Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

miércoles, 14 de agosto de 2013

SUEÑOS HEREJES


Jorge Zabalza

En memoria de Raúl Sendic

Cuenta el Flaco Beletti que a fines de los ’50 encontró a Raúl Sendic repartiendo unos pequeños volantes en un acto electoral del Partido Socialista. Estaban escritos a mano e interrogaban imperativamente a quienes los recibían: “¿Diga si los trabajadores en la URSS participan en la determinación de su salario?”.

Las contradicciones que agitaban el experimento soviético no estaban a la vista, por el contrario, las velaban un sinfín de complejidades culturales, políticas y hasta socio-sicológicas. Para explorar mares tan procelosos, Raúl Sendic utilizó como brújula la forma de fijar el monto de los salarios en la URSS. La anécdota sirve para revelar los caminos que transitaba el pensamiento de Raúl, un estudioso de los clásicos del marxismo y profundamente comprometido con la emancipación de los asalariados.

El capitalismo transforma al trabajador en un objeto que se compra en el mercado laboral al menor precio posible. No tiene en cuenta sus necesidades vitales y culturales, lo considera una simple cifra de la ecuación económica, le hace perder la naturaleza humana y lo convierte en instrumento que sólo sirve para generar ganancias. En el acto de fijar el precio de la fuerza de trabajo alcanza su máxima intensidad la alienación; hasta el propio individuo forzado a venderse actúa como si se considerara un objeto.

De ahí que la preguntita del volante casero no tuviera nada de inocente. Entrañaba una crítica muy seria al Partido Comunista de la URSS y al Estado soviético. Por más que el primero se autodenominara representante de los intereses de la clase obrera y el segundo cubriera todas las necesidades terrenales de la población (alimentación, trabajo, vivienda, educación y salud), los trabajadores no participaban en la determinación de su salario y, en consecuencia, seguían siendo considerados una cosa, una cifra en el plan de producción. .

A pesar de este hecho innegable, quienes en Uruguay se encargaban de hacer apología, sostenían que en la URSS se había avanzado hasta casi tocar el comunismo con la punta de los dedos. En los ’90 estos feligreses fueron sorprendidos por el derrumbe de la iglesia y recién entonces, rotos los cordones umbilicales y para explicarse las causas del desastre, se vieron obligados a pensar por sí mismos. En cambio Raúl Sendic, que jamás se dejó encadenar a dogmas y versos oficiales y que siempre fue capaz de percibir lo esencial con su ojo crítico, ya antes de lo ’60 había comprendido que en la URSS las “armas melladas” estaban empujando hacia la restauración del capitalismo. Raúl percibió que el hecho sustancial consistía en que, por debajo de las versiones y los números “oficiales”, los asalariados soviéticos estaban tan lejos de su emancipación como antes de octubre de 1917, mientras que él entendía que los asalariados eran lo suficientemente adultos como para hacerse cargo de la resolución de sus propios asuntos y determinar por sí mismos el monto de sus propios ingresos en función de sus necesidades y las de la comunidad. Y sabía que ésa era la senda de la emancipación social. Como Ernesto Ché Guevara creía que la revolución era esencialmente un fenómeno de consciencia.

El salario, un motivo para laburar.


En la antigüedad se utilizaron argumentos más que contundentes para persuadir a los esclavos que trabajaran hasta el fin de sus días. En el medioevo los siervos también supieron de la fuerza bruta de los señores. Debieron sucederse varias revoluciones para descubrir que el mejor negocio era colocar la gente en condiciones que los forzaran a venderse por un salario. Desde entonces la necesidad de ganarlo para consumir, despierta al trabajador cada mañana y lo impulsa a correr para marcar tarjeta en hora.

Aún con los asalariados constreñidos a venderse, los dueños de todo debieron tejer una complicada y gigantesca urdimbre de instituciones destinada a lograr el consentimiento pacífico de los sometidos a trabajo forzado. La superestructura ideológica inserta en cada persona el microchip de los valores éticos, morales y culturales que necesita la reproducción del capital, tal es el sentido último de la democracia burguesa, principal escenario de la tramoya que maquilla la ferocidad del sistema y aliena las consciencias. Sin embargo, dado el carácter social de la producción, los asalariados no pueden ignorar que son una clase sometida a explotación, su consciencia se debate entre gruesas contradicciones pero, al mismo tiempo que viven en la alienación, saben de las consecuencias reales del sistema capitalista. Sólo les queda por dar el paso siguiente y descubrir la necesidad de tirar abajo el sistema infame.

Se supone que en el comunismo habrá desaparecido el dominio opresivo de una clase y que trabajar no se sentirá como la maldición de dios o un sacrificio necesario, fenómeno que plantea el problema fundamental y decisivo de cómo impulsar a trabajar y producir sin estímulos materiales. Sin temor a decir un disparate demasiado grande, cabe pensar que el ritmo de la transición al socialismo, estará pautado por la medida en que los estímulos morales y políticos vayan sustituyendo al salario. Los alienados se irán despojando de sus egoísmos, del afán de lucro y del espíritu de competencia, a la par que incorporarán los valores éticos y morales que motivan a trabajar concientemente en beneficio de la comunidad. Uno imagina que las mujeres y hombres del comunismo trabajarán a pura conciencia, que los impulsará la cultura de la revolución social.

La lucha revolucionaria ya era un inicio en ese camino. El espíritu insurrecto de los revolucionarios fue crisol de nuevos valores, de entrega generosa y desprendimiento total de lo material. Hubo mujeres y hombres que alcanzaron el estadio más elevado de la conciencia social, un proceso maravilloso que en el experimento soviético fue abortado por el surgimiento de la “nueva clase” que parasitó el Estado. Pasaron a vivir del trabajo ajeno como antes hacía la clase propietaria e hicieron prevalecer sus intereses de casta sobre los del pueblo asalariado.

La epidermis revolucionaria de Raúl Sendic fue alérgica a esa imagen de sociedad adocenada, cuya vida política se reducía a obedecer las “líneas” bajadas desde el vértice partidario. En todos sus escritos se trasunta la apuesta a la conformación de un sujeto político masivo, integrado por mujeres y hombres erguidos, insurrectos, altamente ideologizados, que han decidido individualmente transitar hacia el socialismo y no necesitan estímulos materiales ni empujones para aportar generosamente su esfuerzo a la comunidad. Quizás el tránsito al socialismo haya que verlo como un proceso de transformación del espíritu de cada uno de los constructores de la nueva sociedad, una práctica colectiva que va creando en cada individuo nuevas formas de relacionarse con los demás. Mujeres y hombres que asumen su responsabiliad individual frente a la comunidad, se vuelven capaces de conducir por sí mismos el proceso revolucionario y desarrollan al máximo su potencial intelectual, todos trabajadores, poetas y filósofos, todos artistas y científicos, pensadores y creadores al mismo tiempo. Esta visión de la sociedad es una conclusión de la crítica a los resultados de los experimentos revolucionarios del siglo XX, donde se condenó los asalariados a una infancia perpetua.

Un pueblo acampado.

José Batlle y Ordóñez vivió en París los días de la Comuna de 1870 y fue contemporáneo de la insurrección de los soviets en 1917. Esas experiencias de poder popular y revolucionario marcaron a fuego sus propósitos políticos, toda la acción del batllismo estuvo dedicada a levantar barreras sanitarias para impedir que el virus de la revolución internacionalista contagiara al pueblo trabajador. Los Batlle no vieron en el Estado solamente una máquina de dar palos, comprendieron que además podía ser empleado como amortiguador para absorber rebeldías y adormecer consciencias. Estatizaron cuanto pudieron, incluso la vida política. Lograron enredar los cuadros políticos en las redes de las estructuras estatales, los transformaron en funcionarios públicos de la política, más preocupados por la defensa de su cargo que por la vida que llevaba el pueblo. La fisiología del Estado funciona en base a burocratizar individuos... Es el fenómeno que se tragó a buena parte de los movimientos revolucionarios del siglo XX. Ocurre hoy mismo en este país.

El Estado aborrece todos los cambios radicales, es contrarrevolucionario. Quizás por ello terminaron en desbarranque general los experimentos que quisieron gerenciar el tránsito al socialismo desde el Estado, errónea concepción que creó rígidas estructuras de ordeno y mando y cortó de raíz las formas soviéticas de autogobierno. Quizás para hacer revoluciones haya que irse bien lejos del Estado, es más, tal vez lo más saludable sea ubicarse en franca oposición a su aparato burocrático para no dejar que el estado se trague el movimiento de los de abajo, autoconvocarse y autoorganizarse para crear un nuevo orden totalmente separado del estatal, un orden sin imposiciones externas, surgido desde las entrañas del pueblo. La autorganización popular vista como el poder de una multitud acampada en calles, plazas y centros de producción o de estudio, dándose esas micro-formas que se reproducen a sí mismas una vez liberada la fuerza de la iniciativa popular. El movimiento caótico a nivel molecular pero ordenado como sistema político. El orden que derriba los muros subjetivos que impiden hermanarse a los individuos, como bien dice Raúl Zibechi, una dialéctica en que el campamento reactúa sobre sus organizadores, revolucionando estructuras mentales, conciencias y valores morales, animando a organizar nuevos campamentos.

Quizás éste fuera el modo de impedir que una casta surgida de las entrañas del Estado haga abortar el nacimiento del ser humano de nuevo tipo. La cuestión es reconstruir lo subjetivo, crear una cultura de participación masiva en las decisiones políticas. Una cultura irreductiblemente opuesta a la de votar cada cinco años y luego sentarse a mirar la política en la televisión. No es simplemente cuestión de aceitar y cambiar engranajes organizativos oxidados. El problema es cómo recuperar esa capacidad de gobernarse a sí mismos que los pueblos muestran donde sobreviven comunidades primitivas o en los momentos estelares de la lucha de clases.

Las armas en manos del pueblo

Para apoderarse de las tierras, del trigo almacenado y de las mujeres, los más fuertes despojaron de sus armas a los más débiles y, para defender esas nuevas propiedades suyas se organizaron en ejércitos. La desigualdad nació de ese matrimonio por conveniencia entre la propiedad privada y el monopolio de las armas, pues mientras cada cual tenía su lanza, arco o espada era poco menos que inevitable el trato de igual a igual. Es con la división de los hombres entre quienes portan armas y quienes no las tienen que surgió la capacidad para disuadir, amenazar, coaccionar, coercionar y reprimir, o sea, la razón de ser del Estado y de sus instituciones (los parlamentos, el gobierno ejecutivo, la administración de justicia) . Sin ejércitos que los respaldaran, Montesquieu no habría tenido “poderes” que separar. El tan mentado Estado de Derecho es el derecho de los protegidos por las armas a dominar los desprotegidos que el ejército vigila y controla.

Diez mil años de represión armada hacen que se vea como muy natural vivir sometidos a vigilancia policíaco militar. Es un hecho universalmente aceptado. Nadie imagina formas no monopólicas para el uso de las armas, sólo se concibe la exclusividad en manos de un aparato verticalizado. ¡Cómo si ello fuera alguna garantía de paz y felicidad! La gente recién cobra consciencia de la naturaleza real de los ejércitos cuando sufre en carne propia su terrorismo o el del imperialismo y sus mercenarios.

El verticalismo absoluto es el modo de ser de la pirámide de mandos, obedecer las órdenes superiores sin pensar, por reflejo automático. Por eso resulta incomprensible que algunos políticos de la actualidad uruguaya se digan “soldados” de fulano o de mengano, equivale a vanagloriarse de no pensar. La vida cuartelera funciona en base al miedo a la democracia y a la igualdad, por eso mismo su sola existencia pone límites a cualquier forma de libertad. Mientras los embriones de autoritarismo se mantengan vivos donde existe la disciplina militar, la democracia sólo llegará hasta las puertas de los cuarteles y estará siempre bajo tutela.

El monopolio estatal de las armas perderá todo sentido una vez abolida la propiedad monopólica de las tierras y de los medios de producción, los pueblos sólo serán libres si recuperan las armas que les fueron arrebatadas en los albores de la historia y que hoy están en manos totalmente irresponsables e inescrupulosas.Es un verdadero contrasentido pensar formas de poder popular y autogestión con las miras de los fusiles apuntando desde los cuarteles. El poder popular es el poder del pueblo armado y organizado.

En las comunidades primitivas las lanzas no estaban sujetas a monopolio pero, sin embargo, los asuntos se resolvían en asamblea, pacíficamente, sus integrantes no se asesinaban entre sí hasta exterminarse.... la violencia ha sido el modo de vivir de las sociedades cuyos pueblos fueron expropiados de su derecho inalienable a usar armas. El comunismo no podría ser una sociedad desarmada, pues ello no sería jamás una garantía de paz e igualdad. Por el contrario, el alto grado de consciencia social que predominará en el comunismo, capacitará la gente para emplear las armas de manera racional y responsable en beneficio de la comunidad. Al estar todas y todos armados en el campamento del pueblo organizado nadie podrá imponer nada a nadie. La democracia armada exige un esfuerzo permanente de diálogo, intercambio y coordinación, la base imprescindible de la autogestión popular. Las armas en manos de milicias populares quizás sean la mayor garantía posible de que reine la paz entre las mujeres y los hombres. Un territorio libre de violencia.

Abolición del patriarcalismo

El patriarcalismo es tan antiguo como los ejércitos. Durante milenios se ha educado a las niñas y los niños para que lo masculino sea el ejercicio del poder y el rol femenino sea aceptarlo sin chistar. Esas diferencias se incorporan al comportamiento con la misma naturalidad que se aprende a caminar, hasta parece que vinieran codificadas en el ADN humano, que fueran instintivas. Milenios de impunidad han hecho de la cultura patriarcal una lápida muy pesada que aplasta los sentimientos de justicia e igualdad y explican que la doble moral y del doble discurso hayan tardado tanto en cobrar visibilidad política. Pese a los esfuerzos realizados por Federico Engels, los movimientos revolucionarios demoraron más de un siglo en descubrir que para alcanzar la emancipación social es preciso abolir definitivamente el patriarcalismo. Los cambios en la propiedad no eliminan al bichito patriarcal ni la doble moral ni la discriminación. ¿Cuán democráticas pueden ser las organizaciones del poder popular si en la intimidad de la pareja reina la hipocresía patriarcal? El fin de la dominación de clases es el fin de todas las formas de discriminación, en particular y especialmente, el sometimiento de lo femenino a lo masculino.

La lucha por desarraigar de las mentalidades las tradiciones del machismo y patriarcalismo será, quizás, el desafío más trascendental del tránsito al socialismo. El proceso debería conducir a nuevas formas institucionales, tal vez un inicio de elllo sea el retroceso de la homofobia frente a la aceptación cultural del matrimonio igualitario. También estamos hablando de relaciones afectivas entre padres e hijos que nada tendrán que ver con las actuales, determinadas por la propiedad privada. La familia burguesa es una forma de relación que parece invariable y eterna, pero que, simplemente por ser producto de la historia es una institución que será transformada en el curso de la revolución social. .

Una nueva subjetividad diferenciará las mujeres y los hombres del comunismo de los seres deformados por la alienación y la violencia que produce la sociedad burguesa. Una revolución en las sensibilidades. Las emociones y los sentimientos de amor y solidaridad nacerán naturalmente en las personas, no serán más obligaciones culturales o el cumplimiento de roles predeterminados por las reglas sociales.

Los paradigmas de belleza no serán más modelos impuestos por el consumismo forzoso o la publicidad mediática, una revolución estética en los conceptos de femineidad y masculinidad, en los atributos que se valorarán para cada uno de los géneros y.que pautarán las aspiraciones y proyectos personales. Un cambio radical en las relaciones entre géneros en el trabajo, la amistad y la política. Quizá por ser la revolución más profunda de la subjetividad será la más difícil de acometer y de concretar.

La ley del aparatismo

En el batallar por sus reivindicaciones específicas, los trabajadores azucareros del norte uruguayo descubrieron la necesidad de superar formas de lucha que ya habían agotado, y el sindicato se propuso ocupar las 33.000 hectáreas de un latifundio para reclamar “tierra para trabajar”, consigna netamente política y nueva demostración de que no existe lucha social en estado puro. Ese campamento de “peludos” en el arroyo Itacumbú (1962) fue un hervidero de ideas; de juicios, valores y sentimientos, algunos que surgían de la experiencia propia y otros que llegaban junto con las noticias y relatos de las luchas campesinas lideradas por Julião en el norte de Brasil y por Hugo Blanco en el Perú. También soplaban vientos que venían de una lejana isla del Caribe. Ideas dispersas e inconexas, sentimientos de bronca y rebeldía, un revoltijo que circulaba de fogón en fogón, que despertaba la curiosidad e inducía a reflexionar. Las tradiciones del marxismo, expuestas en pocas y sencillas palabras por Raúl Sendic y otros luchadores, ayudaban a explicar y entender los porqué de los acontecimientos que estaban viviendo, cuáles eran las causas de la miseria, de dónde provenía la riqueza de los gringos y los estancieros, a qué juego jugaban los jueces,la policía y los políticos juntavotos.

Al prepararse para tomar las dos estancias y defenderlas del previsible ataque policial, se hizo necesario pasar en limpio el borrador. Las ideas se fueron ordenando de forma elemental y espontánea para darle sentido a la práctica. Una teoría revolucionaria en ciernes, el anticipo de otra que vendría luego, más global y completa, un instrumento de orientación para sacudirse de encima y para siempre patronales, jueces y policía, sobre la cuestión del poder en una palabra. Con sus “ 30 preguntas” de 1968, Raúl Sendic le puso letra a la música que ya sonaba en los oídos de los trabajadores, tanto de los organizados en el sindicato UTAA como de los agrupados en el barrio montevideano de La Teja. La tendencia espontánea a insurreccionarse, ya existente en esos sectores populares, fue la fuerza que dió origen al movimiento tupamaro. Los primeros documentos del MLN(T) sólo pretendieron encauzar hacia un horizonte socialista y revolucionario las luchas sociales que surgen por sí solas de la opresión y la explotación. El movimiento guerrillero de los ’60 se gestó en la lucha de los asalariados, pensaba y actuaba como una especie de intelectual orgánico del movimiento de esas masas insurrectas.

Tiempo después las cosas cambiaron. Los documentos del MLN(T) en 1971 y 72 se parecen más a un invento intelectual que a una lectura del pensamiento que circulaba en bruto por el abajo en movimiento. Se perdió la conexión entre lo que surgía espontáneamente y el trabajo intelectual de la organización guerrillera. El trabajo intelectual fue haciéndose orgánico del aparato militar y dejando de ser orgánico del movimiento de masas. A partir de entonces las acciones armadas fueron dejando de ser comprendidas de inmediato por los destinatarios de su mensaje, no las reconocían como propias sino que las sentían ajenas. Paulatinamente se fueron convirtiendo en simples espectadores de la lucha guerrillera y se cayó en el mano a mano con las fuerzas represivas, el camino más corto hacia la derrota. Hubo otros factores determinantes por supuesto, pero a mi entender personal, el elemento decisivo de la derrota fue el abandono por parte del MLN (T) de la nterior organicidad se su pensamiento con sectores asalariados en lucha. en esas condiciones los integrantes de la organización se transforman forzosamente en predicadores del dogma partidario, revestido de infabilidad y cientificismo, pero no por ello menos dogmático y sectario. Desprenderse del entendimiento popular fue la antesala ideológica del aparatismo militarista..

¿Es irremediable que degenere en aparato verticalizado de ordeno y mando lo que nació pensante, crítico e insurrecto?. ¿Es irremediable que el ser nacido en las entrañas de la clase asalariada, termine en aparato uyos intereses sustituyen los populares? No, de ninguna manera, no es un destino inevitable. No debía haberlo sido para el movimiento tupamaro. Después de tantas derrotas inapelables, se está obligado a repensar tanto las relaciones con el movimiento de masas como las formas organizativas que los revolucionarios se darán a sí mismos. La cuestión es encontrar una vía de escape a la ley del aparatismo que parece haber regido durante todo el siglo XX y en todos los continentes.

El horizonte y las tradiciones autoritarias.

En el horizonte más lejano se vislumbra una sociedad donde las mujeres y los hombres no deberán vender su fuerza de trabajo y se asociarán para producir al impulso de su conciencia social. Habrán olvidado completamente las costumbres y la cultura del patriarcalismo, las funciones del Estado se habrán ido traspasando hacia el poder del pueblo organizado, que tendrá en sus manos la administración de las armas así como la planificación central, la gestión y el control de la producción, el modo más directo de extinguir el Estado para siempre y de vivir pacíficamente en el comunismo, la democracia entre iguales.

Parece obvio que los movimientos y partidos que proclaman la intención de hacer la revolución, deberían adecuar sus formas organizativas a los rasgos esenciales de ese horizonte comunista hacia el cual navegan. Sin embargo, por lo general copian esas estructuras verticalizadas propias del Estado burgués. Una verdadera paradoja porque en su discurso ideológico proclaman un rechazo frontal a esas formas que adoptan. ¿Cómo extrañarse entonces que el centralismo democrático derive en verticalismo y que la autodisciplina consciente se deforme en obedezco y mando?. ¿Qué clase de revolución se puede pretender si los revolucionarios se organizan imitando al Estado que se proponen destruir?

Cada varios años se convoca a un congreso donde se discute el informe –revestido de cientificidad, por supuesto- que presentan los más destacados mandarines Luego de aprobados los documentos por las bases del partido, el congreso elige un parlamento denominado “comité central”, que a su vez designa el organismo ejecutivo que dirigirá la acción política de los organismos de base. Más que instancia democrática de elaboración de concepciones y estrategias, el rol de los congresos parece reducirse a legitimar el elenco que conducirá a la organización partidaria y que lo hará en base al precepto que subordina los organismos inferiores a las decisiones tomadas por los superiores. Teóricamente de esa manera se asegura que el partido actúe con eficacia y potencia pero, en la práctica, a medida que se suman errores en el vértice de la pirámide, la desconformidad y la disidencias van ganando el ánimo de la base. Rápidamente se pierd la capacidad de golpear como un puño único y el partido entra en crisis hasta desplomarse como castillo de naipes. Apoyado en esta historia de derrumbes, uno se atreve a mirar críticamente la regla clásica que regula la fisiología de los movimientos revolucionarios, y a pensar que quizás sea necesario deshacerse también de tradiciones organizativas ya obsoletas, por lo menos para no navegar con los ojos abiertos hacia una muerte anunciada: el aparatismo.

Totalmente disciplinado por los actuales parámetros autoritarios, por mucho esfuerzo que haga uno no logra imaginarse en concreto el comunismo, le parece una utopía inalcanzable, tan difícil de concebir como el espacio-tiempo. La emancipación social es también una revolución total en el sistema de coordenadas mentales, un esfuerzo cultural tan tremendo como el ya realizado en la física de las partículas elementales y en las ciencias del cosmos, el esfuerzo de cambiar radicalmente el modo de concebir las relaciones entre los revolucionarios y de éstos con el pueblo... ¿porqué entonces permitir resabios autoritarios que luego nos empujarán en caída libre hacia el aparatismo?

Apostamos a la conformación de un movimiento de revolucionarios cuya teoría sea la síntesis orgánica de las corrientes de pensamiento que fluyen de las luchas sociales, un tejido más del pueblo armado y organizado, una red de múltiples centros de decisión anudados entre sí, todos ubicados en un mismo plano organizativo y abiertos al aire que respiran las masas en movimiento. Para ello quizás los revolucionarios deban olvidarse completamente del Estado hoy mismo. Cambiar la estrategia “toma del aparato burocrático-militar” por la de “estimular la organización consciente del poder popular” hasta que se apropie de las funciones del Estado y lo extinga para siempre. Es más largo de decir, pero tal vez refleje con mayor aproximación las concepciones históricas del marxismo.

Brevísimas disculpas

Tanto en lo nacional como en lo internacional hay temas muy candentes y de urgente consideración a los cuales hay que hincarle el diente. Tal vez uno debiera ahorrarle a los lectores estos “sueños herejes” y dedicarse a encarar cuestiones de mayor interés. Uno se interroga si no está cayendo en ensoñaciones inventadas, en elucubraciones abstractas que se apartan de la vida social. Sin embargo, está claro que no son sólo sueños, sino también conclusiones extraídas de la experiencia revolucionaria del siglo XX, de la que triunfó en varios países y de la que fue derrotada en otros; que otro análisis más de ideas que hace medio siglo circulan entre la masa militante, entre esos amplios sectores que conservan el ojo crítico, la inquietud intelectual y el espíritu insurrecto, aún después de sentir como resbalaba entre sus dedos la arena de castillos que creían muy sólidos. Sacarle punta al mundo futuro es más necesario que nunca, es un trabajo orgánico a los que pretenden seguir navegando entre sombras y temporales. No existe otra forma de dar cuenta del presente que oteando el horizonte.

En tiempos de calabozos microscópicos y horas infinitas, solíamos perdernos en divagues a través de cartitas clandestinas. Fueron los días en que Raúl Sendic escribió su libro, también clandestino, “Reflexiones sobre economía”, sacado de contrabando de los cuarteles y publicado en México con prólogos de Mario Benedetti y Ruy Mauro Marini. Privados del mundo sensorial nos refugiamos en el pensamiento abstracto para seguir vivos y, para no enloquecer del todo, discutíamos arduamente sobre ese socialismo por el cual seguíamos luchando porfiadamente en las catacumbas. Raúl Sendic fue un hombre de pensamiento que, además de expresarlo muscularmente con “remolinos de hechos”, los dejó documentados por escrito, en decenas de artículos, cartas, poemas y entrevistas donde abordaba los problemas concretos del socialismo hacia el cual intentaba mantener firme el timón de su nave. Ellos revelan que sus mayores preocupaciones tenían que ver con los valores éticos y morales que impulsan a luchar contra las consecuencias sociales del capitalismo y transitar firmemente hacia el socialismo. Por eso mismo entiendo que intentar reflexionar sobre estos temas es el homenaje más adecuado a Raúl Sendic, el del pensamiento revolucionario.

sábado, 10 de agosto de 2013

Lecciones de El Salvador para las FARC colombianas


 ¿Es posible que los "acuerdos de paz" generen justicia, paz y seguridad para el pueblo?

James Petras
Rebelión

Traducido para Rebelión por Silvia Arana


Introducción

Se da por sentado que los "acuerdos de paz" entre regímenes de derecha pro-estadounidenses e insurgentes de izquierda generan paz, justicia y una mayor seguridad. Varios acuerdos de paz firmados en la década de 1990 en América Central, Sudáfrica, Filipinas y otros países proveen un amplio caudal de datos, a lo largo de más de dos décadas, tanto a favor como en contra de esa idea generalizada.

Examinaremos el caso de El Salvador donde un poderoso movimiento guerrillero (FMLN) firmó un acuerdo de paz en 1992.

Método de evaluación del Acuerdo de Paz

En referencia al análisis del Acuerdo de Paz es importante comenzar enfocándonos en la evolución del FMLN -los cambios políticos, organizativos e ideológicos que condujeron a las negociaciones, al pacto con el régimen de derecha y los resultados políticos y socioeconómicos.

La segunda parte del ensayo establece los parecidos y las diferencias entre los resultados políticos y socioeconómicos y las políticas posteriores al pacto, y el efecto que estas tuvieron en el pueblo. Esto nos permitirá ver quién se benefició y quién se perjudicó; qué clases socioeconómicas y estructuras políticas emergieron; qué políticas extranjeras fueron delineadas.

La tercera sección del ensayo se enfoca en extraer las lecciones que podamos aprender de la experiencia de El Salvador, que sean aplicables a las actuales negociaciones de paz entre las FARC y el régimen de Santos en Colombia.

El FMLN: De la revolución socialista al electoralismo capitalista

En 1980, cuatro grupos guerrilleros principales se unieron para formar el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El componente fundamental, el FPL, postulaba la guerra prolongada, la unión de la guerrilla y de los movimientos de masa en la lucha revolucionaria y antiimperialista. Los aliados menores, encabezados por el Partido Comunista postulaban las dos etapas, "de la revolución democrática a la revolución social".

Poco más de dos años después, los tres componentes minoritarios, el ERP, el Partido Comunista y el RN, transformaron la política del FMLN, eliminando la lucha por el socialismo basado en los obreros y en los campesinos a favor de la "revolución democrática", que incluía a la "burguesía progresista moderna". A medida que la lucha continuaba, los reacomodamientos internos del FMLN se inclinaron a favor de un giro al "centro". Los líderes del FMLN pusieron el énfasis en la incorporación política al sistema electoral, la legalización del FMLN, la apertura de negociaciones sin ningún acuerdo previo y una disposición a trabajar dentro del marco electoral capitalista. Cuando comenzaron las negociaciones el FMLN abandonó las demandas de desmantelar las fuerzas armadas, de expropiar las principales empresas mineras, comerciales, banqueras y financieras. Aceptaron la formación de la "comisión de la verdad" que "examinaría" los crímenes de guerra -la matanza masiva de más de 75 mil civiles.

En 1992, cuando se firmó el acuerdo de paz, los ex guerrilleros, el régimen de El Salvador y el gobierno de EE.UU. lo calificaron de "un momento de inflexión histórico que iniciaba una nueva era de paz y prosperidad para el país y el pueblo". La mayoría de los académicos y periodistas de izquierda se unieron al coro de elogios al "pragmatismo" y la "flexibilidad" de los líderes del FMLN. Los social demócratas europeos, especialmente el régimen socialista español, ofrecieron cursos de entrenamiento a los ex guerrilleros, para capacitarlos en asuntos municipales y gubernamentales.

Evaluación de las políticas del FMLN en la oposición y en el gobierno

Los líderes del FMLN se beneficiaron de manera directa con la transición de la lucha armada y la movilización de masas a la política electoralista: muchos fueron elegidos en puestos públicos, lo que les garantizó un estándar de vida de clase media. Como congresistas, asesores políticos, asistentes y alcaldes, la élite del FMLN recibió salarios sustanciales, adquirieron viviendas en barrios de clase media y nuevos automóviles y contrataron guardias privados para su protección.

La mayoría de los políticos del FMLN retuvieron una ideología social demócrata y una retórica radical en el discurso. Algunos, como el ex dirigente del ERP, Joaquín Villalobos, se alió con la derecha, denunció a los movimientos populares, recibió una beca de Oxford y se convirtió en un asesor de los escuadrones de la muerte en Colombia, Filipinas, Irlanda del Norte y otros países.

El FMLN prácticamente abandonó los movimientos de masa urbanos y rurales convirtiéndose en un partido electoral más. Durante las revueltas populares entre 1980 y 1990, los campesinos consiguieron una reforma agraria, los empleados públicos un incremento salarial, y las organizaciones populares proliferaron mientras que el gobierno y EE.UU. trataban de recortar el apoyo popular a la insurgencia. Una vez que los líderes del FMLN entraron al parlamento y priorizaron la política electoral, disminuyó la presión sobre la clase dominante, decreció la lucha popular y terminó la reforma agraria. Los gremios recibieron muy poco apoyo de los políticos del FMLN. El FMLN liderado por Shafik Handel buscó una alianza con la "burguesía moderna" para "aislar" a la oligarquía terrateniente "tradicional", estabilizar la democracia y garantizarse una postura en el Congreso como "oposición leal". En 2009, el FMLN ganó la presidencia con un candidato neoliberal, el demócrata cristiano Mauricio Funes, y obtuvo una mayoría del Congreso.

La sociedad salvadoreña después del acuerdo de paz


El FMLN firmó el llamado acuerdo de paz sin ningún diálogo democrático previo con los militantes, sin ninguna consultación con los movimientos sociales de base; declararon obsoletas las principales reformas estructurales por las que miles de militantes habían luchado y entregado su vida. En cambio, "consultaron" con sus propios intereses para conseguir una carrera legislativa. Dictaron los acuerdos a sus cuadros intermedios, expulsaron a los críticos y manipularon a las masas para que den su apoyo ofreciéndoles promesas falsas de "continuar con la lucha". No cumplieron con las promesas de trabajo y redistribución de ingresos y tierras; nunca se materializó la promesa de "reformar" las fuerzas armadas ni entablar procesos judiciales en contra de los oficiales involucrados en violaciones masivas de derechos humanos.

De 1992 a 2013, El Salvador continúa siendo el segundo país en la lista de los más desiguales de América Latina. El desempleo, en especial de la gente joven, continúa superando el 50%. Más del 60% de la "población trabajadora" no tiene un empleo formal. Trabajan sin jubilación, seguro médico, vacaciones ni seguro social, mayoritariamente en el sector de servicios con los salarios más bajos, ya sea como vendedores ambulantes o empleadas domésticas. Más de 2,5 millones de salvadoreños se vieron forzados a dejar el país por falta de oportunidades. Los jóvenes guerrilleros fueron abandonados por sus líderes. Algunos recibieron terrenos pero sin capacitación, crédito, servicios, fracasaron y se convirtieron en pandilleros urbanos o rurales. Más de 25 mil jóvenes pertenecen a pandillas que trafican con drogas. El Salvador detenta el segundo porcentaje más alto de homicidios violentos en el continente americano. De hecho, son más los salvadoreños asesinados después del "Acuerdo de paz" (1992-2012) que los muertos durante la guerra civil (1980-1991). Desde marzo de 2012, cuando las dos pandillas principales firmaron una tregua han disminuido drásticamente los asesinatos.

El Acuerdo de paz estableció la formación de una "Comisión de la Verdad" para investigar los crímenes de guerra y las violaciones de derechos humanos. En lugar de cumplir con ese objetivo, se decretó una amnistía para los Generales y la élite militar. La Comisión carecía de apoyo financiero y político y ningún criminal de guerra, ni siquiera aquellos que cometieron los crímenes más violentos fueron enjuiciados ni mucho menos encarcelados.

Los principales beneficiarios del Acuerdo de paz fueron los "burgueses modernos" -la élite bancaria, comercial, de la agroindustria, de las maquiladoras- quienes hicieron grandes ganancias, pagaron muy pocos impuestos, recibieron subsidios estatales y explotaron la mano de obra barata de las maquiladoras. Las compañías de seguridad privada prosperaron como la clase de nuevos ricos -incluyendo la élite de "nuevos ricos" del FMLN que contrató un ejército de guardias privados armados con rifles automáticas y ametralladoras para proteger sus casas, negocios, clubes privados y balnearios de vacaciones.

El Salvador, antes y después del triunfo electoral del FMLN, puede ser caracterizado como un paraíso neoliberal: acuerdos de libre comercio, salarios bajos, trabajadores no sindicalizados, mano de obra barata de las maquiladoras, en síntesis, las zonas de libre comercio son la pieza fundamental de la política económica del FMLN.

La llamada "Revolución democrática" fue despojada de todo contenido socioeconómico. La distancia social entre los líderes del FMLN y sus contratistas de negocios aliados por un lado, y las masas por el otro, es abismal. Los líderes del FMLN habitan viviendas modernas, protegidas por muros de tres metros cubiertos con vidrio roto y alambre de púa, con calles pavimentadas y jardines con flores. La mayoría de los salvadoreños pobres vive en sitios hacinados, con calles sin asfaltar, controlados por pandillas armadas que trafican droga y policías corruptos.

El régimen del FMLN ha respaldado los acuerdos de libre comercio de EE.UU. y la Unión Europea en América Central al igual que las bases militares de EE.UU. Sus políticas de libre mercado perjudican a los pequeños y medianos productores. Sus vínculos militares con el Pentágono fortalecen la postura militar de EE.UU. contra Venezuela y Ecuador.

Consecuencias políticas del Acuerdo de paz

Durante la guerra civil, la lucha de clases incrementó la conciencia de clase, fortaleció la organización independiente de clase y forzó a la clase dominante y sus "mentores" estadounidenses a que hicieran concesiones, incluyendo una reforma agraria para los campesinos y un aumento salarial para los obreros. Posteriormente al pacto de paz, las organizaciones de base experimentaron una reducción de tamaño y actividad; los líderes fueron cooptados por la élite del FMLN. El control político centralizado de los movimientos sociales asegura el conformismo frente a las políticas neoliberales. El FMLN trata de legitimar el orden socioeconómico neoliberal escudándose en su "heroico y glorioso pasado guerrillero". Los políticos corruptos del FMLN evocan su rol del pasado como "comandantes guerrilleros" para encubrir sus conexiones corruptas del presente con la élite económica. Cada vez que un sindicato va a la huelga por mejoras salariales o laborales, como los trabajadores municipales, de la salud y o de la educación, los líderes del FMLN los acusan de tener motivaciones "políticas" o de "ayudar" al enemigo. El FMLN se convirtió en un aparato burocrático manejado por facciones de las élites que pelean por posiciones de poder y privilegio dentro de la burocracia estatal neoliberal.

Frente al abyecto fracaso del FMLN y su gestión de gobierno para responder a las necesidades más básicas de los pobres de las ciudades y del campo, cientos de ONGs financiadas por los gobiernos de EE.UU. y Europa, en las que trabajan profesionales de clase media, establecieron proyectos de autoayuda, que enriquecieron a los líderes de las ONGs, perjudicaron a los movimientos sociales locales y no fueron eficaces para reducir la pobreza.

Sin paz, seguridad ni justicia social, y ante el debilitamiento de los movimientos sociales, ¿podemos sorprendernos de que anualmente decenas de miles de salvadoreños huyan de su país? Hay más de 2,5 millones de salvadoreños en el exterior, más del 90% de los cuales vive en EE.UU.

Conclusión: Causas del fracaso del Acuerdo de paz


Haciendo un análisis objetivo, queda claro que el acuerdo de paz firmado por el FMLN ha fracasado en el cumplimiento de las mínimas demandas políticas y socioeconómicas de sus bases. A pesar de los grandes sacrificios y los incontables ejemplos de heroísmo personal, las masas populares de El Salvador fueron despojadas de todo logro positivo. Los poderosos movimientos fueron desmantelados por decreto de los comandantes guerrilleros. Los principales líderes que dictaron dichas políticas lo hicieron ya sea porque eran colaboradores de las fuerzas militares de EE.UU. (Villalobos) o aliados de la llamada burguesía "progresista".

Se pueden extraer varias lecciones:


1) El pasado combatiente no es una garantía de compromiso socioeconómico progresista después de la negociación de un acuerdo.

2) Un acuerdo de paz dictado por una élite suele implicar un sacrificio de los intereses socioeconómicos como garantía de ganar una imagen de "respetabilidad" política.

3) Aliados extranjeros "radicales", como Cuba, tienen sus propios intereses políticos para asegurar la estabilidad regional y la paz, y tal vez dichos intereses no coinciden con las necesidades socioeconómicas de un movimiento revolucionario de masas.

4) Los acuerdos de paz deben incluir de manera directa a los representantes de los movimientos populares de masas e incorporar sus demandas.

5) Los acuerdos de paz que desarman a los insurgentes y mantienen a las fuerzas armadas, que son el sostén de la élite económica y de su control sobre los sectores estratégicos de la economía, dan como resultado una continuidad de las políticas neoliberales y de las bases militares de EE.UU. y producen la integración de los ex líderes guerrilleros en un sistema político corrupto y reaccionario.

6) Un pacto de paz que no genere inversiones públicas masivas en el sector laboral, obras públicas, reforma agraria y otras actividades productivas dará como resultado el desempleo de los ex guerrilleros jóvenes que se incorporarán a pandillas de tráfico de droga y otros delitos.

7) Los ex líderes guerrilleros promoverán sus carreras electorales y trabajarán dentro del sistema adoptando políticas neoliberales -como lo han demostrado numerosos casos. En Colombia, por ejemplo, Antonio Navarro Wolff, ex integrante del M-19 se convirtió en un aliado del entonces Presidente Álvaro Uribe y su régimen de escuadrones de la muerte cuando fue gobernador de Nariño. Teodoro Petkoff, ex guerrillero venezolano, devino en uno de los ideólogos del programa de austeridad del FMI durante el gobierno de Caldera. Joaquín Villalobos, el ex guerrillero salvadoreño del ERP, se convirtió en asesor de la CIA y de varios regímenes criminales que le pagaron cuantiosas sumas por su asesoramiento.

Los movimientos populares deben establecer sus propias prioridades socioeconómicas y estar presentes en cualquier proceso de paz.

La vasta mayoría de los obreros, campesinos y estudiantes quieren una paz que vaya acompañada de cambios en el sistema socioeconómico. Esto incluye expropiación de tierras irrigadas y fértiles; el fin de la represión sindical y el establecimiento de nuevas leyes laborales que protejan los sindicatos; la duplicación del salario y la formación de comités de trabajadores que supervisen a la administración.

Para que sea posible implementar un programa público a gran escala generador de empleo, se requiere un sistema impositivo progresivo, que use los impuestos a los ricos para financiar infraestructura y empresas productivas. Las agencias del medioambiente constituidas por ecologistas, indígenas y líderes campesinos deben tener el poder necesario para regular las actividades mineras y garantizar que exista una distribución equitativa de los ingresos impositivos y los pagos de royalty.

Por encima de todo, para que un acuerdo de paz funcione debe existir un estado democrático, en el que: se desmantelen las Fuerzas Especiales, los programas de contrainsurgencia, las bases militares y las misiones de asesoramiento extranjeras. El abyecto fracaso del FMLN para cambiar la sociedad de El Salvador y mejorar las condiciones de vida de las masas estuvo directamente relacionado con su inserción en el estado capitalista y su subordinación a la economía neoliberal.

La "teoría de las etapas" del gurú del FMLN, Shafik Handel sostenía que la "modernización capitalista y la democracia" en alianza con la burguesía moderna era el "objetivo inmediato" mientras que el socialismo era para el "futuro distante". Esta "teoría de las etapas" dejaba de lado el hecho de que la "burguesía moderna" estaba estructuralmente atada a las élites de los terratenientes tradicionales, la banca y el imperio, y no estaba, de ninguna manera comprometida con una supuesta "revolución democrática". El FMLN, descartó el socialismo, nunca logró concretar una revolución democrática y finalizó presidiendo un país empobrecido y desgarrado por delitos sangrientos en el que la élite política era socia de los mismos clubes sociales que su antiguo enemigo de clase.

Es necesario que las FARC estudien atentamente las lecciones negativas del pasado, de los desastrosos acuerdos de paz de América Central, del MR-19 que se rindió a un estado de narcos, para de esa manera proponer un acuerdo de paz en consulta con la mayoría del pueblo y en beneficio de ella, y no uno que simplemente les garantice puestos en el Congreso.

jueves, 8 de agosto de 2013

Comunicado de veteranas y veteranos del FMLN


En los últimos meses se han dado una serie de eventos, comunicados y declaraciones que crean incertidumbres , interrogantes y confusiones entre los Veteranos y Veteranas del Histórico FMLN y el Pueblo en general, por tanto ante los Veteranos y Veteranas del Histórico FMLN, el Pueblo y la comunidad Internacional, comunicamos:

1. Que durante más de 3 años, hemos estado enfrascados en un trabajo y lucha por reivindicar la dignidad y contribuir a solventar los graves problemas de vida de los Veteranos y Veteranas del Histórico FMLN.

2. Que ante la indolencia y la falta de interés por parte de los diputados de la Asamblea Legislativa, y el partido FMLN, con respecto al apoyo de nuestra iniciativa de Ley introducida el 19 de Diciembre 2012, nos hemos visto obligado a desarrollar una serie de acciones que no han logrado concretizar nuestro objetivo.

3. En consecuencia de estas condiciones adversas al estudio de nuestra Ley por parte de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto, hemos hecho una evaluación de nuestro trabajo y hemos definido el rumbo que lleve como culminación: que se agende, se estudie y se apruebe dicha Ley.

4. Aclaramos que nuestra iniciativa de Ley es exclusiva para los Veteranos y Veteranas de guerra del Histórico FMLN, no tiene nada que ver con otras iniciativas presentada por los Veteranos de la FAES, ni con otras, nuestra iniciativa de Ley es producto de los resultados obtenidos a partir del registro nacional realizado en el 2011 y consensuada en la mesa de trabajo de los Veteranos con la Secretaria Técnica.

5. Aclaramos que como gremios de veteranos, no tenemos vínculo orgánico, ni compromisos, ni militancia con ningún Partido Político. Que nuestros únicos compromisos son reivindicativos con nuestras bases de Veteranos y Veteranas.

6. Le recordamos a la Dirección Nacional y a los Diputados del Partido FMLN, que los ahora Veteranos y Veteranas de guerra, aglutinados en las 3 Coordinadoras (AVRAZ, CONAVERS y CONCERTACION), constituimos la base histórica del Movimiento guerrillero y Revolucionario, sin cuyo sacrificio ni siquiera existiera el FMLN como partido político electoral, por lo que consideramos que es una obligación moral y ética histórica de parte de sus dirigentes y especialmente de su bancada legislativa una actitud beligerante al apoyo de nuestro proyecto de Ley; es decir, Agendarla, Estudiarla y Aprobarla, y tiene que ser ahora.

7. Que nos mantenemos fieles a nuestros principios de no permitir que nuestro anteproyecto de Ley, sean tomados como carta de negociación o de chantaje, ya que se trata de una iniciativa que cuenta con el aval de la presidencia de la Republica.
8. A nuestras bases informamos que todas nuestras acciones serán acordadas y realizadas de manera consensuadas entre nuestras coordinadoras, a fin de lograr la aprobación de nuestra Ley.


CONAVERS          AVRAZ           CONCERTACION

San Salvador, julio 2013

Carta a Rafael Arce Zablah


Querido Rafael:

Es muy posible que nos cruzáramos en esos años encendidos de la década del 70 del siglo pasado, estos  fueron los momentos en que se cocinó la mejor conclusión de nuestra historia, el más oloroso encuentro, el más ruidoso desencuentro y, el más ancho camino para enfrentar un problema común: la dictadura militar de derecha.


Dagoberto Gutiérrez


Por supuesto que leyendo tu trabajo el grano de oro se descubría al joven estudioso, inteligente, hasta brillante que entendió muy bien que la teoría y la práctica se han de casar en una boda secreta y hasta misteriosa porque, en ocasiones, las prácticas de ciertas teorías tienen que practicarse en silencio y las teorías de ciertas prácticas tienen que elaborarse en el filo de las navajas.

Después de ese día aciago en El Carmen, muchas cosas pasaron, vos conociste una parte, aquella donde la correlaciones de fuerzas empezaban a estabilizarse, cuando tu grupo empezaba a ocupar un vacío y cuando lo político y lo militar se encontraban en un encuentro necesario, inevitable, beneficioso y exitoso; recordarás muy bien que este aspecto aparentemente sencillo no lo fue para las generaciones de revolucionarios de clases medias que nutrieron el proceso político en esos años.

Estoy seguro, después de un largo pensar sobre esas décadas  y de una larga experiencia en el pedregoso terreno de la lucha de clases, que vos te aproximabas a una comprensión cabal del fenómeno histórico, tenias condiciones para ello; luz en el cerebro y lumbre en el corazón. Es que, mirando las cosas desde las cosas mismas, la lucha de masas es capaz de engendrar diversas formas de lucha de manera vigorosa y saludable, es posible que un grupo de audaces y talentosos  puedan decidir, desde las sombras, romper el orden, golpearlo y hasta aniquilar sus sistemas y aparentemente, a juicio de estos audaces, esto no tenga nada que ver, o sea algo aparte, o si se quiere algo más elevado que el malestar, el rechazo, el hartazgo que el orden de cosas producen en  el sosiego en las clases medias, pero esta relación, de todas maneras, tarde o temprano se revela y manifiesta, así ocurrió querido Rafael.

Siento que tu olfato pudo advertir hacia donde iba el proceso y hacia donde apuntaban los acontecimientos, al fin y al cabo la realidad, como vos bien sabes, no depende de lo que uno piense de ella y teniendo su propio motor, energía y rumbo, no permite, impunemente, su manipulación y la clave es descubrir, de manera previsora, el rumbo previsible del acontecer, acuérdate que los antiguos hablaban de los augurios para referirse, precisamente, a estas previsiones.

Sin duda te has dado cuenta que en nuestro proceso lo político y lo militar tuvieron diversas bodas a través de nuestra historia y desde la primera gran guerra impuesta, la de los invasores europeos en 1524, cuando nos invadieron por el río Paz por orden de Pedro Alvarado, estos dos hermanos, estos dos peones históricos han aparecidos, invariablemente, dentro de relaciones variables y siempre tuvimos dificultades para descubrir la intensidad de su matrimonio, las cuotas de su aporte, lo determinante de su papel y, finalmente la interdependencia de sus fuerzas.

Creo que vos estabas en la ruta y en la atalaya conveniente para descubrir esta convergencia y, sobre todo, para entender que pese al parentesco inevitable no resulta siempre igualmente alcanzable la armonía entre estos dos hermanos de sangre.

Entiendo y siento que tu viaje apresurado en esa tarde amarga del Carmen resulta ser una página dolorosa de nuestra historia que nos privó de tu luz y de la comprensión de tu inteligencia, compartimos el dolor de los que estaban cerca de vos y además entendemos la dimensión y rudeza del golpe.

En el proceso político que conocemos el enemigo jugó un papel acrobático fundamental y su desconocimiento de la sociedad y su desprecio de la subjetividad, nos permitió descubrir lo que resultó fundamental, es decir, que el acuerdo entre nosotros sin ser  inevitable, tenia, podía y debía ser político, que lo ideológico estando siempre presente, dentro de cada quien, no definía las aproximaciones aunque si los horizontes y linderos, que nosotros, los habitantes de la sociedad, no nos conocíamos ni sabíamos, con certeza,  quienes éramos, como éramos, cuantos éramos, ni para que éramos. Que ese conocimiento lo adquirimos una vez nos encontramos en el mismo terreno y con los mismos aconteceres.

Todo parece funcionar como en un laboratorio y aunque nunca ocurren así las cosas sociales, a la distancia de las décadas, pareciera que la lucha popular puede engendrar varios caminos y la boda inseparable entre unos y otros, unos con otros y unos en los otros apareció magistralmente expuesta en nuestro proceso.

En fin, ya no te cuento más cosas y ojalá que podamos conversar contigo sobre estos y otros temas, sobre todo en estos días en los que estás más despierto que nunca, como todos los días de todos los tiempos y cuando es necesario tener los ojos abiertos, el oído atento y el tambor sonando.

miércoles, 7 de agosto de 2013

La democracia salvadoreña y la lucha de clases



Dagoberto Gutierrez

La democracia ha sido una de las principales banderas ideológicas que el imperialismo y el capitalismo mundial, incluido el dependiente capitalismo salvadoreño, han enarbolado por siglos, apoyados hoy más que antes por el control que ejercen los oligopolios mediáticos de la desinformación. Junto a este concepto, los sectores hegemónicos, globalizados y transnacionalizados han integrado otros valores como libertad, independencia, patria, justicia y soberanía, con el objetivo de promover, exaltar e imponer su visión del mundo. Y cuando hablamos de imponer nos referimos a que lo han hecho y lo hacen por medios ideológicos o militares, incluso con la combinación de ambos.

En el caso salvadoreño los grandes medios comerciales han tratado, tratan y muchas veces han impuesto una imagen distorsionada del salvadoreño y la salvadoreña, sus valores e incluso sus aspiraciones. Ahora, también no es menos cierto que esos mismos conceptos, por supuesto que con contenidos opuestos y enfrentados, han sido históricas banderas de lucha de los sectores populares y los movimientos sociales.

Los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa, el poder judicial, el Presidente de la República, Aliados por la Democracia, FUSADES, ANEP, sindicatos, comunidades y organizaciones populares, organizaciones no gubernamentales, organismos nacionales e internacionales, otras entidades académicas, medios comerciales de noticias, medios de comunicación, entre otras expresiones, en la actual coyuntura política del país, mantienen posiciones contrarias y muchas veces antagónicas, utilizando los mismos principios y valores: la democracia, libertad, independencia, patria, justicia y soberanía

Entonces hay que preguntarse ¿a qué democracia se refieren los poderes fácticos y cuál democracia demandan y exigen los sectores populares? La respuesta a esta interrogante es básica para aclarar supuestas coincidencias en el actual debate nacional, ya que puede parecer que en ocasiones se habla de lo mismo, pero la discusión conduce inevitablemente a escenarios y soluciones diferentes, elementalmente muy diferentes. La democracia, la justicia y la libertad no son conceptos huecos o vacíos; son definiciones que deben interpretarse desde una perspectiva de clase, y de lucha de clases, porque cuando la oligarquía y la burguesía hablan de democracia y defienden la democracia, están defendiendo la democracia representativa burguesa. Los que de manera ingenua o casi siempre mal intencionados han expresado públicamente que se deben buscar soluciones a los conflictos del país pensando en el “bien común”, en el “bien de la nación” y en el despojo de toda ideología, manipulan estos conceptos a partir de intereses de clases, de intereses partidarios de las clases sociales en ellos representados, y son en los que han provocado la actual situación de cuasi caos institucional en el que navega el país y la acefalía de la Corte de Cuentas y del cargo de Procurador de defensa de los Derechos Humanos.

Consideramos que hoy más que nunca se necesita poner sobre la mesa y con claridad, las posturas ideológicas de las fuerzas sociales y políticas que intervienen en el debate y en la dinámica institucional del país. A los problemas nacionales se les debe dar tratamiento desde una opción ideológica definida, que no necesariamente pasa por una posición partidaria y que debe conducir a una verdadera democracia participativa ¿Se trata de regresar al pasado para desempolvar la consigna de pobres contra ricos? Da la impresión que vamos hacia esa única salida, porque hoy las condiciones objetivas de pobreza, exclusión y marginalidad se han agudizado de manera acelerada, la brecha entre quienes tienen más y quienes tienen menos o nada, se ha ensanchado y continua ampliándose, sólo que ahora las y los pobres, tienen celulares, iPod, tablets y pueden acudir a modernos centros comerciales, aunque no compren nada o compren poco, o se endeuden en sus tarjetas de crédito, en una especie de nuevo espejismo surrealista, cargado del mensaje mediático de las “oportunidades para todos”.

Las empresas transnacionales y sus aliados locales no solo no han renunciado a la explotación indiscriminada de la fuerza de trabajo; sino que la han profundizado y son los mismos intereses comerciales y financieros los que con su desenfrenada codicia y búsqueda de ganancia a toda costa, están generando peligrosos impactos sociales, culturales y ambientales que ponen en riesgo la vida de los y las salvadoreñas y la de las siguientes generaciones. No olvidemos que El  Salvador es líder de la triste categoría de los más desiguales y vulnerables a nivel planetario.

¿Qué ha cambiado estructuralmente que nos indique que la lucha de clases ya perdió vigencia? Nada, en realidad se ha agudizado, aunque se muestra de una manera particular, cuando los bloques partidarios en disputa, dicen haber renunciado y despreciado al aspecto ideológico de la lucha y en el juego de la democracia representativa burguesa, olvidan la lucha de clases. Solo esto nospuede explicar que el PES, CN, GANA y Unidos por El Salvador (históricos o nuevos instrumentos de explotación-opresión) tengan como principal aliado al FMLN, que en el pasado fuera prácticamente un ejército insurgente de liberación, o que en votaciones matutinas, vespertinas o nocturnas, se consumen y aprueben leyes aplaudidas por el Imperialismo del norte y sus aliados de Europa Occidental.

La lucha por una verdadera democracia, por una democracia participativa y por esa opción preferencial por los pobres que inspiraba a Monseñor Romero, debe ser la guía de los movimientos populares y sociales y es imperativo volver a los orígenes de la teoría de la lucha de clases; hoy más que nunca la historia y los marcos filosóficos e ideológicos que han dado sustentado y dado referencia a las reivindicaciones populares impulsadas desde hace más de 150 años,deben ser retomadas y concretadas en la lucha social.

Todo pasa por el amplio debate y por una renovación conceptual teórica, práctica y metodológica de la dinámica de la lucha social  y  popular. El hombre y la mujer piensan como viven, no se puede estar viviendo en una gran casa, o tener varias residencias y poseer los grandes medios de transporte, o comprar manzanas de tierras y a la vez predicar y pretender que se lucha por una sociedad más justa, incluyente y democrática. En El Salvador, salvo respetables excepciones, lo anterior es la regla. Un viejo luchador y teórico de la izquierda latinoamericana y mundial dijo una vez que solo se puede predicar con el ejemplo, a ese paradigma del ejemplo nos sumamos.

Jueces y política



José M. Tojeira

Toda actividad social e institucional tiene sustratos y repercusiones políticas. Y el accionar de la judicatura con frecuencia se ve influido, motivado o condicionado por factores políticos, creando muchas veces graves injusticias. Cuando se promulgó la ley de amnistía, por poner un ejemplo, se aplicó sin tener en cuenta el artículo 244 de la Constitución ni los acuerdos internacionales de perseguir crímenes de lesa humanidad. Se actuó así poniendo criterios políticos por encima de ordenamientos legales y constitucionales.

 En tiempo de la administración Saca el entonces Presidente de la Corte Suprema acudió a Chalatenango para ser testigo de una farsa gubernamental en la que se simulaba el cumplimiento de la obligatoria petición de perdón por la desaparición de las hermanitas Serrano. Esa presencia del Presidente de la Corte no sólo fue un acto político, sino un acto de corrupción. Pues llegar como testigo del cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuando el acto era una farsa, no se puede catalogar más que como un acto corrupto. Y más cuando quien lo realiza, a sabiendas de su falsedad, es un Presidente de la cúpula judicial.

Es evidente que esta politización corrupta y prevaricadora es intolerable en un sistema democrático sano. Pero en El Salvador nuestra democracia padece todavía demasiadas enfermedades, aun que se vayan dando algunos avances parciales. Algunos de estos avances se han dado sin duda a través de la Sala de lo Constitucional. Sin embargo continúan entre nosotros tendencias que tratan de impedir avances de muy diversas maneras. La propia Sala de lo Constitucional debería ser consciente no sólo de aquellos intentos directos de frenarlos, que han sido numerosos, sino de otros esfuerzos más sutiles de corromper su modo de actuar. Un ejemplo de este esfuerzo por corromper la actividad de la Sala lo expresa bien el amparo contra el nombramiento de Salomón Padilla como presidente de la Corte Suprema.

En efecto, se está tratando, a través de un amparo, de declarar inconstitucional el nombramiento del actual Presidente de la Corte desde unos argumentos muy poco sólidos. Se argumenta que Salomón Padilla es miembro del FMLN y que por tanto carece de independencia ante el partido gobernante. En realidad, ser miembro de un partido político no le hace automáticamente a uno más o menos independiente. Puede ser objeto de recusación o de excusa propia cuando los temas que se traten tengan vínculos especiales con el partido al que se pertenece. En la Corte Suprema de Estados Unidos ha habido demócratas y republicanos y su pertenencia y tendencia partidaria no ha sido nunca objeto de recusación.

En El Salvador los jueces corruptos no suelen ser miembros connotados de partidos políticos, al menos en los últimos años. Un magistrado de la Corte Suprema, hace muy pocos años, se daba el lujo de publicar sus poesías, por cierto de muy baja calidad literaria, en la editorial de la Corte Suprema y con fondos de la misma Corte. Quien es capaz de usar recursos públicos de esa manera resulta más sospechoso que un miembro de un partido político.

La actuación de los magistrados de la Corte Suprema que usando fraudulentamente la ley en su propio beneficio renunciaron hace unos cuatro años a su cargo en la Corte pocos días antes del término de su mandato, para recibir así una jugosa prestación para jueces que renuncian voluntariamente, hay que catalogarla taxativamente como un acto de corrupción. Y en esa colada se fue también el entonces Presidente de la Corte Suprema, que renunció exactamente un día antes para lograr unos dólares más. ¿Fue el único acto de corrupción que cometieron? No sabemos, pero el amor manifiesto al dinero ajeno (dinero público) no es el mejor elemento para medir la honestidad de los jueces.

Utilizar los amparos constitucionales con argumentos retorcidos, suponiendo automáticamente la parcialidad de quien tiene o ha tenido una adscripción partidaria es exagerado e ineficaz. De alguna manera se están privilegiando concepciones ideológicas sobre otros análisis de calidad personal, intelectual, capacidad jurídica, etc. Al final los partidos políticos pueden poner en el cargo a un inútil, con tal de que no sea miembro de un partido político. Y eso con frecuencia es más descorazonador. Los más peligrosos no son los miembros de los partidos, sino los inútiles, los incapaces de dar sentencias con libertad, los que utilizan los resquicios legales para actuar arbitrariamente, los que  se aprovechan de la baja calidad jurídica del país para cometer fraudes de ley sin que nadie se lo reclame o dar paladinamente sentencias injustas.

Y de jueces de esa calaña tenemos demasiados ejemplos en el país. No es lo más prudente resolver favorablemente  amparos que tienen un claro trasfondo político y que introducen una dinámica en algún modo perversa dentro del espíritu democrático.
Ideología política tenemos todos, incluidos los actuales miembros de la Sala de lo Constitucional. Lo fundamental es saber estar por encima de la propia ideología, independientemente de que se pertenezca a un partido político o no.

Si llevamos al extremo esta especie de furor contra los partidos tendríamos que declarar inconstitucional el modo de nombrar a los miembros del Tribunal Supremo Electoral, seleccionados hasta el presente, casi por ley, entre los miembros de los distintos partidos. Y en un campo en el que irremediablemente se convierten en jueces y parte. Y prolongando el argumento “ad absurdum”, incluso declarar inconstitucional el modo de nombrar jueces de la Corte Suprema, puesto que son elegidos por políticos que generalmente tienen muy en cuenta las simpatías ideológicas de aquellos a quienes eligen. Es necesario tener un poco de sensatez, especialmente en estas épocas

¿LA TREGUA SE HA ROTO? Carta del Padre Antonio Rodríguez



Mi Gente Informa - Padre Antonio Rodríguez

San Salvador 7 de agosto de 2013.


 1.- Tres décadas, tres políticas, tres fracasos.

Del año 80 al 92 el país fue incapaz de analizar las consecuencias de las deportaciones de jóvenes y otras problemáticas que viajaban a nuestro país junto con ellas, algunas de estas problemáticas fueron masivas en los años de la guerra y otras lo fueron después de la guerra. En estos años, por no haber construido una política para todos aquellos que fueron deportados, fuimos incapaces de gestionar todas las situaciones y conflictos que viajaban a El Salvador y dinamizar la vida de aquellos salvadoreños y salvadoreñas. La peor política fue la ausencia de la misma “política de atención a deportados-as”.

Primer fracaso.


Del año 92 al año 2002, que fueron las años de la construcción despiadada del modelo económico de mercado, en donde saliendo de la década de Guerra Civil terminamos en una guerra del sistema económico de mercado, desmantelamos el poquito estado social ético para instalar el estado liberal; y además no hay ninguna política de atención a jóvenes en riesgo social en condiciones de empobrecimiento, víctimas del modelo económico de exclusión asumido por El Salvador en donde los niños, niñas, adolescentes y jóvenes no son sujetos de derechos ni hay políticas de inversión para el desarrollo de sus capacidades, sino solamente son objetos de gastos, quedando abandonados e invisibilizados, haciendo que perdamos un década en la que se expulsó a estos jóvenes de sus familias, para buscar otras familias.


Ante esto, el Estado renunció a construir una “Política de atención a niños/as y jóvenes en situación de riesgo social”. Segundo fracaso. Se comenzó a retroalimentar un modelo cultural pandilleril, enviado a nuestro país en la primera década. Esta década alimentó el fenómeno y no fuimos capaces de visualizar las dimensiones que tomaría el fenómeno; recuerden que en esta década los homicidios estaban por los 2 mil anuales, y la extorsión y otras problemáticas no eran un tema de importancia, hasta la tercera década y su fracaso que sería un flagelo para una parte de la población y un alivio para la otra parte, que la fuimos dejando desatendida y hundida en sus conflictos de exclusión y marginalidad, aunque los fines no justifiquen los medios ni en estas medidas ni en otras, como explicaremos en la década del mano durismo que no solo fue fracasada sino injustificada.


Del año 2002 al año 2012, la década del manodurismo nacional y regional, de los gobiernos de derechas centroamericanos con expresiones de marketing electorales regionales como “Mano Dura”, “Súper Mano Dura”, “Plan Escoba”, “ Alianza Azul”, “Plan Sarisa”, “Plan Quinientos”, “Cumbres Anti-pandillas”, “Plan Mérida”, entre otros. En el caso Salvadoreño, el año 2002 terminamos con 2 mil 346 homicidios al año, y el sistema penitenciario contabilizó este año 11 mil 451 privados/as de libertad. Con esta tendencia cerramos la década de política manodurista a finales del 2011 con 4 mil 374 homicidios y cerca de 25 mil 400 internos en los centros penales, situándonos en uno de los países más violentos del mundo y la región más violenta, con índices de más o menos 70 homicidios por cada 100 mil habitantes.


La política del Manodurismo y las voces que exigen su regreso son aquellas que hicieron de la violencia su lucro, otros hicieron su negocio electoral, otros crecer sus empresas de seguridad, y otros (como el Estado) el negocio de la corrupción en donde la extorsión nutrió a políticos, militares, custodios, jueces, fiscales y funerarias; y los pandilleros fueron los que menos se beneficiaron de este impuesto ilegal y delictivo del que muchos tienen manchadas sus manos, incluso el narco tráfico instalado y controlado en la clase política, empresarial y en parte del estado se benefician del discurso mediático pandilleril invisivilizándolo y opacándolo, queriendo fingir que este problema no existe, cuando hoy vemos detención de camiones de cerca de 16 millones de dólares y barriles por la misma cantidad, provenientes del Narco-tráfico, en donde no salen sus responsables con el mismo nivel de visibilidad que el fenómeno de pandillas.

¿Por qué esta estrategia de invisibilidad del Narco-Trafico es el mayor y más profundo problema de El Salvador?, ¿Qué nivel político y económico tienen los Narcos que son capaces de vivir en la impunidad y hacer que algunos funcionarios abanderes, fruto de su apoyo político, campañas mediáticas de detracción hacia la tregua y otros problemas para seguir en esta invisilidad y continuar con sus economías criminales?


Me sorprende muchísimo que esta década que duplicó los homicidios y que además se vio afectada por el fenómeno pandilleril de una década anterior con jóvenes en riesgo social a una estructura mucho más delictiva, no tuviera la magnitud de detractores y de comunicados de todo tipo (fiscales, políticos, académicos, religiosos) como lo tuvo el año y medio de tregua, en donde los resultados han sido parar una guerra enviada, desatendida y fortalecida en las tres décadas de tres políticas fracasadas.

Son 30 años de un profundo fracaso perverso de un sistema político ideológico nacional e internacional que se lucraron y les interesó un país violento, fragmentado y con su cohesión social-política y religiosa destruida para terminar imponiendo su doctrina de seguridad nacional y controlar nuestros recursos e instalar en la psique de la población el populismo punitivo, imponiendo el manodurismo como la única política de combate a la violencia reduciéndola de forma perversa a sus consecuencias y a las pandillas: “No hay violencia porque hay pandillas, hay pandillas porque hay violencia, y hay violencia porque hay conflictos y muchos niños y jóvenes salvadoreños que no queremos preguntarnos ¿qué genera conflictos en los jóvenes, en los niños, en …?

En esta época eran escasas las voces que anunciábamos el profundo fracaso y perversidad de estas décadas. Por qué aparecen hoy no críticos que serían buenos, sino detractores ideológicos perversos; quizá ya empiezan a sentir el dolor y la herida de perder no un ser querido, sino sus ganancias electorales que un día les dio y sus cuantías económicas a la industria de seguridad privada, servicios de seguridad empresas de alimentos a centros penales, venta de armas, drogas y más.

Disculpen que me detuviera en un cierto acercamiento descriptivo y analítico de esta década, pero fue la que duplicó los homicidios a niveles de 4 mil 400 homicidios anuales y terminó con cerca de 25 mil privados de libertad, y una cantidad de políticas y militares con visión punitiva llenos de ira y un sin fin de discursos y endurecimiento de leyes que no sirvieron sino para ser el uno de los países más violentos del mundo, terminando con la incorporación del ejército en tareas de seguridad pública e invisibilizando y desprestigiando constantemente el enfoque de la violencia desde un problema de derechos y abandonar el enfoque manodurista. A más derechos más paz.
La década de la política manodurista ha fracasado. Tercer Fracaso. Aunque para otros fue un éxito, por eso la añoran.

Resumen de las tres décadas, las tres políticas, los tres fracasos:


1.- del 1982-1992: Ausencia de una política para atender a los deportados/as. Década de la deportación del fenómeno pandilleril. Política de la ausencia de política.

2.- De 1992 al 2002. Ausencia de política de atención a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en riesgo social. Falta de políticas públicas de prevención secundaria y terciaria.

3.- Del 2002 al 2012. Política manodurista fracasada y ausencia de políticas que responda a la multi-causalidad y multi- sistémica con enfoque de derechos. Reducción de la violencia a pandillas y desaparece la pregunta por el conflicto.



2.-LA TREGUA ¿Se ha roto?


Muchos están esperando esta noticia para volver a reactivar sus negocios y continuar convirtiendo la violencia en un negocio, otros quieren seguir un modelo económico que no invierta en los niños/as y jóvenes y que el futuro de ellos sea la muerte prematura y lenta de hambre, exclusión y marginalidad sometiéndolo a las cunetas del modelo económico y apaleados por el mercado.
Otras potencias económicas quieren seguir imponiendo sus política de seguridad nacional, invertir en seguridad y exigir mayor control de territorio, para así controlar recursos, agua y minerales.
Otros quieren seguir invisibilizando el narco y el crimen instalado en narco-políticos y empresarios del sector trasportes y otros.

Otros las partidos políticos, en su negocio electoral por controlar el aparato del estado, utilizan y manosean el tema para dinamizar y potenciar la industrial electoral con un discurso punitivo, represivo, tan internalizado en nuestras vidas que aprendimos a golpes, y la cultura del castigo es tan aplaudida, por desgracia y con pocas capacidades para aprender y para corregir dialogando.

Otros quieren que se responsabilicen de la tregua el gobierno u otros, cuando la tregua es un pacto de no agresión entre las grandes pandillas del país que contó con la facilitación del Raul Mijango y Monseñor Colindres como personas que entendieron de las tres décadas y sus fracasos, a quienes el Señor Presidente y el Ministro de Justicia y Seguridad les facilitaron estos espacios de diálogos, que por la visión tan punitiva de la opinión pública nunca hubieran sido aprobada, sin embargo no todo lo que dicen las mayorías es bueno, existe la dictadura de las mayorías incluso en las democracias, pero que pudimos parar la guerra en la que nos sometieron en las tres décadas y en especial el manodurismo. Este esfuerzo es admirable y de reconocer sus bondades para seguir fortaleciendo el proceso.

Hoy podemos decir que la tregua no se puede romper porque nunca existió, aunque en nuestro lenguaje es una forma de hablar, pero la verdad es que nunca existió, lo que hoy tenemos es un proceso de reducción de la violencia y de la criminalidad en donde INTERPEACE está haciendo sus aportes desde su experiencia en procesos de diálogos en países en conflicto y pos-conflicto y en nuestro casa vivimos los dos momentos. Este proceso estratégico, que tiene como fundamento el DIÁLOGO como arquitectura de todo proceso de paz, ha generado una nueva dinámica en El Salvador que no podemos dejar de pasar y poner las bases para que a corto y largo plazo miremos el problemas de las violencias desde una trasformación de las fenómenos violentos en nuevos movimientos culturales de paz y procesos culturales de paz desde espacios de INCLUSIÓN Y DIÁLOGO, sin confundir estos espacios con negociación como algunos los bautizan de formas perversas.

Estos discursos y retóricas de los detractores del proceso estratégico de construcción de espacios de inclusión y diálogo han sido bombardeados por una lucha de ingenuidades e ingenuos, que por desgracia es una ingenuidad hegemónica, la misma que nos hizo vivir en las tres décadas de las tres políticas fracasadas que quieren imponernos en una cuarta década.

La tregua se rompió, hoy es un proceso de generación de espacios de Diálogo e Inclusión para responder a las preguntas ¿Cómo incluir a los excluidos?, ¿Cómo atender y reparar a las víctimas?

Estas preguntas son necesarias para no volver a las grandes barbaridades militares de la masacre del Mozote o Sumpul, que fueron más de mil personas asesinadas y quemadas, homicidios que gozan de impunidad y víctimas que se invisibilizaron. Hoy tenemos más de 30 mil privados de libertad enfrentando la justicia de esta nueva guerra social, sin gozar de la impunidad con la que gozan los responsables de la guerra y de la violencia del pasado.

Es por estas tres décadas con sus tres políticas, más toda la acumulación de fracaso en donde no somos capaces de hacernos la pregunta por el CONFLICTO y la generación y gestión de ideas que nos ayuden a dejar de preguntarnos por los efectos y afrontar el conflicto, que se hace necesario una propuesta.



PROPUESTA:

 
Comencemos a generar diálogos todos y todas, en todas las direcciones y en todos los niveles, y a poner las bases del PACTO nacional, económico, político, local e inter-eclesial por la paz, donde saquemos este problema de los tiempos electorales, coyunturales y mediáticos que se nutren con el dolor y la sangre.

3.- IDEAS PARA EL MOMENTO, PROCESO DE PAZ


No se trata de criminalizar la pobreza, como en ciertos espacios de pensamiento autoritario, estrategia que recurren las minorías reaccionarias y que se convierten en una discriminación que se monta sobre otras discriminaciones al culpar de los males sociales a quienes han sido excluidos de la sociedad. Una cosa es sostener que la marginación y la exclusión son causas de la violencia social y otra, significativamente diferente, afirmar que los marginados y los excluidos son los culpables de esa violencia .De hecho, estos últimos son las víctimas principales de esas dos calamidades. Víctimas de la exclusión y la pobreza, y víctimas de la violencia que, cuando no los enreda, los aplasta.


Y como dice Ciro Marayama, parafraseando a Marx, que la falta de oportunidades puede ser el cultivo -o cómo podríamos decir estas tres décadas de fracasos en El Salvador- son el cultivo de una especie de “ejercito delincuencial de reserva”; y retomando una cita de Eugene Buret, escrito allá en 1840: “Una vez que el hombre es aplastado por la miseria -que es la pobreza sentida moralmente-, poco a poco se deprime y se envilece; pierde, uno tras otro, todos los beneficios de la vida civilizada y adquiere los vicios del esclavo y del bárbaro.”
Es el tiempo de abandonar mi lugar desde el que hice o hacemos la lucha para construir nuestro lugar donde el diálogo, participativo y abierto, recobre y funde la institucionalidad necesaria para dinamizar el momento del proceso de pacificación del país en donde se analice, se aborden y se recojan los disensos, los cuestionamientos y comencemos a gestionar el conflicto nacional que ha generado tantas violencias, poniéndole nombre y rostro a la paz y dibujando el futuro.

Pues El Salvador es el espacio de paz y para la paz si desde ya comenzarnos a reconocernos todos como violentos y empezar a desarmarnos todos de la violencia internalizada por los modelos de aprendizajes desde los que nos educaron. Comenzar a preguntarnos juntos ¿Cómo hablar de la paz en un mundo de muerte? ¿Cómo hablar de paz en un mundo de lobos? ¿Cómo hablar de paz en un mundo de guerras, de armamento, de pobreza, exclusión y de ingenios bélicos?, ¿cómo hablar de reconciliación en un sistema de bloques?, ¿cómo ser Abeles en un mundo de Caínes?, ¿cómo ser pacifico en un mundo violento?
Estas preguntas nos ayudan a salir del simplismo o el infantilismo, como la ligereza con las que hablamos y tratamos las violencias y los conflictos que la originan como los efectos de las dos.


4.- DESAFIO: INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA PAZ

Quiero terminar esta carta con algunas ideas que son urgentes ante el momento del proceso de pacificación y así ser agradecidos con el momento favorable que vivimos, el cual requiere de un Estado que sea responsable e institucionalice y asuma la responsabilidad que durante décadas asumió de forma fracasada. No podemos equivocarnos y solo si somos capaces de ir mas allá de intereses personalistas, ideologistas, populistas y dejamos de manosear la violencia para usarla y asumimos una responsabilidad y declararnos en sesión abierta y permanente, en una mesa nacional de actores y sectores para construir un PACTO NACIONAL INCLUYENTE POR LA PAZ.

Liderar un proceso nacional y regional en donde se caracterice el fenómeno de maras y pandillas como un conflicto Social Especial e Internacional y trabajar en conjunto para que el abordaje del conflicto nos lleve a la Negociación Socio Política de este conflicto.

Que se diseñe el MINISTERIO DE CULTURA DE PAZ, en donde se organicen con dos vice-ministerios: el Viceministerio de Prevención y el Viceministerio de Rehabilitación y Reinserción. El Viceministerio de Prevención ayudaría desde una política y sistema nacional de prevención, para desarrollar un modelo nacional en donde el sistema educativo y otras instancias coordinen dicha estrategia. El Viceministerio de Reinserción y Rehabilitación podría dinamizarse con cuatro coordinaciones que responden a la problemática terciaria, como es la coordinación psico-social –espiritual, la de educación, la de empleo y la de emprendedurismo y cohesión social, en donde actores se coordinen para hacer sinergias y afronten la problemática de forma sistémica y holística con un enfoque de derechos.
Urge posicionar y dotar de derechos humanos mejorando en una profunda trasformación el sistema penal nacional. Es una situación inhumana en las condiciones de hacinamiento en que se encuentran las personas. Reforma del sistema penal y sus condiciones.

Construir el fondo económico para la Paz, que dote de recursos el Ministerio de Cultura de Paz y otras acciones de generación de condiciones para la paz.

Una reforma policial y sus condiciones. La mentalidad punitiva y el desgaste policial de las décadas manoduristas, las prácticas perversas de irrespeto sistemático a los derechos humanos y el irrespeto al debido proceso ha deteriorado la dimensión humana y profesional de la corporación policial, además de la poca capacidad de auto cuido y el impacto de la violencia en sus personas ha generado un deterioro de la salud mental que los ha introducido en círculos de odio y de ira que hace que ellos mismos sigan siendo y reproduciendo la vida de los victimarios. Urge la atención y la reforma de la corporación policial y una recuperación de su Salud mental.

Y por último, el abandono de la fiscalía de negociar con delincuentes a través de la figura del “CRITERIADO”, y ofrecer la oportunidad de criterio a delincuentes con 3 y 10 homicidios y darles la libertad por un proceso de negociación con fiscales a través de información por delitos.

Señor presidente de la Republica, Mauricio Funes, creo que cuando te dicen que asumas la responsabilidad se entiende que te animan a construir en este último año, para dejarnos el camino que usted comenzó y ningún otro presidente quiso, las bases de un proceso de pacificación el cual no le ha sido fácil, pero que al final nos regaló las bases y las estrategias para iniciarlo, espero que ahora le den su apoyo aquellos que le exigen responsabilidad e institucionalización.

Por último quiero reconocer el esfuerzo de Raul Mijango y Monseñor Colindres y de otros que se atrevieron a poner sal en la herida histórica y dolorosa que aunque todavía hay mucho dolor, luto y barbarie, pero esos es lo que nos motiva a seguir adelante.

PADRE ANTONIO RODRIGUEZ LOPEZ-TERCERO
6 DE AGOSTO DE 2013
SOLEMNIDAD DEL DIVINO SALVADOR DEL MUNDO

martes, 6 de agosto de 2013

Detrás de la noticia: Entrevista con Elías Jaua

Las revelaciones de Snowden y la disposición de Caracas de ofrecerle asilo político, la unidad que vive ahora América Latina, la presidencia pro témpore de Venezuela en Mercosur y el futuro de las relaciones venezolano-estadounidenses, en una entrevista exclusiva de Eva Golinger al canciller de Venezuela Elías Jaua en “Detrás de la Noticia”.


sábado, 3 de agosto de 2013

“LAS MALAS INTENCIONES” (2011)


Relata un periodo en la vida de Cayetana, una niña de ocho años que crece en el Perú de comienzos de los 80, cuando la violencia terrorista comenzaba a agitar al país. La historia transcurre según el punto de vista de esta niña inteligente, pero con una personalidad algo oscura y distorsionada. Hija de padres separados, Cayetana está sola y bajo el cuidado de sus empleados. 

Tras regresar de un largo viaje, su madre, Inés, le da una noticia inesperada: está embarazada. El frágil mundo de Cayetana se desmorona. La niña se encierra en su cuarto y declara de manera solemne que el día del nacimiento de su hermano será el día de su propia muerte. Sólo su imaginación y la irrupción de los héroes nacionales de sus textos escolares – Olaya, Grau, Bolognesi – podrán salvarla de un entorno familiar cada vez más ajeno en un país a punto de derrumbarse  


(Video) Expediente Uribe (Serie TV)


Durante todos los lunes de abril de 2012 TeleSUR emitió una serie de reportajes con el título Expediente Uribe sobre Álvaro Uribe Vélez, el ex presidente de Colombia que gobernó su país desde 2002 a 2010.
 
En “Expediente Uribe“, el ex mandatario colombiano y su familia aparecen como aliados a las mafias del narcotráfico, la persecución criminal de periodistas, sindicalistas y opositores políticos, y vinculado a los grupos de exterminio.

Se analiza el fenómeno de los falsos positivos, eufemismo referido al asesinato de más de 3200 civiles por parte del ejército para hacerlos pasar por guerrilleros caídos en combate y cobrar así una recompensa. El poder político representado entonces por Álvaro Uribe utilizaba -y sigue utilizando- las estadísticas de estos “caídos en combate” como propaganda de guerra contra la guerrilla FARC-EP. El grueso de las víctimas de este modo terrorismo de estado, lo conforman adolescentes, retrasados mentales, padres de familia, campesinos, vagabundos y pobres en general.

Los reportajes de Expediente Uribe no se limitan en su exposición al periodo presidencial, sino que profundizan en la etapa en que fue de gobernador de Antioquía, donde aparece como principal impulsor de las estructuras que aún perduran del crimen organizado, el paramilitarismo y los escuadrones de la muerte.

También son analizadas sus actividades en los periodos en que ejerce como director de la Aeronáutica Civil (1980-1982), puesto desde el que garantizaría al cartel de Medellín las licencias para pequeñas aeronaves que le permitirían imponerse sobre los demás grupos del narcotráfico. Entre los años 82 y 83, Uribe sería además alcalde de Medellín. También es sometida a investigación la etapa que funge como senador de la República entre 1986 y 1994.


Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...