Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 12 de abril de 2016

Cómo lavar la bicicleta


Los secretos de algo que pareciera no tener secretos: un buen lavado, secado y lubricado de nuestra bicicleta. Productos y procedimientos que no hay que usar. Una lubricación bien hecha. Un acabado “a nuevo”.

 Diego Maldonado.

Durante los inviernos crudos muchas bicicletas salen de circulación. Otras no, ya que sus dueños son lo suficientemente tenaces como para no abandonar el ejercicio ni con frío, ni con lluvia, ni con un sol que raje la tierra. Pero en cualquier caso, el comienzo de la primavera asegura que de ahora en más la usaremos mucho más. Por lo tanto, es el momento ideal para, sin importar la nacionalidad, la raza o la religión de nuestra bici, hacerle una buena caricia, y esta caricia empieza por un buen lavado y desengrasado, una consiguiente lubricación y un embellecimiento final.
Hecho esto, recién habría que considerar hacerle una puesta a punto y los ajustes finos que fueran necesarios. Es que un primer consejo para detectar cualquier problema en el funcionamiento es una buena limpieza, lo que nos va a aportar un excelente panorama de cualquier desperfecto.
Llegó entonces la hora de una buena limpieza, para lo cual recomiendo seguir los pasos que describo a continuación.

No a la hidrolavadora

Nunca, por ningún motivo, lavar la bicicleta con hidrolavadora. El agua a presión es el peor enemigo de los mecanismos sellados; imagínense entonces el grado de esa enemistad con los que no lo son. Las mazas, cajas pedaleras, movimientos de dirección o rueditas del cambio trasero tienen en su interior o-rings, que justamente están para que no entre tierra, agua o barro dentro de los mismos, así como también para evitar que la lubricación original se salga. Y es fundamental para el buen funcionamiento de una bicicleta que todas sus partes se mantengan lubricadas y sin el más mínimo juego.
El agua a presión provoca desastres. Entra agua donde no debe entrar, sale lubricación de donde no debería salir, y luego de unos meses de funcionar sin lubricantes el mecanismo se destruye.
Sin embargo si al lavado se lo hace a mano, pese a que se tarda un poco más y quizás si tiene mucho barro haya que repetirlo, nos da la garantía de que no perjudicamos nada.

No a la nafta (gasolina)

Si la transmisión está muy sucia, el agua y el detergente no son suficientes para dejarla perfectamente limpia. Hará falta algún producto que ablande la mugre que hay en cadena, piñón, descarrilador, plato y palancas.
Aquí también hay que tener mucho cuidado, porque en este caso el peor enemigo de las transmisiones de bicicletas es la nafta, un producto muy tentador pero muy dañino, tan fuerte que le saca las ganas de “vivir” a la bici. La nafta deja tan reseca a la cadena y al resto de los componentes que hace prácticamente imposible que estos vuelvan a tener su lubricación natural mínima. Además, la nafta es tan corrosiva que derrite en parte todos los o-rings con los que entra en contacto.

Un set de limpieza ideal

Dicho ya que lo peor que podemos hacerle a nuestra máquina es utilizar una hidrolavadora y/o nafta, pasemos a ver de qué va a constar un buen set de limpieza:
– Balde,
– recipiente plástico,
– cepillo de cerdas blandas (el que se utiliza para lavar autos),
– detergente concentrado,
– querosene,
– cepillo de cerdas duras (tipo mecánico) o cepillo de dientes,
– rayo (en lo posible con la punta afilada),
– lustra muebles (Blem o similar),
– trapo,
– franela y
– lubricante.

¡Fuera la mugre!

Dependiendo de la suciedad que tenga nuestra bici podremos optar por hacer una limpieza a fondo o simplemente una repasada, pero a los fines de esta nota haremos de cuenta que nos encontramos en el peor de los escenarios: tierra seca, barro y mucho aceite viejo y sucio en la cadena, piñón, plato y palancas, etcétera.
Antes de comenzar el trabajo, si la bicicleta tiene frenos a disco, deberemos retirar las pastillas o proteger todo el cáliper con una bolsa impermeable a algo semejante. Es que si las pastillas se contaminan no nos servirán más.
A continuación colocamos la bicicleta en un lugar donde quede bien apoyada y sobre un piso que esté preparado para recibir toda la suciedad (para evitar mancharlo podemos colocar un cartón grueso debajo.)
Tomamos el recipiente plástico, que puede ser una botella o un bidón cortado al medio y lo llenamos con unos 200 cc de querosene. Con el pincel de cerdas duras o el cepillo de dientes comenzamos a empapar toda la transmisión, cadena, piñón, platos, descarrilador, entre el plato y palancas y la caja pedalera, las rueditas del cambio trasero y por todos los recovecos que hay en un sistema de cambios.
El querosene tiene la gran particularidad de ser un limpiador con el punto de lubricación justo para una limpieza de este tipo, mientras que el gasoil es demasiado aceitoso y la nafta todo lo contrario. También existen limpiadores cítricos que son excelentes, pero los costos son muy diferentes al de este producto que siempre termina siendo “mágico” con un buen trabajo.
Una vez empapada la transmisión completa, comenzamos a limpiar con más fuerza, como para que ablande el aceite viejo que llega a formar un verdadero “engrudo”. Es importante ayudarse con la punta de un rayo afilado, pasándolo por las hendijas, en las coronas del piñón y en los espacios entre los platos, quitando las costras que se forman en las rueditas del cambio trasero y que a veces hasta las tapan por completo. Es importante también colocar la cadena en combinación plato chico y corona grande del piñón para poder pedalear en sentido contrario a las agujas del reloj, apoyando primero el cepillo en la cadena y luego la punta del rayo en los laterales de las rueditas, para que salga toda la roña.
Una vez hecho este trabajo prolijamente, si la bici estaba realmente sucia a simple vista no parecerá que hayamos limpiado mucho. Ahora lo ideal seria quitarle los residuos de querosene con aire a presión, pero como no todos disponemos de un compresor en casa lo que recomiendo es pasar a la segunda fase de la limpieza.

A la ducha

Llenan el balde de agua por completo y le tiramos un buen chorro de detergente. Tomamos ahora el cepillo de cerdas blandas y lo introducimos dentro del balde varias veces, formando mucha espuma. En una primera etapa, sólo tomando la espuma con el cepillo la esparcemos por el manubrio, la parte superior del cuadro, el asiento y la horquilla y frotamos ligeramente en la zona de los shifters, ya que no les hace bien empaparlos por completo.
Hecho esto, tomamos el cepillo bien cargado de agua con detergente y pasamos a lavar todo. Cuando digo todo es TODO: el cuadro, la horquilla, detrás del caño de asiento, debajo del asiento, debajo del caño diagonal, debajo de la caja pedalera, las llantas, los rayos; todo formando mucha espuma y repitiendo varias veces la operación.
Luego de haber lavado toda la bicicleta, pasamos a la trasmisión, donde hay que lograr también mucha espuma en la zona donde antes empapamos y limpiamos con querosene. Ahora el agua y el detergente terminarán de quitar todos los residuos que ablandó el limpiador y el enjuague hará que finalmente todo este sector quede reluciente.
Para terminar con el lavado hay que llenar nuevamente el balde con agua limpia y volcarla poco a poco sobre la bicicleta completa, de arriba hacia abajo. Este enjuague terminará de quitar los restos de detergente y mugre. Terminado esto habrá que pegarle una buena sacudida a la bici y dejarla escurrir un rato para luego secarla con un trapo limpio y seco.
En el secado es importante repasar todos los puntos, comprobando que no haya quedado nada sucio. También se debe secar la transmisión, los huecos que quedan entre el descarrilador y la caja pedalera, la cadena, el cambio trasero y el descarrilador.
Una técnica que recomiendo para esta etapa es la del “lustrabotas”: tomamos el trapo por un extremo y lo introducimos por cada hueco, de forma tal que se pueda tomar con la mano del otro extremo. A continuación hacemos que el trapo recorra varias veces el punto a secar y limpiar.
Para ser bien prolijos conviene emplear esta técnica en las caras internas de las vainas traseras superiores e inferiores y dentro del descarrilador, ya que el cepillo no llega a esos lugares escondidos.

El toque final

La culminación de esta tarea merece un remate excepcional: una buena lustrada. Si la bicicleta tiene pintura laqueada (es decir con brillo) hay que ponerle bastante lustramuebles Blem, pero si el acabado es mate no usaremos este producto, porque le quita la textura mate y queda como satinada. En el caso de acabados mate conviene usar aguarrás, que deja la superficie mas mate todavía.
Aquí también vale una observación sobre los frenos a disco: debemos evitar que tanto el Blem como el aguarrás entren en contacto con las pastillas, ya que estos productos las perjudican tanto como el querosene.

Un secretito para que actúe bien el lustramuebles es dejarlo secar como mínimo 20 minutos o media hora. Si hacemos esto lograremos un brillo mejor que el que viene de fábrica.
Ahora tomamos una franela y repasamos todo (el cuadro, dentro de las ruedas, entre los rayos, las mazas, las piezas de aluminio, etcétera) como si lustráramos una manzana deliciosa, terminado lo cual descubriremos la terrible bicicleta que teníamos debajo de toda la mugre. Ésta de la franela puede ser la tarea más placentera y redituable, ya que cuanto más dedicación le pongamos mejor va a quedar el fierro.

Lubricación y final

Con respecto a la lubricación, es importante tener en cuenta que sólo será necesario un poco de aceite bien liviano en la cadena y en los bujes de las rueditas de la pata de cambios. Es más, recomiendo quitar el excedente de aceite de la cadena con un trapo, para que quede sólo lubricada interiormente y no se le pegue enseguida la tierra.
Para mantener todo lubricado, bastará con que cada tanto hagamos una mínima lubricación, repitiendo lo del trapo para quitar el excedente. En condiciones de clima normales esta lubricación puede durar hasta seis meses.
Por su parte, el Blem que le vaporizamos al cuadro habrá creado una capa de cera que lo protege de la tierra y que permite que sólo con un trapo húmedo recuperemos el brillo.
Sólo nos queda ahora sentarnos y admirar un poco nuestra bici, y hasta sacarle una foto, porque no va a tardar mucho tiempo en volver a ponerse como estaba…
Trabajos como éste vale la pena hacerlos como mínimo una vez al año y esta época es especial para ello, ya que hace que renazcan con mayor firmeza las ganas de pedalear y hasta de usar la bicicleta todos los días como medio de transporte.
Si luego de este trabajo encuentran algún desperfecto técnico y lo pueden solucionar, bárbaro, pero si se les complica no duden en llevar la bicicleta limpia a un buen taller, ya que luego de semejante trabajo la última caricia es dejarla en óptimas condiciones mecánicas.

miércoles, 6 de abril de 2016

Los 86 años del Partido Comunista de El Salvador



Dagoberto Gutiérrez

A las 8 de la mañana del domingo 3 de abril, empezaron a llegar grupos de jóvenes que entre risas y abrazos parecían saber que es lo que iba a ocurrir en el Teatro de Cámara Municipal “Roque Dalton” en San Salvador.

Las puertas estaban abiertas, la musica resonaba en el escenario, suave y cadenciosa, una manta grande con el nombre de Partido Comunista de El Salvador y retratos de Marx, Engels, Lenin, Farabundo Martí, coronaban ese escenario. En el exterior se instalaban ventas de libros, adornos y otras cosas de ocasión, mientras el café y el pan empezaba a circular. La mañana era radiante y el sol lleno de cortesía no calcinaba todavía.

El Partido Comunista de El Salvador celebraba sus 86 años de existir, luchar en diversos terrenos, resistir y promover. Los que en marzo de 1930 lo fundaron a orillas del Lago de Ilopango, probablemente no esperaban que la nutrición ideológica y política de la creatura que surgió ese domingo, en esa reunión de obreros, artesanos e intelectuales, tuviera tanto vigor y llegara a ser tan necesario.

El PCS ha recorrido diversos territorios, empezando por la fugaz y peligrosa legalidad en las elecciones que el dictador Maximiliano Hernández Martínez convocó en el año 31 del siglo pasado. Luego vinieron largos años de represión hasta que en 1950, en los turbulentos acontecimientos de esa década, nuevamente el Partido Comunista emerge buscando comunicación con las masas. Estos fueron años de desarrollo del trabajo en el seno del movimiento sindical, hasta que a finales de esa década, en 1959, al triunfar la revolución cubana, el pueblo es cruzado en su ánimo, voluntad y pensamiento por un huracán de entusiasmo y resistencia que esta revolución expandió.

Estos años fueron espacios encendidos de lucha de masas, de organización, movilización y también de áspera y ruda clandestinidad que en ningún momento impidió el trabajo político del PCS.

El ambiente social con sus llamas, sus cruces de pensamiento y acción, crearon las condiciones para que en 1969, el Partido sufriera la única división de su historia, de resultas de la cual fueron creadas diferentes organizaciones populares. Al final de esta década viene la guerra con Honduras y el Partido apoya la lucha contra la cúpula militarista del gobierno hondureño, que estaba masacrando a miles de migrantes salvadoreños radicados en Honduras.

En este década del 60 estalla la primera huelga nacional de maestros, dirigida por Andes 21 de Junio, y el Partido Comunista fue un destacamento infaltable en esta gesta histórica. Un año anterior, en 1967, el Partido es fuerza fundamental en la campaña electoral del Partido Acción Renovadora (PAR), que movilizó y organizó a miles y miles de salvadoreños.

La década de los años 70, que es como una bisagra histórica, fue el escenario del ensanchamiento de las fuerzas revolucionarias y la lucha armada aparece como una de las formas políticas de resistir a la dictadura militar de derecha, establecida en 1932. En esta década se fundamentan las condiciones ideológicas y políticas de las que surgirá la guerra en su forma de lucha armada, y ya en los años 80, la guerra aparece como lucha armada generalizada.

Es en estos años donde el pueblo, a través de sus organizaciones, construye su obra maestra: la alianza política llamada Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que dirigiría la guerra del pueblo contra sus opresores durante 20 años.

El Partido y la Juventud Comunista remontaron esta máxima prueba con un alto costo de sangre y de vidas preciosas, pero al final, el PCS está política, ideológica y socialmente fortalecido y transformado.

Este momento histórico de cruce de caminos resulta caro y oscuro para un partido que había resistido con éxito décadas de represión y aislamiento y que había remontado con éxito la más sangrienta guerra de nuestra historia, al final de la cual se extingue el acuerdo político entre las distintas fuerzas y sobreviene el dilema histórico de incorporarse al sistema político pero saliendo de la sociedad. Es en este momento cuando este sujeto histórico sufre un quebranto en su existencia y aparentemente es apartado de la lucha política en nombre de un supuesto y nuevo actor destinado a circular en las cañerías ideológicas del mismo régimen.

Han pasado 25 años de un periodo amargo y oscuro para el pueblo y resurge la necesidad de un instrumento político que construya junto con el pueblo la luz del entendimiento necesaria, que construya los caminos que hay que recorrer, que proponga las formas que las luchas deben y tienen que adoptar, que convoque a los hombres y mujeres con voluntad para resistir y que finalmente lleve al pueblo a nuevos estadios de lucha contra la actual dictadura del mercado neoliberal, de su gobierno lacayo y de los nuevos esbirros.

El pueblo colmó las instalaciones del Teatro de Cámara y adultos, jóvenes, hombres y mujeres, permanecieron atentos y entusiasmados ante el mensaje que un Partido Comunista resistente expresó toda la mañana. Este pueblo buscaba respuestas y también preguntas, buscaba caminos y soluciones históricas para que puedan convertirse en soluciones puntuales a problemas puntuales.

A los 86 años, el Partido expresa un amorío entre una larga experiencia histórica y un entusiasmo juvenil para acometer lo que el momento requiere, y así, los acordes de la Internacional se cruzaron con las notas y cánticos de la resistencia actual, y aquel Partido que estuvo en la base organizativa del levantamiento de 1932, que fue diezmado por la matanza, aparece con vigor, con pensamiento fresco y resistente. El pueblo que nutre los sueños y las utopías, que necesita un instrumento real para las luchas actuales, necesita como nunca antes a un Partido Comunista popular, revolucionario, anti-capitalista, participativo y constructor del socialismo necesario y oportuno.

La fiesta del domingo 3 de abril debe continuar y necesita ensancharse para que sus luces no se apaguen nunca y la sangre de los mártires siga alumbrando los caminos llenos de redención de todos aquellos y aquellas que murieron en la tortura, que desaparecieron sin nombre, que cayeron con el fusil en la mano. Para todos ellos, esta fiesta es parte del homenaje necesario y perenne que construimos con nuestra lucha.

lunes, 4 de abril de 2016

CON LA MIRADA EN ALTO - HISTORIA DE LAS FPL

 
 
En este libro-testimonio me he esforzado por reconstituir la historia de esta organización político-militar que en importante medida es también la historia del movimiento revolucionario salvadoreño, a través de algunos de sus principales protagonistas. A lo largo de año y medio he entrevistado a su primer responsable,Leonel; a su segundo responsable, Salvador, y a tres miembros de su comisión política: Rebeca, Facundo y Valentín. 
 
Lamento enormemente no haber grabado la conversación con Dimas, otro compañero de la máxima dirección, pocas semanas antes de que cayera en combate en la ofensiva de noviembre de 1989. Sobre aspectos significativos del período inicial de las FPL figura también en el libro el testimonio de Marcial extraído de una entrevista que le hice a mediados de 1982, intercalando, en algunos casos, sus respuestas a las mismas preguntas que ahora les hice a los dirigentes actuales ya señalados, en atención al indudable valor histórico que aquéllas tienen.
 
 La dirección de las FPL estimó con mucho acierto que era él el hombre más indicado para hablar de algunos detalles de aquella etapa, a pesar de haber incurrido luego en los gravísimos errores en que cayó porque éstos no pueden negar sus grandes méritos históricos.
Nadie encontrará aquí una apología de las FPL. Los compañeros con mucha honestidad narran los aciertos y errores de su organización, contribuyendo, de esta manera, a recuperar una experiencia aún virgen que sólo existe en la memoria oral de sus protagonistas. 
 
 MARTA HARNECKER 

El asesinato impune de Katya Natalia Miranda Jiménez



 
Héctor Silva Ávalos
FACTum


Este lunes 4 de abril se cumplen 17 años de la violación y asesinato de Katya Miranda, una niña que tenía nueve años cuando en 1999 alguien la sacó de un predio de la playa Los Blancos, en el litoral salvadoreño, donde dormía junto a su familia paterna. En aquel predio estaban Edwin Miranda, padre de Katya y miembro del Estado Mayor Presidencial de Armando Calderón Sol, y Godofredo Miranda, entonces sub-jefe de la División de Investigación Criminal de la PNC. Ninguno de los dos evitó que a la niña la violaran y asesinaran. De hecho, la Fiscalía procesó a Edwin y a su padre, Carlos Miranda, por los crímenes contra la niña pero una jueza los exoneró. Esta historia, terrible, habla de la impunidad que El Salvador heredó de la posguerra y de la eterna vulnerabilidad de las víctimas. En mi libro “Infiltrados”, publicado por la UCA en 2014, reconstruí la investigación fallida para retratar esa impunidad infinita:


La fiscal Karla Estela Barquero Morán, destacada en la subregional de Zacatecoluca, llegó a la playa Los Blancos pensando que iba a ver a un ahogado. Era Sábado de Gloria de 1999, penúltimo día de vacaciones. “Todo mundo va de bajada ya y reza porque no salgan casos complicados”, dice un abogado que trabajó casi una década en la Fiscalía, alguien que conoció tanto a la fiscal Barquero como el caso Katya Miranda.

Antes que la abogada, horas antes, habían estado parados en ese pedazo de playa otras personas; al menos tres hombres, entre ellos dos empleados de la familia de la fallecida y un socorrista, el primero que llegó a la escena tras recibir una alerta que había escuchado en el onda corta sobre el ahogado de Los Blancos.

Al llegar al lugar, la fiscal Barquero empezó a levantar información. Habló con la familia y con otros testigos, como si se tratara de una víctima que murió ahogada; nadie le insinúo algo diferente. “Ella me dijo que había hasta tranquilidad en el rancho, que se daba por hecho que la niña se había ahogado”, cuenta un excolega de la fiscal Barquero con quien ella habló de lo ocurrido aquella mañana.

En las investigaciones posteriores, una de las decenas de preguntas que saltarían entre los investigadores sería cómo una niña tímida ‒como la describieron sus parientes‒ y rodeada de una docena de sus familiares más cercanos, incluidos su padre, sus tíos y sus abuelos paternos, salió de la propiedad sin que nadie se diera cuenta, pasó junto a dos empleados que hacían guardia junto al alambrado de púas que daba a la playa y caminó hasta el mar…

Fue hasta que se le acercó el forense asignado a la escena, quien hacía los primeros exámenes ‒en realidad, una inspección ocular, porque la escena estaba ya demasiado contaminada cuando la Fiscalía y Medicina Legal llegaron‒, cuando la fiscal Barquero se percató de que algo muy grave había pasado en ese rancho. Lo supo, pero no hizo mucho por descubrirlo.

“Está jodido esto, a esta niña la violaron y la mataron”, dijo el forense[1]. Él y la fiscal Barquero fueron hacia el cadáver, y ella descubrió, se lo mostró el forense, que los genitales de la niña estaban lastimados y que había sangre. Ahí supo que Katya Miranda, de 9 años, no se había ahogado, sino que la habían violado y luego la asesinaron enterrándole el rostro en la arena hasta que dejó de respirar. La autopsia final diría que la tráquea y otros conductos respiratorios de Katya Natalia estaban llenos de arena, y que en sus pulmones no había agua.

Dos agentes de la PNC destacados en Zacatecoluca que llegaron a la escena también asumieron que se trataba de una niña ahogada y se limitaron a cuidar el cadáver. Tampoco aseguraron la escena.

A eso de las 10 de la mañana, la fiscal Barquero sumó una irregularidad más a todas las que habían ocurrido desde que la niña murió ‒hora que un informe de la PDDH fija entre la 1 y las 3 de la madrugada del 4 de abril‒: permitió que el abuelo y el padre de la niña se llevaran el cadáver de la escena hasta un recinto judicial en Zacatecoluca. El abuelo, Carlos Miranda, sería procesado semanas después por asesinato y violación; y el padre, Edwin Miranda, por abandono de menor.

Esa mañana, además, las autoridades permitieron que la familia se llevara la ropa que la niña vestía. Cuando las prendas aparecieron en el Laboratorio Científico de la PNC, 28 días después, habían sido lavadas. Ninguna prueba de ADN, serología o de otro tipo fueron efectivas para encontrar rastros del violador y asesino.

Todas las irregularidades ocurrieron a pesar de que Godofredo Miranda, segundo al mando de la DIC y tío de la niña, durmió en el rancho la madrugada en la que su sobrina fue asesinada, y a pesar de que estuvo presente cuando se realizaron las primeras diligencias. Doce años después de aquello, declaró ante un juez que él trató de instruir a los primeros policías que llegaron a la escena ‒los agentes Luis Ernesto Barrera Trejo y José Simeón Gámez Mejía‒ para que cuidaran la escena, pero no le hicieron caso.

Sus palabras son difíciles de creer por dos razones: por un lado, porque era el segundo al mando de la DIC, uno de los hombres más poderosos e influyentes de la institución, alguien además formado militarmente, por lo que resulta difícil pensar que dos agentes rasos, destacados en una delegación del interior del país, hubiesen ignorado una orden de ese tipo; y por otro lado, porque los agentes creyeron en un inicio estar ante un ahogamiento y no ante un asesinato, como le pasó a la fiscal Barquero, a la familia y al primer socorrista que llegó.

“Al parecer, cuando los agentes llegaron al lugar del hecho, ya diferentes personas permanecían en el mismo, incluso curiosos, lo que implicaba que la escena del crimen estaba siendo contaminada. Presuntamente en ese momento todo apuntaba a que la menor se había ahogado, por lo que los referidos agentes se limitaron únicamente a custodiar el cadáver y permitieron que la escena del crimen se continuara contaminando”, dice la resolución final de la PDDH[2].
 

La omisión de Godofredo Miranda, su falta de supervisión de la escena, fue la primera garantía para la impunidad en el asesinato y violación de su sobrina. La omisión es atribuible a la PNC y la Fiscalía, pero el informe destaca como “circunstancia especial” la presencia del segundo de la DIC y el hecho de que una relación familiar lo uniese con la víctima[3].

Esto es lo que la PDDH concluyó sobre la cadena de irregularidades atribuidas a policías y fiscales aquel 4 de abril de 1999: “El actuar negligente de la Fiscalía y la Policía afectó irreparablemente el desarrollo de la investigación del homicidio y violación de la menor Katya Miranda, dado que la inspección ocular en la escena del delito constituye un pilar fundamental de la investigación, por su carácter irreproducible y que en la misma se recaban las primeras evidencias tendientes a identificar al autor o autores del ilícito”[4].

“En este caso nunca hubo trabajo de la escena del crimen ni de la Policía ni de la Fiscalía. El tío se fue, todos se fueron. Después de eso no hubo nada. Nunca hubo claridad”, dice un investigador privado que trabajó en la acusación penal en nombre de Hilda María Jiménez, la madre.

En general, la primera reacción de buena parte de la familia paterna fue el silencio. Luego se sabría que la mayoría, incluido Godofredo Miranda, participó en una operación de encubrimiento que, además de a ellos, incluyó a fiscales, policías, forenses y agentes del OIE.

Fue el interés de la PDDH, de un puñado de periodistas, y sobre todo la persistencia de la madre ‒quien se separó de Edwin tras el asesinato‒ lo que mantuvo vivo el caso, y permitió con los años que la presión pública alcanzara incluso el Congreso de los Estados Unidos, al punto que el representante McGovern envió sendas cartas a dos Gobiernos salvadoreños en las que pedía que el caso no languideciera en la impunidad. Pero ni eso fue suficiente.

La operación de encubrimiento incluyó, además de las irregularidades y omisiones iniciales, hechos que en un país como Estados Unidos pudieran parecer inexplicables, pero que en El Salvador son habituales. Por ejemplo, el laboratorio forense de la PNC llegó formalmente al rancho familiar de playa un mes después del asesinato.

Aun así, en enero de 2000 la Fiscalía inició un proceso penal contra el abuelo Carlos por violación y asesinato, contra el padre, Edwin, por abandono, y por complicidad contra los dos empleados de Carlos a quienes una testigo ubicó en la escena del crimen junto al cadáver antes de la llegada del primer socorrista y de cualquier autoridad.

La investigación fiscal y el proceso judicial también estuvieron plagados de irregularidades.

Como que la subregional de la Fiscalía en Zacatecoluca no envió en el tiempo adecuado la ampliación de la autopsia, en la que se determina que la niña murió de asfixia por sofocación.

Como que uno de los investigadores fiscales que trabajó en el caso meses después dijo que la jueza que conoció del crimen descartó el testimonio del socorrista que llegó primero a la escena porque algunos familiares de Katya Miranda, presentes en el rancho cuando la niña fue sacada para asesinarla, dijeron que los empleados no habían estado junto al cadáver.

Como que la jueza del caso retrasó varias veces las declaraciones de testigos en sede judicial.

Como que el OIE participó en algunas pesquisas, algo que quedó certificado en el informe de la PDDH y que luego confirmaron fiscales asignados al caso, citando a testigos que se negaron a declarar ante ellos, diciendo que ya habían dado declaraciones a los agentes del OIE. El presidente Flores negó en público estas investigaciones paralelas.

Como que el 18 de enero de 2000, el fiscal general Belisario Artiga citó a varios miembros de la familia Miranda y a la madre en las oficinas de la Unidad Técnica Ejecutiva del Sector Justicia en la colonia Escalón, en San Salvador. Ahí, según un investigador que estuvo presente, pasaron tres cosas que podrían haber siendo definitorias: una, que una tía política de Katya dijo que había visto a Edwin, el padre de la niña, besarla como “a una novia”, pero la Fiscalía nunca volvió a entrevistar a esa testigo; dos, que otro familiar político de la niña, un hombre, se mostró muy afectado en la reunión, al punto que el investigador asegura que mostró “remordimientos”, por lo que su testimonio sobre lo que pasó en el rancho también pudo haber sido vital, pero tampoco hubo entrevistas de seguimiento; y tres, que Godofredo Miranda mostró empatía con la madre, aunque luego, cuando la defensa de su padre y de su hermano lo llamó para que repitiera lo que dijo en esa reunión, se escudó en que el fiscal general Artiga lo había coaccionado.

Como que el fiscal general Artiga adelantó en aquella reunión del 18 de enero que capturaría al abuelo porque habían detectado que este había hecho movimientos bancarios y había comprado boletos aéreos hacia Costa Rica. Pero ninguno de esos elementos fue introducido por la Fiscalía ante el tribunal. Cuestionado al respecto, uno de los agentes auxiliares del fiscal general Artiga dijo que “había resultado muy difícil probarlo”.

Como que, al final, la mayor parte de los indicios de prueba ofrecidos en la reunión “extraoficial” en la colonia Escalón fueron desechados por la jueza.


La justicia, en este caso, también tuvo que enfrentarse a una investigación paralela, una dirigida por Godofredo Miranda con la autorización de su jefe, el director Sandoval, según confirmó el oficial de la PNC en una declaración como testigo en sede judicial que dio en 2011, cuando la Fiscalía reabrió el caso para acusar a Carlos Miranda de secuestrar a su nieta.

En esa investigación paralela, a diferencia de la desidia que mostró en la investigación oficial, Godofredo Miranda mostró gran diligencia. Para mayo de 2000, cuando en un tribunal se ventilaba el proceso contra su padre y su hermano, ya tenía una hipótesis del crimen en la que sus familiares no aparecían como victimarios. Esa hipótesis, dicen agentes fiscales y policías que estuvieron en reuniones sobre el caso, circuló en forma de presentación Power Point, por despachos de la Fiscalía, entre periodistas e incluso en oficinas de organizaciones de derechos humanos.

El equipo de investigadores al que Godofredo Miranda encomendó investigar la muerte de su sobrina concluyó que un grupo de pandilleros, comandados por Rafael Cuenca (a) Palo, había sedado a toda la familia, había entrado al inmueble y se había llevado a la niña. El móvil, dijo el abuelo a los medios en apoyo a las investigaciones que realizaba su hijo, tenía que ver con una disputa por un terreno con un individuo llamado Doroteo Maradiaga. Otros miembros de la familia Miranda también declararon, en junio de 2000, que habían sentido unas gotas en los ojos, supuestamente el sedante que aplicaron los mareros.

La hipótesis de Palo y los pandilleros se reprodujo en los medios de comunicación hasta el cansancio, sobre todo en televisión, donde los noticieros se peleaban las exclusivas. Al final, sin embargo, esa investigación nunca fue judicializada, ni siquiera tomada en serio por la Fiscalía; no pasó de ser un relato periodístico sin mucho fundamento o, como concluyó la PDDH, “una hipótesis insostenible”[5].

El 18 de octubre de 2000, la jueza de Instrucción de San Luis Talpa, Ana Marina Guzmán, exoneró a los Miranda. Un año después, la Fiscalía no había presentado nuevas pruebas, y el caso se cerró.

En 2009, a pocos días de que venciera el plazo que la ley le da para reabrir un caso penal, la Fiscalía presentó una nueva acusación contra el abuelo, esta vez por secuestro, y fue condenado a 13 años. Para la justicia salvadoreña, sin embargo, la violación y el asesinato de Katya Miranda han quedado en la impunidad.

En 2000, el fiscal general Barahona (estuvo unos meses como interino) dijo a la PDDH que no había encontrado méritos suficientes para procesar a Godofredo Miranda por su pobre papel en el cuidado de la escena del crimen o por su rol en las investigaciones paralelas. Eso a pesar de que el fiscal general Barahona sí consideró, en respuesta a una pregunta de la PDDH, que “tenía en aquel momento la responsabilidad moral y legal de custodiar la escena del delito y constatar el trabajo del equipo del laboratorio”, algo que no hizo.

Dos años después del asesinato y violación de su sobrina, Godofredo Miranda fue ascendido a jefe de la DAN, cargo en el que permaneció ocho años.

[1] Reconstrucción a partir de testimonios que excolegas de la fiscal Barquero recogieron de ella y otras personas presentes en la escena del crimen el 4 de abril de 1999. En su Informe Especial sobre este caso, la PDDH resolvió que el levantamiento fue deficiente y recriminó la actuación de la fiscal. Añadió, además, que la falta de supervisión adecuada de la escena comprometió irreparablemente la investigación para dar con los culpables de la violación y asesinato de Katya Miranda. Ver Informe PDDH, caso Katya Miranda. San Salvador, 9 de mayo de 2012.

[2] Informe PDDH. Op. Cit. Pág. 3.

[3] Informe PDDH. Caso Katya Miranda. Op. Cit.

[4] Ibid.

[5] Informe PDDH. Katya Natalia Miranda Jiménez. Pág. 13.

domingo, 3 de abril de 2016

Primera toma de San Fernando


Mauricio Tejada

Esta fue la primera operación a puesto fijo de las Unidades de Vanguardia UV con la táctica de ‘’Golpe de Mano Acompañado de un Cerco.’’



Este lugar no aparecía en los objetivos de la guerrilla; hasta que el Comandante Local junto a patrulleros de allí emboscaron una columna de compas dándole muerte a Sebastián (Tamba Aragón) y a Rómulo, ex miembro de la RN (Valiente y querido Jefe de Escuadra.)


La operación tuvo que posponerse en algunas ocasiones por diferentes motivos; como por la operación a La Montañona y consecuente muerte de Lucas (Blas Martínez) Jefe de aquella subzona; también por la deserción y posterior entrega de Chapaev a los militares destacados en ese poblado. Así también la información contradictoria o confusa de los enemigos de San Fernando.

Después de recuperarnos, de la primer operación enemiga de gran envergadura a La Montañona comenzamos todas las unidades a entrenar fuerte. Una buena parte estábamos en Laguna Seca cuando a mediados de Noviembre nos dieron orden de trasladarnos con el pelotón dos del destacamento uno de las UV para encargarnos de San Fernando. Al llegar al campamento del cerro El Candelero y revisar el plan de ataque que los compañeros de aquella subzona tenían, quedamos desconcertados. Información vaga, confusa y un croquis mal hecho. Pedimos que nos condujeran lo más cerca que habían estado explorando las posiciones enemigas… Nos llevaron al cerro Mataras, desde donde el pueblo no se logra ver con claridad, ahí entendimos que había que hacer todo de principio a fin… Vimos un monte espeso al otro lado del Sumpul cerca de San Fernando, a donde nos trasladamos. Ese fue nuestro lugar de observación diurna de todos los movimientos. Al caer la noche entrabamos al pueblo aprovechando que no había luz eléctrica.
 
 
Exploramos metro a metro, por lo que nos tardamos más de un mes. Todo muy bonito y nosotros contentos; pues las cosas de permanecer así, la operación sería fácil y rápida. Nuestros enemigos sólo mantenían personal en las trincheras inmediatas a la Comandancia Local y a la Casa Cuartel de los soldados. Ellos estaban confiados en que la guerrilla no atacaría, ya que nos consideraban debilitados y quizá el sargento había explorado más a los compas que estos a él. Una vez por poco hace destrozos al campamento del Izotal; pero se le frustró gracias a un colaborador que corrió a dar aviso a los compas y lo sorprendieron. Aunque se llevó un buen susto, logró escapar ileso con sus acompañantes. En otra ocasión emboscó a tres milicianos matando a dos y recuperando sus armas. Por lo tanto, había que darle una lección y de una vez arrebatar los fusiles a los soldados.

Todo estaba listo para los días de aquella Navidad; pero tuvimos que posponer. Resultó que nos topamos con un patrullero que al vernos agilizó su marcha y desapareció… Pensamos que informaría a su jefe lo que vio; pero después concluimos que no lo hizo; pues ésa noche y días siguientes no hubo movimiento militar o paramilitar diferente a lo acostumbrado. Nosotros mantuvimos informados a nuestros jefes de todo lo sucedido… A finales de Diciembre llegó el negro Hugo (argentino) con más compañeros/as de las Unidades de Vanguardia y personal de apoyo para entrarle a San Fernando aunque los enemigos estuvieran reforzados.

La acción la hicimos el cuatro de Enero de 1982. Determinamos que sólo el pelotón dos al mando del chele Samuel atacara los objetivos de manera simultánea apoyado por las unidades de Joaquín, Tony y otros jefes de escuadra. El pelotón uno con William (conejo) a montar un cerco y toma de alturas aledañas al sur del pueblo. El negro Hugo, Felipón y yo con otra unidad quedamos al norte para refuerzo; también junto a nosotros los/as compas del hospital móvil, al mando de Hugo-Tato (Iván pulga de Chalate).

El ataque comenzó antes del amanecer con un bazucazo más fusilería y granadas de mano a cada lugar; pero en la Comandancia Local nadie respondió al fuego ni a las palabras de: ‘’Ríndanse están rodeados, ríndanse o se mueren ‘’… Otros disparos en dirección a las trincheras enemigas y ninguna respuesta. Los compañeros avanzaron, a las trincheras y no encontraron a nadie ni vivo ni muerto. Entraron a la Comandancia y nadie! Los patrulleros que estaban de guardia se corrieron; ahí encontraron todas las armas que usaban en contra nuestra; como las que le habían quitado a los guerrilleros; pero más sorprendente aún, ahí estaba el uniforme de uso del comandante local, sus botas, pistola y fusil; pero él no aparecía por ningún lado. Samuel reportaba que la Casa-Cuartel del ejército ya la habían tomado (en unos diez minutos) y que combatían con algunos soldados que se habían parapetado en muros y casas vecinas. Nosotros al oír eso dijimos es hora que actuemos (El día estaba aclarando). Subimos desde la rivera del Sumpul al pueblo; pero a medio camino escuché unos suaves pasos entre la hojarasca de un zanjón, al asomarme vi la espalda desnuda de un hombre cargando un niño o niña. Pensé que se trataba de un padre temeroso tratando de ponerse a salvo junto a su criatura. No le di importancia y me reincorporé a la marcha de la columna.

Llegamos al área donde se combatía con los soldados vimos a dos que huían y gritamos: ‘’Alto manos arriba’’. Uno de ellos se acurrucó en posición de tiro hacia nosotros, cuando apareció Irene justo atrás de él y “pan pan”, lo aniquiló. El otro soldado levantó las manos en señal de rendición, fue nuestro prisionero… No hubo más combate. Decidimos no revisar las casas del pueblo, ya que ahí vivían varios colaboradores y la operación aunque era militar, también era de propaganda y queríamos aumentar la simpatía del resto de la población hacia nosotros. Los compañeros que buscaban al Comandante Local dirigidos por William o Tony (El tunco), encontraron dentro de un promontorio de tuzas de maíz a una joven que dijo ser la mujer del comandante y al preguntarle por él dijo que éste salió corriendo desnudo con sus dos hijos al disparo de bazuca mientras ella se ponía la ropa… William exclamó: ‘’Fue el hombre que pasó desnudo cerca de mí, con un niño en brazos y otro de la mano’’. En ése momento recordé, al hombre que vi cuando veníamos hacia el pueblo. Era el mismo Comandante…. Pensé que aunque hubiese sabido que era él, no le hubiese disparado en aquellas condiciones. Aquel hombre tenía fama de ser cruel. Castigar drásticamente a los patrulleros hasta por cosas simples; también les obligaba a matar a sangre fría con corvo o machete a “sospechosos” y a participar en las aventuras en contra nuestra, por lo que se ganó el odio de varios patrulleros y pobladores. Estas pudieron ser algunas de las razones por lo que nadie nos dijo que en ésa Comandancia Local habían niños… De saberlo no abríamos usado bazuca y tal vez con un cerco a la casa hubiese bastado.

Aunque no capturamos o aniquilamos a nuestro peor enemigo en ése lugar, la operación la consideramos todo un éxito; pues no tuvimos ningún muerto o herido, recuperamos todas las armas de los patrulleros (Estaban sólo de agarrar) y también casi todos los fusiles de los miembros del ejército. El soldado capturado y la esposa del Comandante fueron nuestros prisioneros.
 

Esta fue la primera operación a puesto fijo de las Unidades de Vanguardia UV con la táctica de ‘’Golpe de Mano Acompañado de un Cerco.’’ El traslado desde Laguna Seca al Candelero duró tres noches y del Candelero al pueblo, otras dos. Teníamos que guardar el secreto de nuestros movimientos para garantizar el triunfo. La sorpresa en un “Golpe de Mano” es vital.

Después de algunos días, se trató de entregar a los prisioneros a la Cruz Roja Internacional. Al mismo tiempo los jefes decidieron que se les trasladara a un campamento en la zona de Los Ranchos (con seguridad mínima) y que se les orientara su posición geográfica. Ellos un día ‘’escaparon’’ a Potonico donde había presencia del ejército gubernamental.

Al terminar la guerra, la señora ex prisionera con un hijo se incorporaron a una institución gubernamental donde también trabajan varios ex guerrilleros. El Comandante vive aunque con algunos problemas de salud.

Aprovecho para enviar mi cariño y respeto a todos los compañeros/as que a lo largo de la lucha dieron lo mejor.

Varios de los participantes en la primera toma a San Fernando viven, ejemplo: Filomena o Ana María, William o Tony, Inés, Abel, el chele o zarco Samuel, la china (compañera de Medardo), Felipón, Braulio y muchos más. A todos ellos/as mis saludos donde quiera que se encuentren.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


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