Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

sábado, 9 de abril de 2011

Uruguay: Por RAÚL SENDIC



 
COMPAÑEROS DE LA POSTA, en un aniversario más del nacimiento del Bebe...cuando el mejor homenaje es continuar la lucha que tanto enalteció con su ejemplo militante...!! SALUD A LOS QUE NO CLAUDICAN...!!

el cristo.
(adjunto poema escrito ante su fallecimiento)
Nº515-postaporteña- 15/3/11- 

B E B E...
o
"Por la tierra y con vos..."

"Amansarse y tolerar o sublevarse y resistir.
Nosotros practicamos y ejecutamos ese segundo camino...
La lucha recién comienza, será larga y dura. Se la ofrecemos a los que se consideran verdaderos orientales..."
           (Proclama de l toma de Pando / 8 de octubre de 1969
                                              MLN- Comando "Ché Guevara")
y
ahora...
qué plaza de los caídos llevará tu nombre
qué discurso te pondrá en tu sitio
qué fecha será tuya e indeleble...?
 
                              los ojos    la mira    la mirada
                              la voz chiquita y terca de línea meridiana
quién te hereda      la mansa risa de los campamentos
                              la artiguísima frente de luz en los cantones
                              la enérgica firmeza de la acción...?
 
                              un rumbo cierto
                              una palabra exacta
quién no te debe    una señal precisa
                              un triye clandestino
                              llegador como él sólo...
 
cómo será             el grito    la consigna    la pancarta
-de hoy                 la siempreviva lucha de tu pueblo
 en adelante-         tupamareando el curso de la historia...?
 
                             tu Itacumbú
dónde                   tu Marquetalia
volverá                 tu Tiro Suizo tan certero y claro
a ser                      tu tranco convencido  por-la -vereda- de-los-pares...
 
                             tu aurora
                             tu cosecha
cuándo vendrá      tu vendimiosa frutedad
                             tu tierra
                             -sobre todo tu tierra tan peleada-
                             peludamente
                                                 y
                                                   palmo a palmo
                                                                           nuestra...?
...muerto de muchas veces desde tu largo entonces
buscado    requerido    tiroteado    capturado
no rendido de nunca y siempre en el combate
cañero empecinado de la zafra de todos...
...
te cargamos al hombro
 y
sólo pesas
                un fusil                  una semilla
como       un niño                  una victoria
                un continente         y
                                              una estrella...
                     la bandera
no pesan       ni
                     tu cuerpo
 
fardo glorioso alzado a lomo nuestro...
...en esta multitud que te acompaña
anda el pedazo baleado de tu lengua
convocando orientales
                                    reuniendo amaneceres
                                                                        repitiendo seguro :
                                                                                                       venceremos...
Raúl
        "Rufo"
                  Canario
                               COMPAÑERO...!!

miguel ángel oliverahttp://postaportenia.blogspot.com/

viernes, 8 de abril de 2011

La idea de un solo Partido es un legado de José Martí







Granma.- 

El análisis de las causas que impidieron el éxito de los cubanos en la Guerra de los Diez Años hizo comprender a Martí que la unidad era un factor imprescindible para el triunfo sobre el colonialismo español. A su vez, el estudio de la experiencia independentista hispanoamericana le enseñó que con una revolución encabezada por caudillos militares de gran prestigio y poder era difícil mantener la unidad y alcanzar posteriormente una sociedad libre y democrática. Como se conoce, en la segunda mitad del siglo XIX ya era práctica habitual la creación de partidos políticos, esencialmente para participar en las contiendas electorales.

Sin embargo, fue José Martí quien en 1882 adelantó la idea de que únicamente a través de un solo partido podía dirigirse la lucha del pueblo de Cuba por su independencia, para unificar los esfuerzos de todos los cubanos y desenmascarar las tendencias antinacionales nacidas en el seno de estos.

Al respecto expresaba, en carta al mayor general Máximo Gómez, del 20 de julio de 1882: "¿A quién se vuelve Cuba, en el instante definitivo, y ya cercano, de que pierda todas las nuevas esperanzas que el término de la guerra, las promesas de España, y la política de los liberales le han hecho concebir? Se vuelve a todos los que le hablan de una solución fuera de España. Pero si no está en pie, elocuente, erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario que inspire, por la cohesión y modestia de sus hombres, y la sensatez de sus proyectos, una confianza suficiente para acallar el anhelo del país —¿A quién ha de volverse, sino a los hombres del partido anexionista que surgirán entonces?
¿Cómo evitar que se vayan tras ellos todos los aficionados a una libertad cómoda, que creen que con esa solución salvan a la par su fortuna y su conciencia? Ese es el riesgo grave. Por eso es llegada la hora de ponernos de pie". (1)

Véase cuanta claridad de pensamiento en un hombre de apenas 29 años, quien a solo cuatro años de haber concluido la Guerra Grande trazó de manera definida la situación que afrontaba la Revolución y la tarea que debía cumplir.

La lógica martiana expuesta en el párrafo es irrebatible: estaba próximo el momento en que se verían frustradas las esperanzas concebidas por algunos al terminar la guerra, de alcanzar mediante la autonomía los mismos objetivos por los que habían luchado durante una década. España había incumplido sus promesas: no existía autonomía, los derechos políticos estaban mutilados y se mantenía la esclavitud. Si la independencia no había sido lograda y la autonomía tampoco, ¿qué quedaba entonces?: salir fuera de la órbita española, lo cual no implicaba otra cosa que la anexión a Estados Unidos.

Ante ese peligro era preciso fortalecer la tendencia independentista. Pero en un momento en que la lucha política se expresaba cada vez más entre partidos políticos perfectamente estructurados y organizados se requería la existencia de un partido que inspirara confianza por sus cualidades: cohesión en las filas, modestia de sus miembros, sensatez en los propósitos. Esto era para Martí ponerse de pie, enfrentando a quienes preferían entregar la patria a una potencia extranjera para disfrutar de una "libertad" alcanzada cómodamente sin afectar su fortuna ni quedar mal con su conciencia, pues ya Cuba no sería colonia española.

En su prédica en favor de la independencia, nuestro Héroe Nacional destacó siempre la necesidad de que la Revolución fuera un movimiento político basado en ideales; un "sistema revolucionario" (2) con la organicidad que solo un Partido podía darle, y capaz de alejar todos los temores que la próxima guerra pudiera generar.

Así le escribía a José Dolores Poyo, desde Nueva York, el 29 de noviembre de 1887: "(... ) En otro tiempo pudo ser nuestra guerra un rebato heroico o una explosión de sentimiento; pero aleccionados en veinte años de fatiga, (... ) no es ya como antes la guerra cubana una simple campaña militar en la que el valor ciego seguía a un jefe afamado, sino un complicadísimo problema político, fácil de resolver si nos damos cuenta de sus diversos elementos y ajustamos a ella nuestra conducta revolucionaria, pero formidable si pretendemos darle solución sin arreglo a sus datos, o desafiándolos. (... ) Y lo que más da que temer la revolución a los mismos que la desean, es el carácter confuso y personal con que hasta ahora se le ha presentado; es la falta de un sistema revolucionario, de fines claramente desinteresados, que aleje del país los miedos que hoy la revolución le inspira, y la reemplace por una merecida confianza en la grandeza y previsión de los ideales que la guerra llevará consigo en la cordialidad de los que la promueven, en el propósito confeso de hacer la guerra para la paz digna y libre, y no para el provecho de los que sólo vean en la guerra el adelanto de su poder o de su fortuna". (3)

La labor organizativa y propagandística de Martí fue incesante durante estos años. Constantemente pronunciaba discursos en reuniones de los emigrados, especialmente en los aniversarios del 10 de Octubre, en los que llamaba a organizarse y unirse para la entrada en la nueva y definitiva etapa de la Revolución iniciada en Yara.

Al calor de su prédica, por doquier empezaron a surgir asociaciones patrióticas de los emigrados cubanos, solo faltaba unirlas.

El 25 de diciembre de 1891, invitado por un comité organizador Martí llegó a Cayo Hueso, donde se reunió con representantes de agrupaciones patrióticas provenientes de varios lugares de Estados Unidos. Allí redactó las Bases y los Estatutos del Partido Revolucionario Cubano, que fueron aprobados por los asistentes el 5 de enero de 1892.

En las bases se establecía que el Partido se constituía, concretamente, para lograr la independencia de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico; ordenar una guerra generosa y breve encaminada a asegurar en la paz y el trabajo la felicidad de los habitantes de la Isla; unir los elementos de Revolución existentes y allegar otros nuevos, sin compromiso inmoral con hombre o pueblo alguno, a fin de fundar una nación capaz de asegurar la dicha de sus hijos y cumplir en la vida histórica del continente, los deberes difíciles que su situación geográfica le señalaban; fundar un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer los peligros de la libertad en una sociedad compuesta para la esclavitud; salvar al país de los peligros internos o externos que lo amenacen y sustituir el desorden económico por un sistema de hacienda pública que permitiera la actividad diversa de sus habitantes.

La aprobación de las Bases y los Estatutos inició el proceso mediante el cual se fundó el Partido Revolucionario Cubano. Cada una de las asociaciones patrióticas de emigrados cubanos debía discutirlos, proclamar su adhesión a los mismos y participar el 8 de abril, a una misma hora, en las elecciones del Delegado y el tesorero, máximas figuras del Partido, pues se pretendía proclamar su constitución el 10 de abril para conmemorar dignamente el inicio de la Asamblea de Guáimaro, celebrada en igual fecha de 1869.
A principios de 1892 existían 34 asociaciones patrióticas, 13 de ellas en Cayo Hueso, 7 en Nueva York, 5 en Jamaica, 4 en Tampa y las restantes en diversas ciudades de Estados Unidos. El 8 de abril, 24 asociaciones habían aceptado las Bases y los Estatutos y elegidos por mayoría absoluta, mediante votación secreta, a José Martí como Delegado y Benjamín Guerra como tesorero.

El proceso de creación del Partido concluyó con su proclamación, como estaba previsto, el 10 de abril de 1892.

Apenas un mes antes, el 14 de marzo de 1892, había comenzado a editarse el Periódico Patria, donde Martí definió con precisión el significado de la fundación del Partido: "(... ) el Partido Revolucionario Cubano, nacido con responsabilidades sumas en los instantes de descomposición del país, no surgió de la vehemencia pasajera, ni del deseo vociferador e incapaz, ni de la ambición temible, sino del empuje de un pueblo aleccionado, que por el mismo Partido proclama, antes de la república, su redención de los vicios que afean al nacer la vida republicana. Nació uno, de todas partes a la vez. Y erraría, de afuera o de adentro, quien lo creyese extinguible o deleznable. Lo que un grupo ambiciona, cae. Perdura, lo que un pueblo quiere. El Partido Revolucionario Cubano, es el pueblo cubano". (4)

El Partido Revolucionario Cubano fue el fruto de la tenaz lucha martiana por la unidad de todos los revolucionarios, en la que hubo de combatir las tendencias contrarias a las ansias independentistas del pueblo cubano o que pretendían desviarlas: la diversión entre los revolucionarios —viejos y jóvenes, veteranos y novatos—, el autonomismo, el anexionismo y el racismo.

Esta lucha por la unidad se conjugaba con el ideario antimperialista martiano, que siempre fundamentó la necesidad de estar unidos para enfrentar al vecino del Norte.

La concepción martiana de la unidad era clara y precisa.

Veinte días después de la proclamación del Partido Revolucionario Cubano, Martí publicaba: "La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político, (... ) Abrir al desorden el pensamiento del Partido Revolucionario Cubano sería tan funesto como reducir su pensamiento a una unanimidad imposible en un pueblo compuesto de distintos factores, y en la misma naturaleza humana. Si por su pensamiento, y por su acción basada en él, ha de ser eficaz y gloriosísima la campaña del Partido Revolucionario Cubano, es indispensable que, sean cualesquiera las diferencias de fervor o aspiración social, no se vea contradicción alguna, ni reserva enconosa, ni parcialidades mezquinas, ni arrepentimiento de generosidad, en el pensamiento del Partido Revolucionario.

El pensamiento se ha de ver en las obras. (... ) Si inspiramos hoy fe, es porque hacemos todo lo que decimos. Si nuestro poder nuevo y fuerte está en nuestra inesperada unión nos quitaríamos voluntariamente el poder si le quitásemos a nuestro pensamiento su unidad." (5)

La estructura del Partido Revolucionario Cubano era sumamente sencilla. Su base radicaba en las asociaciones (clubes) que se creaban en las localidades donde residían los emigrados, quienes elegían un presidente para dirigir sus reuniones, representarlos en sus relaciones con los demás clubes y otros organismos del Partido, y mantenerlos informados sobre las tareas cumplidas, los fondos, etcétera.
Todos los presidentes de clubes de una localidad formaban el cuerpo de consejo, instancia que unificaba el trabajo en una ciudad o territorio y a la vez servía de enlace entre el delegado y los clubes (recuérdese que solo en Cayo Hueso había 13 asociaciones en 1892).

En la cúspide del Partido estaban el Delegado y el tesorero, elegidos anualmente mediante votación secreta desde los clubes. (se establecía un voto por cada grupo de 20 a 100 afiliados).

La labor organizativa y propagandística del Partido, dirigida por Martí, permitió su crecimiento y ampliación sistemáticos. Si en las elecciones del 8 de abril de 1892 participaron 24 clubes y se conocían solo 5 asociaciones fuera de Estados Unidos, al final de su fructífera vida el Partido Revolucionario Cubano contaba con 128 clubes y 9 cuerpos de consejo en 19 localidades de Estados Unidos, México, Costa Rica, Panamá, Jamaica y Haití, sin contar los afiliados que ya en aquel momento combatían en las filas del Ejército Libertador.

Al analizar desde otro ángulo la estructura del Partido Revolucionario Cubano, destacan en él cuatro elementos esenciales.

Uno de ellos es su dirigencia, integrada por veteranos civiles y militares, de la gesta del 68 y de las acciones posteriores a ella, cuyo prestigio en la emigración y en Cuba les permitía movilizar a todas las fuerzas interesadas en la independencia.

Otros dos elementos son la militancia masiva, compuesta en general por trabajadores (fundamentalmente de la clase obrera tabacalera) dispuestos a ofrecer su lealtad, los recursos necesarios y su vida por la libertad de Cuba; así como por los llamados sectores cooperantes, constituidos por un pequeño número de comerciantes, propietarios y manufactureros cubanos radicados en Estados Unidos, Jamaica, Santo Domingo y otros países, quienes, si bien no tuvieron una vida política activa, ayudaron financieramente a la Revolución.

Una última característica es el elemento articulador, que les da sentido y organicidad a los tres anteriores: las bases y los estatutos reconocidos por todos, así como el liderazgo de José Martí, cuya autoridad en el orden organizativo, político y moral era ya indiscutible.

La temprana muerte de Martí, ocurrida el 19 de mayo de 1895, a menos de tres meses de iniciada la guerra por él impulsada, permitió que asumiera la dirección del Partido Tomás Estrada Palma, uno de los participantes de la gesta del 68 con mayor prestigio entre la emigración.

Estrada Palma, inconsecuente y pro-norteamericano hasta la raíz, se dedicó a apoyar la injerencia de Estados Unidos en la guerra contra España y, una vez eliminado el poder español e implantada la ocupación militar estadounidense, dio por concluida la misión del Partido Revolucionario Cubano y procedió a su disolución, con lo que mutiló una parte importante del ideario martiano, que preveía emplear el Partido no sólo en la guerra contra España, sino también en la fundación de una República "con todos y para el bien de todos". (6)

Poco más de un lustro existió el Partido Revolucionario Cubano y sólo tres años lo dirigió Martí, pero cuánto de novedoso, revolucionario y actual hay en su actividad.
Si lo comparamos con los partidos políticos de fines del siglo XIX en todo el mundo, apreciamos claramente que se anticipó a su tiempo, adelantando incluso tareas que serían características del siglo XX.

Detengámonos en los aportes realizados por él a la práctica de los partidos políticos:

—El partido creado por Martí fue concebido, ante todo, para alcanzar la liberación nacional, algo inédito hasta entonces. Para lograrlo, se proclamó desde su fundación como partido nacional, como frente único por la independencia en el cual se agruparan "todas las fuerzas vivas de la patria" (7), mientras, hasta ese momento los partidos representaban sólo a una clase o a determinados grupos sociales.
De esta manera, por su composición y las tareas que se planteaba, el Partido Revolucionario Cubano era cualitativamente distinto a los partidos de su época.

—Fue el organizador de la guerra. A diferencia de los restantes partidos, que centraban su atención en programas y propaganda electoral y la obtención de cargos políticos, este partido recaudó fondos, educó jefes, organizó un ejército, preparó expediciones y generó todo un movimiento insurreccional con el fin de facilitar la independencia de Cuba.

—El Partido revolucionario Cubano no sólo organizó la insurrección, sino que también se propuso tareas para cumplir después de alcanzada la independencia. Quería fundar una república justa, donde la ley primera fuese "el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre". (8)

En este sentido se diferenció sustancialmente de todos sus similares, pues de hecho concibió esta tarea como un partido que había vencido y accedió al poder mediante una guerra, y no a través de elecciones.
—Se trazó objetivos internacionalistas, no sólo luchar por la independencia de Cuba, sino fomentar y ayudar a la de Puerto Rico y, en un sentido más amplio, "impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América". (9)

—La estructura del Partido martiano a diferencia de los ya existentes, fue creada de abajo hacia arriba, apoyándose en una amplia base masiva (clubes) y órganos dirigentes pequeños (Delegado y tesorero a nivel de todo el Partido y residente y secretario en los cuerpos de consejo).
De esta manera, por su concepción, fue un Partido de masas, cuya estructura le confería fuerza y organización, al pertenecer todos sus miembros a asociaciones de base, al tiempo que lo reducido de sus órganos dirigentes le permitía tomar decisiones con rapidez y mantener una gran compartimentación en las labores conspirativas.

—En el Partido imperaba una amplia democracia, basada en dos aspectos: elecciones secretas anuales de todos los cargos y amplia divulgación, dentro y fuera de sus filas sobre todas las cuestiones, siempre que no afectara la compartimentación necesaria para los preparativos de la guerra. Aún se conservan las comunicaciones que el Delegado enviaba constantemente a los presidentes de cuerpos de consejo para informarles de su gestión y de la actividad de los clubes y los restantes cuerpos de consejo.

—El Partido Revolucionario Cubano supo, además, combinar el trabajo legal con la actividad clandestina, de manera que ni los propios emigrados llegaron a conocer la inmensa labor organizativa desplegada por Martí. Al producirse el fracaso del plan de Fernandina, por ejemplo, causó gran sorpresa entre ellos saber que los recursos recaudados centavo a centavo habían permitido preparar una expedición de tal envergadura.

En conclusión, la concepción martiana sobre el Partido fue novedosa, clara y precisa. Consistía en crear un instrumento político para organizar y preparar la guerra, y para encabezar la fundación de la Patria; una organización en la cual coexistieran de forma armónica una auténtica democracia y una dirección casi unipersonal, materializada en el Delegado electo.

Ese órgano agruparía a quienes estuvieran firmemente decididos a luchar por la independencia de Cuba y comprendieran que para ello resultaba necesario organizarse como Partido. Debía asimismo, llevar a cabo una labor proselitista mediante la cual pudiera captar cada vez más fuerzas para la causa patriótica.
Para el Partido Revolucionario Cubano lo más importante no era la cantidad de integrantes, sino su amor patrio, empuje y honradez; solamente así podría establecer sólidos vínculos con las masas trabajadoras.
Transcurridos casi 120 años este legado mantiene total validez. (Tomado de ¿Por qué un solo Partido?, de Ediciones Verde Olivo).

(1) José Martí: Carta al general Máximo Gómez del 20 de julio de 1882. Obras Escogidas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1992, t. I p.324.
(2) José Martí: Carta a José Dolores Poyo, del 29 de noviembre de 1887. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t. I, p.211.
(3) Ídem.
(4) José Martí: El Partido Revolucionario Cubano. Obras Escogidas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1992, t. III, p. 84.
(5) José Martí: Generoso Deseo. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t. I, p. 424.
(6) José Martí: "Resoluciones". Obras Escogidas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1992, t. III, p. 23.
(7) Ídem.
(8) José Martí: "Con todos y para el bien de todos". Obras Escogidas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1992, t. III, p. 9.
(9) José Martí: Carta a Manuel Mercado del 18 de mayo de 1895. Obras Escogidas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1992, t. III, p. 604.

Bala Mordida



Mauro Hernández, un joven policía preventivo que se ve envuelto en un conecte de cocaína, por quedarse con unos pesos más canjea su pistola para completar el costo de la mercancía. 

Posteriormente se ve envuelto en una serie de amenazas, por lo cual es atacado por la banda a la que le robó, y resulta herido porque su chaleco antibalas no lo protegió.















Nos Matan y No Es Noticia. (Libro)




 


Parapolítica de Estado en Colombia.
 
Ricardo Ferrer Espinosa / Nelson Javier Restrepo Arango
 
Prólogo de Carlos Alberto Ruíz Socha
 
Coedición: Cambalache  y Soldepaz.Pachakuti.
12 de mayo de 2010.
 
Cambalache*memoria


Nos matan y no es noticia.

Qué bueno presentar un libro.

Qué malo que el contenido hable de cosas horribles.

Por las cuales la vida del autor cambió. Persecución, exilio.

La buena vida, que dice Ricardo llevaba como funcionario en Colombia, cambiada por el exilio, el racismo, la falta de trabajo.

Y todo por una guerra para robar territorios y vidas a las gentes colombianas.

Por que hay esa guerra y porque hay esos intereses, No es noticia el asesinato en Colombia.

Y aqui hoy tenemos el reto de rebelarnos contra ese silencio de la muerte y el negocio, con el libro autoría y testimonio de Ricardo, prólogo de Carlos Alberto, y trabajo conjunto de recomposición y edición de alguna gente de Cambalache.

Debemos felicitarnos, por esta rebelión frente a la pasividad, que es mediática, pero que es también política: de las derechas y una cierta tranquilidad de algunas izquierdas ante el genocidio colombiano.

Un libro de testimonio, para conocer y para reflexionar y para actuar en la defensa permanente de los derechos de las personas.

Nuestra contribución empieza ahorita: para divulgar, extender, hacer llegar a muchos rincones este testimonio contra los asesinatos y sus cómplices en el Atrato´colombiano.

Hace pocos dias se presentaba el VI Informe, terrible, escrito y audiovisual, de la Delegación Asturiana a Colombia. Y hace menos dias en una plaza mayor estabamos rechazando el asesinato de otro de los nuestros, de Henry Ramirez.

La cifra de asesinatos es demasiado grande y nos abruma. Tenemos el reto de quebrar esa tendencia, de multiplicar el libro y los testimonios, de romper la maldita impunidad y contribuir al advenimiento de tiempos de paz para la querida gente colombiana.

En esa tarea buscamos cómplices, deseamos hacer contuberniu, aspiramos a alianzas de vida.

Enhorabuena a Ricardo Ferrer  y a todas y todos los presentes.


Bajar libro. 

jueves, 7 de abril de 2011

La amenaza bolivariana a la “seguridad” de Estados Unidos


Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Con su ataque a Libia, la política imperialista de Estados Unidos pretende imponer lo que su gobierno, sus fuerzas armadas y sus compañías transnacionales denominan el Proyecto del Nuevo Siglo (Norte) americano, cuya base de sustentación es el fundamentalismo de mercado, traducido en una mayor expansión capitalista y en el control directo y absoluto de las principales fuentes energéticas mundiales existentes.

Para alcanzar dicho objetivo, los diferentes gobiernos estadounidenses estuvieron anticipando la situación futura de su país, primero, enfrentando a su par imperialista, la Unión Soviética, y, luego de su implosión, enfrentando la acción de aquellos gobiernos nacionalistas que se mostraran demasiado independientes y opuestos a las directrices emanadas de Washington. Ello permitió que se fraguara el intervencionismo yanqui, encubierto o no, contra todo lo que pudiera representar una amenaza, por sutil que fuera, a sus intereses económicos y geopolíticos. De manera tal que la mano imperialista de Estados Unidos armó la guerrilla de la “contra” en Nicaragua para evitar la influencia ideológica del sandinismo a toda América Central; apoyó, económica y militarmente al gobierno ultraderechista de El Salvador, invadió a Grenada, Panamá, Haití, Afganistán e Iraq, y terminó por implementar y financiar el Plan Colombia con la supuesta meta de “erradicar el narcotráfico, fomentar un desarrollo económico alternativo a la producción de coca y amapola, y fortalecer las instituciones democráticas colombianas”.

Estas acciones han sido rediseñadas en función de la Visión Conjunta 2020, en la cual se visualiza el poderío militar gringo como una fuerza conjunta capaz de conseguir la dominación del mundo entero, pasando por cualquier consideración legal. Responde, por consiguiente, a una reorganización global, propuesta y ejecutada por el Pentágono, cuyo impulso inicial estuvo en George Bush padre al proclamar la instauración de un Nuevo Orden Mundial bajo la tutoría indiscutida de Estados Unidos. Todo ello terminó por establecer la guerra preventiva como la primera opción de la doctrina militar yanqui; cuestión que fuera justificada con los atentados del 11 de septiembre de 2001. Para este momento, el petróleo se convierte en el catalizador del nuevo guerrerismo norteamericano que apela a la lucha contra un Eje del Mal universal, cuya amenaza se dirige contra toda la "comunidad internacional". Eje que es definido y localizado unilateral y caprichosamente por Estados Unidos, metiendo en un mismo saco a gobiernos tildados de tiranos por el simple hecho de no observar obediencia o acatamiento al coloso anglosajón, entre ellos, Siria, Irán, Corea del Norte, Cuba, Venezuela y, más recientemente, Libia, mientras ignora los desmanes nada democráticos del Estado genocida de Israel, Arabia Saudita o Pakistán.

Por lo tanto, no debe causar ninguna extrañeza el hecho cierto que a la administración ultraconservadora de Estados Unidos le preocupe sobremanera la revolución bolivariana. Para sus halcones petro-militaristas, la revolución bolivariana constituye un factor de perturbación en la región, especialmente cuando fomenta la instauración de un nuevo orden internacional multipolar, democrático solidario y respetuoso de la autodeterminación de los pueblos. Perturbación que nace de la confrontación ideológica inevitable al ampliarse en Venezuela el concepto de democracia, al establecer constitucionalmente la participación protagónica a los sectores populares excluidos. Algo que contraviene las metas de la Visión Conjunta 2.020, ya que atentaría contra la pretensión estadounidense de ejercer su autoridad imperial absoluta sobre nuestra América y el resto del mundo.

Por ello, a Hugo Chávez se le ha estigmatizado hasta la saciedad en los círculos de poder estadounidenses, buscando implantar una matriz de opinión favorable a la intervención directa de sus tropas en suelo venezolano. Sin embargo, es posible que dicha opción, aunque no se descarte del todo, continúe postergada, esperando la oportunidad para ponerla en acción, como podría ser un impasse con Colombia o el llamado de auxilio de los sectores “democráticos” de la disminuida, pero no desaparecida, oposición. Esto debiera manejarlo con tacto y determinación el Presidente Chávez, las Fuerzas Armadas Nacionales, los sectores revolucionarios organizados y el pueblo mismo, a fin de contrarrestar los amagos que destila Washington de vez en cuando. Sin duda, atendiendo a los lineamientos generales contemplados en la Visión Conjunta 2.020, perfilados en el Plan Balboa diseñado por los estrategas de la OTAN, la revolución bolivariana es una amenaza para la “seguridad” de Estados Unidos; por lo tanto sus impulsores deben emprender, desde ya, la estrategia antiimperialista a seguir, de sostenerse la misma situación conflictiva con el régimen estadounidense.

Eva Golinger ||| Poderes y poderío .



El Muerto

Cuba: Congreso del Partido. La cuenta regresiva (Parte II)




Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Sin estar en los días fundacionales cuando los bolcheviques apostaron a convertir utopías en hechos; aunque tampoco en los del fin de la historia en lo que nunca creyeron, en unos días, los militantes cubanos se reunirán en su VI Congreso para, nuevamente retar los pronósticos y tratar de encontrar fórmulas que hagan viable el socialismo. Nadie cree que sea fácil, para muchos es posible y todos saben que la jugada es decisiva.
Tal vez porque al debutar en la Unión Soviética en 1917 el socialismo apostó por la “dictadura del proletariado” y fue obligada a aplicar el llamado “comunismo de guerra”, los mecanismos para la dirección política y la gestión de gobierno, nacieron con anomalías congénitas a las que se sumaron las consecuencias de la Primera Guerra Mundial; la Guerra Civil y la prematura muerte de Lenin. Ante la imposibilidad de construir apropiadas estructuras de participación, las malformaciones se acentuaron.

Quizás los defectos de origen que condujeron a la radicación del liderazgo de una clase y de un partido a partir de deducciones teóricas y no de evidencias históricas o de consultas populares, expliquen por qué en el socialismo real los mecanismos para la toma de decisiones estuvieron mal articulados y fallaron al no compatibilizar el papel de los representantes y órganos electos para deliberar y adoptar las decisiones con aquellos que lo eran para ejecutarlas; por añadidura, nunca se logró coherencia entre las atribuciones y funciones del Estado y del Partido.

A ello contribuyó la práctica introducida a partir del X Congreso del Partido bolchevique de decidir en eventos partidistas, asuntos puntuales que conciernen a las estructuras estatales, principalmente medidas económicas y sociales, la política exterior, las cuestiones financieras y asuntos que involucran a toda la sociedad y cuya gestión trasciende a una estructura política. A partir del IX Congreso del Partido Bolchevique (último en que participo Lenin), se efectuaron otros 19 sin que nadie pueda mencionar un caso en el cual el evento haya modificado la orientación de quienes lo convocaron. Los métodos de dirección vertical y centralizada usados en el partido, de por si discutibles, se trasladaron a la sociedad.

A ello contribuyó el llamado centralismo democrático que establece la subordinación de las minorías a las mayorías, cosa que si bien es aritméticamente justo y es regla en procesos electorales; en otros contextos y debates, pasa por alto el hecho de que las vanguardias, ponentes de ideas y propuestas avanzadas, suelen ser “minorías excelentes” y que, con frecuencia las propuestas más audaces y creativas parten de ellas.

No obstante lo peor es el precepto de que los “órganos inferiores se subordinan a los superiores”; creándose una confusa situación en la cual, los órganos dirigentes, electos por las bases, se separan de ellas, convirtiéndose en “instancias superiores”, a las cuales todo el partido se subordina.

El derrumbe de la Unión Soviética y el fin del socialismo real en Europa Oriental fue resultado de graves deformaciones estructurales que favorecieron las formas autoritarias de ejercer el poder, exageraron el papel de los órganos de dirección, de la burocracia y de los individuos con cargos relevantes. Cuando ya agonizaba y había perdido casi completamente el habla, consciente de aquellas deformaciones, Lenin dictó los proyectos de resolución para sumar 100 obreros al Comité Central y crear la Inspección Obrera y Campesina. Era tarde.

Algo que caracterizó al socialismo real implantado en la Unión Soviética y Europa Oriental fue la incapacidad, no tanto para detectar defectos y errores, como para rectificarlos. Las primeras reformas económicas en la Rusia bolchevique y las de mayores pretensiones fueron iniciadas en vida de Lenin que las llamó “Nueva Política Económica” (NEP) y canceladas con el acceso de Stalin al poder.

Tuvieron que transcurrir 30 años para que, a la muerte de Stalin, en el XX Congreso del Partido en 1956 se denunciaran las atrocidades cometidas durante el llamado “culto a la personalidad” y comenzara lo que pareció ser una rectificación. No ocurrió así. El deshielo se limitó a condenar a Stalin, pedir cuentas a algunos de sus colaboradores, rehabilitar a dirigentes y militantes falsamente acusados, fusilados o excluidos.

Con ese fárrago histórico y otros rezagos teóricos, aunque también con realizaciones portentosas, ideas directrices, experiencias validas y magníficos ejemplos de consagración y heroísmo masivo desplegado por los pueblos de la Unión Soviética y los países de Europa Oriental, los comunistas cubanos abordaran en su VI Congreso las medidas que es necesario adoptar, no sólo para actualizar el modelo económico, sino tal vez para producir un viraje y relanzar la magnífica meta de construir el socialismo.

En medio de enormes tensiones políticas e incluso militares, bajo un bloqueo de cincuenta años, más férreo que los cercos nazis, pero también con el aval de no sólo haber sobrevivido y avanzado, sino creado una obra y con la misma generación que condujo la revolución y preservó el poder, dentro de unos días, el Partido, vanguardia organizada del pueblo que ha probado estar blindado contra las tentaciones de la corrupción y el acomodamiento, se reunirán para indicar cuál es el camino.

De ese evento el pueblo no espera mucho; sino que lo espera todo. Ellos lo saben. Allá nos vemos.

Ver también:

(VIDEO) Vea "Dossier" con Walter Martínez (06.04.11)


Por: VTV / Aporrea.org
Fecha de publicación: 06/04/11

Los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en "pleno desarrollo" analizados por el periodista y corresponsal de guerra, Walter Martínez, a través de la señal del canal de todos los venezolanos, Venezolana de televisión.

“Dossier”, único en su estilo en la televisión venezolana, es una herramienta necesaria, que brinda información de actualidad, en un lenguaje directo y de fácil comprensión.



 
 
 
 
 


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miércoles, 6 de abril de 2011

NO, NO ESTAMOS HASTA LA MADRE...


                                                                    
                        Acepto que sientas odio, pero no que actúes con él ...                                    
acepto que ames, aplaudo que actúes siempre con él.

                                                                                             Rafael Montesinos





Desde el establecimiento del actual orden constitucional en 1917 y hasta 12 años después, en 1929 con la creación del PNR; México fue un país de partido único. No fue sino tras la concertacesión de 1989, cuando el PRI cede Baja California al PAN y ocho años después pierde la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados.
 
Desde 1929 y hasta el año 2000 un solo partido y una sola forma de hacer política desde la presidencia fue la que imperó. 71 años de ejercicio de poder pervirtieron su concepto; los políticos de ese partido y sus discursos reflejan lo que sus personajes fueron, “Desde la aplaudida frase del caudillo Obregón sobre los "culatazos" y el "poder al pueblo", hasta la encendida proclama del líder obrero Fidel Velázquez: "a balazos llegamos y los votos no nos sacarán". De la vanidad de Adolfo Ruiz Cortines, "no me escogieron para semental sino para presidente" a la humildad de Adolfo López Mateos "te tratan como Dios y lo eres". (Fernando del Collado: El lenguaje del PRI: 69 años: Reforma, 1998).
Ese es el pensamiento bajo el cual se levantó nuestro país, bajo el lema del que “no transa, no avanza” bajo el principio de que “un político pobre, es un pobre político”, sobre la práctica del “ni los veo, ni los oigo”. Y es que la llegada del PAN a Los Pinos no cambio nada, o muy poco, sólo de funcionarios y de poder adquisitivo de las familias de los políticos panistas y expriistas que se fueron o afiliaron a ese partido.
La llegada del PAN a la presidencia, sólo actualizó la hipótesis de que es más fácil descomponerse en el poder, que 71 años no son necesarios, que basta menos de un sexenio, para destruirse. Ambos regímenes, el prianato y el panismo, hicieron lo que hoy conocemos como México.
 
Por eso… No! No estamos hasta la madre… de ustedes señores políticos, porque a pesar de sus luchas por el poder los partidos, son la única forma de acceder a él. Porque no obstante que “han desgarrado el tejido de la nación, con esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida”, creemos que es mejor que el ejército y no la policía la vigile y proteja la seguridad.
 
No! No estamos hasta la madre… porque aún cuando “han puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces (…) de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida”; seguimos creyendo que es necesario que ustedes priistas regresen a Los Pinos. 
 
No! No estamos hasta la madre… porque si bien es cierto que “la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo” somos susceptibles de corromper al agente vial con un billete de 200 pesos antes que pagar una infracción de un salario mínimo.
 
No! No estamos hasta la madre… porque no importa saber que “sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones”; nos alcanza con que hayan hecho un gran festejo en el bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución y que haya costado casi tres mil millones de pesos. Siempre será un gran orgullo ser mexicanos. 
 
No! No estamos hasta la madre… pues qué importa que se esté “permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación”; sólo nos movilizaremos, saldremos a la calle a protestar, a quejarnos, a mal decir, a gritar un mezquino “ya basta de sangre”, cuando se asesine, desaparezca o detenga al hijo de un personaje política, económica o culturalmente conocido y callemos cuando los “Sin apellido” son humillados hasta después de su muerte, cuando no se tiene ni para enterrarlos, como fue el caso de los jóvenes de Durango o como el caso de condición étnica de Cristina Ascencio.
 
No! No estamos hasta la madre… ya que aún a sabiendas de que “otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno” aplaudimos o nos quedamos callados por el decretazo calderonista que beneficiará a los que estudian en instituciones privadas y no nos atrevemos a exigir que esos beneficios vayan a los más pobres de este país, aquellos que no tienen para el uniforme escolar, para el cuaderno y ni siquiera para ir desayunados a la escuela.
 
No! No estamos hasta la madre… que importa saber que “la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor”; si nos han querido enseñar que mientras más sufrimos más felices seremos en el reino de los cielos y nos conformamos con ello, porque seguiremos orgullosos de repetir “México, siempre fiel”.
 
No! No estamos hasta la madre… de saber que “lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado”, pues nos basta con repetir “no importa que roben sólo que nos dejen trabajar”. Sobra que nos lleven al mitin y nos engañemos a nosotros mismo al sostener que así contribuiremos a fortalecer que “nuestros partido” llegue al poder en 2012. Basta con creer que la llegada del PRI a la presidencia traerá beneficios para todos.
 
No! No estamos hasta la madre… porque aunque hoy saldremos a la calle a protestar contra ustedes “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales, después de eso iremos por una hamburguesa de la carita feliz y de paso por un café a ese que acaba de cumplir 40 años. Y nos sentiremos felices porque ya contribuimos a la patria por hoy. Y repetiremos que ya “estamos hasta la madre…” para sentirnos solidarios con quien ni conocemos; lo haremos para mimetizarnos en el discurso que lucha por insistir que no tiene su origen en el rencor y el odio. Estaremos ahí, en primera fila para que alcancemos a salir en la foto e ir mañana a comprar el periódico, y luego presumir “ya me viste” “yo estuve ahí”. No! No estamos hasta la madre… porque mañana ya lo habremos olvidado y sólo volveremos a salir a la calle cuando vuelvan a matar a alguien que tiene el poder de la mass media para difundir su causa. Por eso…No! No estamos hasta la madre…! Aunque creamos lo contrario y se escuche atrevido decirlo.
 

México: Maravillosas marchas, pero si no preparan su continuidad contra el mal gobierno, se volverá a lo mismo

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Estamos los mexicanos “hasta la madre” de los malos gobiernos, de la pobreza y la miseria, pero también que nuestras movilizaciones –en 50 años he asistido a unas diez mil en el DF y diversas entidades- después de tres horas de desahogo, regresemos a nuestra casita a ver la TV y al otro día, buscar lo que se publicó. Y la gente ya está acostumbrada porque son “dos o tres horitas” que bien pueden servir de jolgorio, para saludar a los amigos, así como de paseo con los niños. La combatividad es cada vez menor, sobre todo cuando los organizadores buscan reprimir a los jóvenes con pasa montañas, que pintan paredes y llevan las pocas consignas radicales. Si estas marchas no llevan mantas, carteles y consignas muy claras –que ayuden a desarrollar la conciencia de lucha- se convierten en simples paseíllos para escuchar a lúcidos oradores. A los gobiernos, en vez de ponerlos nerviosos, les provoca risa y burla.

2. ¿Qué hacer entonces después de sufrir una represión, un encarcelamiento, un asesinato, o cuando el gobierno quiere imponer privatizaciones y leyes evidentemente injustas? De inmediato nuestra reacción casi sin pensarla, nuestra justa protesta defensiva como son el 99 por ciento de las protestas a las que el gobierno nunca hace caso. Pero lo importante es la organización de consejos, comités o coordinaciones de lucha que analicen y aseguren coordinación con fuerzas paralelas organizadas para pasar a las siguientes manifestaciones. Hay que hacer que la gente continúe batallando hasta lograr su objetivo –que no puede ser una simple audiencia, sino la solución del problema- para que la gente deje de pensar que son paseíllos “de dos o tres horitas”. Para que los gobiernos no se burlen de nosotros hay que preparar bloqueos de calles y avenidas. (En el Gran Buenos Aires se bloquean las “rotondas” o glorietas donde convergen muchas calles)

3. Me tocó vivir la experiencia de los Piqueteros del MTD en enero de 2002, cuando bloquearon por más de 15 días la rotonda de Pasco y las cinco calles que allí cruzaban. Incluso una distribuidora de carnes bovina y porcina, para sacar diariamente su mercancía, tenía que entregar decenas de kilos de carne para el consumo del campamento de los 500 trabajadores sin empleo que reclamaban trabajo y planes de inversión. Todos los días y horas salían los trabajadores en comisiones y a reuniones con otras decenas de bloqueos de avenidas y rotondas. En México se bloqueó Reforma, Juárez y Madero por unos días y nunca más se volvió a ocupar porque los medios de información hicieron alharaca. Por eso nuestras manifestaciones no parecen ser en serio ni nuestros bloqueos bloquean nada. Recuerdo que en Mérida nuestras marchas se ponían a la orilla de las calles, hasta que los oaxaqueños nos enseñaron a bloquear las calles durante la marchas.

4. Cuando hemos ido a las protestas contra reuniones internacionales, visitas yanquis o informes de gobiernos, nos frenan con cordones policíacos y del ejército quedándonos muy contentos y, aunque nuestro contingente sean de miles, decenas o cientos de miles, nada hacemos para cumplir con nuestros objetivos. Así los gobiernos se burlan porque saben ya que basta con unos cuantos soldados, algunos caballos, perros y gases lacrimógenos, para acabar con cualquier protesta. Hoy las reuniones las organizan los gobiernos asesinos en lugares claves donde pudieran estar por lo menos a un kilómetro de las protestas, por eso los altermundistas han tenido la obligación de pensar en cómo convertir las ciudades sedes en batallas campales con las fuerzas fascistas del orden. En Monterrey nos aislaron en enero de 2004 a un kilómetro de la reunión de la Fundidora, pero les tiramos una camioneta de perros muertos y podridos a los soldados, los hicimos moverse y avanzamos.

5. El pueblo está “hasta la madre” y la obligación de quienes están junto a él es la búsqueda de alternativas que lo ayuden a su liberación. Nadie aprende sólo con consejos y escuelas de cuadros, los más aprenden en la lucha, en las confrontaciones; la experiencia de Mao fue clara: “práctica, teoría práctica” o, por otro lado, “Sin teoría revolucionario tampoco puede haber movimiento revolucionario”. Si la gente sale a la calle es un buen paso, pero hay que hacer que dé el segundo y el tercero; no permitir que dé pasos atrás y vuelva a la televisión si nuestras batallas son serias. No es cierto que “la gente no está preparada, que tiene miedo y hay que esperar”. Llevamos décadas diciendo lo mismo, repitiendo lo que la burguesía nos ha enseñado. Yo mismo, quedé con la boca abierta cuando cinco mil indígenas sin escolaridad irrumpieron en 1994 en San Cristobal con el grito de abajo el TLC y el mal gobierno.

6. Los procesos electorales están bien, pero hasta ahora –desde que se iniciaron en 1824 a los tres años de firmar el inicio de nuestra independencia- sólo han servido para dar esperanzas democráticas que nunca se han concretado, aunque cada cuatrienio o sexenio se diga que “que ahora sí”. ¿Qué hubiese pasado si la pinche burguesía no hubiera inventado la llamada reforma política de 1977 que dio a los partidos de izquierda y derecha cargos de elección, gigantescos salarios, subsidios al por mayor y las pantallas de la TV? Pues quizá la caldera hubiese estallado porque la población había dejado de votar, no creía en nada y las huelgas obreras y movimientos campesinos crecían cada vez más. Pero la burguesía –siempre mucho más inteligencia que la izquierda- estudió la situación y entendió que esa reforma política reyesheroliana y lópezportillista, sería histórica y cambiaría totalmente a su beneficio la situación, tan como sucedió.

7. Estamos “hasta la madre” porque a los trabajadores nos han dado en la madre desde hace siglos. En octubre y noviembre de 2008 los profesores de Morelos salieron a las calles, instalaron su plantón y fueron la avanzada de las luchas por la democracia y la independencia sindicales, pero cometieron el error de bajarle a la lucha y fueron víctimas de persecuciones y encarcelamientos por el gobierno panista de la entidad. Esto, y mil experiencias más, demuestran que nuestras luchas tienen que ser clasistas, es decir, que no deben confiar ni un ápice en la burguesía. Las manifestaciones deben siempre estar preparadas para responder a las fuerzas represivas y no convertirlas en un día de campo. Necesitamos hacerlas más combativas, más radicales y llenas de mensajes políticas; sobre todo transformarlas en plantones que cada día se extiendan más hacia los grandes centros de poder capitalista.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...