorpresa ahí estaba esperándome parado frente a la casa. Me dijo con seguridad ¿ya nos vamos? Vamos para Casablanca. Un sitio arqueológico a las afueras del pueblo. Me ayudás a llevar esta red de alambre y esta pancarta.
Yo pensé que solo lo íbamos a ver pasar y saludar a la comitiva, pero cuando llegamos al lugar ya había llegado Fabio y había gente a su alrededor. Me dice: extendé la manta. Y entonces veo que decía: ¡Exigimos una Reforma Agraria Profunda! Y veo que Toyano se pone a hablar con ellos. Antes me dice: “extendé la mata y llévala. Conseguite a alguien que te ayude.” Y se va y no vuelve a aparecer.
Y entramos al pueblo en marcha. Y yo voy llevando la manta mencionada. Me di un gran color…El mensaje de Fabio gustaba: cinco soluciones a cinco problemas. Llegó bastante gente al parque a oírlo, era su primer mitin, estamos a finales del 66. Ese día me acuerdo cumplí 18 años y saque mi cedula de identidad. Ya era mayor de edad.
Fíjate que el que fue después el segundo al mando del Batallón Belloso, de nombre José Ernesto Mendoza Rodríguez, estudiaba entonces bachillerato conmigo y el lunes al verme me grita con odio: ¡comunista!¡comunista! No era todavía militar pero ya llevaba esa idea.
Un día me llevan el programa del PAR, lo guarde unos días, como para olvidarlo, pero después comencé a leerlo y me lo leí completo, y lo iba analizando, no me despegaba de la lectura, en realidad le encontraba mucho sentido a lo que decía, me convencía…
Abrimos un local del PAR en Chalchuapa
Dago (Gutiérrez) era mayor que yo, él para ese tiempo ya estaba en la U. Estaba también el Viejo Hilacha, el Chino Santiago, Carmen Portillo, con ellos comencé a reunirme aun sin ser militante de partido, abrimos el local del PAR…A mi me afectó fuertemente al saber después que había sido ilegalizado. Tenía que aceptar la necesidad de cambiar de camiseta. Y me preguntaba: ¿y ahora con quien, con qué partido? Estaba un poco confundido, preocupado.
Luego nos explicaron que no se trataba de cambiar camiseta sino de lograr contar con un instrumento que nos permitiera hacer conciencia a través del proceso electoral y formar cuadros. Toyano nos dio una charla al respecto. Estaba bastante claro. Yo me decía oyéndolo: este viejo tanto que dice que sabe…En realidad Toyano era muy activo, le metía al trabajo, siempre andaba jalando nueva gente, estudiando, reclutando, consiguiendo simpatizantes, y nos imprimió esa mística, de siempre jalar gente, de estudiar, de analizar, de saber lo que está pasando en el país y el mundo.
Toyano intentó en el 68 meterme al partido y él que llegó de Santa Ana, del Comité Departamental del PCS, de nombre Mariano, que hacía ladrillos, concluyó luego de hablar conmigo: no está todavía preparado. Costaba entrar. Fue hasta 1970 que ingrese a una célula. Así era entonces. Adopte el pseudónimo de Pablo, por la novela La Madre de Máximo Gorki, que era una obra muy popular en las filas del Partido. Y por amor a mi mamá…
En la célula que era lógicamente clandestina estaba un muchacho de nombre Alirio, que murió combatiendo ya durante la guerra, cayó en Morazán…el Viejo Hilacha (Hilario) que después fue el Comandante Alejandro de las FAL de nombre Julio Cesar Castro Ramos, que murió en 1989. A su esposa, que era también compañera sindicalista, le decían La Pasionaria, porque era aventada, audaz, no le temía a nada, era dirigente del Sindicato del Café, de SICAFE. Su nombre era Vilma Castro. Vive todavía, con un hijo, el otro hijo cayó en la toma de la subestación eléctrica de Nejapa, sí, claro, en las filas de las FAL…
Estaba el Chele Lunita, estaba Herman Padilla, que murió asesinado, lo llegaron a sacar de su casa. Estaba el Chino Santiago. El primer responsable de la célula fue Hilario, luego estuve yo. Hilario era obrero panificador. Estuvo acompañando a Salvador Cayetano Carpio cuando este se declaró en huelga de hambre frente a Catedral en 1967. Mi responsabilidad clandestina era la propaganda. Y en el frente abierto, o sea en el PAR y luego en el PR-9 de Mayo, la organización, y también la educación.
En las reuniones periódicamente realizábamos ejercicios de crítica y autocritica como mecanismos para superar deficiencias y crecer en la militancia revolucionaria. Una vez criticaron a un compañero por haber agarrado mi trabajo de propaganda, pero es que yo se lo había permitido. Nos atendían políticamente de la Departamental de Santa Ana del PCS.
Hacíamos repartos de propaganda por la noche en el pueblo, y la policía nunca nos descubría porque conocíamos sus movimientos, sus horas de entrada y salida y donde vigilaban. Repartíamos hasta en Trapiche, en Galeano. Hubo un momento en que se me destacó a la Juventud Comunista y entonces me tocaba pagar cuota en el Partido, en la Juventud y en el frente abierto.
Y vendíamos el periódico clandestino del partido llamado La Verdad así como un periódico abierto Tribuna Popular que después se convirtió en Voz Popular y ya luego de 1992 en Alternativa. Yo lo pasaba dejando a colaboradores y simpatizantes.
Como PCS contábamos con cuatro locales abiertos el de ANDES, el de ATACES, el de SICAFE y el del PR. SICAFE era de derecha y por medio de nuestro trabajo político logramos tomarlo. Incluso a su dirigente nacional Fidel Palacios una vez le oí decir: que estamos colaborando y yo sé quién está detrás de esto. Me dije para mis adentros ya cayó o ya va caer.
En el local del frente abierto del partido todas las noches había actividad. Dagoberto se ponía una su chaqueta estilo militar, color verde olivo, que tenia y llegaba y nos hablaba de la situación nacional e internacional o nos leía poesía. Le gustaba leernos El Canto General de Neruda o Patria Exacta de Escobar Velado. Incluso había gente que llegaba solo para oírlo a él. Y preguntaba si no lo veía: ¿y el Comandante va venir hoy? La gente así le decía. Lo importante era que le gente iba tomando confianza en llegar. Y en esto Dago con su peculiar estilo jugó un papel destacado. A veces nos visitaba Mario Rivera, que era de Santa Ana y que hoy es concejal en San Marcos. Éramos muy activos.
Hacíamos venta de yuca frita y sancochada. Entre todos nos bolseábamos para comprar la yuca y las ganancias eran para el pago del local del Partido. Quien preparaba la yuca era la esposa de Alfredo Acosta, que luego fue de la CP del partido. Era mi vecino, vivía a la vuelta de mi casa, por eso conozco a su hijo Ernesto.
Hacíamos excursiones. Íbamos al balneario El Salto del Espino. Nos íbamos caminando por la vía férrea, comiendo marañones y fruta que encontrábamos en el camino, en los potreros, discutiendo de política, soñando con la revolución.
Hacíamos bailes. Una vez un grupo de jóvenes se nos acercaron a proponernos realizar un baile en el local y aunque eran reconocidos marihuanos los aceptamos. Y lo hicimos y llegaron muchos jóvenes. Y muchos de ellos nos pidieron luego que les diéramos charlas de marxismo, de teoría política, y dimos unos cursos. Incluso reclutamos a algunos para la JC. Y dejaron la mota. Y se volvieron cuadros revolucionarios. Lo que necesitaban era una oportunidad.
Y ya en la JC crearon el Club Boinas Rojas. Era en respuesta a las Boinas Negras de los Marines gringos en Vietnam. En cada actividad que realizaban, en cada fiesta, rifaban un chaleco o una boina roja entre los asistentes. Y era un honor entre los jóvenes pertenecer a las Boinas Rojas, hacían veladas culturales, participaban en las Fiestas Patronales, que son del 11 al 16 de agosto.
Y las muchachas no se quedaron atrás y crearon el Club Femenino Nataly. Por la canción Nataly de los Hermanos Arriaga. Te acordás. Estaba de moda y va así: la Plaza Roja desierta delante de mi Nataly, tenía un lindo nombre mi guía…Lo coordinaba Vilma Chafoya (+), que hizo el curso político junto con Ramiro. Y fue ahí que José Luis conoció al hoy presidente Lobo, que estaba ahí por el PCH.
En las veladas también se presentaban sociodramas. Me acuerdo de uno que con la música de El Cóndor pasa, describía la lucha por la tierra del campesino andino que al final quedaba muerto. Era un final triste. Presentaron también La Danza Macabra, en la que había un ataúd en el escenario. Los jóvenes habían creado el Grupo Obrero de Teatro. Y la Profesora Aida de Jaime los dirigía.
Una vez fíjate que realizamos una asamblea abierta del Partido con presencia de simpatizantes y amigos. Llegó Nicolás Ruano, de oficio zapatero, viejo militante del partido que por su edad ya no estaba activo, pero cotizaba. Sindicalista de los años 40-50. La hicimos debajo de un palo de amate. Todo el PC y toda la JC.
Llegó René Montufar. Guatemalteco, panificador. Ahí llegaba chiquito a comprar pan Dagoberto para la tienda de su mama y se quedaba escuchando las discusiones sobre política y literatura. Ahí se reunía un círculo de poetas. Y declamaban poemas. Y llegaban personajes que empezaban a hablar de política. Llegó Pedro Molina. Reparador de radios y todo tipo de artefactos electrónicos. El por su militancia política había sufrido exilios, cárceles, vapuleadas. Ya murió. Estuvo también si mal no recuerdo Alfredo Acosta.
Una de esas noches anunciaron que había estallado la huelga de IMACASA en Santa Ana y que no podíamos dejarlos solos. Que había que ir a hacerles la noche mientras ellos reposaban. Fuimos y al llegar nos recibieron con café y pan. Había un espíritu de solidaridad y de confianza en la victoria muy fuerte.
Me acuerdo que acompañamos la huelga de IMACASA en Santa Ana, que fue después de la huelga de Acero en Zacatecoluca. Había un camarada del Partido que era locutor de la radio YSDR y por las noches llegaba a apoyar la huelga. Ahí nos formamos políticamente al calor de la solidaridad proletaria.
No dormíamos nos la pasábamos platicando, discutiendo, haciendo propuestas. Era un intercambio político impresionante. Era una escuela práctica de educación marxista, de economía política. Incluso nos enseñaron el proceso técnico productivo para elaborar un corvo. También llegaba Dago y lo escuchábamos, era del PCS el que más llegaba.
Solidaridad con ANDES 21 de Junio
Para la huelga de ANDES del 71 junto con Alirio hicimos muchas actividades, organizamos una actividad de solidaridad, junto con la célula que había en el Cantón San Juan Chiquito, pusimos una manta de apoyo y llevamos maíz y frijoles cultivado por ellos, a los maestros que en la escuela estaban en huelga. Y organizamos una colecta, la gente daba dinero y galletas, jugos, para demostrar su respaldo. Y esta actividad la realizamos acompañados por orejas y policías que siempre se nos juntaban en las actividades públicas. Alirio se llamaba José Alfredo Vallecillos. Y ya en la guerra anduvo con Schafik en Morazán.
Una tarde nos enteramos que un día antes en San Salvador habían reprimido a los maestros en huelga y que incluso la secretaria general de ANDES, Melida Anaya Montes, había sido sacada violentamente de la Asamblea Legislativa. Decidimos como Partido realizar una manifestación el día siguiente de apoyo a los maestros que habían sido reprimidos. Durante todo el día pasamos convocando.
A Alirio lo controlaron y lo detuvieron en tres ocasiones para interrogarlo y saber en qué vueltas andábamos. Y por eso mejor le aconsejamos que mejor se fuera para su casa a dormir porque lo tenían controlado. Alirio obedece y se va. Dago nos acompañó durante la mañana en la convocatoria pero en la tarde se fue para Santa Ana con el compromiso de regresar en la noche para la manifestación y para hablar en el mitin.
Al comenzar la manifestación un policía de apellido Pimentel se quita la chumpa y comienza a disparar y una muchacha de AES llamada Corina Padilla le grita en su cara: chucho, chucho. Y un Guardia se va con el G3 y le deja ir el culatazo en la cadera, el fusil se le cae y ella le pone el pie y se arma el zafarrancho. Hilario jala a la muchacha. El Guardia recupera su fusil.
Y una parte de la manifestación se va a refugiar a la Casa del Maestro, alrededor de 200 personas, entre esos la dirección local de AES, de los sindicatos y del UDN. Todos están adentro. Y mujeres del mercado con sus cantaros de barro con agua. Solo Dago y Alirio están afuera. Vilma Chafoya también está afuera. Perdemos comunicación.
Adentro pensábamos que la gente se había retirado atemorizada por los disparos. Nos habían rodeado y estaban los guardias y policías tirando piedras y quebrando los vidrios del local amenazando con ingresar. Y nos gritaban que saliéramos voluntariamente para evitar derramamiento de sangre. En Santa Ana y en San Salvador no se sabía lo que aquí pasaba.
El que dirigía la operación era el coronel Payes padre. Nos refugiamos como a las 4 de la tarde y eran las 9 de la noche. Pensamientos tristes y derrotistas me atravesaban la mente. Reflexionaba: ¿Cómo es posible que hubiera tanta participación en la marcha y hoy nos dejan aquí? Concluía: no hay respuesta popular, estamos derrotados, el pueblo nos da la espalda, el pueblo no responde, nos abandona…
Lo que no sabíamos era que el cerco de los chuchos sobre nosotros estaba acompañado por un cerco mayor, el de la gente, ellos estaban cercados a la vez por centenares de gente, que los amenazaba, que les gritaba aunque no la oíamos, que nunca nos abandonaron, que siempre estuvieron presentes aunque no los alcanzábamos a ver. Ahí se mantuvieron siempre. Y así como a nosotros nos tiraban piedras los chuchos a ellos también les tiraban. Fue una gran lección de mi vida…que la gente siempre acompaña a los que luchan, que hay que confiar en la gente.
La gente estaba afuera. Y también nuestros compañeros. Incluso alguna gente armada nuestra, con sus pistolitas para lo que fuera necesario. Vilma, Alirio y Dagoberto dirigían desde afuera. Tenían todas las bocacalles cubiertas con gente pendientes que no fueran a sacarnos y capturarnos. En determinado momento, Dagoberto se fue a buscar a los curas de la Iglesia del Calvario para que mediaran y se hicieran presentes.
La Guardia Nacional no podía penetrar al local aunque ya habían roto la puerta de entrada. Al llegar los curas preguntaron a los guardias: ¿que ha pasado aquí? Ellos responden: aquí no ha pasado nada. Pero los autorizan a entrar. Empezamos adentro a cantar el Himno Nacional y el himno de ANDES. Habíamos roto el cerco.
Entran los curas al local y nos explican que la Guardia pone como condición para dejarnos salir que no realicemos la marcha. Les respondemos: hay que preguntarle al pueblo que decide. Y salen y ellos mismos convocan a la gente. La GN retrocede ante la combatividad popular y les permite llegar hacia nosotros. Hacemos ahí una concentración. Estamos de nuevo juntos, la gente y su partido.
Habla Dagoberto y les explica que los curas negociaron y la condición de los militares es que no hagamos la manifestación. Se decide realizar ahí un mitin y la gente se queda, es ya casi medianoche y la gente se queda escuchando las razones de la marcha. Luego se van para sus casas, todos y todas. La gente nos había rescatado…Ese día de lucha fue el resultado de la acumulación histórica del trabajo revolucionario en el que Victoriano de ATACES jugó un papel destacado.
Al llegar a mi casa y cerrar la puerta escucho a mi abuela rezando: Señor, te pido que los protejas, no permitas que les hagan ningún daño, ellos tienen la razón, es de ellos la justicia. Que bien me digo y me prometo no volver a levantar barreras ideológicas y trabajar políticamente con mi abuela. Y lo hice y mi casa se convirtió en un cuartel con mi abuela siempre vigilando, colaborando: mirá no dejes este libro aquí, mira esta propaganda te la voy a guardar, mirá te vino a buscar fulano y te dejo esto… Comprendí que lo del ateísmo mal entendido de muchos comunistas no ayudaba a la revolución. En un hoyo de la casa tenía mi bien aprovisionada biblioteca marxista, que al irme del país se la deje a mi hermano Salvador Solís.
La marcha con antorchas
En una ocasión decidimos salir en marcha por la noche con antorchas. Siempre en solidaridad con la huelga de los maestros. La hicimos y llenamos el parque del pueblo con antorchas. Estábamos en el parque en lo mejor del mitin cuando observamos que apareció una camionada de soldados que apuntando sus fusiles venían en nuestra dirección. No eran del pueblo y seguramente los habían llamado en respuesta a nuestra marcha. Estaban preocupados por nuestra reacción. Empezamos a discutir que hacer.
Unos eran de la opinión que había que huir por los tejados y otros que quedarse. -¡Hay que salir, van a matar a la gente! – ¡Hagámosle huevo! Al final decidimos consultar con la gente que ahí estaba reunida. La respuesta unánime fue: Hay que salir, pero ordenadamente. Y lo hacemos ante la mirada sorprendida de los soldados que se habían apostado a prudente distancia. Nos dirigimos en masa de nuevo hacia la Casa del Maestro.
Por radio bemba se difundió la noticia en el pueblo que estábamos cercados así que toda la gente estaba preocupada y pendiente del desenlace porque más de algún familiar estaba en los manifestantes. En la Casa del Maestro estábamos el grueso del Partido, si del Partido Comunista. O sea la dirigencia de ATACES, SICAFE, AES, lo que quedaba del PR, ANDES, UDN, los camaradas de San Juan Chiquito, e incluso gente del PDC que nos acompañaba en la UNO y se habían sumado a la marcha.
Me acuerdo que estaban Chano, o sea el Viejo Feliciano, Carlos González, Porfirio Barrera, Jesús Agreda que luego fue de la Comisión militar del PCS, Abel, que llego a teniente en las FAL, Oti, el sargento Orlando de las FAL, Melquin, que fue de las Fuerzas especiales, el hermano de Jordán. Gabino, que viene de San Juan Chiquito. Y Javier.
Y estaba la mamá de la Seca Adriana ¿la conoces? que era dirigente sindical de SICAFE y que la llegaron a capturar a su casa a las 3 de la tarde, en pleno día, y la desaparecieron y al llegar mataron, lo cuetearon al papa de la Adriana que se les opuso y a una hermana que tenia se la llevaron también… nunca aparecieron.
Estaba un joven de apellido Sigüenza que era el principal dirigente de AES y le decían Tripa. Vivía y militaba en una célula del barrio Chinquis, que era un sector de gente conservadora, comerciante, vinculada en su mayoría al PCN. Estaba Lachi, Lázaro Arias, hermano de Salvador Arias, el del Trompudo que vive en Canadá y claro no es el economista del mismo nombre. Estaba Carmen Mercedes, la famosa Camenche, que era la esposa de Sigüenza.
No te he contado que el local del Partido estaba a la par de mi casa, solo salía y llegaba. Y presencie sorprendido al principio como solo se quitaba el rotulo del PAR y se ponía uno nuevo, el del PR, y se quitaba este y se ponía el del MNR, el partido de Melitón Barba y de Manuel Ungo, y terminamos con el del UDN. Pero la gente no se equivocaba porque nos conocía y sabía que éramos los mismos, las mismas caras y los mismos ideales de justicia. La misma mica con diferente nombre.
Desde la campaña de Fabio Castillo, desde la primera huelga de ANDES, en cada una de estas coyunturas nos quedaba ganancia, gente nueva que se sumaba a la lucha, a la que había que preparar. Esa era nuestra ganancia, nuestro tesoro, íbamos creciendo con la gente que se incorporaba en cada jornada de lucha, ganábamos en experiencia, en militancia.
Quedaban muchos cuadros nuevos y también hay que decirlo muchos nuevos policías vigilándonos, tratando de amedrentarnos. Chequeando nuestros movimientos, nos conocían y nosotros a ellos. Habíamos perdido el miedo y ellos lo sabían. Aprovechábamos nuestra legalidad para organizar y para educar políticamente al pueblo. Y estábamos pendientes de lo que pasaba en San Salvador…
Rumbo a la URSS
Salí de bachiller en 1970 y en el 72 ingrese a la U. Viajaba para Santa Ana. Pero antes de ingresar a la U aprendí el oficio de mecánico dental para ganarme mis centavos. Estando en la U estudiando Medicina fui seleccionado por el Partido para ir a estudiar a la Unión Soviética. Nos fuimos el 31 de agosto de 1973. Me acuerdo que fue Américo Araujo el que nos hizo el examen psicológico. El recién regresaba de allá.
Me acuerdo que el día que nos fuimos ya en el aeropuerto, era el Aeropuerto antiguo de Ilopango, estaba en el baño cuando me sorprende oír por los megáfonos una voz femenina que decía: se les hace un llamado a los estudiantes del Partido Comunista que van a estudiar a la Unión Soviética a que se presenten a Migración… Y se suponía que éramos e íbamos clandestinos. De la aflicción no me pude ni subir el zipper y así me fui hasta Europa.
El primer trayecto aéreo fue hasta Panamá. Íbamos doce becados. Entre estos Erlinda y Anabel Handal, Luis Díaz Herodier, Yuquita (de Ahuachapán); Jordan, Noisy, Ernesto Lemus Abarca (de Atiquizaya), El Ratón o sea Freddy Orlando Orellana, el hermano de Rolando. Mauricio Castro (Trapito) de Santa Ana, de Metapan, especialista en la imitación de acentos de otros países, etc. Y se me olvidaba, José Luís Gálvez Trejo, Tenguereche, que asumió la coordinación de hecho del grupo. Y lo hizo muy bien.
Cuando estábamos en el aeropuerto de Panamá llego Schafik a despedirnos. Segunda estación fue Venezuela. Ahí el avión se retraso porque alguien había comprado todos los boletos. Tuvimos que quedarnos una semana en Caracas pero la compañía aérea nos pago, todo hotel, comidas. Visitamos la U. A la semana partimos para Roma, Italia.
Nos hospedamos para variar en la pensión Roma y sentíamos la presencia no muy discreta de los carabineros. Fuimos a la embajada Rusa y nos ayudaron porque ya casi no teníamos dinero. Con esa plata me acuerdo que compramos una cámara fotográfica rusa a iniciativa de Trejo. Para que sirviera –dijo- al Partido aquí en El Salvador. El 11 de septiembre de 1973, estábamos aterrizando en Moscú. Ahí los traductores nos informaron del golpe de estado en Chile. Allende había muerto. Nos sentimos muy tristes. En todo este tiempo no habíamos visto noticias.
Nos hospedan en el Hotel Rossía en el centro de Moscú. El primer año consistiría en el aprendizaje del idioma y en particular de los vocablos de las materias seleccionadas. Yo iba a estudiar Medicina. Después me decidí por Técnico en Enfermería para poder regresar más rápido.
Intuía ya desde entonces que la guerra iba a estallar…me decía: se ganaron las elecciones del 72, que camino nos queda más que ese, y ya la gente va entendiendo, es un proceso que inicia con la huelga de Acero en 1967, la huelga magisterial del 68, la creación de la UNO; hay un proceso de acumulación y de aquí no nos van a parar…era lo que pensaba en aquellos inviernos fríos.
Quería regresarme rápido porque estaba seguro que la insurrección venía, en esa época pensábamos en insurrección y no en guerra. A nadie se le hubiera ocurrido que iba a ser una larga guerra de doce años. Y es que no estar aquí en el país era perdérselo todo y si me había metido en todo esto era por algo, por ese momento de definiciones…y por eso preferí la carrera de Técnico en Enfermería y no Medicina. O sea un paramédico, los que trabajan a la par de los médicos.
En 1974 llego el segundo grupo de becarios. Venían Rafael Ramírez, el Niño o sea Carlos Alberto Flores, Julio Clímaco, que estudio Pediatría, Rogelio, Edgardo Grande, Nelson García, conocido como Lenincito por calvo y barbita de chivo.
A Lenincito le gustaba hablar y en las reuniones de partido luego de discutir la situación del país por una hora decía: yo tengo algo que agregar. Y eso significaba escucharlo otra hora. Por eso teníamos roces. ¿Y por qué no hablaste antes? Le decía. Me acuerdo que un domingo había reunión de Partido y luego de AES, Asociación de Estudiantes Salvadoreños, pero ese mismo domingo se presentaba por primera vez Santana en la Plaza de la revolución y todos decidimos ir a ver a Santana y no hubo reunión.
Y Lenincito se moría de la cólera por estas que calificaba como actitudes liberales. Y a mí me acusaba. Te acordas que era el tiempo de los hippies. Nos pasaba preguntando que como veíamos la situación en la URSS para luego acusarnos. Y de indisciplinado paso a acusarme de antisoviético, cuando la mayoría de mis amistades eran rusos del Komsomol.
En realidad pude hacerme una idea tanto de las fortalezas como de las debilidades del socialismo soviético. Y es que como hablaba ruso trabaje en varias fábricas. Me relacione con el proletariado ruso. Estuve en una fábrica de productos eléctricos. Me tocaba meter unos cañitos en unos cables que usan en los tendidos en los postes. Y mis compañeros rusos me invitaban a fumar en horas no autorizadas. Y todo esto me hacia reflexionar.
Me impactaba, porque uno llega con un gran idealismo a la patria del socialismo. Estuve también en un koljoz. Y una vez me dieron la tarea de construir un comedero para vacas. Y yo me puse a poner estacas para medir. Y mi amigo ruso Kostia las fue a quitar. Le pregunte porque y me respondió que no me preocupara. Quedo mal hecho. Aquí son vacas las que van a vivir y comer que no te interese me explico justificando su actitud.
Lo que más me sorprendió es que llego un ingeniero y al ver el trabajo dijo: muy buen trabajo. Kostia se me quedo viendo para asegurarse que comprendía el mensaje. Había un acuerdo tácito de no complicarse la vida. Incluso a veces se robaba y la dirigencia del sindicato lo sabía. Todo esto me daba mucha tristeza y desconsuelo.
Una vez me invitaron a una reunión del Komsomol. No puedo les dije no soy ruso. Sos casi ruso me respondieron. Se trataba de una clase que reciben de Entrenamiento Militar que es exclusiva para rusos y no la reciben los estudiantes extranjeros. Es obligatoria para los estudiantes rusos. Llegue y me senté. El instructor ya mayor se me quedo viendo y me dijo: yo a usted lo he visto, no es usted salvadoreño. Usted no puede estar presente aquí. Usted entiende. Mis amigos se levantaron y alegaron que yo pertenecía al PCS. El profesor se mantuvo firme. Ante esto yo dije: me voy, entiendo. Los del Komsomol, mis amigos, querían que me invitaran a sus reuniones internas.
Existe en la educación soviética lo que se llama el Zachot, que es una especie de prueba previa a un examen. Es como un examen parcial y te lo hacen para todo, y esto te hace estudiar, te crea una disciplina de estudio, y te facilitan bibliotecas y hay instructores permanentes a tu disposición. Y hasta en el Komsomol hay zachot.
Es como una sesión de crítica y autocritica. De evaluación. Revisan a sus miembros, sus valores, firmeza, conducta. Y una vez me invitaron y fui. Estaban evaluando la conducta de una muchacha que era la responsable del trabajo con estudiantes extranjeros. Al enterarme del punto de agenda me sentí un poco como utilizado.
Yo sabía que su trabajo era deficiente. Y en determinado momento, como lo temía, solicitaron mi opinión. Habla vos, salvadoreño. Que decís. Y me pare y exprese: disculpen ella es mi amiga, pero no puedo hablar bien de ella porque como comunista no puedo mentir. No cumple con sus tareas. Ojala mejore su actitud en el futuro. Me preguntaron: ¿la preparación política aquí la adquirió? Respondí: No, la traigo de mi país.
Me gradué con el diploma leninista
Y fíjate que en mis estudios logre el diploma rojo, el llamado diploma leninista. En 3 años. Luego de graduarme estaba feliz de poder regresar.
Pero el Ministerio de Educación soviético consulto con Daniel Castaneda, dirigente del PCS que estaba por esos días en Moscú, y al saber mis notas opinó que era mejor que me quedara y continuara estudiando, que no regresara por el momento. Haciendo de tripas corazones respondí: si el Partido me lo pide es para mí un honor.
Y no regrese a la patria. Y entonces a estudiar Medicina General. Ya tenía una base general, hablaba ruso, conocía de anatomía, conocía latín, esto me daba ventajas. Pero ya a mediados de 1979 empecé a puyar para regresar al país. Que cagada iba a ser no estar allá cuando estallara la insurrección. Y nos decíamos con otros compañeros: si no nos dan el permiso ni el pasaje, trabajemos y nos vamos por nuestra propia cuenta.
Durante todo el 79 realizamos actividades de solidaridad, recogimos plata. Presentamos la obra de Heriberto Montano sobre el 32 llamada La Cantata de Luz y Lucha. Heriberto había llegado antes de nosotros pero vivía en Moscú. Me acuerdo que Rolando, de nombre Saúl, y representante del Partido en la URSS, llegó de Moscú y nos pregunto riéndose delante de él: Y ustedes conocen o han leído al famoso poeta Heriberto Montano. Y respondimos al unísono: no, no lo conocemos.
Y él riéndose dijo: pues este es. Logramos conseguir el principal teatro de la ciudad para la presentación de la obra que era música de Herodier y poesía de Montano. Hicimos un afiche. Incluso como buenos guanacos, decidimos hacer artesanías para vender. Hicimos unas cumas de madera y luego las pintamos, una cumita folklórica, y también un tecomatillo a lo UDN. Y aunque era prohibido los soviéticos nos autorizaron a realizar una rifa.
La actividad fue todo un éxito. Y en la velada también se presentó Alberto Celarie y la versión rusa del Grupo Mahu Cuta que estaba integrado por un boliviano, un israelita, un salvadoreño y hasta tenían arpa. Gustó tanto que los rusos que son muy apagados se levantaron de sus asientos para gritar y aplaudir. A la entrada del teatro se colocó una pancarta en ruso que decía: Solidaridad con El Salvador.
Y hasta recogimos plata fuera del teatro. Algunos amigos se sorprendían y nos decían: son buenos para sacar la plata. Solo nos faltó hacer pupusas y panes con pavo. Y recogimos mucha plata que ahí mismo fue entregada por un viejito ruso veterano de guerra, de la lucha antifascista a un representante del Partido, a Mario Aguiñada, para la lucha en El Salvador.
Al final logramos que en la universidad nos dieran un año de permiso académico así como el permiso político aunque ya no regresamos, nos quedamos peleando durante toda la guerra. Pero la condición para regresar fue la de recibir adiestramiento militar.
Y surgen los primeros 29 que se vienen, que fueron luego llamados Los Esquimales. Te los menciono y ojala no me falle la memoria: Julio Climaco, Schafik Hijo, Deisy Cheines, Mónica, Noisy, Ramón, Edgardo Grande, Rogelio Guerra, Roberto Lorenzana, Benito Lara, Rolando El Menfis que estudiaba en Kiev, Edgardo Mira, El Viga o sea Carlos Castaneda que es de Chalchuapa, capitán Raúl o sea El Oso, que había hecho la platada aquí y esto le favorecía en lo militar, Luis Gálvez de la UES, Nelson García o sea Lenincito, que cayó, Jonathan que fue jefe en Chalatenango. Y Mauricio El Solido. Y también El Chele Gerardo de Atiquizaya y su hermano Toño. Me faltaron nueve. Luego me recuerdo.
En las vísperas de venirnos me encontré con Lenincito y me dijo con su tono agresivo: ya sabes que nos vamos. Y me espetó así como sos de indisciplinado no sé quien aprobó que vos vayas. Le respondí que cuestionara mi ida Y me respondió: Ya está aprobado. Pero me amenazo diciéndome:: allá con un error que hagás yo te mando a fusilar…Y le respondí: mira hijo… si cometo un error te voy a buscar primero y soy yo el que te va meter un tiro en la frente.
Salimos en tren de Moscú a Crimea. Iba platicando tranquilamente con Schafik y pendiente, oyendo la conversación entre el Menfis y Lenincito… El entrenamiento consistía en aprendizaje de uso de armas, bajar y subir colinas, etc. La premisa es que eran colinas similares a las nuestras. La apuesta era estar en el terreno antes de la ofensiva de enero de 1981. Pero nos atrasamos y salimos el mero día 11 de enero de Moscú hacia La Habana. Y de la Habana directo hacia Managua.
Los esquimales llegan a Managua
Cuando llegamos al sitio donde nos íbamos a quedar en Managua fue un célebre e inolvidable acontecimiento. Llevábamos viajando más de veinticuatro horas desde Moscú y estábamos cansados y además nuestro atuendo era muy llamativo en los trópicos: sombrero, corbata, saco y abrigo de invierno moscovita.
Al vernos llegar los que estaban ahí y que era el Grupo que había entrenado en Cuba, alrededor de 400 salvadoreños gritaron en la más clásica jodarria guanaca: ¡viene la burguesía roja! ¡Llegó la tandona! ¡Llegaron Los Esquimales! Y este ultimo apelativo cobró notoriedad para futuro. Nos habían bautizado los que se autollamaban Los Mambises, por el origen caribeño de su entrenamiento.
Estaban ahí 400 hombres y mujeres de las cuatro familias restantes: FPL, ERP, RN y PRTC. Y toda la imagen idílica que había cultivado fuera del país de los combatientes salvadoreños se vino abajo. Había un fuerte sector de lumpen que había sobrevivido el entrenamiento cubano. Imagínate la situación, viviendo juntos luego de diez años de estar políticamente separados.
Imagínate la desconfianza, los rencores, los prejuicios. Y no solo eso, se necesitaba realizar trabajo ideológico intenso porque eran frecuentes el uso de marihuana, de drogas, se robaban la medicina, etc. Mucho lumpen. De esos 400 si he visto un 25 por ciento ya en el frente es mucho. No sé que se hicieron. De los 29 que éramos nosotros, de dos en dos nos fuimos regresando a la patria.
El sitio era la casa de un antiguo coronel somocista. Una gran hacienda en las afueras de Managua. Estábamos armados porque a veces la Contra pasaba disparando. Imagínate teníamos armas todos. Y con tantos fanáticos sueltos suerte fue que las discusiones no terminaran en una balacera con resultados lamentables. Había cinco responsables políticos de la casa.
El nuestro de las FAL era Alberto. De las RN era un medico, Guillermo. Vivimos ahí seis largos e interminables meses, de enero a junio de 1981. Fíjate que cada día era la comida preparada por una fuerza diferente, nos dividíamos las tareas de comida, limpieza, seguridad. Una vez me acuerdo casi botaron nuestra comida y alegaban: ¿qué mierda es esta que han cocinado? ¿Nos quieren envenenar? Y se armó la crisis por la comida. Tuvieron que intervenir los responsables políticos.
Otra vez el lío estalló en la posta. Era nuestro turno y un contingente de las RN decidieron tomarse el puesto por asalto, y venían avanzando camuflajeados cuando los detectamos. Fabricio, que era un camarada venezolano del PCV los detectó y les conminó a retirarse. Les grito: deténganse y si no contestan el santo y seña voy a disparar.
Y siguieron avanzando. Y Fabricio entonces disparó al aire. Y se le abalanzaron y se armó el relajo…la gente de la RN quería desarmarlo y lo acusaban de haber tirado sobre la gente, pedían que lo entregáramos o que iban a venir por él, amenazantes. Llego Alberto, nuestro responsable y otra gente, entre estos Miguel Claros, El Cebolla. Se armó una discusión con Jonathan, Mira y Claros que mantuvieron posición de por ningún motivo entregar al compañero Fabricio.
La crisis inició a las 9 de la noche y eran las 2 de la mañana y no concluía. A esas horas comenzaron a llegar los responsables, el médico Guillermo de las RN y una mujer que era la responsable de las FPL. Incluso llegó Rolando, nuestro responsable en la URSS que se había quedado en Nicaragua. Al final las aguas se apaciguaron y nos fuimos todos a dormir.
Fíjate que a nosotros, a Carlos Castaneda y a mí, nos llamaban frecuentemente la atención la dirección del Partido: ustedes pasan mucho tiempo con otras familias. Y era porque manteníamos relaciones muy cercanas con camaradas de las otras organizaciones. Mira, Lenincito y hasta Lorenzana nos reclamaban por esto. ¿Sigfrido? Llegó un año después, en 1982.
Y es que Carlos hoy Vicecanciller es dicharachero, amable y compartía. Es de esta época que nos bautizan a él como El Viga y a mí como El Sólido por nuestra forma de ser. Es la gente de las otras organizaciones la que nos bautiza. En mi caso no es por la musculatura. En esta casa junto con Clímaco nos encargábamos de los primeros auxilios.
Con el tiempo los roces entre las diferentes fuerzas viviendo juntas fueron desapareciendo. Fíjate que la idea inicial con todo ese marón era la de entrar en desembarco tipo Granma. Entrar de noche por mar. Quizás por Jucuaran. Pero nunca se materializó esta idea.
Rumbo a El Salvador, rumbo a la guerra
Y después de seis meses viaje de Managua a Costa Rica y luego en avión a Guatemala para entrar al país por tierra en parejas, con papeles falsos. Salí de Nicaragua el 1 de mayo. Mi pareja fue Luisito, de pseudónimo Juan José, el hijo del capitán Ulises. Eran dos hermanos, Luisito y José, conocido como Chispa. También tenían una hermana, la Vicky, que cayó combatiendo como sus hermanos. No tuvimos problemas en pasar la frontera, aunque si nos detenían, íbamos a fingir no conocernos. Y nos dirigimos ya en San Salvador a la casa de Luis, en la Zacamil, donde vivían sus papas.
Después se decidió que nos fuéramos a otra casa en Mejicanos. La Niña Esperanza, esposa de Ulises, y que murió hace poco, era la que nos cocinaba a todos los de la casa, que gradualmente se iba llenando. Luego Ulises salió a incorporarse a los Cerros de San Pedro, en San Vicente. Después regrese a la Zacamil de donde salí en ese mes de junio para Chalatenango.
Al llegar al frente en Chalate yo esperaba ver a batallones guerrilleros y me encuentro con un grupo de las FAL entre 15 y 18, mal armado, con antiguas carabinas y armamento artesanal, bombas hechizas llamadas jugos y tamales. El responsable era Moisés. Y luego fue Fernando, que se llamaba Víctor Mejía. Tenía pinta de militar, se manejaba como militar, caminaba como militar y era buen organizador, y muy querido por nuestros combatientes, que le decían con una mescla de cariño y respeto: comandante.
Entre la exigua tropa de las FAL se encontraba Germán Refuerzo, de nombre Eduardo Hernández, que ingresó a la zona en el 81. Llegaba Toño el hermano de Gerardo. Oscar conocido como Pocascachas; habían dos de Chalchuapa: Gabino, originario de San Juan Chiquito y Javier. El Chino Ramón que fue de los primeros jefes de las Fuerzas Especiales, Rolando, que era el explosivista.
Estaba Roberto, lugareño que luego fue seguridad de Schafik. Su hermana Laura que se llamaba Marta, que era jefa de escuadra; Mides que se llamaba Roberto; Mauricio, que cuando cae adopte su nombre como pseudónimo; Lalito, que venía de las FPL y que llego huyendo y vinieron a capturarlo, pero se logró que se quedara con nosotros. Otro lugareño y quizás la razón del emplazamiento en esta zona era El Prautico, miliciano que vivía a dos casas del campamento.
Era hermano de Omar. Estaba también Freddy El Comando; que se formó militarmente en Chalate y que cuando se forma la FES (Fuerzas Especiales) es de los primeros en ingresar. Esta también Macarela, camarada histórico, con altos niveles de combatividad y una alta moral, todo un ejemplo, es de la zona de La Laguna. Otro es Chacón.
Y esta Edwin, hermano de Werner, hijo del profesor Ayala. Estaba Kramer, hijo del dirigente histórico obrero del PCS, Julio Cesar Castro Belloso. Estaba El Gato Baleado, que salió de la zona y se incorporó a Guazapa. Betty, que era hija de Cachito, el más viejo de nuestros milicianos. Romeo, de San Juan Chiquito, fue el novio de la Betty desde Chalate hasta que se casan en Guazapa.
Estaba Silvia La Chalateca. Tania, que era una mulata esbelta, usaba afro, y era hija del famoso portero de la selección nacional, Raúl Araña Magaña. Estudiaba en la URSS y se vino a combatir. Estaba Joaquín, que era un medico chapín, supongo del PGT. Y mirá, el conoció a Byron, deberías de entrevistarlo.
Contaban una anécdota de esos momentos iniciales de creación del campamento, que cuando se enteraron del campamento llegaron de las FPL y se llevaron a todos los de la FAL reclutados. Y al llegar Moisés que era el responsable se fue a hablar con Netón, el responsable de las F del lugar. Y los logró rescatar.
Entre los rescatados estaba Maribel, la hija de Marlene, que era la jefa de cocina y de Otilio, que era miliciano. Esta era parte de la numerosa familia Orellana. Había otra familia también grande. Y aunque había diferencias económicas entre ellas estaban unidas por la guerra. Estaban también Joaquín y Roberto, hermanos de Laura e hijos del Prautico. Un hijo del Prautico adoptó luego el pseudónimo de Byron, en ese entonces estaba muy joven y era correo nuestro.
Gonzalo y Freddy se las ingeniaban para ir a comprar al lado de Honduras de la frontera, llevaban mulas. El primer jefe de este campamento de las FAL en Chalate fue un guatemalteco de pseudónimo Byron.
En esa época, mediados de 1981, las FAL tenía tres campamentos: Cerros de San Pedro, Guazapa (Palo Grande y La Fuente) y el Caserío El Caraguito, cantón El Jícaro, municipio de Las Vueltas, en el departamento de Chalatenango.
Entre los que se vinieron de la URSS a combatir y cayeron estaba Rafael Ramírez, Federico, le faltaba un año para terminar la carrera de medicina, a los dos meses cayó, dejo una esposa rusa y sus dos hijas. Julio Clímaco, de Guadalupe, que había sido dirigente local de AES y fue estudiante en Leningrado, le dieron en las FAL el grado de capitán postmorten, fue jefe en Jucuaran antes de caer. Carlos Alberto Flores, que lo capturan haciendo pantalones verde olivo para los combatientes de las FAL…había sido sastre. Edgardo Grande, Tamerlan, que fue el primer esposo de Norma Guevara y cayó combatiendo en Occidente.
(Continuara)
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Trovas del Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
Saludos y bienvenida:
Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.
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Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.
Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.
Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...
A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.
Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...
Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?
Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.
No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.
Fraternalmente, Trovador
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