Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 28 de junio de 2011

"¿Cuánta tierra necesita un hombre?". Un cuento anticapitalista de Tolstoi



Fuente : Portal Libertario OACA

¿Cuánta tierra necesita un hombre?, es un relato de una total actualidad. Trata del afán de acaparar por parte de los señores de la tierra, pero podría servir pro igual para describir la avaricia de los empresarios, de los señores de las inmobiliarias, de ahí que se haya insertado en muchas páginas electrónicas en las que se denuncia la desmesurada ambición de los sector de los capos de la construcción en las últimas décadas. La historia de Tolstoi merece pues ser leída y estudiada. La protagoniza un campesino llamado Pahom, a quien los bashkirs le ofrecen por mil rublos toda la tierra que pueda recorrer en un día con la única condición de regresar antes del anochecer. Cuanto más corra, más posesiones acaparará, pero deberá ser prudente para no perderlo todo…El escritor que al final de su vida vivía como un trabajador sencillo que labraba la tierra, preparaba su comida, y remendaba sus zapatos, y que trató finalmente de renegar de los derechos de autor. Se había convertido en un extranjero en su propia familia, y huyó de todo y de todos, pero antes escribió un gran número de narraciones breves admirables. Como este cuento destinado a explicar la verdad de la opresión y la injusticia.

¿CUÁNTA TIERRA NECESITA UN HOMBRE?

Érase una vez un campesino llamado Pahom, que había trabajado dura y honestamente para su familia, pero que no tenía tierras propias, así que siempre permanecía en la pobreza. "Ocupados como estamos desde la niñez trabajando la madre tierra -pensaba a menudo- los campesinos siempre debemos morir como vivimos, sin nada propio. Las cosas serían diferentes si tuviéramos nuestra propia tierra."
Ahora bien, cerca de la aldea de Pahom vivía una dama, una pequeña terrateniente, que poseía una finca de ciento cincuenta hectáreas. Un invierno se difundió la noticia de que esta dama iba a vender sus tierras. Pahom oyó que un vecino suyo compraría veinticinco hectáreas y que la dama había consentido en aceptar la mitad en efectivo y esperar un año por la otra mitad.
"Qué te parece -pensó Pahom- Esa tierra se vende, y yo no obtendré nada."
Así que decidió hablar con su esposa.
-Otras personas están comprando, y nosotros también debemos comprar unas diez hectáreas. La vida se vuelve imposible sin poseer tierras propias.
Se pusieron a pensar y calcularon cuánto podrían comprar. Tenían ahorrados cien rublos. Vendieron un potrillo y la mitad de sus abejas; contrataron a uno de sus hijos como peón y pidieron anticipos sobre la paga. Pidieron prestado el resto a un cuñado, y así juntaron la mitad del dinero de la compra. Después de eso, Pahom escogió una parcela de veinte hectáreas, donde había bosques, fue a ver a la dama e hizo la compra.
Así que ahora Pahom tenía su propia tierra. Pidió semilla prestada, y la sembró, y obtuvo una buena cosecha. Al cabo de un año había logrado saldar sus deudas con la dama y su cuñado. Así se convirtió en terrateniente, y talaba sus propios árboles, y alimentaba su ganado en sus propios pastos. Cuando salía a arar los campos, o a mirar sus mieses o sus prados, el corazón se le llenaba de alegría. La hierba que crecía allí y las flores que florecían allí le parecían diferentes de las de otras partes. Antes, cuando cruzaba esa tierra, le parecía igual a cualquier otra, pero ahora le parecía muy distinta.
Un día Pahom estaba sentado en su casa cuando un viajero se detuvo ante su casa. Pahom le preguntó de dónde venía, y el forastero respondió que venía de allende el Volga, donde había estado trabajando. Una palabra llevó a la otra, y el hombre comentó que había muchas tierras en venta por allá, y que muchos estaban viajando para comprarlas. Las tierras eran tan fértiles, aseguró, que el centeno era alto como un caballo, y tan tupido que cinco cortes de guadaña formaban una avilla. Comentó que un campesino había trabajado sólo con sus manos, y ahora tenía seis caballos y dos vacas.
El corazón de Pahom se colmó de anhelo.
"¿Por qué he de sufrir en este agujero -pensó- si se vive tan bien en otras partes? Venderé mi tierra y mi finca, y con el dinero comenzaré allá de nuevo y tendré todo nuevo".
Pahom vendió su tierra, su casa y su ganado, con buenas ganancias, y se mudó con su familia a su nueva propiedad. Todo lo que había dicho el campesino era cierto, y Pahom estaba en mucha mejor posición que antes. Compró muchas tierras arables y pasturas, y pudo tener las cabezas de ganado que deseaba.
Al principio, en el ajetreo de la mudanza y la construcción, Pahom se sentía complacido, pero cuando se habituó comenzó a pensar que tampoco aquí estaba satisfecho. Quería sembrar más trigo, pero no tenía tierras suficientes para ello, así que arrendó más tierras por tres años. Fueron buenas temporadas y hubo buenas cosechas, así que Pahom ahorró dinero. Podría haber seguido viviendo cómodamente, pero se cansó de arrendar tierras ajenas todos los años, y de sufrir privaciones para ahorrar el dinero.
"Si todas estas tierras fueran mías -pensó-, sería independiente y no sufriría estas incomodidades."
Un día un vendedor de bienes raíces que pasaba le comentó que acababa de regresar de la lejana tierra de los bashkirs, donde había comprado seiscientas hectáreas por sólo mil rublos.
-Sólo debes hacerte amigo de los jefes -dijo- Yo regalé como cien rublos en vestidos y alfombras, además de una caja de té, y di vino a quienes lo bebían, y obtuve la tierra por una bicoca.
"Vaya -pensó Pahom-, allá puedo tener diez veces más tierras de las que poseo. Debo probar suerte."
Pahom encomendó a su familia el cuidado de la finca y emprendió el viaje, llevando consigo a su criado. Pararon en una ciudad y compraron una caja de té, vino y otros regalos, como el vendedor les había aconsejado. Continuaron viaje hasta recorrer más de quinientos kilómetros, y el séptimo día llegaron a un lugar donde los bashkirs habían instalado sus tiendas.
En cuanto vieron a Pahom, salieron de las tiendas y se reunieron en torno al visitante. Le dieron té y kurniss, y sacrificaron una oveja y le dieron de comer. Pahom sacó presentes de su carromato y los distribuyó, y les dijo que venía en busca de tierras. Los bashkirs parecieron muy satisfechos y le dijeron que debía hablar con el jefe. Lo mandaron a buscar y le explicaron a qué había ido Pahom.
El jefe escuchó un rato, pidió silencio con un gesto y le dijo a Pahom:
-De acuerdo. Escoge la tierra que te plazca. Tenemos tierras en abundancia.
-¿Y cuál será el precio? -preguntó Pahom.
-Nuestro precio es siempre el mismo: mil rublos por día.
Pahom no comprendió.
-¿Un día? ¿Qué medida es ésa? ¿Cuántas hectáreas son?
-No sabemos calcularlo -dijo el jefe-. La vendemos por día. Todo lo que puedas recorrer a pie en un día es tuyo, y el precio es mil rublos por día.
Pahom quedó sorprendido.
-Pero en un día se puede recorrer una vasta extensión de tierra -dijo.
El jefe se echó a reír.
-¡Será toda tuya! Pero con una condición. Si no regresas el mismo día al lugar donde comenzaste, pierdes el dinero.
-¿Pero cómo debo señalar el camino que he seguido?
-Iremos a cualquier lugar que gustes, y nos quedaremos allí. Puedes comenzar desde ese sitio y emprender tu viaje, llevando una azada contigo. Donde lo consideres necesario, deja una marca. En cada giro, cava un pozo y apila la tierra; luego iremos con un arado de pozo en pozo. Puedes hacer el recorrido que desees, pero antes que se ponga el sol debes regresar al sitio de donde partiste. Toda la tierra que cubras será tuya.
Pahom estaba alborozado. Decidió comenzar por la mañana. Charlaron, bebieron más kurniss, comieron más oveja y bebieron más té, y así llegó la noche. Le dieron a Pahom una cama de edredón, y los bashkirs se dispersaron, prometiendo reunirse a la mañana siguiente al romper el alba y viajar al punto convenido antes del amanecer.
Pahom se quedó acostado, pero no pudo dormirse. No dejaba de pensar en su tierra.
"¡Qué gran extensión marcaré! -pensó-. Puedo andar fácilmente cincuenta kilómetros por día. Los días ahora son largos, y un recorrido de cincuenta kilómetros representará gran cantidad de tierra. Venderé las tierras más áridas, o las dejaré a los campesinos, pero yo escogeré la mejor y la trabajaré. Compraré dos yuntas de bueyes y contrataré dos peones más. Unas noventa hectáreas destinaré a la siembra y en el resto criaré ganado."
Por la puerta abierta vio que estaba rompiendo el alba.
-Es hora de despertarlos -se dijo-. Debemos ponernos en marcha.
Se levantó, despertó al criado (que dormía en el carromato), le ordenó uncir los caballos y fue a despertar a los bashkirs.
-Es hora de ir a la estepa para medir las tierras -dijo.
Los bashkirs se levantaron y se reunieron, y también acudió el jefe. Se pusieron a beber más kurniss, y ofrecieron a Pahom un poco de té, pero él no quería esperar.
-Si hemos de ir, vayamos de una vez. Ya es hora.
Los bashkirs se prepararon y todos se pusieron en marcha, algunos a caballo, otros en carros. Pahom iba en su carromato con el criado, y llevaba una azada. Cuando llegaron a la estepa, el cielo de la mañana estaba rojo. Subieron una loma y, apeándose de carros y caballos, se reunieron en un sitio. El jefe se acercó a Pahom y extendió el brazo hacia la planicie.
-Todo esto, hasta donde llega la mirada, es nuestro. Puedes tomar lo que gustes.
A Pahom le relucieron los ojos, pues era toda tierra virgen, chata como la palma de la mano y negra como semilla de amapola, y en las hondonadas crecían altos pastizales.
El jefe se quitó la gorra de piel de zorro, la apoyó en el suelo y dijo:
-Ésta será la marca. Empieza aquí y regresa aquí. Toda la tierra que rodees será tuya.
Pahom sacó el dinero y lo puso en la gorra. Luego se quitó el abrigo, quedándose con su chaquetón sin mangas. Se aflojó el cinturón y lo sujetó con fuerza bajo el vientre, se puso un costal de pan en el pecho del jubón y, atando una botella de agua al cinturón, se subió la caña de las botas, empuñó la azada y se dispuso a partir. Tardó un instante en decidir el rumbo. Todas las direcciones eran tentadoras.
-No importa -dijo al fin-. Iré hacia el sol naciente.
Se volvió hacia el este, se desperezó y aguardó a que el sol asomara sobre el horizonte.
"No debo perder tiempo -pensó-, pues es más fácil caminar mientras todavía está fresco."
Los rayos del sol no acababan de chispear sobre el horizonte cuando Pahom, azada al hombro, se internó en la estepa.
Pahom caminaba a paso moderado. Tras avanzar mil metros se detuvo, cavó un pozo y apiló terrones de hierba para hacerlo más visible. Luego continuó, y ahora que había vencido el entumecimiento apuró el paso. Al cabo de un rato cavó otro pozo.
Miró hacia atrás. La loma se veía claramente a la luz del sol, con la gente encima, y las relucientes llantas de las ruedas del carromato. Pahom calculó que había caminado cinco kilómetros. Estaba más cálido; se quitó el chaquetón, se lo echó al hombro y continuó la marcha. Ahora hacía más calor; miró el sol; era hora de pensar en el desayuno.
-He recorrido el primer tramo, pero hay cuatro en un día, y todavía es demasiado pronto para virar. Pero me quitaré las botas -se dijo.
Se sentó, se quitó las botas, se las metió en el cinturón y reanudó la marcha. Ahora caminaba con soltura.
"Seguiré otros cinco kilómetros -pensó-, y luego giraré a la izquierda. Este lugar es tan promisorio que sería una pena perderlo. Cuanto más avanzo, mejor parece la tierra."
Siguió derecho por un tiempo, y cuando miró en torno, la loma era apenas visible y las personas parecían hormigas, y apenas se veía un destello bajo el sol.
"Ah -pensó Pahom-, he avanzado bastante en esta dirección, es hora de girar. Además estoy sudando, y muy sediento."
Se detuvo, cavó un gran pozo y apiló hierba. Bebió un sorbo de agua y giró a la izquierda. Continuó la marcha, y la hierba era alta, y hacía mucho calor.
Pahom comenzó a cansarse. Miró el sol y vio que era mediodía.
"Bien -pensó-, debo descansar."
Se sentó, comió pan y bebió agua, pero no se acostó, temiendo quedarse dormido. Después de estar un rato sentado, siguió andando. Al principio caminaba sin dificultad, y sentía sueño, pero continuó, pensando: "Una hora de sufrimiento, una vida para disfrutarlo".
Avanzó un largo trecho en esa dirección, y ya iba a girar de nuevo a la izquierda cuando vio un fecundo valle. "Sería una pena excluir ese terreno -pensó-. El lino crecería bien aquí.". Así que rodeó el valle y cavó un pozo del otro lado antes de girar. Pahom miró hacia la loma. El aire estaba brumoso y trémulo con el calor, y a través de la bruma apenas se veía a la gente de la loma.
"¡Ah! -pensó Pahom-. Los lados son demasiado largos. Este debe ser más corto." Y siguió a lo largo del tercer lado, apurando el paso. Miró el sol. Estaba a mitad de camino del horizonte, y Pahom aún no había recorrido tres kilómetros del tercer lado del cuadrado. Aún estaba a quince kilómetros de su meta.
"No -pensó-, aunque mis tierras queden irregulares, ahora debo volver en línea recta. Podría alejarme demasiado, y ya tengo gran cantidad de tierra.".
Pahom cavó un pozo de prisa.
Echó a andar hacia la loma, pero con dificultad. Estaba agotado por el calor, tenía cortes y magulladuras en los pies descalzos, le flaqueaban las piernas. Ansiaba descansar, pero era imposible si deseaba llegar antes del poniente. El sol no espera a nadie, y se hundía cada vez más.
"Cielos -pensó-, si no hubiera cometido el error de querer demasiado. ¿Qué pasará si llego tarde?"
Miró hacia la loma y hacia el sol. Aún estaba lejos de su meta, y el sol se aproximaba al horizonte.
Pahom siguió caminando, con mucha dificultad, pero cada vez más rápido. Apuró el paso, pero todavía estaba lejos del lugar. Echó a correr, arrojó la chaqueta, las botas, la botella y la gorra, y conservó sólo la azada que usaba como bastón.
"Ay de mí. He deseado mucho, y lo eché todo a perder. Tengo que llegar antes de que se ponga el sol."
El temor le quitaba el aliento. Pahom siguió corriendo, y la camisa y los pantalones empapados se le pegaban a la piel, y tenía la boca reseca. Su pecho jadeaba como un fuelle, su corazón batía como un martillo, sus piernas cedían como si no le pertenecieran. Pahom estaba abrumado por el terror de morir de agotamiento.
Aunque temía la muerte, no podía detenerse. "Después que he corrido tanto, me considerarán un tonto si me detengo ahora", pensó. Y siguió corriendo, y al acercarse oyó que los bashkirs gritaban y aullaban, y esos gritos le inflamaron aún más el corazón. Juntó sus últimas fuerzas y siguió corriendo.
El hinchado y brumoso sol casi rozaba el horizonte, rojo como la sangre. Estaba muy bajo, pero Pahom estaba muy cerca de su meta. Podía ver a la gente de la loma, agitando los brazos para que se diera prisa. Veía la gorra de piel de zorro en el suelo, y el dinero, y al jefe sentado en el suelo, riendo a carcajadas.
"Hay tierras en abundancia -pensó-, ¿pero me dejará Dios vivir en ellas? ¡He perdido la vida, he perdido la vida! ¡Nunca llegaré a ese lugar!"
Pahom miró el sol, que ya desaparecía, ya era devorado. Con el resto de sus fuerzas apuró el paso, encorvando el cuerpo de tal modo que sus piernas apenas podían sostenerlo. Cuando llegó a la loma, de pronto oscureció. Miró el cielo. ¡El sol se había puesto! Pahom dio un alarido.
"Todo mi esfuerzo ha sido en vano", pensó, y ya iba a detenerse, pero oyó que los bashkirs aún gritaban, y recordó que aunque para él, desde abajo, parecía que el sol se había puesto, desde la loma aún podían verlo. Aspiró una buena bocanada de aire y corrió cuesta arriba. Allí aún había luz. Llegó a la cima y vio la gorra. Delante de ella el jefe se reía a carcajadas. Pahom soltó un grito. Se le aflojaron las piernas, cayó de bruces y tomó la gorra con las manos.
-¡Vaya, qué sujeto tan admirable! -exclamó el jefe-. ¡Ha ganado muchas tierras!
El criado de Pahom se acercó corriendo y trató de levantarlo, pero vio que le salía sangre de la boca. ¡Pahom estaba muerto!
Los pakshirs chasquearon la lengua para demostrar su piedad.
Su criado empuñó la azada y cavó una tumba para Pahom, y allí lo sepultó. Dos metros de la cabeza a los pies era todo lo que necesitaba.

Un cuento


En uno de los charrales de la periferia de San Salvador(1985), donde por dias pernoctabamos y desde ahi, saliamos a operar, hacia la profundidad del corazón de la capital, en cierta ocasión, le hice el comentario para mi insignifcante, a una compañera, de que me iba a casar.

Recientemente, mi compañera en estado de preñez, habia bajado del Cerro Guazapa, y desde luego, los habia llevado a la casa de habitación de mis padres, para de esta manera ella conviviera con mi familia.La cercania en la capital, me daba la oportunidad de ir a menudo a visitar a mi familia, dado que era precisamente en esas barriadas donde haciamos trabajo de creación de redes de apoyo, principalmente con viejos conocidos que se habian quedado inactivos debido a la represión durante los años de terror.

Periódicamente, esta escuadra, regresabamos al cerro, para informar sobre nuestra actividad y recibir, tanto informació de la situación nacional e internacional, como para elaborar el analisis, asi como recibir nuevas directrices, para el desarrollo de nuestra actividad.

Me encontraba descansando, cuando me dice un compañero, que de la comandancia, se me ordenaba presentarme. Al llegar, toda la plana mayor, se encontraba reunida y en un ambiente tenso, se me ordena, incorporarme, se trataba del comentario que dias antes habia hecho a la compañera, sobre mis deseos de casarme.
Pero en aquella reunión, salieron a aflorar toda clase de elucubraciones y acusaciones...Particularmente, a lo largo de mi estancia en el frente de guerra, habia tenido muchos desacuerdos con la jefatura guerrillera en diferentes tópicos y aspectos de las actividades propias de aquél proceso.
Practicamente, se me habia puesto en el banquillo de los acusados, pero como en cualquier caso de esta indole, la actuación moral y la razón, son un fuerte que dificilmente puede ser batido.

Mi actitud confrontativa con algunos Comandantes y jefes intermediios, me habia granjeado enemistades gratuitas y aunque aquella reunión me facilitó la oportunidad, de reafirmar (infructuosa e inutilmente), mi convicción y fidelidad al Partido y la revolución, sabia también que el trabajo de descrédito de estos enemigos gratuitos por su pocisión de mando habia logrado algunos frutos, sembrar la duda y la cizaña.

Se minó la confianza que manifestaban mis compañeros combatientes hacia mi persona, se les cuestionaba sobre mi actitud en el teatro de operaciones, se indagaba sobre mi cobardia o valentia, en el trabajo, lógicamente, al resto de compañeros se les ponia en disyuntiva, mostrar confianza hacia un jefe de menor rango o hacia los comandantes, que se consideraban infalibles.

Las duras pruebas que posterior a aquella reunión tube que afrontar, incluido caer en manos del enemigo, constituyeron la prueba de fuego que templó el acero...
La guerra terminó, muchas de estas historias, fueron engabetadas en la memoria o el olvido, pero reaparecen de cuando en ves y en algunos casos, harán mella en la conciencia, de cada sujeto protagonista, cada uno de nosotros, las enfrentarán con la cabeza en alto, o agachandola, depende de nuestra pasada actuación...

Las inquisidoras cúpulas partidarias


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Tuve una formación casi conventual, fui monaguillo de la iglesia católica de mi pueblo. Por ello aprendí el arte de saber escuchar atentamente para después poder tener el derecho a opinar con propiedad; claro, escuchar por supuesto cosas coherentes no así banalidades; pero la persona que empieza hablando sandeces la interrumpo de inmediato y de manera frenética. Pierdo el control frente a la gente torpe. Y no es que yo me considere “inteligente”, pero dice un amigo que “ser tonto es un derecho humano, lo malo es abusar de ese derecho”. Fue en esa época de mi niñez cuando escuché por vez primera acerca de la “Santa Inquisición”. Para esos días, todo aquello a lo que se anteponía la palabra “santo” o “santa” para mí era algo bueno, colmado de una incuestionable pulcritud. Años después ingresé a un Colectivo Comunista en donde la regla era que si no habías leído no tenías el derecho de opinar sobre el tema en discusión. Muchos de ese Colectivo se volvieron más tarde comunistas libertarios.

En lo particular yo leo mucho a Pierre-Josep Proudhon pero también a Karl Marx. La “Filosofía de la miseria” y la “Miseria de la filosofía” tienen elementos que no podemos desecharlos de manera dogmática. También leo a Vladimir Lenin y a Mijaíl Bakunin. Uno debe tener su propio criterio; por eso soy compañero de viaje de los anarquistas y también de los socialistas. Y no creo que me haya embarcado en una postura ecléctica. Se trata de disfrutar de lo más preciado del ser humano: La libertad.


Con el tiempo fui enterándome que esa organización terrorista llamada “Santa Inquisición” había cometido más crímenes en contra de la humanidad que las dos Guerras Mundiales juntas. La razón: disentir con el pensamiento y las creencias religiosas de esa época. Galileo Galilei es el caso más emblemático. Tuvo que retractarse durante un interrogatorio frente a los inquisidores; pero después sentenció: “Y sin embargo la Tierra se mueve”. El resto de la historia ya la conocen. Prevalecía sobre todas las cosas la “Teoría Geocéntrica”, respaldada por el catolicismo medieval. La Santa Inquisición era intolerante, opresora, rufiana, de doble moral, arrogante y soberbia. Así son las cúpulas de los partidos políticos en El Salvador, y eso ha contaminado a la Asamblea Legislativa, porque quienes la componen responden no a los intereses de las mayorías populares, sino, a intereses del gran capital nacional y transnacional y, por supuesto, a los intereses de los allegados a las cúpulas partidarias representadas dentro de ese antro de lenocinio llamado Asamblea Legislativa.


En toda la historia de la vida republicana de El Salvador, no habíamos tenido funcionarios como los cuatro Magistrados de los cinco que componen la Honorable Sala de lo Constitucional. Que si tienen cola que les pisen de eso no puedo dar fe. Tampoco los divinizo porque son simples mortales. Pero el reconocimiento viene porque iniciaron resolviendo demandas de inconstitucionalidad de casos engavetados desde el año 2005, pero sobre todo, porque comenzaron por encarrilar sobre la vía correcta mediante el mecanismo de control constitucional a un Órgano que le ha causado mucho daño al país; prueba de ello es la última elección del presidente y magistrados de la Corte de Cuentas. Es más de lo mismo. Dice un antropólogo cubano que “el ser corrupto no es un mal que hay que atribuírselo exclusivamente a la gente de derecha, sino que la corrupción es un mal que potencialmente lo lleva el ser humano en sí”.


Entonces, estos cuatro magistrados comienzan por tratar de enderezar ese Órgano de Estado tan desprestigiado según decenas de encuestas de opinión pública. He leído de manera integral resolución por resolución que ha ido emitiendo la Sala de lo Constitucional (Constitución de la República en mano, leyes secundarias, tratados internacionales, sentencias, doctrina y derecho comparado); y resulta que son brillantes resoluciones apegadas a derecho. Los únicos que dicen lo contrario son nuestros honradísimos diputados que al parecer obtuvieron un Doctorado en Derecho Constitucional en La Sorbona, en la Universidad de Florencia o en la de Múnich. Ahora, que si no es el “momento político para estar removiendo ese tema”, pues esa inaceptable argumentación tendrá cabida a lo sumo en el terreno de lo electorero, pero no tiene nada que ver con la resolución que emita un determinado juzgador que apela por la independencia de los Órganos de Estado. 


Un juzgador no debe resolver en base a “momentos políticos”, si no apegado a derecho.
Pero, “¿Por qué han resuelto solo en lo tocante a lo electoral?”, es lo que se preguntan algunos. El asunto es que la primera resolución de la Sala del año pasado [1] –la cual hizo patalear y coludirse de inmediato a ARENA [2] y al FMLN [3] para adelantarse con unas reformas al Código Electoral, en cuanto a candidaturas no partidarias y listas abiertas y desbloqueadas- está concatenada con otros puntos que tienen que ver con la reglamentación conexa en materia electoral. Un personero de la “izquierda” partidaria y directivo departamental dijo que “los cuatro magistrados responden a la agenda de Washington”. Y yo como un ex monaguillo fiel seguidor de Santo Tomás Apóstol, no creo en nada hasta que cruzo información, la cotejo y saco mis propias conclusiones.


En esa direccionalidad, discutí esa peligrosa aseveración con un camarada; y me dice ese camarada –que pertenece a la Izquierda Revolucionaria no partidaria-, que “ese es un mal que heredó y cargará consigo el FMLN desde el asesinato de Roque Dalton en 1975 por órdenes de Joaquín Villalobos”. Ese repugnante hecho de decir y repetir como loros que todo el que está en contra de sus intereses y formas de pensar es de “derecha”, “arenero”, “de la CIA” y no sé cuántos epítetos habidos y por haber con el objetivo de descalificar al que piensa diferente ya raya y linda con la falta de argumentación en el terreno de la “batalla de ideas”.
No podemos dejar pasar por alto que ARENA es uno de los partidos más inicuos en la Asamblea Legislativa, de manera estratégica ha estado dando declaraciones a favor de la Sala. Eso les está funcionando porque en los mercados, en las plazas y calles el mal parado es el FMLN. Claro, estos últimos no se han percatado porque ya no bajan a los mercados, a las plazas (solo los viernes) y a las calles. Se desconectaron del pueblo, era algo que se visibilizaba y lo presagié en diversos artículos de opinión. Pero ese es un problema muy de ellos; “tenemos partido para rato”, dicen. 


ARENA ha sido perversa, de eso no hay duda. Declararon en su oportunidad que se habían reunido con cierto magistrado de la Sala y que habían tocado el tema en torno a la no derogatoria de la Ley de Amnistía, y que por ello piden ahora la derogatoria del entuerto llamado Decreto 743 que ellos mismos aprobaron y firmaron. Este aberrante Decreto pretende que las resoluciones de los magistrados de la Sala de lo Constitucional resuelvan en base a 5 votos, es decir, 5 votos de los 5 magistrados; ese esperpento jurídico aprobado por la derecha y secundado muy sutilmente por la “izquierda” partidaria busca que los magistrados voten por unanimidad. La Sala lo ha declarado inaplicable [4], y les manda a leer a los disparatados diputados las leyes de los tribunales constitucionales de Colombia, Ecuador, Perú, España y Estados Unidos; en ningún país del mundo se resuelve por unanimidad. Pero ARENA ahora pide su derogatoria y el FMLN se opone a la derogatoria; esa es doble moral por parte de estos partidos sistémicos. El objetivo de ARENA era confundir, pero más que todo sembrar en la mentalidad de la gente la idea que los magistrados de dicha Sala también hacen componendas inmorales como la que hacen los partidos políticos en la Asamblea Legislativa.


Ahora resulta que como esas resoluciones que ha emitido la Sala le quitan ciertas preeminencias a las cúpulas partidarias, y como éstas controlan la Asamblea Legislativa, ya están pidiendo antejuicio, remoción, entre otros recursos desesperados en contra de los cuatro magistrados. Es decir, que todos aquellos que estén interesados en que prevalezca y funcione la constitucionalidad en este país hay que apartarlo de cualquier manera; así actuaba la “Santa Inquisición”. En estos momentos los partidos políticos deben reflexionar, porque no se pretende en modo alguno la desaparición de los partidos políticos, porque estos son vitales para la existencia de cualquier régimen; el asunto estriba en que en El Salvador el sistema de partidos está en crisis y la misma soberbia no les hace ver esa realidad. Los partidos políticos deben rectificar; o en el mejor de los casos, en lugar de tantos movimientos sociales dispersos se debe crear desde ya un partido político que garantice el hecho de hacer prevalecer los intereses del pueblo frente a los grupos de poder.


En un periódico conservador leí que el “futuro de los cuatro magistrados está en manos de la Asamblea Legislativa”, en otras palabras los diputados son ahora los nuevos gendarmes de este nuevo régimen burgués de “izquierda”, porque es el lineamiento que le han dado las cúpulas partidarias. Por otra parte, también he de intuir que detrás de los magistrados hay mucha gente que los asesora, es decir, colectivos que discuten los problemas de país. Pero venir a decir que obedecen a la agenda de Washington y que ARENA afirme que negociaron con ellos es algo inaceptable. Es un despropósito que solamente busca desacreditar a cuatro funcionarios que le están haciendo frente a esta desquebrajada institucionalidad. De hecho este artículo es la síntesis de las discusiones que a diario hacemos los miembros de un Colectivo Libertario al que pertenezco, el cual coincide en muchos puntos con la Tendencia Revolucionaria y por consiguiente con el Movimiento por la Democracia Participativa que lidera Dagoberto Gutiérrez. Ya me imagino la revuelta popular que se armaría si intentaran “enjuiciar” o remover a los cuatro magistrados.


 El pueblo ya despertó.


Para concluir quisiera opinar acerca de un argumento que manejan los amigos de la “izquierda” partidaria. Dicen que nosotros “le damos armas a la derecha” cuando hacemos nuestras críticas. El asunto está en que si estuviesen haciendo las cosas correctamente pues obviamente no los criticaríamos. De modo tal que, quien le da armas a la derecha son ellos mismos con su accionar, el cual es una réplica del accionar de las derechas. Nosotros reconocemos lo bueno que ha hecho para el caso el Ministerio de Educación en relación a el reparto de útiles escolares, porque ello ha incrementado la demanda educativa; aunque es de señalar que eso no ha mejorado la calidad de la educación, y para algunos esas son medidas asistencialistas. En todo caso es un gesto que hay que reconocer. Pero callarnos ante la desilusión y ante el clamor popular no podemos. Como dijo orgullosamente Prometeo: “Prefiero estar encadenado a esta roca, antes que ser el siervo obediente de los dioses”. 


Blog del autor: http://alimontoyaopinion.blogia.com/  

Las gloriosas mujeres libias al frente de la guerra de resistencia nacional antiimperialista




El líder Gadafi ha declarado: 
     

"Pero aquí en Libia lo que encararán será a un millón más un millón más un millón de gente armada. Primera vez será que harán la guerra contra una población armada de hombres y mujeres dispuestos y dispuestas para la batalla.
En el pasado decíamos que los hombres defenderían a las mujeres; pero ya las mujeres se defienden solas en Libia. Ya han superado a los hombres en su calidad de defensoras de la Patria, en vocación y resistencia".


Leonor ha informado el pasado 2 de junio de la realización de un Foro nacional de las Mujeres libias a favor del gobierno y en contra de la criminal agresión imperialista.
Las mujeres libias están en la defensa armada del país, en las concentraciones populares a favor de la Revolución, en el cuidado de las víctimas de los crímenes de la OTAN, en la educación y en la organización social en periodo de guerra.  Ya no es un humano de segunda sino un combatiente de la Patria igual a los hombres, niños y ancianos. Honor y gloria a la mujer libia proletaria, militar, madre.

lunes, 27 de junio de 2011

Nace en Honduras un nuevo brazo político de la Resistencia, para la toma del poder: COPINH se va del Frente, ¿Adonde y con quien?


Dick Emanuelsson - Mirian Huezo Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

Más de 1500 delgados de los 19 departamentos, tomaron el domingo una decisión histórica, crear el Frente Amplío de Resistencia Popular (FARP) para la toma del poder en Honduras.


El Frente Nacional de la Resistencia Popular (FNRP), amplía sus tareas e invita a todas las personas y sectores progresistas del país centroamericano, a formar parte del frente antimonópolico y antioligárquico para crear un nuevo estado hondureño que rompa definitivamente con el modelo reinante de miseria y violencia antipopular. Se abre ahora la perspectiva de que este brazo político del Frente pueda participar en las elecciones de 2013 para derrotar al bipartidismo.


La asamblea extraordinaria, revocó la decisión de la asamblea del 26 de febrero del año en curso, dejando abierta la posibilidad de crear un Frente Amplio para participar en las elecciones hasta que se cumplieran una serie de condiciones. Con el regreso del derrocado presidente, Manuel Zelaya, una de esas condiciones pudo cumplirse gracias a la fuerza de la Resistencia hondureña.

Pero al mismo tiempo el Poder Judicial del régimen de Porfirio Lobo, ha arremetido contra un ex ministro del gobierno de Zelaya, Enrique Flores Lanza, quien debiera partir al exilio durante el golpe de estado, para regresar con Mel hace cuatro semanas, aunque con la extrema dificultad de tener que pagar 1,4 millones de dólares como fianza dentro de dos semanas. De no pagar, irá a la cárcel en un juicio netamente político, según decir de los miembros de la Resistencia y del propio Mel.
Mayoría aplastante.

Las diferentes posiciones, respecto a la conformación o no del Frente Amplio, fueron discutidas ampliamente por las bases, los comités municipales, departamentales y barriales del Frente como antesala de la asamblea extraordinaria.


La inmensa mayoría, 90-95 por ciento de los delegados, votaron por revocar la decisión del mes de febrero. El hecho causó expresiones de júbilo en el enorme gimnasio del Instituto Central Vicente Cáceres, el mayor colegio de Honduras, donde los delegados, con sus puños alzados, cantaron lo que es considerado como himno del Frente desde el golpe de estado, aquella consigna del grupo chileno Quilapayún: “¡El pueblo, unido, jamás será vencido!”

45 000 firmas para registrar el frente

Quien se oponía a la decisión de crear el Frente Amplio, fue la ONG Copinh (Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras). Pero su vocero, Salvador Zúñiga no encontró mucho eco entre los delegados.


En cambio, la Organización Política los Necios (OPLN), ha sostenido en los debates que un brazo político no está en contradicción con el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), donde está aglutinada una importante cantidad de organizaciones de diferente carácter político, social, cultural y religioso.

La participación en el Frente Amplio Político será individual y en el próximo mese se discutirá en las bases los estatutos. La decisión se tomará en una asamblea extraordinaria para poder registrar esta nueva instancia política ante el Tribunal Supremo Electoral.

Para ello se necesitan 45.000 firmas y como una ilustración de la fuerza del Frente, están los casi 1,4 millones de firmas que la Resistencia juntó durante los peores cuatro meses de la dictadura, para reclamar la convocatoria a una Asamblea Constituyente. La orientación política e ideológica hacia el Frente Amplio Político vendrá de la Resistencia hondureña.

A tumbar un modelo desastroso para Honduras.

No hay duda que el regreso del exilio de Manuel Zelaya, cariñosamente llamado 'Mel', hace un mes, significó mucho para que la asamblea se ejecutara con los ánimos más calmados que en la asamblea de febrero. Expone un efecto de unificación de las diferentes posiciones adentro del Frente; entre los diferentes movimientos sociales como los sindicatos, patronatos, campesinos, y por otro lado las ONGś y partidos políticos, espacio para liberales y comunistas, campesinos y estudiantes, Abuela(o)s y Niños del Frente. Si se logra mantener atreviéndose a profundizar este paraguas social y político, así como canalizar los anhelos del pueblo hondureño por una mejor sociedad a través del voto al Frente, pues este actor político podría convertirse en un actor invencible para las próximas elecciones.

En su intervención, el ex mandatario hondureño subrayó, especialmente, la importancia de seguir unidos, tratando que en el Frente quepan todos los sectores que son afectados por la política salvaje de un modelo que ha arruinado a millones de hondureños. Agregó, Honduras necesita reformas estructurales profundas.

Para el ex presidente no cabe ninguna duda que la Resistencia hondureña, en todos los frentes de sus tareas, es capaz de conquistar tanto el poder político así como de crear la fórmula para la convocatoria a una Constituyente.

Un bipartidismo nervioso ante el nuevo poder popular.

Foto: Alexis Vallecillo

Alexis Vallecillo, miembro de la dirección del colegio magisterial COPEMH, burlaba con el bipartidismo en Honduras, diciendo que el Partido Liberal y Nacional está por fusionarse. Lo mismo pasa con la cúpula de la iglesia católica y la evangélica, dos sectores políticos y religiosos golpistas que están dándose cuenta que esas fusiones son lo único que podría frenar e impedir que la Resistencia tome el poder político en Honduras.

El legendario dirigente sindical e integrante de la conducción nacional del Frente, Carlos H. Reyes, expresaba sus dudas ante el hecho de crear ese brazo político de la Resistencia. Comparó las elecciones anteriores, en las que el obrero votó por el candidato capitalista y el campesino por el terrateniente. Reyes argumentaba que primero habría que convocar y conquistar una nueva constitución.

No conforme con esta declamación, Nelson Ávila, profesor universitario agregó que desde la revolución francesa hasta hoy, pasando por países como Bolivia, Venezuela y Ecuador, la constitución se ha vuelto un hecho después de la toma de poder político. Es más, dijo Ávila, no hay que dejar absolutamente ningún espacio libre para la oligarquía, refiriéndose al campo electoral, caracterizando la decisión del Frente Amplio como una decisión histórica.

Sobre las cabezas de los 1500 delegados se mecían pancartas con los rostros de los jefes de estados del Alba: Chávez, Ortega, Correa, Raúl Castro, Evo Morales y la de los próceres, Francisco Morazán, Bolívar, el Che y Fidel.

“Hay que crear las condiciones para la participación”
Foto: Luis Sosa
Luís Sosa, otro dirigente magisterial, rechazaba los argumentos sosteniendo que no existen condiciones para participar en las elecciones y que el Tribunal Supremo Electoral está constituido, como la mayoría del aparato estatal, por sectores golpistas.

– Pero hay que crear las condiciones, nada es gratuito, sostenía Sosa.

Amaya Amador, representante del departamento de Intibucá, la cuna y el corazón del pueblo indígena Lenca, leyó el Posicionamiento de la Resistencia de este hermoso departamento y subrayó que los Resistentes de Intibucá están a favor de un Frente Amplio y las elecciones como vía hacia la toma del poder. Advirtió, además, que el Frente no tiene que dejar de insistir en castigo a los golpistas.

La nueva y complicada tarea.

Las dos decisiones de hoy, en la asamblea de la Resistencia, de crear el Frente Amplio y entrar en la tarea y lucha de exigir la convocatoria a una nueva Constituyente, son a su vez históricas.

El Frente, que fue creado hace dos años como una instancia para tumbar el golpe de estado, logró mantener una estructura y unidad que ha hecho crecer a esta organización y a un descomunal movimiento, que ahora se prepara para iniciar una nueva y más complicada tarea, la toma del poder en el país tradicionalmente dominado por el Comando Sur y una oligarquía totalmente descarada.

Cuando los pueblos deciden su destino, no existe fuerza capaz de detenerlos, apenas pueden demorarlos un poco…

COPINH se va del Frente, ¿Adonde y con quien?

En el programa radial del frente esta noche http://www.box.net/shared/kfzqj2q09j3fnob739qu, producido por el colega Félix Molina, éste, no conforme de las decisiones en la asamblea extraordinaria del Frente, avisó que tomará bajo su consideración si sigue o no en el programa. Es un planteamiento honesto y sincero que merece respeto. Trabajar por una organización sin estar de acuerdo, es fácil entrar en una contradicción político-moral.

Entrevistó a varias personas, entre ellos Salvador Zúñiga, que avisaba que COPINH, organización no gubernamental con sede en La Esperanza, departamento de Intibucá, va a salir del Frente como consecuencia de la decisión tomada hoy por los 1500 delegados del Frente, de crear un brazo político del FRNP. También es lógico la decisión si es que, como dice Zúñiga, esta en contradicción a los estatutos de Copinh.

Pero lo que no dijo Zúñiga, es que Berta Cáceres, vocera de Copinh como Zúñiga e integrante de la Conducción nacional del Frente, fue la candidata a la vicepresidencia en las elecciones del 2009, que, por razón del golpe de estado, fue interrumpida.
Foto: Carlos H. Reyes
Fue candidata junto con Carlos H. Reyes, presidente del sindicato de Stibys. Él era la fórmula independiente a la presidencia, apoyado por muchas de las organizaciones sindicales y sociales y que logró juntar más de 70.000 firmas para registrar las dos candidaturas en el Tribunal Supremo Electoral.

Por eso suena un poco insólito, que ambos públicamente han criticado la propuesta y hoy la decisión que el FRNP crea un brazo político en donde el pueblo hondureño puede canalizar su esperanza a través el voto al Frente.

Nota: El programa radial puede escucharse en el siguiente enlace: http://www.box.net/shared/kfzqj2q09j3fnob739qu


Nace en Honduras un nuevo brazo político de la Resistencia, para la toma del poder from Dick & Mirian Emanuelsson on Vimeo.

EL PODER ESTA EN EL PUEBLO




ENTREVISTA CANAL 21 A LOS 4 AMAGISTRDOS

viernes, 24 de junio de 2011

Médium




Marcelo Colussi

“Cuando pasa una ambulancia haciendo sonar la sirena, los perros ladran porque, distintos a nosotros, pueden ver la Muerte que va corriendo atrás”. Lo decía con tanta solemnidad que nadie osaba contradecirla. Al contrario: ya se había ganado una reputación de curandera/adivina/bruja/hechicera tan grande que hubiera sido imposible no tomarla en serio. Sólo Jair se permitía contradecirla.

Biringeira, 20 años mayor que él, le toleraba esa osadía pero únicamente en privado; había un pacto tácito entre ellos por el que en público el joven nunca la rebatía. Al contrario, le servía de asistente, y en muy buena medida la promovía. Pero ante todo, eran pareja.

Las filas para consultarla aumentaban día a día. Su fama iba muchísimo más allá de esa favela de Río de Janeiro; la venían a ver de todo Brasil, e incluso de fuera del país. Se decía por ahí –creo que era rumor, no me consta que haya sucedido– que la visitaron un presidente de alguna nación latinoamericana y una conocida estrella de Hollywood. Pero eso no importa: lo cierto es que Biringeira se había transformado en un mito viviente. Hasta la habían venido a entrevistar de la televisión francesa para un documental, conocida internacionalmente como ya era.

Pero Jair no le creía una palabra. O, para ser más exactos, sabía que había mucho de escenificación barata en todo el asunto. De hecho, era él quien a veces, escondido en el cuarto de al lado, hacía los ruidos de las “almas en pena” que invocaba Biringeira ante algún cliente. Aunque al mismo tiempo había cosas que lo dejaban atónito y lo llevaban a pensar que su amante y protectora tenía realmente dotes especiales. A veces, sin que él hubiera siquiera comenzado a hablarle, ella lo interpelaba repitiéndole frases literales que Jair había dicho algunas horas antes con alguna persona, incluso lejos de la casa.

–“¿Por qué le dijiste eso a Claudinho, mi bebé? Tú sabes que no me gusta que andes contando nuestras intimidades”– lo encaraba molesta a la noche, cuando se estaban desvistiendo antes de hacer el amor. Jair quedaba estupefacto.

–“¿Cómo hace para saberlo? ¿Será bruja de verdad esta vieja?”– se preguntaba desconcertado. Su sentimiento por su Biringeira era ambiguo: la despreciaba considerándola una impostora, una vulgar charlatana, pero al mismo tiempo la admiraba. Más aún: la temía. Y también –esto era lo básico– le gustaba estar ahí. Se sentía su protegido, tal como efectivamente lo era. Era ella quien aportaba todos los gastos. Jair no trabajaba. Con sus 20 años, siempre transcurridos en la favela, jamás había trabajado. Aunque tampoco nunca había estado seriamente comprometido en ninguna actividad ilícita; su “transgresión” no había ido más allá de algún cigarrito de marihuana por ahí, y la crónica vagancia. Era un aprovechado, simplemente. Su ilusión, según decía sarcástico, era “ser locutor de partidos de ajedrez”.

A Biringeira esa indolencia/vagancia/dejadez de su amado le caía muy bien. Secretamente ella también sabía que se aprovechaba de él: era su “bebé”, en todo sentido. Nunca había podido tener hijos. La única vez que quedó embarazada lo perdió a los pocos meses. Eso la dejó muy deprimida, y fue ahí, hace ya largos años, cuando comenzó su carrera de pitonisa. Nunca tuvo pareja regular; sólo ocasionales encuentros furtivos. Jair hacía las veces de todo un poco: el hijo que nunca había podido tener, el amante apasionado, el asistente en el trabajo, el zángano a quien mantener y que la hacía sentir importante…

La única vez que el muchacho había pensado seriamente en trabajar, ella misma se encargó de desestimularlo, colmándolo de regalos (ropas y zapatos), y de más sexo.

Biringeira era enfermizamente celosa. Si Jair se demoraba apenas un cuarto de hora más de lo esperado, ella ya estaba ansiosa, hecha una fiera, y los reclamos comenzaban desde las primeras llamadas nerviosas al teléfono móvil antes que llegara hasta varias horas después que se veían. En esas circunstancias era cuando mejor sexo tenían.

–“No sé, no lo veo con claridad, pero me doy cuenta que por engañarme te va a pasar algo muy grave”– sentenciaba Biringeira con solemnidad. “No lo entiendo bien… pero te veo convertido en un niño. Te vas a volver un bebé de verdad… ¡Y yo te quiero todo un macho bravo, así como ahora!”.

Jair reía. No se atrevía a decirle abiertamente que todo eso le parecían locuras, delirios de vieja trastornada. Pero era lo que pensaba. Ante ese tipo de cosas, dichas por Biringeira con la más afectada pompa, con aire ceremonial, al joven se le abrían serias dudas: “¿estará en sus cabales o de verdad está media chiflada?”, se preguntaba desconcertado.

Él, en realidad, no estaba precisamente enamorado de su benefactora; no era, al menos, un amor loco, total, perdido como el que ella sí sentía. En todo caso, Biringeira representaba eso: una benefactora, una mujer mayor que lo colmaba de regalos,…pero no la pasión de su vida. También alguien que lo colmaba de sexo, muy espectacular por cierto. Pero las hormonas juveniles de Jair no se contentaban con eso. Ávido de conocer cosas nuevas, siempre al borde de la transgresión –había nacido y se había criado en ella– no le importaba andar buscando otras muchachas por ahí. La favela, por supuesto, era lo más a la mano. Si en esa búsqueda aparecían varones, travestis o las combinaciones más inimaginables, también eran bienvenidas.

En el barrio donde vivían había varios “pesos pesados” en el campo de la distribución de drogas. Por muchos dentro del vecindario eran temidos, tratados con respeto casi reverencial. Pero para Jair, tan amigo de la transgresión como era, no eran sino uno más. A veces, incluso, en forma deliberada los ignoraba. Cuando pasaban llenos de guardaespaldas armados hasta los dientes, prefería mirar para otro lado e, indolente, rascarse los testículos.

Por sentido común todos sabían que no era conveniente tenerlos de enemigos. Aunque parece que Jair carecía de este sentido. En realidad sin aparente necesidad, sin nada que lo justificase más allá de su insaciable deseo de andar siempre de “travesuras”, comenzó a mirar con ganas a la pareja de un reconocido capo. ¡Y no era cualquier capo! No, para nada: puso los ojos sobre Sonia, una de las jóvenes más bonitas de toda la favela, desde hacía dos meses atrás la nueva “novia” de “Dinamita”, uno de los más sanguinarios mafiosos dedicados al narcotráfico.

De todos era conocido que Dinamita –de quien casi nadie conocía su verdadero nombre y sólo se sabía que años atrás había sido policía– gustaba de cambiar “novia” con mucha frecuencia. Cuatro, seis, siete meses era ya una eternidad. En muchos casos estaba con ellas el tiempo suficiente para dejarlas embarazadas, y luego, asegurándoles los gastos del parto y de los primeros meses de vida del bebé, cambiaba. De Sonia, sin embargo, de acuerdo a lo que se comentaba en la favela, se había enamorado.

Según decían algunos, su pseudónimo provenía de la costumbre de hacer explotar a sus enemigos; aunque otros afirmaban que se debía a su carácter tremendamente explosivo. Como fuere, era mejor tenerlo de amigo que de enemigo. La policía de Río de Janeiro jamás lo molestaba. Más aún: lo protegía.

Sonia, de 17 años, aprovechándose de su belleza, sabía que era codiciada por una larga fila de varones en la favela. Si ahora estaba con Dinamita era por varios motivos: por un lado, porque no le quedaban muchas alternativas –nadie podía contradecir la voluntad de un capo de esa categoría–. Pero por otro lado, porque encontraba ahí la posibilidad de paliar sus crónicas carencias, novena hija como era de un hogar humilde, con un padre alcohólico y una madre mulata que trabajaba como empleada doméstica. Cuando hacía el amor con Dinamita, apretaba los dientes y pensaba en otros varones para poder pasar el mal trago.

Jair, sin dudas, tenía “pegada” con las mujeres; la seducción le salía con total naturalidad.

Con Sonia se conocía desde toda la vida. Hacía ya un buen tiempo que la veía irse transformando en una mujer cada vez más atractiva. Ahora, al estar con su protector, lujosamente vestida –al modo que se pude entender el lujo en un barrio marginal, a veces con toques de nuevo rico extravagante– y con implantes de silicona que la hacían más exuberante aún, lo volvía loco. Jair la puso en la mira. “Tiene que ser mía en no más de dos semanas”, se planteó. Sabía que lo que se proponía, en general, lo conseguía.

Una vez más, lo consiguió. Sonia, que dudó mucho en corresponder a Jair sabiendo que se podía meter en problemas; más aún: que su vida podía peligrar dado lo sanguinario de Dinamita, aceptó esa relación sexual transgresora sin pensarlo mucho. El odio que iba sintiendo por su obligado “novio” pudo más que su seguridad económica. Esa “travesura” representaba, en cierto modo, una forma de venganza.

Como en las favelas todo se sabe, todo se divulga y no existe la privacidad, la aventura de Sonia rápidamente llegó a oídos de Dinamita. Su gente armada, virtual policía interna del barrio, hasta una foto pudo tomar del momento en que ambos jóvenes se encontraban en la casita del Sector 4, prestada en la ocasión por un amigo de Jair para su desliz. La ira del engañado no tuvo límites.

Biringeira estuvo especialmente sensible esos días. No sabía decir qué sentía en particular, pero su sensación no era la de siempre. Presentía algo grave. Cuando se lo hizo saber a Jair, éste no rió como de costumbre sino que reaccionó airado.

–“¿¡Y de dónde sacas que estoy metiéndome en problemas!? Creo que cada vez estás más loca con esto de hacerte pasar por bruja. Es más: me parece que no sólo te lo creíste. ¡Creo que eres una bruja!”–

Biringeira quedó atónita. Nunca antes Jair había reaccionado de esa manera. Esta vez había sido ofensivo, cortante. Lo cual le reafirmó que efectivamente algo grave estaba en juego. No había otra explicación.

–“¿Habrá otra? ¿En qué lío se habrá metido mi bebé?”– se preguntaba ella con amargura. Frente a un Jair desorbitado, rojo que parecía a punto de estallar, no le salían las palabras. Entrecortadamente, lloriqueando pudo agregar:

–“No te enojes, mi niño. No te enojes…Si todo lo que te digo es por tu bien. Ahora veo algo muy feo que viene en camino, algo que te va a transformar, que te va a hacer mucho daño. Si te lo digo es porque te quiero mucho y no me gustaría que te suceda nada”–, agregó maternal Biringeira.

–“Pero, dime la verdad, con toda franqueza, porque sabemos que lo de las voces de ultratumba y todo eso son mentiras que montamos entre los dos para esquilmar a tus pobres clientes. De verdad, Biringeira: ¿tú te puedes creer las taradeces que dices?”–

Biringeira tuvo ganas de llorar incontenible. Pero pudo contenerse. También sintió deseos de atacarlo, de pegarle hasta caer exhausta. E igualmente se contuvo. Con una mezcla confusa de odio, venganza y amor piadoso, con una sonrisa franca que le cruzaba todo el rostro, le contestó mirándolo fijo a los ojos:

–“Sí, Jair. Las creo totalmente…porque no son taradeces. A veces miento un poco, lo sabes, para darle más sabor al espectáculo. Pero muchas veces, la mayoría te diría, no miento: siento lo que va a suceder”–

–“Realmente estás loca”– le escupió a la cara Jair con una risa mordaz.

–“Piensa lo que quieras”– agregó Biringeira con resignación, –“pero de verdad que no quiero perderte. Y hay algo que hiciste que, lo siento, nos va desunir. O peor aún: nos va a transformar. Más que nada: a ti te va a transformar”–

Sin decir más una sola palabra, resentidos el uno con el otro, se acostaron. Lo único que tenían para quitarse el calor en esa pesada noche carioca era un ventilador. Todos desnudos, empapados en transpiración, Jair prendió un cigarrillo. Ella lo buscó, pero él, como cosa increíblemente extraña, la rechazó.

–“Esto es más grave de lo que me imaginaba”– pensó Biringeira para sí. No quiso dormirse esperando alguna reacción del joven.

Éste, luego de fumar tres cigarrillos uno tras otro, se durmió. Pero antes, la cabeza le estallaba en elucubraciones. –“¿Será bruja de verdad esta loca? ¿Cómo puede intuir lo que hice?”– Como siempre, sus sentimientos para con ella eran ambiguos.

Biringeira “supo” de la travesura de su pareja sin saberlo conscientemente. Sin ver ninguna foto, percibió de qué se trataba el asunto. Y vio, incluso, la reacción de Dinamita. Éste supo de la transgresión por lo que sus secuaces le contaron con lujo de detalles. A Sonia prefirió ni preguntarle. –“Un macho que se precia de tal no puede perder el tiempo pidiendo explicaciones”–. Según su evaluación de la situación, era mejor perder una muchachita tan hermosa como Sonia – los “muchachos” le tuvieron que dar más de ochenta balazos, siguiendo sus órdenes terminantes– que “pasar por débil”.

Pero quien la pasó realmente mal fue Jair. Quizá la verdadera intención de Dinamita no era lo que terminó sucediendo, aunque cuando lo supo no dejó de alegrarse, pensando incluso que así estaba mejor. El granadazo que le arrojaron debía matarlo, pero por esas cosas inexplicables no fue así. Claro que los fragmentos lo lesionaron de tal modo que hubiera sido mejor morir. El ojo derecho que perdió no era lo que más le importaba; los testículos sí. Quedó impotente de por vida.

–“¡Un bebé!...”–, se decía con amarga resignación. –“¡Puta!, esta vieja me lo había advertido. ¿Será bruja de verdad entonces?”–

Marcelo Colussi, escritor y politólogo argentino (Rosario, 1956). Actualmente reside en Guatemala (Centroamérica).
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...