Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

sábado, 25 de mayo de 2019

Nayib Bukele y la Oligarquia Tradicional. Se repetirá la historia?




Celio R. Amaya
miembro del colectivo TR-Toronto-Canada.
 
 

Es históricamente conocido que la Oligarquia Cafetalera Salvadorena tiene parte de sus orígenes en los sectores criollos que lucharon por la independencia de Espana. La conversión de estos criollos en cafetaleros tuvo como causa económica el fin de la demanda en Europa del anil como colorante natural a consecuencia de la creación de los colorantes químicos. Esta situación, los obligo a a sustituir el cultivo del anil por el cultivo y la exportación del café.

Como descendientes de los invasores españoles los criollos lograron disenar su Estado y apoderase de todos los gobiernos que sucedieron a la independencia de Espana desde 1821. Pero para iniciar el cultivo de café, los criollos necesitaban deshacerse del mayor obstáculo que les impedia iniciar la siembra: las tierras que ellos necesitaban para el cultivo estaban localizadas en la zona central y paracentral de El Salvador, y estas eran propiedad de las comunidades indígenas.

La ventaja de tener el gobierno a su servicio, les permitio a estos criollos latifundistas, despojar “legalmente” a los indígenas de sus tierras, alegando que eran necesarias para el desarrollo económico de el Salvador. Asi, el 2 de marzo de 1882, el Presidente Rafael Zaldivar (1880-1884), decreto la “ley de extinción de ejidos y tierras comunales indígenas.”


Las consecuencias económicas, sociales y politicas de esta usurpación, fueron devastadoras para los indígenas que por derecho de antigüedad eran dueños de estas tierras antes que los invasores españoles llegaran a en 1524.

Para la oligarquia cafetalera, controlar y disponer de los gobiernos en función de sus intereses económicos, le permitió no solo acrecentar su capital sino también le daba el poder suficiente para impedir, bloquear y hacer fracasar cualquier intento de reformas en favor de las grandes mayorias populares. A continuación veamos históricamente como todos los intentos de reformas realizados a favor de las grandes mayorias populares a partir de 1913 hasta 1989, fueron derrotados por la oligarquia cafetalera:

1.El Presidente de la Republica Dr. Manuel Enrique Araujo (1911-1915) decreto una reforma fiscal y un inscremento al impuesto por las exportaciones del café y también decreto leyes a favor del bienestar de los trabajadores. Araujo de hecho fue asesinado a causa de un brutal ataque a machetazos ejecutado en el parque Bolivar el 4 de febrero de 1913. Legalmente fue declarado mueto en el Hospital Rosales hasta el 9 de febrero de 1913.

2.El gobierno de Estados Unidos encabezado por el Presidente John F. Kennedy aprobó para su implementación en America Latina el plan “Alianza para el Progreso”. El objetivo era realizar principalmente reformas agrarias en la estructura de tenencia de la tierra, ya que el problema de los grandes latifundios concentrados en pocos dueños podrían generar nuevos estallidos sociales o revoluciones tal como había sucedido en Cuba en 1960. La oposición oligárquica y la dictadura militares imperante lograron derrotar este proyecto norteamericano.

3.En julio de 1976 el Presidente Cnel. Arturo Armando Molina (1972-1977) apoyado por militares reformistas de la Fuerza Armada (FAES), aprobó para su ejecución la ley del Primer Proyecto de Transformacion Agraria (PTA). Este era un proyecto piloto de contrainsurgencia destinado a impedir la creciente organización, movilización y radicalizacionde las ya existentes organizaciones campesinas influenciadas por las organizaciones revolucionarias armadas. La poderosa ofensiva organizada por la oligarquia a travez de la Asociacion Nacional de la Empresa (ANEP) encabezada por Carlos Calleja y Tomas Regalado (QEPD), y por los Frentes Agropecuarios de la región Oriental y Occidental (FARO) hicieron fracasar el proyecto. En septiembre de 1976 el Cnel. Molina acepto públicamente que la transformación agraria había sido bloqueado a causa de las presiones de la elite financiera.

4.El 15 de octubre de 1979, el Movimiento de la Juventud Militar surgido del interior de la FAES, realizaron un golpe de Estado que depuso al Presidente Gral. Carlos Humberto Romero. Este movimiento liderado por los Coroneles Adolfo Arnoldo Majano y Jaime Abdul Gutierrez, incluyo en su proclama la realización de una reforma agraria, una reforma fiscal, la nacionalización del comercio exterior y de la banca, y otras reformas de beneficio popular. Este intento de reformas también fue bloqueado por la oligarquia desplazando a todos los miembros progresistas de la Juventud Militar y colocando en la conduccion de la Junta de Gobierno a militares y elementos civiles de derecha afines a sus intereses económicos.

5.El 1 de julio de 1984 asumio como Presidente de la Republica el democristiano (PDC) Ing. Jose Napoleon Duarte. Duarte llego a la presidencia con todo el apoyo del gobierno de Estados Unidos presidido por el ultraderechista Ronald Reagan (1981-1989). El proyecto de Duarte, era ejecutar a plenitud las reformas que no pudo realizar el Movimiento de la Juventud Militar: reforma agraria, reforma fiscal, y la nacionalización del comercio exterior y los bancos. Otra vez la oligarquia cafetalera a travez de su partido ARENA insertado en la Corte Suprema de Justicia declaro inconstitucional la reforma fiscal propuesta por Duarte.

El contexto en que Bukele asumirá la presidencia el 1 de Junio, ha experimentado algunos cambios desde que la oligarquia cafetatalera derroto el ultimo intento reformista que encabezo el presidente Duarte. Uno de los mas notables es que la “oligarquia cafetalera” en términos de su inversion de capital, dejo de ser tal y ha pasado a ser simplemente la “oligarquia tradicional”. Con la caída de la Union Sovietica, la Organización Internacional del Café (OIC) liberalizo el precio del café, lo cual impacto desfavorablemente a los exportadores salvadorenos.

Su cultivo, dejo de ser rentable, lo que agregado a la instalación de las transnacionales financieras como parte del proyecto neoliberal, desplazaron a los oligarcas cafetaleros como único bloque hegemonico económico en la economía salvadoreña. El haber sido removidos, en absoluto significo el fin de su poderío económico y político.

Ellos, continúan estando presente y continúan influyendo políticamente a travez de su instrumento el partido ARENA insertándose en instituciones claves como la corte suprema de justicia en donde con la colaboración del FMLN en la asamblea legislativa, se han aduenado ilegalmente de la sala de lo constitucional.

Adicional a esto, esta “oligarquia tradicional,” políticamente siguen arrastrando hasta hoy, desde 1882, su pensamiento “troglodita” de considerar a El Salvador como su feudo colonial.
Por los hechos y declaraciones que hasta hoy se conocen de Bukele, es valido suponer que parte de los objetivos de su futuro gobierno será la modernización del relativamente atrazado capitalismo que impera el El Salvador con la intención de introducir reformas económicas, políticas y sociales que conlleven a la creación de un nuevo modelo de acumulación de capital acorde con el modelo neoliberal.

Lograr este objetivo, pasa por la realización inmediata de implementar con urgencia una nueva redistribución del presupuesto nacional que empiece a paliar las mas sentidas necesidades y demandas de las grandes mayorias populares que justamente le dieron el triunfo a Bukele, esperanzados en las promesas de cambios.

Para las grandes mayorias populares y para las clases medias precarizadas y empobrecidas el hecho de que Bukele se haya reunido con la ultraconservadora fundación “Heritage” y también con la Asociacion Nacional de la Empresa Privada (ANEP), ha generado alguna confusión en términos de considerar que Bukele ya se comprometio con los sectores de la elite financiera salvadoreña.

De hecho, esta hipótesis del compromiso, no seria extraña si tomamos en cuenta que Bukele y sus emisarios nunca han manifestado que el plan Cuzcatlan es de corte revolucionario radical que incluye realizar reformas estructurales profundas. Tampoco seria extraño algún tipo de compromiso con algunos grupos oligárquicos también modernizantes que ya se han comenzado a manifestar al interior del resquebrajado partido ARENA y que se expresan en la disputa Calleja-Siman.

El hecho de que Bukele declare que no es “de derecha ni de izquierda” le da un margen para aplicar su “pragmatismo politico” y también le permite decir que todo su accionar girara en torno a los intereses de El Salvador y justificar asi cualquier alianza con quien el considere conveniente, incluyendo oligarcas modernizantes.

Aparte de las reformas en cada uno de los ministerios que tengan que ver con el bienestar social, tres reformas son claves para las grandes mayorias populares: la reforma fiscal, la reforma de pensiones y el ajuste del salario mínimo para los trabajadores. Estas, serán la prueba de fuego para Bukele a partir del 1 de junio y también serán la vara con las que el pueblo medira sus compromisos de la campana electoral.

Porque? Bukele sabe que al tratar de implementar las tres reformas mencionadas se estará enfrentando a los trogloditas de la “Oligarquia Tradicional”, o sea a los que el certeramente llama “los mismos de siempre.” También sabe, por lo que la historia nos ensena, que ya sea para “persuadir o disuadir” a estos señores de pensamiento feudal no bastara conque Estados Unidos lo apoye, sino que le será necesario realizar alianzas con otros sectores sociales.

Pero Bukele, no solo esta enfrentando a la oligarquia tradicional-ARENA, sino también al FMLN. Ambos ya iniciaron su guerra contra el pueblo. En su afán de quebrar las medidas de bienestar social, el FMLN ya inicio, antes del 1 de junio, el drenaje financiero del gobierno y dejar asi a Bukele sin recursos, y además, también pretenden aprobar una ley mordaza para detener y ocultar todas las denuncias de corrupción en las redes sociales, en función de su ilusión de recuperarse electoralmente el 2021.

En la medida que estos dos partidos accionan para quebrar el proyecto de Nueva Ideas, de hecho hacen también su enemigo al pueblo al afectarlo directamente con sus decretos. Asi deben entenderlo las grandes mayorias que sabiamente derrotaron el 3 de febrero pasado a al FMLN-ARENA.

En estos momentos, al Movimiento Popular y Social su nivel de organización y movilización le es insuficiente para influir decisivamente en el desarrollo de los acontemientos políticos. Mientras no se logre una una correlación favorable, la única esperanza es continuar desarrollando su nivel de organización y movilización, y paralelamente elaborar su propia plataforma política, económica y social para no depender de lo Bukele y Nuevas Ideas hagan o dejen de hacer.

La actual alianza y apoyo a Bukele, el pueblo debe definirla como necesaria en la medida en que cumpla con sus compromisos de bienestar social y las otras reformas prometidas.

Apoyar y evaluar de manera critica las acciones de Bukele a partir del 1 de junio, es de vital importancia para que las grandes mayorias populares empiecen a salir de su mas grande crisis económica, social y política causada por el bipartidismo ARENA-FMLN durante los últimos treinta anos.

Solo asi, a partir de los hechos, el pueblo tendrá claridad si Bukele se someterá a los “mismos de siempre” o se define favor de las eternamente excluidas grandes mayorias populares. Por el bien del pueblo salvadoreno, ojala la historia no vuelva a repetirse.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Se va a caer (ENTREVISTA )


Imagen: Constanza Niscovolos


En momentos en que la escena política está pasando de las manos de los varones a las mujeres, la antropóloga Rita Segato plantea la urgencia de nombrar retóricas emergentes que identifiquen una nueva politicidad surgida de las luchas feministas. El desafío de los feminismos, señala, es construir una sociedad nueva, des-generada y despatriarcalizada, que cambie el rumbo de la historia.
 
 
 
Por Verónica Gago



¿Qué es hacer política en medio del colapso patriarcal? Con esta pregunta y en conversación como modo del pensamiento, como propicia Rita Segato, las palabras se disparan buscando un vocabulario para lo que la marea feminista no para de hacer emerger. Su mamá, cuenta, se asustaba de lo que llamaba su “lengua viperina”: de encantamiento y de maldad. De poder construir y destruir realidades con la palabra. “Estamos viendo emerger una realidad bajo nuestros ojos y tenemos que darle nombre, generarle retóricas, porque es una política que se distingue de la ficción institucional de lo que se llama convencionalmente política”. Esa politicidad emergente está transtocándolo todo. ¿Cómo cambia la política con la entrada en escena de una politicidad de las luchas feministas en las calles, en las casas y en las camas?

¿De qué tipo de política hablamos?

Una vez que algo que es parte de nuestra experiencia vivida es nombrado, pasa a obtener un status de existencia como parte de la realidad. Es por eso que todos los autoritarismos intentan siempre ejercer un control muy grande sobre las palabras. En este momento, la escena política está pasando de las manos de los hombres a las de las mujeres y necesitamos escudriñar y nombrar todo lo nuevo que hay en este tránsito de la historia. La política está frente a una nueva era, y lo que va a reencaminar la sociedad hacia otro horizonte histórico, con más bienestar para más gente, no va a ser el camino que siempre hemos seguido, que es tomar el Estado para desde allí reencaminar la historia, porque ese camino hasta ahora nos ha venido fallando. Se intentó atraer la adhesión de la gente a los progresismos por medio de dar más acceso al consumo, pero eso fracasó estrepitosamente en Brasil y en Argentina… y en otros países, como Bolivia, parece no estar causando el efecto esperado.

Creo que esto tiene que ver también con el papel de las economías ilegales, con su expansión vinculada a dinámicas de consumo justamente, y con lo que significan los Estados en América latina. Son elementos de balance central para la última década, ¿no?

En un continente donde los Estados nacionales son el resultado de la historia de las sociedades, con sus conflictos, sus guerras y alianzas, como es en Europa, la relación Estado-Sociedad es muy diferente a la de nuestros países. Los verdaderos héroes de nuestras independencias murieron asesinados, exilados o en el más absoluto abandono y ostracismo, y las élites criollas, de identidad ambigua e insegura, junto a sus amanuenses, fundaron repúblicas de doble llave operativa para recibir la transferencia de los bienes coloniales de ultramar a la administración en territorio. Construyeron así un aparato estatal como recipiente para la transferencia de los bienes coloniales –la tierra, los minerales y la mano de obra– de la sede ultramarina a la sede regional. Solo se trató de un cambio de manos, de un cambio en la gerencia nada más…. Es por eso que la gestión criolla nunca dejó de mantener una relación de exterioridad con relación a lo administrado, por eso podemos decir que nunca dejaron de tener una relación colonial con lo administrado. Los estados arquitectados de esa manera procedieron entonces a inventar sus naciones y trazar las sospechosas y artificiales líneas de puntos que conocemos.

En ese sentido se originan como Estados contra la sociedad.

Exacto. Es por eso nuestras sociedades, los pueblos que la forman, nunca se sienten parte del Estado, ni aunque voten. Más bien solo le temen al Estado. Y estados formados así, con su fragilidad constitutiva, fundacional, presentan una vulnerabilidad extrema a la inflación de la esfera para-estatal de control de la vida. En nuestros países, el estado de excepción y la dualidad del estado también inherentes a la gestión de la vida de los países europeos, es decir, las llaves alternativas de control de la sociedad en situaciones de excepción, se hipertrofian con una facilidad extraordinaria. Nuestras repúblicas presentan una vulnerabilidad constitutiva a esa hipertrofia y a la instalación de una esfera para-legal, para-militar, para-económica y para-política de control de la vida de sectores cada vez más amplios de la población.

Y eso es perceptible, ¿verdad?

Sin duda. En México, inclusive, los sectores críticos prefieren hablar de un narco-estado, fundiendo en una entidad única e indisoluble el control criminal y estatal de la vida. Yo prefiero conservar la diferencia, es decir, las dos categorías, la de estado y para-estado y no adherir a la fusión de ambas.

¿Por qué?

Porque en la representación social dominante, en los esquemas sociales de todos nosotros, el Estado existe. Entonces, existe una institucionalidad y una ley. Esa fe estatal mantiene en pie y hace posible la interacción social en muchísimos espacios, aunque es constatable que el Estado opera a dos aguas. Pero eso siempre fue así porque las elites lo armaron, lo arquitectaron, para operarlo legal y para-legalmente, en un registro o en otro. Entonces, prefiero hablar de Estado y de para-estado porque la diferenciación entre ambas estructuras de control social se encuentra todavía vigente como representación en las conciencias de las personas, en el recurso formal a la Justicia de Estado y en la persistencia constatable de algún nivel de fe institucional. De cualquier forma, a lo largo de mi camino estudiando el tema de los feminicidios y observando la expansión y transformación de la escena violenta en México y el Triángulo Norte de América Central (El Salvador, Guatemala y Honduras) fui percibiendo la transformación de la relación entre Estado, Para-Estado y Sociedad. En Ciudad Juárez, que fue mi primer trabajo en la región, percibí cómo operadores del Estado, es decir, personas insertadas en la gestión pública, funcionaban como prótesis del para-Estado. Lo describí diciendo que había vasos comunicantes muy bien irrigados, adherencias, entre la esfera para-estatal y la esfera estatal de control de la vida. Diversas formas de enriquecimiento no lícito: parte del lucro de las maquilas y los diversos tráficos –de substancias, personas y capitales no declarados en su camino de atravesamiento hacia los bancos del Norte– producían una para-economía a la sombra de la protección de gestores actuando en el campo estatal, que necesitaba a su vez de una fuerza para-policial de protección de esos bienes y de un mancomunamiento estrecho y pacto de silencio entre todos los involucrados. Era claramente el crimen organizado extendiendo sus tentáculos y atrapando actores del campo estatal.

Algunos años después, ya conceptualizas esto de otra manera…

Cuando estoy escribiendo mi texto sobre las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres, comprendo que ha sucedido un cambio en esa escena. ¡Fue literal!, sucedió al digitar uno de los subtítulos del ensayo. Al escribir el subtítulo “La captura del Estado por el crimen organizado” refiriéndome al carácter de proteico de algunos elementos del campo estatal que operan teledirigidos por actores criminales, súbitamente me dí cuenta de que ese subtítulo ya no describía la realidad, ya no nombraba lo que realmente existía, y lo cambié. De forma que ahora esa sección del ensayo se llama “La captura del crimen organizado por el Estado”. Es el Estado el que ya en ese momento captura y burocratiza el crimen, las fuentes de ingresos que la política de Estado necesita. Y vemos que hay un momento en que el bandido social, anti-estatal, al estilo Pablo Escobar, deja de existir; aunque cruel, ese bandido representaba un papel antagónico para las elites operadoras del Estado. Hay un momento en que eso cambia y el Estado coloniza, burocratiza el crimen. En 2006, mafias locales junto a sicariatos locales, corporaciones armadas que prestan servicio, contaban con operadores del estado que los asistían de varias formas – eso se muestra claramente en la cooperación de esos actores del campo estatal por el encubrimiento y la manipulación de evidencias en los feminicidios. Ahora, las elites operadoras del aparato estatal son las que conducen la operación criminal. Ha habido un cambio.

¿Qué es lo que cambia ahora con el feminismo? ¿Cómo interviene frente a esta compleja imbricación de violencias y economías?

El feminismo desarma la política matona. Lo que cambia con el formato de la politicidad femenina es que forma parte de otra historia, es que pone fin a la política matona. Por eso es tan insoportable cuando vemos a una feminista haciendo política matona sin darse cuenta de que es la del otro lado de la historia porque esa política matona cuenta para su producción y su accionar con el recurso humano de la población masculina formateada por el mandato de masculinidad. Si se desmonta el mandato de masculinidad se acaba la política matona.

¿Cómo caracterizarías esa política?

El matonismo político es una característica muy fuerte de nuestro país. Uno de los síntomas de ese matonismo que se articula con la política son las barras bravas, mano de obra disponible para la política matona. Están en la economía y en la política. Y el peligro es que se están pareciendo demasiado a las maras, son proto-maras y, si se expanden, podrán ofrecer un riesgo enorme para la salud de la sociedad. Son una presa fácil para convertirse en lo que es hoy el cáncer del Triángulo Norte de América central. Una vez que se instala eso no se desinstala más. Es lo complicado de El Salvador por ejemplo. La mara no es el crimen organizado, sino que es reclutada por el crimen organizado. Las maras son más próximas a las falanges pero sin un ideario otro que su propio poder de control social y territorial. ¿Cómo se evita la reproducción de ese mal social? Es algo que me saca el sueño. Es ahí que el desmonte del mandato de masculinidad es fundamental en las escuelas, en los barrios y en las organizaciones.

Me parece entonces que una relación clave es entre mandato de masculinidad y un modo específico de “mano de obra” que tiene que ver con cierta articulación entre economías legales, para-legales e ilegales.

Tal cual. Porque la mano de obra bélica para ese mal social del que hablo es formateada por el mandato de masculinidad y su pedagogía de la crueldad. Por eso, una política en clave femenina, primero, no puede ser matona y, segundo, va a cambiar la historia porque va a impedir que se reproduzca ese modo de hacer política. ¿Te parece interesante?

Me parece fundamental para pensar un momento donde el salario deja de ser la forma de estructuración de la autoridad masculina y esa autoridad busca afirmarse desde otras economías.

Total, porque el mandato patriarcal va a formatear unos niños que se van a disponibilizar para este tipo de actividades que organizan la reproducción de la vida con estas lógicas.

Esas lógicas evidencian al salario como institución precaria, intermitente y cada vez más vista como un “privilegio” para ciertos sectores sociales. Asegurar la reproducción de la vida por fuera del marco salarial sería lo que fusiona mandato de masculinidad con nuevas economías.

Se necesitan otras formas de producción de riqueza y otros canales por los que fluya el dinero. En ese sentido, hemos visto cómo se falló en el intento institucional de sanear las fuerzas de seguridad. Hay que cruzar ambas cosas y entender a qué venimos las mujeres con una nueva forma de hacer política. La política matona no puede prescindir ni de barras bravas ni de fuerzas de seguridad que actúan simultáneamente dentro del orden policial y dentro del orden para-policial. Todo eso se cae si nosotras conseguimos dar un nuevo rumbo a la forma de hacer política. Hilamos, tramamos, tejemos la política dentro de la sociedad, construimos una sociedad nueva, des-generada, despatriarcalizada. Ese es nuestro trabajo, y va a incidir directamente en el formato de la política y en el rumbo de la historia.

¿Y cómo se cruza esto con las formas de violencia contra las mujeres?

No es que nos matan porque necesitan matarnos. Nos matan porque la producción de masculinidad necesita de un espectáculo de crueldad que relate su existencia y su presencia como fuerza a cargo del control social. Y esto está en la sociedad y no en el Estado. Por eso es necesario cambiarlo en la sociedad. No se cambia desde el Estado. En este momento la lucha política es en la sociedad y pasa por nuestra acción. Ha caído en nuestras manos por el rotundo fracaso de todos los intentos cuando estuvo en otras manos. Por eso siempre digo: “ningún patriarcón hará la revolución”. ¿Por qué? Porque lo han intentado varias veces… sin jamás llegar a destino. Con el patriarcado en pie, no se reorienta la historia en dirección a una sociedad menos opresiva y más benigna.

¿Qué tipo de estructura tiene lo nuevo?

Hablemos de la emergencia de la ex hijas de genocidas. Me impresiona como emerge ese colectivo, de forma espontánea, con el intento de impunidad del 2x1. Eso sobreviene cuando al Estado se lo ve fallar. El Estado había apoyado mecanismos de justicia y luego amenaza con retirarse del papel de sustentar la ley. Es entonces que diversas conciencias dispersas, no mancomunadas, que no hicieron arreglo alguno entre sí, irrumpen con un mismo gesto: sacarse el nombre del padre. Es el afloramiento de una estructura. Esto es relevante para lo que estamos diciendo porque las marchas de mujeres a partir del Ni Una Menos surgen también de esa misma forma: como el afloramiento de una estructura cuando el Estado colapsa como fuente de justicia y legalidad ante los feminicidios. Esos afloramientos son la consecuencia de un vacío de legalidad, son un grito de las mujeres que emana de lo más profundo de la sociedad como una queja contra el matonismo de nuestra vida social y política. Es por eso que las movilizaciones actuales de las mujeres indican el tránsito y la inminencia de un cambio de era. No hay que economizar palabras para decir hasta qué punto estamos ante la posibilidad un cambio de era. Y es precisamente la alarma que ha sonado en los gabinetes que trabajan para la manutención del poder de los dueños de la vida y su recurso al fundamentalismo monoteísta lo que nos indica la centralidad de lo que estamos tocando con nuestras luchas contra el orden político del patriarcado y su mandato de masculinidad. El feminismo toca el centro de gravedad de la reproducción de la desigualdad.

Un discurso en una clave similar, vinculando varios de estos elementos, fue el que dijo Marta Montero, la mamá de Lucía Pérez, tanto en la asamblea en la que llamamos al paro del 5D como en Plaza de Mayo luego.

Es un matonismo que está en la sociedad y en la estructura de la política sustentando la existencia de patrones de la vida. Entonces, el Estado no puede auxiliarnos porque está absolutamente afectado, tomado, secuestrado por el matonismo. Lo que vemos hoy es un entramado de dueños con su séquito feudal. La dueñidad consiste en una re-feudalización de la política que atraviesa los partidos, las comisarías, los tribunales, los sindicatos y las barras bravas del futbol. Ahora, las mujeres estamos diciendo que no hay buena política construida con fondos recaudados a base del sufrimiento de la gente y en particular del sufrimiento de las mujeres.

Me parece importante remarcar que este análisis, como venís insistiendo, no es moral, y que expresa una trama política y económica.

El tema es que las dos piernas de la política partidaria convencional, a la que llamé política matona, tan típica de la Argentina, tan establecida por aquí, son las barras bravas y la policía: las dos actúan en la recaudación para las cajas electorales y también en la "seguridad", es decir, en el control de la sociedad. Así se estructura el matonismo que sustenta la política convencional. Dicho en otras palabras, en términos más técnicos, las dos actúan en la para-economía y en la para-seguridad, propias de mi definición de esfera para-estatal de control de la vida, que tan fácilmente se inflaciona en las repúblicas latinoamericanas. Ese es precisamente el estilo de política que deja de existir cuando entra en escena la política en clave femenina o, lo que llamo también, la politicidad de las mujeres. Me gusta definirla como una política de las cocinas. Estamos en realidad buscándole las palabras a este tiempo nuevo, y no debemos temerle a esa búsqueda y sus inevitables titubeos. Esta perspectiva teórico-política está en construcción, y necesariamente tendrá que ser una construcción colectiva. Pero el punto de vista y la plataforma desde la cual imaginamos y hablamos es la historia de las mujeres, la historia de su forma de hacer política, que por un tiempo ha quedado rasurada, innominada, expulsada del reino de lo político cuando el tránsito a la colonial-modernidad intenta desbaratar los mundos comunales. La comunalidad, o vincularidad de tipo comunal, y la politicidad femenina van de la mano y son un camino histórico diferente al de la politicidad masculina, la burocracia y el Estado. Esas dos historias caminan entrelazadas, naturalmente, pero tienen genealogías diferentes. Es importante hacer notar aquí que en nuestro continente los mundos comunales son de raíz no-blanca, indígena y también amefricana, para usar el preciso término acuñado por Lelia González en Brasil.

Hoy el movimiento feminista, en sus múltiples expresiones, empuja un flujo de desestabilización que no deja estructura sin conmover: desde las organizaciones partidarias a las familias; de los sindicatos a las agrupaciones indígenas; pasando por generaciones diversas. Muchas organizaciones intentan “contener” esto pero justamente persiste como desborde.

Dentro de las organizaciones políticas hay poderes que quieren preservar esa política matona. Y esas organizaciones son las que acceden al Estado y controlan la nación. Y es constatable que en las entrañas de esas organizaciones – partidos, sindicatos…. - por tanto se practica dentro de ellas algo que se puede identificar como un autoritarismo sobre las mujeres que se transforma en un autoritarismo de estado sobre las mujeres. Por eso las denuncias no se pueden resolver sólo dentro de las organizaciones ni llevando la cuestión al reclamo hacia el Estado. En general percibimos el autoritarismo de Estado sólo en relación a las ideologías políticas y a las clases sociales. Pero no estamos percibiendo que hay un autoritarismo de Estado con relación a las mujeres. Esto se ve en cómo se frena la lucha del aborto. Cuando los senadores dicen que no a las mujeres que están en la calle, no le dicen que no al aborto pues, como sabemos, ninguna ley frena las prácticas de aborto, ya que el aborto nunca dejó de practicarse todo el tiempo y cada vez más. Lo que están diciendo es “acá quien escribe la ley somos nosotros”, o sea, la actitud de los senadores que votaron contra el pedido del movimiento organizado de las mujeres es parte de una política matona que enuncia y exhibe ante la sociedad su propiedad sobre la lapicera que escribe las leyes: es un enunciado de poder. Yo digo que la prohibición del aborto es una forma de autoritarismo de Estado como la dictadura.

¿Qué es esa otra política que estamos haciendo? Para avanzar en rasgos…

Es una política que desafía a los sujetos formateados por el mandato de masculinidad, que responden a una política organizada por el valor de la obediencia corporativa. Insisto con que hay mujeres que son matonas, que hacen política de esa forma. Pero una politicidad en clave femenina es –no por esencia sino por experiencia histórica acumulada-, en primer lugar, una política del arraigo espacial y comunitario; no es utópica sino tópica; es pragmática y orientada por las contingencias y no principista en su moralidad; próxima y no burocrática; investida en el proceso más que en el producto; y sobre todo solucionadora de problemas y preservadora de la vida en el cotidiano.

¡Hay todo un programa para trabajar en los distintos espacios, con iniciativas diversas! (risas) Este tipo de transversalidad sin embargo quiere ser devaluada cuando se la quiere traducir en términos únicos de pertenencias partidarias.

Para mí hay un innegociable: los pañuelos son verdes. Nuestros antagonistas en términos de proyecto histórico han percibido antes que nosotras mismas que el tema del patriarcado es el cimiento. Ellos, con su reacción fundamentalista feroz y desvariada, nos están mostrando que lo nuestro no es un problema de minoría, no es un problema de un grupo particular de la sociedad que seríamos las mujeres, sino que es un tema que, si bien llevado, puede finalmente, transformar la historia y derrocar el autoritarismo y los esquemas donde su poder se instala. Ellos nos lo están diciendo. Y es algo que nosotras como movimiento social no habíamos percibido a fondo: que nuestro movimiento puede modificar el rumbo de la historia.


Esto se lee en la ferocidad de la triple contra-ofensiva que se orquesta: a la vez militar, financiera y religiosa. Quiero decir: tiene la proporción que nos hace leer a contraluz nuestra fuerza.

Exacto. Ellos, por su reacción de alerta máxima, nos están diciendo la fuerza que tiene nuestro movimiento para hacer colapsar todos los tipos de asimetría de nuestra sociedad, todas las formas de predación. Es importante percibir que la fuerza de la palabra es enorme y que nosotras estamos hablando en otro plano y tenemos que hacer un gran esfuerzo por dotar nuestro camino de una retórica nueva. Un gran esfuerzo por nombrar. Por supuesto la vida tiene diversos estratos. La ficción institucional que es la política convencional es uno. Pero lo que está surgiendo ahora es otra cosa. Yo creo que es una política que podríamos decir que se saca de encima el nombre del padre. Es un tipo de emancipación psíquica con consecuencias incalculables. Esto se ve en la manera de las mujeres de estar en la calle y en la manera en que hoy las niñas hablan, lo que leen, cómo perciben y cómo argumentan. Escucharlas es un deslumbre. Todo esto nos muestra el afloramiento de una profunda insatisfacción con una política que se queda en la ficción institucional y apela al mandato de masculinidad organizado en barras bravas y en la para-policialidad.

Es en ese modo de hacer política que está desplegando el movimiento feminista en su multiplicidad donde también se producen otros mecanismos y espacios de organización. Me parece un punto importante que no se infantilice al feminismo como espacio de lo “social” cuando a eso se le da una carga peyorativa, pre-política.

Pensemos dónde deliberan las mujeres y las disidencias. Lo hacen en esa cocina de la política que es la política de las mujeres. No tengo ningún problema en hablar de cocina. Ahí se delibera a la vista de tods, por ahí pasa la gente todo el tiempo: llega gente, se va otra, es un lugar de reunión y actividad de puertas abiertas. Lo impactante de hoy es que estamos frente a una marea no regida burocrática ni detonada por un voluntarismo. Es lo que es y está sucediendo.

En ese sentido lo importante de hoy es que se anuda de manera inédita masividad y radicalidad.

En ese mismo sentido digo que es un afloramiento, una emergencia. Hay que remarcar que esto se da aquí, en el Sur, donde nuestras propias tecnologías de sociabilidad están vigentes y tienen muchísima fuerza. Por eso es fundamental que nuestro feminismo no se deje devorar por las categorías del norte ni los protocolos del Norte, que emanan de otra historia nacional.

Justamente una de las categorías más importante es la surgida de las luchas de Centroamérica, protagonizadas por lideresas territoriales, que hablan de “cuerpo-territorio”. Me parece una síntesis político-conceptual que dice mucho de este momento de los feminismos, donde las resistencias a los megaemprendimientos extractivistas es una clave política fundamental.

Las mujeres son las sujetas del arraigo. Está en las manos de las mujeres lo que se ha preservado como diversidad genética, por su selección de lo que se cultiva en las huertas pequeñas, por ejemplo. Son el nudo del tejido comunitario. Por eso se las agrede de tal forma en las actuales guerras informales. Cuando se mata a una gran lideresa como Berta Cáceres se comete un femicidio, a pesar de que líderes hombres también mueren asesinados por defender lo que ella defendía. Sin embargo, su muerte es otra, lo que se desaparece es mucho más que una persona, un liderazgo particular: lo que se mata en ella es una modalidad de la política, una forma propia de politicidad, de gestión colectiva. Se femicidó en ella una politicidad en clave femenina. En el feminicidio el matonismo se afirma como política. En el cuerpo de las mujeres y de las sexualidades disidentes el ojo del patriarcado lee lo más humano de lo humano: la capacidad de desobedecer, de disentir, de desacatar. Esos cuerpos son en sí el peligro del desacato.

jueves, 25 de octubre de 2018

1985-2018: 43 Años después de la captura de Ines Guadalupe Duarte


A las seis de la mañana los 20 presos que seríamos liberados y que estábamos en Mariona salimos de nuestras celdas y un inmenso grito de “Patria o Muerte, Venceremos” se escucho; a partir de aquel instante todos los demás presos políticos que quedaban empezaron a lanzar consignas y a golpear con fuerza los barrotes de sus celdas. En fila india avanzamos lentamente por los estrechos pasillos de aquel pabellón estrechando manos y recibiendo los puños y los brazos de nuestros hermanos presos políticos de la dictadura que quedaban en la cárcel de Mariona. Este ensordecedor ruido que se escucho en varias cuadras a la redonda del penal se prolongó casi por 30 minutos. Esa fue una de las mejores ovaciones que habíamos oído en nuestras vidas. ¡Jamás la olvidaremos! 


Américo Mauro Araujo

Miembro del Colectivo
“Memoria Viva y Activa”



Durante todo el año 1985 el Gobierno de El Salvador, presidido por el Ingeniero José Napoleón Duarte, rechazó, de manera reiterada y con energía todas las propuestas que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, había dado a conocer durante aquel año con el propósito de iniciar un proceso que condujera a la humanización del conflicto armado. El FMLN había capturado, desde principios de 1985 , a 25 Alcaldes en Morazán y Chalatenango y propuso, primero, canjearlos por 29 sindicalistas y por la obtención de una autorización para que un grupo de heridos y lisiados de guerra pudiesen salir de El Salvador hacia otros países que se habían ofrecido a acogerlos por razones humanitarias. 

El Frente, ante la negativa cerrada del GOES, propuso entonces canjear a los Alcaldes por 9 militantes, capturados por los cuerpos de seguridad del Estado. El Gobierno contestó que ninguno de los nombres incluidos en la lista de los 9 estaban en calidad de presos o detenidos; ahora, veinte años después, ellos continúan sin aparecer. El gobierno democratacristiano, se negó de manera reiterada y prepotente, a iniciar un proceso conducente a la humanización de la guerra. 

El 10 de septiembre de 1985 un comando guerrillero urbano capturó a Inés Guadalupe Duarte, cuadro político de los organismos de propaganda de aquel gobierno e hija del Presidente Duarte, y a su acompañante Ana Cecilia Villeda. Nadie, en los días posteriores, se responsabilizó de aquella acción y Duarte recibió la solidaridad de más de 30 gobiernos extranjeros y de la totalidad de los Partidos Políticos Salvadoreños, incluyendo la de ARENA. 

El 15 de septiembre, día de la Independencia, el discurso de Duarte se centro casi exclusivamente en la captura de su hija y quedó en evidencia la inmensa potencialidad, que la captura generaba, para abrir una negociación entre los captores y el Gobierno. Al siguiente día, 16 de septiembre, el Comando Guerrillero “Pedro Pablo Castillo” se responsabilizó de la captura y dio a conocer que la metodología de la negociación se realizaría sin intermediarios, por vía radial y por las frecuencias que se señalaba en el mismo comunicado. 

Durante las siguientes semanas se realizó una negociación pública pues tanto los militares como los periodistas daban seguimiento a las conversaciones que se escuchaban a través de las ondas radiales entre el Puesto de Mando de los Guerrilleros y Casa Presidencial. El Comando Pedro Pablo Castillo propuso un canje de un grupo de prisioneros políticos por la liberación de Inés Guadalupe Duarte y Ana Cecilia Villeda. Los sectores más derechistas del Ejército, de Arena y de la burguesía presionaban a Duarte para que no realizara “concesiones a los terroristas”. La Embajada de los Estado Unidos de América se oponía a cualquier negociación con “grupos terroristas” y Duarte fue perdiendo apoyos. 

Ante esto el Comando Pedro Pablo Castillo comenzó a ampliar las demandas hasta llegar a exigir la liberación de 25 prisioneros, (sin incluir a las nueve personas que el Gobierno no aceptaba haber capturado, entre las cuales se encontraba la Comandante del ERP Janet Samour). Los principales periódicos del mundo informaban diariamente a sus lectores sobre la marcha de lo que acontecía en El Salvador y decenas de periodistas internacionales llegaban a Mariona a entrevistar a los que aparecían en el listado del canje. Otros, se presentaban como oficiales del CICR o Representantes de los Comités de Derechos Humanos no Gubernamentales tanto nacionales como internacionales a “ofrecer” a diversos prisioneros, que aparecían en la lista, “salvoconductos” para viajar a diferentes países del mundo en lugar de irse para los Frentes de Guerra como era el deseo tanto de los prisioneros como del Comando “Pedro Pablo Castillo”. Ni uno tan solo de aquel grupo de prisioneros acepto los “amables ofrecimientos” de aquellos agentes de los diversos organismos de inteligencia que entonces existían disfrazados de pacíficos y humanitarios personajes. 


Las contradicciones en el seno del gobierno se incrementaban y la situación política se agravó aún más para el gobierno cuando el 10 de octubre el FMLN atacó y destruyó por completo el Centro de Entrenamiento Militar de la Fuerza Armada, CEMFA, en la Unión, ocasionando 76 muertos y más de 200 heridos. El CEMFA era el principal centro de entrenamiento de reclutas a cargo de los militares norteamericanos en el país y por casualidad, aquel día, el grupo de 20 asesores yanquis había salido de la base y se salvaron de ser blancos de aquel destructivo y feroz ataque.

El debilitamiento de Duarte se había profundizado y el sábado 12 de octubre se convocó a una reunión de los altos mandos de la FAES para discutir la grave situación creada; un grupo de militares propuso, incluso, la destitución de Duarte. Esa reunión se prolongó toda la noche y parte del domingo 13 lo que provocó que dos hijas y cinco nietos del Presidente saliera de emergencia del país hacia los Estados Unidos a bordo de una aeronave del Comando Sur del Ejército de los Estado Unidos y un “apresurado e injustificado” comunicado del Embajador Corr en apoyo al Presidente Duarte al cual se refería como “...quien fue elegido por el pueblo salvadoreño para gobernarlo”. 

Los Estados Unidos no apoyaban la negociación con el FMLN pero necesitaban a Duarte para justificar ante el Congreso y Senado su política de intervención en Centroamérica y ante esta disyuntiva Reagan decidió mantener a Duarte como Presidente de El Salvador. Mientras, muchos gobiernos extranjeros y personalidades internacionales entre las que destacaba el dirigente del Partido Social Demócrata Alemán Wichsnewski, quien actuaba en Representación de Willy Brandt, Canciller de la República Federal de Alemania, comenzaron a buscar directamente al FMLN y hacer propuestas de solución tanto a Duarte como al Frente. Wichsnewski propuso negociar dos paquetes diferentes pero amarrados uno con el otro. 

Por un lado, efectuar la liberación de los 25 Alcaldes en poder del Frente Guerrillero a cambio de un salvoconducto para que los heridos y lisiados de guerra del FMLN pudiesen salir a otros países y, por el otro, realizar el canje de prisioneros políticos por Inés Guadalupe Duarte y Ana Cecilia Villeda. Esta formula era parecida a la que en los últimos días el Comando Pedro Pablo Castillo, y ahora el FMLN, demandaban cumplir al GOES. El Arzobispo Metropolitano y su Auxiliar, Arturo Rivera y Damas y Gregorio Rosa Chávez expresaron a ambas partes, de manera inequívoca, su disposición para mediar y ayudar para negociar una salida adecuada a la crisis; de la misma manera expresó su disposición la Universidad Centroamericana, UCA. 

De inmediato el FMLN aceptó la mediación igual hizo el Gobierno y el 15 de octubre un grupo de Comandantes del FMLN recibió, en las inmediaciones del Cerro de Guazapa, a un Representante de la Iglesia. Ese día el Frente externo su disposición a realizar el canje el día 22 de octubre; pero el 18 de octubre surgieron nuevas diferencias en torno a las condiciones, formas y procedimientos que tendría el complejo operativo a realizarse para ejecutar el intercambio y, por primera vez, desde Ayagualo en 1984, el Gobierno aceptó la necesidad de una negociación directa entre el GOES y el FMLN para superar aquellas diferencias ante la presencia de los mediadores. 
 
El General Noriega, entonces Presidente de Panamá, ofreció el territorio panameño para la realización de aquella negociación y el 20 de octubre se instaló una mesa con la presencia de Julio Adolfo Rey Prendes y Abraham Rodríguez en representación del Gobierno de El Salvador; Mario Aguiñada Carranza y Salvador Samayoa en representación del FMLN y como mediadores y testigos el Padre Ignacio Ellacuria, Rector de la UCA, y Monseñor Arturo Rivera y Damas, Arzobispo de San Salvador. Aquella fue una dura negociación que se prolongó durante tres días. La negociación terminó en la madrugada del día 22 de octubre y se acordó iniciar el canje en las siguientes 48 horas. Monseñor Rivera y Damas regresó a San Salvador muy temprano de aquella mañana y el Padre Ellacuría lo hizo hasta por la tarde del 22 pues aún se tenían que afinar algunos detalles. Fueron abordadas todas las complejidades operativas del canje, los procedimientos y los lugares del territorio salvadoreño donde se llevaría a cabo el intercambio de todos los prisioneros. 

La salida de los heridos y lisiados era la más compleja pues el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, tendría que recibirlos en las proximidades de cada uno de los principales Frentes de Guerra que el FMLN tenía en todo el territorio nacional. Los Alcaldes serían liberados en Morazán y Chalatenango una vez se confirmara la salida de los lisiados y heridos de guerra. Las prisioneras Inés Guadalupe Duarte y Ana Cecilia Villeda serían liberadas de manera simultanea con los prisioneros políticos que retenía el gobierno. Las primeras serían entregadas en Tenancingo al Cuerpo Diplomático y a Monseñor Rivera y Damas y los 22 prisioneros se concentrarían en Mariona y allí 18 serían entregados a la CICR y al padre Ellacuria quienes los conducirían hasta Tenancingo para que ellos pudieran reincorporarse, desde ese lugar, a los diferentes Frentes de Guerra del FMLN; uno más (el piloto costarricense Julio Romero Talavera), se entregaría al Embajador de Costa Rica y otros tres (Nidia Diaz y los Internacionalistas hondureños Santiago de Jesús Rauda y el médico Marcelino Reyes Gómez), serían entregados al CICR y al Embajador de Panamá porque deberían viajar a Panamá. 

En días anteriores habían sido liberados otros tres prisioneros (incluyendo a Margarita Vega y al Dr. Miguel Orellana ). Mientras, el gobierno se comprometió a continuar investigando el paradero de los 9 desaparecidos. La Comandancia General había nombrado al prisionero de Mariona Américo Mauro Araujo como responsable de la parte operativa interna en el proceso de canje y este recibía información detallada de la marcha de la negociación a través de un complejo sistema de correos.

En la madrugada del 24 de octubre empezó a desplegarse el inmenso operativo del canje. Los heridos y lisiados de guerra empezaron a ser movidos desde las retaguardias del FMLN a las periferias; el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, con una profesionalidad intachable realizó la parte del operativo que a ellos les correspondía, se dirigió a los lugares acordados y cumplió, en los tiempos programados, todas sus metas; el Cuerpo Diplomático se vistió de fatiga y durante todo ese día y algunos posteriores participó de la manera más activa en aquella operación. 


Exceptuando los Embajadores de Israel, Taiwán, Chile, EEUU y Paraguay todos los demás miembros del Cuerpo Diplomático acreditados en nuestro país participaron, de una u otra manera, en aquella operación lo que significó un completo reconocimiento al FMLN como Fuerza Beligerante. Aquella operación se realizó según las reglas y procedimiento del Derecho Internacional. Ningún gobierno en el mundo, salvo los señalados, hubiese tomado parte en aquella operación de haber considerado al FMLN como terrorista. El FMLN adquirió, durante aquella crisis, mucho más prestigio y mayor respeto internacional del que ya tenía y, ante la opinión de nuestro pueblo, quedó grabada la imagen de una guerrilla noble y preocupada por la necesidad de humanizar el conflicto que además se mostraba como destacamento invencible. 

Dentro del penal de Mariona, aquel 24 de octubre de 1985, el Pabellón de los Presos Políticos se puso en actividad desde la madrugada. Cuando todos aún dormían el Director del Penal de Mariona llegó, a las 04:00 a.m., a la celda donde se encontraba el compañero Dr. Eduardo Espinoza que figuraba entre los que serían liberados con el propósito de sacarlo de la celda y llevarlo a un lugar seguro para “protegerlo” de otros reos que se sentían resentidos por no figurar en la lista de los liberados.
Eduardo con absoluta firmeza rechazó las pretensiones de aquel pusilánime sujeto y procedió a despertar al resto de prisioneros. El “Alcaide” se esfumó de manera veloz. A las seis de la mañana los 20 presos que seríamos liberados y que estábamos en Mariona salimos de nuestras celdas y un inmenso grito de “Patria o Muerte, Venceremos” se escucho; a partir de aquel instante todos los demás presos políticos que quedaban empezaron a lanzar consignas y a golpear con fuerza los barrotes de sus celdas. 


En fila india avanzamos lentamente por los estrechos pasillos de aquel pabellón estrechando manos y recibiendo los puños y los brazos de nuestros hermanos presos políticos de la dictadura que quedaban en la cárcel de Mariona. Este ensordecedor ruido que se escucho en varias cuadras a la redonda del penal se prolongó casi por 30 minutos. Esa fue una de las mejores ovaciones que habíamos oído en nuestras vidas. ¡Jamás la olvidaremos! 


A las 08:00 horas se presentó a Mariona una compañía del Tercer Batallón de la Primera Brigada de Infantería a la orden de un Mayor con el supuesto propósito de brindar seguridad a los liberados. El lobo pretendía brindar seguridad a las ovejas. Ello puso en tensión al ambiente. A las 09:00 horas se presentó el Padre Ellacuría y media hora mas tarde lo hicieron el Ministro Claramount y un grupo de funcionarios democristianos quienes, de manera cínica, pretendieron extender órdenes de libertad solicitando que cada liberado firmara un documento. Todo el grupo de prisioneros nos negamos a recibir las órdenes de libertad y nadie firmó ningún documento. 


La verdadera y válida orden para nuestra libertad había sido girada por el FMLN. Si ellos obstaculizaban el proceso de nuestra liberación tampoco sería puesta en Libertad Inés Guadalupe y su acompañante. A las 10:00 horas el señor Claramount entregó un Radio de Comunicación Militar al prisionero Araujo (que se encontraba con el Padre Ellacuría) y aquel se comunicó, de inmediato, con el Puesto de Mando Guerrillero que dirigía toda la operación de parte del FMLN. Así Araujo confirmó a la Comandancia que todos los prisioneros, incluidas Nidia Diaz que había sido trasladada a Mariona desde la Policía Nacional y Rosa Elena Romero (Graciela, extraordinaria mujer militante del PRTC muerta en el frente en 1987) que había sido trasladada desde Cárcel de Mujeres, estábamos listos para salir de Mariona. 


Además, Araujo comunicó al Comandante Lucio, del Puesto de Mando Guerrillero, que todos quienes seríamos liberados exigíamos el retiro de los soldados de la Primera Brigada. Cinco minutos después el Comandante de aquella Compañía dio la orden a sus soldados de abandonar Mariona. Mientras, a las once de la mañana en punto, en el mismo momento que en Tenancingo el FMLN entregaba a Inés Guadalupe Duarte los prisioneros liberados, entre los que recuerdo a Héctor Acevedo (Oktavio), Dr Eduardo Espinoza , el sacerdote César Valle , Agustín Cerritos, Rafael Aquino, Virgilio , Julito, Graciela , Chicón , Giovanni, Chamba, que era el Presidente de el Comité de Presos Políticos de El Salvador, COPPES, después de abrazar fuertemente a los cuatro que viajarían al exterior, salimos de Mariona en un camión del CICR rumbo a Tenancingo. 


Ese día era jueves, día de visita, y los familiares de los liberados y varios cientos de vecinos se apostaron no lejos de la salida del penal para poder saludar y vitorear a los liberados que viajaban camino a los frentes de guerra. Durante todo el trayecto miles de ciudadanos nos saludaban de manera efusiva y decenas de periodistas perseguían el camión de la cruz roja donde viajábamos y desde sus motos realizaban entrevistas a los recién liberados, para poder gravar las respuestas utilizaron unas largas varas a las que amarraban los micrófonos de sus aparatos. 


El Padre Ellacuría, varios Embajadores y la CICR nos escoltaron hasta nuestro destino. En Tenancingo nos esperaban otro grupo de Embajadores, el Canciller de El Salvador, Monseñor Rivera y Damas quien portaba ese día un hermoso sombrero blanco y una unidad militar del FMLN. Ese mismo día, a las 21:30 horas, 71 lisiados y heridos de guerra partieron desde Comalapa hacia Panamá en un avión del Ejercito de ese país y a las 0:30 horas del 25 de octubre hacía lo mismo un grupo de 30 lisiados pero hacia México a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Mexicana. 


Días después el FMLN liberó a todos los Alcaldes y así terminó una de las operaciones más complejas y exitosas de la guerrilla. Las fuerzas guerrilleras agregaron otra estrella de victoria a la historia del movimiento revolucionario salvadoreño. Desde entonces, no hubo otra negociación con el GOES sino hasta la final que inició el 4 de abril de 1990 en Ginebra, la que duró casi dos años y condujo al final de la guerra. Varios de quienes fueron canjeados aquel día, hace 20 años, ya no están entre nosotros. Su recuerdo, sacrificio, ejemplo y memoria nos llaman a continuar luchando para alcanzar la democracia por la que tanto ellos lucharon y por la cual murieron. 

Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

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