Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 20 de marzo de 2017

Inés Dimas Alas González (Comandante Catalina)



Claribel Alegría

Los episodios en que se destaca el heroísmo de la mujer salvadoreña son incontables. Por cada uno, reconocido públicamente, hay muchos más que pasan inadvertidos porque todos los testigos han muerto.

Mélida Anaya Montes, comandante “Ana María”, nos contó la historia de una maestra de primaria que se llamaba Inés Dimas. Inés había sido condecorada por la asamblea nacional con la medalla al Mérito Magisterial Santiago Ibarberena: una distinción codiciada por todos los miembros de ANDES, el sindicato de maestros y profesores de El Salvador.

Inés —nos cuenta Ana María— era militante de las FPL Farabundo Martí. Tenía cuarenta y tres años.

Esta mujer, si usted la tuviera enfrente, le parecería nerviosa. Yo la conocía íntimamente porque doce años de lucha me hicieron conocerla. Cualquiera al verla no hubiera creído que tuviera esa contextura y temple. Inesita, decían los compañeros, está en el momento y en el lugar donde se le necesite.

Hubo un momento en que ella se clandestina y todos los maestros preguntando por Inesita. Ellos ya intuían, pero les hacía mucha falta. Era queridísima por los niños, por los maestros, por todos.

Después se dio un incidente bien grave en la organización. Ellos estaban en un local y enfrente explotó una bomba tremenda que deshizo aquella casa. Entonces se ponía la disyuntiva de desalojar nuestro local, y para colmo en la casa nuestra había imprenta. Estaba ella solita con otra compañera cuando el compañero Marcial logró entrar. Inserta había dispuesto todo bien y con aquello que parecía nerviosa —el barrio hervía de policías— y aquella mujer nerviosa aparentemente, ¿saben qué hizo?, ir a comprar tamales, hacer café, ofrecérselo a los guardias y estarlos entreteniendo y diciéndoles: “Miren, ustedes tienen una labor dura,” poniéndose como que estaba con ellos.

Al día siguiente, sin mayor problema, se desocupó la casa. Ella no despertó ni la menor sospecha. Allí vimos nosotros su contextura.

Una periodista norteamericana de nombre Ann Nelson, presenció la caída de Inesita y después la describió en un programa radial en Nueva York. Lo que sigue es su relato:

Después de dos semanas en El Salvador (me hospedaba en una casa alquilada por un grupo de periodistas internacionales cerca de la embajada norteamericana), iba para mi casa cuando escuché balazos en la calle. Había tanquetas a lo largo de toda la cuadra y unos cincuenta guardias y policías. Tenían morteros, ametralladoras y un tanque, y asaltaban una casa particular. Lo increíble era que todo ese bombardeo era dirigido contra una sola casa y los únicos tiros que podían oírse desde dentro provenían de una pistolita. Como contraste, afuera había un verdadero ejército, con civiles que manejaban las subametralladoras.

Los tiros de la pistolita dejaron de oírse. Todo estaba en calma.

El humo empezó a disiparse y el primer grupo de policías y periodistas entraron a la casa. Había un muchacho joven, de unos veinticinco años, muerto en el baño. También había una mujer de unos cuarenta o cuarenta y cinco años, con delantal y un pañuelo en la cabeza, que estaba tendida sobre un charco de sangre. Su muerte parecía haber sido causada por una granada. Había una muchacha de unos diecisiete o dieciocho años, también en un charco de sangre. Había un mimeógrafo.

Era una casa de propaganda para las FPL y había mucha propaganda: documentos y notas que decían: “Debemos educar al pueblo, debemos llegarle al pueblo.” Todo esto desparramado por los guardias para impresionar a los periodistas.

Yo era la única mujer en el grupo y la única periodista estadounidense que se había quedado en El Salvador más de dos o tres días a lo largo de todo el mes.

Entonces viene el momento que no puedo darle el crédito a mis ojos. El jefe de la Policía Nacional fue a otro cuarto y recogió una ametralladora. Llegó donde estábamos nosotros, se arrodilló junto a la mujer y puso la ametralladora en su mano. “Ésta fue el arma, ésta fue la ametralladora en su mano. “Ésta fue la ametralladora que ella usó para dispararnos,” dijo. Cojió una caja de balas sin usar, estaban todavía envueltas en papel, y las tiró al suelo, sobre su sangre. “Estas eran sus balas.” dijo.

Estábamos presentes la prensa internacional y yo. Ellos tomaban fotos y decían: “Correcto, correcto” y anotaban: “… tenía una ametralladora contra las fuerzas del gobierno, terrorista, guerrillera,” etcétera.

El jefe de la Policía Nacional repitió el proceso con la muchacha de diecisiete años. A ella le pusieron una Uzi o algo por el estilo, no estoy demasiado segura, y también arrojaron las balas en su sangre.

En una de las paredes, alguien, nunca sabré si fueron los ocupantes de la casa o las fuerzas de seguridad del gobierno vestidos de civil (algunas veces descritos por la prensa como los “escuadrones de la muerte” de la derecha), había escrito con la sangre las letras “FPL”. Tomé fotos de todo esto, de los hombres poniéndoles los rifles en sus manos y arrojando las balas al suelo.

Ana María describe el mismo acontecimiento escuetamente:

Eran tres compañeros. La casa fue cateada. Llevaron tanquetas, hasta helicópteros. A pesar de ser tan desigual, el combate duró medio día, hasta que la casa la hicieron nada.

No se atrevían a entrar. Lo hermoso, lo aleccionador, es que se encuentran cuando entran, a ella abatida a balazos y que con su sangre había escrito en el muro “FPL.” Fue un combate que hizo impacto en la capital.

(Si algún día lees esto, Ann Nelson, sabrás que fue Inesita quien trazó esas tres letras. Era esa clase de mujer.)

domingo, 19 de marzo de 2017

Charlie Clements: “El gobierno de los Estados Unidos promovió una dictadura violenta en El Salvador”



Entrevista realizada por Tomás Andréu Se bajó del avión que piloteaba y se dijo a sí mismo: “La guerra es una mierda. Es inmoral”. Vietnam estaba bajo la lluvia del Agente Naranja. La gente y la vegetación ardían bajo aquel compuesto químico. Chalie Clements le dio un giro a su vida y se hizo médico. […]

Entrevista realizada por Tomás Andréu

Se bajó del avión que piloteaba y se dijo a sí mismo: “La guerra es una mierda. Es inmoral”. Vietnam estaba bajo la lluvia del Agente Naranja. La gente y la vegetación ardían bajo aquel compuesto químico.

Chalie Clements le dio un giro a su vida y se hizo médico. Se graduó en 1980. Eligió un país para brindar su ayuda: El Salvador. Se fue a Guazapa. La zona estaba controlada por la guerrilla. Anotaba todo lo que el ejército salvadoreño —entrenado y financiado por el gobierno de Estados Unidos— hacía a la población. Eran los primeros años de 1980.

El médico norteamericano estuvo un año con la insurgencia atendiendo a los civiles. Luego se marchó hacia su país para hacer una larga cruzada a favor de El Salvador. Allá denunció cómo su gobierno permitía la impunidad en la que se movían los Escuadrones de la Muerte en el país. Eso le valió amenazas de muerte que nunca se tomó en serio.

En Estados Unidos creó el Fondo de Asistencia Médica para El Salvador. Iba al Congreso a dar su testimonio de cómo los millones de dólares de Estados Unidos permitían al ejército de El Salvador perseguir, torturar, desaparecer y matar a civiles, religiosos y defensores de derechos humanos.

En 2015 dio su última clase de derechos humanos en la escuela Kennedy de la Universidad de Harvard. Sigue involucrado en diversos asuntos relacionados con esta materia pero muchos responden ahora a un nivel local en su pequeña ciudad en Colorado. Actualmente trabaja en el cuidado y salud de 60 adultos con capacidades especiales.

En algún momento le gustaría escribir el epílogo de su documental “Testigos de la Guerra” [ganador de un premio Óscar] y poder rastrear las vidas de la gente de su libro: “Guazapa. Testimonio de guerra de un médico norteamericano”.

En esta entrevista el Dr. Clements habla de la guerra, de cómo fue testigo de la firma de la paz, de la llegada al poder del FMLN, de Cuba y Donald Trump, del proceso de paz en Colombia. Eso sí: no se moja. Aún tiene una mirada romántica sobre el FMLN, pero afirma algo del expresidente Mauricio Funes: “él desilusionó todas las esperanzas que tenía el FMLN”.

¿Aún recuerda cuando sobrevolaba los cielos de Vietnam?

Sí.

¿Los vuelos que tripuló dejaron víctimas mortales? ¿Se arrepiente de eso?

Había un tipo de misión mucho más relevante como trasladar personas que estaban seriamente heridas, incluyendo civiles. Los tipos de vuelo que yo hacía no eran urgentes, es decir: los pacientes que trasladaba no necesitaban atención médica inmediata.

¿Qué le hizo dejar de ser piloto para ser médico?

Me rehusé a volar en más misiones el día antes de la invasión a Camboya, porque comencé a creer que la guerra era inmoral y a pesar de que no tenía un rol como combatiente —entiéndase que no viajaba con armas— yo llegué a pensar que mi trabajo contribuía a mantener la guerra.

Decidí años después convertirme en médico, porque me educaron con un sentido de servicio y como el servicio militar no era opción, me di cuenta de que existían muchas oportunidades de servir como médico.

¿Y por qué eligió a El Salvador para brindarle ayuda?

Porqué sentí que mi gobierno, el gobierno de los Estados Unidos estaba promoviendo una dictadura violenta ahí y que en algún momento se llegaría a una situación al estilo de Vietnam. Cuando tenía 24 años pensaba: “Si no los detenemos en Vietnam, los tenemos que detener en el Puente Golden Gate”. Y cuando tenía 36 años mi pensamiento era: “Si no los detenemos en El Salvador, los tendremos que detener en Río Grande”. Aprendí por las malas que la guerra de Vietnam no fue un asunto de seguridad nacional de los Estados Unidos y que era inmoral. No quería que eso mismo sucediera de nuevo.

Leí en su libro que no le fue bien con los guerrilleros. Algunos lo discriminaban. ¿Fue difícil para usted hacerse amigo de los insurgentes?

Era un gringo. No hablaba bien el español. Yo venía del país que proveía los aviones y las bombas que eran lanzadas prácticamente a diario en el país. Estaba escribiendo en mi diario todo el tiempo y eso estoy seguro que les generaba sospechas: “¿Acerca de quién escribe? ¿Qué está escribiendo?” Cualquier persona en una situación de stress es susceptible a los rumores. Entendí todo lo anterior y pensé que si tenía paciencia, todo funcionaría…Y así fue. Cuando la gente observa que compartes las mismas dificultades que ellos, entonces esto contribuye a crear lazos de confianza.

¿Qué recuerdo siempre tiene presente de la guerra de El Salvador?

Sin lugar a dudas mis memorias más queridas son la gentileza y la generosidad de la gente en Guazapa. Estábamos hambrientos todo el tiempo, pero siempre se las arreglaban para darme un huevo extra o un mango, porque tenía que caminar muchos kilómetros entre pueblitos. La gente era increíblemente valiente al enfrentar las amenazas recurrentes sobre una posible incursión militar en el lugar y los ataques aéreos.

Hay un documental que se llama “In the name of the people”. Usted aparece en él. También aparece un niño mensajero llamado Nico. Sus padres fueron asesinados por los escuadrones de la muerte. ¿Sabe qué pasó con Nico y dónde está?

He tratado de averiguar qué le pasó a Nico, pero nunca he tenido éxito. La gente en Guazapa cambió sus “alías” años después, entonces es muy posible que él lo haya hecho también.

¿Qué concepto tuvo de usted el gobierno de Estados Unidos durante la guerra mientras usted los denunciaba como asesores del ejército que asesinaba civiles y religiosos?

Pienso que no era muy popular en mi propio gobierno y recibí además muchas amenazas de muerte. No creo que hayan sido serias. Yo llevé cierto número de delegaciones del Congreso a la región para que nuestros tomadores de decisiones pudieran ver con sus propios ojos como se gastaba el dinero de nuestros impuestos. El gobierno bajo el presidente Reagan le mentía constantemente a la población sobre la conducta de los militares en El Salvador. Tantas veces como fue posible yo traté de aclarar esas distorsiones.

¿Qué significó para usted la invitación que le hicieron para que fuera testigo de la firma de la paz entre los guerrilleros y el gobierno de turno?

Fue un momento muy especial en mi vida, porque yo había jugado un pequeño rol en llevar a cabo las negociaciones. Pienso que Estados Unidos prolongó la guerra de forma innecesaria. Pedía que el FMLN dejara las armas aún antes de comenzar las negociaciones. Estados Unidos parecía ignorar el hecho de que los escuadrones de la muerte habían operado con impunidad y esperar que la guerrilla quedara desarmada era un suicidio. Cuando vi los lapiceros de los comandantes y de los generales firmar esos papeles, no pude controlar mis emociones, porque entendí que finalmente la guerra había terminado y que eso significaría un nuevo comienzo para El Salvador.

¿Qué sintió cuando vio llegar al FMLN al poder? Sé que el expresidente Funes lo invitó a la toma de posesión.

Yo viaja en tren desde Washington D.C. hasta Boston bastante tarde, cuando me informaron vía correo electrónico que el FMLN había ganado la elección presidencial. Fue un momento de sincera alegría y llegar a la toma de posesión fue muy especial, no solamente porque pude ver muchos colegas que no veía desde los tiempos de guerra, sino también porque la gente en El Salvador finalmente eligió un partido para gobernar que realmente representaba los intereses de los pobres.

¿Y qué ha escuchado sobre el desempeño del gobierno del FMLN? ¿Tiene aún un buen concepto de él?

Pienso que los resultados del gobierno del FMLN han sido mixtos, pero la realidad es que han tenido que enfrentar obstáculos tremendos de la corrupción de ARENA, niveles elevados de deuda y los problemas con las maras. Pienso que la elección de Salvador Sánchez Cerén fue la reafirmación para la agenda del partido FMLN y soy optimista que ellos puedan responder a todos los desafíos de la impunidad y de la Comisión de la Verdad. Las familias de las personas muertas o desaparecidas no merecen nada menos e incluso, aunque haya pasado todo este tiempo, merecen un castigo para los perpetradores. Por lo menos se debería de aclarar el récord histórico.

¿Y qué podría decir del expresidente Funes (autoexiliado y protegido por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega) señalado por actos de corrupción, quien se negó a la derogación de la Ley de Amnistía y que resguardó a los militares que asesinaron a los padres jesuitas de la UCA?

Pienso que el fin de la administración del presidente Funes fue mejor que lo que dejaron los gobiernos de ARENA, pero él desilusionó todas las esperanzas que tenía el FMLN.

¿Cuál es su reacción ante la muerte de Fidel Castro? ¿Afectará esto al resto de la izquierda latinoamericana?

Pienso que Fidel Castro ha dejado una herencia muy importante en Latinoamérica. Por ejemplo con los miles de médicos que se encuentran prácticamente en cada país del hemisferio, que fueron entrenados en Cuba. Se me ocurre que 25 años atrás él entendió que no podía exportar la revolución y en lugar de la revolución comenzó a exportar médicos por toda Latinoamérica como un gesto de buena voluntad de Cuba. Justo en estas semanas una brigada de médicos norteamericanos entrenados en Cuba fungió como voluntarios en el Standing Rock para dar atención médica a los manifestantes en el lugar. El colegio médico que capacita doctores a lo largo de Latinoamérica y la instauración de los servicios médicos gratuitos en Cuba es una de sus herencias que más perdurará.

¿Y qué pasará ahora entre Cuba y Estados Unidos ante el triunfo de Donald Trump?

Pienso que Donald Trump es suficientemente pragmático para reconocer que un incremento en el comercio con la Isla hará más por construir puentes que el aislamiento y el embargo. Seguramente su período presidencial será impredecible, así como fue su campaña política, pero en el fondo es un hombre de negocios. Estoy seguro que Trump intentará beneficiarse de cualquier apertura de negocios en Cuba.

¿Cuál es su apreciación entre los acuerdos de paz que están por surgir entre las FARC y el gobierno? ¿Ve positivo que los crímenes de guerra no queden en la impunidad?

Pienso que la gente en Colombia habló cuando rechazó el primer acuerdo de paz que proveía muy poca responsabilidad y muchos beneficios a las FARC. Si se le atribuye responsabilidad a las FARC, por lo menos a través de una Comisión de la Verdad, entonces los paramilitares de la derecha deberían de ser tratados bajo el mismo estándar. Terminar una guerra de más de medio siglo en Colombia es una buena idea y los acuerdos que se negociaron en Cuba dejan la puerta abierta para las reparaciones más grandes en la historia del mundo. Esperemos que el gobierno de Colombia encuentre la voluntad y los fondos para implementarlas. Tiene que existir una deducción de responsabilidades para los crímenes más crueles contra la humanidad. No pueden existir limitaciones en estos casos ni en Colombia ni en El Salvador. No puede haber una amnistía para estos actos.

En El Salvador se declaró ilegal la Ley de Amnistía de 1993 y el país tiene una nueva guerra entre las pandillas y el gobierno. ¿En un contexto como este puede haber justicia para las víctimas del conflicto armado?

Si, aún puede haber deducción de responsabilidades para los perpetradores. Cuando la justicia no es posible, la verdad es una importante alternativa para las víctimas y sus familias. Los responsables puede que sean demasiado viejos o que ya hayan muerto, pero lo que han hecho sigue ahí y es una parte importante de los récords históricos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La propaganda nazi de algunas iglesias cristianas



“Pertenecer a una iglesia no está mal, rendir culto es un derecho del que todos gozan. El problema es el llevar ese mensaje de religiosidad, a la política”
 
 
 Libardo Steven Acosta 
Las2Orillas
 


¿Por qué líderes cristianos se esfuerzan en hablar de política? ¿Por qué presentan tanto interés en atacar a la izquierda? ¿Por qué se empeñan en decirles a sus feligreses que el gobierno actual es comunista y un lobby homosexual?

La denuncia hecha por Noticias Uno en su popular sección “La imagen del día” Donde se observa al pastor Miguel Arrazola amenazando al periodista Miguel Lucio, se une a una larga lista de, por decirlo así, “Formas ortodoxas y discretas” que utilizan algunas iglesias cristianas para hacer política y llevar mensajes de odio.

Para nadie es un secreto que la “oración para salvar a Colombia” previa al 2 De octubre, era una forma descarada en que convocaron a votar No al plebiscito las iglesias que hablan de paz, perdón y reconciliación. Pastores como Miguel Arrazola, Eduardo Cañas, Oswaldo Ortiz y líderes que predican la espiritualidad como Angela Hernandez o su santidad el ex procurador Ordoñez, Esconde un discurso de odio, homofóbico, anti igualitario. De hecho, quieren hacerles creer a sus feligreses que si Cristo hoy estuviera en la tierra seria de derecha.

Pero esta forma de hacerle Campaña a sus ideas tiene un origen. Una estrategia de Marketing hasta paradójica y contraproducente con un antecedente oscuro. Es necesario recordar a Joseph Goebbels, Ministro de propaganda Nazi. Carismático a la hora de hablar, oscuro en sus mensajes, Goebbels generó 11 principios propagandísticos para atraer masas al discurso nacional socialista, y es lo que muchos partidos políticos, y ahora las iglesias, utilizan para atraer adeptos en la actualidad.

Podría causar terror e indignación el considerar que las iglesias utilizan esta propaganda. Incluso puede sonar ofensivo. Por eso se debe aclarar, no es una insinuación a que sus feligreses admiren a Hitler o el holocausto Judio. Es una forma de entender como hacen campañas al interior de estas iglesias. Al final de cuentas, están en todo su derecho de hacerlo.

Los principios y la forma en que algunos pastores y líderes cristianos hacen campaña política y envían mensajes de odio, se realiza de la siguiente forma.

1 - Principio de simplificación y enemigo único.

Intentan darle una característica a su enemigo. No pueden decir las Farc aquí, el gobierno allí, los homosexuales allá, el proceso de paz a un lado. Deben caracterizarlos a todos en Pocas cualidades: Comunistas, ateos, homosexuales, depravados o aberraciones. Adjetivos fáciles de digerir y repetir.

2 - Principio del método de contagio.

Todos emanan estas mismas categorías. Todos sus enemigos tienen estas cualidades. Todos son el mismo individuo. Utilizan términos en los que se identifiquen a todos sus rivales. “Izquierda”, “Destructores de familia”, “Lobby Gay”. Pueden condensar la multitud de sus enemigos en el mismo lugar.

3 - Cargar al adversario con los errores propios.

Si es necesario inventan noticias, esconden errores propios con sus rivales. Se victimizan y aluden persecución. Hoy hay quienes consideran que la mayor víctima del conflicto armado fue la iglesia cristiana. Hoy el pastor Arrazola tiene honorarios de futbolista europeo y cotiza seguridad social con el mínimo. Su respuesta es afirmar persecución y hablar de la reforma tributaria y la corrupción. Inventan que las cartillas del ministerio de educación en realidad es pornografía y convocan a la población a oponerse ante tal aberración.

4 - Principio de exageración y desfiguración.

Exageraron con las cartillas, exageran con la posible Venezuela en la que se convertirá Colombia a raíz del proceso de paz. Exageran cualquier critica que se les haga, y dicen que existe una “cristianofobia”. Desfiguran la realidad de tal forma que puedan hilar dicha deformación con su discurso.

5 - Principio de Vulgarización.

Su propaganda es clara y concisa. TODOS los individuos de TODAS las esferas sociales deben entenderlo: “Defensa de papá y mamá”, “diseño original”, “FARCSANTOS”, “FARCSA” entre otros.

6 - Principio de orquestación.

Estas mentiras se deben repetir constantemente. Hasta el punto de verse como una verdad: “Nos estamos convirtiendo en una nueva Venezuela”, “Dios diría No”, “Esconden ideología de género en los acuerdos de paz”. Es necesario repetir estas mentiras de diversas formas, no siempre con el mismo lenguaje o con las mismas palabras o por el mismo medio de comunicación. Que se escuche hasta que las personas lo crean. De aquí nace la popular frase “Mil mentiras hacen una verdad”.

7 - Principio de renovación.

Todos los días se debe dar un nuevo argumento para restaurar el discurso. Algunos pastores son tan buenos con dicha tarea, que desde principios del año pasado hasta el día de hoy lo han logrado. Han refrescado sus discursos de tal forma que ahora la biblia dice lo que pasa en Colombia.

8 - Principio de Verosimilitud.

Sus argumentos surgen de información fragmentada. Las noticias de hoy y de ayer, las experiencias en la calle, las conversaciones en los clubes y en la parroquia. Estos directores de Marketing tienen una habilidad para construir teorías que los anarquistas epistemológicos o los eclécticos de la escuela económica americana envidiarían.

9 - Principio de silenciación.

A pesar de todo, sus argumentos se sostienen sobre una base muy sólida y creíble, al menos para ellos, y ahí es donde tienen la ventaja. A un feligrés se le convence a partir de dos aspectos: Por su percepción y con la biblia. Cuando se habla de percepción se refiere a la facilidad de comentar desde un pulpito lo mal que están las cosas, que la juventud no tiene valores, que es un castigo divino, Que la esencia de sus rivales se encuentra en satanás. O mencionar versículos de la biblia y aplicarles esa extraña hermenéutica para dar a entender una idea, así trate de algo netamente distinto o contrario. Su soporte es consistente y contra un versículo no se puede debatir o se ofende a la otra creencia. Lo que sea contradictorio simplemente no se menciona y se invisibiliza.

10 - Principio de trasfusión.

Se contemplan actitudes primitivas y odios generalizados. Aquí es cuando recurren a lo más importante, La paranoia colectiva o el miedo a la desestabilización. Es necesario asustar a las masas utilizando el Chovnismo; “Somos muy patriotas”. El odio; “gozaran de impunidad” o “perjudicaran a la familia”. O lo llevan a la organización del estado; “Esta paz fue ideada por los castro para traer el comunismo y terminar igual que Cuba o Venezuela”.

11 - Por ultimo está el principio de unanimidad.

Todos deben pensar así. “la gente normal lo hace ¿Cómo es posible dudar de eso?”. Este es el único punto al que jamás podrán llegar en una sociedad posmoderna, Donde se abren espacios para la diversidad de pensamientos en un estado democrático.

Para concluir. El mensaje de algunas iglesias cristiana tiene una fuerte similitud con la propaganda Nazi. Recurren a la paranoia para asustar a la población e incentivan mensajes de odio y deslegitimización a lo que ellos no consideran correcto.

Creer en Dios y pertenecer a una iglesia no está mal, rendir culto es un derecho del que todos gozan. El problema es el llevar ese mensaje de religiosidad, que debe ser para el crecimiento personal, a la política disfrazándolo de verdad absoluta y manipularlo con sesgos propios de la persona. Recordemos que en la biblia no dice si Dios es de izquierda o de derecha.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Conocí a Julio Cesar (Castro Belloso) en las luchas contra Lemus…

 Entrevista con Julia Ramirios (I)

SIEP

Con la vista debilitada por la edad, pero con el corazón henchido de entusiasmo por los avances de la lucha revolucionaria en América Latina, conversamos con Julia Ramirios, de 72 años, veterana sindicalista y militante comunista. Junto con Blas Escamilla, otro veterano revolucionario, visitamos a esta ejemplar salvadoreña.

AYUTUXTEPEQUE, 18 de noviembre de 2006 (SIEP) Con la vista debilitada por la edad, pero con el corazón henchido de entusiasmo por los avances de la lucha revolucionaria en América Latina, conversamos con Julia Ramirios, de 72 años, veterana sindicalista y militante comunista. Junto con Blas Escamilla, otro veterano revolucionario, visitamos a esta ejemplar salvadoreña.

Estuve en la fundación del Sindicato de Panificadores

En 1948 se cambio de Sociedad Mutual de Panificadores a Sindicato Nacional de Panificadores. La reunión fue en el Cine Popular, que después fue Libertad al costado sur de la Iglesia El Rosario. Yo asistí a este acto, me acuerdo que solo tenía 14 años pero ya era aprendiz de panadería. Nací en el 1934. En esta foto aparece también Matilde Díaz, ella vive en Los Ángeles, USA. Era la jefa de nosotras. También esta Emma Castellanos de Camporeales

El que esta presidiendo el acto es Orfelio Monterrosa, él era el secretario general del sindicato. En 1952 salió exilado para Guatemala, en 1954 luego que Arbenz había sido derrocado se refugió en la Embajada argentina, y le dieron asilo y se fue para allá, allá se casó y se quedo a vivir…A Fide (Fidelina Raimundo) la mandaron para Costa Rica. Por cierto Fidelina esta enterrada frente a el cementerio de Los Ilustres. A Daniel para El Salvador. A Chamba y la Tulita (Alvarenga) para México. Y de allí se fueron para la Unión Soviética, estuvieron tres años allá, y regresaron hasta 1960.

¿Te acordas Blas, cuando Chamba (Salvador Cayetano Carpio) estaba preso y se recogía en las asambleas sindicales para sus niñas? El estuvo un año preso luego de la represión de Osorio en septiembre de 1952. (De esta experiencia escribió Secuestro y Capucha)

Conocí a Julio Cesar (Castro Belloso) mi esposo, en las luchas contra Lemus. El se había venido de Santa Ana para acá, era dirigente de la Confederación general de trabajadores salvadoreños (CGTS). El local de la CGTS quedaba frente a la Iglesia de Concepción. ¿Te acordás Blas, que a la entrada te capturaron? A Cesar lo capturan el 19 de agosto de 1960, los de la Policía Nacional, lo atropelló una Willis y herido se lo llevan. En octubre lo liberaron. A Schafik y a Roque también los sacaron pero de la Penitenciaría, que estaba al costado poniente del Parque Bolívar.

¿Te acordas de Carlos Cativo, que era esposo de Toñita, la de Fraternidad de Mujeres, que tuvieron un niño y la gente les decía que le pusieran Vitamina, porque fue a pura vitamina?

Mi mamá se llamaba Dominga García, (Mamá Minga) es la que esta en esta foto, ella fue esposa de uno de los fundadores en 1930 del Partido Comunista de El Salvador allá en Asino, en el lago de Ilopango, que era mi papá.Y conoció a Farabundo Martí. Y daba testimonio de él. Mi papá se llamaba Juan Gilberto Ramirios Santamaría, y era de origen chapín (guatemalteco). O sea que el apellido es chapín.

(¿Usted conoció a mi hijo Héctor? Si, le decían El esclavo porque era actor e hizo ese personaje en una obra y desde entonces le decían así…



Colección Fotográfica Julita Ramirios


Las fotografías* expuestas a continuación, forman parte de una donación privada hecha al Archivo Histórico Revolucionario Salvadoreño, gracias a la generosidad de espíritu de Julita Ramirios. La participación de Julita Ramirios en las luchas populares salvadoreñas es legendaria: fue una de las fundadoras de la primera organización de defensa de los derechos de la mujer en El Salvador, la Fraternidad de Mujeres Salvadoreñas, F.M.S., fundadora de la primera sociedad de obreros del pan, pre-sindicalismo en El Salvador, la Sociedad de Obreros Panificadores de El Salvador, S.O.P.S., (los "zopes", les llamaban) junto a Salvador Cayetano Carpio, Comandante Marcial, y militante del Partido Comunista de El Salvador, P.C.S., desde 1960.

Su padre, Juan Gilberto Ramirios Santamaría, fue miembro fundador del Partido Comunista de El Salvador, junto a Miguel Mármol y Modesto Ramirez, en la histórica y casi mitólogica reunión de "El Peñón", a orillas del lago de Ilopango, un 30 de Marzo de 1930. Su compañero de vida, Julio César Castro Belloso, también comunista, fungió como Secretario General de la Federación Unitaria Sindical de El Salvador, hasta su asesinato en 1985, por Escuadrones de la Muerte, leáse Fuerzas Armadas de El Salvador. Su hermana, Juana Dora Ramirios García, panificadora como Julita y compañera de vida de Miguel Marmol, fue tambien fundadora de la F.M.S.

Los hijos de Julita heredaron la tradición familiar de compromiso con el pueblo, y Jorge Armando Ramirios, sindicalista y obrero de la construcción, murió asesinado el 6 de Agosto de 1980, por esbirros de las F.F.A.A. disfrazados de Escuadrones de la Muerte. Otro de sus hijos, sobreviviente de la guerra, fue capitán en las Fuerzas Especiales de las Fuerzas Armadas de Liberación, F.A.L., brazo armado del Partido Comunista de El Salvador, P.C.S., durante la truncada guerra de liberación.


*Las fotografias de manifestaciones y mitines, lamentablemente carecen de fecha, pero en su mayoria fueron tomadas entre 1960 y 1970, durante la celebracion del 1o. de Mayo. La C.G.T.S. fue formada a principios de 1960. Las fechas en el resto de las fotos fueron proporcionadas por Julita Ramirios.


Juan Gilberto Ramirios Santamaria e hijas. De izq. a der., Evangelina Ramirios García, Julita Ramirios García, Eugenia Esther Ramirios García, Juana Dora Ramirios García, año 1934.


Julita Ramirios con foto de su padre y hermanas.


Familia Castro Ramirios, de izq. a der., Héctor Franco Ramirios, Dominga García Mazariego, madre de Julita Ramirios, José Vladimir Ramirios, Julio César Castro Belloso, Ulises Farabundo Castro Ramirios, Julia Ramirios García, Igor Fabricio Castro Ramirios, Jorge Armando Ramirios, Lena Patricia Castro Ramirios. Foto de despedida de Julio César, en viaje a denunciar la muerte de Rafael Aguinada Carranza, viejo aeropuerto de Ilopango, 1975.

Julio César Castro Belloso, 26 años, foto de pasaporte, 1960, en preparación para viaje de recuperación a Republica Popular China, después de un periodo de cárcel y torturas. Nació el 6 de Octubre, 1934; murió asesinado por esbirros de las Fuerzas Armadas en disfraz de Escuadrones de la Muerte, el 11 de Enero de 1985, a las 6:40 a.m., camino a su trabajo en Cajas de Crédito.

Asamblea, Federacion Unitaria de Sindicatos de El Salvador, F.U.S.S. Julio César Castro Belloso, Secretario General, extrema derecha, de lentes.

Confederación General de Trabajadores Salvadorenos, C.G.T.S., federación sindical precursora de la F.U.S.S., creada por el Partido Comunista bajo la dirección de Salvador Cayetano Carpio, en esa epoca Srio. Gral. del Partido. La C.G.T.S. preparó las condiciones para la masiva incorporación de obreros a la vida sindical del país, que mas tarde se consolidó en la F.U.S.S. De izq. a der., Leticia Payés, con bandera, extremo izquierdo, costurera, y hermana del actual Ministro de Defensa, representando al Sindicato de Costureras; Quijano, de lentes, zapatero, al Sindicato de Zapateros; Julio César Castro Belloso, Sindicato de la Construcción; Miguel Cea, sosteniendo bandera en el extremo derecho, Sindicato de la Construcción. A la derecha de Cea y de cuerpo entero, Beto López, zapatero, padre del esposo de Lupita Carpio, Milton López, a su vez hija de Salvador Cayetano Carpio, asesinada en la masacre de la embajada de Venezuela, el 8 de Mayo de 1979.

Manifestación 1o. de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores.


Mitín, 1o. de Mayo, Parque Libertad, San Salvador. El viejo portal de Sagrera, testigo silente de las luchas del pueblo, al fondo.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


UN DÍA COMO HOY, 12 de febrero de 1973, los principales periódicos de El Salvador difundieron fotos de la muerte de los compañeros José Dima...