Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

lunes, 23 de julio de 2012

EL ULTIMO PARTE DE GUERRA (FOTOS)

Definitivamente, nostálgicas,asi terminaba aquella epopeya de la guerrilla más osada de América Latina...en esa concentración que se conoció como "El Ultimo Parte de Guerra", celebrado en la Ciudadela Ungo(1992).Nostágicas, no porque seamos guerreristas,sino porque somos amantes de la paz, forjadores de las ideas progresistas y democráticas.


Alli estubieron presentes hasta los ausentes,los pioneros de las guerrillas,los que iniciaron la lucha en las calles de las principales ciudades del pais.
Esta, fué la última formación militar de las FAL, acto que al mismo tiempo se repetia con la misma mistica y solemnidad en los otros puntos de concentración del FMLN.

Esta actividad, la coronaba una manta, que de leyenda tenia plasmada un saludo y advertencia para la patria, que más o menos rezaba:


"Hemos cumplido con el reto de la historia, pero si esta nos volviera a llamar, ahi estaremos presentes".


En la formación militar, habian tanto viejos pioneros como nuevos combatientes, miles de...
heróicos cuadros politico-militares habian habonado el camino...(5 - 6)generaciones.

En aquél natural escenario de las cercanias de Suchitoto, el Cerro de Guazapa llacia como mudo testigo,pero también heróico protagonista, esperando en su seno, que cuando las sircunstancias lo améritaran, nuevamente recibiria a aquellos contingentes de combatientes revolucionarios...
 

Un nuevo partido político por un nuevo país

Bandera oficial del partido en formación Movimiento Nuevo País. 


Por Henry Barillas


El Movimiento por la Democracia Participativa, la Tendencia Revolucionaria y un considerable grupo de ciudadanos/as desencantados por el actuar de los partidos políticos tradicionales, han iniciado desde hace varios días el proceso de conformación de un nuevo partido político en El Salvador.


Los involucrados en este proceso han denominado a este partido político en construcción: Movimiento Nuevo País (MNP), en relación a la lucha que han emprendido desde el MDP por un nuevo Estado y un nuevo país, y que tiene también a la base la lucha por una nueva constitución.


Desde hace algunos meses se ha visto y escuchado en algunos medios locales a prominentes luchadores sociales de El Salvador como el dirigente magisterial Luis Mario López, el académico Fidel Nieto y el intelectual y analista político de izquierda Dagoberto Gutiérrez dando declaraciones en torno a la construcción de un nuevo instrumento político que nazca del movimiento popular.


El pasado domingo 15 de julio el MNP llevo acabo una asamblea con un aproximado de 300 personas, donde se pudo observar la presencia y participación de sindicalistas, ecologistas, feministas, académicos, líderes comunitarios, pequeños empresarios y mucha juventud.


La asamblea fue de carácter informativo y de análisis de la crisis y la coyuntura política que atraviesa el país. Entre la información oficial compartida por un uno de los dirigente del MNP es, que ya se cuenta con afiliados al partido en 11 departamentos, se tiene presencia de activistas en 13 de los 14, y ya están en contacto con algunos en el departamento donde no se cuenta aun con bases.


Se dio a conocer la fecha para realizar la asamblea del levantamiento de acta de constitución para dar el paso de fundación y comenzar el proceso de legalización en el Tribunal Supremo Electoral. En la actividad también hubo afiliación de nuevos miembros al partido y se dejo solventado algunos puntos para la próxima asamblea.


El equipo de comunicaciones del partido repartió un comunicado oficial del MDP ante la crisis política y un tríptico informativo del MNP, en este último se da a conocer 4 puntos:


1. A que aspira el Movimiento Nuevo País: A ser un partido político del pueblo para construir un país fuerte, una sociedad justa y solidaria, basada en un desarrollo sustentable, un pueblo con poder, donde se promueva y respete la equidad de genero y un Estado soberano de derecho, donde se ejercite la democracia participativa y se relacione con la comunidad internacional bajo el respeto al principio de auto determinación de los pueblos.

2. ¿El MNP es un partido más de la “partidocracia”? El partido Movimiento Nuevo País se ha formado con el fin de luchar en el terreno electoral, demostrando que los partidos políticos deben ser instrumentos de lucha política en favor de los sectores populares de El salvador. El MNP es un instrumento político que requiere de la participación protagónica de las personas convencidas en aportar ideas y energías en la construcción de un nuevo país dejando atrás los intereses de las cúpulas empresariales – partidarias que utilizan el Estado en su beneficio, tal como sucede actualmente en nuestro país.

3. Un nuevo país, un nuevo Estado. En el MNP estamos convencidos que no puede haber un Nuevo País sino se construye un nuevo Estado. Para ello es necesario construir un proyecto político coherente que desemboque en una nueva constitución, que le de vida a un Estado que tenga características de fomentar la participación ciudadana en las decisiones nacionales, departamentales, municipales y locales. Un verdadero ejercicio de poder ciudadano, donde se respalde la ley y el Estado sea garante de la vida en toda sus expresiones y dimensiones, que promueva la solidaridad, la igualdad, la equidad y la justicia.

4. Nuevas relaciones sociales entre las personas y la naturaleza. En el MNP promoverá incesantemente nuevas relaciones entre las personas, pero también con la madre naturaleza. Relaciones de horizontalidad y de complementariedad, donde las personas no valen por lo que tienen, sino por lo que son, donde la solidaridad es la base de las relaciones, donde el mercado es un accesorio de la economía, y la política el arte de ser posible lo imposible. Los niños, las mujeres y los adultos mayores se convierten en los ejes de esas nuevas relaciones, dejando de ser grupos en vulnerabilidad, y siendo protagónicos en la vida de una nueva sociedad con altos niveles de equidad.La naturaleza entendida como todo aquello que no produce el ser humano es, un sujeto que merece respeto y cuido y es sujeto de derechos.

En el tríptico también se hace una invitación a formar parte del MNP y da a conocer medios electrónicos de cómo contactarse con ellos, como: nuevopaiselsalvador@gmail.com y dos sitios oficiales en facebook que aparece en la red como:
Nuevo País y Juventud Nuevo País.
Parte de la dirigencia provisional del MNP. Foto: Henry Barillas. 

En la asamblea el secretario general del MDP Dagoberto Gutiérrez en relación al partido en construcción manifestó: No se tiene pisto, ni completado todo el sistema teórico y filosófico, ni toda la fortaleza plena organizativa, pero se tiene la decisión inquebrantable de construir un instrumento político para librar la lucha de ejemplo, y que la clave y la almendra de esto, es el movimiento popular, pero se necesita que ese movimiento popular cuente con un instrumento partidario, que le permita dar la pelea en cualquier terreno, incluso el electoral, para darle a la gente, una alternativa.

En la asamblea se conformo una directiva provisional donde aparecieron figuras como la del Doctor Mauricio Ulloa, el abogado Miguel Claros, el ecologista y ex diputado Miguel Pereira y dos profesionales mujeres que representan y trabajaran el tema de comunicaciones, genero y juventud. Algunos/as miembros del MNP esperan la incorporación activa de connotados juristas, académicos y hasta algunos “religiosos” en los próximos días.


Para finalizar la asamblea, el secretario general del MDP y ahora también secretario general del partido MNP se despidió con estas palabras: “Hay que prepararse para luchar construyendo el instrumento que necesitamos para el tipo de lucha que viene”. También hizo énfasis partiendo de la experiencia en el pasado conflicto armado: “Vino la guerra y nosotros necesitábamos un instrumento, un ejército y lo hicimos, hoy sigue la guerra y necesitamos otro instrumento, es este, el que estamos haciendo. En hora buena, metámonos juntos, luchemos juntos, comprometámonos, y convirtamos las debilidades en fortalezas”.

¿Contrarrevolución o antirevolución?


Carlos Molina Medrano. 

 Es ya una cuestión de honor aclarar la realidad que vive el país y del supuesto “proceso revolucionario” salvadoreño que de forma propagandística  se  ha exaltado a nivel nacional, pero principalmente a nivel internacional. Recientemente, una correligionaria del partido gubernamental FMLN apareció haciendo unas declaraciones que por su contenido parecen absurdas, haciendo referencia a que El Salvador está inmerso en una situación contrarrevolucionaria por parte de las fuerzas de derecha y de la oligarquía, así como, de algunas fuerzas que llamó de falsa izquierda.

Aclaremos las aguas. El país no vive ninguna situación revolucionaria, partamos de esa premisa, situación que se intenta esbozar en los siguientes puntos:

1) Hasta ahora los cambios más grandes suscitados a nivel del sistema político y al régimen dominado a plenitud por los partidos políticos, han sido propinados por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, el gobierno de  Mauricio Funes y el supuesto partido en el gobierno, el FMLN, se han encargado de hacer cambios cosméticos al régimen. Lo que sí aparece claro cada vez más es que la cúpula de ese partido pretende apoderarse totalmente del gobierno, para ponerlo a disposición de sus intereses empresariales.

2) El FMLN desde hace mucho tiempo ha dejado de ser el asidero donde las fuerzas progresistas se aglutinan para emprender situaciones revolucionarias en el país. El FMLN no es ya un referente de izquierdas en El Salvador.  Ese partido es  visto por la mayoría de las organizaciones sociales y populares como un partido más de lo que popularmente se conoce como “partidocracia” que, busca mantener el status quo para seguir profundizando las relaciones de explotación existentes. En la última elección ese partido perdió más de cien mil votos y  es la clase trabajadora en su mayoría la que dejó de creer en su discurso poco coherente con la realidad.

3) Sus contubernios con facciones burguesas reaccionarias que intentan emerger con poder político como la que lidera el  ex -presidente Elías Antonio Saca y los  llamados “gordos” Cáceres que controlan el gobierno de Mauricio Funes, es tan odiada por parte de los sectores populares, así como el contubernio entre el ex presidente Alemán y Daniel Ortega en Nicaragua.

4) Es tan absurdo hablar de situación revolucionaria, porque el gobierno de Mauricio Funes ni siquiera ha roto con el modelo neoliberal, lo único que ha realizado son ciertos amagos de que emergerá otro modelo económico. Este gobierno tiene relaciones con Estados Unidos mucho más peligrosas y subyugantes que los mismos partidos de ultraderecha, relaciones de supeditación total, sus relaciones con el mundo se ven sólo bajo la tutela de Washington.

5) Los puntos anteriores se aparejan con las medidas del gobierno de Mauricio Funes, todas tendientes al desarrollo de programas asistenciales, definidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la relación con estos organismos son casi obscenas. Todo lo anterior con la venia del FMLN.

6) Lo que sí es necesario denunciar es que el FMLN en una situación muy ventajosa, ha preferido perpetuar el sistema político y el régimen sostenido por los partidos políticos, en vez de utilizar su posición para transformar esa realidad que desde 1994 denunciaba con aparente vehemencia. Ahora lo que sí aparece claro ante los ojos de la gente es que pretende seguir el hilo histórico oligárquico y apoderarse del Estado para el beneficio de su cúpula. El FMLN ni siquiera tiene claro que el avance del país requiere, al menos levantar una revolución burguesa, pero se monta sobre la misma visión oligárquica que ha primado desde la misma colonización.

7) Para las fuerzas conservadores y las cúpulas empresariales el FMLN no es visto como un problema político o ideológico, es visto como una competencia que se ha apoderado del Estado para su beneficio empresarial, en detrimento de sus intereses. Las derechas siguen siendo las mismas, hasta más atrasadas que nunca, con una diferencia sustancial, con cada vez menos peso político, que deben recurrir a apoderarse del Estado para seguir acumulando. En esto no nos debemos equivocar ARENA y las cúpulas empresariales en tiempos de crisis necesitan tanto al Estado que sino lo logran ponerlo a su disposición están condenados económicamente. Su posición ahora frente a la situación sui generis generada a patir de las sentencia de la Sala de lo Constitucional es normal, no tienen otra opción. Sin embargo, no hay procesos de derechización en la gente, en la pasada elección el partido ARENA no logró ni siquiera 40 mil votos nuevos, cuando el padrón electoral aumentó en cerca de 400 mil. Las derechas están en una situación muy compleja, momento que se puede utilizar para emerger con proyectos alternativos rvolucionarios.
No hay pues, una situación revolucionaria en el país, mucho menos un proceso revolucionario, lo que existe es un partido gubernamental llamado FMLN que ha pasado a ser una fuerza conservadora y anti-revolucionaria, con total incapacidad para liderear algún proceso de cambio, mucho menos de transformación en El Salvador.

En torno a la situación actual del país y de la supuesta lucha entre los poderes del Estado – Sala de lo Constitucional y Asamblea Legislativa-, la situación tiene connotaciones nunca antes vividas en la historia reciente del país, el régimen aparece retratado tal como es y la gente ha visto los verdaderos intereses que se han movido y se mueven en la arena gubernamental. Los actuales partidos políticos han quedado en una situación bochornosa frente a la población, lo más seguro es que las próximas elecciones presidenciales muestren severos problemas de legitimidad, posibilitando escenarios que pueden derivar en situaciones revolucionarias, el régimen está golpeado de muerte  y nada volverá a ser igual luego de este período muy importante para la historia del país. Aparece en el horizonte la necesidad de un nuevo Estado, de una nueva constitución y de un nuevo régimen.

La primera vez que fui al Cauca a mi hermano lo pateó una mula en el pecho y probamos el café más exquisito que existe; cogido, molido y tostado con leña en unas pailas barrigonas que se zarandean en los patios de las fincas. 
 
La primera vez que fui al Cauca a mi hermano lo pateó una mula en el pecho y probamos el café más exquisito que existe; cogido, molido y tostado con leña en unas pailas barrigonas que se zarandean en los patios de las fincas. Lomas empinadas, interminables, con pequeñas parcelas, casas de bahareque y algunas franjas boscosas pintaban ese paisaje que se acomodó como una cicatriz en mi memoria. Los campesinos no tenían luz eléctrica ni carreteras, a pesar que desde sus montañas se veía por la noche a Cali con su silueta, la tercera ciudad del país alumbrando más brillante que todos los truenos de la guerra desenfrenada en el sur del país. Es que la civilización es una guerra a su manera y engendra sus propias violencias luminosas.

Corrían por entonces los desastrosos años noventa y Colombia era, en todo sentido, un Estado fallido. Según declaró uno de los dignatarios militares de la época, estábamos ad portas de dividirnos bajo una guerra civil entre un sur controlado territorialmente por las guerrillas y un norte dónde bandas de paramilitares apoyadas por el gobierno ejercían el poder, copando todas las esferas de la vida pública. A los ojos de hoy no parece descabellada tal descripción de los sucesos.
Siempre que he regresado al Cauca me impacta esa geografía campesina de cordilleras interminables, de serranías que parecen cuchillos y montañas imponentes cortándose abruptamente. Tierra de enormes contrastes, abruma a los visitantes, los excede. Me aterra la amabilidad apacible y la tranquilidad de sus gentes, el contraste más abrupto del Cauca: tranquilidad que no concuerda en ningún sentido con una región convertida actualmente en columna vertebral de la guerra más antigua de América Latina. Desde hace siglos todos los poderes que han pasado por este país han tratado vanamente de domesticar al Cauca, pero la resistencia de esta tierra milenaria evoca una condición natural de rebeldía incorporada al paisaje, no debida a los factores circunstanciales y pasajeros que mencionan los expertos.

Desde Toribío hasta Marquetalia

A partir de que el Cauca se convirtió en una región más parecida al Kurdistán o la franja de Gaza que al resto del país, el modelo de confrontación que sobrecoge la región es muy complejo. Las tropas del Ejército Nacional operan como fuerzas de ocupación, y en gran medida lo son ya que no consiguen la simpatía de los pobladores. Eso explica el odio demostrado por las comunidades indígenas que insisten en expulsar  los soldados de su territorio. Aunque las FARC cargan con un largo historial de roces con esas mismas comunidades, no puede olvidarse que las guerrillas son un fenómeno raizal arraigado en la idiosincrasia de muchos habitantes. En el Cauca ha habido fuerte presencia guerrillera de varios colores y de varios grupos (M-19, MOEC, PRT, Quintín Lame, ELN, FARC) por lo menos desde las últimas seis décadas, para no hablar de los cinco siglos de resistencia indígena en todas sus manifestaciones.

Una incontenible masa de indígenas y campesinos que no podrían comer si no fuera por los cultivos de coca y marihuana, ven los insurgentes igual a sus voceros. Con la política demencial del gobierno de envenenar los cultivos, las únicas simpatías posibles en la zona son hacia las fuerzas reales que impiden las fumigaciones: la guerrilla. Hasta un niño de brazos sabe que las avionetas escupen el glifosato sin distinguir al maíz, el plátano o la yuca de la coca y la marihuana.
Una utilización de los accidentes geográficos para sorprender al enemigo, el camuflaje en todas sus formas imaginables y el ataque permanente como mejor estrategia defensiva han permitido a los insurgentes mantener una iniciativa feroz en la región. Como repiten una y otra vez los generales, son grupos muy pequeños que hostigan día y noche a la tropa, atrás quedaron los tiempos de las tomas guerrilleras. Pero el hecho de que la guerra se diluya en pequeñas acciones no implica que no sea muy nociva. Por el contrario está totalmente dispersa y generalizada: según afirmaba un comunicado insurgente a mediados de Julio, desde el primero del mes se habían sucedido más de treinta enfrentamientos en el norte del Cauca, una media de dos combates diarios. El impacto sobre la moral de los soldados es evidente, hasta el punto que se refieren a la región como “el infierno caucano”. Para todo el mundo está claro que las FARC han hecho del Cauca su nueva Marquetalia. Su objetivo principal no es defender un territorio, tampoco abandonarlo, sino ser hegemónicos dentro de él. El Cauca es la zona más militarizada del país, lo que no impide a los subversivos mantener la supremacía en la zona a pesar de no poseer ni aviones Super Tucanos, ni tanques artillados, ni bases fijas. El Cauca recuerda tenebrosamente a Irak, dónde la desproporcionada superioridad militar norteamericana básicamente no sirvió para nada.

¿Y qué significa todo esto? Que para los guerrilleros mantenerse es la mejor victoria. La sola supervivencia de la insurgencia y su capacidad de golpear dejan sin argumentos la retórica guerrerista de las élites, poniendo una vez más sobre la mesa la salida negociada al conflicto, que es la reivindicación histórica de la guerrilla. Porque aunque suene paradójico, en este país siempre se ha hablado de paz con las armas bien cargadas.

Miguel Pascuas y Timochenko no juegan póker

La situación de guerra abierta que se vive en la región desde hace varios años tiene picos dramáticos. Llegó a límites desbordados cuando el Ejército mató a Alfonso Cano[1]. Antes hubo puntos álgidos como la toma guerrillera de Toribío, desastre para el gobierno Uribe y el ataque que un año atrás voló la estación de policía en esa población. En medio del fuego cruzado y a diferencia de lo que sucede prácticamente en todas las demás zonas de guerra, existe un tercer actor organizado muy fuerte en el terreno: las comunidades indígenas hastiadas de la confrontación que quieren ejercer la autonomía dentro de su territorio[2]. Los roces con las FARC son muy conocidos, aunque el verdadero conflicto en la zona es con el Ejército nacional, que toma represalias continuas contra estas comunidades desarmadas por considerarlas “colaboradoras del terrorismo”, algo que no es cierto. 

Las represalias van desde quema de casas, destrucción de cultivos, violaciones, confiscación de alimentos y asesinatos. Estos últimos reseñados comúnmente como “errores militares”. El Ejército intentó asesinar una de las máximas dirigentes indígenas del Cauca, Aída Quilcué, como venganza por las masivas movilizaciones del 2008. Aunque la comunera salió ilesa, su esposo Edwin Legarda murió abaleado en un retén militar[3]. Por otro lado, podría hablarse mucho sobre el recelo de algunas autoridades indígenas hacia las FARC -el origen del movimiento indígena moderno en la región proviene justamente de una pugna con el Partido Comunista- pero hay dos aspectos cruciales que los mandos guerrilleros calculan para su estrategia: el Cauca sigue siendo una de las zonas más campesinas del país, con una tradición de rebeldía favorable a sus fuerzas. Y es el corredor geográfico que conecta todas sus zonas de influencia en el sur del país. Eso convierte la región en un territorio irrenunciable, obviando la voluntad de las autoridades indígenas.

Tras la muerte de Cano las FARC emprendieron una ofensiva que se extendió por varias regiones del país. En ese contexto la situación en el Cauca acabó por salir de control, hasta convertirse en un problema de opinión pública: la presión de la ultraderecha pretende convertir la crisis en oportunidad para desacreditar al mandatario y desear de nuevo el regreso de un presidente con “mano dura”. Juan Manuel Santos, en una reacción inmediatista y mal calculada emprendió la peor jugada de su gobierno: una arriesgada salida en falso para entablar un pulso con los insurgentes, en vivo y en directo bajo la cobertura absoluta de los medios. Santos tiene un estilo característico de hacer política: cierta fama de jugador de Póker. Asume retos arriesgados sabiendo que puede ganar, no obstante a veces pierde como con la reforma universitaria y la reforma a la justicia. Apuesta a la paz y apuesta a la guerra. Insinúa diálogos con las guerrillas y al otro día pide “más plomo” como solución. Insulta a los estudiantes pero luego dice que si tuviera 20 años marcharía con ellos. Finge como todo buen pokerista. Le juega al Uribismo y también es “el mejor amigo” de Chávez. Y así.

Siguiendo ese método nefasto sacó un as de la manga: utilizar la guerra como espectáculo para elevar su popularidad, y arrancó en helicóptero hacia el Cauca a demostrar, al mejor estilo de cierto indeseable ex presidente, que es un gobernante fuerte al frente del las Fuerzas Militares, en el corazón mismo del combate.

Pero se le olvidó una cosa: la guerra no es un casino. Entonces perdió la apuesta.

La tropa lleva más de seis años perdiendo la guerra en el Cauca; no existía ninguna evidencia real que indicara que, con o sin presidente a bordo, dejaría de perderla. Y así fue. El presidente llegó el 11 de julio a Toribío, epicentro de los hostigamientos subversivos, con el propósito de simular un Consejo de Ministros. De todas las montañas aledañas le hicieron tiros; en los noticieros afirmaban que era “una estrategia de los terroristas más para llamar la atención que para hacer daño”. Bajo esa lógica las trincheras de tres metros y los tanques blindados que rodean la estación de policía también pretenden nada más que llamar la atención. Una multitud de indígenas lo abuchearon a él y su Ministro Juan Carlos Pinzón en la plaza pública gritándoles que se largaran, hastiados de la guerra. Los periodistas prefirieron entrevistar los guerrilleros que mantenían un retén sobre la vía a menos de un kilómetro de dónde el presidente se reunía con sus ministros. Había otros dos retenes guerrilleros más abajo controlando la entrada y salida de vehículos en la carretera que comunica el poblado con el resto del país. Sin embargo el desastre sobrevino cuando, como a las dos de la tarde, hora en que el presidente debía estar saboreando el fiasco en Toribío, los insurgentes derribaron uno de los 25 aviones de combate Super Tucano que respaldan las tropas terrestres, en jurisdicción de Jambaló, un pueblo a media hora del lugar. Habrían podido tumbar el helicóptero del presidente, si hubieran tenido suerte. La presencia del mandatario en la zona sólo sirvió para que el fiasco se amplificara, resonando más alto de lo normal. Luego la sarta de estupideces que repitieron por igual voceros del gobierno y periodistas tratando de encubrir el hecho es simplemente grotesca.

Y después del desastre la vergüenza: las tropas no pudieron llegar hasta el avión derribado aunque estaban “a doscientos metros”. La guerrilla recogió los cadáveres de los tripulantes, se los entregó a la Cruz Roja en otro sector, luego minó el terreno, interceptó un helicóptero en Argelia (otro pueblo al sur del Cauca) y continuó varios días más con los hostigamientos. Los indígenas expulsaron a las tropas en distintas partes y desmontaron las bases militares. También fueron hasta dónde estaba el Super Tucano destrozado, lo desarmaron y se lo llevaron, con caja negra incluida. Los periódicos no encontraron otra frase posible: humillación al Ejército. Y es verdad, pero es una humillación que se repite hace años. Hay mucho de humillación en que los soldados tengan que hacer sus necesidades en las mismas trincheras donde duermen y comen por físico miedo a los hostigamientos, o que frente a las cámaras afirmen que no pueden caminar de día porque la guerrilla les dispara de todos lados. O que lloren como niños pequeños cuando confirman que el pueblo al que dicen defender los odia con furia.

Santos intentó hacer un pulso con la guerrilla en el Cauca y perdió antes de apretar. Los subversivos juegan ajedrez, no Póker. En ese tablero polarizado que es la guerra colombiana, el Cauca es un enroque estratégico calculado muy bien por los mandos insurgentes, que no han logrado romper ni los bombardeos, ni la inteligencia militar, ni una concentración desproporcionada de tropas, ni los intentos de cooptar a la población. Lo único que consiguió el presidente con su aventura de Toribío fue el ridículo, atrayendo más la atención de la opinión pública sobre una situación que es crónica hace años. El Ministro Juan Carlos Pinzón, ese niñito prepotente de mala cara, que por ser hijo de un militar se cree estratega esclarecido aunque no haya visto un combate en su vida, quedó en vergüenza por culpa de un anciano astuto, que según afirma El Colombiano, ya ni siquiera es capaz de andar a pie: Miguel Pascuas[4]. Y adicionalmente, por unos indígenas indomables que ven a todo Ejército dentro de su territorio como continuador de la invasión que sufren hace cinco siglos.

Las llaves de la guerra

La situación en el Cauca está lejos de solucionarse. Ante la osadía de las comunidades indígenas, que expulsaron guerrilleros y soldados por igual de sus territorios, sólo pueden esperarse represalias terribles. Este gobierno, que afirmaba tener las llaves de la paz, en realidad abrió más las puertas de la guerra, al manejar un discurso ambiguo de supuestos contactos para negociaciones, al tanto que recrudece los bombardeos y operativos en las zonas rojas. Al presidente le fascinan los cerrojos. Y el Póker.

Santos aseguró por milésima vez, en el marco de las conmemoraciones del 20 de julio, que la guerrilla se encuentra acorralada, aunque los hechos revelan que en el Cauca las cosas son a la inversa. Pero Colombia no es el Cauca, ni corren ya los años 90. Aquello supone que la zozobra en la cordillera central debe entenderse como un hecho marginal, que se debe a condiciones particulares. Por eso mismo, la particularidad que define al Cauca, que es compartida en mayor o menor grado con otras regiones del país como el Caquetá, el Catatumbo, la vertiente del pacífico, lleva a reconocer que los orígenes de la conflicto siguen intactos, muy a pesar que sea un conflicto marginal, lejano a muchos y eminentemente rural.

El Cauca, como he afirmado en otras oportunidades, es una atroz comprobación de que no se puede acabar la guerra con más guerra, que la estrategia del aniquilamiento impuesta a los colombianos por sucesivos gobiernos y poderes económicos es una tragedia, sobre todo para la población rural. La resolución del conflicto pasará necesariamente por el Cauca; en un foro realizado durante el mes de abril en la ciudad de Popayán Alfredo Molano, León Valencia, Aida Quilcué, Camilo González Posso y otras personalidades analizaban la posibilidad de que allí se librara la última batalla. Y para que esto sea cierto hay que poner sobre la mesa nuevamente la vía de la resolución política, pues de lo contrario esta no será la última, sino la primera, dentro de nuevas espirales de violencia.
http://www.youtube.com/watch?v=cBvtFq4qJXc


[1] http://m.vanguardia.com/actualidad/colombia/130187-cuatro-meses-duro-la-errancia-de-cano-por-el-suroccidente-del-pais
[2] http://www.nasaacin.org/comunicados-nasaacin/4277-acin-a-la-opinion-publica-guerrillas-y-gobierno-nacional-
[3] http://www.colectivodeabogados.org/Condenados-6-de-los-7-Militares
[4] http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/P/pascuas_es_el_azote_del_norte_del_cauca/pascuas_es_el_azote_del_norte_del_cauca.asp


viernes, 20 de julio de 2012

“Desarme parcial”: parodia de los Acuerdos de Paz 1992

  
 Roberto Cañas López/ Firmante de los Acuerdos de Paz

Más allá de los actos simbólicos, los homicidios continúan, en medio de las disputas entre el ministro de Justicia y Seguridad Pública y el Instituto de Medicina Legal acerca del aumento de desaparecidos.

El viernes al mediodía miembros de pandillas ante el Secretario General de la OEA entregaron 77 armas entre fusiles, escopetas y armas cortas.  Fue “un acto simbólico de entrega de armas por parte de líderes pandilleros”.

Según el ministro de Seguridad, David Munguía Payes, se hará un registro de las armas que estén ilegales y se abrirá investigación para aquellas que se compruebe que fueron utilizadas para cometer algún delito.

Sin embargo nadie puede precisar ¿cómo continuará el proceso de entrega de armas, ni cuándo finalizará? El obispo, Fabio Colindres dijo que “se ha sugerido construir un monumento de paz con las armas entregadas”.

El “desarme parcial” es una mala imitación de lo que se hizo en 1992 cuando después de la firma de los Acuerdos de Paz el FMLN suministró al Jefe de Observadores Militares de ONUSAL información detallada sobre el número de sus efectivos e inventario de armas, municiones, minas y otros explosivos y equipo militar ubicado en cualquier lugar del territorio nacional.

Son verdaderamente impresionantes y  poco creíbles declaraciones como las siguientes: “Ellos desean iniciar un gesto que es lo que viene con la ayuda de Dios con el desarme. Éste no es simple acuerdo transitorio, es un proceso de pacificación”, dijo el obispo Colindres que pidió al secretario de la OEA que el esfuerzo por la paz sea acompañado y certificado por la OEA, “que ratifique un proceso de paz duradero”. Raúl Mijango tampoco se quedó atrás en las declaraciones y aseguró que éste es un proceso de una “revolución humanitaria” que encamina a El Salvador a la prosperidad y la seguridad.

No hay que cansarse de señalar que en la búsqueda de una solución permanente al problema de la delincuencia en general y al de las pandillas en particular no hay soluciones milagrosas que ocurren de la noche a la mañana.

Pues más allá de los actos simbólicos, los homicidios continúan, en medio de las disputas entre el ministro de Justicia y Seguridad Pública y el Instituto de Medicina Legal acerca de los reportes sobre el aumento de desaparecidos, que todo parece indicar que es lo que explica en parte la reducción de los homicidios.

Lejos estamos de una solución verdadera y definitiva al problema de la delincuencia si la sociedad no despierta y sale de su inmovilidad, si no se trabaja en serio por un Acuerdo Nacional por la Seguridad Ciudadana en el que se apruebe una estrategia integral, con los recursos necesarios para superar de manera adecuada esta realidad delincuencial que nos agobia.

Vivimos un momento de una grave crisis institucional que tendrá profundas consecuencias en la vida nacional. Ante la crisis lo único positivo que nos queda esperar es que se haga realidad el pensamiento de Albert Einstein que planteaba que “la crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos”.

“La creatividad nace de la angustia, como el día de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar superado.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de incompetencia

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.  Hablar de crisis es promoverla y callar en la crisis es exaltar el conformismo en vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla”.

Más claras no pueden estar las cosas, en nuestras manos está la solución, que comienza por asumir un compromiso moral con lo público y participar activamente en la solución de los problemas nacionales. En la medida que seamos indiferentes y apáticos estamos contribuyendo a que la crisis se profundice y sean más altos los costos que vamos a pagar.

jueves, 19 de julio de 2012

Rosa Luxemburgo


Con gran rigor histórico, narra un retrato de la líder socialista Rosa Luxemburg, desde fines del siglo XIX hasta su muerte en 1919. El guión de cuatro partes y un prólogo presenta a Rosa durante prisión en Wronke, en 1917. La primera parte retrocede a fines del siglo pasado y comienzos del actual. Rosa Luxemburgo se halla al principio de su carrera como periodista de cuestiones políticas y militante del partido socialista. Más que el éxito profesional, desea ser una mujer al lado de Leo Jogiches, su amante y compañero de lucha. Luego de una breve estadía en Varsovia, adonde acude Rosa para prestar su apoyo a la primera Revolución Rusa, se ve detenida y encarcelada por este motivo, hasta que los compañeros del Partido Socialista alemán obtienen su rescate. En 1906, regresa a Berlín. A partir de ese momento, su historia es narrada en forma cronológica hasta su muerte en enero de 1919. Estas informaciones históricas acerca de la revolucionaria Rosa Luxemburgo constituyen una parte importante en el film. Pero igual importancia posee la descripción del mundo de esta mujer.

Director: Margarethe von Trotta. Actores: Barbara Sukowa, Daniel Olbrychski, Otto Sander, Adelheid Arndt, Jürgen Holtz, Doris Schade, Hannes Jaenicke, Jan Biczycki, Karin Baal, Winfried Glatzeder, Regina Lemnitz, Barbara Lass, Dayna Drozdek, Henryk Baranowski, Patrizia Lazreg. Género: Biográfica País: Checoslovaquia, Alemania Oriental. Año: 1986 Idioma: Alemán con subtítulos en Español Incrustados Duración: 114 Minutos
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Rosa Luxemburg o Róża Luksemburg, más conocida por su nombre castellanizado Rosa Luxemburgo (Zamosc, Imperio ruso, 5 de marzo de 18711 -- Berlín, Alemania, 15 de enero de 1919), fue una teórica marxista de origen judío. Militó activamente en el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), hasta que en 1914 se opuso radicalmente a la participación de los socialdemócratas en la I Guerra Mundial, por considerarla un "enfrentamiento entre imperialistas". Integró entonces el grupo internacional que en 1916 se convirtió en Liga Espartaquista, grupo marxista que sería el origen del Partido Comunista de Alemania (KPD). Al terminar la guerra fundó el periódico La Bandera Roja, junto con el alemán Karl Liebknecht. Sus libros más conocidos, publicados en castellano, son Reforma o Revolución (1900), Huelga de masas, partido y sindicato (1906), La Acumulación del Capital (1913) y La revolución rusa (1918), en el cual critica constructivamente a la misma y sostiene que la forma soviética de hacer la revolución no puede ser universalizada para todas las latitudes.

Tomó parte en la frustrada revolución de 1919 en Berlín, aun cuando este levantamiento tuvo lugar en contra de sus consejos. La revuelta fue sofocada con la intervención del ejército y la actuación de los freikorps o 'cuerpos libres' (grupos de excombatientes nacionalistas de derecha), y a su término cientos de personas, entre ellas Rosa Luxemburgo, fueron encarceladas, torturadas y asesinadas.

Tanto Rosa Luxemburgo como Karl Liebknecht poseen una gran carga simbólica en el marxismo. Actualmente, un domingo a mediados de enero se celebra cada año en Berlín el día de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en recuerdo del asesinato de los dos dirigentes comunistas el 15 de enero de 1919.

Pablo Escobar en televisión: La apología de un criminal

 

APOLOGÍA: Defender. Discurso o escrito en defensa y alabanza de personas o cosas. (Diccionario)

En un país caricatura no es raro que en la pantalla chica se haga una de ellas mostrando episodios vergonzosos de su historia, como los capítulos que se presentan actualmente por un canal de t. v, en horario para todas las edades.

El serial trata subliminalmente de que: “hay que tener memoria histórica de lo ocurrido” como pretexto para hacer la apología de un criminal y su organización llamada en esa época: “Cartel de Medellín”, que asoló el país.

Para los millones de televidentes, el “Patrón del mal”, termina siendo un buen hombre. Su conducta más que sus crímenes lo revelan como a una persona exenta de droga, que no la consume sino que la exporta, ni tampoco fuma ni siquiera cigarrillos, y sólo al principio se lo muestran cometiendo un crimen.

El desprevenido televidente sobre todos niños y jóvenes, que puedan estar viéndola, y los adultos carentes de sentido crítico, o con poca capacidad intelectual para entender el calao de esta producción, absorben inocentemente las buenas imágenes del capo como son: la buena relación del matón con su madre, la comprensión que tiene familiares y amigos; las peripecias de amante, sus soluciones de vivienda, la implementación de equipos de fútbol en barrios populares, el propósito para alcanzar la política con el fin de remediar males sociales y su liderazgo.

En algunos capítulos se señala cómo la droga puede hacerle daño al imperio, pero no a las personas y sale en clara alusión como personaje un narco importante mafioso de la época luciendo pinta de guerrillero con estrella roja en la bohina, diciendo frases como: “Combatimos al imperio con droga.”

En un gran tramo las cámaras de la programadora se orientan al descrédito total del M-19, o y a sus dirigentes, organización revolucionaria al cual a pesar de todos sus errores políticos fue capaz de inscribirse dentro de un proceso de paz, logrando la puesta en marcha de la Constitución del 91, que abrió importantes puertas para la construcción de un nuevo país.

La mirada sobre el M-19 y su participación en la toma del Palacio de Justicia, es sin duda otro ataque contra el actual burgomaestre, quien fuera antaño miembro de esta agrupación. Pero lo más descarriado que se presenta es la acometida perversa contra Nicaragua sandinista, mostrándola en esos años de comienzos de los noventa como transito pagado del narcotráfico. Y lo más infame es sin duda lo referente a Cuba el faro de la dignidad latinoamericana, donde si alguien desde adentro intentó alguna vez introducirla en el negocio del narco, fueron castigados por la justicia revolucionaria, ¿Qué hubiera sucedido si en 1959, no triunfa la revolución? Con seguridad Pablo Escobar la hubiera convertido en una ruta y alhacena segura hacia Estados Unidos.

- “A nadie le gusta más el dinero que a un izquierdista”- dice Escobar a uno de sus secuaces después de que regresa de la isla enviado por él para abrir la bodega caribeña. Pero lo que nunca mostrará el mal intencionado serial, es que la revolución prefiere morir de inanición por el bloqueo imperial, a traicionar sus principios.

Seguramente en posteriores capítulos seguiremos advirtiendo imágenes solapadas acerca de la existencia del criminal, y oyendo sobre la edificación de un mundo narco, que quisieron y quieren no obstante imponer ahora otros. La telenovela muestra eufemísticamente en toda su dimensión el modelo de alguien que hizo el mal pero que no era tan malo. De este tamaño lo quieren presentar.

El personaje de telenovela les gana en fuerza escénica a las representaciones de Galán o Lara Bonilla, que se diluyen en sus débiles representaciones. Esta tragicomedia mal intencionada hace referencia irónica a la revolución bolivariana, exponiendo al capo paisa, diciendo frases del Libertador a su amante, que llama “Manuelita”.

¿Qué intereses se esconden detrás de la leyenda televisada del capo contra la izquierda colombiano? Pronto se sabrá.

miércoles, 18 de julio de 2012

El humanismo orwelliano

 
Jesús María Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Bien sabemos lo caro que resultó para el concepto de humanismo, hasta el punto de constituirse en el representante máximo de un humanismo ateo, que continúa abordando de una manera sistemática en la Crítica de la razón dialéctica, al relevar la función social del sujeto en la Historia, pese a que la inteligentsia comunista considerara que la reivindicación humanista estaba alienada en la explotación.

Para Michel Foucault, el humanismo resultaba ser una provocación, como elemento que prostituye el pensamiento, la moral y la política; para nada, le resulta un ejemplo de virtud, como bien lo señala Caruso en sus Conversaciones con Lévy-Strauss, Foucault y Lacan, publicadas en Anagrama, en 1964 (p. 85).

Para Louis Althusser el marxismo se caracterizaba por ser un antihumanismo teórico.

Orwell mismo, entre 1936 y 1945, enjuiciaba el humanismo por ser un concepto estrictamente teórico.

Pero para José Luis Rodríguez, todo humanismo reivindica la realización efectiva de las posibilidades perdidas del sujeto.

Stricto sensu, no podríamos considerar a George Orwell un filósofo, sino más bien podríamos pensarlo como un crítico de las condiciones de degradación del ser humano, en su contexto sociohistórico, ante lo cual reivindicaría algo más allá de su presente, que es al humanismo al que José Luis Rodríguez se refiere.

La denuncia orwelliana es realista y se agudiza aún más a partir de 1945.

Ya en ¡Venciste, Rosemary!, novela escrita en 1936, anotaba:

Bastarán unas pocas toneladas de trinitroglicerina para mandar nuestra civilización al infierno que le pertenece.

Y esa agresiva crítica se mantiene a lo largo de una década para mostrar cómo los seres humanos se desesperan agobiados por la violencia exterior, inmersos en un universo de miseria y degradación, que de alguna manera habrá que intentar transformar de alguna manera; por ello, con cierta ingenuidad esperanzada en El camino de Wigan Pier le surga la necesidad tan elemental y tan lógica de un socialismo, ante lo cual, le resultara tan extraño que no se hubiera establecido en su momento.

Ahí, Orwell pensaba en un socialismo positivo aunque el existente se constituiría en el caldo de cultivo de un mundo como el de 1984, en el que lo social aniquila el poder humano de los sujetos individuales y colectivos, hasta el punto que en su Rebelión en la granja se confundían las miradas de los cerdos y de los seres humanos.

Habría, entonces, que preguntarse por la naturaleza real del humanismo orwelliano, cuando aborda las características definitorias de lo social, productor así mismo de una profunda desolación, como cuando describe a sus conciudadanos como gentes que se pasean a decenas de millares, arrastrándose como viejos seres, como cucarachas sucias que van hacia la sepultura, fenómeno al que apunta con mayor agudeza en El camino de Wigan Pier, novela en la cual la relación entre la ciudad y la opresión salta más a la vista, cuando el espacio urbano se constituye en un infierno para sus habitantes, lo que lo lleva a condenar el industrialismo, el cual afecta el orden de la naturaleza y la belleza del mundo, en tanto y en cuanto, la producción industrial genera profundos males al ser humano, al promover una relación degradante, hasta hacerlo vivir en un estercolero, donde las gentes no recuerdan ni siquiera sus apellidos, porque el mal llamado progreso, lo que inventa es otra ciudad, bajo la cual subyace una urbe antigua, oprimida y sepultada por la nueva.

Entonces la verdadera tarea del humanismo sería hacer emerger la auténtica naturaleza moral, asaltada por las ilusorias promesas del imperio de lo maquinal, un grito de denuncia en el que Orwell aúna su voz con las de socialista utópicos como Saint-Simon y Fourier, con las de Carlyle y Tolstoi, sin el tono compasivo de un Charles Dickens.

La denuncia de Orwell no se queda en el lamento de Víctor Hugo frente a los pobres más miserables, sino que delata la pauperización de la clase media, lo que constituye una nueva y original mirada de la decadencia de Occidente, que ahora en estos tiempos neoliberales hemos visto que sucede tanto en América Latina como en la Europa de la periferia; por ello, la propuesta orwelliana es la promoción de una integración entre ambas clases, sin que importen sus orígenes históricos, que parecieran contraponerlas.

El humanismo orwelliano apunta a una reivindicación de la singularidad de los sujetos en oposición tanto a la uniformación en fascismos y comunismos, al igual que de la democracias capitalista, responsable de la evolución industrial, al comprender con Geoffrey Gorer, el antropólogo inglés que tanto lo admirara por la obra del novelista británico, Los días de Birmania, que el fascismo es un desarrollo del capitalismo, en tanto y en cuanto, la más bondadosa de las democracias puede convertirse en fascismo.

Así las cosas, el sueño orwelliano de un humanismo recuperado no podría estar en otro lugar que en la sociedad preindustrial, en un espacio en el que imperasen las formas precapitalistas, en medio de un contacto directo con la naturaleza, sin los artificios del maquinismo ni sus consecuencias sobre la ética ciudadana; ahí, estaría la ciudad sumergida, que quizás no se haya perdido del todo, pero de lo que Orwell está seguro es de ese universo que era un mundo agradable para vivir en él, una tierra, quizás, sólo posible para la niñez, mundo habitado recuerdos infantiles, semejante a la naturaleza originaria, que permanece subsumida por el mundo industrial; lo cual implica una conciencia conservadora de la tradición y de la cultura del pasado, de tal forma que se regresase a una ciudad, sin las mediaciones de la máquina, como el campo, al que Winston Smith regresaría con frecuencia a lo largo de 1984.

Es por ello, que Orwell sugiere la urgencia de dar un salto atrás en el tiempo, hacia una geografía social que respete la singularidad, antes que los aprendizajes de la artificialidad y las convenciones morales, impuestas por la sociedad industrial, de tal forma que se reivindicase la diferencia, tras las huellas de la sociedad rural de Jean-Jacques Rousseau, de la Grecia de Hölderlin o el cristianismo comunista de Pier Paolo Pasolini, lugares de ensoñación, donde renazca el sujeto diferente, como forma de recuperar cierto paraíso perdido, un pasado extraviado, una naturaleza enmascarada por la mentalidad industrial y así acceder a una plena historicidad dialéctica.

Lo que Orwell denuncia es una deshumanización, como proceso mediante el cual un sujeto individual o colectivo pierden sus características de seres humanos, por la nefasta influencia de sistemas de dominación y de Poder, mediante sistemas autoritarios, como ocurriera en los campos de concentración nazis, en los gulags soviéticos, en las dictaduras suramericanas de Augusto Pinochet y de Jorge Rafael Videla, y más recientemente en prisiones como la de Guantánamo, mantenidas por el gobierno norteamericano, en su lucha contra el terrorismo islámico, como venganza justiciera, tras los desastres del 11 de septiembre, lo cual necesariamente nos remite al concepto de humanismo, para evitar caer en mundos como los de 1984.

Pero, también, Orwel había alcanzado a vislumbrar la deshumanización de la ciencia, a pesar de que pensaba que un científico no puede considerarse tal si no posee una formación humanística y un espíritu crítico frente a los desarrollos de la ciencia misma, como lo planteara en Tribune, en 1945.

En aquel entonces un tal Mr. J. Stewart Cook había escrito una carta a la editorial de esta revista, en la que sugería que para evitar los oprobios de una alta jerarquía científica, todo ciudadano fuera educado, para convertirlo en un conocedor de la ciencia, tanto como impartir este conocimiento fuera posible, así los hombres de ciencia se ocuparían de brindar una buena divulgación y podrían participar de otras actividades del mundo, en general, pero Orwell no dejo de ver en la sugerencia de Stewart Cook, una ambigüedad en la definición del término ciencia, que no dejaba de resultarle peligrosa, al no discriminar entre la ciencia que se dedica a lo exacto o aquella que seguía un método para pensar, de tal manera, que, gracias a resultados verificables, llevara a una racionalidad lógica, a partir de los hechos observados, a juicios a posteriori, en el más puro sentido kantiano, que aportasen nuevos entendimientos.

Orwell no idealiza a los científicos puros, encerrados en laboratorios, porque a la hora de la verdad, al enfrentar problemas cotidianos o de verse confrontados con otros campos del saber, son semejantes a cualquier otra persona, por ignorante que ella sea y, como ejemplo de ello, señala la capacidad de resistir al nacional-socialismo, puesto que si bien se decía que la ciencia era universal, los científicos de distintos países, que cerraban filas junto a sus gobiernos, muchas veces de manera inescrupulosa.

La comunidad científica alemana no sólo no se opuso a un monstruo como Hitler sino que además resultó colaboracionista y, sin ellos, la máquina de guerra alemana no hubiera podido articularse.

En cambio, en el campo de la literatura, muchos escritores germanos se exiliaron voluntariamente o fueron perseguidos de la forma más siniestra, muchos de ellos sin ser ni siquiera judíos.

Orwell criticaba, en ese momento, que muchos de los mejores científicos aceptaran, sin cuestionamiento alguno, la sociedad capitalista, aunque muchos otros fueran comunistas, sin criticar en lo más mínimo el estalinismo, lo que permitía sacar la conclusión de que las mejores dotes naturales para el aprendizaje de las ciencias exactas, no garantiza un punto de vista crítico y humanitario, de ahí que muchos científicos fueran en una carrera loca en busca de las bombas atómicas que acabaran, en su día, con Hiroshima y Nagasaki.

Entonces, ¿dónde estaría el beneficio de una educación científica como la que proponía J. Stewart Cook? Orwell pensaba todo lo contrario e imaginaba que la educación científica de las masas traería efectos más deletéreos, si se reducía a la física, la química y la biología y se dejaban de lado el conocimiento de la literatura y de la historia.

Para Orwell una verdadera educación científica significaba la implantación de esquemas mentales experimentales, racionales y críticos, mediante la adquisición de métodos, para enfrentar cualquier tipo de problemas, como una manera de enfrentarse al mundo y no, meramente, como un corpus teórico, que llevase al desdén de otros campos humanos como la poesía, ya que muchos científicos precisan de una mejor educación, una que amplíe su visión del mundo, para que haya científicos capaces de rehusar investigaciones tan destructivas, como las tendientes a la invención de las bombas atómicas, hombres sensatos que no se metan en los sueños de la razón, capaces de producir monstruos, como lo pretendían científicos lunáticos como Víctor Frankenstein.

Para lograrlo se precisa, seres humanos formados con una cultura general fundamental, capaces de reconocer los hitos históricos de una manera crítica, tanto como de valorar los grandes aportes de las artes y la literatura, más allá del ideal de convertirse en científicos puros.

1984 trae de una manera más o menos explícita como el desastre social está promovido desde el Poder Central, impidiendo el desarrollo del pensamiento, mediante la censura y la manipulación informativa que controla la historiografía, mediante la permanente reescritura de los acontecimientos, la conversión en lo contrario de los palabras, gracias al desarrollo de una neolengua, que desorienta a la sociedad, aniquila su capacidad crítica y acalla cualquier voz que pudiera sonar a disidente, para ocasionar una negación de la Utopía de Santo Tomás Moro y generar más bien una distopía, una antiutopía, para poner una zancadilla al optimismo de la Ilustración y una bofetada al positivismo del siglo XX, para caer en esa trampa mortal del Gran Hermano, un abusador de la tecnología y de los medios de comunicación de masa, que convierte a la colectividad en prisioneros de un panóptico benthamiano.

Música: John Lennon, un clásico del siglo XX

 
ARGENPRESS CULTURAL

(Liverpool, 1940 - Nueva York, 1980) Cantante y músico británico, fundador del mítico grupo The Beatles, un cuarteto que formó en la ciudad de Liverpool junto a Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr y que se ha convertido en una referencia indiscutible de la historia de la música moderna. John Winston Lennon nació en Liverpool el 9 de octubre de 1940, mientras los aviones nazis bombardeaban la ciudad. Su padre, llamado Alfred, era un marino que visitaba poco el hogar, hasta que desapareció por completo. Luego fue su madre, Julia Stanley, la que desapareció, dejando el niño al cuidado de una hermana suya llamada Mary.

Fue ella quien enseñó a John los primeros acordes en un viejo banjo del abuelo de éste. Liverpool era entonces una ciudad portuaria que se hallaba en plena decadencia. Con una población heterogénea, la vida allí no deparaba grandes alegrías. Sin embargo, el constante trajín originado por el tráfico marítimo también tenía sus ventajas: en el equipaje de los marinos procedentes del otro lado del océano llegaban abundantes discos de country y rhythm and blues, que se incorporaban inmediatamente a la innata afición de los liverpoolianos por la música.

John creció escuchando discos de Little Richard, Chuck Berry, Ray Charles y Buddy Holly, ilustres representantes de las corrientes musicales de aquella época. Durante unos años estudió en la escuela de Bellas Artes y al cumplir los quince resolvió sus dudas entre la pintura y la música a favor de ésta última. En 1956 conoció a un muchacho que, como él, sólo se sentía plenamente realizado con una guitarra en las manos: James Paul McCartney. Con Paul formó su primer grupo amateur, The Quarrymen, dando comienzo a un período de aprendizaje acelerado de los ritmos del rock and roll.

John y Paul se dedicaron a componer sus propias canciones como si se tratara de un entretenimiento. Dos años después se les unió George Harrison y se atrevieron a actuar en algunos pequeños locales. Se denominaron sucesivamente Johnny and the Moondogs y The Nurk Twins. Fueron tiempos difíciles: la madre de John murió en 1958 atropellada por un policía borracho franco de servicio y el escaso peculio del muchacho desapareció por completo. A lo largo de 1959, John buscó trabajo infructuosamente y vivió como un parado más. Pero su vitalidad, su juventud y su amor por la música hicieron que no perdiese la esperanza.

A principios de 1960 el grupo renació con el nombre de Long John and the Silver Beatles, prolijo nombre que se redujo a The Silver Beatles antes de quedarse en The Beatles. El término provenía de un juego de palabras inventado por el propio Lennon: el grupo de acompañamiento de Buddy Holly se llamaba The Crickets (saltamontes) y John se inspiró en ellos para mezclar el término musical beat, característico de toda una generación, y la palabra beetles (escarabajos).

John, Paul y George, junto con algunos músicos profesionales, iniciaron una gira por Escocia como acompañantes de Johnny Gentle, un cantante de segunda fila. También pusieron fondo musical a los movimientos de una bailarina de strip-tease y aceptaron viajar a Alemania para tocar en varios locales del barrio chino de Hamburgo. Cualquier cosa era mejor que buscar algún trabajo, aburrido y mal remunerado, en Liverpool. Más tarde, de vuelta a su ciudad natal, se convirtieron en el grupo habitual de The Cavern, club subterráneo donde pudieron exhibir las tablas adquiridas durante sus peculiares giras.

En 1961, el propietario de una tienda de discos llamado Brian Epstein los descubrió en ese antro. Fue una revelación; aunque no tenía ninguna experiencia en ese terreno, Epstein se ofreció como mánager a cambio de un 25 por 100 de los ingresos. A partir de ese momento, la carrera de los Beatles se disparó hacia el éxito. Con la incorporación como batería de Ringo Starr en 1962, el grupo ya estaba completo y preparado para hacer frente a lo que se avecinaba: la más loca vorágine de triunfos y gloria.

Sus canciones, editadas por el sello EMI, empezaron a copar las listas de superventas. Los conciertos de los Beatles provocaban escenas de histeria entre las groupies y la policía se veía incapaz de contener a la juvenil masa vociferante. La "beatlemanía" se difundió por Europa, luego por Estados Unidos y más tarde llegaría al resto del mundo, incluidos los países socialistas.

Las piezas de los Beatles, compuestas en su mayor parte por John y Paul, se caracterizaban por los hallazgos melódicos y armónicos, dentro de lo que después se ha llamado el "sonido Liverpool". Además, los miembros del grupo se distinguían por un nuevo estilo en la indumentaria y el corte del cabello y por una actitud alegremente desafiante, protagonizada en especial por Lennon: en las conferencias de prensa y las entrevistas, aquellos muchachos tomaban el pelo a sus interlocutores y se manifestaban como tipos ingeniosos, divertidos y despreocupados.

McCartney era el apuesto romántico, Harrison el serio y Ringo el gracioso de la banda. En cuanto a Lennon, ejercía de rebelde con inquietudes y era sin duda el más incisivo. Después de ser nombrados, en 1965, Caballeros de la Orden del Imperio Británico, John desencadenará una escandalosa polémica con una de sus célebres frases: "Los Beatles son más populares que Jesucristo". Éxitos, drogas, disputas y reconciliaciones se sucederán a lo largo de los años sesenta. Y también películas, entre otras A hard days night y Help!, ambas dirigidas por Richard Lester.

Brian Epstein falleció en 1967 por sobredosis de barbitúricos. Lennon contrajo matrimonio en Gibraltar al año siguiente con la japonesa Yoko Ono, enigmática mujer cuyo nombre significa "Hija del Océano". Ambos hechos fueron jalones de una separación anunciada. Problemas financieros, celos artísticos entre John y Paul, deseos de crear sin el lastre de acomodarse al grupo... todos estos elementos decretaron la disolución del conjunto en abril de 1970. Lennon pronunciará el epitafio del grupo y de la llamada "década prodigiosa" con otra frase escueta y expresiva: "El sueño se ha acabado".

A lo largo de los años setenta, mientras sanan las heridas de la ruptura con la reconciliación pública de John y Paul, circulará periódicamente el rumor de una próxima reunión. Varios empresarios llegarán a ofrecer sumas fabulosas para congregarlos en un escenario, pero todo será en vano: cada uno vuela por su cuenta, libres ya del yugo de los Beatles. Para Lennon, los años setenta iban a ser de una enorme vitalidad. Por un lado, se convirtió en un activista del pacifismo. Las fotos de su luna de miel en la habitación de un hotel de Amsterdam, donde aparecía desnudo con su esposa en un gesto de elemental naturalidad, dieron la vuelta al mundo.

Con Yoko había formado la Plastic Ono Band y con ella publicó una docena de discos de larga duración. Su talento como compositor y letrista siguió manifestándose en temas como "Give peace a chance", "Power to the people" o "Some time in New York City". Pero su éxito indiscutible fue Imagine, un elepé intensamente personal, editado en 1971, que contenía la canción del mismo nombre cuyo texto llegaría a ser todo un manifiesto pacifista en aquella década conflictiva.

En 1975, cuando termine felizmente su batalla contra la administración del presidente Nixon empeñada en expulsarlo de los EE UU por "extranjero indeseable" y nazca Sean Ono Lennon, único hijo del matrimonio, John desaparecerá totalmente de la circulación y se dedicará a la vida familiar. Durante cinco años, sus comparecencias en público fueron escasas y extraordinarias. Parecía que ni una sola nota ni una palabra más iban a salir de su hasta entonces inquieto espíritu. Pero en 1980 el famoso beatle enclaustrado salió de su mutismo para grabar con Yoko el álbum titulado Double Fantasy. En él pregonaba su eterno amor por su esposa y su hijo con los simples y pegadizos estribillos de siempre.

En otoño de ese año, al explicar los motivos de su regreso a los estudios, Lennon aseguraba: "Hay gente irritada conmigo porque no hago música. Si yo hubiera muerto en 1975, sólo hablarían de lo fantástico que era y cosas así. Lo que les enfurece es que yo seguí viviendo y decidí que lo más importante era hacer exactamente lo que me apetecía. En estos cinco años de silencio he aprendido a librarme de mi intelecto, de la imagen de mí mismo que yo tengo. Las canciones que hago surgen de forma natural, espontánea, sin pensar conscientemente en ellas. En cierta forma, es como volver al comienzo. Tengo la sensación de que estoy ante mi primer disco."

Días después, el 8 de diciembre de 1980, las balas asesinas de un adorador perturbado terminaron con su vida y lo convirtieron, si es que aún no lo era, en un dios de la modernidad. El escritor Norman Mailer afirmó: "Hemos perdido a un genio del espíritu". Como reacción inmediata a su muerte, los seguidores de Lennon llevaron póstumamente "Imagine" al número uno de las listas. Nunca tal número de seres humanos habían llorado tanto al escuchar una canción.

Dejamos aquí tres de sus más connotados éxitos como solista, luego de la disolución de The Beatles:

1. Imagine
 
 
 2. Jealous guy
 
 
 3. "Happy Xmas (War is Over)"

martes, 17 de julio de 2012

La importancia de la sociedad civil


José M. Tojeira

Como en muchas otras partes, en El Salvador la sociedad civil ha sido clave para el desarrollo de la democracia y de los valores humanos en El Salvador. Aunque aquí hay que hacer una salvedad: La empresa privada, al ser una parte fundamental del poder en nuestro país, y haber estado unida íntimamente a determinadas fuerzas políticas del país, no puede considerarse sociedad civil en sentido estricto. La empresa podrá hacer cosas buenas o malas. Pero sociedad civil es aquella que independiente del poder político, busca formas de convivencia ciudadana arraigadas en el bien común. Y la gran empresa de nuestro país ha sido sustancialmente parte del poder político desde el siglo XIX hasta el presente, buscando prioritariamente su beneficio, y no el bien común.

Hecha esta aclaración, volvemos a la sociedad civil y su importancia en la consecución de cambios profundos en la sociedad salvadoreña. En estos días están cumpliendo 25 años “Las Dignas”. Sin lugar a dudas a ellas debemos una gran parte del avance que ha tenido El Salvador en el respeto a la igual dignidad de la mujer y su consiguiente igualdad en derechos. Su lucha y su concientización fue obstaculizada por los ataques que sufrieron de parte de una cultura machista estúpida y engreída, muchas veces cobijada en el mundo político. Pero supieron enfrentar la agresividad de una sociedad dura, incluso en los tiempos de la guerra, y aportaron al país una conciencia diferente respecto a las relaciones hombre-mujer. Algo parecido podemos decir de las primeras asociaciones de ecología, cuyos dirigentes fueron tachados en ocasiones hasta de locos, pero que consiguieron una creciente conciencia. Conciencia que aún tiene serias dificultades para imponerse debido una cultura depredadora del medio ambiente y una floja acción de los gobiernos en algunos campos, como el de control de gases en el tráfico, manejo de desechos, o permisividad con el exceso de plásticos, por poner algunos ejemplos.

En el campo de la vivienda el TECHO, que en la actualidad está desarrollando su campaña anual, es prácticamente la única institución que nos pone delante de los ojos de un modo sistemático y frecuente ese terrible déficit habitacional que tiene nuestro país. Esta organización de jóvenes universitarios ha evolucionado de la simple construcción de casas de emergencia en beneficio de personas que prácticamente viven a la intemperie, a un trabajo más sistemático de promoción del desarrollo comunitario y familiar de quien se benefician de la vivienda. Creadores de verdadero capital social al integrar en el esfuerzo en favor del desarrollo a diferentes sectores de la sociedad, los jóvenes voluntarios del TECHO son ya parte del presente, ofreciéndonos un modelo de intervención ejemplar, con su profunda cercanía a los más pobres y con los frutos del aprendizaje mutuo. Aprendizaje en el que con mucha frecuencia los excluidos de nuestras sociedades dan verdaderas lecciones de humanidad y de valores a los generosos voluntarios de las diversas universidades del país.

Este recorrido breve por algunos sectores de la sociedad civil viene especialmente a cuento en las etapas que estamos viviendo. Miembros de la sociedad civil, como las Iglesias o las universidades, vienen pidiendo sensatez y obediencia a las leyes y la Constitución, frente a la desobediencia de la Asamblea Legislativa a una sentencia de la Sala de lo Constitucional, agravada por el respaldo irresponsable que la Presidencia de la República le está dando a la Asamblea. La Iglesia Católica en particular ha insistido con enorme claridad en la necesidad de obedecer la sentencia de la Sala que exige una nueva elección de magistrados. Y todos sabemos que la Iglesia ha sido pieza clave en la historia de la paz en El Salvador en tiempos de la guerra civil. Continúa promoviendo la paz y siendo pieza clave en el trabajo por el desarrollo, y en la propagación de valores éticos, sociales y ciudadanos.  Incluso ha tenido un importante protagonismo en la búsqueda de solución a la plaga de homicidios, como hemos visto en su intervención para lograr pactos entre maras. No escuchar a la Iglesia en medio de una crisis como la actual es, en una situación menos grave que la del pasado, cometer el mismo error que cometieron quienes no quisieron escuchar a Monseñor Romero.


Cuando un  tema jurídico complejo está en juego lo lógico sería abrir una serie de consultas con la Universidades. Nada de esto se ha hecho. Al contrario, se han buscado asesores que sorprendentemente han sido en el pasado los más entusiastas colaboradores del autoritarismo y de la justificación de las violaciones a los derechos humanos. Y lamentablemente ha sido el FMLN, que tradicionalmente ha sido más abierto a las reivindicaciones de la sociedad civil, el que hoy se ha cerrado en banda a un debate serio con la sociedad civil. Aun que el diálogo sea siempre el camino de solución verdadera, se puede entender que al FMLN le cueste dialogar con una falsa sociedad civil, como lo es la empresarial, que de un modo sistemático le ha mostrado agresividad y que ha sido la dueña tradicional del partido político ARENA. La presencia histórica de millonarios, incluidos fundadores de ANEP, en la cúpula de dicho partido no deja lugar dudas. Pero es llamativo que no se quiera escuchar a la Iglesia Católica o a universidades que, junto con la misma Iglesia, fueron durante la guerra los principales defensores de los derechos humanos de los pobres e incluso de los militantes del FMLN. Siempre se puede decir que la Iglesia o las universidades han cambiado y se han pasado a la derecha. Pero la gente es suficientemente sabia y crítica como para darse cuenta de que, si se dice eso, quienes han cambiado son otros.
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


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