Saludos y bienvenida: Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida... Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos. Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos. Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más... A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado. Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia... Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos? Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista. No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente. Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo. Fraternalmente, Trovador

martes, 10 de abril de 2012

Reliquias de la Pasión de Cristo, ¿verdad histórica o devoción desmedida?

Alrededor de las reliquias, como partes del cuerpo de santos u objetos que han estado en contacto con ellos, siempre se ha planteado si tras ellas hay una realidad histórica y una base científica que pueda demostrar, como mínimo, su antigüedad o, simplemente, es fruto de la devoción desmedida y de vendedores de humo que quisieron sacar algún provecho. Esta es una relación de las más importantes relativas a Jesucristo:

Sábana Santa o Sudario.

Se encuentra en la catedral de Turín. La más conocida de todas y sobre la que más estudios se han hecho, sobre todo, para conocer su antigüedad. Es una tela de lino con la que se supone que se cubrió el cuerpo de Jesucristo al ser enterrado y en la que quedó plasmado su rostro. Después de la prueba del Carbono 14, del estudio de granos de polen, de digitalizar la imagen y muchas más pruebas, no se ha llegado a un acuerdo de su veracidad. En España, en la catedral de Oviedo, tenemos el pañolón de Oviedo que se veneraba como el pequeño sudario que cubrió su cabeza.


El Velo de la Verónica.
 
Se encuentra en la Basílica de San Pedro en Roma. Mientras Jesucristo llevaba la cruz, camino del monte Calvario donde sería crucificado, se paró en la sexta estación del Víacrucis para descansar y Santa Verónica se acercó para secarle el sudor de su rostro quedando impreso en el pequeño paño. La historia de esta reliquia no se conoce hasta bien entrada la Edad Media y no se ha podio realizar ningún estudio sobre ella. Durante el siglo XX, sólo el jesuita e historiador de arte José Wilpert ha podido contemplarla sin la protección que la cubre y sus palabras tampoco dejan nada claro “una pieza cuadrada de un material de color claro, desteñido por la edad, que lleva dos tenues manchas de óxido de color marrón conectadas la una a la otra“. Hoy en día se veneran 3 más, dos de ellas en  Alicante y Jaén.

Representación de la Verónica - Greco

El Santo Cáliz.
 
Se encuentra en la catedral de Valencia. El Santo Cáliz, Grial o Santo Grial, sería la copa que se usó en la última cena. Es una copa de calcedonia, piedra semipreciosa, de 7 cm de altura y 9,5 de diámetro, y un pie con asas añadido posteriormente (entre los siglos X y XIV). La leyenda la lleva desde las manos de San Pedro, en Roma, hasta el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), aunque la primera noticia documentada del cáliz no aparece hasta el XIII pasando por Zaragoza, Barcelona y recalando en Valencia en el XV. Aunque también hay controversia sobre ella, de todas las candidatas, porque hay varias, parece que el cáliz de Valencia es el que más posibilidades tiene de serlo por ser parecido a otros cálices palestinos encontrados de  misma época.
La Santa Cruz, INRI y los clavos.

Se encuentran en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma. Se refiere a un fragmento de la cruz donde fue crucificado, parte de la tablilla donde figuraba la inscripción INRI (Iesvs Nazarenvs Rex Ivdaeorvm o Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos) y los clavos. Según cuenta Jacobo de Voragine en su libro La Leyenda Dorada (1260), la cruz se había enterrado en el monte Calvario y sobre ella se había levantado un templo en honor a Venus en tiempos del emperador Adriano. En 326, cuando llegó la emperatriz Elena de Constantinopla a Jerusalén,  derribó el templo y ordenó cavar hasta encontrar la cruz. Cuando se descubrió, allí mismo se erigió la Basílica del Santo Sepulcro en la que se guardó. Cuando regresó a Roma le llevó a su hijo, el emperador Constantino,  parte de la cruz, la tablilla y dos clavos -el tercero cuenta la leyenda que lo tiró al mar para aplacar la ira divina… una tormenta- . En  326 el emperador financió la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén en Roma donde hoy se conservan (la parte de la cruz, la tablilla y un clavo). En nuestro país se veneran fragmentos de la cruz en el monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria) y en la Colegiata Mayor de Caspe (Zaragoza).

Sta. Elena siempre aparece representada con una cruz


Corona de espinas.

Se encuentra en la Catedral de Notre Dame en París. Es la corona espinas con la que los romanos, a modo de burla, coronaron a Jesucristo como Rey de los Judíos. Parece ser que entre las reliquias que trajo Elena de Constantinopla también estaba la corona de espinas. Su primera referencia es en el siglo V y nada se vuelve a saber hasta el XI cuando aparece en Constantinopla. En 1238, y ya sin espinas que parece ser fueron repartidas por toda la cristiandad europea, el emperador Balduino II ofreció la corona a Luis IX, rey de Francia, buscado su apoyo. Para albergarla construyó la Santa Capilla donde permaneció hasta la Revolución Francesa. Desde donde se trasladó a Notre Dame. En la catedral de Barcelona se venera una espina.


La lanza sagrada o de Longinos (la que le clavo el romano Longinos en el costado cuando estaba crucificado), la propia sangre de Cristo, la esponja con la que le aplicaban vinagre en las heridas… y otras muchas componen el conjunto de reliquias de Jesucristo. De todas formas conviene apuntar que la Iglesia es ahora extremadamente prudente y exhaustiva en su investigación antes de pronunciarse. Además, aunque las valora y protege como expresión de la devoción popular, deja al libre albedrío el hecho de creer o no su autenticidad.
Paralelamente a estas reliquias, que pueden tener cierta base histórica, aparecen otras que, por su cantidad o rareza, son más propias de quien actúa de mala fe aprovechándose de la buena fe de otros:
  • Las treinta monedas de Judas se han convertido en unas doscientas.
  • San Juan Bautista debía tener unos sesenta dedos.
  • Tres prepucios de Jesucristo.
  • Una paja del pesebre del niño Jesús
  • Trozo de mantel de la última cena
  • Carbón con el que fue martirizado en la parrilla San Lorenzo
  • Un piedra con la que fue lapidado San Esteban
  • Diente de Santa Apolonia (fue martirizada arrancándole los dientes)

México: Zapata vive, la lucha sigue… a 93 años de que fuera emboscado y asesinado

Mauricio Macossay Vallado

Zapata es hoy más que nunca uno de los principales símbolos de la lucha social popular en México, Latinoamérica e incluso en varias partes del mundo, Europa incluida.

El 10 de abril se cumplen 93 años de que Emiliano Zapata Salazar, el principal dirigente político y militar del Ejército Libertador del Sur, uno de los grandes pilares de la revolución mexicana de 1910, cayó abatido por las balas de la traición.

Su muerte fue la puntilla para el ejército campesino e indígena que encabezaba, que se iría diluyendo en los años siguientes hasta desaparecer, consumándose la derrota de las fuerzas campesinas de la revolución y la victoria de las fuerzas burguesas de Carranza y demás caudillos militares: Obregón y Calles.

Sin embargo, lejos de irse diluyendo su recuerdo, se agiganta ante los cada vez más graves problemas rurales y de los millones de campesinos mexicanos que se sufren hoy día.
Zapata no es sólo retomado y puesto al día por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y todos los grupos armados guerrilleros, populares y de izquierda, sino por prácticamente todas las organizaciones, grupos y colectivos que luchan realmente por la justicia social.

Zapata es hoy más que nunca uno de los principales símbolos de la lucha social popular en México, Latinoamérica e incluso en varias partes del mundo, Europa incluida.
Zapata ha sido ejemplo emblemático de gran dirigente revolucionario, que mandaba obedeciendo y sabía leer y sentir con todo detalle el pulso del pueblo, impulsó la democracia directa y horizontal, la comunalidad campesina e indígena, pretendió hacer un México de y para los campesinos y trabajadores y se vio obligado a usar las armas para avanzar en la consecución de los derechos populares.

En estos momentos, de graves problemas populares y de quiebra nacional en casi todos los sentidos, la imagen de Zapata y la causa agrarista está más vigente que nunca. En estos momentos de demagogia electoral, de campañas falsas y mentirosas, de partidos y candidatos que despilfarran millones de pesos y hablan de un México mejor, el recuerdo del zapatismo de principios del siglo XX es muy necesario. El camino que siguió la insurrección campesina que encabezara Zapata es una de las raíces históricas populares más importantes y trascendentes de nuestro país.

El ejército zapatista surgió de la nada, del gran descontento rural y agrario; creció rápida e impetuosamente, alimentado por el cúmulo de agravios de las últimas décadas del siglo XIX y la primera del XX; se unió primeramente a la revolución, adhiriéndose al Plan de San Luis maderista, en marzo de 1911, sin mucha claridad de lo que se quería y podría lograr, pero en noviembre de ese mismo año cambiaría a fondo, precisaría las demandas campesinas y proclamarían el Plan de Ayala, estandarte revolucionario campesino, que seguirían hasta el fin de sus días, con gran decisión.

A la muerte de Madero fue una de las más importantes fuerzas militares y populares que enfrentó al traidor Huerta y contribuyó en mucho a su derrota.
El Ejército Libertador del Sur creció y alcanzó su mayor presencia en 1914 y 1915, cuando la Convención de Aguascalientes y su efímero gobierno, cuando controló buena parte de Morelos, confrontando a las fuerzas que encabezaba Carranza, a quiénes no pudo derrotar y terminaron arrinconándolo.

A partir de 1918, promulgada y en proceso la constitución de 1917, aplacada y reducida la rebelión campesina, se mantuvo como un ejército guerrillero.
Con la muerte de Emiliano y varios importantes jefes, a traición el 10 de abril de 1919, el Ejército Libertador del Sur se fue diluyendo hasta desaparecer, en medio de la persecución y asesinato de sus dirigentes.

Zapata ha permanecido en la memoria popular.
En todas las luchas campesinas y populares resurge invariablemente.
Fue reinvindicado en las luchas guerrilleras que encabezaron Rubén Jaramillo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez Rojas, las guerrillas urbanas de los setenta, en las luchas agrarias de siempre en todas las décadas, en el EZLN, el Congreso Nacional Indígena, e incluso en prácticamente todas las organizaciones campesinas.

“Es mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado” E. Zapata
ZAPATA VIVE… LA LUCHA SIGUE…

lunes, 9 de abril de 2012

Cine: Impunity (2010)


Jesús María Dapena Botero (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

NACIONALIDAD: Colombo-franco-suiza
GÉNERO: Documental sociopolítico
DIRECCIÓN: Juan José Lozano, Hollman Morris
PRODUCCIÓN: Isabelle Gattiker, Marc Irmer
Intermezzo Films
Dolce Vita Films
Radio Télévision Suisse
Arte Morris Producciones
PARTICIPACION: Centre nnational du cinéma et de l’image Animée
Région Ile-de-France, Ville de Genève
Fonds REGIO Films
Direction du développement et de la coopération (DDC)
International Center for Transitional Justice (ICTJ)
Fonds de production télévisuelle and Films pour un Seul Mond
NARRACIÓN: Emiliano Suárez
GUIÓN: P.J. Wolfson, Frank Butler
FOTOGRAFÍA: Ray Rennahan
MONTAJE: Ana Acosta
SONIDO: Carlos Ibañez
MÚSICA: Gabriel Scottie, Vincent Hänni
DURACIÓN: 85 minutos

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Escuece el alma, cuando tras sobrevolar la selva colombiana, observamos lo que pudiéramos llamar la tragicomedia del Estado de Impunidad imperante en Colombia, otrora escenario de películas de aventuras hollywoodenses como Fuego verde (1954), con Stewart Granger y Grace Kelly, historia épica sobre un buscador de esmeraldas en Colombia, quien encuentra una veta prometedora de esas piedras preciosas, una cinta como para irla a ver en el matinal del teatro Metroavenida, allá en la Primera de Mayo del Medellín de mi infancia.

Ahora el escenario de la tragedia es el propio país, con damnificados de carne y hueso, protagonistas, desgarrados por el dolor, la impotencia y la ira ante la farsa de un Estado que se las ingenia para que las denuncias se acallen, al incumplir las garantías de una supuesta Ley de Justicia y Paz, para silenciar las acusaciones de un siniestro contubernio entre un gobierno supuestamente legítimo y legal con paramilitares, supuestamente fuera de la Ley, para salvar el honor de tantos interesados en mantener la anomia, bajo una autoritaria Ley del Monte, como la que han proclamado las Autodefensas Unidas de Colombia , caundo llegan a pueblos, donde cortan cabezas y despedazan cuerpos sin la menor clemencia, ya que son ellos quienes dictaminan quién hace el bien o el mal en un supuesto Paraíso, entre los Andes y los mares, donde los pobladores, quedan atrapados entre los fuegos de las facciones en conflicto, donde aparecen falsos Mesías como el victorioso Salvatore Mancuso, quien en pleno Congreso de la República, se propone como redentor de nuestro país, condenado aún a vivir más de cien años de soledad.

La violencia flamea por toda la cinta pero sin pornografía ni obscenidad alguna, en un filme en el que no corre sangre a borbotones, pero siempre ahí, omnipresente desde las tomas iniciales en que nos condolemos con esa nueva Antígona, que clama como una voz en el desierto, para echarse al hombro el cadáver de un púber decapitado por las fuerzas de un fascismo más que ordinario.

Durante casi una hora y media asistimos a un testimonio, que nos deja con el corazón en la mano, en medio de la frustración, la angustia, la ira y el desconcierto gracias a las crónicas, recogidas tras más de seiscientas horas de estudio de archivos, labor que, sin lugar a dudas, hemos de agradecer a Juan José Lozano y Hollman Morris, quienes nos exponen con una lógica meridiana, los tejemanejes que se han dado en los últimos años de una historia patria, que ha pretendido dictarse desde la cátedra de la versión oficial del uribismo, así poco o nada tenga que ver con la historia material, que se cuenta todos los días, pero que se ha tratado de esfumar pese a ser un secreto a voces; pero, aunque no estemos suficientemente preparados bien vale la pena poder reflexionar sobre las distintas maneras como enfrentamos los unos y los otros, un mismo fenómeno, el de la violencia social, el de ese fascismo ordinario que bien señalara el discípulo de Serguei Eisenstein, Mikhail Romm, en 1965, como paradigmático documentalista, que bien pudiera estar en el zócalo de la nueva cinta de Lozano y Morris.

El filme nos muestra como tras el contubernio de la clase política con los grupos paramilitares se ha expoliado a un campesinado, al que se lo ha despojado de sus tierras, para beneficio de intereses creados más rentables, con la creación de proyectos agroindustriales, que han servido de Baales a los que sacrifica un pueblo, mientras se coparticipa en el negocio del narcotráfico, lo que ha traído consigo además la muerte de sindicalistas, , de líderes políticos y de periodistas, con la comisión de cerca de 42000 delitos, 7800 que han ocasionado el desplazamiento, 3600 desapariciones y 1900 reclutamientos forzados, entre aquellos de los que se tenga noticia. Así, Colombia se ha convertido en uno de los países del mundo, fuera de Sudán, donde hay cerca cuatro millones de refugiados internos, los famosos desplazados, quienes pasaron de ser campesinos, relativamente productivos, a convertirse seres que entran a formar parte de la masa de excluidos sociales, condenados a la otredad y a la miseria más absoluta al emigrar a ciudades, las cuales no estaban listas aún para ser suficientemente solidarias y comprensivas, como para poder pensar que esos recién llegado hacen parte de una tragedia que hace que tengamos que entonar un réquiem por todos nosotros.

Cadáveres amputados, seres humanos, convertidos en objetivo militar por la máquina de guerra que han sido las Autodefensas Unidas de Colombia, pueblan la cinta, como otrora pudiera pasar en la Alemania Nazi, comandados por un movimiento nacional antisubversivo, como el que comandaran Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, para prometernos una Colombia digna, libre, segura, en paz, con amor por la Libertad cuando en la práctica lo que ofrecen es todo lo contrario. Pero quien proteste puede ser, cuando menos, tildado de loco por no seguir la lógica de una Sin Razón, impuesta por un pensamiento único al que debe aspirarse, mediante el sometimiento a una voz autoritaria, en una insensata inversión de las perspectivas, sin que el propio Mancuso pudiera ver las cárceles de los Estados Unidos de América como su destino final, cuando la correlación de fuerzas cambiasen y no conviniera que los delincuentes abriesen su bocota, para decir que no estaban solos en el momento de delinquir, discurso que había que silenciar tras las rejas norteamericanas, donde los paramilitares serían investigados no más que por los delitos de narcotráfico y lavado de dólares, sin tocar, para nada, los delitos de lesa humanidad porque el país de Bush y Obama no es signatario del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, jurisdicción entre el Río Bravo y los grandes lagos.

No deja de sorprender la indolencia frente al dolor, la inhibición y la angustia de las víctimas, cuando los “paracos” hablan simplemente de errores y accidentes, cuando, en realidad se han cometido miles de asesinatos, en una guerra que ha durado más de treinta años, mientras, sin pudor, declaran:

Campesinos es lo que enterramos…

Esa indiferencia es en gran parte garante de una impunidad cercana al 98% de los casos, pues lo que se ha llevado a cabo hasta el rodaje de la película de Lozano y Morris han sido trámites pseudojudiciales, sin juicio penal real, meras gestiones realizadas por funcionarios de los juzgados, mientras Francisco Santos, con su ingenuota tontería de Simón, el bobito, que no es sino la otra cara de la perversión, viene a hablarnos de las bondades del proceso de Justicia Transicional en Colombia, con datos estadísticos transversales, descontextualizados, que no tienen la complejidad del análisis histórico, diacrónico y longitudinal de los directores, así se los acuse de lo contrario, lo que viene a sonar a pura propaganda de un Estado, que nos ha dejado en manos de las bandas criminales, que aún operan en el país, sin ningún reato de llamarse a sí mismos, rastrojos, como para hacer gala de su condición rastrera, que sigue campeando como estructura acomodaticia, muy bien armada, para continuar produciendo terror en el país.

Es como si se hiciera caso omiso de la propuesta de que al paramilitarismo hay que reconocerlo para poder controlarlo, puesto que, como lo señala Iván Cepeda, hay que dejar el miedo para que el país cambie, lo que implica desautorizar que los jefes paramilitares continúen delinquiendo desde las cárceles, si realmente se aspira a un proceso en busca de la Verdad, la Justicia y la Reparación, más allá de jugadas gatopardistas, diseñadas para que la Verdad no salga a la luz y no se logren la Justicia ni la Reparación, ideales por los que, en realidad, deberíamos clamar, para hacernos del lado de las víctimas y no del paramilitarismo ni de la parapolítica colombianos, de tal forma que no caigamos en los sofismas legales que tan claramente denuncian el propio Iván Cepeda, Claudia López y la película misma pero se pregunta uno si Colombia está preparada para oír la verdad y lanzarse a una verdadera política de paz y si será que el ataúd que dé sepultura a la guerra cabe en la tumba que se le tenga asignada.







El viejo seco: el orden asalta al desorden


Américo Mauro Araujo


Dagoberto Gutiérrez

1969 fue un año bien cargado. En julio estalla la guerra con Honduras y una larga corriente de migrantes salvadoreños fue expulsada de nuevo, de regreso, hacia El Salvador. La tensión sociopolítica creció y los alambres luminosos de la historia señalaban hacia un horizonte de fuegos. A finales de ese año, organizamos la Unión de Jóvenes Patriotas (UJP), y ahí conocí a Américo Araujo, ya le decían El Rusito, porque recién regresaba de Moscú, graduado de médico en una universidad soviética. Esa mañana, entre una y otra reunión, jugamos fútbol y El Rusito se mostró fuerte, dispuesto, y muy interesado en los goles.

Los años de clandestinidad, que son como aprender a caminar entre rejillas calientes y brasas ardientes, me permitieron conocerlo mejor, y así supe de su tremenda capacidad para la broma, sobre todo aquella construida a partir de informaciones conocidas y desconocidas, y que terminaban haciendo pensar. Supe que era tremendamente reservado y mantenía una relación bastante cercana con el dolor físico, porque una extraña formación de sus vértebras superiores le producían un dolor casi permanente, que se agravaría con el tiempo, y que solo menguaba con medicina constante, pero nunca lo oí quejarse de ningún dolor y casi nunca hacía referencia a su condición médica.

Era un hombre pequeño, blanco, de manos ágiles pero no grandes, de frente despejada y ojos inteligentes, no era corpulento pero tampoco notablemente menudo. Lo de Viejo Seco le vino, sin duda, porque en ningún momento apareció con más libras o con un peso diferente al normal, como si siempre tuviera a mano una dieta milagrosa que lo protegiera de las libras. Lo de Viejo fue porque, en medio de las bromas, era una persona tremendamente seria en su visión del mundo y de la vida, y siempre parecía mayor que los años que en realidad tenía. Se trataba de una persona muy vinculada y muy conocedor del orden, con capacidad de estudio y dueño de una cultura que le permitió mirar la vida, la realidad y el universo, más allá de lo que ordinariamente aparece ante nuestros ojos. Pero, en el caos aparente de lo real, Américo Mauro Araujo siempre encontró un orden al que se aferraba y del que, sin duda, partía, para asaltar al orden capitalista.

Su trabajo político lo llevó a descubrir que ese orden capitalista suponía un desorden económico, político e ideológico, que era y es una apariencia, sobre todo cuando establece que solo desde el orden se puede abordar y relacionarse con el orden capitalista.

El Viejo Seco y todos nosotros llegamos a entender que ese orden enemigo solo podía ser asaltado por un orden construido desde el pueblo y nutrido por una teoría, una ideología, una filosofía y una organización especializada en luchar desde el desorden, y en ese momento supimos dar el paso y el salto hacia la lucha armada, y Mauro Américo se transforma en luchador clandestino y armado. Se trataba de la lucha contra la dictadura militar de derecha, construida a partir de 1932 y aliada de los Estados Unidos, dentro de una guerra popular revolucionaria ya estallada. Mauro cruzó la escuela luminosa de la clandestinidad, la de los encuentros y desencuentros con las organizaciones revolucionarias hermanas, la de la construcción del FMLN como la mayor alianza política de la historia de nuestro país, y entramos de lleno en los días de acero de la guerra.



En una redada fulminante en la capital, San Salvador, El  Viejo Seco es capturado por el enemigo junto a decenas de luchadores revolucionarios, el 9 de agosto de 1985. Casi un mes después, el 10 de septiembre, un comando guerrillero captura a Inés Guadalupe Duarte, hija del Presidente de turno, Napoleón Duarte, y a su amiga, Cecilia Villeda. El 24 de octubre de 1985, en un canje negociado afanosamente, las prisioneras son entregadas en Tenancingo a cambio de la libertad de 20 presos políticos, entre ellos Américo Mauro, y 101 lisiados de guerra.

En los frentes de guerra, el Comandante Hugo conducía el frente interno con mano firme, cautelosa y prudente. Toda la guerra, con sus detalles y minucias, le cabía en una libreta de notas y su minuciosa capacidad de manejar el detalle le permitió siempre conocer el pálpito de los acontecimientos. Nunca bajó la guardia, nunca descuidó aspectos importantes, ni detalles aparentemente insignificantes, y siempre aseguró caminos abiertos hacia los combatientes y hacia los jefes. Siempre fue exigente en el control de las tareas y en sus resultados. Su mochila siempre fue un ordenado equipo donde infaltablemente estaban sus medicinas, su equipo fundamental y el control, y dirección de los frentes. Trabajador incansable y sometido a los rigores de la guerra.

El fin de la guerra lo introduce en un mundo sin paz y sin guerra, sin lucha política y con abundante discurso electoral, y una nueva etapa de su vida se abre como el pétalo de una rosa: El Viejo Seco se hace padre de Moniquita y Katia, de 22 y 19 años, actualmente, y ambas estudiantes de Psicología. Esta es una etapa importante en la vida de Américo, la más tierna y de mayor aprendizaje. La muerte de Américo, el Domingo de Ramos, primero de abril del corriente año, nos impactó y conmovió, aunque sabemos que la vida de El Viejo Seco es capaz de vencer al olvido, de asegurar la memoria, refrescar a la historia e imponerse, al final, como una vida eternamente valiosa, útil y de compromiso. Reciban, su esposa Teresita, sus hijas y familiares, el pésame más sentido y el reconocimiento a una vida ejemplar.

jueves, 5 de abril de 2012

Guerra y Paz -- Dagoberto Gutiérrez



podcast Ponele Coco Poderato.com/kabimolina1

¿Que en Colombia 'no hay presos políticos'?: “la fe en la autoridad es una cosa, hechos que se tocan con la mano, son otra”

 
A partir del martes 20 de marzo de 2012, se declaran “en desobediencia y huelga de hambre para exigir del gobierno y las autoridades penitenciarias la ejecución de la visita de verificación nacional e internacional”. Así mismo han reiterado estos fantasmas que deambulan en los pasillos de las más de

¿QUE EN COLOMBIA 'NO HAY PRESOS POLÍTICOS'?: “LA FE EN LA AUTORIDAD ES UNA COSA, HECHOS QUE SE TOCAN CON LA MANO, SON OTRA”∗


Por: Miguel Ángel Beltrán
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En una alocución televisada, el entonces presidente de la República Julio César Turbay Ayala (1978-1982) en respuesta al Informe presentado por Amnistía Internacional, donde se denunciaban graves violaciones a los derechos humanos en Colombia señalaba que “El gobierno rechaza por inexactas las referidas apreciaciones y afirma que en este país no hay ‘presos de conciencia’. Nadie ha sido detenido y juzgado por ser sindicalista, médico, abogado, estudiante, campesino, artesano o por pertenecer a un determinado partido político. Lo que ocurre es que entre los sindicados por la comisión de delitos muy probablemente existen personas que ejercen alguna profesión u oficio, pero obviamente no es en razón de su profesión por los que han sido detenidas, sino por la comisión de delitos” (Turbay Ayala, abril 19 de 1980).

Un cuarto de siglo después, el vicepresidente de la República Angelino Garzón repite casi textualmente la misma frase: "[En Colombia] Existen presos de organizaciones criminales, de organizaciones armadas ilegales y presos que han violentado la ley. El Estado en Colombia no puede aceptar bajo ninguna circunstancia la existencia de presos políticos, eso sería aceptar la legalización de las organizaciones armadas ilegales y eso no lo vamos a hacer porque son contrarias a la democracia, son contrarias al derecho de la población a vivir tranquilamente, en bienestar y en paz" (El Universal, marzo 18 de 2012).

La parodia de Angelino Garzón no deja de evocarnos aquel pasaje de El 18 Brumario de Luis Bonaparte, tan frecuentemente citado: “Hegel dice en alguna parte –escribe Marx- que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dijéramos, dos veces, pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez como farsa”. Nada más cierto, pues si ayer la expresión afloraba del cinismo de un genuino representante de la clase política tradicional, hoy la hace suya un ex aguerrido dirigente sindical que aunque en ese entonces lideró protestas callejeras contra el “Estatuto de Seguridad”, hace tiempo que abandonó sus ideales sociales y se inclinó ante los poderes hegemónicos, revistiendo sus desmedidas ansias de figuración con un supuesto nuevo lenguaje político.

Lo que sí comparte esta caricaturesca declaración del vicepresidente Garzón es que hoy, como en los tiempos del presidente Turbay Ayala, no sólo las cárceles están llenas de prisioneros(as) de guerra y presos(as) políticos∗∗ víctimas de montajes judiciales y falsos positivos, sino que el mismo Código Penal reconoce dicho delito, por el que arbitrariamente hemos sido privados de la libertad numerosos académicos, líderes sociales, periodistas y miembros de la oposición que disentimos de las políticas oficiales. De manera tal que el propósito común de estos pronunciamientos no es otro que el de ocultar las realidades de un conflicto social y armado que se ha prolongado por más de medio siglo.

Lo que sucede es que en Colombia –como suele en ocurrir bajo los gobiernos de corte autoritario- se ha proscrito el uso público de determinados conceptos, los cuales han sido anatemizados como “lenguaje subversivo”, pues al mejor estilo de lo que narra el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, en su novela “Yo el Supremo” se pretende crear nuevas realidades a punta de plumazos (y plomazos). Recordemos que no hace muchos años, una circular dirigida a las representaciones diplomáticas en el exterior, firmada por el Alto Comisionado para la paz de ese entonces, Luis Carlos Restrepo, prohibía el uso de términos como “conflicto armado”, “actores armados”, “comunidades de paz”, ya que aceptarlos era a su juicio legitimar “los grupos armados ilegales”.

La situación parece haber cambiado….pero para seguir igual. El presidente Juan Manuel Santos reconoció hace cerca de un año -en medio de la euforia inicial que despertó en ciertos sectores de la opinión pública su promocionado proyecto de unidad nacional- que en Colombia existe un conflicto armado; concepto que fue incorporado al proyecto de Ley de Víctimas de la Violencia, que circulaba en esos días en el Congreso. Hoy el ex comisionado es requerido por la justicia y el concepto de “conflicto armado interno” discurre -como si nada- por los diarios nacionales, ocupando la atención de reconocidos analistas del mismo, que como hábiles timoneles acomodan sus naves teóricas a los oleajes de la coyuntura política.

Pero hasta ahí no más. Las consecuencias lógicas que de ese reconocimiento derivan son todavía intangibles. Prueba de ello es que ahora el presidente Santos (porque aunque parezca callado, silencioso, mudo, su silencio –como en la novela del aludido escritor paraguayo- es de mando), niega -a través de su Ministro de Justicia- el ingreso de una comisión de verificación de las cárceles, encabezada por la Doctora Piedad Córdoba e integrada por reconocidas personalidades políticas y sociales del continente, para constatar las condiciones en que se encuentran privados de libertad los presos políticos, declarando a reglón seguido la inexistencia en el país de “presos y presas políticos, de guerra y de conciencia”.

Si como afirma el vicepresidente Garzón “a los presos de las FARC se les ha garantizado y se les sigue garantizando el respeto al debido proceso, el respeto a los derechos humanos y se les permite la visita de la familia, la asistencia jurídica y sanitaria", ¿Cuál es el temor de que haga presencia esta comisión humanitaria? ¿No sería esta una excepcional oportunidad para dar cuenta de las grandezas de “la democracia más antigua y estable del continente” y a la vez destrabar el proceso de liberación de los uniformados retenidos por esta organización insurgente, cuya vuelta a sus hogares anhelamos millones de colombianos?

Seguramente la preocupación surge de que esta misión de observación humanitaria se va a encontrar con una realidad muy diferente: Un trato discriminatorio hacia presos y presas político(as) frecuentemente sometidos(as) a aislamientos, humillaciones y trato degradantes; un régimen penitenciario violatorio de los derechos fundamentales de los internos, que se aplica por igual a condenados y sindicados; una permanente obstrucción a la libre comunicación de los internos con sus abogados defensores (cuando los tienen); un continuo maltrato a los familiares que van a visitar a sus seres queridos presos; en síntesis, unas condiciones denigrantes para miles de prisioneros(as) que están allí como resultado del conflicto interno colombiano.

La actitud del gobierno frente a la contundente realidad de la existencia de más de ocho mil presos(as) políticos(a) en el país, nos hace evocar la incredulidad de aquellos sabios de la corte florentina a los que Galileo Galilei trataba de demostrarles sus descubrimientos hechos por medio del telescopio que confirmaban las teorías heliocéntricas de Copérnico. Al pedirle a estos eruditos que verificaran a través de su anteojo la existencia de aquellas estrellas que éstos consideraban inexistentes, uno de ellos alega que el telescopio “al mostrar algo que no existe, no es un instrumento muy exacto” por lo que “sería mucho más provechoso, si usted nos pudiera nombrar las causas [razones] que lo movieron a suponer la existencia de astros que cuelgan libremente en las esfera superiores del inmutable firmamento”. A lo que el científico italiano responde con estupor: “¿Las razones? ¿Cuándo de una mirada a los mismos astros y con mis apuntes queda demostrado el fenómeno? ¡Pero señores, la disputa resultaría absurda!” (Bertolt Brecht. Galileo Galilei)

Post scriptum

Los inexistentes presos políticos del país han manifestado en un reciente comunicado público que a partir del martes 20 de marzo de 2012, se declaran “en desobediencia y huelga de hambre para exigir del gobierno y las autoridades penitenciarias la ejecución de la visita de verificación nacional e internacional”. Así mismo han reiterado estos fantasmas que deambulan en los pasillos de las más de ciento cincuenta cárceles colombianas que: “La paz, la reconciliación no se logra ocultando la realidad. Los gestos de paz y de buena voluntad deben ser bilaterales”.

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∗ Miguel Ángel Beltrán V. Profesor Asociado Universidad Nacional. Perseguido Político

∗∗ La condición de prisionero político de guerra hace referencia a: “aquellas personas que se han alzado en armas con la finalidad de tomarse el poder y derrocar el régimen constitucional y legal vigente, y en razón de ello han sido privadas de su libertad por su contradictor” por su parte prisionero político de conciencia “son aquellas personas que han ejercido el derecho a la oposición política al régimen o al gobierno vigente, de manera individual o colectiva en su calidad de miembro de organizaciones sociales, barriales, populares, sindicales, políticas, estudiantiles, campesinas, defensoras de derechos humanos, indígenas, afro-descendientes, entre otras, y en razón a ello han sido perseguidas y privadas de la libertad por su opositor” (Cfr. Traspasa los Muros. Defenderse desde Adentro. Derechos, Tratamiento y Protección de las personas en Reclusión. Bogotá, octubre de 2010, p.32)

El Salvador: ¿democracia Mexican way?

 
José Steinsleger - La Jornada
 
En un territorio que cabe 93 veces en México (y con una población 17 veces inferior), El Salvador sufrió una guerra civil que dejó 80 mil muertos y más de un millón entre migrantes y refugiados (1975-91).
 
A diferencia de Cuba y Nicaragua, la lucha en El Salvador fue como la de España en la guerra civil: una guerra ideológica y política integral, en la que todas las clases presentaron batalla en todos los frentes sociales: en el religioso y el militar, en el económico, político y cultural.
Un dato que a discreción olvidan los analistas independientes: la gesta del FMLN fue algo más que un foco guerrillero, clonado de la llamada guerra fría. Porque esta guerra empezó mucho antes de las masacres de 1932, y retomó sus fueros en 1980, año de la constitución del FMLN y de la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Se dice que los Acuerdos de Paz (México, enero 1992) fueron a consecuencia del empate militar entre las fuerzas insurgentes y el ejército gubernamental. Y con afanes políticamente correctos, se omite que el FMLN derrotó a uno de los ejércitos más grandes y armados del continente, estructurado, entrenado, asesorado y financiado por Estados Unidos.

Los acuerdos fueron en realidad otra vuelta de tuerca en los engranajes del despojo y la exclusión neoliberal. Con la venia de Washington, los gobiernos democráticos de Arena importaron las nuevas modalidades de la guerra contrainsurgente que en Colombia funcionaban a toda máquina, y que en México se aplican hoy contra el crimen organizado (?).

A 20 años de los acuerdos (y con un gobierno de izquierda en funciones desde marzo 2009), El Salvador registra más asesinatos que en el periodo de la guerra, en tanto 2 millones y medio de salvadoreños (40 por ciento de la población) residen en el exterior. Por esto, en las pasadas elecciones de medio periodo (legislativas y municipales) el pueblo salvadoreño emitió una suerte de voto castigo al FMLN.

¿Sabían los funcionarios del FMLN que iban a perder? El ex comandante guerrillero y hoy académico Dagoberto Gutiérrez responde en un artículo: “No, al contrario. Como funcionarios estaban absolutamente seguros de que la gente los iba a seguir, como si la gente les perteneciera. Fue el error. Saber lo que está pensando la gente es lo fundamental, clave, eso lo aprendimos en la guerra…”

Añade: Arena no esperaba ganar donde ganó, y el FMLN no esperaba perder donde perdió. Lo que ocurrió es el que el voto ha sido convertido en un instrumento administrativo vacío de poder. [...] La gente decidió utilizar el voto políticamente y no electoralmente, como castigo al FMLN, más que al gobierno. [...] No es la gente la que teme al FMLN, es el partido FMLN el que tiene miedo al pueblo. [...] La cúpula del FMLN no es de izquierda, es de derecha.

Sin embargo, otros analistas se maravillan. Sergio Ramírez escribe: Si uno mira desde Nicaragua a través de las aguas del golfo de Fonseca, la democracia en El Salvador está funcionando como debe ser. El ex sandinista celebra las reglas de la democracia, uno de cuyos supuestos esenciales es la alternabilidad, cumplidas al pie de la letra (Allí no más, al otro lado, La Jornada, 31/3/12).

O sea, la posibilidad de que en 2014, frente a la inoperancia y oportunismo del FMLN, la ultraderecha retorne al poder para depositar flores en el monumento que la alcaldía de Antigua Cuscatlán levantó al fundador del partido, el multiasesino Roberto D’Aubuisson.

Tampoco podía faltar el otro inefable, Joaquín Villalobos, ex comandante del FMLN y asesor del gobierno de México (así como lo fue con el de Álvaro Uribe en Colombia). Eternamente inquieto por las cuentas pendientes con la justicia, el asesino del poeta nacional de El Salvador, Roque Dalton, cierra filas con la teóricos angloyanquis del Estado fallido y, abriendo el paraguas, escribe:

Aunque resulte indiscutiblemente justo (sic) resolver estos agravios [NR: masacre de El Mozote, donde 900 campesinos, entre ellos 460 niños fueron asesinados durante la guerra], la pregunta es si estos países pueden darse el lujo de atender este tema sin volverse más inviables (sic). 
Incapaces de darse seguridad y justicia en el presente (sic), pretender que lidien con el pasado suena a broma (El peligro de una Somalia latinoamericana, El País, 19/2/12).
Ni el maravillado Ramírez ni el asesino Villalobos (quienes en distintos tiempos, medios y cualquiera sea el asunto cumplen con el deber ser de condenar a Hugo Chávez) deberían andar tranquilos.

Con la venia del compañero presidente Mauricio Funes, el nuevo ministro de Justicia y Seguridad Pública, coronel David Mungía Payés, anunció que la FBI y la Fuerza de Tareas Antipandillas de Estados Unidos estarán a cargo del entrenamiento de la policía nacional para combatir a las pandillas. A más de ofrecer a Washington información personal, de los viajeros que transiten vía aérea por El Salvador.

miércoles, 4 de abril de 2012

E.E.U.U.: ¿Cómo se fabrica una “Democracia Representativa”?

Néstor García Iturbe
Seguramente que todos han oído hablar de la “Democracia Representativa” e inclusive algunos deben haberse sentido impresionados por el término, pensando que es algo cercano a lo sublime, o a lo más perfecto en forma de gobierno para un estado que representa los intereses de la mayoría de la población.
 
Si nos atenemos a la etimología de la palabra, tenemos que “Demos” se refiere al pueblo y “cracia” significa poder. (1) Al agregarle el apellido de “Representativa” nuestro pensamiento nos lleva a que es un gobierno donde el pueblo está representado que no es lo mismo si dijéramos que es un gobierno que representa al pueblo

Cuando en un gobierno el pueblo está representado, lo más adecuado es preguntar de qué forma está representado y en qué proporción. La mayor proporción en que el pueblo esté representado asegura los intereses de este.

En el caso de Estados Unidos, los políticos tratan por todos los medios de evitar se conozca en qué proporción el pueblo está representado, de ahí que se utilizan distintos subterfugios para lograr esto, comenzando por lo que denominan “elecciones primarias”.

Cuando los distintos órganos de prensa presentan la contiendan primaria, hacen gala del “análisis”, de acuerdo al estado donde estas se van a desarrollar próximamente. La cantidad de latinos en el estado, la religión que cuenta con mas creyentes, el porciento de desempleo, si en el estado se ha liberado la mariguana, la posición de cada uno de los candidatos en relación con el aborto y toda una serie de aspectos que con frecuencia se repiten o se toman como algo que verdaderamente puede ser determinante en ese tipo de contienda para seleccionar a la persona que aspirará a la presidencia.

Un problema crucial es que los resultados de estas encuestas partidarias se ofrecen en el porciento de las personas que estuvieron presentes en la votación o en el caucus. El candidato que reciba el mayor por ciento de votos ganara los delegados del estado. ¿Verdad que parece lo más justo? ¿No pudiera esto formar parte de lo que se denomina “elecciones libres” por parte de los estadounidenses?
Vamos a desentrañar un poco todo esto. El total de votantes registrados en el partido republicano suman un poco más de 58 millones y hasta el día 16 de marzo habían participado en las primarias 7,3 millones. Cuando llevamos el análisis a un detalle aún mayor, encontramos cómo se refleja en las primarias la abstención electoral, algo de lo cual nadie habla y que se esconde detrás de los porcientos. Veamos algunos ejemplos.

En el estado de Idaho los registrados republicanos totalizan 267 400 que estarán representados en la Convención Republicana por 32 delegados. En las primarias, efectuadas el 6 de marzo, se declaró vencedor a Mitt Romney que alcanzó un 62 por ciento de los votos, Santorum alcanzó el 18 por ciento y Ron Paul otro 18. Hasta aquí todo parece marchar bien. El problema es que de los 267 400 afiliados, asistieron a las urnas solamente 44 600, lo que representa solamente el 16,7 por ciento de los votantes republicanos registrados .

Un estado importante como La Florida, que cuenta con 4 064 300 y cuyos delegados a la convención republicana totalizan 50, fue ganada por Romney con el 46 por ciento de los votos, Gingrich alcanzó un 32 por ciento y Santorum un 13 por ciento. De los votantes registrados republicanos solamente asistieron a las urnas 1 670 500, es decir el 41 por ciento de los posibles.
Existen casos en que esta situación del abstencionismo provoca resultados totalmente absurdos, que demuestran no existe una verdadera representatividad en la selección de candidatos y que por lo tanto ni la llamada “democracia representativa” ni las “elecciones libres” resultan efectivas.

Nevada, representada por 28 delegados. De 430,5 miles de votantes registrados republicanos, votaron 24,8. El (5,8 %).
Washington, representado por 43 delegados. De 1 407 100 votantes registrados republicanos, votaron 49 100. El (3,5 %).
Dakota del Norte, representado por 28 delegados. De 235 100 miles de votantes registrados republicanos, votaron 11 300 (4,8%).
Kansas, 40 delegados. De 751 100 miles de votantes registrados republicanos, votaron 26 200. El (3,5%).

De las actuales primarias republicanas, hasta el momento los casos más escandalosos se localizan en los siguientes estados y territorios:

Wyoming, 29 delegados. De 150 500 votantes registrados republicanos, votaron 1 100 (0,7 %).
Islas Vírgenes, 9 delegados. De 40 200 votantes registrados republicanos, votaron 254 (0,63%).
Guam, 9 delegados. De 11 900 votantes registrados republicanos, votaron 207 (1,7 %)
Samoa Americana, 9 delegados, de 12 200 votantes registrados republicanos, ! votaron 70 personas¡

Este problema se pone de manifiesto prácticamente en todos los estados. Pudiera tratar de justificarse que por ser una primaria nunca votan tantas personas como en la verdadera contienda electoral, sin embargo debe ser preocupante una respuesta tan baja que prácticamente está señalando que los propios republicanos no tienen interés en los candidatos que el partido está manejando para las próximas elecciones, algo que se ha dicho varias veces y que al parecer es cierto.

Los llamados “demócratas” no se han desgastado en un ejercicio similar, pues desde un principio “alguien” decidió que sería Obama el candidato de esa fracción partidaria. Si en el caso de los llamados “republicanos” tenemos todas estas irregularidades, en el de los “demócratas” se ha obviado la consulta popular, aunque le siguen llamando al sistema “democracia representativa”
El no consultar a los votantes registrados demócratas pudiera estar determinado por el poco interés que mostrarían los seguidores de esa fracción partidaria al ser convocados a elecciones primarias, lo que debilitaría más la figura de Obama que la de cualquiera de sus contendientes.
Sería una forma anticipada a las elecciones presidenciales en que aquellos que estaban esperando un CAMBIO, pudieran cobrarle la cuenta al que lo prometió y no lo dio. Sería una posibilidad adicional de que los latinos y afro estadounidenses manifestaran sus sentimientos hacia el que se apoyó en ellos para ganar las elecciones pasadas. Sería la posibilidad de que los desempleados, con un voto negativo, protestarán una vez más contra el representante actual del 1 % de la población estadounidense.

Si las primarias de la fracción “demócrata” hubieran significado beneficio para Obama y la posibilidad de que los seguidores de la misma consolidaran su apoyo al Premio Nobel de la Paz, de forma tal de mostrarlo como un ganador seguro en las próximas elecciones, estas se hubieran llevado a cabo. Es evidente que hubo temor a la consulta popular.

La famosa “democracia representativa”, con sus “elecciones libres” tiene otras vulnerabilidades que debemos exponer. Esto se ha dicho varias veces, pero ahora voy a poner datos concretos para no solamente hablar de ellos, sino también mostrar el fenómeno de forma irrefutable.
Según expone la Oficina del Censo de Estados Unidos, en la tabla 4-a, correspondiente a las elecciones que se llevaron a cabo en noviembre del 2010, la población mayor de 18 años (en edad de votar) eran 229 690 000 personas, se registraron para votar 137 263 000, es decir el 59,7 por ciento. De estos votaron 95 987 000 personas, el 69,9 por ciento de los registrados, pero el 41,8 por ciento de los que podían haber votado. La asistencia real a las urnas en la llamada “democracia representativa” no sobrepasó en realidad los porcientos cercanos al 50 a que nos tienen acostumbrados los medios de prensa.

De acuerdo con los propios datos de la Oficina del Censo en la mencionada tabla, ninguno de los estados que forman la unión, tuvo una votación mayor del 60 por ciento de los registrados para votar. El resumen de votos presenta el siguiente resultado.

% de votación Cantidad de Estados
Del 60 al 55:
  5
Del 54 al 50:
  12
Del 49 al 45: 
16
Del 44 al 40:
  12
Menos del 40:
  5

Los estados cuya votación estuvo por debajo del 40 por ciento fueron Indiana, Oklahoma, Tennessee, Texas y Utah.

Al analizar en detalle estos cinco estados tenemos un resultado interesante, en el que se totalizan votos Demócratas y Republicanos para llegar a conocer cuántos debían ejercer el voto y poderlo comparar con los que votaron.
Estado         Total de votantes         Votaron                     %
Indiana          4´777,                          2´364                       49
Oklahoma    2´695,                           1´034,                       38
Tennessee    4´745,                            1´601,                       34
Texas             17´847,                          4´979,                     28
Utah               1´929,                            643,                          33

Ya vamos aprendiendo como se fabrica una “democracia representativa”, deben fijarse niveles de representación por cada estado, los cuales se cumplirán sin tomar en consideración la cantidad de personas que emitieron el voto para seleccionar o elegir a quienes los van a representar.

Los resultados de cualquier consulta electoral, del tipo que sea, nunca se darán en números absolutos, siempre en porciento para esconder la baja participación en la contienda por parte de la población con derecho al voto.

Para determinar el ganador en la consulta presidencial a nivel nacional, nunca se tomará como base el voto popular de la mayoría, sino el que acumule mayor cantidad de votos de representantes, independientemente de la cantidad de votos que esos representantes hayan acumulado.

Todo debe parecer muy lógico y legal, para que se considere como el sistema adecuado para cumplir con el mandato de la mayoría de la población, aunque en realidad dicha mayoría se encuentre dentro de los que se abstienen de participar en la contienda electoral, pues no consideran que sus intereses serán defendidos por los elegidos, no consideran que estos los representan.

Los Estados Unidos han dejado de ser la “res publica”(república), término con el que denominaron los romanos el estado en función de los intereses de todos, para convertirse en una verdadera “res privata”, pues ya no “es una realidad a la que van a dar todos los individuos, cuyos intereses particulares son los intereses de todos, y a la que están ligados la vida y el destino de cada uno”, según estableció Pietro de Francisci en su libro “Síntesis Histórica del Derecho Romano”.
El llamado sistema de las “elecciones libres” y la tantas veces citada “democracia representativa” aseguran los intereses particulares, no los de la mayoría de la población.
1.El término democracia proviene del antiguo griego  y fue acuñado en Atenas en el siglo V a. C. a partir de los vocablos («demos», que puede traducirse como «pueblo») y  (krátos, que puede traducirse como «poder» o «gobierno»)

Carta abierta de Camila Vallejo: Mis razones para viajar a Cuba (o un llamado a no ser más papista que el Papa)


La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) ha invitado a una delegación de las Juventudes Comunistas de Chile a las actividades de conmemoración por su 50° aniversario. Formo parte de esta delegación y espero aprovechar este viaje para también realizar intercambios y diálogos con los estudiantes de un país que destaca por sus altos estándares de calidad de una educación que es pública y gratuita. Tendré la oportunidad de poder reunirme con dirigentes estudiantiles de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE) y de nuestra organización hermana la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), así como también recorrer distintas campus universitarios donde se organizarán foros y debates para poder intercambiar las experiencias del movimiento estudiantil chileno y el cubano.

Sin embargo, ya se empieza a percibir en el ambiente del debate público nacional ácidas críticas por haber aceptado esta invitación. Los mismos sectores que no han criticado al Papa por su viaje a la isla, juntarse con Fidel y declinar reunirse con la disidencia, rasgan vestiduras por la visita que jóvenes comunistas haremos a la isla. Es por esto que quisiera compartir esta reflexión sobre lo paradójico que resulta el discurso de quienes critican con tanta rabia a Cuba o a quienes sienten cariño y respeto por ella, pero que por otro lado, justifican inaceptables prácticas y desigualdades que día a día transcurren en nuestro país, o incluso en el mundo entero debido a las guerras, el hambre, la explotación, la violación a los derechos humanos y un sin fin de concecuencias de la deshumanización que ha producido y sigue produciendo el sistema capitalista y determinados agentes del imperialismo estadounidense. 

Lo primero que quiero señalar es que no es primera vez que visito Cuba. Viajé junto a unos amigos el verano del 2009, para conocer la isla en el contexto del 50° aniversario de la revolución popular que derrocó la cruel dictadura de Batista. Gracias al contacto con amigos chilenos (que estudian becados por el Gobierno cubano junto a jóvenes de todo el continente que probablemente no hubieran podido tener acceso a una buena educación en sus respectivos países debido a una formación pensada para la élite, cuyos altos costos privan a los sectores populares de lo que debiese ser su derecho) pudimos salirnos del circuito turístico y empaparnos de la cultura cubana cotidiana, sorprendiéndonos continuamente de las particularidades culturales, políticos y sociales que hacen tan difícil comparar a la ligera a ese país con el nuestro. 

Conocí a un pueblo sumamente culto, dispuesto a conversar y discutir de manera permanente los problemas de su sociedad, con un acceso a la cultura, la educación, la salud y el deporte envidiable. La sociedad cubana no vive el drama que viven muchos países como el nuestro de la inseguridad ciudadana. La delincuencia es prácticamente inexistente y hay una ausencia de los hechos de violencia que de cuanto en cuanto estremecen a nuestra sociedad, debido a los nichos de marginalidad que nuestro sistema económico y social es incapaz de erradicar.

Se habla mucho de la represión que sufre el pueblo cubano, y yo quedé muy impresionada de lo contradictorio que es ese discurso si comparamos la práctica policial cubana con la chilena. No vi en ningún momento un Guanaco, un Zorrillo o gases lacrimógenos, vi a la policía circulando por las ciudades solo con su uniforme, sin cascos ni armas de ningún tipo. Ese nivel de cultura cívica, tanto del Estado como del conjunto de la sociedad, está a años luz de la represión que vivió el movimiento estudiantil el año pasado o la que dejó en la región de Aysén a compatriotas con graves lesiones de por vida. Ese tipo de prácticas simplemente serían inaceptables en la isla, ya que sin lugar a dudas, un pueblo que ha hecho gala frente al mundo de rebeldía e insubordinación a la injusticia difícilmente se dejaría acayar con instrumentos represivos. 

¿Con esto digo que la sociedad cubana es perfecta o que Chile debería iniciar un proceso para parecerse a la realidad cubana? Por supuesto que no. Tampoco quiero ocultar con estas palabras el legítimo descontento que tienen ciertos sectores de la sociedad cubana con su sistema político-social. Tuvimos la oportunidad de escuchar críticas en nuestra estancia en la isla, pero bien distintas a las que se suelen verter acá sacadas de contexto. Conocimos muchos cubanos que aspiran a perfeccionar el socialismo para hacerlo atingente a las nuevas necesidades, que canalizan sus inquietudes a través de instrumentos democráticos para nosotros desconocidos, como la fuerte red de organizaciones sociales, reuniones de rendición de cuentas e instancias consultivas, donde en los últimos años se han dado un serie de discuciones que han llevado a una actualización del modelo encabezada por el gobierno. 

Algo que es obviado de manera deliberada por quienes hablan de disidencia, solo para resaltar a los sectores alineados con quienes atacan coninuamente el camino que llevan construyendo los cubanos desde hace décadas en contra de los ataques y restricciones de importantes potencias. Nosotros queremos conocer mas de cerca esta realidad, sabemos que es un debate cotidiano en la isla, que no necesita de los medios alternativos que hechan de menos quienes hablan de falta de espacios, porque se da a todo nivel sin tapujos.

Ni Cuba es una sociedad perfecta, ni Chile tiene porque seguir su camino. Los chilenos debemos desarrollar un camino propio para superar la desigualdad, la falta de derecho, la carencia de espacios democráticos y participativos e ir abriéndonos camino hacia la conquista de nuestra soberanía política, económica e intelectual. Todo esto en consideración de nuestra cultura y nuestra idiosincrasia nacional. Ejemplo de esto, es que los amplios sectores de izquierda que valoran la experiencia cubana, siempre hemos apostado en Chile por un camino de amplias convergencias sociales y políticas dentro de un régimen multipartidista.

Espero con estas palabras que el debate que empieza a surgir sobre nuestro viaje a la isla no se contamine con malintencionadas desinformaciones que deforman la realidad de la sociedad cubana. Y, por el contrario, pueda ser esta una oportunidad de generar intercambios más profundos e ir generando aprendizajes para que nuestras sociedades avancen en consolidar derechos sociales, en un ambiente democrático participativo, de defensa de la soberanía nacional y con valores como la solidaridad, el respeto en la diferencia y el principio de autodeterminación de los pueblos.

martes, 3 de abril de 2012

Los revolucionarios


Julio Herrera (Desde Montreal, Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Fundar la libertad es el deber de la virtud; conquistarla es el deber del heroísmo. Cuando en el corazón de un hombre residen por igual la virtud y el heroísmo, ése es el libertador de pueblos, el revolucionario. ¿Por qué la naturaleza es tan avara que casi nunca le da la virtud al héroe y el heroísmo al hombre virtuoso?

El mundo se conmueve fácilmente por los mártires del bien, pero se muestra indiferente u hostil ante los mártires del mal. Pero, ¿cuáles son en realidad los verdaderos mártires: los mercenarios del Estado opresor que reprime a los rebeldes, o los rebeldes que luchan contra el Estado opresor?

Triste destino el de un soldado del imperio colonialista que muere por un ideal que no es el suyo, y su ideal mercenario muere con él, y todo habrá terminado para él. No así el combatiente revolucionario: cuando él ha entrado en el sepulcro su ideal sale de éste y brilla como una antorcha y gana las batallas póstumas sobre las tinieblas iluminándolas. Las caravanas de oprimidos se orientan al resplandor de esa antorcha, ¡y hasta el cielo mismo se siente iluminado por su luz! ¡...su luz, que ha de ser eterna mientras existan caravanas de oprimidos en el mundo!

El gran sueño de una conciencia revolucionaria es hacer la humanidad a su propia imagen, y su gran orgullo es no haberse dejado hacer a la imagen de ella.

Un faro no exige a los buques que le hagan salvas de gratitud: se conforma con iluminar su ruta y salvarlos del naufragio. La misma benevolencia desinteresada abrigan los revolucionarios con los pueblos que orientan... y que salvan.

Un revolucionario que lucha sólo por su patria no es un revolucionario: es un patriota. Circunscribir un revolucionario a un país es como encerrar en una celda a un atleta hiperactivo. La patria de un revolucionario es el mundo, puesto que la grandeza de su conciencia social rompe todas las fronteras. Su conciencia es universal.

Un revolucionario auténtico no sufre tanto por la represión a sus ideales como por su íntima fidelidad a ellos, y jamás se arrepiente de esa fidelidad: a ellos ha dedicado su vida, y jamás les pide cuenta de lo que ésa vida ha sido a causa de ellos.

No hay que preocuparnos por consolar a los revolucionarios por la cíclica esterilidad de su ideal: ellos son superiores a toda consolación. Su ideal es su dolor... ¡pero es también su grandeza! ...y ellos ¡no necesitan ser consolados de ser grandiosos!
Fuerza Histórica Latinoaméricana.

Fuerza Histórica Latinoamericana

Saludos y bienvenida:

Trovas del Trovador


Si se calla el cantor, calla la vida...inspirate,instruyete,organizate,lucha,rebelate.



Saludos y bienvenida:


Inevitablemente, cada individuo hace parte de su vida y de su historia aquellos acontecimientos que marcaron un recuerdo bueno o malo en la efemérides y en su vida...
Recordar por ejemplo aquellas cobardes masacres de la década del 70 en El Salvador (Chinamequita,Tres Calles,Santa Barbara,30 de Julio,entre muchas otras y seguro estoy es una experiencia que se repite a lo largo y ancho de Americalatina), masacres que conmocionaron a la nación y sacudieron la conciencia de muchos.

Esas masacres aceleraron el enfrentamiento entre ricos y pobres, entre el pueblo y las Fuerzas Armadas Nacionales, Toda aquella década fué de constante actividad politico-social y su principal escenario eran las calles, para las celebraciones del efemérides nacional de cualquier indole, se desarrollaba una manifestación de dolor, muy significativa y emótiva, muchas, con los restos de los asesinados y el reclamo del retorno o aparecimiento con vida de los capturados y desaparecidos.

Muchos jóvenes,a partir de aquellas cobardes acciónes por parte del Estado, radicalizamos nuestra pocisión y optamos por la lucha armada como única solución a la crisis que cada dia se profundizaba más y más...

A partir de aquella década, la protesta se hizo afrenta digna contra la dictadura militar, salir a protestar era recuperar,rectificar y sanear digna y valientemente, todo aquello que en anteriores décadas de terror, las clases dominantes habian institucionalizado.

Con aquellas jornadas de lucha, no solo denunciamos y condenamos a los eternos enemigos del pueblo, sino que hicimos sentir el grito de guerra de todos aquellos que sacrificada pero dignamente y hasta entonces, habian escrito la historia,nuestra heróica historia...

Que hubiera sido de nosotros, si Monseñor Romero hubiera pensado más en su tiempo, el dinero y su sombrero copa ancha junto con su pulcra sotana,por no arriesgar el pellejo a costa de convertirse en "La voz de los sin voz" y en el santo de los desposeidos?

Que seria de nosotros?, si Roque Dalton, sabiendo que podria incluso, morir a manos de sus propios "camaradas", no hubiera arriesgado la canción hecha palabra y herramienta de lucha, para gritarle sus verdades a los poderosos y sus criticas mordaces a los ultraizquierdistas y al Partido Comunista.

No seriamos dignos, de llamarnos salvadoreños si Farabundo Marti, no hubiera dispuesto ir a enlodar sus botas a "Las Segovias" junto a Sandino el General de hombres libres, como su lugarteniente.
Si Miguelito Marmol, no se hubiera levantado con las ganas que lo hizo después de haber sido acribillado frente al pelotón de fusilamiento, para seguir arriesgando el pellejo reclutando, concientizando, organizando, y manteniendo vivo el grito de guerra de "Viva el Socorro Rojo Internacional", que inconclusamente y con toda valentia intentó Farabundo.

Fraternalmente, Trovador


DONALD TRUMP, EL GORBACHOV DE NORTEAMÉRICA: ASÍ SE FRACTURA EL IMPERIO DESDE DENTRO

  Razones de Cuba   Desde La Habana, donde hemos visto caer imperios a lo largo de 500 años, la situación de Estados Unidos en junio de 20...