Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

jueves, 17 de noviembre de 2011

Los negros también piensan…



Marcelo Colussi (Desde Guatemala. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Ustedes pensarán que la historia que sigue no es verídica. Pues bien: ¡se equivocan! Va a suceder. O si queremos decirlo de otro modo, sucedió ya, en el futuro.

Quienes lean esto ahora podrán no creerlo. De todos modos, recuerden que el relato no es sino la transcripción casi literal de lo que nos contó un visitante del futuro en su misión hacia atrás en el tiempo. Fue cuando compartimos una bella excursión al Kilimanjaro que tuvimos ocasión de conocer la historia. Aunque suene a increíble, si nos fijamos bien en el significado histórico del hecho, no debería sorprendernos para nada. ¿Por qué? Pues… racismo ha existido siempre, ¿o acaso vamos a desconocer que hubo y sigue habiendo? Eso siguió igual por muchos años, también en el futuro inmediato del siglo actual.

Los acontecimientos que presentaremos ahora tuvieron lugar hacia la séptima década del siglo XXI. El personaje en cuestión tenía sobre sí la –sin dudas terrible– carga de haber sido nombrado el ciudadano número ocho mil millones. Decimos “terrible” porque para ese entonces la explosión demográfica aún seguía firme, y era consenso generalizado que “no era de buen gusto” seguir maltratando así al planeta con más y más nacimientos. René no tenía la culpa de ser ese número, pero eso no era cualquier cosa. Cuando nació, tuvo cierta notoriedad. Incluso su madre recibió algunos regalos y pasó sus minutos de gloria mediática; al tiempo ya nadie les recordaba.

Afrodescendiente –ya no se decía más “negro”, no era políticamente correcto–, nacido en Haití, pobre como el 90 por ciento de sus conciudadanos, la maldición de provenir del primer país de América que había osado independizarse de las potencias europeas allá por inicios del siglo XIX, seguía pesando. La decisión tácita de los poderosos de haberle hecho una cruz eterna a “esa sarta de esclavos que habían querido ser libres” se extendía ya por 250 años. El terrible terremoto del año 2010 que redujo el país prácticamente a escombros aún se sentía varias décadas después. La pobreza crónica era la factura pasada por los “desarrollados” a Haití por haberse querido sentir un igual; las consecuencias de ese terremoto eran un efecto de todo ello. Ser el ciudadano número ocho mil millones no hacía sino recordar continuamente la precariedad de su vida, de la de los haitianos, de los pobres del mundo en general.

Para el momento de la historia que vamos a contar, René vivía en Estados Unidos. Igual que durante todo el siglo XX, los afrodescendientes –o sea, la mayoría del país– seguían tan pobres y excluidos como siempre. Por tal motivo, era muy raro, casi imposible que un hijo de pescador, tal como él era, pudiera haber superado la mitad de la escuela secundaria. La universidad, por supuesto, seguía siendo un lujo inalcanzable. Pero de todos modos, como todo el mundo, tenía su teléfono móvil y su computadora. ¿Por qué esa difundida idea que teniendo esas cosas se “progresaba”? ¿Cuándo y quién inventó eso?

Era talentoso, sin dudas. Habiendo decidido irse ilegal a la alicaída ex gran potencia de Estados Unidos, que continuaba siendo aún un paraíso para muchos pobres del mundo, había aprendido el inglés en las calles de Nueva York. En menos de dos años lo manejaba casi a la perfección. Se ganaba la vida como podía. Siempre en forma legal; o, al menos, todo lo legalmente que su situación de indocumentado le permitía: sabía algo de reparación de equipos de computación, algo de cerrajería, y si las cosas venían duras, no le espantaba trabajar de ayudante de albañil, o de basurero, como había hecho el invierno pasado.

Era muy reservado. Hablaba lo indispensable. Y si podía, menos aún.

Cuando tenía 19 años –ya hacía 3 que vivía en el país del norte, siempre muerto de frío porque no podía desacostumbrarse al calor caribeño de su país natal– descubrió el ajedrez. La primera vez que lo vio jugar en una cafetería de dudosa reputación (dos viejos con aspecto demacrado, alcohólicos o drogodependientes seguramente), rió. Le parecía absurdo que dos personas pasaran tanto tiempo quietas con la vista fija en esas cositas que parecían muñequitos, calladas, sin mirarse. Pero eso mismo fue lo que lo entusiasmó: se comunicaban sin necesidad de hablar. Eso parecía interesante.

René era no sólo reservado: era introvertido, especialmente solitario. Él mismo no lo sabía de pequeño, pero su pasión pasaba por lo matemático. Quedarse horas resolviendo problemas numéricos lo llenaba de un gozo imposible de describir. Había llegado al extremo –para él absolutamente normal– de preferir concluir una ecuación que salir con una muchacha de su edad que buscaba cortejarlo.

En el ajedrez encontró un campo enteramente similar a lo numérico. Ahí podía pensar mucho, y pensar en silencio, hacer cálculos, dejarse llevar por la frialdad de las predicciones aritméticas. Descubrió ahí su verdadera pasión.

Sus maestros fueron esos viejos borrachos de las cantinas de mala muerte que frecuentaba. En sentido estricto, nunca recibió clases. Sólo escasas orientaciones, dadas de mala gana por gente que también había aprendido empíricamente el arte del ajedrez y que no sabían cómo transmitir lo poco que conocían o intuían. Así, a los golpes, fue adentrándose en un mundo que desde el primer momento que conoció sintió que lo atrapaba, que era para él como ninguna otra cosa en el mundo.

Su pasión por el juego-ciencia fue siempre en aumento. Con los escasos dólares que iba juntando adquirió su primer libro de ajedrez, que fue, además, el primer libro que comprara en su vida. De ahí en adelante, la pasión por saber siempre más de este juego lo llevó a devorar más y más libros. Él mismo estaba sorprendido. Las consultas a bibliotecas se le iban haciendo rutinarias, a punto que en la Biblioteca Pública de la ciudad, en la Quinta Avenida, ya era personaje conocido. Por internet, igualmente, consumía todo lo que podía.

En pocos meses ya estaba familiarizado con el nombre de las jugadas, había estudiado varias partidas célebres de grandes maestros y cada día iba descubriendo nuevos secretos. Alguien bastante entendido en el tema con quien jugó alguna vez –y a quien jaqueó con una suficiencia realmente digna de admiración– lo animó a participar en un concurso. Como ilegal que era, dudó si debía hacerlo. Volver a la pobreza crónica de su Haití natal lo espantaba. La posibilidad, muy remota sin dudas, pero posibilidad al fin, de poder ganar algún centavo con esta peculiar ocupación del ajedrez, lo animó. Su ocasional “mecenas” –un profesor universitario de arte– vio en René una potencialidad fuera de lo común. Fue él quien lo ayudó a gestionar su residencia.

Nuestro amigo haitiano en todo momento pensó que había alguna agenda oculta tras tamaña muestra de afecto; supuso que sería un homosexual que, finalmente, le aparecería con alguna propuesta difícil de sortear. Pero no fue así: la amistad genuina y la solidaridad, aunque especies en extinción para la segunda mitad del siglo XXI, aún existían. Los buenos oficios del Profesor Herkinsky se lo dejaron ver.

Con la residencia otorgada y los contactos que pudo empezar a establecer a partir de ahí, más la inestimable ayuda de Herkinsky, las cosas comenzaron a facilitársele. Participó en varios torneos de ajedrez, y en todos descollaba. Tenía un juego fuera de lo común: un conocimiento asombroso de los grandes maestros –memorizaba de un modo prodigioso jugadas que habían tenido lugar a principios del siglo XX por ejemplo, pudiendo introducirle variantes de una profundidad asombrosa– y un espíritu de ataque, una agresividad que dejaban atónito. Jamás jugaba a la defensiva; era un ofensivo neto. No eran infrecuentes, incluso con rivales ya de buen juego, fulminantes jaque-mates Pastor.

Cuando se fijó una partida con el por ese entonces campeón nacional de Estados Unidos, Edward Button, su fama ya era considerable en los círculos ajedrecísticos del país. Quiso la casualidad que el mismo día del evento –era una partida amistosa, no más que eso, no daba puntos para acercarse a disputar el cetro nacional– René se encontraba en una sala contigua a la de los organizadores, en el Madison Square Garden, ya bastante alicaído para ese entonces, utilizado más que nada para predicadores neopentecostales. Eran tres empresarios blancos. Como sólo lo conocían de referencia y no físicamente pese a haber organizado el espectáculo, cuando lo vieron pensaron que era algún muchacho de limpieza, por eso siguieron hablando con toda naturalidad. Los chistes racistas que escuchó René lo enardecieron. “Blanco con delantal blanco: médico; negro con delantal blanco: heladero”. Y cosas peores aún: “Blanco con automóvil de lujo: empresario exitoso; negro con automóvil de lujo: chofer…, o vehículo robado”.

Ya estaba acostumbrado a ese tipo de expresiones agresivas; pero esta vez, sintiéndose que era ya un ajedrecista hecho y derecho y que se le debía más respeto, no lo soportó. Los insultó entre dientes (porque no se atrevía a hacerlo abiertamente). Los tres rubios, petulantes y altaneros, lo escucharon, pero no quisieron reaccionar. Sólo uno de ellos, el más voluminoso, gordo de rojos cachetes y sonrisa burlona, socarronamente le pidió que le lustre los zapatos… “si tenía tiempo, claro…”. René, para evitar más problemas, prefirió salir de la escena.

Grande fue la sorpresa de los tres cuando momentos más tarde daba inicio la ceremonia de presentación de la partida. No podían creer que “el negrito ese” fuera la promesa de la que les habían hablado y gracias al cual iban a ganar buen dinero organizando este espectáculo. El ajedrez, igual que décadas atrás para el momento en que seguramente estarás leyendo esto, estimado lector, seguía siendo un juego bastante selecto. Pero para mediados del siglo XXI conocía un momento de esplendor, y merced a un muy logrado mercadeo, había pasado a ser producto de consumo relativamente masivo. Es por eso que estos inversionistas se dedicaban a organizar torneos del juego-ciencia; no generaban enormes fortunas como en la época de oro de Hollywood, pero sí interesantes ganancias.

Si bien la figura de René podría haberles sido una buena ficha a la que apostarle, el racismo pudo más. Rápidamente los tres, contrario a una sopesada decisión económica con cabeza fría, optaron por la rápida salida visceral. “A este pedazo de carbón aquí se le termina su carrera como ajedrecista” sentenció altivo el más grande de los tres. El triunfo con sabor a paliza que le propinó al campeón nacional Button no les significó nada. Hubiera podido ser el inicio de un muy buen negocio, pero los prejuicios étnicos se impusieron.

Efectivamente René empezó a encontrar obstáculos en su carrera. Luego del categórico triunfo sobre Button, quien reconoció luego el juego perfecto de su rival, y cuando todo hubiera hecho pensar que se le abrían puertas, contrariamente comenzó a ver cerrados los caminos.

Fue la intervención del profesor Herkinsky que lo salvó una vez más. Amante del ajedrez como era este buen catedrático, y muy respetuoso de los derechos de las minorías –como judío, en su hogar también había conocido lo que en siglos pasados su pueblo había sufrido–, sus buenos oficios consiguieron que en la universidad donde enseñaba se organizaran algunos torneos. Por supuesto que René era la sensación: no tenía rivales, y llegó a hacer partidas simultáneas de más de 15 tableros. Obviamente lo más que unos aventajados estudiantes de ajedrez lograron fue llegar a un decoroso empate el día en que René, en una demostración de dominio pleno de este arte, compitió contra 32 tableros simultáneos.

Si bien era cierto que la cuota de poder que tenían estos racistas empresarios era grande, la excelencia de René era más grande y espectacular aún. Tanto, que comenzó a abrirse camino por vías impensadas. Un noticiero de la televisión china, sabiendo de su calidad, le dedicó un especial de 10 minutos. Eso le cambió la vida.

La nota se difundió por todo el mundo con velocidad vertiginosa, e inmediatamente muchísimos quisieron conocer a ese “genio sin título de campeón”. La presión mediática fue grande, y también lo fue la de varias empresas chinas que empezaron a organizar certámenes para promocionarlo. La Federación Internacional de Ajedrez rápidamente tomó cartas en el asunto. El hecho de ser el ciudadano número 8.000 millones ponía una nota de mayor interés al asunto.

Décadas atrás, cuando Washington manejaba los hilos del mundo en prácticamente todo, algo así hubiera sido imposible; pero ahora, con su alicaído poderío, no tuvo más remedio que permitir esa injerencia. Tres representantes de la Federación llegaron a New York para conocer al prodigio.

Los deslumbró. Poco tiempo después, cuando se le midió su coeficiente Elo (la medida que se continuaba utilizando para conocer la destreza de un ajedrecista), sorprendió a todos con el puntaje obtenido: 3.114. Nunca jamás en la historia se había superado la barrera de los 3.000 puntos. Sabido esto, inmediatamente la IBM –en ese entonces propiedad de un consorcio chino-alemán– organizó una partida entre René y su más moderno y desarrollado programa computacional. Probado en varias demostraciones, ese programa había vencido ya a cuatro recreaciones de grandes campeones de la historia: Boris Spassky, Tigran Petrosian, Alexánder Aliojin (Alekhine) y el cubano Capablanca. Pero no pudo con René. Para sorpresa y admiración de todo el mundo, el haitiano –a quien ya querían nacionalizar estadounidense, porque lo veían buen negocio– derrotó al programa de la super computadora. Pero no sólo venció a la máquina: lo hizo con paliza demoledora.

Formalmente no tenía el título de campeón mundial; ni siquiera el de Estados Unidos, y mucho menos el de Haití. De todos modos, se arreglaron las cosas para concertar una partida con el por ese entonces monarca, el egipcio Abdul Al Rajá. De más está decir que fue una cómoda victoria para nuestro negro ajedrecista.

Ya en la cumbre de la gloria –pero siempre manteniendo su humildad; por lo pronto nunca compró auto propio, sólo andaba en bicicleta–, campeón del mundo y reconocido como “la más deslumbrante inteligencia ajedrecística de la historia”, alguna vez quiso reencontrarse con los promotores que se habían burlado de él en el Madison Square Garden el día de aquel encuentro amistoso con Button. En particular, con el que le había pedido que le lustre los zapatos, el gordo de los rojos cachetes. Su posición actual le permitió darse ese “lujo”.

Cuando finalmente se concretó el encuentro, el empresario en cuestión llegó pidiendo perdón, tratando de explicar que “lo de aquella vez había sido un malentendido”. Enorme fue su sorpresa cuando René le preguntó con qué pie quería comenzar. Ante la mirada atónita del rubio grandote, el ajedrecista sacó una franela y una lata de pomada disponiéndose para empezar el lustre. Nos contó nuestro viajero del tiempo que, según se dijo en ese entonces y fue motivo de mofa por varios meses, el empresario rompió a llorar y no se le ocurrió otra cosa que agregar: “los negros también piensan”.

Los golpes de estado del capital financiero transnacional

 Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)
 
I. Los pueblos de los países llamados periféricos tienen una larga experiencia en materia de “políticas de ajuste” impuestas por el capital financiero transnacional representado por instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Políticas de rigor destinadas a pagar la deuda externa, la que tiene la virtud de autoreproducirse y crecer indefinidamente, mediante la aplicación de intereses usurarios y la capitalización de los intereses adeudados, entre otras cosas.

Y cuando ha sido necesario se ha recurrido a los golpes de Estado para acelerar el ritmo de los “reajustes estructurales”, es decir la profundización de la sobreexplotación de las clases populares.

Pero desde hace un tiempo estas estrategias de despojo se han mundializado y las nuevas víctimas incluyen notoriamente a los pueblos de Europa.

Ahora los golpes de Estado no son militares sino ejecutados directamente por el capital financiero que se “pone nervioso” cuando un Estado no paga puntualmente sus deudas poniendo en riesgo sus superbeneficios e impone sucesivas “políticas de rigor” y “reajustes estructurales” y el remplazo de los elencos gubernamentales.

Su nerviosismo se agudizó al extremo cuando Papandreou amagó con un referendum sobre las políticas de ajuste. El dúo Merkozy y la Unión Europea INTIMARON a Papandreou para que abandonara la idea extravagante de una consulta popular.

El capital financiero -que tiene la batuta- parece invisible y los ejecutores visibles son sus fieles servidores : el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional a nivel regional e internacional y a nivel nacional los gobiernos europeos encabezados por el dúo Merkel-Sarkozy (Merkozy) y el de Obama en los Estados Unidos
Pero últimamente la dictadura del capital financiero transnacional ha quedado al desnudo colocando a sus propios peones al frente del Banco Central Europeo y de los gobiernos de Grecia e Italia. Los tres aparecen vinculados a GOLDMAN SACHS, que forma parte del riñón del capital financiero y del aparato del Estado yanquis.

Mario Draghi, nuevo presidente del BCE, diplomado en economía en el Instituto Tecnológico de Massachussetsu (MIT), se ocupó de las privatizaciones en Italia de 1993 a 2001, fue vicepresidente de GOLDMAN SACHS para Europa entre 2002 y 2005. Como tal, estuvo encargado de empresas y Estados y se ocupó de vender swaps (productos financieros) que permitieron, entre otras cosas, disimular la envergadura de la deuda griega.
Mario Monti, el nuevo primer ministro italiano, diplomado en Yale, es miembro de la Trilateral y del Grupo Bilderberg (think tank del establishement international). Es consejero internacional de GOLDMAN SACHS desde 2005.

Lucas Papademos, el nuevo primer ministro griego, también diplomado en el MIT, fue consejero del Banco de la Reserva Federal en Boston. De 1994 a 2002 fue Gobernador del Banco de Grecia, época en la que GOLDMAN SACHS “ayudó” a falsificar las cuentas del Estado griego.

Asi se ha puesto crudamente de manifiesto la esencia de la democracia burguesa que no es –como se pretende- mediadora o árbitro entre intereses diferentes o contrapuestos- sino esencialmente la dictadura de las clases dominantes sobre las grandes masas oprimidas y explotadas, como ya lo señalaron en su tiempo Marx, Engels y Lenin.
II. La fuerza de choque del capital financiero son las agencias de notación
Las principales agencias notación son Standard and Poor’s, Moody,s y Fitch.

Son instituciones privadas que se ocupan de poner notas a empresas y Estados – que van del riesgo mínimo (AAA) al riesgo máximo (CCC)- que corren los inversores financieros que prestan a dichas empresas y Estados. Existen hace tiempo pero comenzaron poniendo notas a empresas y Bancos y después extendieron su radio de acción a los Estados.
Una nota baja (riesgo alto) tiene por consecuencia automática que la empresa o el Estado que reciba un préstamo pagará un interés más elevado.

Estas agencias no tienen nada de independientes pues pertenecen a grandes capitales privados: el 13% de Moody’s pertenece al multimillonario Warren Buffet, Fitch pertenece mayoritariamente a la sociedad financiera francesa Fimalac y el 20% de su capital al grupo Hearst y Standard and Poor’s al grupo estadounidense McGraw-Hill Companies.
Cobran por sus servicios a las empresas que quieren ser calificadas y a las que utilizan las notas.

De modo que grupos privados estrechamente vinculados al capital financiero decretan la lluvia o el buen tiempo para los Estados que necesitan recurrir a préstamos del capital financiero transnacional. Si la nota es alta (poco riesgo) el Estado pagará un interés bajo por los préstamos. Si la nota es baja (riesgo alto) el Estado pagará un interés alto, entrando así en un círculo infernal de endeudarse cada vez más y pagar intereses cada vez más altos.

Y deberá aplicar los ajustes exigidos por los acreedores que se traducen en recesión, más desocupación, congelación de salarios, privatización de los servicios públicos, recorte de los gastos sociales, etc.

Las notas no son para nada objetivas, sino que responden a la estrategia de provocar una gigantesca y permanente transferencia de recursos de las masas populares hacia el capital financiero transnacional. El caso extremo se da cuando la agencia de notación se “equivoca” y anuncia que le ha bajado la nota a un país, como acaba de ocurrir con Standard and Poor’s respecto de Francia. Después la agencia dice que fue un “error” pero el daño ya está hecho.

Hace pocos días se habló de la posibilidad de que la Unión Europea recortara los poderes de las agencias de notación. Sobre todo su insólita facultad de ponerle notas a los Estados, por encima de toda institucionalidad de derecho público nacional o internacional. Pero todo quedó en “agua de borrajas”, como se suele decir.

III. Otras malas noticias

1. Las perspectivas inmediatas son sombrías. Prácticamente no existe una izquierda que formule una crítica completa y radical del sistema y haga propuestas alternativas audaces a la altura de las circunstancias. Sólo pequeños grupos prácticamente inaudibles a nivel de masas.

Los movimientos de “indignados” son puntualmente multitudinarios (en Grecia y en Italia; en Francia no sobrepasan algunos centenares de personas) y además carecen de dos elementos esenciales : organización y proyecto alternativo.
Los socialdemócratas están definitivamente alineados con el sistema y son intercambiables en los Gobiernos con la derecha tradicional. Cuando escribimos estas líneas el PSOE español se prepara a perder las elecciones y a dejarle el Gobierno al Partido Popular.
A Hollande, el candidato presidencial del Partido Socialista francés, le bastó un llamado telefónico de Areva, la transnacional de la energía nuclear, para suprimir un párrafo del acuerdo celebrado el día anterior con el Partido ecologista, referente al reciclaje de los desechos nucleares, altamente contaminantes.

Hollande no tiene propuestas frente a la crisis que sacude a Europa. A lo sumo el equivalente a un cuarto de aspirina para un cáncer generalizado.
De seguir así no es improbable que la mayoría del electorado –que es espontáneamente conservador y huye al cambio como gato escaldado – finalmente prefiera el original a una mala copia y reelija a Sarkozy.

2. Los países llamados periféricos no están blindados –como se quiere hacer creer- contra la crisis. Son sumamente vulnerables y ya comienzan a hacerse sentir los primeros remezones.
Son muy vulnerables porque su estructura económico-financiera es un eslabón del gran capital transnacional.
Véase, por ejemplo, respecto de Argentina, la nota de Félix Herrero “Chocolate por la noticia: ¡El modelo es capitalista!” en Argenpress del 14/11 y los datos sobre la extranjerización de la economía que aparecen en el Informe de Coyuntura Nº 8 de noviembre de 2011 del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA):

Grado de concentración y extranjerización

La transición entre la convertibilidad y la posconvertibilidad supuso un salto en materia de concentración económica. La cúpula empresaria ha logrado consolidar su importancia en la economía nacional, tal como lo refleja su peso en la producción del país y el sostenimiento de muy elevadas tasas de rentabilidad. En el período 1991-2001, en promedio, el peso de las ventas de la cúpula empresaria fue equivalente al 20,4% del Valor Bruto de Producción (VBP) de la economía nacional; en 2003-2009 alcanzó al 28,0%. En gran medida, este salto en el nivel de concentración se vincula con una dispar evolución de los precios de la economía versus los de estas grandes empresas. Se mantiene, a su vez, un elevado grado de extranjerización de esta cúpula empresaria, que fue resultado principalmente de las tendencias desplegadas a lo largo de la convertibilidad. Así, en 2009 el 55,4% de las ventas totales de las 200 empresas de mayor tamaño del país está explicado por las ventas de las empresas extranjeras.

El impacto de la extranjerización sobre las cuentas externas El agudo proceso de extranjerización desplegado en nuestro país desde comienzos de la década del noventa ha determinado un sensible aumento en la remisión de utilidades y dividendos al exterior por parte de las firmas de origen extranjero. Las elevadas tasas de crecimiento económico alcanzadas desde 2003 no hicieron más que potenciar este proceso. De esta forma, el flujo neto total de utilidades y dividendos pasó de representar US$ 633 millones en 2003 a US$ 7.159 millones en 2010. Se debe señalar que el mantenimiento de un sensible superávit en cuenta corriente desde 2003 fue uno de los pilares en los que se sustentó esta etapa de crecimiento. En este marco, es de resaltar que el déficit generado por la remisión de utilidades y dividendos ha tenido un crecimiento notable en los últimos años. El flujo de utilidades y dividendos pasó de representar el 32% del superávit comercial en 2005 a más del 50% en 2010. (Páginas 11 y 12 del Informe de CIFRA).

(VIDEO) Vea "Dossier" con Walter Martínez (16.11.11)

Los sucesos internacionales y noticias de resonancia mundial en "pleno desarrollo" analizados por el periodista y corresponsal de guerra, Walter Martínez, a través de la señal del canal de todos los venezolanos, Venezolana de televisión.

“Dossier”, único en su estilo en la televisión venezolana, es una herramienta necesaria, que brinda información de actualidad, en un lenguaje directo y de fácil comprensión.


 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Dagoberto Gutiérrez - ANALISIS DE COYUNTURA NOV. 15


Todos los dias pretendemos estar informados, leemos, escuchamos y vemos noticias, esto es bueno, pero más bueno es el analisis que cada uno elabore de esa información que recibimos.

También escuchamos declaraciones de voceros,dirigentes de partidos politicos y de politicos de organizaciones sociales.
Pero cual es la importancia de estar informado y hacer el analisis de la situación nacional, regional y mundial?, que no nos engañen, porque en la práctica de hacer politica tradicional, la vida politica está llena de charlatanes, mafiosos y proxenetas de la politica.

En su mayoria, estos charlatanes, dicen verdades a medias o puras mentiras...Ahora bien, en la vida nacional de El Salvador, Dagoberto Gutiérrez rompió esa barrera, se identifica con el sentir y pensar de las mayorias, tu analisis encuentra compatibilidad,con el que él hace, habla pelado, sin tapujos, le canta sus verdades a propios y extraños, a los de aqui y a los de allá.


 Descripción: El Asocio con EEUU, El ministerio de seguridad, y la relacion del FMLN con el presidente Mauricio Funes.

martes, 15 de noviembre de 2011

Comunicado del secretariado de las Farc-EP.


La caída en combate del Comandante Alfonso Cano, Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

La muerte en combate del Camarada y Comandante Alfonso Cano enluta al conjunto del movimiento anti imperialista mundial, a todas las víctimas de la explotación capitalista, al movimiento universal por el socialismo, a cada uno de los pueblos que alzan banderas de soberanía, dignidad y democracia. Aflige profundamente a toda la gente buena del planeta, particularmente en América Latina, el Caribe y Colombia.

También lacera en extremo las fibras más nobles de sus seres queridos. Para ellos nuestro abrazo solidario. Compartimos intensamente su pena, sabemos mejor que nadie lo que significa esta pérdida. Igual cariño adolorido extendemos a las familias de los demás combatientes que perecieron en los mismos hechos. Su sangre y sus vidas nos inspiran desde ya futuras victorias.

Las lágrimas de felicidad del Presidente Santos revelan que por obra suya cayó de verdad un grande, un portento de hombre, un revolucionario de talla histórica. Un formidable interlocutor del que había que deshacerse antes de cualquier intento de aproximación. Recogemos el guante. Como Manuel y Jacobo, Alfonso siempre supo ser un gran maestro. Y aprendimos de él.

Sus ideas y su genial conducción son parte del arsenal ideológico, político y militar de las FARC Ejercito del Pueblo. Nadie podrá jamás arrebatárnoslo.  Su talento y actividad revolucionaria crecieron y maduraron a la par con nuestra historia. En los días de Marquetalia militaba ya en las filas de la juventud comunista. Hasta su muerte en combate, nada pudo distraerlo de la lucha.

Completó cincuenta años continuos de tropel contra el régimen, signados por una profunda capacidad de análisis y una envidiable coherencia ideológica y política. Bogotano sencillo y de fino humor, dirigente estudiantil y barrial, antropólogo de los tiempos duros de la Universidad Nacional, audaz militante clandestino, será eterno ejemplo del intelectual comprometido hasta la muerte.

Sus enemigos del imperio y la oligarquía jamás se cansarán de intentar desdibujar su obra con ruines expedientes. Al lado de su perfil político, el Camarada Alfonso Cano demostró poseer una elevada capacidad militar. Supo conducir primero los comandos conjuntos Central y Occidental y luego a todas las FARC, hasta el nivel que hoy en día aterra al militarismo fascista de Colombia.

Ellos saben muy bien lo que representamos las FARC. La expresión real de la organización y la lucha indoblegable contra la globalización capitalista. Somos un pueblo armado que denuncia y combate el carácter terrorista de su democracia de mercado. Miles y miles de mujeres y hombres que marchamos compactos en el camino a construir una nación y un mundo sin opresores.

Las reservas petroleras de Colombia, al ritmo que se piensan extraer, estarán agotadas por completo en los próximos cuatro años. Nos pretenden embrujar con la idea de que para entonces se habrá hallado suficiente crudo para otros tantos. Nuestro destino es ahorrar con nuestro crudo las existencias imperiales, y pagar con los ingresos los créditos para la infraestructura funcional al saqueo.
Obviamente los créditos serán suministrados por la banca internacional. Y para conseguirlos el país deberá comprometerse a realizar grandes y crecientes recortes al bienestar social de los colombianos. Reformas tributarias, al régimen de pensiones, laboral, en salud y educación. Semejante arremetida avanza ahora a toda máquina en el Congreso de la República.

El TLC y la apertura indecente a la inversión extranjera amenazan llevarse por delante lo más valioso del patrimonio humano, ambiental y económico del país. Gigantescos proyectos auríferos, carboníferos, turísticos, agroindustriales, bioenergéticos y agropecuarios, entre otros, además de expoliar nuestras riquezas, exprimirán impunemente la mano de obra en grados intolerables.

Se halla en acelerada ejecución un modelo de desarrollo inequitativo y antipatriótico, producto de las manipulaciones urdidas desde el palacio presidencial y los distintos ministerios, aprobado a pupitrazos por el poder legislativo y declarado exequible por las cortes, que no toma en cuenta en lo más mínimo la opinión del pueblo colombiano ni la de sus más inmediatos afectados.

Y a dicho modelo, empezado a construir décadas atrás con la violenta estrategia paramilitar, se lo presenta como la salvación económica del país, las locomotoras que nos sacarán adelante. En él se funden los más caros intereses del capital transnacional y de la corrupta clase dirigente colombiana, que medra con sumas fabulosas tras cada acuerdo y contrato celebrados.

No existen en Colombia espacios de discusión que tengan la capacidad de influenciar o determinar de algún modo las decisiones ligadas al modelo de desarrollo. Como quedó demostrado en las recientes elecciones locales, los partidos políticos han sido diluidos en mezquinos liderazgos personales CORRUPTOS y carentes de principios. Las fuerzas políticas que podrían discutir el modelo están minadas.

Sólo dos formas de lucha se oponen a él de modo corajudo y pertinaz. La lucha callejera en marchas y protestas, y la lucha guerrillera en las montañas. Las recientes disposiciones sobre seguridad ciudadana aproximan la primera de ellas a la delincuencia y le atribuyen penas de prisión.  Al tiempo se nos exige la desmovilización a los alzados bajo la amenaza de la aniquilación total.

Tal es el marco en el que toma cuerpo el desesperado afán por rendir  a las FARC-EP. Sabemos muy bien cuáles son los propósitos del Presidente Santos, enriquecer todavía más a los más ricos y hundir aún más en la miseria a los más pobres. Resulta en consecuencia de cardinal importancia tender los puentes necesarios para fortalecer, unificar y defender las dos formas de lucha vigentes.

Movilización de masas y lucha guerrillera están llamadas a converger en un haz estratégico, la solución política al conflicto que se libra en Colombia. La guerra no es más que la determinación imperial y oligárquica de cerrar todos los caminos de la oposición a sus planes de despojo, el mazo con el que las clases dominantes esperan aplastar la inconformidad.

La resistencia heroica de la insurgencia colombiana, al igual que la voz en alto del pueblo movilizado en la protesta, no pueden cesar con un falso llamado a la negociación y el consenso. Cualquier intento de desmovilizar la lucha popular sin la concertación de soluciones que erradiquen sus causas estará llamado al fracaso.  No puede haber paz con represión y hambre.

Las FARC-EP rendimos sentido homenaje a la memoria de nuestro Comandante Alfonso Cano. Por nuestro pueblo y por él, nos comprometemos a persistir en la búsqueda de la solución política hasta alcanzar una paz democrática con dignidad y justicia social. La voz de estudiantes, trabajadores, campesinos, comunidades indígenas y negras, desempleados, pensionados, mujeres y clases medias agobiadas tiene que ser escuchada y atendida en Colombia.

Con el camarada Alfonso recordamos a los ilusos:

“Desmovilizarse es sinónimo de inercia, es entrega cobarde, es rendición y traición a la causa popular y al ideario revolucionario que cultivamos y luchamos por las transformaciones sociales, es una indignidad que lleva implícito un mensaje de desesperanza al pueblo que confía en nuestro compromiso y propuesta bolivariana”.

Comandante Alfonso Cano!!!

Morir por la Patria es vivir para siempre!!!

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Noviembre de 2011

¿Asocio para el crecimiento?


Aquiles Montoya. 

 Como dijo el maestro: la historia se repite, aunque el “repris” ocurre en clave de farsa o de comedia. Hace 50 años, más o menos, luego de la Revolución Cubana, casualmente, los E. U. promovieron la Alianza para el Progreso con todos los países de América Latina, con un presupuesto de 2,000 millones de dólares anuales, durante 10 años, sin embargo, el progreso, no llegó, seguimos igual o peor de subdesarrollados que entonces. Pero nos ha llegado el “asocio para el crecimiento”, aunque ahora es sólo con El Salvador en toda América y no incluye donaciones, pero si mucha asesoría técnica y supervisión, ¿tan mal anda la economía de USA?

Si la “alianza” no funcionó, ¿por qué ahora sí lo hará el “asocio”? Los E. U. ciertamente, están muy urgidos de reactivar su economía, en términos absolutos el número de pobres y desempleados que tienen, supera en mucho a los nuestros, lastima que sea muy poco aquello en lo que podamos ayudarles, no obstante nuestro gobierno está muy dispuesto a crear la legislación ad hoc para favorecer la inversión de USA, mediante los otros asocios: los asocios público-privados; sin embargo, no creo que esa haya sido la principal motivación para incluirnos entre los cuatro elegidos.

Pero la cosa cambia cuando el asocio es con Angola y Tanzania, estos países si poseen aquello por lo que gringos se desesperan. Angola posee abundante petróleo y diamantes, aunque estos sean teñidos con sangre. Por su parte Tanzania cuenta, nada menos que, oro y gas natural. Sobran los comentarios, la razón del asocio es transparente.

Para medio comprender el por qué del asocio con el “país de la sonrisa” es preciso remitirnos al cuarto socio: Filipinas. Este país, antigua colonia española, logró su independencia de forma análoga a Cuba, esto es con la intervención del nuevo imperio. Pero Filipinas a diferencia de Cuba, pero si al igual que Puerto Rico, se convirtió en 1935 en Estado Libre Asociado de USA, hasta 1946. Pero para que se mantuviera en la onda y no se le ocurriera caminar por el sendero de China, la excomunista, o de Corea, sus vecinos. El imperio siempre vigilante de la democracia, se aseguró un Tratado de Defensa Mútua en 1951 con la martirizada Filipinas de Marcos.
Ahora si ya vamos comprendiendo por donde van los tiros, en El Salvador se vino a radicar la base que expulsó Correa, la Escuela de las Américas que dejo de funcionar en la zona del canal de Panamá, nuestros militares están prestos a acompañar a los marines en su misiones de paz, no por gusto Obama es el Nobel de la misma, nuestra moneda es el dólar, lo que dice la embajada es tenido más que en cuenta por el gobierno o los políticos y por muchos mas, nos enviaron a los dirigentes de las maras bien entrenados, etc. La ANEP, parece que algo sabe, aunque su malestar dice que es porque no se les consultó a ellos, que son los dueños de este país.

Ojalá que el simbolismo del 5 de noviembre, fecha en que se inicia el proceso independencista de  España y nada más, no pase a la historia como la fecha en que se inició el proceso para convertirnos en el nuevo Estado Libre Asociado del imperio, entendido como imperialismo, para que no se confunda con el imperio de Negri.

La sospecha se confirma el asocio comienza a dar resultados: la destitución del ministro Melgar, quizá de los pocos salvadoreños que ni mojado puede entrar a la tierra de la libertad y de las oportunidades, ya es un hecho. 

En cuanto al crecimiento, no se cómo algunos economistas neoliberales y otros socialdemócratas encuentran que con el asocio se puedan superar los problemas de baja productividad y hacer que nuestra economía se vuelva competitiva y lograr el despegue. Si no se logró durante los 20 años de Arena, años durante los cuales la ANEP y el gobierno, marchaban muy de acuerdo y muy felices con las políticas neoliberales, gestadas en el llamado consenso de Washington, ¿cómo lo harán ahora que se dicen estar peleados las gremiales y el gobierno del cambio? Para superar los problemas de la baja productividad se requiere muchísimo más que un asocio con USA, me parece que eso es tan obvio que no amerita más comentarios. Nada más quisiera señalar que más les valdría repensar los planteamientos de la CEPAL, en cuanto a la estrategia de la ISI, ya que ahora se cuentan con muchas divisisas fruto de las remesas, pero que les exigiría renunciar a los tratados de libre comercio. O bien, dar una mirada hacia el sur del continente y enterarse de hacia donde sopla el viento.

Por todo lo anterior, los dirigentes del Frente en vez del beneficio de la duda, hubieran dicho, duda del beneficio. Pero como ellos son, aunque sólo ellos se lo crean, el gobierno del cambio, pues habrá que esperar para ver si la formalización de la dependencia posibilita, al menos, que los “hermanos lejanos”, como decía el monumento que les hicieron, permanezcan idem, ya que de lo contrario “nuestra” economía haría crack.

22 años y la ofensiva se reanuda


Dagoberto Gutiérrez. En los meses anteriores al 11 de noviembre de 1989, el Cerro de Guazapa ardía de tensión y concentración. En todas las unidades guerrilleras se esperaba algo grande y un rumor corría hacia arriba y  hacia abajo del cerro, culebreaba en los barrancos, se amontonaba en el bosque, se bañaba en las tardes calurosas, y día tras día, el rumor dejaba de ser rumor y el secreto aparecía como una realidad. Se trataba de una ofensiva que nos conduciría a la capital del país. Había entusiasmo y tensión. Entendíamos que era una demostración de fuerza y que si lo hacíamos era porque éramos fuertes. El hecho de llevar la guerra a la capital era como tomarse el corazón del enemigo.

El taller preparaba explosivos en cantidades y estos eran adelantados a depósitos cercanos a San Salvador. Los equipos eran revisados, los implementos de cada combatiente eran asegurados, el estado de las botas era atendido y en el ambiente flotaba una sensación de lucha a muerte. Nadie estaba seguro si saldría con vida porque además era la primera vez que se peleaba en las calles de la ciudad, en una acción concertada a nivel nacional.

La tarde que nos movimos, cada quien recogió todo y levanto todos sus implementos hasta que el campamento de El Franco, en una pequeña meseta del Cerro de Guazapa, cubierto de arboles azotados por el sol, quedó solitario, y parecía extrañar a sus habitantes. El campamento vacío parecía despedirse. Todos los combatientes nos reunimos en la explanada de El Quemado, llenos de firmeza y determinación, con una convicción inquebrantable, y sabedores que entrábamos a una etapa diferente de la guerra, superior y definitiva. Yo dirigí unas breves palabras a los combatientes y todos los rostros expresaban la decisión del combatiente y la entrega. Todos parecíamos saber que nada sería fácil y que no había retorno. Todos llevábamos al Cerro de Guazapa en nuestra mochila. Combatiríamos de ahí en adelante en San Salvador.

Antes de nosotros, ninguna guerrilla del continente había cercado la capital de su país y cuando nosotros lo hicimos fue sobre la base de la más ramificada colaboración del pueblo, y así, a las 10 de la noche del sábado 11 de noviembre de 1989, saltamos a las primeras calles de Ciudad Delgado. Veníamos del cerro San Caralampio en donde nos concentramos desde el viernes 10 de noviembre. A media cuadra de la entrada a la concentración, el ejército puso un punto de control de tráfico sobre un puente, pero no controló el movimiento. En toda la periferia de la capital estallaron los combates.

En Ciudad Delgado combatimos durante 11 días, todos los días, y solo tuvimos 3 bajas mortales: Ende, Rudi y La China. Luego pasamos a combatir en el volcán de San Salvador y después del bombardeo del 12 de diciembre, regresamos al Cerro de Guazapa. La ofensiva había durado más de un mes y demostramos que una solución militar a la guerra no era posible en el corto plazo, y que además de prolongarse la guerra se hacía necesaria una intervención directa del ejército de los Estados Unidos. La situación internacional, con el derrumbe de la Unión Soviética y la invasión estadounidense a Panamá para capturar a su general Noriega, no presentaba esta intervención como necesaria, conveniente y oportuna. Y Washington viró hacia la negociación y obligó a hacer lo mismo a la cúpula arenera gobernante y a sus fuerzas armadas. Así culmina con los acuerdos políticos que pusieron fin a la guerra, la más intensa etapa de la lucha por la revolución en El Salvador.

La lucha armada debía convertirse en lucha política, el ejército guerrillero en ejército político, la alianza de comunistas, anticomunistas y no comunista, que llamamos FMLN, debía revisarse para construir un nuevo acuerdo con las identidades de cada organización, acordes con el nuevo momento histórico. Como entrábamos a luchar adentro del sistema, debíamos saber cómo estar adentro y en contra de este sistema. Como participaríamos en luchas electorales, debíamos saber cómo hacer para que lo electoral no matara a lo político y como se ocuparían cargos públicos, debíamos saber cómo el hecho de ocupar cargos públicos, no convertiría en funcionarios a ningún combatiente. En fin, debíamos saber cómo hacer del aparato del Estado instrumentos al servicio de la continuidad del proceso histórico.

El FMLN había muerto antes de la firma de los acuerdos de paz y la guerra había terminado antes de la negociación final, pero muy pocos lo sabíamos. Sin embargo, los llamados acuerdos de paz se convirtieron en una especie de victoria presentable, y cuando la paz sustituye a la post guerra y se convierte en una especie de símbolo de desenlace victorioso, todo pareció estar listo para que el proceso político abandonara el cauce determinante y tomara un atajo que conducía directamente a las alcobas, corredores y aposentos de posiciones conservadoras, y de acomodo al antiguo orden de cosas.

La derecha nunca ganó la guerra pero ganó la post guerra. Para empezar, sepultándola, y, desde luego, la gana cuando, a la muerte del FMLN, aparece un nuevo actor político que, con el mismo nombre, llena sus bolsas de todo el heroísmo, inteligencia y sabiduría de miles de combatientes para entrar al mercado de la política y a la política del mercado.

Han pasado 22 años de ese juego y ese camino aparece derrumbado, el capitalismo planetario se hunde sin aparente remedio y el diseño político montado en el país después de la guerra estalla en mil pedazos.

El proceso parece retomar la energía y el rumbo que asegure la continuidad de la gesta heroica del 11 de noviembre de 1989.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La izquierda que la derecha quisiera

 Aquiles Montoya


Introducción

La derecha estaría muy feliz con una izquierda complaciente, no cuestionadora, dócil, racional pero pro sistema, manejable, comprable, culta pero aburguesada, que aceptara sin protestar argumentos como esos de que se trata del “interés nacional”, una izquierda que renegara del socialismo y de la lucha de clases. Una izquierda convencida de que sistema democrático es sinónimo de sistema capitalista y que por ende los empresarios capitalistas son defensores de la democracia y que además es preciso respetarlos, honrarlos y adorarlos porque gracias a ellos es que los trabajadores tienen empleos.

En una sola palabra todo ello se puede expresar en una izquierda domesticada.

Ciertamente, con los acuerdos de paz, se inicia un proceso de domesticación de los otrora revolucionarios, me refiero a las cúpulas dirigenciales de las diferentes organizaciones que integraban el FMLN; sin embargo, algunos dirigentes del actual FMLN se resisten a ese proceso de domesticación que quisiera la derecha, particularmente la derecha arenera y sus instrumentos de dominación ideológica.

Y digo que la domesticación de la izquierda revolucionaria se inicia con los acuerdos de paz, porque es a partir de ese momento que la dirigencia del FMLN acepta actuar conforme a las reglas del sistema, lo cual lleva al Frente a transformarse de movimiento revolucionario en partido político dentro de la lógica y la legalidad electoral burguesa.

Se podrá argumentar que el hecho de participar en la vida política del país de manera legalizada, no implica renunciar a sus objetivos. Que el Frente como institución política nunca ha renunciado a su ideal socialista. Formalmente, no. ¿Pero actúa conforme a ese ideal socialista? ¿Qué de su programa de gobierno en las pasadas elecciones tenía un contenido socialista? ¿Cuáles de sus actividades cotidianas revisten un carácter socialista?

El problema del capitalismo, como sistema, es que no se reduce sólo a lo económico. El sistema capitalista integra un sistema político, ideológico, jurídico, social, cultural, etc. es una totalidad estructurada que todo lo subsume y en ese sentido es sumamente difícil escapar también a los vicios que le son propios. Así, por ejemplo, las prácticas individualistas, egoístas y miserables se hacen también presentes entre aquellos que pretenden no haber renunciado a sus ideales revolucionarios, pero que están dispuestos a darle zancadilla al compañero con tal de ser candidato a un cargo de elección popular.

Ciertamente, existe una inmensa diferencia entre quienes aun se mantienen como integrantes del Frente y los otros antiguos revolucionarios que han sido cooptados, -por ejemplo, algunos directores ejecutivos de ONGs- o los otros que han sido sencillamente comprados, ellos son los que aparecen en los diferentes medios de comunicación despotricando contra sus antiguos compañeros de lucha, trabajando para el gobierno o dando “charlas orientadoras” durante los períodos electorales.

Estos que abandonaron el Frente y que afortunadamente lo hicieron solos, porque las bases del Frente no han olvidado las razones de la lucha, ni sus ideales revolucionarios, son menos peligrosos para el Frente mismo, que aquellos que sin abandonar el Frente buscan ser aceptados socialmente por la derecha.

El Frente como proyecto político revolucionario me parece que se encuentra ubicado en la actualidad en la mayor encrucijada de su historia. Por una parte enfrenta los males de una dirigencia dogmática, formada parcialmente con las visiones del materialismo histórico y dialéctico generadas en la antigua URSS y por otra la de unos aspirantes a dirigentes que, tal parece, carecen de formación marxista.

Un partido político que se define como revolucionario y que aspira como ideal último a la transformación del capitalismo y al avance hacia el socialismo, difícilmente puede tener una praxis política consecuente si carece de una visión teórica del capitalismo que le permita comprender la realidad cotidiana y las acciones de los diferentes sujetos que actúan tanto en el ámbito público como privado. Pero no se trata de cualquier visión teórica, sino que obviamente, la marxista. Por otra parte, parece que esta carencia de formación teórica marxista es lo que conduce a las diferencias que de manera permanente se presentan entre sus cuadros con algún nivel de responsabilidad.

Pero como es una encrucijada, faltan los otros dos brazos de la cruz y estos son: por una parte recuperar el ideal y sus prácticas revolucionarias y por otra, ganar credibilidad sin sucumbir a la racionalidad de la derecha, a la cual lo único que le importa es terminar de domesticar al Frente y de no ser ello posible, desacreditarlo. En la actualidad, la derecha trabaja activamente y sin tregua en impedir que el Frente logre estas tareas, a sabiendas de que el fracaso del Frente les beneficia. Es una lástima que cuadros bien intencionados del frente, no se percaten de ello y se presten al juego sucio de sus enemigos de clase.

Esto último explicaría el porque los medios de comunicación le dan tanta cobertura a todo aquel que se manifieste en desacuerdo con la actual dirigencia. Y en esta práctica de la derecha no hay que confundirse, lo mismo harían mañana con los “reformistas”, si estos llegaran a tomar el control del partido, a menos, que actuaran domesticadamente y ya no representaran ningún riesgo político económico para los grandes empresarios.

Cuando, como en mi condición de no militante del Frente, se desconocen las interioridades del FMLN, es difícil alcanzar a discernir si las acusaciones que algunos de sus miembros realizan tienen o no fundamentos reales. No se sabe si la base de las diferencias responde a razones puramente electorales o si se trata de una cuestión mucho más de fondo; o bien, si se trata de diferencias de carácter puramente personal. A menudo, las diferencias entre las personas, cuando existe unidad en los objetivos, surgen en torno al cómo conseguir esos objetivos, pero ello no debería ser motivo como para que se repitieran las escisiones del pasado, las cuales si tuvieron su origen en diferencias entre los principios y objetivos revolucionarios, como se ha evidenciado posteriormente.

1. Reflexión desde el marxismo en torno a las posibles diferencias entre la gente de izquierda.

Veamos esta cuestión de manera ejemplificada, uno se puede definir como anticapitalista, lo cual no es poca cosa. Podemos suponer que los dirigentes y los cuadros medios del Frente lo son y que están claros en el por qué lo son. Pero no me refiero a razones de carácter ético, de sensibilidad humana, o ambientalistas. Las cuales son razones valederas y nada despreciables, pero ciertamente para los marxistas existen otras razones.

Una razón de carácter general es la siguiente: cualquier problema económico, social, político, jurídico, ideológico o ecológico, si se analiza bien y se va hasta la raíz del mismo, se encontrará siempre que a la base está el sistema capitalista y su racionalidad, esto es, la búsqueda de ganancias. De ello, se deriva todo un conjunto complejo de visiones, de conductas, de acciones que sería demasiado largo de citar, razón por la cual remito al lector a un escrito anterior.

Pero bien a pesar de coincidir en el estar en contra del sistema y a favor del socialismo, pueden surgir diferencias en cuanto a lo que entendemos por socialismo. Si por socialismo entendemos el que se intentó construir en la URSS, pues, sencillamente me parece, que eso no es a lo que aspiraría para nuestro país y ello, a pesar de que conocí lo mucho que habían avanzado los soviéticos en materia social, lo cual no es poca cosa. No obstante en aquellos años lejanos de mi juventud, ante la imposibilidad de proponer algo alternativo, siempre sostuve: Si, estoy a favor del socialismo porque resuelve los problemas de la pobreza, pero al día siguiente del triunfo de la revolución, yo me marcharía, porque siento que el régimen asfixia, y yo necesito para vivir también de libertad. Claro, tal actitud era fácilmente definida en aquel entonces y probablemente también ahora como una posición pequeño burguesa. Si embargo, a este momento, estoy convencido que era una postura profundamente marxista. Ya que Marx, quien no era muy dado a especular, planteaba su visión del socialismo en los siguientes términos:

Finalmente, imaginémonos, para variar, una asociación de hombres libres que trabajan con medios colectivos de producción y que desplieguen sus numerosas fuerzas individuales de trabajo, con plena conciencia de lo que hacen, como una gran fuerza de trabajo social. [1]

Esta es una de las pocas referencias que tiene Marx, sobre lo que podría ser el socialismo y es claro en ella, la importancia que le asigna Marx a la libertad. Ya que no sólo explícitamente hace referencia a una asociación de hombres libres, sino le añade que actúan con plena conciencia de lo que hacen y no se puede tener plena conciencia de lo que se hace, si no se es libre, si no se tiene libertad.

Ahora bien, no se piense que esta libertad tenga algo que ver con la libertad burguesa, propia de las democracias capitalistas. Una sociedad que manipula las conciencias, que desinforma, que distorsiona la realidad, que sesga las opiniones, ciertamente, no es una sociedad libre. La libertad condicionada que existe en USA o en El Salvador de hoy, no son diferentes, ambas responden a la necesidad de reproducir el sistema y sus aparatos de dominación y quien no reconozca o acepte el carácter condicional de su libertad, no sólo no tiene acceso a los medios de comunicación masiva, sino que si lo hiciera mediante cualquier medio de comunicación, por muy marginal que este fuera, será sancionado, ya que el régimen se encarga de tener censores de lo que se dice y se escribe en cualquier medio de comunicación. Estas son sociedades totalitarias disfrazadas de democracias.

De igual manera, tendríamos un serio desacuerdo si pensáramos, siguiendo la visión europeísta del marxismo y particularmente, la divulgada en los manuales soviéticos, que el sujeto revolucionario tiene que ser necesariamente el proletariado. Y si a partir de ello con una postura dogmática y mecánica dedujéramos que, siendo que en nuestro país no existe un proletariado masivo, procedería entonces realizar primero la revolución democrático burguesa, para generar así el proletariado, como un paso previo a revolución proletaria, tal como lo sostenían algunos partidos comunistas latinoamericanos en épocas pasadas.

No sé si exista actualmente alguien que siga sosteniendo tal tesis. Ejemplo claro de dogmatismo, ya que como la realidad no se ajustaba al dogma, había que transformar la realidad para ajustarla a la teoría. Algo similar ha ocurrido con el dogma neoliberal, se ha buscado ajustar la realidad a la doctrina. Cuando lo correcto es lo contrario. Las teorías en las ciencias sociales son un instrumento de conocimiento de la realidad, surgen de una realidad y dan cuenta de esa realidad. Puede ocurrir que las realidades coincidan y en consecuencia una teoría que surja para explicar una realidad particular sea aplicable a otra realidad. Tal sería, por ejemplo, la teoría del intercambio desigual de Prebisch que surge para explicar la realidad latinoamericana y sin embargo, es extensiva al tercer mundo.

Sin embargo suponiendo que existiera coincidencia en lo que se entiende por socialismo y sobre el sujeto histórico, a pesar de estas coincidencias se presentarían seguramente diferencias en cuanto al cómo avanzar hacia el socialismo: ¿Lucha armada o vía electoral?

En el pasado se pensó que la lucha armada era una opción, algunos pueblos habían tenido éxito con esta vía hacia la construcción del socialismo. Pero no sólo eso, sino que cuando los pueblos caen en la desesperación, la reacción instintiva es a la violencia. Violencia que de no ser correctamente canalizada, no se convierte en una violencia revolucionaria, en el sentido de dar paso a la construcción de una nueva sociedad, sino sencillamente a la destrucción de la misma. Como cualquiera de las dos afectaría a los burgueses, aunque de distinta manera, están dispuestos, no sin dolor y de mala gana, a abrir algunos espacios de praxis política controlada. La cual se presenta, para alguna izquierda, como la alternativa democrática para avanzar hacia el socialismo, luego de controlar el ejecutivo. Seguramente piensan que luego de una serie de cambios estructurales sucesivos se puede ir avanzando paulatinamente hacia la nueva sociedad.

Aunque existe otra izquierda, que sé autodenomina izquierda democrática, pero que de izquierda no tiene nada, es mucho más ingenua e ignorante y piensa que no es necesario acabar con el capitalismo para resolver los problemas de nuestra sociedad. Esta es la izquierda cosmetóloga que para tranquilizar su conciencia le basta con darle algunos retoques al sistema.


2. Una nueva visión acerca del sujeto y del cómo avanzar hacia una sociedad alternativa a la capitalista en el Tercer Mundo.

Debo reconocer que escribir este apartado es uno de los retos más difíciles a los que me he enfrentado en mi vida académica, esta dificultad está relacionada con el escepticismo que se tiene acerca de las potencialidades de la realidad socioeconómica, política y cultural, llamada economía solidaria, economía del trabajo o nueva economía popular, a cuyo estudio he dedicado la mayor parte de mis esfuerzos durante los últimos años, y al hecho de que resulta prácticamente inconcebible que alguien se atreva a cuestionar el carácter de sujeto del proletariado y el rol de vanguardia del partido. Sin embargo, el cuestionamiento viene más en línea de lo que se ha entendido por proletario, identificándolo con el obrero industrial, y no en el sentido marxista, en donde proletario es todo trabajador. Y en cuanto al partido, nos parece que aún tiene un papel importante que desempeñar, si abandona su visión vanguardista y acepta que la realidad ha cambiado y que han aparecido otros agente de cambio muy importantes como son: las comunidades organizadas, las cooperativas, el movimiento social, etc.

Pero ocurre que en nuestros países, la realidad está marchando por otros caminos y aunque por ahora no sean significativos cuantitativamente, si nos ofrecen una realidad cualitativamente diferente y muy esperanzadora para quienes miramos esos procesos, no tanto en su realidad sino que en sus potencialidades.

Existen actualmente en el mundo, pero principalmente en el submundo capitalista, aquel donde el sistema revela su verdadero rostro, como dijera hace muchos años Eduardo Galeano, los otros, los que no son pragmáticos, los que se resisten a creer que la utopía ha muerto, los que creen que otro mundo es posible, estos, los otros, son a los que llamamos constructores de sueños. Y son constructores de sueños, porque a diferencia de los antiguos utopistas que primero soñaban, estos han comenzado por hacer para después soñar, pero en su construir soñando, van soñando que es posible otro mundo construir. Están en Brasil desde hace ratos, han surgido con fuerza en la Argentina recientemente, en Chile los encontramos también, como en Bolivia, en Perú, Ecuador y en toda Centroamérica, solo para mencionar los más conocidos por nosotros.[2] Para una mejor compresión de este apartado sería recomendable leer el trabajo completo del cual extraigo la cita.

Antes de proceder al desarrollo teórico, quisiera citar el pensamiento de algunos integrantes de la comunidad Nueva Esperanza:

Recuerdo la cantidad de opiniones y propuestas... sobre el gran sueño de lo que queríamos ser, de nuestras vidas en la comunidad que íbamos a crear, una comunidad viva, dinámica, desarrollada, autogestionaria, solidaria, con salud, educación, viviendas dignas, proyectos productivos.... etc. En fin, ser una comunidad forjadora de nuevos valores para contribuir a la construcción de una sociedad nueva. Se valoraba que todo esto era posible lograrlo mediante el compromiso y el esfuerzo de cada uno, que no sería fácil, que en el camino nos encontraríamos con grandes desafíos pero que debíamos hacerlo para hacer realidad nuestros sueños.[3]

La cita anterior nos muestra lo que yo denomino el momento utópico, en el sentido de lo todavía no realizado, pero que ya tiene una existencia a nivel ideal y que plantea una serie de exigencias su posible concreción.

Al llegar nadie tenía nada, y ahora todo el mundo tiene sus pollitos, sus chanchitos, sus vaquitas. Y todo eso se debe a la organización y a la orientación que nos hemos dado. Porque es muy importante la orientación. Mire el asistencialismo jode, porque la gente se acostumbra a que se les dé y cuando la asistencia termina, se hunde todo. Pero aquí se supo orientar. Por ejemplo, el taller de costura es autónomo, se ha dejado libre a las mujeres que trabajan en él para que se organicen como quieran y van teniendo éxito, con lo cual van naciendo nuevos proyectos para mujeres. Otro ejemplo es la granja de pollos, otro proyecto que dirigen las mujeres y que pinta muy bien.... Yo estoy trabajando ahora en el proyecto de pesca y en el de odontología...[4]


Del momento utópico se pasa al de la implementación, a la realización de los sueños, donde se ven los resultados y se sigue soñando e implementando nuevos proyectos. Por eso, me gusta llamarles: constructores de sueños.

Nuestros proyectos son de tres tipos: los que pertenecen a la cooperativa: ganadería, agricultura, pesca y transporte y también la tienda, todo esto lo coordina la directiva de la cooperativa. Luego tenemos los proyectos sociales: la educación, la salud, la vivienda, el agua, todo lo que entra en el área social y esto lo lleva el comité comunal y luego están los proyectos independientes, porque no son de la cooperativa, ni de la comunidad pero que tienen el reto de aportar, el compromiso pues, de aportar al área comunal. Y en esto está el taller de costura, la granja de pollos, el comedor.[5]

En esta cita se observa el carácter integral que posee la estructura comunitaria, es claro que lo económico resulta relevante y que lo enfrentan de manera asociada y con propiedad colectiva y mediante el trabajo cooperado, pero no se descuida lo social, ni se deja a que cada cual lo resuelva de la manera que pueda, sino que la comunidad lo asume de manera social y comunitaria. Y a su vez, lo que denominan proyectos independientes, si bien benefician a sus integrantes, también deben de contribuir a la satisfacción de las necesidades comunales, la solidaridad está presente en toda la vida de la comunidad.

Estando aquí comprendo mejor lo que significa partir de cero. Porque los ricos son cada vez más ricos, y los pobres trabajan y trabajan y no pasan de lo mismo. Yo he llegado a llorar de tristeza cuando veo a la gente con la piel curtida de trabajo, de quemarse la piel con el sol, de trabajar. No me estoy refiriendo a la gente de Nueva Esperanza, sino a la gente que vive alrededor. Esta gente no pasa de su analfabetismo, de su desnutrición, por no decir hambre, no pasa de su ranchito de lámina, cartón y paja. Y, ¿por qué?, porque este sistema está organizado de tal manera para que el pobre sea cada vez más pobre. Y eso es un pecado para nosotros. [6]

Vea usted las reflexiones de una religiosa que ha acompañado a la comunidad de Nueva Esperanza. Creo que sobran los comentarios.

Volviendo a nuestra temática, comencemos, pues, por hablar del sujeto del cambio histórico. A este lo clasificamos en sujeto real y en sujeto potencial. Y como se observará sigue siendo el proletariado, si a éste lo entendemos como trabajadores. El sujeto real está constituido por todos aquellos que de forma organizada enfrentan sus problemas de pobreza y exclusión social y que avanzan hacia formas asociativas en los diferentes ámbitos de la actividad económica. Que practican nuevos valores como la unidad, la cooperación, la solidaridad, etc. Y que practican la democracia participativa, en su quehacer sociopolítico. Los sujetos potenciales, son los asalariados del sector capitalista de la economía, los empleados del sector público y el resto de trabajadores en el sector no capitalista de la economía, que no poseen las características previamente señaladas para el sujeto real, por ejemplo: los campesinos o integrantes del sector informal urbano.

Y decimos que son sujetos potenciales, porque pueden transformarse en sujetos reales dejando, por ejemplo, su condición de asalariados y avanzando hacia formas autogestionarias de la producción, lo cual genera formas de cooperación, de unidad, de solidaridad, de participación en el ámbito económico, lo cual al ser interiorizado se manifiesta en los diferentes ámbitos de la actividad humana. Sobre el particular las experiencias en la Argentina son muy aleccionadoras, como pequeñas muestras de la potencialidad sujetual de los obreros. O el caso de los integrantes del Movimientos de los Trabajadores sin Tierra en Brasil, que en los espacios económicos que los campesinos organizados han arrebatado al capital, están creando los gérmenes de una nueva sociedad.

La historia nos enseña que el capitalismo se manifiesta de manera marginal en las entrañas de la sociedad feudal europea y que en la medida que fue creciendo cuantitativamente, logra el suficiente poder económico para transformar la sociedad toda. Las células burguesas se desarrollan con anterioridad al asalto del poder político y no lo contrario. Por otra parte, Marx nos decía, en las entrañas de la sociedad vieja surgen los elementos de la sociedad nueva.

Por otra parte, existe un planteamiento marxista muy interesante en la Tercera tesis sobre Feuerbach:

La teoría materialista de que los hombres son productos de las circunstancias y de la educación, y de que, por lo tanto, los hombres modificados son productos de circunstancias distintas y de una educación distinta, olvida que son los hombres quienes modifican las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a la división de la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad (así, por ejemplo, en Robert Owen).
La coincidencia de la modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria. (Cursiva en original)[7]

Las diferentes actividades humanas no son actividades compartimentadas y en consecuencia, puedo suponer que existe una interacción entre las mismas. El carácter alienado y alienante del trabajo en el capitalismo, se manifiesta también en prácticas políticas alienadas, en una ideología pro sistema y en una formación cultural burguesa. Claro, todo ello es reforzado por los aparatos de dominación del sistema: los medios de comunicación, la educación, las religiones retardatarias. Así como la misma actividad social que presiona hacia prácticas consumistas y al tener cosas como forma de realización personal. La mayor preocupación del régimen es que las personas puedan llegar a pensar por su propia cuenta, que se dejen afectar por la realidad y que lean o escuchen opiniones diferentes a la “verdad oficializada”.

Por tal razón es que el último párrafo de la anterior cita de Marx, fue para mi un verdadero quebradero de cabeza y vea si no, ¿cuándo ocurre la praxis revolucionaria que posibilita la coincidencia de la modificación de las circunstancias y la actividad humana? ¿Ocurrirá en un proceso revolucionario, como la lucha armada que conocimos en el país que llevó a modificar las circunstancias y la actividad humana? ¿O bien ocurrirá en el proceso de construcción del socialismo en una determinada sociedad? La historia no me ha permitido obtener una respuesta absoluta, aunque si respuestas parciales y una hipótesis, que me parece bastante plausible, a partir de algunas prácticas en la economía solidaria que se vive en muchas comunidades organizadas.

Intentemos explicarnos. Durante los años de la guerra, tanto los combatientes como las familias desplazadas, debido a una serie de circunstancias propias de la guerra, se vieron forzados a modificar una serie de actitudes, de visiones y de conductas tradicionales y fueron descubriendo lo mejor de sí mismos. Como la disposición a entregar la vida por un ideal, el soñar con una nueva patria libre y liberada, el sacrificio diario, la unidad, la cooperación, la solidaridad, etc. Ciertamente, no creemos que lo anterior sea una verdad absoluta y generalizable. Hubo otros que descubrieron lo peor del ser humano. Pero bien, en muchas comunidades organizadas, e integradas por desmovilizados y por familias desplazadas, he encontrados a esas personas transformadas, a esas personas que practican nuevos valores. Pero he allí lo interesante: al buscar enfrentar sus problemas de pobreza y exclusión social de manera organizada, están cambiando sus circunstancias y se están modificando a sí mismos.

Las diferentes actividades económicas que realizan, no se han socializado en su totalidad, ya que existe aún trabajo individual o familiar. Sin embargo, no es menos cierto que a medida que se avanza en la organización se va accediendo a formas colectivas de propiedad y a formas asociativas en diferentes ámbitos de lo económico, tales como en la comercialización, en las finanzas, en los servicios, etc. Donde se practican los valores de unidad, solidaridad y cooperación, etc. No sólo se han liberado de la explotación capitalista, sino que han logrado que su trabajo vaya dejando de ser un trabajo alienado y alienante, en la medida que se participa en la planeación, en la proyección y en la toma de decisiones. Pero esos valores y esa nueva actitud participativa y deliberante, también se hace presente en el ámbito político, en lo social, en lo cultural.

Elemento clave en todo este proceso es la organización, ya que ella posibilita socializar experiencias, problemas y sueños individuales. Las personas van descubriendo que sus problemas no son exclusivos de ellos, sino comunes a los otros. Pero lo más importante: las personas van tomando conciencia de que no tienen la culpa de estos problemas. Quizá en un primer momento responsabilicen a los gobiernos, al modelo, a la dependencia, pero en ese proceso terminarán por descubrir que la causa última radica en el sistema capitalista y a partir de esto estarán en capacidad de valorar de mejor manera sus esfuerzos por lo que están construyendo.

Y cuando comparten sus sueños, descubren también que otros tienen sueños semejantes y que el soñar con otro mundo mejor, no es cosa de ingenuos, de ignorantes o de locos. Entonces, ya se está en camino de hacer realidad esos sueños.

Pero igual se socializan experiencias empíricas y conocimientos teóricos, lo cual contribuye a potenciar sus actividades y a evitar errores ya cometidos. Entre las comunidades organizadas se va generando un conocimiento colectivo muy rico, el cual se comparte de manera generosa, entre si y con las nuevas generaciones.

La organización tiene como base a la comunidad, la cual da paso a la asociación de comunidades en un territorio próximo, para luego pasar a la asociación de asociaciones en territorios más distantes y podría seguir avanzando hacia espacios mayores tanto a nivel nacional como internacional. Pero a su vez esta organización está atravesada por otro tipo de organizaciones, tales son, por ejemplo, la de mujeres, de jóvenes, de educadores, de lisiados, de productores, etc.

Esas nuevas prácticas que tienen las comunidades organizadas en lo económico y en lo social, también se manifiestan en nuevas prácticas políticas. Donde lo novedoso viene a ser la inversión de roles entre el partido y las organizaciones, a partir de la cual se transforma la práctica política tradicional en la que es el partido el que instrumentaliza a las organizaciones, y las pone en función de sus intereses electorales, de sus proyectos políticos o de sus luchas.

La organización comunitaria no conduce a la despolitización, como pudiera pensarse en razón de que en ciertas ocasiones rechazan la presencia del partido en sus luchas reivindicativas, es todo lo contrario. El avance en su nivel de politización les ha llevado a comprender y a diferenciar cuando sus luchas deben de darlas solos, cuando requieren del acompañamiento del partido y cuando se requiere del partido para conseguir determinado objetivo. Esta es la inversión a que me refiero, por eso es que cuando se trata de conseguir el poder municipal se usa el canal del partido para llevar a sus candidatos. Pero esos candidatos, luego gobernantes municipales, son representantes de las comunidades y aunque, pueden ser también miembros del partido, su compromiso y responsabilidad real es con las comunidades, aunque formalmente respondan al partido.

Lo anterior viene a modificar la labor administrativa municipal, en tanto que el consejo municipal continua con las prácticas propias de las comunidades organizadas, donde se vive la democracia participativa y se priorizan los problemas a enfrentar mediante asambleas generales con participación de la gente. Los cabildos abiertos dejan de ser una cuestión meramente formal y pasan a ser prácticas democráticas auténticas. Además de que los integrantes de los consejos municipales no sólo conocen de los problemas más urgentes a resolver, sino que los viven.

Bien, para los fines de este ensayo me parece que lo dicho es suficiente, no obstante para quien desee seguir conociendo sobre el particular y descubrir más argumentos a favor de mi tesis, al final de este trabajo está una lista de diferentes materiales que se pueden leer. Por ahora prefiero llegar al punto que me ha impulsado a escribir este ensayo y es el siguiente:

Para la izquierda revolucionaria la prioridad política no es ganar la presidencia de la república, ni siquiera las diputaciones aunque son necesarias, sino los consejos municipales, ya que los cimientos de la nueva sociedad es necesario y posible construirlos en la base misma de la sociedad.

Sé que para muchos esto puede resultar descabellado, sobre todo cuando miran la posibilidad de ganar la presidencia a la vuelta de la esquina. Y es por eso que dicen de no haber sido por el candidato, de no haber sido por las técnicas, por los métodos, por las armas obsoletas, por la propaganda sucia, etc. Ya estaríamos sirviéndole a la gente... En el pasado así se veía también el triunfo de la revolución: a la vuelta de la esquina. Aprendamos de la historia.

Hay verdades que son conocidas y sin embargo, en la práctica se ignoran. Es sabido que las revoluciones, los cambios radicales de la sociedad, no se realizan por decreto. Que no basta con poseer el poder formal, si no se cuenta con poder real y el poder real radica en lo económico. Dado el poder económico con que cuentan los grupos familiares empresariales en el país, un gobierno de izquierda en el remoto supuesto que accediera al ejecutivo en el corto plazo, sólo sería viable con una izquierda domesticada, que respondiera a los intereses de la gran burguesía y de las transnacionales. No es muy lejano el ejemplo histórico de Duarte, quien a pesar de contar con el apoyo de la fuerza armada y del imperialismo no pudo gobernar y en consecuencia consolidar las reformas estructurales que había sido posible decretar en el marco de la guerra y con objetivos más contrainsurgentes, que sociales. La resistencia de los grupos familiares empresariales en el país, debido a la concentración y centralización del capital, les facilita el ponerse de acuerdo y resolver sus propias contradicciones. No existen fracciones poderosas de la burguesía que sean distintas y que tengan intereses diferentes, los cuales generarían contradicciones que podrían ser utilizadas por la izquierda. Es más, los pequeños y medianos empresarios, cuando ven peligrar el sistema, se agrupan con los grandes en un solo bloque como las vacas en la Argentina ante la amenaza de una fiera. Este fue el origen de ARENA.

No reconocer estas realidades revelan un desconocimiento de lo que es el capitalismo o pecar de un excesivo voluntarismo. Para cambiar la realidad es preciso conocerla y conocerla en su esencia y no tan sólo en su apariencia.

Supongo que para la izquierda revolucionaria no partidaria puede resultar mucho más fácil aceptar un planteamiento como el que realizo; en cambio para la partidaria la cuestión se presentaría mucho más difícil de aceptar, en razón de su heterogeneidad de intereses, de aspiraciones, de proyectos, de visiones, etc. Y sin embargo creo que existe en la base social del FMLN, quienes no sólo podrían estar de acuerdo con mi planteamiento en términos teóricos, sino que además están dedicados a construir esa sociedad alternativa. Y tal suposición es precisamente lo que me ha animado a escribir este ensayo, reuniendo una serie de elementos que he expresado verbalmente, de manera desarticulada desde hace ya bastante tiempo. No se trata, pues, de una reacción ante la pérdida del FMLN y a un intento de contrarrestar la desesperanza que se generó entre muchas personas de izquierda.

Sé que aceptar un cambio en las prioridades políticas y en el rol del partido, tiene implicaciones muy grandes, sobre todo después de haber orientado la actividad partidaria a la lucha electoral, la cual ha demandado cantidad de recursos humanos y materiales, los cuales, siendo honestos, debemos de reconocer que ha sido un absoluto despilfarro, porque en nada se ha beneficiado a la gente. Al menos esto es así, en lo que a las campañas presidenciales se refiere. Prácticas muy propias del capitalismo, ¿debe seguirlas imitando la izquierda revolucionaria? ¿O se deben de buscar formas alternativas? ¿Qué hacer?

Son muchas las actividades que tendrían que realizarse, algunas hasta escapen seguramente a mi imaginación o a mis conocimientos, pero podemos mencionar algunas. En primer lugar, propiciar o generar organización a nivel de la base, esto es, entre quienes definíamos como sujetos potenciales. Y como estos sujetos potenciales son diferentes, los objetivos o los móviles de la organización tienen que ser también diferentes.

Los motivos de la organización en la maquila, por ejemplo, son muy diferentes a los de los trabajadores del sector informal urbano, como estos a su vez no coinciden con los de los campesinos o los de los empleados públicos. Pero todos tienen que tener como horizonte la construcción de una sociedad alternativa a la capitalista y en ese sentido deben de irse dando algunos pasos en esa línea.

La organización de los trabajadores en las maquilas, o de manera general en las empresas capitalistas, debe de orientarse en lo inmediato a las actividades reivindicativas, pero sin dejar de lado la posibilidad de transformar esas empresas capitalistas en empresas autogestionadas por los trabajadores. Los maquileros son muy dados a cerrar empresas y a dejar en la calle a los trabajadores, es entonces necesario que los trabajadores se vayan preparando para tomarse la empresa y convertirla en una empresa autogestionaria que podría seguir maquilando productos. O de manera general, cuando se presentara una crisis como la ocurrida en la Argentina, que condujo al cierre de muchas empresas, las cuales fueron tomadas de manera espontánea por los trabajadores y las echaron a andar mediante una labor autogestionaria. Lo cual viene a evidenciar que los trabajadores no necesitan de los patronos para poder producir.

Es preciso apoyar la reactivación de las cooperativas de la reforma agraria o transformarlas en comunidades rurales organizadas, como ha ocurrido en algunas regiones del país. Lo importante es que se constituyan en un auténtico poder económico y político.

Continuar y profundizar la organización de las comunidades rurales e ir conformando asociaciones de comunidades, a fin de gestionar proyectos económicos y sociales de mayor cobertura. Para mejor comprender lo anterior es preciso establecer algunos de ejemplos de cómo funciona la economía solidaria. Cuando se ha logrado avanzar hacia la creación de una asociación de comunidades es posible constituir asociaciones de productores, ya sea de hortalizas, de leche, de granos básicos, de caña de azúcar, de frutales, de calzado, de ropa, de muebles, de pan, etc. También aparece la necesidad de constituir asociaciones para la comercialización de los productos, para abastecer de insumos a los productores, para prestarles servicios, para captar y canalizar recursos financieros, etc.

Sabido es que el mayor problema que enfrentan los trabajadores del área rural es el desempleo, en consecuencia lo que se requiere es promover proyectos económicos sostenibles, que generen empleo e ingresos. Pero es preciso avanzar de los microproyectos a los macroproyectos, a fin de que se conviertan en actividades rentables y no de mera sobre vivencia. Y ello es posible, cuando se avanza de la asociación comunitaria, a la asociación de comunidades.

Promover la articulación económica entre las comunidades organizadas y de éstas con las cooperativas de la reforma agraria. Las relaciones intracomunitarias e intercomunitarias podrían comenzar a prescindir del dinero en efectivo en sus transacciones comerciales, y solamente utilizarlo como unidad de cuenta, de la misma manera en que se utiliza el colón, como dinero virtual para establecer el precio de los artículos. A esta actividad comercial sin usar el dinero en efectivo se le denomina en la actualidad trueque, aunque al interior de las asociaciones comunitarias podrían usar algún tipo de moneda creada por ellos y de circulación limitada en la zona. Esto tendría numerosas ventajas, entre las cuales cabe mencionar las siguientes: se induciría a la compra de los productos producidos por los mismos productores asociados, se generaría cierto grado de desconexión de los circuitos del capital, con la cual se disminuiría la expoliación, se avanzaría hacia la eliminación del fetichismo mercantil y todas sus implicaciones, se avanzaría hacia el comercio justo, etc. Pero como no se espera la autarquía, las ventas al sector capitalista de la economía, posibilitarían las compras de lo que necesiten para su funcionamiento las comunidades.

De igual manera resulta de suma trascendencia profundizar la organización de los sectores informales urbanos. Este es un sector que padece de la expoliación del capital como un todo, pero que a menudo tiende a asimilarse al sector empresarial capitalista, por razones puramente ideológicas y de conveniencia política, pero que no reciben ningún auxilio, ni apoyo real del gobierno.

Promover la articulación económica entre los informales urbanos organizados y los trabajadores rurales organizados, ya sean de cooperativas o de comunidades. Un ejemplo interesante es la de la red COMAL en Honduras, acá también se podrían crear redes comerciales entre productores, comercializadores y consumidores.

En todo este proceso juegan un rural importante los consejos municipales, como promotores, organizadores y facilitadores de la nueva estrategia. Pero para hacerlo es preciso que avancen desde los diferentes enfoques de desarrollo local, a la visión mucho más progresista de economía solidaria. Si realmente deseamos construir una sociedad alternativa a la capitalista, tenemos que comenzar a hacerlo desde la base misma de la sociedad, en las comunidades, en las cooperativas, en las asociaciones, etc. que se desarrollan, que tienen vida en lo local y donde los consejos municipales pueden jugar un importante papel. Por ello es que la prioridad del Frente debe de estar en las alcaldías.

Claro, que ello implicaría un cambio radical en la composición, en la orientación y en el trabajo de los consejos municipales.

De igual manera, los cuadros políticos del frente deben de promover la creación de ADESCOS y de ya existir las mismas, procurar reorientar su trabajo, hacia el enfoque de la economía solidaria.

Un papel de máxima trascendencia en este proceso le corresponde a las ONG. Sé que las hay de diferente tipo, desde las que buscan perdurarle la vida al sistema, hasta las que creen que otro mundo es posible y que han venido trabajando, sin desmayar, por hacerlo realidad. Necesario es que socialicen sus experiencias, tanto las positivas como las negativas.

3. La necesidad del análisis marxista para la izquierda revolucionaria

El viejo Lenin decía sin teoría no hay movimiento revolucionario y Nestor Kohan le añade, como sin práctica ni proyecto político difícilmente haya producción teórica.

El capitalismo es un sistema que todo lo fetichiza, que encubre su realidad esencial y es por ello, que resulta tan fácil caer en sus redes y quedar atrapado en el ámbito de la apariencia real. Veamos un ejemplo rápido y obvio. El fenómeno de la explotación en el régimen feudal era evidente, los siervos sabían perfectamente que eran explotados, porque veían la cantidad de su producto que tenían que entregarle al señor feudal o los días que tenían que trabajar para su señor sin recibir nada a cambio, no había lugar a dudas que el señor se apropiaba de algo que a ellos les pertenecía. Ya no digamos, los esclavos. Sin embargo, en el capitalismo la explotación se encubre, al presentar el salario como el precio del trabajo, no hay modo de ver la explotación; y sin embargo, si no existiera explotación no se podría entender porque unos cuantos capitalistas atesoran grandes fortunas, mientras que los trabajadores que son quienes crean la riqueza sufren de la pauperización absoluta y relativa.

La cosa se complica aún más en países como el nuestro, donde gran parte de los trabajadores no son asalariados y no se ve, de qué manera ellos contribuyen también a ampliar la fortuna de los capitalistas y se les busca asimilar a la clase empresarial, en tanto pareciera que las diferencias entre un cuenta propia, una microempresa y una gran empresa sólo son cuantitativas, unos son chicos, otros son medios y otros grandes. Pero no existe ninguna diferencia cualitativa, cuando la realidad esencial es que los primeros no son capitalistas y que sufren la expoliación de los capitalistas, tanto como los obreros sufren de la explotación. Los fenómenos son diferentes y se requiere de la teoría para poder comprenderlos.[8]

El conocimiento de la realidad en una sociedad capitalista, en la cual la realidad se encubre, se disfraza, es de suma importancia para cualquier intelectual que se precie de serlo, pero es imprescindible para la izquierda, que se dice revolucionaria. En razón de que recientemente se discutía en nuestro medio la creación de un tal FOSALUD, permítaseme utilizarlo como ejemplo de utilización del método marxista de análisis, lo cual evidenciará a su vez la carencia de formación teórica marxista de, al menos, la bancada del FMLN en la asamblea.

Primer paso: Cómo se presenta el hecho o fenómeno a nivel de la apariencia real, esto es, de manera fetichizada. Impuesto a los cigarros y bebidas alcohólicas, etc. Que los viciosos paguen de manera solidaria los servicios de salud de los pobres. Parece muy justo, muy racional y muy atinado el Presidente de la República que retomó una propuesta del FMLN.

Segundo paso: Cómo se presenta el hecho o fenómeno a nivel de la realidad esencial, esto es, desmitificada: No hay tal impuesto a los cigarros, etc. Si no a los usuarios, a quienes de víctimas se busca convertir en victimarios. Sabido es ya que las adicciones no son un problema ético o moral, sino enfermedades que tienen múltiples causas.

Tercer paso: Relación entre el nivel aparencial y el nivel esencial. Quienes deberían de pagar el impuesto, obviamente, son quienes se apropian de grandes beneficios a causa de la adicción que propician y fomentan mediante la publicidad, esto es, las empresas que producen y comercializan los productos adictivos, así como las empresas que lucran con la publicidad de tales artículos.[9]

Pero claro, el señor presidente siendo consecuente con los intereses que representa y los suyos propios, nos dijo en campaña que no habría más impuestos, pero lo que no nos dijo era, que para los empresarios no habría más impuestos. Y el FMLN, parece que estaba de acuerdo, al menos, en lo que al FOSALUD se refiere.

Ahora bien, no basta con tener un buen método de análisis, es preciso contar con una teoría que permita desmitificar la realidad aparencial del capitalismo y en tal tarea, El Capital de Carlos Marx, sigue siendo insustituible y no porque lo dijo Marx, sino porque coincidimos con sus planteamientos y cuando encontramos una realidad no explicada por su teoría, buscamos la forma de teorizar sobre la misma, a fin de conocerla. El capital, ciertamente no es La Biblia, pero es que nosotros tampoco somos creyentes, sino intelectuales marxistas.

4. La izquierda que el pueblo necesita.

El pueblo salvadoreño, las mayorías populares, todos aquellos que han sufrido la explotación y la expoliación del capital, todos aquellos que han sufrido de la impunidad y la soberbia de los ricos, todos aquellos que arriesgaron su vida por un futuro mejor, todos los que vivimos la libertad condicional del régimen burgués, todos los jóvenes víctimas de este sistema opresor y excluyente, las madres de los desaparecidos, etc. Necesitamos una izquierda revolucionaria, analítica, crítica, coherente, utópica, consecuente, orientadora, militante, pensante, anticapitalista y marxista. Y que recupere la mística revolucionaria.

Es preciso recuperar el orgullo de ser marxista y no andar pidiendo disculpas por serlo, los marxistas luchamos por desenmascarar el régimen burgués, por acabar con el sistema capitalista, para hacer realidad la justicia, la solidaridad, la cooperación, la igualdad de género, la preservación de toda forma de vida y en consecuencia, preservar la naturaleza. Quienes deben de sentirse avergonzados son aquellos editorialistas de los medios de comunicación de la burguesía, los intelectuales orgánicos del capital, los funcionarios públicos, los pastores retardatarios, etc. Todos los que buscan encubrir la realidad del sistema, los que justifican a los empresarios capitalistas, los que le sirven de ideólogos a la burguesía, los políticos corruptos, los intelectuales pancistas. Ellos son los que debían de sentirse avergonzados de ser lo que son: cómplices del mantenimiento del status quo.

En esta democracia de opereta la mayoría de políticos y de los medios de comunicación, han pasado a realizar el papel, que con otros medios, realizaron en el pasado los militares: el de preservar el sistema. Y es que las razones, las causas de la lucha no han variado en nada, por eso es que para la izquierda revolucionaria se torna una necesidad el aprovechar la ausencia de represión física, desenmascarando la realidad, formando cuadros revolucionarios, haciéndole evidente a la población la identidad que existe entre: ANEP, el Ejecutivo y FUSADES. Se presentan como tres instituciones diferentes, pero tienen idéntica alma, por sus venas corre la misma sangre, la del capital. Y aunque tienen funciones diferentes, responden a los mismos intereses: los del capital

Por eso que no basta con criticar al gobierno, es necesario hacerlo con ANEP y FUSADES. Desenmascarar sus formulaciones y planteamientos y no dejarse deslumbrar por sus “doctas” posturas, poco importa que provengan de intelectuales pancistas criollos, o de extranjeros. No tienen razón, ni justicia, porque responden a los intereses del capital y lo bueno para el capital o los capitalistas, nunca será bueno para la población explotada o expoliada. No hay que dejarse “dar atol con el dedo”, con la falacia del interés nacional, detrás del interés nacional siempre está más de un burgués agazapado.

La consecuencia entre la visión revolucionaria y su ideal socialista complican al Frente cuando aspira a la presidencia de la república, ya que entonces, particularmente, entonces, se dibuja como un partido político burgués mas, aunque con cierto tinte progresista. Y tal falta de consecuencia confunde a la población, ya que cuando con su programa de gobierno busca ser complaciente con la burguesía y ser aceptado por la misma, el pueblo no encuentra por donde vendrá la solución a sus problemas. Por otra parte, la burguesía para que quiere que gobierne el Frente, si para eso tiene su partido.

El Frente tiene que realizar una labor de orientación permanente, partiendo de una visión radical de la realidad. Es necesario repetir una y otra vez que la causa última de los problemas radica en el sistema capitalista y esto es preciso evidenciarlo. En consecuencia se necesita de la formación teórica y del aporte de los intelectuales. Esa tontera de despreciar a los intelectuales revolucionarios, ya es tiempo de que se termine. No basta con ser buenos, e inclusive, excelentes políticos.

Los espacios que existen en los medios de comunicación deben de ser utilizados lo más intensamente posible, pero no con declaraciones públicas, donde la agenda la determinan los empresarios de la comunicación, sino con artículos, con programas de radio y televisión, donde se vincule la realidad nacional y el sistema capitalista y la explicación científica de porqué la realidad es como es, estableciendo vínculos entre el poder económico y la misma, entre el gobierno y la misma, entre los aparatos ideológicos de la burguesía y la misma, esta es una forma de ir generando conciencia revolucionaria. ¿Por qué los diputados del Frente no escriben?

Algo que el Frente parece haber olvidado es la mística revolucionaria y quizá es por ello que la juventud, que los universitarios, ya no tengan un rol destacado en la actualidad. En los años 70s los jóvenes universitarios iban al campo a informar y formar a la población rural, se vinculaban con los sindicatos, etc.

En la actualidad en las comunidades organizadas existen maravillosas condiciones para sensibilizar a la juventud y para que sean solidarios. Las comunidades necesitan del aporte de los jóvenes universitarios y éstos de las comunidades para encontrarle sentido a la vida, para darse cuenta que la utopía no ha muerto, que ahí se está construyendo las bases de la sociedad del futuro.

Cuando los jóvenes universitarios visitan las comunidades, se avergüenzan de sus hábitos consumistas al constatar las carencias de la población rural, les molesta su individualismo al comprobar la cooperación y la solidaridad entre los pobres, además descubren el verdadero rostro del sistema capitalista y se desengañan de la retórica de los gobiernos burgueses.

5. Reflexión final

La práctica electoral está desnaturalizando al Frente, el tareísmo electorero les consume todos sus recursos materiales y humanos, el aburguesamiento de algunos de sus funcionarios está conduciendo al Frente a dejar de ser, el partido de la revolución salvadoreña.

En América Latina, la izquierda revolucionaria está percatándose de los cambios en la realidad y están volviendo sus ojos a las raíces de su ideología revolucionaria. Marx está cobrando de nuevo vida, presencia y actualidad, muy a pesar del discurso de quienes ya lo hacían muerto y sepultado.

Ojalá que este esfuerzo teórico de mi parte, sirva al menos, como un llamado de atención para aquellos que nunca han renunciado a su ideal revolucionario.

Bibliografía

Montoya, Aquiles,
· La nueva economía popular, una aproximación teórica, UCA Editores, 1993.
· La nueva economía popular, una aproximación empírica, UCA Editores, 1994.
· Informalidad urbana y nueva economía popular, UCA Editores, 1995.
Núñez, Orlando
· La economía popular, asociativa y autogestionaria, Edit. CIPRES, 1995.

Escobar, B y Zepeda C.
· La economía Solidaria como alternativa para El Salvador, tesis para optar al grado de licenciados en economía, UCA, 2003.

Razeto, Luis,
· Economía Popular de Solidaridad, Programa de Economía del Trabajo, Santiago, 1990.
[1] Karl Marx, El Capital, t.I, p. 43, Edit. FCE. México, 1972
[2] Aquiles Montoya, Constructores de sueños, revista ECA, julio-agosto, 2003
[3] Maribel Barba y Concha Martínez, De la memoria nace la esperanza, Barcelona España, 1996. Pag. 95. Se trata de un libro testimonial, compilado y sistematizado por las autoras.
[4] Ibid, pag. 140
[5] Ibid, p. 150
[6] Ibid. P. 178
[7] Citado Néstor Kohan, en apéndice de su libro Marx en su (Tercer) Mundo, La Habana, 2003.
[8] Para una explicación amplia de lo anterior, leer los capítulos 7 y 8 de mi libro Economía Critica.

[9] Para una mejor comprensión de lo anterior, véase el apartado “Valor, magia y fetiche en el reino posmoderno”, del libro de Néstor Kohan, citado con anterioridad.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


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