Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 15 de noviembre de 2010

Llevaban $5 millones




Investigadores profesionales contratados por la ONU concluyeron que los tres diputados salvadoreños murieron porque uno de ellos llevaba, en el auto, $5 millones. Los resultados de sus investigaciones, que conoce El Mundo, fueron desatendidos y silenciados. Eso provocó  protestas y renuncias de expertos en la CICIG de Guatemala. El grupo investigador involucró en el crimen a Víctor Rivera (“Zacarías”), un venezolano que vivió aquí, y al ex jefe de la DINC de Guatemala, así como otros altos ex funcionarios guatemaltecos.

Por: Lafitte Fernández y Miguel Jara, periodista costarricense
Primera  entrega
DEM
El transportar cinco millones de dólares en dos valijas negras de tela, sería  el móvil que provocó el asesinato de los tres diputados salvadoreños, y su motorista, ocurrido el 17 de febrero del 2007, de acuerdo con una investigación hecha por expertos contratados por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), de las Naciones Unidas , que no fue atendida en ese país.

En una prolongada investigación, un grupo de trece profesionales  de varios países , dice en sus informes que los diputados transportaban en un vehículo Land Cruiser, placas salvadoreñas 186171,  cinco millones de dólares, y que eso lo conocían las autoridades guatemaltecas.

El dinero se lo atribuyen al diputado William Pichinte, cuya esposa era la propietaria del vehículo Land Cruiser en el que viajaban los tres diputados y su motorista.

Los legisladores Ramón González y Eduardo d’Abuisson viajaron junto a Pichinte porque, el primero, dejó su auto en El Salvador para que movilizaran a su hija que estaba próxima  a parir un hijo, y d’Abuisson tenía su jeep doble tracción en el  taller mecánico.

El vehículo en el que viajaban los diputados salvadoreños poseía un compartimiento secreto, mandado a construir por sus propietarios, para ocultar cargas que no querían  llevarse en lugares convencionales.

Alentados por el dinero, en el crimen habrían participado no sólo los cuatro agentes policiales que fueron acusados y, posteriormente, asesinados en una prisión guatemalteca en condiciones misteriosas, sino también otros  funcionarios que caminan libres o  que, igualmente, fueron acribillados a balazos o están presos por otras razones, según la  investigación.

Esos  hechos son apenas parte de los resultados la pesquisa  que fue  desatendida, y posiblemente archivada en el interior de la CICIG, una organización fundada en el 2007 por un acuerdo entre el anterior gobierno  guatemalteco encabezado por Oscar Berger y las Naciones Unidas. La investigación la realizaron prominentes profesionales  dentro de los que se incluyen un ex juez antimafia de Italia que actualmente investiga crímenes de guerra en Kosovo y era, además,  el jefe de investigaciones de la CICIG.

También formó parte de ese grupo una influyente fiscal costarricense, y un prestigioso investigador español que realizó importantes pesquisas en ese país para aclarar el asesinato del  Obispo de Guatemala, Monseñor Juan José Gerardi. Una abogada suiza, un criminólogo y un policía  chilenos y una experta sueca que llegaron a Guatemala a contribuir con la CICIG, conocieron de esas investigaciones.

Según los informes de ese grupo, firmados la mayoría de ellos por la fiscal costarricense, Gisele Rivera, tras conocer la presencia del dinero,  un asesor del ex ministro de gobernación, Carlos Vielman y el jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales (DINC), juntaron a miembros de la Unidad contra el Crimen Organizado de la policía guatemalteca para que interceptaran, y luego asesinaran, a los diputados salvadoreños.

Esas operaciones las habrían encabezado el venezolano Víctor Rivera, quien vivió muchos años aquí, y montó, en Guatemala, una estructura paralela de seguridad, y Víctor Hugo Soto Diéguez, ex jefe de la  Dirección de Investigaciones Criminales, como se dice en los documentos de la CICIG conocidos por Diario El Mundo.

Esos hombres también sospechaban que en el carro también viajaban 20 kilos de cocaína lo que alentó, aún más, a importantes autoridades a atentar contra los diputados.

Testimonios recabados por los  investigadores, además de otras pruebas, también establecen que otros agentes policiales guatemaltecos ( además de los asesinados) participaron en el crimen y nunca fueron acusados. Para esos testigos se pidió protección internacional que nunca fue concedida por el ex comisionado de la CICIG, el español Carlos Castresana.

Fueron esos testigos los que mencionaron que Soto y Rivera estuvieron junto a los diputados, poco antes de ser ultimados.

Soto Diéguez se encuentra preso en Guatemala acusado de participar en   ejecuciones extrajudiciales de reclusos de la cárcel de Pavón.  Rivera, un polémico investigador que también intentó crear en El Salvador  una estructura de investigaciones criminales fuera de la institucionalidad,  fue asesinado el 7 de abril del 2007 en la ciudad de Guatemala, poco después de reunirse con periodistas de ese país  y confesarles que  llevaba consigo secretos oficiales.

En la investigación que no se apoyó  en la CICIG también se involucran con esos hechos al ex ministro de gobernación, Carlos Vielman, al  antiguo jefe de la policía de Guatemala, Edwin Sperissen, y al subjefe de ese cuerpo, Víctor Figueroa. Por los caminos que recorrieron los investigadores de la CICIG, muchos de los cuáles ya no están ahí, Vielman y la alta estructura de las autoridades de ese país estuvieron detrás del “tumbe” de dinero que se habría producido.

Los miembros de ese equipo comenzaron su trabajo en abril del 2007  investigando el asesinato del venezolano Víctor Rivera, quien fuera uno de los principales asesores del ex ministro Vielman. Luego se vieron obligados a conectar otros casos como las muertes en las cárceles de Pavón e “Infiernillo”, además de otros hechos delictivos como la muerte de los diputados salvadoreños.

Todas las pesquisas los llevaron, sin embargo, a concluir, por lo menos hasta enero de este año, que los casos vinculaban, entre sí, a  importantes personajes del principal aparato de seguridad de Guatemala que tenían hombres bajo su mando y que cometían crímenes, asaltos, extorsiones, secuestros y “tumbes” de dinero y drogas, entre otras cosas.

Con esos resultados en la mano, los investigadores pretendieron cambiarle el rumbo a las pesquisas oficiales en el caso de los diputados.   Incluso, le pidieron al ex comisionado de la CICIG, Carlos Castresana que les permitiera plantear acusaciones diferentes por la muerte de los salvadoreños, principalmente por  considerar obstruida la justicia.

Cuando arrancaron las investigaciones, recibieron el apoyo del ex comisionado Carlos Castresana, como lo dicen,  pero luego se sintieron abandonados por el penalista español.

Eso produjo una serie de renuncias que finalmente desarticuló buena parte del grupo examinador de la CICIG, según lo confirmó El Mundo.  “Entre el 2004 y el 2008, el ex ministro Carlos Vielman, durante el período presidencial de Oscar Berger, en concertación con otras personas más, dentro de los que se incluyen jefes policiales, el venezolano Víctor Rivera, fiscales y otros personajes, realizaron una actividad criminal continuada. Realizaron varias ejecuciones extrajudiciales, entre ellas la de tres diputados salvadoreños y los cuatro agentes policiales involucrados de haber participado en el caso Parlacen”, dijo a El Mundo la fiscal costarricense, Gisele Rivera.

La funcionaria, quien se reincorporó a la fiscalía costarricense después de dejar su cargo en Guatemala, dice que en esos casos acumularon “elementos de prueba incontestables, tales como testigos”. En  Guatemala se juzga, actualmente, a un ex diputado guatemalteco, Manuel de Jesús Castillo, y al ex legislador salvadoreño, Roberto Silva, acusados de unirse para dar muerte a los diputados salvadoreños ante el Parlamento Centroamericano.

Supuestamente ambos usaron agentes policiales y a personajes privados para cometer el crimen, como parte de una supuesta venganza . Los investigadores de la CICIG no creyeron en esa versión. Plantearon otro camino que el ex comisionado  Castresana supuestamente desatendió.

El Mundo se comunicó, por correo electrónico con el español, quien actualmente ocupa un cargo en la Fiscalía General de España para consultarle sobre su conducta en este caso.  Inicialmente accedió a hacerlo pero, posteriormente, no respondió más mensajes de este diario.
El dinero en el auto
En los informes que recibió Carlos Castresana, quien renunció a su cargo en agosto pasado, se dice que  el dinero fue tomado por Soto Diéguez en la finca “La Parga”, localizada en el kilómetro 25 de la carretera hacia El Salvador, donde fueron asesinados los diputados.

Con la ayuda de otros agentes que participaron en la operación contra los diputados, el dinero fue llevado en un auto  hasta un “car wash” localizado en la zona cinco de la ciudad de Guatemala.

Uno de los hombres que ayudó a cargar hasta el carro las dos maletas en que supuestamente se había colocado el dinero, contó a los investigadores  que abrió una de ellas y miró la enorme cantidad de dinero. Otro exclamó, según las pesquisas, que se trataba de cinco millones de dólares. El dinero, según los documentos examinados por Diario el Mundo, fue tomado por Soto mientras a los diputados los mantenían en un pequeño cuarto de la finca, con sus cabezas envueltas en bolsas plásticas.

Todavía estaban vivos.
El  tema del dinero atribuido a  Pichinte, lo preguntó Diario El Mundo, al ex jefe policial Rodrigo Ávila.
El ex funcionario  dijo a El Mundo: “es que Pichinte llevaba dinero. ¿Qué tanto?…no lo sé. ¿Un millón?…No lo sé. Supuestamente iba a comprar unas propiedades en Guatemala. Él estaba haciendo negocios en ese país. Él llevaba un ataché pero no sé cuánto dinero llevaba”.

Para la costarricense Gisele Rivera, las referencias al dinero obligaban a prolongar las investigaciones hacia El Salvador, principalmente por los testimonios que recibieron que fijaban las miradas en Pichinte y sus negocios.

La fiscal costarricense, quien ahora investiga en su país otro supuesto soborno recibido por el ex gobernante Miguel Angel Rodríguez, de una reaseguradora londinense, y el investigador español Rafael Villamón, le pidieron permiso al español Carlos Castresana para extender sus investigaciones en El Salvador, fueron desautorizados. Les obligaron a no dar ese paso. Por eso es que, un fin de semana, Rivera y Villamón viajaron, a título privado, a San Salvador y se entrevistaron con Rodrigo Ávila,  para hablar del crimen tras aclararle al ex jefe policial salvadoreño que el comisionado Carlos Castresana, no les  oficializó el viaje.

Ávila le confirmó a El Mundo sobre el viaje de los dos funcionarios de la CICIG y recuerda que los dos profesionales le aclararon la calidad privada que le dieron a su llegada a San Salvador. Los tres hablaron por horas sobre el crimen de los diputados nacionales..

Para el grupo investigador de la CICIG, en El Salvador se encontraban muchas de las claves para descifrar el asesinato de los tres diputados al Parlacen y su motorista. El problema es que les cerraron las puertas oficiales, supuestamente por orden de Castresana.

La principal pregunta que se hacían los examinadores del caso era: ¿Si los testigos hablan de esa importante suma de dinero…de dónde se tomó, para quién iba ese dinero y qué actividades rodeaban su origen?

Rodrigo Ávila dijo que él jamás le encontró al ex diputado Pichinte ninguna fase oscura en sus negocios. Tampoco nexos con el narcotráfico internacional. El ex presidente Antonio Saca, quien gobernaba el país mientras sucedió el asesinato, dijo, en una ocasión, a este periodista, que su homólogo Oscar Berger, le dijo, en una ocasión, que la muerte de los diputados obedecía a un problema de narcotráfico pero tampoco nunca le probó nada.

Cuando El Mundo le preguntó a Ávila si el ex ministro de gobernación de Guatemala, Carlos Vielman, le habló algo de ese dinero, respondió que era Víctor Rivera ( uno de los líderes de las primeras investigaciones oficiales, aunque involucrado por los investigadores de la CICIG con las muertes) quién le insistía que Pichinte tenía negocios con Manuel Castillo, el ex legislador que está acusado de ser uno de los autores intelectuales del asesinato de los diputados salvadoreños. Pero, asegura  que nunca le probó nada.

¿ Por qué Rivera insistía en eso? Se desconoce. De ser cierto lo que Rivera le dijo a Ávila, la participación de Manuel Castillo, un ex diputado guatemalteco que es juzgado por el crimen de los diputados a pedido del también ex diputado Roberto Carlos Silva, habría pasado de socio a exterminador.

Rivera llevaba, entre sus cejas, el nombre de Manuel Jesús Castillo desde que se produjo el asesinato de los legisladores salvadoreños ante el PARLACEN.

Prueba de eso es que, cuando el ex ministro de gobernación, Carlos Vielman, acudió, en febrero del 2007, en compañía del ex jefe de la policía de El Salvador, Rodrigo Ávila, a comunicarle al antiguo mandatario Oscar Berger, la participación de cuatro agentes policiales en el crimen de los nacionales, en ese encuentro participó Vìctor Rivera.

El venezolano se desempeñaba como un importante asesor de Vielman. Desde entonces Zacarías le dijo a Berger que Castillo estaba involucrado en el asesinato.  Eso sucedió apenas dos días después del crimen.

Pero los investigadores de la CICIG siempre insistieron que Rivera, y otros funcionarios del anterior gobierno guatemalteco, siempre estuvieron involucrados en la muerte de los diputados y su motorista.  El móvil era el dinero y, supuestamente, 20 kilos de cocaína que se transportaban en el auto.

Lo que habría sucedido
Varios de los informes del grupo investigador contratado por la ONU  y que conoce el Diario El Mundo, muestran que testigos importantes  del caso, a quienes se pedía sacar a Estados Unidos o Canadá, nunca negaron que los cuatro agentes policiales muertos participaron en la intercepción ilegal de  los diputados salvadoreños, William Pichinte, Ramón González y Eduardo d’Abuisson , y de su motorista Gerardo Ramírez.

Eso ocurrió cerca del centro comercial La Pradera, de la ciudad de Guatemala. Posteriormente fueron asesinados y calcinados en una finca localizada en el kilómetro 25 de la carretera que conduce hasta Santa Elena de Barillas.

Pero, un  informe elaborado el 28 de julio del 2009 por el grupo investigador  y entregado al español Carlos Castresana, comisionado de la CICIG, menciona que el Ministro de Gobernación del gobierno de Oscar Berger, Carlos Vielman, el jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales (DINC), Víctor Hugo Soto Diéguez, y el venezolano Víctor Rivera, conocían que los diputados viajarían a la ciudad de Guatemala para incorporarse a las sesiones ordinarias del Parlamento Centroamericano.

Todos ellos habrían participado como parte de una estructura criminal que operaba dentro del Ministerio de Gobernación y la policía. Desde adentro  cometieron  asesinatos, secuestros, extorsiones y robos hasta de drogas.

Dentro de los hombres que se utilizaron para capturar a los diputados el lunes 19 de febrero del 2007 se incluyeron a José Korki López Arreaga, José Adolfo Gutiérrez, Marvin Langen y Luis Arturo Herrera.  Estos hombres fueron capturados dos días después de cometido el crimen, delatados por videos hechos por cámaras en un centro comercial y una gasolinera localizada en la carretera que lleva a El Salvador.

También los delató un sistema de localización satelital localizado en el auto  Toyota Yaris, propiedad de la policía, que utilizaron ese día para interceptar a los diputados y llevarlos a la finca donde los asesinaron.

Pero, además de ellos, Soto habría utilizado  otros hombres como Marvin Contreras Natareno, quien es juzgado en el caso que se examina en Guatemala, y otros que quedaron lejos de las investigaciones oficiales.

Contreras Natareno fue detenido después de pasar varios días en un hotel de la ciudad de Guatemala, cuya cuenta la pagó el Ministerio de Gobernación. Fue presentado ante los tribunales guatemaltecos después  de permanecer, literalmente desaparecido durante cuatro días en manos de autoridades de ese país. Lo llevaron ante los tribunales  luego   que sus compañeros fueran asesinados.

Aunque  prefirió  no declarar en las etapas previas del proceso, las investigadores de la CICIG  temieron, en su momento, que pueda estar muy influenciado por el asesinato de sus compañeros y alguna petición para que callara hechos. Contreras Natareno declaró en el juicio en el que se le juzga y reprodujo la tesis del funcionamiento de la estructura de crimen organizado dentro de las principales instituciones de seguridad guatemaltecas.

Los cuatro agentes policiales ( Herrera, Gutiérrez, Langen y López) fueron detenidos, en medio de una convulsa rebelión  dentro de la policía guatemalteca.

Lo paradójico para los indagadores es que, a pesar de  que Soto Diéguez y Víctor Rivera estuviesen  involucrados en el crimen de los diputados, fueran ellos quienes  encabezaron las investigaciones oficiales  sobre el asesinato.

Soto fue el primero que acusó a esos cuatro agentes como jefe de la DINC guatemalteca. Eso ocurrió a pesar de que fue él  quien autorizó que los cuatro agentes utilizaran  el auto Yaris en el que interceptaron a los diputados.

El vehículo nuevo, y sin placas, lo utilizaba un funcionario de la sección de informática de la policía. Soto autorizó que se lo trasladaran a los hombres que estaban bajo su mando. A pesar de eso, la fiscalía guatemalteca jamás lo investigó por el asesinato.

De acuerdo con los investigadores de la ONU, no debió permitirse que Soto Dieguez, preso ahora en Guatemala por exterminar reos en una prisión, fuera uno de los hombres que guiaron las investigaciones principales  contra los cuatro agentes policiales que, muy pocos días de ser detenidos, fueron asesinados en la cárcel de Pavón. Los cuatro agentes fueron detenidos, en el Ministerio de Gobernación, con la intervención no sólo de Soto Diéguez sino también del venezolano Víctor Rivera, tras un sórdido encuentro en el que el ex jefe de la policía salvadoreña, Rodrigo Ávila, fue testigo cercano.

Una vez que fueron detenidos esos cuatro agentes, Dany  Benítez, uno de los hombres más controversiales de la policía guatemalteca, grabó un video con su teléfono en el que Luis Herrera le grita al venezolano Rivera , en el momento de su detención,  que los traicionaron y que si los detienen “¡por Dios que van a saber de nosotros!”. (el video puede verse en Youtube si se busca por “Caso Parlacen, policías capturados”).

Cuatro días después de ser detenidos, los cuatro agentes fueron asesinados en la cárcel de Pavón en circunstancias extrañas en el que testigos miraron entrar carros oficiales, cargados de hombres armados, luego de cortarse la electricidad y el agua.

La fiscalía guatemalteca acusó a un grupo de mareros de cometer el crimen pero rápidamente fueron absueltos en abril del 2008. No encontraron ninguna prueba contra ellos. El crimen quedó impune pero las sospechas de un decreto obligado de silencio que significara la muerte queda aún en el aire.
Aparece “Zacarías”

El mismo día del asesinato de los agentes policiales, Víctor Rivera llegó a la frontera de El Salvador desde donde intentó localizar a Rodrigo Avila, en ese entonces jefe de la policía salvadoreña.

Rivera, a quien apodaban como “Zacarías”, viajaba en varios vehículos oficiales acompañado de hombres armados. Sus primeros contactos telefónicos los hizo desde la frontera con Guatemala a eso de las dos de la tarde. Rivera utilizó a un colaborador cercano de Ávila para tratar de localizarlo. Pedía un encuentro urgente con él en San Salvador.

Ávila se encontraba, ese domingo, en un convivio en la casa del entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Agustín Calderón.

Como “Zacarías” insistía  en contactar a Ávila, uno de sus colaboradores le aconsejó al ex jefe de la policía que no lo recibiera. Entonces, Rivera (“Zacarías”) acabó reuniéndose con José Luis Tobar Prieto, el subjefe de la policía salvadoreña. En ese encuentro que apresuradamente buscó Rivera, el venezolano únicamente mostró unas fotografías y contactos telefónicos  que ya se conocían en El Salvador.

Mientras estaban en la reunión, llegó la noticia, desde Guatemala, pasadas las seis de la tarde, sobre el exterminio de los cuatro agentes que participaron el crimen de los diputados salvadoreños, en la cárcel de Pavón.

Era domingo y esa inesperada visita de Rivera la confirmó a El Mundo el Ing. Rodrigo Ávila.  Para los investigadores de la ONU, es muy probable que el venezolano ya sabía lo que iba a ocurrir con los cuatro agentes policiales  y corrió a deslindarse de los hechos apareciéndose en San Salvador sin cita previa. Para algunos esa fue una jugada perfecta para que nadie le atribuyera la desaparición de los agentes que habían amenazado con contar lo que hacían él y otras autoridades guatemaltecas.

Otros implicados
Pero, los problemas para Víctor Rivera, quien era uno de los asesores principales del ex ministro de gobernación, Carlos Vielman, no comenzaron con esa visita no anunciada a El Salvador, de acuerdo con los informes del grupo investigador de la CICIG que  no fue atendido en Guatemala. Los profesionales obtuvieron el testimonio de un hombre que participó en toda la operación contra los diputados salvadoreños.

El  testigo menciona  que en la escena del crimen no sólo estuvo Soto Diéguez, sino que también llegó Víctor Rivera, acompañado de su asistente,  María del Rosario Melgar Martínez. Supuestamente  ambos llegaron  a confirmar las órdenes para que se matara a los diputados y a su motorista.

Si algo ha quedado claro, en este caso, es que fueron varios los autos que ingresaron a la finca donde fueron asesinados los diputados. Algunos de ellos no fueron identificados nunca.

María del Rosario, conocida como Mary Ro, también fue investigada por los expertos de la ONU que metieron sus narices en el caso PARLACEN. Ella acompañaba a Rivera la noche en que lo acribillaron a balazos en una calle de la ciudad de Guatemala, dos meses después del asesinato de los diputados salvadoreños. Ambos viajaban en un auto propiedad de Rivera.

Supuestamente, el día en que mataron a “Zacarías”, María del Rosario  resultó herida de un balazo en el atentado que le cegó la vida a Rivera. Sin embargo, la investigación de los miembros de la  CICIG demostró que la bala, ni el detalle de las lesiones  o curaciones sufridas por la mujer, nunca fueron acreditadas en el expediente judicial por los médicos del  hospital San Juan de Dios, donde, inicialmente, fue atendida.  La mujer fue trasladada, posteriormente, a otro hospital y las pruebas médicas tampoco  aparecieron.

María del Rosario, quien siempre acompañaba a Rivera ( incluso  en su no anunciado viaje a El Salvador), fue sacada de Guatemala, después del asesinato de Rivera, por el ex fiscal de delitos contra la vida, Alvaro Matus, sin consultar ni informar a la CICIG mientras se investigaba el crimen del venezolano.

Ahora se sabe que la asistente de Rivera supuestamente recibió $100 mil en una cuenta bancaria en Bahamas por colaborar con el asesinato de Rivera. Matus era, precisamente, el jefe del fiscal Edwin Marroquín, quien actualmente lleva sobre sus espaldas la acción acusadora que se realiza en Guatemala contra Castillo y Silva. En los documentos de ese equipo investigador se plantean serias dudas sobre el trabajo realizado por ambos fiscales, en el caso PARLACEN. Por eso insistían en darle otro curso al juicio por obstrucción de la justicia. Desde el primer día  de las investigaciones sobre la muerte de los diputados salvadoreños, Matus tomó asiento de primera fila en las indagaciones. Se desempeñaba, en ese entonces, como el fiscal encargado de los delitos contra la vida.

En el caso de Matus, los jerarcas de la CICIG sí decidieron acusarlo, algún tiempo después de renunciar varios de los miembros del grupo investigador, por obstrucción de la justicia en el caso del asesinato de Víctor Rivera.

En la acusación formal se dice que destruyó pruebas para encubrir el crimen de Rivera porque manejó con negligencia la escena del crimen, permitió la desaparición de un maletín que llevaba el venezolano consigo con varios expedientes, e impidió que se hicieran importantes allanamientos de lugares vitales para el esclarecimiento del asesinato. Esos allanamientos estaban autorizados por el juez .

La acusación contra Matus se sembró sobre la base de las pesquisas del grupo investigador encabezado por el juez antimafia italiano, que era el jefe de investigaciones de la CICIG, por la fiscal costarricense y un investigador español. Todos ellos renunciaron cuando Castresana no quiso impulsar los nuevos caminos sobre el crimen de los diputados salvadoreños.

En una conversación sostenida con el ex jefe de la policía salvadoreña, Ing. Rodrigo Ávila, quien fue una pieza clave, en Guatemala, para apresar a los primeros cuatro agentes policiales involucrados en el crimen, recuerda que siempre que él pedía que se detuviera a los subordinados de Soto Diéguez, Matus le respondía: “es que no podemos”.

La decía que necesitaban una orden de captura judicial.  Ávila le insistía que los cuatro agentes  se habían amotinado junto con otros policías, y habían sacado pistolas para impedir que se los detuvieran.  Para el salvadoreño esos hombres podían ser detenidos en flagrancia. Parte del problema, según Ávila, es que Matus “trabajaba de la mano con Víctor Hugo Soto Diéguez”. Para él, el fiscal estaba “untado en otros casos” y posiblemente le pidieron ayuda para manejar el asunto de las muertes a su antojo.

Ávila recordó, incluso, que mientras su equipo investigador permanecía en Guatemala, averiguando la muerte de los diputados, hombres de la Dirección de Investigaciones Criminales (DINC), siempre los seguían. En algún momento, a algunos de los principales colaboradores de Ávila los trataron de interceptar, cerca del obelisco localizado a  la entrada principal de la ciudad de Guatemala, y casi se arma una refriega en ese lugar.

Incluso, al equipo de Ávila le pusieron como hombre de enlace que coordinara con ellos las tareas investigadoras a Dany Benítez, un agente policial, hombre de confianza del ex subjefe de la policía, Javier Figueroa (oculto en un país europeo), y del venezolano Víctor Rivera.

Todavía faltan más
Otro testigo que se incluye en los informes del grupo investigador de la CICIG que luego se alejó de Castresana, dice que en el lugar donde mataron a los diputados no sólo se encontraba Dany Benítez sino también su hermano José Benítez. Ambos habrían participado en el exterminio de los diputados, cumpliendo órdenes de Rivera. Algunos meses después los hermanos Benítez fueron asesinados en Guatemala. Ambos forman parte de un numeroso grupo de personajes conectados con esos casos que han sido asesinados en condiciones extrañas. Los testigos también relataron a los investigadores de la CICIG que en la muerte de los diputados también participó Axel Martínez, quien se encuentra preso relacionado con tareas del narcotráfico internacional. También está acusado de asesinar, extrajudicialmente, a un prófugo carcelario llamado Edwin Estuardo Santacruz. Éste huyó de la cárcel del “Infiernillo”. Lo recapturaron pero jamás lo regresaron a la prisión. Apareció muerto.

A ellos se sumaría en la escena del crimen Ronny Torres Bustamante conocido como Amílcar  Franco, alias “El Malandrín” o “El 15”. Él también era un hombre cercano a Rivera.

Por eso es que el grupo investigador de la CICIG concluyó que varias personas que participaron en el crimen quedaron, deliberadamente, fuera del caso.


“Pichinte llevaba dinero”p2-3-avila-4a



Redacción dem
diario el mundo


¿Tú dijiste que Pichinte llevaba dinero?
Es que Pichinte llevaba dinero. Qué tanto de dinero, no lo sé. Supuestamente iba a comprar unas  propiedades en Guatemala. Pichinte andaba un ataché. Pero que andaba un millón, no lo sé. Yo nunca le encontré  a Pichinte  nexos con el narcotráfico, ni nada.


¿Tenía sospechas de algo?
Es que Pichinte tenía plata. El negocio de elloses también constante y sonante. Pero el hombre se iba a ver con un agente de una supuesta  fábrica y él iba a abrir una fábrica en Guatemala. Pisto sí tenía. Yo tenía sospechas pero nunca hallé nada.


¿Vielman tampoco le dijo nada del dinero de Pichinte?
No. Zacarías insistía en que Pichinte era narcotraficante. Decía que tenía negocios con Manuelillo. Pero nunca probó nada.
Los informes
La CICIG demandó a la fiscal costarricense, Gisele Rivera, por revelar infomes cinfodenciales. Ante eso, la abogada decidió mostrar sus informes a Diario El Mundo en la ciudad de San José. Ella renunció porque “callaron los hechos”.
Un Cambio de rumbo al juicio
Los investigadores intentaron redireccionar el juicio al considerar que la justicia estaba obstruída y que eso lo permitía el mandato de la ONU.
Renuncias y protestas
La falta de apoyo a la investigación de los profesionales llevó a varios de ellos a renunciar a sus cargos. Algunos cumplen tareas en otras partes del mundo.
Testigos no protegidos
Varios testigos para quienes se pidió protección especial y que se sacaran de Guatemala, nunca recibieron esos beneficios, según se desprende de los informes de la CICIG.
Protagonistas de primera línea  en  EL CASO PARLACEN

El asesinato de los diputados debió tomar otro rumbo de acuerdo con investigadores de la CICIG, que ya no están en esa organización, que opera en Guatemala por mandato de las Naciones Unidas.



El ejército de Bolivia, "antimperialista" desde su nacimiento: Evo Morales


Advierte sobre pretensión de EU de intervenir en países que tienen gobiernos de izquierda

Tajante rechazo a bases militares de potencias en territorio boliviano, sostiene jefe del ejército
 
 
 El presidente Evo Morales saludó ayer a altos mandos militares al llegar a la ceremonia para celebrar el bicentenario del ejército bolivianoFoto Reuters
 
Periódico La Jornada

Lunes 15 de noviembre de 2010
 
La Paz, 14 de noviembre. El presidente Evo Morales sostuvo hoy aquí que las fuerzas armadas bolivianas son antimperialistas desde su nacimiento, al llamar a la entidad castrense a estar preparada para rechazar cualquier intervención extranjera que pudiera darse con pretextos como la lucha contra el narcotráfico o el terrorismo.

El jefe del ejército, general Antonio Cueto, dijo en la ceremonia para conmemorar el bicententario de las fuerzas castreses que éstas surgen como una institución socialista, comunitaria y como tal nos declaramos antimperialistas, y advirtió: “no vamos a permitir bajo ninguna circunstancia la instalación de bases militares de potencias en nuestro territorio.
La historia demuestra que el ejército nace con una posición antimperialista porque ha combatido al imperio europeo desde 1810, dijo Morales, según la agencia oficial Abi.

El imperialismo so pretexto de lucha contra el terrorismo, lo que planifica es cómo disponer nuevamente de los recursos naturales para las trasnacionales y de esta manera implementar el saqueo, afirmó Morales, quien reiteró que para Estados Unidos los gobiernos de la región que no coinciden con sus intereses representan un riesgo.

Estados Unidos pretende una intervención en países que tienen gobiernos de izquierda, como es el caso de Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, con la justificación de mantener la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, insistió.

El gobernante –operado recientemente de una rodilla– se refirió a la actuación de las fuerzas armadas en la dictadura, que vulneró derechos humanos y asesinó a cientos de bolivianos desde una ideología de derecha. Destacó el aprecio que actualmente tienen los ciudadanos por los militares, porque están al servicio del pueblo, y señaló que las decisiones de la dictadura no provinieron del alto mando militar, sino fueron de orden político; órdenes que las fuerzas armadas acataron por disciplina y subordinación.

En la ceremonia, el general Cueto indicó: nos declaramos anticapitalistas porque este sistema está destruyendo a la madre tierra.

Agregó que así como rechazamos la guerra, nos reservamos el legítimo derecho a la defensa de nuestro territorio, de los recursos naturales como la madera, el oro y el litio, entre otros.
Solicitó también, con la finalidad de limpiar el honor del ejército (a la luz de la ley anticorrupción), se actúe en consecuencia contra quienes en 2005 entregaron a Estados Unidos misiles adquiridos para la defensa del Estado.

La justicia investiga los entretelones de la entrega de 41 misiles tierra-aire de fabricación china –el único arsenal antiaéreo de Bolivia– para su destrucción.

México: rescatan en un rancho a 103 centroamericanos y cinco mexicanos



Los inmigrantes se encontraban en condiciones de explotación y hacinamiento

Las autoridades mexicanas rescataron a 103 inmigrantes centroamericanos y cinco mexicanos, entre ellos tres recién nacidos y una menor de 12 años embarazada, en un rancho bananero del sureste del país, supuestamente operado por traficantes de personas.
La Procuraduría General de la República (Fiscalía) indicó en un comunicado que el operativo tuvo lugar en la finca “La Herradura” de la ciudad de Tapachula, en el estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala.
Los inmigrantes centroamericanos son de originarios de Guatemala, El Salvador y Honduras, y del total de los 108 rescatados, 83 son hombres y 25 mujeres, “que se encontraban en condiciones de explotación y hacinamiento”.
Durante el operativo de rescate, fueron detenidas ocho personas -dos centroamericanos y seis mexicanos- como presuntos responsables del delito de trata de personas con fines de explotación laboral.
Fuente: BBC

Conflicto Nicaragua - Costa Rica. La guerra de los mosquitos


Un criadero de mosquitos ha sido el pretexto ideal para que los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica distraigan la atención de los principales problemas que aquejan a nuestros pueblos.
Giovanni Beluche V. | Centroamérica |


14 de noviembre de 2010.

Discursos xenofóbicos emitidos en los dos países atizan peligrosamente sentimientos de odio, que sólo dolor y luto podrían causar a tanta gente humilde. Ojalá la sensatez impere en los gobernantes de Costa Rica y Nicaragua, para que este diferendo se resuelva de manera pacífica. En vez de alentar un falso nacionalismo, deberíamos aprender un poco de nuestra historia centroamericana.

El 14 de setiembre de 1856, un puñado de 180 heroicos nicaragüenses derrotaron, en batalla desigual, a los mercenarios de William Walker en la inolvidable batalla de San Jacinto, a unos 32 kilómetros al norte de Managua. Los filibusteros habían llegado a Nicaragua tras el pacto firmado en 1854 por el entonces mandatario provisional Francisco Castellón, quien acordó con el gringo Byron Cole la llegada de 200 mercenarios denominados la Falange Democrática, para que le ayudaran a los democráticos (liberales) a derrotar al ejército de los legitimistas (conservadores), en el marco de la guerra civil que se libraba en el vecino país. Como pago el gobierno entregó tierras a Cole.

Arbitrariamente Cole traspasó el contrato a Walker, quien tomó Granada en octubre de 1855, para después convocar a unas elecciones amañadas, en las que se proclamó nada menos que presidente de Nicaragua en julio de 1856, con la ambición de anexar a Centroamérica a los estados del sur de Estados Unidos. El pueblo nicaragüense, nada dispuesto a dejarse esclavizar por estos invasores, se levantó en armas junto con sus hermanos centroamericanos. Del lado de Costa Rica, el presidente Juan Rafael Mora organizó un ejército que asestó golpes contundentes a los filibusteros, en la batalla de Santa Rosa, en el río San Juan y en la propia Rivas (quema del arsenal de los filibusteros). La derrota y posterior fusilamiento de Walker en Honduras el 12 de setiembre de 1860, marcó el final de esta amenaza contra la libre determinación de los pueblos centroamericanos. 

Llama la atención que la historia oficial en cada país da cuenta de las acciones heroicas de sus pueblos en la gesta contra los filibusteros, pero se esmera en desconocer que la victoria fue posible por la intervención decisiva y unitaria de los pueblos de El Salvador, Guatemala, Honduras, expresado en el Tratado de Alianza firmado el 8 de julio de 1856 y Costa Rica que por la epidemia del cólera no pudo asistir pero mantuvo su participación en la causa. La batalla de San Jacinto (Nicaragua), la batalla de Santa Rosa (Costa Rica) y la captura y fusilamiento de Walker en Trujillo (Honduras), fueron determinantes para la historia de Centroamérica.

Han pasado 154 años y los filibusteros nos siguen llegando, ahora ataviados con el ropaje de grandes corporaciones que empobrecen a nuestros campesinos y trabajadores. Como Francisco Castellón en su momento, nuestros gobernantes les abren las puertas y les regalan nuestros más preciados recursos estratégicos. Sus naves de guerra entran so pretexto de la lucha contra el narcotráfico, escondiendo sus verdaderos propósitos de utilizar nuestras tierras para sus proyectos belicistas del Plan Colombia. 

Pero la respuesta de nuestros gobernantes al ultraje transnacional en nada se parece a las epopeyas de la lucha contra los filibusteros. Contrario a esa historia, en las últimas semanas se ha desatado una verborrea “nacionalista” sumamente peligrosa a ambos lados del río San Juan. Son ridículas las poses patrioteras de quienes no hace mucho entregaron los intereses estratégicos de Costa Rica y Nicaragua, a las angurrientas transnacionales norteamericanas mediante un TLC a todas luces anti patria. Más risibles son sus discursos sobre las motivaciones ambientales de la “cruzada patriótica”, de parte de quienes declararon de interés nacional la explotación de una mina de oro a cielo abierto cerca de la zona fronteriza, cuyos daños ambientales están harto demostrados. 

Nuestros gobernantes se levantan cada día pensando en cómo favorecer más los beneficios mercantiles de sus socios extranjeros y ahora nos hablan de patria e intereses nacionales. Los mismos políticos que no hacen nada cuando un hotel extranjero le cierra el acceso a las comunidades a una playa privatizada; los que se hacen de la vista gorda con el crimen ambiental que se está cometiendo en muchas áreas protegidas; acaso se nos olvida que hace pocos meses sacaron por la fuerza a un grupo de indígenas que solicitaban a la Asamblea Legislativa que se discuta un proyecto de ley sobre la autonomía de sus territorios.

Con sus arengas patrioteras ambos gobiernos están sembrando el odio entre dos pueblos que tienen una larga tradición e historia común. En vez de pelearse demagógicamente por un criadero de mosquitos, deberían imitar las gestas de nuestros próceres. Aprender de nuestra propia historia, unirnos como hermanos centroamericanos y juntos reivindicar un proyecto regional en donde la economía esté al servicio de la gente y no la gente al servicio de la economía. Donde el río San Juan genere calidad de vida para las empobrecidas y olvidadas comunidades de los dos lados de la frontera. 

Ambos gobiernos bien harían en dedicarse a resolver los asfixiantes e innumerables problemas que sufren nuestros pueblos, la pobreza, la inequidad, la exclusión social, los deteriorados servicios de salud, los bajos salarios, la delincuencia, la falta de carreteras, la educación pública, la falta de crédito para la pequeña producción, tantas carencias que golpean a la gente buena y humilde a uno y otro lado del río San Juan. 

¡Otra Centroamérica es posible!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Entrevista: El Mono Jojoy

Raúl Sendic, rescatar su ausencia


Wilfredo Alayón (PL)

Como un recordatorio de quien fuera defensor de los trabajadores azucareros del norte uruguayo, se inauguró en la zona de Bella Unión, en el departamento de Artigas, la Colonia Raúl Sendic.

El predio en esa apartada región artiguense, a 600 kilómetros de esta capital, tiene una extensión superior a las dos mil hectáreas y un total de 52 familias beneficiarias (más de 200 personas), dedicadas al cultivo de la caña de azúcar.

Más que cifras económicas, la denominación de la propiedad cooperativa, acaecida el 3 de noviembre, rememora al hombre que en su existencia transmitió compromiso social y aseguró en una entrevista de prensa: "La solidaridad humana es el amor al prójimo".

Sendic (Chamangá, Flores, 1925 - París, 1989), fue procurador, revolucionario, guerrillero y político uruguayo.

En su carácter de escribano se vinculó como defensor legal de los trabajadores de la industria azucarera de la zona norteña del país, que en aquellos momentos vivían en condiciones de explotación extrema y marginación social.

Militante del Partido Socialista, en 1962 organiza, junto con otros militantes de la izquierda, la guerrilla Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).

Es significativo que en 1963, cuando los "cañeros" de Artigas realizaron varias marchas desde su lugar de origen hasta Montevideo, tomaron como consigna la frase "Por la tierra y con Sendic".

Tras una orden de captura por parte del Poder Judicial, pasó a vivir en la clandestinidad hasta su captura definitiva en 1972.

Reseñas biográficas consultadas rememoran que a pesar de las condiciones extremas de su prisión, hizo llegar al exterior documentos políticos donde se anunciaban los rumbos posteriores que habría de tomar el MLN-T desde 1985.

Esto suponía, de acuerdo con las fuentes, un plan político a desarrollar dentro de ámbitos legales con acento en problemas económicos y sociales.

Liberado tras el indulto de marzo de 1985, continuó con su actividad política, el camino del MLN-T hacia la legalidad y el anuncio de la suspensión de la lucha armada fueron los ejes de la táctica de Sendic durante los años siguientes.

La labor de Sendic y sus compañeros, a pesar de recelos de la derecha e incluso de parte de la izquierda, posibilitó que los Tupamaros consiguieran integrarse al Frente Amplio (FA).

Sin embargo, se vio imposibilitado de ver los primeros triunfos del FA, ya que a la edad de 64 años murió en París, adonde había acudido para atenderse de la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, similar a una esclerosis lateral amiotrófica.

Apuntes desde la prisión

En su libro sobre Sendic, el periodista uruguayo Samuel Blixen lo describe con "esa cualidad que asombraba, provenía, quizás, de una vieja costumbre, un entrenamiento de toda la vida, la tozudez por descubrir las cosas que están detrás de las cosas".

Estudiosos de su vida destacan que a 10 años como rehén de la dictadura, aislado y en las peores condiciones, en 1983 Sendic comenzó a escribir los apuntes, terminados en cinco meses, entre "culatazos, refriegas, torturas y puertas rotas".

En 1984 se publicó en México una primera versión del libro de Sendic, con prólogo del escritor uruguayo Mario Benedetti, donde llama la atención del lector sobre "las peculiares condiciones en que el trabajo fue compuesto, como signo inequívoco de una voluntad indoblegable".

Especialistas señalan los destaques que hace Sendic en el volumen a la tenaz vinculación de lo económico con lo humano, más allá de la enumeración de cifras y porcentajes. Sendic tituló la primera parte de su primer capítulo "Otra concepción de la economía", donde sostuvo que los recursos son limitados, las necesidades también, pero el consumo suntuario es ilimitado.

Por eso el autor remarcó que "el objetivo de la organización económica es la atribución de recursos escasos, estableciendo prioridades entre los posibles usos, para lograr una producción que asegure alimento, salud, y máximo desarrollo y bienestar posibles".

"Reducir toda la economía al mercado es menospreciar el factor humano en la producción", acotó Sendic, quien tuvo espacio para destacar "dentro de los recursos naturales de un país; clima, agua, suelo, topografía, vegetales, fauna, está el mayor o menor potencial económico humano".

Desde su juventud, Sendic se sintió inclinado por los temas agropecuarios, dado que nació y se crió en el campo y mantuvo las clásicas características del hombre rural.

Los restos del intelectual-guerrillero, repatriados el 8 de mayo de 1989 y acompañados por una multitud, fueron depositados en el capitalino cementerio de La Teja.

"Fue el silencio más estruendoso que algunos han sentido en toda su vida", escribió Blixen.

Y agregó: "sin saber muy bien por qué, la gente intuía que algún día sería necesario dimensionar su ejemplo, como sería ineludible rescatar su ausencia".

Wilfredo Alayón es corresponsal de Prensa Latina en Uruguay.

Descubren a Marx

 
 Antonio Peredo Leigue

¡No podía ser de otra manera! Después de ciento cincuenta años, los economistas norteamericanos descubren que Karl Marx tenía razón. Robert Reich, quien fue secretario del trabajo de Bill Clinton, y David A. Moss, de la Universidad de Harvard, descubren que la desigualdad en la distribución de la riqueza causa las crisis del capitalismo. “Cuando vi la correlación tan extraordinaria entre crisis financiera y desigualdad, no podía creerlo” dijo el asombrado alumno de Harvard. ¡Cómo no iba a estarlo, si en Harvard no se conoce, y mucho menos estudia, “El Capital” de Marx! Allí está esa relación explicando que es la causa de las crisis que, además, son periódicas.

Como es lógico suponer, esas desigualdades se han hecho más escandalosas con el tiempo. A mediados del siglo diecinueve, las crisis alcanzaban un mercado más o menos nacional. Las fortunas tenían esa influencia. Hoy, es distinto: en 1928, al iniciarse la gran depresión que alcanzó a dar la vuelta al mundo, el 1% más rico de Estados Unidos, acaparaba más del 23 por ciento de la riqueza nacional. Tardaron entre 4 y 6 años en recuperarse, mientras las colas de desempleados esperaban pacientemente a que, alguna entidad caritativa, les alcanzase un plato de sopa mal hervida. El 2007 pasado, ese 1% más rico, volvió a tener 23 por ciento de la riqueza. ¡Cómo no aprenden sus propias lecciones! Porque, para llegar a una conclusión racional, ni siquiera se precisa leer a Marx; basta con conocer la historia. Claro que la codicia no conoce de historia.

Veamos lo que dijo Karl Marx en “El Capital”: “La crisis estalla cuando los reingresos de los comerciantes que venden en mercados lejanos (o cuyos acopios se han acumulado en el interior del país) se vuelven tan lentos y parsimoniosos, que los bancos reclaman sus deudas, o los pagarés recibidos por las mercancías vencen antes que se haya producido la reventa. Entonces comienzan las ventas forzadas, las ventas con fines de pago: y en ese momento el krach pone brusco fin a la prosperidad aparente.

Pero los economistas de este tiempo no comprenden y siguen sin comprender. Se asustan con los acontecimientos. Dice un catalán, Arcadi Oliveres: “Tras el crash del 29, la desigualdad se redujo. Pero ahora la tendencia es exactamente la contraria. Así no se saldrá de la crisis”. Y a renglón seguido revela que, las joyerías en París, y seguramente en otras ciudades como Ginebra, Berlín o Londres, las ventas aumentaron tanto que, esas tiendas están cerrando más temprano, porque temen quedarse sin mercadería para la campaña navideña cuando, por supuesto, ponen precios más altos todavía.

¿De qué se extrañan?

Refiriéndose a este tema, precisamente, Marx dijo: “lo único que el capitalista y el economista ven es que la parte del trabajo pagado que se relaciona con la unidad de mercancía varía con la productividad del trabajo, y que por lo tanto sería el valor de la unidad. No advierte que dicha variación se produce también en el caso del trabajo no pagado que contiene cada unidad, menos aún percibe que, en efecto, el trabajo no pagado consumido en su esfera, sólo determina por azar que sea la ganancia media. Únicamente en una forma tan tosca y carente de sentido podemos entrever que el trabajo que contienen las mercaderías, determinan su valor”. En otras palabras, los ricos siguen comprando porque les parece que las joyas están baratas y podrán revenderlas cuando la crisis los alcance. No los alcanza todavía porque es corto el tiempo y, lo que en 1928 era 23 por ciento de la riqueza total de Estados Unidos, hoy se refiere al 23 por ciento de una riqueza que hace mucho tiempo dejó de ser estadounidense y se convirtió en mundial.

Estos señores deben leer a Marx para entender lo que está ocurriendo en el mundo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Tony Handal: un desaparecido que no debe olvidarse

Jueves, 11 de Noviembre de 2010 / 10:23 h

 

Dr. Víctor M. Valle

Hoy,  11 de noviembre de 2010, hace treinta años que un comando militar secuestró a Tony Handal y lo hundió en la niebla viscosa de la represión del gobierno contrainsurgente que sembraba el terror estatal en 1980, en la antesala de la guerra civil abierta.

Ese 1980 fue muy difícil. A cada rato sabíamos del secuestro o asesinato de hijos del pueblo, la mayoría de ellos  comprometidos con la izquierda. Algunos eran víctimas inocentes que caían para darle cumplimiento a la metáfora de secarle el agua (apoyo popular)  al pez (la insurgencia popular). Otras víctimas eran personas importantes que se habían pasado, con su bagaje de historia personal, al lado del pueblo en lucha. Por eso mataron a Monseñor Romero, al Rector Félix Ulloa, a Enrique Álvarez Córdova y demás dirigentes del Frente Democrático Revolucionario.

Y fue en 1980 que desaparecieron a Tony Handal, a quien nunca se le volvió a ver ni vivo ni muerto. Nunca se supo de su paradero. Hoy, a treinta años de su secuestro, le rindo un homenaje por su valentía y sacrificio, para que no caiga en el olvido.

Tony Handal era un gran compañero: inteligente, creativo, trabajador, jodedor e  incansable. Alrededor de 1961-1962, por razones de política nacional y universitaria,  veía con frecuencia a Schafik Handal. Un día, me contó que su hermano menor ingresaría a la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, donde yo estudiaba y hacía parte del Frente Universitario Revolucionario de Ingeniería y Arquitectura (FURIA). Schafik me dijo: “Tony no está organizado; pero entiende muy bien la lucha. Ojalá lo orientes”.

Cuando conocí a Tony, inmediatamente hicimos buenas migas. En los años universitarios, tres años de diferencia en edades se ven magnificados; pero la verdad que tener 18 ó 21 años no hace diferencia. Hicimos mucho juntos. Compartimos  momentos de trabajo, estudio, alegría y lucha. En broma, el me  decía negrura; yo le decía abdul rajalamanta.

Cuando en 1969 salí de El Salvador para hacer estudios de postgrado, le vendí mi casita –más bien el derecho a seguirla pagando- en la Colonia Las Rosas.

La guerra interna comenzó a cobrar forma. Tony progresó como profesional –brillante Arquitecto- y maduró como persona. Hizo honor a su familia que dio al país tres queridos luchadores populares: Schafik, Farid y Tony. A los tres traté de cerca, como también lo hice con la hermana Miriam, trágicamente fallecida en un accidente de tránsito en noviembre de 2003.

Ella ingresó, en 1964, a la Facultad de Ciencias Químicas, cuando yo dirigía las admisiones de la Universidad de El Salvador. Traté incluso a sus padres, Don Jorge y Doña Erlinda. De todos ellos guardo excelentes recuerdos.

A principios de 1980, llegó a Washington Farid Handal. Me contactó. Andaba viendo cómo se organizaba, en Estados Unidos,  la solidaridad hacia la lucha salvadoreña. Como era costumbre, los políticos visitantes se reunían con salvadoreños residentes en esa ciudad para dar un informe y averiguar qué se podía hacer. En la casa de Jorge Sol Castellanos (padre de Jorge Sol Pérez y de la actual parlamentaria del Congreso de Maryland, Estados Unidos, Ana Sol-Gutiérrez) se llevó a cabo una reunión y Farid era la figura a escuchar.

Por esos días aún no se había anunciado la constitución de la Dirección Revolucionaria Unificada (DRU) antecedente organizativo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional; pero en Washington DC se notaba el forcejeo entre los representantes de las fuerzas en lucha. Farid estaba vinculado al  Partido Comunista y en Washington vivía gente asociada a las FPL, a la RN, al ERP, al PRTC, al MNR, al MPSC. Quienes no éramos del FMLN nos ubicábamos en la organización FDR (Frente Democrático Revolucionario), organización que haría alianza con el FMLN para impulsar la lucha en todos los frentes: militar, político y diplomático.

Farid, con sus habilidades de excelente comunicador y caedor de bien, supo darle a la reunión un carácter unitario. Y anunció que haría un informe “a la dirección”.

Supe de la desaparición de Tony Handal, casi inmediatamente de que ocurrió, y me cundió la misma reacción de rabia de cuándo supe del asesinato de Monseñor Romero, de la muerte de Félix Ulloa, quien había sido mi compañero de Directiva Estudiantil, en 1963, en la Facultad de Ingeniería de  la Universidad de El Salvador; y de la desaparición  de muchos otros que caían “para que la esperanza no muriera”.

 Reagan ganó, en noviembre de 1980,  la Presidencia de Estados Unidos, pocos días antes de que desaparecieran a Tony Handal.  El FMLN lanzó su primera ofensiva en gran escala en enero de 1981. Y vino un período de endurecimiento contrainsurgente contra la lucha del FMLN-FDR.

El Gobierno de Estados Unidos, ahora con el ideario de Reagan, se jugaría a fondo para eliminar ese bolsón de insurgencia en El Salvador, pues había que parar el avance del  comunismo en el traspatio histórico y seguro.

En ese contexto, el Gobierno de los Estados Unidos lanzó una campaña centrada en un llamado “libro blanco”, una colección de documentos, algunos auténticos otros fraguados, para dar una impresión que le convenía al gobierno de Estados Unidos en la lógica de la confrontación bipolar de la guerra fría. Era la demostración, decían, de que en El Salvador lo que había era una subversión comunista.

Y el tal libro blanco circuló en los medios políticos, diplomáticos y periodísticos de la capital de Estados Unidos. Junto al libro blanco también aparecieron otros documentos que se hacían circular sin firmas responsables, para no tener que dar cuentas, pero que, según  se sabía,  se originaban en las mismas matrices del libro blanco.

Recuerdo que en una fotocopia impresa en papel amarillo, aparecía un informe de Farid sobre la visita a Washington que he mencionado. Por los detalles del informe pude concluir que ese documento, por lo menos, era auténtico. Es una técnica manida esa de mezclar documentos auténticos con falsos, para darle credibilidad al todo. Además, el informe mencionaba la reunión con salvadoreños  en la casa de Jorge Sol, con  día, hora y nombre de participantes.

Tengo la presunción de que ese informe fue incautado en la casa de  Tony Handal, cuando lo secuestraron hace treinta años. Farid, seguramente, lo había guardado en la casa donde secuestraron a Tony.

Hago este relato para concluir lo obvio: los elaboradores de llamado libro blanco y documentos conexos saben quiénes les proporcionaron esos documentos incautados. Han de haber sido una especie de empleados de los patrocinadores del libro blanco. Quienes  incautaron documentos en la casa de Tony Handal el 11 de noviembre de 1980,  son los mismos secuestradores que, al final, acabaron con la vida de Tony Handal.

Si hay voluntad política se puede tomar este indicio para saber la verdad. En treinta años se “desclasifican” documentos en Estados Unidos. Es claro que el Gobierno de Obama no es el Gobierno Reagan y que el Gobierno de Funes no es ni el Gobierno de Duarte ni el Gobierno de Cristiani. Hay condiciones para que, al menos,  este caso emblemático –la desaparición de Tony Handal- no quede impune.

La impunidad hace mucho daño al alma nacional y deben darse pasos eficaces para desmontarla.

Saber la verdad sobre el paradero final de Tony Handal, sería  un merecido homenaje a su vida y a sus luchas.

Dossier

 Saludo amigos...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

MOVIMIENTO POR LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA



 

















Roberto García. 

A finales de octubre diecisiete organizaciones sociales y expresiones religiosas diversas se han concitado para producir el parto de un agrupamiento unitario que se proyecta como el nuevo sujeto político, que ha definido como misión el ser un instrumento de la democracia participativa en nuestro país: El Salvador. Las siglas que lo identifican son MDP. Se trata de un movimiento con perspectivas de crecimiento con la velocidad determinada por la capacidad de convocatoria y de influencia cuyos miembros colectivos e individuales han alcanzado ya y por los tiempos electorales que las leyes del país establecen. Esto es un sujeto y no un actor. Los actores son parte de un guión que ellos no pensaron, en cambio, los sujetos tienen cabeza propia: piensan y deciden lo que van a decir y hacer. Dicen los organizadores con un énfasis entre comillas y negritas. 

Es un movimiento que se inspira en las tradiciones de lucha del pueblo salvadoreño y la experiencia fresca de América Latina, en proceso de construcción que no concluye, y que a penas está comenzando. Somos un movimiento plural, han dicho los asistentes, capaz de alcanzar entendimientos con las más diversas ideologías, respetuoso de las particularidades internas y de la personalidad colectiva de cada quien. Embrión de un nuevo Estado que se propone construir un nuevo poder político, una nueva economía, una nueva democracia, que pueda establecer nuevas relaciones entre los seres humanos, una nueva relación con el mercado, con el mundo, la política y la naturaleza.

Es un movimiento que se fundamenta en la epistemología del sur y piensa desde el sur y se apoya en la ecología de los saberes, es decir, teniendo en cuenta los conocimientos de nuestros ancestros y en las tradiciones muy nuestras. Que lucha contra el colonialismo en sus más diversas formas. Que el origen y fin de su pensamiento y acción se fundamenta en la sustitución del capitalismo como sistema y en el neoliberalismo como modelo económico, social, político y cultural. Este es un movimiento, por supuesto, que va más allá de la democracia representativa, que niega esta forma de la democracia pero al mismo tiempo la repiensa, porque cuenta con una visión sobre lo electoral, en la que prefiere la categoría del delegado que el representante del pueblo y el electorado. El representante no tiene la obligatoriedad de rendirle cuentas a nadie, pero el delegado recibe su misión la cumple y luego rinde cuentas en el marco de unos controles establecidos en forma democrática y aceptados por todos voluntariamente.

Esto es el resultado del nuevo escenario político que se construyó tras la derrota de Arena, los actores, protagonistas y sujetos están en la busca de formas nuevas de actuar y de incidir en el rumbo del país que todavía se discute cual va a ser. Algunos en esta búsqueda ya han encontrado el hilo conductor del nuevo quehacer político, que en esencia no es nuevo total y absolutamente. Quien realmente logre expresar de una forma mejor lo nuevo y sepa mejor negar lo viejo es quien va a poder ser la fuerza determinante en el curso de los acontecimientos. Porque necesitamos un cambio de verdad, que cambie la realidad del país, pues la realidad ya no admite cambios disfrazados, es decir, que cambian algo para que todo siga igual. Esto va con el programa que debe contener los temas más diversos en el que requiere de la participación de tantos sectores como temas existen o al revés. Es un movimiento que debe pelear en todos los terrenos: económico, social, político, ideológico, cultural, medioambiental y electoral, etc. Es necesario introducir decencia a lo político-electoral. Lo político-electoral debe dejar de ser parte de los entendimientos vulgares del mercado en el que se compran votos y voluntades y fuente de tráfico de influencia de la más diversa índole.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...