Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

jueves, 2 de marzo de 2017

El surgimiento del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en El Salvador

Combatientes del ERP en el norte de Morazán, en Perquín, en julio de 1990. / Foto de Linda Hess Miller (Creative Commons).
 
 
Si bien existe ya un cierto cuerpo de literatura académica sobre el FMLN, son casi inexistentes los trabajos realizados sobre los primeros años de formación y desarrollo de las organizaciones revolucionarias que lo integraron en octubre de 1980. Aquí se analiza el proceso de formación y el desarrollo del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una de las organizaciones revolucionarias más poderosas durante la guerra.


Alberto Martín Alvarez *


El conocimiento de lo sucedido al interior de la guerrilla en estos años formativos es esencial para entender la propia formación del FMLN, su desarrollo durante la guerra, e incluso su dinámica como partido político a partir de 1992. Ello es así porque todavía algunos miembros de esa generación fundacional de la guerrilla ocupan puestos clave en el FMLN y en el actual gobierno. Por otra parte, porque las divisiones y conflictos que tuvieron lugar al interior de la izquierda en aquellos años, influyeron poderosamente en la trayectoria y posibilidades de triunfo del movimiento revolucionario.

El trabajo que sustenta este artículo es parte de una investigación más amplia iniciada en 1998 y desarrollada a lo largo de los años por medio de varios proyectos de investigación. Trata precisamente de reconstruir la formación y la dinámica interna de las organizaciones de la izquierda revolucionaria salvadoreña durante la década de los setenta. Metodológicamente, se basa en cincuenta entrevistas en profundidad realizadas fundamentalmente a excomandantes de las cinco organizaciones que formaron parte del FMLN “histórico”. El criterio que ha guiado la selección de los informantes ha sido, desde el inicio, el nivel de responsabilidad alcanzado dentro de la organización –en organizaciones clandestinas mayor responsabilidad equivale a mayor nivel de información sobre la organización en conjunto–. La información proporcionada por estos testimonios fue contrastada con la aportada por documentación interna de las organizaciones conservada en el archivo del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), el Centro De Información, Documentación y Apoyo a la Investigación (CIDAI) de la UCA, el Archivo Gregorio y Marta Selser del Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (México DF), y en archivos personales.

El ERP fue el producto de la confluencia de varios colectivos de jóvenes militantes procedentes de la izquierda cristiana, de la juventud disidente del PCS, y estudiantes universitarios y de secundaria sin afiliación política formal previa. En este sentido, constituye una típica organización de la Nueva Izquierda revolucionaria latinoamericana de los años setenta, donde se fundían la influencia de la Teología de la Liberación y de las corrientes en boga del marxismo, con la Teoría de la Dependencia y el discurso anti-autoritario y emancipador de los movimientos estudiantiles europeo y mexicano de fines de los años sesenta. Esta heterogeneidad ideológica, encontraba un punto de acuerdo en la necesidad del uso de la violencia revolucionaria como herramienta de cambio político, y en la fascinación por el ejemplo del Che Guevara, los Tupamaros, o las FAR guatemaltecas.

Como en muchas otras organizaciones armadas, las redes sociales previas de los primeros militantes, facilitaron el reclutamiento para los primeros comandos. La Huelga de Áreas Comunes de la UES de febrero de 1970, contribuyó a poner en contacto a muchos de aquellos jóvenes, y sirvió de catalizador de sus aspiraciones de cambio sociopolítico. Esta huelga (en la estela de las de Berlín en 1967 y París o México en 1968) puso de manifiesto el surgimiento de una nueva generación política (en términos de Karl Mannheim), y contribuyó a articular el nuevo proyecto de sociedad del que era portadora. Este proyecto generacional expresaba el rechazo a la continuidad del autoritarismo político, y a los valores conservadores dominantes en la sociedad salvadoreña de la época.

Organizativamente, el ERP tuvo una serie de caracteres distintivos en su primera etapa. En lugar de una organización piramidal y claramente jerarquizada, entre 1970 y 1973, funcionó más bien como una federación de pequeños colectivos que mantenían acuerdos de colaboración, pero que conservaban liderazgos propios y considerable autonomía. Esto hizo imposible que la organización se dotara de una estrategia unificada y sobre la que existiera un cierto acuerdo previo. Predominó también en esta fase una primacía de las acciones armadas sobre cualquier otra consideración, y un prejuicio anti – partidario y anti - burocrático. Los testimonios recogidos apuntan a la influencia que tuvo en este punto Edgar Alejandro Rivas Mira, quien ejerció el liderazgo del ERP hasta finales de 1975, y quien estaba a su vez fuertemente influenciado por las corrientes dominantes en la extrema – izquierda europea de la época tras su paso por la Universidad de Tübingen, donde habría frecuentado a algunos de los activistas que en 1970 formaron la RAF.

Pese a esto, ya desde finales de 1972 y como producto en buena parte de acontecimientos clave como el fraude electoral, el cierre de la universidad y el aislamiento de la guerrilla, un sector de la organización planteó la necesidad de una nueva estrategia que privilegiara la penetración en el movimiento popular (la Resistencia Popular). Con un acuerdo tan sólo aparente con la dirección del ERP sobre la implementación de dicha estrategia, este sector inició una intensa labor de organización de estudiantes, obreros y campesinos. Un esfuerzo que fructificaría en 1974 con la fundación del FAPU, en coordinación inicialmente con las FPL. Sin embargo, en los hechos esta estrategia no fue asumida por la dirección, quien siguió primando el desarrollo del aparato militar y las acciones armadas. Esto condujo a que se intensificaran las diferencias internas, al surgimiento de escisiones ya desde finales de 1973, y a una disputa por el control de la organización ya en 1974. Como es sabido, esta lucha incluyó el asesinato de Roque Dalton y Armando Arteaga en 1975, la formación de la Resistencia Nacional y la toma del control del ERP por parte del sector encabezado por Joaquín Villalobos, ya en 1976.

De forma más general, y más allá de la importancia histórica específica de los hallazgos de esta investigación, el caso del ERP ofrece también valiosa evidencia sobre la dinámica interna de las organizaciones armadas de la Nueva Izquierda revolucionaria que surgieron tanto en América Latina como en Europa en las últimas décadas del siglo pasado, y cuyo desarrollo como fenómeno transnacional suscita un creciente interés de la comunidad académica. En ese sentido, el estudio de la izquierda revolucionaria salvadoreña ofrece un enorme potencial para ampliar nuestro conocimiento.

* Alberto Martín Alvarez es Coordinador Académico e investigador adscrito al área de Sociología Política del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora en Ciudad de México. Su artículo “The birth of the People’s Revolutionary Army (ERP) in El Salvador: formation and internal dynamics (1970 - 1976)”, realizado en coautoría con Eudald Cortina Orero, será publicado próximamente en el Journal of Latin American Studies.

lunes, 27 de febrero de 2017

Elecciones en Ecuador: Un triunfo en riesgo


 Juan Paz y Miño Cepeda


El domingo 19 de febrero/2017 se realizaron en Ecuador las elecciones para presidente y vicepresidente, miembros de la Asamblea Nacional, Parlamentarios Andinos y una consulta popular para que los funcionarios públicos y dignatarios no puedan tener capitales en paraísos fiscales.

El SÍ ganó en la consulta (al menos 55%); y Alianza País (AP) tendrá mayoría en la Asamblea (proyectadas 64 de 138 curules) y gana en el Parlamento Andino.
 
¿Y el Ejecutivo?

Todas las encuestadoras anticiparon el triunfo del binomio de AP Lenin Moreno/Jorge Glas. Pero el conteo oficial, por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) ubicó a ese binomio con el 39.33% y al ex banquero Guillermo Lasso con el 28.19%. Moreno ha quedado prácticamente a un punto de llegar al 40% requerido (y además tener 10 puntos por lo menos sobre el candidato que le siga en votaciones), para ganar en primera vuelta.

Pero esa diferencia ha destapado a la derecha política, económica y mediática que apoyó al banquero. En una bien orquestada estrategia, antes del proceso electoral no sólo lanzaron una “campaña sucia”, sino que sembraron la idea de que se preparaba un “fraude electoral”; y con los resultados en marcha, se activaron otros mecanismos indudablemente ya preparados: videos de individuos retenidos con mochilas llenas de votos premarcados; simpatizantes de Lasso convocados a tomar las calles, exigir la segunda vuelta aún antes de conocerse los resultados oficiales y vociferar contra el escandaloso “fraude”.

Asimismo hicieron circular supuestos pronunciamientos de las fuerzas armadas pidiendo “transparencia” del proceso, desmentidos por el Comando Conjunto; y levantaron la agresividad contra todo “cholo” y “correísta”. La “peluconería” (término que grafica a esos agresivos sectores de la “alta” clase) se ha movilizado tal como los “escuálidos” en Venezuela.

La derecha política ecuatoriana tiene larga experiencia histórica sobre el éxito que les puede proporcionar esas campañas, que cuentan ahora con el respaldo de una serie de medios de comunicación privados, que han pasado a ser sus instrumentos ideológicos.

Las derechas promovieron una intensa campaña contra el referéndum constitucional de 1978 y atacaron de “comunista” a la nueva Constitución. El mismo año, en la primera vuelta quedó adelante el progresista Jaime Roldós, quien en la segunda debía confrontar con el socialcristiano Sixto Durán Ballén, cuyo partido levantó entonces la idea del “fraude”, al mismo tiempo que Durán era presionado para abandonar su candidatura y crear así un vacío que impidiera las elecciones.

Finalmente ganó Roldós (1979-1981). Su gobierno y el del sucesor Osvaldo Hurtado (1981-1984) fueron sistemáticamente atacados de “comunistas” por las derechas políticas y empresariales.

En las elecciones de 1984, el perdedor en primera vuelta fue el socialcristiano León Febres Cordero y nuevamente sus partidarios vociferaron contra el “monstruoso fraude” electoral a favor de Rodrigo Borja, candidato de la Izquierda Democrática que fue el triunfador; pero como Febres ganó la segunda vuelta, nunca más volvieron a hablar del asunto.

El gobierno de Febres Cordero (1984-1988) fue el de los empresarios y así lo proclamaron. Con él hubo imposiciones violentas sobre el Congreso, donde no tenía mayoría. Y el país vivió una administración violadora de la Constitución y los derechos humanos, que inauguró la hegemonía del modelo empresarial/neoliberal, con varios escándalos de corrupción que involucraron a personajes del gobierno.

En cada elección posterior, las derechas se anticiparon a prever un “fraude”, cada vez que les convino Así volvieron a decirlo cuando triunfó Rodrigo Borja (1988-1992). Si ellos no están en el poder, no hay fraude. Esa es la consigna de su experiencia histórica. Hoy han preparado el camino con eficacia y, para la segunda vuelta, lanzarán todo su arsenal mediático y político a fin de impedir el triunfo de los candidatos de AP.

Es evidente que hay una alianza poderosa entre las derechas políticas, las elites empresariales de las cámaras de la producción y los medios de comunicación privados colocados a su servicio. No les preocupa carecer de mayoría en el Legislativo, ni la misma Constitución de 2008, sino el control del Ejecutivo en un sistema presidencialista en el cual el presidente es jefe del Estado y jefe del gobierno; y porque, además, saben cómo imponerse a toda institucionalidad contraria a sus intereses, sin descartar -como la experiencia histórica del país lo verifica-, el uso de la represión, el autoritarismo y la prepotencia.

En Ecuador está en juego un tipo de economía y de sociedad iniciado por la Revolución Ciudadana, que quedaría truncado si es que triunfa el otro proyecto del ex banquero Lasso y sus fuerzas de sustento. No solo eso. En Ecuador está en juego la vigencia del ciclo de gobiernos progresistas, democráticos y de nueva izquierda, a los cuales busca derrotar una internacional derechista y, sin duda, el imperialismo que puede exhibir sus “triunfos” en Argentina y en Brasil.

Pero sobre todo está en juego la posibilidad de que la población ecuatoriana avance en mayores conquistas sociales, en institucionalidad y en democracia. Buena parte de los ciudadanos parecen olvidar la historia y se han dejado seducir por la idea de que el “cambio” ofrecido vendrá de la mano de las élites que siempre los han dominado.

El triunfo de AP en la primera vuelta no es garantía para la segunda, porque no sólo tendrá que enfrentar a las fuerzas poderosas antes señaladas, sino tratar de modificar la conciencia de amplios sectores de la población que votaron en su contra.

AP gana en las siete provincias de la Costa, lo que altera el predominio derechista en esa región, aunque la tradicional oligarquía costeña y particularmente de Guayaquil mantiene una base electoral nada despreciable. AP ha perdido en cinco de las 10 provincias de la Sierra, donde hay un giro conservador, incluso en provincias centrales con significativa presencia indígena donde gana Lasso; también pierde en Galápagos y en cinco de las seis provincias de la Amazonía, donde probablemente pesó el cuestionado extractivismo minero.

De modo que el triunfo en primera vuelta tiene algo de sabor amargo, al que hay que sumar el hecho de no haber alcanzado al menos el 40% de la votación para evitar la segunda vuelta.

No solo cuentan las fuerzas opositoras que han avanzado; han pesado también los dos últimos años de la administración del Presidente Rafael Correa, por ciertos giros conceptuales, decisiones sobre leyes laborales, el tratado comercial con Europa, las alianzas público/privadas, el endeudamiento, la fuerte recesión económica y las magnificadas denuncias opositoras sobre la corrupción que, al parecer, han alejado a los antiguos simpatizantes.

Todo ello no impide evaluar que en una década Ecuador ha tenido cambios económicos, sociales, políticos e institucionales inéditos en el siglo XX, algo reconocido incluso por distintos organismos internacionales como Cepal, Pnud, BM e incluso FMI. Pero el balance de la gestión y los logros de una década indudablemente ganada -en la que el liderazgo del presidente Rafael Correa ha sido rector e indiscutible-, tampoco ha sido suficiente para crear una conciencia social que impida las posibilidades de reversión de lo logrado.

No cuenta, por tanto, sólo la política o la economía, sino la conciencia social; y trabajar sobre ella es un asunto arduo, difícil en el tiempo. En América Latina hay momentos de progreso democratizador y otros de largos retrocesos, que esperamos no se repitan por decisiones populares en la segunda vuelta presidencial que se realizará el próximo 2 de abril. Alianza País está optimista en que triunfará.

domingo, 26 de febrero de 2017

Radiografia de un gobierno



Dagoberto Gutiérrez
 
 
En los tiempos que corren, hay un decaimiento de una serie de figuras políticas, empezando por la misma política y pasando por el Estado y el gobierno. Estas 3 dimensiones son uno de los territorios en donde los individuos desarrollan su práctica para entender y transformar el mundo.

Nunca antes habíamos visto el descrédito actual de ese sector de la sociedad dedicado a gobernar, y nunca habíamos registrado la distancia creciente entre los gobernantes y los gobernados. Esto quiere significar que cada vez es menos sustentable las razones, según las cuales, un sector de la sociedad se especializa en mandar y otro sector en obedecer.
El actual gobierno está situado en el ojo del huracán de este fenómeno que estamos anotando y con su falta de autoridad y ausencia de prestigio intelectual, ético y político, ofrece flancos insuperables, tanto para enemigos jurados como para algunos descontentos y hasta desafectos.

Veamos algunas de estas grietas en lo que podemos considerar una especie de radiografía política:
El gobierno del FMLN aparece como continuación del gobierno de Mauricio Funes, y este solo hecho inunda de desprestigio cualquier discurso y cualquier acción porque resulta inevitable, si se trata de una continuación, que las lacras del gobierno Funes alcancen en sus ondas expansivas al gobierno actual que, por lo demás, no ofrece ni un rostro diferente, ni un discurso distinto, ni una gestión gubernamental que lo distancie apreciablemente del gobierno Funes, y en todo caso, los vasos comunicantes y los negocios con partidos llegan a obligar al gobierno a proteger las espaldas de Funes.
El gobierno actual gusta de ser entendido como de izquierdas, aunque no se preocupa en lo más mínimo por serlo, a partir de sus acciones y sus conductas. Esto podrá resultar ventajoso electoralmente, pero llega a ser erosionante políticamente, dado que es previsible que una parte de sus militantes que han confiado y esperado un gobierno de izquierdas, se desencanten y hasta se desengañen al comprobar que sus gobernantes, por los cuales votan, no resultan ser diferentes a los gobiernos areneros anteriores. Pero también, es erosionante porque los votantes que no son militantes, y han esperado por años los cambios ofrecidos que nunca llegan, también están llegando a sus límites de tolerancia.

Aparecer como de izquierdas no supone para este gobierno ningún compromiso de serlo, efectivamente; mientras que las derechas tradicionales, al tratarlos como de izquierda, están delineando y determinando al enemigo que tanto necesitan para justificar su política y unificar su bloque social ante un enemigo que aparentemente los amenaza. En realidad, se trata de una especie de ampliación de las derechas que, sin embargo, somete a presión y hasta disputa a una derecha partidaria, tradicional, que, como ocurre con ARENA, no parece ser a estas alturas, un instrumento partidario preferente de las cúpulas oligárquicas dominantes del país; aunque el grupo gubernamental tampoco ha logrado hasta ahora ser visto y entendido por el bloque oligárquico como un instrumento con el cual pueden entenderse y con el que pueden contar para la salvaguarda de sus intereses.

Como una característica de la coyuntura, hay que anotar a la crisis de hegemonía del bloque dominante que no tiene mayores dificultades, ni ideológicas ni políticas, para contar con un instrumento que puede ser ARENA o el FMLN. Sin embargo, estos dos instrumentos parecen disputarse acremente el control del botín de la administración de la cosa pública.

En este aspecto hay que anotar que dentro de la concepción neoliberal global, tanto el aparato del Estado como los equipos de gobierno, resultan ser instrumentos que, si bien siguen siendo necesarios, no resultan ser imprescindibles por su endeblez económica, sus incapacidades políticas y su desprestigio galopante. Puestas así las cosas, el control del aparato estatal parece ser una función de lo que se encarga directamente el mercado a través de las grandes empresas transnacionales que pueden ocupar los corredores y los salones estatales de una manera técnica con asistencias fiscales y crediticias de distinto pelaje, con asesores aparentemente indiferentes y fríos, y con luces en una temática que siendo propia de los gobiernos, no es, sin embargo, conocido y mucho menos dominado por funcionarios que no se caracterizan por sus conocimientos y capacidades, sino por sus lealtades partidarias. De esta manera resulta que las entregas políticas se facilitan para estos personajes porque aparecen como recomendaciones técnicas que deben ser acatadas ineludiblemente.

El gobierno actual aparece como inmune a toda crítica u observación y, al mismo tiempo, resulta ser sordo y mudo ante todo señalamiento. Por eso es que resulta incapaz de defender su política o de defender sus simples acciones, porque al aparecer cercado por las derechas, tiene oportunidad, a su juicio, de ser mirado como de izquierdas. Se trata de un gobierno que entiende que solo puede ser criticado por las derechas y siendo así las cosas supone que ninguna de estas críticas tiene valor ni merece, mucho menos, ser escuchada o respondida juiciosamente. Semejante conducta choca con la hundida y desacreditada gestión gubernamental.

En ningún momento anterior, el gobierno había estado como lo está ahora, a expensas de los votos de ARENA, y estando ambos partidos en campaña electoral, esto vuelve más difícil para el FMLN el que ARENA acceda a salvar la gestión gubernamental que hace agua por todos lados. Sabido es que ARENA necesita que este gobierno muestre ante los votantes todo su fracaso e incapacidad para salvar su gestión gubernamental. Ante ese afán de ARENA, el gobierno carece de política de alianzas o de entendimientos mínimos, y así, aún al borde del precipicio y en manos del FMI, del Banco Mundial y del gobierno estadounidense, el gobierno no recibe hasta ahora los auxilios que necesita urgentemente para salvar su cabeza, ni en la Asamblea Legislativa ni en otros aparatos gubernamentales.
Las próximas semanas resultan decisivas para definir la situación de un gobierno sonámbulo que no tiene posibilidades ni de ser aceptado ni de ser entendido en las casas de izquierdas.

lunes, 30 de enero de 2017

Los estudiantes olvidados del “Damián”


Carlos Virgilio Marin Alfaro

 
De aquel bus interdepartamental, se bajaron 5 jóvenes , frente al Instituto Nacional “Damián Villacorta” de la ciudad de Santa Tecla, eso fue como Octubre de 1979, vestían jeans desteñidos, zapatos “al star” y “bracos” , camisas a cuadros y peludos… de pronto, uno de ellos saco de un morral un spray rojo y se dispuso a escribir en aquel paredón …“fuera yanky invasor de El Salvador”; era la primera vez que me encontraba con estudiantes del MERS, Movimiento Estudiantil Revolucionario de Secundaria, miembro del Bloque Popular Revolucionario, BPR, surgido en 1975.

Los estudiantes del MERS, habían instalado un local en el Instituto “Damián Villacorta”, de allí entraban y salían jóvenes de diferentes edades con carteles, megáfonos, botes de pintura, mantas, etc, era un ajetreo constante, la lucha revolucionaria entraba a otros escalones y el triunfo popular estaba a la vuelta de la esquina (se pensaba).


En esos tiempos, las radios más escuchadas por la juventud eran la Radio 10, Radio Teatro, La Femenina, Mil 80, entre otras, con música principalmente en inglés pero ¡buena!; y había otra radioemisora que se diferenciaba de las demás por su contenido religioso y social pero adecuado al momento que se vivía, esta era la Radio YSAX “La Voz Panamericana”, cada domingo transmitía la homilía oficiada por Monseñor Romero y sin exagerar, lograba niveles de audiencias increíbles, cuántas radios no hubieran querido tener esa audiencia.
Recuerdo que al salir de mi casa a la tienda, la homilía la iba escuchando en cada casa donde pasaba, no me perdía de nada porque todo mundo la sintonizaba, pese a los altos niveles de represión que había nunca pudieron evitar que el pueblo escuchara a alguien que lo habían hecho tan suyo como lo fue Mons. Romero de quien esperábamos que su voz de sensatez y esperanza fuera escuchada por los “señores de la guerra” para que dejaran de reprimir al pueblo pero no fue así, asesinaron a Mons. Romero y a miles de salvadoreños.


Pero uno de los programas que muchos jóvenes escuchábamos en la YSAX fue, “QUÉ PASA EN EL MUNDO” conducido por “Piquín” ó Guillermo Cuéllar, que se transmitía a las 5 de la tarde todos los días, en ese programa conocimos la música latinoamericana progresista o de protesta, como se le quiera llamar, y fue, justamente ahí que muchos adquirimos esa conciencia de nuestra realidad y tomamos un compromiso revolucionario, a este fenómeno los teóricos de la comunicación le llaman “retroalimentación”, el mensaje salío, llegó y fue devuelto.
En ese contexto de efervescencia social, los jóvenes como siempre, le daban ese toque de heroicidad y rebeldía a la lucha, y eso a mí me atraía mucho; estudiando el Séptimo grado con mis trece años en el “Damián” en 1980, a diario se daban tomas de las instalaciones, quema de buses, colocación de barricadas en las entradas y salidas de Santa Tecla, los del MERS armados con sus pistolitas, sus” juguitos”, o bombas ” molotov”, estaban prestos por si se presentaba la ocasión.


No se podía confiar de los cuerpos represivos, disparaban luego preguntaban quiénes eran con toda impunidad.


A mis 13 años quería ingresar al MERS, pero nuestra contribución al proceso lo dábamos como familia prestando nuestra casa para reuniones de dirigentes del Bloque Popular Revolucionario, lo que nos ubicaba en la estructura del partido como “colaboradores activos” por nuestro grado de entrega y compromiso en el BPR.
Recuerdo que varios compañeros de séptimo grado que ya se habían incorporado al MERS, me invitaban a incorporarme pero no podía decirles que ya estaba organizado en el Bloque por asuntos de seguridad, de mi familia y de los compañeros que ahí se reunían.
Llegaba gente de FECCAS-UTC, ANDES, SINDICATOS y otros más. Ahí tuve la dicha de conocer a Félix García Grande, la Ticha, Polín, Chanito, Fide, Mártir, el “negrito de propa”, y tantos otros dirigentes que se escapan de mi mente.
Nuestra casa llegó a ser conocida en son de broma como el segundo local del Bloque, así lo decía Félix García, Chanito (Feliciano Maravilla, dirigente campesino, desaparecido el 29 de septiembre de 1980 y Fide (Fidelina Alvarado, dirigente campesina muerta el 13 de marzo de 1983 en el Cantón La Bermuda junto a la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Marianella García Villas).


En el Damián recuerdo a Koky, Adolfo, Gigio, Chayito, Jacobo, Reyna, Tony, René y tantos más, que fueron brutalmente asesinados, otros desaparecidos.
Antes de esto, una noche, el local del MERS, fue incendiado por elementos vestidos de civil fuertemente armados, no quedó nada, muchos estudiantes que no militábamos en el MERS, nos dispusimos a ayudar a limpiar el local por pura solidaridad, y porque lo sentíamos que era ya parte nuestra en el Damián, porque el MERS era de los estudiantes y apoyaba a los estudiantes.
Una de las acciones del MERS en 1980 que provocó mucho alboroto en Santa Tecla fue cuando se introdujeron al Colegio Santas Cecilia de los Salesianos a pedir colaboración para la causa, y se dio un enfrentamiento con la Policía Nacional, hubo capturados y heridos, la gente corría de un lado a otro, el Ejercito y la Policía rodearon el Instituto y amenazaban con entrar por la fuerza a capturar a los subversivos.


Toda la población estudiantil, se tiró debajo de los pupitres, otros ponían mesas y sillas enracimadas como si eso fuera a detener o amortiguar los disparos o gases lacrimógenos que parecía era inevitable. No obstante, la cosa no pasó a más, gracias a Dios, y cada quien se fue para su casa.
Dado que el MERS iba ganando terreno en Santa Tecla, con sus acciones revolucionarias, eso atraía a muchos jóvenes, pero los ya conocidos “Escuadrones de la Muerte” no tardaron en actuar.


No pasó mucho tiempo en que a un grupo de estudiantes del MERS de Santa Tecla, los asesinaron en la carreta de El Litoral por el desvío de Tamanique, iban en un carro color rojo, llevaban bombas molotov en su interior, fueron perseguidos por otro carro y desde su interior les dispararon, el carro de los estudiantes se fue a un barranco, las bombas explotaron hubo muertos, heridos y quemados. Uno de los muertos era Koky, vecino de la cuadra donde yo vivía, algunas veces nos habíamos saludado en la casa de su hermana casada con un profesor que daba clases en el Damián, ellos, particularmente me estimaban mucho; posiblemente Koky tenía entre 15 a 16 años.
Adolfo Guerrero era otro joven que iba en el carro ametrallado, lo conocí porque era hermano de uno de mis mejores amigos en la escuela, este sufrió quemaduras y fue ingresado en el Hospital San Rafael de Santa Tecla, una noche lluviosa escuchamos a lo lejos como a dos cuadras, varios disparos, al día siguiente nos enteramos que sujetos vestidos de civil y fuertemente armados habían penetrado al Hospital, sacaron por la fuerza a Adolfo y lo acribillaron en el acto.


A René, el otro herido, también era vecino de la cuadra, vivía en un mesón de esquina que estaba ubicado sobre la novena avenida sur; él y su hermano mayor se habían incorporado al MERS, René de unos 15 años y Tony de 17 más o menos.
A René lo ingresaron en el Hospital San Rafael igual que a Adolfo y al otro joven que personalmente no conocía, sin embargo, no se supo de ellos, sólo sé que su madre lo reportó como desaparecido, a lo mejor el día que asesinaron a Adolfo los Escuadrones de la Muerte, también lo hicieron con René y el otro compañero y no se supo más del asunto.
A Tony supe que lo secuestraron los Escuadrones de la Muerte, y su madre anduvo buscándolo desconsoladamente, me enteré de su desaparición por que leí su nombre en el periódico semanal de la Iglesia católica ORIENTACIÓN.
Otro joven estudiante de la nocturna en el Damián que fue asesinado por “desconocidos” se llamaba Edgar, hijo de una señora tortillera de la cuadra donde Yo vivía; lo estaban esperando al salir del Damián, en un lugar oscuro, le dispararon y nadie supo quienes fueron los asesinos y porqué lo mataron, nunca supe si militaba en el MERS, lo cierto es que era un muchacho trabajador y responsable.


La represión en 1980, se incrementaba, los preparativos para la insurrección general se aceleraban, y mantener los locales estudiantiles era casi imposible, por otro lado, los jóvenes se preparaban para irse a la montaña a los campamentos guerrilleros.
Después de la ofensiva del 81, la lucha abierta de masas desapareció, por tanto, el MERS pasó a la historia, sin embargo, muchos estudiantes revolucionarios, se fueron al clandestinaje, pero no salieron de Santa Tecla, y algunos aunque trabajando clandestinamente fueron rápidamente ubicados, capturados, asesinados o desaparecidos, como el caso de Reyna, Jacobo y Gigio, que fueron sacados de sus casas en 1982, torturados y asesinados, encontrados en la morgue del cementerio de Zaragoza.
A Chayito, quien era una de las principales dirigentes del MERS a nivel nacional, la capturaron siempre en los ochentas, la encontraron muerta, su rostro desfigurado por el ácido que le rociaron sus captores, dicen que está enterrada en el cementerio de Santa Tecla. Algunos estudiantes que fueron miembros del MERS en Santa Tecla, he sabido que están vivos trabajando como profesionales, otros se fueron del país.


La intención de este breve relato, no es traer al presente acontecimientos muy dramáticos de estos jóvenes que “por meterse en lo que no debían les pasó eso”, eso podría ser una excusa muy fácil, ó eludir un compromiso que tenemos con estas víctimas como es justicia y reparación.
Nuestro compromiso como testigos de esos acontecimientos es por lo menos mantener viva la memoria de estas víctimas de la guerra, contarles a otros jóvenes que hubo un sueño y se luchó por ese sueño de libertad, justicia y paz y que los que detentaban el poder en ese entonces cerraron los espacios de la protesta social y llevaron al país a la guerra civil.
Ellos, “no son sólo memoria, sino vida abierta…” dice en una canción Daniel Viglietti y con mucha razón, si hoy los traemos al presente es porque ellos fueron presente también, y seguirán siendo presente en nuestras vidas, y en todo lo que hagamos por mantener su memoria.
Sería muy re confortable para los familiares de estos muchachos estudiantes del Damián y miembros del MERS y para quienes estudiamos ahí y los conocimos, levantar un monumento en homenaje a ellos, ya sea dentro del Instituto o en la ciudad de Santa Tecla, sin ningún matíz o protagonismo político, simplemente, reconocer su entrega, su energía y convicción de cambiar lo injusto para bien de las mayorías estudiantiles y pueblo en general. Eso creo.

lunes, 16 de enero de 2017

Dagoberto Gutiérrez y los 25 años de los Acuerdos de Paz

 "Hasta que la gente de mi pais sea libre, hasta que la gente de mi pais tenga dignidad, hasta que no hayan niños pidiendo pan en las calles, hasta que la gente deje de morirse en los hospitales sin medicina, hasta que las escuelas tengan dignidad... no voy a ir a eso..." 



lunes, 9 de enero de 2017

La realidad de la gente de San Vicente y la guerrilla del PRTC

A la izquierda, primer plano, el Comandante Juan José Obregón, se dirige a una de las unidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Liberación Popular(FAR-LP del PRTC-FMLN).


Oscar Martínez


Siempre JJ tuvo en su mente heredar a las nuevas generaciones del siglo XXI los hechos y acontecimientos de las luchas populares armadas enarboladas por las generaciones de la nueva izquierda del siglo XX.

Así,  sale Miguel Ángel Alvarado, conocido durante la guerra como comandante José Juan Obregón (JJ), del Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC) atrapa en sus escritos, detalles de la realidad de la gente de San Vicente y la guerrilla del PRTC de los años 1979 y 1980.

Su referente inmediato es el año de 1979, cuando la Dirección Político-Militar del PRTC en El Salvador, ordena: organizar, conducir y fortalecer los comandos guerrilleros; recuperar armas y fondos para la organización; organizar, conducir y fortalecer las unidades de autodefensa y realizar acciones de limpieza en las zonas políticamente controladas por la organización.

Salvador Mira, padre del Comandante Camilo Turcios, fue hombre clave en el trabajo organizativo del PRTC.

Son años de represión y masacres realizadas por agentes conocidos como militares, paramilitares, patrulleros, orejas y Guardia Nacional que ven a su enemigo en el pueblo que en ese afán, según ellos, de defender a la Patria de la Oligarquía, mataron y asesinaron, mientras el pueblo experimentaba una dinámica de formas de organización y lucha del pueblo Vicentino.

Leamos entonces, como la represión se va configurando e incrementando y el asesinato se pone a la orden del día en San Vicente y sus lugares, entre ellos, cerros de San Pedro, donde el 29 de Mayo de 1979, cuando la Guardia Nacional del Municipio de Santa Clara, al mando del Teniente de “Cáscara Amarga” desapareció a Mercedes Palacios y Pedro Juan Alvarado.

Con mucha frescura en la mente de JJ recuerda el 13 de Junio de 1979 cuando soldados enmascarados y entilados de la Quinta Brigada de Infantería y paramilitares del Cantón La Esperanza, Municipio de San Sebastián, Departamento de San Vicente, capturaron torturaron, violaron y asesinaron a machetazos, partiéndole el estómago y dejándole una estaca metida en la vagina a Juana Portillo de Alvarado, quien era esposa de Pedro Juan Alvarado; asesinaron además a José Luis Abarca, José Baires, José Abarca y a una niña de 14 años; a Aidé Abarca la violaron y le cortaron los pechos, también asesinaron a un hijo de Cupertino Rosa, todas estas personas eran del Cantón Cerros de San Pedro.

JJ dice que es importante recordar que el Estado salvadoreño desató una represión en contra del pueblo y así nos cuenta que el 28 de Junio 1979 en el Cantón Cerros de San Pedro, soldados de la FAES con machete en mano asesinaron a Leoncio Valladares, cortándole el pene y dejándoselo metido en la boca.

Como una mazorca de maíz desgranada caen los relatos de JJ de todas las atrocidades de los militares y paramilitares que violaron a Laura Valladares y luego la asesinaron a pedradas y machetazos, dejándole una estaca metida en la vagina en el Cantón Cerros de San Pedro, el 28 de Junio 1979.

En ese año de 1979 la muerte política era una característica y una tendencia creciente, así el 28 de Junio, soldados de la FAES mataron a Matías Alfaro y a un hijo de José Ángel Realegeño en Amatitán Arriba, Cantón Cerros de San Pedro.

El 12 de Julio de 1979, en el Cantón Cerros de San Pedro, soldados de la FAES violaron a Leonsa Herrera, frente a sus dos hijos, luego la asesinaron a balazos y le dejaron una estaca metida en la vagina, vagina de donde salía fuente de vida convertida en huella de muerte e impunidad.

Mientras un 17 de Julio 1979, soldados de la FAES asesinaron al dirigente Inocente Rosales, del Cantón Cerros de San Pedro, en la falda del Cerro Picudo. Ese mismo día asesinaron a Juan Rivas y Juan Santos Riva del Cantón San Jacinto la Burrera, en el lugar conocido como Plan del Espino del mismo Cantón.

Una de las mayores expresiones de violación a los Derechos Humanos fue cuando mataron al representante de la Iglesia, Padre Alirio Napoleón Mancía, de la Iglesia Parroquial de San Esteban Caterina, San Vicente el 4 de agosto de 1979.

Eso eran señales que la represión se incrementaría. El 6 de septiembre de 1979 asesinaron a Juan Francisco Alvarado, José Abarca, Alonso Portillo, Martina Meléndez, Lucio Rosales y Daniel Antonio Palacios (hijo de Mercedes Palacios desaparecido) en el Cantón Cerros de San Pedro. Estas muertes reiterarían que la FAES veía al pueblo como un enemigo que había que exterminarlo.

Una vez más la muerte oficial institucionalizada cabalgó y el día 3 de octubre de 1979, soldados de la Quinta Brigada de infantería, desaparecieron a los compañeros Orlando Baires, Ildefonso Valladares y Francisco Valladares, la captura fue realizada al interior de un bus a la altura del desvío el Sope sobre la calle que va de San Esteban Catarina hacia los Amatitanes y Santa Clara, San Vicente.

El estado represivo contra el pueblo era evidente en San Vicente, en 1979, tanto en las zonas rurales como urbanas, en ese contexto de represión contra el pueblo, el PRTC ajusticia a un Sargento y a un Cabo de la Marina de El Salvador, destacado en Suchitoto; en esa operación se recuperó una sub-ametralladora 9 mm.

En esos días se inicia un trabajo político de expansión en el Municipio de San Sebastián Salitrillo, del departamento de Santa Ana, bajo la responsabilidad del compañero Moris Díaz, de seudónimo Raúl, y José Juan, de origen campesino, quien luego se convierte en uno de los comandantes guerrilleros del PRTC. De esa forma el pueblo aporta los cuadros conductores para la guerra que estaba próxima a librarse.

Cumpliendo las órdenes de la Comisión Político-Militar del PRTC, a finales de 1979 se incrementan las acciones, entre ellas las de un Comando Guerrillero que requisa 86 mil colones de la finca el Carmen, del volcán de San Vicente, y el 19 de Marzo de 1980 se realiza un ataque al puesto de paramilitares en Soyapango.

La oligarquía siempre respondió con represión y el año de 1980 no fue la excepción, se impone la muerte política, los Escuadrones de la Muerte asesinan a la compañera Adriana Reyes y a sus dos hijos, de 3 y 5 años de edad, quienes antes de morir, presenciaron el asesinato de su madre a machetazos.

La Guardia Nacional, desaparece a Rafael Enríquez Serrano de 18 años de edad, quien fuera capturado en la vuelta La Leona, sobre la carretera Panamericana. En esos mismos días fue sacado de su casa de habitación Mauricio Mira Anaya, de 25 años de edad por paramilitares de Verapaz para asesinarlo, en el Cantón San Pedro Agua Caliente, San Vicente.

La Guardia Nacional de Verapaz capturó al catequista eclesial, José Santos Ramos Platero, de 32 años de edad, en el Cantón San Pedro, Agua caliente, antes de asesinarlo lo obligaron a cavar su propia sepultura y después lo mataron, dejó 3 niños en la orfandad en 1980. Ese mismo cuerpo de seguridad asesina a machetazos a Laureano Dimas Marroquín, de 70 años de edad, en una molienda del Cantón Molineros.

En momentos que el dirigente del PRTC, Moris Díaz, de seudónimo Raúl trasladaba municiones, armas cortas y largas en un vehículo, es capturado y asesinado por la Fuerza Aérea, a la salida oriente del túnel del Aeropuerto de Ilopango sobre la Carretera Panamericana de San Salvador.

JJ recuerda sus vivencias como si fuera ayer donde en San Vicente en 1980 Soldados de la Quinta Brigada de Infantería asesinan a Manuel Enríquez Campos, de 21 años de edad, en Cerros de San Pedro. En esa misma zona cae combatiendo uno de los dirigentes del PRTC, de los responsables del trabajo de la zona Norte de San Vicente, en Cerros de San Pedro, Marcelino Rivas, de seudónimo Tomás y Alberto, estudiante de Medicina de la Universidad de El Salvador, cuando trasladaban armas en un microbús Toyota hacia la zona Cerros de San Pedro y cayeron en un retén entre la calle que va desde la Cruz de Caminos hacia el Municipio de San Lorenzo, del Departamento de San Vicente, montado por la Quinta Brigada de Infantería de la FAES.

En todo ese movimiento de la construcción de las condiciones del poder del pueblo en las Haciendas El Carmen y Buena Vista, del volcán de San Vicente, el PRTC trabajaba de forma clandestina para demandar a la patronal el respeto y fiel cumplimiento a las demandas reivindicativas planteadas por los trabajadores de mejoras salariales, mejor trato e inclusive que mejoraran la alimentación.

Uno de los logros obtenidos por la lucha campesina fue el de la Hacienda Llano Verde del Cantón San Francisco, Suchitoto, que acompañado por la lucha de los comandos guerrilleros del PRTC se logró la reivindicación de reducción de 12 brazadas a ocho, peticiones de salud y sociales.

9 escopetas 12 mm, una carabina M-1, un fusil G-3 y un Garant fueron las primeras armas del PRTC en Cerros de San Pedro en 1980 que servían para acompañar el trabajo organizativo en la zona de los Comandos de Autodefensa.

Soldados de la Quinta Brigada de Infantería de San Vicente, asesinaron al compañero de las Brigadas de Estudiantes de Secundaria (BRES), Mario Ernesto Portillo, en el Cantón San Pedro Agua caliente de Verapaz, San Vicente, el 2 de marzo de 1980.

200 Guardias Nacionales del Municipio San Vicente, Guadalupe y de San Sebastián, lanzaron un operativo sobre el Cantón San Pedro Agua Caliente, el 23 de marzo de 1980, en donde capturaron y asesinaron a Salvador Mira, hombre clave del PRTC en el trabajo de San Vicente (padre del Comandante Camilo Turcios) y a sus dos sobrinos David y Rafael Mira..

El 23 de marzo de 1980. La Guardia Nacional de Verapaz, asesina a Humberto Portillo, de 40 años de edad, en el Cantón San Pedro Agua Caliente. En Mayo de ese mismo año, soldados de la Quinta Brigada de Infantería, capturan a Rosa Vilma Gavidia Marroquín, en el kilómetro 51 de la carretera Panamericana y es asesinada ese mismo día sobre la calle a Jerusalén Verapaz.

La Guardia Nacional de Guadalupe, captura a Antonio Campos, de 70 años de edad, y a su hijo Herminio Campos de 40 años, cuando regresaban de San Vicente de vender dulce de panela en su propio auto, robándoles el dinero de la venta, antes de asesinarlos en Mayo de 1980. En este mismo mes, Patrulleros de Verapaz, asesinaron a Julio Campos de 50 años de edad, por la simple razón de vincularlo a la guerrilla.

El dirigente del PRTC, Juan Francisco y dos niños Saúl Eduardo Ayala y Eduardo Amaya fueron capturados y desaparecidos en un bus que procedía de Verapaz, a la altura de la línea férrea del Municipio de San Ramón, del departamento de Cuscatlán, el 3 de mayo de 1980. Un día después el 4 de mayo 1980, soldados de la 5 Brigada de Infantería asesinaron al compañero Rufino Sánchez de seudónimo Tomás, en el pueblo de Verapaz y el 14 de mayo de 1980, Patrulleros del Cantón Jerusalén, asesinaron a los compañeros Andrés Mira y Tránsito Hernández, en el Municipio de Verapaz, San Vicente.

En el mes de Junio, las acciones del PRTC continuaban y el día ocho, Humberto Alvarado (Antonio). Uno de los responsables de la Zona Norte -Cerros de San Pedro- San Vicente, con otro compañero cayeron combatiendo en un enfrentamiento contra la Policía Nacional a la altura del Hospital Rosales en San Salvador, cuando trasladaban armas en un vehículo para un Comando Guerrillero que se estaba formando en el Majagual, del Puerto de La Libertad.

La dinámica de violación a los Derechos Humanos por parte del Estado salvadoreño continúo y el 21 de julio de 1980 Escuadrones de la Muerte asesinaron en su casa de habitación al compañero Manuel Valladares, en Cerros de San Pedro, San Vicente.

En Agosto de 1980 se reconoce el ejemplo de heroísmo del compañero Andrés Hernández de 40 años, del PRTC, cuando la Guardia Nacional lo captura y tortura para sacarle información y él al negarse es asesinado a puñaladas en el cementerio de Verapaz.

En ese mismo mes, el día 23 la Guardia Nacional de San Sebastián, asesino a Gregorio Ayala, quién el 28 de enero de 1964 se había resistido al arresto por parte de la Policía de Hacienda.

El PRTC realiza la primera operación militar de gran envergadura contra uno de los cuarteles ubicados en la zona Cerros de San Pedro, en el caserío Santa Rita del cantón Amatitán Arriba con el objetivo de aniquilarlo. El cuartel estaba dirigido y formado por una familia de apellido Aguiluz, en esta operación participaron más de 60 compañeros de la zona Cerros de San Pedro, en combinación con otra fuerza guerrillera del Área Metropolitana de San Salvador, conocida como la Unidad de los Chicos Bonches (en su mayoría estudiantes de secundaria y universitarios), operación realizada con mucho éxito. En esa operación es importante reconocer la valentía de combate y la caída heroica de Ovidio Guardado (Tadeo), de la unidad urbana y con heridas leves a dos de los jefes de la operación, Marcelino Rivas, (Tomas) y Juan José Alvarado, (Cristóbal Cerritos), La operación inició en la madrugada, a las 4:00 a.m. y finalizó después de la dos de la tarde del día 16 de agosto de 1980, fueron más de 10 horas de combate las que hubo que librar para sacar de sus trincheras militares a los soldados, guardias, policías y paramilitares responsables de tantas capturas, asesinatos y desapariciones en San Vicente.

Los Paramilitares del Cantón Potrero y Tabla de Cabañas con soldados del Destacamento Militar Número 2, lanzan un operativo militar contra el Caserío Santa Rosita del Cantón San Jerónimo, de Santa Clara, en donde masacraron a 17 personas de la población, en los lugares del paso del rillito o encuentro del río Titiguapa, a eso de las seis de la mañana un 11 de Septiembre de 1980.

Entre las personas asesinadas están, María Dolores Soriano, de 19 años de edad, con 5 meses de embarazo, y María Ana Rodríguez, de 28 años de edad, ambas violadas, estranguladas y asesinadas con un tiro en la cabeza.

En el Caserío Santa Rosita, como a las 7 a.m., en casa de Eulofio González, estrangularon, violaron y asesinaron a María González, de 18 años de edad, Daniel González, de 14 años de edad, y Víctor Bonilla, de 20 años de edad.

En casa de Agustín Cornejo mataron a balazos y machetazos a María Concepción Acevedo, de 55 años de edad; Marta Acevedo, de 32 años de edad, con 6 meses de embarazo; Esperanza Cornejo, de 60 años de edad; José González, de 25 años de edad; María Concepción Rivas, de 17 años de edad, estrangulada, violada y asesinada; Julia Orellana, de 18 años de edad, embarazada de 7 meses, violada, estrangulada y asesinada; María Ilda Orellana, de 15 años de edad, violada, estrangulada y asesinada; María Brígida Baires, de 32 años de edad, asesinada a machetazos y balazos, y a Celia Acevedo, de 17 años de edad, estrangulada, violada y asesinada.

En casa de Emilio Rodríguez, asesinaron con armas corto punzante apuñalado por la espalda a Fidelia de Rodríguez de 45 años de edad.

En casa de Santiago Baires, estrangularon, violaron y asesinaron a Juana Baires de 14 años de edad y a Pablo Baires de 30 años de edad.

Hay que notar que en este operativo militar, la modalidad de asesinato es llegar a sus casas de habitación y asesinar a las personas, previo al acto de vejamen, considerado como una masacre.

El Comandante de la Guardia Nacional, Esteban Quintanilla, del puesto de Verapaz, captura a Mauricio Hernández Marinero, de 22 años de edad que estaba en la bodega en el Instituto Regulador de Abastecimientos -IRA-, asesinado 3 días después en la calle a Jerusalén del día 22 de septiembre de 1980.

En unos cañales en Octubre de 1980, la Guardia Nacional y patrulleros de Verapaz, asesinaron a machetazos a Pedro Dimas Marroquín, de 45 años de edad. En ese mismo mes, soldados de la Quinta Brigada de Infantería, asesinaron a Adolfo Mira, de 40 años de edad, en el Casco Urbano de Verapaz, San Vicente.

Para esos días, una operación militar conjunta entre PRTC, FAL y FPL es preparada y realizada para aniquilar el cuartel de Verapaz de paramilitares y soldados y recuperar material de guerra, en San Vicente.

En diciembre de 1980 se inicia a dislocar sus principales cuadros de conducción Político Militar hacia las diferentes zonas bajo control social, en donde se encontraban encuarteladas nuestras unidades guerrilleras para que estos se pusieran al frente de la conducción directa de dichas unidades y dar inicio a los preparativos de la gran Ofensiva Final del 10 de Enero de 1981.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


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